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Sociología de la Familia: Siglos XIX-XX

Este documento presenta un resumen de las principales corrientes teóricas del siglo XIX y XX sobre la familia en la sociología. En el siglo XIX, autores como Le Play, Durkheim, Marx y Engels analizaron la familia y su relación con el matrimonio y el parentesco. En el siglo XX, las teorías incluyeron el interaccionismo simbólico, el funcionalismo de Parsons y la teoría feminista. El objetivo del documento es analizar comparativamente estas teorías y cómo enfocaron las relaciones entre

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Sociología de la Familia: Siglos XIX-XX

Este documento presenta un resumen de las principales corrientes teóricas del siglo XIX y XX sobre la familia en la sociología. En el siglo XIX, autores como Le Play, Durkheim, Marx y Engels analizaron la familia y su relación con el matrimonio y el parentesco. En el siglo XX, las teorías incluyeron el interaccionismo simbólico, el funcionalismo de Parsons y la teoría feminista. El objetivo del documento es analizar comparativamente estas teorías y cómo enfocaron las relaciones entre

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La familia en el pensamiento sociológico del siglo XIX y XX

Autores:

Annalié Chávez Trujillo


Diana Del Risco Veloz
Lilibet González Martínez
Andrei Hernández Batista
Aniley Naranjo González
Katia Suárez Torres
Tutora: Dr. Reina Fleitas Ruiz
Ciudad de la Habana
Curso 2004-2005

ÍNDICE

Introducción
Capitulo I Corrientes teóricas del siglo XIX que tributan al desarrollo de una Sociología de
la familia
Epígrafe 1.1 El positivismo: un legado para la Sociología de la familia
1.1.1 Reflexiones de Frédéric Le Play y Emile Durkheim en torno a la familia y su relación
con el matrimonio y el parentesco
Epígrafe 1.2 El análisis de la familia, el parentesco y le matrimonio en la producción teórica
de Calos Marx y Federico Engels
Epígrafe 1.3 La Escuela Alemana y su concepción sociológica de la familia
Capitulo II. Principales corrientes teóricas de la Sociología en el siglo XX sobre la familia
Epígrafe 2.1El interaccionismo simbólico, una perspectiva diferente en los estudios de
familia
Epígrafe 2.2 La representación parsoniana sobre la familia en el marco del funcionalismo
norteamericano
Epígrafe 2.3 Aportes más contemporáneos a la Sociología de la familia: la Teoría
Feminista
Conclusiones
Bibliografía

INTRODUCCIÓN

La familia siempre ha sido una entidad social, el tabú del incesto es la primera regla
elaborada por los humanos que marca, según Levi Strauss, el paso de la especie animal a
su condición humana, de la naturaleza a la cultura, que es decir la sociedad. Y el tabú del
incesto es una regla que determina la aparición de la familia. Por tan solo citar un ejemplo
dentro de las múltiples transformaciones que se produjeron al interior de los diferentes
grupos, de índole cultural y que propiciaron la formación de una relación de unidad entre sus
miembros sobre la base del compromiso social normativo, filiaciones, herencias simbólicas
de generaciones pasadas entre otras transformaciones en el orden relacional interno y
externo jugaron un papel fundamental a la hora de analizar la formación de la familia.

1
La familia en su devenir histórico ha atravesado por diferentes etapas resultando importante
el impacto de la modernidad como punto de ruptura y superación en la representación de la
familia, tanto en el plano teórico como en las prácticas cotidianas. La sociología como ciencia
se erige como forma de entender la realidad social existente, desde sus inicios una de las
problemáticas fundamentales lo constituyó el tema de la familia como una de las vías
posibles de explicación en dependencia de las diversas teorías que se formularon en la
época, por ello puede afirmarse que la Sociología de la familia es tan antigua e importante
para explicar el funcionamiento y complejidad de la realidad como el surgimiento de la ciencia
misma. Dentro de ella aparecen diversas teorías que abordan el problema de una
conceptualización y desarrollo interior de la familia. Por lo que varios autores le han
concedido importancia para explicar la dinámica social, fenómenos económicos, políticos o
de otra índole.
Los estudios de familia cuentan con una importancia que trasciende los intereses de explicar
la dinámica y funcionamiento de la familia, a través de los estudios de esta relevante parte
de la sociedad se pueden establecer conexiones entre otras estructuras con un mayor nivel
de complejidad, por ejemplo los estudios de mercado, los estudios basados en el consumo
de medios, en la medida que el sistema mantenga una interacción con la familia este podrá
tener siempre una medida de su reproducción y con estos fines muchos científicos de todas
las épocas y ramas de la ciencia han intentado comprender los lazos que unen esta forma
de organización de la vida con el resto de la sociedad comprendiéndola de diversas formas
en la evolución de la ciencia y la historia misma. Entre esos científicos que se han destacado
en el estudio de la familia tienen un lugar cimero los sociólogos que han tratado de legitimar
sus construcciones conceptuales a través del entendimiento de la estructura interna de la
familia, así como de su rol desde le punto de vista de la socialización del individuo, y de las
formas de interacción que se dan en su interior.
Estas formas de indagación sobre la familia han propiciado diversos cuestionamientos
acerca de las mismas producciones y también respecto a algunas polémicas propias de los
diferentes modos de producción que ha atravesado la historia humana. La diversidad de
formas de concepción y definición del concepto de familia no responde solo a la multiplicidad
de perspectivas con que ha sido abordado el tema sino también al momento histórico en que
estas fueron producidas y al condicionamiento social sobre los autores de las mismas.
La continua indagación sobre el tema de la familia ha permitido llegar a comprender los
procesos asociados a la procreación entorno a los cuales se llevan a cabo las relaciones de
ascendencia y descendencia, las formas de herencia, el traspaso de la propiedad y los
sistemas simbólicos de las generaciones pasadas además de los lasos sanguíneos como
consolidación del parentesco familiar.
Los cuestionamientos más contemporáneos en los estudios de familia giran alrededor de
polémicas como la desaparición de las funciones de la familia, una fuerte tradición en el
pensamiento de la familia y que aún se mantiene, ¿será cierto esta cuestión?, el problema
de la tendencia de contracción de la familia, de familias extendidas hacia la familia nuclear,
los procesos de construcción de la identidad en el seno familiar, la aprehensión de los
primeros valores como formas de educación y socialización, las relaciones en el matrimonio,
así como los criterios de sostén del mismo han sido polémicas constantes en la evolución de
la historia de las ideas de familia.
Otras de las polémicas giran en torno a la dinámica familiar y su funcionamiento, el papel de
los valores en la delimitación de los comportamientos y acciones basadas en el respeto

2
mutuo, entre otras conductas aceptadas socialmente y normas de comunicación
intergrupales
Las normas de grupo que le son propias a la familia actúan como prescripciones de conducta
para sus miembros con un efecto modulador fortalecedor o debilitador, por otra parte, la
familia puede funcionar como moduladora y selectora de acciones y actitudes de sus
miembros orientadas por la sociedad.
Pero no solo la familia establece sus normas de interacción, la sociedad marco influye
decisivamente en los comportamientos de los miembros integrantes, la división social y
sexual del trabajo, al igual que diversas esferas de la misma como la ciencia trazan nociones
de diferencia entre los miembros de la familia, una de las construcciones sociales más
evaluadas en esta época es la relación de igualdad o inferioridad entre el hombre y la mujer
en la relación conyugal.
Las tradiciones teóricas de la Sociología muestran un interés creciente por el estudio de la
familia y las desigualdades sociales de diversos tipos. Por largo tiempo muchos sociólogos
creyeron que el ámbito de la familia era el único posible donde podría hacerse el análisis
adecuado sobre la relación entre hombres y mujeres, y eso determinó que el tema familia y
sexo fuera recurrente en la obra de los clásicos del siglo XIX y entre los pensadores del siglo
XX. Los enfoques sin embargo reflejan similitudes y diferencias que un estudio como el
presente considera necesario visualizar.
Por ello el presente trabajo dando continuidad a esas diversas polémicas teóricas sobre la
familia se ha propuesto como Objetivo General:
Ø Analizar comparativamente las distintas teorías que sobre la familia se construyeron
durante el siglo XIX y XX.
Específicos:
Ø Analizar el contexto histórico y cómo influyó en las diversas construcciones teóricas.
Ø Analizar críticamente los distintos enfoques que en la Sociología de la Familia del siglo
XIX y XX se desarrollaron entorno a la relación hombre/ mujer en la vida domestica.
Ø Valorar los enfoques que prevalecieron sobre la familia y su relación con el matrimonio y
el parentesco en el siglo XIX y XX.

Los objetivos antes enunciados pretenden ser alcanzados dando respuesta a dos preguntas
que forman el marco problematizador de la presente indagación:
Ø ¿Cómo han enfocado las diferentes corrientes sociológicas del siglo XIX y XX las
relaciones entre el hombre y la mujer en la familia?
Ø ¿Cómo se han representado los clásicos de la sociología de la familia la relación familia,
matrimonio y parentesco?

Una respuesta preliminar a estas preguntas podría ser:


Ø Las teorías sociológicas sobre la familia pueden clasificarse en dos posiciones entorno a
- la reproducción sobre la relación hombre-mujer.
· - Los que legitiman una relación de desigualdad como condición de orden en la familia.
Los que desarrollan un enfoque crítico hacia la desigualdad y consideran que la igualdad
es determinante de un orden más humano.

Ø Los pensadores de la sociología de la familia coinciden en ubicar el matrimonio como la


estructura más elemental sobre la que se erige el orden familiar.

3
Los estudiosos de la familia en la sociología redujeron el análisis de la dinámica familiar a la
estructura del parentesco básico, padres-hijos; por eso la familia nuclear fue la estructura por
excelencia de la familia moderna.
Para la elaboración del trabajo se ha concebido la siguiente estructura:

Debido a que el trabajo de curso se basa en el análisis del discurso del pensamiento clásico
y contemporáneo construido por la sociología de la familia es innegable que una de las
fuentes principales para el logro de este fin es la utilización de textos para emplear el método
análisis documental y llegar a conclusiones acordes con el nivel de seriedad del asunto que
nos ocupa. Se logró identificar bibliografía en diferentes centros de documentación, tales
como: la biblioteca nacional José Martí, la biblioteca de las facultades tales como la Facultad
de Comunicación, la Facultad de Psicología y en Centros como San Juan de Letrán, además
de la facilitada por la tutora y las que teníamos en las bibliotecas personales. En estos lugares
se encontró bibliografía primaria como Economía y Sociedad, las obras de Talcote Parsons,
Apuntes para una Teoría de la Acción, Family and the companionchip, el manual de Teoría
Sociológica Contemporánea de Ritzer, las algunas obras de Carlos Marx y de Federico
Engels El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado. Dentro de las fuentes
secundarias se encentran consultas en Internet, artículos de Gerardo Pastor, Las Nuevas
Sociologías de Philippe Curcuff, La Familia y las Ciencias Sociales, entre otros. Entre las
principales dificultades a la hora de consultar las bibliografías se encuentran algunas como:

ü El deterioro de algunos de los textos consultados.


ü La bibliografía encontrada en el tema de las teorías interactivas fue en su gran magnitud
en idioma inglés.
ü El lenguaje denso desarrollado por algunos de los autores, por ejemplo, Talcott Parsons y
en alguna que otra medida algunos de los autores del interaccionismo simbólico.

Capítulo I Corrientes teóricas del siglo XIX que tributan al desarrollo de una Sociología de la
familia
1.1 El positivismo: un legado para la Sociología de la familia.
El positivismo, es una corriente de pensamiento que se desarrolló, fundamentalmente,
durante el siglo XIX. Con su evolución, la metafísica y la teología son llevadas ante el tribunal
de la razón; la ciencia se exalta, se considera como la única manifestación legítima.
Toda su interpretación el mundo toma como punto de partida las ciencias naturales,
surgiendo como reacción a la filosofía tradicional. La ciencia como el único fundamento
posible de la vida humana individual y social. El positivismo acompaña y provoca el
nacimiento y la afirmación de la organización técnico-industrial de la sociedad, fundada y
condicionada por la ciencia. Expresa la esperanza, los ideales y el optimismo, que han
provocado y acompañado esta fase de la sociedad moderna. El hombre ha creído, en esta
época, haber hallado en la ciencia la garantía infalible de su propio destino. Por esto, ha
rechazado, por inútil y supersticiosa, toda alegación sobrenatural.
En su vertiente empírica, esta corriente se sumó a la creciente importancia dada a la
observación y los datos, frente a las tendencias teóricas, muchas veces especulativas, de la
filosofía precedente. El positivismo contribuyó a dar un nuevo vigor a los ideales de claridad
y precisión del pensamiento, con su excesiva preocupación en cuanto a la metodología y al
rigor científico de los resultados.

4
En la Sociología, el paradigma positivista se caracterizó por el amor al orden social y al
progreso, abogando, en la mayoría de sus discursos por la primacía de la estabilidad y el
equilibrio ante los cambios bruscos. Sus argumentaciones se sustentaban en la necesidad
del uso de métodos que permitieran un conocimiento exacto de la realidad social, tales como:
la observación, la experimentación y la comparación fundamentalmente.
Esta corriente de pensamiento, se yergue con el deseo de legitimar el estatus de la
Sociología, a través de la toma de enfoques específicos de las ciencias naturales o métodos
que utiliza, el interés por el arribo a leyes invariables que expliquen lo social, y la necesidad
de que los resultados fueran corroborados en la práctica.
El positivismo puede ser clasificado como una de las corrientes que legaron una explicación
sociológica de la familia en el siglo XIX, gracias a figuras como Frédéric Le Play (aunque sus
aportes a la Sociología han sido opacados) y Emile Durkheim; a éste último se le ha
considerado incluso, como el representante más avanzado de la corriente positivita.

1.1.1 Reflexiones teóricas de Frédéric Le Play y Emile Durkheim en torno a la familia y su


relación con el matrimonio y el parentesco. (1 Durán, María de los A. “Mujeres y hombres en
la teoría sociológica”. 2 Nisbet , R. “Historia del análisis sociológico ” 1988 3 Durán, María de
los A. “Mujeres y hombres en la teoría sociológica)
I- Frédéric Le Play: base teórica para la construcción de una sociología de la familia.
Aunque la figura de Le Play ha sido marginada del grupo fundador de las ciencias sociales,
1 éste pensador, por sus innumerables innovaciones básicas para el futuro de la Sociología,
se ubica entre los principales ingenieros sociales del siglo XIX con Saint Simon, Owen,
Comte, etcétera.
Le Play no se consideraba sociólogo, incluso rechazaba el término acuñado por Comte; sin
embargo, se puede afirmar que fue unos de los principales espíritus sociológicos del siglo
XIX 2. En su pensamiento, influyeron pensadores alejados de su época (Montaigne,
Rousseau, Adam Smith) así como contemporáneos (Tocqueville fundamentalmente).
Fue un innovador de las metodologías empleadas en sus investigaciones, original en la
dirección de sus observaciones (presupuestos familiares), en su precisión y cuantificación,
en su aspiración por la comparación, en la relevancia que otorgó a la historia en sus análisis
de la realidad social, etcétera. Como lo clasificara Lourau: Le Play fue un hombre de acción.3

La trayectoria intelectual de Le Play evoluciona, matizada en gran medida por su formación


y profesión intelectual como Ingeniero de minas; pero, bien pronto desvía su atención de los
minerales hacia los seres vivos. Por otro lado, fue un viajero incansable, lo que le permitió
hacer del conocimiento de diversas realidades una experiencia rigurosa y profunda. Sin
embargo, las raíces últimas del pensamiento, parecen encontrarse en sus primeras
experiencias, en el medio rural donde se desenvolvió en sus primeros años de vida; en
intenso contacto con la naturaleza, que él mismo describió luego en constantes referencias
a la vida rural. Huérfano de padre en su infancia, durante unos años se traslada a Paris para
residir con unos tíos, pero la ciudad no le cautivará y mantendrá viva la nostalgia por la
tranquila, pero intensa vida en el medio rural.
Este hecho, marcó de manera decisiva, su percepción de la vida y su desenvolvimiento
profesional futuro. De hecho, buena parte de sus aspiraciones de la reforma social están
vinculadas con la recuperación del equilibrio de la vida rural, a la vuelta a las condiciones
que posibilitaban su estabilidad, incluso económica. Su reivindicación de la familia troncal,
por ejemplo, en la que me detendré más adelante, se fundamenta en su virtualidad para la
5
vida campesina, la organización familiar y el sistema social en el medio rural, en un momento
que no las costumbres, sino la industrialización quebraban sus bases o toma de partida por
la recuperación del pasado, por volver a las raíces, dotaron de algunas limitaciones a la obra
de Le Play; cuando se comparan sus escritos con otros sociólogos del siglo XIX, el trabajo
de Le Play aparece plegado de aciertos parciales, intuiciones concretas, pero desvinculado
del ritmo de la naciente sociedad industrial, ajeno al futuro. No puede olvidarse que la
Sociología se erigía como ciencia de la sociedad moderna, que era decir industrial y
moderna.
Le Play tiene una posición tradicional de la realidad, posición ésta que le hace tomar partido
respecto al papel que le asigna a la mujer, presentando gran similitud con el pensamiento de
otros autores del siglo XIX; sin discrepancias ni posturas innovadoras, en definitiva, sin
romper con el marco cultural dominante. Advertía en los cambios sociales que se estaban
produciendo en esos momentos, un peligro para la posición de la mujer dentro y fuera del
hogar.
En su construcción científica, se busca en vano una obra destinada al papel de la mujer, en
tanto no consideraba necesario ni siquiera problematizar sobre su situación. No obstante, su
silencio y, el no plantear formalmente la cuestión, evidencia la concepción instrumental que
le otorga.
Le Play, en este sentido, consideraba a la mujer subordinada, al servicio de objetivos ajenos
a ella misma; es decir, la mujer constituye un instrumento básico para el adecuado
desempeño de las funciones del grupo familiar y para el mantenimiento del orden social. Es
pues, solo un eslabón más en la configuración de la sociedad jerarquizada, a la que
corresponde obedecer al marido o padre, según sea casada o no.
Le Play otorga a la mujer una posición subordinada al marido y a la familia, situándola así,
en una posición de inferioridad. También estuvo en contra del trabajo de la mujer fuera del
hogar, describiendo la desventajosa situación de esta respecto a los salarios;
fundamentando, además, que al trabajar, las mujeres pasan el día fuera del hogar. En
realidad, en la base de su oposición estaba el rechazo a los efectos emancipadores de la
independencia económica de la mujer, en los comienzos de la industrialización.
No se limita a intentar mantener a la mujer en la esfera doméstica, al margen de los efectos
que la dinámica política y económica comenzaban a impulsar en el siglo XIX. Fue
extremadamente crítico con la mujer, con la quiebra de su posición tradicional. Llega a
considerar, en La Reforma Social, que las mujeres que se salen de los papeles tradicionales,
aparecen decididas a destruir la demarcación hasta entonces existentes.
En contraste con su percepción sobre el papel de la mujer, Le Play daba al hombre una
posición de superioridad, éste era el primer eslabón de la jerarquía familiar. El padre de
familia; es decir, la autoridad paterna, tenía el papel de proteger, por igual, a la mujer y a los
hijos; una protección muy amplia que denota la profunda desigualdad con que contempla a
cada sexo. No obstante, también acude a argumentos físicos para fundamentar la
hegemonía del varón y el papel subordinado de la mujer. A ella le asigna obligaciones
exclusivas en la crianza de los hijos. Pero su argumentación es muy explícita en La Reforma
Social al escribir que: El padre tiene el deber de continuar la obra principal de creación,
reproduciendo el único ser que tiene el sentimiento de orden moral y que se educa en el
conocimiento de Dios; Por esto mismo está investido de la más alta función social. Se ha
hecho notar justamente que en el orden puramente humano, se considera padre por cima
del soberano, cuya misión se limita a dirigir una sociedad que no ha sido creada por él. La
autoridad concebida al padre de familia es la consecuencia legítima de esta dignidad natural.
6
Deriva necesariamente de su deber principal, que consiste en asegurar la existencia de la
mujer y de los hijos. La mujer, con efecto, en razón a la debilidad física, no podría procurarse
sola la subsistencia en la mayor parte de los climas. Esta imposibilidad resulta absoluta en
todas partes durante las fatigas y las molestias del embarazo y la crianza. La impotencia del
hijo para sostenerse a sí mismo en los primeros años d su vida es aún más evidente4.
Le Play concebía a la sociedad como un agregado de familias y vio como una salida a la
inestabilidad revolucionaria la recuperación del protagonismo público de la familia, como
organización social. De esta manera, le otorgaba a esta institución un carácter instrumental,
al servicio del orden social, con discriminación de derechos y funciones entre los sexos, con
una organización autoritaria y jerarquía.
Sus preocupaciones fundamentales giraban en torno al restablecimiento del sistema familiar
tradicional, por la subordinación de los derechos individuales a los fines de la institución
familiar. En consecuencia, no ha de sorprender que estableciera como unidad de
observación de la sociedad a la familia y no al individuo.
Le Play distingue 3 tipo de familias: patriarcal, inestable y troncal, cada un con su peculiar
sistema de sucesiones que inciden tanto en la situación de la familia como en la propiedad.
Crítica la familia patriarcal y la familia inestable, por sus regímenes de sucesiones, donde el
padre, el poder supremo (después de Dios), e encuentra en desventaja con respeto a los
hijos en cuanto a la transmisión hereditaria. Sin embargo, sitúa a la familia troncal como un
modelo de orden social y estabilidad, viéndola como el tipo de familia esencial para el
restablecimiento del sistema tradicional. Pero la piedra angular de su preferencia hacia este
tipo de familia estaba en el afianzamiento sólido de la autoridad en relación con su capacidad
para determinar la suerte de su descendencia. En realidad la familia troncal de Le Play es
una modalidad de la familia patriarcal, el término troncal se nombra en relación al papel que
el derecho de primogenitura ejercía en la conservación de la familia.
La familia troncal tiene como centro material el hogar, y como centro simbólico a la mujer. El
sistema necesitaba de una mujer centrada, exclusivamente, en el hogar. A la mujer le
correspondía el papel central en la vida doméstica de la familia troncal, básica para su
estabilidad y pervivencia.
Le Play era un decidido partidario del matrimonio, considerándolo el futuro de la mujer, para
garantizar así, el orden familiar. El matrimonio implica un proceso de selección en el que la
mujer tiene un papel fundamental, pero no al servicio de sus intereses personales, sino de la
colectividad. Le Play se oponía a la posibilidad del divorcio en el matrimonio, asegurando
que éste ofrece garantías seguras y apoyos firmes a las buenas costumbres; en otras
palabras, garantiza la estabilidad de la sociedad tradicional. El matrimonio es la base de la
familia.

II- Emile Durkheim, sus aportes a la sociología de la familia.


Mientras que Le Play produjo su obra en los inicios del positivismo, la de Durkheim es un
producto de fines del siglo XIX y principios del XX. Emile Durkheim, nació el 15 de abril de
1858, en Espiral, Francia. Justamente, el hecho de ser francés va marcar pautas importantes
dentro del desarrollo y los matices de su obra; pues los últimos 25 años del siglo XIX en
Francia, se caracterizaron por la entrada del capitalismo en la fase imperialista, con los
fenómenos propios de ésta, de la crisis económica, política y espiritual. El sistema social y
económico no podía garantizar su propia existencia estable y se encontraba bajo la constante
amenaza de los movimientos revolucionarios de las masas trabajadoras. Los círculos
clericales y monárquicos luchaban contra los republicanos burgueses tratando de restaurar
7
el régimen social reaccionario. En consecuencia, Durkheim vivió un periodo de gran
expansión económica e industrial del que Francia fue protagonista y presenció toda la
vorágine desatada por las fuerzas productivas en desarrollo y sus consecuencias. Desde
muy temprano, se interesó por la Sociología, por tener referencias tan cercanas (Saint Simon
y Comte, (ambos franceses). Tanto es así, que se le considera uno de los principales
fundadores de la teoría sociológica moderna. Sus fuentes ideológicas- teóricas de la
actividad científica y pedagógica fueron las concepciones de la Ilustración y, en particular,
las de Montesquiu, Condorcet y Rousseau, así como la de Saint Simon y Comte.
Contribuyó sustancialmente a resolver los problemas empíricos relativamente específicos de
la Sociología, no pudiendo ignorarse sus contribuciones al análisis de la naturaleza de los
sistemas contractuales de los índices de suicidios y también en aspectos religiosos. La
metodología de la investigación sociológica, elaborada por Durkheim, permite considerarlo
como un destacado representante del positivismo, quien continuaba esta tradición teórica,
ya que revisaba sistemáticamente las reglas recogidas en los datos empíricos de partida, las
explicaciones de las relaciones establecidas empíricamente entre esos datos y las
demostraciones en las hipótesis representadas. Durkheim compartía los planteamientos
naturalistas (pero fue un crítico del biologicismo y el psicologismo que predominaba en el
positivismo sociológico) de los positivistas, tratando de estructurar la Sociología al modo de
las ciencias naturales con el método inductivo, propio de esas ciencias y el principio de la
observación objetiva. La aspiración a encontrar las regulaciones objetivas de los fenómenos
sociales condicionó el hecho de que Durkheim valorara altamente la aplicación de la
estadística en la Sociología. Las regularidades estadísticas de contracción de matrimonios,
el número de suicidios y muchos otros que a plena vista dependen de causas individuales,
le parecen a Durkheim la mejor prueba de que en todas esas regularidades se revela cierto
estado colectivo. Uno de sus aportes fundamentales es, que utilizando el armazón de las
tradiciones intelectuales sólidamente establecidas, fue capaz de formular un esquema
teórico sólidamente enraizado en ellas, y sumamente original.
La división del trabajo y el suicidio, son obras que ponen de manifiesto la utilidad de los
estudios sociológicos exhaustivos sobre determinados aspectos o problemas de la vida
cotidiana.
Él también fue un fiel heredero de la postura intelectual conservadora de la Sociología. Le
preocupó enormemente el desorden social, siendo el móvil de su obra la inestabilidad social
producida por lo cambios sociales de la Modernidad; su producción científica siempre trató
de acentuar los elementos consensuales y cooperativos dentro de la sociedad y obviar los
antagónicos. En su opinión, los desórdenes sociales no constituían una parte necesaria del
mundo moderno, eran atemporales, nunca dificultades intrínsecas al sistema, por tanto, y
conforme a su analogía entre los procesos sociales y biológicos, veía los problemas como
patologías que admitían remedios o reformas, pero nunca un cambio estructural del sistema
social.
Su obra La división del trabajo social es, uno de los tantos análisis que hace Durkheim para
tratar de dar esa imagen de la sociedad capitalista como un todo lo más armónico posible.
El concepto división del trabajo le permite acentuar el aspecto cooperativo del sistema social
e ignorar otros. La división del trabajo, según él, indica el grado en que las tareas se han
especializado, y los cambios en esta división han tenido enormes implicaciones para la
estructura de la sociedad, lo cual refleja en los diferentes tipos de solidaridad: mecánica u
orgánica. En esta obra, Durkheim pretendía ignorar las consecuencias conflictivas de la
división del trabajo al establecer diferencias jerárquicas entre los actores sociales que dan a
8
unos la potestad de mandar y oprimir y a otros, la necesidad de obedecer y ser oprimidos.
Durkheim construye un modelo de sociedad armónica y equilibrada, en pos del orden social,
basada en una diferenciación estructural y funcional, el cual aplica a la explicación de las
relaciones familiares, sobre todo de la modernidad. En este sentido, su principal aporte
consiste en buscar una explicación social al proceso de estructuración y diferenciación
funcional que opera en la familia.
En la producción teórica de Durkheim, el tema de la relación hombre-mujer, no constituye la
problemática fundamental; pero si la aborda de forma complementaria a otras temáticas más
importantes en su teoría. Este es el caso de “La división del trabajo social” (1893) y “El
suicidio” 1897, obras en las que inserta el análisis de la familia como ejemplo histórico de su
esencia armónica y como medio social que determina variaciones en el suicidio como
expresión del malestar social, respectivamente.

•La división del trabajo social (1893)


La familia, constituye para Durkheim la estructura social más importante de la sociedad en
su estado de solidaridad mecánica 5; en ella se elaboran la moral y el derecho doméstico,
es una sociedad doméstica que tiene una función productiva.
En este libro, Durkheim expresa su visión acerca del papel trascendental que juega la división
del trabajo en la cohesión y equilibrio de las sociedades modernas. En este sentido, introduce
el concepto de solidaridad conyugal, con el objetivo de ejemplificar la validez de este
postulado en el plano de las relaciones entre hombre y mujeres. La solidaridad conyugal,
según entiende, dependía de diferencias existentes entre los sexos, que en vez de oponerse
y excluirse, se complementan, siendo la división sexual del trabajo la fuente de solidaridad
conyugal.
La división del trabajo condiciona las diferencias de los individuos que desarrollan sus dotes
y talentos individuales, personales, de acuerdo a su rol profesional. Ahora cada individuo es
personalidad. La conciencia de cada uno depende de otro y que todos están vinculados por
un sistema único de relaciones sociales, creadas por la división del trabajo, suscita el
sentimiento de dependencia mutua, de solidaridad, de sus lazos con la sociedad.
Durkheim planteaba que en la sociedad moderna el trabajo doméstico lo realiza la mujer,
mientras que el hombre se dedica a funciones intelectuales y públicas. El factor determinante
está en una diferencia de tipo morfológica entre los sexos, que conducen a otras
discrepancias. De esta manera concordaba con algunas conclusiones hechas por el médico
francés, Dr. Lebon: Actualmente en los pueblos cultos, la mujer lleva una existencia
totalmente distinta de la del hombre. Se diría que las dos grandes funciones de la vida
psíquica se han disociado, que uno de los sexos acaparó la funciones afectivas y el otro las
funciones intelectuales. Al ver, en ciertas clases que las mujeres se ocupan de arte y de
literatura, como los hombres, se podría creer, es cierto que las ocupaciones de los dos sexos
tienden a volverse nuevamente homogéneos.
5 Para Durkheim esta sociedad presenta una estructura social indiferenciada, con poca o
ninguna división.
Pero, incluso en esta esfera de acción, la mujer aporta su propia naturaleza, y su papel sigue
siendo muy especial, muy diferente del papel del hombre. Además, si el arte y las letras
comienzan a volverse cosas femeninas, el otro sexo parece abandonarlos para dedicarse
más especialmente a la ciencia. Podría ocurrir pues, muy bien que este retorno aparente a
la homogeneidad primitiva no fuera otra cosa que el comienzo de una diferenciación. Por lo
demás, esas diferencias funcionales se hacen materialmente sensibles por las diferencias
9
morfológicas que la determinan. No sólo la talla, los pesos, las formas generales son muy
desemejantes en lo hombres y en las mujeres, sino que con el progreso de la civilización, el
cerebro de los dos sexos se diferencia cada vez más.6 En relación al análisis de las causas
que determinan la división sexual del trabajo Durkheim es inconsecuente con su
sociologismo, dado que le atribuye al factor biológico el papel esencial.

Advierte en el estado del matrimonio la situación de la solidaridad conyugal en cualquier


sociedad. Si ésta es muy fuerte, entonces los lazos que unen a los esposos son numerosos
y complejos, y por lo tanto las reglas del matrimonio están muy desarrolladas; en cambio, en
las sociedades en la que los sexos se hallan débilmente diferenciados, y la solidaridad entre
ellos es débil, la institución matrimonial está en una fase rudimentaria. En este sentido,
Durkheim argumentó que en el caso de las sociedades modernas: el trabajo sexual se ha
divido cada vez más. Limitado en un principio únicamente de las funciones sexuales, poco a
poco se ha extendido a muchas otras. Hace tiempo que la mujer se ha retirado de la guerra
y de los asuntos públicos y su vida se ha reconcentrado toda entera en el interior de la familia.
Su papel no ha hecho sino especializarse más. Hoy día, en los pueblos cultos, la mujer lleva
una existencia completamente diferente a la del hombre (...) Se diría que las dos grandes
funciones de la vida psíquica se han disociado, que uno de las dos grandes funciones de la
vida psíquica se han disociado, que uno de los sexos ha acaparado las funciones afectivas
y el otro las funciones intelectuales7. (6Emile Durkheim. La división del trabajo social -
7Ibidem)

El suicidio (1897)
El problema suicidio, al cual Durkheim dedicó toda una serie de monografías, atrajo su
atención por muchas razones. Era un grupo de factores bien delimitados y fáciles de
determinar.
Apoyándose en esas premisas teóricas-metodológicas, Durkheim rechazaba la explicación
del suicidio por motivos psicológicos individuales y afirmaba las causas estrictamente
sociales como factores explicativos. Como suponía Durkheim, el suicidio depende
principalmente de causas exteriores que rigen a la gente y no de las cualidades externas del
individuo.
La determinación de la causa del mal social, la recomendación de los medios para superarlo
le parecían el mejor método para analizar el prestigio de la Sociología como ciencia. La
explicación sociológica de un acto más individual podría verter luz sobre las fuerzas que unen
a la gente, ya que los suicidios son un ejemplo patente de la destrucción de los lazos
sociales.
Según la concepción de Durkheim, el porcentaje de suicidios es función de varias variables
sociales; en este sentido, se lanza al análisis de la relación (entre otros aspectos) entre la
familia y el suicidio, entendiendo que la vida familiar tiene una fuerte influencia sobre éste.
En el capítulo III: El suicidio egoísta, específicamente, Durkheim realiza algunas afirmaciones
que nos permiten determinar su concepción sobre la relación y la posición de la mujer y el
hombre.
Mediante sus investigaciones, llega a la conclusión de que el estado del matrimonio
disminuye el peligro del suicidio, argumentando que los casados gozan de esta inmunidad a
causa de las influencias de la familia por sí misma. Sin embargo, no ve en la familia las
mismas influencias sobre el suicidio, en relación con las diferencias de sexos; sus estudios

10
determinaron que, en Francia, los casados estaban más protegidos que las casadas, pues
la constitución moral de ambos sexos es afectada de modo diferente por la vida de la familia.
Determina además que cuando el matrimonio es fecundo el coeficiente de preservación casi
se dobla, mientras que en la sociedad conyugal sólo ejerce una débil influencia en la
preservación. En este sentido expresa: En un sentido, los hijos, sin duda, sujetan al viudo a
la vida, pero al mismo tiempo hacen más aguda la crisis por la cual se atraviesa8.
Si en sentido general y con algunas variaciones dadas por la viudez la presencia de los hijos,
la edad, etcétera, el matrimonio preserva al hombre del suicidio, la situación de la mujer es
muy diferente. Durkheim califica al matrimonio como “un yugo” que oprime. El hecho es que
sus estudios demuestran que la vida familiar preserva menos a la mujer que al marido
porque: en sí mima la sociedad conyugal resulta nociva a la mujer 9 No obstante, se opone
a la ley del divorcio.
Sin embargo, admite que la sociedad doméstica en su poderoso medio de preservación
contra el suicidio, y que preserva mejor cuanto más poderosamente constituida está. En este
sentido, creía en la consolidación del matrimonio frente a la desintegración de los lazos
conyugales.
Según sus investigaciones, en los países donde son numerosos los divorcios, los hombres
casados tienen una menor inmunidad contra el suicidio, que donde el matrimonio es
indisoluble. Encuentra así que, por el contrario, en este tipo de países, las mujeres tienen un
mayor coeficiente de preservación. Es decir, que cuanto más practicado es el divorcio, más
favorecida resulta la mujer con relación al marido.
Durkheim le da una crucial importancia al matrimonio en la sociedad, sobre todo por las
funciones que tiene como fuerza cohesión social. Entiende éste como: Una reglamentación
de las relaciones entre los sexos, que se extiende no sólo a los instintos físicos que este
comercio pone un juego, sino también a los sentimientos toda clase que la civilización ha
injertado, poco a poco, sobre la base de los apetitos materiales.

8 Emile Durkheim. El suicidio


9 Ibidem

Porque el amor es, en nosotros, un hecho más mental que orgánico lo que el hombre busca
en la mujer no es simplemente la satisfacción de sus deseos genésico. Si esta inclinación
natural ha sido el germen de toda evolución sexual, se ha complicado, progresivamente, con
sentimientos estéticos y morales (...) Al contacto de estos elementos intelectuales, el hombre
se ha libertado parcialmente del cuerpo (...) Las razones morales le sugieren tanto como las
intelectuales. No tiene ya la periodicidad regular y automática que presenta en el animal. En
cualquier época puede despertarlo una excitación psíquica (...) Pero precisamente porque
estas diversas inclinaciones, así transformadas, no están directamente colocadas bajo la
dependencia de necesidades orgánicas les es indispensable una reglamentación social.
Puesto que no hay nada en el organismo que les contengan, es preciso que sean contenidos
por la sociedad. Tal es la función del matrimonio. Regula toda esta vida pasional (...)10 Por
lo tanto, el divorcio implica un debilitamiento de la regulación matrimonial.
Durkheim introduce en la Ciencia Social el término de familia conyugal al referirse a las
sociedades modernas. Su objetivo es destacar el papel que el matrimonio desempeña en
estas sociedades como elemento estructurador de la familia. Para Durkheim las familias
modernas se diferencian de las tradicionales porque su base es la sociedad conyugal. La

11
familia moderna está formada por los padres y los hijos, lo que luego Parsons llamaría familia
nuclear.
Según él, los sexos no participan igualmente de la vida social, estando el hombre más
activamente vinculado a ésta, siendo considerada por lo tanto, un ser social más complejo
que la mujer, la cual es más complejo que la mujer, la cual es más instituida; además afirma,
que los hombres están más socializados en un grado más alto que las mujeres.
Una de las afirmaciones más extremistas de Durkheim es cuando concluye que el “único”
medio de disminuir el número de suicidios debidos a la armonía conyugal, es más indisoluble
el matrimonio. Obviamente, para él, el menos grave de los males es el que aqueja al sexo
femenino, sin explicar cómo llega a esta conclusión; sólo hace alusión a que esta
problemática tiene sólo una solución: la perpetuación del matrimonio, cerrando las
posibilidades de buscar otros caminos que no sean tan drásticos para la mujer. En mi criterio,
las bases que sustentaban esta afirmación estaban más concentradas en supuestos
androcéntricos que permeaban su pensamiento.
10 Ibidem

Epígrafe 1.2: El análisis de la familia, el parentesco y el matrimonio en la producción teórica


de Carlos Marx y Federico Engels.
Esbozo teórico del surgimiento del paradigma marxista:
La burguesía en su ascenso hacia la Modernidad parecía responder a todos los intereses de
los sectores sociales que pedían ser liberados de la explotadora sociedad feudal. Los
ideólogos eran los encargados de proclamar el triunfo de la razón sobre la injusticia de la
nobleza, la igualdad, la libertad que las nuevas relaciones sociales que traían consigo el
triunfo del capitalismo ponían como condición básica.
Las primeras revoluciones burguesas demostraron que a pesar de los avances que se
lograron con estas nuevas formas de dominación, de explotación del hombre por el hombre
demostraban el engaño de aquella sociedad.
Este papel progresista que representó la burguesía en aquellos momentos revolucionarios
impresionó tanto a Francia y a Inglaterra (como países que eran partícipes directos de estas
transformaciones) como a otros países que exigían la liberación del régimen feudal.
Todos estos cambios se evidenciaban a través de la Revolución Industrial, que aumentó la
productividad del trabajo. “Situaba a la relación hombre-naturaleza y hombre-hombre
mediada en el nuevo proceso productivo en planos muy enajenantes y diferentes a los
conocidos hasta entonces” , es decir, la distancia entre el productor y el consumidor
comienza a tener niveles iguales a las desigualdades entre los dueños de los medios de
producción y el proletariado que se encontraba semi esclavo.
A pesar de los intentos de instaurar una sociedad con una clase media única, en la primera
mitad del siglo XIX la clase obrera fue emergiendo como una fuerza social independiente,
diferente completamente a la clase burguesa.
Al ser instauradas las nuevas formas de producción capitalistas, se logró reconocer la
explotación a la que eran sometidos los obreros en las largas jornadas de trabajo. Esto trajo
consigo la aparición de concepciones que pretendían mejorar las condiciones de la clase
obrera.

Con el surgimiento de estas dos clases antagónicas (proletarios y burgueses) comienza a


desarrollarse el marxismo, a través de sus principales figuras Carlos Marx y Federico Engels

12
. Dedicaron sus vidas a estudiar los mecanismos que la sociedad tenía para lograr una
superación del movimiento obrero.
El marxismo surgió también al desarrollo de algunas corrientes ideológicas. “Los nuevos
ideólogos de la burguesía buscaban en el utilitarismo, el liberalismo, el social darwinismo, el
positivismo, etc., nuevos instrumentos teóricos para fundamentar filosóficamente el
perfeccionamiento de la sociedad burguesa” . Todas estas teorías aportaron grandemente a
las bases que posteriormente formarían parte del marxismo. En todo este debate ideológico
se fue desarrollando la nueva concepción revolucionaria del mundo.
El marxismo toma del socialismo utópico de Fourier y Saint-Simon, de toda la filosofía clásica
alemana (Kant, Fichte, Schelling y Hegel), de Feuerbach y de la economía inglesa de Adam
Smith y David Ricardo. Todas estas fuentes fueron profundamente analizadas y llevadas a
las condiciones sociales del siglo XIX por el marxismo.
El marxismo es considerado teoría relacional, es decir, para él la sociedad es un gran proceso
de relaciones, nada en ella queda excluida de estas interacciones. El objeto de estudio del
marxismo es el proceso de producción y reproducción de la sociedad en un sistema,
naturalmente, de relaciones. Aplica un principio de totalidad, en el cual la sociedad es un
todo integrado por partes que se relacionan de forma complementaria. Es además una teoría
historicista, que promueve el análisis de cualquier realidad concreta en su devenir histórico,
es decir, para el marxismo cualquier realidad histórica es digna de ser analizada, pero solo
se hace en correspondencia con las condiciones sociales, políticas y económicas que están
presentes en el momento de su aparición.
En fin se puede plantear que el marxismo surgió en la década de 1840, su cuna fue la lucha
liberadora de la clase obrera. El surgimiento del marxismo representó un gran viraje en la
ciencia de la naturaleza y de la sociedad, debido a sus concepciones revolucionarias y
racionales, ya que los planteamientos que comienza hacer el marxismo van a estar basados
en ideas progresistas y de cortes empiristas.
En este trabajo el marxismo será analizado más como concepción científica de la realidad
que como doctrina política. Marx hace hincapié en la relación causa-efecto, la cual no es
considerada de manera unidireccional sino que la causalidad del marxismo es vista en ambos
sentidos, es decir, de manera recíproca entre los factores sociales. También la concepción
relacional planteada anteriormente, es otra idea de la peculiaridad del análisis social de esta
corriente.
Federico Engels nació en Barmen en 1820, realizó una fuerte crítica a las condiciones en
que se desarrollaban las sociedades capitalistas. Participó activamente en actividades
políticas e intelectuales. Fundó en colaboración con Carlos Marx la teoría marxista. Desde
su juventud se sintió atraído hacia la lucha por la transformación de las relaciones sociales
que imperaban, debido a que conocía muy de cerca la situación a la que la clase obrera de
Inglaterra era sometida, ya que su padre lo envió a ese país para que se dedicara e estudios
comerciales. Así comprendió la situación económica del proletariado y la falta de derechos
políticos que tenían. Como consecuencia de sus estudios surgieron diversos trabajos, entre
ellos, “La situación de la clase obrera en Inglaterra” (1845). En ellos Engels presenta una
explicación profunda de la situación presente y el futuro del proletariado, mostró que el
proletariado es una clase que lucha por su total liberación.
Criticó las condiciones sociales y políticas en que se desarrollaban las sociedades
capitalistas. A pesar de que Marx y Engels no son sociólogos por excelencia, la perspectiva
sociológica de sus discursos y escritos y por los aportes que hicieron a la ciencia son
enmarcados dentro de la Sociología como dos grandes pensadores.
13
Carlos Marx nació en Trévesis en 1818. Su carrera periodística lo ayudó a ampliar sus
conocimientos sobre cuestiones políticas. Posteriormente viajó a París, donde continuó con
sus ideas revolucionarias. Allí conoció a Engels y se hicieron grandes amigos y
colaboradores. Engels comentó: “Nuestra total coincidencia en todos los campos teóricos se
hizo manifiesta...y nuestra obra conjunta data de aquel tiempo” . Marx inicia así sus escritos
en los “Manuscritos económicos y filosóficos” (1884), “Las Tesis sobre Feuerbach” y “La
Ideología Alemana” (1845-1846).
En 1845 se exiliaron a Bruselas y allí se unieron a una organización de trabajadores
radicales, donde se les pidió escribir un manifiesto teórico oficial, de ahí comenzó la
elaboración del Manifiesto del Partido Comunista (1848). Con este escrito demostraron el
carácter revolucionario de sus propuestas y su capacidad de crear el programa que
representaría posteriormente a un partido.
Posteriormente se trasladarían a Londres, donde Marx viviría desde 1849 hasta su muerte.
Marx trató de analizar el fracaso que tuvo la revolución de 1848 y lo hizo a través del
magnífico estudio histórico El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte (1852). Trabajo en el
que hace una profunda crítica al gobierno de este nuevo Bonaparte y explica como se
desarrolló la lucha de clases en Francia. Marx trató de mostrar también la ley económica del
movimiento de la sociedad moderna e investigó diariamente en la teoría y la historia
económica. De todos estos trabajos, esperaba formar un tratado sistemático en varios
volúmenes, pero en vida sólo pudo publicar La Contribución a la crítica de la Economía
Política (1859) y el primer volumen de El Capital (1867).
Marx dirigió y organizó la Primera Internacional, un movimiento internacional de obreros
fundado en Londres en 1864. Pensó que esta organización sería el vehículo que llevaría al
cambio revolucionario que deseaba, pero esta asociación se disolvió en 1871.
Continuó escribiendo sus cuadernos de notas hasta que la muerte lo sorprendió en 1883 .
Engels fue capaz de interpretar el mensaje de sus libros y editó los manuscritos de Marx,
publicando el segundo y el tercer volumen de El Capital, antes de su propia muerte en 1895.
Muchos otros manuscritos, notas y cartas de ambos hombres se publicaron póstumamente.
Esta corriente considera al Comunismo como la fase superior del desarrollo humano, en el
cual la lucha de clases no existe, por lo tanto las relaciones de producción están basadas en
la igualdad. La doctrina marxista fue apoyada en su época por muchos y era considerada
como ideología del partido y del movimiento obrero. Pero no solo en su época, sino también
en las venideras, el marxismo tuvo muchos seguidores como: Rosa Luxemburgo, Trotsky,
Luckács, Gramsci y fuera del contexto europeo, se pueden mencionar a Mao, Ho Chi Minh,
Mariátegui, el Che, Fidel, entre otros.
La concepción materialista de la historia constituye un aspecto fundamental para entender
su propuesta ya que toma como punto de partida el análisis de los propios hechos reales y
primeramente de la producción de bienes materiales.
Otra característica importante de este paradigma es la visión totalizadora del mundo que
plantea, a través de un enfoque relacional y con una constante preocupación por el futuro.
Por todo esto es que la corriente marxista se encuentra tan ligada con la política. Su enfoque
humanista determina su preocupación por todas las formas de explotación.
El marxismo fue una de las tantas respuestas de la época moderna en el siglo XIX a las
consecuencias que produjo el capitalismo, fue una forma de reflexionar sobre el mundo más
dinámica. El marxismo era una ideología social del conflicto. Pero en su apasionado análisis
de todos los problemas, refiriéndolos a cuestiones de fundamento económico, organización
de clases, conflicto de clases, y en su intento de reducir todos los fenómenos (arte, música,
14
literatura, filosofía, religión, Estado, etc.) a formas dependientes de la economía, desempeñó
un gran papel por el hecho de llamar la atención de los científicos modernos sociales sobre
estos fundamentos.
El marxismo aparece como conciencia de su época, y en ese sentido en sus tesis
fundamentales se reflejaron directamente las profundas transformaciones que se produjeron
en las relaciones económicas, políticas y sociales a escala mundial con el desarrollo del
capitalismo.

Lenin planteó: “el genio de Marx estriba precisamente, en haber dado solución a los
problemas planteados antes por el pensamiento avanzado de la humanidad” .

Marx y Engels fueron ante todo hombres de su época, y se ubicaron a partir de la realidad
de aquellos países que mayor desarrollo habían alcanzado en el capitalismo, por esa misma
razón han trascendido hasta nuestros días.
Propuestas hechas por Carlos Marx y Federico Engels acerca de la familia, el parentesco y
el matrimonio:
Ellos dedicaron la mayor parte de su vida al auge que tuvo el capitalismo en las sociedades
modernas. Se centraron en las pésimas condiciones en las que se encontraba el proletariado.
A raíz de esto se adentraron de manera profunda al tema de los sexos.
Marx y Engels se iniciaron en los estudios de familia a raíz de la inserción que tuvo la
maquinaria en las mujeres como trabajadores asalariados “la historia de la familia se explica
a partir de la incidencia que el factor material ejerce sobre las relaciones familiares. El
desarrollo de la tecnología, la técnica, las formas de apropiación, las relaciones de poder y
el derecho son razones que sirven para explicar la evolución de la familia” .
Las investigaciones del marxismo hicieron mucho énfasis en el enfoque de clases,
estableciendo distinciones entre la familia burguesa y la proletaria.
Todo este análisis lo explican muy bien en “La situación de la clase obrera en Inglaterra”.
Engels hace un análisis exhaustivo de las incidencias del sector industrial en la vida familiar
y de las difíciles condiciones que tenían las obreras en las industrias. Según los datos por
Engels consultados la mayoría de los obreros de las fábricas son mujeres, lo cual demostraba
la incorporación del sexo femenino a la actividad industrial, poniendo en un segundo plano a
los hombres .
Es necesario aclarar que Engels denunciaba el trabajo de la mujer no por lo perjudicial que
pueda ser para ella sino por las consecuencias que estaba trayendo, ya que el capitalismo
no apoya a las madres trabajadoras, no hay centros que cuiden de los niños en horario de
trabajo y no pueden cuidarlos ellas mismas porque pierden el empleo, por lo que se ven
obligadas a recurrir a métodos verdaderamente salvajes para poder trabajar. “El empleo de
narcóticos para tranquilizar a los niños es mas que favorecido por ese infame sistema (...);
esa costumbre es una de las causas esenciales de las frecuentes convulsiones mortales” .

A Engels también la preocupan los cambios que se están produciendo en las familias debido
a las nuevas posiciones entre hombres y mujeres, ya que estas últimas son las que en
muchos casos mantienen económicamente a la familia. “(...) La mujer es quien mantiene a
la familia, el hombre se queda en la casa, cuida a los niños, hace la limpieza y cocina”.
La historia de la familia como disciplina científica se inicia con aquellos autores clásicos que
aceptan que en el desarrollo histórico ciertos tipos de familias corresponden a determinadas
formaciones económicas-sociales.
15
Para Engels los fundadores de una perspectiva científica de toda la obra sobre la familia y
el parentesco que realiza con Marx son: “El derecho materno”, de Bachofen (1861) y “La
sociedad antigua”, de Morgan (1877). Estas obras son las iniciadoras de análisis científicos,
vinculados al mundo real y empíricos de la familia y el parentesco, pues antes se basaban
en concepciones moralistas y extraterrenales.
A Marx le llamó mucho la atención la obra de Morgan, al morir dejó unas notas que Engels
fue capaz de ordenar, aportar y publicar bajo el título de “El origen de la familia, la propiedad
privada y el Estado” (1887). Según Engels la teoría de Marx tiene como factor decisivo la
producción de los medios de subsistencia y la reproducción de la especie humana a través
de la familia.
Engels plantea que la subordinación a la que las mujeres eran sometidas, no era resultado
de su constitución biológica sino de raíces históricas que conllevan a un orden social, es
decir, para Engels el que las mujeres fueran esclavizadas no tenía nada que ver con que su
constitución fuera débil por nacimiento, sino que la tradición histórica ha legitimado que para
que el orden reine en la sociedad la mujer debe estar subordinada al sexo masculino.
Plantea Engels que en las sociedades Occidentales la familia está compuesta por la pareja
y su procreación, normalmente comparten un hogar común, el cual es patriarcal, ya que la
autoridad recae en el cabeza de familia. Dentro de esta institución la mujer que no trabaja es
considerada como propiedad del esposo.
Engels se apoya mucho en Morgan y en sus estudios acerca de los tipos de familias
existentes en la humanidad: la familia consanguínea (existe una promiscuidad sexual entre
hermanos y hermanas, los padres e hijos quedan excluidos), la familia punalúa (prohibición
del comercio sexual se extiende a los hermanos y hermanas), la familia sindiásmica (el
hombre vive con una sola mujer, aunque la poligamia y la infidelidad ocasionales sean un
derecho para el hombre) y la monogámica (se funda en el predominio del hombre, su fin
expreso es el de “procrear hijos cuya paternidad sea indiscutible esta paternidad se exige
porque los hijos serán los herederos directos de los bienes de su padre” . Se diferencia de la
anterior por lazos conyugales con mucha mayor solidez. Solo el hombre puede romper estos
lazos y repudiar a la mujer. Fue la primera forma de familia que no se basaba en condiciones
naturales sino económicas y sociales).
Estos tipos de familias coinciden con los estadios principales, trasmitidos por el desarrollo de
la humanidad: familia por grupos (salvajismo) en el cual había un comercio sexual sin trabas,
en el que cada mujer pertenecía a todos los hombres y viceversa. Aquí la descendencia solo
podía ser establecida a través de la madre, ya que n se tenía seguridad de quien fuera el
padre. “este designa el reconocimiento exclusivo de la filiación maternal y las relaciones de
herencia que después se han deducido de él con el nombre del derecho materno” .

Esta etapa se caracterizó por el predominio de la mujer en la casa y de una cierta libertad de
esta: “Una de las ideas más absurdas...del siglo XVIII es la opinión de que en el origen de la
sociedad la mujer fue la esclava del hombre. Entre todos los salvajes y en todas las tribus
que se encuentran en los estadios inferior, medio y, en parte, hasta superior de la barbarie,
la mujer no solo es libre, sino que también está muy considerada” .

Los otros tipos de familias que corresponden a los posteriores estadios históricos son: la
familia sindiásmica (barbarie) y la familia monogámica (civilización). Al surgir la propiedad
privada sobre los medios de producción, el predominio de la mujer fue sustituido por la familia

16
sindiásmica patriarcal. Esto llevó posteriormente al surgimiento de la monogamia, en el cual
el hombre como propietario de los medios de producción se convirtió en opresor de la mujer.
A través de la monogamia histórica se dan dos temas de gran importancia; la prostitución y
la infidelidad (este último referente a ambos sexos). Engels en cuanto a la infidelidad por
parte de la mujer no plantea ningún juicio de valor, sino que ve esta situación como una
reacción lógica frente al contexto en que se encontraba la mujer, ya que estaban necesitadas
del afecto y el cariño que sus esposos no le daban. “Con la monogamia aparecieron dos
figuras sociales, constantes y caracterizadas; desconocidas hasta entonces: el inevitable
amante de la mujer y el marido cornudo. Los hombres habían logrado la victoria sobre las
mujeres, pero las vencidas se encargaron generosamente de coronar a los vencedores”.
La familia histórica monogámica se caracteriza por el matrimonio por conveniencia,
concertado por los padres. Para Engels la propiedad privada trae consigo un matrimonio por
conveniencia ya que si se produce entre los burgueses es con el objetivo de la necesidad de
conservar y trasmitir la propiedad privada.
La monogamia histórica se basa en la subordinación de la mujer al hombre y se considera
una forma del matrimonio de una sociedad dividida en clases. La monogamia etimológica
que se basa en la igualdad entre los cónyuges podrá ser posible a través de un proceso
revolucionario en el interior tanto de la familia como de la sociedad, es decir, tiene que
producirse una revolución social.

Los cambios que se producen entre los sexos posteriormente trae consigo el establecimiento
de un orden social en cuanto al orden familiar se refiere, donde impera la monogamia
histórica. El cambio reside en el nacimiento de la igualdad de la relación entre los sexos en
el matrimonio. Se produce la sustitución de una monogamia patriarcal a una basada en la
igualdad.

Según Engels para lograr restaurar la libertad de la mujer es preciso abolir la monogamia
histórica y esta desaparecerá con la instauración de la propiedad social sobre la propiedad
privada. Esto traerá también la implantación de la monogamia en sentido etimológico. La
educación de los niños será una cuestión pública, de este modo las mujeres podrán
integrarse a la producción.

Engels también hace referencia a las diferencias entre el matrimonio monogámico burgués
y el proletariado. El primero se funda siempre por conveniencia, a través de los bienes
económicos de los contrayentes, mientras que en el segundo no existen bienes que se
puedan trasmitir, ni hay preponderancia del sexo masculino, esto no quiere decir que dentro
de las familias obreras no exista dominación masculina sobre la femenina, sino que “en este
caso, el papel decisivo lo desempeñan otras relaciones personales y sociales” . Esto estaba
en vías de cambiar debido a que a la incorporación de la mujer al trabajo industrial. La
inserción de la mujer a la industria –según Engels- pudiera ser el inicio de grandes cambios
en la sociedad capitalista.

Marx por su parte hace un análisis macrosociológico de la sociedad y la concibe como un


sistema en el cual todo está relacionado. Para él los cambios en la familia se irían sucediendo
en interconexión con los cambios macrosociales.

En los Manuscritos económicos y filosóficos de 1844, Marx analiza que en la sociedad


17
capitalista el matrimonio es una forma de propiedad privada, donde la mujer le pertenecía al
hombre completamente.

En algunas ocasiones Marx hizo referencia a las inhumanas situaciones por las que
atravesaban las mujeres en la sociedad. Plantea que la sociedad capitalista al permitir la
introducción de la mujer al mercado laboral produce cierta liberación de esta, ya que el
trabajo asalariado las podría poner al mismo nivel que el marido.
El valor de la familia como unidad básica de la sociedad se observa en que la primera división
del trabajo es la que se produce entre los sexos y la primera forma de explotación es la que
ejerce el hombre sobre la mujer en la familia y también manifiesta, aunque en condiciones
mínimas, la lucha de clases. Marx escribió al respecto: “el primer antagonismo de clase que
aparece en la historia coincide con el desarrollo del antagonismo entre el hombre y la mujer
en la monogamia, y la primera opresión de clase con la del sexo femenino por el masculino...
la familia individual moderna se funda en la esclavitud doméstica franca o más o menos
disimulada de la mujer, y la sociedad moderna es una masa cuyas moléculas son las familias
individuales. Hoy en la mayoría de los casos el hombre tiene que ganar los medios de vida,
que alimentar a la familia, por lo menos en las clases poseedoras y esto le da una posición
preponderante... el hombre es en la familia el burgués, la mujer representa en ella al
proletariado... entonces se verá que la manumisión de la mujer exige como condición primera
la reincorporación de todo el sexo femenino a la industria social, lo que a su vez requiere que
se suprima la familia individual como unidad económica de la sociedad” .
Marx plantea que la mujer debe de dejar de ser un instrumento de producción para insertarse
en el sistema productivo, pero aclara cuales eran los oficios que debían asumir las mujeres,
es decir, él apoya que la mujer salga de ese mundo que es el hogar para participar de las
relaciones productivas, pero hace diferenciación de los oficios entre hombres y mujeres.
El marxismo también se refirió a que a medida que se desarrolla la producción social y esto
trajera consigo libertades de la mujer a las ataduras conyugales esto produciría que la familia
dejaría de ser la unidad económica básica de la sociedad y esta sería la encargada de la
socialización de los hijos, así la mujer tendría libertad de escoger al hombre que quisiera.
Engels apoya a Morgan cuando plantea que: “los sistemas de parentesco, son pasivos, sólo
después de largos intervalos registran los progresos hechos por la familia y no sufren una
modificación radical, sino cuando se ha modificado radicalmente la familia”.

Al paso que la familia se mantiene, el sistema de parentesco se hace más fuerte; y mientras
este continúa debido a la costumbre, la familia sobrepasa su sistema. En el sistema de
parentesco americano (y en casi todos los sistemas), un hermano y una hermana no pueden
ser padre y madre de un mismo hijo.

La familia, según Engels, seguirá cambiando a medida que se transforma la sociedad. Engels
cita a Morgan: “podemos creer que es susceptible de nuevos perfeccionamientos hasta que
se haya alcanzado la igualdad de los sexos”, finalidad última del humanismo marxista.

En fin el marxismo considera que el matrimonio es la estructura básica a raíz de la cual se


logra un orden familiar, pero hacen hincapié que no debe hacerse por conveniencia, sino
porque ambos cónyuges desean y aclaran que debe sobre todas las cosas haber igualdad
entre ellos.

18
En el pensamiento marxista la historia de la familia no se explica solo a través de factores
económicos sino que el derecho materno es considerado como cuestión necesaria para
entender el paso de una época histórica a otra. Engels afirma: “el derrocamiento del derecho
materno fue la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo. El hombre empuñó
también las riendas de la casa; la mujer no se vio degradada, convertida en la servidora, en
la esclava de la lujuria del hombre, en un simple instrumento de reproducción” .

El marxismo aportó grandemente a las interpretaciones acerca de la realidad familiar desde


una propuesta revolucionaria. Llegaron a la conclusión de que la familia no es estática, ella
se va desarrollando de formas inferiores a superiores y ese desarrollo se experimenta como
partes de cambios que transcurren en el sistema social .
Epígrafe 3: La Escuela Alemana y su concepción sociológica de la familia

La segunda mitad del siglo XIX y principios del XX estuvo caracterizada por el sentimiento
de crisis social global que atravesaba la sociedad burguesa. Ese pesimismo se vio reflejado
en todas las esferas de la intelectualidad moderna.

Cada país tuvo sus particularidades.


La Sociología Alemana fue una de las principales escuelas que se mostraron interesadas por
el desarrollo y dinámica de la Sociología de la familia. Esta Sociología se desarrollo mas
tarde que en Francia, la tardía ilustración en este país se combino con un movimiento
romántico que convirtió a las universidades en importantes centros de saber y en lugar
seguro para la libertad y la autonomía académica, aunque choco con una importante
resistencia por parte de los filósofos tradicionales quienes afirmaban que las facultades de
filosofía , donde se encontraban todas las ciencias humanísticas, no tenían nada que ver con
las investigaciones empíricas, en parte por la no aceptación de la sociología por lo burocracia
gobernante. En países como Francia el desarrollo de la sociología se produjo paralelo a la
irrupción del capitalismo pero en el caso particular de Alemania el desarrollo tardío de este
capitalismo provoco un contexto nacionalista y de conflicto sociales que desemboco en un
desarrollo del movimiento obrero y un debate intelectual cuestionador del enfoque positivista
de la ciencia. Se aprecia también la influencia de la filosofía kantiana y de la vida con una
visión cultural de la ciencia. Los sociólogos alemanes se apropian de esos enfoques y
desplazan su atención hacia la comprensión y el estudio de lo espiritual.

Por ello, a raíz de una necesidad social que exigía la existencia de la sociología para analizar
y explicar fenómenos sociales que estaban ocurriendo en Alemania y que giraban o podían
girar el curso de la nación , se fundo en 1909 la Sociedad Sociológica Alemana, a partir de
la cual se inicio el proceso de institucionalización de la sociología.
Si bien es innegable la influencia en la Sociología Alemana de pensadores como Hegel y
Kant, resulta necesario señalar la influencia del psicologismo y del historicismo, de ahí la
comprensión de la sociedad a partir de las relaciones mas internas como las expresadas por
las conductas humanas, las comunicaciones e intercambios al interior de las diversas
instituciones sociales y el estudio de la economía nacional con el método histórico.
Es importante señalar que esta Sociología desde sus inicios nació fragmentada entre Marx

19
y sus seguidores a la par de los que pudiéramos llamar los primeros gigantes de la corriente
sociológica principal de Alemania: Ferdinand Tonnies, Georg Simmel y Max Weber.

3.1- La concepción sociológica de Ferdinad Tonnies (1855-1836)


Tonnies nació en 1855 en Alemania, estudio en la Universidad de Estrasburgo. Su inclinación
por la obra de Hobbes lo impulso a realizar su concepción de la realidad social reflejada en
una de sus principales obras nombradas Comunidad y Sociedad escrita en 1881. (1 ver en
Comunidad y Sociedad de Ferdinand Tonnies. Ed Losada, [Link]-25 y pp 65 )
Fue el primer presidente de la Sociedad Sociológica Alemana, cargo que mantuvo durante
muchos años. Obras como Comunidad y Sociedad, La Moral, Principios de la Sociología y
Progreso y Evolución Social muestran a un Tonnies interesado en la teoría y en la empírica,
dando una fuerte crítica a la Alemania que le toco vivir con los problemas de delincuencia
pobreza y suicidios producto de la dura realidad social.
Desarrollo su sociología de la familia a partir de dos conceptos fundamentales, el concepto
de comunidad, el concepto de sociedad. En una de sus principales obras, Comunidad y
Sociedad reconoce como al primero a toda la vida en conjunto , interna y exclusiva y a
Sociedad como lo público, extraño ajeno o sea mera existencia de personas
independientes.1
Su Sociología es una variante de formalismo cuya interpretación de la realidad se basa en
estas dos formas, que son históricas y a la vez dos tipos de relaciones sociales, de conductas
y fenotipos de personalidad. Tonnies los presenta como dos formas excluyentes y dinámicas;
ambas están determinadas por dos voluntades diferentes la natural y la racional.
La Comunidad es la familia, esa es su primera identificación. Es una unión perfecta de la
voluntad humana ya sea por el nacimiento, por la ascendencia o por el linaje
Para Tonnies todos los hechos de la sociedad y de las relaciones sociales son productos
de la voluntad humana, representando un acto volitivo, así el desarrollo social es concebido
como un proceso de crecimiento de la racionalidad. 2

La vida en Familia es la base general del modo de vivir en la comunidad en ella distingue
diferentes clases de relaciones:
1. Madre – Hijo (es una relación natural)
2. Marido – Mujer
3. Padre – Hijo
4. Entre hermanos.

Esas son las más fuertes, aunque reconoce otras como la de los hermanos de la madre, tías
primas donde existe una conexión de familia en grupo o sea la familia puede extenderse
como un miembro honorable, como un hijo adoptivo siempre y cuando cumpla con sus
deberes como miembros.

El rol de la madre/mujer es la máxima impresión de la comunidad. ¿Qué es la comunidad?


Lo irracional primitivo, afectivo, natural que responde a una convivencia de mutuo beneficio.

Reconoce la existencia de desigualdades de sexo, edad, fuerza física y morales en cada una
de las relaciones sociales en comunidad y como principal comunidad a la familia nuclear con
hijos, madre y padre y como nexos principales al parentesco y al matrimonio.

20
El parentesco es una condición esencial para que todos los miembros de esa familia puedan
gozar de los privilegios comunales. En la relación matrimonial el instinto sexual o la mera
relación sexual no implica duración, se necesita una mutua habitación, se necesita voluntad
de unión para procrear y voluntad para seguir juntos a un con la ausencia de hijos. En
Tonnies es fuerte la idea de la religión en el matrimonio, lo reconoce como un nexo esencial
para que surja la familia y el principal escenario donde ocurre la necesaria subordinación de
la mujer con respecto al hombre. Esa idea de la religión en el matrimonio, según el autor se
debe a que la mujer es la que necesita creer porque es la que debe orar para que no hallan
demonios que derrumben la unión. Reconoce que hay matrimonio solo cuando esta presente
un representante jurídico. Esta relación marido – mujer junto a las otras dos, esta mediada
por la existencia de la reciprocidad y el hábito.

Entre la enorme gama de relaciones sociales que cita entiende por relaciones naturales
aquellas que puedan llegar a convertirse en relaciones sociales tipo, basadas en la
afectividad, la correspondencia de intereses y la irracionalidad. La familia lo es cuando sus
miembros no conviven en relaciones aisladas sino toman conciencia de su unidad como
cuerpo social y plantea que una unidad social que tenga su base en el compañerismo se
concreta mejor que un cuerpo social cerrado.
Aun reconociendo la necesidad de la igualdad y de la reciprocidad en las relaciones
conyugales entiende que para una mejor educación y enseñanza es necesario el patriarcado.
Sin embargo la relación madre – hijo es la más natural y la mas reciproca, de hecho la define
como acción recíproca, la madre tiene la satisfacción de practicar obediencia y el hijo recibe
la protección y la alimentación.
Concibe la diferenciación fundamental de la mujer y el hombre desde la división social del
trabajo, al hombre le corresponde el trabajo pesado y la dirección de los hijos, a la mujer
tareas domesticas como el cuidado de los hijos, la conversación y la organización de la casa
de una manera natural.
Le concede a la familia la función de unir a sus miembros con reciprocidad y voluntad propia
para lograr la armonía que consiste en mantener al hombre como jefe. La identidad de
Tonnies con la comunidad es lo que le permite resaltar el importante papel, de la familia, pero
del tipo patriarcal. Por tanto, la solución que ofrece al conflicto de géneros tiene un carácter
patriarcal, pues, aunque resulta necesaria la reciprocidad y la igualdad, estas dos descansan
en la autoridad del hombre como jefe de la familia. La comunidad mantiene a los hombres
esencialmente unidos pero en la sociedad están esencialmente separados en ella los
hombres viven para si y nadie hará o prestara algo para los demás a no ser a cambio de otra
cosa igual o superior a lo que dio, reconociendo que el valor de las cosas es una cualidad
objetiva, pues todos los hombres no establecen el valor de igual manera y para que tenga
valor basta para que una parte de la sociedad así lo considere porque ella es puramente
material dándole valor al oro , la plata y al papel moneda, por ello en la comunidad el cambio
es un consenso pero en la sociedad es un contrato entrando en el juego, las voluntades
individuales. Tonnies alerta que ese intercambio o comercio desmedido atenta contra la
comunidad porque destruye su arte de convivencia, al comerciante solo le interesa aumentar
la fuerza de trabajo que mueve su negocio, para demostrar esto realiza un análisis exhaustivo
de la teoría del valor y de la plusvalía. Las relaciones de producción que sobrepasan por
encima de las relaciones humanas destruyen las instituciones culturales y sociales pues solo
interesa el dinero.
21
Este problema es centro para el autor que ve al comercio desmedido como la causa de la
destrucción de al reciprocidad e igualdad que tiene la comunidad, la cual es sustancialmente
anterior a la sociedad sin comunidad no hay sociedad.

Tonnies evidencia la necesidad de la armonía para lograr una familia y concibe a esta familia
como nuclear por tanto la típica familia moderna con relaciones diferenciadas entre el hombre
y la mujer, donde la supremacía es para el sexo masculino porque es quien posee la voluntad
para ocupar ese lugar. Cuando habla de voluntad establece el concepto de antinomia
conceptual que comprende a la voluntad social como un acto de voluntad y de razón al mismo
tiempo, por eso es el sexo femenino quien carece de voluntad ya que no tiene la capacidad
de raciocinio adecuada.
Dejo una importante huella en la sociología aun que muy cuestionada desde hace décadas,
que fue la creación de las topologías de comunidad (familias) y de sociedad rescatadas
especialmente por Durkheim bajo los nombres de solidaridad mecánica y orgánica.

3.2 La Sociología de George Simmel (1858 - 1918)


Nació en 1858 en la ciudad de Berlín, Alemania, curso estudios en la Universidad de esta
ciudad y se doctoro en filosofía en 1881. Por ser judío, entre otras razones tuvo que recorrer
un largo camino para obtener reconocimiento como científico social, siendo una figura
importante para la sociología de los Estados Unidos que se desarrollaría posteriormente.
Entre sus obras más importantes se encuentran La Filosofía del dinero, Sociología, estudio
sobre las formas de socialización y cultura femenina y otros ensayos sin descontar
Cuestiones fundamentales de la sociología donde definió el objeto de estudio y la
metodología de esta ciencia
En su concepción de familia reconoce que la sociedad y las interacciones que suceden a su
interior constituyen el principal objeto de estudio de la sociología dicho en su obra sociología,
estudio sobre las formas de socialización.
En su sistema sociológico el hombre es un ente activo y se encuentra determinado por la
sociedad y esta solo existe cuando un grupo de individuos entran en acción recíproca por
determinados instintos o para determinados fines.
En ella las relaciones entre los individuos son dinámicas con una función bien definida y que
tiene que ser cumplida, lograr la unidad en la interacción. Esta unidad se logra con una
correlación de acciones mutas entre los individuos. Para entrar en sociedad – según Simmel
– es necesario que se produzca una generalización, pero esto no impide que cada hombre
manifieste su individualidad, se establece una especie de cambio, el hombre cede un poco
de su individualidad al grupo e incorpora un poco de esa generalización a su individualidad.
Estas son las condiciones para una socialización o sea cuando “la coexistencia aislada de
los individuos, adopta formas de cooperación y colaboración”.3 La familia es una de las más
complejas formas de socialización y junto al estado, a los sindicatos y a los sacerdocios,
constituyen formas de socialización cristalizadas que según Simmel son las pertinentes al
estudio sociológico. En sus dos obras sociología, estudios sobre las formas de socialización
y cultura femenina y otros ensayos realiza un análisis exhaustivo de las familias patriarcales
en el pasado, expresando la enorme colaboración que lograron a su interior junto a una
estructura de interrelación entre sus miembros. En su opinión la modernidad ha trastornado
esta unidad, si bien no realiza un análisis profundo del parentesco, si ofrece una connotación
negativa al matrimonio si lo tomamos como entrega mutua y total, para el la soledad en esa
22
unión es la que presenta un carácter sociológico positivo. La intimidad se interrumpe, por
muy buena que esta sea cuando nace un hijo, por ello algunos matrimonios ven al hijo como
la posible unión y no lo desean, esto es muy común en las familias modernas. Simmel
expresa que para algunos el matrimonio es bueno y para otros es malo, este análisis se
extiende desde aquellos que no tienen hijos, los que si lo tienen y los que están conformados
por un (a) amante. ( 3-ver en Sociología, estudios sobre las formas de Socialización de
Gerorg Simmel . Ed Espada Calpe, 1939, pp. 4 ver en Sociología, estudios sobre las formas
de Socialización de Gerorg Simmel . Ed Espada Calpe, 1939, pp 82 y pp90)
La poligamia no es un fenómeno de su agrado, pero aun si es el hombre la víctima. Para el
científico las mejores familias son las primitivas en ellas es donde hay una plena
socialización, pues no conciben al matrimonio sin hijos y sin amor conyugal. Sin embargo,
reconocen la subordinación de la mujer dentro de la familia; pone el ejemplo
del término domestico y cómo la ama de casa y la servidumbre eran casi la misma cosa en
la sociedad patriarcal.
En la actualidad no es totalmente una esclava y no se resume toda su actividad a lo
domestico, pero no se ha liberado totalmente pues la coacción en el matrimonio existe y le
dan sus propias leyes que obligan a la convivencia; la mujer se ajusta al hombre. Analiza los
celos dentro del matrimonio y cómo se refleja un estado de posición en el.
La competencia en la familia es algo normal, sui géneris a ella; es una unidad orgánica que
depende del conflicto familiar para sobrevivir y desarrollarse cada miembro de la familia
demuestra constantemente su individualidad.
La división social del trabajo es la primera en poner de manifiesto las diferencias entre los
géneros. A la mujer le corresponde la labor del hogar que es más múltiple pero menos
especializada que cualquier profesión masculina.
Las mujeres pueden trabajar en una profesión masculina pero siempre dándole el sentido de
la intuición, la pasión y el sentimiento por ejemplo como escritora o como intérprete teatral.
Simmel realiza un estudio de elementos esencialmente femeninos como la coquetería, uno
de los puntos donde la mujer es muy buena tanto así que el hombre se presta sin reservas
a este juego sin olvidad su masculinidad y sus privilegios; ellas son mas ilustradas en aquello
a lo cual se sienten unidas, los hombres son mas relativistas, son pensadores y productores.
El análisis de la moda dentro de su obra releva su idea de mujer como el sexo débil que
necesita recurrir a lo que está aprobado socialmente un poco para escapar a la monotonía y
a la homogenización de la que han sido objeto y entregarse a la moda que es cambiante;
fundamentalmente Simmel se encentra en la cultura para establecer estas diferencias; según
su opinión la cultura es cuando los individuos logran alcanzar el espirito de objetivación en
la historia de la especie humana. Distingue dos tipos de cultura la objetiva y la subjetiva, la
primera es la verdadera, la dominante, la suprema, y pertenece a los hombres; en cambio la
mujer es portadora de una cultura subjetiva que aportaba algo especifico íntimamente
relacionado con el ambiente domestico donde actuaba; deja claro que la única posibilidad es
que realicen algo donde sean diferentes a los hombres, es decir, en la feminidad,
sensibilidad, subjetividad, cuidado personal etc. Solo a través de la distinción de su sexo la
mujer puede ser autónoma. Simmel aunque enuncia este fenómeno no cree realmente en la
posibilidad de esta autonomía femenina el resultado es que ellas imitan al hombre en todo.
El autor mantiene una posición intermedia un Simmel cree sinceramente en la posibilidad de
una cultura objetiva y autónoma propia de la mujer y otro anuncia una situación no
reconciliable entre la naturaleza de la cultura y el modo de ser femenino.

23
Este científico es el sociólogo alemán que trata con más fuerza el tema de la diferencia
genérica, aunque no emite una respuesta. Constituye el principal puente entre la escuela
alemana y la corriente integracionista debido a su trabajo sobre “fenómenos a pequeña
escala especialmente la unión y la interacción individual, lo que fundamentalmente vio el
científico fue que la comprensión de la interacción entre la gente eran una de las grandes
áreas de la sociología, pues ellos constituían un elevado número de escenarios sociales”.5
Por ello fue la principal fuente de la corriente integracionista.

3.3- La Sociología de Max Weber (1864 - 1920)


Nació en 1864 en Alemania en el seno de una familia de clase media. Hijo de un político
relevante y de una madre profundamente religiosa y renegada a los placeres que su esposo
anhelaba; de cierta manera esto influyo en sus estudios a la par de la situación económica y
política que envolvía al país, por ello dirigió su centro de atención fundamentalmente a
fenómenos económicos, políticos y religiosos. En su obra La ética protestante y el espíritu
del capitalismo demuestra su inclinación por la economía; sin embargo su obra cumbre no
terminada fue Economía y Sociedad donde realizo un análisis de disímiles problemáticas
como el poder, la asociación política, relaciones sociales, acciones sociales, la economía,
los tipos de dominación, el estado, el mercado y tipos de comunidad y sociedad.
Para analizar cada uno de los fenómenos sociales estableció el concepto de acción social y
con el explico cada aspecto de la vida del hombre, pues la acción social son las conductas
humanas que tienen un carácter subjetivo e individual; subjetivo porque estas acciones se
basan en la voluntad, en una capacidad para la anticipación o la resistencia, el hombre actúa
porque tiene una motivación y no un instinto puramente mecánico. Individual porque son las
acciones de un individuo dirigido a otro u otros. Con este concepto incluido define a la
comunidad y a la sociedad.
5 ver en Teoría Sociológica Contemporánea Ed Feliz Varela, 2003. pp 42 - 43

La sociedad es una relación social cuando la acción social se inspira en una compensación
de intereses por motivos racionales o unión de intereses con igual motivación. Las relaciones
en la sociedad son mas materialistas, mas economistas, la comunidad no queda exenta a
esto, las relaciones a su interior también están matizadas por estos fenómenos aunque mas
sutilmente. La comunidad es la relación social cuando y en la medida en que la actitud de la
acción social se inspira en el sentimiento subjetivo (afectivo o tradicional) de los partícipes
de constituir un todo.
Weber en su estudio identifica diferentes tipos de comunidad identificando a la familia solo
con la comunidad domestica y dentro de ella establece relaciones de comercio, sexuales, de
producción; concibe a la familia como una institución social con una organización de
diferentes miembros según su posición económica de consumidor o productor y según su
fisiología: madre, padre e hijos solamente por ello la familia es una unidad dinámica ubicada
en la topología de familia nuclear desarrollándose relaciones comercio – comunidad. Las
relaciones entre padre he hijos pueden ser problemáticas, sin embargo entre madre y padre
debe existir una comunidad estable de sustento o lo lleva implícito. El nexo fundamental para
la conformación de esta comunidad es el matrimonio; el parentesco es fundamentalmente
entre estos miembros nucleares y solos por vínculos con sanguíneos. El matrimonio para
Weber no es una combinación de una relación sexual con una de crianza solamente, sino
24
una institución social con relaciones y funciones y que no tolera la infidelidad ni la existencia
de hijos ilegítimos.
No le interesan a este autor solo las relaciones económicas o las sexuales, sino también las
que se establecen entre los hijos. Estas relaciones llegan a tener significación cuando forman
parte de una unidad económica específica: la comunidad domestica. Dentro de ella la mujer
tiene la total supremacía en la casa, la cual se conserva de otras organizaciones familiares
anteriores, pero solo cuando el hombre no esta y reconoce que la causa principal para esta
ausencia es el servicio militar – según Weber – la comunidad domestica es igualmente
extensa en todas sus partes pero representa de manera excepcional la comunidad
económica mas universalmente extendida, en ella el individuo contribuye según sus fuerzas
y goza según sus necesidades.

La casa es el único lugar donde existe una posición común de bienes y donde el comercio
sexual no puede existir, sin embargo existe.

El sociólogo refleja que en otras épocas para evitar contradicciones en las relaciones
matrimoniales estas se realizaban entre familias de una misma clase social. El hombre
siempre adquiere los derechos sexual exclusivos sobre la mujer esté en su comunidad o en
la de ella.
Pero actualmente el matrimonio no puede hacerse entre dos miembros de un mismo clan
(familia) y sus hijos heredaran fortuna o posición social en dependencia de la opinión del
padre, pues la potestad es siempre para el. Su explicación de por qué la familia moderna se
ha reducido hasta ser nuclear toma como punto de partida de que a raíz d helos propios
adelantos económicos se produjo un aumento a la individualización de los negocios, cada
individuo trabaja para si solo, por ello tiene que conformar una unidad domestica que pueda
costear, además ya no es necesario una gran familia donde se produzcan enseñanza
múltiples pues ahora el individuo recibe formación desde fuera de la casa, con la escuela,
teatro, reuniones y asociaciones por esas razones estas nuevas organizaciones conllevan a
una unidad domestica más pequeña; pero estas nuevas familias provocaron que los hijos
fueran puramente dependientes, económicos y que primaran estas relaciones

La mujer en esta unidad domestica queda renegada al plano de instructora de los hijos y al
cuidado del hogar. El autor introduce el concepto de autoridad para explicar las diferentes
relaciones de la sociedad, en el caso de su teoría sobre el poder de la familia se explica
desde el concepto de autoridad patriarcal, como uno de los tipos de dominación desde el
cual se explica las diferencias entre sexos. Acepta que la existencia de la subordinación en
la familia ocurre de manera natural y esta existe porque es necesario y organizativa para
lograr la estabilidad familiar. Se produce una estratificación entre el hombre y la mujer basada
en el prestigio (status) y en el poder.

Weber resume que la familia es el núcleo de las relaciones de dominación tradicionales y


mas específicamente de dominación patriarcal.(6 ver en Economia y Sociedad de Max
Weber Ed Fondo de Cultura economica 1997 .pp298 - 299 )
Los teóricos de la sociología posteriores, especialmente los norteamericanos, consideraron
que la teoría marxiana atacaba a su propia sociedad, por ello Weber era
una opción atractiva, sus opiniones políticas adoptaron una forma muy científica y

25
académica, muy distinto a Marx, quien en “El Capital” por ejemplo, llamo a los capitalistas
“Vampiros” y “Hombres Lobos”.
Además, sus estudios de acción social Inter. – individuales fueron también antesala del
interaccionismo.

Consideraciones Finales
Las diferentes concepciones sociológicas sobre las familias elaboradas por estos tres
autores de la escuela alemana son producto, en gran medida de la crisis social que vivía el
país en ese momento histórico de lucha entre la naciente burguesía capitalista y el enraizado
poder feudal, por ello todas en alguna medida comparan su actual familia alemana con la
anterior extendida y patriarcal. La reconoce como familia nuclear nacida espacialmente de
estas contradicciones donde el parentesco es reducido a personas muy allegadas al núcleo
familiar.
El matrimonio es reconocido como un nexo sumamente importante que deben establecer el
hombre y la mujer para la existencia familiar. Reflejan en sus concepciones ideas importantes
como la interacción, acción reciproca o acción social que contribuye a la formación de la
sociedad y de la comunidad como lo evidencian Tonnies y Weber, o para la socialización
base de la sociedad y la familia para Simmel.

El individuo es un punto centro en toda la teoría alemana y alrededor de el se mueven


fenómenos sociales como la economía, la cultura, la política y la moda; por ello es entendido
como un ente activo que reacciona no de una forma mecánica sino por una voluntad y por
un interés marcado; por ello reconocen en la familia a una institución social dinámica.
La mujer, o el sexo femenino, fue un asunto de especial interés para Simmel, pues desarrollo
de una manera mas profunda la explicación de la diferencia entre los sexos, Tonnies y Weber
también tocaron esta idea , todos mantuvieron una posición intermedia y solapada. Tonnies
reconoce la subordinación de la mujer en el hogar, sin embargo, el hogar necesita de armonía
e intercalación conyugal; Weber no dice que la mujer sea inferior solo que no tiene la voluntad
de dominación adecuada y Simmel ofrece las posibilidades de un desarrollo y ascenso
femeninos, pero no realizable verdaderamente y lo refleja con su teoría de cultura objetivo y
cultura subjetiva. Los tres sostuvieron puntos de vista androcéntricos. Esta escuela de
sociología es un puente entre el siglo XIX y el XX más avanzado.
Abrió paso a nuevas concepciones que tomaron como centro indiscutible al individuo, sus
relaciones con la sociedad, interrelaciones y acciones. Estas teorías son la base del
pensamiento norteamericano muy interesado en la realidad empírica y en las relaciones inter-
individual o sea para la escuela de Chicago y para la corriente integracionista que abre
concretes el siglo XX estadounidense.

La escuela alemana fue un paso de avance en el entendimiento de la nueva familia moderna,


pero su punto más débil es en su concepción de género por ello dejó una huella para futuras
teorías que lograron una mejor explicación durante todo el siglo XX.

Capitulo II. Principales corrientes teóricas de la Sociología en el siglo XX sobre la familia

Epígrafe 2.1El interaccionismo simbólico, una perspectiva diferente en los estudios de


familia

26
La complejización del escenario social en Estados Unidos, producido, entre otros factores
por el crecimiento acelerado de la población, como resultado de las grandes oleadas de
inmigrantes que llegaban a este país fundamentalmente de Europa, huyendo de La Primera
Guerra Mundial y de sus secuelas; así como por el hecho de que la variedad de inmigrantes
se amplió y que las ciudades pugnaban por desarrollarse, se manifestó en el orden social,
en un deterioro del nivel de vida de sectores de la población, y en indicadores, tales como:
desempleo, miseria, inseguridad, crisis de los valores. El delito social se incrementó y
ciudades como Chicago se transformaron en ciudades de altos índices delictivos,
prostitución, alcoholismo, asesinatos etc.
En estas condiciones se desarrolla la corriente psicologista en la sociología como un peldaño
más de la evolución de la tradición positivista en estas nuevas condiciones históricas.
Algunos antecedentes teóricos están ligados al desarrollo de esta corriente dentro de la
sociología, entre los cuales está el desarrollo y difusión del voluntarismo de Schopenhauer y
la Filosofía de la Vida en Nietzsche como corrientes irracionalistas, la difusión del
neokantismo y el auge experimentado por la psicología como ciencia.

Se desarrollan el pragmatismo y el conductismo como propuestas especificas para este


nuevo espacio y momento histórico, para los pragmáticos la verdadera realidad no existe
fuera del mundo real, esta se crea en la actividad y en el actuar hacia el mundo. Los
conductistas rehusaron dar demasiada importancia a los procesos mentales encubiertos que
ocurrían en el tiempo que mediaba entre el estímulo y la emisión de la respuesta.

Estas predisposiciones surgen como elaboración de posibles respuestas para la complejidad


del entorno en que se desenvolvía la sociedad norteamericana de la época, eran respuestas
diferentes al problema de las conductas que se ponían de manifiesto, a los comportamientos
patológicos a nivel social, a las diferentes maneras de manifestación y asunción de las
normas de la sociedad, ángulos diferentes para explicar la coyuntura de desequilibrio que
atravesaba la sociedad en un momento especifico, búsqueda de causas que pudieran
legitimar las maneras de entender el mundo por parte de los actores sociales.

La socio psicología, tendencia sociológica importante, representada por Charles H. Cooley y


W.I Thomas, los exponentes más distinguidos de esta corriente y quienes hicieron los aportes
más significativos, eslabones fundamentales a la hora de valorar aspectos como la
conciliación del naturalismo con el psicologismo, propios de la sociología norteamericana en
esta etapa.

Mead es heredero del conductismo y el pragmatismo en alguna medida, perspectiva que le


condujeron en una dirección realista y empírica, Mead reconocía la importancia de la
conducta observable, pero también creía que había aspectos encubiertos de la conducta que
eran ignorados. Mead prefirió analizar la conducta como una pequeña parte del complejo
mundo social que se creaba en la interacción individual.
Las enseñanzas de Dewey y Mead se transmitieron a muchos estudiantes en la Universidad
de Chicago durante los años 20, estos estudiantes entre ellos Herbert Blumer fundaron el
interaccionismo simbólico, tendencia heredera y fusionadora en alguna medida de las
tendencias anteriormente abordadas, recibiendo influencia a su vez de grandes pensadores
de la época como George Simmel quien desarrolló muchos de los basamentos referentes a
27
la condición de la mujer en la relación con el sexo masculino, este plantea la necesidad que
presenta la mujer de crear una cultura femenina que vaya a la par de la masculina
dominante.
La sociología alemana fue fomentadora de nuevas tradiciones y rupturas en el pensamiento
científico sobre la familia. Aunque Simmel y Weber no elaboraron teorías sobre la familia, su
defensa al individualismo metodológico, que preconizaba la necesidad de estudiar los
procesos sociales y sus estructuras desde el proceso del interacción individual y no desde la
perspectiva macro, fue determinante en el posterior desarrollo del modelo diferenciador
basado en una visión grupal de la familia que cultivó la Escuela de Chicago.
Dentro de esta visión grupal de la familia fomentada en la Escuela de Chicago como parte
de las teorías interactivas forman parte autores como Ernest Burguess, quien más se destacó
en el desarrollo de una línea de investigación psicosocial sobre la familia como conjunto de
interacción en la cual se construyen diferentes tipos de interacciones.
Todas estas perspectivas destacadas con anterioridad son protagonistas de los cambios
experimentados a fines del siglo XIX y primera mitad del XX donde la ciencia en general
sufrió una serie de transformaciones; pero particularmente la ciencia social desplazó el
enfoque que hasta ahora se venía fomentando de la visión naturalista a la interpretación de
la realidad social de una manera mas espiritual en el sentido de que proliferaron las visiones
de corte psicologista y dentro de ellos los estudios de familia vinculado a las diferentes
corrientes de la época, el interaccionismo simbólico, que se caracterizó en los inicios del siglo
XX por mantener una visión estática de la familia.

La interacción, unidad fundamental en la dinámica familiar


Como responden las teorías interaccionistas del siglo XX a las problemáticas referentes a la
relación entre el hombre y la mujer en la familia, en qué medida el matrimonio es colocado
en el centro de las explicaciones como sostenedor de la dinámica familiar, la representación
que se ha tenido de esta (la familia), así como sus funciones en la sociedad y el transito que
esta ha tenido desde el enfoque grupal de valoración al enfoque institucional.

Es imposible obviar en esta explicación que uno de los antecedentes teóricos en las
formulaciones de carácter interaccionista se halla en la Escuela Alemana considerada en el
capitulo anterior.

En Weber también existe la creencia de la debilidad y natural subordinación de la mujer al


hombre.
En su obra al igual que en la de Durkheim está presente la idea de la pérdida de funciones
de la familia tras el advenimiento de la modernidad y cómo el desarrollo de la ciencia y la
técnica ha provocado cambios al interior de la familia.
Las primeras formulaciones acerca del interaccionismo tienen fundamento en los aportes de
autores como George Simmel donde a diferencia de los sociólogos anteriores no
encontramos un desarrollo de la dinámica familiar: sin embargo sus reflexiones se hacen
válidas al brindarnos su análisis desde una perspectiva cultural, donde se reconoce el origen
de la familia inicialmente con un marcado carácter político y real pero con el avance de la
modernidad se va haciendo cada vez más psicológico e irreal, podemos ver aquí la
valoración de las influencias de la modernidad en la familia como fueron valoradas por Weber
28
con su idea de la pérdida de funciones de la misma, además se pueden apreciar los primeros
rasgos de la influencia de la psicología en las ciencias sociales.

Este reconoce la complejidad de la familia al establecer la existencia de lo que él denomina


su doble función sociológica. Por un lado, la concibe como una ampliación de la propia
personalidad, una unidad de la que se siente latir la propia sangre, unidad cerrada frente a
las demás unidades sociales comprendiéndolas como miembro de ellas, mientras que por
otro lado se diferencia de todas las demás unidades y elabora una manera de existir propia
y una posición frente a otras organizaciones sociales.

Otro de sus aportes al entendimiento de la correspondencia hombre - mujer está dado por lo
que creo ocupa el centro de su atención, y es la condición de la mujer en relación con el sexo
masculino referente al amor y la coquetería, en sus valoraciones la mujer sigue siendo
tratada como un ser diferente al varón, a esta sólo le queda la posibilidad de crear una cultura
diferente, no le da la posibilidad de transformar la existente. Simmel aparece como un
conservador machista, ofreciendo pocas posibilidades de revolucionar el papel de la mujer
en la sociedad al plantear una imposibilidad de solución a una realidad dicotómica y de
dualidad de los géneros.

Burgess se apoya en la metodología weberiana de los tipos ideales para explicar sus ideas
sobre el proceso de diferenciación histórica de la familia y así argumenta el por qué de la
transición de la tradición institucional a la tradición grupal. Su enfoque microsociológico sobre
la familia se consolidó a través de una visión y una práctica investigativa empírica que
potenciaba la metodología cualitativa. Trabajó en el desarrollo de una metodología
longitudinal en la investigación sobre familias que intentaba explicar a esa entidad en una
perspectiva de desarrollo, pero de su progreso interior a través de las etapas de su ciclo
vital.

La tendencia que se desarrolla en la sociología dentro de los estudios de la Escuela de


Chicago en la década del 20 y el 30 del pasado siglo abren un debate en torno a las
posibilidades que brinda la perspectiva cualitativa de la metodología centrada en las historias
de vida y la observación participante para la investigación sociológica. En la década del 40
pasa a predominar el enfoque cuantitativista a través de los estudios de la universidad de
Columbia, especialmente con el empleo de técnicas cuantitativas como la encuesta. En ese
período el criterio que primaba era el del uso del enfoque cualitativo con el objetivo de buscar
datos cualitativos, descriptivos como fase exploratoria da la investigación cuantitativa con el
objetivo de verificar hipótesis teóricas.

La Escuela de Chicago
La Escuela de Chicago es otro de los espacios académicos donde se produce teoría
sociológica acerca de la familia. En esta prosperó el modelo de investigación interaccionista
que reconocía en la familia no una institución sino un grupo primario. Se asumió a la familia
como una entidad totalmente concreta y pequeña, compuesta por personas que interactúan
entre sí a través del ejercicio de diversos roles diferentes para cada miembro. La Escuela de
Chicago permitió desarrollar la perspectiva cultural en el análisis de la realidad familiar; el
significado pasó a ser el eje temático para entender el funcionamiento y organización
29
estructural de la organización social: el matrimonio, los roles paterno-filiales, el proceso de
socialización, etc. Ese enfoque cultural, sin embargo, padeció de un idealismo que reducía
la realidad a la experiencia y la situación social la comprendía definida solo por los actores –
con sus significados - que en ella participaban.
Muchos sociólogos contribuyeron al fomento de una tradición entre ellos W. Thomas y F.
Znaniezcki, a través de su obra El campesino Polaco, un estudio realizado sobre familias
campesinas de polacos que migraron a Chicago y que recogía el impacto cultural de una
migración de zonas rurales a urbanas y a una cultura diferente, con el objetivo de explicar
los procesos de inserción social al nuevo medio.
La tradición empírica que se recreó en esa escuela y en otras áreas de la Sociología
Norteamericana en los estudios de familia se caracterizó por lo que Mills denominó el
empirismo abstracto, que tuvo la limitación de centrarse en los estudios de familias pequeñas
perdiéndose la visión necesaria de la contextualización histórica. La visión micro de la familia
que ella desarrolló desplazó el objeto de estudio de esta disciplina del análisis de la Familia
Moderna en Occidente hacia la reflexión de familias de ambiente territoriales más pequeños.
El conductismo y de la psicología norteamericana y europea influyeron en esas corrientes de
pensamiento creando un sentido a las mismas que enrumbó sus resultados y explicaciones
sobre la familia determinando el calificativo que se les acuñó de investigaciones
sociopsicológicas.
Dentro de la Escuela de Chicago tenemos un grupo de pensadores que en sus inicios se
destacaron por sus aportes a la teoría formulada alrededor de la familia, dentro de estos
valoraremos primeramente el pensamiento de Charles Horton Cooley y George Herbert
Mead para ver en ellos los primeros desarrollos referentes al tema que nos ocupa, además
de las influencias de la psicología y sus puntos de semejanza.
Lo más importante que puede encontrase en el pensamiento de Charles Horton Cooley es
su noción de sociedad: “la sociedad existe en mi mente como el contacto de la influencia
reciproca de ciertas ideas llamadas yo”.Desarrolló una teoría de la sociedad donde muestra
concretamente el sentido de grupo de la familia. Concebía la realidad social formada por las
ideas que los hombres tienen unos de otros y creía que la tarea sociológica fundamental era
el estudio de las relaciones sociales como reflejo de las ideas, actitudes y sentimientos, se
advierte este punto de vista en su orientación orgánica. La sociedad es para Cooley un
conjunto viviente formado de segmentos diferenciados, cada uno de los cuales tiene una
función especial. También se le puede considerar como un complejo de formas, procesos
cada uno de los cuales viven y se desarrolla por interacción con los otros, estando tan
unificado el todo que lo que ocurre en una de sus partes afecta al resto de ellas. En su noción
de organicismo además de la relación entre las partes también se hace alusión a los
procesos interactivos que se dan a su interior

Dentro de esta concepción de sociedad, la familia es considerada el grupo primario, y este


es uno de los aportes fundamentales en la formación de la naturaleza social y de los ideales
de los individuos. El grupo primario se caracteriza por la asociación, cooperación interna y el
contacto directo, devenido fuente de identidad personal y socialización. Una vez más dentro
del pensamiento acerca de la familia se resalta la funcionalidad de la esta como agente
socializador en la complejidad social.

Como Cooley explica, la relación que guarda el yo y el grupo primario para lograr los procesos
antes descritos
30
El yo se desarrolla dentro de un contexto de relaciones sociales. El modo de imaginarnos
nuestra apariencia para las demás personas El modo de imaginarnos su juicio relativo a
aquella apariencia. Una especie de sentimiento de nosotros mismos, tal como orgullo o
humillación. Es decir que este grupo primario Re manifiesta y funciona como el primer agente
que crea en el individuo sus primeras expectativas y valoraciones acerca de si mismo y de
los demás.
En la descripción anterior podemos darnos cuenta de los papeles interactivos que tienen
lugar dentro del grupo primario y en qué medida se refleja en esta manera de reflexionar la
herencia recibida de la Escuela Alemana, Weber y los procesos de reflexividad social.
Uno de los presupuestos básicos a tener en cuenta es el nuevo sentido de integración que
propone la teoría. En cuanto a la relación existente entre sociedad y persona; si hasta se
consideró la familia como elemento intermedio que acentúa el consenso social, la nueva
interpretación la considera como un grupo relativamente autónomo, constitutivo tanto para la
sociedad como para los individuos.
Los grupos primarios se caracterizan por una asociación íntima y cara a cara por la
cooperación y el antagonismo directos, proporciona a los individuos su primera y más
completa experiencia de la unidad social, y esa experiencia de grupo da nacimiento a ideales
sociales universales. Solo en los grupos primarios pueden desenvolverse esos ideales, y al
propagarse por la sociedad más amplia se convierten en señales de progreso y democracia.
Como puede verse en el pensamiento de Cooley la familia tiene funciones que se
corresponden con otras nociones que han de producirse con posterioridad, teniendo este
pensamiento uno de los primeros lugares en las potencialidades de la familia en la sociedad.
En su pensamiento (el que he podido valorar) no hay una noción muy enfática sobre los roles
del hombre y la mujer en la familia, así como la relación que se guarda entre ellos como en
Simmel pero si existen los primeros cimientos interactivos para las formulaciones acertadas
de la dinámica interna de la familia.

La propuesta para este análisis alcanza nuevas dimensiones si se toma en cuenta las
consideraciones de Mead, este considera el grupo familiar como un sistema de respuestas
organizadas para la formación del self.
En cualquier proceso cooperativo, como el de la familia, el individuo provoca una reacción
en los otros miembros del grupo.
Mead no perdió de vista el contenido institucional de la familia, su significado social lo basaba
en ser la respuesta común a hábitos vitales en la comunidad. Para él, las instituciones debían
ser de orientación que promovieran libremente la creatividad y la autonomía de la persona.
La familia, por supuesto, es significativa, y podemos decir que la familia existe antes que el
hombre. Hay no sólo la necesaria relación entre padre e hijo que se debe al periodo de la
infancia, sino también a la relación entre los sexos, que puede ser relativamente permanente
y que conduce a la organización de la familia.
Por su parte el reconocimiento de la acción social, clarificó y vino a acentuar los procesos
microsociológicos y de interacción social, haciendo más comprensible la síntesis
interaccionista ratificando la primacía de la sociedad por un lado y por otro, los significados
y valores interiorizados por el individuo en el grupo en el cual se desenvuelve. El marco
grupal, como otro generalizado, conciliaba los procesos de socialización e individualización
haciéndolos independientes.
No sólo hay un periodo fisiológico de la infancia, sino que esta se extiende de tal modo, que
representa aproximadamente un tercio del término medio de vida del individuo. Corresponde
31
a ese periodo la relación paterna con el individuo ha sido prolongada mucho más allá de la
familia, el surgimiento de escuelas y de instituciones tales como las implicadas por la iglesia
y el gobierno, es una extensión de la relación paterna.

En Mead no hay un marcado pensamiento referente al matrimonio ni a la relación hombre –


mujer, pero si se ponen de manifiesto claramente las funciones de la familia en la
construcción del self y la puesta en funcionamiento en correspondencia con lo referente a las
etapas del acto unidad en la interacción al interior de la familia. Este tipo de valoraciones
tampoco puede apreciarse en el pensamiento de Cooley, carece de valoraciones en cuanto
a estas cuestiones y se inclina más a la socialización en el grupo primario.

Burguess
Burgess presentó a la familia como una unidad interactiva en la que cada uno tenía una
posición y un rol que desempeñar dentro de una estructura jerarquizada. Durante el proceso
de interacción los actores perciben los patrones de conductas, forman sus expectativas sobre
el resto de sus miembros y definen la situación social de la familia. La interacción se produce
al nivel simbólico y de muy diversas maneras: conflictiva, autoritaria, conciliadora, cohesiva,
etc. . Para Burgess la visión institucional de la familia se justificaba solo en el pasado, cuando
esa era su forma natural, que ella adquiría determinada por factores como las leyes, la moral,
la opinión pública, la tradición, la disciplina rígida impuesta por el cabeza de familia y los
rituales. En las sociedades modernas – para este sociólogo – la familia adquiere una nueva
forma que él denomina “companionship” y que define como una sociedad más democrática,
basada en el consenso familiar, con alta movilidad, que se expande en medios urbanos y se
reorganiza, por solo mencionar algunas de sus características.
Las relaciones parentales al interior de la familia ejercen una influencia determinante en la
formación de la personalidad de los menores, la familia, en realidad transmite la cultura y las
costumbres de la sociedad a la generación próxima, además de los papeles parentales en la
familia, donde las expectativas juegan un papel central en la formación psicosocial de la
personalidad de sus integrantes. Las expectativas de la familia ejercen una influencia directa
en el desarrollo y formulación sólida de los roles, la motivación. Un papel se puede definir
como organización del comportamiento en respuesta a la expectativa del grupo. Es decir que
el desempeño de cierto rol en la familia esta condicionado por lo que se espera de la persona,
es la idea de que lo que es grupalmente esperado se convierte en individualmente necesario.

En este sentido nos dice que la naturaleza humana tiene la capacidad de tener imágenes
sociales; para ponerse en el lugar de otra persona, y mirarse, en el espejo de las actitudes
de otras personas, y ocuparse de papeles humanos como la realidad social lo demanda de
la personalidad, es necesario mirarlos no como absolutos pero si como concerniente a la
situación de social. Se vuelve a evidenciar en su pensamiento la idea de la reflexividad social
del pensamiento weberiano que atraviesa a su vez el de Cooley y el de Mead.

Bajo estas condiciones el niño desarrolla una personalidad integrada con mayor o menor
grado de conflicto entre los papeles que él desempeña en lo referente a otros miembros de
la familia. Donde alcanzar una madurez social implica el logro de una organización estable
de la vida en la cual los valores de la persona sean coordinados e integrados por un valor o

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una filosofía central de la vida. Algunas personas pasan de niñez en un estado del adulto sin
experimentar la tensión de la adolescencia.

La idea de la funcionalidad de la familia en cuanto a socializadora y formadora de la


personalidad en los valores sociales, normas interiorización de conductas y patrones es
reiterada en el pensamiento de Burgess aunque esto sucede en mayor medida en su
pensamiento a través de las relaciones parentesco que se establecen en la familia.

El lugar de la familia en la sociedad, roles desarrollados a su interior


Un alto grado de integración al interior de la familia puede ser alcanzado por influencia de
una diversidad de factores entre ellos se encuentra la presión de la comunidad o puede ser
obtenido por el afecto mutuo, la comprensión, intereses comunes, relaciones democráticas
entre las correspondencias marido - esposa, y entre los padres y los niños, como en la familia
del compañerismo.

La armonía en nuestra familia que resulta de la relación democrática o del compañerismo,


ayuda a entender cómo en la unidad de la familia emergen fuerzas que están en conflicto.
Podemos decir que una unión moderna es un equilibrio de dos grupos de fuerzas, las que
van en sentido de la integración y ésas que van en sentido desintegrativo. Que la unión
estable tal que los integrantes predominan fuerzas integradoras. Inversamente, en la unión
inestable la supervivencia es amenazada por la posibilidad de que las fuerzas
quebrantadoras pueden ganar ascenso.
Un problema central del éxito en la unión es el de obtener la unidad en la diversidad. El
marido y la esposa son diversos, en alguna medida por el hecho de que cuentan con un sexo
diferente; de aquí un conjunto de diferencias que tienen causa primera en lo sexual luego
esto depende del temperamento, de fondos culturales, del estado económico y educativo, de
actitudes y de valores sociales de la vida.

El electrón en la física, cuenta con un equilibrio de fuerzas, la atracción y la repulsión: La


unión acertada es una en la cual las diferencias son tan organizadas que contribuyen al
equilibrio, estabilidad, y armonía de la relación marital.
El estudio de los patrones de las relaciones personales en cualquier familia conduce
directamente al concepto de familia como unidad de personas que obran recíprocamente. El
énfasis puesto en la familia radica en su vida, cambio y crecimiento en interacción. Por el
contrario existen las nociones de la familia como colección mera de personas que viven en
conjunto.

La comunicación es el mecanismo a través de el cual las ideas, las actitudes, y los valores
son adquiridos por las personas determinando así, en gran parte, su comportamiento futuro.
La familia como unidad de la personas en comunicación implican la guarnición conjunta de
reacciones y actitudes entre el marido y la esposa.
El principio de base, sin embargo, es que las personas que obran recíprocamente
experimentan la modificación en el proceso de la interacción comunicativa dentro de la
familia. Esto significa que con la comunicación particularmente del tipo íntimo encontrado en
la mayoría de las familias, hay fusión en la interpenetración de actitudes entre el marido y de
la esposa.

33
Hasta aquí hemos visto que el centro de atención para el funcionamiento de la dinámica
familiar esta depositada en la relación esposo - esposa donde ocurre un desprendimiento de
conocimientos y enseñanzas hacia los menores de la familia explicado con anterioridad.

La unidad en la Familia
Los factores que influyen mayormente en la unidad de la familia puede ser analizados a
través de los componentes siguientes: afecto mutuo, interdependencia emocional,
comprensión, compatibilidad temperamental y consenso en valores.
La interdependencia emocional es entendida por Burgess como la satisfacción mutua de las
necesidades de la personalidad, es uno de los factores principales en la selección del
compañero. Asimismo, es uno de los elementos primarios en la unidad marital. Si el marido
o la esposa desea o recibe de la otra parte la satisfacción de una necesidad psicológica, tal
como demostración del afecto, o de la comprensión entonces de esta manera la solidaridad
de la relación aumenta. Las experiencias comunes de la familia también forman parte
emocional del la interdependencia de los hábitos emocionales que se consolidan a través de
los años en la comunicación íntima. Compartiendo las confidencias, las decepciones, los
dolores, las aspiraciones, y los aprecios, un intercambio de actitudes emocionales y
sentimentales ocurre, para establecer la unidad emocional. Mientras que se comparten las
experiencias emocionales, los hábitos se convierten en congruencias con hábitos anteriores
en la persona y con los hábitos de los otros miembros de la familia.

La comprensión es esencial para la unidad y uniformidad y la supervivencia de una unión


marital cuando se diferencian el marido y la esposa en el temperamento e intereses y donde
uno o ambos desea conservar; su individualidad en la unión.
Comprensión significa la capacidad de entrar en y de compartir las sensaciones, los
intereses, actitudes, y experiencias de otras hasta tal punto que uno puede ver éstos a través
de los ojos del otro. Una interpretación de la unidad de esta familia sería que cierta cantidad
de consenso y de accesorio emocional se había logrado de modo que sea posible para el
marido y la esposa la comunicación y comprensión.

En la unión es fundamental la compatibilidad temperamental del marido y de la esposa,


especialmente cuando sus temperamentos son diferentes pero complementarios, cada uno
siente una satisfacción en la relación.
El consenso, en relación a la familia significa que ha habido un cambio en el campo común
de los valores, los objetivos, y las actitudes.

Burgess utilizó las siguientes tipologías para representar a las diversas familias y sus grados
de unidad: (1) la familia rota, (2) la unión relativa de organización en la familia, (3) habito
limita la familia, (4) la familia altamente solidificada, y (5) la Familia dinámicamente unificada.

La familia quebrada. Las familias están quebradas por muerte, divorcio, debido a discordia
doméstica, y la separación.
En una familia libremente organizada hay poca integración. El hábito limita la familia se
integra en base de respuestas habituales.
La familia altamente solidificada con la subordinación; de los miembros a un patriarca, a una
matriarca, o a un cierto concepto de la familia; unidad tal como familismo.
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En la integración dinámicamente unida la familia evoluciona y se mantiene con la
participación voluntaria de sus miembros en la realización de un objetivo común.
La Familia Altamente Solidificada: Ciertas familias parecen vivir dentro de sí mismos
solamente. Las personas en estas familias pueden ser o no de muchos individuos separados
como partes de una sola entidad. En estas familias altamente solidificadas el énfasis está
sobre familismo y hay desaprobación de la individualidad. Estas familias en nuestra cultura,
uniforme consisten solamente en el marido, esposa, y los niños o del marido junto a la
esposa.

La Familia Dinámicamente Unificada. Se diferencia de la familia altamente solidificada en


una o más de las siguientes características. Su unidad se basa, no sobre la autoridad o la
cabeza de la familia, sino sobre el consenso de sus miembros.

Es caracterizado por la adaptabilidad de la familia y de los miembros en situación de crisis,


en contraste con los rígidos de la integración la familia altamente solidificada en una situación
del cambio social. la cooperación de los miembros de las actividades comunes
dinámicamente unificadas de la familia se puede estimular realmente por la libertad y la
expresión individual de intereses diversos y por la falta de formalidad de su organización.
Diversos aspectos de la personalidad significativa para el ajuste de la familia se han
distinguido: (1) interdependencia; (2) semejanza cultural, argumentos; (3) intereses
comunes, ideas, e ideales; (4) congruencia o, expectativas económicas y papeles; y (5)
armonía de los términos de respuesta. En cualquier familia dada su unidad, integración, y
adaptabilidad; es un resultado de la interacción del marido y de la esposa y de padres y de
niños en estos diversos aspectos de sus personalidades.
En estos autores valorados con anterioridad se puede apreciar una ausencia de análisis
sobre la relación funcional entre los diferentes sexos, en estos el tema es dado de lado y es
sustituido por la socialización que se da al interior de la familia como una de de las formas
desvalorar a la familia en el desarrollo industrial de la época. El tema del matrimonio es
considerado como la relación sobre la cual se consolida la unidad familiar, hay un punto en
común entre estos autores y es que todos coinciden en que la familia es un agente
socializador en la formación de la personalidad.

2.2 LA REPRESENTACION PARSONIANA DE LA FAMILIA EN EL MARCO DEL


FUNCIONALISMO NORTEAMERICANO.
2.2.1 CONTEXTO HISTÓRICO DEL FUNCIONALISMO

Durante el período de la Guerra Fría, después de la Segunda Guerra Mundial los Estados
Unidos trataron de esparcir sus propios intereses hacia los países en desarrollo, en pleno
auge de su hegemonismo; política que reclamaba estabilidad en el orden interno. Por otra
parte, la rama económica se caracterizó por una expansión de la economía y un impulso de
la industrialización.
Estados Unidos salió de la guerra fortalecida en todos los órdenes, esto es constatable por
las medidas del progreso que se visualizaron, tales como eran el Producto Bruto Interno
(PBI), la alfabetización, la urbanización y otras similares, todas basadas en criterios
cuantificables. En la práctica la modernización aceleró la urbanización o la occidentalización
de la estructura de élite.

35
En esta etapa influida por el liberalismo que se extendió desde el siglo XIX y bajo la influencia
del Darwinismo Social se desarrolla el Funcionalismo que tuvo que empalmar en el ámbito
intelectual del desarrollo de la Sociología con el empirismo y todas sus implicaciones
reduccioncitas.

Su idea básica era que la sociedad debía funcionar y si no lo hacia, debía intentarse que así
fuera. Es por esto que lleva el conflicto social y la lucha de clases a un segundo plano, ya
que pensaban en una sociedad armónica. La sociología americana sólo valoraba al que se
adaptaba al medio, por lo tanto, legitimaba las desigualdades.
Otra peculiaridad americana era la Universidad, la sociología no tuvo ningún problema para
su implantación en la universidad. El paradigma de la modernización, predominante en los
círculos académicos entre alrededor de 1945 y 1965, apoyó la transferencia de tecnología y
de la cultura sociopolítica desde las sociedades desarrolladas hacia las sociedades
tradicionales.
Influenciado por el medio y las ideas imperantes emerge la figura de Talcott Parsons quien
llega a convertirse en una de las más destacadas de la sociología norteamericana.

Nace en 1902 en Colorado, Texas, al Sur de [Link]. Pertenece a una clase media-alta, de
familia religiosa, siendo su padre ministro de la iglesia y rector de una pequeña universidad.
Estudia en Londres económicas, donde conoce a Malinoski y la obra de Spencer. Con
posterioridad conoce la producción de Max Weber, del que toma parte de su obra. Años más
tarde se va a Harvard, donde es alumno de Sorokin y ulteriormente le hacen jefe de
departamento, llegando a ser presidente de la Sociedad Americana de Sociología.

Sus obras son "Estructura de la Acción Social" (1937). Donde da también a conocer la obra
de otros pensadores. El primer periodo al que pertenece este libro es el periodo
intersubjetivo. El segundo periodo es el funcionalista y su libro más importante es El Sistema
Social"(1951). El tercer periodo es el Sistemático.

También tiene una obra con Smelser, "Economía y Sociedad", artículos sobre teoría
sociológica contemporánea. Otra de sus obras es sobre política y estructura social
"Estructura y proceso en las sociedades modernas" y en 1978 "La teoría de la acción y la
condición humana". Conocido como funcionalismo estructural, su quehacer teórico
constituye uno de los sistemas más influyentes de la sociología del Siglo XX.

El Funcionalismo es una teoría totalizadora de la realidad, inspirada en un análisis de


convergencia de las obras de Weber, Pareto, Durkheim, Freud, Marshall, Brown.

Estudia no solo las causas que explican o determinan los fenómenos sociales, sino también
las consecuencias, fines o funciones que se desprenden del propio efecto.

El funcionalismo toma como punto de partida el Darwinismo (H. Spencer) y sus conceptos
de estructura, función, sistema y subsistema. La Antropología social inglesa de Malikoski,
Raccliffe-Browun entre otros autores, recrea los conceptos del funcionalismo y los aplican a
las culturas primitivas. Estos antropólogos afirman que en todas las sociedades existen unas
necesidades primarias y a través de la cultura los hombres satisfacen sus necesidades por
medio de las instituciones sociales. De Durkheim toma la teoría del hecho social bajo su
36
aspecto normativo, considerando al conflicto como un hecho marginal. Mientras asume por
otra parte la reducción que hace Weber del hecho social a la acción individual, haciendo
especial énfasis en una sociedad consensual, integrada y profesional…

La ideal fundamental del funcionalismo es la interdependencia entre las unidades,


contribuyendo a que la sociedad funcione. Pretende explicar la sociedad por ella misma
mediante el análisis de las interacciones, no teniendo en cuenta ni el análisis histórico ni el
psicológico. Si la sociedad está compuesta por unidades que interactúan por una relación de
tipo racional, se puede construir una ciencia de la sociedad.

2.2.2 EL ESTRUCTURAL- FUNCIONALISMO DE PARSONS

En el funcionalismo, todo sistema presenta estructuras y funciones interrelacionadas. Dicha


interrelación entre las distintas partes del sistema hace que la sociedad avance. Las
instituciones sociales, es decir, la cultura, tienen una gran importancia en la sociedad, según
Parsons.

Parsons evoluciona dando más importancia a las estructuras e instituciones sociales y sus
interacciones, pasando así de una visión micro, a la macrosociología.

La teoría del funcionalismo estructural es una teoría del consenso: "Las normas y valores
comunes de una sociedad son fundamentales, ya que su orden social se logra por acuerdo
tácito y el cambio social se produce de una manera lenta y ordenada. No hay conflicto, es un
cambio gradual que lo demanda la sociedad.”

Pretende solventar el problema social del orden (Las normas y la voluntad). Ofrece una
estructura de análisis que explica la sociedad como un conjunto de acciones que equilibran
los planos normativos y voluntarista.

El orden social es una preocupación constantes Parsons; para lograrlo analiza la sociedad
en equilibrio entre normas y voluntades. El esquema de análisis que aporta explica a la
sociedad como acciones individuales que quieren lograr unos fines, así equilibra el actor el
plano normativo con el voluntarista. El hombre tiene libertad, y esta consiste en poderse
desviar. Busca el equilibrio en la sociedad, está obsesionado con la cohesión, consenso y
orden.
En "El sistema social" escrito en (1951), analiza la sociedad desde un plano
macrosociológico. Prosigue su esquema de análisis con su sistema de acción social. Define
el Sistema social como “la pluralidad de actores individuales que interactúan entre sí en una
situación que tiene al menos un aspecto físico o de medio ambiente, actores que buscan la
misma gratificación, sus relaciones con sus situaciones están mediatizadas y definidas por
37
la cultura”
Parsons centra especial atención a la constitución de los sistemas sociales y sobre las bases
de su estructura. Dentro de este Sistema Social la unidad más significativa la constituyen la
participación donde se pueden destacar dos aspectos importantes:
El aspecto posicional (lugar donde se haya localizado el actor en relación con otros actores,
es decir el status).
El aspecto procesual (es lo que hace el actor en sus relaciones con otros considerando el
contexto de su significación funcional para el sistema es decir el rol).

De aquí se deriva que la relación status –rol constituye la unidad funcional del sistema social.
Una institución es por lo tanto un complejo de relaciones de status o integraciones de roles,
institucionalizadas que tienen cierta significación para el sistema social. O lo que sería lo
mismo decir, un complejo de elementos pautados que pueden aplicarse a un número
indefinido de colectividades. Algunas de estas instituciones regulan las actividades
expresivas, especificando los contextos y relaciones legítimas para ellas.

La unidad de estructura diferenciada para todo sistema e institución es el rol. A su vez estos
roles diferenciados al integrarse forman un sistema en funcionamiento; es por ello que los
actores tanto individuales como colectivos deben estar distribuidos entre los varios roles y
grupos de roles del Sistema Social. En la medida en que estos roles implican orientaciones
instrumentales y orientaciones expresivas existen dentro del sistema de bienes y
recompensas respectivamente.
Se hace necesario señalar –aclara Parsons- que los roles son mecanismos primarios a través
de los cuales se cumplen las condiciones esenciales del sistema social: aunque la existencia
de diferentes roles distribuidos de forma diferente dentro de la población.

La relación estatus-rol es para Parsons cuando un actor no se orienta sólo por los valores,
sino también por las acciones. Considerando que las orientaciones de valor son pautas
culturales integradas e internalizadas por el proceso de socialización. Para Parsons, por lo
general, loa actores no actúan, sino que están constantemente orientados hacia las
situaciones.
Con respecto al sistema social, si es persistente, se puede hablar de sociedad. Esta
persistencia se logra por las cuatro funciones esenciales: adaptación, construcción de metas,
integración y estabilidad normativa. A estas funciones las llama prerrequisitos funcionales y
con ellos el sistema social logra permanencia y estabilidad.

El individuo ha interiorizado unas pautas, mediante el proceso de socialización, Parsons


indica que la socialización esta organizada en gran parte en torno a la familia, es el proceso
mediante el cual se otorga al niño un status inicial dentro del Sistema Social. “es un proceso
conservador en el que las disposiciones de necesidad (que están moldeadas en buena parte
de la sociedad) ligan a los niños con el sistema social y el cual proporciona los medios
fundamentales por los cuales satisfacer las disposiciones de las necesidades,”

Los actores, cuando llevan a cabo una acción se orientan hacia una situación concreta, por
lo tanto, no actúan.
Todos estos conceptos son mecanismos de ajuste al sistema social para lograr la integración
institucional. Los ajustes están en función de la satisfacción y la orientación.
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Un sistema funciona mejor si no requiere mucho control social, siempre que el proceso de
socialización sea bueno.
Su teoría tiene grandes detractores, fundamentalmente W. Mills, que escribió "La
imaginación sociológica". Entre las principales críticas a la obra de Parsons; Wright Mills
enuncia:

El problema del orden y la estructura social se enfoca sobre la integración de las


motivaciones de los actores con los criterios culturales normativos que integran el sistema
de la acción.

Mills indica una traducción del libro de Parsons en cuatro párrafos, donde señala los
principales aportes de la teoría parsoniana:
“El sistema social es donde los individuos actúan con referencias el uno del otro, acciones
que por lo general son ordenadas, porque los individuos del sistema comparten tipos de valor
y modos apropiados de conductas, algunos de los cuales podemos llamarles normas y en la
medida en que se actúa adecuándose a ellas hay regularidades sociales que en caso de ser
estables y duraderas pueden denominarse “estructurales”; las que se pueden considerar
dentro del sistema social como un equilibrio grande e intrincado. Hay dos modos principales
de conservar el equilibrio social y del fracaso de uno de ellos o de ambos es que resulta el
desequilibrio: la socialización y el control social.”
Lo esencial de esta crítica, que no es solo de Mills, es que la teoría de Parsons es una teoría
sobre el orden, que margina la posibilidad de pueden ordenar una sociedad también sobre
la base de un conflicto. Parsons no da alternativas teórico ni metodológicas para concebir la
sociedad en un proceso permanente de cambio. Es preciso señalar también que su
concepción del orden es un poco idealista, para él está determinado por los valores como
componentes culturales.

2.2.3 LA FAMILIA PARSONIANA

Se hace preciso partir de que la Teoría sobre la familia de Parsons es una extensión de su
teoría funcionalista, ya que el quiere explicar las estructuras de la familia y sus funciones y
también como se relacionan en los diferentes tipos de sociedades.
Las relaciones hombre - mujer que comprenden también relaciones sexuales dan lugar casi
automáticamente al surgimiento de una familia lo cual demuestra que la socialización dentro
de la familia predispone al niño a asumir roles maritales y parentales en su propio ciclo vital.

Las principales funciones que debe cumplir la familia dentro del sistema social son:

La socialización del niño.

La atención de las necesidades emocionales de los adultos

En el caso específico de la familia norteamericana puede ser caracterizada como un sistema


abierto, multilineal y conyugal.

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La familia conyugal compuesta por padres e hijos es muy importante en los sistemas de
parentesco. Se dice que el sistema es conyugal porque se compone exclusivamente de
familias conyugales relacionadas ente si. Esta tesis está relacionada con su concepción
funcionalista.

A consecuencia del tabú del incesto la relación estructural de familias se basa en el ego;
miembro común de la familia de orientación y la familia de procreación:

La familia de orientación es aquella en la que nace el ego y se compone por la madre, el


padre, y las hermanas y hermanos.

Mientras la familia de procreación es la fundada por el ego y consta de la esposa o el marido


–en dependencia del sexo del ego- y lo hijos e hijas.

En tanto la monogamia se refleja en la identidad terminológica del cónyuge, así como en el


hecho de que los términos padres, madre, esposa y esposo solo son aplicables a una
persona a la vez. Por otra parte, en ambos casos se asimila un status durante la
socialización.

La familia conyugal constituye la unidad domestica normal, es decir la unidad donde los
miembros aseguran en común la base de apoyo económico. Este tipo de familia vive
usualmente en un hogar separado de los padres de los cónyuges lo que los hace totalmente
independientes.

El principal apoyo estructural del sistema de parentesco es el vínculo matrimonial. La


elección del cónyuge se relaciona directamente con la característica del sistema por la cuota
de responsabilidad y de individualidad que tiene intrínseca.
Esto puede traducirse en que para el, es típico de las sociedades modernas la preeminencia
de la familia conyugal que se erige precisamente sobre la base del matrimonio como la
unidad fundamental de dicha institución. Concluyendo que la familia funcional al sistema es
la nuclear completa.

El sistema de parentesco tiene una gran influencia sobre el niño que disponen de manera
uniforme sus modelos de reacción emocional. De este modo se pueden explicar los rasgos
estables y sólidos de la orientación emocional adulta así también la las orientaciones
afectivas del niño se concentran en un marco muy reducido de personas sobre todo por el
carácter nuclear de la familia en las sociedades industriales.

“La familia es un grupo solidario en el que status, derechos y obligaciones se definen por la
pertenencia al mismo y por las diferenciaciones de edad, sexo y vínculos biológicos.

Dentro de la familia conyugal el papel competitivo dentro del sistema ocupacional lo


desempeña el marido y padre; quien es responsable del status y del sostenimiento de la
familia lo cual depende fundamentalmente del nivel de ingresos y del prestigio.
Las unidades familiares constituyen de este modo, las unidades de residencia de la mayor
parte de las poblaciones; y en la medida en que la unidad familiar es la unidad de residencia
aparece una relación muy intrínseca entre comunidad y familia, donde la primera constituye
40
el un agrupamiento de las unidades familiares.”

La socialización ocurre principalmente durante el proceso de desarrollo del niño y se trata


del aprendizaje de de todo lo que sea funcional con el sistema y se ajuste a las expectativas
de roles de la sociedad, también mediante este ocurre el proceso de internalizar los valores
en la personalidad del ego.

Las relaciones amorosas que siempre están cargadas de un gran simbolismo expresivo ya
sea de carácter erótico o afectuoso dentro del sistema social están íntimamente relacionadas
con el matrimonio, la reproducción y la paternidad. De allí que estas relaciones se conviertan
en un elemento sumamente importante dentro del sistema familiar.

2.2.4 ROLES MASCULINOS Y FEMENINOS EN LA FAMILIA

Parsons propone para las familias una especialización de las mujeres sobre las cuales deben
descansar los valores de integración de dicha institución.

“Los ejes de discriminación sexual se desarrollan en torno al proceso de formación de la


personalidad del niño y pueden destacarse: el tabú de la homosexualidad, que hace que se
desarrolle en el infante un impulso erótico profundo hacia la heterosexualidad como
uniformidad social central.”

Partiendo del modelo concreto de la familia moderna; la mujer debe presumir, conseguir
esposo, tener a los hijos, criarlos, educarlos en todo lo que guarde relación con afecto, pero
no debe trabajar y en caso de hacerlo debe ganar menos pera no competir con el hombre.
En tanto sobre el hombre recae la responsabilidad de mantener económicamente a la familia,
mantener relación con el mundo exterior, así como la representación social de la familia. “Al
tener una ocupación o renta aceptable lleva a cabo una función o una red de funciones
esenciales para su familia en cuanto el sistema le asegura un status dentro de la
comunidad.”

Debe decirse que es propio del sistema familiar centrar en la madre los primeros cuidados
del niño y sobre este hecho se encuentran las bases de de la diferenciación de roles entre
los sexos esto se debe principalmente a las incapacidades propias del embarazo, así como
la falta de sustituto en la lactancia materna.

La diferenciación sexual del trabajo defiende la especialización de cada sexo en una serie
de roles que establecen sus diferencias. El hombre posee un rol instrumental mientras el rol
de la mujer es expresivo. Los cuales al unirse conforman la familia y contribuyen al buen
funcionamiento del sistema. Según su teoría de la complementariedad en roles evita el
conflicto y hace que desaparezca la competencia en el matrimonio esto constituye para
Parsons la base de la familia moderna.

“La figura materna es el modelo más asumido por las niñas es por eso que en cuanto
adquiere la aptitud física necesaria, la niña comienza el aprendizaje directo de las funciones
femeninas adultas esto le proporciona la oportunidad para la maduración emocional. En
41
cambio, el niño no dispone de manera inmediata del modelo de padre para imitar debido
fundamentalmente a la ausencia la mayor parte del tiempo de la figura paterna y en cambio
suele resultarle vergonzoso criarse como una mujer por considerarlas como inferiores.”

Es de interés comprobar la tendencia a separar las funciones respectivas para cada sexo
que se sostiene sobre el atractivo femenino y el encanto sexual, tendencia que se impone
aun en contra del trato idéntico que se intenta dar a los sexos sobre todo en el dominio de la
educación y la libertad personal.

Los sistemas de roles se encuentran institucionalizados dentro de la sociedad, sobre la base


de las relaciones familiares.
La principal diferencia radica en la separación de funciones:

La función femenina primaria es la de ama de casa, esposa, madre, mantenedora de la


solidaridad en las relaciones matrimoniales apelando a los intereses sexuales del marido, es
decir una función domestica dicho de forma general. La función del hombre implica una serie
de tensiones propias de la estructura familiar relacionadas con el empleo y la forma de
ganarse la vida.

Parsons esta legitimando con esta diferenciación de roles su posición androcéntrica que
revela los intereses de la sociedad patriarcal en la que está viviendo donde la mujer es puro
objeto de delicadeza y feminidad y el hombre representa en tanto la virilidad y el poder.
Aunque realmente esta división de los roles según el sexo está respondiendo a un anhelo
por el mantenimiento del orden o como dijera Durkheim para evitar la anomia.

Epígrafe 2.3 APORTES MÁS CONTEMPORÁNEOS A LA SOCIOLOGÍA DE LA FAMILIA:


LA TEORÍA FEMINISTA

“No hay actualmente ninguna sociedad donde las mujeres dispongan de las mismas
oportunidades que los hombres. Esta desigual condición causa considerables discrepancias
entre la gran contribución de las mujeres al desarrollo humano y su pequeña participación
en los beneficios.” 1
La Teoría Feminista se sitúa dentro de las teorías sociológicas del siglo XX junto a las Teorías
Interactivas, al Estructural Funcionalismo y al Marxismo. Ya en este siglo se desarrolla una
interpretación estática sobre la familia que privilegia el análisis de formas estructurales y sus
funciones, hay una introducción del análisis grupal de la familia, se construye una teoría
sobre su ciclo vital considerada una visión más micro de su desarrollo, se elaboran
metodologías muy diversas para los estudios empíricos de la familia, el Feminismo
académico contribuye a la formación de una interpretación crítica desde una visión de género
sobre la familia. En la actualidad se ha institucionalizado un enfoque más cultural que busca
articular visiones macro y micro dentro de la familia.

La Teoría Feminista constituye esa parte de investigación reciente sobre las mujeres que
implícita o formalmente presenta un sistema de ideas general y de gran alcance sobre las
características básicas de la vida social y la experiencia humana comprendidas desde una
perspectiva centrada en las mujeres. En primer lugar, su principal “objeto” de investigación,
42
el punto de partida de todas sus investigaciones, es la situación (o las situaciones) y
experiencias de las mujeres en la sociedad. En segundo lugar, considera a las mujeres como
“sujetos” centrales del proceso de la investigación; es decir, intenta ver el mundo desde el
distintivo y ventajoso punto (o puntos) de vista de las mujeres en el mundo social. En tercer
lugar, la teoría feminista es una teoría crítica y activista que actúa en nombre de las mujeres;
su objetivo es producir un mundo mejor para las mujeres y, por tanto, para toda la humanidad.
2

1 afirmación proveniente del Informe sobre el Desarrollo Humano elaborado por el PNUD
(Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) en 1995.

2 Ritzer, George. Teoría Sociológica Contemporánea. Editorial Félix Varela, 2003 p.354

La meta que se han propuesto es construir la equidad, la igualdad y la justicia en las


relaciones entre mujeres y hombres, entre mujeres y entre hombres. Es decir, que propone
y está llevando a cabo cambios sociales (destinados a transformarse en cambios jurídicos)
que no tienen como mira exclusiva a las mujeres, sino una profunda transformación de las
concepciones, las relaciones, las mentalidades, las prácticas, las costumbres, de todos los
seres humanos.

Así pues, el feminismo se define hoy como una filosofía, una disciplina de conocimientos,
una ética y una propuesta de transformación social sin precedentes en la historia.
Consultando el diccionario, acerca del feminismo dice: Tendencia a aumentar los derechos
sociales y políticos de la mujer; se le define también como corriente política, social y cultural
que tiene como objetivo erradicar la dominación y elitismo en todas las relaciones humanas
y/o como un movimiento social y político que tiene un proyecto de sociedad diferente de la
sociedad patriarcal.

Para estudiar esta perspectiva hay que partir, como toda teoría, desde su génesis y aquí
concuerdo totalmente con Geneviéve Fraisse donde dice que “…el discurso filosófico de las
mujeres y su diferenciación de sexos se halla necesariamente en la encrucijada de la
historia…” 3

Los estudiosos de dicha teoría suelen distinguir en ella tres etapas:

Una primera etapa, o primera ola como se le denomina también, se inició con la acción de
las sufragistas, en un período que abarca desde mediados del siglo XIX hasta la Primera
Guerra Mundial. Sin embargo, pueden encontrarse antecedentes en períodos históricos
anteriores y muy especialmente en las declaraciones a favor de la igualdad de todos los
ciudadanos de la Revolución Francesa. Muchos trataron de aplicar esta igualdad también
a las mujeres. En este período se alzan las voces de mujeres de la figura de Olimpia De
Gouges y Mary Wollstonecraft, donde esta última afirma en el artículo X de su Declaración
que “si la mujer tiene derecho a subir al caldaso también debe tener el derecho de subir a la
tribuna” concediéndosele sólo la primera cuestión.

43
Dentro de esta primera fase se destaca el sufragismo donde, a pesar de su nombre, no
defendían sólo el derecho al voto. Se plantearon objetivos más dilatados como el derecho al
libre acceso a los estudios superiores y a todas las profesiones; la igualdad de derechos

civiles; compartir la patria potestad de sus hijos; denunciaban que el marido fuera el
administrador de los bienes conyugales, pedían salario igual para trabajo igual. Todos estos
objetivos tomaron como eje central el derecho al voto, que parecía ser la llave para conseguir
los demás.

Respecto a estos objetivos Simone de Beauvoir cuenta en su libro: El segundo sexo que “a
principios del siglo XIX la mujer estaba explotada de forma más vergonzosa que los
trabajadores del otro sexo, que en América, en 1918, la mujer sólo cobraba la mitad del
salario masculino, el matrimonio se consideraba una institución que exigía fidelidad
recíproca, parecía evidente que la esposa debe estar totalmente subordinada al esposo.” 4

Es como respuesta a estas injusticias contra la mujer que se alzaron las voces femeninas
para exigir igualdad, pero no tanto igualdad de sexos, sino que se trate a la mujer con respeto.
Frases contra las mujeres realmente sobran rebasando lugares y épocas históricas. Hiponax
en una ocasión exclamó: “... Sólo hay dos días en la vida en que la mujer sea fuente de
alegría: el día de su boda y el de su entierro…” 5 esto nos da la medida de la discriminación
que a través de la historia ha sido víctima la mujer.

"Las mujeres son los negros de la humanidad" cantarían años después Yoko Ono y John
Lennon para describir la verdadera cara de las relaciones entre hombres y mujeres.

4 Beauvoir, Simone. El segundo sexo, 1998.

5 Ibidem

Sobre los años 20 el feminismo quedó absorto durante décadas hasta la eclosión en los años
60. A este período se le puede designar como “crisis de transición entre dos feminismos”. El
resonante de esta etapa fue la publicación del libro de Betty Friedan en 1963. Su mensaje
central fue que “algo” estaba pasando entre las mujeres norteamericanas, que denominó: “el
problema que no tiene nombre”. Eran muchas las mujeres que, a pesar de su feliz matrimonio
y con grandes desenvolvimientos económicos, no dejaban de sentir una sensación de asfixia,
de vacío.

Es dentro de este período, en 1949, que Simone de Beauvoir da a la luz El segundo Sexo,
siendo éste el libro precursor de todo lo que vendría después y hasta nuestros días. En él,
por primera vez se constata que en ningún país del mundo las mujeres son tratadas igual
que los hombres. "Las mujeres no nacen, llegan a serlo", concluirá la filósofa tras un recorrido
por el pasado y el presente, en cuyo examen destaca la distancia que hay entre lo fijado en
la anatomía humana (el sexo) y lo construido en las relaciones humanas opresivas (lo que
44
años después se llamaría género).

En una elaboración rigurosa con evidentes orientaciones libertarias, esta autora hace suyas,
de manera profundamente crítica, las perspectivas del evolucionismo, del materialismo y del
psicoanálisis, fundamentos de la revolución intelectual de la que el feminismo es parte
indisoluble. Al construir de Beauvoir el primer discurso filosófico sobre las mujeres desde la
óptica de las mujeres, muestra las falacias del determinismo biologista para el que todo está
preestablecido por la naturaleza, los instintos y la anatomía; de la misma manera, discute
con el materialismo clasista que no reconoció a las mujeres como sujetos de la historia, y
exhibe las limitaciones del psicoanálisis cuya base es el postulado de que lo masculino es
universal, paradigmático, referente único de lo humano, mientras que lo femenino es simple
expresión de la carencia de lo masculino.

Así fue como ellas comenzaron a escribir su propia historia: una historia de la humanidad en
femenino, en la que las mujeres son protagonistas de la cotidianidad de todas las culturas y
en la que hay cosas más importantes que las gestas guerreras y las maniobras políticas y
diplomáticas de paladines en pugna; de una historia más apegada a la vida de la gente y
menos a la exaltación de los héroes de la violencia y el patriarcado.

Dentro de esta segunda ola de feminismo encuentra su génesis el Movimiento de Liberación


de la Mujer, donde se le achacaba al capitalismo la opresión sobre la mujer y el obrero. Aquí
se manifiesta el extenso objetivo del feminismo, aplicable a todos los que de una forma u
otra son venerados de recriminaciones, tal y como hace mención Bebel: “…la mujer y el
trabajador tienen algo en común: están oprimidos…” 6 y donde Engels muestra, igualmente,
la suerte de la mujer vinculada a la historia de la propiedad privada y desencadena esto en
la emancipación femenina, pues primeramente una catástrofe sustituyó el régimen del
derecho materno por el patriarcado, sometiendo a la mujer al patrimonio; pero la revolución
industrial sería la contrapartida de esta decadencia. 7
Al principio ya enarbolé como uno de los objetivos del feminismo su centro de atención en la
mujer, pero se hace un pequeño desvío a favor de todos los ciudadanos oprimidos.

Siguiendo la misma línea de esta fase se acierta la presencia de un feminismo radical que
considera que la opresión de las mujeres es anterior al capitalismo y no termina con él, es
algo así como el contrapeso de lo dicho anteriormente, pues, como lo demuestra el mero
hecho de que en los regímenes comunistas la mujer seguía siendo explotada. Por tanto, el
origen de su explotación no data del capitalismo sino del patriarcado, definiéndose éste como
“una institución en virtud de la cual una mitad de la población (es decir, las mujeres) se
encuentran bajo el control de la otra mitad (los hombres).

Puesto que estas nuevas feministas buscaban la igualdad con el hombre y la capacidad de
ser madre es precisamente lo que más distingue a la mujer del hombre, la maternidad se
convirtió para ellas en el mayor obstáculo. A partir de entonces la sexualidad y la
reproducción ya no fueron considerados por las feministas radicales regalos de Dios, a los
niños se les vio como una carga y no como una bendición, y el tener relaciones sexuales sin
temor al embarazo pasó a ser un "derecho" absoluto. De ahí que las nuevas feministas
comenzaran a demandar el "derecho" a la contracepción primero, y más tarde siguiendo el
45
mismo falso razonamiento, al aborto a petición.

6 Ibidem

7 Engels, Federico. El origen de la familia, la propiedad privada y el estado.

La opinión que expresan las feministas radicales es: "mientras la anticoncepción no sea
ciento por ciento confiable (y esa es la razón fundamental por la cual abortan), las mujeres
tienen que contar con la posibilidad de abortar para controlar su reproducción".8 Y
añaden:"es muy claro que los ideales morales de igualdad, libertad y autodeterminación para
las mujeres son factibles sólo si ellas controlan sus funciones reproductoras, el derecho al
aborto se fundamenta, por lo tanto, en el derecho inalienable de la mujer a controlar su
reproducción y en los valores básicos de la libertad, la autodeterminación y la igualdad". 9

El feminismo de la diferencia coexiste con el radical, éste primero fue formado por feministas
radicales que evolucionaron abogando por identificar y defender la identidad propia de la
mujer y marcar bien sus señas diferenciales.

En esta etapa se dieron a la luz diversas reformas legales, en España, como pequeños logros
obtenidos de los movimientos feministas se promulgaron varias leyes favorables a la mujer.
La no discriminación legal por razón del sexo, que tanto había sido reclamada por estos
grupos, quedó garantizada en la Constitución de 1978.

En este mismo año se despenalizaron los anticonceptivos y se eliminaron los delitos de


adulterio que desfavorecían a la mujer, en 1981 se de por aprobada la Ley del divorcio y en
1985 se promulgó la Ley de despenalización del aborto. Esto demuestra los obstáculos que
estos grupos feministas han ido eliminando de su dura y ardua pero, a la vez, justa carrera.

Ya después, en los años 80 se evidencia el vigor que fue perdiendo poco a poco el feminismo,
en comparación con las dos décadas anteriores. Ya los debates en torno al sentido mismo
del feminismo, su finalidad, objetivos y estrategias se han distanciado mucho de lo que
realmente se quiere, se ha llegado al punto de no saber, prácticamente, de lo que se discute.

8 Llaguno, Magalys. El Movimiento feminista: ¿Bendición o maldición?

9 Ibidem

Lo que sucede es que el feminismo ha entrado en una nueva fase, más difícil de analizar;
además, una vez alcanzados los objetivos primarios que afectaban a todas las mujeres por
igual, ahora los intereses que surgen no siempre son coincidentes.

Ya en los últimos años ha surgido la creación de ministerios o departamentos ministeriales


encargados de las cuestiones relativas a la mujer; considerado como feminismo institucional
46
presenta sus prerrogativas y decadencias: por un lado asegura la atención oficial a las
reivindicaciones feministas, pero, por el otro, facilita que los grupos de base, confiados en su
acción, desatiendan la lucha o, todavía peor, se acostumbren a vivir de sus subvenciones.

He tratado de realizar un esbozo en cuanto a las raíces históricas de esta perspectiva, la cual
ha existido siempre. Allí donde las mujeres son subordinadas, situación que ha existido casi
perennemente y en casi todas partes, han reconocido su situación y protestado por ella. Esta
teoría sociológica difiere de las demás en algunos aspectos. Las sociólogas feministas
desarrollan una comprensión crítica de la sociedad orientada a cambiar el mundo social en
direcciones consideradas más justas y humanas.

Las preocupaciones feministas se expresaron en los márgenes de la disciplina de la


sociología, en obra de teóricos marginales o teóricas marginadas. Los pensadores más
destacados de la profesión - desde Spencer, Weber, Durkheim, hasta Parsons – dieron
respuestas básicamente conservadoras a los argumentos feministas que se planteaban. Es
de aquí, precisamente, en donde se manifiesta la relación existente entre la teoría feminista
y la Sociología como disciplina. 10

Finalmente, estos teóricos se opusieron a las ideas feministas; para ilustrar esta tesis el
ejemplo más convencional es Talcott Parsons pues afirma que “para que la familia funcione
con eficacia debe darse en ella una división sexual del trabajo en la que los varones adultos
y las mujeres desempeñan papeles muy diferentes.” 11

10 Ritzer, George. Teoría Sociológica Contemporánea. I y II Parte. 1993

11 Ibidem

La protesta feminista frente a su estatus minoritario siempre ha amenazado y, por tanto, se


ha opuesto a la más poderosa y dominante mayoría de los hombres. Antes de la
institucionalización de dicha teoría, el pensamiento que dominaba a los teóricos era la
relación de subordinación entre el hombre y la mujer. Por una parte, los psicoanalistas en
general defendían esta posición: para ellos el hombre se define como ser humano y la mujer
como hembra; cada vez que se comporta como ser humano, se dice que imita al varón. El
feminismo hace notar su oposición al respecto y alude que la mujer se define como un ser
humano en busca de valores en el seno de un mundo de valores, mundo cuya estructura
económica y social es indispensable conocer.

La utopía de esta perspectiva feminista es la de la libertad, la libertad de la mujer, de su


emulación respecto al hombre. Con esto la emancipación de las mujeres se deja entrever
concretamente y el feminismo, como movimiento social y político, se convierte en una
realidad pública. Mientras ciertos filósofos – Marx o Stuart Mill – hablan con benevolencia
acerca de las mujeres, otros se inscriben en la tradición de Kant y Schopenhauer que vacilan
entre la exclusión social y política del sexo femenino y su designación como fuerza maléfica.

Originariamente, la mujer es un ser natural y luego se convierte en un objeto mercantil:


47
únicamente la evolución de la familia y del conjunto de las relaciones sociales estará en
condiciones de restituirle su humanidad. La familia es el tránsito de la naturaleza a la
sociedad. Es considerada el elemento primero de toda sociedad, el núcleo central de la
misma. La mujer es un término medio entre el hombre y el animal, variante de su lugar
habitual entre naturaleza y sociedad, por tanto, con la inscripción de las mujeres en la familia
se las destina muy exactamente al espacio doméstico limitando sus capacidades a ser
madre, esposa y sobre todo ama de casa.

Como dice Reina Fleitas en su artículo: “Género e identidad femenina: las encrucijadas de
la igualdad y la diferencia.” Para el pensamiento feminista la relación hombre-mujer fue la
legitimación de un discurso y una práctica en pro de la igualdad entre los sexos que develaba
críticamente el androcentrismo de un pensamiento social sobre las diferencias, cuya
apoyatura se hallaba en un enfoque naturalista y justificativo de la explotación del género
femenino. Detrás del debate conceptual de lo genérico y lo sexual se decidía también el
dilema de la igualdad y/o la diferencia en la interpretación de la realidad interactiva entre
hombres y mujeres. 12

En el caso específico del marxismo, el movimiento feminista ha elaborado ciertas críticas,


pero lo que no se le ha podido hacer es calificarlo de ser un pensamiento androcéntrico, a
diferencia del pensamiento social que le antecede, pues si le reconocen su calidad de fuente
para el feminismo.

A pesar de los avances realizados por la mujer hacia la igualdad en Occidente, les queda
aún mucho por hacer, de acuerdo a las estadísticas internacionales.

· Las mujeres poseen nada más que el 1 de la riqueza del mundo, y ganan cerca del 10 de
los ingresos, a pesar de conformar más del 51 de la población.

· Cuando se consideran el cuidado de los hijos y el hogar, la mujer trabaja durante más
tiempo que el hombre tanto en países industrializados como en países en vías de desarrollo.

· Las mujeres tienen una representación legislativa mucho menor en comparación a la de los
hombres: Suiza posee el mayor número de mujeres con un 42, mientras que el promedio
mundial es del 9.

· En promedio la mujer gana un 30 menos que el hombre, incluso en iguales tareas.

Ante estas disyuntivas el feminismo sigue de pie, cada vez reforzando sus objetivos y metas
bien definidas, siguen manteniendo su voto a la igualdad de sexos, a la no discriminación
social de la mujer por el simple hecho de serlo, a cambiar la tesis de que “el hombre sigue
siendo su amo” 13 y que la mujer “está destinada a ser sometida, poseída y explotada” 14
que durante años ha estado vigente.

12 Fleitas, Reina. Género e identidad femenina: las encrucijadas de la igualdad y la


diferencia
48
13 Beauvoir, Simone: El segundo sexo. 1998

14 Ibidem.
El matrimonio no deja de tener una gran importancia social y la familia conyugal tiene una
existencia muy fuerte en el plano humano, dentro de ésta, la mujer producto de la maternidad
pareciera que está destinada a una existencia sedentaria; mientras el hombre realiza tareas
fuera del hogar la mujer debe permanecer dentro de él. El feminismo es partidario, como
teoría, de establecer una relación de equidad y no de subordinación dentro del hogar. Trata
de borrar esa suerte que, desde tiempos remotos, se le ha dado a la mujer; mujer como
sinónimo de esposa, madre, objeto sexual; tratándose también de romper esas barreras que
les han sido impuestas: el hogar.

Diderot considera que la inferioridad de la mujer ha sido en gran parte creada por la sociedad.
Beauvoir expone en su gran obra un ejemplo típico de este razonamiento; escribe:

“Los padres educan a sus hijas pensando en el matrimonio, en lugar de favorecer su


desarrollo personal; ella le encuentra tantas ventajas que lo acaba deseando; el resultado es
que es menos frecuente que se especialice, su formación es menos sólida que la de sus
hermanos, se implica menos totalmente en su profesión; se condena así a seguir siendo
inferior; y se cierra el círculo vicioso: esta inferioridad refuerza su deseo de encontrar un
marido.” 15
En cuanto a los cuestionamientos de la desigualdad de los sexos Geneviéve indica que es
una consecuencia del postulado de la nueva era, postulado que funda la libertad del individuo
y la autonomía del sujeto. 16
Esta teoría sociológica demanda la paz, y no la guerra, entre los sexos; las relaciones de
armonía sobre los conflictos. En cuanto a esta relación de igualdad o desigualdad entre los
sexos G. Fraisse realiza diferentes observaciones: por una parte la mujer puede ser hija,
esposa, madre y hermana, y es sólo esta última relación la que ubica a la mujer en
igualdad con el hombre. En cuanto a la división entre familia y ciudad sólo el hombre está
presente en ambos sectores, evidenciándose la libertad que le está vedado a la mujer. Se
puede apreciar que siempre el mundo que le fue destinado a la mujer, desde tiempos
remotos, fue el hogar; su mundo se limita solamente al espacio doméstico.

Es muy común oír que la era del feminismo comienza con los utopistas, pero también con
John Stuart Mill, que mantenía un fuerte compromiso con la igualdad de los sexos. Se
manifiesta en total desacuerdo con Auguste Comte en el hecho de que la biología no podía
ser la última verdad de la relación entre los sexos; las mujeres actuales son productos de la
educación, que es modificable. 17 Le otorga total igualdad a la mujer con relación al hombre
en cuanto “derecho político, lo mismo que en derecho civil, así en la ciudad como en el
espacio doméstico”. 18

Podemos percatarnos de que a pesar de que el feminismo tenía declaraciones, sobre todo
de filósofos, que se declaraban a toda voz contrarios a sus teorías, también recibía el apoyo
49
de personas, y no sólo de mujeres, que luchaban a favor de la igualdad entre los sexos.
Como ejemplo de lo primero vemos que las tesis de Darwin y de Spencer abren paso a todo
un pensamiento decidido a justificar científicamente la imposible igualdad de ambos sexos.
En cuanto a las cuestiones del matrimonio se evidencian también disímiles veredictos. Fichte
ve en el matrimonio una unión perfecta, producido por el amor. Kant lo ve como un contrato
en el que interviene la ley. Para Hegel es un hecho moral inmediato, un amor consiente,
donde el hombre es el jefe de familia. 19
Estas posiciones difieren en cuanto al concepto que le otorgan al matrimonio, pero tiene un
aspecto en común y es, precisamente, que evidencian la dependencia de la mujer respecto
al hombre, como ésta debe abandonarse a sí misma para dedicarse al matrimonio y a la
familia.
Para Comte el matrimonio es, para las mujeres, la prohibición absoluta de dirigir o ejecutar
nada en la vida pública y la exclusión de la vida política y social. Por tanto, para muchos
autores el matrimonio no era más que otra forma de manifestar la desigualdad de los sexos.
El feminismo en contradicción con estos planteamientos trata de lograr una equidad dentro
del matrimonio y la familia, trata de desintegrar ese disfraz de mujer obediente, capaz de
dejar de vivir su propia vida para dedicarse a ser, ante todo, madre y esposa.
La política del capitalismo le otorgó un gran paso de avance a la lucha femenina pues, al
disolverse la familia proletaria, introduce a las mujeres al mercado de trabajo
desarraigándolas de su espacio doméstico, esto da lugar al comienzo del proceso de
liberación de las mujeres. El trabajo asalariado es el primer paso a la autonomía de las
mujeres que se llevará a su punto culminante con el comunismo. Así se evidencia que el
fundamento de la emancipación femenina, así como el e una nueva estructura familiar no es
el derecho, sino la economía.
En los Manuscritos de 1844, Marx trata de darle una definición filosófica a la familia como
primera relación social y a la mujer como el ser natural que permite al hombre crear esa
primera relación social. El capitalismo lo que hace es reducir el papel de la mujer a una
mercancía y únicamente la evolución de la familia y del conjunto de las relaciones sociales
están en condiciones de restituirle su humanidad.
El Feminismo “trata de dar una voz a personas que raramente son escuchadas” 20, haciendo
entender al mundo que ninguno de los dos sexos aparece de entrada como privilegiado, que
ninguno está sometido; que la mujer no es una presa ni tampoco un simple pretexto. La mujer
es tan real como el hombre.

Esta teoría sociológica trata, desde sus inicios, de devolverle a la mujer esa libertad de la
que es dueña al nacer, esa libertad que el hombre ha tratado de vedarle; esa es la lucha
incansable de las feministas que a pesar de los logros que han tenido y los obstáculos que
han ido venciendo en el camino, todavía el “sexo débil”, como osan mal llamarlo, es víctima
de la discriminación.

Esta frase fue dicha por Oscar Lewis, célebre por sus estudios sobre los pobres en América
Latina. En este contexto yo utilizo la frase para referirme, generalmente, a las mujeres.

Hoy, por vías paralelas y equivalentes que se acercan cada día más y en muchos aspectos
confluyen en una sola, con el feminismo se construyen la equidad y la justicia que en otros
tiempos fueron ideales, utópicos y materialistas, de las pensadoras y los pensadores que
50
además de comprender a las sociedades se propusieron transformarlas. Las acciones
afirmativas, con las que se hacen aquí y ahora cambios concretos, son en gran medida
resultantes de un feminismo incansable del que parten muchas mujeres y algunos hombres.

Tal vez éste sea uno de los signos que desde ahora hayan de caracterizar al siglo XXI, inicio
de lo que se llama ya el milenio feminista.

No es corto el sendero recorrido desde los años sesenta...

CONCLUSIONES:

La familia es la institución más antigua creada por la humanidad, razón por la cual ha sido
una de las más analizadas por el pensamiento social desde la antigüedad hasta nuestros
días. En torno a ella convergen las ciencias más cercanas al estudio del hombre como la
Psicología, Historia y Sociología. Mientras que como objeto de estudio, la Familia ha sido
vocera de debates y diversas polémicas en cuanto a su presencia histórica en las
formaciones económicas y sociales, como sujeto de la cultura y como unidad de vida social
por excelencia.

La Sociología de la Familia es una disciplina que ha mostrado variación y fundamento en la


teoría sociológica y profundizar en ella nos ha servido para adentrarnos en su complejidad y
reconocer sus principales dimensiones.
La representación de la familia ha sufrido cambios con la irrupción de la modernidad y del
modo de producción capitalista, así como, las etapas de auge y crisis de sistema y la
influencia de las guerras. Estas transformaciones fueron representadas por los clásicos de
cada una de las numerosas escuelas de forma diversa. Unos legitimadores de la
subordinación de la mujer con respecto al hombre al interior de la institución familiar; mientras
otras ofrecieron un discurso cuestionador de dicha legitimidad androcéntrica.

Este trabajo permitió profundizar en conceptos como parentesco, matrimonio y reconocer a


la familia como núcleo original, autónomo, proveedor de afecto para la persona, en tanto la
familia nuclear se distinguió en el pensamiento social como representativa de la familia
moderna. Las tendencias en las escuelas iniciales advirtieron su naturaleza macrosocial y
objetiva y su posición estructural; mientras otros en el siglo XX señalaron otros caracteres
más precisos como: ser un componente básico para la formación de la personalidad, por
jugar un importante papel en el proceso de socialización.
Se suele pensar en familia de forma general como una entidad social destinada para la
sexualidad y la reproducción; por ser una institución encargada de la regulación social de
actividades con bases biológicas definidas; en particular el sexo y la reproducción; pero su
gran complejidad hace posible que no exista un modo único de estudiarla y que en
consecuencia; emerjan un sin número de valoraciones derivadas de presupuestos, métodos
y estilos científicos diferentes.
En este trabajo se ha intentado hacer un recorrido cronológico por esas valoraciones que
van desde el Positivismo hasta el Feminismo y marca gran parte de los siglos XIX y XX.

El recorrido histórico ha permitido identificar tres posiciones en relación al tema de los sexos
en la familia: La primera es iniciada en los estudios de F. Le Play.
51
La obra de Le Play es pionera en los estudios sociológicos de la familia. Legó una importante
producción intelectual a la Sociología de la Familia. Él desde su defensa del pasado, por la
sociedad tradicional, tuvo una percepción de la mujer subordinada al hombre, asignándole
las tareas de crianza y educación de los hijos; mientras que el hombre, en la cima de la
jerarquía familiar era el encargado de sostener y proteger a la familia (esposo e hijos). Su
preocupación fundamental era el restablecimiento de la familia tradicional (patriarcal),
situándola como garantía del orden social. La estructura más elemental sobre la que s erige
el orden familiar, Le Play la concibe en el matrimonio, desechando la posibilidad de la ruptura
matrimonial, ante un indisoluble lazo conyugal.

En relación con el pensamiento de Emile Durkheim, este ha llegado a considerarse como


uno de los representantes más importantes de la corriente positivista, y sus aportes a la
teoría sociológica de la familia han marcado pautas en el desarrollo de esta disciplina.

Durkheim, al igual de Le Play, defiende una posición de superioridad del hombre respecto a
la mujer, pero la justifica con lo que él llamó la división sexual del trabajo que se ha producido
en las sociedades modernas. Esta división genera diferenciaciones funcionales que hacen a
las partes actuantes complementarias.

En su obra El Suicidio, Durkheim, desde un enfoque androcéntrico pone de relieve la defensa


del matrimonio de por vida. A pesar de que en sus investigaciones estadísticas las tasas de
suicidios arrojaban que los hombres que más se suicidaban eran los divorciados y las
mujeres, las casadas, Durkheim concluye que la solución estaba en ponerle trabas al
divorcio.

Otra postura distinta fue la del Marxismo; ésta nace con el desarrollo del capitalismo y el
surgimiento del proletariado y la burguesía. Esta teoría contribuyó a que posteriormente se
desarrollaran teorías de liberación, ya que no legitima las diferencias entre los sexos, sino
que las denuncia y aboga por la emancipación de la mujer como un ente activo de la
sociedad. Denuncia en su mayoría la penosa situación de la clase obrera, sobre todo la de
la mujer insertada en el mercado de trabajo.

Un principal aporte de esta concepción marxista es que la relación entre los sexos no fue
analizada solamente desde el punto de vista familiar sino que también en el ámbito del
sistema productivo.
La concepción del progreso familiar en la teoría marxista plantea que todas las sociedades
se iniciaron por un estado de promiscuidad sexual y transitaron por diferentes formas, que
representan los diversos momentos de organización de las relaciones sexuales, hasta
concluir en la monogamia moderna que Engels denomina histórica porque se le exige sola y
jurídicamente a la mujer.
La escuela alemana finalizo el siglo XIX y abrió el XX con un análisis del factor subjetivo
como fuente de exploración para la sociedad, por ello la comprensión de la familia tomo como
centro al individuo, sus relaciones con la sociedad, interrelaciones y acciones.
Las profundas transformaciones capitalistas dieron una sacudida al pensamiento alemán y
con la nueva división del trabajo se comenzó a considerar a la familia como esencialmente
nuclear; las relaciones familiares comprendían al padre, la madre y los hijos y el parentesco
52
era reducido, visto fundamentalmente como la unión desinteresada de estos miembros de la
familia cuyo nexo imprescindible es el matrimonio; es él quien da inicio a la formación de una
institución familiar que va a legitimar la posición del hombre como jefe de familia, por tanto
defiende una posición androcéntrica en cuanto a la desigualdad de género.

Simmel enunció la desigualdad entre los sexos, pero su teoría no alcanzó un nivel crítico y
terminó por legitimar la posición anterior.
Esta escuela abrió paso al interaccionismo simbólico en Estados Unidos, precisamente por
su modo de comprensión de la familia como centro de interacciones individuales.
En el ámbito de las ideas interaccionistas se entiende a la familia como un grupo en
interacción donde se definen roles condicionados por las estructuras de parentesco y dentro
de esta relación muchos autores de esta corriente depositan gran potencialidad en el
matrimonio como determinante de los fines familiares, en cuanto a expectativas, valores, se
socializan en la familia.
Al interior de esta corriente a lo largo de la historia se ha dado un desplazamiento en la
concepción de familia como grupo social primario hacia institución social en interacción con
otros a nivel social y a la vez el desplazamiento que se da en cuanto a las ideas psicologistas
que atraviesan toda la producción intelectual en cuanto a esta temática desembocando en el
constructivismo.

Más adelante la aproximación funcionalista más reconocida respecto al tema la hace Talcott
Parsons quien describe a la familia como una organización de individuos que como sistema
asegura atender su estructura, funcionamiento y roles, así como conservar rasgos y aptitudes
entre sus miembros.
La incidencia de la modernidad lo lleva a definir esta institución como nuclear y conyugal
relativamente aislada del parentesco amplio que reposaba básicamente en el matrimonio,
siendo su vez unidad de residencia y consumo. Con tales características se consideraba
como indispensable para la estabilidad social constituirse continuamente como fuente de
socialización del niño y estabilidad de la persona adulta en tanto diferenció roles según sexo.

La familia parsoniana se orientaba hacia la reproducción de las expectativas de actores


sociales. El padre debía ser cabeza de familia instrumentalmente debía determinar el status
de esta a través del ejercicio de su profesión y a la vez se instituía como proveedor material
de la misma; mientras la esposa y la madre ligada afectivamente y mayoritariamente al
círculo doméstico debía dedicarse al cuidado de los niños y el hogar. Convirtiéndose en
mérito de esta teoría la visión del aprendizaje de los roles como punto crucial para la
transmisión de valores.

El desarrollo más contemporáneo sobre la familia aparece con el Feminismo. Este es un


movimiento social que, entre sus pretensiones, está el enfrentar los esquemas de
pensamiento androcéntrico (característica de las teorías anteriores). En esta teoría se define
a la mujer como un ente creador y activo, se trata de ubicar a la mujer en la esfera política y
social, donde se romperían las barreras que constituían para ellas el espacio doméstico.

La mujer ya no es considerada un sexo débil o “segundo sexo” sino se le comienza a dar la


verdadera importancia social y la libertad que le pertenece al nacer; libertad que le es vedada
socialmente. Ya no es la persona que cumple dentro de la familia un rol procreador, que se
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limita a su papel de madre y esposa. Ya no se habla de subordinación y de desigualdad de
sexos sino una relación de equidad, paz y armonía.

Esta teoría sociológica trata a la familia desde un enfoque grupal e institucional, ve en ésta
el sistema desde el cual se reproduce la fuerza de trabajo. Destaca con gran significación la
aparición de la mujer en el espacio público, cuya salida significa un proceso de cambio en la
familia contemporánea y un sobrecargo de roles para dicha mujer. Aquí radica una de las
diferencias de lo que podría ser la familia moderna sobre la tradicional. En esta última la
mujer sólo tenía el papel, dentro de la familia, de madre, esposa y ama de casa; ahora la
mujer ha sabido, o al menos intenta, desatarse de esos yugos y aventurarse en la vida
pública, aunque le conlleve tener a sus espaldas responsabilidades de mayor peso.
A medida que vayan evolucionando las teorías y las concepciones de familia, y dentro de
éstas ya el sistema patriarcal y la invisibilidad de la mujer quedará en la historia sólo como
un mal recuerdo y se borrarán frases como “La mujer es la falta del hombre” que durante
mucho tiempo fueron predominantes en la sociedad.

Ahora, de manera sistematizadola se observa que la hipótesis del matrimonio pone en


condiciones de igualdad a todos los pensadores que opinan que es la base de la familia
moderna, aunque hacia su interior visualicen de manera diferente la relación entre los sexos.
Dicho análisis en casi todos los teóricos se refiere al matrimonio como parte de la familia.
Sólo el Funcionalismo y el Feminismo muestran interés en identificar como se produce un
proceso de socialización en la relación padres-hijos de corte sexual.

Por tanto, a la hora de exponer las ideas esenciales tenemos tres grandes grupos: Por un
lado, tenemos al grupo de teóricos androcéntricos como lo son Le Play, Durkheim, Escuela
Alemana y Parsons. Otro grupo se caracterizan por invisibilizar este análisis; aquí se ubica
al Interaccionismo. En el tercero aparecen el Marxismo y el Feminismo, ambos mantienen
posiciones de denuncia al respecto.

Esta diversidad de posiciones se asocia con sus posturas epistemológicas respecto a la


Sociología general y al contexto histórico y biográfico.

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