Lesiones Del Pie y Del Tobillo: Capítulo 5
Lesiones Del Pie y Del Tobillo: Capítulo 5
Esguinces de tobillo
Inestabilidad lateral crónica del tobillo:
rehabilitación tras la reconstrucción ligamentosa
lateral de tobillo
Dolor en el talón (fascitis plantar)
Disfunción del tendón de Aquiles
Insuficiencia del tendón tibial posterior
Metatarsalgia Esguinces de tobillo
Hallux rigidus Ken Stephenson, MD
Esguince de la primera articulación
metatarsofalángica (dedo del césped o turf toe) Los esguinces del tobillo representan cerca del 15% del conjun-
to de las lesiones deportivas; en Estados Unidos ocurren cada día
Neurinoma de Morton (neurinoma interdigital) 23.000 lesiones de los ligamentos del tobillo. Estas lesiones son
especialmente frecuentes en actividades como el baloncesto, el
voleibol, el fútbol, la danza moderna y el ballet. Aunque la ma-
yor parte de los pacientes se recuperan por completo, aproxi-
madamente el 20-40% desarrollan síntomas crónicos de dolor
e inestabilidad.
Los tres principales componentes del complejo ligamentoso LPAA y el LCP. Por regla general, el mecanismo de la lesión es
lateral son el ligamento peroneoastragalino anterior (LPAA), el la inversión del pie en flexión plantar (Fig. 5-2).
ligamento calcaneoperoneo (LCP) y el ligamento peroneoastraga-
lino posterior (LPAP) (Fig. 5-1). El LPAA está relajado en posi-
ción neutra y en tensión durante la flexión plantar. Este ligamen-
Clasificación de los esguinces
to es la principal restricción contra la inversión mientras el pie está de los ligamentos colaterales externos
en flexión plantar. El LCP también está relajado en posición neu- En el esguince de tobillo leve o de grado 1 existe un estiramien-
tra, pero está en tensión durante la dorsiflexión. to del ligamento, con ausencia de desgarro macroscópico, tume-
La lesión del tobillo observada con mayor frecuencia es el facción y dolor a la palpación escasos, trastorno funcional míni-
desgarro aislado del LPAA, seguida del desgarro combinado del mo o nulo, y ausencia de inestabilidad articular. En el esguince de
Cartílago de
crecimiento
de la tibia
Ligamento
peroneoastragalino
posterior
Cartílago de crecimiento del peroné
Ligamento
calcaneoperoneo Ligamento peroneoastragalino anterior
Tibial posterior
Flexor largo
de los dedos
Arteria tibial posterior
Tibial anterior
Nervio tibial
Flexor largo del dedo
gordo
B
Figura 5-1. A, la estabilidad del tobillo la proporcionan los tendones de los músculos peroneo lateral largo y peroneo lateral corto, en la cara
posterolateral, y los tendones de los músculos tibial posterior, el flexor largo de los dedos y el flexor largo del dedo gordo, en la cara interna.
Cuando se realiza la flexión plantar del pie, se pone en tensión el ligamento peroneoastragalino anterior (LPAA); la lesión de este ligamento
es más probable que la del ligamento calcaneoperoneo (LCP) y la del ligamento peroneoastragalino posterior (LPAP). En los niños, la placa
de crecimiento es especialmente vulnerable a las fracturas (es más débil que los ligamentos, el hueso y el periostio adyacentes). B, las estruc-
turas que pasan por delante de la cara interna del tobillo son el tendón del músculo tibial anterior, la vena safena y el nervio safeno. Asimis-
mo, por detrás del maléolo interno se encuentran el tibial posterior, el flexor largo de los dedos, la arteria tibial posterior, las venas tibiales
posteriores, el nervio tibial y, posteriormente, el flexor largo del dedo gordo.
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 359
Ligamento
calcaneoperoneo
Peroné
Peroné
Tibia Tibia Membrana
interósea
Membrana Ligamento tibioperoneo
interósea inferior posterior
Ligamento Ligamento
tibioperoneo peroneoastragalino
inferior anterior Ligamento posterior
deltoideo
Ligamento
deltoideo
Ligamento
Ligamento Astrágalo calcaneoperoneo
peroneoastragalino Astrágalo
anterior
Calcáneo
D
Figura 5-1 (Cont.). C, la visión lateral del tobillo muestra sus principales estabilizadores musculotendinosos y ligamentosos. D, visiones ante-
rior (izquierda) y posterior (derecha) de los ligamentos sindesmóticos. El ligamento interóseo es profundo con respecto a los ligamentos tibio-
peroneales anterior inferior y posterior inferior. Los esguinces sindesmóticos suelen estar causados por fuerzas de rotación de gran impacto
(externas o internas). Sin embargo, también pueden ocurrir lesiones sindesmóticas menos intensas, tanto solas como en combinación con
otras lesiones ligamentosas del tobillo o del pie. El esguince sindesmótico grave puede causar una desestabilización de la mortaja del tobillo
que por regla general se asocia a una fractura. (A, de Ganley TJ, Flynn JM, Pill SG, Hanlon PA: Ankle injury in the young athlete: fracture or
sprain? J Musculoskel Med 17:311-325, 2000. Dibujante: C. Jones; C, de Trojian TH, McKeag DB: Ankle sprains: expedient assessment and
management. Physician Sports Med 26[10]:29-40, 1998; D, de Veenema KR: Ankle sprain: primary care and evaluation. J Musculoskel Med
17:563-576, 2000. Dibujante: Robert Marguiles.)
tobillo moderado o de grado 2 existe un desgarro parcial del li- inmediata, con un intenso dolor inicial que remite al cabo de unas
gamento, tumefacción y dolor a la palpación moderados, cierta pocas horas pero que aumenta nuevamente de intensidad a medi-
pérdida de la función articular e inestabilidad articular leve. Fi- da que la hemorragia persiste a las 6-12 horas después de la lesión.
nalmente, el esguince grave o de grado 3 se asocia a un desgarro
completo de los ligamentos (LPAA y LCP), con tumefacción in- Exploración física
tensa, equimosis, dolor a la palpación, extremidad incapaz de La exploración física revela una tumefacción leve en los esguin-
aguantar el peso e inestabilidad articular mecánica (Fig. 5-3). ces de grado 1, y una tumefacción moderada o intensa y difusa
en los esguinces de grados 2 y 3. Por regla general, el paciente
presenta dolor a la palpación del borde anterior del peroné en
Diagnóstico las lesiones del LPAA, o en el extremo del peroné en las lesiones
Las lesiones por inversión suelen asociarse con una sensación de del LCP. También deben palparse la región de la sindesmosis y la
desgarro o con que el paciente nota un chasquido en la zona ex- base del quinto metatarsiano para descartar posibles lesiones de
terna del tobillo. En los esguinces de grados 2 y 3 la tumefacción es estas estructuras.
360 Rehabilitación ortopédica clínica
Figura 5-4 A, izquierda, valoración de la inestabilidad ligamentosa mediante la prueba del cajón anterior. Coger el pie del paciente por el
talón y tirar hacia adelante, mientras con la otra mano se mantiene fija la tibia por la zona distal anterior. Una traslación de más de 3 mm (o
una diferencia en la traslación anterior en un tobillo antes asintomático) sugiere un desgarro del LPAA). Derecha, si al hacer la prueba del
cajón anterior se descubre una excesiva traslación anteroposterior (AP) de la tibia sobre el astrágalo, el paciente presenta una lesión del LPAA.
(Continúa)
completa de la sindesmosis, el peroné puede romperse y rotar tremidad inferior distal. Asimismo, por regla general está indi-
hacia afuera. El desgarro completo se trata mediante sutura del cada una fijación de la sindesmosis para evitar complicaciones
ligamento y fijación temporal de la tibia y el peroné con un tor- peores como el ensanchamiento de la mortaja y la incongruen-
nillo de sindesmosis. Para evitar una dorsiflexión limitada en el cia articular (p. ej., artritis postraumática precoz).
postoperatorio, el tornillo de sindesmosis debe colocarse estan-
do el tobillo en posición de dorsiflexión o neutra (la porción más Exploración radiológica
ancha del astrágalo). En las primeras 6-8 semanas del postopera- Las radiografías se hacen para descartar fracturas del maléolo inter-
torio, el paciente debe llevar una bota de apoyo (walking boot) no, maléolo externo, astrágalo y la base del quinto metatarsiano.
(sin carga sólo tocando el suelo). A partir del día 7 se recomien- Las radiografías han de incluir tres proyecciones del tobillo en
da hacer ejercicios de movilidad activa y pasiva sin la bota; asi- clichés largos que comprendan todo el peroné: proyecciones ante-
mismo, a las 6 semanas se permite soportar todo el peso (carga roposterior (AP), lateral y de la mortaja (Fig. 5-7A), y también tres
total). También hay que instaurar un programa de rehabilita- proyecciones del pie (AP, lateral y oblicua) (véase la Fig. 5-7B-D).
ción intensivo, con hincapié en un reforzamiento enérgico de la Asimismo, durante la prueba del cajón anterior y la prueba de
amplitud de movimiento (ADM) y en los ejercicios propiocep- inversión forzada pueden hacerse radiografías de estrés para cuan-
tivos (véase protocolo de rehabilitación del esguince de tobillo, tificar la inestabilidad. Una subluxación anterior del astrágalo de
pág. 367). Hay que informar al paciente de que el tiempo de más de 10 mm (o bien una diferencia de más de 5 mm respecto al
recuperación es más largo que en los esguinces de tobillo, así tobillo contralateral) señala que la prueba del cajón anterior es
como de la posibilidad de aparición de dolor y secuelas tardías positiva. La prueba de inversión forzada es positiva cuando existe
(p. ej., osificación heterotópica). una diferencia de 15 o 10° respecto al tobillo del otro lado.
Los factores más importantes para conseguir un buen resul-
tado tras las lesiones de la sindesmosis son la identificación de la Tratamiento de los esguinces colaterales externos
lesión, y la consecución (y mantenimiento) de una reducción Como tratamiento de elección de los esguinces de tobillo, la bi-
anatómica de la mortaja del tobillo y de la sindesmosis de la ex- bliografía actual recomienda la rehabilitación funcional. En
362 Rehabilitación ortopédica clínica
C
Figura 5-4 (Cont.). B, prueba de la inversión forzada (prueba de estrés de inversión). Esta prueba valora la integridad del LCP. La prue-
ba puede realizarse con una guía o con las manos protegidas por debajo de las radiografías. Realizar la inversión del pie mientras con una
mano se estabiliza la tibia y, con la otra, la articulación subastragalina. C, izquierda, visión AP del tobillo antes del estrés. Derecha, la visión
AP del tobillo al hacer el estrés de inversión revela una significativa lesión ligamentosa externa. (A, izquierda, de Ganley TJ, Flynn JM, Pill SG,
Hanlon PA: Ankle injury in the young athlete: fracture or sprain? J Musculoskel Med 17:311-325, 2000. Dibujante: Teri J. McDermott; dere-
cha, de Baker CL, Todd JL: Intervening in acute ankle sprain and chronic instability. J Musculoskel Med 12[7]:51-68, 1995; B, de Meisterling
RC: Recurrent lateral ankle sprains. Physician Sports Med 21[3]:123-135, 1993; C, de Lassiter TE, Malone TR, Garrett WE: Injuries to the late-
ral ligaments of the ankle. Orthop Clin North Am 20:632,1989.)
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 363
Peroné
Tibia
Ligamento
interóseo
A B C
Figura 5-5. A, la prueba de la compresión (squeeze test) se utiliza para valorar los ligamentos sindesmóticos del tobillo. Se realiza suje-
tando la parte delantera proximal de la pierna y «comprimiendo» la tibia y el peroné, con lo que se comprimen los ligamentos interóseos. Si
existe una lesión de la sindesmosis, el jugador refiere dolor distal en la articulación del tobillo. B, la prueba de estrés de rotación externa
se hace con el paciente en posición neutra y la rodilla flexionada 90°. Mientras el médico con una mano estabiliza la tibia y el peroné, con la
otra mano realiza una rotación externa del tobillo. La aparición de dolor indica lesión de la sindesmosis. En la prueba de estabilidad (shuck
test o cotton test) tibioastragalina, el observador sostiene con una mano la parte inferior de la pierna del paciente mientras con la otra
mano aplica una fuerza interna y externa alternativa en el astrágalo. La aparición de dolor en la sindesmosis, o bien de una sensación de hol-
gura (en comparación con el lado normal), indica lesión ligamentosa de la sindesmosis. (A, de Crosby LA, Davick JP: Managing common foot-
ball injuries on the field. J Musculoskel Med 17:651-669, 2000. Dibujante: Robin Lazurus Clark; B y C, de Bassewitz HL, Shapiro MS: Persis-
tent pain after ankle sprain. Physician Sports Med 25[12]:58-67, 1997.)
Membrana
interósea
Figura 5-6. Componentes de la sindesmosis distal
de la extremidad inferior. La sindesmosis compren-
Ligamento
de cuatro ligamentos y la membrana interósea. Los
tibioperoneo anterior
ligamentos son el tibioperoneo anterior, el tibiope-
roneo posterior, el tibioperoneo transverso y el
Ligamento interóseo. (De Wuest TK: Injuries to the distal lower
interóseo extremity syndesmosis. © 1997 American Aca-
demy of Orthopaedic Surgeons. Reproducido del
Journal of the American Academy of Orthopaedic
Ligamento
Surgeons, vol. 5[3]: pp. 172-181 con permiso.)
tibioperoneo
posterior
Ligamento transverso
(tibioperoneo) inferior
comparación con la inmovilización con yeso, la rehabilitación En la fase aguda, inmediatamente después de la lesión, se
funcional permite una reanudación precoz de las actividades la- sigue el denominado método o protocolo PRICE (dejando apar-
borales y físicas sin asociarse por ello a un mayor porcentaje de te la h de «hielo», iniciales de protección, reposo, hielo, com-
síntomas tardíos (inestabilidad del tobillo, dolor, rigidez o debi- presión y elevación) (véase el protocolo de rehabilitación). El
lidad muscular). objetivo es reducir la hemorragia, la tumefacción, la inflamación
El texto continúa en la página 367
364
Rehabilitación ortopédica clínica
Tibia
Peroné
Maléolo interno
Articulación
tibioastragalina
Astrágalo
Maléolo externo
Articulación
calcaneoastragalina
Calcáneo
A
Falanges
Sesamoideos
Metatarsianos Cabezas
de los
Bases de los metatarsianos metatarsianos
Cuneiforme lateral
Cuneiforme medio
Cuneiforme medial
Escafoides Base del quinto
Articulación astragaloescafoidea metatarsiano
Astrágalo Cuboides
Articulación
calcaneocuboidea
B
Figura 5-7. A, proyecciones AP del tobillo. Izquierda, la radiografía muestra las relaciones de la articulación del tobillo, incluida la mortaja medial. Derecha, dibujo de la anatomía para com-
paración. Por regla general se toman tres proyecciones del tobillo (AP, lateral y de la mortaja). B, proyecciones AP del pie. Izquierda, la radiografía perpendicular demuestra la anatomía del
antepié, en especial de las falanges y de las articulaciones metatarsofalángicas. Obsérvese la existencia de fracturas distales en el tercero y cuarto metatarsianos. Centro, una radiografía angu-
lada proporciona un mejor detalle de la anatomía de la zona media del pie; se muestra el alineamiento normal del borde lateral de la primera articulación metatarsofalángica y del borde
medial de la segunda articulación metatarsofalángica. Derecha, dibujo de la anatomía para comparación.
(Continúa)
365
366
Rehabilitación ortopédica clínica
Astrágalo
Escafoides
Cuneiforme medio
Cuneiforme medial
Protocolo de rehabilitación
Tras esguinces de tobillo (ligamentos colaterales externos)
Stephenson
Fase 1: fase aguda • Bota de yeso de quita y pon (en algunos esguinces de grado 2
Cronología y en la mayor parte de los esguinces de grado 3)
• Esguince de grado 1: 1-3 días • Reposo (uso de muletas para favorecer una deambulación
• Esguince de grado 2: 2-4 días sin desviación de la marcha)
• Esguince de grado 3: 3-7 días Hielo
Objetivos • Aparato de hielo Cryocuff
• Disminución de la tumefacción • Bolsas de hielo
• Disminución del dolor • Hielo con otras modalidades (estimulación mediante pulsos
• Protección frente a nuevas lesiones galvánicos de alto voltaje, interferenciales [Fig. 5-9A],
• Mantener una capacidad apropiada de soporte del peso (carga) ultrasonidos)
Opciones de protección Compresión leve
• Vendaje • Venda elástica (Ace)
• Férula funcional (bracing) • Calcetines TED (Continúa)
368 Rehabilitación ortopédica clínica
Protocolo de rehabilitación
Tras esguinces de tobillo (ligamentos colaterales externos) (Cont.)
Stephenson
A B
Protocolo de rehabilitación
Tras esguinces de tobillo (ligamentos colaterales externos) (Cont.)
Stephenson
Protocolo de rehabilitación
Tras esguinces de tobillo (ligamentos colaterales externos) (Cont.)
Stephenson
Protocolo de rehabilitación
Tras esguinces de tobillo (ligamentos colaterales externos) (Cont.)
Stephenson
A B
C D
Figura 5-12. A, inversión contra banda elástica. B, eversión contra banda elástica. Probablemente éste es el más importante de los
ejercicios realizados con bandas elásticas. C, flexión plantar contra banda elástica. D, dorsiflexión contra banda elástica.
(Continúa)
372 Rehabilitación ortopédica clínica
Protocolo de rehabilitación
Tras esguinces de tobillo (ligamentos colaterales externos) (Cont.)
Stephenson
A B C
Figura 5-13. A, equilibrio sobre una sola pierna. B, equilibrio sobre una sola pierna en cama elástica. C, equilibrio sobre una sola pier-
na con perturbación de la atención.
Figura 5-14. Jogging sin carga. Figura 5-15. Uso de una tabla deslizante.
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 373
Protocolo de rehabilitación
Tras esguinces de tobillo (ligamentos colaterales externos) (Cont.)
Stephenson
A B
C D
F G
Hi Hii
Ji Jii
Jiii K
Li Lii
12. Aplicar alrededor del pie una o dos tiras de cierre (venda oscura)
(#8) para sostener las tiras en herraduras y la tira de fijación (Li-v).
Liii Liv
Inestabilidad lateral crónica del tobillo: roneal o desgarro longitudinal del tendón tibial posterior); neu-
rehabilitación tras la reconstrucción ropraxia de los nervios peroneal superficial o sural, y trastornos
de los tejidos blandos (p. ej., impactación de los tejidos blan-
ligamentosa lateral de tobillo dos de la zona anterolateral del tobillo).
Mark Colville, MD, y Ken Stephenson, MD
Exploración radiológica
Se estima que en el 20-40% de los pacientes con esguinces de
tobillo aparecen secuelas a largo plazo como dolor, tumefacción Si el paciente presenta antecedentes o bien una exploración fí-
e inestabilidad. Merece destacarse que al parecer la gravedad del sica compatible con el diagnóstico de inestabilidad, están indi-
esguince del tobillo no se correlaciona con la aparición de sínto- cadas las radiografías de estrés (pruebas del cajón anterior y de
mas crónicos. Si un paciente con un esguince del tobillo ha reci- inversión forzada). Aunque en la bibliografía sobre el tema exis-
bido un tratamiento apropiado y una vez terminado el programa te cierta controversia respecto a los valores normales de las ra-
de rehabilitación sigue presentando síntomas significativos, diografías de estrés, en general en la prueba de inversión forzada
debe buscarse otra etiología. Éstas son las etiologías a tener en positiva es superior a los 15° (o hay más de 10° de diferencia res-
cuenta en los pacientes con dolor de tobillo crónico: lesiones pecto al otro lado). Una prueba del cajón anterior positiva consis-
óseas ocultas (p. ej., fracturas, defectos osteocondrales y contu- te en una subluxación anterior del astrágalo de 5-10 mm (o una
siones óseas); lesiones del cartílago; inestabilidad del tobillo, diferencia de más de 5 mm respecto al otro lado). La resonancia
subastragalina o de la sindesmosis (secundaria a rotura de liga- magnética (RM) es útil para delimitar las contusiones óseas, ne-
mentos); patología tendinosa (p. ej., desgarro de un tendón pe- crosis avascular, defectos osteocondrales y lesiones tendinosas o
ligamentosas. El diagnóstico de inestabilidad crónica de los liga-
mentos laterales del tobillo está basado en el hallazgo de ante-
cedentes de múltiples esguinces del tobillo por inversión, aso-
Posibles etiologías del dolor de tobillo crónico ciados a menudo a provocaciones mínimas (p. ej., bajar del
Inestabilidad ligamentosa crónica del tobillo (inestabilidad bordillo). El principal criterio de la reconstrucción ligamentosa
tras provocaciones mínimas, como subir el bordillo) no ha de ser sólo el dolor, sino también la inestabilidad.
Distrofia simpática refleja (DSR) (véase el Capítulo 8)
Esguince o diástasis de la sindesmosis no detectados
(véase la pág. 360)
Reconstrucción de los ligamentos del tobillo
Desgarro del ligamento deltoideo no detectado (medialmente) Aunque para el tratamiento de la inestabilidad lateral del tobillo
Fractura de estrés se han descrito numerosas intervenciones quirúrgicas, la utilizada
Lesión del tendón tibial posterior con mayor frecuencia es el procedimiento de Brostrom mo-
Fractura osteocondral u osteocondritis disecante del astrágalo dificado. La técnica consiste en una reparación anatómica del
o de la parte inferior de la tibia LPAA y del LCP, incrementada con una sutura del borde superior
Fractura del hueso trígono (cola del astrágalo) (dolor posterior, del retináculo peroneal inferior hasta alcanzar el borde ante-
chasqueos, radiología positiva) rior del peroné. Este procedimiento está particularmente indicado
Esguince o inestabilidad de la articulación subastragalina en los bailarines de ballet, en los pacientes cuyo medio de vida
Sinostosis tibioastragalina (osificación de la sindesmosis depende de tener una movilidad completa, y también en la mayor
que altera la movilidad tibioperoneal normal, con limitación parte de los pacientes sometidos a una primera reconstrucción. En
de la dorsiflexión en la exploración física)
cambio, el procedimiento de Brostrom modificado no es de elec-
Esguince de las articulaciones tarsianas transversas
(mediotarsianas), intertarsianas o tarsometatarsianas
ción en la cirugía de revisión ni en los pacientes que presentan
laxitud ligamentosa generalizada o un trastorno del tejido conjun-
Impactación ósea secundaria a osteófitos desprendidos
de la tibia anterior, con atrapamiento de tejidos blandos tivo. En la cirugía de revisión, para incrementar la reparación
entre el espolón y el astrágalo durante la dorsiflexión quirúrgica está indicada la utilización del tendón del peroneo late-
Artrosis del tobillo ral corto. También los procedimientos de Watson-Jones, Chris-
Fracturas no detectadas: man-Snook y Evans se asocian a unos buenos porcentajes de éxito
• Maléolo externo, interno o posterior (80-85%), pero limitan la movilidad subastragalina y del tobillo.
• Apófisis posterior o externa del astrágalo En un tobillo con inestabilidad, el objetivo de la recons-
• Apófisis anterior del calcáneo trucción de los ligamentos es restablecer la estabilidad, preser-
• Quinto metatarsiano vando si es posible una normal movilidad subastragalina y del
• Escafoides u otro hueso de la región mediotarsiana tobillo. La mayoría de los pacientes con inestabilidad crónica
Lesiones nerviosas: presentan también laxitud del LPAA y el LCP, así como aumen-
• Dilatación del nervio peroneal superficial tras un esguince to de la movilidad articular subastragalina.
del tobillo
• Atrapamiento del nervio peroneal común Principios generales de la rehabilitación tras
• Síndrome del túnel tarsiano (atrapamiento del nervio tibial
posterior)
la reconstrucción de los ligamentos del tobillo
Tumor En el postoperatorio, el paciente no debe soportar el peso (sin
carga) y se le aplica férula almohadillada de media pierna con el
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 377
Protocolo de rehabilitación
Tras la reconstrucción de Brostrom modificada (ligamentos del tobillo)
Protocolo de Hamilton modificado
Días 0-4 • Equilibrio sobre una pierna con captura de una pelota
• Colocar el tobillo en férulas de yeso bivalvas (en dorsiflexión • Tabla deslizante, con aumento de la distancia
neutra) y dar el alta sin que apoye el pie en el suelo • Actividad ajustadora, captura de pelota
• Saltos bilaterales de lado a lado
Días 4-7 (progresar a unilaterales)
• Cuando la tumefacción ha remitido, aplicar un yeso de media • Saltos bilaterales de delante hacia atrás
pierna con el tobillo en posición neutra (progresar a unilaterales)
• Permitir la carga de peso según la tolerancia del yeso • Patrones diagonales, saltos
• Jogging mini-tramp (mini-rampa)
Semana 4 • Lanzamiento de pierna con rebote, uni y bilateral
• Retirar el yeso. • Desaceleración positiva, aparatos de eversión del tobillo,
• Aplicar férulas de aire para protección (llevarlas hasta Kin-Com
6-8 semanas después de la intervención) • Es esencial una completa rehabilitación de los peroneales
• Comenzar ejercicios de movilidad del tobillo suaves • Los bailarines han de realizar ejercicios peroneales en flexión
• Iniciar ejercicios peroneales isométricos de reforzamiento plantar completa, que es su posición de función (Fig. 5-17A)
• Evitar la aducción y la inversión hasta la semana 6 • En las primeras fases de la rehabilitación pueden ser útiles
del postoperatorio los ejercicios en piscina (véase la Fig. 5-17B)
• Iniciar la natación • Los bailarines deben realizar ejercicios de flexión
plantar/eversión con un cinturón cargado (1-9 kg)
Semana 6
• Iniciar actividades de propiocepción/equilibrio: Semanas 8-12
• Balanceo unilateral a intervalos programados • Si la fuerza peroneal es normal, el paciente puede reanudar
• Balanceo unilateral con pistas visuales las actividades (danza, deporte)
Ligamento
calcaneoperoneo
Ligamento
peroneoastragalino
anterior
A B
Figura 5-17. A, en flexión plantar, el LPAA está orientado verticalmente y es particularmente vulnerable a las fuerzas de inversión. La
flexión plantar es la posición de función de los bailarines de ballet. B, durante la rehabilitación también pueden hacerse ejercicios barré
en una piscina y aprovechar así la flotabilidad del agua. (A y B, de Malone T: Rehabilitation of the foot and ankle injuries in ballet dan-
cers. J Orthop Sports Phys Ther 11:8, 1990.)
378 Rehabilitación ortopédica clínica
Vista
plantar
Fascia
plantar
medial
Aponeurosis
plantar Figura 5-20. Efecto cabrestante. La dorsiflexión de las articulacio-
nes metatarsofalángicas provoca un aumento de la altura del arco
Fascia
plantar del pie. (De Mann RA, Coughlin MJ: Survey of the Foot and Ankle,
lateral 6th ed., St. Louis, Mosby, 1993.)
Ligamento lacinado
(retináculo de los flexores) Figura 5-19. Lugar del atrapamiento del nervio
Nervio plantar lateral tibial posterior y de sus ramas. Obsérvese el ner-
Ramas del calcáneo
medial vio del abductor del quinto dedo, que en raros
Nervio plantar medial casos puede quedar atrapado y producir una sen-
Fascia sación urente en la región inferior del talón, dolor
Ligamento lacinado neurogénico. (De Baxter DE, Thigpen CM: Heel
pain: operative results. Foot Ankle Int 5[1]:16.)
Nervio del músculo
abductor del quinto
dedo
Tabla 5– 1
Signos reumatológicos en los pacientes con sospecha clínica de trastorno sistémico
asociado a dolor en el talón
Síndrome Espondilitis Hiperlipoproteinemia
Artritis reumatoide de Reiter anquilosante tipo II Gota
Signos Bursitis retrocalcánea, Fascitis plantar Fascitis plantar Nódulos plantares Fascitis plantar
muy frecuente Tumefacción difusa Puede aparecer tras y fascitis plantar Tofos
Dedos en martillo aguda de los dedos el síndrome de Reiter Nódulos xantomatosos Tumefacción del tobillo
(cocking-up) Dolor en la Disminución en la fascia plantar
Dolor
Subluxación tuberosidad de la expansión
Dolor y tumefacción
de las cabezas de calcánea medial torácica
metatarsianos
los metatarsianos o tumefacción sobre Lumbalgia
Desviación peroneal la inserción del
Articulaciones
de los dedos segundo tendón de Aquiles
sacroilíacas dolorosas
a quinto Lumbalgia
Tumefacción
de la articulación
tibioastragalina
Pérdida de la movilidad
subastragalina
Signos Alteraciones Entesopatía Entesopatía Artritis asimétrica Erosión ósea
radiológicos en las articulaciones Periostitis Periostitis en las articulaciones Tofos calcificados
metatarsiana Signos radiológicos grandes y pequeñas
e interfalángica característicos
del dedo gordo en la columna
De Noyes FE, DeMaio M, Mangine RE: Heel pain. Orthopedics 16(10):115, 1993.
382 Rehabilitación ortopédica clínica
Tabla 5– 2
Hallazgos útiles en la evaluación de la etiología del dolor en el talón
Etiología Hallazgos
Fascitis plantar Dolor espontáneo y a la palpación de localización inferior (no posterior) con respecto al origen de la fascia
plantar
Casi todos los pacientes presentan dolor en la región inferior del talón por las mañanas, al dar los primeros
pasos; asimismo, también pueden referir la aparición de dolor tras estar de pie o andar durante mucho rato
Rotura de la fascia plantar Por regla general existen síntomas de fascitis plantar previa, con un chasquido o crujido al pivotar
y a continuación un dolor intenso con incapacidad (o tan sólo dificultades) para soportar el peso
Con frecuencia aparece a causa de un debilitamiento iatrogénico de la fascia tras la inyección de cortisona
Fractura de estrés del calcáneo Es mucho más frecuente en los deportistas y corredores con antecedentes de sobreuso y actividades de impacto,
o bien en mujeres mayores con osteoporosis que se exceden al caminar o en la pauta de ejercicios
(p. ej., 6,4 km/día, 7 días/semana)
El dolor es más difuso que en la fascitis plantar y, en lugar de encontrar un dolor en el talón localizado
y aislado, la prueba de compresión es positiva (Fig. 5-22)
La gammagrafía ósea es positiva para fractura lineal (en lugar del aumento de la captación del marcador
en el origen de la fascia plantar observado en los pacientes con fascitis plantar). Sin embargo, a menos
que se sospeche una fractura de estrés del calcáneo, la gammagrafía ósea no forma parte habitual
del estudio diagnóstico (Fig. 5-23)
Enfermedad de Sever Los síntomas son casi idénticos a los de la fascitis plantar
(apofisitis del calcáneo) Se observa tan sólo en pacientes con inmadurez ósea e inflamación o apofisitis en la unión
El tratamiento es el mismo que el de la fascitis plantar, excepto que se emplea una ortesis UCBL
bien almohadillada
Tendinitis o rotura del tendón Más que inferior, el dolor es de localización posterior
de Aquiles, deformidad La deformidad de Haglund (pump bump) es blanda sobre la deformidad ósea prominente; asimismo,
de Haglund con frecuencia fricciona o es irritada por el balanceo del calzado en el talón
Los pacientes con rotura completa del tendón de Aquiles describen una sensación de «disparo» en el tendón
al avanzar, una prueba de compresión de Thompson positiva (véase la Fig. 5-39), y una falta de flexión plantar
activa excepto una pequeña fluctuación en los flexores largos de los dedos
Insuficiencia del tendón tibial Más que inferior o posterior, el dolor es de localización interna
posterior El paciente presenta a menudo dificultades o incapacidad para hacer una elevación unilateral del talón
(v. la sección sobre el tendón tibial posterior)
Curso a menudo doloroso a lo largo del lado interno del tendón tibial posterior
Síndrome del túnel tarsiano El dolor y el entumecimiento o parestesias de la zona interna del tobillo irradian tan sólo a la cara plantar
del pie. No hay entumecimiento o parestesias dorsales (si existen, descartar una neuropatía periférica)
En el síndrome del túnel tarsiano, signo de Tinel positivo en el lado interno. La electromiografía (EMG)
tiene una precisión del 90% en la identificación de un síndrome del túnel tarsiano bien establecido
Disminución de la sensación en la distribución del nervio plantar interno, del nervio plantar externo o de ambos
(distribución tan sólo plantar)
Síndrome de Reiter, La observación de una fascitis plantar bilateral en un hombre joven constituye a menudo uno de los primeros
espondiloartropatías síntomas de artritis inflamatoria
seronegativas Si están afectadas otras articulaciones, considerar la determinación del HLA-B27 y de un perfil reumatoide
Pie del corredor de larga El llamado «pie del corredor de larga distancia» (jogger’s foot) (descrito por Rask) consiste en un atrapamiento
distancia (jogger’s foot) local del nervio plantar interno en el túnel fibromuscular formado por el músculo abductor del dedo gordo
y su borde con la tuberosidad del escafoides. El trastorno se asocia a menudo con una deformidad en valgo
del retropié (pronación) y con correr largas distancias
El paciente presenta un dolor de origen nervioso (arco medial) inducido por la carrera y que se irradia hacia
los dedos más internos siguiendo la distribución del nervio plantar interno. Esta distribución es interna
y sobre la cara plantar del pie
Disfunción del tendón de Aquiles tendón procede distalmente de los vasos intraóseos del calcá-
neo, y proximalmente de las ramas intramusculares. Entre 2 y 6
Robert C. Greenberg, MD, y Charles L. Saltzman, MD
cm de la inserción del calcáneo existe una zona relativamente
avascular que es más susceptible a la degeneración y lesión. Las
El tendón de Aquiles es el más largo y resistente del organismo. lesiones del tendón de Aquiles se asocian con frecuencia a
Aunque no tiene una verdadera vaina sinovial, está incluido en impactos repetitivos al correr y saltar. Los factores primarios
un paratendón de grosor variable. La irrigación vascular del que causan lesiones del tendón de Aquiles son los errores en el
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 383
Figura 5-22. La prueba de compresión del calcáneo es positiva si el Figura 5-23. Gammagrafía ósea del pie de un corredor de 40 años,
paciente presenta una fractura de estrés. Asimismo, al hacer esta con un aumento de la captación del marcador en la zona interna de
prueba la palpación de la tuberosidad calcánea es dolorosa. la tuberosidad calcánea derecha (flecha) que es típico de la fascitis
plantar aguda. (De Batt T: Overuse injuries in athletes. Physician
Sports Med 23[6]:63-69, 1995.)
Tabla 5– 3
Signos de la palpación en el síndrome del dolor en el talón
Diagnóstico Localización anatómica del dolor
entrenamiento, como el aumento brusco de las actividades, el senta al llevar a cabo las actividades de la vida cotidiana. Habi-
incremento brusco de la intensidad del entrenamiento (dis- tualmente el dolor remite con el reposo.
tancia, frecuencia), la reanudación del entrenamiento tras un
largo período de inactividad, y correr sobre superficies irregu- Exploración física
lares o poco firmes. La disfunción del tendón de Aquiles tam- La exploración se hace con el paciente en decúbito prono y los pies
bién puede relacionarse con problemas posturales (p. ej., prona- colgando fuera de la mesa de exploración. Debe palparse la tota-
ción), calzado inadecuado (por regla general, un mal soporte en lidad del complejo miotendinoso sóleo-gemelos mientras el tobillo
el retropié), y con tirantez del complejo sóleo-gemelos. realiza un movimiento activo y pasivo. Valorar el dolor a la palpa-
ción, calor, tumefacción o sensación de plenitud, nodularidad y
defectos de falta de sustancia. La prueba de Thompson se realiza
Diagnóstico de la tendinitis del tendón de Aquiles para valorar la continuidad del tendón de Aquiles (Fig. 5-39). Una
El dolor suele localizarse en la zona distal del tendón, por regla prueba de Thompson positiva (ausencia de flexión plantar del pie
general a unos 2-6 cm de la inserción en el calcáneo. Al realizar al apretar los músculos de la pantorrilla) indica rotura completa del
las primeras actividades por la mañana el paciente nota un dolor tendón. Obsérvese la posición de reposo del antepié con el tobillo
urente o intenso. Aunque al principio el dolor aparece tan sólo y las articulaciones astragaloescafoideas en posición neutra. La mo-
al realizar una actividad enérgica, más adelante también se pre- vilidad subastragalina y del tobillo está a menudo disminuida. En
El texto continúa en la página 388
384 Rehabilitación ortopédica clínica
Protocolo de rehabilitación
Tratamiento de la fascitis plantar
Brotzman
Protocolo de rehabilitación
Tratamiento de la fascitis plantar (Cont.)
Brotzman
Figura 5-26. Estiramientos alternativos de la fascia plantar. La Figura 5-28. Estiramiento de la fascia plantar contra la pared.
paciente se arrodilla, con los dedos arrollados hacia arriba por
debajo de los pies (extensión de la articulación metatarsofalángi-
ca). Se hacen bajar con suavidad las nalgas hasta los talones hasta
sentir una tensión leve debajo de los pies. Aguantar 30 segundos
y repetir cinco veces por sesión. No dar brincos.
Protocolo de rehabilitación
Tratamiento de la fascitis plantar (Cont.)
Brotzman
Protocolo de rehabilitación
Tratamiento de la fascitis plantar (Cont.)
Brotzman
Protocolo de rehabilitación
Tratamiento de la fascitis plantar (Cont.)
Brotzman
• Aunque estas modalidades pueden resultar beneficiosas para Figura 5-36. Masaje de fricción profunda de la fascia plantar.
pacientes seleccionados, la bibliografía sobre su eficiencia
no es concluyente
las indicaciones quirúrgicas al fracaso de todas las medidas
Fase 3 de fases 1 y 2 durante 18 meses. Gran parte de la bibliografía
• Los pacientes en quienes han fracasado todas las medidas recomienda un tratamiento conservador de 12 meses
de las fases 1 y 2 son candidatos a la intervención quirúrgica • Nosotros no utilizamos nunca la liberación endoscópica
(liberación de la fascia plantar) de la fascia, puesto que el porcentaje de complicaciones
• A causa del elevado porcentaje de complicaciones secundario es muy superior al de liberación abierta, y también porque
a esta cirugía y al carácter autolimitado que tiene la fascitis con esta técnica no puede identificarse el nervio del abductor
plantar en el 90-95% de los pacientes, ampliamos del quinto dedo
Posición en la cirugía abierta del talón y endoscópica según la American Orthopaedic Foot and Ankle
Society (AOFAS)
Se recomienda un tratamiento conservador durante un mínimo de 6 meses (preferiblemente, 12 meses)
Más del 90% de los pacientes responden al tratamiento conservador antes de 6-10 meses
Si se considera la cirugía, antes debe hacerse una evaluación médica
Si está indicada una cirugía abierta o por endoscopia, debe informarse a los pacientes sobre sus complicaciones y riesgos
Si el dolor óseo o fascial coexiste con una compresión nerviosa, no debe intentarse una técnica endoscópica (cerrada)
La AOFAS no recomienda la intervención quirúrgica antes de haber probado con métodos no quirúrgicos
Cuando el tratamiento conservador fracasa y el estudio diagnóstico es completo, la AOFAS recomienda una intervención quirúrgica
responsable y bien planificada
Si los resultados finales no varían demasiado, la AOFAS recomienda limitar los gastos del tratamiento del dolor en el talón
Antes de prescribir ortesis a medida o una fisioterapia prolongada, la AOFAS recomienda medidas como el almohadillado del talón,
el tratamiento con fármacos y los ejercicios de estiramiento
Esta declaración debe considerarse como una guía, no como un plan de tratamiento obligatorio
la disfunción del tendón de Aquiles es frecuente observar atrofia tendida. De este modo el observador valora el grado de tensión
de los músculos de la pantorrilla. que presenta el tendón. Muchas mujeres que han llevado zapa-
Estando sentado en la mesa de exploración, se hace una tos de tacón alto durante años son incapaces de pasar de la posi-
dorsiflexión pasiva del pie del paciente, primero con la rodilla ción de dorsiflexión a la posición neutra estando la rodilla en
flexionada y a continuación con la rodilla completamente ex- extensión completa.
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 389
Protocolo de rehabilitación
Tras la rotura de la fascia plantar
Brotzman
Fase 1: días 0-14 • Progreso en el soporte del peso (carga), desde lo que el paciente
• Interrumpir de inmediato el soporte del peso (carga) tolere con la bota y las muletas hasta el uso de bota sin muletas.
mediante el uso de muletas En la progresión del soporte del peso (carga), el factor de guía
• Vendaje compresivo leve, con cambios varias veces al día es el dolor
(durante 2-3 días) • Los ejercicios se inician cuando el dolor lo permite:
• Masaje con hielo en la zona de tumefacción y equimosis • Natación
(varias veces al día) • Uso de un cinturón de flotación (Aquajogger.com)
• Elevación máxima (4-5 almohadas) por encima del nivel • Pedaleo en bicicleta fija (sin resistencia)
del corazón durante 72 horas, y luego elevación 8-12 horas • Estiramientos suaves del tendón de Aquiles con una toalla
al día (dormir con las almohadas bajo el pie) enrollada alrededor del pie
• Yeso de fibra de vidrio (sin soporte del peso [carga]) el día 3, Fase 3: semanas 3-8
a llevar durante 1-2 semanas según la resolución del dolor
• Ejercicios de propiocepción con planos inestables
• Antiinflamatorios no esteroideos (AINE) (si no existen
(si el dolor lo permite)
contraindicaciones) durante 2-3 semanas
• Por regla general el fieltro y la ortesis funcional se llevan
• Ejercicios de extensión y flexión activa de los dedos
durante 4-6 semanas
(con el yeso aún colocado)
• Progresión de los ejercicios activos de reforzamiento del tobillo
• Los ejercicios de alto grado de impacto se mantienen hasta
Fase 2: semanas 2-3
que el paciente ha estado completamente asintomático
• Retirada del yeso de fibra de vidrio (con deambulación en zapatillas de tenis) durante 2-3 semanas
• Empleo de una almohadilla de fieltro de 1/8 de pulgada desde • Para una eventual participación en deportes con frecuencia
el talón a las cabezas de los metatarsianos (Fig. 5-38) junto es útil el empleo de una ortesis hecha a medida y cubierta
a algún tipo de vendaje (Coban, Unna, Ace). Para mantener de una sustancia blanda (p. ej., Plastizote)
el fieltro en su sitio, nosotros utilizamos venda elástica cohesiva • No es raro observar trastornos permanentes en los pacientes
o un calcetín de algodón que realizan deportes de alto grado de impacto y que han
• El vendaje del pie y el fieltro se colocan en una ortesis presentado una rotura de la fascia plantar. Por este motivo,
funcional, de modo que pueda sacarse el pie durante el día para en estos deportistas raras veces (o nunca) han de administrarse
realizar los ejercicios terapéuticos y los ejercicios de piscina inyecciones de cortisona
(Continúa)
390 Rehabilitación ortopédica clínica
Protocolo de rehabilitación
Tras la rotura de la fascia plantar (Cont.)
Brotzman
A
C
ciona a degeneración. En los pacientes con paratendinitis, el El signo del arco doloroso (Fig. 5-40) es negativo en la pa-
examen histopatológico muestra células inflamatorias, y proli- ratendinitis. Es importante localizar la zona exacta donde hay dolor
feración capilar y fibroblástica en el paratendón o en el tejido a la palpación y sensación de plenitud. En la paratendinitis, la zona
areolar peritendinoso. de dolor a la palpación y la sensación de plenitud permanecen fijas
con la movilidad activa del tobillo. La inflamación afecta solamente
Síntomas y signos al paratendón, que es una estructura fija (al revés de la patología del
El dolor aparece ya con las primeras actividades de la mañana. tendón de Aquiles, que migra en dirección superior e inferior con la
Existe un dolor a la palpación localizado e intenso, junto a un movilidad del tobillo).
dolor urente al realizar actividades. El dolor se localiza 2-6 cm En una situación aguda, habitualmente los síntomas son
proximalmente a la inserción del tendón de Aquiles en el transitorios, aparecen tan sólo al realizar actividades y duran
calcáneo. Empeora con la actividad y mejora con el reposo. menos de 2 semanas. Posteriormente, los síntomas aparecen ya
Además, hay dolor al elevar un solo talón y no lo hay al hacer al comenzar los ejercicios o durante el reposo; asimismo, aumen-
la prueba de Thompson. Una contractura significativa exacer- ta el dolor a la palpación. La zona de dolor a la palpación está
ba los síntomas. bien localizada y es reproducible apretando a un lado de la re-
Son frecuentes el calor, la tumefacción, el dolor a la palpa- gión afectada.
ción y el engrosamiento del tendón. En los casos crónicos se ob- La rotura parcial puede superponerse a una paratendinitis
servan atrofia de la pantorrilla y debilidad tendinosa con apari- crónica y manifestarse en forma de un episodio agudo de dolor
ción de nódulos. La crepitación es rara. e inflamación.
1
123
3 2
1 1
A B
Figura 5-40. Signo del arco doloroso. A, en la paratendinitis, el dolor a la palpación persiste en una posición pese a mover el pie de la dor-
siflexión a la flexión plantar. B, en caso de tendinitis o rotura parcial del tendón, el punto de dolor a la palpación se desplaza a medida que
el pie pasa de la dorsiflexión a la flexión plantar. (A y B, redibujadas de Williams JG: Achilles tendon lesions in sport. Sports Med 3:114, 1986.)
392 Rehabilitación ortopédica clínica
Protocolo de rehabilitación
Tratamiento de la paratendinitis del tendón de Aquiles
Fase 1: 0-6 semanas • Repetir o proseguir los estiramientos y la inmovilización
• Se requiere reposo y/o modificación de la actividad para reducir de la fase 1
los síntomas a un nivel en que puedan hacerse actividades • Añadir modalidades:
sin que aparezca dolor • Baños de contraste
• Si el dolor es intenso, se lleva una férula, o una bota para andar • Ultrasonidos
durante 3-8 semanas (para hacer las actividades de la vida • Calzado:
cotidiana sin dolor) • Ligera elevación del talón si el dolor es intenso
• Si el dolor persiste aun con el uso de la bota o la férula, ayudarse • Ortesis de apoyo del arco si hay hiperpronación
con muletas para la deambulación • La tirantez continua en el tendón se trata mediante ejercicios
• La mayor parte de los pacientes presentan un dolor crónico de estiramiento y el empleo de férulas nocturnas
que requiere un período inicial de reposo completo hasta que con una dorsiflexión de 5° (al dormir y durante 3 meses)
los síntomas remiten, seguido de rehabilitación y de un retorno • Programas de entrenamiento por etapas para la mayoría
gradual a las actividades de los deportistas (especialmente los corredores)
• Los AINE y el masaje con hielo disminuyen el dolor • Aqua-jogging y natación, pedaleo en bicicleta fija, subir
y la inflamación, particularmente en la fase aguda escaleras, esquí. Evitar los impactos repetitivos (p. ej., correr)
• Es esencial hacer un programa de estiramientos. Se realizan
Fase 3: a partir de los 3 meses
ejercicios suaves en la pantorrilla, el tendón de Aquiles
y tendones isquiotibiales (tres a cuatro veces/día) • Fragmentación (brisement) (sólo en la paratendinitis):
• Por regla general, el dolor agudo desaparece ya durante • Inyección en la vaina del paratendón de un anestésico local
las primeras 2 semanas diluido con suero fisiológico para fragmentar las adherencias
• Si existe hiperpronación o mal apoyo del retropié, se cambia formadas entre el paratendón inflamado y el tendón
o se modifica el calzado de Aquiles (esta técnica es preferible a la inyección
• Actividades deportivas: de corticoides). Puede hacerse con ecografía para confirmar
• Retorno gradual a las actividades la administración correcta de la inyección
• Períodos adecuados de calentamiento y enfriamiento • Inyecciones de corticoides:
• Estiramientos (antes y después del ejercicio) del complejo • Por regla general se evitan
gemelos-sóleo • Están indicadas en raros casos, tan sólo en los casos rebeldes
• Disminución de la duración y de la intensidad al tratamiento para inhibir la inflamación y prevenir
• Disminución del entrenamiento sobre superficies duras la formación de cicatrices
• Evitar el entrenamiento en pendientes y alturas • Si la inyección se hace en el interior del tendón o bien
• Reemplazar el calzado inadecuado o desgastado si se realizan excesivas inyecciones, habitualmente el riesgo
• Progresar a un reforzamiento suave (mediante ejercicios de aparición de efectos adversos no compensa las posibles
de bajo grado de impacto) ventajas del tratamiento
• A los 3-6 meses de la operación se permite el retorno a la Si la inflamación afecta al paratendón y existe una degene-
competición; la fuerza en la pantorrilla debe ser como míni- ración focal intratendinosa, la paratendinitis y la tendinosis
mo del 80% de la que existe en el lado sano. pueden coexistir. Dado que los síntomas asociados a la tendino-
sis son poco manifiestos o nulos, el cuadro clínico es el de una
paratendinitis. La mayoría de los pacientes buscan tratamiento
Tendinosis del tendón de Aquiles por síntomas relacionados con la paratendinitis, y habitualmen-
Generalidades te la tendinosis no se descubre hasta que se diagnostican ambos
La tendinosis del tendón de Aquiles se caracteriza por una dege- trastornos en la RM o en la cirugía (sobre todo tras una rotura).
neración mucoide o intratendinosa del tendón no asociada a El tratamiento conservador es el mismo que el de la paraten-
signos de paratendinitis (inflamación). El proceso comienza con dinitis. La RM es muy útil para la planificación preoperatoria,
un trastorno intersticial microscópico, que ocasiona una necro- y debe realizarse en ambos trastornos.
sis hística central con posterior degeneración mucoide. La ten-
dinosis se observa sobre todo en deportistas maduros a conse- Tratamiento
cuencia de microtraumatismos repetitivos por errores en el El tratamiento inicial de la tendinosis del tendón de Aquiles
entrenamiento. Se asocia a un aumento del riesgo de rotura del siempre es conservador y progresa tal como se ha descrito para la
tendón de Aquiles. paratendinitis. Si los síntomas son intensos, el tratamiento ini-
Por regla general la histopatología es no inflamatoria, con cial puede incluir 1-2 semanas de inmovilización y deambula-
disminución de la celularidad y fibrilación de las fibras de colá- ción con muletas, junto con uso de AINE, hielo y estiramientos
geno intratendinosas. Junto con los trastornos colágenos se ob- del tendón. Debe evaluarse con cuidado el alineamiento del pie
serva también una proliferación vascular difusa y, en ocasiones, y la pierna, y aplicar ortesis si ello es necesario. El tratamiento
zonas de necrosis o incluso de calcificación (raro). conservador se prosigue durante 4-6 meses; la cirugía está indi-
Al principio se inflama la vaina del paratendón; con el so- cada si mediante tratamiento conservador no se consigue una
breuso puede inflamarse el mismo tendón o aparecer una hipo- mejora de los síntomas.
vascularidad a causa de la restricción del flujo sanguíneo en el
paratendón cicatricial. Tratamiento quirúrgico
La RM se realiza para confirmar el diagnóstico y planificar la in-
Síntomas y signos tervención quirúrgica.
La tendinosis del tendón de Aquiles es con frecuencia asin-
tomática y permanece en fase subclínica hasta que se manifiesta Técnica
en forma de rotura. A veces se asocia a molestias leves relacio- Se coloca al paciente en pronación, con el pie colgando fuera de
nadas con las actividades, y en ocasiones se palpa una masa o la mesa de exploración, y se aplica un torniquete en el muslo. La
nódulo indoloro a 2-6 cm de la inserción del tendón. Sin embar- incisión es posteromedial, justo por fuera del borde del tendón
go, el cuadro puede progresar a engrosamiento gradual de todo (se evita así el nervio safeno externo). Con una manipulación
el tejido tendinoso. cuidadosa de los tejidos blandos se forman colgajos enteros. Se
En los pacientes con tendinosis del tendón de Aquiles el inspecciona el paratendón y, si existe, se extirpa el paratendón
signo del arco doloroso es positivo. La porción engrosada del hipertrofiado y adherido al tendón. Se realiza una incisión lon-
tendón se desplaza con la flexión plantar y la dorsiflexión acti- gitudinal en el interior del tendón y sobre las zonas nodulares y
vas del tobillo (en cambio, en la paratendinitis la zona de dolor engrosadas, para exponer así las zonas de necrosis tendinosa cen-
a la palpación permanece en una posición pese a la flexión plan- tral. Se extirpan las zonas con degeneración (han de concordar
tar y la dorsiflexión del pie). con las observadas en la RM). Tras el desbridamiento se practi-
Protocolo de rehabilitación
Tras desbridamiento de la tendinosis del tendón de Aquiles
• Se coloca una férula almohadillada en posición neutra • Cuando la herida ha cicatrizado del todo, iniciar natación
• En la primera semana se inician movimientos suaves y aqua jogging
y sin soporte del peso (carga): se hacen ejercicios activos • Habitualmente el paciente puede volver a correr
y dorsiflexión pasiva (con gomas elásticas) varias veces al día a las 8-10 semanas de la operación
• Se emplea una bota funcional de apoyo y con talón ajustable • El retorno a la competición se permite a los 4-6 meses
durante 2-4 semanas. Deambulación con muletas los primeros • Si se realiza una reconstrucción significativa junto
10-14 días. A las 2 semanas se permite el soporte del peso con desbridamiento, la rehabilitación debe progresar
(carga) con la bota sin muletas, según tolerancia más lentamente (similar a la rehabilitación hecha
• Cuando el paciente ande cómodamente, iniciar ejercicios tras la reparación de un tendón por rotura)
en bicicleta fija
394 Rehabilitación ortopédica clínica
Protocolo de rehabilitación
Criterios generales en la tendinitis, paratendinitis y tendinosis
del tendón de Aquiles en deportistas que realizan actividades
de alto grado de impacto
Brotzman
Región
de relativa
avascularidad
Protocolo de rehabilitación
Criterios generales en la tendinitis, paratendinitis y tendinosis
del tendón de Aquiles en deportistas que realizan actividades
de alto grado de impacto (Cont.)
Brotzman
ca un cierre lateral para reparar posibles defectos. Si el defecto es cuando al apretar la pantorrilla no se realiza una flexión plantar
demasiado grande para llevar a cabo un cierre primario o si falta del pie debido a la solución de continuidad (rotura) del tendón.
tejido tras el desbridamiento, se procede a una reconstrucción
del tendón de Aquiles utilizando el tendón plantar, el flexor lar- Prueba de Thompson
go de los dedos o un colgajo evertido. El paciente se coloca en decúbito prono, con ambos pies exten-
didos por fuera del extremo de la mesa de exploración. El obser-
vador aprieta los músculos de las pantorrillas. Si el tendón está
Rotura del tendón de Aquiles intacto, al apretar la musculatura el pie hace una flexión plantar.
Generalidades Si el tendón está roto, el pie no hace la flexión plantar normal
Las roturas completas tienden a ocurrir en pacientes de media- (prueba de Thompson positiva).
na edad y en ausencia de síntomas previos. En cambio, las rotu- En algunos pacientes es difícil hacer un diagnóstico preciso
ras parciales ocurren en deportistas bien entrenados y afectan a de rotura completa con tan sólo la exploración física. Un gran
la cara externa del tendón. Las roturas agudas a menudo tienen hematoma enmascara el defecto del tendón. Asimismo, la prue-
su origen en una sobrecarga excéntrica aguda sobre un tobillo ba de Thompson puede ser falsamente negativa: cuando se
con tendinosis crónica que se encuentra en dorsiflexión. Hay aprietan los flexores del tobillo accesorios junto con el conteni-
que preguntar a los pacientes sobre inyecciones previas de corti- do del compartimiento superficial posterior de la pierna, la fle-
coides y administración de fluoroquinolonas (posible asociación xión plantar del tobillo está causada entonces por los flexores
con debilitamiento y rotura del tendón). extrínsecos del pie. Es importante comparar críticamente la
prueba con los resultados observados en el lado normal.
Síntomas y signos clínicos También las roturas parciales son difíciles de diagnosticar con
En el momento de la rotura del tendón, el paciente presenta a precisión; para confirmar el diagnóstico hay que utilizar la RM.
menudo un dolor intenso y se escucha un estallido. Los pacien-
tes refieren con frecuencia haber notado una sensación de pata- Tratamiento de la rotura aguda del tendón de Aquiles
da en el tendón de Aquiles. En la mayor parte de los casos se Para restablecer la longitud y la tensión al tendón y optimizar así
observa incapacidad para soportar el peso y reanudar las activi- la fuerza y la función, se emplean con frecuencia tratamientos
dades. Al principio a veces en el tendón se aprecia un defecto tanto conservadores como quirúrgicos. Ambos métodos son ra-
palpable. zonables y el tratamiento debe personalizarse. Por regla general,
La rotura parcial del tendón se asocia a una tumefacción en los deportistas aficionados y de alto nivel se hace una repa-
local y dolorosa a la palpación en la que ocasionalmente existe ración primaria. La reparación quirúrgica se asocia a unos por-
una zona de nodularidad. centajes más bajos de nuevas roturas, a una reanudación más pre-
En la rotura completa del tendón de Aquiles la prueba de coz de la actividad completa y, teóricamente, a un mayor nivel de
Thompson es positiva (véase la Fig. 5-39). La prueba es positiva función. Sin embargo, la diferencia observada por lo que respec-
396 Rehabilitación ortopédica clínica
ta a los resultados (del tratamiento conservador o del tratamien- con 20° o menos de flexión plantar. En las roturas parciales y
to quirúrgico) es variable. El principal riesgo de la cirugía es el pequeñas, el mejor tratamiento es el conservador. La repara-
fracaso de la herida. Por regla general, la cirugía debe evitarse en ción quirúrgica está indicada si con la pierna colocada a 20° de
los pacientes con malas posibilidades de cicatrización de la heri- flexión plantar persiste la separación o diástasis.
da (diabéticos); el tabaquismo es una contraindicación relativa. El paciente debe llevar durante 8 semanas un yeso corto en fle-
Independientemente de cuál sea el tratamiento definitivo, xión plantar de 20° (sin soporte del peso [carga]) o una férula re-
el tratamiento inicial es la colocación de una férula corta para la movible (que el paciente no puede quitarse) con un talón elevado.
pierna (en una posición cómoda de flexión plantar), aplicación El paciente ha de llevar el yeso 8 semanas sin soportar su peso.
de hielo, elevación y deambulación con muletas. A las 6-8 semanas, se disminuye lentamente la flexión plan-
Por regla general, en los pacientes crónicos, malos candidatos tar del yeso (ello se hace fácilmente en una bota comercializada
para la cirugía, los ancianos y los pacientes con bajo grado de con un ajuste regulable para el tobillo). Cuando se inicie el so-
demanda, el tratamiento no quirúrgico de las roturas completas del porte progresivo del peso, el paciente deberá llevar un elevador
tendón de Aquiles consiste en un yeso en flexión plantar de 20°. del talón de 2-2,5 cm durante 1 mes. También han de iniciarse
La frecuencia de roturas es mucho más alta en los pacientes tra- ejercicios activos (sin soporte del peso [carga]) y suaves ejerci-
tados no quirúrgicamente (con un yeso en flexión plantar durante cios de estiramiento pasivo con gomas elásticas. A las 10-12 se-
8 semanas, sin soporte del peso [carga]) que en los pacientes trata- manas, el elevador del talón se baja 1 cm, y al cabo de 1 mes se
dos quirúrgicamente. En una revisión de múltiples estudios se va disminuyendo de modo progresivo de forma que el paciente
observó un porcentaje medio de nuevas roturas del 17,5% en los camine ya sin él al cabo de 3 meses.
pacientes no quirúrgicos y del 1,2% en los pacientes quirúrgicos. Los ejercicios de resistencia progresiva para los músculos de la
Sin embargo, las complicaciones mayores y menores fueron más pantorrilla han de comenzarse entre las 8 y 10 semanas. Si la fuer-
frecuentes en los pacientes sometidos a tratamiento quirúrgico. za es un 70% la de la pierna no afectada, el paciente puede empe-
zar a correr al cabo de 4-6 meses. En ocasiones la potencia de fle-
Tratamiento no quirúrgico de la rotura aguda xión plantar máxima no se recupera hasta pasados 12 meses o más.
del tendón de Aquiles
En los pacientes que son malos candidatos para la cirugía, el tra- Tratamiento quirúrgico de la rotura completa
tamiento no quirúrgico requiere una inmovilización para permi- del tendón de Aquiles
tir la consolidación del hematoma. La ecografía se utiliza para En los pacientes jóvenes, deportistas y activos por regla general se
confirmar que la aposición del extremo del tendón tiene lugar prefiere el tratamiento quirúrgico. La incisión y el abordaje son los
Protocolo de rehabilitación
Tras la reparación quirúrgica de la rotura del tendón de Aquiles
en deportistas
Brotzman
• Al principio del postoperatorio, férula almohadillada posterior • Iniciar los ejercicios en bicicleta fija (sin resistencia)
en equino de 20° con estribo de tobillo (ankle stirrup) de yeso y la natación en la semana 6
• No soportar el peso y llevar muletas durante 4 semanas • Retorno gradual al deporte de competición igual que
• Progresar a un soporte del peso (carga) parcial, en el tratamiento conservador. El paciente debe presentar una
con deambulación con muletas en un yeso corto de fibra fuerza máxima (en comparación con el lado no operado),
de vidrio una resistencia (endurance) completa, y ha de haber acabado
el programa actual
En los deportistas de alto nivel
• Inicialmente utilizar una bota u ortesis funcional con 15-20° En los deportistas con bajo grado de demanda
de equino (flexión plantar), utilizando un alza en el talón • Utilizar un yeso corto en equino sin soporte del peso (carga)
y una bota para el tobillo con 20° de flexión plantar durante 6-8 semanas, seguido de un alza del talón de 1 cm
• Los ejercicios de movilidad sin soporte del peso (carga) pueden en una bota funcional durante 1 mes
iniciarse ya a los 7 días de la intervención quirúrgica. Antes • A las 8-10 semanas se comienzan los ejercicios de resistencia
de comenzar los ejercicios la incisión debe haber cicatrizado sin soporte del peso (carga)
• El ejercicio inicial consiste en hacer una flexión plantar • Los ejercicios en bicicleta fija y la natación se comienzan
pasiva muy suave con dorsiflexión activa limitada a 20° aproximadamente a las 8 semanas
(2 grupos de 5, tres veces al día) • Si la fuerza es del 70% en comparación con la de la pierna
• Al cabo de 1 mes, llevar el tobillo lentamente a la posición no afectada, retorno a actividades deportivas leves (carreras
neutra (disminuyendo 1 cm el alzar del talón de la bota). no intensas) a los 5-6 meses
Interrumpir el uso del alza del talón entre las semanas 6 y 8 Por regla general, para el retorno a un nivel máximo ha de pasar
• Utilizar una bota de apoyo durante 6-8 semanas, y cuando 1 año o incluso 18 meses
se empleen las alzas del talón más pequeñas pasar a calzado
normal
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 397
mismos que en los pacientes con paratendinitis y tendinosis. Se En los pacientes con insuficiencia del TTP, la pérdida de la fuerza
utiliza un abordaje medial para exponer los extremos del tendón, de inversión de este tendón se demuestra por incapacidad o dismi-
y una técnica de Bunnell modificada para reparar la rotura. ■ nución de la capacidad de realizar una elevación del talón unilateral.
Al progresar la disfunción del TTP, ocurren un colapso del
arco longitudinal medial del pie y eversión de la articulación sub-
Insuficiencia del tendón tibial posterior astragalina, el talón adopta una posición de valgo (Fig. 5-45A) y,
al final, abducción del pie (véase el Capítulo 10) en la articula-
S. Brent Brotzman, MD ción astragaloescafoidea (véase la Fig. 5-45B).
Anatomía y fisiopatología
El TTP actúa como flexor plantar del pie y como inversor de la
articulación subastragalina. Se origina en la cara posterior de
la tibia, la membrana interósea y el peroné. Discurre por detrás Figura 5-45. Valgo del retropié y colapso del arco del pie a causa de
de la cara interna del tobillo, junto al maléolo interno y por una insuficiencia del tendón tibial posterior. El antepié está asimis-
detrás suyo. A continuación el TTP se inserta en la zona media mo «abducido» (se desplaza de la línea media) en la articulación
del pie, en la tuberosidad escafoidea, y emite unas bandas que astragaloescafoidea. (De Mann RA, Coughlin MJ: Surgery of the
unen la cara plantar de los cuneiformes, el segundo, tercero y Foot and Ankle. St. Louis, Mosby, 1993.)
cuarto metatarsianos, y la apófisis menor del calcáneo (sustenta-
culum tali) (Fig. 5-44).
Etiología
La etiología de la insuficiencia del TTP va desde una sinovitis
Tendón tibial
posterior
inflamatoria (que ocasiona degeneración, alargamiento y rotu-
ra) hasta un traumatismo agudo. Holmes y Mann (1992) publi-
caron que el 60% de los pacientes que presentaron una rotura
Maléolo del TTP tenían antecedentes de obesidad, diabetes, hiperten-
interno sión, cirugía previa o traumatismos en la cara interna del pie o
de tratamiento previo con corticoides. La rotura traumática aguda
del TTP es muy rara. Más que a traumatismos, la mayor parte de
casos de rotura e insuficiencia del TTP se deben a una insufi-
ciencia gradual o a algún tipo de anomalía intrínseca.
Frey et al (1990) descubrieron una zona de hipovasculari-
dad en el tendón que se iniciaba en los 1-1,5 cm distales del ma-
léolo interno y que luego se extendía 1 cm más allá. Esta zona es
precisamente donde se encuentran la mayor parte de las roturas
Figura 5-44. Tendón tibial posterior. (De Myburgh KH, Grobler N, y lesiones degenerativas cuando se opera a los pacientes.
Nockes TD: Factors associated with shin soreness in athletes. Physi- La disfunción del TTP puede asociarse a trastornos infla-
cians Sports Med 16[4]:129-137, 1988.) matorios seronegativos (p. ej., espondilitis anquilosante, psoria-
sis y síndrome de Reiter). Asimismo, otros trastornos que en
El TTP y su tendón opuesto (el peroneo lateral corto) ac- ocasiones se asocian a la disfunción del TTP son la artritis reu-
túan durante la fase de bipedestación media de la marcha (mids- matoide y el pie plano. Al parecer la inyección de corticoides
tance). El TTP es muy largo (área transversal = 16,9 cm2) en (cortisona) alrededor del TTP aumenta significativamente el
comparación con cualquier otro de los tendones que puedan uti- riesgo de rotura.
lizarse para sustituirlo (p. ej., el tendón del flexor largo de los La inyección de cortisona en el TTP está contraindicada a causa
dedos tiene tan sólo 5,5 cm2). del riesgo de debilitamiento y rotura del tendón.
398 Rehabilitación ortopédica clínica
Diagnóstico
El diagnóstico de la insuficiencia del TTP es principalmente de
tipo clínico. Si es incierto, puede tener cierto valor la RM del
trayecto del tendón en el tobillo y el pie. Sin embargo, no se re-
comienda la realización rutinaria de la RM; asimismo, su utili-
dad clínica es dudosa.
Síntomas y signos
En los primeros estadios de la insuficiencia del TTP, la mayor
parte de los pacientes presentan fatiga, molestias y dolor en las
caras plantar e interna del pie y en el tobillo, justo proximal-
mente a la inserción del tendón en la tuberosidad escafoidea
(Fig. 5-46). Las molestias se localizan medialmente al trayecto
del tendón. Si la disfunción se asocia a tenosinovitis, son fre-
cuentes la tumefacción y el empastamiento en dicho trayecto.
El dolor empeora con la actividad, el soporte del peso (carga) y
la elevación de la pantorrilla. Asimismo, por regla general dis-
minuye la capacidad del paciente para caminar distancias largas. Figura 5-47. «Signo del exceso de dedos». En la pierna derecha,
por fuera del talón se observa un mayor número de dedos. El signo
se encuentra en la insuficiencia del tendón tibial posterior y se aso-
cia a colapso, abducción del antepié y valgo del retropié. (De DeLee
JC, Drez D Jr: Orthopaedic Sports Medicine: Principles and Practice.
Philadelphia, WB Saunders, 1994.)
TTP
FLD FLDG
Figura 5-46. Dolor en el tendón tibial posterior, proximalmente a su
inserción en la tuberosidad del escafoides. FLD: flexor largo de los
dedos; FLDG: flexor largo del dedo gordo; TTP: tendón tibial poste-
rior. (De Hunter-Griffin LY [ed]: Athletic Training and Sports Med.
Park Ridge, III., AAOS, 1991.)
Exploración física
Hay que examinar ambos pies con el paciente en bipedestación
y con las dos extremidades inferiores completamente a la vista.
También hay que observar los pies desde detrás para apreciar así
un posible valgo del retropié en la bipedestación. El «signo del Figura 5-48. Prueba de elevación de un solo talón. Cuando el
exceso de dedos» (too-many-toes sign), descrito por Johnson paciente intenta ponerse de puntillas, el talón derecho afectado
(con deficiencia del tendón tibial posterior) no adopta una posición
(1983), debe valorarse también por detrás del paciente: la ab- estable (varo, tal como se aprecia en el talón izquierdo) (para más
ducción del antepié en relación con el retropié permite ver por detalles, véase el texto). (De DeLee JC, Drez D Jr: Orthopaedic
fuera del pie un mayor número de dedos en el pie sintomático Sports Medicine: Principles and Practice. Philadelphia, WB Saun-
que en el pie no afectado (Fig. 5-47). ders, 1994.)
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 399
Figura 5-49. Prueba del tendón tibial posterior. El tendón tibial posterior es un inversor. Al probar un tendón tibial posterior ya debilitado,
con frecuencia participa también el tendón tibial anterior. Para valorar exclusivamente el tendón tibial posterior, colocar primero el pie en fle-
xión plantar y eversión (para eliminar así el tendón tibial anterior). A continuación, evaluar la fuerza de inversión contra la mano del obser-
vador. (De McKeag DB, Dolan C: Overuse syndromes of the lower extremity. Physician Sports Med 17[2]:108-123, 1989.)
400 Rehabilitación ortopédica clínica
Clasificación de la insuficiencia la doble en bipedestación con tira medial en T (Fig. 5-51) o una
del tendón tibial posterior férula funcional de tobillo (Fig. 5-52) pueden ayudar a controlar
la deformidad y mejorar los síntomas. Si toleran bien los sínto-
Johnson y Strom (1989) describieron una clasificación de la in- mas, los pacientes ancianos o de vida sedentaria también pue-
suficiencia del TTP que resulta útil en la elaboración de algorit- den tratarse mediante férulas. La férula no «corrige» la defor-
mos de tratamiento, pero que no tiene en cuenta la contractura midad, pero actúa a modo de estabilizador. Si el tratamiento
de los gemelos que se observa en algunos pacientes (acorta- conservador fracasa o el paciente no quiere llevar una férula vo-
miento del tendón de Aquiles) (Tabla 5-4). luminosa, está indicado el tratamiento quirúrgico. La cirugía in-
cluye con frecuencia el alargamiento del tendón de Aquiles,
Tratamiento (Tabla 5-5) puesto que en los pacientes con insuficiencia del TTP habitual-
mente este tendón está contraído y acortado. ■
El tratamiento inicial de los pacientes con insuficiencia del TTP
en cualquier estadio es no quirúrgico, con reposo relativo duran-
te 6-8 semanas (yeso, férula, ortesis), AINE y valoración del
grado de mejoría. Metatarsalgia
En la tenosinovitis aguda, el paciente ha de llevar una féru- Brett R. Fink, MD, y Mark S. Mizel, MD
la de yeso durante 6-8 semanas, con soporte del peso según la to-
lerancia (uso de bastón o muleta). Se administran AINE y se
aplica masaje con hielo en el tendón durante 1-2 semanas. Si no
Generalidades
se observa mejoría de los síntomas y en la exploración física, se Por metatarsalgia se entiende un conjunto de trastornos que
retira el yeso y se coloca una ortesis con soporte del arco longi- causan la aparición de dolor plantar en el retropié, alrededor de
tudinal medial y calzado de planta rígida. Algunos autores reco- las articulaciones metatarsofalángicas.
miendan un calzado de planta rígida con cuña talón-planta De hecho, la metatarsalgia no es un diagnóstico sino una
medial. Las actividades de bajo grado de impacto (natación, bici- descripción anatómica de la localización de los síntomas del pa-
cleta) se sustituyen por las actividades previas con mayor grado ciente. El tratamiento con éxito de este trastorno se basa en la
de impacto (jogging, caminar largas distancias). Si no se observa identificación de la causa subyacente. Para conseguirlo es pre-
mejora con el tratamiento conservador, está indicada la tenosi- ciso conocer bien sus posibles etiologías y realizar una explora-
novectomía quirúrgica (véase más adelante). ción sistemática. La metatarsalgia se caracteriza por la apari-
En la insuficiencia del TTP (estadios 1-4), el empleo de ción de dolor por debajo de las cabezas de los metatarsianos
una ortesis tobillo-pie (ankle-foot orthosis) a medida, de una féru- que empeora al soportar el peso.
Tabla 5– 5
Tratamiento de la disfunción del tendón tibial posterior (TTP)
Estadio Características Tratamiento no quirúrgico Tratamiento quirúrgico
AINE: antiinflamatorios no esteroideos; FLD: flexor largo de los dedos; TTP: tendón tibial posterior.
De Myerson MS: Adult acquired flat foot deformity: treatment of dysfunction of the posterior tibial tendon. Instr Course Lect 46:393, 1997.
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 401
Callosidad
secundaria
a presión
del calzado
A B
Figura 5-57. A, la desviación medial del segundo dedo (secundaria a sinovitis y a la posterior alteración de los ligamentos colaterales y la
lámina plantar) se asocia a la aparición de un dolor agudo en el segundo espacio intermetatarsiano. B, la hiperextensión de la segunda arti-
culación metatarsofalángica puede asimismo asociarse a dolor capsular plantar. (A y B, de Coughlin MJ: The crossover second toe deformity.
Foot Ankle 8[1]:29-39, 1987.)
Hallux rigidus
Mark M. Casillas, MD, y Margaret Jacobs, PT
Figura 5-59. Infracción de Freiberg. Este paciente presenta una de-
formidad de la cabeza del segundo metatarsiano. El hueso está en-
sanchado, aplanado, algo esclerótico y presenta osteófitos. Tam- Generalidades
bién han aparecido osteófitos en la base de la segunda falange
El término hallux rigidus describe una artrosis limitada de la
proximal (lesiones degenerativas sobreañadidas a la infracción de
Freiberg). Obsérvense el engrosamiento cortical del cuerpo del se- primera articulación metatarsofalángica. La primera articula-
gundo metatarsiano y la deformidad en hallux valgus. (De Brower ción metatarsofalángica y el dedo gordo (hallux) ofrecen un em-
A: Orthopaedic radiology. Orthop Clin North Am 14:112, 1983.) puje activo y una significativa transferencia del peso desde el pie
al suelo. Una primera articulación metatarsofalángica intacta
implica tener una movilidad completa e indolora, así como una
Otros estudios por la imagen (p. ej., RM y TC) son útiles completa fuerza motora tanto intrínseca como extrínseca.
tan sólo cuando existen indicaciones específicas (no forman La movilidad de la primera articulación metatarsofalángica
parte habitual de la evaluación de una metatarsalgia). es variable. La posición neutra se describe como de una angula-
Aunque los ejercicios y los estiramientos ofrecen escaso ali- ción de 0° (o 180°) entre una línea a través del primer metatar-
vio a la mayor parte de los pacientes con metatarsalgia, el trata- siano y una línea a través del dedo gordo (Fig. 5-61). La dorsifle-
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 405
B
Figura 5-60. A, hay que colocar las almohadillas Felt Hapad (1-800-544-2723) 1 cm proximalmente a las cabezas de los metatarsianos,
para «empujarlas» así en dirección dorsal y disminuir la presión sobre ellas. Aplicamos esta almohadilla en las plantillas Spenco o bien TTP
Plastizote de 1/8 de pulgada. B, ejemplos de soportes de fieltro de gran utilidad para aliviar zonas de presión por debajo de las cabezas de
los metatarsianos.
(Continúa)
406 Rehabilitación ortopédica clínica
i ii iii iv v
C
Figura 5-60 (Cont.). C, almohadillas utilizadas más a menudo para aliviar los trastornos dolorosos del pie. i, almohadilla diseñada para
aliviar la presión en los sesamoideos. ii, almohadilla de soporte para varias cabezas de metatarsianos (en este caso, para el tratamiento de
un neurinoma de Morton). iii, almohadilla de soporte del primer metatarsiano corto y también de alivio de la presión en las cabezas de los
otros metatarsianos. iv, almohadilla de soporte del arco longitudinal y de alivio de la presión en las cabezas de los metatarsianos. v, almoha-
dilla de alivio de la presión en las cabezas de los metatarsianos. (B y C, de Mann RA, Coughlin MJ: Surgery of the Foot and Ankle. St. Louis,
Mosby, 1993.)
Diagnóstico
Figura 5-61. La dorsiflexión y la flexión plantar del dedo gordo se Exploración clínica
determinan con referencia al eje longitudinal del primer metatarsia- Los pacientes con hallux rigidus presentan dolor dorsal, tumefac-
no. (De Coughlin MJ: Conditions of the forefoot. En DeLee JC, Drez ción y rigidez localizados en la articulación metatarsofalángica
D Jr: Orthopaedic Sports Medicine: Principles and Practice. Phila- del dedo gordo. Con el paciente sentado, la exploración demues-
delphia, WB Saunders, 1994, p. 1861.)
tra a veces una disminución de la movilidad en la dorsiflexión y,
en menor grado, también en la flexión plantar. A medida que el
xión, la movilidad por encima de la posición neutra, varía entre trastorno avanza, la movilidad se hace más y más dolorosa. La
60 y 100° (Fig. 5-62A). La flexión plantar, la movilidad por deba- dorsiflexión forzada revela un brusco bloqueo óseo dorsal dolo-
jo de la posición neutra, varía entre 10 y 40° (véase la Fig. 5-62B). roso. Asimismo, la flexión plantar forzada también es dolorosa
En la articulación no lesionada, la movilidad no se asocia a dolor (la cápsula y el tendón del extensor largo del dedo gordo son
ni a crepitación. traccionados a través del osteófito dorsal). El osteófito dorsal
Dos huesos sesamoideos (el medial o sesamoideo tibial y el puede palparse fácilmente; asimismo, por regla general es doloro-
lateral o sesamoideo peroneal) aumentan la distancia existente so a la palpación.
entre el centro empírico de la articulación y los tendones res-
pectivos, con lo que proporcionan una ayuda mecánica a los fle- Evaluación radiológica
xores plantares intrínsecos. La exploración radiológica estándar consta de proyecciones AP
El hallux rigidus es un trastorno artrósico limitado a la y lateral del pie soportando peso (Fig. 5-64). La gammagrafía, la
cara dorsal de la primera articulación metatarsofalángica. TC y la RM también son capaces de diagnosticar el trastorno,
Conocido también como juanete dorsal o hallux limitus, el tras- pero no suelen formar parte de una evaluación de rutina.
torno es casi siempre idiopático (aunque puede asociarse a una En la Tabla 5-7 se muestra el diagnóstico diferencial del
osteocondritis disecante postraumática de la cabeza del meta- hallux rigidus.
A B
Figura 5-62. Dorsiflexión (A) y flexión plantar (B) pasivas del dedo gordo.
408 Rehabilitación ortopédica clínica
Tabla 5– 6
Clasificación del hallux rigidus
Grado Hallazgos Tratamiento
A B
Figura 5-64. Proyecciones laterales del pie, pre (A) y postoperatorias (B) a la extirpación del espolón dorsal del primer metatarsiano.
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 409
Tabla 5– 7
Diagnóstico diferencial del hallux rigidus
Diagnóstico diferencial Hallazgos significativos
A B
C D
Figura 5-66. Método de vendaje con limitación de la dorsiflexión: recubrimiento inferior (A), base (B), tiras de 2,54 cm (1 pulgada) atrave-
sando la cara plantar de la articulación (C), y cubierta circunferencial para completar y fijar el vendaje (D).
410 Rehabilitación ortopédica clínica
A B
Figura 5-67. Movilización de la articulación metatarsofalángica del dedo gordo: suave traslación dorsal (A) y plantar (B) de la falange proxi-
mal en relación con la cabeza del metatarsiano.
Tipo de lesión
RICE
Recuperación
Sí No
Continuar Considerar
con la modificación la reparación
del calzado del hallux rigidus
Protocolo
de rehabilitación
postoperatoria
Mantener la movilidad
Figura 5-68. Algoritmo de tratamiento del hallux rigidus. RICE: reposo, hielo, compresión y elevación.
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 411
servador bien supervisado (Fig. 5-67). El tratamiento estándar hielo. Asimismo, se planifican un reposo y recuperación adecua-
del hallux rigidus es el desbridamiento de la articulación metatar- dos con una frecuencia y duración cada vez mayores. Si los sín-
sofalángica del dedo gordo junto con exostectomía. Lo ideal es tomas persisten o si el paciente presenta hallazgos moderados a
que la movilidad intra y postoperatoria pasiva sea de unos 90° graves, se considera la reparación del hallux rigidus. Se practica
de dorsiflexión. Si la artrosis es extensa y no puede conseguirse un desbridamiento adecuado con liberación de tejidos blandos
esta movilidad, puede añadirse a la reparación quirúrgica una para conseguir así una dorsiflexión intraoperatoria de 90°. Si
osteotomía de dorsiflexión. La osteotomía tiene como objetivo está afectada toda la articulación (artrosis del dedo gordo), se
situar la movilidad funcional del dedo gordo dentro de unos va- realiza una artrodesis.
lores de modo que la movilidad sea indolora. A los pacientes
con trastornos significativos debe advertírseles de que en los es- Tratamiento de rehabilitación del hallux rigidus
tadios avanzados los resultados son menos predecibles. Las imá- en el tratamiento conservador
genes de TC son útiles para diferenciar un hallux rigidus grave de En ocasiones, el hallux rigidus se asocia a una sinovitis que mejo-
una franca enfermedad articular degenerativa. En los casos más ra tras un tratamiento conservador. En estos casos es fundamen-
avanzados de hallux rigidus, el método de reconstrucción cuyos tal prevenir las lesiones recurrentes limitando la dorsiflexión de
resultados son más predecibles es la artrodesis (fusión). Con esta la articulación metatarsofalángica del dedo gordo mediante un
técnica se consigue la desaparición definitiva del dolor a costa calzado apropiado, soportes plantares rígidos o vendajes funcio-
de una pérdida permanente de la movilidad articular. nales. Aunque los vendajes (por el fisioterapeuta del deporte)
son útiles en los acontecimientos deportivos, con el tiempo aca-
Tratamiento recomendado por los autores (Fig. 5-68) ban por fracasar y los resultados son malos si se los pone el mis-
El hallux rigidus con dolor y tumefacción agudos se trata varios mo paciente. Existen dispositivos especiales así como a medida
días mediante el método RICE (reposo, hielo, compresión y ele- para tamaños difíciles o calzado especializado. Las fases de la re-
vación). En los trastornos crónicos prescribimos un calzado de habilitación tienen una duración variable y dependen por com-
suela rígida con un soporte plantar de carbono. Con frecuencia pleto del restablecimiento de la movilidad y de la resolución del
también usamos una suela muy baja (rocker-bottom). Para redu- dolor. Asimismo, durante todo el protocolo de rehabilitación se
cir la inflamación acostumbramos a administrar AINE y aplicar hace hincapié en la flexibilidad.
El texto continúa en la página 415
Protocolo de rehabilitación
Tratamiento no quirúrgico del hallux rigidus
Casillas y Jacobs
Protocolo de rehabilitación
Tratamiento no quirúrgico del hallux rigidus (Cont.)
Casillas y Jacobs
A B
Protocolo de rehabilitación
Tratamiento no quirúrgico del hallux rigidus (Cont.)
Casillas y Jacobs
A B
Figura 5-72. Prensiones con los dedos del pie. Se coge un objeto pequeño, en este caso una bola de cinta adhesiva (A), con los dedos
del pie (B).
Figura 5-73. Paciente sentado, dorsiflexión del tobillo y los Figura 5-74. Tabla Biomechanical Ankle Platform System
dedos del pie. (BAPS).
414 Rehabilitación ortopédica clínica
Protocolo de rehabilitación
Tras queilectomía de hallux rigidus (extirpación del espolón dorsal)
Casillas y Jacobs
A B
Figura 5-75. Dorsiflexión (A) y flexión plantar (B) de la articulación metatarsofalángica del dedo gordo contra resistencia de la mano.
■
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 415
Generalidades Componentes
Ligamento sesamoideos
El esguince de la primera articulación metatarsofalángica (dedo intermetatarsiano
del césped o turf toe) es capaz de producir un trastorno e incapa- transverso
profundo
cidad significativos en los deportistas corredores. Este trastorno
comprende varias lesiones del complejo capsuloligamentoso de
la primera articulación metatarsofalángica.
Músculo
La movilidad de la primera articulación metatarsofalán- aductor del
gica es variable. La posición neutra corresponde a una angu- dedo gordo
lación de 0° (o 180°) entre una línea que atraviesa el primer Músculo
abductor del
metatarsiano y una línea que atraviesa el dedo gordo (véase la dedo gordo
Fig. 5-61). La dorsiflexión, la movilidad por encima de la posi-
ción neutra, varía entre 60 y 100°. La flexión plantar, la movi-
lidad por debajo de la posición neutra, varía entre 10 y 40°. En
la articulación no lesionada, la movilidad no se asocia a crepi-
tación y es indolora. Figura 5-76. Anatomía de la articulación metatarsofalángica, que
está afectada en el esguince de la primera articulación metatarso-
La potencia necesaria para desplazar la articulación meta-
falángica (dedo del césped o turf toe). Los tendones del flexor corto
tarsofalángica tiene su origen en grupos musculares tanto in- de los dedos, del aductor del dedo gordo y del abductor de este
trínsecos (flexor corto del dedo gordo, extensor corto del dedo mismo dedo se combinan con los ligamentos metatarsianos trans-
gordo, abductor del dedo gordo, aductor del dedo gordo) como versos profundos y forman una lámina fibrocartilaginosa en la cara
extrínsecos (flexor largo del dedo gordo, extensor largo del dedo plantar de la cápsula de la articulación metatarsofalángica. En el
gordo). Dos huesos sesamoideos (sesamoideo medial o tibial y interior de esta lámina fibrocartilaginosa están incluidos los dos hue-
sos sesamoideos. (De Rodeo SA, O’Brien SJ, Warren RF, et al: Turf
sesamoideo lateral o peroneal) aumentan la distancia existente
toe: diagnosis and treatment. Physicians Sports Med 17[4]:132-
entre el centro empírico de rotación de la articulación y los ten-
dones respectivos, con lo que ayudan así mecánicamente a los
músculos flexores plantares intrínsecos (Fig. 5-76). El complejo
de los huesos sesamoideos se articula con unas carillas situadas El mecanismo lesional del esguince de la primera articula-
en la cara plantar de la cabeza del primer metatarsiano; asimis- ción metatarsofalángica no es en modo alguno específico. Así,
mo, en la cabeza del metatarsiano que separa los dos sesamoi- también debe descartarse la presencia de muchos otros trastor-
deos, es estabilizado por una cápsula plantar (lámina plantar) nos de la primera articulación metatarsofalángica así como de
y por una arista o cresta. sus estructuras adyacentes (Tabla 5-8).
El mecanismo lesional del esguince de la primera articu-
lación metatarsofalángica es una dorsiflexión forzada de esta
articulación (Fig. 5-77). La lesión asociada habitualmente al
Clasificación
rugby ocurre cuando un jugador apoya con firmeza el antepié en Los esguinces agudos de la primera articulación metatarsofalán-
el suelo y a continuación recibe un golpe desde atrás. El movi- gica se clasifican según el grado de lesión capsular (clasificación
miento anterógrado continuado de la pierna (por encima del de Clanton) (Tabla 5-9).
antepié fijo) provoca la hiperdorsiflexión de la primera articula-
ción metatarsofalángica, y un aumento de tensión en la cápsula
y la lámina plantar. Llevadas a un extremo, estas fuerzas pueden
Diagnóstico
proseguir y causar una impactación dorsal en el cartílago y el Síntomas y signos
hueso de la cabeza del metatarsiano. Los esguinces de la primera articulación metatarsofalángica
La extrema movilidad requerida para producir una lesión cursan con dolor local agudo, tumefacción, equimosis y defensa
aguda es más probable que ocurra en un calzado excesivamente muscular. A medida que aumenta la gravedad de la lesión,
flexible que en un calzado con una suela relativamente rígida aumentan también los grados de tumefacción, dolor y pérdida
(véase la Fig. 5-63). Otro factor asociado a la aparición de esta de la movilidad articular. El paciente puede presentar una mar-
lesión ha sido la superficie de juego. La superficie de juego dura cha antiálgica así como supinación del pie para evitar el apoyo
de un campo de césped artificial puede asociarse a un aumen- sobre el primer dedo.
to de la incidencia del esguince de la primera articulación meta-
tarsofalángica (de ahí el término dedo del césped o turf toe). Un Evaluación radiológica
mecanismo lesional acumulativo y crónico se asocia a unos fac- La exploración radiológica estándar comprende proyecciones
tores de riesgo similares. AP y lateral del pie en apoyo, así como una proyección de los se-
416 Rehabilitación ortopédica clínica
A B
Músculo
flexor corto Cápsula articular
del dedo rota y componentes
gordo del sesamoideo
Componentes
separados
C del sesamoideo
Figura 5-77. A, el mecanismo lesional primario del esguince de la primera articulación metatarsofalángica (dedo del césped o turf toe)
es el siguiente: el antepié del jugador está fijo sobre el suelo y, cuando otro jugador cae sobre la superficie dorsal de su pierna, la articulación
metatarsofalángica es forzada en hiperextensión. B, un soporte plantar de acero en resorte de 0,51 mm ofrece rigidez a lo largo de la parte
distal del calzado y previene la hiperextensión de la articulación metatarsofalángica. El soporte tiene una construcción bilaminar. C, en el
esguince de la primera articulación, la rotura de la cápsula articular provoca la separación de los componentes de un sesamoideo con múlti-
ples partes. (A-C, de Rodeo SA, O’Brien SJ, Warren RF, et al: Turf toe: diagnosis and treatment. Physician Sports Med 17[4]:132-140, 1989.)
samoideos (Fig. 5-78). El diagnóstico se confirma mediante RM y protección del soporte del peso. Existen diversos métodos para
(observación de desgarros capsulares y edema). La gammagrafía, el sostén de la articulación metatarsofalángica del dedo gordo
la TC y la RM también pueden utilizarse para descartar diversos (p. ej., yeso de apoyo, yeso de apoyo de quita y pon, calzado con
trastornos (necrosis avascular de los sesamoideos, fractura de los modificaciones rígidas, soporte plantares rígidos, calzado con sue-
sesamoideos, lesión de estrés de los sesamoideos, artrosis de la ar- las rígidas y varios métodos de vendaje) (véase la Fig. 5-66). La
ticulación metatarsofalángica del dedo gordo, artrosis del meta- articulación también puede protegerse reduciendo los niveles de
tarso y los sesamoideos, y tenosinovitis flexora estenosante). actividad, aumentando los intervalos y la duración del reposo, y
evitando unas superficies de juego excesivamente firmes. La
inyección intraarticular de corticoides no ofrece ninguna venta-
Tratamiento ja, e incluso puede resultar perjudicial para la articulación.
El tratamiento de los esguinces de la primera articulación meta- En los esguinces aislados de la primera articulación meta-
tarsofalángica es sintomático. La lesiones agudas se tratan con tarsofalángica raras veces se hace un tratamiento quirúrgico. Sin
RICE (reposo, hielo, compresión y elevación), seguido de un pro- embargo, en ocasiones se diagnostica un trastorno asociado y
grama de movilidad y protección del soporte del peso. Las lesiones entonces la cirugía se convierte en una opción de tratamiento
crónicas se tratan asimismo mediante un programa de movilidad (Tabla 5-10).
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 417
Tabla 5– 8
Trastornos de la primera articulación metatarsofalángica
Diagnóstico diferencial Hallazgos significativos Diagnóstico diferencial Hallazgos significativos
Tabla 5– 9
Clasificación de los esguinces de la primera articulación metatarsofalángica (dedo del césped o turf toe)
(clasificación de Clanton)
Tipo Hallazgos objetivos Trastorno patológico Tratamiento Retorno a los deportes
Tabla 5– 10
Opciones quirúrgicas para la primera articulación
metatarsofalángica
Lesión Tratamiento quirúrgico
La prevención del esguince de la primera articulación me- Tratamiento recomendado por los autores
tatarsofalángica consiste en utilizar calzado apropiado (evitando El esguince agudo de la primera articulación metatarsofalángica
una excesiva flexibilidad en el antepié), soportes plantares se trata varios días mediante el método RICE (reposo, hielo,
firmes, y en evitar las superficies de juego duras (p. ej., césped compresión y elevación). A continuación se realiza una segun-
Astroturf). da evaluación para efectuar una estadificación subaguda y deli-
Protocolo de rehabilitación
Tratamiento del esguince de la primera articulación metatarsofalángica
(dedo del césped o turf toe)
Casillas y Jacobs
Fase 1: fase aguda (días 0-5) • Paciente sentado, dorsiflexión del tobillo y los dedos
• Reposo, baños en hielo, baños de contraste, de remolinos, del pie con progresión a la bipedestación (véase la Fig. 5-73)
y ultrasonidos para el dolor, la inflamación y la rigidez • Paciente sentado, dorsiflexión aislada de los dedos
articulares del pie con progresión a la bipedestación
• Movilización articular (véase la Fig. 5-67), seguida de suaves • Paciente sentado, supinación-pronación con progresión
ejercicios activos y pasivos a la bipedestación
• A medida que el dolor lo permita, ejercicios isométricos • Actividades de equilibrio, con progresión de la dificultad
alrededor de la articulación metatarsofalángica hasta incluir un plano inestable (BAPS) (véase la Fig. 5-74)
• Actividades alternas (p. ej., en el agua e ir en bicicleta) • Actividades alternas (p. ej., tabla deslizante, correr en el agua,
para fitness aeróbico ir en bicicleta) para mantener el fitness aeróbico
• Vendajes de protección y modificaciones del calzado
Fase 3: retorno a la fase deportiva (semana 7)
para actividades continuadas de soporte del peso
• Utilización continuada de soportes plantares de protección
Fase 2: fase subaguda (semanas 1-6) o de vendajes
• Modalidades para disminuir la inflamación y la rigidez articular • Ejercicios continuados de movilidad y reforzamiento
• Hacer hincapié en aumentar la flexibilidad y la movilidad • Carrera continua (con progresión hasta la aparición de dolor)
(métodos tanto activos como pasivos y movilización articular) • Programa de ejercicios pliométricos monitorizados de dificultad
• Reforzamiento progresivo: progresiva
• Estirar la toalla con flexiones de los dedos (towel scrunches) Durante la realización de estas actividades hay que tener cuidado
(véase la Fig. 5-71) y prevenir la aparición de nuevas lesiones
• Prensión con los dedos del pie (véase la Fig. 5-72)
• Dorsiflexión y flexión plantar de la articulación
metatarsofalángica del dedo gordo contra resistencia manual
(véase la Fig. 5-75)
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 419
mitar mejor la localización y el grado lesional. En las lesiones le- En la Tabla 5-11 se muestra una lista de los síntomas pre-
ves y sin desgarros capsulares significativos, se dice al paciente operatorios (porcentajes) referidos por los pacientes con neuri-
que realice ejercicios de movilidad. Asimismo, cuando el pa- noma interdigital en una serie estudiada por Mann (1997).
ciente hace actividades deportivas se limita la movilidad (con
vendajes o modificaciones del calzado). En las lesiones modera-
das y graves (incluidos los desgarros capsulares graves y las frac-
Anatomía y fisiopatología
turas articulares dorsales), el tratamiento inicial consiste en la El neurinoma de Morton «clásico» es una lesión del nervio digital
utilización de un yeso de apoyo durante un breve período de común que inerva los dedos tercero y cuarto (véase la Fig. 5-79).
tiempo o, también, de una bota de apoyo de quita y pon. Una Esta lesión no es un verdadero neurinoma, sino una fibrosis peri-
vez han remitido la tumefacción y el dolor, el tratamiento se neural irritada que se localiza en la zona donde el nervio pasa al
centra en restablecer la movilidad. La actividad puede reanu- ligamento transverso del metatarso (Fig. 5-80).
darse una vez se ha restablecido la movilidad indolora. Se ha especulado que como el nervio digital común del es-
El esguince crónico de la primera articulación metatarso- pacio interdigital posee ramas procedentes de los nervios plan-
falángica se trata mediante actividad y modificaciones del calza- tar medial y plantar lateral (por lo que presenta un aumento de
do para limitar la progresión de las lesiones. Para minimizar el grosor), ello explicaría la afectación más frecuente del tercer es-
dolor y proteger la articulación metatarsofalángica, se valora y pacio interdigital. La afectación ocasional del segundo espacio
ajusta el empleo en el calzado de clavos y soportes plantares; asi- interdigital puede ser el resultado de una variación anatómica
mismo, hay que tener en cuenta la superficie de juego y el uso de de la distribución de los nervios digitales comunes.
vendajes. Los AINE y el hielo se emplean como métodos coad- La incidencia del neurinoma de Morton es de ocho a diez veces
yuvantes para reducir la inflamación. Asimismo, se planifican más alta en las mujeres.
un reposo y recuperación adecuados con una frecuencia y dura- El mecanismo lesional es probablemente una hiperexten-
ción cada vez mayores. sión crónica de las articulaciones metatarsofalángicas, con fija-
ción e irritación del nervio a través del ligamento transverso
del metatarso. Ello causa la aparición de una neuropatía por
Rehabilitación para el esguince de la primera atrapamiento.
articulación metatarsofalángica
En el protocolo de rehabilitación es fundamental prevenir las le-
siones recurrentes limitando la dorsiflexión de la articulación
Diagnóstico
metatarsofalángica del dedo gordo mediante un calzado apro- El diagnóstico del neurinoma de Morton es clínico. No existen
piado, vendajes o soportes plantares rígidos en el calzado. Aun- exploraciones radiológicas ni electrodiagnósticas de utilidad.
que los vendajes son útiles, con el tiempo acaban por fracasar y Para establecer un diagnóstico correcto en ocasiones es preciso
los resultados son malos si se los pone el mismo paciente. Exis- hacer exploraciones seriadas.
ten dispositivos especiales (p. ej., láminas de acero y soportes
plantares de fibra de carbono). También pueden utilizarse dispo- Exploración
sitivos a medida para tamaños difíciles o calzado especializado. Por regla general, la palpación directa y la palpación junto a
Las fases de la rehabilitación tienen una duración variable y de- un movimiento de desplazamiento (stripping) del interespacio
penden por completo del restablecimiento de la movilidad (Fig. 5-81) causan la reaparición del dolor. Esta maniobra, deno-
y de la resolución del dolor. Asimismo, durante todo el protoco- minada «signo de Mulder», (o signo del «clic») se asocia a me-
lo de rehabilitación se hace hincapié en la flexibilidad. ■ nudo a la aparición de dolor y un estallido o clic en el tercer (o
en el segundo) espacio interdigital. El observador coloca el índi-
ce y el pulgar en el espacio interdigital, proximalmente a las ca-
Neurinoma de Morton bezas de los metatarsianos, y mientras empuja con firmeza «des-
(neurinoma interdigital) plaza» el extremo del espacio interdigital en dirección distal, lo
que se asocia a menudo con un estallido o clic que reproduce el
Presentación dolor (clic de Mulder).
La forma de presentación más frecuente de un neurinoma inter- La presencia de la masa del neurinoma en el espacio inter-
digital (neurinoma de Morton) es la aparición de un dolor entre digital hace que en ocasiones se note un ensanchamiento de los
las cabezas de los metatarsianos tercero y cuarto (tercer espacio dedos afectados (el tercero y el cuarto). Aunque a menudo en
interdigital) (Fig. 5-79) que irradia hacia los dedos tercero los dedos afectados también hay parestesias subjetivas, la explo-
y cuarto. Los pacientes lo describen a menudo como un dolor ración sensorial puede revelar un déficit parcial, completo
urente que cambia de lugar intermitentemente. Por regla gene- o nulo en la distribución del nervio (véase la Fig. 5-79).
ral, el dolor empeora si el paciente lleva zapatos de talón alto y/o El paciente con neurinoma de Morton no presenta dolor sobre
muy apretados o, también, si aumenta la actividad sobre el pie. las cabezas de los metatarsianos.
El dolor disminuye a menudo quitándose el zapato y frotando el A veces la exploración es positiva tan sólo después de un
antepié. A veces estos síntomas aparecen en el segundo espacio entrenamiento enérgico o de llevar un calzado muy apretado.
interdigital y entonces irradian a los dedos segundo y tercero. En Sin embargo, la exploración física es con frecuencia no conclu-
raros casos los neurinomas aparecen simultáneamente en ambos yente, por lo que deben hacerse exploraciones seriadas y descar-
espacios interdigitales. tarse trastornos relacionados.
420 Rehabilitación ortopédica clínica
Neurinoma
de Morton
B
Figura 5-79. A, el neurinoma de Morton repre-
senta una proliferación de tejido fibroso que rodea
el nervio plantar justo donde las ramas plantares
medial y lateral se aproximan en la zona existente
entre la tercera y la cuarta cabezas de los metatar-
sianos. A medida que los dedos del pie realizan
durante la deambulación un movimiento normal de
dorsiflexión, proximalmente el nervio es fijado por
el tendón del flexor corto de los dedos y es estirado
Nervio plantar medial
Nervio plantar alrededor del ligamento transverso del metatarso.
lateral Este traumatismo repetitivo provoca la aparición de
inflamación e irritabilidad locales en la zona de los
espacios interdigitales tercero y cuarto. B, típica dis-
tribución de los trastornos sensitivos causados por
el neurinoma de Morton en el tercer espacio inter-
digital (aunque puede haber variaciones). (A, de
A Vista ventral Mann RA, Coughlin MJ: Surgery of the Foot and
Ankle. 6th ed., St. Louis, Mosby, 1993, p. 560.)
Tabla 5– 11
Porcentaje de síntomas preoperatorios referidos
por los pacientes con neurinoma de Morton Ligamento transverso
profundo del metatarso
Síntoma Incidencia (%)
De Mann R, Coughlin M: Surgery of the Foot and Ankle. St. Louis, Mosby, 1997.
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 421
Nervio al músculo
abductor
del quinto dedo
Nervio plantar lateral
Nervio plantar
medial
Nervio plantar medial Músculo abductor
del quinto dedo
Diagnóstico diferencial pecífica, hay dolor a la palpación sobre la cabeza del me-
tatarsiano o en la articulación metatarsofalángica (más que
Existen diversos trastornos capaces de simular un neurinoma de
en el espacio interdigital) (véase la Fig. 5-55).
Morton. Para descartar un diagnóstico incorrecto de neurinoma
• En la atrofia de la almohadilla grasa o degeneración de la cáp-
de Morton han de tenerse en cuenta los siguientes diagnósticos
sula o de la almohadilla grasa plantar existe dolor a
diferenciales:
la palpación sobre la cabeza del metatarsiano o de la arti-
1. Parestesias, hormigueos, dolor neurógeno: culación metatarsofalángica (más que sobre el espacio
• Por regla general en la neuropatía periférica predominan las interdigital).
parestesias globales (en todo el pie, con distribución en • En la subluxación o luxación de las articulaciones metatarso-
guante y en media, más que en el espacio interdigital y sus falángicas menores hay dolor a la palpación sobre la cabeza
dos dedos); además, el paciente presenta entumecimiento del metatarsiano o de la articulación metatarsofalángica
y no dolor (a menos que se trate de una neuropatía perifé- (más que sobre el espacio interdigital).
rica en estadio muy precoz). • En la artritis de la articulación metatarsofalángica existe tam-
• La enfermedad discal degenerativa se acompaña a menudo de bién dolor a la palpación sobre la cabeza del metatarsiano o
alteraciones motoras, sensoriales y reflejas (y no de pares- de la articulación metatarsofalángica (más que sobre el es-
tesias en un solo espacio interdigital y sus dos dedos). pacio interdigital).
• En el síndrome del túnel tarsiano se observa un signo de 3. Lesiones plantares:
Tinel positivo sobre el túnel tarsiano (cara interna del tobi- • Los quistes sinoviales suelen ser dolorosos a la palpación,
llo) y parestesias limitadas a la cara plantar del pie (no pero no cursan con parestesias u hormigueos.
existen parestesias en el dorso del pie) (Figs. 5-82 y 5-83). • Tumores de los tejidos blandos del espacio interdigital: ganglión,
• Lesiones de los nervios plantares medial y lateral (véase quiste sinovial, lipoma, neoplasia de tejidos blandos; por
anteriormente). regla general son masas dolorosas a la palpación, pero no
2. Patología de la articulación metatarsofalángica: cursan con parestesias u hormigueos.
• En la sinovitis de la(s) articulación(es) metatarsofalángica(s) • Absceso. Absceso plantar. Habitualmente existe dolor a la
menor(es) debida a artritis reumatoide o a una sinovitis ines- palpación, pero no parestesias u hormigueos.
Protocolo de rehabilitación
Tras extirpación de neurinoma de Morton
Brotzman
• Elevación máxima del pie durante 72 horas • Ejercicios activos del tobillo y estiramientos para evitar
• Vendaje ligeramente compresivo y almohadillado en el antepié, la rigidez
en un zapato de madera durante aproximadamente 3 semanas • A las 3-4 semanas, comenzar a utilizar zapatos deportivos
• Soporte del peso (con muletas) según tolerancia, de cordones, anchos y flexibles; actividades de bajo grado
los días 1-14 del postoperatorio de impacto (p. ej., ir en bicicleta)
Capítulo 5: Lesiones del pie y del tobillo 423
Protocolo de rehabilitación
Tratamiento inicial no quirúrgico del neurinoma de Morton
(neurinoma interdigital)
Brotzman
Figura 5-84. Con el talón en posición correcta en la ortesis, Figura 5-85. Zona de inyección de 1 ml de cortisona (p. ej., 40 mg
señalar con un marcador las cabezas de los metatarsianos que de Depo-Medrol) y 1 ml de lidocaína al 1% (sin adrenalina) para
se quieren almohadillar (p. ej., el tercero y el cuarto); a conti- disminuir el tamaño y la irritación del neurinoma de Morton.
nuación hacer bajar el pie sobre el soporte plantar. De este
modo sobre el soporte queda un círculo oscuro. Colocar el
Hapad justo proximalmente a estos círculos.
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