Investigación sobre el manejo de conflictos.
¿Conflictos laborales? Sí, son mucho más comunes de lo que creemos. De hecho, es una
consecuencia lógica de las horas que pasamos en el trabajo junto a nuestros compañeros,
pues no todas son apacibles y distendidas. También hay espacio para los desacuerdos, las
discusiones y los conflictos.
Por supuesto que hay ambientes, tareas y disciplinas más propicios para saber como
resolver los conflictos laborales, bien sea por la intensidad de los trabajos, el ambiente
físico en el que los desarrollamos o el tipo de relaciones que se establecen en él.
Sea como sea, el manejo de conflictos internos es un recurso crucial para cualquier
empresa. Debe ser impulsado desde la dirección y liderado por ésta, apoyándose a la vez en
áreas como la de Recursos Humanos.
El manejo de conflictos parte del conocimiento de la causa que los provoca. Por lo general,
los desacuerdos o malentendidos en el lugar de trabajo suelen proceder de:
Mala comunicación: los diferentes estilos de comunicación pueden llevar a
malentendidos entre los empleados o entre el empleado y el gerente.
Diferentes valores: la falta de aceptación y comprensión de las diferentes
percepciones de la realidad o puntos de vista son fuente de conflictos.
Intereses diferentes: el conflicto ocurre cuando los trabajadores individuales
se centran exclusivamente en sus objetivos personales, ignorando las metas
organizacionales y el bienestar del equipo.
Recursos escasos: con demasiada frecuencia, los empleados sienten que tienen
que competir por los recursos disponibles para hacer su trabajo. Un entorno
caracterizado por la escasez de recursos es un lugar de trabajo donde reina el
conflicto.
Choques de personalidad: todos los entornos de trabajo están compuestos por
individuos con personalidades diferentes y, a menos que todos comprendan y
acepten el enfoque mutuo del trabajo y la resolución de problemas, se
producirán conflictos.
Desempeño deficiente: cuando uno o más individuos dentro de una unidad de
trabajo no están funcionando al nivel de rendimiento normal, el conflicto es
inevitable.
Cualquier proceso de resolución de problemas interpersonales debe
estar destinado a resolver las diferencias de manera justa, en una
etapa temprana, de manera abierta, sin represalias, y lo más cerca
posible de la fuente del conflicto.
El manejo informal de conflictos puede incluir la mediación como una
estrategia de resolución de problemas.