La Imagen Del Dios Invisible: - El Hijo Unigénito Como Revelador de Dios Padre
La Imagen Del Dios Invisible: - El Hijo Unigénito Como Revelador de Dios Padre
Introducción ........................................................................................... 1
El Tabernáculo ....................................................................................... 70
1
ambas aseveraciones cuando se tiene por un lado todas las historias
escriturales que presentan a Dios activamente interactuando con la humanidad
y por otro lado la aseveración de la Palabra, la cual no puede ser quebrantada
(Juan 10:35), de que al Padre nadie le ha visto ni oído?
2
Que el Santo Espíritu de nuestro Padre Dios que mora en nosotros nos ilumine
y fortalezca para crecer en el conocimiento del Padre y de Su Hijo, a través de
la Palabra escrita y de la Palabra hecha carne, para Su mayor gloria, para
testimonio de las naciones y para nuestra propia edificación, conforme a la
voluntad del Padre y para Su mayor gloria en Cristo Jesús.
3
Un problema, una solución
Juan 1:18
A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del
Padre, él le ha dado a conocer.
4
Juan 5:37
Y el que me envió, el Padre, él ha dado testimonio de mí. Ni nunca
habéis oído su voz, ni habéis visto su parecer
Juan 6:46
No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que viene de Dios,
éste ha visto al Padre.
A diferencia de otras citas que requieren interpretación, estas citas son por así
decirlo muy sencillas, pero a la vez muy complejas; sencillas, sí en cuanto a
lo expresado, pero complejas en cuanto a su significado, ¿por qué? Porque en
el Antiguo Testamento se tienen cientos de referencias de Dios siendo visto,
escuchado o ambos.
5
La cita anterior está tomada de Génesis 18, capítulo que se recomienda su
lectura completa para ver lo que aquí se expone. En dicho capítulo tres
varones se encuentran con Abraham previo a la destrucción de Sodoma y
Gomorra, dos de estos varones son simplemente señalados como tales (v. 22),
pero en el siguiente capítulo son identificados claramente como ángeles
(Génesis 19:1), en tanto que un tercero es señalado como Jehová.
Éxodo 33:11
Jehová hablaba con Moisés cara a cara, como quien habla con un
amigo, y después Moisés regresaba al campamento. Pero su ayudante, el
joven Josué, hijo de Nun, nunca se apartaba del interior de la tienda.
Números 12:8
Cara a cara hablo con él, abiertamente y no en dichos oscuros, y él
contempla la imagen de Jehová. ¿Por qué, pues, no temisteis hablar
contra mi siervo, contra Moisés?
6
Deuteronomio 34:10
Desde entonces no ha vuelto a surgir en Israel un profeta como Moisés,
a quien Jehová trataba cara a cara
Estas tres citas señalan algo conocido para el lector de las Escrituras: le
deferencia que tenía Dios para con Moisés con quien se relacionaba cara a
cara, y todavía para mayor claridad y que no halla confusión señala “como
quien habla con un amigo”.
¿Cómo puede conciliarse esto con la idea de que a Dios, al Padre, nadie le ha
visto u oído?
Jueces 6:11-24
Y vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en
Ofra, la cual era de Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo
el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas. Y el ángel de
Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y
valiente. Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con
nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas
sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: No nos
sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha
entregado en mano de los madianitas. Y mirándole Jehová, le dijo: Ve
con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No
te envío yo? Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo
a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en
la casa de mi padre. Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y
derrotarás a los madianitas como a un solo hombre. Y él respondió: Yo
7
te ruego que si he hallado gracia delante de ti, me des señal de que tú
has hablado conmigo. Te ruego que no te vayas de aquí hasta que
vuelva a ti, y saque mi ofrenda y la ponga delante de ti. Y él respondió:
Yo esperaré hasta que vuelvas. Y entrando Gedeón, preparó un cabrito,
y panes sin levadura de un efa de harina; y puso la carne en un
canastillo, y el caldo en una olla, y sacándolo se lo presentó debajo de
aquella encina. Entonces el ángel de Dios le dijo: Toma la carne y los
panes sin levadura, y ponlos sobre esta peña, y vierte el caldo. Y él lo
hizo así. Y extendiendo el ángel de Jehová el báculo que tenía en su
mano, tocó con la punta la carne y los panes sin levadura; y subió fuego
de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura. Y el ángel
de Jehová desapareció de su vista. Viendo entonces Gedeón que era el
ángel de Jehová, dijo: Ah, Señor Jehová, que he visto al ángel de Jehová
cara a cara. Pero Jehová le dijo: Paz a ti; no tengas temor, no morirás. Y
edificó allí Gedeón altar a Jehová, y lo llamó Jehová-salom; el cual
permanece hasta hoy en Ofra de los abiezeritas.
Esta cita no sólo incluye elementos que aún pueden confundir más ya que
quien se presenta ante Gedeón es señalado en ocasiones como el ángel de
Jehová pero en otras como Jehová mismo.
Casi no hay libro del Antiguo Testamento que no presente alguna interacción,
auditiva, visual o ambas, entre personajes bíblicos y Dios, pero si tenemos que
la misma Escritura señala que a Dios, al Padre, nadie le ha visto, y que ella
8
misma declara sobre sí que no puede contradecirse (Juan 10:35), ¿cómo
podemos entender esto?
Una primer clave nos la da la cita de Números 12:8 ya mencionada que señala
a Jehová reconviniendo a Aharón y María, hermanos de Moisés, cuando de
Moisés se quejaban, diciendo “Cara a cara hablo con él, abiertamente y no en
dichos oscuros, y él contempla la imagen de Jehová. ¿Por qué, pues, no
temisteis hablar contra mi siervo, contra Moisés?”. Es interesante que en esta
cita se mencione que Moisés contemplaba la imagen de Jehová, una imagen es
algo que representa a algo. La cita no dice que Moisés contemplaba a Jehová,
sino que contemplaba la imagen de Jehová, esto es más interesante cuando
Dios mismo está hablando, por lo que se esperaría la expresión estuviese en
primera persona -me contemplaba, contemplaba a mí, o algo similar-, pero no
es así sino que señala que Moisés contemplaba la imagen de Jehová, así que la
pregunta que cabría hacerse es ¿a qué imagen de Jehová se refiere Dios en esta
expresión?
Colosenses 1:15, hablando de Cristo, señala que “El cual es la imagen del
Dios invisible, el primogénito de toda criatura”, ¿podría aquella imagen de
Jehová que contemplaba Moisés ser esta imagen que señala Pablo escribiendo
a los de Colosas referida a Cristo?, en este punto, con las citas que se tienen,
no puede uno llegar a una conclusión distinta. Veamos: (1) A Dios nadie la ha
visto ni oído, (2) es el Hijo quien revela al Padre, (3) la revelación en el
Antiguo Testamento era dada por la imagen de Jehová, y (4) la imagen de
Dios es Jesús, Su Hijo. Si se es honesto cognitivamente hablando y se ciñe
uno a lo que la Escritura dice, no puede menos, en este punto, que concluirse
que quien se presentaba como Jehová en el Antiguo Testamento era Jesús,
9
quien actuaba en nombre y con la autoridad de Dios, con todo y todo esta
puede ser una idea conflictiva para muchos quienes en su mente han formado
dos momentos históricos relacionados con el Antiguo y con el Nuevo
Testamento asignado para el primero una intervención directa de Dios, el
Padre, en la historia de la humanidad, y para el segundo asignando la
participación activa del Hijo, ¿habrá más indicios en la Escritura que permita
concluir, como ella misma lo dice, que a Dios nadie le ha visto u oído sino que
es el Hijo, en todos los tiempos, Quien le ha revelado?
1 Corintios 10:4
y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca
espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.
Esta cita de la primer carta de Pablo a los de Corinto, se hace en el contexto de
la reflexión que inspiradamente el Apóstol hace, donde se refiere al Pueblo de
Israel en la travesía por el desierto una vez liberados de Egipto, lo interesante
de Pablo es que señala como es que la roca, espiritualmente hablando, que los
seguía era Cristo y no solo eso sino que el pueblo bebía de ella, es decir, se
alimentaba de la verdad que a través de ella era expresada. De nuevo: la roca
era Cristo.
1 Corintios 10:9
Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y
perecieron por las serpientes.
10
señala a aquel momento donde, a raíz de las habladurías y murmuraciones del
pueblo, Dios les manda serpientes a que los castiguen causando gran
mortandad hasta que, por mediación de Moisés, Dios le pide hacer una
serpiente de bronce colocada en un mástil -símbolo del futuro sacrificio de
Cristo- con la condición de que quien mordido por las serpientes la viera se
curaría.
11
el Antiguo Testamento era Jesús, quien actuaba en nombre y con la autoridad
de Dios, con todo y todo, esta idea ¿tiene sustento escritural?
1 Timoteo 2:5
Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres,
Jesucristo hombre
Esta frase es por todos conocida pero, a la luz de lo visto hasta ahorita, dado
que Dios no cambia (Malaquías 3:6) y que Jesucristo es el mismo por siempre
(Hebreos 13:8), uno no puede menos que deducir que esa mediación no
comenzó con la venida de Cristo como nuestro redentor, sino que dadas las
previas interacciones entre la humanidad y Dios, Cristo tuvo que ser quien
fungiera como intermediario de ella, aun así, ¿puede encontrarse en la
Escritura mayores referencias que apunten a esta idea?
12
La palabra de Dios
La Escritura señala respecto del Padre que “… nunca habéis oído su voz, ni
habéis visto su parecer…” (Juan 5:37), de igual forma dice que “…el
unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer…” (Juan
1:18), siendo que, como se ha señalado anteriormente, dadas las previas
interacciones entre la humanidad y Dios, Cristo tuvo que ser quien fungiera
como intermediario de ella.
Lo primero que señala Juan 5:37 es que del Padre “…nunca habéis oído su
voz…”, siendo que habría que ver primero esas citas escriturales que
presenten precisamente a eso: una interacción auditiva, esto referido como la
palabra de Dios, Su voz.
13
El Antiguo Testamento reboza de expresiones que, referidas a la intervención
de Dios en la historia de la humanidad en general y de Su pueblo en
específico, adjudican esto la palabra de Jehová.
Génesis 15:1
Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión,
diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será
sobremanera grande.
1 Reyes 17:2
Y vino a Elías palabra de Jehová, diciendo:
Jeremías 1:4
Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo:
Jeremías 2:1
Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
Ezequiel 1:3
…vino palabra de Jehová al sacerdote Ezequiel hijo de Buzi, en la tierra
de los caldeos, junto al río Quebar; vino allí sobre él la mano de Jehová.
Ezequiel 30:1
Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
14
Hageo 1:1
En el año segundo del rey Darío, en el mes sexto, en el primer día del
mes, vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo a Zorobabel
hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y a Josué hijo de Josadac, sumo
sacerdote, diciendo:
¿A qué o a quién puede estarse refiriendo las citas anteriores que presentan a
la Palabra de Jehová interactuando con la humanidad?, dado que a Dios nadie
le ha oído, ¿qué quiere decir lo anteriormente señalado?, ¿será un mero
recurso narrativo, cuasi poético, para simbolizar algo?, y aunque así fuera ¿a
qué o a quién se quiere simbolizar?
Juan 1:1
En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era
Dios.
Juan 1:1
2
Este era en el principio con Dios.
3
Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido
hecho, fue hecho.
4
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
5
La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron
contra ella.
15
6
Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.
7
Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de
que todos creyesen por él.
8
No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz.
9
Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.
10
En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le
conoció.
11
A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.
12
Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les
dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
13
los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni
de voluntad de varón, sino de Dios.
14
Y aquella Palabra fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos
su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de
verdad.
15
Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo
decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero
que yo.
16
Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.
17
Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad
vinieron por medio de Jesucristo.
18
A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del
Padre, él le ha dado a conocer.
16
Esta comprensión permite corroborar que las referencias escriturales en el
Antiguo Testamento referidas a la Palabra de Dios no pueden menos que
referirse a eso ¡la Palabra de Dios!, Palabra que en su momento se hizo carne.
De igual forma la referencia a Palabra tiene una connotación auditiva, así que
su equivalencia de igual forma aplica a aquellas citas que mencionan la voz de
Dios.
Isaías 6:8
Y oí la voz del Señor que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por
nosotros? Entonces respondí: Heme aquí; envíame a mí.
Deuteronomio 5:23
Y aconteció que cuando oísteis la voz de en medio de las tinieblas,
mientras el monte ardía con fuego, os acercasteis a mí, todos los jefes de
vuestras tribus y vuestros ancianos
Deuteronomio 4:12
Entonces el SEÑOR os habló de en medio del fuego; oísteis su voz, sólo
la voz, pero no visteis figura alguna.
Hebreos 3:7
Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: SI OÍS HOY SU VOZ
Hebreos 3:15
en cuanto se dice: SI OÍS HOY SU VOZ, NO ENDUREZCÁIS
VUESTROS CORAZONES, COMO EN LA PROVOCACIÓN.
17
Así que en consonancia con lo expresado al inicio de la presente obra, las
interacciones de Dios con la humanidad registradas en el Antiguo Testamento
referidas como la Palabra de Dios, Su Voz, hacen referencia a Cristo
fungiendo como intermediario de ellas.
***
18
de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, y sean
por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y
fue así” (v. 14-15), “Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves
que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos” (v. 20),
“Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y
serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así” (v. 24).
19
***
Con el entendimiento sobre la Palabra de Dios, Su Voz, léase el siguiente
salmo que es una confirmación de las intervenciones de Cristo, como
revelador del Padre, a lo largo de la historia de la humanidad.
Salmos 29
1
Tributad a Jehová, oh hijos de los poderosos,
Dad a Jehová la gloria y el poder.
2
Dad a Jehová la gloria debida a su nombre;
Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad.
3
Voz de Jehová sobre las aguas;
Truena el Dios de gloria,
Jehová sobre las muchas aguas.
4
Voz de Jehová con potencia;
Voz de Jehová con gloria.
5
Voz de Jehová que quebranta los cedros;
Quebrantó Jehová los cedros del Líbano.
6
Los hizo saltar como becerros;
Al Líbano y al Sirión como hijos de búfalos.
7
Voz de Jehová que derrama llamas de fuego;
8
Voz de Jehová que hace temblar el desierto;
Hace temblar Jehová el desierto de Cades.
9
Voz de Jehová que desgaja las encinas,
Y desnuda los bosques;
En su templo todo proclama su gloria.
10
Jehová preside en el diluvio,
Y se sienta Jehová como rey para siempre.
20
11
Jehová dará poder a su pueblo;
Jehová bendecirá a su pueblo con paz.
21
El rostro de Dios
Una vez visto que las interacciones de Dios con la humanidad registradas en el
Antiguo Testamento referidas como la Palabra de Dios, Su Voz, hacen
referencia a Cristo fungiendo como intermediario de ellas, y retomando la otra
parte de Juan 5:37 que señala respecto del Padre que “… nunca habéis oído
su voz, ni habéis visto su parecer…”, habría ahora que abordarse aquellas citas
escriturales que presenten precisamente a eso: una interacción visual, esto
referido como el rostro de Dios, Su cara.
22
Números 6:25-26
Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre
ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y te dé paz.
1 Crónicas 16:11
Buscad a Jehová y su fortaleza; buscad su rostro continuamente.
Salmos 4:6
Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? ¿Alza, oh Jehová, sobre
nosotros la luz de tu rostro!
Salmos 31:16
Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo; sálvame en tu misericordia.
Salmos 105:4
Buscad a Jehová y su fortaleza; buscad su rostro continuamente.
Salmos 102:2
No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia; inclina hacia mí tu
oído; el día en que te invoco, respóndeme pronto.
Isaías 59:1
He aquí, no se ha acortado la mano del SEÑOR para salvar; ni se ha
endurecido su oído para oír.
23
Ezequiel 20:35
y os llevaré al desierto de los pueblos y allí entraré en juicio con
vosotros cara a cara.
Mateo 18:10
Mirad que no despreciéis a uno de estos pequeñitos, porque os digo que
sus ángeles en los cielos contemplan siempre el rostro de mi Padre que
está en los cielos.
Job 34:29
Cuando está quieto, ¿quién puede condenar[le?;] y cuando esconde su
rostro, ¿quién puede contemplarle?; esto es, tanto nación como hombre,
Revelación 22:4
Ellos verán su rostro, y su nombre [estará] en sus frentes.
Levítico 17:10
``Si cualquier hombre de la casa de Israel, o de los forasteros que
residen entre ellos, come sangre, yo pondré mi rostro contra esa persona
que coma sangre, y la cortaré de entre su pueblo.
Levítico 20:3
``Yo pondré mi rostro contra ese hombre y lo cortaré de entre su pueblo,
porque ha dado de sus hijos a Moloc, contaminando así mi santuario y
profanando mi santo nombre.
24
Salmos 34:16
El rostro de Jehová está contra los que hacen mal, para cortar de la tierra
su memoria.
2 Crónicas 7:14
y se humilla mi pueblo sobre el cual es invocado mi nombre, y oran,
buscan mi rostro y se vuelven de sus malos caminos, entonces yo oiré
desde los cielos, perdonaré su pecado y sanaré su tierra.
¿A qué o a quién puede estarse refiriendo las citas anteriores que hacen
referencia al rostro de Jehová al referirse a las interacciones de Dios con la
humanidad?, dado que a Dios nadie le ha visto, ¿qué quiere decir lo
anteriormente señalado?, ¿será un mero recurso narrativo, cuasi poético, para
simbolizar algo?, y aunque así fuera ¿a qué o a quién se quiere simbolizar?
Para esto retómese una de las citas anteriores, Números 6:25-26, “Jehová te
bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti
misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y te dé paz”. Esta era la bendición
sacerdotal que dos veces se impartía en el Templo, en el sacrificio de la
mañana y en el sacrificio de la tarde. La bendición es clara y tiene un mensaje
entendible, pero quiero proponerse una lectura adicional.
Como ya vimos, Juan 1:18 nos dice que "A Dios nadie le vio jamás; el
unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, Él le ha dado a conocer", de
igual forma, también ya mencionado, Colosenses 1:15 dice de Cristo que Él
"es la imagen del Dios invisible", así que ese rostro de Dios que contiene la
bendición de Números 6:24 -26, es Cristo. Vuélvase a leer la bendición de
25
Números 6:25-26 entendiendo Cristo por rostro y se hará visible que adquiere
un significado mayor referido no sólo a bendiciones temporales sino a la
salvación eterna.
Juan 14
6
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al
Padre, sino por mí.
7
Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le
conocéis, y le habéis visto.
8
Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
9
Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has
conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo,
pues, dices tú: Muéstranos el Padre?
***
26
Génesis 32
22
Y se levantó aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas,
y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc.
23
Los tomó, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía.
24
Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el
alba.
25
Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje
de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba.
26
Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te
dejaré, si no me bendices.
27
Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob.
28
Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino
Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.
29
Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y el
varón respondió: ¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo
allí.
30
Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a
Dios cara a cara, y fue librada mi alma.
***
Salmos 27
1
Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?
2
Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis
enemigos,
Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
3
Aunque un ejército acampe contra mí,
No temerá mi corazón;
28
Aunque contra mí se levante guerra,
Yo estaré confiado.
4
Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré;
Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida,
Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
5
Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal;
Me ocultará en lo reservado de su morada;
Sobre una roca me pondrá en alto.
6
Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean,
Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo;
Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová.
7
Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo;
Ten misericordia de mí, y respóndeme.
8
Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro.
Tu rostro buscaré, oh Jehová;
9
No escondas tu rostro de mí.
No apartes con ira a tu siervo;
Mi ayuda has sido.
No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.
10
Aunque mi padre y mi madre me dejaran,
Con todo, Jehová me recogerá.
11
Enséñame, oh Jehová, tu camino,
Y guíame por senda de rectitud
A causa de mis enemigos.
12
No me entregues a la voluntad de mis enemigos;
Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran
crueldad.
13
Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová
En la tierra de los vivientes.
29
14
Aguarda a Jehová;
Esfuérzate, y aliéntese tu corazón;
Sí, espera a Jehová.
30
El Brazo de Dios
Una vez visto que las referencias a la Palabra de Dios o el Rostro de Dios, se
refieren a Cristo en las interacciones audibles o visibles de Dios con la
humanidad, hay que ver esas referencias que señalan una intervención –
visible, audible, ambas o ninguna- de Dios en los asuntos de la humanidad,
referido esto como el Brazo de Jehová, es decir, quien ejecuta lo que es Su
voluntad.
Isaías 59:16
Y vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se
interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia.
31
Jeremías 16:21
Por tanto, he aquí les enseñaré esta vez, les haré conocer mi mano y mi
poder, y sabrán que mi nombre es Jehová.
Jeremías 32:17
¡Ah, Señor Jehová! Tú, con tu gran fuerza y tu brazo poderoso, has
hecho los cielos y la tierra. Para ti no hay nada imposible.
Éxodo 3:20-22
Pero yo extenderé mi mano, y heriré a Egipto con todas mis maravillas
que haré en él, y entonces os dejará ir. Y yo daré a este pueblo gracia
en los ojos de los egipcios, para que cuando salgáis, no vayáis con las
manos vacías; sino que pedirá cada mujer a su vecina y a su huéspeda
alhajas de plata, alhajas de oro, y vestidos, los cuales pondréis sobre
vuestros hijos y vuestras hijas; y despojaréis a Egipto.
Éxodo 6:6
Por tanto, dirás a los hijos de Israel: Yo soy Jehová; y yo os sacaré de
debajo de las tareas pesadas de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y
os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes;
Deuteronomio 5:15
Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te
sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu
Dios te ha mandado que guardes el día de reposo.
32
Deuteronomio 7:19
de las grandes pruebas que vieron tus ojos, y de las señales y milagros,
y de la mano poderosa y el brazo extendido con que Jehová tu Dios te
sacó; así hará Jehová tu Dios con todos los pueblos de cuya presencia tú
temieres.
Deuteronomio 9:29
Y ellos son tu pueblo y tu heredad, que sacaste con tu gran poder y con
tu brazo extendido.
Deuteronomio 11:2
Y comprended hoy, porque no hablo con vuestros hijos que no han
sabido ni visto el castigo de Jehová vuestro Dios, su grandeza, su mano
poderosa, y su brazo extendido
Deuteronomio 26:8
y Jehová nos sacó de Egipto con mano fuerte, con brazo extendido, con
grande espanto, y con señales y con milagros;
1 Reyes 8:42
(pues oirán de tu gran nombre, de tu mano fuerte y de tu brazo
extendido), y viniere a orar a esta casa,
2 Reyes 17:36
Mas a Jehová, que os sacó de tierra de Egipto con grande poder y brazo
extendido, a éste temeréis, y a éste adoraréis, y a éste haréis sacrificio.
33
Salmos 44:3
Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, ni su brazo los libró;
sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque te complaciste en
ellos.
Salmos 77:15
Con tu brazo redimiste a tu pueblo, a los hijos de Jacob y de José. Selah
Salmos 89:10
Tú quebrantaste a Rahab como a herido de muerte; con tu brazo
poderoso esparciste a tus enemigos.
Salmos 89:13
Tuyo es el brazo potente; fuerte es tu mano, exaltada tu diestra.
Salmos 89:20-21
Hallé a David mi siervo; lo ungí con mi santa unción. Mi mano estará
siempre con él, mi brazo también lo fortalecerá.
Salmos 98:1
Cantad a Jehová cántico nuevo, porque ha hecho maravillas; su diestra
lo ha salvado, y su santo brazo.
Isaías 31:3
Y los egipcios hombres son, y no Dios; y sus caballos carne, y no
espíritu; de manera que al extender Jehová su mano, caerá el ayudador
y caerá el ayudado, y todos ellos desfallecerán a una.
34
Isaías 33:2
Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo
de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la
tribulación.
Isaías 40:10
He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará;
he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro.
Isaías 40:11
Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y
en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas.
Isaías 51:9
Despiértate, despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová;
despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres
tú el que cortó a Rahab, y el que hirió al dragón?
Isaías 52:10
Jehová desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y
todos los confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro.
Isaías 63:12
el que los guió por la diestra de Moisés con el brazo de su gloria; el que
dividió las aguas delante de ellos, haciéndose así nombre perpetuo,
35
Isaías 51:9-10
Despiértate, despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová;
despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres
tú el que cortó a Rahab, y el que hirió al dragón? ¿No eres tú el que secó
el mar, las aguas del gran abismo; el que transformó en camino las
profundidades del mar para que pasaran los redimidos?
Deuteronomio 33:1-2
Esta es la bendición con la cual bendijo Moisés varón de Dios a los
hijos de Israel, antes que muriese. Dijo: Jehová vino de Sinaí, Y de Seir
les esclareció; Resplandeció desde el monte de Parán, Y vino de entre
diez millares de santos, con la ley de fuego a su mano derecha.
36
Juan 12
36
Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de
luz.
Incredulidad de los judíos
Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó de ellos.
37
Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no
creían en él;
38
para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo:
Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?
¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor?
39
Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías:
40
Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón;
Para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón,
Y se conviertan, y yo los sane.
41
Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él.
Isaías 53
1
¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado
el brazo de Jehová?
2
Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay
parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le
deseemos.
37
3
Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores,
experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro,
fue menospreciado, y no lo estimamos.
4
Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores;
y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
5
Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros
pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos
nosotros curados.
6
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por
su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
7
Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado
al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y
no abrió su boca.
8
Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará?
Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi
pueblo fue herido.
9
Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su
muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.
10
Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento.
Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje,
vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano
prosperada.
11
Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su
conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las
iniquidades de ellos.
12
Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá
despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con
38
los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los
transgresores.
Sin duda alguna las expresiones contenidas en dicho capítulo de Isaías son de
todos conocidas como profecías sobre el papel redentor que Cristo
desempeñaría, pero lo interesante es la manera en que inicia dicho capítulo
“¿sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?” (v. 1), a partir de ahí
los siguientes versículos se referirán a ese brazo de Jehová: “no hay parecer en
él [el brazo de Jehová], ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo [el brazo
de Jehová] para que le deseemos” (v. 2), “despreciado y desechado [el brazo
de Jehová] entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto;
y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos
[el brazo de Jehová] (v. 3), ciertamente llevó él [el brazo de Jehová] nuestras
enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado,
por herido de Dios y abatido” (v. 4), más él [el brazo de Jehová] herido fue
por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz
fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados” (v. 5), y así.
39
Así que esta profecía referida al brazo de Jehová es una referencia al papel
redentor de Cristo, luego entonces ambos términos se refieren a lo mismo: el
Mesías, Jesús, nuestro Señor y Salvador, el brazo, la mano, la diestra de
Jehová.
Una vez comprendido esto, se pueden retomar las citas referidas a ese brazo
de Jehová que contienen palabras que fueron remarcadas con negritas y que
agregan mayor comprensión a la referencia de Cristo como el brazo, la mano,
la diestra de Jehová.
Jeremías 32:17
¡Ah, Señor Jehová! Tú, con tu gran fuerza y tu brazo poderoso, has
hecho los cielos y la tierra. Para ti no hay nada imposible.
1 Reyes 8:42
(pues oirán de tu gran nombre, de tu mano fuerte y de tu brazo
extendido), y viniere a orar a esta casa,
En esta cita, aparte de las referencias a la mano y el brazo de Jehová, hay una
referencia que vincula a estos con el nombre de Jehová, es decir, que sobre la
mano, la diestra de Jehová, está Su mismo nombre, idea que se desarrollará
40
más adelante, más sin embargo puede decirse en este momento que la
referencia a Cristo es clara pues Dios ha dado a Cristo el nombre que es sobre
todo nombre (Filipenses 2:9), siendo que el único nombre que puede estar
sobre todo nombre es el de Dios, Jehová.
Salmos 44:3
Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, ni su brazo los libró;
sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque te complaciste en
ellos.
En esta cita, aparte de las referencias a la diestra y el brazo de Jehová, hay una
referencia que vincula a estos con la luz del rostro de Jehová, es decir, que la
diestra, el brazo de Jehová, muestra la luz del rostro de Dios, idea que se
desarrollará más adelante, más sin embargo en este momento puede decirse
que el rostro de Jehová puede tomarse de igual manera que la expresión la
imagen de Dios, es decir, aquel, Cristo, que siendo visible y audible permite
acercarse en representación a la realidad infinita y eterna que es el Padre.
Isaías 40:10
He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará;
he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro.
Esta cita es una profecía sobra la segunda venida de Cristo, no puede ser sobre
la primera pues claramente señala que viene la paga delante del rostro de
Jehová (Revelación 22:12; Romanos 2:6), lo interesante es que la cita señala
que será su brazo, el brazo de Jehová, el que señoreará en esa segunda venida,
mayor referencia al brazo de Jehová como Cristo.
41
Isaías 52:10
Jehová desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y
todos los confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro.
Esta cita histórica (referida a los pocos que en el presente siglo son llamados a
salvación (Mateo 22:14) y profética (referida al tiempo en que todas las
naciones oirán de las verdades del Evangelio reveladas para salvación),
vinculan es salvación al brazo de Jehová mostrado a todas las naciones:
Cristo.
***
Éxodo 4:1-9
Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni
oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová. Y Jehová dijo: ¿Qué es
eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. Él le dijo: Échala en
tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés huía de ella.
Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él
extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano. Por esto creerán
que se te ha aparecido Jehová, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham,
Dios de Isaac y Dios de Jacob. Le dijo además Jehová: Mete ahora tu mano
en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y cuando la sacó, he aquí que su
mano estaba leprosa como la nieve. Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu
42
seno. Y él volvió a meter su mano en su seno; y al sacarla de nuevo del seno,
he aquí que se había vuelto como la otra carne. Si aconteciere que no te
creyeren ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la
postrera. Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de
las aguas del río y las derramarás en tierra; y se cambiarán aquellas aguas que
tomarás del río y se harán sangre en la tierra.
43
En este punto puede verse que dicha señal registrada en la Escritura se refiere
precisamente al papel de Cristo, el brazo de Dios, Su diestra, Su mano, “el
cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que
aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho
semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí
mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual
Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo
nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están
en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que
Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2:6-11).
Así que la mano sana que se vuelve leprosa es ese despojo que de su
naturaleza divina hizo Cristo para hacerse semejante a nosotros y ser cargado
con nuestros pecado, para después de ocultarse un breve tiempo aparecerá de
nuevo en toda su gloria y majestad, o como lo dice Pablo escribiendo a los
hebreos, “Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos;
y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que
le esperan” (Hebreos 9:28).
***
44
Salmos 98
1
Cantad a Jehová cántico nuevo,
Porque ha hecho maravillas;
Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo.
2
Jehová ha hecho notoria su salvación;
A vista de las naciones ha descubierto su justicia.
3
Se ha acordado de su misericordia y de su verdad para con la casa de
Israel;
Todos los términos de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.
4
Cantad alegres a Jehová, toda la tierra;
Levantad la voz, y aplaudid, y cantad salmos.
5
Cantad salmos a Jehová con arpa;
Con arpa y voz de cántico.
6
Aclamad con trompetas y sonidos de bocina,
Delante del rey Jehová.
7
Brame el mar y su plenitud,
El mundo y los que en él habitan;
8
Los ríos batan las manos,
Los montes todos hagan regocijo
9
Delante de Jehová, porque vino a juzgar la tierra.
Juzgará al mundo con justicia,
Y a los pueblos con rectitud.
45
referencia a Cristo fungiendo como intermediario de ellas, ahora bien ¿hay
más referencias escriturales que soporten la idea de Cristo como imagen de la
intervención de Dios en la historia de la humanidad?
46
La plenitud de la Deidad
Pablo, en su primer carta a Timoteo, señala respecto del Padre, que es “el
único […] que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha
47
visto ni puede ver…”, siendo necesario, a la luz de todas las interacciones
registradas en la Escritura, que Alguien hubiese fungido representante en Su
nombre, ese Alguien, como se ha establecido, sólo puede ser Cristo “porque
en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Colosenses 2:9).
Con todo y todo no son esas las únicas referencias escriturales a las que uno
podría referirse, hay más, referencias que por cierto si se deja de lado la
premisa de este libro de que Cristo es quien actuaba en el Antiguo Testamento
a nombre del Padre, no hay manera de explicar.
Isaías 43:10
Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para
que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí
no fue formado dios, ni lo será después de mí.
La cita anterior, leída sin mayor detenimiento, pareciera no tiene nada que
aportar el tema que se está desarrollando en la presente obra, más sin
embargo, si uno se detiene a analizarla más detenidamente se verá que la
misma arroja luz a lo que se ha venido argumentando.
“Vosotros sois mis testigos, dice Jehová”, así comienza la cita, pero luego
agrega algo que sonaría extraño para quien no entendiera la revelación que del
Padre se ha recibido en todos los tiempos a través de Jesucristo: “y mi siervo
que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy;
antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí”. De nuevo léase la
cita. En ella Dios señala a sus oyentes que ellos son Sus testigos, pero luego
agrega que también lo es Su siervo -un testigo es quien puede dar un
48
testimonio de algo, en este caso del Padre-, pero la parte realmente
determinante es la que sigue cuando señala que ese siervo ha sido escogido
“para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy”, es decir, ese
siervo, identificado con Cristo, es por medio de Quien los creyentes
conocerían, creerían y entenderían la naturaleza del Padre.
Salmos 91:4
Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y
adarga es su verdad.
49
La expresión como tal va dirigida a Jerusalén, luego Jesús circunscribe lo que
va a señalar reclamándole a Su pueblo “que matas a los profetas y apedreas a
los que se te envían”, así que ya se tiene el contexto, pero luego la parte que
sigue es la que arroja luz sobre el tema de la presente obra pues Cristo señala,
“¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como reúne la gallina a sus pollitos
debajo de sus alas, pero no quisiste!”, ¿en qué momentos, referidos a la
historia de Israel, relacionada con profetas y enviados de Dios, podrían
señalarse los intentos por reunir a los suyos “como reúne la gallina a sus
pollitos debajo de sus alas”?, la única respuesta es en lo que conocemos como
el Antiguo Testamento.
Lucas 11:49
Por eso la sabiduría de Dios también dijo: Les enviaré profetas y
apóstoles; y de ellos, a unos matarán y a otros perseguirán,
En el mismo orden de ideas relativo a las veces en que Dios, por medio de
Cristo, envió profetas y emisarios a Su pueblo, siendo rechazados por ellos, se
tiene esta cita de Lucas que señala lo mismo, más sin embargo aquí es
50
interesante que señala que es la sabiduría de Dios la que decide ese curso de
acciones, ahora bien ¿qué o más bien Quién es esta sabiduría de Dios? “pero
nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente
tropezadero, y para los gentiles locura; más para los llamados, así judíos como
griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios” (1 Corintios 1:23-24)
Proverbios 8:22-31
Jehová me poseía en el principio, Ya de antiguo, antes de sus obras.
Eternamente tuve el principado, desde el principio, Antes de la tierra. Antes
de los abismos fui engendrada; Antes que fuesen las fuentes de las muchas
aguas. Antes que los montes fuesen formados, Antes de los collados, ya había
sido yo engendrada; No había aún hecho la tierra, ni los campos, Ni el
principio del polvo del mundo. Cuando formaba los cielos, allí estaba yo;
Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo; Cuando afirmaba los cielos
arriba, Cuando afirmaba las fuentes del abismo; Cuando ponía al mar su
estatuto, Para que las aguas no traspasasen su mandamiento; Cuando
establecía los fundamentos de la tierra, Con él estaba yo ordenándolo todo, Y
era su delicia de día en día, Teniendo solaz delante de él en todo tiempo. Me
regocijo en la parte habitable de su tierra; Y mis delicias son con los hijos de
los hombres.
51
1 Pedro 1:10-11
Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros,
inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación,
escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo
que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de
Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos.
Zacarías 12:10
Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén,
espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y
llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como
quien se aflige por el primogénito.
52
El capítulo 12 de Zacarías inicia señalando que es Jehová Quien le habla al
profeta, el primer versículo no deja lugar a dudas: “Profecía de la palabra de
Jehová acerca de Israel. Jehová, que extiende los cielos y funda la tierra, y
forma el espíritu del hombre dentro de él, ha dicho:” (Zacarías 12:1), más sin
embargo en el versículo 10 se tiene esa expresión que, sin la comprensión que
se tiene de Cristo como revelador en todos los tiempos y en todos los lugares
del Padre, no puede entenderse, ¿por qué?, porque dicha cita, después de
señalar en boca de Jehová “derramaré sobre la casa de David, y sobre los
moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración”, indica “y mirarán a
mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito,
afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito”. ¿Cómo podría
ser Jehová a Quien Su pueblo traspasó?, con la comprensión que hasta ahorita
se tiene se entiende que la referencia es a Cristo, quien es imagen de Dios y en
quien habita la plenitud de la Divinidad y quien en todos los tiempos ha
actuado en nombre del Padre para revelarle, pero aun así la misma cita
presenta indicios, que aunado al entendimiento anterior, permite redondear la
idea, esto cuando se consideran las referencias al hijo unigénito y al
primogénito, que escrituralmente sólo aplican a Cristo.
Jeremías 6
9
Así dijo Jehová de los ejércitos: Del todo rebuscarán como a vid el
resto de Israel; vuelve tu mano como vendimiador entre los sarmientos.
10
¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan? He aquí que sus
oídos son incircuncisos, y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de
Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman.
11
Por tanto, estoy lleno de la ira de Jehová, estoy cansado de
contenerme; la derramaré sobre los niños en la calle, y sobre la reunión
53
de los jóvenes igualmente; porque será preso tanto el marido como la
mujer, tanto el viejo como el muy anciano.
12
Y sus casas serán traspasadas a otros, sus heredades y también sus
mujeres; porque extenderé mi mano sobre los moradores de la tierra,
dice Jehová.
13
Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno
sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son
engañadores.
El versículo 10 señala en boca de Jehová “he aquí que la palabra de Jehová les
es cosa vergonzosa”. Es interesante que Jehová no diga “he aquí que mi
palabra les es cosa vergonzosa” sino que diga “he aquí que la palabra de
Jehová les es cosa vergonzosa”, como si de algo ajeno a Él se tratara o de más
bien Alguien diferente a Él. Pero más rara, sin el entendimiento del tema
desarrollado en la presente obra, lo que inmediatamente dice la cita anterior en
el versículo 11 cuando señala “Por tanto, estoy lleno de la ira de Jehová”. De
igual forma que anteriormente es interesante que Jehová no diga “estoy lleno
mi ira” sino que diga “estoy lleno de la ira de Jehová” como si de algo ajeno a
Él se tratase o más bien un sentimiento de Alguien diferente a Él.
54
El entendimiento de Cristo como imagen de Dios en Quien habita la plenitud
de la Divinidad permite comprender que la expresión anterior involucra a
dicho revelador, Cristo, y que las expresiones señaladas hacen énfasis a ese
reflejo perfecto y santo en Él del carácter del Padre.
Jueces 13:18
Y el ángel de Jehová respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre, que
es admirable?
Isaías 9:6
Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su
hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte,
Padre Eterno, Príncipe de Paz.
55
En este punto tal vez alguien señale que la cita claramente señala que se
trataba de un ángel, más sin embargo hay que entender que la palabra ángel
viene del hebreo ְךל פ ל ֵַׁ֑֙מ, mal·’aḵ, que quiere decir mensajero, siendo que lo que
Dios desea revelar a los hombres puede hacerlo por medio de propiamente
ángeles, como ha sido el caso en otras ocasiones en la Escritura, o por medio
de Su Hijo quien de igual forma lleva Su mensaje aunque actúa, a diferencia
de los ángeles, plenamente en nombre de Dios. Mayores referencias a Cristo
como el Ángel [mensajero] de Jehová, pueden encontrarse en las Escrituras.
Veamos.
Jueces 2:1
El ángel de Jehová subió de Gilgal a Boquim, y dijo: Yo os saqué de
Egipto, y os introduje en la tierra de la cual había jurado a vuestros
padres, diciendo: No invalidaré jamás mi pacto con vosotros
Malaquías 4:4
Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb
ordenanzas y leyes para todo Israel.
Hechos 7:35
A este Moisés, a quien habían rechazado, diciendo: ¿Quién te ha puesto
por gobernante y juez?, a éste lo envió Dios como gobernante y
libertador por mano del ángel que se le apareció en la zarza.
56
Hechos 7:38
Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el
ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que
recibió palabras de vida que darnos;
Hechos 7:53
vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la
guardasteis.
Hebreos 2:2
Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda
transgresión y desobediencia recibió justa retribución,
Aquí se tienen seis citas referidas al ángel de Jehová quien sacó a Israel de
Egipto y por medio del cual el Pueblo de Dios recibió la Ley, ¿a Quién podría
estarse refiriendo a propiamente ángeles de Dios o a Su Hijo como Su
mensajero?
Malaquías 3:1
He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de
mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis,
y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho
Jehová de los ejércitos.
57
el camino delante de mí”. ¿Juan el bautista preparó el camino para que Jehová
viniera?, no, lo preparó para Cristo, pero si es Cristo Quien en todos los
tiempos y lugares ha revelado al Padre, la expresión aquí en primera persona
está correctamente aplicada. Pero hay más ya que la cita continua señalando
“vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel
del pacto, a quien deseáis vosotros”, esta es una referencia mesiánica, una
profecía sobre Cristo cuando viniera en la carne, más sin embargo véase que
se señala a ese Señor que vendría después del mensajero que previamente
sería enviado como “el ángel del pacto”, es decir, Aquel por medio del cual el
pacto fue recibido, así que redondeando todas las ideas, si esta cita sólo puede
ser aplicable a Cristo, ese ángel [mensajero] del pacto sólo puede ser aplicable
a Él, por lo que de nuevo se reitera la premisa de que al Padre nadie le ha visto
ni oído siendo que ha sido el Hijo Quien en todos los tiempos y todos los
lugares lo ha revelado.
En este punto tal vez para algunos ya no implique mayor problema el aceptar
o al menos considerar la posibilidad, de ver a Cristo como Quien en todo los
tiempos y todos los lugares ha interactuado con la humanidad a nombre del
Padre, pero lo que sí puede ocasionar tal vez un conflicto es aceptar la realidad
de verle refiriéndose a si mismo como Jehová, ¿no sería eso una ostentación
inaceptable?
Primeramente hay que señalar que Cristo no se abroga del nombre de Dios por
sí mismo sino que el Padre se lo concede para que actúe en Su nombre, es así
que las referencias a Jehová deben ser entendidas dichas por Cristo pero
referidas al Padre. Secularmente cuando alguien da un poder para que un
tercero actúe en su nombre todos los actos de este último de pleno derecho son
58
adjudicados al primero, algo así en el caso de Cristo Quien, actuando con
poder y según la voluntad del Padre, le revela Su verdad a la humanidad. Esta
idea tiene de igual forma referentes escriturales. Veamos.
Éxodo 23:20-21
He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el
camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. Guárdate
delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará
vuestra rebelión, porque mi nombre está en él.
De nueva cuenta esta cita hace referencia al ángel de Jehová como Aquel que
sacó a Israel de Egipto, como ya se vio, la referencia es a Cristo como el ángel
[mensajero] de Dios, pero lo interesante de esto es la manera en que termina la
exhortación contenida en la cita anterior: “porque mi nombre está en él”. Así
que ese ángel [mensajero], Cristo, al tener de parte de Dios Su nombre en Él,
actúa como intermediador con pleno derecho, majestad y autoridad.
Zacarías 3:1-2
Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de
Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. Y dijo
Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha
escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del
incendio?
59
La cita de Zacarías hace referencia a una visión dónde Josué, el sumo
sacerdote, está ante el ángel de Dios, estando de igual forma presente Satanás,
y generándose un diferendo entre dicho ángel y el Enemigo. Lo interesante de
la cita es la manera en que el ángel de Jehová reprende a Satanás: “Y dijo
Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás”, ¿cómo puede decir Jehová
a Satanás que Jehová le responda como si se tratara de otra persona?, de igual
forma, si se señala que se trata del ángel de Jehová, ¿por qué en la admonición
que este le hace a Satanás la cita señala que “dijo Jehová a Satanás”?, ¿era
Jehová o era el ángel de Jehová? El entendimiento previo permite comprender
que este ángel [mensajero] de Jehová, sobre el cual está el nombre de Jehová y
que por lo mismo puede ostentarse como tal, es Cristo, revelador del Padre en
todos los tiempos y lugares, de otra forma no se comprende y obliga, como
algunas tradiciones lo han hecho, a generar versiones escriturales que cambian
“Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda” por “Y dijo [el ángel de] Jehová
a Satanás: Jehová te reprenda”, agregando “el ángel de" para hacer
cognitivamente más aceptable la idea.
60
adjudicables a Cristo, tal como dice Pablo escribiendo a los hebreos y
poniendo en boca de Cristo la expresión “…Anunciaré a mis hermanos tu
nombre…” (Hebreos 2:12).
***
Juan 14:15
Si me amáis, guardad mis mandamientos
Sin comprender que la legislación divina que el Pueblo de Israel tenía incluían
los Diez Mandamientos, la Ley de Dios, eterna, vigente, permanente, así como
las leyes mosaicas, temporales, ya no vigentes, transitorias, muchos al leer
aquellas citas del Nuevo Testamento que señalan a la ley como algo
cancelado, superado, clavado, suponen que se refiere a ambas legislaciones sin
entender que las referencias son a las leyes mosaicas, no a la Ley de Dios 1.
1
Para un discernimiento de la cuestión relativa a la Ley de Dios, vigente, válida, actual, y las leyes mosaicas
canceladas, superadas, clavadas, se sugiere la obra “Muerto a la ley por la Ley –Temporalidad y perpetuidad
de las leyes de Dios-”. Descargar gratis sin compromiso ni seguimiento en [Link], Menú
Libros, Sección Ebooks Gratis, Apartado Cristianismo.
61
Es así que cuando leen la cita anterior referida a los mandamientos de Cristo
refuerzan el pensamiento comentado y señalan que lo que ahora rige son esas
directrices dadas para la vida material y espiritual por Cristo, pero ¿es correcta
esta forma de pensar?, ¿Cristo tiene unos mandamientos, mandamientos que
son diferentes a los del Padre?, ¿ya no está vigente la Ley de Dios sino los
mandamientos de Cristo?
Juan 14
7
Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le
conocéis, y le habéis visto.
8
Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
9
Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has
conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo,
pues, dices tú: Muéstranos el Padre?
62
10
¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que
yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que
mora en mí, él hace las obras.
…
15
Si me amáis, guardad mis mandamientos;
…
21
El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquél es el que me ama;
y el que me ama, será amado de mi Padre, y yo le amaré, y me
manifestaré a él.
…
23
Respondió Jesús, y díjole: El que me ama, mi palabra guardará; y mi
Padre le amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.
24
El que no me ama, no guarda mis palabras: y la palabra que habéis
oído, no es mía, sino del Padre que me envió.
25
Estas cosas os he hablado estando con vosotros.
…
31
Empero para que conozca el mundo que amo al Padre, y como el
Padre me dio el mandamiento, así hago. Levantaos, vamos de aquí,
Juan 7:16
Jesús entonces les respondió y dijo: Mi enseñanza no es mía, sino del
que me envió.
63
Juan 12:49
Porque yo no he hablado por mi propia cuenta, sino que el Padre
mismo que me ha enviado me ha dado mandamiento sobre lo que he de
decir y lo que he de hablar.
Es así que Cristo, como la imagen del Dios invisible (Colosenses 1:15),
muestra al Padre – por eso la expresión de Juan 14:9 El que me ha visto a mí,
ha visto al Padre-, es así como los mandamientos a los que hace referencia
Jesús son los mismos del Padre, revelados por el primero desde la creación y
confirmados mediante el pacto con Su pueblo.
Con todo y todo, y esto hay que acláralo, Cristo ha engrandecido y dado lustre
a la Ley (Isaías 42:21), por lo que la aplicación de la misma ha sido ampliado
a todos los ámbitos del ser humano a niveles de perfección y santidad:
64
25
Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él
en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al
alguacil, y seas echado en la cárcel.
26
De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último
cuadrante.
27
Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.
28
Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla,
ya adulteró con ella en su corazón.
29
Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de
ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu
cuerpo sea echado al infierno.
30
Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti;
pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu
cuerpo sea echado al infierno.
31
También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de
divorcio.
32
Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de
fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada,
comete adulterio.
33
Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino
cumplirás al Señor tus juramentos.
34
Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque
es el trono de Dios;
35
ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén,
porque es la ciudad del gran Rey.
36
Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un
solo cabello.
65
37
Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto,
de mal procede.
38
Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
39
Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te
hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
40
y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la
capa;
41
y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él
dos.
42
Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo
rehúses.
43
Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu
enemigo.
44
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os
maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os
ultrajan y os persiguen;
45
para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace
salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e
injustos.
46
Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No
hacen también lo mismo los publicanos?
47
Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más?
¿No hacen también así los gentiles?
48
Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los
cielos es perfecto.
***
66
Con el entendimiento que se tiene de que las referencias escriturales al rostro,
la palabra o el brazo de Dios, es decir aquellas interacciones visibles, audibles,
e incluso ambas o ninguna pero identificables de Dios para con la humanidad,
son referencias a Cristo, la plenitud de la Divinidad, léase el siguiente salmo
que es una confirmación de las intervenciones de Cristo, como revelador del
Padre, a lo largo de la historia de la humanidad.
Salmos 80
1
Oh Pastor de Israel, escucha;
Tú que pastoreas como a ovejas a José,
Que estás entre querubines, resplandece.
2
Despierta tu poder delante de Efraín, de Benjamín y de Manasés,
Y ven a salvarnos.
3
Oh Dios, restáuranos;
Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
4
Jehová, Dios de los ejércitos,
¿Hasta cuándo mostrarás tu indignación contra la oración de tu pueblo?
5
Les diste a comer pan de lágrimas,
Y a beber lágrimas en gran abundancia.
6
Nos pusiste por escarnio a nuestros vecinos,
Y nuestros enemigos se burlan entre sí.
7
Oh Dios de los ejércitos, restáuranos;
Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
8
Hiciste venir una vid de Egipto;
Echaste las naciones, y la plantaste.
9
Limpiaste sitio delante de ella,
E hiciste arraigar sus raíces, y llenó la tierra.
67
10
Los montes fueron cubiertos de su sombra,
Y con sus sarmientos los cedros de Dios.
11
Extendió sus vástagos hasta el mar,
Y hasta el río sus renuevos.
12
¿Por qué aportillaste sus vallados,
Y la vendimian todos los que pasan por el camino?
13
La destroza el puerco montés,
Y la bestia del campo la devora.
14
Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora;
Mira desde el cielo, y considera, y visita esta viña,
15
La planta que plantó tu diestra,
Y el renuevo que para ti afirmaste.
16
Quemada a fuego está, asolada;
Perezcan por la reprensión de tu rostro.
17
Sea tu mano sobre el varón de tu diestra,
Sobre el hijo de hombre que para ti afirmaste.
18
Así no nos apartaremos de ti;
Vida nos darás, e invocaremos tu nombre.
19
¡Oh Jehová, Dios de los ejércitos, restáuranos!
Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
68
permita representar en una sola imagen todo lo visto en los apartados
precedentes, es decir, la idea de Cristo como imagen de la intervención de
Dios en la historia de la humanidad?
69
El Tabernáculo
Tabernáculo, es una palabra que deriva del hebreo, ְךיֵ֑ שרמ, mishkán, y significa
morada, vivienda, tabernáculo.
2
Para un discernimiento de la simbología subyacente al Tabernáculo se sugiere la obra “El tabernáculo de
reunión - Una fotografía dinámica de la familia de Dios-”. Descargar gratis sin compromiso ni seguimiento en
[Link], Menú Libros, Sección Ebooks Gratis, Apartado Cristianismo.
70
Las primeras referencias a la palabra tabernáculo las encontramos en Éxodo y
se refiere al santuario móvil construido por los israelitas bajo las instrucciones
dadas por Dios a Moisés en el Monte Sinaí.
Éxodo 25:8-9: Y que hagan un santuario [mishkán, ]ְךיֵ֑ שרמpara mí, para
que yo habite entre ellos. Conforme a todo lo que te voy a mostrar,
[conforme] al diseño del tabernáculo [mishkán, ]ְךיֵ֑ שרמy al diseño de
todo su mobiliario, así [lo] haréis.
Éxodo 25:9
Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseño del tabernáculo, y el
diseño de todos sus utensilios, así lo haréis.
Éxodo 25:40
Mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte.
71
Éxodo 26:30
Y alzarás el tabernáculo conforme al modelo que te fue mostrado en el
monte.
Hebreos 8
1
Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que
tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la
Majestad en los cielos,
2
ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el
Señor, y no el hombre.
3
Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y
sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tenga algo que
ofrecer.
4
Así que, si estuviese sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote,
habiendo aún sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley;
5
los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales,
como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo,
diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha
mostrado en el monte.
72
para mayor énfasis en lo que al tema de la presente obra se refiere el mismo
versículo aclara “como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el
tabernáculo”.
Esto permite entender que el centro de todo el diseño del Tabernáculo gira
alrededor del Arca, de hecho, como se verá más delante, la misma está
ubicada en el lugar santísimo, espacio de relevancia preponderante en el
Tabernáculo mismo y el los ritos relacionados.
Éxodo 25
10
Harán también un arca de madera de acacia, cuya longitud será de dos
codos y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de codo y
medio.
11
Y la cubrirás de oro puro por dentro y por fuera, y harás sobre ella una
cornisa de oro alrededor.
12
Fundirás para ella cuatro anillos de oro, que pondrás en sus cuatro
esquinas; dos anillos a un lado de ella, y dos anillos al otro lado.
13
Harás unas varas de madera de acacia, las cuales cubrirás de oro.
14
Y meterás las varas por los anillos a los lados del arca, para llevar el
arca con ellas.
15
Las varas quedarán en los anillos del arca; no se quitarán de ella.
73
16
Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré.
17
Y harás un propiciatorio de oro fino, cuya longitud será de dos codos
y medio, y su anchura de codo y medio.
18
Harás también dos querubines de oro; labrados a martillo los harás en
los dos extremos del propiciatorio.
19
Harás, pues, un querubín en un extremo, y un querubín en el otro
extremo; de una pieza con el propiciatorio harás los querubines en sus
dos extremos.
20
Y los querubines extenderán por encima las alas, cubriendo con sus
alas el propiciatorio; sus rostros el uno enfrente del otro, mirando al
propiciatorio los rostros de los querubines.
21
Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás el
testimonio que yo te daré.
22
Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio,
de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo
lo que yo te mandare para los hijos de Israel.
Para entender el significado del Arca es necesario saber qué contenía la misma,
es decir, para qué fue hecha, cuál era su finalidad. Es cierto que sobre la
misma Dios se revelaba (v. 22), pero el Arca en sí, ¿qué uso tenía? El
74
versículo 21 menciona que dentro de la misma se pondría el testimonio que
Dios mismo daría, ¿cuál es ese testimonio? Éxodo 31:18 menciona que “dio
[Dios] a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos
tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios”, de igual
forma Éxodo 34:29 señala que “aconteció que descendiendo Moisés del monte
Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, no
sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado
con Dios”, es así como el testimonio que se colocaría dentro del Arca se
refería a los Diez Mandamientos de la Ley de Dios escritos en las dos tablas
de piedra. Éxodo 40:20 señala al respecto que una vez que se concluyó el
Tabernáculo y todo lo relacionado con él, “[Moisés] tomó el testimonio y lo
puso dentro del arca, y colocó las varas en el arca, y encima el propiciatorio
sobre el arca.” Así que dentro del Arca se encontraban las tablas de la Ley de
Dios, referidas en la Escritura como el testimonio.
Ahora bien, ¿eran las tablas de la Ley de Dios lo único que contenía el Arca?
Hebreos 9:4 señala “…el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la
que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que
reverdeció, y las tablas del pacto”
75
Aarón delante del testimonio, para que se guarde por señal a los hijos
rebeldes; y harás cesar sus quejas de delante de mí, para que no mueran”
El Maná era el alimento con el cual de manera milagrosa Dios proveyó para
alimentar a Su pueblo mientras anduvieron por el desierto rumbo a la tierra
prometida. Éxodo 16:31 señala del Maná que “…era como semilla de
culantro, blanco, y su sabor como de hojuelas con miel”. Sobre esto la
Escritura señala que “dijo Moisés a Aarón: Toma una vasija y pon en ella un
gomer de maná, y ponlo delante de Jehová, para que sea guardado para
vuestros descendientes”.
Así que todo lo anterior permite entender que el Arca tenía un fin en sí misma
y que era precisamente el de contener las tablas de la Ley de Dios, la vara de
Aharón y el Maná, ¿podrá servirnos esto para comprender qué representaba el
Arca? Veamos.
Las tablas de la Ley tienen una correlación con la función de Moisés, de hecho
las tablas de la Ley no fueron dadas a Aharón, sino a Moisés, y Moisés trajo al
Pueblo de Israel el mensaje que Dios le había dado. Moisés es señalado por la
Escritura, en boca de Dios mismo, como profeta, siendo así que las tablas de
la Ley tienen un referente relacionado con la función de profeta.
76
reverdecida se colocó en el Arca, es así como la misma apunta a la función de
sacerdote.
Las tablas de la Ley de Dios que contenía el Arca están relacionadas con la
función de profeta, la vara de Aharón que reverdeció está relacionada con la
función de sacerdote, ¿qué función es la que haría falta de las que se han
considerado relacionadas con Cristo? Así es. La función de rey. ¿Podrá ser el
Maná, que es lo tercero que el Arca contenía, una figura relacionada con esta
función? Así es. Tal como Hebreos 9:4 señala al respecto, dentro del Arca
77
estaba contenido el Maná dentro de una urna de oro. El oro es símbolo de la
realeza, muchos pasajes de la Escritura señala esto, tanto en su connotación
natural referida a los reyes de Israel, como en su connotación trascendental
referida a Dios mismo como rey (Salmos 47:7) y a Su Hijo como rey de reyes
(1 Timoteo 6:15). Es así como la urna de oro apunta a la función monárquica.
Pero hay más. La urna de oro contiene, a diferencia de los otros dos objetos
colocados en el Arca -las tablas de la Ley de Dios y la vara de Aharón-, otro
elemento que permite entender a qué se refiere el Arca, o más bien a quién.
Respecto de la urna de oro que estaba en el Arca junto con las tablas de la Ley
de Dios y la vara de Aharón, la Escritura señala que la misma contenía el
Maná. ¿A qué o a quién se refiere el Maná? El Maná tiene un fuerte
simbolismo, de hecho un único simbolismo, relacionado con Cristo, el pan del
cielo (Juan 6:48, 51), pero a diferencia del Maná que sólo daba vida física,
Cristo, hablando precisamente de esto señala que “vuestros padres comieron el
maná en el desierto, y murieron. Este es el pan que desciende del cielo, para
que el que de él come, no muera” (Juan 6:49-50=. Es así como la urna de oro
que estaba en el Arca se refiere a la función monárquica, pero el Maná que
estaba dentro de dicha urna habla precisa, exclusiva y específicamente, como
sombra e imagen, de Cristo. Siendo así que siguiendo esta misma línea de
pensamiento, el resto de lo que contenía el Arca, las tablas de la Ley de Dios y
la vara de Aharón, están de igual forma referidas al papel de Cristo,
conjuntando todo, como profeta, sacerdote y rey.
Por esto era menester entender, las tres funciones relativas a Cristo y que en su
momento se analizaron como profeta, sacerdote y rey, siendo de esta forma
que lo que contenía el Arca, las tablas de la Ley de Dios, la vara de Harón que
reverdeció y la urna de oro conteniendo el Maná, hacían referencia a las tres
78
funciones a desempeñar de manera perfecta y santa por Cristo: profeta,
sacerdote y rey.
Ahora bien, esas tres cosas que contenía el Arca, las tablas de la Ley de Dios,
la vara de Aharón y la urna de oro conteniendo el Maná, apuntaban a las
funciones de profeta, sacerdote y rey, siendo que el Maná de la urna de oro
apunta hacia Cristo por ende los otros dos objetos también, con todo y todo sin
símbolo de las tres funciones que ya se han mencionado, funciones
desempeñadas de manera perfecta y santa por Cristo, es así como puede
responderse la pregunta inicial ¿a qué representaba el Arca? O más bien, ¿a
quién? Siendo la respuesta, con base en lo comentado, a Cristo. El Arca
representaba a Cristo, los tres objetos que contenía el Arca representaban las
tres funciones a desempeñar por Cristo.
Sin pretender ahondar mucho sobre estos puntos, mucho antes de iniciar Dios
los pactos con Su pueblo, primero en Abraham y con mayor énfasis en Sinaí,
tenemos la existencia de Melquisedec, rey y sacerdote de Salem (Génesis
14:18), lo interesante es que una vez añadida la ley mosaica, no podía una
misma persona ostentar el reinado y el sacerdocio siendo que estos recaían
sobre dos personas diferentes (2 Crónicas 26:3, 16-21), pero cuando en Jesús
se restablece el sacerdocio de Melquisedec ambas figuras de nuevo recaen
sobre una sola persona (1 Timoteo 6:15; Hebreos 2:17).
79
La función de profeta, si bien puede ser una figura desempeñada de manera
exclusiva por una persona, también es inherente a la función de sacerdote y la
función de rey en el sentido de exhortar, redargüir, corregir, enseñar. Dicho de
otra forma un profeta puede no ser sacerdote, un profeta puede no ser rey, pero
un sacerdote necesariamente será un profeta, un rey necesariamente será un
profeta, en el sentido de exhortar, redargüir, corregir, enseñar desde su
posición.
Profeta
La función de profeta, entendida como la de aquel llamado a proclamar la
verdad del Padre, es fácilmente identificable en Cristo, con todo y todo la
Escritura, tanto las profecías como las declaraciones testimoniales de quienes
conocieron a Jesús y las suyas propias confirman esto.
Deuteronomio 18:15-19
Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará
Jehová tu Dios; a él oiréis; conforme a todo lo que pediste a Jehová tu
Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oír la voz
de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera.
Y Jehová me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho. Profeta les
levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras
en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Mas a cualquiera
80
que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré
cuenta.
Esta profecía que Dios mismo dio a Moisés, se refería precisamente al papel
de Cristo cuando éste viniera al mundo. Esto está claramente explicado por
Pedro cuando el día de Pentecostés, dirigiéndose a la multitud, sobre Cristo
declara:
Hechos 3:22-23
Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará
profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las
cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será
desarraigada del pueblo.
Lucas 7:16
El temor se apoderó de todos, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran
profeta ha surgido entre nosotros, y: Dios ha visitado a su pueblo.
Mateo 21:11
Y la gente decía: Este es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea.
Juan 6:14
81
La gente entonces, al ver la señal que Jesús había hecho, decía:
Verdaderamente este es el Profeta que había de venir al mundo.
Juan 7:40
Entonces algunos de la multitud, cuando oyeron estas palabras, decían:
Verdaderamente este es el Profeta.
Juan 9:17
Entonces dijeron otra vez al ciego: ¿Qué dices tú de Él, ya que te abrió
los ojos? Y él dijo: Es un profeta.
Si bien las citas anteriores no dejan lugar a dudas de la figura de Jesús como
profeta, tenemos sus propios dichos que al respecto así lo atestiguan:
Lucas 13:33
Sin embargo, debo seguir mi camino, hoy, mañana y pasado mañana;
porque no puede ser que un profeta muera fuera de Jerusalén.
Sacerdote
82
La función sacerdotal de Cristo, aunque escrituralmente es clara, implica
reconocer la cuestión de los dos sacerdocios y las dos leyes, de igual forma
conocer la correcta secuencia de preponderancia entre las tres funciones de
profeta, sacerdote y rey.
Salmos 110:4
Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, según
el orden de Melquisedec.
Hebreos 5:6
Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre, según
el orden de Melquisedec
Hebreos 6:20
…donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho, según el
orden de Melquisedec, sumo sacerdote para siempre.
Hebreos 7:15
83
Y esto es aún más evidente, si a semejanza de Melquisedec se levanta
otro sacerdote,
Hebreos 7:11
Ahora bien, si la perfección era por medio del sacerdocio levítico (pues
sobre esa base recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad {había} de que
se levantara otro sacerdote según el orden de Melquisedec, y no
designado según el orden de Aarón?
Hebreos 7:23
Los sacerdotes [anteriores] eran más numerosos porque la muerte les
impedía continuar
Hebreos 7:26
Porque convenía que tuviéramos tal sumo sacerdote: santo, inocente,
inmaculado, apartado de los pecadores y exaltado más allá de los cielos,
Hebreos 3:2
El cual fue fiel al que le designó, como también lo fue Moisés en toda la
casa de Dios.
Rey
84
en la Escritura, así como las profecías que aún están por cumplirse señalan
esto.
Salmos 2:6
Pero yo mismo he consagrado a mi Rey sobre Sion, mi santo monte.
Zacarías 9:9
Regocíjate sobremanera, hija de Sion. Da voces de júbilo, hija de
Jerusalén. He aquí, tu rey viene a ti, justo y dotado de salvación,
humilde, montado en un asno, en un pollino, hijo de asna.
Números 24:17
Lo veo, pero no ahora; lo contemplo, pero no cerca; una estrella saldrá
de Jacob, y un cetro se levantará de Israel que aplastará la frente de
Moab y derrumbará a todos los hijos de Set.
Números 24:19
De Jacob [saldrá] el que tendrá dominio, y destruirá al remanente de la
ciudad.
Miqueas 5:2
Pero tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de
ti me saldrá el que ha de ser gobernante en Israel. Y sus orígenes son
desde tiempos antiguos, desde los días de la eternidad.
85
Esta última profecía es retomada por Mateo en su Evangelio cuando al
referirse al lugar de nacimiento de Jesús señala:
Mateo 2:6
`` Y tú, Belén, de la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los
príncipes de Judá; porque de ti saldrá un guiador, que apacentará[a] a mi
pueblo Israel”
Juan 1:49
Natanael le respondió: Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de
Israel.
Juan 12:13
…tomaron ramas de palmera y salieron a recibirle, y clamaban:
¡Hosanna!, ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de
Israel!
Mateo 2:2
¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su
estrella en el oriente y hemos venido a adorarle.
86
Mateo 27:11
Y Jesús compareció delante del gobernador, y éste le interrogó,
diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y Jesús le dijo: Tú [lo] dices.
Marcos 15:2
Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondiendo El, le
dijo: Tú [lo] dices.
Lucas 23:3
Pilato entonces le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y
{Jesús} respondiéndole, dijo: Tú [lo] dices.
Juan 18:33
Entonces Pilato volvió a entrar al Pretorio, y llamó a Jesús y le dijo:
¿Eres tú el Rey de los judíos?
Mateo 27:37
Y pusieron sobre su cabeza la acusación contra El, que decía: ESTE ES
JESUS, EL REY DE LOS JUDÍOS.
Lucas 23:38
Había también una inscripción sobre El, [que decía:] ESTE ES EL REY
DE LOS JUDÍOS.
87
Marcos 15:26
Y la inscripción de la acusación contra Él decía: EL REY DE LOS
JUDÍOS.
Juan 19:19
Pilato también escribió un letrero y lo puso sobre la cruz. Y estaba
escrito: JESUS EL NAZARENO, EL REY DE LOS JUDÍOS.
Ahora bien, y esto es muy importante tenerlo en cuenta, las tres funciones
anteriores son inherentes a la persona de Jesús y las tres coexisten en el mismo
de manera continua, pero en la temporalidad cada una de ella tiene una
preponderancia sobre las demás, es decir, Cristo es profeta, sacerdote y rey,
pero en el transcurso de la historia de la salvación cada una de las funciones
anteriores tiene preeminencia.
88
forma en su papel monárquico definía y establecía las reglas aplicables para
quien lo reconociese como Señor (Lucas 6:46; Mateo 7:21; Juan 14:15, 21),
más sin embargo en ese entonces su papel preponderante era de profeta.
Es así como las funciones de profeta, sacerdote y rey son inherentes a Jesús,
más sin embargo cada una de ellas, en el Plan de Dios, tiene un carácter
preponderante sin excluir el ejercicio de las demás.
89
Sobre esto es interesante como es que los regalos que llevaron los sabios de
oriente a Jesús cuando nació eran oro, incienso y mirra (Mateo 2:11), de nueva
cuenta la Escritura registraba una verdad de la persona de Jesús y las
funciones inherentes a su persona que realizaría: el oro tiene la connotación de
la realeza, la función de rey, el incienso tiene la connotación del culto
religioso, la función de sacerdote, y la mirra, por eliminación correspondería a
la función de profeta, el hecho de que sea la mirra la asignada para esta
función tiene su significado con la muerte, ya que la mirra se usaba para
preparar los cuerpos de los muertos, y dado que en la función como profeta es
en la única que por una sola vez y para siempre Cristo experimentó la muerte,
es a esta a la que corresponde esta sustancia.
Cuando Cristo vino vemos que en Israel existía una gran expectativa respecto
del Mesías prometido, pero dicha expectativa era eminentemente monárquica,
es decir, un Mesías que vendría para sacudir el yugo que en ese entonces
tenían de Roma y para establecer el Reino de Israel, incluso sus discípulos
tenían esa idea (Hechos 1:6). Cuando Jesús muere, muchos de los que
esperaban esa era monárquica bajo la guía del Mesías esperado se sienten
decepcionados, tristes, abatidos, de nuevo: esto incluso entre sus seguidores
(Lucas 24:13-35).
Sobre esta última cita es importante ver lo que se ha comentado: como existía
una expectativa de instauración de la monarquía mesiánica en Israel, incluso
90
entre los seguidores de Jesús, misma que se siente decepcionada a la muerte
del Señor. Aún más importante es ver como Jesús, a estos discípulos, les abre
el entendimiento mediante su explicación para que entendieran como es que el
Mesías tenía primero que morir y resucitar, es decir, desempeñar el papel
sacerdotal expiatorio previo a desempeñar de manera preponderante su
función monárquica.
En la actualidad puede darse por hecho que las funciones establecidas para
desempeñar por el Mesías, con un carácter preponderante, tenían que ser, en
ese orden: profeta, sacerdote y rey, más sin embargo en el Israel de Su tiempo
esto no era así. Si bien la Escritura, como vimos, contiene referencias hacia
estas tres funciones, los estudiosos de las mismas no entendían la manera de
congeniar las mismas, máxime cuando se presentaba por una parte un Mesías
sufriente, abatido, y por otra un Mesías poderoso, victorioso. La solución a
esto, como Cristo revela a los discípulos en el camino a Emaús, estriba en,
como se ha comentado, entender que las tres funciones del Mesías, profeta,
sacerdote y rey, tenían un verificativo de cumplimiento temporal
preponderante y consecutivo.
Pero para terminar de entender que las tres funciones del Mesías, profeta,
sacerdote y rey, tenían un verificativo de cumplimiento temporal
preponderante y consecutivo, aparte de todo lo que la Escritura, como se ha
mostrado, revela, puede de igual forma hacerse uso de la capacidad de
razonamiento que Dios mismo nos ha dado. Veamos.
Si tomamos las tres funciones que la Escritura nos revela del Mesías, profeta,
sacerdote y rey, y vemos en qué consisten, puede comprenderse que sólo
91
existe una forma, una única forma, de ordenarlas de manera relevante,
coherente y pertinente. La función de profeta consiste en revelar la verdad que
el Padre desea transmitir, la función de sacerdote consiste en interceder entre
los hombres y Dios y lograr la reconciliación de los primeros ante el Padre, y
la función de rey consiste en regir en un territorio, sobre súbditos y bajo
ciertas leyes. Ahora bien, ¿cómo podemos ordenar estas tres funciones para
que las mismas sean relevantes, coherentes y pertinentes? La respuesta es una
sola: profeta, sacerdote y rey.
92
Si bien este ejercicio permite a través de la razón llegar al ordenamiento
correcto de las tres funciones mesiánicas, no es la razón por si la que nos lleva
a ello, sino que la razón viene a confirmar lo que la Escritura ya ha revelado
de las tres funciones mesiánicas. De igual manera pueden intentarse otros
acomodos de las tres funciones mesiánicas pero sólo uno permite ordenarlas
de manera relevante, pertinente y coherente: una primera función, profeta, que
revela la verdad del Padre; una segunda función, la de sacerdote, que
reconcilia a los transgresores de la verdad del Padre revelada por el Mesías en
su función de profeta; y una tercera función, la de rey, que rige sobre un
territorio, sobre súbditos que al ser reconciliados por la función sacerdotal del
Mesías pueden formar parte de ese reino y con leyes que lo rigen.
Después de este paréntesis sobre Cristo como profeta, sacerdote y rey, como
puede verse los tres objetos que apuntaban a las tres funciones que
desempeñaría el Mesías estaban contenidos en el Arca, en una sola Arca, no
entres Arcas sino en una sola, ¿y esto que tiene que ver? Pues que dichas tres
funciones sería desempeñadas por una misma persona, y de nuevo ¿esto qué
tiene que ver? Pues nada más y nada menos que si no se entiende esto no
puede comprenderse el papel del Mesías, tal cual le pasó al Pueblo de Israel.
93
Las profecías que la Escritura consigna sobre el Mesías presentan lo mismo a
un Mesías sufriente que a un Mesías triunfante.
94
13
pecados; el castigo de nuestra paz fue Porque he entesado para mí a Judá
sobre él, y por su llaga fuimos como arco, e hice a Efraín su flecha,
nosotros curados. y despertaré a tus hijos, oh Sion,
6
Todos nosotros nos descarriamos contra tus hijos, oh Grecia, y te
como ovejas, cada cual se apartó por pondré como espada de valiente.
14
su camino; más Jehová cargó en él el Y Jehová será visto sobre ellos, y
pecado de todos nosotros. su dardo saldrá como relámpago; y
7
Angustiado él, y afligido, no abrió Jehová el Señor tocará trompeta, e irá
su boca; como cordero fue llevado al entre torbellinos del austro.
15
matadero; y como oveja delante de Jehová de los ejércitos los
sus trasquiladores, enmudeció, y no amparará, y ellos devorarán, y
abrió su boca. hollarán las piedras de la honda, y
8
Por cárcel y por juicio fue quitado; y beberán, y harán estrépito como
su generación, ¿quién la contará? tomados de vino; y se llenarán como
Porque fue cortado de la tierra de los tazón, o como cuernos del altar.
16
vivientes, y por la rebelión de mi Y los salvará en aquel día Jehová
pueblo fue herido. su Dios como rebaño de su pueblo;
9
Y se dispuso con los impíos su porque como piedras de diadema
sepultura, más con los ricos fue en su serán enaltecidos en su tierra.
17
muerte; aunque nunca hizo maldad, Porque ¡cuánta es su bondad, y
ni hubo engaño en su boca. cuánta su hermosura! El trigo
10
Con todo eso, Jehová quiso alegrará a los jóvenes, y el vino a las
quebrantarlo, sujetándole a doncellas.
padecimiento. Cuando haya puesto su
vida en expiación por el pecado, verá
linaje, vivirá por largos días, y la
95
voluntad de Jehová será en su mano
prosperada.
96
Pero la imagen de un Mesías sufriente y de un Mesías triunfante no son
contradictorias sino que apuntan a diferentes fases de la labor de Mesías que
en su momento serían desempeñadas, fases que tiene su entendimiento y
comprensión en las funciones de profeta, sacerdote y rey contenidas a manera
de imágenes en los objetos que eran contenidos por el Arca.
Del Arca se dice que la misma estaría hecha de madera (v. 10) cubierta de oro
por dentro y por fuera (v. 11). La madera es un símbolo escritural referido a la
naturaleza humana (Mateo 12:33; Salmos 1:3; Jueces 9:8-10; Jeremías 17:7-8;
Isaías 55:12), mientras que el oro es una referencia directa a la naturaleza
divina (Hageo 2:8; Isaías 62:3; Salmos 21:3), dado que ya quedó establecido
que el Arca representa a Cristo y el contenido de la misma a sus tres funciones
-profeta, sacerdote y rey-, no es difícil entender el simbolismo subyacente al
material del Arca, Jesús Hijo del Hombre (Mateo 20:28; Marcos 8:38; Lucas
18:8; Juan 6:53), Jesús Hijo de Dios (Romanos 1:4; 1 Juan 5:10). Con todo y
todo existe otro simbolismo aplicable a cada uno de los llamados y elegidos
97
que sean encontrados fieles, simbolismo que se tratará más delante pues la
comprensión del significado del Tabernáculo y su contenido debe hacerse en
dos sentidos: de adentro hacia afuera, que es el que se está siguiendo, y
posteriormente de afuera hacia adentro.
El versículo 10 señala respecto de las medidas del Arca que estas serían de dos
codos y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de codo y medio.
Todo bien hasta ahí, pero el Arca incluye una tapa que la Escritura llama
propiciatorio, tapa cuyas medidas de igual forma deben ser consideradas como
parte de las medidas del Arca en sí, pero ¿qué encontramos respecto del
propiciatorio?, lo que escrituralmente hallamos es que las medidas del mismo
están incompletas. El versículo 17 señala respecto de las medidas del
propiciatorio que las mismas son de longitud dos codos y medio y de ancho
codo y medio, pero no menciona nada de la altura.
98
La tapa del Arca, el propiciatorio, también es llamado al Trono de la
Misericordia (Éxodo 25:17-22; Levítico 16:2; Hebreos 4:16), así que al no
presentarse una medida referida a la altura de dicho propiciatorio, el cual se
refiere a la misericordia divina, implica que la misma no tiene límite, no es
cuantificable, esta misericordia infinita es un atributo del Padre, atributo que
Su Hijo refleja como imagen del Dios Vivo (Colosenses 1:15).
Para mover el Arca el versículo 12 señala que se harían para ella cuatro anillos
de oro mismos que serían puestos en sus cuatro esquinas: dos anillos a un lado
de ella, y dos anillos al otro lado. Para comprender el simbolismo aunado a
esto hay que entender el uso de lo mismo: los anillos serían usados para que el
Arca pudiera ser desplazada de un lugar a otro. El Arca representa a Cristo,
pero quienes la tenían que llevar era los israelitas, visto simbólicamente indica
que hacia dónde vayan los elegidos deben llevar a Cristo.
99
Es interesante como algunos grupos evangélicos hacen un énfasis en el Nuevo
Testamento, mientras que otros grupos judaizantes hacen un énfasis en el
Antiguo Testamento, este énfasis es excluyente ya que la contraparte o es
dejada fuera o demeritada, pero a quienes la Escritura llama santos son
aquellos que tienen los Mandamientos de Dios y el Testimonio de Jesús
(Revelación 14:12), es decir, tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo
Testamento, entendiendo testamento como Pacto.
El complemento de los anillos del Arca para poder desplazarla eran las varas
de madera recubiertas de oro que pasándose entre loa primeros servían para
transportar el Arca (v. 14 y 15). La vara escrituralmente hablando tiene el
simbolismo de rectitud, de justicia que es puesta a prueba (Mateo 22:14;
Lucas 12:32; 2 Corintio 10:13; 1 Pedro 4:12-14; 17-19; Cfr. Revelación 17:1,
15; Habacuc 3:6), siendo así que solamente lo justos, los que obran con
rectitud, no considerando sus propios pensamientos sino la voluntad del Padre,
son aquellos que precisamente son considerados para llevar el Arca, para
100
mostrar con su hechos la fe que se tiene (Santiago 2:18), de igual forma las
varas son de madera cubiertas de oro, es decir, la naturaleza humana cubierta
de la naturaleza divina.
Sin ser parte del Arca, pero sí entregando simbolismo sobre la misma, sobre
ella debía haber dos querubines, una a cada extremo cubriendo con sus alas el
propiciatorio y si bien cada uno estaba frente al otro, ambos mirarían hacia el
Arca (v. 18 al 20). Esto tiene un fuerte simbolismo que devela ese ámbito
espiritual que sin la Escritura sería imposible comprender.
Hebreos 1:6 señala que del Hijo el Padre dice a los ángeles que le adoren, de
igual forma la Palabra de Dios señala que los ángeles ansían conocer el
Evangelio (1 Pedro 1:12), así ambos querubines representan esa realidad
espiritual que reconoce en Cristo al Hijo de Dios y que a la vez está
expectante del desarrollo y develación del plan de salvación.
Los últimos dos versículos referidos al Arca señalan aspectos que ya se han
considerados, el versículo 21 señala que dentro del Arca estaría el testimonio
que Dios mimo daría, esto es, Su Ley, las dos tablas conteniendo Sus diez
mandamientos. Junto con la Ley de Dios, como ya se vio y ya se comentó,
también se pondría en el Arca la vara de Aharón y una vasija de oro
conteniendo el maná. El versículo 21 señala que sobre el Arca, encima del
101
propiciatorio, entre los dos querubines, Dios mismo se revelaría, es decir,
Dios se revelaría a través de Cristo, revelación que expectantes esperaban los
mismos Ángeles, revelación que tendría un fin sobre el cual se volverá más
delante y que tiene que ver con cada uno de los hijos llamados a salvación:
“allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio… todo lo
que yo te mandare para los hijos de Israel”, es decir, el plan que Dios mismo
tiene para que Sus elegidos lleguen a ser lo que Él pensó desde la eternidad:
Su familia.
La entrada del Tabernáculo al lugar santo y de igual forma la entrada del lugar
santo al lugar santísimo, tenían una cortina de azul, púrpura, carmesí y lino
torcido (Éxodo 26:31, 36) -de nuevo estos colores, ¿qué significarán?
102
Por otro lado, el perímetro del Atrio mide 300 codos en total de largo (100 de
cada lado sur y norte –o sea 200 en total- y 50 codos de cada lado occidental y
oriental –o sea 100 en total-), de igual forma ese perímetro mide cinco codos
de altura, así se tiene que el área del perímetro del Atrio mide 1,500 codos en
total (resultantes de multiplicar 300 codos de largo del perímetro del Atrio por
sus cinco codos de altura).
Por último, considerando las medidas del lugar santísimo que eran de 10
codos de largo, por 10 codos de ancho, por 10 codos de alto, siguiendo la
misma argumentación que para el lugar santo, se tiene que el volumen del
lugar santísimo es de 1,000 codos (resultante de multiplicar 10 codos de largo,
por 10 codos de ancho, por 10 codos de alto).
103
Aparte de las medidas en sí, hay que considerar que las mismas van
apareciendo ante cualquiera que accediese al Tabernáculo en ese orden, es
decir, primero se encontraría uno con el perímetro del Tabernáculo, luego con
el lugar santo, y luego con el lugar santísimo. En ese orden de ideas, ¿dónde
encontramos una sucesión cronológica de eventos relacionados con los
números 1,500, 2,000 y 1,000? Para el estudioso de las Escrituras esto no
representa mayor problema pues la historia misma de la salvación entrega de
manera específica, y no sólo específica sino incluso exclusiva para evitar
confusiones, esa sucesión numérica, a saber: 1,500 años relativos a la era de
las leyes mosaicas, 2,000 años relativos a la era de la iglesia, y 1,000 años
relativos al milenio.
El siguiente paso cronológico era la era de la iglesia de Dios, donde las leyes
mosaicas habían dejado de tener vigencia en su forma material, pero la Ley de
Dios, Sus Diez Mandamientos, al ser eternos, seguían y seguirán vigentes.
104
El último paso cronológico, aún por venir, se refiere al lugar santísimo, a la
era relativa al milenio donde comienza el Reino de Dios, donde sigue vigente
Su Ley, pero Su Pueblo, Su iglesia, Su familia, ha sido transformada
gloriosamente pudiéndole adorar de manera perfecta y santa.
La puerta de acceso al Atrio del Tabernáculo estaba dada por una cortina de
veinte codos, de azul, púrpura y carmesí, y lino torcido (Éxodo 38:18, ¿qué
significará esto?, curiosamente tanto la puerta de entrada del Tabernáculo, la
que permite ingresar al lugar santo, como la de la entrada del lugar santo al
lugar santísimo, presentan el mismo diseño (Éxodo 26:31, 36), ¿qué
significará?, ¿habrá alguna relación entre las puertas?
En este punto no debe ser muy difícil concordar que el espacio más importante
del Tabernáculo era el lugar santísimo y que lo más importante de ese lugar
era el Arca, la cual como en su momento se dijo, representa a Cristo en sus
manifestaciones como profeta, sacerdote y rey, ¿habrá alguna relación de esto
con el diseño de la puerta de entrada al Atrio del Tabernáculo, con el diseño
de las puertas de ingreso al lugar santo y al lugar santísimo?, lo que permitirá
entender y enlazar dos puntos, es decir, al inicio del Tabernáculo, dado por la
puerta de acceso al Atrio, y el final del mismo dado por el Arca contenida en
el lugar santísimo, así como el resto de puertas y cubiertas, es entender qué
significa esa primera puerta de acceso.
105
Dado que se está hablando del plan de salvación de Dios para con la
humanidad, con Su familia, ¿cuál es la puerta de acceso para esto?, ¡Cristo!,
así es, la puerta por la que se entra a la salvación y con ello a formar parte de
la familia de Dios es Cristo (Juan 10:9), no hay otro nombre dado a los
hombres con el que se alcance salvación (Hechos 4:12), este entendimiento
permite enlazar la entra al Tabernáculo dado por la puerta de acceso al Atrio
con el fin del mismo que es el Arca contenida en el lugar santísimo, de igual
forma concordar esto con la Escritura que menciona que todo fue hecho por Él
y para Él (Colosenses 1:16) y que Él es el el primogénito de toda creación
(Colosenses 1:15 ) y que tiene primacía en todo (Colosenses 1:18)
Ahora bien, la puerta estaba dada por una cortina de azul, púrpura y carmesí, y
lino torcido, ya se vio que el lino son las acciones justas de los santos, siendo
Cristo el primogénito de muchos hermanos (Romanos 8:29), entonces que
significarán los colores azul, púrpura y carmesí? Si todo el diseño del
Tabernáculo lleva al punto focal del lugar santo y en el del Arca, ¿qué relación
puede haber entre este lugar y aquellos tres colores de la puerta de acceso al
Atrio del Tabernáculo?, la misma pregunta va dirigiendo la atención para que
pueda ser respondida, para mayor claridad: los tres colores de la puerta de
entrada al Atrio del Tabernáculo, dado que son diferentes entre sí y si bien son
mencionados como parte de la puerta misma también son diferenciados entre
ellos ¿a qué grupo de tres cosas puede estarse refiriendo que de igual forma
formen parte de una sola entidad pero sean diferentes entre sí? La respuesta
obvia, y no sólo obvia sino evidente en cuanto a la finalidad última del diseño
del Tabernáculo, es al Arca y su contenido.
106
Como se vio en su momento el Arca contenía las tablas de la ley, la vara de
Aharón y una vasija de oro conteniendo el maná, de igual forma como ya se
vio, esas tres cosas representaban a Cristo en sus funciones preponderantes,
cronológicas y sucesivas de profeta, sacerdote y rey, funciones que, como se
dijo, la simbología de estar contenidas en una sola Arca implicaban que serían
desempeñadas por una sola persona: Jesús.
Es así como los tres colores de la puerta de entrada al Atrio del Tabernáculo,
así como las puertas de entrada al lugar santo y al lugar santísimo, apuntan a
lo que se encontraría al final del mismo: El Arca y su contenido, en este
sentido se mantiene y refuerza la idea de que la puerta de acceso al Atrio del
Tabernáculo, así como las puertas de entrada al lugar santo y al lugar
santísimo, representa a Cristo, que los tres colores de ella son las tres
funciones relativas a su ministerio que visto como una sola cosa, o más bien,
desempeñado por una sola y una misma persona, es el lino blanco, las
acciones justas de los santos, en este caso del Santo de santos: Jesús, de igual
forma la tres puertas (atrio, lugar santo, lugar santísimo) apuntan a los tres
momentos claves de la historia de la salvación.
107
¿Y qué se sabe? Si se toma el Lugar Santo, la era de la iglesia, y dado que la
puerta significa Cristo, se comprende que dicha era fue abierta por Él teniendo
Su persona preponderancia en la misma como sacerdote. ¿Qué más se sabe?
Si se toma el Lugar Santísimo, la era milenial, y dado que la puerta significa
Cristo, se comprende que dicha era será abierta por Él teniendo Su persona
preponderancia en la misma como rey. Y con estas dos comprensiones, ¿qué
es lo que se puede saber? Si se toma el Atrio del Tabernáculo, la era de las
leyes mosaicas, y dado que la puerta es Cristo, se comprende que dicha era fue
abierta por Él teniendo Su persona preponderancia en la misma como profeta.
Siendo así que el papel protagónico de Cristo en las dos eras que no presentan
mayor problema de entendimiento –la era de la iglesia y la era milenial-,
permiten entender que dicho protagonismo necesaria y forzosamente tuvo que
haber sido de igual forma en la era de las leyes mosaicas, con lo la
intervención de Dios en la historia de la humanidad en esos 1,500 años de la
misma puede entenderse –de hecho solo puede entenderse- como realizada
por Cristo en Su nombre, como imagen del Dios invisible (Colosenses 1:15).
108
Conclusión
Que el Santo Espíritu de nuestro Padre Dios que mora en nosotros nos ilumine
y fortalezca para crecer en el conocimiento del Padre y de Su Hijo, a través de
la Palabra escrita y de la Palabra hecha carne, para Su mayor gloria, para
testimonio de las naciones y para nuestra propia edificación, conforme a la
voluntad del Padre y para Su mayor gloria en Cristo Jesús.
109
Paz a vos
110
La imagen del Dios invisible
-el Hijo unigénito como revelador de Dios Padre-
Primera edición
Todas las citas bíblicas de esta publicación han sido tomadas de la Reina-
Valera 1960. Utilizado con permiso.
111