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La Ratita Presumida

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Veronica Najera
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—No sé, no sé, ¿tú por las noches qué ruido haces?

—Yo cacareo así: quiquiriquí —respondió el gallo.

—¡Ay, no!, contigo no me casaré, me asusto, me asusto


—replicó la ratita con un tono muy indiferente.

Se fue el gallo y apareció el perro:

— Ratita, ratita tú que eres tan bonita, ¿te quieres casar


conmigo?
LA RATITA PRESUMIDA
Y la ratita le dijo:
Érase una vez una ratita que era muy presumida. Un día
estaba barriendo su casita, cuando de repente encontró —No sé, no sé, ¿tú por las noches qué ruido haces?
en el suelo algo que brillaba: era una moneda de oro. La
ratita la recogió del suelo y dichosa se puso a pensar qué —Yo ladro así: guau, guau — respondió el perro.
se compraría con la moneda.
—¡Ay, no!, contigo no me casaré, me asusto, me asusto
“Ya sé, me compraré caramelos. ¡Oh no!, se me caerán —replicó la ratita sin ni siquiera mirarlo.
los dientes. Pues me compraré pasteles. ¡Oh no! me
dolerá la barriguita. Ya sé, me compraré un lacito de Se fue el perro y apareció el cerdo.
color rojo para mi rabito.”
— Ratita, ratita tú que eres tan bonita, ¿te quieres casar
La ratita guardó la moneda en su bolsillo y se fue al conmigo?
mercado. Una vez en el mercado le pidió al tendero un
trozo de su mejor cinta roja. La compró y volvió a su Y la ratita le dijo:
casita.
—No sé, no sé, ¿tú por las noches qué ruido haces?
Al día siguiente, la ratita se puso el lacito en la colita y
salió al balcón de su casa para que todos pudieran —Yo gruño así: oinc, oinc— respondió el cerdo.
admirarla. En eso que aparece un gallo y le dice:
—¡Ay, no!, contigo no me casaré, me asusto, me asusto
— Ratita, ratita tú que eres tan bonita, ¿te quieres casar —replicó la ratita con mucho desagrado.
conmigo?
El cerdo desaparece por donde vino, llega un gato blanco
Y la ratita le dijo: y le dice a la ratita:
— Ratita, ratita tú que eres tan bonita, ¿te quieres casar
conmigo?

Y la ratita le dijo:

—No sé, no sé, ¿tú por las noches qué ruido haces?

—Yo maúllo así: miau, miau— respondió el gato con un


maullido muy dulce.

—¡Ay, sí!, contigo me casaré, tienes un maullido muy


dulce.

La ratita muy emocionada, se acercó al gato para darle


un abrazo y él sin perder la oportunidad de hacerse a
buen bocado, se abalanzó sobre ella y casi la atrapa de
un solo zarpazo.

La ratita pegó un brinco y corrió lo más rápido que pudo.


De no ser porque la ratita no solo era presumida sino
también muy suertuda, esta hubiera sido una muy triste
historia.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.


– ¡Qué bien! Yo tampoco le temo ya al lobo feroz –
comentó a todos aquellos con los que se iba
encontrando.

El mayor de los hermanos, en cambio, era sensato y


tenía muy buenas ideas. Quería hacer una casa
confortable, pero sobre todo indestructible, así que fue a
la ciudad, compró ladrillos y cemento, y comenzó a
construir su nueva vivienda. Día tras día, el cerdito se
afanó en hacer la mejor casa posible.
LOS TRES CERDITOS Sus hermanos no entendían para qué se tomaba tantas
molestias.
Había una vez tres cerditos que vivían al aire libre cerca
del bosque. A menudo se sentían inquietos porque por – ¡Mira a nuestro hermano! – le decía el cerdito pequeño
allí solía pasar un lobo malvado y peligroso que al mediano – Se pasa el día trabajando en vez de venir a
amenazaba con comérselos. jugar con nosotros.
Un día se pusieron de acuerdo en que lo más prudente – Pues sí. ¡Vaya tontería! No sé para qué trabaja tanto
era que cada uno construyera una casa para estar más pudiendo hacerla en un periquete… Nuestras casas han
protegidos. quedado fenomenal y son tan válidas como la suya.
El cerdito más pequeño, que era muy vago, decidió que El cerdito mayor, los escuchó.
su casa sería de paja. Durante unas horas se dedicó a
apilar cañitas secas y en un santiamén, construyó su – Bueno, cuando venga el lobo veremos quién ha sido el
nuevo hogar. Satisfecho, se fue a jugar. más responsable y listo de los tres – le dijo a modo de
advertencia.
– ¡Ya no le temo al lobo feroz! – les dijo a sus hermanos.
Tardó varias semanas y le resultó un trabajo agotador,
El cerdito mediano era un poco más decidido que el pero sin duda el esfuerzo mereció la pena. Cuando la
pequeño, pero tampoco tenía muchas ganas de trabajar. casa de ladrillo estuvo terminada, el mayor de los
Pensó que una casa de madera sería suficiente para hermanos se sintió orgulloso y se sentó a contemplarla
estar seguro, así que se internó en el bosque y acarreó mientras tomaba una refrescante limonada.
todos los troncos que pudo para construir las paredes y
el techo. En un par de días la había terminado y muy – ¡Qué bien ha quedado mi casa! Ni un huracán podrá
contento, se fue a charlar con otros animales. con ella.
Cada cerdito se fue a vivir a su propio hogar. Todo fue tan grande que pegó un aullido desgarrador y salió
parecía tranquilo hasta que una mañana, el más disparado de nuevo al tejado. Con el culo enrojecido,
pequeño que estaba jugando en un charco de barro, vio huyó para nunca más volver.
aparecer entre los arbustos al temible lobo. El pobre
cochino empezó a correr y se refugió en su recién – ¿Veis lo que ha sucedido? – regañó el cerdito mayor a
estrenada casita de paja. Cerró la puerta y respiró sus hermanos – ¡Os habéis salvado por los pelos de caer
aliviado. Pero desde dentro oyó que el lobo gritaba: en las garras del lobo! Eso os pasa por vagos e
inconscientes. Hay que pensar las cosas antes de
– ¡Soplaré y soplaré y la casa derribaré! hacerlas. Primero está la obligación y luego la diversión.
Espero que hayáis aprendido la lección.
Y tal como lo dijo, comenzó a soplar y la casita de paja
se desmoronó. El cerdito, aterrorizado, salió corriendo ¡Y desde luego que lo hicieron! A partir de ese día se
hacia casa de su hermano mediano y ambos se volvieron más responsables, construyeron una casa de
refugiaron allí. Pero el lobo apareció al cabo de unos ladrillo y cemento como la de su sabio hermano mayor y
segundos y gritó: vivieron felices y tranquilos para siempre.

– ¡Soplaré y soplaré y la casa derribaré!

Sopló tan fuerte que la estructura de madera empezó a


moverse y al final todos los troncos que formaban la casa
se cayeron y comenzaron a rodar ladera abajo. Los
hermanos, desesperados, huyeron a gran velocidad y
llamaron a la puerta de su hermano mayor, quien les
abrió y les hizo pasar, cerrando la puerta con llave.

– Tranquilos, chicos, aquí estaréis bien. El lobo no podrá


destrozar mi casa.

El temible lobo llegó y por más que sopló, no pudo mover


ni un solo ladrillo de las paredes. ¡Era una casa muy
resistente! Aun así, no se dio por vencido y buscó un
hueco por el que poder entrar.

En la parte trasera de la casa había un árbol centenario.


El lobo subió por él y de un salto, se plantó en el tejado y
de ahí brincó hasta la chimenea. Se deslizó por ella para
entrar en la casa, pero cayó sobre una enorme olla de
caldo que se estaba calentado al fuego. La quemadura
- Amiga hormiga, tengo frío y hambre, ¿no me darías
algo de comer? Tú tienes mucha comida y una casa
caliente, mientras que yo no tengo nada.

- Dime amiga cigarra, ¿qué hacías tú mientras yo


madrugaba para trabajar? ¿Qué hacías cuando cargaba
con granos de trigo de acá para allá?, respondió la
hormiga.

- Cantaba y cantaba bajo el sol - contestó la cigarra.

- Pues si cantabas en el verano, ahora baila durante el


invierno.

Y le cerró la puerta, dejando fuera a la cigarra, que había


aprendido la lección.

LA CIGARRA Y LA HORMIGA Moraleja: no debemos ser perezosos. Hay que


La cigarra era feliz disfrutando del verano sin hacer otra esforzarse y no esperar que los demás trabajen para
cosa que tomar el sol. Mientras tanto su amiga y vecina, nosotros.
una pequeña hormiga, pasaba el día entero trabajando,
recogiendo alimentos.

- ¿No te cansas de tanto trabajar? Descansa un rato


conmigo mientras canto algo para ti.? Le decía la cigarra
a la hormiga. o Cigarra

- Deberías recoger provisiones para el invierno y dejar de o Hormiga


holgazanear. 
o Sol
La cigarra se reía y seguía cantando sin hacer caso a su o Verano
amiga.
o Invierno
Hasta que un día, al despertarse, sintió el frío intenso del
invierno. Comenzó a sentir hambre, pero la nieve cubría o Hambre
los campos. Vio a lo lejos la casa de su vecina la
hormiga, y se acercó a pedirle ayuda.
Enseguida, la liebre se adelantó muchísimo, tanto que se
detuvo al lado del camino y se sentó a descansar. Varias
veces repitió lo mismo, le dejó ventaja y nuevamente
emprendió su veloz marcha. 

Confiada en su velocidad, la liebre se tumbó bajo un


árbol y ahí se quedó dormida. Mientras tanto, pasito a
pasito, y tan ligero como pudo, la tortuga siguió su
camino hasta llegar a la meta. Cuando la liebre se
despertó, corrió con todas sus fuerzas, pero ya era
demasiado tarde, la tortuga había ganado la carrera.

Moraleja: no hay que burlarse jamás de los demás. 

LA LIEBRE Y LA TORTUGA

En el mundo de los animales vivía una liebre muy


orgullosa, porque era el animal más veloz. También era o Tortuga
vanidosa y constantemente se reía de la lenta tortuga.
o Liebre
Un día, a la tortuga se le ocurrió de pronto hacerle una
apuesta a la liebre. o Animales
- Estoy segura de poder ganarte una carrera - le dijo. o Árbol

La liebre, muy divertida, aceptó y todos los animales se o Meta


reunieron para presenciar la carrera. 
o Carrera
Confiando en su velocidad, la liebre dejó partir a la
tortuga y se quedó remoloneando.

Un rato después, empezó a correr, corría veloz como el


viento mientras la tortuga iba despacio, eso sí, sin parar.
- Por favor no me mates, león. Yo no quería molestarte.
Si me dejas te estaré eternamente agradecido. Déjame
marchar, porque puede que algún día me necesites –

- ¡Ja, ja, ja! – se río el león mirándole - Un ser tan


diminuto como tú, ¿de qué forma va a ayudarme? ¡No
me hagas reír!

Pero el ratón insistió una y otra vez, hasta que el león,


conmovido por su tamaño y su valentía, le dejó marchar.

Unos días después, mientras el ratón paseaba por el


bosque, oyó unos terribles rugidos que hacían temblar
las hojas de los árboles.

Rápidamente corrió hacia lugar de dónde provenía el


sonido, y se encontró allí al león, que había quedado
atrapado en una robusta red. El ratón, decidido a pagar
su deuda, le dijo:
EL LEÓN Y EL RATÓN
- No te preocupes, yo te salvaré.
Después de un largo día de caza, un león se echó a
descansar debajo de un árbol. Cuando se estaba Y el león, sin pensarlo le contestó:
quedando dormido, unos ratones se atrevieron a salir de
su madriguera y se pusieron a jugar a su alrededor. De - Pero cómo, si eres tan pequeño para tanto esfuerzo.
pronto, el más travieso tuvo la ocurrencia de esconderse
entre la melena del león, con tan mala suerte que lo El ratón empezó entonces a roer la cuerda de la red
despertó. Muy malhumorado por ver su siesta donde estaba atrapado el león, y el león pudo salvarse.
interrumpida, el león atrapó al ratón entre sus garras y El ratón le dijo:
dijo dando un rugido:
- Días atrás, te burlaste de mí pensando que nada podría
- ¿Cómo te atreves a perturbar mi sueño, insignificante hacer por ti en agradecimiento. Ahora es bueno que
ratón? ¡Voy a comerte para que aprendáis la lección! sepas que los pequeños ratones somos agradecidos y
cumplidos.
El ratón, que estaba tan asustado que no podía moverse,
le dijo temblando: El león no tuvo palabras para agradecer al pequeño
ratón. Desde este día, los dos fueron amigos para
siempre.
MORALEJA:
- Ningún acto de bondad queda sin recompensa.
- No conviene desdeñar la amistad de los humildes.

Preguntas para la comprensión de texto, para niños: Preguntas para la comprensión de texto, para niños:

1. ¿Qué ocurrió cuando un león se puso a descansar? 1. ¿Qué ocurrió cuando un león se puso a descansar?

2. ¿Por qué el león se puso malhumorado? 2. ¿Por qué el león se puso malhumorado?

3. ¿Por qué el león atrapó a un ratón? 3. ¿Por qué el león atrapó a un ratón?

4. ¿Qué dijo el ratón para que el león le dejara libre? 4. ¿Qué dijo el ratón para que el león le dejara libre?

5. ¿Qué pasó después con el león cuando paseaba por 5. ¿Qué pasó después con el león cuando paseaba por
el bosque? el bosque?

6. ¿Qué hizo el ratón para ayudar al león? 6. ¿Qué hizo el ratón para ayudar al león?

7. ¿Te ha gustado este cuento? ¿Qué has entendido de 7. ¿Te ha gustado este cuento? ¿Qué has entendido de
este cuento? este cuento?

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