Colección de Seguridad Física Nuclear del OIEA No 22-G
Guía de Aplicación
Gestión de la escena
de un delito radiológico
Patrocinada conjuntamente por
el OIEA, la OIPC-INTERPOL y el UNICRI
%
COLECCIÓN DE SEGURIDAD FÍSICA NUCLEAR DEL OIEA
La Colección de Seguridad Física Nuclear del OIEA trata de cuestiones de seguridad
física nuclear relativas a la prevención y detección de actos delictivos o actos intencionales
no autorizados que están relacionados con materiales nucleares, otros materiales radiactivos,
instalaciones conexas o actividades conexas, o que vayan dirigidos contra ellos, así como a la
respuesta a esos actos. Estas publicaciones son coherentes con los instrumentos internacionales
de seguridad física nuclear como la Convención sobre la Protección Física de los Materiales
Nucleares y su Enmienda, el Convenio Internacional para la Represión de los Actos de
Terrorismo Nuclear, las resoluciones 1373 y 1540 del Consejo de Seguridad de las Naciones
Unidas, y el Código de Conducta sobre la Seguridad Tecnológica y Física de las Fuentes
Radiactivas, y los complementan.
CATEGORÍAS DE LA COLECCIÓN DE SEGURIDAD FÍSICA NUCLEAR DEL OIEA
Las publicaciones de la Colección de Seguridad Física Nuclear del OIEA se clasifican
en las subcategorías siguientes:
●● Las Nociones Fundamentales de Seguridad Física Nuclear, que especifican el
objetivo del régimen de seguridad física nuclear de un Estado y sus elementos esenciales.
Estas Nociones Fundamentales sirven de base para las Recomendaciones de Seguridad Física
Nuclear.
●● Las Recomendaciones de Seguridad Física Nuclear, que establecen las medidas que
los Estados deberían adoptar para alcanzar y mantener un régimen nacional de seguridad física
nuclear eficaz y conforme a las Nociones Fundamentales de Seguridad Física Nuclear.
●● Las Guías de Aplicación, que proporcionan orientaciones sobre los medios que los
Estados pueden utilizar para aplicar las medidas enunciadas en las Recomendaciones de
Seguridad Física Nuclear. Estas guías se centran en cómo cumplir las recomendaciones
relativas a esferas generales de la seguridad física nuclear.
●● Las Orientaciones Técnicas, que ofrecen orientaciones sobre temas técnicos específicos
y complementan las que figuran en las Guías de Aplicación. Estas orientaciones se centran en
detalles relativos a cómo aplicar las medidas necesarias.
REDACCIÓN Y EXAMEN
En la preparación y examen de las publicaciones de la Colección de Seguridad Física
Nuclear intervienen la Secretaría del OIEA, expertos de Estados Miembros (que prestan
asistencia a la Secretaría en la redacción de las publicaciones) y el Comité de Orientación
sobre Seguridad Física Nuclear (NSGC), que examina y aprueba los proyectos de publicación.
Cuando procede, también se celebran reuniones técnicas de composición abierta durante
la etapa de redacción a fin de que especialistas de los Estados Miembros y organizaciones
internacionales pertinentes tengan la posibilidad de estudiar y debatir el proyecto de texto.
Además, a fin de garantizar un alto grado de análisis y consenso internacionales, la Secretaría
presenta los proyectos de texto a todos los Estados Miembros para su examen oficial durante
un período de 120 días.
Para cada publicación, la Secretaría prepara los siguientes documentos, que el NSGC
aprueba en etapas sucesivas del proceso de preparación y examen:
●● un esquema y plan de trabajo en el que se describe la nueva publicación prevista o la
publicación que se va a revisar y su finalidad, alcance y contenidos previstos;
●● un proyecto de publicación que se presentará a los Estados Miembros para que estos
formulen observaciones durante los 120 días del período de consultas;
●● un proyecto de publicación definitivo que tiene en cuenta las observaciones de los
Estados Miembros.
En el proceso de redacción y examen de las publicaciones de la Colección de Seguridad
Física Nuclear del OIEA se tiene en cuenta la confidencialidad y se reconoce que la seguridad
física nuclear va indisolublemente unida a preocupaciones sobre la seguridad física nacional
de carácter general y específico.
Un elemento subyacente es que en el contenido técnico de las publicaciones se
deben tener en cuenta las normas de seguridad y las actividades de salvaguardias del OIEA.
En particular, los Comités sobre Normas de Seguridad Nuclear pertinentes y el NSGC analizan
las publicaciones de la Colección de Seguridad Física Nuclear que se ocupan de ámbitos en
los que existen interrelaciones con la seguridad tecnológica, conocidas como documentos de
interrelación, en cada una de las etapas antes mencionadas.
GESTIÓN DE LA ESCENA
DE UN DELITO RADIOLÓGICO
GUÍA DE APLICACIÓN
Los siguientes Estados son Miembros del Organismo Internacional de Energía Atómica:
AFGANISTÁN FIJI PAKISTÁN
ALBANIA FILIPINAS PALAU
ALEMANIA FINLANDIA PANAMÁ
ANGOLA FRANCIA PAPUA NUEVA GUINEA
ANTIGUA Y BARBUDA GABÓN PARAGUAY
ARABIA SAUDITA GEORGIA PERÚ
ARGELIA GHANA POLONIA
ARGENTINA GRANADA
PORTUGAL
ARMENIA GRECIA
GUATEMALA QATAR
AUSTRALIA
AUSTRIA GUYANA REINO UNIDO DE
AZERBAIYÁN HAITÍ GRAN BRETAÑA E
BAHAMAS HONDURAS IRLANDA DEL NORTE
BAHREIN HUNGRÍA REPÚBLICA ÁRABE SIRIA
BANGLADESH INDIA REPÚBLICA
BARBADOS INDONESIA CENTROAFRICANA
BELARÚS IRÁN, REPÚBLICA REPÚBLICA CHECA
BÉLGICA ISLÁMICA DEL REPÚBLICA DE MOLDOVA
BELICE IRAQ REPÚBLICA DEMOCRÁTICA
BENIN IRLANDA DEL CONGO
BOLIVIA, ESTADO ISLANDIA REPÚBLICA DEMOCRÁTICA
PLURINACIONAL DE ISLAS MARSHALL POPULAR LAO
BOSNIA Y HERZEGOVINA ISRAEL
REPÚBLICA DOMINICANA
BOTSWANA ITALIA
JAMAICA REPÚBLICA UNIDA
BRASIL
BRUNEI DARUSSALAM JAPÓN DE TANZANÍA
BULGARIA JORDANIA RUMANIA
BURKINA FASO KAZAJSTÁN RWANDA
BURUNDI KENYA SAN MARINO
CAMBOYA KIRGUISTÁN SANTA SEDE
CAMERÚN KUWAIT SAN VICENTE Y
CANADÁ LESOTHO LAS GRANADINAS
COLOMBIA LETONIA SENEGAL
CONGO LÍBANO SERBIA
COREA, REPÚBLICA DE LIBERIA SEYCHELLES
COSTA RICA LIBIA SIERRA LEONA
CÔTE D’IVOIRE LIECHTENSTEIN SINGAPUR
CROACIA LITUANIA
SRI LANKA
CUBA LUXEMBURGO
SUDÁFRICA
CHAD MADAGASCAR
CHILE MALASIA SUDÁN
CHINA MALAWI SUECIA
CHIPRE MALÍ SUIZA
DINAMARCA MALTA TAILANDIA
DJIBOUTI MARRUECOS TAYIKISTÁN
DOMINICA MAURICIO TOGO
ECUADOR MAURITANIA TRINIDAD Y TABAGO
EGIPTO MÉXICO TÚNEZ
EL SALVADOR MÓNACO TURKMENISTÁN
EMIRATOS ÁRABES UNIDOS MONGOLIA TURQUÍA
ERITREA MONTENEGRO UCRANIA
ESLOVAQUIA MOZAMBIQUE UGANDA
ESLOVENIA MYANMAR URUGUAY
ESPAÑA NAMIBIA
UZBEKISTÁN
ESTADOS UNIDOS NEPAL
DE AMÉRICA NICARAGUA VANUATU
ESTONIA NÍGER VENEZUELA, REPÚBLICA
ESWATINI NIGERIA BOLIVARIANA DE
ETIOPÍA NORUEGA VIET NAM
EX REPÚBLICA YUGOSLAVA NUEVA ZELANDIA YEMEN
DE MACEDONIA OMÁN ZAMBIA
FEDERACIÓN DE RUSIA PAÍSES BAJOS ZIMBABWE
El Estatuto del Organismo fue aprobado el 23 de octubre de 1956 en la Conferencia sobre
el Estatuto del OIEA celebrada en la Sede de las Naciones Unidas (Nueva York); entró en vigor
el 29 de julio de 1957. El Organismo tiene la Sede en Viena. Su principal objetivo es “acelerar y aumentar la
contribución de la energía atómica a la paz, la salud y la prosperidad en el mundo entero’’.
COLECCIÓN DE
SEGURIDAD FÍSICA NUCLEAR DEL OIEA Nº 22-G
GESTIÓN DE LA ESCENA
DE UN DELITO RADIOLÓGICO
GUÍA DE APLICACIÓN
PATROCINADA CONJUNTAMENTE POR EL
ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA,
LA ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DE POLICÍA CRIMINAL–
INTERPOL Y EL INSTITUTO INTERREGIONAL DE LAS
NACIONES UNIDAS PARA INVESTIGACIONES
SOBRE LA DELINCUENCIA Y LA JUSTICIA
ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA
VIENA, 2019
DERECHOS DE AUTOR
Todas las publicaciones científicas y técnicas del OIEA están protegidas
en virtud de la Convención Universal sobre Derecho de Autor aprobada en 1952
(Berna) y revisada en 1972 (París). Desde entonces, la Organización Mundial
de la Propiedad Intelectual (Ginebra) ha ampliado la cobertura de los derechos
de autor, que ahora incluyen la propiedad intelectual de obras electrónicas y
virtuales. Para la utilización de textos completos, o parte de ellos, que figuren en
publicaciones del OIEA, impresas o en formato electrónico, deberá obtenerse la
correspondiente autorización y, por lo general, dicha utilización estará sujeta a un
acuerdo de pago de regalías. Se aceptan propuestas relativas a la reproducción
y traducción sin fines comerciales, que se examinarán individualmente. Las
solicitudes de información deben dirigirse a la Sección Editorial del OIEA:
Dependencia de Mercadotecnia y Venta
Sección Editorial
Organismo Internacional de Energía Atómica
Vienna International Centre
PO Box 100
1400 Viena, Austria
fax: +43 1 26007 22529
tel.: +43 1 2600 22417
correo electrónico: [Link]@[Link]
[Link]
© OIEA, 2019
Impreso por el OIEA en Austria
Enero de 2019
STI/PUB/1672
GESTIÓN DE LA ESCENA
DE UN DELITO RADIOLÓGICO
OIEA, VIENA, 2019
STI/PUB/1672
ISBN 978–92–0–306917–5
ISSN 2521–1803
PRÓLOGO
de Yukiya Amano
Director General
El principal objetivo que asigna al OIEA su Estatuto es el de “acelerar y
aumentar la contribución de la energía atómica a la paz, la salud y la prosperidad
en el mundo entero”. Nuestra labor supone a un tiempo prevenir la propagación
de las armas nucleares y asegurar que la tecnología nuclear esté disponible con
fines pacíficos en ámbitos como la salud o la agricultura. Es esencial que todos los
materiales nucleares y otros materiales radiactivos, así como las instalaciones que
los albergan, sean gestionados en condiciones de seguridad y estén debidamente
protegidos contra todo acto delictivo o acto no autorizado intencional.
Aunque la seguridad física nuclear es una responsabilidad que incumbe a
cada Estado, la cooperación internacional es básica para ayudar a los Estados a
implantar y mantener regímenes eficaces de seguridad física nuclear. La función
central que desempeña el OIEA para facilitar esta cooperación y prestar asistencia
a los Estados goza de gran predicamento, fiel exponente de la amplitud de su
composición, su mandato, sus singulares conocimientos técnicos y su dilatado
historial de prestación de asistencia técnica a los Estados y asesoramiento
especializado y práctico.
Desde 2006, el OIEA viene publicando obras de la Colección de Seguridad
Física Nuclear para ayudar a los Estados a instituir regímenes nacionales
eficaces de seguridad física nuclear. Estas publicaciones son un complemento
de los instrumentos jurídicos internacionales existentes en la materia, como la
Convención sobre la Protección Física de los Materiales Nucleares y su Enmienda,
el Convenio Internacional para la Represión de los Actos de Terrorismo Nuclear,
las resoluciones 1373 y 1540 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas
o el Código de Conducta sobre la Seguridad Tecnológica y Física de las Fuentes
Radiactivas.
En la elaboración de estas orientaciones participan activamente expertos
de los Estados Miembros del OIEA, lo que garantiza que den cuenta de un sentir
consensuado sobre las buenas prácticas en materia de seguridad física nuclear. El
Comité de Orientación sobre Seguridad Física Nuclear del OIEA, establecido en
marzo de 2012 e integrado por representantes de los Estados Miembros, examina
y aprueba los borradores de las publicaciones de la Colección de Seguridad
Física Nuclear a medida que se van elaborando.
El OIEA seguirá trabajando con sus Estados Miembros para que los
beneficios derivados del uso pacífico de la tecnología nuclear se hagan realidad
y deparen mayores cotas de salud, bienestar y prosperidad a las poblaciones del
mundo entero.
NOTA EDITORIAL
Las orientaciones publicadas en la Colección de Seguridad Física Nuclear del OIEA no
son vinculantes para los Estados; no obstante, los Estados pueden servirse de ellas como ayuda
para cumplir sus obligaciones en virtud de los instrumentos jurídicos internacionales así como
para cumplir sus responsabilidades en materia de seguridad física nuclear en el Estado. Las
orientaciones en las que se usan formas verbales condicionales tienen por fin presentar buenas
prácticas internacionales e indicar un consenso internacional en el sentido de que es necesario
que los Estados adopten las medidas recomendadas o medidas alternativas equivalentes.
Los términos relacionados con la seguridad física han de entenderse según las
definiciones contenidas en la publicación en que aparecen, o en las orientaciones más generales
que la publicación concreta complementa. En los demás casos, las palabras se emplean con el
significado que se les da habitualmente.
Los apéndices se consideran parte integrante de la publicación. El material que figura
en un apéndice tiene la misma jerarquía que el texto principal. Los anexos se usan para dar
ejemplos prácticos o facilitar información o explicaciones adicionales. Los anexos no son
parte integrante del texto principal.
Aunque se ha puesto gran cuidado en mantener la exactitud de la información contenida
en esta publicación, ni el OIEA ni sus Estados Miembros asumen responsabilidad alguna por
las consecuencias que puedan derivarse de su uso.
El uso de determinadas denominaciones de países o territorios no implica juicio alguno
por parte de la entidad editora, el OIEA, sobre la situación jurídica de esos países o territorios,
sus autoridades e instituciones o la delimitación de sus fronteras.
La mención de nombres de empresas o productos específicos (se indiquen o no como
registrados) no implica ninguna intención de violar derechos de propiedad ni debe interpretarse
como una aprobación o recomendación por parte del OIEA.
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
Antecedentes (1.1–1.4) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
Objetivo (1.5). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
Ámbito de aplicación (1.6–1.8). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
Estructura (1.9) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
2. PANORAMA GENERAL DE LA INVESTIGACIÓN DE UN
SUCESO RELACIONADO CON LA SEGURIDAD FÍSICA
NUCLEAR. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
Consideraciones generales (2.1–2.6). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
Notificación y activación del sistema de respuesta (2.7–2.12). . . . . . . 6
Gestión de la escena de un delito radiológico (2.13–2.16). . . . . . . . . . 8
Examen forense (2.17). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
Actividades de investigación (2.18–2.25). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10
Información pública (2.26–2.27). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
3. MARCO PARA LA GESTIÓN DE LA ESCENA DE UN
DELITO RADIOLÓGICO. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
Consideraciones generales (3.1–3.3). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
Funciones y responsabilidades de la estructura
de mando integrada (3.4–3.12). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
Funciones y responsabilidades del personal
in situ/operacional (3.13–3.35). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18
Personal especializado (3.36–3.39). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29
4. REALIZACIÓN DE LAS OPERACIONES. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30
Consideraciones generales (4.1–4.2). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30
Control de la escena (4.3–4.7). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32
Evaluación de los riesgos asociados con
los peligros comunes (4.8–4.14). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34
Procedimientos de reducción del riesgo (4.15–4.24). . . . . . . . . . . . . . . 37
Gestión de las pruebas forenses (4.25–4.54). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40
Liberación de la escena del delito (4.55). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47
Examen posterior a la acción (4.56–4.59). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47
5. PREPARACIÓN . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48
Consideraciones generales (5.1–5.3). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48
Base para la preparación (5.4–5.7) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49
Planes y procedimientos (5.8–5.12). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50
Equipo (5.13–5.20) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 53
Recursos de información y su gestión (5.21–5.24). . . . . . . . . . . . . . . . 55
Capacitación (5.25–5.26). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 56
Simulacros y ejercicios (5.27). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 56
Sostenibilidad (5.28–5.30). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 57
6. COOPERACIÓN Y ASISTENCIA INTERNACIONALES . . . . . . . . 58
Consideraciones generales (6.1–6.4). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 58
Esferas de cooperación y asistencia (6.5–6.11). . . . . . . . . . . . . . . . . . . 59
Establecimiento de arreglos para la asistencia (6.12–6.13). . . . . . . . . . 61
APÉNDICE I: MODELOS DE FORMULARIOS PARA LA GESTIÓN
DE LA ESCENA DE UN DELITO RADIOLÓGICO. . . . 63
APÉNDICE II: PELIGROS COMUNES EN LAS ESCENAS
DE DELITOS. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 78
REFERENCIAS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 81
ANEXO I: TIPOS DE EQUIPO ADECUADOS PARA LA
ESCENA DE UN DELITO RADIOLÓGICO. . . . . . . . . . . 85
ANEXO II: PROGRAMA DE PREVENCIÓN DEL TERRORISMO
QBRNE DE LA INTERPOL. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 101
DEFINICIONES. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 105
1. INTRODUCCIÓN
ANTECEDENTES
1.1. Todo lugar vinculado a un suceso relacionado con la seguridad física
nuclear puede contener pruebas indiciarias de actividades que, posible o
presumiblemente, incluyeron un acto delictivo o un acto intencional no autorizado
que tuvo que ver con materiales nucleares u otros materiales radiactivos. En el
contexto de la presente publicación, un lugar de ese tipo se denomina escena del
delito radiológico. Es esencial que todas las medidas que se adopten en la escena
de un delito radiológico se lleven a cabo de un modo que preserve la integridad
de la investigación criminal, y que todos los procedimientos de investigación
criminal pertinentes se apliquen en el marco de una gestión eficaz de la escena
del delito.
1.2. La gestión de la escena de un delito radiológico es el proceso utilizado
para garantizar la seguridad tecnológica y física y la eficacia y eficiencia de las
operaciones en la escena de un delito en que se sabe o sospecha que hay materiales
nucleares u otros materiales radiactivos. Esas operaciones son parecidas a las
que se emplean en la gestión de la escena de un delito convencional (es decir,
la escena de un delito en que no hay materiales nucleares u otros materiales
radiactivos presentes). Sin embargo, la forma en que se realizan las operaciones
en la escena de un delito radiológico difiere de las actuaciones en la mayoría
de las otras escenas de delitos debido a la necesidad de controlar los siguientes
factores:
a) e l tiempo de permanencia en las zonas de control de peligros potenciales;
b) la distancia entre las pruebas contaminadas por radionucleidos y la persona
que las recoge;
c) el blindaje radiológico entre las pruebas y la persona que las recoge;
d) la contaminación por radionucleidos;
e) la exposición individual a la radiación.
El grado en que se aplique cada uno de estos factores dependerá del material
radiactivo que esté presente, como se explica en la sección 4.
1.3. La gestión de la escena de un delito comprende el proceso de velar por
que las pruebas se recojan y preserven de forma ordenada, exacta y eficaz, para
que se puedan utilizar en el contexto de una acción judicial. En las presentes
orientaciones sobre la gestión de la escena de un delito radiológico se presupone
1
que los actos intencionales no autorizados relacionados con materiales nucleares
u otros materiales radiactivos no sometidos a control reglamentario están
tipificados como delito [1–3]. Si no hay leyes que penalicen estas conductas, los
actos no autorizados relacionados con esos materiales no constituirán de por sí
un delito que requiera investigación, aunque pueden estar asociados con otros
delitos.
1.4. Hay interrelaciones de la seguridad física nuclear, la seguridad radiológica
y la respuesta a una emergencia nuclear o radiológica que deben tomarse en
consideración al gestionar la escena de un delito radiológico. En particular, en
la escena de un delito de este tipo, las operaciones de las fuerzas del orden, los
procedimientos de protección radiológica y las actividades de respuesta a la
emergencia deberían aplicarse de forma simultánea y coordinada.
OBJETIVO
1.5. El objetivo de la presente publicación es ofrecer a los oficiales de las fuerzas
del orden, los responsables de formular las políticas nacionales, los encargados
de tomar decisiones, las autoridades locales y el personal de apoyo técnico una
orientación sobre el marco y los principales elementos funcionales de la gestión
de la escena de un delito radiológico, para que los adopten tal cual o los adapten a
las necesidades de las distintas jurisdicciones y autoridades competentes de cada
Estado.
ÁMBITO DE APLICACIÓN
1.6. Esta publicación se centra en el marco y los elementos funcionales de la
gestión de la escena de un delito radiológico que difieren de los que se aplican
en las escenas de otros delitos, partiendo del supuesto de que todos los Estados
tienen la capacidad de gestionar las escenas de delitos convencionales. Se alienta
a los Estados que necesiten orientación con respecto a las operaciones aplicables
en las escenas de delitos convencionales a que utilicen los recursos publicados a
ese respecto, como los de las referencias [4 a 7].
1.7. El ámbito de la presente Guía de Aplicación se limita a la gestión de la
escena de un delito radiológico. En esta publicación se examinan las medidas que
es necesario aplicar para recoger y preservar las pruebas en la escena de un delito
radiológico, pero no se tratan los otros aspectos de una investigación criminal.
Se ofrecen orientaciones sobre la interacción de la investigación criminal con la
2
detección de materiales nucleares y otros materiales radiactivos, y sobre el uso
del examen forense nuclear en apoyo de las investigaciones, pero no se examina
en detalle ninguno de estos temas. Esta publicación no trata del marco jurídico
que respalda la gestión de la escena de un delito radiológico, ni de la arquitectura
de seguridad física nuclear para la detección [8] o la caracterización forense
nuclear de los materiales nucleares y otros materiales radiactivos [9]. Tampoco
se ocupa de los pormenores de la protección radiológica y de la respuesta de
emergencia en la gestión de la escena de un delito radiológico. Estos aspectos se
examinan en otras publicaciones del OIEA [10 a 24].
1.8. La presente publicación no ofrece orientaciones específicas sobre
los procedimientos para ocuparse de las víctimas en la escena de un delito
radiológico, ni para recoger y tratar los restos humanos. El Comité Internacional
de la Cruz Roja [25] ha publicado una guía general sobre las mejores prácticas
para la recuperación de restos humanos. Los Estados que necesiten orientación
para la disposición final de las pruebas contaminadas por radionucleidos o los
materiales radiactivos procedentes de la escena de un delito radiológico pueden
consultar otras publicaciones pertinentes del OIEA [9, 17, 18].
ESTRUCTURA
1.9. Después de esta introducción, la sección 2 ofrece un panorama general
del proceso de investigación de un suceso relacionado con la seguridad física
nuclear. En la sección 3 se examina el marco para la gestión de la escena de
un delito radiológico y se describen las funciones y responsabilidades de una
estructura de mando y control integrados y del personal que opera en el lugar. En
la sección 4 se describe la realización de las operaciones en la escena de un delito
radiológico. La sección 5 trata sobre las responsabilidades generales relacionadas
con la preparación requerida para la gestión de la escena de un delito radiológico.
En la sección 6 se examinan la cooperación y la asistencia internacionales. En
el apéndice I se presentan modelos de los tipos de formularios que se pueden
emplear para la gestión de la escena de un delito radiológico, y en el apéndice II
se describen brevemente algunos ejemplos de los peligros que se pueden dar en
esos lugares. El anexo I trata sobre los tipos de equipo de detección, de protección
y de otra índole que se pueden utilizar en la escena de un delito radiológico,
y en el anexo II se dan algunos detalles de los programas de la Organización
Internacional de Policía Criminal-INTERPOL que guardan relación con el tema
de esta publicación.
3
2. PANORAMA GENERAL DE LA INVESTIGACIÓN
DE UN SUCESO RELACIONADO
CON LA SEGURIDAD FÍSICA NUCLEAR
CONSIDERACIONES GENERALES
2.1. La gestión de la escena de un delito radiológico es una parte crucial de la
respuesta a un suceso relacionado con la seguridad física nuclear. La recogida de
pruebas en la escena de un delito radiológico puede tener muchas características
en común con la que se aplica en las escenas de delitos convencionales, como
los patrones de búsqueda de pruebas, la modelización del lugar geográfico y el
registro de las pruebas (véase la sección 3), tanto si hay explosivos de por medio
como si no.
2.2. La escena de un delito radiológico puede contener materiales nucleares u otros
materiales radiactivos ya sea intactos o dispersos. Los escenarios con materiales
nucleares u otros materiales radiactivos intactos pueden incluir, por ejemplo:
a) ateriales radiactivos o un dispositivo de dispersión radiactiva (DDR) con
m
explosivos o cualquier otro mecanismo de dispersión que no funcionó;
b) un dispositivo de exposición a la radiación (DER) que esté blindado o haya
sido inactivado;
c) materiales nucleares o un dispositivo nuclear improvisado (DNI) que no
funcionó;
d) materiales nucleares u otros materiales radiactivos no sometidos a control
reglamentario que estén siendo objeto de tráfico ilícito;
e) actos de sabotaje de materiales nucleares u otros materiales radiactivos o de
las instalaciones o actividades conexas que no hayan dispersado el material.
2.3. Los escenarios con materiales nucleares u otros materiales radioactivos
dispersos pueden incluir, por ejemplo:
a) l a dispersión de materiales radiactivos por un DDR con explosivos u otro
mecanismo de dispersión;
b) un DER no blindado y activado;
c) la explosión de un DNI;
d) la contaminación por radionucleidos de una cadena alimentaria, una red
de abastecimiento de agua, productos cosméticos o farmacéuticos u otros
bienes de consumo;
4
e) a ctos de sabotaje que causen la dispersión de materiales nucleares u otros
materiales radiactivos.
2.4. La gestión eficaz de estos escenarios requiere la existencia de un sistema
nacional de respuesta para la gestión de los sucesos relacionados con la seguridad
física nuclear.1 Un sistema de este tipo es una parte esencial de la infraestructura
de seguridad física nuclear de un Estado. La gestión de la escena del delito
radiológico es también parte integrante de las investigaciones de las fuerzas del
orden que se necesitan para respaldar una posible acción judicial futura referente
al suceso relacionado con la seguridad física nuclear.
2.5. Los sistemas de respuesta son conjuntos integrados de medidas de respuesta
cuya función es evaluar las alarmas de los instrumentos o las alertas informativas
y responder a los sucesos relacionados con la seguridad física nuclear [3]. Un
marco nacional de gestión de los sucesos relacionados con la seguridad física
nuclear debería tener en cuenta los arreglos que existan a nivel nacional para
la preparación y respuesta ante desastres naturales y tecnológicos, incluidas las
emergencias nucleares o radiológicas, y estar coordinado con ellos [13]. Lo ideal
es que el sistema de respuesta de un Estado esté documentado en un plan de
respuesta nacional para la gestión de los sucesos relacionados con la seguridad
física nuclear [3]. La respuesta a los sucesos relacionados con la seguridad física
nuclear consta de dos fases: la evaluación y la gestión (véase la figura 1). La
primera fase es una continuación de la evaluación inicial de la alarma de un
instrumento o de una alerta informativa, cuando esa evaluación inicial no da un
resultado claro. La segunda fase de la respuesta es la gestión del suceso mediante
la ejecución del plan nacional. Esta ejecución comprende lo siguiente:
a) l a notificación del suceso relacionado con la seguridad física nuclear;
b) la activación del sistema de respuesta;
c) la gestión de la escena del delito radiológico;
d) el examen forense.
1
En este contexto, la ‘respuesta’ se refiere a las medidas de seguridad física que pueden
ser necesarias para hacer frente al propio suceso relacionado con la seguridad física nuclear
(como la recuperación de materiales, la desactivación de un dispositivo, la recogida y el
análisis de las pruebas o la persecución de los perpetradores), a diferencia de las intervenciones
necesarias para hacer frente a las consecuencias del suceso (como el salvamento de vidas, la
evacuación, la descontaminación, la restricción del acceso a algunas zonas y la monitorización
y el registro de la población).
5
Comunicación Declaración y notificación
Gestión de la
escena del
delito y
Detección Evaluación Confirmación Activación
examen
forense
scene
Fase de evaluación Fase de gestión
Fases de la respuesta
Fig. 1. Las dos fases de la respuesta a un suceso relacionado con la seguridad física nuclear.
FIG. 1. Two phases of response to a nuclear security event.
2.6. EnAND
NOTIFICATION la figura 1 se presenta
RESPONSE un diagrama
SYSTEM de flujo genérico de las medidas que
ACTIVATION
se han de adoptar en respuesta a un suceso relacionado con la seguridad física
nuclear.
2.7. Upon detection of nuclear or other radioactive material through an instrument alarm or an
information alert, the relevant competent authority should initiate procedures with the objective of
NOTIFICACIÓN Y ACTIVACIÓN DEL SISTEMA DE RESPUESTA
interrupting the potential criminal or intentional unauthorized act that has nuclear security
2.7.
implications [3]. In Cuando
parallel,sea detecte la presenciainvestigation
law enforcement de materialesinto
nucleares u otros
the act(s) materiales
should also commence.
radiactivos mediante la alarma de un instrumento o una alerta informativa, la
Figure 2 illustrates a generic scheme of actions for investigation of a nuclear security event, from the
autoridad competente que proceda debería poner en marcha procedimientos
paraofinterrumpir
time of detection la ejecución
an instrument alarm ordel posible acto
information delictivo
alert o acto
until the intencional
forensic no
examination, which
autorizado con consecuencias para la seguridad física nuclear [3]. Al mismo
may lead to the institution of legal proceedings.
tiempo, debería comenzar la investigación del acto o los actos por las fuerzas del
orden. En la figura 2 se presenta un esquema genérico de las medidas que se han
de adoptar para investigar un suceso relacionado con la seguridad física nuclear, LEGAL
CRIMINAL INVESTIGATION
desde el momento de la detección mediante la alarma de un instrumento oPROCEEDINGSuna
alerta informativa hasta el examen forense, que puede dar lugar a la incoación de
una acción judicial.
Crime scene Forensic
Detection Assessment Confirmation Activation
2.8. La alarma de un instrumento o una alerta informativa
management
debería dar lugar
examination
a una evaluación inicial, cuyo resultado puede indicar si ha ocurrido o no un
suceso relacionado con la seguridad física nuclear. Si la evaluación inicial no
es concluyente, debería realizarse una evaluación detallada para llegar una
PUBLIC INFORMATION
conclusión definitiva. El resultado del proceso de evaluación puede ser la
FIG. 2. Generic scheme of actions for responding to a nuclear security event involving radiological crime scene
management, from6 detection to possible legal proceedings.
2.8. An instrument alarm or an information alert should lead to an initial assessment, the results of
which may determine whether or not a nuclear security event has occurred. If the initial assessment is
inconclusive, then a detailed assessment should be carried out to arrive at a definite conclusion. The
implications [3]. In parallel, a law enforcement investigation into the act(s) should also commence.
Figure 2 illustrates a generic scheme of actions for investigation of a nuclear security event, from the
time of detection of an instrument alarm or information alert until the forensic examination, which
may lead to the institution of legal proceedings.
Acción
Investigación criminal judicial
Gestión de la Examen
Detección Evaluación Confirmación Activación
escena del delito forense
Información pública
FIG. 2. GenericFig. 2. Esquema
scheme genérico
of actions de las medidas
for responding to necesarias
a nuclear para responder
security event ainvolving
un sucesoradiological
relacionado crime scene
con la seguridad física nuclear que entrañe la gestión de la escena de un delito radiológico,
management, from detection
desde to possible
la detección hastalegal
unaproceedings.
posible acción judicial.
2.8. An instrument alarm or an information alert should lead to an initial assessment, the results of
determinación
which may determine whether de or
que
notseaha producido
nuclear un suceso
security relacionado
event has [Link] la seguridad
If the initial assessment is
física nuclear, o la conclusión de que se trató de una alarma inocente o falsa, o de
inconclusive, then a detailed
una alerta assessment
informativa falsa. should be carried out to arrive at a definite conclusion. The
outcome of the assessment process could be the determination that a nuclear security event has
2.9. El resultado de la evaluación inicial debería comunicarse a la autoridad
competente designada para ello en el plan nacional de gestión de los sucesos
relacionados con la seguridad física nuclear, que puede ser un centro nacional
de operaciones y análisis [8]. Si la evaluación es concluyente, la autoridad
competente designada debería poner en marcha la fase de gestión de la respuesta,
5
declarando que se ha producido un suceso relacionado con la seguridad física
nuclear, dando aviso a las autoridades pertinentes y activando los planes y
procedimientos apropiados. En este proceso se utilizará un enfoque graduado [3],
en el que se activará el nivel de respuesta adecuado.
2.10. Si se declara un suceso relacionado con la seguridad física nuclear, los
primeros actuantes y las otras autoridades competentes pertinentes deberían
establecer de inmediato los procedimientos de control de la escena (véanse los
párrs. 4.3 a 4.7). Como en cualquier desastre natural, delito u otro suceso, habrá
pruebas indiciarias en la escena. Debido a la fragilidad y el carácter efímero de
esas pruebas, su fiabilidad y la preservación de su integridad física dependerán en
sumo grado de las primeras medidas que se adopten en la escena del suceso [4].
2.11. Al recibir la notificación, las autoridades competentes pertinentes (como las
organizaciones de respuesta locales o nacionales) deberían poner en marcha con
rapidez las medidas previamente planificadas y coordinadas que correspondan al
suceso de que se trate de conformidad con el plan nacional para la gestión de los
sucesos relacionados con la seguridad física nuclear.
7
2.12. En resumen, cuando se tenga la certeza de que ha ocurrido un suceso
relacionado con la seguridad física nuclear, deberían adoptarse las siguientes
medidas inmediatas:
a) e l establecimiento (por los primeros actuantes) de los procedimientos de
control del perímetro, en paralelo con las otras medidas inmediatas en la
escena del suceso;
b) la comunicación (por los primeros actuantes) a la autoridad competente
pertinente de la posibilidad de que haya ocurrido un suceso relacionado con
la seguridad física nuclear;
c) la declaración de que se ha producido un suceso relacionado con la
seguridad física nuclear por la autoridad competente designada;
d) la activación del sistema de respuesta mediante la notificación de las
autoridades competentes pertinentes;
e) la puesta en marcha de las medidas previamente planificadas y coordinadas
en la escena del delito radiológico y en los otros lugares vinculados al
suceso.
GESTIÓN DE LA ESCENA DE UN DELITO RADIOLÓGICO
2.13. Los principales objetivos de la investigación en la escena de un delito son
determinar qué ha ocurrido (reconstruir la escena del delito), recoger y examinar
las pruebas con rapidez suficiente para obtener pistas que permitan evitar nuevos
delitos, e identificar y enjuiciar a los involucrados o sospechosos. Para ello es
preciso documentar cuidadosamente las condiciones reinantes en la escena del
delito y reconocer todas las pruebas materiales pertinentes. La capacidad de
reconocer y recoger adecuadamente las pruebas materiales es crucial tanto para
resolver los delitos como para enjuiciar a sus autores.
2.14. En el nivel más básico, la escena de un delito radiológico es un lugar en que
se ha cometido, o se sospecha que se ha cometido, un acto delictivo relacionado
con materiales nucleares u otros materiales radiactivos, o un lugar en que pueden
encontrarse indicios o pruebas referentes a un acto de ese tipo. El acto, que es el
sujeto de la escena del delito radiológico, puede ser la posesión no autorizada de
materiales nucleares u otros materiales radiactivos. Sin embargo, la escena puede
ser más compleja si se dan otros factores, como la detonación de explosivos con
la intención de dispersar deliberadamente materiales nucleares u otros materiales
radiactivos en una zona poblada.
2.15. Un suceso relacionado con la seguridad física nuclear debería gestionarse
de modo tal, que:
8
a) t odas las actividades subsiguientes en la escena del suceso se realicen sin
menoscabo de la integridad de las investigaciones criminales;
b) se apliquen todos los procedimientos pertinentes de una investigación
criminal;
c) la seguridad tecnológica y física de todo el personal interesado y del
público en general tenga prioridad sobre la integridad de las pruebas y la
preservación de su posterior admisibilidad en una acción judicial.
Debería prestarse especial atención a la importancia de asegurar la escena del
suceso para prevenir toda destrucción o contaminación cruzada2 de las pruebas
materiales y proteger al personal encargado de la respuesta y a otras personas.
Además, la escena del delito radiológico debería gestionarse teniendo en cuenta la
posible presencia de múltiples peligros (véase el apéndice II).
2.16. En la figura 3 se ilustra un conjunto de medidas previamente planificadas
y coordinadas que deben aplicarse desde la determinación y notificación de que
se ha producido un suceso relacionado con la seguridad física nuclear hasta la
presentación de las pruebas y la posterior liberación de la escena.
EXAMEN FORENSE
2.17. La criminalística nuclear es uno de los elementos de la investigación global
de un suceso relacionado con la seguridad física nuclear. Es un proceso iterativo
por el que se procura dar respuesta a preguntas referentes a la naturaleza, la
historia y el origen de los materiales nucleares y otros materiales radiactivos
utilizados en un suceso de ese tipo. Los exámenes forenses nucleares, combinados
con otros aspectos de la investigación, pueden proporcionar información que
vincule los materiales a personas, lugares u otros sucesos. En otra publicación
(véase la ref. [9]) figura información detallada sobre los exámenes forenses
nucleares que apoyan las investigaciones. Es imprescindible que todo el personal
2
En la presente publicación, el término ‘contaminación cruzada’ se refiere a la
transferencia directa o indirecta de elementos foráneos a una muestra forense o a la escena de un
delito, lo que puede reducir el valor probatorio de la muestra o de otras pruebas existentes en el
lugar. La expresión ‘contaminación por radionucleidos’ denota la presencia de radionucleidos
en las superficies o en el interior de sólidos, líquidos o gases (incluido el cuerpo humano),
cuando esa presencia no es intencional o no es deseable. Esta expresión puede referirse
asimismo al proceso que causó la presencia de radionucleidos en esos lugares, que puede ser de
interés para la seguridad radiológica (y afectar también al valor probatorio del material que ha
sido contaminado).
9
Investigación criminal
OPERACIONES EN LA ESCENA DEL DELITO RADIOLÓGICO
Evaluar los riesgos asociados con los peligros
No�ficación de un comunes
suceso relacionado Establecer
el control Iden�ficar los materiales nucleares u otros
con la seguridad materiales radiac�vos
�sica nuclear de la escena
Determinar el modo/las vías de dispersión
Liberar la escena
Aplicar procedimientos de reducción del peligro
del control por las
Iniciar la
Ac�vación del Establecer zonas de control de peligros potenciales fuerzas del orden
evaluación de
sistema de los peligros Elaborar un plan de acción para el suceso, un plan de
respuesta comunes seguridad tecnológica de la escena y un plan de
recogida de pruebas
Recoger, embalar y ges�onar las pruebas
Aplicar las
medidas de Aplicar los procedimientos de la cadena de custodia
respuesta in Transportar y entregar las pruebas para su examen
situ
Realizar el examen posterior a la acción
Información pública
Fig. 3. Operaciones en la escena de un delito radiológico.
de respuesta sea consciente de la necesidad de realizar exámenes forenses, al
igual que en la escena de cualquier otro delito. Por este motivo, debe prestarse
atención a preservar la escena del delito y a proteger la integridad de las pruebas.
ACTIVIDADES DE INVESTIGACIÓN
2.18. La investigación de un suceso relacionado con la seguridad física nuclear
se extiende más allá de la propia escena del delito radiológico. Los tipos de
actividades de investigación que se describen a continuación deberían realizarse
cerca, pero en el exterior, de la escena del delito radiológico y con la mayor
prontitud posible después del suceso relacionado con la seguridad física nuclear.
Estas actividades competen normalmente a los organismos de las fuerzas del
orden y a su personal.
Actividades de investigación rutinarias
2.19. Las actividades de investigación rutinarias comprenden la recogida de los
objetos o elementos que puedan tener un valor probatorio o aportar información
útil para la investigación, teniendo en cuenta que los perpetradores pueden
haber utilizado residencias, vehículos y posiblemente lugares de reunión en
10
la preparación del acto. Un ejemplo de esos objetos son los dispositivos de
grabación que ayudan a veces a identificar a las personas o los vehículos que
entraron o salieron de la escena del delito y a reconstruir los desplazamientos
de los materiales nucleares u otros materiales radiactivos. Las posibles fuentes
de pruebas digitales incluyen las computadoras de mesa, portátiles y de tableta
(así como los dispositivos de almacenamiento de datos de estas computadoras),
los teléfonos móviles, los dispositivos del Sistema Mundial de Posicionamiento
(GPS), las cámaras de seguridad y vigilancia, las cámaras de tráfico, los
reproductores audiovisuales portátiles y las cámaras digitales.
2.20. El personal competente debería además tomar declaraciones y realizar otras
indagaciones para obtener pruebas, con arreglo a los procedimientos nacionales
para las investigaciones criminales, de las personas que se encuentren en las
proximidades de la escena del delito y que puedan haber sido testigos de hechos
ocurridos antes, durante o inmediatamente después del suceso relacionado con la
seguridad física nuclear.
Actividades de investigación que requieren la asistencia de especialistas
nucleares o en radiaciones
2.21. La mayoría de las actividades de investigación son esencialmente las
mismas que se aplican en las escenas de otros delitos y no son exclusivas de
la investigación de un suceso relacionado con la seguridad física nuclear.
Sin embargo, un factor peculiar puede ser la necesidad de un conocimiento
especializado de las propiedades químicas, físicas e isotópicas de los materiales
nucleares y otros materiales radiactivos. En muchos casos, esa competencia
técnica supera la que existe en los organismos de las fuerzas del orden, pero puede
obtenerse de recursos nacionales tales como los órganos reguladores del ámbito
nuclear, otros órganos gubernamentales, las universidades, las industrias y los
laboratorios que trabajan con materiales nucleares u otros materiales radiactivos,
o mediante la cooperación y la asistencia internacionales (véase la sección 6).
Los expertos pueden ayudar a los investigadores a formular las preguntas que se
plantearán a los posibles testigos y a comprender la pertinencia de las respuestas
que se reciban.
2.22. Los especialistas en criminalística nuclear o en protección radiológica
pueden instruir a los investigadores sobre la utilidad de determinar si los testigos
observaron:
a) e l rótulo trifoliado que indica la posibilidad de radiación u otra advertencia
de peligro similar marcado en cualquier objeto;
11
b) i nstrumentos tales como detectores de radiación Geiger–Müller o
dosímetros asociados con una o más personas;
c) personas que llevaran guantes, botas o trajes de protección o respiradores, o
que los estuvieran comprando para su posible uso;
d) contenedores especializados, como los que se utilizan para el transporte o
almacenamiento de materiales radiactivos;
e) episodios inhabituales de malestar o lesiones que pudieran indicar una
exposición a la radiación, como eritemas, ampollas o vómitos;
f) cualquier material que emitiera calor o radioluminiscencia en ausencia de
calor externo o de una fuente de luz.
2.23. Los especialistas pueden apoyar también al personal de las fuerzas del
orden y a los otros investigadores recopilando imágenes, por ejemplo de los
símbolos típicos o representativos de la radiación, los detectores, el equipo
protector y los contenedores de transporte y almacenamiento, para mostrarlas
a los posibles testigos. Estas imágenes pueden recopilarse antes de que ocurra
un suceso relacionado con la seguridad física nuclear e incorporarse en el plan
nacional.
Actividades de investigación encaminadas a determinar las consecuencias
para la seguridad nacional e internacional
2.24. A fin de analizar las consecuencias de un suceso para la seguridad física
nuclear, es esencial que los datos pertinentes se reúnan y faciliten con rapidez a
las autoridades competentes responsables. Esos datos pueden incluir:
a) u na descripción de la escena del delito radiológico y de las causas, los
efectos y las posibles consecuencias a largo plazo del suceso relacionado
con la seguridad física nuclear;
b) información sobre las personas sospechosas;
c) datos sobre la identificación de los materiales nucleares u otros materiales
radiactivos implicados.
2.25. Sobre la base de estos datos, deberían llevarse a cabo investigaciones
para determinar las consecuencias relacionadas con la seguridad física nuclear
en el propio Estado y en otros, y aplicarse los procedimientos pertinentes para
la notificación a las organizaciones intergubernamentales internacionales
interesadas.
12
INFORMACIÓN PÚBLICA
2.26. Un suceso relacionado con la seguridad física nuclear será probablemente
de gran interés para los gobiernos nacionales y las autoridades locales. Si los
medios de comunicación difunden la noticia del suceso, se generará también un
notable interés público [26]. La comunicación eficaz, oportuna y clara con el
gobierno y con los medios informativos y el público es fundamental y debería
formar parte de la gestión de la escena de un delito radiológico [3].
2.27. Antes de que ocurra un suceso relacionado con la seguridad física nuclear,
debería establecerse una comunicación eficaz entre los distintos ministerios
y las autoridades competentes pertinentes de los gobiernos nacionales y las
autoridades locales, así como con los medios informativos y el público en
general. Deben designarse uno o varios portavoces para la comunicación con los
medios informativos y con la población, y debería existir un grupo encargado de
la comunicación, con funciones y responsabilidades bien definidas.
3. MARCO PARA LA GESTIÓN DE LA ESCENA
DE UN DELITO RADIOLÓGICO
CONSIDERACIONES GENERALES
3.1. Para la gestión de la escena de un delito radiológico se necesita una
estructura de mando integrada (denominada también sistema integrado de
mando, control, coordinación y comunicación), con responsabilidades claramente
definidas para la adopción de decisiones a diferentes niveles. Aunque en gran
parte esa estructura de mando será similar a la que se aplicaría en la gestión de la
escena de un delito convencional, debería incluir consideraciones adicionales a
fin de velar por que:
a) s e garantice la seguridad del público y de todas las personas relacionadas
con la escena del delito, de un modo que reduzca los riesgos causados
por el peligro de radiación en la medida que sea razonablemente
posible [13, 23, 24];
b) la recogida de las pruebas en presencia de materiales nucleares u otros
materiales radiactivos se realice de manera tecnológica y físicamente
segura y evitando, en lo posible, comprometer el valor investigativo de las
pruebas;
13
c) l os materiales nucleares u otros materiales radiactivos incautados se
sometan al control reglamentario o se traten de otro modo que impida toda
nueva actividad no autorizada en relación con esos materiales;
d) siempre que sea posible, las medidas adoptadas en la escena del delito estén
orientadas a priorizar la retirada de los materiales radiactivos.
3.2. La estructura de mando integrada debe estar clara para todo el personal
interesado y ensayarse en ejercicios periódicos.
3.3. La gestión de la escena de un delito radiológico es compleja, entraña la
participación de múltiples autoridades competentes y puede abarcar diferentes
jurisdicciones locales y nacionales. También puede tener un componente
internacional derivado de las obligaciones del Estado en virtud de los instrumentos
jurídicos internacionales pertinentes. Según el tamaño y la magnitud del suceso
relacionado con la seguridad física nuclear, puede haber varias escenas del delito
vinculadas al suceso. Por lo tanto, la estructura de mando integrada debe incluir
niveles de mando a escala nacional, local y de la propia escena, o in situ.
FUNCIONES Y RESPONSABILIDADES DE LA ESTRUCTURA DE
MANDO INTEGRADA
3.4. La adopción de una estructura de mando integrada es esencial para la
gestión eficaz de la escena de un delito radiológico. La estructura alcanzará
probablemente su máxima eficacia si se aplica de manera flexible, manteniendo
al mismo tiempo la eficiencia y el flujo multidireccional de la información.
3.5. La estructura tendrá típicamente tres niveles de gestión de la escena del
delito radiológico:
a) e l nivel de mando nacional/estratégico;
b) el nivel de mando local/táctico;
c) el nivel de mando in situ/operacional.
Este diseño prevé el flujo de información de un nivel al siguiente a través de
un punto de contacto primario designado en cada nivel. También prevé la
comunicación horizontal dentro de cada nivel.
3.6. La gestión eficaz de la escena de un delito relacionado con materiales
radiactivos requiere una coordinación de los niveles estratégico, táctico y
operacional que permita que todas las partes comprendan sus funciones y
14
responsabilidades y estén informadas en todo momento de la evolución de la
situación. En la figura 4 se presenta un diagrama de las relaciones funcionales de
estos niveles en lo que respecta a la escena de un delito radiológico.
ESTRUCTURA DE MANDO
Zona estratégica Mando
Nivel nacional/estratégico
Flujo de información pública (instrucciones)
nacional
Com. segura
Planificación estratégica
Coordinación Coordinación
entre organismos de la cooperación
internacional
Asesoramiento jurídico
Difusión Gestión de la
Apoyo experto información
a distancia
Zona táctica Zona
segura
Puesto de
Difusión
control y mando Control
Fuerzas Brigada antiexplosivos del acceso
Flujo de información pública
del orden
Comunicación segura
Control
Nivel local/táctico
Punto de encuentro del acceso
Comandante
local
Investigación forense
Atención médica
Helipuerto
Protección radiológica Servicios
Control
de emergencia Control
de la salida del acceso
Zona
Zona operacional
segura
Comunicación segura
Flujo de información pública (fuente)
Modelizador
de la escena
Nivel in situ/operacional
Especialista en Especialista en
seguridad
Equipo auxiliar tecnológica materiales peligrosos
Evaluador Personal de recolección
radiológico de pruebas
Fotógrafo
Control Control
de la salida del acceso
Estación de
Com. segura
descontaminación
Control de la
contaminación
Zona de control de peligros potenciales
Fig. 4. Estructura de mando integrada para la gestión de la escena de un delito radiológico.
15
Nivel de mando nacional/estratégico
3.7. El plan de respuesta nacional para la gestión de los sucesos relacionados
con la seguridad física nuclear (en adelante ‘el plan de respuesta nacional’)
debería establecer tres niveles de mando. El primero es el nivel de mando
nacional/estratégico. En este nivel deberían recaer las siguientes funciones y
responsabilidades:
a) v elar por la gestión estratégica y política del suceso relacionado con la
seguridad física nuclear de conformidad con el plan de respuesta nacional;
b) establecer la estrategia que prestará asistencia y orientará al nivel de mando
local/táctico, incluidas las prioridades nacionales/estratégicas para la
gestión de la escena del delito radiológico;
c) establecer un mecanismo para gestionar las solicitudes de información
adicional sobre el suceso relacionado con la seguridad física nuclear a otros
departamentos y organismos, y para coordinar y evaluar la información que
se reciba;
d) establecer un proceso de comunicación para mantener informados a los
funcionarios gubernamentales de alto nivel sobre la evolución y magnitud
del suceso relacionado con la seguridad física nuclear y sobre su efecto en
la población afectada y en la infraestructura local. Estas comunicaciones
regulares podrían tener lugar a intervalos predeterminados, con arreglo a un
programa establecido en el plan de respuesta nacional;
e) prestar asesoramiento jurídico experto a los niveles de mando local/táctico
e in situ/operacional para velar por que se cumplan los requisitos legales
aplicables a las operaciones en la escena de un delito y a la recogida de
pruebas;
f) determinar la necesidad de cooperación y asistencia internacionales y su
coordinación;
g) manejar la información pública y proporcionar orientaciones al nivel de
mando local/táctico;
h) asegurar la disponibilidad de personal y de recursos financieros, así como
de apoyo logístico.
3.8. El nivel de mando nacional/estratégico podrá incluir a funcionarios de
categoría superior de las autoridades competentes y las organizaciones de
apoyo que sean partes interesadas en un determinado suceso relacionado con la
seguridad física nuclear.
16
Nivel de mando local/táctico
3.9. El siguiente nivel del plan de respuesta nacional para la gestión de un suceso
relacionado con la seguridad física nuclear debería ser el nivel de mando local/
táctico. En este nivel deberían recaer las siguientes funciones y responsabilidades:
a) a plicar las medidas pertinentes del plan de respuesta nacional seleccionadas
por el nivel de mando nacional/estratégico;
b) establecer las instrucciones tácticas para el nivel de mando in situ/
operacional, por ejemplo las prioridades locales/tácticas para la gestión de
la escena del delito radiológico;
c) establecer el mecanismo para informar regularmente al nivel de mando
nacional/estratégico sobre la evolución y magnitud del suceso relacionado
con la seguridad física nuclear y sobre su efecto en la población afectada y
en la infraestructura local;
d) establecer una estructura de adopción de decisiones para velar por que se
cumplan las instrucciones recibidas del nivel de mando nacional/estratégico
con respecto a la gestión de la información pública;
e) asignar los recursos para las operaciones en la escena del delito y las
actividades auxiliares;
f) solicitar apoyo adicional para las operaciones, cuando sea necesario.
3.10. El nivel de mando local/táctico incluirá a personal de las autoridades
competentes y las organizaciones de apoyo que tengan funciones y
responsabilidades asignadas en la respuesta al suceso relacionado con la
seguridad física nuclear.
Nivel de mando in situ/operacional
3.11. El tercer nivel del plan de respuesta nacional para la gestión de los
sucesos relacionados con la seguridad física nuclear es el nivel de mando
in situ/operacional. En este nivel deberían recaer las siguientes funciones y
responsabilidades:
a) impartir instrucciones in situ/operacionales al personal que intervenga en la
respuesta al suceso relacionado con la seguridad física nuclear, respetando
las prácticas de seguridad y salud reconocidas;
b) velar por que el nivel de mando local/táctico sea informado regularmente
sobre la evolución y magnitud del suceso relacionado con la seguridad física
nuclear y sobre su efecto en la población afectada y en la infraestructura
local;
17
c) e jecutar las instrucciones que se reciban del nivel de mando local/táctico
con respecto a la gestión de la escena del delito radiológico;
d) velar por que la información de interés para la investigación criminal en
curso se comunique en tiempo oportuno a los organismos de las fuerzas del
orden que corresponda.
3.12. El nivel de mando in situ/operacional incluirá a personal de las
autoridades competentes y las organizaciones de apoyo que tengan funciones y
responsabilidades asignadas respecto del suceso relacionado con la seguridad
física nuclear.
FUNCIONES Y RESPONSABILIDADES DEL PERSONAL IN SITU/
OPERACIONAL
3.13. Las funciones y responsabilidades del personal que opera en la escena
de un delito radiológico o en las proximidades de esta son parecidas a las del
personal que se ocupa de la escena de cualquier otro delito. Debido al carácter
intrínsecamente peligroso de la escena de un delito en que se hayan utilizado
materiales radiactivos, es probable que se necesiten conocimientos, equipo y
condiciones adicionales para algunos miembros del personal. Todo el personal
in situ/operacional que cumpla funciones y responsabilidades en la escena
de un delito relacionado con materiales radiactivos debería estar protegido de
acuerdo con los requisitos establecidos en la publicación Nº GSR Part 3 de la
Colección de Normas de Seguridad del OIEA, titulada Protección radiológica
y seguridad de las fuentes de radiación: Normas básicas internacionales de
seguridad [15]. Sin embargo, si se declara una emergencia nuclear o radiológica,
las personas que intervengan en la respuesta deberían ser consideradas como
trabajadores de emergencia y protegidas de conformidad con lo dispuesto
en las referencias [14, 23]. Para hacer frente a los peligros relacionados con
los materiales nucleares u otros materiales radiactivos se requerirá personal
especializado adicional.
3.14. En las páginas siguientes se describen las funciones esenciales de la gestión
de la escena de un delito radiológico que atañen al personal in situ/operacional.
3.15. Muchas de las funciones del personal in situ/operacional estarán asignadas
a una sola persona, por ejemplo al comandante in situ/operacional o al
especialista en materiales peligrosos, pero en algunos casos un grupo o equipo de
especialistas podrá asumir una función o responsabilidad particular. El número
de personas necesarias para cumplir determinadas funciones y responsabilidades
18
dependerá de los factores específicos de la escena del delito, como la duración
prevista de las operaciones, el tamaño de la zona que se deba explorar en busca de
pruebas y la complejidad de las tareas que se hayan de realizar. En el apéndice I
se presentan modelos de los formularios que puede utilizar este personal.
Comandante in situ/operacional
3.16. El oficial de más categoría que esté facultado para tomar decisiones en la
escena del delito asumirá automáticamente la función de comandante in situ/
operacional hasta que sea confirmado en el cargo o sustituido por el comandante
local/táctico.
3.17. Las funciones y responsabilidades del comandante in situ/operacional en la
escena de un delito radiológico son esencialmente las mismas que se aplican en
la escena de cualquier otro delito. La persona es designada como oficial jefe de
todas las actividades in situ y, como tal, está facultada para adoptar decisiones que
garanticen la seguridad tecnológica y física del público en general y del personal
que se encuentre en la escena del delito. Las funciones y responsabilidades que
desempeña normalmente el comandante in situ/operacional incluyen lo siguiente:
a) a sumir la responsabilidad global de la coordinación de la respuesta en la
escena del delito;
b) velar por la seguridad tecnológica y física del personal y del público y
designar a una persona o a un grupo de personas cualificadas para que
se hagan cargo de la amenaza planteada por artefactos sin estallar o por
personas que se encuentren dentro o cerca de la escena del delito (estas
amenazas de origen humano pueden proceder de individuos con intención
dolosa o de víctimas del suceso delictivo que, como consecuencia de este,
actúen de forma irracional);
c) velar por la seguridad física global en la escena del delito;
d) determinar el patrón de búsqueda que se utilizará en la escena del delito;
e) velar por que el acceso a la escena del delito esté controlado, lo que incluirá
designar a una persona para que lleve un registro de todos los que entren al
lugar o salgan de él;
f) establecer y supervisar la zona de control operacional, teniendo en cuenta
que esta zona ha de ser suficientemente grande para poder gestionar la
escena del delito (y la zona o las zonas de control de peligros potenciales en
su interior);
g) coordinar las actividades con las otras autoridades competentes que
cumplan una función en la escena del delito;
h) proporcionar un flujo continuo de información al comandante local/táctico;
19
i) c omunicar al comandante local/táctico las necesidades de recursos y de
personal;
j) velar por que se mantenga el espíritu de cooperación;
k) velar por un intercambio de información eficaz y eficiente entre todo el
personal que participe en la respuesta;
l) reevaluar continuamente la eficiencia de las labores in situ durante toda la
operación;
m) velar por que se adopten medidas apropiadas para que la cadena de custodia
de todas las pruebas se mantenga y documente cumpliendo con todas las
obligaciones legales pertinentes;
n) hacer entrega de la escena del delito a una autoridad competente designada
de conformidad con las prácticas nacionales y locales una vez terminados
el último reconocimiento y el inventario de las pruebas.
3.18. El comandante in situ/operacional debería elaborar y utilizar una planilla
administrativa para mantener la visión de todas las actividades en la escena del
delito. Este tipo de documento se describe en el apéndice I, y en las figuras 5, 6 y 7
se presentan modelos de los formularios que componen la planilla administrativa.
3.19. Además, en el caso específico de la escena de un delito radiológico, las
funciones y responsabilidades del comandante in situ/operacional deberían
incluir lo siguiente:
a) velar por que la autoridad competente que corresponda ponga bajo el
debido control cualquier material nuclear u otro material radiactivo que
exista en la escena del delito;
b) tener presente la necesidad de examinar los elementos recogidos en la
escena del delito. Estos elementos incluyen tanto los materiales nucleares
u otros materiales radiactivos como cualquier otro objeto que pueda ser de
utilidad en la investigación;
c) dar aviso a las organizaciones y los laboratorios pertinentes de la próxima
llegada de los elementos probatorios recogidos en la escena del delito y
de la presencia posible o demostrada de radionucleidos relacionados con
esos elementos;
d) velar por que se preste especial atención a la seguridad del personal y
del público en la escena del delito, teniendo en cuenta la presencia real o
sospechada de materiales radiactivos.
20
Especialista en materiales peligrosos
3.20. Las funciones y responsabilidades del especialista en materiales peligrosos
son parecidas a las que se aplican en la escena de cualquier otro delito en que se
sepa o sospeche que hay materiales peligrosos. Sin embargo, la naturaleza exacta
de las tareas que cumpla este especialista será distinta según el tipo de material
peligroso de que se trate. Las funciones y responsabilidades que normalmente
desempeña el especialista en materiales peligrosos son las siguientes:
a) i dentificar los materiales peligrosos y monitorizar el lugar para determinar
la presencia de situaciones y condiciones peligrosas;
b) coordinar con el especialista en seguridad tecnológica (véanse los
párrs. 3.22 y 3.23) el desarrollo y la aplicación de técnicas de mitigación
para hacer frente a esas situaciones y condiciones peligrosas, y planificar
y supervisar la entrada inicial en la escena del delito (véanse los
párrs. 4.16 a 4.23);
c) coordinarse con el comandante in situ/operacional para velar por que todo
el personal presente en el lugar esté informado de la existencia de esas
situaciones y condiciones peligrosas y de las formas adecuadas de hacerles
frente.
3.21. Además, en el caso específico de la escena de un delito radiológico, las
funciones y responsabilidades del especialista en materiales peligrosos deberían
incluir lo siguiente:
a) e stablecer y supervisar las zonas de control de peligros potenciales;
b) velar por que se realice la monitorización radiológica del lugar;
c) establecer los objetivos de seguridad para el personal que efectúe
operaciones en zonas donde se conozca o sospeche la presencia de
materiales nucleares u otros materiales radiactivos, y velar por que todo el
personal tenga el conocimiento y la capacidad necesarios para desempeñar
sus funciones cumpliendo esos objetivos y cuente con el equipo apropiado;
d) velar por que todas las operaciones en las zonas de control de peligros
potenciales y en la zona de control operacional estén coordinadas con el
comandante in situ/operacional a fin de que se cumplan los objetivos.
Especialista en seguridad tecnológica
3.22. Las funciones y responsabilidades del especialista en seguridad tecnológica
en la escena de un delito radiológico son esencialmente las mismas que se
aplican en la escena de cualquier otro delito. La presencia de materiales nucleares
21
u otros materiales radiactivos influirá en algunas de las tareas que habrá de
desempeñar el especialista en seguridad tecnológica, pero este especialista
seguirá siendo el principal asesor del comandante in situ/operacional en lo que
respecta a la seguridad tecnológica de todo el personal del lugar. Las funciones
y responsabilidades que desempeña normalmente el especialista en seguridad
tecnológica comprenden lo siguiente:
a) c oordinarse con el especialista en materiales peligrosos para determinar las
condiciones y situaciones peligrosas al objeto de planificar y supervisar la
entrada inicial en la escena del delito (véanse los párrs. 4.16 a 4.23) y de
elaborar un plan para mitigar esas condiciones y situaciones;
b) velar por la disponibilidad de atención médica para las lesiones, los
problemas de salud y el estrés que pueda sufrir el personal en la escena
del delito, incluidas la disponibilidad y administración de fármacos y otras
formas de medicación para tratar esas condiciones;
c) ejecutar un plan de monitorización de la salud física general del personal
presente en la escena;
d) coordinarse con los centros de atención médica locales y nacionales para
organizar el tratamiento especializado de las lesiones que pueda sufrir el
personal en la escena del delito, incluida la organización del transporte del
personal que necesite esa atención.
3.23. En el caso específico de la escena de un delito radiológico, las funciones y
responsabilidades del especialista en seguridad tecnológica deberían comprender
también lo siguiente:
a) a sesorar al especialista en materiales peligrosos en todos los aspectos
relativos a la salud y la seguridad, con inclusión de los ciclos de
trabajo y descanso de los grupos que trabajen en las zonas de control
de peligros potenciales y de la selección del equipo de protección
personal (EPP) adecuado;
b) velar por que todo el personal que opere en las zonas de control de peligros
potenciales esté protegido contra la exposición a todos los peligros físicos,
químicos y ambientales;
c) coordinarse con el evaluador radiológico (véase el párr. 3.24) a fin de
recabar ideas y consejos con respecto a la aplicación del paradigma del
tiempo, la distancia y el blindaje para la seguridad radiológica del personal
que opere dentro o cerca de un ambiente en que se detecte radiación por
encima de los niveles de fondo (medidos fuera de la escena del delito);
d) identificar y monitorizar al personal que opere dentro de las zonas de control
de peligros potenciales, lo que incluirá la documentación y confirmación
22
tanto de los ‘tiempos de permanencia’ (p. ej., del tiempo durante el cual una
persona utilice un suministro de aire o permanezca en una zona con mayor
exposición a la radiación) como de los ‘tiempos de trabajo’ (el tiempo que
la persona pase en una zona de control de peligros potenciales realizando
un trabajo);
e) velar por que estén operativas las debidas instalaciones para la
descontaminación in situ (el término descontaminación se utiliza en la
presente publicación para indicar la eliminación de la contaminación por
radionucleidos) del personal, el equipo, las pruebas y los otros elementos
que lo requieran.
Evaluador radiológico
3.24. La certeza o sospecha de la presencia de materiales nucleares u otros
materiales radiactivos en la escena de un delito crea la necesidad de añadir
un evaluador radiológico a la lista del personal in situ. Las funciones y
responsabilidades del evaluador radiológico solo se aplican en las escenas de
delitos relacionados con materiales radiactivos. El evaluador radiológico debería
tener las cualificaciones y la experiencia adecuadas para asesorar al comandante
in situ/operacional en todos los aspectos de la protección radiológica. Las
funciones y responsabilidades del evaluador radiológico deberían incluir lo
siguiente:
a) a sesorar al especialista en materiales peligrosos y al especialista en seguridad
tecnológica en lo referente a la evaluación de los riesgos asociados con los
peligros y a la selección del equipo de protección personal, tomando en
consideración los factores específicos de la escena (como la geografía, la
presencia de escombros y las condiciones meteorológicas) y el hecho de
que esos factores pueden cambiar con el tiempo;
b) informar al personal presente en la escena sobre la situación radiológica y
las medidas de protección necesarias;
c) medir la contaminación por radionucleidos en las superficies y en el aire
y monitorizar el lugar para detectar la presencia de materiales nucleares u
otros materiales radiactivos;
d) identificar todo material radiactivo que se encuentre;
e) medir las tasas de dosis externas;
f) disponer lo necesario para el control eficaz de la contaminación por
radionucleidos;
g) prestar asistencia al especialista en materiales peligrosos y al especialista en
seguridad tecnológica en el establecimiento de zonas de control de peligros
potenciales sobre la base de la posible exposición a la radiación;
23
h) c alcular los tiempos admisibles o recomendados (los tiempos de
permanencia) para el personal que opere en cualquiera de las zonas de
control de peligros potenciales;
i) realizar e interpretar los reconocimientos radiológicos en estrecha
coordinación con el personal de recolección de pruebas, a fin de
proteger la integridad de las pruebas forenses en la escena del delito. En
el apéndice I se describe un formulario que se puede utilizar para este
propósito, y en la figura 8 se presenta un modelo de formulario para el mapa
del reconocimiento radiológico. Los instrumentos de detección de radiación
y otras herramientas que pueden utilizarse para realizar el reconocimiento
radiológico se presentan en el anexo I;
j) ayudar al especialista en materiales peligrosos y al personal de recolección
de pruebas a efectuar el reconocimiento radiológico de las pruebas a medida
que se extraen de la zona de control de peligros potenciales;
k) coordinarse con el especialista en seguridad tecnológica (véanse los
párrs. 3.22 y 3.23) a fin recabar ideas y consejos con respecto a la aplicación
del paradigma del tiempo, la distancia y el blindaje para la seguridad
radiológica del personal que opere dentro o cerca de un ambiente en que se
detecte radiación por encima de los niveles de fondo (medidos fuera de la
escena del delito);
l) velar por que se lleven registros de la monitorización personal de todos
los miembros del grupo para medir la radiación externa (en el apéndice I
se describe un formulario que se puede utilizar para este propósito, y en
la figura 9 se presenta un modelo de formulario para la monitorización
personal de la radiación externa);
m) determinar los procedimientos apropiados para la descontaminación del
personal, el equipo y las pruebas extraídas de la escena del delito, y realizar
las mediciones de apoyo;
n) en coordinación con el especialista en seguridad tecnológica, velar por que
se haga el uso adecuado de las instalaciones de descontaminación, cuando
sea necesario;
o) prestar asistencia en la planificación de la recogida y el embalaje,
etiquetado, almacenamiento y transporte de los elementos de prueba;
p) prestar asesoramiento sobre las medidas de control de la contaminación por
radionucleidos en la escena del delito y la descontaminación del personal,
si es necesario;
q) velar por que todos los desechos (p. ej., el EPP contaminado por
radionucleidos) generados en la escena del delito se registren y traten de
conformidad con lo dispuesto en las directrices nacionales.
24
Modelizador de la escena
3.25. Las funciones y responsabilidades del modelizador de la escena de un
delito radiológico son esencialmente las mismas que se aplican en la escena de
cualquier otro delito. Las funciones y responsabilidades del modelizador de la
escena comprenden normalmente lo siguiente:
a) p reparar un diagrama de la escena del delito, indicando la escala y la
orientación del bosquejo con respecto al norte geográfico. En el apéndice I
se describe un formulario que se puede utilizar para este propósito, y en
la figura 10 se presenta un modelo de formulario para el diagrama de la
escena;
b) marcar en el diagrama la ubicación de los principales elementos de prueba;
c) coordinar con el personal de recolección de pruebas y con el registrador/
custodio de las pruebas la convención que se utilizará para denominar
los distintos elementos de prueba, a fin de mantener la coherencia en la
denominación;
d) anotar el diagrama con indicaciones de objetos tales como los edificios
adyacentes, las habitaciones, los muebles, etc., según sea necesario;
e) designar y rotular las zonas que se registrarán y asesorar al comandante
in situ/operacional y al personal de recolección de pruebas sobre las
convenciones adecuadas para denominar las zonas designadas;
f) obtener asistencia apropiada para hacer las mediciones e indicar en el
diagrama los métodos de medición seleccionados;
g) velar por que en cada bosquejo de la escena del delito que se prepare figure
la información necesaria, como la escala (o una nota que indique que el
diagrama no se ha dibujado a escala);
h) preparar todos los documentos relacionados con la escena del delito de un
modo que sea adecuado para su uso en una posible acción judicial posterior.
3.26. El cumplimiento de estas funciones y responsabilidades en la escena de un
delito radiológico será probablemente más difícil que en la escena de un delito
convencional, debido en parte a que el modelizador deberá llevar equipo de
protección personal adecuado mientras trabaje en las zonas de control de peligros
potenciales.
Personal de recolección de pruebas
3.27. Las funciones y responsabilidades del personal encargado de la
recolección de pruebas en la escena de un delito radiológico son esencialmente
las mismas que se aplican en la escena de cualquier otro delito. Las funciones
25
y responsabilidades que incumben normalmente al personal de recolección de
pruebas son las siguientes:
a) p lanificar la identificación, la recogida, el embalaje, el almacenamiento y el
transporte de los elementos de prueba, con el asesoramiento del especialista
en materiales peligrosos;
b) velar por que los elementos de prueba que se consideren importantes se
fotografíen in situ, con y sin escala, antes de su recogida, para ayudar así a
reconstruir la escena del delito;
c) mantener informado al comandante in situ/operacional de todos los
elementos de prueba encontrados que se consideren importantes;
d) rubricar y fechar cada prueba (normalmente en la bolsa u otro contenedor
utilizado para recogerla), anotando dónde se encontró el elemento
(normalmente mediante una referencia al bosquejo de la escena del delito),
y entregarla luego al registrador/custodio de las pruebas. Esta medida es la
primera entrada en el registro de la cadena de custodia de cada elemento
de prueba que se recoge. En el apéndice I se describe un formulario que se
puede utilizar para este propósito, y en la figura 11 se presenta un modelo
de formulario para la cadena de custodia);
e) coordinar las convenciones utilizadas para denominar los elementos de
prueba con el registrador/custodio de las pruebas y el modelizador de la
escena, para mantener la coherencia en la denominación de esos elementos;
f) velar por que se cumplan todas las medidas de seguridad tecnológica
adecuadas detalladas en el plan de seguridad del emplazamiento,
especialmente en lo que respecta al uso adecuado de equipo de protección
personal.
3.28. El cumplimiento de estas funciones y responsabilidades en la escena de
un delito radiológico será probablemente más difícil que en el caso de un delito
convencional, debido en parte a que el personal de recolección de pruebas deberá
llevar equipo de protección personal adecuado mientras trabaje en las zonas de
control de peligros potenciales.
3.29. Además de estas funciones y responsabilidades, el personal de recolección
de pruebas tiene dos tareas adicionales en la escena de un delito radiológico:
a) c oordinarse con el evaluador radiológico y con el especialista en materiales
peligrosos para velar por que todo elemento de prueba se someta a un
reconocimiento a fin de determinar si está contaminado por radionucleidos
o si se detecta radiación por encima de los niveles de fondo (medidos fuera
de la escena del delito). La información así obtenida podrá utilizarse para
26
advertir del peligro de radiación a todo el personal que pueda tener que
aproximarse a la prueba o al embalaje en que esta se encuentre;
b) velar por que cada elemento de prueba se asegure de un modo que le
permita pasar por las medidas de control a la salida de la zona de control de
peligros potenciales, y por la estación de control de la contaminación por
radionucleidos, con una probabilidad mínima de que se destruya su posible
valor probatorio. Para ello puede ser necesario, por ejemplo, colocar el
material contaminado por radionucleidos en una doble bolsa, o envolverlo
en un material adecuado, antes de hacerlo pasar por la estación de control
de la contaminación.
3.30. El personal de recolección de pruebas se organiza normalmente en
grupos, cada uno de ellos a cargo de una persona. El jefe de cada grupo tiene la
responsabilidad de preparar el plan de recogida de pruebas (véanse los párrs. 4.29
a 4.36). En los párrafos 4.25 a 4.54 figura más información sobre la gestión de las
pruebas forenses.
Fotógrafo
3.31. Las funciones y responsabilidades del fotógrafo de la escena de un delito
radiológico son esencialmente las mismas que se aplican en la escena de cualquier
otro delito. Sin embargo, el cumplimiento de estas funciones y responsabilidades
en la escena de un delito radiológico será probablemente más difícil que en la
escena de un delito convencional, debido en parte a que el fotógrafo puede tener
que llevar equipo de protección personal adecuado mientras trabaje en la zona de
control de peligros potenciales.
3.32. Las funciones y responsabilidades que incumben normalmente al fotógrafo
comprenden el registro de imágenes (en fotografías, vídeos o una combinación
de ambos) de:
a) l a escena completa antes del inicio de la recogida de pruebas. Esta medida
es fundamental para reconstruir fielmente la escena del delito. Esa
reconstrucción será necesaria, con gran probabilidad, para llevar a cabo la
investigación;
b) las víctimas (incluidas las partes de cuerpos humanos, si ha habido una
explosión u otro suceso que haya causado el desmembramiento de las
víctimas), el público y los vehículos que se encuentren en la escena del
delito o en las proximidades;
c) los elementos de prueba importantes, antes de que se recojan o se muevan
por algún otro motivo;
27
d) l as huellas dactilares, otras marcas (como huellas de zapatos o de
neumáticos) y los dibujos técnicos, mapas u otros documentos que estén a
la vista en la escena del delito.
3.33. Además, el fotógrafo intentará normalmente conseguir toda imagen
fotográfica de la escena que se haya tomado antes del suceso que se esté
investigando. Por último, el fotógrafo tiene la tarea de preparar un registro
detallado de todas las fotografías, con un boceto que indique el lugar en que se
sacó cada una (en el apéndice I se describe un formulario que se puede utilizar
para este propósito, y en la figura 12 se presenta un modelo de formulario para
el registro fotográfico). En lo posible, este boceto debería coordinarse con el que
prepare el modelizador de la escena.
Registrador/custodio de las pruebas
3.34. Las funciones y responsabilidades del registrador/custodio de las pruebas
en la escena de un delito radiológico son esencialmente las mismas que se
aplican en la escena de cualquier otro delito. Las funciones y responsabilidades
que incumben normalmente al registrador/custodio de las pruebas comprenden lo
siguiente:
a) p reparar el formulario para el registro de las pruebas recogidas (el formulario
utilizado con este fin en la escena de un delito convencional debe ampliarse
para que incluya los resultados del reconocimiento radiológico de cada
elemento de prueba). En el apéndice I se describe un formulario que se
puede utilizar para este propósito, y en las figuras 13 y 14 se presenta un
modelo de formulario para el registro de las pruebas recogidas;
b) coordinar la preservación y el embalaje de las pruebas;
c) coordinarse con el modelizador de la escena y con el personal de recolección
de pruebas en lo que respecta a las convenciones de denominación que se
emplearán para describir cada elemento de prueba;
d) recibir y registrar todas las pruebas;
e) mantener la custodia y el control de todas las pruebas;
f) mantener la cadena de custodia en relación con todas las pruebas;
g) coordinar la remisión de todas las pruebas al investigador del caso o a un
laboratorio cualificado, con arreglo a las directrices pertinentes [9].
3.35. En la escena de un delito radiológico, el registrador/custodio de las pruebas
debería encargarse además de velar por que toda prueba que pueda entrañar el
peligro de radiación lleve una advertencia fijada de forma claramente visible.
Esta medida permitirá que todo el personal que transporte, reciba o manipule de
28
otro modo esas pruebas tenga conocimiento de la presencia de radiación y de los
peligros radiológicos relacionados con el transporte, la recepción u otras formas
de manipulación de esos objetos.
PERSONAL ESPECIALIZADO
3.36. La composición de los grupos necesarios para la gestión de la escena de
un delito relacionado con materiales radiactivos dependerá de la naturaleza,
magnitud, localización y complejidad de la escena. Estos recursos se deberían
administrar y organizar a los niveles nacional/estratégico, local/táctico e in situ/
operacional.
3.37. Al nivel de mando nacional/estratégico, esos recursos deberían comprender
a funcionarios de categoría superior de los ministerios, organismos y autoridades
pertinentes. Al nivel de mando local/táctico, deberían incluir a funcionarios del
poder judicial, de las fuerzas del orden y de otros servicios de emergencia, así
como de organismos de salud pública, militares y de apoyo científico y técnico.
Los recursos del nivel de mando in situ/operacional deberían ser similares a los
del nivel local/táctico.
3.38. Estos recursos, organizados en niveles de mando, tendrán en cuenta las
siguientes funciones que se aplican a las escenas de delitos radiológicos:
a) l a realización de reconocimientos del lugar y la evaluación de los peligros
radiológicos;
b) el establecimiento, mantenimiento y control de las zonas de control de
peligros potenciales;
c) la protección del personal contra los peligros radiológicos;
d) la reducción del riesgo de radiación;
e) la identificación y recogida de los elementos de prueba que contengan
materiales nucleares u otros materiales radiactivos, su embalaje y
almacenamiento y su transporte a los laboratorios forenses;
f) la monitorización y descontaminación del personal, el equipo y las zonas,
según sea necesario;
g) la descontaminación de las pruebas contaminadas por radionucleidos de un
modo que no comprometa su valor para la investigación criminal del caso;
h) la contención y el tratamiento de los líquidos residuales, como las
soluciones descontaminantes, de un modo que reduzca al mínimo las
emisiones al medio ambiente;
29
i) l a limpieza del lugar, con inclusión de la contención y el tratamiento de
todo material de desecho;
j) la disposición final correcta de los desechos contaminados, de conformidad
con las directrices nacionales.
3.39. La gestión y organización eficaz de este personal especializado debería
garantizar su disponibilidad oportuna en el lugar en que se le necesite.
4. REALIZACIÓN DE LAS OPERACIONES
CONSIDERACIONES GENERALES
4.1. La realización de las operaciones en la escena de un delito radiológico
tiene varios elementos en común con las actuaciones en la escena de cualquier
otro delito. La necesidad de proteger al personal encargado de la respuesta y al
público es crucial y, por lo tanto, tendrá prioridad sobre la recogida de pruebas, el
interrogatorio de los testigos, la toma de imágenes fotográficas y la preparación de
los registros escritos de la escena. Sin embargo, la realización de las operaciones
en la escena de un delito radiológico difiere de la de las escenas de otros delitos
en los siguientes aspectos:
a) l tiempo de permanencia en las zonas de control de peligros potenciales: en
E
la escena de un delito radiológico puede ser necesario limitar el tiempo que
el personal pase dentro de las zonas designadas en que se sepa o sospeche
que hay materiales nucleares u otros materiales radiactivos. La limitación
del tiempo de permanencia en estas zonas es necesaria para proteger la
salud y seguridad de todo el personal presente en la escena del delito, sea
cual sea la función que desempeñe. Una excepción a esta regla es el caso de
las escenas en que se sabe o sospecha que hay productos químicos tóxicos
u organismos patógenos. En estos casos, puede ser necesario limitar el
tiempo de permanencia en toda la escena del delito, para reducir al mínimo
la posibilidad de una exposición accidental a los productos químicos o los
agentes patógenos.
b) La distancia entre la prueba y la persona que la recoge: en la medida
que sea razonablemente posible, el personal que realice las operaciones
en la escena de un delito radiológico debería mantener una determinada
distancia de las pruebas contaminadas por radionucleidos y/o de los propios
materiales nucleares u otros materiales radiactivos. Esto es necesario para
limitar la exposición del personal a la radiación.
30
c) l blindaje contra la radiación entre la prueba y la persona que la recoge: a
E
veces, el personal de la escena del delito radiológico tiene que ser protegido
con un blindaje contra la radiación emitida por los materiales nucleares
u otros materiales radiactivos o relacionada con la contaminación por
radionucleidos. Este blindaje puede reducir su visión de los elementos que
deba bosquejar, fotografiar, recoger o inventariar. En las escenas de algunos
delitos radiológicos, el blindaje se coloca por dentro del EPP que lleva el
personal pertinente, y puede restringir la movilidad, reducir la destreza
manual y limitar la capacidad de comunicar. No obstante, los requisitos
de protección radiológica deben ser cumplidos en todo momento por todo
el personal que esté presente en la escena de un delito relacionado con
materiales radiactivos.
d) El control de la contaminación por radionucleidos (la concentración de
la actividad en la superficie)3: deberían aplicarse medidas para reducir al
mínimo la dispersión (o la continuación de la dispersión) de los materiales
radiactivos. Para ello puede ser necesario, entre otras cosas, erigir barreras,
reducir la materia particulada, controlar los accesos y establecer líneas de
descontaminación. El control constante de la eficacia de estas medidas es
importante y debería comprender:
i) la monitorización de los radionucleidos aerotransportados;
ii) la monitorización del personal y el equipo que entre y salga de la
escena del delito y de las zonas de control de peligros potenciales
dentro de ella;
iii) la monitorización de la escena del delito para detectar los cambios en
la localización de los peligros de radiación;
iv) la monitorización de las pruebas y otros elementos que se extraigan de
la escena del delito.
e) El personal que entre en la escena de un delito radiológico debería ser
consciente de las siguientes posibilidades y estar entrenado para evitarlas
en la medida que sea factible:
i) la incorporación de radionucleidos en el organismo;
ii) la contaminación por radionucleidos de las superficies del equipo de
protección personal;
iii) la contaminación de las pruebas por radionucleidos;
iv) la dispersión más amplia de los radionucleidos.
3
Este requisito puede existir también en otras escenas de delitos, por ejemplo cuando
pueda haber agentes patógenos trasmitidos por la sangre, pero el grado en que se aplica la
descontaminación in situ y la manera en que se gestiona son diferentes en el caso de la escena
de un delito radiológico.
31
f) l personal, el equipo, las pruebas y otros elementos que salgan de una
E
zona de control de peligros potenciales deberían ser monitorizados en
una estación de control de la contaminación por radionucleidos y, si es
necesario, descontaminados en una estación de descontaminación.
g) El control de la exposición individual a la radiación: en la medida que sea
razonablemente posible, deberá reducirse el riesgo para el personal que se
exponga a la radiación o a cualquier tipo de toxicidad química conexa [15].
Para ello puede ser necesario buscar compromisos aceptables, por ejemplo
entre el número de personas que participe en las operaciones y la dosis que
reciba cada una de ellas.
4.2. El grado en que se aplique cada uno de estos factores dependerá de los
materiales radiactivos que estén presentes, según se determine en la evaluación
de los riesgos asociados con los peligros comunes (véanse los párrs. 4.8 a 4.14).
Las operaciones en la escena de un delito radiológico deberían adaptarse al nivel
del peligro o los peligros que existan. En la referencia [13] se da una orientación
de carácter general sobre la realización de las operaciones en cualquier escena en
que pueda haber materiales nucleares u otros materiales radiactivos.
CONTROL DE LA ESCENA
4.3. El control de la escena comprende todas las actividades realizadas para
gestionar las entradas, las salidas y los accesos internos en la escena de un delito
radiológico. Los objetivos globales de este control deberían ser:
a) r educir el peligro de radiación y los otros peligros que pueda plantear
un suceso relacionado con la seguridad física nuclear para el público en
general y para el personal que necesite acceder al lugar con fines legítimos,
como la recogida de pruebas o el mantenimiento de la seguridad física;
b) establecer y mantener un control eficaz de los materiales nucleares u otros
materiales radiactivos relacionados con la escena del delito radiológico;
c) preservar los elementos que puedan tener valor probatorio, tanto los que
contengan materiales nucleares u otros materiales radiactivos como los que
no (que podrían estar contaminados por radionucleidos dispersos).
4.4. Las principales actividades realizadas para controlar la escena son el
mantenimiento de la seguridad del perímetro, el control del tráfico y el control
del acceso. En la mayoría de los aspectos, estas actividades son esencialmente
las mismas que se aplican en la escena de cualquier otro delito. La diferencia
importante es que, cuando se sepa o sospeche que hay materiales nucleares u
32
otros materiales radiactivos presentes, se deberá prestar especial atención a
garantizar la protección del público y del personal de respuesta, así como a la
necesidad de colocar los materiales nucleares u otros materiales radiactivos en un
lugar seguro.
Seguridad del perímetro
4.5. Una medida inicial en el control de la escena de un delito consiste en
asegurar su perímetro. La seguridad del perímetro suele ser de la competencia de
los agentes de las fuerzas del orden, que están autorizados a impedir la entrada o
salida de peatones y vehículos y que pueden adoptar las medidas adecuadas contra
los individuos o grupos que no obedezcan a una orden legítima de detenerse.
El personal responsable de la seguridad del perímetro debe estar integrado en la
estructura de mando antes descrita.
Control del tráfico
4.6. El control del tráfico que entre, salga y circule dentro de la escena de
un delito radiológico puede implantarse ya sea en forma sincronizada con el
establecimiento de la seguridad del perímetro o inmediatamente después. Al igual
que la seguridad del perímetro, el control del tráfico compete normalmente al
personal de las fuerzas del orden. Además del control del tráfico de superficie, en
algunos lugares el control puede tener que extenderse al tráfico aéreo, marítimo o
subterráneo, por conducto del nivel de mando nacional/estratégico o del nivel de
mando local/táctico.
Control del acceso a la escena
4.7. Uno de los procedimientos para controlar el acceso al lugar consiste en
que toda persona que entre en la escena del delito deba pasar junto a un oficial
designado que determinará si concede el acceso o no. Esta determinación puede
hacerse mediante la consulta directa con el comandante in situ/operacional o con
un representante por él designado o sobre la base de una lista por escrito (ya sea
de los nombres o de los cargos) del personal que esté autorizado a acceder al
lugar. Cuando se haya determinado que se puede conceder el acceso al lugar, el
oficial designado registrará la fecha y hora de entrada, el nombre de la persona
interesada y el propósito para el que necesita el acceso (p. ej., la recogida de
pruebas, la preparación de un bosquejo de la escena o la entrega de suministros).
También se registra la fecha y hora en que la persona abandona el lugar. De este
modo se mantiene un registro exacto que documenta quién ha tenido acceso al
lugar, con qué fin y por cuánto tiempo. En el apéndice I se describe un formulario
33
que se puede utilizar para este propósito, y en la figura 15 se presenta un modelo
de formulario para el registro de las entradas en la escena de un delito.
EVALUACIÓN DE LOS RIESGOS ASOCIADOS CON LOS PELIGROS
COMUNES
4.8. La fase inicial de las operaciones en la escena de un delito radiológico
debería incluir una evaluación de los riesgos asociados con los peligros que
puedan existir en el lugar. Esta evaluación abarcará los peligros comunes que
puedan plantear riesgos para la salud y la seguridad del público o del personal
que realice las operaciones in situ (como los escombros, los cables o cañerías
expuestos o las malas condiciones meteorológicas). Esta evaluación de los
riesgos asociados con los peligros comunes es esencialmente la misma que se
realizaría en la escena de cualquier otro delito. Sin embargo, en el caso de la
escena de un delito radiológico, la evaluación diferirá de la de otras escenas de
delitos en los siguientes aspectos:
a) ebido a la certeza o la sospecha de la presencia de materiales nucleares u
D
otros materiales radiactivos, la evaluación de los riesgos asociados con los
peligros comunes debería incluir la identificación de esos materiales.
b) Los peligros deben evaluarse no solo en términos de los riesgos que pueden
plantear para las operaciones rutinarias en la escena del delito, sino también
en relación con los riesgos:
i) para el personal que lleve equipo de protección contra la radiación
mientras se encuentre en la escena;
ii) de que se produzca una dispersión no controlada de materiales
nucleares u otros materiales radiactivos;
iii) para el equipo auxiliar utilizado en apoyo de las operaciones en la
escena del delito radiológico.
4.9. Además, debe prestarse atención a la posibilidad de que haya artefactos
sin estallar, dispositivos secundarios y trampas explosivas, así como explosivos
relacionados con los materiales nucleares u otros materiales radiactivos (como en
el caso de un DDR). Las tareas de localizar y desactivar ese tipo de elementos en
la escena de un delito corren normalmente a cargo de una persona o un equipo
de especialistas designados al efecto por el comandante in situ, como se señala
en los párrafos 3.36 a 3.39. En el apéndice II se describen ejemplos de peligros
comunes.
34
4.10. La evaluación de los riesgos asociados con los peligros comunes debería
utilizarse cuando se preparen los planes operacionales. Estos planes deberían
tener en cuenta la naturaleza de esos peligros y las medidas que deban adoptarse
para mitigarlos. A continuación se describen dos de estos planes, el plan de
acción para el suceso y el plan de seguridad tecnológica de la escena.
Plan de acción para el suceso
4.11. El plan de acción para el suceso describe en forma concisa las medidas
que se deberán adoptar durante el período operacional. El comandante in situ/
operacional es el encargado de preparar este plan, que debería especificar lo
siguiente:
a) e l objetivo general de las operaciones en la escena;
b) las metas para el cumplimiento de ese objetivo;
c) las estrategias y tácticas que se aplicarán para alcanzar cada meta;
d) la asignación de tareas;
e) las instrucciones médicas y de seguridad pertinentes.
Plan de seguridad tecnológica de la escena
4.12. El plan de seguridad tecnológica de la escena describe los peligros concretos
que existen en el lugar y las medidas de mitigación del riesgo que se han de
aplicar. El especialista en seguridad tecnológica es el encargado de preparar este
plan, que normalmente especificará lo siguiente:
a) los principales problemas de seguridad tecnológica que puedan afectar a
todo el personal presente en la escena4;
b) las metas de seguridad tecnológica de la escena;
c) la estructura de mando para la seguridad tecnológica.
4
Todo el personal que entre en las zonas de control de peligros potenciales, así como el
personal de apoyo que pueda tener que entrar en ellas, deberá estar organizado en equipos de
por lo menos dos miembros. Esta condición permite aplicar el sistema del ‘compañero’, en el
que cada persona que entra en una zona de control de peligros potenciales lo hace acompañada
de una pareja (un compañero). Cada individuo tiene la instrucción de velar por la seguridad del
otro, incluso observando su equipo de protección personal para comprobar que no tenga partes
rotas, rasgaduras u otras aberturas, y vigilando su actuación (especialmente su postura y su
forma de caminar y de hablar) para detectar posibles signos de fatiga o de estrés térmico.
35
4.13. En el caso específico de la escena de un delito radiológico, las metas de
seguridad tecnológica consisten en:
a) r educir al mínimo el número de personas que operen en las zonas en que
haya materiales nucleares u otros materiales radiactivos;
b) evitar el contacto físico con elementos contaminados por radionucleidos o,
cuando ello sea imposible debido el trabajo que se esté realizando, reducir
ese contacto mediante el uso de herramientas adecuadas;
c) evitar, o por lo menos limitar, el paso por zonas en que haya materiales
nucleares u otros materiales radiactivos;
d) evitar la contaminación por radionucleidos de las personas y el equipo
(p. ej., absteniéndose de colocar el equipo en superficies contaminadas por
radionucleidos);
e) aplicar el principio ALARA5 y los conceptos de la reducción al mínimo del
tiempo, la maximización de la distancia y el uso de blindaje para reducir la
exposición a la radiación.
4.14. Otros aspectos de la seguridad tecnológica en la escena de un delito
comprenden lo siguiente:
a) v elar por que todo el personal que opere en la escena esté informado sobre
el plan y las políticas de seguridad tecnológica del lugar;
b) establecer una vía de escape y señales para la evacuación de emergencia;
c) instruir al personal sobre todas sus tareas y responsabilidades antes de que
entre en las zonas de control de peligros potenciales;
d) mantener las comunicaciones por radio entre el grupo que entre, el grupo
de apoyo y el especialista en seguridad tecnológica;
e) prohibir al personal que beba, coma, fume y evacúe residuos corporales
hasta que haya salido del lugar pasando por la estación de control de la
contaminación por radionucleidos y, si es necesario, por la estación de
descontaminación.
5
ALARA es el acrónimo en inglés de ‘as low as reasonably achievable’ (‘tan bajo como
ser razonablemente posible alcanzar’; este criterio tiene en cuenta los factores económicos y
sociales y es el principio rector para optimizar la protección contra la radiación.
36
PROCEDIMIENTOS DE REDUCCIÓN DEL RIESGO
Consideraciones generales
4.15. La mayoría de los peligros en la escena de un delito radiológico serán
esencialmente los mismos que se dan en otras escenas de delitos. Por lo tanto,
los procedimientos de reducción del riesgo serán básicamente los mismos. Un
procedimiento adicional en la escena de un delito radiológico es la aplicación
de medidas de protección contra la radiación. Estas medidas comprenden
la monitorización y documentación de las dosis individuales de radiación
recibidas por el personal de la escena del delito. Los resultados de esta
monitorización se utilizarán de conformidad con los requisitos establecidos en
las referencias [13, 14], lo que incluirá la comparación de las dosis individuales
con los límites de dosis pertinentes. Las actividades realizadas en la escena de un
delito radiológico deberán cumplir los requisitos aplicables que se especifican en
la referencia [15].
Zonas de control
4.16. El establecimiento de una zona de control operacional y de una zona de
control de peligros potenciales ayuda a aplicar el mando y control dentro de
esas zonas y a controlar el acceso a ellas. Los perímetros de estas zonas deben
marcarse para facilitar el control de la seguridad física del perímetro y el control
del acceso a la escena.
4.17. El establecimiento de una zona de control de peligros potenciales
delimitará el área en que haya materiales radiactivos intactos o contaminación
por radionucleidos, separándola del resto de la zona de control operacional.
La extensión y configuración de la zona de control de peligros potenciales
dependerán de las condiciones específicas que imperen en el lugar, como el nivel
de radiación, la precipitación, y la velocidad y dirección del viento, y pueden
tener que modificarse si cambia la situación.
4.18. Antes de establecer una zona de control de peligros potenciales dentro
de la escena de un delito radiológico, es necesario realizar una entrada inicial
controlada a las zonas en que se sabe o sospecha que hay materiales nucleares
u otros materiales radiactivos. Al establecer una zona de control de peligros
potenciales, deberían tomarse en consideración las orientaciones sobre los
perímetros de seguridad radiológica que figuran en la referencia [27]. Esa entrada
inicial corre a cargo de personal que actúa de forma coordinada con el especialista
en materiales peligrosos (párrs. 3.20 y 3.21), el especialista en seguridad
37
tecnológica (párrs. 3.22 y 3.23) y el evaluador radiológico (párr. 3.24), y que debe
llevar dosímetros personales y equipo de protección personal adecuados (véase
el anexo I). Las tareas que se realizan durante la entrada inicial comprenden lo
siguiente:
a) l a medición del oxígeno y de los niveles de contaminantes en el aire para
ayudar a determinar si se necesitará un suministro adicional de oxígeno o
protección respiratoria;
b) la detección de la presencia de contaminación superficial o aerotransportada,
para ayudar a determinar las medidas de protección adecuadas;
c) la medición de los niveles de gases y vapores en relación con su rango
explosivo en el aire, para ayudar a determinar si se requerirán medidas de
seguridad adicionales;
d) la medición de las tasas de dosis externas en las zonas de control
operacional y de control de peligros, para ayudar a determinar los tiempos
de permanencia admisibles de los grupos y para entender cuáles son los
lugares con niveles de radiación altos6;
e) la identificación de los materiales radiactivos, para ayudar a evaluar los
riesgos que plantearán para los primeros actuantes, el personal de las
fuerzas del orden y el público;
f) la obtención de datos espectrales para ayudar a identificar el radionucleido
o los radionucleidos presentes y aumentar la confianza en el proceso de
identificación de los materiales (los instrumentos de detección utilizados
para este fin se enumeran en el anexo I).
4.19. Cuando se realiza la entrada inicial, el conocimiento que se tiene de los
peligros de radiación efectivos y de cualquier otro peligro en la escena del delito
es incompleto. Por consiguiente, esta entrada inicial debería llevarse a cabo
con las debidas precauciones y monitorizando estrechamente la actuación del
personal que la efectúe.
4.20. Los resultados de la entrada inicial permiten al especialista en materiales
peligrosos, el especialista en seguridad tecnológica y el evaluador radiológico
determinar:
a) los límites geográficos de la zona de control de peligros potenciales;
6
Las zonas con niveles altos de radiación deben evitarse en la máxima medida posible.
Si es imposible o poco práctico evitarlas, deberán aplicarse procedimientos específicos para
reducir al mínimo el tiempo de permanencia en esas zonas, mantener una distancia adecuada de
los materiales nucleares u otros materiales radiactivos o incorporar el uso de blindaje.
38
b) l os tipos de EPP, incluido el equipo respiratorio personal, que se deberá
utilizar en las entradas siguientes;
c) los tiempos de permanencia permitidos y los niveles de acción del personal
que entre en la zona de control de peligros potenciales;
d) la presencia de peligros comunes y las técnicas de mitigación adecuadas
para hacerles frente (los peligros comunes se examinan en el apéndice II);
e) la necesidad de equipo especializado de ayuda para la recogida de pruebas
(p. ej., si hay que sacar escombros para obtener acceso a ellas).
4.21. Después de esta entrada inicial, solo debería permitirse el ingreso a las
zonas de control de peligros potenciales al personal que lleve el EPP, incluido el
equipo respiratorio personal, adecuado a la situación y que esté entrenado y se
considere competente en el uso de ese equipo.
4.22. Toda persona que haga una entrada de rutina a una zona de control de
peligros potenciales debería recibir instrucciones de seguridad y someterse a
una evaluación de los signos vitales antes de la entrada. Esta evaluación debería
incluir la medición de la temperatura, la frecuencia cardíaca, la frecuencia
respiratoria y la presión arterial de la persona. El especialista en seguridad
tecnológica, el evaluador radiológico y el especialista en materiales peligrosos
colaborarán en la preparación de las instrucciones. Todo el personal pertinente
dejará constancia por escrito de que ha recibido las instrucciones. Deberá haber
grupos de apoyo preparados y listos para prestar asistencia. La estación de control
de la contaminación por radionucleidos y la estación de descontaminación
se instalarán antes de cualquier entrada, y el personal estará informado de su
ubicación. A la salida de una zona de control de peligros potenciales y de la
estación de descontaminación, se medirán nuevamente los signos vitales de cada
miembro del grupo.
4.23. El grupo que haya hecho una entrada rendirá informe al comandante in situ/
operacional o a un delegado suyo sobre las operaciones que haya realizado y las
condiciones que haya observado o medido.
Identificación de los materiales
4.24. Por lo general, la identificación de los principales radionucleidos presentes
en los materiales radiactivos intactos o en la contaminación por radionucleidos
es rápida, y esta información ayuda a evaluar los riesgos que plantearán los
materiales para los primeros actuantes, el personal de las fuerzas del orden y
el público [3]. Esta información puede ayudar también a determinar si se han
infringido leyes que regulen la utilización o la posesión no autorizadas de
39
materiales radiactivos, lo que servirá de base para una investigación posterior.
En algunos casos, la identificación de los materiales puede conducir a la
determinación de que no se justifica una investigación más a fondo. En el anexo I
se describen ejemplos de las técnicas y métodos utilizados comúnmente para esa
identificación.
GESTIÓN DE LAS PRUEBAS FORENSES
Consideraciones generales
4.25. La recogida de los elementos que puedan tener valor probatorio en la
escena de un delito radiológico debería realizarse una vez que haya finalizado la
evaluación de los riesgos asociados con los peligros comunes y la aplicación de
los procedimientos de reducción del riesgo. La gestión de las pruebas forenses en
la escena de un delito radiológico es esencialmente la misma que se aplica en las
escenas de otros delitos. Sin embargo, difiere en dos aspectos importantes:
a) d ebido a la presencia o la sospecha de la presencia de materiales nucleares
u otros materiales radiactivos, todas las pruebas deberían controlarse para
determinar si están contaminadas por radionucleidos;
b) los materiales nucleares u otros materiales radiactivos presentes en la
escena deberían recolectarse, tanto para contribuir a la recogida de pruebas
como para reducir los riesgos.
4.26. Dos tipos de elementos con posible valor probatorio pueden plantear
también peligros radiológicos:
a) l os propios materiales nucleares u otros materiales radiactivos intactos;
b) otros elementos que requieran un examen ulterior basado en disciplinas
de la ciencia forense tradicional o nuclear y que estén contaminados por
radionucleidos (las disciplinas de la ciencia forense tradicional comprenden
el análisis de las huellas dactilares, el ADN, los explosivos, las fibras, las
pinturas, las marcas de herramientas y los datos digitales).
En la referencia [9] figura un examen completo de estas y otras disciplinas de la
ciencia forense.
4.27. Estos elementos deberán tratarse con precauciones especiales tanto en la
recogida como en la manipulación posterior. Todos los elementos que se extraigan
40
como posibles pruebas de la escena de un delito radiológico o de cualquier otro
lugar de interés para la investigación deberían:
a) i nscribirse en el registro de las pruebas recogidas;
b) marcarse con un identificador exclusivo;
c) entrar en una cadena de custodia desde el momento en que se recogen;
d) permanecer en la cadena de custodia hasta que ya no sean necesarios y,
cuando llegue ese momento, ser objeto de la disposición final prevista en la
ley aplicable.
4.28. Un aspecto esencial de la gestión eficaz de las pruebas forenses es la
necesidad de determinar el laboratorio o los laboratorios forenses a los que se
enviarán las pruebas para su examen. Estos laboratorios deberían estar designados
de antemano, como se describe en la referencia [9].
Plan de recogida de pruebas
4.29. El plan de recogida de pruebas detalla las prioridades en la recolección de
elementos de prueba u otras muestras, especificando:
a) q ué se ha de recoger;
b) cómo hay que hacerlo;
c) quién debe hacerlo;
d) qué tipo de embalaje se necesita para las pruebas recogidas;
e) adónde y cómo se transportarán las pruebas.
4.30. Este plan debería basarse, entre otras cosas, en las imágenes del lugar que
haya tomado el fotógrafo, o que otros hayan puesto a disposición del grupo, así
como en los reconocimientos que se hayan efectuado.
4.31. El jefe del grupo de recolección de pruebas preparará el plan de recogida
de pruebas, con ayuda de personal que tenga conocimiento de la escena o de
los objetivos de la recogida de pruebas en ella. En el caso de la escena de un
delito radiológico, el evaluador radiológico prestará asistencia en la preparación
del plan de recogida de pruebas. En particular, el evaluador radiológico ayudará
en relación con los elementos del plan que tengan que ver con la naturaleza de
los materiales nucleares u otros materiales radiactivos que se sepa o sospeche que
existan en el lugar.
41
4.32. Antes del inicio de la recogida de pruebas, el jefe del grupo encargado de
esta tarea debería consultar también con los especialistas del laboratorio al que
se transportarán las pruebas. Esta consulta debería ayudar a elaborar el plan de
recogida de pruebas, al proporcionar información sobre las marcas, etiquetas,
embalajes u otros atributos similares referentes a los materiales nucleares u otros
materiales radiactivos con los que el jefe del grupo tal vez no esté familiarizado
pero que puedan ser útiles para identificar los elementos prometedores que se deba
recolectar en la escena del delito. Dos ejemplos de esa información que puede ser
útil son el uso del símbolo del trébol para designar las sustancias radiactivas y
la utilización de materiales de embalaje de alta densidad para el blindaje de esas
sustancias, como en el caso de los contenedores de almacenamiento revestidos
con plomo.
4.33. La consulta con los especialistas del laboratorio durante la elaboración del
plan de recogida de pruebas puede servir también para otros fines. Por ejemplo,
la consulta advertirá al personal del laboratorio de la llegada de pruebas que
requerirán análisis, lo que les permitirá hacer los preparativos necesarios para
poder procesar y analizar esas pruebas con la mayor rapidez posible. La consulta
permitirá también a los especialistas del laboratorio proporcionar orientaciones
sobre los requisitos específicos de su laboratorio en lo que respecta al etiquetado,
el embalaje o el envío de las pruebas, indicando, por ejemplo, los períodos en que
laboratorio pueda no estar disponible para la recepción de envíos.
4.34. La información obtenida durante la primera entrada en la zona de control de
peligros potenciales ayudará a elaborar el plan de recogida de pruebas. También
ayudará a determinar las técnicas de ingeniería especiales que se necesitarán
para facilitar la recogida de las pruebas, como la eliminación de escombros o
la realización de operaciones en espacios confinados. Estas medidas necesarias
deberían formar parte del plan de recogida de pruebas, al igual que cualquier
necesidad especial en relación con el embalaje o transporte de las pruebas (p. ej.,
para el transporte de objetos de gran tamaño). El plan debería indicar toda técnica
especial que sea preciso aplicar, como la realización de operaciones bajo el agua
o la manipulación de restos humanos.
4.35. El plan de recogida de pruebas y las instrucciones que se den a los miembros
del grupo encargado de esta tarea deberían poner de relieve los elementos de
prueba que puedan revestir especial interés para los fines de la investigación,
si los hubiere. Esos elementos podrían ser, por ejemplo, documentos escritos o
impresos que ayuden a identificar personas, lugares o cosas que puedan estar
vinculados a los sucesos relacionados con el descubrimiento de los materiales
nucleares u otros materiales radiactivos no sometidos a control reglamentario,
42
o que puedan indicar planes para la futura disposición final de esos materiales.
Estos documentos deberían tener prioridad en la investigación, porque pueden
llevar a la identificación de los perpetradores o a la adopción de medidas para
prevenir nuevas pérdidas de materiales nucleares u otros materiales radiactivos.
4.36. Para recolectar los elementos de prueba en la escena de un delito radiológico
puede ser necesario utilizar equipo especializado con el que no esté familiarizado
el personal del grupo de recolección de pruebas. Incluso si el grupo conoce
bien ese equipo, su uso puede verse dificultado por el EPP. Por consiguiente, es
posible que se requiera el apoyo de expertos técnicos.
Procedimientos para la recogida de materiales nucleares u otros materiales
radiactivos y de pruebas contaminadas por radionucleidos
4.37. El número de personas que deban integrar el grupo de recolección de
pruebas dependerá de la situación que impere en el lugar. Sin embargo, hay
funciones definidas que deben cumplirse en ese grupo. Es importante que todo
el personal del grupo conozca sus propias funciones y responsabilidades y las de
los demás miembros del grupo antes de entrar en una zona de control de peligros
potenciales. Para ello se realizará normalmente una reunión de instrucción del
grupo, que tendrá lugar cuando se haya establecido el plan de recogida de pruebas
(párrs. 4.29 a 4.36), pero de preferencia antes de que el personal se ponga el
equipo de protección personal.
4.38. Todo el personal que entre en una zona de control de peligros potenciales
deberá llevar puestos dos pares de guantes, para poder sustituir el par externo,
cuando sea necesario, sin que las manos queden expuestas.
4.39. El jefe del grupo de recolección de pruebas debería asumir la
responsabilidad del reconocimiento efectivo de la escena, concentrándose en la
planificación de la recogida de elementos de prueba. De conformidad con el plan
de recogida de pruebas y con ayuda de toda imagen, mapa, plano o dibujo que se
haya producido, el jefe del grupo debería determinar la secuencia de la recogida
de pruebas y decidir, junto con el grupo, el equipo y embalaje que convenga
utilizar para poder recoger las pruebas u otras muestras en el tiempo disponible.
4.40. El recolector principal de pruebas y su asistente tienen funciones y
responsabilidades específicas. Ambos aplican técnicas establecidas para evitar la
transferencia involuntaria de radionucleidos durante el proceso de recogida de
pruebas.
43
a) l recolector principal es el encargado de levantar la prueba y colocarla en
E
una bolsa u otro recipiente.
b) El asistente tiene la función de abrir y sujetar una bolsa u otro recipiente
que esté exento de contaminación por radionucleidos. Esta persona apoya
constantemente al recolector principal en la recogida de pruebas.
4.41. Al entrar en una zona de control de peligros potenciales, el asistente
prepara un espacio de trabajo impoluto para colocar los elementos de prueba,
desplegando un paño u otro tipo de cubierta limpio en una superficie adecuada.
De esta manera crea un área de trabajo libre de radionucleidos y de otros posibles
contaminantes. El contenedor de las bolsas vacías para la recogida de pruebas se
coloca en esta área de trabajo cubierta.
4.42. En el área de trabajo tiene que haber un contenedor de desechos. Este
contenedor se utiliza para deshacerse de los guantes, el material de embalaje
descartado y los demás residuos que se generen en el proceso de recogida de
pruebas. Debería llevarse un registro del contenido de este recipiente, como
ayuda para la disposición final de esos elementos, que debería efectuarse de
conformidad con los reglamentos nacionales o las directrices internacionales al
respecto [17].
4.43. Una vez creada el área de trabajo, el asistente prepara las bolsas en que
el recolector principal colocará cada elemento de prueba. El recolector principal
coloca el elemento de prueba directamente dentro de la bolsa, evitando tocar el
exterior de esta para no transferir radionucleidos a esa superficie externa.
4.44. El asistente sella entonces el embalaje, teniendo cuidado de evitar la
contaminación cruzada, y lo etiqueta, velando por que la descripción escrita
sobre la bolsa corresponda a la información registrada por el modelizador de la
escena y por el fotógrafo. Esta primera bolsa se introduce en una segunda bolsa u
otro contenedor limpio en el área de trabajo cubierta.
4.45. A continuación se toma una muestra por frotis de la bolsa exterior y se mide
con un monitor de contaminación portátil. Si la concentración de la actividad en
la superficie (la contaminación por radionucleidos) es superior a los niveles de
fondo, el elemento se coloca dentro de una tercera bolsa u otro recipiente limpio.
El personal debe evitar limpiar o descontaminar la bolsa exterior, porque esta
medida puede comprometer el valor de la prueba.
4.46. Después de eso es necesario efectuar un estudio de la tasa de dosis del
elemento embalado en una zona con bajos niveles de fondo. Los resultados de
44
esta medición deberían anotarse en la etiqueta para el material radiactivo (véanse
el apéndice I y la figura 16).
4.47. Una vez terminada la recogida de un elemento de prueba, los recolectores
deberían sacarse el par exterior de guantes, descartarlo como desecho contaminado
y ponerse un nuevo par limpio antes de recoger el siguiente elemento de prueba.
Esta medida reduce al mínimo la posibilidad de contaminación cruzada. El EPP
de los recolectores de pruebas debería controlarse regularmente para verificar su
integridad, el ajuste y la contaminación por radionucleidos.
4.48. Las pruebas así embaladas se introducen en un contenedor adecuado, que se
encontrará en el área de trabajo cubierta (o sobre otro paño o cubierta, si hay sitio
para ello) a fin de prevenir la contaminación externa del embalaje. El asistente
pasará con las pruebas embaladas por la estación de control de la contaminación
por radionucleidos y, si es necesario, por la estación de descontaminación.
Examen forense inicial en la escena del delito
4.49. Si la investigación criminal exige una evaluación inicial inmediata, por
peritos forenses, de pruebas contaminadas por radionucleidos (p. ej., teléfonos
móviles, libretas o elementos con huellas dactilares latentes), este examen
inicial puede efectuarse en una caja de guantes móvil o en una zona de control
de peligros potenciales designada para ello en la escena del delito radiológico o
cerca de ella. Estos exámenes iniciales deberían realizarse bajo la supervisión del
registrador/custodio de las pruebas, el especialista en seguridad tecnológica y el
evaluador radiológico. Una vez finalizados los exámenes iniciales, las pruebas
deberían embalarse nuevamente para su transporte y enviarse al laboratorio
designado, como se describe en la referencia [9].
Embalaje, transporte y entrega de las pruebas
4.50. Todas las pruebas de la escena de un delito radiológico deberían recogerse,
embalarse y entregarse de acuerdo con lo previsto en el plan de recogida de
pruebas. La práctica de que cada recolector trabaje con un asistente se aplicará
también durante el embalaje de los tres tipos de prueba:
a) l os propios materiales nucleares u otros materiales radiactivos;
b) los otros elementos de posible valor probatorio que estén contaminados por
radionucleidos;
c) los elementos de posible valor probatorio que no estén contaminados.
45
4.51. Todos los materiales nucleares u otros materiales radiactivos embalados
se marcarán para indicar el peligro radiológico. En el caso de las pruebas
sin aberturas (como un contenedor cerrado o una fuente sellada) puede ser
necesario tomar una radiografía con rayos X para entender la naturaleza de la
prueba y confirmar la ausencia de explosivos u otros peligros ocultos dentro del
contenedor. La etiqueta indicará también todos los datos que se conozcan sobre
el material y los peligros que pueda plantear (p. ej., la tasa de dosis, los isótopos
presentes, la actividad y los tipos de radiación). En el apéndice I se describe un
formulario que se puede utilizar para este propósito, y en la figura 16 se presenta
un ejemplo genérico de una etiqueta para materiales radiactivos. Los elementos
deberían transportarse aplicando las directrices de transporte nacionales [10] o
las excepciones reconocidas.
4.52. Las pruebas contaminadas por radionucleidos y que emitan radiación en
niveles iguales o superiores a los niveles de seguridad recomendados [15] se
deberían embalar, etiquetar, almacenar y transportar respetando los reglamentos
nacionales y las normas internacionales pertinentes, como las que se establecen
en la publicación Nº TS-R-1 de la Colección de Normas de Seguridad del OIEA,
titulada Reglamento para el Transporte Seguro de Materiales Radiactivos [10],
incluido el uso de arreglos especiales para el transporte de materiales nucleares y
otros materiales radiactivos. Las pruebas contaminadas por radionucleidos pero
que se sepa que no plantean un problema de seguridad, se deberían embalar,
etiquetar, almacenar, transportar y examinar del mismo modo que las otras
pruebas.
Lugar de almacenamiento provisional de pruebas
4.53. En las escenas de algunos delitos radiológicos será necesario almacenar
las pruebas de forma física y tecnológicamente segura en un lugar provisional,
conocido como el lugar de almacenamiento provisional de pruebas, antes de
su transporte al laboratorio designado. Esto puede ser preciso para asegurarse
de que se cumplan los reglamentos nacionales y los procedimientos de los
laboratorios, o simplemente para facilitar los acuerdos con el laboratorio
receptor, particularmente cuando se requiera asistencia internacional. El lugar de
almacenamiento provisional debe contar con medidas de seguridad física para
prevenir la manipulación ilícita de las pruebas, y tener también los permisos
adecuados de seguridad radiológica, seguridad química o salvaguardias para
poder almacenar la cantidad de materiales nucleares u otros materiales radiactivos
presente. El lugar de almacenamiento provisional de pruebas debería operar
de conformidad con las normas que rigen la práctica de la prueba, incluido el
mantenimiento de la cadena de custodia en la manipulación de las pruebas.
46
4.54. Si el material no se identificó en la escena del delito, debe identificarse
en el lugar de almacenamiento provisional de pruebas, antes de su transporte a
los laboratorios designados. Incluso si se realizó la identificación en la escena,
puede ser útil confirmarla, por ejemplo con instrumentos más sensibles. Esta
confirmación puede proporcionar más información, y servir para evaluar la
eficacia de la identificación in situ. Todas las mediciones que se efectúen para
identificar los materiales deben registrarse por escrito y comunicarse a los
laboratorios designados.
LIBERACIÓN DE LA ESCENA DEL DELITO
4.55. Una vez concluida la recogida de pruebas, la escena del delito podrá
liberarse, levantando el control por las fuerzas del orden. Sin embargo, en la
decisión de liberar la escena para su uso irrestricto se deberían tener en cuenta los
criterios radiológicos establecidos por la autoridad competente. El mecanismo
para el traspaso de la escena de un delito radiológico a las autoridades
competentes que corresponda debería establecerse en el plan de respuesta
nacional, en consonancia con las leyes y reglamentos pertinentes.
EXAMEN POSTERIOR A LA ACCIÓN
4.56. Cuando hayan concluido las operaciones en la escena de un delito
radiológico, puede ser útil realizar un examen posterior a la acción. El propósito
de este examen es determinar cuáles medidas cumplieron o superaron las
expectativas, y cuáles no cumplieron una parte o la totalidad de ellas. El examen
posterior a la acción representa una oportunidad importante para aprender
de la experiencia e incorporar esas lecciones en el proceso de planificación.
Los resultados de este examen deberían comunicarse a todo el personal que
tenga responsabilidades respecto de las operaciones en la escena de un delito
radiológico, así como a los otros organismos que cuenten con el apoyo de estas
operaciones o que las respalden. Los resultados deberían incorporarse en los
planes y procedimientos que corresponda.
4.57. El examen posterior a la acción debería correr a cargo del comandante in
situ/operacional, o efectuarse bajo su dirección, e incluir aportaciones de todo el
personal que participe en las operaciones en la escena del delito radiológico. El
examen posterior a la acción es a menudo un proceso iterativo, al que se aporta
información mientras están en curso las operaciones en la escena del delito.
También deberá hacer aportaciones el personal operacional que esté fuera de la
47
escena del delito radiológico, como los empleados de los laboratorios designados
que reciban las pruebas y los agentes de las fuerzas del orden y fiscales que
utilicen la información obtenida en la escena del delito radiológico en apoyo de
la investigación y el enjuiciamiento.
4.58. Las actuaciones en la escena de un delito radiológico que hayan cumplido
o superado las expectativas deberán examinarse detenidamente para determinar
las medidas que contribuyeron a su éxito. Por ejemplo, un examen más a fondo
podría indicar en qué grado el éxito fue atribuible a una determinada combinación
de medidas de planificación adecuada, capacitación eficaz y ejercitación
frecuente de las operaciones necesarias en la escena de un delito radiológico. En
otros casos, el examen más a fondo puede indicar que la asistencia internacional
fue un elemento clave del éxito de las operaciones. Esta información podría ser
útil para reforzar las medidas que hayan contribuido al éxito como parte de los
preparativos para futuras operaciones en escenas de delitos radiológicos, y puede
utilizarse para ampliar las secciones pertinentes del plan nacional de gestión de
los sucesos relacionados con la seguridad física nuclear.
4.59. Las actuaciones en la escena del delito radiológico que no hayan cumplido
con las expectativas deberán ser examinadas detenidamente para determinar la
causa o las causas de ello. El examen debería indicar las medidas necesarias
para mejorar las operaciones en la escena de un futuro delito radiológico. Esas
medidas podrían comprender una mayor capacitación, el desarrollo de nuevas
herramientas, la adquisición de equipo adicional o mejorado y la definición más
precisa de las funciones y responsabilidades.
5. PREPARACIÓN
CONSIDERACIONES GENERALES
5.1. La preparación para las operaciones en la escena de un delito
radiológico es esencial para aumentar la confianza en que es posible gestionar,
controlar y coordinar eficazmente la movilización de recursos en un entorno
multidisciplinario. La meta práctica de la preparación es asegurarse de que se
hayan establecido los arreglos necesarios para una movilización de recursos
rápida, ordenada, controlada, coordinada y eficaz en los niveles de mando
nacional/estratégico, local/táctico e in situ/operacional.
48
5.2. Cada autoridad competente que intervenga en la gestión de la escena de
un delito radiológico debería establecer y mantener un programa de preparación
acorde con sus funciones y responsabilidades, que incluya la aplicación de
los requisitos nacionales de verificación de la probidad del personal [3]. Estos
programas son necesarios para comprobar que las autoridades competentes
hayan determinado los recursos necesarios y hecho los preparativos y arreglos
requeridos para poder gestionar la escena de cualquier tipo de delito radiológico.
Esa planificación y preparación puede dar lugar a que una autoridad competente
seleccione y adquiera equipo de protección personal y herramientas apropiados
para las escenas de delitos radiológicos. Los preparativos deberían definir las
medidas que habrán de adoptar, antes, durante y después de las operaciones en la
escena de un delito radiológico, todas las autoridades competentes que participen
en la gestión de la situación.
5.3. Las autoridades competentes deberían también velar por que todo el
personal que intervenga en la gestión y las operaciones de la escena de un delito
radiológico esté debidamente capacitado. Las capacidades necesarias a todos los
niveles de mando deberían ejercitarse periódicamente.
BASE PARA LA PREPARACIÓN
5.4. La gestión de las operaciones en la escena de un delito radiológico debería
tratarse como una ampliación de la gestión de las operaciones en la escena de un
delito convencional, incluyendo las consideraciones específicas que se apliquen
a la escena de un delito relacionado con materiales nucleares u otros materiales
radiactivos en los niveles de mando nacional/estratégico, local/táctico e in situ/
operacional. Una vez establecida la capacidad de gestionar la escena de un delito
radiológico, esa capacidad debería ejercitarse a intervalos regulares, con arreglo
al plan nacional.
5.5. Las autoridades competentes deberían velar por la preparación de los
recursos especializados para las operaciones en la escena de un delito radiológico,
y por que se establezcan los procedimientos apropiados para esas situaciones.
Debería tomarse en consideración la posibilidad de tener que gestionar en forma
simultánea, o casi simultánea, múltiples escenas de delitos radiológicos o una
combinación de delitos que entrañen materiales nucleares u otros materiales
radiactivos y otros actos delictivos de alta prioridad.
5.6. Deberían estar en pie todos los arreglos necesarios a fin de garantizar la
disponibilidad del personal que se requerirá para la gestión de la escena de un
49
delito radiológico, incluido el que deba apoyar las operaciones in situ desde
fuera de la escena del delito. Las distintas autoridades competentes que tengan
funciones y responsabilidades relacionadas con la respuesta deberían contar con
los arreglos adecuados para seleccionar y equipar al personal. Estos arreglos
deberían incluir la celebración periódica de cursos de actualización de los
conocimientos, con arreglo a un calendario adecuado.
5.7. Debería prestarse atención a capacitar al personal apropiado en:
a) l os procedimientos que se deban seguir en la escena de un delito radiológico;
b) la realización de reconocimientos del lugar para determinar si hay peligros
radiológicos e identificarlos;
c) el establecimiento, mantenimiento y control de las zonas de control de
peligros potenciales;
d) la protección del personal contra los peligros radiológicos;
e) la reducción del riesgo de radiación;
f) el control de la contaminación por radionucleidos;
g) la descontaminación del personal y el equipo;
h) la descontaminación de las pruebas de un modo que no comprometa su
valor para la investigación criminal correspondiente;
i) la contención y el tratamiento de los líquidos, como las soluciones
descontaminantes, de un modo que reduzca al mínimo la contaminación;
j) la debida disposición final de los desechos contaminados, de conformidad
con las directrices nacionales y las normas internacionales;
k) el uso de instrumentos de detección de radiación y de equipo de protección
personal;
l) la gestión de las pruebas forenses;
m) el mando, el control, la coordinación y la comunicación;
n) la seguridad tecnológica del personal;
o) los procedimientos para comunicar y mantener relaciones eficaces con
los distintos niveles de las autoridades locales y el gobierno nacional, los
medios informativos y el público en general.
PLANES Y PROCEDIMIENTOS
Plan de respuesta nacional para la gestión de los sucesos relacionados con la
seguridad física nuclear
5.8. A fin de facilitar la gestión de la escena de un delito radiológico, se requiere
un plan de respuesta nacional completo para gestionar los sucesos relacionados
50
con la seguridad física nuclear. Este plan debería tener claros puntos de contacto
con los planes nacionales y locales de respuesta a emergencias convencionales
y/o nucleares o radiológicas, entre otras cosas [3, 19]. El plan nacional debería:
a) s ervir de base para determinar las herramientas operacionales compatibles
que se necesitarán para la gestión rápida y eficaz de la escena de un delito
radiológico;
b) servir de guía para las autoridades competentes que deban velar por que
todas las tareas necesarias cuenten con los recursos y el apoyo adecuados.
5.9. Por lo general, el plan de respuesta nacional, que describe a grandes
rasgos las diversas medidas de respuesta y los procedimientos operacionales
normalizados, es elaborado y aplicado de manera coherente por las autoridades
competentes interesadas y, en lo posible, coordinado por el órgano o mecanismo
de coordinación nacional [3, 19].
Arreglos entre organismos
5.10. Deberían concertarse arreglos entre los organismos para establecer una
estructura de mando integrada que facilite la gestión de la escena de un delito
radiológico. Estos arreglos deberían abarcar, como mínimo, las funciones,
responsabilidades y facultades, la asignación de recursos, la coordinación de
las actividades, las prioridades y la interoperabilidad, el apoyo logístico y las
instalaciones, los planes y procedimientos, y la capacitación, los simulacros y
los ejercicios. También deberían existir arreglos para las notificaciones a otros
Estados y a las organizaciones intergubernamentales internacionales que proceda,
de conformidad con los acuerdos internacionales o con la política nacional.
Procedimientos para las operaciones en la escena de un delito radiológico
5.11. Toda autoridad competente interesada debería elaborar procedimientos con
arreglo a las funciones que se le asignen en el plan de respuesta nacional. Los
procedimientos para la gestión de la escena de un delito radiológico deberían
actualizarse cuando sea necesario. Tales procedimientos deberían prever:
a) n sistema integrado de mando, control, coordinación y comunicación.
U
b) La interoperabilidad.
c) La seguridad tecnológica en la escena del delito.
d) La seguridad física y operacional en la escena del delito. La seguridad
operacional incluye, por ejemplo:
51
i) la prohibición de hablar en público sobre las operaciones fuera de la
escena del delito;
ii) el uso de medios de comunicación encriptados tanto para la voz como
para los datos;
iii) la eliminación segura de todos los materiales escritos relacionados con
la escena del delito;
iv) el encubrimiento de las operaciones de carácter estratégico.
e) La reducción de los riesgos radiológicos y de otra índole que el suceso
relacionado con la seguridad física nuclear plantee para el público en general
y para el personal que deba acceder a la escena del delito radiológico por
motivos legítimos.
f) El establecimiento y mantenimiento de un control eficaz sobre los
materiales nucleares u otros materiales radiactivos.
g) La identificación e inactivación de explosivos, dispositivos explosivos y
trampas explosivas.
h) La preservación de los elementos que puedan tener un valor probatorio, los
que contengan materiales nucleares u otros materiales radiactivos, los que
están contaminados por radionucleidos y los que no lo estén.
i) La descontaminación del personal, de los detectores de radiaciones y de las
pruebas, entre otras cosas.
j) La incorporación de mecanismos para pedir asistencia, a nivel nacional e
internacional, cuando sea necesario.
k) Arreglos para informar a los niveles de gobierno locales y nacionales, a los
medios de comunicación y al público en general, según proceda, de manera
coordinada, exacta, clara y coherente.
l) El mantenimiento de la capacidad para realizar las operaciones en la escena
de un delito radiológico, lo que incluirá:
i) el ensayo periódico de esa capacidad;
ii) la sustitución del personal que se pierda;
iii) la impartición de cursos de actualización de los conocimientos a todo
el personal, y la reposición del equipo y los instrumentos que lleguen
al final de su vida en servicio o que por algún otro motivo ya no sean
aptos para el uso.
m) La realización de ejercicios periódicos de todos los procedimientos y con
todo el personal y el equipo.
5.12. El personal pertinente de la autoridad competente debería estar entrenado
en la aplicación de los procedimientos de gestión de la escena de un delito
radiológico y participar en simulacros y ejercicios periódicos.
52
EQUIPO
Consideraciones generales
5.13. La planificación de la adquisición del equipo que se utilizará en la
escena de un delito radiológico debería guiarse por especificaciones técnicas
que reflejen los conceptos de las operaciones necesarias en esos lugares. Estas
especificaciones deberían respetar las normas nacionales o internacionales en la
materia. Al determinar las especificaciones técnicas, se deberían tener en cuenta
la naturaleza de las escenas y los tipos de radiación que presumiblemente se
encontrarán, junto con requisitos funcionales tales como:
a) l a capacidad de resistir la exposición a factores ambientales, por ejemplo
a un rango adecuado de temperaturas, a la humedad y a condiciones
meteorológicas adversas;
b) la facilidad de instalación, uso, descontaminación y retirada en las
condiciones de despliegue previstas;
c) la facilidad de la capacitación del personal en el uso, la calibración y el
mantenimiento;
d) la sostenibilidad (por ejemplo, la facilidad de mantenimiento y la
disponibilidad de elementos consumibles y piezas de repuesto).
5.14. Los simulacros y ejercicios periódicos deberían imitar una situación real
con la mayor exactitud posible y hacer uso de todos los elementos del equipo
que se prevea utilizar en las operaciones en la escena de un delito radiológico
para cerciorarse de que funcionen conforme a las especificaciones y de que el
personal esté familiarizado con su uso. Las especificaciones técnicas deberían
examinarse y modificarse periódicamente para tener en cuenta las novedades
tecnológicas e incorporar las lecciones aprendidas en los simulacros y ejercicios.
Las especificaciones deberían actualizarse también en respuesta a la experiencia
que se adquiera en operaciones reales en escenas de delitos radiológicos, según se
determine en los exámenes posteriores a la acción (véanse los párrs. 4.56 a 4.59).
Instrumentos de detección de radiación
5.15. La preparación para las operaciones en la escena de un delito radiológico
debería incluir la selección de los instrumentos de detección de radiación. En el
anexo I se presentan algunos tipos representativos de detectores de radiación que
son adecuados para la escena de un delito radiológico. Antes de su primer uso, los
instrumentos deberían calibrarse de acuerdo con los reglamentos/procedimientos
nacionales y someterse a pruebas de aceptación para confirmar que funcionen
53
con arreglo a las especificaciones técnicas. En el momento de la aceptación
debería establecerse un plan de mantenimiento del instrumento, sobre la base
de las normas nacionales e internacionales y de las indicaciones del fabricante.
Además, expertos cualificados deberían repetir periódicamente la calibración y
las pruebas de funcionamiento del instrumento y llevar acabo el mantenimiento
preventivo, de conformidad con las normas internacionales o nacionales y con las
indicaciones del fabricante. Los resultados de las calibraciones, las pruebas de
funcionamiento y el mantenimiento preventivo se consignarán en registros que se
conservarán.
Equipo de protección personal
5.16. La preparación para las operaciones en la escena de un delito radiológico
debería incluir la selección del equipo de protección personal. El EPP debería
comprender lo siguiente:
a) e quipo de protección respiratoria (EPR);
b) guantes;
c) calzado;
d) ropa interior, como las camisetas que reducen la carga térmica;
e) ropa exterior.
5.17. Un objetivo al seleccionar el EPP es reducir al mínimo el estorbo que cause
y proporcionar al mismo tiempo una protección adecuada contra la exposición a
la radiación y a un abanico de peligros que pueden estar presentes en la escena
del delito (como vapores tóxicos o agentes patógenos transmitidos por la sangre).
Los factores que han de tomarse en consideración para alcanzar este objetivo
comprenden lo siguiente:
a) l a capacidad de ofrecer protección por el tiempo de duración previsto de las
operaciones;
b) la compatibilidad con distintos tipos de cuerpos (diferentes estaturas, pesos
y complexiones);
c) la capacidad de resistir al daño que pueda producirse durante las
operaciones;
d) la aceptabilidad de la pérdida de la sensibilidad humana normal en el habla,
la visión y el tacto;
e) la facilidad para ponerse y sacarse cada parte del equipo.
5.18. En el anexo I se presentan algunos tipos representativos de EPP adecuados
para el uso en la escena de un delito radiológico.
54
Equipo auxiliar
5.19. La preparación para las operaciones en la escena de un delito radiológico
debería incluir la selección del equipo auxiliar. Este equipo comprende, entre
otras cosas:
a) e l equipo de comunicación;
b) el equipo de descontaminación;
c) los contenedores para la recogida, el embalaje y el transporte de las pruebas;
d) dispositivos para la manipulación de objetos a distancia, por ejemplo para
las pruebas;
e) equipo especializado para el examen de objetos, por ejemplo aparatos
portátiles de rayos X.
5.20. En el anexo I se presentan algunos tipos representativos de equipo auxiliar
adecuado para el uso en la escena de un delito radiológico.
RECURSOS DE INFORMACIÓN Y SU GESTIÓN
5.21. Los recursos para gestionar el flujo de información desde y hacia las
autoridades competentes deberían indicarse en el plan de respuesta nacional
para la gestión de los sucesos relacionados con la seguridad física nuclear.
Los métodos de gestión de estos recursos deberían establecerse y ensayarse de
conformidad con lo dispuesto en ese plan.
Puntos de contacto
5.22. Deberían establecerse puntos de contacto predefinidos en cada autoridad
competente que haya de recibir notificaciones en caso de un suceso relacionado
con la seguridad física nuclear y/o que tenga responsabilidades respecto de
la gestión de un suceso de ese tipo. Estos puntos de contacto deberían estar
disponibles en todo momento.
Comunicaciones rutinarias
5.23. La comunicación eficaz durante la planificación, la ejecución y el
seguimiento es esencial para la gestión eficaz de la escena de un delito radiológico.
En la preparación para esas operaciones, se podrá pedir a participantes de todos
los niveles (estratégico, táctico y operacional) que hagan aportaciones en relación
con sus diferentes campos de especialización. De esta manera, la colaboración de
55
los participantes puede ampliar la base de apoyo para la gestión de la escena de
un delito radiológico.
5.24. Es fundamental que las comunicaciones rutinarias entre todas las
autoridades competentes sean robustas y eficientes. Estas comunicaciones
rutinarias deberían establecerse utilizando sistemas de radio o redes telefónicas
y/o de Internet, sin olvidar que en un suceso relacionado con la seguridad física
nuclear o una emergencia de otro tipo algunos de los métodos utilizados para las
comunicaciones rutinarias pueden verse comprometidos o quedar interrumpidos
debido a la intensa demanda o a daños relacionados con el suceso.
CAPACITACIÓN
5.25. Las autoridades competentes pertinentes deberían prestarse asistencia
mutua en las actividades de planificación y capacitación destinadas a mejorar la
preparación. Se alienta a las autoridades competentes interesadas a que coordinen
sus programas de capacitación por conducto de un órgano coordinador para evitar
la duplicación, y a que pongan sus actividades de capacitación a disposición de
otros. Un órgano coordinador podría ser, por ejemplo, un comité integrado por
representantes de todas las autoridades competentes interesadas.
5.26. Un mecanismo de capacitación eficaz es un componente decisivo para
desarrollar la pericia y los conocimientos del personal que actuará en la escena
de un delito radiológico. Sin embargo, debido a la diversidad de condiciones,
demandas y actividades que se dan en la escena de un delito radiológico, la
formulación de un enfoque de capacitación riguroso puede ser compleja y debería
incluir la consideración de los siguientes aspectos:
a) l a evaluación de las necesidades nacionales, por ejemplo la necesidad de
centros de capacitación;
b) la labor de creación de conciencia;
c) las funciones y el personal necesarios;
d) la evaluación continua de los programas de capacitación.
SIMULACROS Y EJERCICIOS
5.27. Debería elaborarse un programa de simulacros y ejercicios para mejorar
continuamente la eficacia de la cooperación entre las autoridades competentes
interesadas, así como las competencias y capacidades del personal que participe
56
en las operaciones en la escena de un delito radiológico. Los funcionarios del
programa deberían utilizar los resultados de sus simulacros y ejercicios para
determinar los puntos fuertes y subsanar las deficiencias en la instrumentación,
las operaciones y la capacitación [19].
SOSTENIBILIDAD
5.28. Para mantener la eficacia a largo plazo de la capacidad nacional de gestión
de la escena de un delito radiológico se requieren una planificación integral y la
asignación de suficientes recursos financieros, materiales y humanos [28]. Debe
prestarse atención a las operaciones cotidianas, el mantenimiento, el control de
la calidad y las mejoras continuas de los sistemas, así como a la flexibilidad para
adaptarse a la evolución de la amenaza.
5.29. Para lograr la sostenibilidad de los recursos humanos deberían tenerse en
cuenta los movimientos del personal y la eliminación natural de puestos dentro de
las autoridades competentes, así como la necesidad de una capacitación continua
de todo el personal. La planificación debería garantizar que en todo momento haya
suficiente personal cualificado para manejar y mantener el equipo y para evaluar
las alarmas de los instrumentos y las alertas informativas. A este respecto, los
Estados deberían considerar la posibilidad de tener que hacer frente a múltiples
escenas de delitos radiológicos, o a la combinación de un delito radiológico con
otros sucesos nacionales de alta prioridad. Al examinar esas posibilidades, los
Estados podrían tratar de establecer arreglos de asistencia bilateral, regional o
multilateral para los casos que sobrepasen sus propias capacidades de gestionar
la escena de un delito radiológico.
5.30. La promoción de la sostenibilidad de los recursos para la gestión de las
escenas de delitos radiológicos y, más específicamente, la promoción de
programas y prácticas sostenibles, tienen, entre otros, los siguientes objetivos:
a) f omentar la eficacia a largo plazo gestionando eficazmente los costos y
promoviendo el intercambio de recursos e información, cuando proceda;
b) fomentar la sostenibilidad de las operaciones contabilizando el costo del
equipo durante todo su ciclo de vida y velando por que se disponga en todo
momento de personal capacitado y motivado.
57
6. COOPERACIÓN Y ASISTENCIA
INTERNACIONALES
CONSIDERACIONES GENERALES
6.1. Las escenas de delitos radiológicos pueden entrañar cuestiones de
carácter transfronterizo. Por ejemplo, los materiales relacionados con el ciclo
del combustible nuclear pueden haberse extraído y procesado en un Estado,
transportado a otro para la fabricación del combustible nuclear, y finalmente
llevado a un tercer país para su uso en un reactor. Del mismo modo, una fuente
radiactiva puede haberse producido en un Estado y luego transportado, cruzando
una o más fronteras, a otro para su uso o reventa. Todos estos movimientos
transfronterizos pueden haberse realizado en plena conformidad con las
leyes nacionales e internacionales que rigen la transferencia y utilización de
esos materiales. Sin embargo, en cada uno de los pasos de estos movimientos
transfronterizos existe la posibilidad de que los materiales nucleares u
otros materiales radiactivos sean sustraídos al control reglamentario. Y los
radionucleidos que se dispersan a partir de la escena de un delito radiológico
también pueden cruzar fronteras.
6.2. Por consiguiente, la cooperación y la asistencia internacionales pueden ser
esenciales para la gestión eficaz de la escena de un delito radiológico en que
haya que recoger, embalar y transportar materiales nucleares u otros materiales
radiactivos no sometidos a control reglamentario. Además, la cooperación y
la asistencia pueden comenzar antes de que ocurra un suceso relacionado con
la seguridad física nuclear, por ejemplo mediante la participación conjunta
en actividades de capacitación y ejercicios a fin de prepararse para los retos
específicos de la gestión de la escena de un delito que entrañe la presencia de
materiales radiactivos.
6.3. Los Estados pueden también tener obligaciones relacionadas con la
cooperación y la asistencia por el hecho de ser partes en acuerdos bilaterales
o en instrumentos jurídicos internacionales. Por ejemplo, los Estados parte en
la Convención sobre la Protección Física de los Materiales Nucleares están
obligados a prestar asistencia a otro Estado parte que la solicite en los asuntos
que guarden relación con la pérdida o el robo de materiales nucleares [2]; estos
casos pueden tener que ver con la escena de un delito en que se sepa o sospeche
que se utilizaron materiales radiactivos.
58
6.4. Debido a la necesidad universal de fortalecer los medios para responder
a los sucesos relacionados con la seguridad física nuclear, el intercambio de las
enseñanzas extraídas de los sucesos reales o de los ejercicios entre las entidades
homólogas internacionales es una medida deseable. Tal intercambio permite a
las entidades homólogas examinar si es necesaria una revisión de sus propios
procedimientos.
ESFERAS DE COOPERACIÓN Y ASISTENCIA
6.5. La asistencia en los asuntos relacionados con la gestión de la escena de un
delito radiológico puede ser facilitada por la comunidad internacional, o solicitada
directamente de forma bilateral o multilateral [12, 13, 21]. En la respuesta a un
suceso relacionado con la seguridad física nuclear, puede solicitarse asistencia
para actividades en la propia escena de un delito conocido o sospechado (in situ)
o en otros lugares (ex situ).
6.6. A fin de hacer más expedita la prestación de asistencia bilateral o
multilateral, deberían concertarse arreglos de antemano para la notificación
rápida y directa a cualquier Estado en que pueda ser necesario adoptar medidas
de protección urgentes. Los Estados son responsables de establecer esos
arreglos [12, 13, 16].
6.7. La capacitación y los ejercicios conjuntos también son útiles para optimizar
la cooperación internacional y la prestación de asistencia durante un incidente
real. Esa labor conjunta ayuda a determinar las esferas adicionales en que pueda
ser deseable la cooperación y la asistencia, y contribuye al desarrollo de mejores
medios para prestarla.
6.8. Un Estado que deba gestionar la escena de un delito radiológico puede
tener que solicitar recursos y competencias técnicas adicionales a otro Estado.
Por consiguiente, puede ser necesaria la cooperación y asistencia para lograr que
las medidas adoptadas en la escena del delito protejan la salud y la seguridad
públicas y al mismo tiempo preserven los elementos de posible valor probatorio
durante la investigación. El carácter preciso de la cooperación y la asistencia
dependerá de diversos factores relacionados con el Estado que las solicite y con
la escena del delito radiológico. Las esferas en que podría solicitarse cooperación
y asistencia comprenden lo siguiente:
59
a) a determinación, y posterior obtención y utilización, del equipo para las
L
operaciones en la escena del delito radiológico. Ese equipo puede incluir,
por ejemplo:
i) EPP para los operadores in situ;
ii) vehículos o equipo especializado para obtener acceso al lugar, o
desplazarse dentro de él, o controlar las entradas y salidas;
iii) instrumentos de detección de radiación.
b) La inactivación de un DNI o un DDR.
c) El envío de expertos para que ayuden en las operaciones in situ, tales como:
i) el mando, control y comunicación;
ii) la identificación de los materiales;
iii) la recogida de pruebas;
iv) la mitigación de peligros no radioactivos dentro o cerca de la escena,
como la presencia de líquidos inflamables, gases comprimidos o
explosivos;
v) la asistencia médica a personas expuestas a la radiación o con otras
lesiones relacionadas con el delito;
vi) la descontaminación del personal y el equipo;
vii) la rehabilitación de la escena para que se pueda volver a ocupar.
d) La determinación y aplicación de procedimientos para la recogida, el
embalaje y el transporte de las pruebas de un modo que sea adecuado al
entorno de la escena del delito radiológico, la comunidad circundante y la
situación dentro del Estado afectado.
e) La asistencia para poner los materiales nucleares u otros materiales
radiactivos incautados bajo control reglamentario [13].
6.9. Además de solicitar y recibir cooperación y asistencia en las actividades
necesarias en la escena, los Estados pueden adoptar medidas similares en
relación con actividades conexas que se desarrollen fuera de la escena del delito
radiológico.
6.10. En muchos sentidos, la cooperación y asistencia ex situ es parecida a la
que tiene lugar en la escena del delito, con la importante diferencia de que las
actividades ex situ no se desarrollan en la zona directamente asociada con la
recuperación de materiales nucleares u otros materiales radiactivos. Por lo tanto,
el riesgo para la salud y la seguridad de las personas o los grupos que presten esa
asistencia puede ser más fácil de gestionar. Las esferas en que podría solicitarse
cooperación y asistencia ex situ comprenden lo siguiente:
a) l a evaluación de las consecuencias probables o posibles de un suceso
relacionado con la seguridad física nuclear;
60
b) l a elaboración de las especificaciones del equipo que se utilizará en la
gestión de la escena de un delito radiológico, la determinación de sus
posibles proveedores y la ayuda en su entrega;
c) la provisión de expertos y de equipo que ayuden en el reconocimiento y
tratamiento ex situ de las personas expuestas a la radiación o que hayan
sufrido lesiones a raíz del incidente;
d) la provisión de expertos que ayuden a localizar, identificar y recoger
elementos de posible valor probatorio fuera de la escena del delito;
e) la provisión de personal bien informado que pueda ofrecer orientaciones,
asesoramiento y apoyo con respecto a la toma de declaraciones de los
testigos o el seguimiento de las pistas en la investigación de sucesos
relacionados con la escena del delito radiológico;
f) la selección de lugares para el almacenamiento provisional o permanente
de las pruebas contaminadas por radionucleidos y para los materiales
nucleares u otros materiales radiactivos;
g) la selección y coordinación de posibles lugares para realizar análisis en
apoyo de la investigación forense nuclear necesaria para contribuir a la
atribución de los materiales nucleares u otros materiales radiactivos;
h) la elaboración de estrategias para la comunicación con el público, otros
Estados y las organizaciones internacionales pertinentes [12, 16].
6.11. Un ejemplo de la cooperación y asistencia ex situ que se puede prestar a
los Estados es la que ofrece la INTERPOL. La Operación Fail Safe aprovecha
el sistema de notificaciones de la INTERPOL para generar la emisión de
Notificaciones Verdes relativas a las personas involucradas en el contrabando de
materiales nucleares u otros materiales radiactivos. El Proyecto Geiger entraña
el desarrollo e intercambio de productos analíticos sobre el tráfico ilícito y otros
sucesos (véase el anexo II).
ESTABLECIMIENTO DE ARREGLOS PARA LA ASISTENCIA
6.12. Al preparar una solicitud de asistencia o al darle respuesta, es importante
que esté perfectamente claro cuál es la base de esa solicitud. Los aspectos que
deben aclararse comprenden lo siguiente:
a) s i se ofrecerá o se esperará un pago por esa asistencia y, en caso afirmativo,
cuáles serán el monto, el método y el momento del pago;
b) si se requerirá el testimonio del personal del Estado donante y, en caso
afirmativo, en qué condiciones y con arreglo a cuáles leyes se prestará ese
61
testimonio, y si se reconocerá la competencia técnica de ese personal en el
ordenamiento jurídico nacional del Estado solicitante;
c) cómo se gestionará la seguridad física de la información de carácter
estratégico del donante o los donantes y del Estado receptor;
d) las funciones y responsabilidades exactas de cualquier individuo, equipo o
grupo que preste asistencia, y los arreglos que regirán el mando y control
de esos individuos, equipos o grupos;
e) las disposiciones relativas a la asistencia médica que el donante o los
donantes presten a personas de otro Estado presentes en la escena del delito
o en otra parte del Estado (incluidas las expectativas respecto del pago de
esa asistencia médica);
f) los arreglos para el apoyo logístico (como el alojamiento, las comidas y
el transporte) y para la seguridad física personal (si es necesario) de todo
individuo, equipo o grupo que aporten el donante o los donantes para
prestar asistencia;
g) si se requerirán visados y, en caso afirmativo, qué asistencia podría prestar
el Estado solicitante para la tramitación de esos visados;
h) si, y de qué manera, los individuos, equipos o grupos aportados por el
donante o los donantes podrán ser indemnizados en caso de que resulten
perjudicados por actos no intencionales cometidos por personas, grupos
privados o entidades gubernamentales del Estado que reciba la asistencia;
i) las expectativas del Estado receptor y del donante o los donantes con
respecto a la divulgación de información sobre la asistencia que se esté
prestando, incluida la información de que se está prestando asistencia, y
la aclaración de quién estará autorizado a hablar en público en nombre del
Estado o los Estados que presten la asistencia, si es el caso.
6.13. Un medio de oficializar estos arreglos es concertar un acuerdo, memorando
de entendimiento u otro instrumento similar de asistencia bilateral o multilateral
antes de que se produzca un suceso relacionado con la seguridad física nuclear
en que se pueda necesitar o desear esa asistencia. Algunos de los aspectos
arriba enumerados pueden estar resueltos en acuerdos de asistencia mutua más
generales y, por consiguiente, podrían tratarse por referencia a esos acuerdos. La
existencia de un acuerdo aprobado podría acelerar la respuesta a una solicitud de
asistencia, al estar ya claras para todas las partes las expectativas y limitaciones
que se aplicarán a los individuos, equipos o grupos que presten asistencia al
Estado solicitante.
62
Apéndice I
MODELOS DE FORMULARIOS PARA LA GESTIÓN
DE LA ESCENA DE UN DELITO RADIOLÓGICO
I.1. En este apéndice se ofrecen modelos de algunos de los formularios que podrían
utilizarse para la gestión de la escena de un delito radiológico. Para cada formulario
se describen el uso previsto, los elementos esenciales de información que deberán
figurar en él y el personal de la escena del delito que normalmente participará en
su preparación. Todos los formularios, una vez rellenados, pasan a formar parte del
registro de la escena del delito y, por lo tanto, deben preservarse de conformidad con
las disposiciones nacionales. Los formularios que se presentan en las figuras 5 a 16
son de carácter genérico. Los Estados podrán modificarlos o adaptarlos según sea
necesario para que respondan a los requisitos o las preferencias nacionales.
PLANILLA ADMINISTRATIVA
I.2. La planilla administrativa se utiliza para registrar la información general
sobre la escena del delito, las funciones de todo el personal que participe en los
procedimientos aplicados en la escena, todas las horas pertinentes y todos los
sucesos importantes que se produzcan durante esas actuaciones. Una planilla
administrativa típica consta de tres partes:
a) una portada;
b) una sección de notas y observaciones;
c) un registro de las medidas adoptadas.
I.3. En la figura 5 se presenta un ejemplo de la portada de una planilla
administrativa (planilla administrativa A). Los elementos de información
esenciales que deben figurar en esta portada comprenden lo siguiente:
a) u n identificador exclusivo de la investigación, como su nombre o número;
b) la localización geográfica de la escena;
c) las condiciones imperantes en la escena a la llegada;
d) las condiciones meteorológicas locales;
e) las condiciones de iluminación en la escena;
f) notas y observaciones sobre la propia escena, como los resultados del
reconocimiento preliminar y las condiciones o situaciones especiales que se
hayan observado (si es el caso).
63
PLANILLA ADMINISTRATIVA A
PÁGINA DE
FECHA
DATOS DE LAS OPERACIONES NOTAS/OBSERVACIONES
EN LA ESCENA DEL DELITO
Identificador del caso
Localización de la escena
Preparador/asistente
Hora y fecha de llegada
Persona(s) presente(s) en la
escena a la llegada
Control de la escena obtenido
a las …/… [hora/fecha]
Condición de la escena
(segura/insegura)
Condiciones de iluminación
Condiciones meteorológicas
Fig. 5. Modelo de la portada de una planilla administrativa.
I.4. El personal que aparezca nombrado en la portada deberá poner su rúbrica
junto al nombre. Con esta medida el personal certificará que conoce las tareas
que se le han asignado y se facilitará también la identificación de las rúbricas que
aparezcan en el embalaje de las pruebas. La portada debería indicar asimismo
si las autoridades locales aseguraron la escena del delito antes de la llegada del
comandante in situ, y las personas que hicieron el traspaso del lugar.
I.5. En la figura 6 se presenta un ejemplo de la planilla para las notas y
observaciones (planilla administrativa B). En estas notas y observaciones se
registran las reuniones o sesiones de instrucción celebradas en la escena y sus
resultados, así como cualquier información que se reúna en el lugar. En el caso de
la escena de un delito radiológico, esas notas y observaciones pueden contener,
por ejemplo, entradas que indiquen cuándo se impartieron instrucciones sobre el
plan de acción para el suceso (párr. 4.11) y el plan de seguridad tecnológica de la
escena (párrs. 4.12 a 4.14) y quién las impartió. En esta sección se consignarán
la fecha y la hora en que concluyeron las actuaciones en la escena del delito, con
la indicación de quién juzgó que las actuaciones estaban terminadas y a quién se
traspasó la escena para su libre uso.
64
PLANILLA ADMINISTRATIVA B
PÁGINA DE
FECHA
DATOS DE LAS OPERACIONES NOTAS/OBSERVACIONES
EN LA ESCENA DEL DELITO
La escena consiste en:
Personas que participaron en el
registro, y sus funciones respectivas
Reconocimiento preliminar/
evaluación de las pruebas
Situaciones o
condiciones especiales
Conferencia en la
escena del delito
f
Reconocimiento final
Conclusión de las Nombre:
operaciones en la
escena del delito y Cargo:
liberación de la escena Fecha:
autorizada por
Firma:
Nombre:
Escena del delito liberada Cargo:
y traspasada a
Fecha:
Firma:
Fig. 6. Modelo de la planilla administrativa para las notas y observaciones.
I.6. En la figura 7 se presenta un ejemplo de la planilla administrativa C. Esta
planilla es útil para documentar la secuencia de medidas pertinentes adoptadas en la
escena y quién participó en ellas. Los sucesos que deben consignarse en ella incluyen:
a) l a llegada a la escena;
b) la realización de la entrada inicial;
c) el inicio del reconocimiento radiológico;
d) la sesión de instrucciones al grupo de recolección de pruebas;
e) la conclusión de las operaciones.
65
PLANILLA ADMINISTRATIVA C
PÁGINA DE
FECHA
HORA MEDIDAS ADOPTADAS Y PERSONAL QUE PARTICIPÓ
Fig. 7. Modelo de la planilla administrativa para el registro de las medidas.
También deberían incluirse anotaciones que indiquen la llegada de representantes
de los medios informativos, si es el caso, y las medidas adoptadas para tratar con
ellos.
MAPA DEL RECONOCIMIENTO RADIOLÓGICO
I.7. El mapa del reconocimiento radiológico proporciona un registro de los
niveles de radiación en la escena del delito radiológico. Contiene los resultados
del reconocimiento radiológico de la escena, y es preparado por el evaluador
radiológico (párr. 3.24) o bajo su dirección, con el asesoramiento del personal de
recolección de pruebas en lo que respecta a las zonas particulares que se han de
monitorizar. Los elementos de información esenciales que deben figurar en este
mapa son los siguientes:
a) l a localización del reconocimiento;
b) la fecha del reconocimiento;
c) el nombre de la persona que preparó el reconocimiento;
d) el detector de radiación que se utilizó para cada resultado del reconocimiento;
e) el resultado, en términos de la tasa de dosis para el campo de radiación o de
la tasa de cuentas de la actividad en la superficie.
66
Además, el mapa indica las posiciones en que se tomaron las muestras por frotis.
También indica la tasa de dosis de fondo. En la figura 8 se presenta un modelo de
formulario para el mapa del reconocimiento radiológico.
REGISTRO DE LA MONITORIZACIÓN PERSONAL DE LA RADIACIÓN
EXTERNA
I.8. El registro de la monitorización personal de la radiación externa indica
la dosis de radiación externa recibida por cada persona en la escena del delito
MAPA DEL RECONOCIMIENTO RADIOLÓGICO
PÁGINA DE
FECHA
Identificador Lugar: Nombre y firma:
del caso:
Tipo de instrumento: Fecha de calibración del instrumento:
Número Tasa de dosis/tasa de cuentas Número Tasa de dosis/tasa de cuentas
Dibujo del mapa del reconocimiento:
Fig. 8. Modelo de formulario para el mapa del reconocimiento radiológico.
67
radiológico. El evaluador radiológico tiene la responsabilidad de velar por que
se lleve este registro, con la asistencia del jefe del grupo de recolección de
pruebas y/o del oficial de seguridad tecnológica de la escena. Los elementos de
información esenciales que deben figurar en este formulario respecto de cada
persona que opere en la zona de control de peligros potenciales son los siguientes:
a) u n identificador exclusivo del caso, suceso o incidente, como su nombre o
número;
b) la fecha;
c) los nombres de la persona que efectuó el registro y de la persona
monitorizada;
d) el modelo y el número de serie del dispositivo de monitorización radiológica
personal llevado por la persona;
e) la hora de la lectura y el tiempo que la persona permaneció en la zona de
control de peligros potenciales;
f) la dosis de radiación externa estimada.
En la figura 9 se presenta un modelo de formulario para el registro de la
monitorización personal de la radiación externa.
DIAGRAMA DE LA ESCENA DEL DELITO
I.9. El diagrama o bosquejo de la escena proporciona un registro pictórico de
la escena del delito radiológico tal como se encontraba antes de la recogida de
las pruebas. Normalmente se adjunta al registro fotográfico y al registro de las
pruebas recogidas. Su preparación corre a cargo del modelizador de la escena
(párrs. 3.25 y 3.26). Los elementos de información esenciales que deben figurar
en este diagrama son los siguientes:
a) la fecha;
b) un identificador exclusivo del caso, suceso o incidente, como su nombre o
número;
c) el nombre del modelizador de la escena y de cualquier otra persona que
haya ayudado a preparar el diagrama;
d) datos de referencia tales como la escala, la orientación respecto del norte
geográfico y los objetos fijos (como las estructuras o los rasgos geográficos);
e) la localización de todos los elementos de prueba que se recojan.
En la figura 10 se presenta un modelo de formulario para el diagrama o bosquejo.
68
REGISTRO DE LA MONITORIZACIÓN PERSONAL DE LA RADIACIÓN EXTERNA
PÁGINA DE
FECHA
Identificador del caso: Preparado por: (nombre, firma)
Nombre y Nº de identificación personal: (de la persona monitorizada)
1) Con un dosímetro personal de lectura directa
Tipo de dosímetro: Modelo: Nº de serie:
Valor indicado Localización en el momento
Fecha de la lectura Hora de la lectura
(mSv) de la lectura
2) Con un medidor de tasa de dosis gamma
Tipo de dosímetro: Modelo: Nº de serie:
Tasa de dosis Tiempo transcurrido
Localización Dosis externa estimada
(mSv) (min)
3) Con un dosímetro termoluminiscente (DTL) o placa de película
Nº del DTL o de la placa de película: (NO leer sobre el terreno)
Recibido Firma Fecha/hora Firma Valor indicado
(mSv)
NOTA: El valor de la placa de película o el DTL debería determinarse tan pronto como sea posible después de la
exposición y registrarse en este formulario. Para obtener una respuesta rápida, el servicio de dosimetría debería ser
informado si se utilizó el dosímetro para operar en la escena de un delito.
Fig. 9. Modelo de formulario para el registro de la monitorización personal de la radiación
externa.
CADENA DE CUSTODIA
I.10. La cadena de custodia de las pruebas comienza en la escena del delito.
Cada elemento de prueba tiene su propia cadena de custodia y, por lo tanto, su
propio formulario. Los elementos de información esenciales que deben figurar en
este formulario son los siguientes:
a) l a descripción del elemento;
b) de quién o de dónde se obtuvo;
c) el nombre y la firma de la persona que lo obtuvo;
69
70
Fig. 10. Modelo de formulario para el diagrama/bosquejo de la escena.
d) l a fecha en que se obtuvo;
e) un identificador exclusivo del caso, suceso o incidente, como su nombre o
número.
Cada transferencia del elemento se registra en este formulario, con la indicación
del lugar y la fecha en que se efectuó, el nombre y la firma de la persona que
entregó el elemento y el nombre y la firma de la persona que lo recibió. Este
formulario acompaña al elemento como documentación de su procedencia. En la
figura 11 se presenta un modelo de formulario para la cadena de custodia.
REGISTRO FOTOGRÁFICO
I.11. El registro fotográfico contiene información sobre las imágenes tomadas
en la escena del delito radiológico. Normalmente va adjunto al diagrama de la
FORMULARIO PARA LA CADENA DE CUSTODIA
PÁGINA DE
FECHA
Descripción del elemento:
Obtenido de: (cargo, nombre, lugar y número de teléfono)
Nombre del investigador
con letra de imprenta: Firma del investigador: Fecha de la obtención:
Identificador del caso:
Depósito temporal del elemento: (dónde se almacena)
Entregado por: (nombre con letra de imprenta Entregado a: (nombre con letra de imprenta Fecha:
y firma) y firma)
Depósito temporal del elemento: (dónde se almacena)
Entregado por: (nombre con letra de imprenta y Entregado a: (nombre con letra de imprenta y Fecha:
firma) firma)
Fig. 11. Modelo de formulario para la cadena de custodia.
71
escena y al registro de las pruebas recogidas. Su preparación compete al fotógrafo
(párrs. 3.31 a 3.33). Los elementos de información esenciales que deben figurar
en este registro son los siguientes:
a) la fecha;
b) un identificador exclusivo del caso, suceso o incidente, como su nombre o
número;
c) el nombre del fotógrafo y de cualquier otra persona que haya ayudado a
fotografiar la escena;
d) un identificador exclusivo o el número de la fotografía, y la descripción de
cada imagen fotográfica o de otro tipo que se haya tomado.
En la figura 12 se presenta un modelo de formulario para el registro fotográfico.
REGISTRO DE LAS PRUEBAS RECOGIDAS
I.12. La portada del registro de las pruebas recogidas contiene información sobre
el personal que recolectó las pruebas en la escena del delito radiológico y los
elementos de prueba recogidos. Su preparación corre a cargo del registrador/
REGISTRO FOTOGRÁFICO
PÁGINA DE
FECHA
Información general
Fecha:
Identificador del caso:
Fotógrafo/asistente:
Observaciones:
Nº de la fotografía Descripción del tema/lugar de la fotografía
Fig. 12. Modelo de formulario para el registro fotográfico.
72
custodio de las pruebas (párrs. 3.34 y 3.35). Normalmente consta de dos partes:
una portada y una enumeración de los elementos de prueba. Los elementos de
información esenciales que deben figurar en el registro de las pruebas recogidas
son los siguientes:
a) la fecha;
b) un identificador exclusivo del caso, suceso o incidente, como su nombre o
número;
c) el lugar;
d) la información de identificación, la firma y la rúbrica de todo el personal
que haya participado en la recogida de los elementos de prueba.
En la figura 13 se presenta un modelo de portada del registro de las pruebas
recogidas.
I.13. Los elementos de información esenciales que deben figurar en el registro
de las pruebas recogidas son los siguientes:
REGISTRO DE LAS PRUEBAS RECOGIDAS – PORTADA
PÁGINA DE
FECHA
Información general Rellenar si se aplica
Fecha: Nº del emplazamiento:
Identificador del caso: Nº del grupo:
Lugar: Nº de cuadrícula:
Observaciones: Observaciones:
Personal del grupo de búsqueda
Nombre y apellidos en letra Firma Organismo Oficina/división Teléfono Iniciales en letra
de imprenta de imprenta
Fig. 13. Modelo de portada del registro de las pruebas recogidas.
73
a) la fecha;
b) un identificador exclusivo del caso, suceso o incidente, como su nombre o
número;
c) el lugar;
d) el nombre de la persona que preparó el registro;
e) información sobre cada elemento de prueba recogido.
Esta información comprende el identificador exclusivo asignado a cada elemento
de prueba, una descripción del elemento, el lugar en que se recogió, la identidad
de la persona que lo recogió, el identificador exclusivo de las fotografías que se
le hayan sacado y el método utilizado para embalarlo. En la figura 14 se presenta
un modelo de formulario para el registro de las pruebas recogidas.
REGISTRO DE LAS PRUEBAS RECOGIDAS
PÁGINA DE
FECHA
Información general Personal (con sus rúbricas)
Identificador del caso:
Lugar:
Preparador/asistentes:
Nº del Descripción Dónde se Recogido por Foto Marcas Método de Observaciones
elemento encontró embalaje
Fig. 14. Modelo de formulario para el registro de las pruebas recogidas. Este formulario
se acompaña de una portada que contiene información sobre el personal que recolectó las
pruebas.
74
REGISTRO DE LAS ENTRADAS EN LA ESCENA DEL DELITO
I.14. El registro de las entradas en la escena del delito se utiliza para consignar
información sobre todas las personas que entran en la escena o salen de ella. Los
elementos de información esenciales son los siguientes:
a) e l nombre del organismo encargado de gestionar la escena y de llevar el
registro de las entradas;
b) un identificador exclusivo del caso, suceso o incidente, como su nombre o
número;
c) la localización geográfica de la escena;
d) el nombre de cada persona que entra en la escena o sale de ella;
e) la fecha y hora de cada entrada;
f) la fecha y hora de cada salida;
g) el motivo por el que cada persona entró en la escena.
En función de las prácticas locales, puede incluirse información adicional, como
el cargo de cada persona que entra o sale de la escena y el organismo al que
pertenece, o exigirse la firma de cada persona en el registro de las entradas. En
la figura 15 se presenta un modelo de formulario para el registro de las entradas.
REGISTRO DE LAS ENTRADAS EN LA ESCENA DEL DELITO
TODA PERSONA QUE ENTRE EN LA ESCENA DEBE FIRMAR ESTA PLANILLA
PÁGINA DE
FECHA
ORGANISMO:
LUGAR: IDENTIFICADOR DEL CASO:
NOTA: Los oficiales encargados de la seguridad de la escena también deben firmar al entrar y salir
MOTIVO
FECHA / HORA FECHA / HORA
NÚMERO NOMBRE Y CARGO ORGANISMO DE LA
DE ENTRADA DE SALIDA ENTRADA
Fig. 15. Modelo de formulario para el registro de las entradas en la escena del delito.
75
ETIQUETA PARA EL MATERIAL RADIACTIVO
I.15. La etiqueta para el material radiactivo se fija a cada elemento de prueba
recogido en la escena de un delito radiológico respecto del cual se haya
determinado que tiene un nivel de actividad o que genera una radiación superior
a los umbrales especificados en las normas nacionales o locales. Los elementos
de información esenciales que deben figurar en esta etiqueta son los siguientes:
a) e l número del elemento de prueba (un identificador exclusivo de ese
elemento);
b) la descripción del elemento;
c) el lugar en que se recogió;
d) un identificador exclusivo del caso, suceso o incidente, como su nombre o
número;
e) la fecha en que se recogió;
f) la persona que lo recogió;
g) datos del reconocimiento radiológico que describan la naturaleza de la
radiación relacionada con el elemento.
En la figura 16 se presenta un modelo de etiqueta para el material radiactivo.
76
CUIDADO: MATERIAL RADIACTIVO
Número del elemento: __________________________________________________
Descripción: __________________________________________________________
Lugar: _______________________________________________________________
Identificador del caso: __________________________________________________
Fecha: _______________________________________________________________
Recolector 1: __________________________________________________________
Recolector 2: __________________________________________________________
INFORMACIÓN DEL RECONOCIMIENTO
Tasa de dosis (a 30 cm): _________________________________________________
Tasa de dosis (en contacto): ______________________________________________
Muestreo por frotis (desintegraciones/min): ________________________________
Material sospechoso: ___________________________________________________
Persona encargada del reconocimiento: ___________________________________
Org./unidad: __________________________________________________________
Fecha del reconocimiento: _______________________________________________
Hora del reconocimiento: _______________________________________________
Fig. 16. Modelo de etiqueta para el material radiactivo.
77
Apéndice II
PELIGROS COMUNES EN LAS ESCENAS DE DELITOS
II.1. En el presente apéndice se describen brevemente algunos ejemplos de
peligros que pueden encontrarse en la escena de cualquier delito y que, por lo
tanto, deben tenerse en cuenta al preparar la evaluación de los riesgos asociados
con los peligros comunes (párrs. 4.8 a 4.14) y al elaborar las medidas de
reducción del riesgo específicas para la escena del delito (párrs. 4.15 a 4.24).
El especialista en materiales peligrosos (párrs. 3.20 y 3.21) y el especialista en
seguridad tecnológica (párrs. 3.22 y 3.23) colaborarán en la evaluación de los
riesgos asociados con los peligros comunes y en la elaboración de las medidas de
reducción del riesgo. La evaluación y el plan para la reducción del riesgo pasan a
integrar el registro de la escena del delito.
II.2. Los siguientes son algunos ejemplos de esos peligros:
a) os depósitos de almacenamiento de productos químicos o combustible,
L
como los que se utilizan para el cloro, el gasóleo, el gas natural licuado,
la gasolina, el propano y otros productos químicos comerciales. La
presencia de estos depósitos de almacenamiento puede revestir particular
importancia si la escena ha sido alterada por una explosión vinculada al
suceso relacionado con la seguridad física nuclear o causada por factores
independientes del suceso.
b) Los espacios confinados, como una piscina vacía, el interior de un depósito
de almacenamiento o un silo, un túnel o una cámara subterránea del tipo
de las que se utilizan para los servicios públicos. Estos espacios son
intrínsecamente inseguros y encierran peligros, como la posibilidad de una
atmósfera con poco oxígeno y la presencia de gases nocivos.
c) Los escombros, por ejemplo de hormigón, vidrios rotos o intactos,
materiales de construcción y madera, que pueden encontrarse en el suelo o
suspendidos sobre el lugar. La presencia de esos escombros puede requerir
una planificación especial para que el personal in situ pueda efectuar
sus maniobras en condiciones de seguridad y sin que se dañe su EPP.
Los escombros pueden interferir también con el funcionamiento de los
dispositivos robóticos de control remoto que se empleen como ayuda en los
procedimientos de la escena del delito.
d) Los explosivos, incluidos los que puedan encontrarse en la escena por
motivos legítimos (p. ej., detonadores, dinamita o explosivos de uso
78
militar), así como los que puedan estar relacionados con los materiales
nucleares u otros materiales radiactivos, como en el caso de un DDR.
e) Las líneas de alta tensión o la infraestructura de los servicios públicos
que esté expuesta, como los tendidos eléctricos derribados. Su presencia
puede requerir la coordinación con personal cualificado para desconectar el
suministro de energía eléctrica.
f) Los ductos de gas natural y petróleo o las cañerías del agua y el
alcantarillado. Como en el caso de los servicios eléctricos, la presencia de
estas tuberías puede requerir la coordinación con las autoridades nacionales
o locales para que interrumpan el flujo a través de ellas.
g) Las condiciones meteorológicas adversas, como la lluvia intensa, las
tormentas eléctricas, los vientos fuertes o la nieve. Estas condiciones
meteorológicas pueden reducir la visibilidad para el personal que trabaja
en la escena, ocultar la presencia de elementos de posible valor probatorio
o causar una dispersión no controlada de radionucleidos dentro y fuera de
la escena. También pueden ser un riesgo para la salud y la seguridad del
personal de la escena, por ejemplo al contribuir al sobrecalentamiento o al
crear superficies resbaladizas para el tráfico peatonal o vehicular.
h) Las armas y municiones, especialmente si caen en manos de personas con
intereses opuestos a los de la gestión ordenada de la escena del delito.
i) Los animales, como el ganado, los animales salvajes, las aves y las mascotas.
La presencia de animales debe evaluarse tomando en consideración la
posibilidad de que causen daños físicos al personal, de que sean vectores
de enfermedades que puedan transmitir al personal que trabaje en la escena
o ser transmitidas por este, o de que dispersen los radionucleidos. Cuando
se conoce o sospecha la presencia de estos animales, puede ser necesario
incluir la colocación de trampas en las operaciones en la escena del delito,
o prever la presencia de un veterinario, un técnico veterinario u otro experto
en el control de animales.
79
REFERENCIAS
[1] Convenio Internacional para la Represión de los Actos de Terrorismo Nuclear,
resolución A/59/766, Naciones Unidas, Nueva York (2005).
[2] Convention on the Physical Protection of Nuclear Material, United Nations, New York.
[3] OFICINA EUROPEA DE POLICÍA, ORGANISMO INTERNACIONAL DE
ENERGIA ATÓMICA, ORGANIZACIÓN DE AVIACIÓN CIVIL INTERNACIONAL,
ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DE POLICÍA CRIMINAL-INTERPOL,
INSTITUTO INTERREGIONAL DE LAS NACIONES UNIDAS PARA
INVESTIGACIONES SOBRE LA DELINCUENCIA Y LA JUSTICIA, OFICINA DE
LAS NACIONES UNIDAS CONTRA LA DROGA Y EL DELITO, ORGANIZACIÓN
MUNDIAL DE ADUANAS, Recomendaciones de seguridad física nuclear sobre
materiales nucleares y otros materiales radiactivos no sometidos a control
reglamentario, Colección de Seguridad Física Nuclear del OIEA Nº 15, OIEA, Viena
(2012).
[4] OFICINA DE LAS NACIONES UNIDAS CONTRA LA DROGA Y EL DELITO,
La escena del delito y las pruebas materiales — Sensibilización del personal no forense
sobre su importancia, UNODC, Nueva York (2009).
[5] DUTELLE, A.W., An Introduction to Crime Scene Investigation, Jones and Bartlett
Publishers, Sudbury, MA (2011).
[6] OFICINA DE LAS NACIONES UNIDAS CONTRA LA DROGA Y EL DELITO,
Guía para el desarrollo de la capacidad de examen forense de documentos, UNODC,
Nueva York (2010).
[7] UNITED NATIONS OFFICE ON DRUGS AND CRIME, Policing: Forensic Services
and Infrastructure, Criminal Justice Assessment Toolkit, UNODC, New York (2010).
[8] INTERNATIONAL ATOMIC ENERGY AGENCY, Nuclear Security Systems and
Measures for the Detection of Nuclear and Other Radioactive Material out of Regulatory
Control, IAEA Nuclear Security Series No. 21, IAEA, Vienna (2013).
[9] INTERNATIONAL ATOMIC ENERGY AGENCY, Nuclear Forensics Support, IAEA
Nuclear Security Series No. 2, IAEA, Vienna (2006).
[10] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Reglamento para el
Transporte Seguro de Materiales Radiactivos, Colección de Normas de Seguridad del
OIEA Nº TS-R-1, OIEA, Viena (2009).
[11] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, La seguridad física en
el transporte de materiales radiactivos, Colección de Seguridad Física Nuclear del
OIEA Nº 9, OIEA, Viena (2013).
[12] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Convención sobre la
Pronta Notificación de Accidentes Nucleares y Convención sobre Asistencia en caso de
Accidente Nuclear o Emergencia Radiológica, Colección Jurídica Nº 14, OIEA,
Viena (1989).
81
[13] O RGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA ALIMENTACIÓN Y LA
AGRICULTURA, ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA,
ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO, AGENCIA PARA LA
ENERGÍA NUCLEAR DE LA OCDE, ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA
SALUD, OFICINA DE COORDINACIÓN DE ASUNTOS HUMANITARIOS DE
LAS NACIONES UNIDAS, ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD,
Preparación y respuesta a situaciones de emergencia nuclear o radiológica, Colección
de Normas de Seguridad del OIEA Nº GS-R-2, OIEA, Viena (2004).
[14] ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA ALIMENTACIÓN Y LA
AGRICULTURA, ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA,
OFICINA INTERNACIONAL DEL TRABAJO, ORGANIZACIÓN PANAMERICANA
DE LA SALUD, ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD, Criterios aplicables
a la preparación y respuesta a situaciones de emergencia nuclear o radiológica,
Colección de Normas de Seguridad del OIEA Nº GSG-2, OIEA,Viena (2013).
[15] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Protección radiológica
y seguridad de las fuentes de radiación: Normas básicas internacionales de seguridad,
Colección de Normas de Seguridad del OIEA Nº GSR Part 3, OIEA, Viena (2016).
[16] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Manual de operaciones
para la comunicación de incidentes y emergencias, EPR-IEComm 2012, OIEA,
Viena (2012).
[17] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Gestión previa a la
disposición final de desechos radiactivos, Colección de Normas de Seguridad del OIEA
Nº GSR Part 5, OIEA, Viena (2010).
[18] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Disposición final de
desechos radiactivos, Colección de Normas de Seguridad del OIEA Nº SSR-5, OIEA,
Viena (2012).
[19] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Método para elaborar
disposiciones de respuesta a emergencias nucleares o radiológicas, EPR-METHOD
2003, OIEA, Viena (2009).
[20] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Preparación,
realización y evaluación de ejercicios de verificación de la preparación en caso de
emergencia nuclear o radiológica, EPR-EXERCISE 2005, OIEA, Viena (2010).
[21] INTERNATIONAL ATOMIC ENERGY AGENCY, IAEA Response and Assistance
Network, EPR-RANET 2010, IAEA, Vienna (2010).
[22] INTERNATIONAL ATOMIC ENERGY AGENCY, WORLD HEALTH
ORGANIZATION, Generic Procedures for Medical Response During a Nuclear or
Radiological Emergency, EPR-Medical 2005, IAEA, Vienna (2005).
[23] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, COMITÉ TÉCNICO
INTERNACIONAL DE PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DEL FUEGO (CTIF),
ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD, ORGANIZACIÓN
MUNDIAL DE LA SALUD, Manual para primeros actuantes ante emergencias
radiológicas, EPR-PRIMEROS ACTUANTES, OIEA, Viena (2007).
82
[24] I NTERNATIONAL ATOMIC ENERGY AGENCY, Generic Procedures for Assessment
and Response During a Radiological Emergency, IAEA-TECDOC-1162, IAEA,
Vienna (2000).
[25] COMITÉ INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA, Personas desaparecidas, análisis
forense de ADN e identificación de restos humanos, Segunda edición, CICR,
Ginebra (2009).
[26] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Comunicación con el
público en caso de emergencia nuclear o radiológica, EPR-Public Communications
2012, OIEA, Viena (2013).
[27] ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA ALIMENTACIÓN Y LA
AGRICULTURA, ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA,
OFICINA INTERNACIONAL DEL TRABAJO, ORGANIZACIÓN PANAMERICANA
DE LA SALUD, OFICINA DE COORDINACIÓN DE ASUNTOS HUMANITARIOS
DE LAS NACIONES UNIDAS, ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD,
Disposiciones de preparación para emergencias nucleares o radiológicas, Colección de
Normas de Seguridad del OIEA Nº GS-G-2.1, OIEA, Viena (2010).
[28] INTERNATIONAL ATOMIC ENERGY AGENCY, Nuclear Security Systems and
Measures for Major Public Events, IAEA Nuclear Security Series No. 18, IAEA,
Vienna (2012).
83
Anexo I
TIPOS DE EQUIPO ADECUADOS PARA LA ESCENA
DE UN DELITO RADIOLÓGICO
I–1. En el presente anexo se examinan algunos tipos representativos de
instrumentos de detección de radiación, equipo de protección personal y equipo
auxiliar que son adecuados para el uso en la escena de un delito radiológico.
Se dan ejemplos de instrumentos y equipos específicos, pero solo a título
ilustrativo. El abanico de tipos de instrumento y de fabricantes es amplio y va
cambiando. Para obtener listados más completos de los instrumentos y el equipo
existentes pueden consultarse fuentes de Internet y publicaciones tales como la
referencia [I–1]. Los Estados deberían seleccionar los instrumentos y el equipo
que mejor se adapten a sus disposiciones y recursos nacionales.
INSTRUMENTOS DE DETECCIÓN DE RADIACIÓN
I–2. Una vez confirmada la presencia de materiales nucleares u otros materiales
radiactivos en la escena de un suceso relacionado con la seguridad física nuclear,
debe desplegarse un esfuerzo más amplio a fin de evaluar los peligros para la
seguridad radiológica e identificar esos materiales nucleares u otros materiales
radiactivos. En el cuadro I–1 se describen los instrumentos de detección de
radiación que pueden utilizarse para evaluar los peligros radiológicos. En el
cuadro I–2 se describen los instrumentos adecuados para identificar los materiales
presentes en la escena del suceso.
I–3. La figura I–1 ilustra algunos ejemplos de instrumentos que pueden utilizarse
para evaluar los peligrosos radiológicos en la escena del suceso.
I–4. La figura I–2 ilustra algunos ejemplos de instrumentos que pueden utilizarse
para identificar los materiales en la escena del suceso. La referencia [I–2]
contiene más información sobre los instrumentos de detección de radiación.
85
CUADRO I-1. EJEMPLOS DE INSTRUMENTOS DE DETECCIÓN DE
RADIACIÓN ADECUADOS PARA EVALUAR LOS PELIGROS
RADIOLÓGICOS
Instrumento Función
Medidores de tasas de dosis gamma y de Monitorización de fuentes
neutrones (pueden requerir un brazo Monitorización de zonas
telescópico para la medición de tasas de dosis Mapeo de campos de radiación
altas) Determinación de los tipos de radiación
emitidos
Dosímetros pasivos (p. ej., dosímetros Dosimetría personal
termoluminiscentes (DTL), placas de película,
dosímetros electrónicos personales con alarma)
Dispositivos de monitorización de la Monitorización del personal, el equipo y la
contaminación alfa/beta escena
Determinación de las zonas contaminadas
Determinación de la ubicación de las
fuentes
Dispositivo de monitorización continua del aire Monitorización de los radionucleidos
(o dispositivo de muestreo del aire con filtros aerotransportados
que pueden medirse con un medidor de
radiación/espectrómetro)
Nota:
La evaluación de la seguridad radiológica debería ser efectuada por el evaluador
radiológico. Esta evaluación es la base para la especificación del equipo de protección
personal, la dosimetría, los controles de la contaminación por radionucleidos y la
descontaminación. También determina los riesgos presentes fuera de la escena que es
necesario mitigar o monitorizar. En las situaciones en que haya radionucleidos
aerotransportados, deberían preverse mediciones adicionales de la dosimetría interna
o la monitorización por bioanálisis. La evaluación de la seguridad radiológica puede
formar parte de la evaluación de los peligros comunes utilizada para cuantificar todos
los peligros presentes en la escena.
86
CUADRO I-2. EJEMPLOS DE INSTRUMENTOS DE DETECCIÓN DE
RADIACIÓN ADECUADOS PARA IDENTIFICAR LOS MATERIALES
PRESENTES EN LA ESCENA
Instrumento Función
Espectrómetro gamma de resolución baja/media Identificación de los radionucleidos
que emiten radiación gamma
Espectrómetro gamma de alta resolución con Identificación de los radionucleidos
detector de germanio de gran pureza y software de que emiten radiación gamma
nivel experto especializado para la identificación de Realización de análisis cuantitativos
radionucleidos con códigos de análisis isotópico del de radionucleidos (estimación de la
uranio/plutonio (p. ej., Multi-Group Analysis actividad, etc.)
Software, Multi-Group Analysis for Uranium and Caracterización del uranio y el
Fixed-Energy y Response Function Analysis with plutonio mediante análisis de las
Multiple Efficiency) composiciones isotópicas y análisis
cuantitativos
Nota: L
a identificación de los materiales nucleares y otros materiales radiactivos presentes
en la escena requiere competencia técnica en el uso de la instrumentación portátil de
análisis no destructivo. La información obtenida durante la evaluación de la seguridad
radiológica es de interés también para la identificación de los materiales. En algunos
casos, puede ser necesario obtener la asistencia de expertos, por ejemplo del personal
de laboratorios que utilizan constantemente ese tipo de instrumentos, para interpretar
los datos. Además de su uso para identificar los materiales nucleares y otros materiales
radiactivos, el análisis no destructivo debería emplearse también para estimar las
cantidades de materiales presentes. Esta estimación es necesaria para determinar las
especificaciones relativas a la protección física y el transporte. Los resultados deberían
comunicarse al laboratorio forense nuclear que recibirá los materiales.
EQUIPO DE PROTECCIÓN PERSONAL
I–5. Como se señaló en los párrafos 5.16 a 5.18, la preparación para las
operaciones en la escena de un delito radiológico comprende la selección del
equipo de protección personal (EPP). Los elementos del EPP incluyen:
a) e l equipo de protección respiratoria (EPR);
b) guantes (dos pares de guantes para una protección óptima);
c) calzado (puede incluir cubrebotas o cubrecalzados);
d) ropa interior, como las camisetas que reducen la carga térmica;
e) trajes protectores u otras prendas exteriores (p. ej., mandiles de plomo).
87
Fig. I–1. Diferentes modelos y tipos de instrumentos de mano que pueden servir para evaluar
los peligros radiológicos in situ.
Fig. I–2. Diferentes modelos y tipos de instrumentos que pueden servir para identificar los
materiales radiactivos in situ.
88
I–6. Todo el personal que entre en la zona de control operacional debería llevar
consigo un dosímetro adecuado para obtener un registro de la dosis acumulada.
El personal debería estar equipado con dosímetros de lectura directa (p. ej.,
electrónicos) con un rango que llegue al menos hasta 250 mSv, como se especifica
en la referencia [I–3].
I–7. El EPP se puede describir en términos de los diferentes niveles de
protección. Un rango de protección típico va del Nivel A (la protección más alta)
al Nivel D (la protección más baja). El nivel de protección del EPP que deba
utilizarse en la escena será determinado por el comandante in situ/operacional,
con el asesoramiento del especialista en materiales peligrosos, el especialista
en seguridad tecnológica y el evaluador radiológico. El EPP escogido podrá
consistir en equipos con diferentes niveles de protección (p. ej., un ERP de
Nivel B acoplado con un traje de Nivel C), según los peligros presentes y las
tareas que se deban realizar en la escena.
I–8. Independientemente del nivel del EPP que se lleve, su uso limitará la
capacidad operacional. Esta limitación incluirá:
a) l a restricción de la movilidad y la destreza;
b) la reducción de la visión (tanto del campo visual como de la claridad de la
visión);
c) el deterioro de la capacidad de comunicar;
d) el deterioro de la capacidad de realizar operaciones prolongadas,
especialmente debido al estrés térmico (calórico) causado por el propio
traje protector.
I–9. Otros factores que se deberán considerar son los siguientes:
a) l as posibles dificultades para lograr un ajuste adecuado de ciertos diseños
de dispositivos de protección respiratoria en el caso de las personas con
vello facial;
b) el peso del EPP;
c) el limitado suministro de aire respirable de un equipo de respiración
autónoma (ERA);
d) el requisito de que el personal se someta a los controles médicos ordinarios
antes de utilizar el EPR, con arreglo a los reglamentos nacionales de salud
y seguridad;
e) la limitada vida útil de almacenamiento de algunas partes del EPP, lo que
otorga carácter prioritario a las compras y la garantía de la calidad;
89
f) l a posibilidad de que el uso del EPP cause estrés psicológico debido a una
sensación inducida de claustrofobia.
Nivel A
I–10. El Nivel A confiere el nivel más alto de protección de las vías respiratorias,
la piel, los ojos y las membranas mucosas. El EPP completo del Nivel A se
compone de:
a) u n traje de encapsulamiento total, estanco al vapor y con protección
integral contra productos químicos en manos y pies;
b) un ERA de presión positiva (demanda por presión); un respirador de
aire suministrado de presión positiva con un ERA de circuito abierto;
o un equipo respiratorio de circuito cerrado (todos los cuales se llevan
normalmente por debajo del traje);
c) guantes resistentes a productos químicos, interiores y exteriores (según la
construcción del guante del traje);
d) botas resistentes a productos químicos, con punteras de acero y caña
(llevadas por dentro o por fuera del traje, según la construcción de la bota
del traje).
I–11. En la figura I–3 se presenta un ejemplo de un equipo respiratorio de circuito
cerrado.
Fig. I–3. El equipo respiratorio de circuito cerrado es una opción cuando las condiciones de
la escena exigen el nivel más alto de protección respiratoria.
90
I–12. Los elementos opcionales del equipo del Nivel A comprenden:
a) r opa interior de algodón;
b) blindaje contra la radiación, por ejemplo mandiles y prendas con
revestimiento de plomo;
c) un mono (bajo el traje);
d) un casco de seguridad (bajo el traje);
e) prendas exteriores especiales que protejan contra el fuego u otros peligros
causados por una carga térmica elevada;
f) ropa interior especial que ayude a reducir la carga térmica o aporte calor,
según lo dicten las circunstancias ambientales del lugar.
La figura I–4 muestra a personas vestidas con el EPP completo del Nivel A.
Nivel B
I–13. El Nivel B ofrece el nivel más alto de protección respiratoria pero un
nivel menor de protección de la piel, los ojos y las membranas mucosas. El EPP
completo del Nivel B se compone de:
Fig. I–4. El EPP completo del Nivel A, llevado en esta imagen por participantes en un
ejercicio de capacitación, ofrece el nivel más alto de protección de las vías respiratorias, la
piel, los ojos y las membranas mucosas.
91
a) r opa resistente a productos químicos (salpicaduras) no estanca al vapor
(p. ej., un mono con chaqueta de manga larga, un mono exterior, un traje de
dos piezas con capucha y resistente a salpicaduras químicas);
b) un ERA de presión positiva (demanda por presión) o un respirador de aire
suministrado de presión positiva con un ERA de circuito abierto;
c) guantes interiores y exteriores resistentes a productos químicos;
d) botas resistentes a productos químicos, con punteras de acero y caña,
llevadas por fuera del traje.
I–14. Los elementos opcionales del equipo del Nivel B comprenden:
a) u n mono (bajo el traje);
b) cubrebotas resistentes a productos químicos;
c) blindaje contra la radiación, por ejemplo mandiles y prendas con revestimiento de
plomo;
d) un casco de seguridad;
e) prendas exteriores especiales que protejan contra el fuego u otros peligros
causados por una carga térmica elevada;
f) ropa interior especial que ayude a reducir la carga térmica o aporte calor.
I–15. La figura I–5 muestra a personas vestidas con el EPP completo del Nivel B.
Fig. I–5. Personal vestido con el EPP completo del Nivel B y provisto de un equipo
respiratorio autónomo, en un control del equipo antes de la entrada a una zona de control de
peligros potenciales.
92
Nivel C
I–16. El Nivel C ofrece un nivel menor de protección de las vías respiratorias, la piel,
los ojos y las membranas mucosas. El EPP completo del Nivel C se compone de:
a) r opa resistente a productos químicos (p. ej., un mono de una pieza, un
traje protector de dos piezas, con capucha, resistente a productos químicos
(salpicaduras), una capucha y un mandil resistentes a productos químicos,
un mono exterior desechable resistente a productos químicos);
b) un respirador purificador de aire, con máscara de cara completa o de media
cara;
c) guantes interiores y exteriores resistentes a productos químicos;
d) botas resistentes a productos químicos, con punteras de acero y caña,
llevadas por fuera del traje.
I–17. La figura I–6 muestra ejemplos de respiradores purificadores de aire con
máscara de media cara.
I–18. Los elementos opcionales del equipo del Nivel C comprenden:
a) protección facial;
b) un mono (por debajo de la ropa de protección química);
c) un casco de seguridad;
Fig. I–6. Los respiradores purificadores de aire con máscara de media cara, como los que se
ilustran en esta imagen, se componen de la máscara (parte superior de la figura) y el filtro.
Hay diversas opciones para el filtro, y la selección de la configuración apropiada de máscara
y filtro estará determinada por las condiciones locales y por las normas nacionales.
93
d) c ubrebotas resistentes a productos químicos;
e) blindaje contra la radiación, por ejemplo mandiles y prendas con revestimiento
de plomo;
f) ropa interior especial que reduzca la carga térmica o aporte calor;
g) ropa exterior especial que proteja contra el fuego u otros peligros causados
por una carga térmica elevada;
h) máscara de escape (máscara de cara completa o de media cara destinada
a proporcionar una protección respiratoria temporal para que el personal
pueda salir sin sufrir daños de un entorno con vapores químicos tóxicos).
I–19. La figura I–7 muestra a personas vestidas con el EPP completo del Nivel C.
Fig. I–7. Personas vestidas con el EPP completo del Nivel C, con respirador eléctrico
purificador de aire y casco de seguridad, antes de entrar a una zona de control de
peligros potenciales.
94
Nivel D
I–20. El Nivel D ofrece el nivel más bajo de protección de las vías respiratorias,
la piel, los ojos y las membranas mucosas. El EPP del Nivel D comprende el
uniforme de trabajo normal, un mono y gafas protectoras, un casco de seguridad
y calzado protector (con punteras de acero y caña). Según la situación específica,
pueden ser necesarios otros elementos, como guantes, prendas especiales de
protección contra el fuego u otros peligros causados por una carga térmica
elevada, y mandiles y prendas de blindaje contra la radiación.
EQUIPO AUXILIAR
I–21. Como se señaló en los párrafos 5.19 y 5.20, la preparación para las
operaciones en la escena de un delito radiológico comprende la selección del
equipo auxiliar. Este equipo incluye, por ejemplo:
a) e l equipo de comunicaciones;
b) el equipo de descontaminación;
c) el equipo de evacuación de heridos;
d) los contenedores para la recogida, el embalaje y el transporte de las pruebas;
e) los manipuladores y vehículos de control remoto para asir o desplazar
objetos, como las pruebas.
Equipo de comunicaciones
I–22. Si bien la comunicación eficaz y oportuna es esencial para las operaciones en
todas las escenas de delitos, cuando se trata de la escena de un delito radiológico
existen condiciones especiales para la comunicación. Por ejemplo, la necesidad
de monitorizar y notificar los niveles de radiactividad existentes en las zonas
de control de peligros potenciales significa que el personal que opera en esas
zonas debe comunicar sistemáticamente esos niveles al evaluador radiológico,
el oficial de seguridad tecnológica y otro personal de la escena del delito. Del
mismo modo, el evaluador radiológico, el oficial de seguridad tecnológica u otra
persona de la escena pueden tener que comunicar con el personal de las zonas
de control de peligros potenciales para asegurarse de que salga de esas zonas
antes de alcanzar su tasa de dosis de regreso o el límite de dosis de radiación
acumulativo. Por último, el personal de la escena puede necesitar comunicar
con partes del exterior, por ejemplo con expertos de los laboratorios forenses
nucleares, en relación con elementos desconocidos o materiales radiactivos no
habituales que se hayan encontrado.
95
I–23. El personal que realice operaciones con EPP en la escena de un delito
radiológico tendrá varias dificultades para la comunicación. Por ejemplo,
el equipo de protección respiratoria es un problema, porque degrada las
comunicaciones por voz. Además, el EPP puede incluir ropa protectora que cubra
los oídos. El equipo de comunicaciones debería cumplir los siguientes requisitos:
a) s er compatible con el EPP, de modo que no menoscabe la protección
conferida por ese equipo;
b) estar diseñado de un modo que facilite su uso por el personal que lleve EPP;
c) ser intrínsecamente seguro, lo que significa que no impedirá el
reconocimiento de las alarmas, no emitirá chispas y tendrá una producción
limitada de energía. Estas características de no emitir chispas y producir
poca energía son necesarias para evitar la ignición accidental de gases o
polvos inflamables o la activación accidental de un dispositivo explosivo.
Equipo de descontaminación
I–24. La descontaminación es el proceso que utiliza medios químicos y/o físicos
para eliminar o contener de otra forma los radionucleidos presentes, limitando
así su propagación no intencional fuera de la escena del delito radiológico.
En algunos casos, la retirada cuidadosa del EPP del personal y el correcto
embalaje de las pruebas, junto con controles de la contaminación por materiales
radiactivos abiertos, serán suficientes para limitar eficazmente la dispersión de
los radionucleidos fuera de la escena. En otros casos puede ser necesario eliminar
la contaminación por radionucleidos de animales, zonas, equipo, pruebas y
miembros del personal para gestionar eficazmente las operaciones en la escena del
delito radiológico. Se han desarrollado diferentes herramientas y procedimientos
para este fin. Muchas de estas herramientas aplican métodos de baja tecnología
para eliminar o contener los materiales radiactivos. Estas herramientas de baja
tecnología comprenden:
a) edidores de radiación (alfa, beta, gamma) de mano, para controlar la
m
contaminación antes, durante y después de la descontaminación (véase el
cuadro I–1);
b) rociadores de mano (como los que se utilizan para las plantas de interior)
llenos de agua o una solución de glicerol o laca para fijar pequeñas zonas
de contaminación superficial del EPP antes de la retirada del equipo;
c) cinta adhesiva, tijeras y trajes protectores adicionales para cubrir las
pequeñas zonas contaminadas de los trajes protectores antes de su retirada;
96
d) r ociadores a presión accionados por bomba, de mochila o de mano (como
los que se utilizan para aplicar líquidos en jardines y céspedes) para lavar a
fondo áreas grandes;
e) escobas, cepillos (incluidos cepillos de uñas) y fregonas;
f) baldes;
g) piscinas inflables para niños;
h) telas de plástico o de caucho (para cubrir el suelo);
i) bolsas, depósitos y contenedores similares para almacenar agua, también
portátiles o plegables;
j) mangueras de riego;
k) bolsas grandes de basura;
l) ropa para que el personal se mude una vez concluidas las medidas de
descontaminación.
I–25. Otras herramientas de tecnología ligeramente superior incluyen duchas,
resguardos y tiendas portátiles, y kits de descontaminación portátiles, entre otras
cosas. Estas unidades pueden utilizarse como estación de descontaminación para
el personal y el equipo, o para descontaminar determinados elementos de prueba
o partes de equipos.
I–26. Es importante que el personal de la estación de descontaminación esté
familiarizado con todos los procedimientos operacionales aplicables y con todo
el EPP desplegado, y que sepa cómo, y en qué orden, debe retirarse el EPP.
En general, la persona debería conservar el equipo de protección respiratoria
por el mayor tiempo posible, para prevenir la inhalación de radionucleidos
aerotransportados (partículas). El EPP debería retirarse con la superficie externa
vuelta hacia adentro, para evitar la dispersión de materiales radiactivos. En
caso de contaminación de la piel con radionucleidos, con o sin lesiones, debería
consultarse con el evaluador radiológico para que asesore sobre las medidas
correctas de descontaminación.
Equipo de evacuación de heridos
I–27. Las operaciones en la escena de un delito radiológico pueden incluir la
evacuación de heridos. Estos heridos pueden ser víctimas o autores del suceso
relacionado con la seguridad física nuclear ocurrido en la escena del delito.
También pueden ser miembros del personal que opere en las zonas de control
operacional o en las zonas de control de peligros potenciales. Los heridos con
movilidad (es decir, capaces de desplazarse con una asistencia mínima) podrán
probablemente pasar por sí solos por la estación de descontaminación. En el caso
de los heridos inconscientes, con movilidad limitada o con heridas abiertas, se
97
requerirán procedimientos y equipos especiales para la descontaminación. En
todos los casos, las medidas que salven vidas tendrán precedencia sobre las de
descontaminación. En la referencia [I–4] se dan orientaciones sobre la prestación
de atención médica a las víctimas en un suceso relacionado con la seguridad
física nuclear.
Contenedores para la recogida, el embalaje y el transporte de las pruebas
I–28. La recogida, el embalaje y el transporte de las pruebas pueden estar sujetos a
reglamentos nacionales e internacionales, como los que figuran en las referencias
[I–5, I–6]. Estos reglamentos establecen normas de seguridad respecto de la
radiación, la criticidad y los peligros térmicos para las personas, los bienes y
el medio ambiente relacionados con el transporte de materiales radiactivos.
Se han desarrollado diversos equipos para velar por el cumplimiento de estos
reglamentos en particular, y de las mejores prácticas respecto de los contenedores
utilizados en la recogida, el embalaje y el transporte de pruebas, en general.
I–29. En la figura I–8 se muestran varios de los contenedores más pequeños para
el transporte de pruebas.
Fig. I–8. Se han desarrollado contenedores de diferentes tamaños y configuraciones para
el transporte de pruebas, como puede verse en estos ejemplos, que son adecuados para
cantidades más pequeñas de materiales radiactivos. Obsérvese que el contenedor de la
izquierda lleva una etiqueta de advertencia de la radiactividad, como la que se describe en el
apéndice I.
98
Manipuladores y vehículos de control remoto
I–30. Los manipuladores y los vehículos de control remoto ofrecen un medio
de reducir el tiempo que el personal pasa en la zona de control de peligros
potenciales y de aumentar lo más posible la distancia entre las personas y los
peligros radiológicos. Los manipuladores pueden ser herramientas de baja
tecnología, como los utensilios de mango corto o largo que se emplean para asir
o desplazar objetos, por ejemplo fragmentos de materiales que obstaculicen la
recogida de las pruebas. Estos manipuladores pueden utilizarse también para asir
las propias pruebas. La figura I–9 muestra un par de esos manipuladores, que en
este caso se denominan también pinzas o tenazas.
I–31. En contraste, los vehículos de control remoto son normalmente un equipo
de tecnología más alta, como las plataformas robóticas que se han desarrollado
para los expertos que trabajan en la eliminación de artefactos explosivos. Los
vehículos de control remoto pueden sustituir eficazmente a las personas en las
operaciones en la escena de un delito radiológico, por ejemplo para realizar
sin peligro la entrada inicial en la escena, llevar a cabo los reconocimientos
radiológicos y mantener la vigilancia.
Nota: Las pinzas y tenazas como las que se muestran en esta figura permiten asir las pruebas o
desplazar objetos que obstaculicen su recogida. Las pinzas de la izquierda se pueden bloquear
en una posición una vez que se ha asido el objeto que interesa. Las tenazas de la derecha tienen
las asas más largas para aumentar la distancia entre la persona y el elemento que se ha de
recoger o desplazar.
Fig. I–9. Manipuladores.
99
REFERENCIAS DEL ANEXO I
[I–1] JANE’S, Nuclear, Biological and Chemical Defence 2011–2012, 24th edn, Jane’s
Information Group, Alexandria, VA (2011).
[I–2] EUROPEAN POLICE OFFICE, INTERNATIONAL ATOMIC ENERGY AGENCY,
INTERNATIONAL POLICE ORGANISATION, WORLD CUSTOMS
ORGANIZATION, Combating Illicit Trafficking in Nuclear and other Radioactive
Material, IAEA Nuclear Security Series No. 6, IAEA, Vienna (2007).
[I–3] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Método para elaborar
disposiciones de respuesta a emergencias nucleares o radiológicas, EPR-Method 2003,
OIEA, Viena (2009).
[I–4] INTERNATIONAL ATOMIC ENERGY AGENCY, WORLD HEALTH
ORGANIZATION, Generic Procedures for Medical Response During a Nuclear or
Radiological Emergency, EPR-Medical 2005, IAEA, Vienna (2005).
[I–5] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Reglamento para el
Transporte Seguro de Materiales Radiactivos, Colección de Normas de Seguridad del
OIEA Nº SSR-6, OIEA, Viena (2013).
[I–6] ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, Material explicativo
para la aplicación del Reglamento del OIEA para el Transporte Seguro de Materiales
Radiactivos (Edición de 2012), Colección de Normas de Seguridad del OIEA
Nº SSG-26, OIEA, Viena (2016).
100
Anexo II
PROGRAMA DE PREVENCIÓN DEL TERRORISMO QBRNE
DE LA INTERPOL
II–1. La Organización Internacional de Policía Criminal-INTERPOL es la
organización policial internacional más grande del mundo, con 190 países
miembros. Creada en 1923 y con sede en Lyon (Francia), facilita la cooperación
policial transfronteriza y presta asistencia a todas las organizaciones, autoridades
y servicios que tienen por misión prevenir o combatir la delincuencia
internacional.
II–2. El sistema mundial de comunicaciones policiales I-24/7 de la INTERPOL
conecta a los agentes de las fuerzas del orden de todos sus países miembros,
permitiéndoles compartir información crucial sobre los delincuentes y las
actividades delictivas las 24 horas del día y los 7 días de la semana. Utilizando el
sistema I-24/7 de la INTERPOL, las oficinas centrales nacionales pueden hacer
búsquedas y cotejos de datos en segundos, con acceso directo a bases de datos
que contienen información sobre sospechosos de terrorismo, personas buscadas,
huellas dactilares, perfiles de ADN, documentos de viaje perdidos o robados,
automóviles robados y obras de arte robadas, entre otras cosas. Estos múltiples
recursos ofrecen a los agentes de las fuerzas del orden un acceso instantáneo
a información posiblemente importante, facilitando así las investigaciones
criminales.
II–3. La INTERPOL es capaz de apoyar las operaciones de las fuerzas del orden
con servicios que incluyen análisis, el intercambio de información, la respuesta a
incidentes y la coordinación de las autoridades nacionales para todo el espectro
de amenazas e investigaciones químicas, biológicas, radiológicas, nucleares y
relacionadas con explosivos (QBRNE).
II–4. El Programa de Prevención del Terrorismo QBRNE de la INTERPOL
realiza una amplia gama de actividades para combatir el contrabando
transfronterizo de armas y materiales QBRNE por agentes no estatales, como
delincuentes y terroristas. La INTERPOL desarrolla actividades de fomento de
la capacidad y capacitación de las autoridades de sus países miembros, elabora
documentos de orientación y manuales y lleva a cabo investigaciones activas.
101
Operación Fail Safe
II–5. La INTERPOL está en una posición privilegiada para participar en el
esfuerzo mundial por combatir el contrabando nuclear mediante el uso de su
sistema de notificaciones internacionalmente reconocido (las notificaciones de la
INTERPOL son solicitudes internacionales de cooperación o alertas que permiten
a la policía de los países miembros compartir información de importancia crítica
relacionada con la delincuencia). La Operación Fail Safe de la INTERPOL
se centra en los agentes no estatales y genera las Notificaciones Verdes de la
INTERPOL (por ejemplo, se emiten Notificaciones Verdes para proporcionar
advertencias e información de inteligencia criminal sobre individuos que hayan
cometido delitos y probablemente intenten repetirlos en otros países) respecto
de las personas que participan en el contrabando de materiales radiactivos o
nucleares. Cuando se recibe una consulta de agentes del orden de puestos de
frontera u otros lugares, se genera una alerta basada en la Notificación Verde.
II–6. El Centro de Mando y Coordinación de la INTERPOL, atendido por
personal las 24 horas del día, recibe la notificación sobre la identidad de la
persona objeto de la consulta y el país en que se encuentra, y a su vez transmite
una notificación al Programa QBRNE de la INTERPOL. Este proceso de
alerta y notificaciones crea una nueva capacidad de detectar el movimiento
transnacional de las personas que se sabe que participan en esa actividad, y
facilita la coordinación operacional contemporánea del Programa QBRNE de la
INTERPOL con las fuerzas del orden de los Estados afectados, a discreción de
estas y de conformidad con las leyes y políticas aplicables.
II–7. Si un Estado ha establecido un Equipo de Lucha contra el Contrabando de
Materiales Nucleares, que combina las competencias específicas de las diferentes
disciplinas pertinentes, la coordinación para hacer frente a una situación de
manera eficaz alcanza su máxima expresión.
II–8. La comunicación a través de la Operación Fail Safe amplía la red de
Estados que participan en el esfuerzo internacional para combatir el contrabando
de materiales nucleares y apoya la transición de la política nacional a una labor
operacional positiva, con fines de prevención.
Proyecto Geiger
II–9. La información de inteligencia es esencial para que la INTERPOL y los
servicios policiales de todo el mundo adapten sus operaciones a las amenazas
específicas e impulsen programas de prevención. El Proyecto Geiger se centra
en el cotejo y análisis de la información sobre el tráfico ilícito y otras actividades
no autorizadas que entrañan materiales radiactivos/nucleares. La base de datos
del Proyecto Geiger combina la Base de Datos sobre Incidentes y Tráfico Ilícito
del OIEA con informes adicionales de fuentes de libre acceso y los datos de las
fuerzas del orden reunidos a través de los canales seguros de la INTERPOL.
II–10. Los productos analíticos que se publican por conducto del Proyecto
Geiger son sumamente valiosos para la comunidad internacional de las
fuerzas del orden y para otras organizaciones internacionales que trabajan
en la prevención de la delincuencia en el ámbito radiológico y nuclear. Estos
productos comprenden los informes mensuales del Proyecto Geiger en que se
evalúan las amenazas corrientes relacionadas con el tráfico ilícito de materiales
nucleares y otros materiales radiactivos, y otros informes sobre cuestiones más
específicas, elaborados por lo general a petición de Estados o de organizaciones
internacionales asociadas.
103
DEFINICIONES
Las definiciones que figuran a continuación no coinciden necesariamente con
las que se han adoptado en otros contextos para el uso internacional. En el caso
de algunos términos, se han añadido ejemplos para facilitar la comprensión de
la definición. Esos ejemplos no pretenden ser exhaustivos, ni limitar en modo
alguno la definición.
alarma de un instrumento. Señal de un instrumento que podría indicar un
suceso relacionado con la seguridad física nuclear y que debe ser evaluada.
Esta alarma puede ser emitida por dispositivos portátiles o desplegados en
lugares fijos, y utilizada para reforzar los protocolos comerciales normales
o las operaciones de las fuerzas del orden.
alarma inocente. Alarma cuya evaluación posterior indica que fue causada por
materiales nucleares u otros materiales radiactivos sometidos a control
reglamentario, o que están exentos o excluidos de ese control.
alerta informativa. Notificación sensible al factor tiempo que podría indicar
un suceso relacionado con la seguridad física nuclear y que debe ser
evaluada; puede tener distintos orígenes, como la información operacional,
la vigilancia médica, discrepancias en la contabilidad o entre remitentes y
destinatarios o la monitorización en las fronteras.
autoridad competente. Organización o institución gubernamental que ha
sido designada por un Estado para desempeñar una o varias funciones de
seguridad física nuclear.
—— Ejemplo: las autoridades competentes pueden ser el órgano regulador, los
órganos de las fuerzas del orden, el organismo de control de aduanas y de
fronteras, los organismos de inteligencia y de seguridad, un organismo de
salud, etc.
cadena de custodia. Procedimientos y documentos que dan cuenta de la
integridad de las pruebas físicas llevando un registro de su manipulación y
almacenamiento desde el punto en que se recogieron hasta su disposición
final. Otros términos que denominan el mismo proceso son ‘cadena de
pruebas’, ‘cadena de custodia física’ y ‘cadena de posesión’.
105
control reglamentario. Cualquier forma de control institucional que una
autoridad competente aplique a los materiales nucleares u otros materiales
radiactivos y a las instalaciones o actividades conexas en cumplimiento de
las disposiciones legislativas o reglamentarias relacionadas con la seguridad
tecnológica o física o con las salvaguardias.
—— Explicación: La frase ‘no sometido a control reglamentario’ se utiliza para
describir las situaciones en que hay materiales nucleares u otros materiales
radiactivos presentes en cantidades suficientes como para requerir un
control reglamentario, pero ese control no existe, ya sea porque ha fallado
por algún motivo o porque nunca existió.
dispositivo de dispersión radiactiva (DDR). Dispositivo destinado a dispersar
materiales radiactivos utilizando explosivos convencionales u otros medios.
dispositivo de exposición a la radiación (DER). Dispositivo que contiene
materiales radiactivos y que se utiliza deliberadamente para exponer a
miembros del público a la radiación.
dispositivo nuclear improvisado (DNI). Dispositivo que contiene material
radiactivo diseñado de modo que dé lugar a una reacción de rendimiento
nuclear. Puede haber sido fabricado de manera completamente improvisada,
o ser una modificación improvisada de un arma nuclear.
entrada inicial. Primera entrada controlada en la escena de un delito, que
tiene por fin reunir datos sobre la naturaleza y el alcance de los peligros
existentes en el lugar.
evaluación inicial. Proceso de análisis sistemático y evaluación de una alerta
informativa o de la alarma de un instrumento para determinar si se ha
producido un suceso relacionado con la seguridad física nuclear.
evaluador radiológico. Persona que presta asistencia en la escena de un delito
radiológico realizando reconocimientos radiológicos y evaluaciones de las
dosis, ayudando a controlar la contaminación por radionucleidos, velando
por la protección radiológica del personal presente en la escena del delito y
formulando recomendaciones sobre las medidas protectoras.
escena de un delito. Lugar en que hay constancia de actividades de carácter
presuntamente delictivo.
106
escena de un delito radiológico. Lugar en que se ha cometido o se sospecha
que se ha cometido un acto delictivo o un acto intencional no autorizado
relacionado con materiales nucleares u otros materiales radiactivos.
medida de respuesta. Medida destinada a evaluar una alarma/alerta y a responder
a un suceso relacionado con la seguridad física nuclear.
operaciones en la escena del delito. Procedimientos que tienen por objeto
controlar el acceso a la escena de un delito, documentar el estado en que se
encontró el lugar al llegar por primera vez, y reconocer, recoger, embalar y
extraer de él todas las pruebas pertinentes.
sistema de respuesta. Conjunto integrado de medidas de respuesta que incluye
las capacidades y los recursos necesarios para evaluar las alarmas/alertas y
responder a un suceso relacionado con la seguridad física nuclear.
suceso relacionado con la seguridad física nuclear. Suceso con consecuencias
potenciales o reales para la seguridad física nuclear a las que hay hacer
frente.
zona de control de peligros potenciales. Zona geográfica demarcada que
representa la extensión máxima de todos los peligros potenciales en la
escena de un delito radiológico y en que se controlan las entradas, las
salidas y los accesos internos.
zona de control operacional. Zona geográfica demarcada que representa la
extensión máxima necesaria para respaldar la gestión de la escena de un
delito radiológico y en que se controlan las entradas y las salidas.
107
% Nº 25
PEDIDOS DE PUBLICACIONES
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18-00630S
La gestión de la escena de un delito radiológico es
el proceso utilizado para garantizar la seguridad
tecnológica y física y la eficacia y eficiencia de las
operaciones en la escena de un delito en que se sabe
o sospecha que hay materiales nucleares u otros
materiales radiactivos. La gestión de la escena del
delito radiológico es una parte crucial de la respuesta
a un suceso relacionado con la seguridad física
nuclear. La recogida de pruebas en la escena de un
delito radiológico puede tener muchas características
en común con la que se aplica en las escenas
de delitos convencionales, como los patrones de
búsqueda de pruebas, la modelización del lugar
geográfico y el registro de las pruebas, tanto si hay
explosivos de por medio como si no. La presente
publicación se centra en el marco y los elementos
funcionales de la gestión de la escena de un delito
radiológico que difieren de los que se aplican en las
escenas de otros delitos, partiendo del supuesto
de que todos los Estados tienen la capacidad de
gestionar las escenas de delitos convencionales.
ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA
VIENA
ISBN 978–92–0–306917–5
ISSN 2521–1803