¿Cómo puedo convertirme en un joven
más responsable?
El solo hecho de que alguien exprese esta pregunta me indica que ya es
un joven responsable, y que seguramente es mucho más responsable
de lo que cree o le han dicho.
Según los diccionarios, una persona responsable es aquella que
«cumple sus obligaciones» y «pone cuidado y atención en lo que hace
o
decide».
Lo que deberías hacer entonces es analizar, a la luz de las Escrituras, si
es que estas cumpliendo con tus obligaciones en las distintas áreas
de tu vida, y si es que lo estás haciendo de la manera que a Dios le
agrada: «Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el
Señor
…» Colosenses 3.23.
Revisa primeramente cómo estás cumpliendo con tus obligaciones para
con el Señor. Si apartas cada día un tiempo para pasar a solas con Él,
orando y leyendo la Biblia, buscando su guía para todas las decisiones
que debes tomar. Si te congregas, asistes regularmente a las reuniones
de tu iglesia, y participas en las actividades. Si compartes tu fe con
otros y eres un buen testimonio como creyente.
Sobre todo, no debes olvidar que ante Dios eres responsable de utilizar
los dones y talentos que te ha dado de tal manera que den fruto. Te
animo a leer la parábola en Mateo 25.14-30, para motivarte en la
decisión de ser responsable ante el Señor al hacer uso de tus dones.
Luego examina el área de la familia, fijándote si es que estás cumpliendo
con la obligación de honrar a tus padres, si eres un buen hermano, si
pones cuidado al realizar las tareas que tus padres te encomiendan y lo
haces de buena gana. Ahora analiza cómo eres en tus estudios, si
prestas atención en las clases y cumples siempre con las tareas
asignadas, si no faltas a los cursos y estudias para los exámenes con
esmero.
También es importante ser responsable como amigo, mantener la
palabra empeñada, ser fiel para guardar un secreto, acompañar en las
dificultades …
No debes olvidar que también debes ser responsable al cuidar tu
cuerpo, alimentándote correctamente, haciendo deportes, evitando los
hábitos perjudiciales para la salud y las actividades peligrosas, y
descansando lo suficiente.
Ahora que tienes claro qué significa ser responsable, puedes repasar
esta lista y evaluar en qué cosas estás fallando, para poder ir
corrigiéndolas con la ayuda del Señor. Acepta con humildad la
corrección de quienes te aman y te aconsejan con sabiduría, porque
pueden estar
viendo en ti cosas que tú no ves.
¡Anímate! Dado que Dios puso en tu corazón ese deseo de ser más
responsable, sabes que cuentas con su apoyo «pues Dios es quien
produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla
su buena voluntad.» Filipenses 2.13