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Marco Teórico 2.1. La Prescripción 2.1.1. Antecedentes Históricos

La prescripción es un modo de adquirir derechos reales o extinguir obligaciones mediante el paso del tiempo y la posesión o inactividad. Tiene su origen en el derecho romano donde se conocía como usucapión. En Roma se requería posesión continua con justa causa y buena fe por cierto tiempo para adquirir propiedad. Justiniano elevó la prescripción adquisitiva a 30 años. La prescripción extintiva no existía en Roma antigua. Actualmente la prescripción busca normalizar situaciones de hecho y consolidar derech

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Marco Teórico 2.1. La Prescripción 2.1.1. Antecedentes Históricos

La prescripción es un modo de adquirir derechos reales o extinguir obligaciones mediante el paso del tiempo y la posesión o inactividad. Tiene su origen en el derecho romano donde se conocía como usucapión. En Roma se requería posesión continua con justa causa y buena fe por cierto tiempo para adquirir propiedad. Justiniano elevó la prescripción adquisitiva a 30 años. La prescripción extintiva no existía en Roma antigua. Actualmente la prescripción busca normalizar situaciones de hecho y consolidar derech

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MARCO TEÓRICO

2.1. La Prescripción

2.1.1. Antecedentes Históricos

La prescripción como modo de adquirir los derechos reales, debe ser analizada, por lo
menos superficialmente, en su origen, para lograr una imparcial comprensión; de la misma
manera para ver si sufrió o no modificaciones sustanciales en el transcurso de los siglos.

Se dice que la prescripción tiene su origen en el Derecho Natural, pero esta afirmación no
es exacta; en esta investigación consideramos su origen en el Derecho Civil, siendo una
institución especialmente positiva; pues si bien es cierto, el objeto de la prescripción es el
de adquirir o el de extinguir alguna obligación, esta adquisición o extinción de los derechos
quedarán consumadas y perfeccionadas en el Derecho Civil; mas no liberaran de la
situación de conciencia a que la prescripción dará origen. Así, lo que quedaría extinguido
en el Derecho Civil, no lo estará en conciencia para la persona cuyo favor se invoca. (Libro
tal…..pag. tal…autor…año)

Por esta razón afirmamos, pues, que la prescripción no es una institución de Derecho
Natural.

La justificación de adquirir por la prescripción se hallaría en que esta proceda o que vaya

acompañada de la buena fe de parte del adquirente.

El origen de esta institución jurídica es remoto. A continuación veremos cómo nació y se


fue

perfeccionando en el Derecho Romano hasta obtener su culminación en la época


Justinianea,

para luego entrar a estudiarla en el Derecho Civil.

En el Derecho Romano

La prescripción nació en el Derecho Romano formando con las doce tablas, ampliado en la

Época Clásica del Derecho Romano y obteniendo su culminación en tiempos de Justiniano.


Su manifestación se debe a la necesidad que sintió el hombre de depurar y estabilizar sus
relaciones jurídicas, puesto que, todo acto en busca de propiedad puede ser de tal manera
defectuoso que no puede llegar a producir el efecto deseado.

Pues, en los casos de adquisición especialmente de bienes inmuebles se forma una cadena
que liga entre sí a todos los sucesivos adquirentes, por lo que se hizo necesario fijar un
límite de tiempo, transcurrido este, la persona quien adquirió en circunstancias merecedoras
de legal, y ha continuado en posesión de la cosa, se hace propietario de ella sin otro
requisito.

Este modo de adquisición recibió antiguamente el nombre de “USUS” o “USUCAPIO”, en


las doce tablas el tiempo fijado era de dos años para los fundos, es decir, en general para
los

inmuebles, y de un año para los bienes muebles, entre las cuales se consideraba la “manus”

sobre la mujer casada, por la tendencia que existía entre los romanos a equiparar el dominio
y las potestades familiares, como se puede anotar se entiende que, la mujer que haya pasado
un año en poder de un hombre se considerará usucapida; es decir, que es propiedad de un
hombre por prescripción.

No se ha logrado determinar con exactitud, a pesar de numerosas investigaciones


científicas, si en el Derecho antiquísimo Romano se exigían como requisitos fundamentales
de la “usucapio”, la justa causa y la buena fe, o si es necesario reconocer una pluralidad de
concepciones, en la mayoría de los casos sobrepuestas. Por ejemplo en la Segunda Tabla,
en el numeral 12 se lee “Las cosas robadas no pueden usucapirse”. Esto quiere decir que
sobre los objetos robados no hay el derecho de prescripción.

La palabra “usucapión”, proviene de “usu capere” que etimológicamente significa


aprovecharse de una cosa por el uso.

“Usucapio” como institución jurídica, permanece en vigor durante toda la Época Clásica,
pero con la particularidad que se hace indispensable para su operancia, que haya justa causa
y buena fe. La justa causa, equivalía a que el título existiera realmente, porque de no ser así,
no se podía adquirir por usucapión: y la buena fe, consistía en la convicción del usucapiente
de no lesionar el derecho ajeno; por esta razón el “usus” conducente a la adquisición de la
propiedad se denominó, “possessio bonae fidei”.
Los requisitos para que pudiera darse el “usucapio” en esta época se puede agrupar así:

a) Posesión jurídica continua e iniciada con justa causa y buena fe durante el tiempo
establecido por la ley;

b) “Commercium en el sujeto”, puesto que los peregrinos no podían usucapir porque no


poseían el “ius commercii” que era exclusivo de los ciudadanos romanos; y,

c) “Commercium en el objeto” porque solamente las cosas que eran capaces de propiedad
civil podían ser usucapidas.

Un hecho que favoreció enormemente el perfeccionamiento de la institución jurídica de la


prescripción en el Derecho Romano fue el hecho de que Caracalla hubiese concedido el
beneficio de la ciudadanía a todos los habitantes del imperio.

Derecho Justinianeo; la prescripción para la época no operaba en los siguientes casos:

a) En las cosas extra commercium;

b) En las cosas sustraídas furtiva o violentamente;

c) En las cosas vendidas por un poseedor de mala fe;

d) En las dádivas recibidas por magistrados en el ejercicio de su cargo;

e) En las cosas de propiedad del Estado;

f) En los bienes raíces de asociaciones piadosas o de menores de edad;

g) En los casos en que la ley determinaba las cosas como de carácter inajenable.

Justinianeo en el año 528 elevó esta prescripción a modo originario de adquirir el dominio
por posesión ininterrumpida de treinta años, y se extendió a las cosas hurtadas pero no a las
robadas.

Durante esta época se unificó el Derecho de Propiedad como Derecho Individual accesible
por igual a todas las personas, concepción que llega hasta al Derecho Moderno en el que
aparece el principio de la Función Social de la Propiedad.

En cuanto a la prescripción extintiva o liberatoria, no fue conocida en el Derecho Romano


antiguo, porque las acciones que se tenían para sancionar las obligaciones eran por regla
general perpetuas.
El Derecho Romano no acepto la renuncia de la prescripción, porque esta desde su origen
se concibió como una institución de Derecho Público, y por consiguiente ajena a cualquier
acto de voluntad de las partes.

Los romanos exigieron como requisitos para que pudiese operar la prescripción de los
derechos personales, que la obligación sea exigible y que hubiese transcurrido el tiempo
previamente determinado en la ley positiva. Como regla general se exigió un término de
treinta años, no obstante exigía plazos diferentes para determinadas acciones.

Esta sabia organización jurídica, que imprimieron los romanos a la prescripción, ha sido
recibida por las legislaciones modernas en forma original del Derecho Justinianeo, de modo
de adquirir los derechos reales y de extinguir las obligaciones, siendo una institución típica
romana que ha logrado perpetuarse en el Derecho Romano, sufriendo pequeñísimas
modificaciones.

2.1.2. Concepto

Para iniciar diremos que una de las tareas más difíciles es lograr dar una acertada definición
de las cosas; por ello transcribiré algunas de las definiciones que se han dado de la
prescripción para finalmente ensayar una que inevitablemente será un resumen de todas las
anotadas.

El Art. 2219 del Código de Napoleón, dice:

“La prescription est un moyen d” acquerir ou de se libérer par certain laps de Tamps et sous

les conditions determinées par la loi”

Según el Diccionario de Legislación y Jurisprudencia de Escriche: “Prescripción es un


modo de adquirir el dominio de una cosa o liberarse de una carga u obligación mediante el
transcurso de cierto tiempo y bajo las condiciones señaladas por la ley”.

Nuestro Código Civil en el título XI del libro IV define a la prescripción en el Art. 2392:
“Prescripción es un modo de adquirir las cosas ajenas, o de extinguir la acciones y
derechos ajenos; por haberse poseído las cosas, o no haberse ejercido dichas acciones y
derechos, durante cierto tiempo, y concurriendo los demás requisitos legales.

Una acción o derecho se dice que prescribe cuando se extingue por la prescripción”.
Como podemos resaltar el factor tiempo es un elemento importantísimo de la figura
jurídica, prescripción, pero no el único, porque ella solamente puede resultar de la
correlación del elemento tiempo con el factor posesión tranquila e ininterrumpida, o con el
abandono o inactividad en la actualización del derecho.

Me permito afirmar que de las definiciones expuestas se puede concluir que la prescripción
con sus elementos generales y específicos es un modo de adquirir o de extinguir los
derechos por posesión o por no ejercicio de los mismos en las condiciones y tiempo
previamente determinados en la ley.

“La razón que justifica la prescripción consiste, pues, en el interés social de que los
derechos y las cosas cumplan su función para el bien común y no solo para el interés
individual, y la presunción de que quien no se interesa por sus cosas, posiblemente desea
abandonarlas. Se vincula esta explicación con el sentido social de la propiedad, que no solo
confiere atribuciones sino que impone cargas, de modo que quien no aprovecha de ninguna
manera de su propiedad, también está faltando al deber de cumplir las cargas que lleva
consigo. La doctrina social de la iglesia acentúa el destino y beneficio universal de los
bienes de modo que el concepto de propiedad privada está muy lejos de ser el concepto
romano clásico que incluía el “ius abutendi”, y, por el contrario, la propiedad impone el
deber de utilizarla para el bien común, con sentido social”. (Larrea Holguín, 2005, pág.
424)

La prescripción es una institución jurídica de orden público, que normaliza situaciones de


hecho mediante la consolidación del derecho. En función de los interese particulares
convirtiendo al poseedor en propietario, o librando al sujeto pasivo de una obligación para
sancionar el abandono que el titular del derecho a tenido a bien hacer de las acciones que la
ley puso en sus manos para que se protegiese.

La prescripción facilita la prueba del dominio porque probada la prescripción queda


probada la propiedad, aunque por otros medios no haya sido posible probarla. La propiedad
adquirida por prescripción no puede ser discutida, porque confiere el derecho de una
manera absoluta e incontrovertible; con la realización de la prescripción fenece todo
derecho ajeno, es decir la prescripción equivale a un título, según varios autores.
A sabiendas que en el campo civil casi todo se tramita a petición de parte, la prescripción
no es la excepción por lo que, el juez no puede declararle de oficio sino, quien pretende
alegarla debe iniciar un proceso judicial.

2.1.3. Tipos de Prescripción

De la definición se deduce, la clasificación de adquisitiva y extintiva, dos instituciones


distintas aunque correlativas. La definición del Art. 2392 del Código Civil abarca a ambas,
pero al mismo tiempo las identifica, “exige las acciones y derechos ajenos (…)”.

La prescripción adquisitiva de alguna manera reconoce que la cosa no es propia, puesto que
se le está adquiriendo o queriendo adquirir mediante el reconocimiento judicial de la
prescripción previa justificación de las exigencias legales “Ahora bien, para adquirir por
prescripción se requiere ser poseedor es decir, tener la cosa “con ánimo de señor o dueño”,
y por tanto, sin reconocer el dominio de otra persona. De aquí que quien demanda
prescripción debe tener mucho cuidado de no reconocer en la misma demanda el derecho
de otra persona, pues, si lo reconoce no tendrá éxito su acción”. (Larrea Holguín, 2005,
pág. 428)

Cuando lo que se demanda es la prescripción extintiva de un derecho, de alguna manera


supone reconocer el derecho, puesto que no puede extinguirse lo que no existe, al alegar
prescripción se debe tener extremado cuidado en no dañar la propia causa reconociendo el
derecho ajeno.

Si la prescripción fuera solamente adquisitiva quedaría sin sanción alguna el no empleo de


las acciones que el legislador ha puesto en las manos del titular del crédito para que se
defienda de la mala fe del deudor; y si fuera solamente extintiva los derechos reales en
especial la propiedad carecería de una forma jurídica eficaz que sancionará y refrendará el
fenómeno admirable de laposesión.

En ambas clases de prescripción son elementos comunes, los elementos llamados


complementarios, de la misma manera que el transcurso de determinado lapso de tiempo.

Reglas Generales
Debe Alegarse; en el Ecuador el Art. 2393 del Código Civil exige que: “El que quiera
aprovecharse de la prescripción debe alegarla. El juez no puede declararla de oficio”. Esta
disposición legal concuerda con el principio general del que el juez debe obrar a petición de
parte y solo excepcionalmente de oficio para que el poseedor adquiera una cosa por
prescripción no basta que haya transcurrido el tiempo de la posesión con todas las
características exigidas por la ley, sino también se requiere un pronunciamiento judicial.

La acción de prescripción requiere legitimo contradictor, entendiéndose por tales


contradictores al que alega la posesión prescriptiva contra el que perdería su propiedad por
la declaración de prescripción”. (Larrea Holguín, 2005, pág. 430)

De lo anotado se concluye que si el demandado afirma no ser propietario ningún valor


tendrá el juicio de prescripción.

Cabe señalar que en los juicios de prescripción, la citación a una entidad pública no supone
necesariamente que dicha entidad sea la parte demandada y el legítimo contradictor, puesto
que, se debe citar por disposición expresa de la ley.

Puede renunciarse; según el Art. 2394, del Código Civil manifiesta textualmente que:

“La prescripción puede ser renunciada expresa o tácitamente; pero solo después de
cumplida.

Renunciase tácitamente, cuando el que puede alegarla manifiesta, por un hecho suyo, que
reconoce el derecho del dueño o del acreedor. Por ejemplo cuando cumplidas las
condiciones legales de la prescripción, el poseedor de la cosa la toma en arriendo, o el que
debe dinero paga intereses o pide plazo”.

Corrobora lo anteriormente expuesto que por expresa disposición de la ley se puede


renunciar tanto la prescripción extintiva como la adquisitiva.

“La renuncia puede ser expresa o tácita. Puede realizarse dentro de un juicio en el que se
dispute la propiedad o el derecho al que se refiere la prescripción y cabe también la
renuncia fuera del juicio, lo más frecuente será lo primero: si demandada, por ejemplo, la
reivindicación, el demandado no opone la excepción de prescripción adquisitiva habrá una
renuncia tácita judicial”. (Larrea Holguín, 2005, pág. 432)
Según el Art. 2395 del Código Civil manifiesta: “No puede renunciar la prescripción sino el
que puede enajenar”.

Este artículo se refiere a la capacidad jurídica que debe poseer quien pretende renunciar a la
prescripción, pero no resuelve si esa renuncia constituye o no una enajenación, porque la
prescripción no obra de pleno derecho, sino que requiere declaración judicial, porque bien
entendido esta, que quien renuncia antes de dicha declaración judicial no enajena, porque
aún no ha entrado a su patrimonio ningún nuevo bien o derecho y bien es cierto que quien
renunciara a ese derecho o a esa cosa después de la sentencia ejecutoriada ya no estaría
renunciando a la prescripción, sino a esa cosa o a ese derecho.

“Si no es una enajenación la renuncia, se sigue de ello que no hay lugar a inscribir en el
Registro de la Propiedad tal renuncia, puesto que no se traslada el dominio de una a otra
persona. Más bien, si el predio estuvo inscrito seguirá inscrito a nombre del propietario, y si
no hubo anterior inscripción, la renuncia tampoco cambia este estado de cosas, y el
verdadero dueño deberá hacer inscribir su derecho, sin que en ello intervenga para nada el
renunciante de la prescripción, que pudo darle el dominio de la finca”. (Larrea Holguín,
2005, pág. 433)

El Art. 2396 del Código Civil señala: “El fiador podrá oponer al acreedor la prescripción
renunciada por el principal deudor”.

Por lo manifestado se entiende que, si renuncia a la prescripción el deudor principal esa


renuncia no afecta al interés de otra persona distinta del renunciante, como lo es el fiador,
aunque la fianza sigue generalmente la suerte de la obligación principal.

El acreedor podrá cobrar al deudor principal que renuncio a la prescripción pero no podrá
cobrar al fiador cuya obligación prescribió y que se puede defender con la excepción de
prescripción, debido a que él no ha renunciado a su derecho.

A quienes afecta la Prescripción; en este sistema de derecho de modo especial en la


prescripción se ha fundamentado en el criterio de igualdad de las personas, confirmado así
por el Art. 2397 del Código Civil “Las reglas relativas a la prescripción se aplican
igualmente a favor y en contra del Estado, de los consejos provinciales, de las
municipalidades, de los establecimientos y corporaciones nacionales, y de los individuos
particulares que tienen la libre administración de lo suyo”.
Es decir, que todo sujeto capaz ante la ley, puede adquirir o perder sus derechos por
prescripción, ya sean estos incapaces como lo son las entidades públicas o personas
naturales que tienen la libertad de administración de sus propiedades.

La suspensión de la prescripción entre cónyuges, está declarada únicamente en la


prescripción ordinaria como lo ratifica el Art. 2409 del Código Civil mientras que, en el
Art. 2411 del mismo cuerpo legal sostiene que, la prescripción extraordinaria corre contra
toda persona “Y no se suspende a favor de las enumeradas en el artículo 2409”, sino hay el
régimen de sociedad conyugal por cuanto se haya establecido desde el principio el de
separación o se haya hecho separación de bienes posteriormente o incluso se haya llegado a
la terminación y liquidación de la sociedad, entonces si cabe prescripción extraordinaria.

La Prescripción entre condóminos; “La prescripción, en principio no es posible que se


verifique a favor de uno de ellos y en perjuicio del otro u otros. La razón radica en que cada
condómino posee en nombre propio y en nombre de los demás, y cualquier acto realizado
por uno, beneficia o perjudica a los demás, esta es la estructura normal del condominio. A
lo dicho se agrega la consideración de que no habría buena fe por parte del condómino que
pretendiera a apoderarse de lo que le pertenece en común con otra u otras personas, ya que
se presume que conoce el derecho”. (Larrea Holguín, 2005, pág. 435)

En resumen se puede anotar que, por regla general no es posible la prescripción entre
condóminos, sin embargo excepcionalmente es posible que un condómino llegue a poseer
exclusivamente para sí un bien, aunque será muy difícil que actué de buena fe y además de
ello reúna los requisitos necesarios que exige la figura jurídica de prescripción.

Cosas que se pueden adquirir por Prescripción; el Código Civil ecuatoriano en su Art.

2398 dice: “Se gana por prescripción el dominio de los bienes corporales raíces o muebles,
que están en el comercio humano y se han poseído con las condiciones legales”.

Resultando por consiguiente, que los derechos personales no son susceptibles de


prescripción, sino únicamente los derechos reales que no generan obligaciones.

Los derechos personalísimos, es decir los inherentes a la personalidad como por ejemplo el
estado civil, la capacidad, el nombre, etc. de igual manera jamás podrán ser sujetos de
prescripción.
La ley también es clara en exigir para que opere la prescripción, se trate de cosas que estén
en el comercio, excluyendo de esta forma a los bienes comunes a todas las personas, sin
embargo hay que analizar a leyes especiales que declaran “imprescriptibles ciertos bienes
públicos”, denotando intrínsecamente que hay otros bienes públicos que si se pueden
adquirir por prescripción, esto corresponde a los bienes públicos de índole patrimonial que
forman el haber privado de los entes públicos.

La posesión para adquirir por Prescripción; el fundamento base para la prescripción es


la posesión, según el Art. 715 del Código Civil define que: “Posesión es la tenencia 17 de
una cosa determinada con ánimo de señor o dueño; sea que el dueño o el que se da por tal
tenga la cosa por sí mismo o bien otra persona en su lugar y a su nombre.

El poseedor es refutado dueño, mientras otra persona no justifica serlo”.

Es decir que, la posesión recae sobre algo determinado, no se puede adquirir por
prescripción una cosa indeterminada.

La mera tenencia no es posesión, puesto que el mero tenedor únicamente reconoce el


dominio de otra persona, es decir no tiene el ánimo de señor o dueño más bien afianza la
posesión del verdadero poseedor, ya que el dueño o el que se da por tal o bien por otra
persona en su lugar, confirmando que el que puede adquirir por prescripción es el poseedor
más nunca el mero tenedor.

Para obtener la prescripción de una cosa, la posesión debe reunir un conjunto de elementos,
por ejemplo debe ser pública, pacifica, exclusiva y no interrumpida por el tiempo que exige
la ley.

La Prescripción con relación al título inscrito; de forma general si un predio no se allá


inscrito en el Registro de la Propiedad, no constituye título, la inscripción se considera
como tradición, modo de transmitir la propiedad, según el Art. 702 del Código Civil “Se
efectuará la tradición del dominio de bienes raíces por la inscripción del título en el libro
correspondiente del registro de la propiedad” consiguientemente prueba la propiedad y
como la propiedad da derecho a la posesión, el título inscrito prueba también la posesión,
aunque lo que propiamente se prueba es la posesión del derecho.
Según el Art. 2406 del Código Civil en principio general se firma que no se puede adquirir
por prescripción ordinaria los bienes raíces, o derechos reales constituidos en estos, sino en
virtud de otro título inscrito, ni empezará a correr sino desde la inscripción del segundo.

Esta disposición deja abierta la posibilidad de despojar al propietario mediante la


prescripción extraordinaria.

Es así como el numeral No. 1 del Art. 2410 del Código Civil manifiesta claramente que si
cabe la prescripción extraordinaria contra el título inscrito.

El tiempo necesario para la Prescripción; para la prescripción ordinaria de muebles en la


ley civil ecuatoriana es de tres años; para la ordinaria de bienes raíces es de cinco años y
para la extraordinaria es de quince años.

La diferencia entre el tiempo requerido para la prescripción ordinaria y la extraordinaria

es que, la ordinaria admite suspensión, mas no cabe suspensión en la Extraordinaria, se


entiende que la prescripción ordinaria puede suspenderse sin extinguirse, más el tiempo
necesario para adquirir por prescripción extraordinaria es de quince años contra toda
persona y no cabe la suspensión.

Clases De Prescripción Adquisitiva

Según lo determina el Art. 2405 del Código Civil Ecuatoriano la prescripción adquisitiva se
deriva en ordinaria y extraordinaria:

[Link]. Prescripción adquisitiva ordinaria de dominio

La prescripción adquisitiva ordinaria de dominio, es un modo de adquirir el dominio que


confiere la propiedad por el simple hecho de haber poseído una cosa durante el tiempo que
señala la ley y con los requisitos que ella indica, Art. 603 del Código Civil Ecuatoriano
“Los modos de adquirir el dominio son la ocupación, la accesión, la tradición, la sucesión
por causa de muerte y la prescripción”. En concordancia con el Art. 2392 del Código Civil
Ecuatoriano
“Prescripción es un modo de adquirir las cosas ajenas, o de extinguir la acciones y derechos
ajenos; por haberse poseído las cosas, o no haberse ejercido dichas acciones y derechos,
durante cierto tiempo, y concurriendo los demás requisitos legales.

Una acción o derecho se dice que prescribe cuando se extingue por la prescripción”.

[Link].1. Concepto y Definición

Como concepto de la prescripción adquisitiva ordinaria de dominio diremos que, es un


modo de adquirir el dominio de los bienes raíces, o de derechos reales constituidos en estos,
y como dispone el Art. 2408 del Código Civil Ecuatoriano, el tiempo necesario es de tres
años para los bienes muebles y de cinco para los raíces.

Es un modo de adquirir el derecho, derivado de la actividad y diligencia del adquirente,


durante el periodo de tiempo establecido en la ley, coincidente con el abandono o desinterés
del titular legitimo del mismo. E Couture”. (Andrade Barrera, 2006, pág. 321)

[Link].2. Elementos

Por principio general, es natural que un bien mueble o inmueble que no haya sido utilizado
por su titular, sirva de hecho o de derecho en beneficio de otra persona que lo posee, Art.
2408 del

Código Civil manifiesta que, el tiempo necesario para la prescripción adquisitiva ordinaria
es de tres años para los bienes muebles y de cinco años para los bienes raíces, a más de este
elemento fundamental como es el tiempo, se desprenden otros elementos específicos como
son:

A.- La Posesión Regular; se entiende por posesión la tenencia de una cosa determinada
con ánimo de señor o dueño y dentro de ésta, la posesión regular, que procede de justo
título y ha sido adquirida de buena fe, aunque la buena fe no subsista después de adquirida
la posesión, según lo señala el Art. 717 del Código Civil.

Cabe señalar que el Código Civil Ecuatoriano no define título, ni justo título sino más bien
doctrinariamente se entiende que “Es la forma jurídica justificativa de todo derecho
patrimonial”, para entender de mejor manera el justo título debemos estudiar el Art. 719 del
Código Civil en el cual nos dice en qué casos no lo es, “No es justo título: 1. El falsificado,
esto es, no otorgado realmente por la persona que aparece como otorgante; 2. El conferido
por una persona como mandatario o representante legal de otra, sin serlo; 3. El que adolece
de un vicio de nulidad, como la enajenación que, debiendo ser autorizada por un
representante legal o por el juez, no lo ha sido; y; 4. El meramente putativo como el del
heredero aparente que no es en realidad heredero; el de legatario cuyo legado ha sido
revocado por acto testamentario posterior, etc. Sin embargo, el heredero putativo a quien,
por disposición judicial, se haya dado la posesión efectiva, servirá aquella de justo título,
como al legatario putativo el correspondiente acto testamentario que haya sido
judicialmente reconocido”.

De lo anotado podemos afirmar que constituye justo título el que no se encuentre


comprendido dentro de la enumeración del artículo anterior.

Ahora bien, la buena fe es un elemento subjetivo e inmaterial que define nuestro

Código Civil en el Art. 721 “La buena fe es la conciencia de haberse adquirido el dominio
de la cosa por medios legítimos, exentos de fraude y de cualquier otro vicio”.

La buena fe es indispensable únicamente en el acto de tomar la posesión y no se opone a


ella la mala fe sobreviniente, por regla general se presume la buena fe por lo que es
susceptible de prueba en contrario.

El error de hecho, el que incide sobre los bienes, no afecta la buena fe; pero el error de
derecho, cuando incide sobre la ley, constituye una presunción de mala fe que no admite
prueba en contrario.

El Art. 717 en el inciso segundo del Código Civil establece que “si el título es traslativo de
dominio, es también necesaria la tradición”, para que la posesión sea regular.

La tradición es la forma jurídica de cumplir las obligaciones que por su naturaleza sirven
para transferir el dominio, como la venta, la permuta, la donación entre vivos, en donde la
entrega que el dueño de una cosa hace a otro con la intención de transferir el dominio. Pero
no basta ser dueño de una cosa para transferir el dominio, sino que se necesita el derecho de
poder transmitirlo en el momento del acto jurídico, es decir, necesita reunir los requisitos
para la existencia y validez de los actos jurídicos, de la misma manera es necesario que los
actos o contratos no sean nulos, ni ser incapaz para efectuarlos.
Claramente se entiende que, sin tradición valida no habrá prescripción ordinaria valida,
porque inexorablemente no podrá darse la posesión regular y a su vez, para que la tradición
sea válida, es necesario reunir los requisitos para la existencia y validez de todo acto
jurídico, los mismos que se encuentran tipificados en el Art. 1461 del Código Civil “Para
que una persona se obligue a otra por un acto o declaración de voluntad es necesario:

1. Que sea legalmente capaz;

2. Que consienta en dicho acto o declaración, y su consentimiento no adolezca de vicio;

3. Que recaiga sobre un objeto lícito; y,

4. Que tenga una causa licita.

La capacidad legal de una persona consiste en poderse obligar por sí misma, y sin el
ministerio o autorización de otra”.

Además, se deben cumplir con los requisitos propios de la tradición que para el efecto son
los siguientes:

a) Que recaiga sobre cosas susceptibles de propiedad privada;

b) Que se encuentren en el comercio;

c) Que el tradente sea el verdadero dueño de la cosa; y,

d) Que el titulo traslaticio de dominio sea válido.

Del requisito a) se deriva que las cosas que están fuera del comercio son las enumeradas en
el Art. 602 del Código Civil, que si llegan a enajenarse tendrán objeto ilícito.

El tradente debe ser el dueño de la cosa porque nadie puede transferir a otro, más derechos
de que es el legítimo titular según el Art. 686 del Código Civil.

Que el titulo traslaticio de dominio sea válido.

En resumen se puede indicar que, cumplidas todas las formalidades requeridas por la ley
para la validez de la tradición, existiendo justo título y buena fe se da la posesión regular,
por lo que, se pueden adquirir los derechos por prescripción ordinaria.

B.- Posesión Material Ininterrumpida; según el Art. 2401 del Código Civil, para ganar la
prescripción ordinaria se necesita también que la posesión sea ininterrumpida, es decir que
no haya sufrido ninguna interrupción ya se natural o civil, así mismo el Código Civil en el
Art. 2402 aclara puntualmente la interrupción natural: “La interrupción es natural:

1. Cuando sin haber pasado la posesión a otras manos, se ha hecho imposible el ejercicio de
actos posesorios, como cuando una heredad ha sido permanentemente inundada; y,

2. Cuando se ha perdido la posesión por haber entrado en ella otra persona.

La interrupción natural de la primera especie no surte otro efecto que el de descontarse su


duración; pero la interrupción natural de la segunda especie hace perder todo el tiempo de
la posesión anterior; a menos que se haya cobrado legalmente la posesión, conforme a lo
dispuesto en el Titulo De las acciones posesorias. En tal caso, no se entenderá haber habido
interrupción para el desposeído”.

De igual forma el Art. 2403 del Código Civil nos puntualiza la interrupción civil:

“Interrupción civil es todo recurso judicial intentado por el que se pretende verdadero
dueño de la cosa, contra el poseedor.

Sólo el que ha intentado este recurso podrá alegar la interrupción y ni aun el, en los casos
siguientes:

Si la citación de la demanda no ha sido hecha en forma legal;

Si el recurrente desistió expresamente de la demanda o cesó en la persecución por más de


tres años; y,

Si el demandado obtuvo sentencia de absolución.

En estos casos se entenderá no haber sido interrumpida la prescripción por la demanda”.

Como se ha indicado uno de los requisitos fundamentales para obtener la prescripción es


que, la posesión sea ininterrumpida, el efecto que produce la interrupción es hacer perder
todo el tiempo de posesión anterior de la cosa.

El primer caso de interrupción natural, es por un fenómeno natural que, implica una perdida
material de la posesión, una privación del goce, que la ley ejemplifica en una inundación
que hace imposible la posesión. En este ejemplo se puede dar una interrupción definitiva o
una interrupción temporal, será definitiva si el poseedor del bien aunque desaparezca la
causa de la imposibilidad no vuelve a poseer el bien, y será temporal cuando el poseedor
reanuda los actos posesorios al desaparecer la causa de interrupción, en concordancia con el
Art. 669 del Código Civil.

La segunda forma en que opera la interrupción natural, es en el caso de que la posesión se


pierda porque otro la toma, la interrupción de la prescripción en este caso será siempre
definitiva.

Siendo que la posesión es la conjugación de dos elementos, el corpus y el animus, si


desaparece uno de ellos, desaparecerá también la posesión, por lo tanto desaparecido el
corpus conlleva finalmente a la perdida de la posesión salvo el caso que se recupere
legalmente mediante el empleo de las acciones necesarias correspondientes.

En la interrupción civil que hace referencia el Código Civil en sus artículos pertinentes, no
se dará ni perdida de posesión ni privación de goce, mientras la persona que promueve el
recurso no triunfe en él, es decir que, solamente quien se pretende verdadero dueño, puede
interrumpir civilmente la prescripción, mediante una acción que se sigue en los tramites de
juicio ordinario encaminada a recuperar la posesión.

C.- Tiempo; para prescribir ordinariamente los derechos sobre los bienes se requiere el
tiempo necesario para que opere, en el caso puntual de la ordinaria es de tres años para los
bienes muebles, y de cinco para los raíces.

Se entiende que los bienes muebles son los que se pueden transportar de un lugar a otro,
mientras que los bienes inmuebles, fincas o raíces son las cosas que no pueden
transportarse de un lugar a otro.

[Link].3. Efectos

Los efectos que produce la prescripción adquisitiva ordinaria son los enumerados a
continuación:

1. A quien adquiere por prescripción ordinaria, le sirve como justo título.

2. Si el prescribiente poseía un bien con título defectuoso, al cumplirse la prescripción


queda saneado.

3. Al consumarse la prescripción el poseedor se refuta propietario desde el momento mismo


que la prescripción comenzó a correr.
4. La prescripción ordinaria otorga estabilidad y seguridad jurídica, evitando que otra
persona pueda suplantarle en la posesión.

5. Para que la prescripción ordinaria cumpla su objetivo, debe necesariamente ser a través
de sentencia judicial.

[Link]. Prescripción adquisitiva extraordinaria de dominio

Como ya lo hemos enunciado en reiteradas ocasiones en este capítulo, la prescripción es un


modo de adquirir el dominio, por medio del cual se gana el dominio de los bienes
inmuebles que están en el comercio humano, que se han poseído por las condiciones legales
y con el tiempo estipulado en la ley.

[Link].1. Concepto y Definición

De lo anotado diremos que la prescripción adquisitiva extraordinaria de dominio, es un


modo de adquirir el dominio de los bienes inmuebles que son susceptibles del comercio
humano, con el tiempo necesario de quince años, contra toda persona.

“Es un modo de adquirir un derecho real por el transcurso del tiempo, en las condiciones
previstas por la ley”. (Andrade Barrera, 2006, pág. 320)

[Link].2. Elementos

De lo examinado hasta aquí cabe señalar que, la prescripción adquisitiva ordinaria de


dominio y la prescripción adquisitiva extraordinaria de dominio en cuanto a los elementos
fundamentales tienen la misma esencia, por lo que, sus requisitos son semejantes, salvo con
notorias excepciones que las detallamos a continuación:

A.- Titulo Inscrito; la prescripción adquisitiva extraordinaria de dominio cabe contra título
inscrito. De igual manera la prescripción adquisitiva extraordinaria de dominio no exige
título alguno para alegarla basta la posesión material de bien inmueble, así lo ratifica el
numeral segundo del Art. 2410 del Código Civil.

B.- Buena Fe; la buena fe se presume de derecho, por lo tanto no admite prueba en
contrario, pero la existencia de un título de mera tenencia hará presumir la mala fe.
“La excepción tiene una contra excepción se vuelve a la regla general de que no cabe
prescripción contra título inscrito, si el poseedor “material” de la finca, tiene un título de
mera tenencia. En este caso se cambia la regla: se presume la mala fe.

Esto es muy lógico, ya que quien entra en posesión por un título de mero poseedor,
reconoce la posesión de otro: la mera tenencia supone la existencia de un poseedor distinto;
por ejemplo, el arrendatario, es un mero tenedor, y al actuar como arrendatario está
reconociendo la propiedad y la posesión del propietario que es otra persona distinta de él”.
(Larrea Holguín, 2005, pág. 462)

De conformidad con el Art. 729 del Código Civil “Se llama mera tenencia la que se ejerce
sobre una cosa, no como dueño, sino en lugar o a nombre del dueño…”.

C.- Posesión Publica, Pacifica, Exclusiva, No Interrumpida; para exigir la prescripción


extraordinaria de dominio se requiere que la posesión se encuentre dentro de los términos
establecidos por la ley, los mismos que los detallamos a continuación:

En virtud del Art. 728 del Código Civil, la posesión pública se opone a la clandestina, es
decir que, posesión clandestina es la que se ejerce ocultándola a los que tienen derecho para
oponerse a ella.

Para que la posesión no sea clandestina, los actos posesorios deben ser notorios de modo
que puedan ser interpretados con el ánimo “de señor o dueño”.

Posesión pacífica, es decir no violenta, el poseedor pacifico debe recurrir a las acciones
judiciales correspondientes para defender su posesión si es atacada, pero no puede rechazar
por la fuerza a quien pretende apoderarse de la cosa que posee de lo contrario puede
incurrir en la posesión violenta tipificada en el Art. 725 del Código Civil.

La posesión debe ser también exclusiva, si es compartida por varios poseedores, esas
personas forman un solo sujeto, es un ejemplo claro el de los condóminos, la exclusividad
de la posesión se refiere a una cosa determinada, no posee todo el predio, quien solamente
hace actos posesorios en una parte.

En este caso los menores e incapaces pueden ganar por prescripción un bien inmueble
aunque ellos directamente no tengan la posesión, y solamente ostenten la posesión
ejercitada en su nombre, por su representante legal.
Finalmente la posesión debe ser no interrumpida, a diferencia de la prescripción ordinaria,
no se suspende la prescripción adquisitiva extraordinaria.

La regla legal es que no hay lugar a interrupción posible en la prescripción extraordinaria,


con el resultado final que acarrea la interrupción, que es perder o extinguir todo el tiempo
de posesión, a menos que se la recobre legalmente, (mediante las acciones posesorias).

Art. 960 del Código Civil “Las acciones posesorias tienen por objeto conservar o recuperar
la posesión de bienes raíces o de derechos reales constituidos en ellos”.

En caso de que el bien objeto de la prescripción extraordinaria pertenezca a varias personas,


todo lo que interrumpe la prescripción respecto de una de ellas, lo interrumpe también
respecto de las otras.

En conclusión diremos que, la interrupción sea natural o civil hace referencia a un acto del
titular del derecho, que produce la privación de la posesión a otra, o también en el ejercicio
de un recurso judicial por parte del mismo titular contra el poseedor, es decir el dueño del
bien inmueble ejerce el derecho de interrumpir natural o civilmente la prescripción. Ánimo
de Señor o Dueño; uno de los elementos necesarios para la prescripción extraordinaria es
el ánimo de verdadero señor o dueño, es decir como si fuera de propiedad de uno, el
poseedor debe comportarse como dueño absoluto y exclusivo del bien inmueble. Por
ejemplo si existiese un contrato de arrendamiento con alguien que firma como propietario,
se está reconociendo que no es de su propiedad, por lo tanto, no es poseedor sino solamente
mero tenedor; como el ánimo o voluntad esta intrínsecamente dentro de una persona, se
necesita exteriorizar, exponerla al conocimiento de los demás, de no ser así el poseedor se
maneja en forma clandestina ocultando su propósito, es una posesión viciosa que no sirve
para adquirir.

Esta exteriorización se efectúa mediante “hechos posesorios” que demuestran el ánimo de


dueño, como por ejemplo edificar, cercar, conectar servicios públicos (agua, luz, teléfono,
etc.) o cualquier acto que un propietario acostumbra realizar. Más allá aun es el pago de
impuesto predial, porque nadie paga impuestos de terreno ajeno, pero hay que señalar
también que nadie se hace dueño solo por los pagos.
Por lo anotado se desprende que, el poseedor sabe que una cosa es ajena, pero no debe
reconocerlo jamás, sino comportarse como dueño absoluto y exclusivo; ni dejar que se la
quiten, ni que nadie entre sin su permiso.

E.- Tiempo: actualmente regidos por el Código Civil vigente, el tiempo para ganar por
prescripción extraordinaria el dominio de los bienes, es de quince años, desde que la acción
se haya hecho exigible Art. 2410 No.4-1“Que quien se pretende dueño no pueda probar que
en los últimos quince años se haya reconocido expresa o tácitamente su dominio por quien
alega la prescripción”.

La ley no tiene efecto retroactivo por lo tanto, quien escoge a tenerse al derecho de
prescripción solamente se podrá hacer valer la posesión a partir de la vigencia de la ley
actual sobre este tema.

Según el Art. 33 del Código Civil ecuatoriano “Todos los plazos de días, meses o años de
que se haga mención en la leyes…se entenderá que han de ser completos,…se aplicaran
estas reglas a las prescripciones, a las calificaciones de edad y, en general a cualesquiera
plazos o términos prescritos en las leyes o en los actos de las autoridades ecuatorianas;…”.

[Link].3. Efectos

Los efectos que produce la prescripción adquisitiva extraordinaria son los enumerados a
continuación:

1. La prescripción extraordinaria de dominio es un modo de adquirir originario de las cosas,


porque el derecho del prescribiente no proviene del dueño anterior, sino es un hecho
independiente como es la posesión.

2. Es un modo de adquirir gratuitamente las cosas, ya que la adquisición no implica


gravamen económico para el prescribiente.

3. Es un acto entre vivos.

4. A quien adquiere por prescripción extraordinaria, le sirve como justo título.

5. Al consumarse la prescripción extraordinaria el poseedor se refuta propietario desde el


momento mismo que la prescripción comenzó a correr.
6. La prescripción extraordinaria otorga estabilidad y seguridad jurídica, evitando que otra
persona pueda suplantarle en la posesión.

7. Para que la prescripción extraordinaria cumpla su objetivo, debe necesariamente ser a


través de sentencia judicial, la misma que será catastrada, protocolizada e inscrita en el

Registro de la Propiedad correspondiente.

8. La sentencia ejecutoriada de prescripción adquisitiva extraordinaria produce el efecto de


cosa juzgada, no solo para las partes intervinientes en el proceso, sino también a quienes
sus sucesores universales o particulares.

9. La sentencia de prescripción adquisitiva extraordinaria afecta también a terceros.

2.2. La prescripción adquisitiva extraordinaria como modo de adquirir el dominio

2.2.1. Trámite Judicial

Luego de tener los conceptos y definiciones generales de la prescripción, en este capítulo


analizaremos paso a paso las diferentes etapas que se realizan procesalmente para
establecer quien tiene derecho a exigir la prescripción.

[Link]. De la demanda

Esta clase de litigios se inicia con la demanda, que debe contener los requisitos establecidos
en el Art. 67 del Código Procesal Civil que dispone: “Requisitos y contenido.- La demanda
debe ser clara y contendrá:

1. La designación de la jueza o el juez ante quien se propone;

2. Los nombres completos, estado civil, edad y profesión del actor y los nombres completos
del demandado;

3. Los fundamentos de hecho y de derecho, expuestos con claridad y precisión;

4. La cosa, cantidad o hecho que se exige;

5. La determinación de la cuantía;

6. La especificación del trámite que debe darse a la causa;

7. La designación del lugar en que debe citarse al demandado, y la del lugar donde debe
notificarse al actor; y,
8. Los demás requisitos que la ley exija para cada caso.

El primer requisito es que la demanda debe ser clara, lo que significa que es fácil de
comprender, en lenguaje entendible, manifiesto expresado con libertad.

La designación de la jueza o el juez ante quien se propone la demanda.-

Esto tiene relación con la jurisdicción y competencia establecidas en el Art. 1 del

Código de Procedimiento Civil que manifiesta: “La jurisdicción, esto es, el poder de
administrar justicia, consiste en la potestad publica de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado en
una materia determinada, potestad que corresponde a los tribunales y juezas y jueces
establecidos por las leyes.

Competencia es la medida dentro de lo cual la referida potestad está distribuida en los


diversos tribunales y juzgados, por razón del territorio, de la materia, de las personas y de
los grados”.

Y el Art. 150 del Código Orgánico de la Función Judicial que manifiesta; “La jurisdicción
consiste en la potestad publica de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado, potestad que
corresponde a las juezas y jueces establecidos por la Constitución y la leyes, y que se ejerce
según las reglas de la competencia”.

En el caso particular que estamos estudiando cómo es la prescripción adquisitiva


extraordinaria de dominio, la demanda se la presenta ante un Juzgado de lo Civil, del lugar
donde estuviese la osa raíz materia del litigio

Los nombres completos, estado civil, edad y profesión del actor y los nombres
completos del demandado.-

El Art. 32 del Código de Procedimiento Civil define qué; “Actor es el que propone la
demanda, y demandado, aquel contra quien se la intenta”.

En la demanda se especifica con claridad los nombres y apellidos, edad, estado civil,
ocupación, y domicilio de la persona que propone la demanda, en cumplimiento de lo que
dispone el Art. 77 de la Ley de Registro Civil, Identificación y Cedulación que manifiesta:
“Los nombres y apellidos que constan en el acta de inscripción del nacimiento de una
persona son los que le corresponden, y debe usarlos en todos sus actos públicos y privados
de carácter jurídico”.

Así como el Art. 331 del Código Civil que dispone: “El estado civil es la calidad de un
individuo, en cuanto le habilita o inhabilita para ejercer ciertos derechos o contraer ciertas
obligaciones civiles”.

Y el Art. 332 del Código Civil que define: “El estado civil de casado, divorciado, viudo,
padre, hijo, se probará con las respectivas copias de las actas de registro civil”.

Y de igual forma todos los datos que se conozca del demandado, de ser necesario y cuando
así

lo exige la ley se indica también los nombres de los herederos de haberlos y del cónyuge
sobreviviente cuando el propietario del bien ha fallecido.

Los fundamentos de hecho y de derecho, expuestos con claridad y precisión.-

En los fundamentos de hecho o dentro del campo jurídico en general, consisten en relatar
los antecedentes. Es hacer una relación de los hechos, de cómo empezó y se ha mantenido
la posesión, pacifica, pública y notoria con el ánimo de señor y dueño, hasta la fecha que se
presenta la demanda, del inmueble debidamente identificado y delimitado, haciendo constar
sus linderos y superficie; además se indicará desde que fecha y año se viene manteniendo la
posesión ininterrumpida, señalando los efectos posesorios que se efectúan sobre el bien
raíz; como ejemplo indicaremos sembríos, cerramientos, construcciones, como prevé el Art.
969 del Código Civil; “Se deberá probar la posesión del suelo por hechos positivos, de
aquellos a que soló el dominio da derecho, como la corta de maderas, la construcción de
edificios, la de cerramientos, las plantaciones o cementeras, y otros de igual significación
ejecutados sin el consentimiento del que disputa la posesión”.

Como la prescripción es la acción de adquirir, es muy importante tener en cuenta que, el


prescribiente no debe reconocer en ningún momento de la demanda el derecho de otra
persona sobre la propiedad; pues si expresamente reconoce el derecho del titular,
obviamente no le asiste el derecho de señor y dueño. En relación con la circunstancia 1ra.,
numeral 4to. del Art. 2410 del Código Civil, “Que quien se pretende dueño no pueda probar
que en los últimos quince años se haya reconocido expresa o tácitamente su dominio por
quien alega la prescripción; y,…”.

De la misma manera, dentro de los fundamentos de hecho se debe especificar la


prescripción que se solicita, no se trata simplemente de alegar la prescripción, sino indicar
la clase de prescripción, pues, existen innumerables casos en jurisprudencia que se ha
desechado la demanda por no cumplir con este elemental requisito.

De los fundamentos de derecho, el actor debe exponer las disposiciones legales en las
cuales se ampara, con el objeto de hacer valer sus derechos.

A continuación transcribiremos las siguientes:

Art. 603, Código Civil del Ecuador “Los modos de adquirir el dominio son la ocupación, la
accesión, la tradición, la sucesión por causa de muerte y la prescripción.

De la adquisición de dominio por estos dos últimos medios se tratará en el libro de

la sucesión por causa de muerte, y al fin de este Código”.

Art. 715 Código Civil del Ecuador, “Posesión es la tenencia de una cosa determinada con
ánimo de señor o dueño; sea que el dueño o el que se da por tal tenga la cosa por sí mismo,
o bien por otra persona en su lugar y a su nombre.

El poseedor es reputado dueño, mientras otra persona no justifica serlo”.

Art. 969 del Código Civil del Ecuador, “Se deberá probar la posesión del suelo por hechos
positivos, de aquellos a que soló el dominio da derecho, como la corta de maderas, la
construcción de edificios, la de cerramientos, las plantaciones o cementeras, y otros de
igual significación ejecutados sin el consentimiento del que disputa la posesión”.

Art. 2392, Código Civil del Ecuador, “Prescripción es un modo de adquirir las cosas ajenas,
o de extinguir las acciones y derechos ajenos, por haberse poseído las cosas, o no haberse
ejercido dichas acciones y derechos, durante cierto tiempo, y concurriendo los demás
requisitos legales.

Una acción o derecho se dice que prescribe cuando se extingue por la prescripción”.
Art. 2410, Código Civil del Ecuador, “El dominio de las cosas comerciales que no ha sido
adquirido por la prescripción ordinaria, puede serlo por la extraordinaria, bajo las reglas
que van a expresarse:

1.- Cabe la prescripción extraordinaria contra título inscrito;

2.- Para la prescripción extraordinaria no es necesario título alguno; basta la posesión


material en los términos del Art. 715;

3.- Se presume en ella de derecho la buena fe, sin embargo de la falta de un título
adquisitivo de dominio;

4.- Pero la existencia de un título de mera tenencia hará presumir mala fe, y no dará lugar a
la prescripción, a menos de concurrir estas dos circunstancias:

1.- Que quien se pretende dueño no pueda probar que en los últimos quince años se haya
reconocido expresa o tácitamente su dominio por quien alega la prescripción; y,

2.- Que quien alega la prescripción pruebe haber poseído sin violencia, clandestinidad ni
interrupción por el mismo espacio de tiempo”.

Art. 2411 Código Civil del Ecuador, “El tiempo necesario para adquirir por esta especie de
prescripción es de quince años, contra toda persona, y no se suspende a favor de las
enumeradas en el Art. 2409”.

Es necesario también atenerse al Art. 1000 del Código de Procedimiento Civil, que manda:
“El juez dispondrá la inscripción en el registro de la propiedad, en el registro mercantil o en
la jefatura de tránsito, según el caso, de las demandas que versen sobre dominio o posesión
de inmuebles o de muebles sujetos a registro, así como también de las demandas que versen
sobre demarcación y linderos, servidumbres, expropiación, división de bienes comunes y
acciones reales inmobiliarias.

Antes de que se cite con la demanda se realizará la inscripción, que se comprobará con el
certificado respectivo. La omisión de este requisito será subsanable en cualquier estado del
juicio, pero por ella se sancionará al actuario.

La inscripción de la demanda no impide que los bienes se enajenen válidamente en remate


forzoso y aún de modo privado, pero el fallo que en el litigio recayere tendrá fuerza de cosa
juzgada contra el adquirente, aunque éste no haya comparecido en el juicio. Hecha la
inscripción del traspaso de dominio, el registrador la pondrá en conocimiento del juez de la
causa, dentro de tres días, mediante oficio que se incorporará al proceso.

Si el vendedor citado con la demanda, no diere aviso al comprador del litigio sobre la cosa
que se vende, será culpable de fraude, además de los daños y perjuicios causados al
comprador. Se presumirá la falta de dicho aviso si no hay constancia de ello en el
instrumento de compra-venta.

Si la sentencia fuere favorable al actor, el juez ordenará que se cancelen los registros de
transferencia, gravámenes y limitaciones al dominio efectuados después de la inscripción
de la demanda.

Caducará la inscripción de la demanda, si dentro de los tres meses siguientes a ésta, no se


hubiere citado al demandado, y en todos los casos en que se declare el abandono de la
primera instancia o del juicio”.

Y finalmente es necesario solicitar que en sentencia se declare la prescripción adquisitiva


extraordinaria de dominio, para que haga las veces de escritura pública, como dispone el
Art.

2413 del Código Civil; “La sentencia judicial que declara una prescripción hará las veces
de escritura pública para la propiedad de bienes raíces o de derechos reales constituidos en
ellos; pero no valdrá contra terceros, sin la competente inscripción”.

Y sea inscrita en el Registro de la Propiedad del cantón respectivo, donde se halle ubicado
el bien, para que de acuerdo a la ley surta los efectos contra terceros.

La cosa, cantidad o hecho que se exige.-

Como ya lo mencionamos, el inmueble o cosa materia de la prescripción adquisitiva


extraordinaria de dominio, debe estar debidamente identificado y delimitado, haciendo
constar sus linderos y superficie; indicando el sector, parroquia, cantón y provincia en
donde se encuentra ubicado el inmueble.

La determinación de la cuantía.-

La determinación de la cuantía, en este caso, es indeterminada, con la salvedad del


Art. 407 del Código de Procedimiento Civil, “Si se trata de demandas cuya cuantía no pase
de cinco mil dólares de los Estados Unidos de América, se presentará ante la jueza o el juez
de lo civil respectivo, acompañada de la prueba de que disponga el actor o anuncie la que
deba actuarse en la audiencia de conciliación y juzgamiento. La jueza o el juez mandarán
citar al demandado, quien en el término de ocho días podrá contestar la demanda
proponiendo excepciones, a las que acompañará la prueba de que disponga y anunciará la
que deba actuarse en la audiencia de conciliación y juzgamiento. Transcurrido el tiempo
señalado, con o sin contestación, la jueza o el juez fijarán fecha para la audiencia de
conciliación y juzgamiento, la que se realizará no antes de tres días ni después de ocho días
de la fecha de señalamiento.

Si inasisten ambas partes a la audiencia de conciliación y juzgamiento, la jueza o el juez


dará por concluido el proceso y dispondrá su archivo, al igual que si inasiste la parte
demandante. Si inasiste el demandado, la jueza o el juez declarará su rebeldía, mandará en
el mismo acto a practicar la prueba solicitada por el actor, y dictará su fallo. Si asisten las
dos partes, la jueza o el juez promoverán la conciliación entre ellas. Si esta alcanza la
totalidad del litigio, la jueza o el juez dictarán sentencia aprobándola, de no contravenir a
derecho. Si no hay acuerdo o si éste es parcial o no es homologado por ser contrario a
derecho, la jueza o juez dispondrá que a continuación se practiquen las pruebas que hayan
sido solicitadas por las partes. En la audiencia, se recibirán las declaraciones testimoniales,
la absolución de posiciones y la declaración de los peritos, así como se examinarán los
documentos y objetos que se hayan adjuntado; inmediatamente se concederá la palabra a
las partes para que aleguen, comenzando por el actor. Si la audiencia se extiende más allá
de las dieciocho horas, se suspenderá para continuarla en el día siguiente y así hasta
concluirla. No podrá interrumpirse en ningún caso, salvo fuerza mayor. Escuchados los
alegatos, la jueza o el juez dictarán en el mismo acto sentencia, la que será reducida a
escrito y debidamente fundamentada en el término de cuarenta y ocho horas y se notificará
a las partes en las veinticuatro horas siguientes. Únicamente se podrá apelar de la sentencia
en efecto devolutiva. De la sentencia que dicte la corte provincial no cabrá recurso de
casación ni de hecho. La corte provincial resolverá por el mérito de los autos, dentro del
término de cinco días de recibido el proceso. El incumplimiento de los términos para
sustanciar el procedimiento, será sancionado de conformidad con las disposiciones del
Código Orgánico de la Función Judicial”.

La especificación del trámite que debe darse a la causa.-

El trámite que debe darse a la prescripción adquisitiva extraordinaria de dominio, es el


ORDINARIO, toda vez que, la ley no ha fijado un trámite especial según el Art. 59 del
código de Procedimiento Civil; “Toda controversia judicial que, según la ley, no tiene un
procedimiento especial se ventilara en juicio ordinario”, en cuyo caso se debe cumplir el
Art. 395 del Código de Procedimiento Civil: “El juicio ordinario se sujetará a las
disposiciones de esta Sección y se tramitará ante uno de las y los jueces de lo civil”.

La designación del lugar en que debe citarse al demandado, y la del lugar donde debe
notificarse al actor.-

En atención a lo dispuesto en el Art. 73 del Código de Procedimiento Civil, “Citación es el


acto por el cual se hace saber al demandado el contenido de la demanda o del acto
preparatorio y las providencias recaídas en esos escritos.

Notificación es el acto por el cual se pone en conocimiento de las partes o de otras personas
o funcionarios, en su caso, las sentencias, autos y demás providencias judiciales, o se hace
saber a quién debe cumplir una orden o aceptar un nombramiento, expedidos por la jueza o
el juez”.

En la demanda se debe indicar con claridad “el lugar” dirección en donde debe citarse al
demandado, especificando calles, numeración, sector, parroquia, cantón, provincia para
facilitar al funcionario público quien se encargará de esta importantísima diligencia,
entendiéndose por lugar según la definición del diccionario de la lengua española “Espacio
ocupado por un cuerpo”.

Procesalmente se debe citar en esta clase de juicios al Municipio del cantón en donde se
encuentra ubicado el inmueble, en la persona del Alcalde y del Procurador Síndico,
indicando de igual forma calles, numeración, sector.

El actor de la demanda debe señalar casilla judicial (físico y/o electrónico) de su


patrocinador legal, según el Art. 75 del Código de Procedimiento Civil: “Todo el que fuere
parte de un procedimiento judicial designará el lugar en que se ha de ser notificado, que no
puede ser otro que la casilla judicial y/o el domicilio judicial electrónico en un correo
electrónico de un Abogado.

No se hará notificación alguna a la parte que no cumpliere este requisito; pero el derecho a
ser notificado convalecerá el momento en que hiciere la designación a que se refiere el
inciso anterior, y, desde entonces, se procederá a notificarle.

Las notificaciones al Procurador General del Estado, se harán en la forma prevista en el art.
6 de la Ley Orgánica de la Procuraduría General del Estado.

Las notificaciones a los representantes de las instituciones del Estado y a los funcionarios
del Ministerio Público, que deben intervenir en los juicios, se harán en las oficinas que
estos tuvieren en el lugar del juicio, o en la casilla judicial y/o en el domicilio judicial
electrónico en un correo electrónico, que señalaren para el efecto”.

Los demás requisitos que la ley exija para cada caso.-

Certificado de hipotecas y gravámenes emitido por el Registro de la Propiedad, como


principio universal para la transferencia de dominio es necesario la inscripción del título,
que no es otra que, la escritura pública debidamente celebrada con las solemnidades que
exige la Ley Notarial previo al pago de impuestos.

Con el correspondiente certificado se identificará claramente al legítimo contradictor, a


quien se ha de demandar la prescripción adquisitiva extraordinaria de dominio.

Plano, para identificar e individualizar el bien inmueble materia del litigio, es necesario
adjuntar a la demanda el plano determinando linderos, dimensiones, y superficie.

Carta del impuesto predial, en la práctica es necesario adjuntar a la demanda la carta del
impuesto predial, con esto identificaremos el pago de tributos al Municipio correspondiente
y el número de predio junto con la clave catastral.

Además, en los casos especificados por la ley, es necesario adjuntar la partida de defunción
en el caso que el legítimo contradictor haya fallecido.

La demanda deberá ser presentada en la Sala de Sorteos de la Función Judicial de la


provincia en donde se encuentra el bien que se está reclamando por prescripción, A)
Modelo de Demanda
[Link]. Junta de Conciliación

Para continuar con el debido proceso en esta clase de juicios, y una vez cumplido con lo

establecido en el Art. 400 del Código de Procedimiento Civil; “Si las excepciones o la
cuestión

planteada en la reconvención versan sobre hechos que deben justificarse, el juez señalará
día y hora

en los que las partes deben concurrir, con el propósito de procurar una conciliación, que dé
término

al litigio.

En el día y hora señalados, si sólo una de las partes hubiere concurrido, se dejará
constancia, en

acta, de la exposición que presente y se dará por concluida la diligencia.

La falta de concurrencia de una de las partes constituirá indicio de mala fe, que se tendrá en
cuenta

para la condena en costas al tiempo de dictarse la sentencia”, el Juez dispondrá si se ha


trabado

la Litis con cuestiones de puro derecho, elevará autos y dictará sentencia. (Art. 399 C.P.C.).

Pero, si en las excepciones existen hechos que deben probarse, el Juez generalmente a

petición de parte señalará día y hora con el fin de que se lleve a cabo la Junta de

Conciliación, que dé término al litigio.

En el día y hora señalados mediante providencia, se dará inicio a la Junta de Conciliación,


si

una de las partes no concurriera, constituirá mala fe, que se tomará en cuenta al momento
de

resolver.

Así el Art. 401 del Código de Procedimiento, dispone: “Si concurrieren ambas
partes, el juez dispondrá que cada una, por su orden, deje constancia, en el acta que

debe levantarse, de las exposiciones que tuviere por conveniente hacer y,

principalmente, de las concesiones que ofrezca, para llegar a la conciliación. Se

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entenderá que tales concesiones están subordinadas siempre a la condición de ser

aceptadas en la conciliación, de tal modo que no implicarán, en caso alguno,

reforma de las cuestiones de hecho y de derecho planteadas en la demanda y en la

contestación. El juez, por su parte, procurará, con el mayor interés, que los

litigantes lleguen a avenirse”. En concordancia con el Art.1012 del mismo cuerpo

legal “En el ejercicio de la jurisdicción contenciosa, el juez de primera instancia o

el de segunda en su caso, hallándose la causa en estado de prueba y antes de

conceder término para ésta, convocará a las partes a una junta de conciliación,

señalando día y hora; junta que no podrá postergarse ni continuarse por más de

una vez. Procurará el juez, por todos los medios aconsejados prudentemente por la

equidad, hacer que los contendientes lleguen a un avenimiento. De haberlo,

aprobará el juez y terminará el pleito; de otra manera, continuará sustanciando la

causa. En los casos en que este Código establece la junta de conciliación de una

manera especial, se estará a lo que disponga la regla correspondiente”.

De esta manera, del Art. 403 del Código de Procedimiento Civil contempla que: “Si

las partes no llegaren a conciliar, se dejará constancia, en el acta, de las

exposiciones de cada una y se dará por concluida la diligencia. Estas exposiciones

se tendrán en cuenta, al tiempo de dictar sentencia, para apreciar la temeridad o

mala fe del litigante al que pueda imputarse la falta de conciliación”. Art. 405

Código de procedimiento Civil “De no obtenerse la conciliación, sea por el caso del
Art. 403, sea por el Art. 400, inciso 2o. el juez recibirá la causa a prueba por el

término de diez días, para que se practiquen las que pidan las partes”.

En resumen diremos que, a la junta concurren las partes por sus propios derechos, o a través

de la delegación a su abogado patrocinador, quien deberá legitimar su intervención en la

junta, con un escrito dirigido al juez, solicitando se les conceda un término para legitimar
su

intervención; puede darse el caso que la pparte demandada no concurra a la diligencia, caso

en el cual se lo declarará en rebeldía; Una vez concluida la junta el juez y las partes firman.

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