Instituto de ciencias y estudios
superiores de san Luis potosí
“Ascitis-
ascitis a
tensión ”
L.E Ramón Luis Aguirre Lara
Alumna: Ana Iris Turrubiartes Olvera
La ascitis es la acumulación de líquido en el abdomen, concretamente dentro de la cavidad peritoneal.
En 3 de cada 4 casos es secundaria a la cirrosis hepática. La ascitis también puede ser producida por
enfermedades renales, cardiacas, pancreáticas, tumores o infecciones como la tuberculosis.
La ascitis es el resultado final de una serie de eventos. La cirrosis del hígado es la causa más común
de la ascitis. Cuando ocurre la cirrosis, la sangre que fluye a través del hígado se bloquea. Este
bloqueo causa un aumento de la presión de la vena principal (la vena porta) que distribuye sangre de
los órganos digestivos al hígado. Esta enfermedad se llama hipertensión portal. La ascitis ocurre
cuando se desarrolla la hipertensión portal. Los riñones no pueden hacer que el cuerpo se deshaga de
suficiente sodio (sal) a través de la orina. El que el cuerpo no pueda deshacerse de sal hace que los
líquidos se acumulen en el abdomen, resultando en ascitis
Grado 1: ascitis mínima que solo se detecta por ecografía. No precisa tratamiento, si bien se recomienda
reducir la ingesta de sodio, pero si, hacer un control evolutivo, ya que el paciente puede desarrollar ascitis
más importante.
Grado 2: ascitis moderada que se manifiesta por distensión abdominal moderada. Se trata con restricción de
sodio y diuréticos.
Grado 3: ascitis severa que se manifiesta por distensión abdominal importante a tensión. Precisa tratamiento
con restricción de sodio, diuréticos y paracentesis evacuadora. Cada uno de estos grades se puede
acompañar o no de edemas en las extremidades inferiores
Complicaciones:
Dolor abdominal, malestar y dificultad para respirar. Estos problemas ocurren cuando se
acumula demasiado líquido en la cavidad del abdomen. Esto puede limitar la capacidad del
paciente de comer, andar y hacer cualquiera de las actividades diarias.
Infección. Los líquidos que se acumulan en la tripa como resultado de la ascitis puede
infectarse con bacteria. Cuando esto pasa, la enfermedad se llama peritonitis bacteriana
espontánea. Normalmente causa fiebre y dolor abdominal. El diagnóstico se suele hacer
tomando una muestra de la cavidad abdominal como ya hemos explicado antes (ej. haciendo
una paracentesis). La peritonitis bacteriana espontánea es una enfermedad seria que requiere
tratamiento con antibióticos por vía intravenosa. Después de recuperarse de esta infección, se
necesita hacer un tratamiento a largo plazo con antibióticos por vía oral para evitar que la
infección vuelva a aparecer.
Líquido en los pulmones. Esta enfermedad se llama hidrotórax hepático. El líquido abdominal
llena los pulmones (sobre todo en el lado derecho). Esto resulta en falta de aliento, tos,
hipoxemia (falta de oxígeno en la sangre) y/o malestar en el pecho. La mejor forma de tratar el
hidrotórax hepático es sacando la ascitis del abdomen mediante paracentesis.
Fallo renal. El empeoramiento de la cirrosis del hígado puede llevar a un fallo renal. Esta
enfermedad se llama síndrome hepatorrenal. Es raro, pero es una enfermedad seria y puede
llevar a tener fallo renal.
Tratamiento.
Paracentesis como tratamiento: A veces los líquidos continúan acumulándose en el abdomen a pesar
de los diuréticos y de la reducción de sal en la dieta. En estos casos, los pacientes pueden necesitar
una paracentesis para extirpar esta gran cantidad de exceso de líquido.
Cirugía. A veces se usa como tratamiento la colocación por medio de cirugía de una derivación (tubo)
entre la vena principal (vena porta) y las venas más pequeñas. Un radiólogo puede colocar una
derivación directamente a través del hígado, aliviando la hipertensión portal y disminuyendo la ascitis.
Al aumentar el flujo de sangre, todos los órganos del cuerpo son capaces de llevar a cabo su función
mejor. Por ejemplo, en los pacientes con ascitis, la mejoría de la función de los riñones ayuda al
cuerpo a eliminar el exceso de sodio (sal) y prevenir la acumulación de líquidos.
Trasplante del hígado. Este enfoque se reserva para aquellos pacientes con cirrosis muy severa cuyos
hígados están fallando.