0% encontró este documento útil (0 votos)
87 vistas109 páginas

Variedades Forrajeras en Río Keka

Este documento presenta un resumen de una tesis de grado sobre el comportamiento agronómico de variedades forrajeras de avena, cebada y triticale introducidas en la subcuenca media del río Keka en la provincia de Omasuyos, Bolivia. La tesis fue presentada por Oscar Osvaldo Chambi Parisaca en la Universidad Mayor de San Andrés en 2005 para obtener el título de Ingeniero Agrónomo. El estudio evaluó el rendimiento y valor nutritivo de variedades introducidas de estas especies forrajeras b

Cargado por

Alexander CH
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
87 vistas109 páginas

Variedades Forrajeras en Río Keka

Este documento presenta un resumen de una tesis de grado sobre el comportamiento agronómico de variedades forrajeras de avena, cebada y triticale introducidas en la subcuenca media del río Keka en la provincia de Omasuyos, Bolivia. La tesis fue presentada por Oscar Osvaldo Chambi Parisaca en la Universidad Mayor de San Andrés en 2005 para obtener el título de Ingeniero Agrónomo. El estudio evaluó el rendimiento y valor nutritivo de variedades introducidas de estas especies forrajeras b

Cargado por

Alexander CH
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRES

FACULTAD DE AGRONOMIA
CARRERA DE INGENIERIA AGRONOMICA

TESIS DE GRADO

COMPORTAMIENTO AGRONOMICO DE VARIEDADES FORRAJERAS


INTRODUCIDAS DE AVENA, CEBADA Y TRITICALE EN LA SUB-
CUENCA MEDIA DEL RIO KEKA PROVINCIA OMASUYOS

Oscar Osvaldo Chambi Parisaca

La Paz, Bolivia
2005
Universidad Mayor de San Andrés
Facultad de Agronomía
Carrera de Ingeniería Agronómica

“COMPORTAMIENTO AGRONOMICO DE VARIEDADES FORRAJERAS


INTRODUCIDAS DE AVENA, CEBADA Y TRITICALE EN LA SUB-CUENCA
MEDIA DEL RIO KEKA PROVINCIA OMASUYOS”

Tesis de Grado presentado como requisito


parcial para optar el Título de
Ingeniero Agrónomo

OSCAR OSVALDO CHAMBI PARISACA

Tutor (es)

Ing. M.Sc. Hugo Mendieta Pedraza ................................

Asesor:

Ing. Roberto Miranda Casas .................................

Comité Revisor:

Ing. Rubén Trigo Riveros .................................

Ing. Zenón Martínez Flores .................................

Ing. Ph.D. Bernardo Solíz Guerrero .................................

APROBADA

Decano:

Ing. M.Sc. Jorge Pascuali Cabrera .................................


DEDICATORIA:

El amor de familia es un valor indescriptible y único, por lo cual dedico el


presente trabajo a mi señor padre Juan Chambi Huaycho y a mi señora madre Lorenza
Parisaca, por todo el apoyo brindado y la confianza depositada. También dirigido a
mis hermanos Milton, Janneth y Yojhan por al amor y cariño que me brindan siempre.

Con todo el cariño y respeto, a mis papas y hermanos,


por su constante apoyo, comprensión, cariño,
amistad y confianza.
AGRADECIMIENTOS

Un especial agradecimiento a la Universidad Mayor de San Andrés, y en particular a la


Facultad de Agronomía donde se forjan miles de recursos humanos con el único fin de
superarse y servir a su país.

Al Ing. Roberto Miranda, por la orientación y entusiasmo desinteresado que mostró


siempre, al Ing. Hugo Mendieta por los consejos brindados y la colaboración versátil
expuesta, para la realización del presente trabajo.

A los tribunales revisores Ing. Rubén Trigo, Ing. Zenón Martínez, Dr. Bernardo Solís
quienes con sus sugerencias y aclaraciones participaron en la elaboración del presente
trabajo.

Un agradecimiento profundo al Dr. Hideo Ago representante del JICA (Agencia de


Cooperación Internacional del Japón), quien hizo realidad el presente trabajo con la
financiación de la investigación. A los miembros del MACA (Ministerio de Asuntos
Campesinos y Agropecuarios) en especial al Ing. Orlando Achú por la constante
orientación brindada. A los miembros de la Prefectura de La Paz quienes brindaron
siempre la colaboración en el trabajo de campo, en especial el apoyo del Ing. Egon
Guzmán. A los miembros del AUPA (Asociación de Usuarios del Proyecto Achacachi), por
la cordialidad y afecto mostrado. Y en general a todos los agricultores que brindaron su
apoyo en el presente trabajo.

Un reconocimiento aparte al Ing. Rene Chipana Rivera por el apoyo prestado y la


versatilidad mostrada en el cambio de visión de la facultad, al Ing. Jorge Pascuali Cabrera
por su apoyo desinteresado y al Ing. Rene Baptista por la responsabilidad mostrada
siempre.

A Dios, quien es el forjador de paz, tranquilidad y luz en la vida de las personas.

Y en especial a todos los compañeros y amigos de la Facultad, recordando siempre que el


mañana depende de hoy, y que el entusiasmo es la llave de la felicidad…
ÍNDICE GENERAL
Página
CONTENIDO v
INDICE DE CUADROS viii
INDICE DE FIGURAS ix
INDICE DE ANEXOS x
RESUMEN xi
SUMARY xii
1. INTRODUCCION 1
2. REVISION BIBLIOGRAFICA 3
2.1 importancia del Forraje 3
2.1.1 Aspectos Botánicos de la Cebada 4
2.1.2 Aspectos Botánicos de la Avena 5
2.1.3 Aspectos Botánicos del Triticale 5
2.2 Descripción Fenológica del Cultivo 6
2.2.1 Ritmo de Crecimiento 6
2.2.2 Fases fenológicas 7
2.3 Descripción de enfermedades en Forrajes Anuales 8
2.3.1 Enfermedades 8
2.3.1.1 Enfermedades causadas por Helminthosporium 8
2.4 Descripción Agronómica del Cultivo 10
2.4.1 Producción de forrajes anuales en el altiplano Boliviano 10
2.4.2 Siembra 10
2.4.3 Densidad de siembra 11
2.4.4 Labores Culturales 12
2.4.5 Rendimiento de Materia Seca 12
2.4.6 Valor Nutritivo del Forraje 13
2.5 Análisis Económico 14
2.6 Exigencia climática para la producción de Forrajes Anuales 15
2.6.1 Clima 15
2.6.2 Suelo 15
2.7 Introducción de Variedades 15
2.8 Investigación Participativa 16
2.8.1 Modelo Holistico 16
3. MATERIALES Y METODOS 17
3.1 Localización y Características del Área del Experimento 17
3.1.1 Fisiográfia y Ecología de la región 17
3.1.2 Condiciones Edafoclimaticas de la región 19
3.1.2.1 Precipitación y Temperatura en la zona de Estudio 19
3.1.2.2 Características del suelo en la zona de Estudio 21
3.1.3 Vegetación Predominante 23
3.1.4 Agricultura Predominante 23
3.1.5 Condición Socioeconómico de vida 23
3.2 Materiales 24
3.2.1 Material Vegetal 24
3.2.1.1 Características de las variedades empleadas 25
3.2.2 Material de Laboratorio 25
3.2.3 Material de Campo 26
3.2.4 Material de Gabinete 26
3.3 Metodología 26
3.3.1 Método de Campo 26
3.3.1.1 Diagnostico y Coordinación con familias de Trabajo Participativo 26
3.3.1.2 Muestreo y análisis de suelo 26
3.3.1.3 Preparación del sitio del experimento 27
3.3.1.4 Siembra 27
3.3.1.5 Labores Culturales 27
3.3.1.6 Análisis Bromatológico 28
3.3.1.7 Cosecha 29
3.3.1.8 Talleres de Capacitación en Aula y Campo 29
3.3.1.9 Evaluación participativa 29
3.3.2 Procedimiento Experimental 30
3.3.2.1 Diseño Experimental 30
3.3.2.2 Modelo Estadístico 30
3.3.2.3 Factores de Estudio 31
3.3.2.4 Tratamientos 31
3.3.2.5 Características del Campo Experimental 31
3.3.2.6 Proceso del análisis de datos 34
3.4 Variables de Respuesta 35
3.4.1 Determinación del comportamiento fenológico 35
3.4.1.1 Días a la emergencia 35
3.4.1.2 Días a la Prefloración o Espigamiento 35
3.4.1.3 Días a la Antesis o Floración 35
3.4.1.4 Días a grano lechosos (Cosecha) 36
3.4.2 Presencia del Helminthosporium 36
3.4.3 Determinación del comportamiento agronómico 37
3.4.3.1 Altura de Planta 37
3.4.3.2 Numero de Macollos 37
3.4.3.3 Rendimiento de Materia Seca 37
3.4.3.4 Relación Alométrica Hoja /tallo 38
3.4.3.5 Valor Nutritivo del Forraje 38
3.4.4 Análisis de Costos de Producción 38
4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 40
4.1 Descripción del Comportamiento Fenológico 40
4.1.1 Días a la Emergencia 40
4.1.1.1 Días a la Emergencia en tres Localidades 40
4.1.1.2 Días a la Emergencia de Variedades 41
4.1.1.3 Días a la Emergencia para la Interacción Localidad entre Variedad 43
4.1.2 Días a la Prefloración 46
4.1.2.1 Días a la Prefloración en tres Localidades 46
4.1.2.2 Días a la Prefloración de Variedades 47
4.1.3 Días a la Antesis 48
4.1.3.1 Días a la Antesis en Tres Localidades 49
4.1.3.2 Días a la Antesis de Variedades 50
4.1.4 Días a Grano Lechoso (Cosecha) 51
4.1.4.1 Días a Grano lechoso en tres Localidades 51
4.1.4.2 Días a Grano lechoso de Variedades 52
4.2 Incidencia de Enfermedades 54
4.2.1 Presencia del Helminthosporium 55
4.3 Descripción del Comportamiento Agronómico 57
4.3.1 Altura de Planta 57
4.3.1.1 Altura de Planta en tres Localidades 58
4.3.1.2 Altura de Planta de Variedades 59
4.3.1.3 Altura de Planta para la Interacción Localidad Entre Variedad 60
4.3.2 Numero de Macollos 63
4.3.2.1 Numero de Macollos por Planta de Variedades 64
4.3.3 Rendimiento de Materia Seca 65
4.3.3.1 Rendimiento de Materia Seca en tres Localidades 66
4.3.3.2 Rendimiento de Materia Seca de Variedades 67
4.3.4 Índice de la relación Alométrica Hoja / Tallo 69
4.3.4.1 Relación Alométrica Hoja/Tallo en tres Localidades 70
4.3.4.2 Relación Alométrica Hoja/Tallo de Variedades 71
4.3.4.3 Relación Alométrica Hoja/Tallo para la Interacción Localidad por Variedad 72
4.3.5 Análisis Bromatológico 74
4.4 Análisis de la Correlación de las Variables Vs. Rendimiento 76
4.5 Análisis Económico 79
4.5.1 Análisis de la Relación Beneficio/Costo 79
5. CONCLUSIONES 82
6. RECOMENDACIONES 84
7. BIBLIOGRAFIA 85
ANEXOS 88
INDICE DE CUADROS
Cuadro Pag
1. Datos geodésicos de las localidades de estudio 17
2. Principales características físicas y químicas de los suelos en estudio 21
3. Especies y variedades de Avena, Cebada y Triticale empleadas
en el estudio 24
4. Calendario de deshierbe y riego de variedades forrajeras en las
localidades de estudio 28
5. Días al corte de las variedades forrajeras en las diferentes localidades 29
6. Flujograma del análisis de datos 34
7. Prueba de Duncan para comparar los días a la emergencia de las
plántulas forrajeras en tres localidades 40
8. Prueba de Duncan para comparar los días a la emergencia de las
diferentes variedades forrajeras 42
9. ANVA de efectos simples para la interacción localidad por variedad
de los días a la emergencia 44
10. Comparación de medias para los días a la emergencia de las
variedades en la interacción localidad por variedad 45
11. Prueba de Duncan para comparar los días a la prefloración de las
variedades forrajeras en tres localidades 46
12. Prueba de Duncan para comparar los días a la prefloración de las
diferentes Variedades 47
13. Prueba de Duncan para comparar los días a la antesis de las
variedades forrajeras en tres localidades 49
14. Prueba de Duncan para comparar los días a la antesis de las
diferentes Variedades 50
15. Prueba de Duncan para comparar los días a grano lechoso de las
Variedades en tres localidades 51
16. Prueba de Duncan para comparar los días a grano lechoso de las
diferentes Variedades 53
17. Intensidad del Helminthosporium en las variedades forrajeras en estudio 55
18. Prueba de Duncan para comparar la altura de planta en tres localidades 58
19. Prueba de Duncan para comparar la altura de planta de las diferentes
especies y variedades 59
20. ANVA de efectos simples para la interacción localidad por variedad 60
21. Comparación de medias para la altura de planta de las
variedades en la interacción localidad por variedad 62
22. Prueba de Duncan para comparar el número de macollos por planta
de las diferentes variedades 64
23. Prueba de Duncan para comparar el rendimiento de materia seca
en tres localidades 66
24. Prueba de Duncan para comparar el rendimiento de materia seca
de las diferentes Variedades 68
25. Prueba de Duncan para comparar la relación hoja/tallo de planta
en tres localidades 70
26. Prueba de Duncan para comparar la relación hoja/tallo
de las diferentes Variedades 71
27. ANVA de efectos simples para la interacción localidad por variedad 72
28. Comparación de medias para la relación hoja/tallo de plantas para
la interacción localidad por variedad de las especies forajeras 74
29. Valor nutritivo de las variedades Forrajeras 75
30. Variables correlacionadas al rendimiento de materia seca de las
variedades en tres localidades 77
31. Análisis Económico del beneficio/costo de los diferentes tratamientos
en la localidad de Suntia chico 79
32. Análisis Económico del beneficio/costo de los diferentes tratamientos
en la localidad de Jahuirlaca 80
33. Análisis Económico del beneficio/costo de los diferentes tratamientos
en la localidad de Tipampa 81

INDICE DE FIGURAS

Figura Pag

1. Mapa de Ubicación de la zona de Estudio 18


2. Comportamiento de la precipitación pluvial y temperatura media
mensual en la gestión agrícola 2003-2004, zona de Achacachi 20
3. Comportamiento de la temperatura máxima, media y mínima
mensual en la gestión agrícola 2003-2004, zona de Achacachi 21
4. Croquis de Campo de la localidad de Suntia Chico 32
5. Croquis de Campo de la localidad de Jahuirlaca 33
6. Croquis de Campo de la localidad de Tipampa 33
7. Escala de Saari-Prescott para evaluar enfermedades foliares
de trigo y cebada 36
8. Días a la emergencia de variedades forrajeras 43
9. Días a la emergencia para la interacción localidad por variedad 44
10. Días a la prefloración de variedades 48
11. Días a grano lechoso (Cosecha) de variedades 54
12. Incidencia del Helminthosporium en variedades 56
13. Altura de planta de variedades en tres localidades 61
14. Rendimiento de Materia seca de variedades en tres localidades 67
15. Relación hoja/tallo de plantas para la interacción localidad por variedad 73
INDICE DE ANEXOS

A1. Rendimientos obtenidos en forrajes anuales en diferentes localidades


A2. Análisis bromatológico de Triticale por el método de Van Soest bajo sistema de
riego y secano
A3. Escala de Zadoks para los estados de crecimiento de los cereales
A4. Principales datos climáticos de la gestión agrícola 2003-2004 de la zona de
Achacachi
A5. Análisis de varianza
A6. Proceso del análisis económico
A7. Memoria fotográfica
RESUMEN
La producción bovina lechera, es una de las actividades que mayores ingresos generan al
agricultor del altiplano boliviano, por lo que existe una relación estrecha entre la actividad
ganadera y la agrícola, de modo que la crianza de animales depende de la disponibilidad y
calidad del forraje que se proporcione. El propósito del presente estudio fue evaluar el
“Comportamiento agrofenológico de variedades forrajeras introducidas de Avena, Cebada
y Triticale y su valor nutritivo”, la misma fue realizada en la sub-cuenca media del río Keka
provincia Omasuyos, entre diciembre de 2003 a mayo de 2004 en las localidades de
Suntia Chico (suelo con textura F; pH=6,33), Jahuirlaca (suelo con textura Y; pH=6,18) y
Tipampa (suelo con textura Y; pH=7,10), ubicados a 16º02’LS y 68º40’LO y una altitud
promedio de 3800 msnm. La temperatura media fue de 9,18 ºC, una mínima de 2,02 ºC, y
una máxima de 16,34 ºC, la precipitación total en los meses del ensayo fue de 341,9 mm.
Se empleó semillas certificadas de las especies; triticale vars. Renacer y Eronga, cebada
vars. Gloria, IBTA 80 e IBON, y en avena las vars. Águila, Gaviota y L-94/171
(actualmente conocida como variedad alondra). El diseño estadístico correspondió a un
diseño de Boques Completos al Azar repetidos en localidades. Para la evaluación de la
incidencia del helminthosporium se considero la escala de Saari –Prescott. Se evaluaron
parámetros fenológicos, como; días a la emergencia, a la prefloración, a la antesis, a
grano lechoso (cosecha). Además de las variables agronómicas; altura de planta, numero
de macollos, rendimiento de materia seca, relación hoja/tallo, incidencia de
helminthosporium y el valor nutritivo. La respuesta de las variedades introducidas en las
diferentes localidades, presento los siguientes resultados y conclusiones sobresalientes:
En la localidad de Tipampa, se observaron los mayores rendimientos llegando a tener un
promedio de 6,35 ton MS/ha que es superior a la de la localidad Jahuirlaca y Suntia Chico
que obtuvieron 4,40 y 3,37 ton MS/ha respectivamente debido a las diferencias en las
condiciones de suelo. Las variedades con mayor rendimiento de materia seca fueron:
Águila, en avena con 6,15 ton MS/ha; en cebada la variedad Gloria obtuvo 4,76 ton MS/ha;
la variedad Renacer en triticale con 3,93 ton MS/ha. Entre especies la avena alcanzó un
promedio de 5,7 ton MS/ha, seguido por la cebada con 4,6 Ton MS/ha, y finalmente el
triticale con 3,4 Ton MS/ha. Por otra parte las variedades más precoces fueron; la
variedad Gloria (127 días a la cosecha) en cebada; en triticale la variedad más precoz fue
la Eronga con 133 días y la más tardía la Renacer con 139 días; finalmente en la avena la
variedad L-94/171 (139 días), fue más precoz que la variedad Águila (142 días) y Gaviota
148 días. En lo referente a especies, la cebada fue precoz con un promedio de 130 días a
grano lechoso, seguido por el triticale con 136 días y finalmente la avena con 143 días. La
incidencia del helminthosporium, fue de 91,7% de una gravedad de tipo sensible en las
variedades; IBON en cebada y L-94/171 en avena, contrariamente las variedades Gloria
en cebada con 8,33% y Renacer en triticale con 16,7% a un tipo Moderadamente
Resistente. De acuerdo al análisis bromatológico, se consideran a las variedades de las
tres especies como forraje energético, ya que el contenido de proteína presento un
promedio de 4.81% y el de energía 19,03%. El rendimiento de Materia Seca esta
directamente correlacionado con la altura de planta, existiendo una correlación inversa con
la incidencia del helminthosporium. Las variedades con mayor rendimiento y alta razón
beneficio/costo, en las tres localidades, fueron; Águila en avena con un promedio de
(B/C=2,19), en cebada la variedad Gloria (B/C=1.69), y finalmente en el triticale la variedad
Renacer (B/C=1,38), resultando ser una proporción bastante significativa y beneficiosa
para el agricultor.
SUMMARY

The bovine production, is one of the activities that larger receipts generate to the bolivian
highland farmer, there is a close relationship between the cattler and agricultural activities,
so that the animal raising depends on availability and forage quality supplied. The intention
of this study was to evaluate the “Agrofenologic behavior of introduced forage varieties of
Oats, Barley and Triticale, and its nourishing value, which was realized in the Keka river
middle sub valley, Omasuyos province”, being directed in the period between December,
2003 and May 2004 into the Suntia Chico (texture soil F; pH=6,33), Jahuirlaca (texture soil
Y; pH = 6,18) and Tipampa (soil texture Y; pH = 7,10) localities, position a 16º02’LS y
68º40’LO whit a middle altitude of 3800 msnm. The temperature mean was 9,18 ºC,
minimum 2,02 ºC and maxim 16,34ºC, total precipitation in experiment months 341,9 mm.
It was used certificated species’ seed; Triticale Renacer and Eronga varieties; Barley
Gloria, IBTA 80 and IBON varieties; Oats, Aguila, Gaviota and L-94/171(at the moment
variety lark) varieties; The statistical design correspond to a Complete Random Blocks
repeated into localities. For the incidence evaluation of Helminthosporium, it was
considered the Saari – Prescott scale.Being evaluated fenologic parameters, like: days to
emergence, preflowering days, anthesis days, milky grain days (harvest). In addition to
agronomy variables like: plant heighness, sprout number, dry material output, leaf / sprout
relation, Helminthosporium incidence and nourishing value. On Tipampa, were looked the
largest outputs reaching an average of 6,35 ton MS/ha upper than Jahuirlaca and Suntia
Chico localities reaching 4,40 and 3,37 ton MS/ha respectively. The soil conditions of
Tipampa, were the most kind for the grows by its high contents of organic material 4,7%,
nitrogen 0,28% and phosphorus 15,43 ppm, neuter pH with basic tendence and 54%
porousity, being nitrous and argil. The varieties with largest output of dry material were:
Aguila, in Oats with 6,15 ton MS/ha. Gloria variety in Barley obtained 4,76 ton MS/ha. The
species which reached the shortest output is Triticale, having Renacer variety with 3,93 ton
MS/ha. Between species Oats reached an average of 5,7 ton MS/ha, followed by Barley
with 4,6 ton MS/ha, and finally Triticale with 3,4 ton MS/ha. Besides, it could be identify that
precosius varieties correspond to: Barley Gloria variety (127 days to harvest). In Triticale
the more precosius variety is Eronga with 133 days and the later Renacer with 139 days.
Finally Oats L-94/171 variety (139 days), is more precosius than Aguila variety (142 days),
Being Gaviota de later variety. In the related to species, Barley is more precosius with an
average of 130 days to milky grain, followed by Triticale with 136 days and finally Oats with
143 days. Concerning to Helminthosporium incidence, the more susceptibility varieties
were: Barley IBON and Oats L-94/171 with 91,7% gravity of susceptible model. On the
contrary Barley Gloria variety with 8,33% and Triticale Renacer with 16,7% as a moderate
resistant. In accordance with the bromatologic analysis, the varieties of the 3 species
studied like forage are outstanding on energetic character, since protein contents did not
present significant differences between varieties with an average of 4,81% protein. The
dry material output is directly correlated with plants highness showing average values of
0,30 Barley, 0,42 Oats and 0,30 Triticale, in addition to stand out the existent correlation
among Helminthosporium incidence and output, which correlation values are negative and
lower; (r = 0,05) Barley, (r = -0,38) Oats and (r = 0,08) Triticale, this explain that with a
higher Helminthosporium incidence there are lower forage outputs. The higher output and
higher benefit/cost reason varieties, into three localities, were; Oats Aguila with an average
of (B/C = 2,19), Barley Gloria variety (B/C = 1,69), and finally Triticale Renacer variety (B/C
= 1,38), being a considerable significant proportion and profit to the farmer.
1. INTRODUCCIÓN

La producción bovina, es una de las actividades que mayores ingresos genera al


agricultor del altiplano boliviano, por lo que existe una relación bastante estrecha entre la
actividad ganadera y la agrícola, de modo que la crianza de animales depende de la
disponibilidad y calidad del forraje que se proporcione (Villarroel, 2001).

Toda investigación en cultivos destinados para forraje, debe fundamentarse en el


concepto de que los forrajes son el alimento mas adecuado y barato para los rumiantes,
con mayor productividad ganadera (Cardozo, 1991). En la estación experimental de Belén
ubicada en el Altiplano Norte, se obtuvieron rendimientos de materia seca en avena de
8,58 ton/ha seguido por el triticale con 7,99 ton/ha y por último la cebada con 7,47 ton/ha
(Villarroel, 2001).

Si bien se han hecho algunos avances en la investigación forrajera, la producción a


nivel de pequeño productor sigue siendo baja, debido a causas como: la pobre
transferencia de tecnología, limitada disponibilidad de recursos económicos,
desconocimiento de nuevas especies – variedades forrajeras y otros, dentro del aspecto
agronómico el uso y manejo de agua para riego denota gran importancia en la producción
de forrajes en el Altiplano.

Una demanda primordial en la zona de estudio consistió en conocer el


comportamiento agronómico de variedades forrajeras de avena, cebada y triticale y su
valor nutritivo en la sub-cuenca media del río Keka. Al respecto Gutierrez1 en
comunicación personal señala que la línea L-94/171 de avena es considerada desde el
año 2002 como variedad, denominándola alondra.

Las especies forrajeras anuales son componentes importantes del sistema de


rotación tradicional de cultivos, y se necesita evaluar el potencial de nuevas variedades a
nivel de finca por la aparición de nuevas enfermedades y plagas que amenazan la
producción de las variedades actualmente utilizadas. Debido a que la zona es

1
Gutiérrez, F. 2005. Variedades forrajeras (correo electrónico). Cochabamba, BOL, Centro de Investigación en forrajes
(CIF).
estrictamente ganadera se requiere de forraje de elevado valor nutritivo, además la
propiedad de la tierra por unidad familiar es reducida, por lo que es necesario un mayor
rendimiento por unidad de superficie.

Por lo expuesto, el presente trabajo tuvo por finalidad alcanzar los siguientes
objetivos.

Objetivo General:

- Evaluar el comportamiento agrofenológico de variedades forrajeras


introducidas de avena, cebada y triticale y su valor nutritivo en la sub-cuenca media del rió
Keka provincia Omasuyos.

Objetivos Específicos:

- Determinar el comportamiento fenológico de las variedades forrajeras en


las diferentes localidades.

- Evaluar la tolerancia a las enfermedades de las variedades forrajeras


introducidas.

- Determinar el rendimiento de materia seca y valor nutritivo de las


variedades en estudio de las tres especies (Avena, Cebada y Triticale).

- Realizar el análisis económico de Beneficio/Costo para cada variedad.


2. REVISION BIBLIOGRAFICA

2.1 Importancia del forraje

Melgarejo, citado por Villegas (2004), señala que la cebada es importante en la


producción de grano y forraje entre los cereales menores y se adapta mejor a las
condiciones de clima y suelo de los Valles y Altiplano Boliviano. La rusticidad que
caracteriza a esta especie y su amplio rango de adaptación, resistencia a bajas
temperaturas, además de su precocidad, buena palatabilidad y la facilidad de
conservación como heno y ensilado para el ganado, la hacen un cultivo importante.
Además, López, citado por Villegas (2004), indica que la cebada ocupa el cuarto lugar en
el ámbito mundial en importancia, después del trigo, maíz y arroz.

Gonzáles, citado por Conde (2003), menciona que la avena ocupa el quinto lugar en
la producción mundial de cereales. La distribución geográfica de su cultivo denota la
afinidad de esta planta por áreas templadas frescas. Europa, EE.UU. y Rusia cosechan el
80% de la producción mundial.

Ramírez (1977), indica que la avena constituye un cultivo anual en la zona


ecológica del altiplano, se desarrolla a una altitud fluctuante entre los 3400 a 3820
m.s.n.m. y que engloba desde Chinolj (Potosí); Tacagua (Oruro); Patacamaya y Belén (La
Paz), etc. Es uno de los cultivos más interesantes que puede beneficiar a un gran sector
de agricultores, siempre que estos sepan las variedades que deben utilizar, así como las
épocas más adecuadas para la siembra.

Prieto y Alzerreca (1991), señalan que recientemente desde inicios de esta década
se introdujo el triticale como alternativa forrajera para las zonas altas de Bolivia por su
resistencia a enfermedades, precocidad y excelente resistencia a épocas frías y secas del
año.
El CIMMYT, citado por Llanque (2004), señala que el triticale muestra un potencial
de rendimiento mucho mayor que el trigo en zonas altas y condiciones semiáridas.
2.1.1 Aspectos botánicos de la cebada

Según Robles y Garza, citado por Villegas (2004), menciona la siguiente


descripción botánica de la cebada:

- La raíz.- El sistema radicular esta compuesto por raíces fibrosas, al igual que el
trigo son de dos clases; las primarias o seminales, y las secundarias o adventicias.
Las seminales están preformadas en el embrión y son reemplazadas en el estado
de plántula, por las raíces adventicias, las que se desarrollan de los nudos
inferiores del tallo.

- El tallo.- Es cañoso, erecto y ascendente, con nudos y entrenudos siendo los


entrenudos básales cortos y gradualmente más largos hacia el ápice, pueden
alcanzar una altura de hasta un metro.

- La hoja.- Es envainadora, se presentan en número de 4 a 6 en cada tallo, cada hoja


esta formada por dos partes principales que son la vaina y la lamina, además de
dos estructuras accesorias, ligula y las aurículas.

- La inflorescencia.- Las espiguillas están compuestas por 2 a 6 flores, que están


reunidas en número de tres sobre cada diente del eje, el cual es articulado.

- La flor.- Es hermafrodita, presenta dos estilos que llevan unos estigmas plumosos a
los que les rodean tres estambres. Todo el conjunto floral esta encerrado en una
casilla floral llamada antecio formada por dos brácteas llamadas glúmelas; de las
dos glúmelas la inferior recibe el nombre de lema y la superior de palea.

- El fruto.- Es grano o cariópside de forma puntiaguda en uno de sus extremos y


aunque puede ser desnudo, en la generalidad vestido, detalle que depende de la
variedad.
2.1.2 Aspectos botánicos de la avena

Parsons, citado por Conde (2003), señala que; tiene una altura de planta de 60
hasta 180 cm, el tallo es recto y cilíndrico, tiene de tres a cinco macollos, las hojas tienen
una longitud de aproximadamente 25 cm y un ancho de 1 hasta 1,6 cm, la ligula es de
longitud media. A diferencia del trigo y la cebada la avena carece de aurículas. La
inflorescencia es una panoja compuesta o panicula. El grano es parecido al trigo, pero es
más largo y puntiagudo y el color de la planta es verde azulado.

2.1.3 Aspectos botánicos del triticale (X. Triticosecale)

Guerrero, citado por Llanque (2004), menciona que el triticale es una planta anual
anfiploide resultante de la duplicación de cromosoma hibrido inter genérico producido por
el cruzamiento entre el trigo y centeno.

Mamani, citado por Castro (2003), señala que es una planta herbácea de hojas
largas y nervaduras paralelas, terminada en la punta del limbo que se separa de la hoja,
se encuentran dos estipulas finamente vellosas y una ligula transparente y corta, posee
radicula fasciculada, el tallo principal presenta brotes especiales de los que se originan los
tallos hijos, la espiga esta formada por raquis y llevan insertas las espiguillas y se recubren
apretados una a otra.

De acuerdo a Cronquist (1988), la evolución y clasificación taxonómica es la


siguiente:

Clase: Liliopsida
Sub-clase: Commelinidae
Orden: Ciperales
Familia: Poaceae (Graminaea)
Sub-familia: Pooideae
Tribu: Triticae x Hordeae
Nombre Científico: Triticum aestivum x Secale cereale
Nombre Común: Triticale
2.2 Descripción fenológica del cultivo

2.2.1 Ritmo de crecimiento

Según Gallegos del Tejo (1997), el ciclo evolutivo de una planta se caracteriza por
dos series de fenómenos:

- Crecimiento, que es el aumento de dimensiones y eventualmente del número de


órganos de la misma naturaleza.

- Desarrollo, que es el conjunto de transformaciones que corresponden a la


creación de nuevos órganos, así por ejemplo, la aparición de flores en la planta.

Existen factores de vital importancia como factores físicos que se encuentran


estrechamente relacionados con el crecimiento vegetal (Fernández, 1998). Y Gallegos del
Tejo (1997), hace su mención sobre estos factores e indica que los más importantes son:

- Temperatura, del que dependen las velocidades de crecimiento de los diferentes


órganos subterráneos y aéreos de la planta.

- La composición de la atmósfera a nivel de los puntos de consumo de oxigeno por


las raíces activas.

- La posibilidad mecánica de elongación y de crecimiento de los órganos aéreos y


subterráneos.

- La cantidad y la movilidad del agua disponible, para asegurar el flujo de imbibición


de las semillas, luego utilizado por las raíces y posteriormente la transpiración.

Quispe (1999), señala que la avena, cebada y triticale llegan a la madurez


fisiológica de forraje para cosecha (grano lechoso) en 127, 101 y 112 días
respectivamente.
Crespo (2003), en un estudio de introducción de variedades de avena en la
localidad de Choquenaira, indica que la fase de emergencia tubo como promedio 11 días;
la fase de macollamiento 31 días; la fase de encañamiento 67 días; la fase de floración
130 días; el estado de grano lechoso 166 días y finalmente la madurez fisiológica se
presento a los 207 días como promedios.

2.2.2 Fases fenológicas

Marca (1989), describe las siguientes fases de desarrollo en forrajes anuales:

- Emergencia, incluye toda la emergencia (aparición de las plantas con 1 a 2


hojas) hasta el inicio del macollamiento.

- Macollamiento, cuando el 50% de las plantas han macollado, es decir tienen


brotes y retoños.

- Encañado, cuando el 50% de las plantas presentan el primer nudo a dos o


tres centímetros del suelo.

- Embuchamiento, la panoja (espiga) se encuentra envuelta dentro de la vaina


de la hoja bandera (hoja superior).

- Espigado (Panojamiento), o llamado Prefloración, cuando el 50% de las


plantas tienen panoja (espiga) completamente libres de la vaina foliar.

- Floración (Antesis), cuando en el 50% de las espigas, las florcillas se abren y


las anteras liberan el polen.

- Grano Lechoso, cuando el 50% de las espigas (panojas) presentan granos


que al ser presionados con la uña revientan y sale un liquido de color blanco.

- Grano Pastoso, cuando el 50% de las panojas presentan granos que resisten
al ser presionados con la uña.
- Madurez Fisiológica, cuando el 50% de las plantas presentan el pedúnculo
de color amarillento.

A su vez, señala que en trabajos de investigación en Puno (Perú), evidenciaron que


el período vegetativo de los forrajes está en función a los factores, variedades (precoses,
tardías), manejo (fertilización nitrogenada) y precipitación pluvial, mostrando en la avena
forrajera el estado de grano lechoso a los 160 a 190 días de desarrollo.

Meneses (2000), a manera de ilustración muestra la descripción de los estadios


principales y secundarios del crecimiento en la escala de Zadoks et al., (1974), según la
modificación hecha por Tottman y Makepeace (1979), (Figura A3).

2.3 Descripción de enfermedades en forrajes anuales

2.3.1 Enfermedades

Robles, citado por Copa (1996), indica que las gramíneas forrajeras son atacadas
por enfermedades similares, entre estas tenemos; roya del tallo y de la hoja,
enfermedades bacterianas, cornezuelo y otras enfermedades (achaparramiento amarillo,
mancha de la hoja, manchas necróticas y quemaduras de la hoja).

Según Calderón (1984), se tienen las siguientes enfermedades en los forrajes en


estudio; Carbón desnudo de la cebada (Ustílago nuda), Mancha listada de las hojas de la
cebada (Helmintosporium gramineum), Carbón cubierto de la cebada (Ustílago hordei),
Mancha reticulada de la hoja de la cebada (Helmintosporium teres), Mancha café de la
hoja de la cebada (Rhinchosporium secalis), Mancha foliar en la cebada (Alternaria sp.),
Tizón desnudo de la avena o Carbón de la avena (Ustílago avenae), Roya de la hoja de
avena (Puccinia coronata avenae), Oidium de las gramíneas (Erysiphe graminis),

2.3.1.1 Enfermedades causadas por Helminthosporium

Se encuentran ampliamente distribuidas por todo el mundo y son muy comunes y


severas en muchas plantas de cultivo importantes de la familia de los pastos (gramíneas).
Así, diferentes especies de Helminthosporium2, que en la actualidad se conocen
bajo los nombres de Bipolares o Drechslera, producen los tizones foliares del maíz, la
mancha parda o tizón del arroz, la pudrición de la corona y raíz del trigo, y mancha foliar
de este, la mancha reticulada de la cebada, enfermedad del rayado y mancha de las
gramíneas (Agrios, 1991).

Agrios (1991), señala que, al parecer las enfermedades son más severas en la
cebada que en los otros cultivos. En la mancha reticulada de la cebada aparecen manchas
pequeñas, pardas casi cuadradas y en forma de red cerca de la punta de las hojas de la
plántula. Dichas manchas se extienden conforme se desarrolla la hoja y avanzan sobre
toda la lámina de esta última y en caso de que se extienda aun más, la hoja adquiere un
aspecto reticulado. En la enfermedad del rayado de la cebada se forman rayas amarillas
sobre la lámina de las hojas y vainas de las hojas maduras. Mas tarde, dichas rayas se
empardecen y casi al fin de la estación de crecimiento es frecuente que las hojas se
disgreguen; las plantas que han sido infectadas se atrofian y por lo común no se producen
cabezuelas normales.

La mayoría de las especies de Helminthosporium se ven favorecidas por las


temperaturas moderadas a calidas (18 a 32ºC) y en particular cuando el clima es húmedo.
La mayoría de las enfermedades por Helminthosporium, especialmente las manchas
foliares, son retardadas cuando el clima es seco. El hongo se propaga mediante sus
numerosos conidios que son llevados por el viento, salpicados por la lluvia, o bien cuando
se adhieren al equipo de cultivo, pies, animales y otros vectores (Agrios, 1991).

2
Agrios (1991), el hongo produce largas conidias cilíndricas, obscuras, de 3 a varias células, que poseen paredes gruesas
y a veces ligeramente encorvadas. Las conidias se forman sucesivamente sobre las nuevas puntas en proceso de
crecimiento de conidioforos irregulares, septados y bastantes obscuros. Se ha demostrado que varias especies de este
hongo producen peritecios negros que contienen ascas cilíndricas, incoloras y filiformes de 4 a 9 células del genero
Cochilobolus.
Helminthosporium sativum (sin.Bipolaris sorokiniana) es causante de la mancha
marrón en planta adulta y enfermedades del sistema radicular. Los patógenos causantes
de manchas foliares como H. sativum (Bipolaris sorokiniana) y Drechslera tritici repentis
son introducidos en su mayoría a chacras limpias, por medio de la semilla. Sin embargo,
en áreas donde rastrojos infestados del trigo (siembra directa) están presentes, la semilla
infectada contribuye con muy poco inóculo a la epidemia total (Quintana, 2005).

2.4 Descripción agronómica del cultivo

2.4.1 Producción de forrajes anuales en el altiplano Boliviano

SEFO (2000), reporta la producción en Bolivia de las tres especies en estudio:

La avena, es una forrajera de alta productividad, especialmente en valles, zonas


frías y húmedas. Se cultiva desde los 2000 a 4500 m.s.n.m. Entre los que se tienen los
cultivares prioritarios: Gaviota y Águila.

La cebada, es un cereal rustico para la producción de forraje, se adapta desde los


2000 a 4500 m.s.n.m. Tolera condiciones de sequía y es medianamente tolerante a la
salinidad. Es una forrajera precoz, los cultivares más importantes son: Lucha, IBTA-80,
Gloria.

El triticale, se utiliza para la producción de forraje y consumo humano en forma de


grano. De amplio rango de adaptación, desde 1800 a 4500 m.s.n.m. Entre los que se
tienen los cultivares: Renacer y Eronga.

2.4.2 Siembra

Tapia (1986), manifiesta que se ha establecido que la mejor época de siembra esta
comprendida entre el 15 de Octubre al 15 de Enero en el altiplano, dependiendo de la
frecuencia de lluvias, aconseja no sembrar con las primeras lluvias, por la posibilidad que
estas se suspendan por un tiempo, que ocasionaría que las plantas emergidas perezcan
por sequía.
Tejerina, citado por Llanque (2004), señala que las épocas de siembra para la
producción de forraje y semilla, regularmente se ajustaran a las condiciones climatológicas
de la zona, ajustándose necesariamente al principio de la estación de lluvias.

La siembra, se la realiza al voleo tal como lo efectúan nuestros agricultores en el


altiplano Boliviano; en cebada se recomienda una densidad de 80 kg/ha, según la calidad
y vialidad de la simiente, así como también la textura y estructura terrea. Para estudios
experimentales la siembra se ha recomendado en líneas o hileras a una distancia de 20 a
25 cm entre líneas y a chorro continuo sobre las hileras (Ramírez, 1977).

2.4.3 Densidad de siembra

La densidad de siembra varía ampliamente de un lugar a otro y dependiendo del


propósito de la misma ya sea para forraje o grano. Además es afectada significativamente
por la disponibilidad de agua y la calidad de la semilla (Mendieta3 , comunicación personal).

Prieto y Alzérreca, citados por Villaroel (2001), en un estudio comparativo de


forrajes anuales que realizaron en tres localidades del altiplano, durante tres años,
utilizando densidades de siembra; de 100 kg/ha para la cebada, 80 kg/ha para la avena y
120 kg/ha para el triticale, obtuvieron rendimientos promedios de 5,25 ton MS/ha, 4,91 ton
MS/ha y 5,84 ton MS/ha respectivamente.

Según Villarroel (2001), en un ensayo de tres especies forrajeras con diferentes


densidades de siembra en la estación Experimental de Belén, obtuvo los siguientes
resultados; con densidades de 90 y 100 Kg/ha obtuvo los mayores rendimientos de 8,02 y
8,04 ton/ha respectivamente y por ultimo con la densidad de 110 kg tan solo 7,98 ton/ha.

Quispe (1999), en estudio comparativo de variedades de avena, cebada y triticale


en la localidad de Choquenaira utilizó densidades de siembra de, 100 kg/ha para la avena
y triticale, 80 kg/ha para la cebada, obteniendo rendimientos de 7,58; 6,46 y 5,23 ton
MS/ha respectivamente.

3
Mendieta, H. 2000. Manejo de cultivos forrajeros (entrevista). La Paz, BOL, Universidad Mayor de San Andrés.
Mendieta, citado por Copa (1996), en la estación Experimental de Choquenaira
empleando una densidad de 80 kg/ha obtuvo un rendimiento promedio de 4,24 ton MS/ha
en las variedades cautivador, eronga y renacer en triticale.

2.4.4 Labores culturales

Se dan limpiezas generalmente en los cultivos forrajeros, para aflojar el terreno y


extirpar malezas; la avena como es mas exigente en humedad que la cebada y el triticale
requiere de 4 a 6 riegos, desde su emergencia a floración, o sea un tiempo mas o menos
calculado de 103 a 130 días, que es el lapso hasta el florecimiento (Ramírez, 1977).

2.4.5 Rendimiento de materia seca

Copa (1996), señala en respuesta a las variedades y líneas de triticale que la


variedad Eronga reporto la mejor producción con un rendimiento promedio de 4,359 kg
MS/ha, seguida en importancia por la variedad renacer con un rendimiento de 3,771 kg
MS/ha.

Gonzáles, citado por Quispe (1999), indica que los cortes realizados en dos épocas
de siembra de cebada, registraron que a los 137 días después de la siembra se obtuvo un
rendimiento de 3,740 kg MS/ha para la primera época y a los 125 días después de la
siembra un rendimiento de 3,290 kg MS/ha para la segunda época.

Villarroel (2001), señala que el mejor promedio de rendimiento de materia seca, fue
obtenido por la avena con 8,58 ton/ha seguido por el triticale con 7,99 ton/ha y por último
la cebada con tan solo 7,47 ton/ha en un estudio realizado en la localidad de Belén
provincia Omasuyos con buenas condiciones de precipitación al rededor de 400 mm.

Lobaton, citado por Conde (2003), propone un cuadro de rendimientos de materia


seca en ton/ha en varias localidades y años, trabajos realizados en Patacamaya, San
Andrés, Q’orpa, Choquenaira, Patacamaya, Kallutaca y Calamarca. Donde los mayores
rendimientos se obtuvieron en la localidad de Q’orpa con un promedio de 12,14 ton/ha en
avena y 12,19 ton/ha en el triticale. Y los menores rendimientos fueron en la localidad de
Patacamaya con 1,66 ton/ha en avena; y en la localidad de San Andrés de Machaca en el
triticale con 2,28 ton/ha (Cuadro A1).

Mendieta (1992), asevera en un estudio realizado en la estación experimental de


Choquenaira, que el triticale variedad cautivador, supero significativamente con 6,820 kg
MS/ha a las variedades Eronga y Renacer, aunque ambos registraron rendimientos de
4,241 y 3,394 kg MS/ha respectivamente.

2.4.6 Valor nutritivo del forraje

Wattiaux, citado por Apaza (2004), indica que las proteínas están compuestas de
una o varias cadenas de aminoácidos estrechamente ligados. También señala, que el
químico danés J. G. Kejeldahl, desarrolló un método en 1883 para determinar la cantidad
de nitrógeno en un compuesto. El promedio de proteínas en contenido de nitrógeno es de
16%. Así, el porcentaje de proteína en un alimento es típicamente calculado como el
porcentaje de nitrógeno multiplicado por 6,25 (100/16=6,25). Esta medida se llama
proteína cruda.

Alzerreca y Cardazo (1991), determinaron los valores nutricionales de los alimentos,


para la ganadería andina entre las especies estudiadas con porcentajes de proteína cruda
(PC) y Extracto Etéreo (EE), en avena con 20% (PC) y 7,7% (EE), en cebada con 11,8%
de (PC) y 3,1% de (EE) y triticale con 12,3% (PC).

De acuerdo a los análisis de 100 líneas de triticale para grano se encontró una
variación de 12,0 a 21,0 % de proteína, asimismo el porcentaje de proteína en el forraje
del triticale varia entre 17,0 a 22,0 % con una buena calidad de forraje (Robles, 1990).

Llanque (2004), indica que el contenido de proteína en el triticale con el empleo de


riego por aspersión reporto 7,67% de proteína y en condiciones de Secano 6,58% de
proteína (Cuadro A2).
2.5 Análisis económico

Se fundamenta principalmente en la consideración de los Costos de producción, el


Ingreso Bruto, el Ingreso Neto y la relación Beneficio/Costo.

El costo total, se puede definir como el valor de los factores de producción (recursos
o insumos) que son empleados en el proceso productivo para crear o producir un bien o
servicio. El proceso productivo precisa para su inicio movilizar y combinar recursos
materiales, humanos y financieros. Dentro de la visión general, el costo total es la suma
del costo fijo total con el costo variable total. Donde el Costo fijo, son aquellos costos en
que necesariamente se tienen que incurrir al iniciar las operaciones, aun cuando no se
produzca nada y el Costo variable, son aquellos que varían al variar el volumen de
producción (Alvarado 3, comunicación personal).

De acuerdo al mismo autor el Ingreso bruto o beneficio bruto de campo de cada


tratamiento se calcula multiplicando el precio del producto por el rendimiento ajustado y el
Ingreso neto, es la diferencia entre el ingreso total menos el costo total.

La relación beneficio/costo (B/C), muestra la cantidad de dinero que recibirá una


alternativa de producción por cada unidad monetaria invertida. Se determina dividiendo los
ingresos brutos (beneficios) entre los costos. Este indicador mide la relación que existe
entre los ingresos de una alternativa de producción y los costos incurridos a lo largo de su
vida útil incluyendo la inversión total. Además Sapag (2000), menciona que se considera la
razón B/C solo como un índice de relación, en lugar de un valor concreto.

Al respecto Alvarado4 (2002), señala que para su aplicación es necesario tener los
siguientes parámetros de medición:

B/C > 1, entonces, existe beneficio


B/C < 1, entonces, no existe beneficio
B/C = 1, entonces, no existe beneficio ni perdida

4
Alvarado, H. 2002 Economía agrícola (entrevista). La Paz, BOL, Universidad Mayor de San Andrés.
2.6 Exigencia climática para la producción de forrajes anuales

2.6.1 Clima

Parsons, citado por Quispe (1999), menciona que las gramíneas y particularmente
la avena, cebada y triticale se cultivan en zonas templadas de 15 a 31ºC, aunque también
pueden soportar bajas en temperatura y humedad. Los cereales de primavera necesitan
unos 600 mm de precipitación en el año y los de invierno requieren aproximadamente 800
mm, sin embargo también se adaptan a zonas con precipitaciones de 300 a 400 mm de
agua. En la época de crecimiento y floración los cereales requieren un periodo con días
largos, es decir con mas de 12 horas de luz por día. Cuando la duración del día no es
suficiente en la época de floración, esta se tardara o no florecerá; empero, algunas
variedades son relativamente insensibles a la duración del día.

2.6.2 Suelo

Para obtener una buena cosecha, es necesario que el suelo tenga una capa
cultivable de por lo menos 20 cm de profundidad y una textura media a pesada y de buena
estructura que permitan un buen drenaje, obteniéndose los mejores rendimientos en
suelos livianos-limosos o arenosos. También es importante la acidez con un pH de 7 a 8,5
y en materia orgánica es de acuerdo a las necesidades del suelo (Parsons, citado por
Quispe, 1999).

PDLA, citado por Conde (2003), señala que la avena se desarrolla en suelos
variados, alcanzando mayor producción en suelos francos, francos arcillosos y aluviales
por que son compactos y retienen mejor el agua.

2.7 Introducción de variedades

Mantilla (1995), indica que el método de introducción consiste en incorporar a una


localidad germoplasma que ha sido desarrollado en otras regiones. De ahí que una
variedad mejorada puede ser considerada introducida, pues pueden ser cultivos de mejor
provecho lejos de su lugar de origen.
Bonifacio, citado por Carlo (1996), con relación a la adaptación de una variedad la
define como el comportamiento satisfactorio en todos los procesos fisiológicos y
fenotípicos de la planta, en interacción con el medio ambiente local, siendo de importancia
los agentes físicos, químicos, biológicos, atmosféricos y la mano del hombre que
intervienen durante el proceso productivo, los mismos que influyen directa o
indirectamente en el rendimiento final del material genético.

2.8 Investigación participativa

2.8.1 Modelo holistico

El sistema de producción indígena, muestra que las partes no pueden ser


entendidas a parte del todo y el todo es más que la suma de sus partes, existiendo una
interacción entre diferentes partes. En resumen, la agroecología se basa en premisas
filosóficas más amplias que las de la agricultura convencional. No rechaza las premisas
dominantes pero las flexibiliza con vías adicionales de entender la agricultura y de
implementar cambios en el ámbito rural. Más aun, al ser mitológicamente pluralista adopta
el hecho de que lógicas múltiples dan respuestas múltiples y que la experiencia y decisión
comunal son necesarias para determinar dichas convergencias (Baptista 5, comunicación
personal).

Según San Martín (1997), la formación universitaria para aportar al Desarrollo Rural
Sostenible, debiera estar basado en programas de investigación participativa que
considere la concepción de vida y los estudios realizados en interacción directa con los
actores sociales6 , con quienes compartirán un determinado contexto en el desarrollo de
una microregión, región o país. Es a este tipo de investigación a la que se denomina
como Investigación Participativa Revalorizadora7.

5
Baptista, R. 2002. Agroecología (entrevista). La Paz, BOL, Universidad Mayor de San Andrés.
6
Definido como un sujeto cognoscible, activo que problematiza situaciones, procesa información y elabora estrategias
en las discusiones con otras personas.
7
La IPR implica tomar la decisión de revalorizar la autogestión de los actores sociales que comparten un mismo
espacio-tiempo en los procesos de desarrollo sostenible, la que es analizada desde la perspectiva de la integralidad que
avanza junto con las actuales corrientes o paradigma de desarrollo, relativizando a la ciencia neopositivista ortodoxa por
sus limitaciones y buscando transformarse en ciencia de la vida y para la vida (San Martín, 1997).
3. MATERIALES Y METODOS

3.1 Localización y características del área del experimento

El presente estudio se realizó en las comunidades Suntia Chico, Jahuirlaca y


Tipampa, del Municipio de Achacachi, Provincia Omasuyos, ubicada a una distancia de 80
km de la ciudad de La Paz, pertenecientes a la sub cuenca media del río Keka, como se
aprecia en la Figura 1. Las coordenadas geodesicas y alturas sobre el nivel del mar de las
tres comunidades estudiadas se muestran en el Cuadro 1.

Cuadro 1. Datos geodésicos de las localidades de estudio

Ubicación Geográfica
Altitud
Localidad Hddº mm’ ms’
m.s.n.m.
Latitud (S) Longitud (O)
Achacachi 16º02’46,4’’ 68º41’07,3’’ 3872
Jahuirlaca 16º02’18,5’’ 68º40’46,8’’ 3848
Tipampa 16º01’27,5’’ 68º40’05,8’’ 3847
Suntia Chico 16º03’18,3’’ 68º39’46,2’’ 3863

3.1.1 Fisiografía y ecología de la región

La región de Achacachi se encuentra dentro de la cuenca del lago Titicaca, que


recoge gran parte de las aguas que bajan de la cordillera Real, llegan a la cuenca de
Peñas y continúan hacia Achacachi por el rió Keka. La amplia pampa de Peñas presenta
excelentes condiciones para la agricultura, aunque en épocas de lluvias puede inundarse
por el ascenso del nivel freático de las aguas subterráneas que llega hasta la superficie.

Montes de Oca (1997), señala que el altiplano es una gran planicie – derivada de
sedimentos depositados en lagos pleistocénicos - situada entre las cordilleras, con
alargadas serranías interaltiplánicas que forma en su conjunto una cuenca Endorreica
donde sobresalen los lagos Titicaca y Poopó. Clasificando de forma ecológica como
“Altiplano semihúmedo” a la región circundante al lago Titicaca.
Figura 1. Mapa de ubicación de la zona de estudio
3.1.2 Condiciones edafoclimaticas de la región

Según JICA (1997), el clima puede ser clasificado como un clima frió. La distinción
entre la temporada de lluvias y la temporada seca es clara. Las bajas temperaturas y alta
humedad perduran durante toda la temporada seca. Los parámetros meteorológicos del
área de estudio son los siguientes:

Precipitación anual 590 mm


Temperatura media anual 7,1 ºC
Promedio Temperatura máxima 14,6 ºC
Promedio Temperatura mínima -1ºC
Humedad relativa media anual 65,8%
Velocidad media anual del viento 12,8 km/h
Promedio anual de horas de sol 2,859 h
Evaporación medio anual 1,434 mm
Días de helada al año 170 días
Días de granizo al año 4 días

3.1.2.1 Precipitación y temperatura en la zona de estudio

En la figura 2, se observa la variación de la precipitación pluvial histórica además de


la precipitación pluvial y la temperatura media mensual registrada durante la gestión
agrícola 2003 – 2004, en la zona de Achacachi.

Además, se observa el comportamiento de la precipitación pluvial entre los meses


de noviembre – mayo, como se puede evidenciar estas son menores en relación a la
precipitación histórica de la zona, existiendo una diferencia de 14% con la precipitación
normal histórica.
120 12
112,9
10,8
97,6
100 95,0 9,9 10
10,4
9,8
9,2 9,0
80,5
Precipitación (mm)

80 8

Temperatura (ºC)
72,4
60 59,9 61,4 5,3 6

42,5
40 4
33,9
23,9
19,0
20 2
16,6 20
3,6
0 0
Noviembre Diciembre Enero Febrero Marzo Abril Mayo
PP regis trada PP(mm ) his torica T med ia men sua l

Fuente: Estación Experimental de Belén (2003-2004)

Figura 2. Comportamiento de la precipitación pluvial y temperatura media


mensual en la gestión agrícola 2003-2004, zona de Achacachi.

Las lluvias se extendieron con normalidad por dos meses es decir hasta el 20 de
febrero como se aprecia en la Figura 2. En fecha 28 de febrero a 1 de marzo se
presentaron temperaturas mínimas las que provocaron quemaduras en las plántulas
emergidas (Figura 3).

A partir del 5 de marzo ya empieza una disminución de la precipitación tornándose


la estación seca, continuando con el mes de abril donde comienza el descenso de la
temperatura llegando a presentarse las primeras heladas, y granizos del 7 al 15 de abril. El
mes de mayo presento heladas constantes, que se manifestaron en el comportamiento
agronómico del forraje (Figura 3).
25

20
18,97
17,35 14,35 16,94 16,71
Temperatura (ºC)

15 14,81
15,23
10 10,37 10,78 9,92
9,77 9,18 8,95
5 4,22 5,19
3,56 2,90 5,29
1,76 1,20
0
No viembr e Diciembr e Enero Febrero M arzo Ab ril M ayo

-5
-4,65
-10
T maxima T media mensual T minima

Fuente: Estación Experimental de Belén (2003 – 2004)

Figura 3. Comportamiento de la temperatura máxima, media y mínima mensual en


la gestión agrícola 2003-2004, zona de Achacachi.

3.1.2.2 Características del suelo en la zona de estudio

Según el análisis realizado de las muestras de suelo (de una capa de 20 cm de


suelo) de las comunidades respectivas, se tiene el siguiente detalle:

Cuadro 2. Principales características físicas y químicas de los suelos en estudio

Ph en N P
Localidad Clase Grava Carbonatos D.ap. Porosidad M.O.
Textural % % g/ml % agua % Total Asim.
1:5 % ppm.

Suntia Chico F 15,6 P 1,55 42,37 6,33 2,90 0,14 5,37

Jahuirlaca Y 1,7 A 1,38 48,12 6,18 2,93 0,13 14,95

Tipampa Y 0,0 P 1,17 54,29 7,10 4,70 0,28 15,43

Fuente: IBTEN 2004

Como se puede apreciar en el Cuadro 2 tenemos tres tipos de suelos de origen


altiplanico donde es evidente ya la existencia de potasio, de los cuales la comunidad de
Tipampa es la que mayores bondades brinda por su alto contenido de materia orgánica
4,7%, nitrógeno 0,28% y fósforo8 15,43 ppm. Siendo la fertilidad natural del suelo alta
(Chilon, 1996), teniendo también un pH neutro con tendencia a básico y de buena
porosidad 54%, no presenta grava, y finalmente presenta carbonatos siendo además
salitroso y arcilloso.

La comunidad de Jahuirlaca presenta un suelo arcilloso libre de carbonatos y poco


pedregoso, presenta una porosidad media de 48%, un pH ligeramente ácido de 6,18, y
bajo contenido de materia orgánica 2,90%, fósforo 14,95 ppm. y nitrógeno9 0.13%.

La comunidad de Suntia Chico se encuentra en los márgenes del rió keka,


presentando un suelo de aspecto húmedo, además de una textura franco y pedregoso,
también presenta carbonatos libres, pero es menos poroso que los anteriores suelos
(42%), el pH es ligeramente ácido 6,33, además de un bajo contenido de nitrógeno 0,14%,
materia orgánica de 2,90% y fósforo 5,37 ppm, en relación a las anteriores comunidades.

8
Gómez, E. 2000. Fertilidad y nutrición de plantas (entrevista), La Paz, BOL, Universidad Mayor de San Andrés. Indica
que el Nitrógeno es un componente de los ácidos nucleicos, proteínas, hormonas, coenzimas, etc, presente en la mayoría
de las sustancias celulares, aumenta la producción de hojas (el color verde de las hojas) fomenta el crecimiento. El
Fósforo componente de los ácidos nucleicos (ADN, ARN), fosfolipidos, ATP, ADP y varias coenzimas, estimula la
formación de raíces y su crecimiento, acelera la maduración, ayuda a la formación de la semilla. El Potasio favorece la
síntesis de carbohidratos, interviene en el metabolismo del nitrógeno favoreciendo la síntesis de aminoácidos y
proteínas, ajustes en la apertura de estomas y relaciones con el agua (osmosis), imparte a la planta vigor y resistencia a
enfermedades. Aumenta el tamaño de granos y semillas, mejora la calidad de frutos, funciona como catalizador de
muchas reacciones.
9
Ramírez (1989), señala que el déficit de Nitrógeno en la planta causa un crecimiento deficiente, tiene un color verde
claro, las hojas de la parte inferior adquieren un color amarillo o café claro, en tanto que los tallos son cortos y delgados.
Una deficiencia de Fósforo, provoca un crecimiento deficiente, hojas de color verde azuloso con matices púrpuras,
produce la caída prematura de las hojas, las hojas de la parte inferior adquieren un color bronce claro con manchas cafés
o púrpuras, los retoños son cortos y delgados, rectos y espigados, madurez y desarrollo lentos. A un déficit de potasio las
plantas forman retoños delgados los cuales en casos severos muestran muerte descendente. Las hojas mas viejas
muestran clorosis con empardecimiento de sus puntas, chamuscado de sus bordes con manchas cafés, los tejidos
carnosos muestran necrosis. Perdida prematura de hojas.
3.1.3 Vegetación predominante

Existe un microclima especial con una vegetación regular de acuerdo a la estación


del año en que se encuentre y las condiciones de humedad, producto del efecto de la
influencia del lago Titicaca y la cadena montañosa de la cordillera Oriental de Los Andes.

Entre las especies nativas, se encontró; Kishuara (Buddleia coriacea), Thola


(Parasthrepia cuadrangulare), Ajara (Chenopodium sp), Paja Brava (Stipa ichu), Mostaza
(Brassica campestris), Reloj-Reloj (Erodium cicutarium), Bolsa de pastor (Capsella bursa
pastoris), Pasto Chojlla (Poa anua), Malva (Malva silvestres), Khora (Tarassa capitata).

En las especies exóticas, se identificó a la alfa alfa (Medicago sativa), Trébol rojo
(Trifolium repens), Trébol blanco (Trifolium pratense), Pasto ovillo (Dactylis glomerata),
Festuca alta (Festuca arundinacea), Pasto brasilero (Phalaris sp).

3.1.4 Agricultura predominante

Se tiene aún una agricultura tradicional en la producción de cultivos y animales


destinado al autoconsumo. Entre los cultivos para autoconsumo se tiene; los tubérculos
como la papa (Solanum tuberosum L.), leguminosas como la haba (Vicia faba L.), los
cereales tal es el caso de la avena (Avena sativa L.), cebada (Hordeum vulgare L.),
Kañahua (Chenopodioum pallidicaule allen), Quinua (Chenopodium quinoa Willd) estas
dos últimas tienen mayor cultura de producción en las partes mas altas a la naciente del
rió, y las hortalizas como la zanahoria (Daucus carota), la cebolla (Allium cepa), etc.
También se desarrolla la producción de cultivos elites; tal es el caso del haba cuyo fin es la
exportación; además de la cebolla destinada para comercializarlo en la ciudad de La Paz.

3.1.5 Condición socioeconómica de vida

La producción lechera se convierte en la principal fuente de ingresos económicos


para los habitantes de la zona, además la forma de organización también es singular por
que dentro la Unidad Familiar es la mujer quien realiza el pastoreo, ordeño del ganado y
se reúne constantemente con un club de madres donde se tratan temas de capacitación
sobre el rubro, se tienen datos que cada familia cuenta con un promedio de 4 vacas en
producción, con una producción de 8 L/día/vaca, realizando un ingreso promedio por mes
de 1254 Bs/mes (un mes equivalente a 28 días), teniendo en cuenta que el precio por litro
equivale a 1.4 Bs/L. Últimamente se esta incursionando en la producción de derivados
lácteos como es el caso de el queso y el yogurt con alto valor agregado; para los
productores, esta actividad es nueva e incipiente pero que realmente muestra grandes
expectativas de desarrollo.

Otra fuente importante de ingreso para la familia es la producción de cebolla de


manera comercial con un mercado seguro como es la ciudad de La Paz, y finalmente se
desarrolla la producción de haba con fines de exportación, estas dos últimas actividades
son desarrolladas por el jefe de familia que corresponde al trabajo del hombre relacionado
siempre mas con la actividad de campo.

3.2 Materiales

3.2.1 Material vegetal

Para la ejecución del presente trabajo se emplearon las especies y variedades


detalladas en el Cuadro 3.

Cuadro 3. Especies y variedades de avena, cebada y triticale empleadas en el


estudio.
Especies Variedades Procedencia
Águila
SEFO-UMSS
Avena Gaviota
Cochabamba
L-94/171
Gloria
SEFO-UMSS
Cebada IBTA-80
Cochabamba
IBON
Renacer SEFO-UMSS
Triticale
Eronga Cochabamba
3.2.1.1 Características de las variedades empleadas

Quispe (1999) en un estudio comparativo de variedades de avena, cebada y triticale


en la localidad de Choquenaira, registro las siguientes características:

- Variedad Gaviota en avena, fue liberada el año 1988, con un rendimiento de 7,25
ton MS/ha, 181 días hasta grano lechoso y una altura de 94,57 cm. por planta.

- Variedad Águila en avena, liberada el año 1990, con un rendimiento de 7,90 ton
MS/ha, 143 días al corte en estado lechoso y una altura de planta de 80,89 cm.

- Línea L-94/171 en avena, liberada el año 2002 como una nueva variedad con el
nombre de ALONDRA. El numero 94 indica el año que se introdujo al CIF y 171 el
numero de entrada en la colección, la procedencia es del USDA (Gutierrez1 ,
comunicación personal).

- Variedad IBTA-80 en cebada, fue liberado en 1984, con rendimiento de 4,57 ton
MS/ha. Y su madurez fisiológica fue alcanzada en 162 días, con una altura de
planta de 70,35 cm.

- Variedad renacer en triticale, fue liberado en 1990, con un rendimiento de 6,62


ton MS/ha, 129 días al corte y con una altura de planta de 105,39 cm.

- Variedad eronga en triticale, fue liberado en 1991, con un rendimiento de 6,3 ton
MS/ha, 129 días al corte y con una altura de planta de 92,23 cm.

3.2.2 Material de laboratorio

- Mufla de secado, marca Memmert con rango de temperatura de 30º a 220ºC

- balanza de precisión, de un miligramo (0,001 g)


3.2.3 Material de campo

Se empleo; un tractor en alquiler para el arado y rastra, estacas de madera de 1.00


m, alambre galvanizado de 600 m de largo, picota, chontilla, hoces, rastrillo, Cinta métrica
de 50 m, marbetes, balanza de 50 Kg., sobre de papel madera de 30x40 cm, cuaderno de
campo, marcadores, GPS Garmín 12, cámara fotográfica.

3.2.4 Material de gabinete

- Material de escritorio

- Computadora

3.3 Metodología

3.3.1 Método de campo

3.3.1.1 Diagnóstico y coordinación con familias de trabajo participativo

La metodología empleada se baso en la participación directa en asambleas


comunales e íntercomunales, donde se eligieron a los agricultores que intervinieron en la
investigación participativa, a quienes se los denomino “lideres comunales”, de manera que
ellos se capaciten y transmitan la tecnología empleada en la investigación, de modo que
los conocimientos adquiridos sean fácilmente asimilados por la comunidad circundante.

3.3.1.2 Muestreo y análisis de suelo

Una vez ubicada el área de estudio, se tomaron muestras de suelo al azar por el
método del zig-zag, cuarteando hasta obtener un kilogramo de suelo (Chilón, 1996), a una
profundidad de 20 cm en las 3 localidades, luego se envió para su análisis físico-químico
al laboratorio del Instituto Boliviano de Ciencia y Tecnología Nuclear (IBTEN) del
departamento de La Paz.
3.3.1.3 Preparación del sitio del experimento

El preparado del terreno se llevo a cabo a mediados del mes de Noviembre del año
2003, inicialmente con el riego del terreno de manera general en las 3 localidades.
Posteriormente en el mes de diciembre con el empleo de un tractor se realizo el arado y
rastreado del terreno a una profundidad de 25 cm. Finalmente fue nivelado con la ayuda
de rastrillos, además que fue demarcado y cercado cada unidad experimental con el
empleo de estacas de madera, donde no se realizo ningún tipo de fertilización.

3.3.1.4 Siembra

La siembra se efectuó el 22 de diciembre en la localidad de Jahuirlaca, el 23 de


diciembre en la localidad de Tipampa, y finalmente el 25 de diciembre de 2003 en la
localidad de Suntia Chico, fecha relativamente tardía, debido a la ausencia de lluvias que
se presento en ese año. Se procedió a establecer los bloques de acuerdo al croquis,
posteriormente se realizo la apertura de surcos donde se depositaron las semillas a chorro
continuo a una densidad de siembra de 90 Kg/ha para todas las variedades de estudio,
espaciadas por 20 cm aproximadamente entre cada surco, seguidamente se cubrió las
semillas manualmente con la ayuda de una picota.

3.3.1.5 Labores culturales

Para el normal desarrollo fisiológico de las plantas, las labores que se realizaron en
el presente estudio fueron:

- Deshierbe. El control de malezas fue efectuado en forma manual de acuerdo a la


existencia de las mismas, con la participación de los agricultores correspondientes y
su familia (Cuadro 4). Las malezas que se identificaron fueron; Reloj-Reloj (Erodium
cicutarium L.), Diente de león (Taraxacum officinalis Weber), Mostaza (Brassica
rapa L.), Cebadilla (Bromus catharticus Valh), Quinua silvestre o ajara
(Chenopodium sp.).
- Riego. Se efectuó con la finalidad de mantener una adecuada humedad en el medio
inundando la parcela mediante al acceso a un canal de riego hasta llegar a
capacidad de campo, siempre teniendo en cuenta la posibilidad de acceder al riego
por parte del agricultor de acuerdo a la gestión de riego de la zona que aun es de
forma incipiente (Cuadro 4).

- Control Fitosanitario. Este control no fue desarrollado en ninguna de las fases


fenológicas del cultivo ni en las variedades ya que este se constituye en una
variable de respuesta del estudio. Pero se detecto la presencia del género
Helmintosporium como la principal enfermedad para el forraje, detectándose
también la presencia del carbón volador en el forraje de los agricultores de la zona,
a excepción de la parcela de investigación participativa.

Cuadro 4. Calendario de deshierbe y riego de variedades forrajeras en las


localidades de estudio.

Localidad 1er Deshierbe 2do Deshierbe Riego


Jahuirlaca 57 d.d.s. * 20 d.d.1º.d.** 74 d.d.s.
Suntia Chico 55 d.d.s. 23 d.d.1º.d. No se realizo
Tipampa 58 d.d.s. 16 d.d.1º.d. 97 d.d.s.
*d.d.s.=días después de la siembra.
**d.d.1ºd. = días después del primer deshierbe.

3.3.1.6 Análisis bromatológico

Para la determinación del valor nutritivo de las variedades forrajeras del ensayo
experimental, se extrajeron muestras de 200 gramos del forraje de las distintas
variedades, a los 125 días después de la siembra (28 de abril de 2004), estas fueron
seleccionadas en una sola localidad las cuales se depositaron en sobres manila.
Posteriormente fueron trasladados al laboratorio del Instituto de Servicios de Laboratorio
de Diagnóstico e Investigación en Salud (SELADIS) dependiente de la Facultad de
Ciencias Farmacéuticas y Bioquímicas U.M.S.A.
3.3.1.7 Cosecha

Se la realizó manualmente en horas de la mañana, con la ayuda de un “hoz” y una


balanza de 50 kg de capacidad para el pesaje de la fitomasa. La fecha de corte se realizo
de acuerdo a las etapa fenológica optima del cultivo, es decir cuando mas del 50% de la
población se encontraba en grano lechoso, el corte se lo realizo a una altura de 5 cm
sobre el nivel del suelo. En cada unidad experimental se cosecho 1 m2 , desechando un
surco en cada extremo para evitar el error de borde. Las fechas de cosecha en cada
localidad y para cada variedad se detallan en el Cuadro 5.

Cuadro 5. Días al corte de las especies forrajeras en las diferentes localidades.

Localidad Especie Fecha de Siembra Fecha de Corte Días al Corte


Avena 22 – 12 – 2003 21 – 05 – 2004 150
Jahuirlaca Cebada 22 – 12 – 2003 04 – 05 – 2004 133
Triticale 22 – 12 – 2003 12 – 05 – 2004 141
Avena 25 – 12 – 2003 21 – 05 – 2004 147
Suntia Chico Cebada 25 – 12 – 2003 05 – 05 – 2004 131
Triticale 25 – 12 – 2003 13 – 05 – 2004 139
Avena 23 – 12 – 2003 22 – 05 – 2004 150
Tipampa Cebada 23 – 12 – 2003 06 – 05 – 2004 134
Triticale 23 – 12 – 2003 11 – 05 – 2004 139

3.3.1.8 Talleres de capacitación en aula y campo

Se procedió a impartir talleres de capacitación en la producción de forrajes y otros


temas de inquietud de acuerdo a la necesidad de los productores de la zona, mediante la
proyección de videos en idioma local (Aymará) y castellano, además del uso de pizarras,
estos se efectuaron 2 veces por mes.

3.3.1.9 Evaluación participativa

En la investigación participativa se realizaron evaluaciones donde participaron


agentes del Ministerio de Agricultura, JICA, U.M.S.A., y los agricultores de la zona. Las
evaluaciones se realizaron tanto al investigador como al agricultor “líder comunal”,
demostrando de esta manera que este tipo de investigaciones tiene como fundamental
objetivo el transmitir la tecnología de la manera más sencilla.

3.3.2 Procedimiento experimental

3.3.2.1 Diseño experimental

El estudio fue realizado empleando un diseño de Bloques Completos al Azar


repetidos en localidades, en arreglo jerárquico o anidado (Calzada, 1982)

3.3.2.2 Modelo estadístico

A fin de evaluar el efecto de las localidades sobre las variedades forrajeras en


estudio, se utilizo el siguiente modelo lineal aditivo propuesto por Calzada (1982).

Y ijk = µ + αi + β(α) j(i) + γk + α* γik + ξijk

Donde:

Y ijk = Observación Cualquiera


µ = Media Poblacional
αI = Efecto de la i-ésima localidad
β(α) j(i) = Efecto del j-ésimo bloque anidado en la i-ésima localidad
γk = Efecto de la k-ésima variedad
α* γik = Efecto de la i-ésima localidad por la k-ésima variedad
ξijk = Error experimental
3.3.2.3 Factores de estudio

En el presente estudio, se establecieron los siguientes factores de estudio:

Factor A (Localidades): a1 = Suntia Chico


a2 = Jahuirlaca
a3 = Tipampa

Factor C (Variedades): c1 = Gloria de Cebada


c2 = IBTA-80 de Cebada
c3 = IBON de Cebada
c4 = Gaviota de Avena
c5 = Águila de Avena
c6 = L-94/171 de Avena
c7 = Eronga de Triticale
c8 = Renacer de Triticale

3.3.2.4 Tratamientos

Se establecieron los tratamientos tomando en cuenta la existencia de tres


localidades, combinadas con las ocho variedades, dando un total de 24 tratamientos.
Todos estos simulados en cuatro bloques correspondientes.

3.3.2.5 Características del campo experimental

Las características del ensayo fueron las siguientes:

Número de tratamientos : 24
Número de repeticiones : 4
Área total del experimento : 1122 m2
Área neta del experimento : 960 m 2
Área de pasillos : 162 m 2
Bloques
Número de bloques : 4
Largo de bloques : 16 m
Ancho de bloques : 5m
Área del bloque : 80 m2
Calle entre bloques : 1m

Unidad experimental

Número de Unidades experimentales : 96


Largo de Unidades experimentales : 5m
Ancho de Unidades experimentales : 2m
Área de la Unidad experimental : 10 m2
Superficie Evaluada : 1m2

III I
T. renacer

T. renacer
C. I BTA-80

C. I BTA-80

A. L-94/171
A. gaviota

A. gaviota
A. L-94/171

T. eronga

T. eronga
A. águila

A. águila
C. gloria

C. gloria
C. IBON

C. IBON

5 m.
IV II

m
1
C. I BTA-80

C. I BTA-80
T. renacer

T. renacer

A. L-94/171
A. gaviota

A. gaviota
A. L-94/171

T. eronga

T. eronga
A. águila

A. águila
C. gloria

C. gloria
C. IBON

C. IBON

5 m.

2
m 2m

16 m

34 m

Fig. 4 Croquis de campo de la localidad de Suntia Chico


C. gloria C. IBON C. IBON C. gloria

C. IBTA-80 C. gloria A. gaviota A. L-94/171

C. IBON C. IBTA-80 A. L-94/171 A. águila

IV
IV
T. eronga T. renacer A. águila A. gaviota

III
III

T. renacer T. eronga T. eronga T. renacer

A. gaviota A. L-94/171 T. renacer T. eronga

A. L-94/171 A. águila C. gloria C. IBON

A. águila A. gaviota C. BTA-80 C. IBTA-80

m
m

2
2

34 m

34 m.
2m
2m

C. gloria C. IBTA-80 C. gloria C. IBON

C. IBTA-80 C. IBON C. IBTA-80 C. IBTA-80

C. IBON C. gloria C. IBON C. gloria

I
I

II
II

T. renacer T. eronga T. renacer T. eronga

16 m
16 m

T. eronga T. renacer T. eronga T. renacer

A. águila A. L-94/171 A. águila A. L-94/171

Fig. 6 Croquis de campo de la localidad de Tipampa


A. L-94/171 A. gaviota A. L-94/171 A. gaviota
Fig. 5 Croquis de campo de la localidad de Jahuirlaca

A. gaviota A. águila A. gaviota A. águila


N

1 1
N

5 m. m 5 m. 5 m. m 5 m.
3.3.2.6 Proceso del análisis de datos

La metodología empleada para el análisis de datos se muestra en el flujograma del


cuadro 6.
Cuadro 6. Flujograma del análisis de datos

No
significativo
ANVA

Prueba de
Duncan
Factor
Principal
Significativo

CONCLUSIONES
No
Estadístico

Prueba de Efectos
Análisis

significativo
Interacción

Simples

Prueba de
Duncan
Correlación Lineal Significativo
DATOS

Análisis Económico
Beneficio/Costo

Ventajas y Desventajas de
Análisis Participativo la tecnología
Agricultor-Investigador

Difusión de la Tecnología
“líder comunal”

Los datos siguieron un análisis estadístico y económico, además de un análisis


participativo. Se realizó un “análisis de varianza” y “correlación lineal” en la parte
estadística. El análisis económico fue evaluado tomando en cuenta los siguientes
parámetros “Beneficio Bruto”, “Costo total” y la relación “Benefició/Costo”.

El análisis de varianza muestra las diferencias “significativas” o “no significativas”,


en este último caso no da lugar a discusiones. Si existieron diferencias significativas para
el factor principal, se efectuó la “prueba de Duncan” y por el contrario si fue para la
interacción, se realizo el “análisis de efectos principales”, donde también se encontró
diferencias “significativas” o “no significativas”, en este último caso no dio lugar a
discusiones. Si existió diferencias significativas se efectuó la “prueba de Duncan”, para
establecer diferencias y similitudes (Marín, 2002).

El trabajo adopto la metodología del análisis participativo, por lo que el agricultor


junto al investigador fueron quienes recolectaron los datos en campo, observaron el
comportamiento agronómico del cultivo, etc. Estas labores fueron decisivas para definir las
ventajas y dificultades provenientes con el uso de esta tecnología para la comunidad.

Finalmente con los datos y sus análisis respectivos se llegaron a obtener las
conclusiones pertinentes.

3.4 Variables de respuesta

3.4.1 Determinación del comportamiento fenológico

3.4.1.1 Días a la emergencia

Se evaluó cuando un 50% de la parcela presentó emergencia de plántulas en cada


unidad experimental para cada variedad, y se refiere al número de días que transcurrió
desde el momento de la siembra.

3.4.1.2 Días a la prefloración o espigamiento

Fue expresado en días, a partir de la siembra hasta que existió un 50% de emisión
de espigas en las plantas. Aspecto relevante en cuanto a la precocidad de las variedades.

3.4.1.3 Días a la antesis o floración

Este parámetro se consideró cuando un 50% de la parcela de cada unidad


experimental presento la expulsión de anteras, desde el momento de la siembra.
3.4.1.4 Días a la cosecha en grano lechoso

Esta variable se evaluó en días a partir de la siembra, y se la realizó junto con la


cosecha del forraje cuando el 50% de la parcela presentó el grano lechoso, lo que se
verificó con el solo hecho de pellizcar el grano y que este reviente con un aspecto lechoso.

3.4.2 Presencia del Helminthosporium

Esta variable se evaluó en el momento de la cosecha empleando la escala de Saari


–Prescott (Figura 7), que sirve para evaluar la intensidad de las enfermedades foliares
como las causadas por especies de los géneros Septoria y Helminthosporium, entre otras.
Por lo que se escogieron 10 plantas al azar por unidad experimental a las cuales se
procedió a realizar el muestreo, teniendo en cuenta el significado correspondiente:

Figura 7. Escala de Saari – Prescott (1975) para evaluar la intensidad de enfermedades


foliares de trigo y cebada (Fuente: Eyal et al., 1987).
O = No infectada
1-R = Resistente
3 - MR = Moderadamente Resistente
5 - MS = Moderadamente Sensible
7-S = Sensible
9 - AS = Altamente Susceptible

Esta escala consta de valores de 0 a 9, que expresan desde plantas inmunes (0)
hasta plantas totalmente susceptibles (9) con un 100% de infección. Si bien esta escala ha
sido desarrollada para trigo y cebada, bien puede aplicarse a todas las especies de los
cereales menores (Meneses, 2000).

3.4.3 Determinación del comportamiento agronómico

3.4.3.1 Altura de planta

Se evaluaron 10 plantas al azar de cada unidad experimental en el momento de la


cosecha, las mediciones se tomaron desde el cuello de la raíz hasta la parte media de la
espiga, obteniendo un promedio general, dicha magnitud se expreso en centímetros.

3.4.3.2 Número de macollos

Se determinaron por conteo en el momento de la cosecha, para los cuales se


extrajeron 10 plantas al azar desde la raíz por unidad experimental, y se procedió a contar
el número de macollos por variedad y el promedio fue expresado en número de macollos.

3.4.3.3 Rendimiento de materia seca

Para determinar el valor nutricional y rendimiento de una planta forrajera es


necesario trabajar con material seco ya que el material verde constituye una fuente de
variación muy importante (Villarroel, 2001).
Esta variable se evaluó durante la cosecha separando 200 gramos de hojas y tallos
e inflorescencias por cada variedad, estas muestras se picaron y se llevaron a una mufla
en bolsas de papel por un tiempo de 48 horas a una temperatura de 65 ºC hasta obtener
un peso constante. Estas se desarrollaron en el laboratorio de Suelos y Aguas de la
Facultad de Agronomía U.M.S.A. Se determino su valor utilizando la siguiente expresión.

% M.S. = (peso muestra seca / peso muestra húmeda en verde)*100

Finalmente el rendimiento en materia seca se obtiene relacionando el %M.S. con el


rendimiento inicial en materia verde, para posteriormente proyectar a ton MS/ha.

3.4.3.4 Relación alométrica hoja / tallo

Para el calculo de esta variable se seleccionaron 10 plantas al azar de cada unidad


experimental, donde se separaron de cada planta, las hojas de los tallos por variedad,
luego se peso en una balanza de precisión, por separado; de manera que el cociente del
peso de las hojas entre el peso de los tallos nos reporta el índice de la relación alométrica
hoja/tallo. Este parámetro merece importancia desde el punto de vista de calidad del
forraje puesto que en las hojas se tiene más nutrimentos (en especial proteína) y su
digestibilidad es mayor. Por ello, un valor alto para esta variable es señal de una mejor
calidad forrajera del cereal (Meneses, 2000).

3.4.3.5 Valor Nutritivo del Forraje

Los valores de los nutrientes que fueron analizados corresponden a porcentaje de


Proteína cruda, de Carbohidratos (energía), de Fibra y de Cenizas.

3.4.4 Análisis de Costos de Producción

Se realizo de acuerdo al manual metodológico de evaluación del CIMMYT (1988),


elaborándose los costos de producción para cada variedad del ensayo experimental, y se
tienen los siguientes parámetros de medición:
Ingreso Bruto:

I.B. = R x P

Donde:
I.B. = Ingreso Bruto
R = Rendimiento
P = Precio

Ingreso neto o utilidad del cultivo:

I.N. = I.B. - C
Donde:
I.N. = Ingreso Neto
I.B. = Ingreso Bruto
C = Costo de Producción

Relación Benéfico/Costo

R.B.C. = B / C

Donde:
B = Beneficio
C =Costo
4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN

4.1 Descripción del comportamiento fenológico

4.1.1 Días a la emergencia

El análisis de varianza detectó diferencias altamente significativas (Pr<0,01) para


las fuentes de variación localidades, variedades y diferencias significativas (Pr<0,05) para
la interacción localidad por variedad, y bloques dentro de localidades (Cuadro A 5-a).

El coeficiente de variación de la variable días a la emergencia de 17,24%, indica


que los datos obtenidos y la metodología aplicada en la recolección de los mismos fueron
de plena certidumbre, ya que tiene un valor menor al 30%, porcentaje considerado como
límite para trabajos de campo; según Calzada (1982) indica un rango de 9 a 30 % de CV
como aceptable en trabajos de campo. La significación de bloques dentro de localidades
indica que el diseño de bloques completos al azar permitió controlar el efecto de la
pendiente del terreno en el experimento.

4.1.1.1 Días a la emergencia en tres localidades

La comparación de medias para el factor localidad, se realizo mediante la prueba de


Duncan (α=0,05), que se muestra en el cuadro 7.

Cuadro 7. Prueba de duncan para comparar los días a la emergencia de las


plántulas forrajeras en tres localidades

Duncan
Localidad Número de plantas Días a la emergencia
(α=0,05)

Jahuirlaca 32 20,56 a
Tipampa 32 16,59 b
Suntia Chico 32 15,50 b
De acuerdo a la clasificación de Duncan (Cuadro 19), las localidades de Suntia
Chico y Tipampa fueron similares en cuanto a los días a la emergencia y presentaron
diferencias estadísticas respecto a localidad de Jahuirlaca. La localidad de Suntia Chico
presentó las mejores condiciones de suelo y clima para la emergencia de las plántulas que
llega a tener un valor de 15,5 días a la emergencia, seguido por la localidad de Tipampa
con 16,59 días y la localidad de Jahuirlaca con 20,56 días a la emergencia.

Según Barrientos (2001), el déficit hídrico en el altiplano es muy agudo durante los
meses de septiembre, octubre y noviembre, aunque se registran mayores precipitaciones
en los anteriores meses; estos se pierden rápidamente debido a la acción de la
temperatura del medio, la intensa radiación solar y a los fuertes vientos que aceleran la
evapotranspiración. Por otro lado, la fuerte evaporación afecta a los recursos de aguas
superficiales; esta aseveración ratifica la conclusión de que la emergencia depende de la
humedad y clase textural del suelo factores que fueron propicios en la comunidad de
Suntia Chico.

En lo que concierne al comportamiento climático, no fue un año agrícola normal


existiendo un retraso y deficiencia de lluvias en los meses de noviembre y diciembre,
motivo por el cual se retrasó la fecha de siembra (Figura 2). En el mes de enero se
presentó un incremento en la precipitación con una duración de dos semanas y media,
aspecto que provoco anormalidades en la emergencia de triticale en la comunidad de
Suntia Chico ya que este se ubicó próximo a un rió donde la excesiva humedad provocó la
pudrición de algunas semillas.

4.1.1.2 Días a la emergencia de variedades

La prueba de Duncan al 5% de probabilidad, para la variable días a la emergencia


de variedades, se muestra en el Cuadro 8.
Cuadro 8. Prueba de Duncan para comparar los días a la emergencia de las
diferentes variedades forrajeras

Duncan
Variedad Número de plantas Días a la emergencia
(α=0,05)

Triticale Var. Eronga 12 29,5 a


Triticale Var. Renacer 12 22,8 b
Avena Var. Gaviota 12 19,7 bc
Avena Var. Águila 12 19,5 bc
Avena Var. L-94/171 12 16,7 c
Cebada Var. IBON 12 11,8 d
Cebada Var. Gloria 12 10,6 d
Cebada Var. IBTA-80 12 9,9 d

De acuerdo a la prueba de Duncan, las variedades que tardaron mas en emerger


fueron; la Eronga (29,5 días) y Renacer (22,8 días) correspondientes al triticale, en cebada
las mas rápidas a la emergencia fueron las variedades IBTA-80 y Gloria con 9,9 y 10,6
días, respectivamente.

En lo correspondiente a especies, la cebada fue más precoz con 10,7 días a la


emergencia, seguido por la avena con 18,6 días, y finalmente el triticale con 26,15 días a
la emergencia.

Esta información coincide con lo mencionado por Cortes, citado por Conde (2003),
que reporta 20,5 días a la emergencia en la variedad gaviota de avena en la localidad de
Choquenaira y un promedio de 19 días en tres localidades, Belén, Choquenaira y
Sallcopampa, siendo este numero de días a la emergencia mucho mayor a lo conseguido
por Conde (2003) quien obtuvo un promedio general de 12 días a esta etapa.
30 29,5

25
22,8
Días a la Em ergencia

19,7
20 19,5
16,7

15 11,8
10,6 9,9

10

0
T. Eronga T. Renac er A.Gavio ta A. Á guila A. L-94/171 C. IBON C. Glo ria C. IBTA -80

Varie dad
Figura 8. Días a la emergencia de variedades forrajeras

La comparación para las variedades más tardías en la emergencia indica que, se


encontraron diferencias significativas entre las variedades Eronga (29,5 días) y Renacer
(22,8 días) siendo esta última mas precoz, correspondientes al triticale. Las variedades de
avena; Gaviota (19,7 días), Águila (19,5 días) y L-94/171 (16,7 días) no presentaron
diferencias significativas para la variable días a la emergencia. En lo que respecta a la
cebada no existieron diferencias significativas entre variedades y se tuvieron los siguientes
valores de días a la emergencia; variedad IBON (11,8 días), Gloria (10,6 días) e IBTA-80
(9,9 días), para un análisis más ilustrativo se detalla en la Figura 8.

4.1.1.3 Días a la emergencia para la interacción localidad entre variedad

El Cuadro 9 muestra el análisis de efectos simples para la interacción Localidad por


Variedad de la variable días a la emergencia.
Cuadro 9. Análisis de Varianza de efectos simples para la interacción localidad
por variedad de los días a la emergencia

Fuente de Variación g.l. S.C. C.M. Fc Ft (5%)

Var.(Loc.1) 7 1745,00 249,29 27,22 2,16 *


Var.(Loc.2) 7 790,88 112,98 12,34 2,16 *
Var.(Loc.3) 7 1556,97 222,42 24,28 2,16 *
Error 63 577,03 9,16
* Significativo (Pr<0,05)
NS No Significativo

El Cuadro 9; muestra el comportamiento de las diferentes variedades dentro de


cada localidad el cual refleja diferencias significativas para la emergencia. Para una
apreciación mas detallada de los diferentes efectos simples de variedades por localidades,
para la variable días a la emergencia, se muestran en la Figura 9.

35,0
31,3
29,5
30,0
27,8

23,5
25,0
Emergencia (días)

23,0
22,0
20,0 20,3
20,0 20,3 21,0 18,5
19,0 19,0 18,8
15,0 15,5 16,0

13,8 13,8
10,0
7,3
7,3 9,0
9,0
7,0
5,0

0,0
Suntia Chico Jahui rlaca Tipam pa

Localidades
C. Gloria C. IBTA-80 C. IBON A. Gaviota
A. Aguila A. L-94/171 T. Eronga T. Renacer

Figura 9. Días a la emergencia para interacción localidad por variedad


Como se puede apreciar en el Cuadro 10 y figura 9, en la localidad de Suntia Chico
las variedades mas precoces fueron; IBTA-80 (7 días), L-94/171 (13,8 días) y Renacer (22
días) de cebada, avena y triticale respectivamente. Mientras que las más tardías fueron;
IBON (7,3 días) en cebada, Gaviota (20 días) en avena y Eronga (27,8 días) en triticale.
En la localidad de Jahuirlaca, las mas precoces fueron la IBTA-80 (13,8 días) de cebada,
Renacer (23,5 días) en el triticale. En avena las variedades mostraron un comportamiento
similar en cuanto a la emergencia con un promedio de 20,5 días. Mientras que las más
tardías fueron; IBON (19 días) en cebada, Eronga (31,3 días) en triticale.

Cuadro 10. Comparación de medias para los días a la emergencia de las variedades
en la interacción localidad por variedad

Variedad Suntia Chico Jahuirlaca Tipampa

Triticale Var. Eronga 27,8 31,3 29,5


Triticale Var. Renacer 22,0 23,5 23,0
Avena Var. Gaviota 20,0 20,3 18,8
Avena Var. Águila 19,0 21,0 18,5
Avena Var. L-94/171 13,8 20,3 16,0
Cebada Var. IBON 7,3 19,0 9,0
Cebada Var. Gloria 7,3 15,5 9,0
Cebada Var. IBTA-80 7,0 13,8 9,0

Finalmente en la localidad de Tipampa, no existieron diferencias significativas entre


las variedades de cebada llegando a un promedio de 9 días a la emergencia. En la avena
tampoco existieron diferencias alcanzando una media de 17,7 días. En el triticale la
variedad de mayor precocidad fue la variedad Renacer con 23 días a la emergencia y la
más tardía la variedad Eronga con 29,5 días a la emergencia.

Mamani, citado por Conde (2003), señala que las diferencias en el numero de días
a la emergencia en las distintas localidades conducen a concluir que esta fase fenológica
esta mayormente influenciada por las condiciones de humedad del suelo y no tanto por las
características genéticas de las variedades.
4.1.2 Días a la prefloración

El análisis de varianza para la variable días a la prefloración se muestra en el


Cuadro A 5-b. Efectuado el mismo se detectaron diferencias altamente significativas
(Pr<0,01) para las fuentes de variación localidades, variedades y no se encontraron
diferencias significativas (Pr>0,05) para el resto de las fuentes de variación. El coeficiente
de variación fue de 4,04%, este valor nos indica que los datos obtenidos y la metodología
empleada en la recolección de los mismos fueron confiables.

4.1.2.1 Días a la prefloración en tres Localidades

La comparación de medias para el factor Localidad, se realizo mediante la prueba


de Duncan al 5% de probabilidad estadística, expuesto en el cuadro 11.

Cuadro 11. Prueba de Duncan para comparar los días a la prefloración de las
variedades forrajeras en tres Localidades

Días a la Duncan
Localidad Número de plantas
prefloración (α=0,05)

Suntia Chico 32 118,78 a


Tipampa 32 106,05 b
Jahuirlaca 32 104,09 b

En el Cuadro 11; se muestran los promedios de días a la prefloración por


localidades, y de acuerdo a la clasificación de Duncan las localidades de Jahuirlaca y
Tipampa no presentaron diferencias significativas (Pr>0,05), y a su vez fueron
estadísticamente diferentes (Pr<0,05) a la localidad de Suntia Chico.

Como indica el Cuadro 11, en las localidades de Jahuirlaca y Tipampa las


variedades llegaron a la prefloración antes con un promedio de 105,07 días; y en la
localidad de Suntia Chico el promedio de días a la prefloración fue de 118,78 días. La
diferencia de 13 días con relación a los datos de las demás localidades puede deberse a
la influencia del riego (Cuadro 4).
4.1.2.2 Días a la prefloración de variedades

La prueba de Duncan (α=0,05), para la variable días a la prefloración de


variedades, se muestra en el Cuadro 12.

Cuadro 12. Prueba de Duncan para comparar los días a la prefloración de las
diferentes variedades

Días a la Duncan
Variedad Número de plantas
prefloración (α=0,05)

Avena Var. Gaviota 12 127,58 a


Avena Var. L-94/171 12 119,08 b
Avena Var. Águila 12 115,75 bc
Triticale Var. Renacer 12 112,42 c
Cebada Var. IBON 12 104,50 d
Triticale Var. Eronga 12 100,83 de
Cebada Var. Gloria 12 99,42 e
Cebada Var. IBTA-80 12 97,58 e

Según la prueba de Duncan al nivel del 5% (Cuadro 12). Las variedades IBTA-80
(97,6 días), Gloria (99,4) en cebada y la variedad Eronga (100,8 días) de triticale fueron
las primeras en llegar a la prefloración, mientras que las mas tardías fueron; Gaviota
(127,5 días), L-94/171 (119 días) y Águila (115,6 días) correspondientes a la especie
avena.

Existieron diferencias entre especies en los días a la prefloración, debidas


probablemente al aspecto genético, registrando la cebada la mayor precocidad con un
promedio de 100,5 días, seguido por el triticale con 106,3 días y finalmente la avena con
120,8 días.

Al respecto Conde (2003), en un estudio realizado en variedades y accesiones de


avena en la localidad de Choquenaira, señala que se llegó a la etapa de prefloración o
espigamiento en un rango de 104 a 112 días.
La variedad Gaviota (127,58 días) fue la mas tardía, en relación a la variedad L-
94/171 (119.08 días) y Águila (115.75 días) que fueron las mas rápidas, en lo referente a
la avena (Cuadro 12 y Figura.10).

140 127,58
119,08
115,75
112,42
120 104,5
100,83 99,42 97,58
Días a la Prefloración

100

80

60

40

20

0
A . Gavio ta A . L-94/171 A . Á guila T. Renacer C. IBON T. Ero nga C. Glo ria C. IBTA -80

Var iedad

Figura 10. Días a la prefloración de variedades forrajeras

En la figura 10; se aprecia que la variedad Eronga (100,83 días) fue más precoz
que la variedad Renacer (112,42 días) en el triticale. Además se encontraron diferencias
significativas (Pr<0,05) entre la variedad IBON (104,5 días) que fue mas tardía, en
comparación a la variedad Gloria (99,42 días) é IBTA-80 (97,58 días) de cebada, siendo
mas precoces.

4.1.3 Días a la antesis

El análisis de varianza identifico diferencias altamente significativas (Pr<0,01) para


las fuentes de variación; localidades, variedades y diferencias significativas (Pr<0,05) para
bloque dentro de localidad, no se encontraron diferencias significativas (Pr>0,05) para el
resto de las fuentes de variación. (Cuadro A 5-c).
El coeficiente de variación de la variable días a la antesis 2,53% fue ínfimo. Este
valor nos indica que los datos obtenidos y la metodología empleada en la recolección de
los mismos fueron seguros. La significación de bloques dentro de localidades indica que el
diseño de bloques completos al azar permitió controlar el efecto de la pendiente del
terreno en el experimento.

4.1.3.1 Días a la antesis en tres localidades

La comparación de medias para el factor Localidad, se realizo mediante la prueba


de Duncan al 5% de probabilidad estadística, expuesto en el cuadro 13.

Cuadro 13. Prueba de Duncan para comparar los días a la antesis de las variedades
en tres Localidades

Duncan
Número de plantas Días a la Antesis
Localidad (α=0,05)

Suntia Chico 12 119,33 a


Jahuirlaca 20 111,75 b
Tipampa 16 110,00 b

En el Cuadro 13, se muestran los promedios de días a la antesis por localidades,


que de acuerdo a la clasificación de Duncan, la localidad de Suntia Chico es
estadísticamente significativa (Pr<0,05) y diferente en relación a las localidades de
Jahuirlaca y Tipampa donde no se encontraron diferencias estadísticas entre ambas.

Como se indico en las localidades de Jahuirlaca y Tipampa las variedades llegaron


a la antesis antes, siendo precoces con un promedio de 110,8 días, esto debido a los
riegos aplicados en el ciclo del cultivo (Cuadro 4), y en la localidad de Suntia Chico el
promedio de días a la antesis fue de 119,33 días, la diferencia de 9 días respecto a las
otras dos localidades puede deberse a la influencia del riego, ya que en esta localidad no
se realizo ningún tipo de riego, por problemas en la gestión y accesibilidad al mismo.
4.1.3.2 Días a la antesis de variedades

La prueba de Duncan al 5% de probabilidad, para la variable días a la antesis de


variedades, se muestra en el Cuadro 14.

Cuadro 14. Prueba de Duncan para comparar los días a la antesis de las diferentes
variedades

Duncan
Variedad Número de plantas Días a la antesis
(α=0,05)

Triticale Var. Renacer 4 131,50 a


Triticale Var. Eronga 8 119,88 b
Cebada Var. IBON 12 112,75 c
Cebada Var. IBTA-80 12 108,17 c
Cebada Var. Gloria 12 107,58 c

Es necesario mencionar, que el comportamiento climático y la variación fluctuante


de temperaturas extremas, son factores que no permitieron la toma de datos en la especie
avena, ya que el efecto de los granizos evito la normal expulsión de anteras en las
variedades en estudio; como se aprecia en la Figura 2 y Cuadro A4. En el mes de abril
comienza la baja de temperatura llegando a presentarse las primeras heladas, y granizos
en fecha 7 al 15 de abril y en el mes de mayo se presentaron heladas constantes, que se
manifestaron en el comportamiento agronómico del forraje (Figura 3).

De acuerdo a las clasificación de Duncan (α=0,05), la variedad Renacer (131,5


días) fue de carácter tardía en relación a la Eronga (119,8 días) que fue precoz, en la
especie triticale, ambas presentan diferencias estadísticas significativas en relación a las
otras variedades. Las variedades de cebada no presentaron diferencias significativas,
empero la variedad Gloria (107,6 días) fue la que llego a la fase de antesis con
anterioridad, seguida por IBTA-80 (108,2 días), IBON (112,7 días) siendo esta ultima la
mas tardía.
Las especies por la variabilidad genética que presentan mostraron diferencias, la
cebada llego a la fase de antesis a los 109,5 días y el triticale a los 125,7 días. Al respecto
Conde (2003), reporta 130 días a la fase de floración en la especie avena.

4.1.4 Días a grano lechoso (Cosecha)

El análisis de varianza para los días a grano lechoso o Cosecha se muestra en el


Cuadro A 5-d. Efectuado el mismo se detectaron diferencias altamente significativas
(Pr<0,01) para localidades y diferencias significativas (Pr<0,05) para bloque dentro de
localidad y variedades. No se encontraron diferencias significativas al 5% de probabilidad
para el resto de las fuentes de variación.

El coeficiente de variación de la variable días a grano lechoso 1,84% fue ínfimo y se


encuentra por debajo del rango admisible para evaluar experimentos de campo, expuesto
por Calzada (1982). Este valor nos indica que los datos obtenidos y la metodología
empleada en la recolección de los mismos fueron confiables. La significación de bloques
dentro de localidades se debe probablemente al factor edáfico.

4.1.4.1 Días a grano lechoso en tres localidades

La comparación de medias para el factor localidad, se realizo mediante la prueba de


Duncan al 5% de probabilidad estadística, expuesta en el Cuadro 15.

Cuadro 15. Prueba de Duncan para comparar los días a grano lechoso de las
variedades en tres Localidades

Duncan
Localidad Número de plantas Días a grano lechoso
(α=0,05)

Tipampa 32 137,75 a
Jahuirlaca 32 137,22 a
Suntia Chico 32 134,72 b
De acuerdo a la clasificación de Duncan, los días a grano lechoso (cosecha) de las
variedades en estudio fueron menores en la localidad de Suntia Chico con un promedio
de 134,7 días, mostrando diferencias significativas respecto de las otras dos localidades,
donde el promedio de las variedades en la localidad de Jahuirlaca llego a 137,2 días y en
la localidad de Tipampa a 137,7 días, estas ultimas no presentaron diferencias
significativas.

Las diferencias entre localidades son probablemente atribuibles a las condiciones


edáficas en cuanto a textura de suelo, y la humedad presente ya que la localidad de
Suntia Chico presenta una textura suelta, además de que por la cercanía al rió principal
(Keka) presenta un aspecto de humedad constante. Al respecto Barrientos (2001),
asevera que la fenología de la planta es una expresión definitiva del clima y la interacción
medioambiental de los elementos biológicos.

Por otro lado Marca (1989), afirma que el cultivo de avena forrajera alanza su
desarrollo hasta la fase de grano lechoso con panicula de 20 o 30% de grano lechoso,
entre los 160 a 190 días.

4.1.4.2 Días a grano lechoso de variedades

La prueba de Duncan (α=0,05), para la variable días a grano lechoso de las


variedades en estudio, se muestra en el Cuadro 16. Se debe hacer notar que no todas las
variedades llegaron a esta fase, algunas tuvieron que evaluarse antes de tiempo debido a
las temperaturas extremas que se presentaron llegando a valores de -4,65ºC factor que
provoco el secado de granos en algunos cultivares de estudio (Cuadro A4).

De conformidad a la prueba de Duncan al nivel del 5% (Cuadro 16), las variedades


con menores días a grano lechoso fueron; Gloria (126,8 días), IBTA-80 (130,2 días)
correspondientes a la cebada, mientras que la variedad Gaviota (147,7 días) de avena fue
la mas tardía. Este dato es corroborado por Villarroel (2001), quien reporta 150 días al
estado de grano lechoso en la variedad Gaviota.
Cuadro 16. Prueba de Duncan para comparar los días a grano lechoso de las
diferentes variedades

Duncan
Variedad Número de plantas Días a grano lechoso
(α=0,05)

Avena Var. Gaviota 12 147,75 a


Avena Var. Águila 12 142,58 b
Avena Var. L-94/171 12 139,83 b
Triticale Var. Renacer 12 138,83 b
Triticale Var. Eronga 12 133,33 c
Cebada Var. IBON 12 133,08 c
Cebada Var. IBTA-80 12 130,25 cd
Cebada Var. Gloria 12 126,83 d

En lo referente a especies, la cebada fue la más precoz con un promedio de 130


días a grano lechoso, Seguido por el triticale con 136 días y finalmente la avena con 143
días. Estos datos contrastan con los encontrados por Quispe (1999) en un estudio
realizado en la localidad de Choquenaira, quien reporta que la especie con mejor índice de
precocidad fue la cebada con 101 días seguido por el triticale con 112 días y por ultimo la
avena 127 días hasta la cosecha.

A su vez Villegas (2004), evaluando el comportamiento de la cebada en tres


localidades del altiplano norte, informa que los días a la madurez fisiológica en Chaguaya,
Escoma y Ancoraimes llegaron a 147, 140 y 151, días respectivamente.

En función a las fases fenológicas evaluadas para variedades y accesiones de


avena se pudo evidenciar el estadio a grano lechoso a los 166 días (Conde, 2003).

Phoelman (1974), indica que las diferencias en la precocidad se atribuyen a las


condiciones medio ambientales y al genotipo de la especie, variedad.
150
147,75

142,58
145
139,83
138,83
Día a Grano Lechoso

140

133,33 133,08
135
130,25

130 126,83

125

120

115
A . Gavio ta A . Á guila A . L-94/171 T. Renacer T. Ero nga C. IBON C. IBTA -80 C. Glo ria

Var iedad

Figura 11. Días a grano lechoso (Cosecha) de variedades

La comparación para las variedades (Figura 11), indica que la variedad Gloria
(126,8 días) fue más precoz y estadísticamente diferente (Pr<0,05) a las variedades IBON
(133 días) é IBTA-80 (130 días), en lo que concierne a la cebada. En el triticale la
variedad Eronga fue precoz con 133 días y la variedad Renacer fue tardía con 139 días.
Finalmente en avena la variedad L-94/171 (139 días) y Águila (142 días) no presentaron
diferencias (Pr>0,05), además estas fueron estadísticamente diferente (Pr<0,05) a la
variedad Gaviota que registro 148 días, llegando a ser la variedad más tardía.

La evaluación de precocidad es de mucha importancia en programas de


investigación y producción de líneas y variedades forrajeras, especialmente para escapar
a ciertos factores climatológicos adversos como las heladas y la sequía.

4.2 Incidencia de Enfermedades

A finales del mes de febrero cuando disminuyo la época lluviosa fue donde se
apreciaron los primeros síntomas del helminthosporium que se manifestaron en forma de
manchas alargadas en las hojas, en sentido longitudinal y en forma de red,
transformándose mas adelante en estrías de color pardo violáceo, llegando a romperse las
hojas, como deshilachadas (Cuadro A7, foto 9). Cuando el ataque fue fuerte, detuvo el
crecimiento de la planta o impidió el espigado total de ella. La infección temprana
disminuyo el rendimiento, por efecto del deterioro de las hojas que fueron el factor
principal para el proceso de la fotosíntesis.

4.2.1 Presencia del Helminthosporium

La respuesta de las variedades a la infección del helminthosporium fueron


clasificadas con la ayuda de la escala de Saari – Prescott (1975), donde se evaluó la
intensidad de enfermedades foliares de trigo y cebada principalmente (Figura 7).

Cuadro 17. Intensidad del Helminthosporium en las variedades forrajeras en


estudio
Intensidad %
Variedades
MR MS S
Cebada Var. Gloria 8,3 50,0 41,7

Cebada Var. IBTA-80 50,0 50,0

Cebada Var. IBON 8,3 91,7

Avena Var. Gaviota 58,3 41,7

Avena Var. Águila 83,3 16,7

Avena Var. L-94/171 8,3 91,7

Triticale Var. Eronga 8,3 66,7 25,0

Triticale Var. Renacer 16,7 41,7 41,7

El Cuadro 17 y Figura 12, señalan que las variedades de mayor susceptibilidad


fueron: IBON en cebada y L-94/171 en avena con 91,7% de gravedad de un tipo Sensible
como se ve en la foto 10 del A7. Por el contrario las variedades Gloria (8,3%) de cebada,
Eronga (8,3%) y Renacer (16,7%) de triticale mostraron una gravedad de tipo
Moderadamente Resistente. Las otras variedades se encuentran dentro del tipo
Moderadamente Sensible al ataque del helminthosporium. La presencia de enfermedades
es un factor que limita el rendimiento de los cultivares, lo que se evidenció en las
variedades IBON de cebada y L-94/171 de avena que registran los menores rendimientos
con 4,52 y 5,31 ton MS/ha respectivamente.

Para una interpretación correcta se ejemplifica, de la siguiente manera;

Var. IBON 91,7% S, Gravedad del 91,7% de un tipo Sensible


Var. Renacer 16,7% MR, Gravedad del 16,7% de un tipo Moderadamente Resistente
Var. Águila 83,3% MS, Gravedad del 83,3% de un tipo Moderadamente Sensible

La tolerancia a la susceptibilidad del helminthosporium fue atribuible a las


variaciones genéticas de cada especie y variedad (Figura 12), además de las condiciones
mesológicas, y de las labores culturales que se practiquen en el cultivo, como es el
desmalezado, con lo que se estaría cortando un vector trasmisor de los patógenos que
son las malezas, además de disminuir la humedad dentro la parcela y favorecer a una
mayor ventilación.

100,0

90,0 91,7 91,7

80,0 83,3
Incidencia %

70,0 66,7
58,3
60,0 50,0 50,0

50,0 41,7 50,0 41,7 41,7 41,7

40,0

30,0 25,0
16,7 16,7
20,0
8,3 8,3
8,3 8,3
10,0

0,0
C. glo ria C. IBTA -80 C. IBON A . gavio ta A . aguila A . L-94/171 T. ero nga T. renacer

MR MS S
Figura 12. Incidencia del Helminthosporium en variedades
M.R.= Moderadamente resistente, M.S.= Moderadamente sensible, S.= Sensible
El rastrojo presente sobre la superficie del suelo provoca grandes transformaciones
en el sistema de producción del forraje. Modifica la dinámica del agua y nutrientes, actúa
como aislante térmico, atenúa la velocidad del viento; además de provocar efectos
directos e indirectos en el desarrollo de las enfermedades. Estos efectos están
relacionados con: 1) modificaciones en el microclima o ambiente físico en el cual se
desarrolla la enfermedad y 2) con los requerimientos nutricionales del microorganismo. La
mayoría de los patógenos que atacan hojas, tallos y frutos dependen del rastrojo para
sobrevivir entre cortes (Cook, R., Boosalis, M., Doupnik, B., 1978).

Para minimizar el impacto del rastrojo en superficie sobre las manchas foliares de
forrajes, se recomienda utilizar todas las medidas de manejo racional:

1. Rotación de cultivos con especies no susceptibles a las enfermedades.


2. Elección de la variedad menos susceptible.
3. Uso de semilla certificada.
4. Control de huéspedes alternativos y plantas voluntarias (desmalezado).
5. Control químico, siempre y cuando sea necesario.

“La enfermedad en un cultivo es producto de una sumatoria de factores. Como tal, el


control de la misma debería basarse en la sumatoria de las medidas antes mencionadas “.

4.3 Descripción del comportamiento agronómico

4.3.1 Altura de planta

El análisis de varianza para la altura de planta se muestra en el Cuadro A 5-e.


Efectuado el mismo se detectaron diferencias altamente significativas al 1% de
probabilidad para las fuentes de variación; localidades, interacción localidad por variedad,
y diferencias significativas al 5% en variedades. No se encontraron diferencias
significativas para el resto de las fuentes de variación.

El coeficiente de variación (CV) 9,53% indica que los datos obtenidos y la


metodología empleada en la recolección de los mismos fueron confiables, ya que tiene un
valor menor al 30%, porcentaje considerado como límite para trabajos de campo; según
Calzada (1982) indica un rango de 9 a 30% de CV como aceptable en trabajos de campo.
Además, el análisis de varianza exhibe que no existen diferencias significativas entre
bloques dentro de localidades lo que significa que, no existen diferencias en el factor suelo
como se suponía.

4.3.1.1 Altura de planta en tres localidades

De acuerdo a la clasificación de Duncan al 5% de probabilidad las tres localidades


presentaron diferencias significativas para la altura de planta (Cuadro 18).

Cuadro 18. Prueba de Duncan para comparar la altura de planta en tres localidades

Altura de planta en Duncan


Localidad Número de plantas
cm. (α=0,05)

Tipampa 32 76,71 a
Jahuirlaca 32 70,70 b
Suntia Chico 32 62,46 c

Las mayores alturas de plantas se registraron en la localidad de Tipampa siendo el


promedio general 76,71 cm, seguido por la localidad de Jahuirlaca cuyo promedio fue de
70,70 cm, siendo estas comparativamente mayores al obtenido en el ensayo realizado en
la localidad de Suntia Chico que contó con un promedio general de 62,46 cm.

El factor edáfico de las diferentes localidades tuvo efecto sobre la altura de planta;
de esta manera la fertilidad del suelo en Tipampa fue superior a la de Jahuirlaca y Suntia
Chico ya que contiene mayor cantidad de materia orgánica, fósforo y nitrógeno (Cuadro 2),
factor que probablemente haya influido en las diferencias de altura. Según Villegas (2004),
en suelos con mayores dosis de N y P ya sea natural o con fertilización, existen
incrementos en la altura de planta de las variedades por efecto de las condiciones de cada
localidad. Además el manejo del cultivo influyó en la variable altura de planta, realizando
un mayor número de riegos y deshierbes en la localidad de Tipampa, factor que hizo que
las variedades tengan mayor altura de planta en dicha localidad.

4.3.1.2 Altura de planta de variedades

De acuerdo a la prueba de Duncan al nivel del 5% (Cuadro 19), las variedades con
mayor talla correspondieron a la especie del triticale con la variedad Renacer que alcanzó
90,81 cm de altura, seguido por la variedad Eronga con 82,78 cm. En lo concerniente a la
cebada, la variedad IBTA-80 y Gloria llegaron a 68,83 y 68,23 cm de altura de planta,
estas variedades no presentaron diferencias significativas (Pr>0,05), pero fueron mayores
a la variedad IBON que registró 61,21 cm de altura. En avena tampoco se presentaron
diferencias significativas siendo la variedad L-94/171 con 65,26 cm la de mayor altura
seguida por la variedad águila y gaviota con 62,18 y 60,36 cm respectivamente.

Cuadro 19. Prueba de Duncan para comparar la altura de planta de las diferentes
especies y variedades

Altura de planta en Duncan


Variedad Numero de plantas
cm. (α=0,05)

Triticale Var. Renacer 12 90,81 a


Triticale Var. Eronga 12 82,78 b
Cebada Var. IBTA-80 12 68,83 c
Cebada Var. Gloria 12 68,23 c
Avena Var. L-94/171 12 65,26 cd
Avena Var. Águila 12 62,18 d
Cebada Var. IBON 12 61,21 d
Avena Var. Gaviota 12 60,36 d

Los resultados objetados en el presente trabajo se relacionan con los observados


por Quispe (1999) en la localidad de Choquenaira, donde de las tres especies forrajeras;
el triticale presento la mayor altura de planta con un promedio de 98,81 cm; seguido por la
avena con 87,73 cm y por último la cebada con solo 69.93 cm.
Según Villaroel (2001), en un estudio comparativo de especies forrajeras realizadas
en la localidad de Belén, señala que el triticale presentó la mayor altura con 127,63 cm,
seguido de la avena con 121,67 cm y, por último la cebada con 109,87 cm. Los mismos
fueron superiores o similares a los registrados en el presente estudio. Situación que podría
atribuirse a las precipitaciones variables en cada zona y año agrícola, y el material
genético empleado; además de la fecha tardía en la siembra. Son aspectos que se reflejan
en las condiciones edafoclimaticas adversas que no permitieron mostrar el real potencial
agronómico de las especies y variedades evaluadas. En nuestro caso, la precipitación fue
de 342 mm durante el ciclo vegetativo del cultivo que fue inferior en un 14% al registrado
históricamente que alcanza a 400 mm durante el mismo periodo (JICA, 1997).

La comparación de medias para la altura de planta entre variedades, señala que


presentaron diferencias significativas al 5% entre aquellas que mayor talla alcanzaron
como son la variedad renacer (90,81 cm) y eronga (82,78 cm) en triticale, respecto a las
que alcanzarón menor altura como la variedad IBON (61,21 cm) en cebada y gaviota
(60,36 cm) en avena.

4.3.1.3 Altura de planta para la interacción localidad entre variedad

El Cuadro 20, exhibe el análisis de efectos simples para la interacción localidad por
variedad de la variable altura de planta.

Cuadro 20. Análisis de Varianza de efectos simples para la interacción localidad


por variedad

Fuente de Variación g.l. S.C. C.M. Fc Ft (5%)

Var.(Loc.1) 7 3369,26 481,32 10,82 2,16 *


Var.(Loc.2) 7 3493,64 499,09 11,22 2,16 *
Var.(Loc.3) 7 4608,72 658,39 14,81 2,16 *
Error 63 2801,52 44,47
* Significativo (Pr<0,05)
NS No Significativo
Se logra apreciar en el cuadro 20, la existencia de diferencias significativas entre
variedades dentro de localidades y entre las localidades. Para una percepción mas
objetiva de la interacción localidad por variedad, los resultados se ilustran en la Figura 13.

Se observa que en la localidad de Tipampa se tuvieron los mayores promedios de


altura de plantas, debido probablemente a las mejores condiciones edafoclimaticas que
presentó (Cuadro 2), donde la variedad renacer y eronga de la especie triticale alcanzaron
las mayores alturas con 103 cm y 88 cm respectivamente, y las de menor altura fueron
registradas en las variedades gaviota y águila de avena con 49 y 54 cm en la localidad de
Suntia Chico; aspecto que se debe principalmente a que en esta localidad no se
efectuaron riegos por no tener acceso al mismo (Figura 13).

120,0 103
93
100,0 88
80 81
Altura de Planta (cm )

76 71
67 74 75 70 70
80,0 65 64 68 68 65
66 64
57
54 55 57
60,0 49

40,0

20,0

0,0
Suntia Chico Jahuirlaca Tipampa
C. Gloria C. IBTA-80 C. IBON A. Gaviota
A. Aguila A. L-94/171 T. Eronga T. Renacer

Figura 13. Altura de planta de variedades en tres localidades

La Figura 13, evidencia las diferencias entre localidades y dentro de esta entre
especies, llegando a concluir que los mejores promedios se lograron en la localidad de
Tipampa, teniendo como promedio el triticale 96 cm, la cebada 73 cm y la avena 68 cm;
seguida por la localidad de Jahuirlaca donde el triticale obtuvo 87 cm, la avena 67 cm, y la
cebada 63 cm, en cambio en Suntia Chico presentó el triticale una altura de 78 cm, la
cebada 62 cm, y la avena 53 cm.
La disparidad de altura de planta de las variedades, puede atribuirse al potencial
genético y a su capacidad de adaptación a condiciones adversas. Solo es posible detectar
el potencial de los cultivares, cuando los factores medio ambientales se encuentran en un
nivel relativamente óptimo para el desarrollo de las plantas.

La prueba de Duncan al 5% de probabilidad, se muestra en el cuadro 21, el mismo


expone los promedios y las diferencias estadísticas en el comportamiento de las diferentes
variedades dentro de las diferentes localidades.

Cuadro 21. Comparación de medias para la altura de planta de las variedades en la


interacción Localidad por Variedad

Variedad Suntia Chico Jahuirlaca Tipampa

Triticale Var. Eronga 79,8 80,6 88,0


Triticale Var. Renacer 76,4 92,7 103,3
Cebada Var. Gloria 64,8 65,5 74,4
Cebada Var. IBTA-80 64,2 67,0 75,3
Cebada Var. IBON 56,6 56,6 70,4
Avena Var. L-94/171 54,7 71,2 69,9
Avena Var. Águila 53,9 67,8 64,8
Avena Var. Gaviota 49,4 64,2 67,6

El Cuadro 21, muestra que la variedad eronga y renacer con (79,8 cm) y (76,4 cm)
de triticale son superiores a las otras variedades, en cambio las variedades de cebada se
encuentran dentro de la media de 62,46 cm, y la de menor porte fue para la variedad
gaviota (49,4 cm). Esto puede atribuirse a que la avena es una especie que se adapta
mejor a zonas con abundante precipitación y riego, factor que no fue propicio en la zona
de estudio correspondiente a la localidad de Suntia Chico (Cuadro A4.).

Se aprecia en el Cuadro 21, que la variedad renacer 92,7 cm en triticale fue


estadísticamente diferente y superior a las otras variedades. La variedad eronga (80,6
cm), L-94/171 (71,2 cm), águila (67,8 cm), IBTA-80 (67,0 cm), gloria (65,5 cm), gaviota
(64,2 cm) fueron estadísticamente similares. Y la de menor talla fue la variedad IBON
(56,6 cm) de cebada. Cabe señalar que en esta localidad de Jahuirlaca se efectuaron
riegos normales los cuales influyeron en mayores alturas en la especie avena (Cuadro 4).

Por su parte Mendieta (1992), en un estudio comparativo de variedades de avena y


triticale en la Estación de Choquenaira logro alturas similares al trabajo de investigación en
las variedades de avena entre 36 a 51 cm y en el triticale entre 85 a 95 cm.

Según el Cuadro 21 en la localidad de Tipampa, la variedad renacer y eronga con


103,3 cm y 88 cm son estadísticamente diferentes y superiores a las otras variedades. Las
demás variedades no presentan diferencias significativas registrando una altura de planta
promedio de 70,4 cm. Se debe considerar que el riego en esta localidad se realizo con
normalidad y que las condiciones de suelo son mas favorables para la producción de
gramíneas forrajeras (Cuadros 2 y 4), ya que las propiedades físicas y químicas de suelo
presentan un pH ligeramente básico, mayor porosidad y contenido de nitrógeno y fósforo
en relación a las otras localidades.

Los valores de altura de planta, mostraron un mayor desarrollo en la especie


triticale, dato que es corroborado por Quispe (1999), quien señala que la variedad renacer
de Triticale logro un promedio de 105,39 cm seguida de la variedad gaviota de avena con
94,57 cm, además de las variedades eronga en triticale y águila en avena con 92,23 cm y
80,89 cm, y por último las variedades IBTA-80 y lucha en cebada con 70,35 y 69,51 cm.

4.3.2 Número de Macollos

El análisis de varianza para el número de macollos se muestra en el Cuadro A 5-f.


El cual identifico diferencias altamente significativas (Pr<0,01) para la fuente de variación
variedades. No se encontraron diferencias significativas (Pr>0,05) para el resto de las
fuentes de variación. El coeficiente de variación de la variable número de macollos por
planta es de 19,77%, lo cual refleja que los datos y la metodología aplicada en la
recolección de los mismos fueron de confiabilidad; en cambio no se encontró significancia
entre bloques en las tres localidades, lo que señala que la hipótesis de la diferencia en las
cualidades del suelo no es real.
4.3.2.1 Número de macollos por planta de variedades

La prueba de Duncan 5% de probabilidad, para el número de macollos de las


variedades, se muestra en el cuadro 22.

Cuadro 22. Prueba de Duncan para comparar el número de macollos por planta de
las diferentes variedades

Número de Duncan
Variedad Número de plantas
macollos/planta (α=0,05)

Avena Var. Águila 12 3,63 a


Cebada Var. IBON 12 3,56 a
Avena Var. Gaviota 12 3,40 a
Avena Var. L-94/171 12 3,28 a
Cebada Var. IBTA-80 12 2,78 b
Cebada Var. Gloria 12 2,72 bc
Triticale Var. Renacer 12 2,45 bc
Triticale Var. Eronga 12 2,24 c

De acuerdo a la prueba de Duncan al nivel del 5% (Cuadro 22) las variedades


águila, gaviota y L-94/171 de avena junto a la variedad IBON de cebada no presentaron
diferencias significativas (Pr>0,05), siendo 3,5 el promedio de número de macollos por
planta valor que es superior a las otras variedades, como las registradas por las
variedades IBTA-80 con 2,78, gloria 2,72 y renacer 2,45. Finalmente la variedad eronga
(2,24) fue la que presento el menor número de macollos por planta.

La diferencia varietal es concordante con los resultados obtenidos por Quispe


(1999), en ensayos realizados en la localidad de Choquenaira del departamento de La
Paz, donde el número de macollos de las especies y variedades forrajeras fue superior en
la avena con las variedades Gaviota y Águila con 6,5 y 6,4 macollos/planta seguido por la
cebada con las variedades Lucha e IBTA-80 con 5,5 y 5,3 macollos/planta y por ultimo el
triticale con las variedades Renacer y eronga con 3,8 y 2,9 macollos/planta.
Con respecto al número de macollos Villarroel (2001), en un ensayo realizado en la
estación Experimental de Belén, registro el mayor número de macollos en la avena con
7,26 macollos/planta, seguido de la cebada con 4,97 macollos/planta y por último el
triticale con solo 4,33 macollos/planta, probablemente fueron favorecidos por las
condiciones ambientales y de suelo de la zona en esa gestión agrícola.

A su vez Mendieta (1992), en un trabajo realizado en cebada en la Estación de


Experimental de Patacamaya, señalo que el mayor rendimiento de forraje estaba muy
relacionado con el mayor número de macollos; sin embargo, un mayor o menor numero de
macollos esta en función a una disponibilidad del nitrógeno en el suelo.

Al respecto Robles (1990), indica que el número de macollos por planta, es un


carácter fuertemente influenciado por las condiciones ambientales, principalmente la
humedad, precipitación pluvial, fertilidad del suelo y la época de siembra.

4.3.3 Rendimiento de Materia Seca

El análisis de varianza para el rendimiento de materia seca (ton MS/ha) reveló


diferencias altamente significativas (Pr<0,01) para las fuentes de variación, Localidades,
Variedades y diferencias significativas (Pr<0,05) para los Bloques dentro de cada
localidad. No se encontraron diferencias significativas (Pr>0,05) para el resto de las
fuentes de variación (Cuadro A 5-g).

El coeficiente de variación para la variable rendimiento de materia seca fue 15,58%


valor que esta dentro el rango admisible para evaluar el carácter rendimiento expuesto por
Calzada (1982). Este valor indica que los datos obtenidos y la metodología empleada en la
recolección de los mismos fueron confiables; en cuanto a la significación de bloques
dentro de localidades indica que el diseño de bloques completos al azar permitió controlar
el efecto de la pendiente del terreno en el experimento.
4.3.3.1 Rendimiento de materia seca en las tres localidades

La comparación de medias del rendimiento de materia seca para el factor


Localidad, se realizo mediante la prueba de Duncan al 5% de probabilidad estadística,
expuesto en el cuadro 23.

Cuadro 23. Prueba de Duncan para comparar el rendimiento de materia seca en tres
Localidades

Rendimiento Duncan
Localidad Número de plantas
(ton MS/ha) (α=0,05)

Tipampa 32 6,35 a
Jahuirlaca 32 4,40 b
Suntia Chico 32 3,37 b

De acuerdo a la clasificación de Duncan, la localidad de Tipampa fue


estadísticamente diferente ( Pr<0,05) a las otras localidades, llegando a tener un promedio
de rendimiento de materia seca de 6,35 ton /ha, que resulto ser superior a la localidad de
Jahuirlaca y Suntia Chico que registraron 4,40 y 3,37 ton MS/ha respectivamente; siendo
estas últimas localidades estadísticamente similares (Pr>0,05), se ilustran en la Figura 9.

Dentro de los factores que probablemente condicionaron el rendimiento de las


variedades en las localidades de Suntia Chico y Jahuirlaca, se pueden mencionar, a la
fertilidad natural del suelo, registrando una menor cantidad de nitrógeno (0.14%), fósforo
(5,37 ppm) y (14,95 ppm) respectivamente además de una acidez más elevada de pH 6,18
(Cuadro 2) y a la inexistencia de riego en la localidad de Suntia Chico (Cuadro 4).

La producción de cultivos es posible de Septiembre a Marzo, cuando la


precipitación anual fluctúa entre 500 mm y 700 mm. Por lo que es posible producir papas,
cebolla, avena y cebada; aunque sus rendimientos son bajos, debido principalmente a los
factores climáticos. Durante años, la avena y cebada no han rendido granos por ello son
cosechados como forraje verde y utilizados como heno en el invierno (JICA, 1997).
7,6 7,8
8,0 7,1 6,9
6,6
7,0 6,2
Rendimiento (ton MS/ha)

5,7 5,3
6,0 5,3 3,6
5,0
4,9 4,6
4,0 5,0
5,0 4,0 2,6
3,7
4,1
4,0
2,8
2,7
3,0 2,8 2,2 2,6

2,0

1,0

0,0
Suntia Chico Jahuirlaca Tipampa
C. Gloria C. IBTA-80 C. IBON A. Gaviota
A. Aguila A. L-94/171 T. Eronga T. Renacer

Figura 14. Rendimiento de Materia Seca de variedades en tres localidades

El análisis de varianza refleja que la interacción Localidad por Variedad no fue


significativa (Pr>0,05), es decir que los valores de rendimiento de materia seca en cada
variedad tendrán un comportamiento similar en cualquier localidad, lo que puede
apreciarse con mayor claridad en la Figura 14. También se muestra que el máximo
rendimiento de materia seca se obtuvo en la localidad de Tipampa con la variedad Águila
de avena con 7,8 ton MS/ha, y el menor rendimiento en la variedad Eronga con solo 2,2
ton MS/ha correspondiente al triticale en la localidad de Suntia Chico.

Gómez7 (2000), señala que son muchos los factores que condicionan el
rendimiento, tales como los factores biológicos (plagas, enfermedades y malezas),
factores edáficos (nutrientes, pH, textura y estructura), factores climáticos (sequía, lluvias,
temperatura).

4.3.3.2 Rendimiento de materia seca de variedades

La comparación de medias para el factor Variedad, se realizo mediante la prueba


de Duncan al 5% de probabilidad estadística, ilustrado en el Cuadro 24.
Cuadro 24. Prueba de Duncan para comparar el rendimiento de materia seca de las
diferentes variedades

Rendimiento Duncan
Variedad Número de plantas
(ton MS/ha) (α=0,05)

Avena Var. Águila 12 6,15 a


Avena Var. Gaviota 12 5,66 ab
Avena Var. L-94/171 12 5,31 abc
Cebada Var. Gloria 12 4,76 abc
Cebada Var. IBTA-80 12 4,52 bc
Cebada Var. IBON 12 4,52 c
Triticale Var. Renacer 12 3,93 cd
Triticale Var. Eronga 12 2,80 d

De acuerdo a la prueba de Duncan al nivel del 5% (Cuadro 24) las variedades que
presentaron mayor rendimiento fueron: Águila, Gaviota, L-94/171 en avena con (6,15),
(5,66) y 5,31 ton MS/ha respectivamente; siendo la variedad Águila estadísticamente
superior a las otras variedades. En la cebada la variedad Gloria obtuvo 4,76 ton MS/ha
siendo superior a la variedad IBTA-80 e IBON que registraron ambos el mismo valor de
4,52 ton MS/ha. La especie que alcanzo el menor rendimiento fue el triticale, teniendo a la
variedad Renacer con 3,93 ton MS/ha, y la variedad Eronga 2,80 ton MS/ha que fue
estadísticamente diferente a las otras variedades.

En especies, la avena registró el mayor rendimiento de materia seca con 5,7 ton
MS/ha, seguido por la cebada con 4,6 ton MS/ha y finalmente el triticale con 3,4 ton
MS/ha. Cabe destacar que los rendimientos alcanzados fueron obtenidos en parcelas bajo
descanso y sin la utilización de fertilizantes químicos y orgánicos. Indicar también que los
rendimientos experimentales son mayores a los rendimientos locales de avena que
llegaron a 2,8 ton MS/ha.

Los rendimientos observados no guardan relación con los obtenidos por Quispe
(1999), en la localidad de Choquenaira, quien menciona que la avena presento un
rendimiento promedio superior al triticale y a la cebada, llegando a 7,58 ton MS/ha,
seguido por el triticale de 6,46 Ton MS/ha y por ultimo la cebada de 5,23 ton MS/ha. A su
vez señala que la variedad Águila alcanzo 7,90 ton MS/ha, a diferencia de la variedad
Gaviota de 7,25 ton MS/ha. En el triticale el mejor rendimiento presenta la variedad
Renacer con 6,62 ton MS/ha, y la variedad Eronga de 6,30 ton MS/ha. En cebada, el mejor
rendimiento presentó la variedad Lucha con 5,88 ton MS/ha a diferencia de la variedad
IBTA-80 de 4,50 ton MS/ha.

Las diferencias observadas en el rendimiento de materia seca con relación a los


reportes del autor citado, se deben probablemente a las precipitaciones variables en cada
zona y gestión agrícola, y al material genético utilizado, presentándose en el caso nuestro
342 mm durante el ciclo vegetativo del cultivo que es inferior en un 14% al histórico en
precipitación que alcanza a 400 mm durante el mismo periodo (JICA, 1997).

La presencia de enfermedades fue sin duda un factor que limitó el rendimiento de


los cultivares, es por eso que se evidencia el daño causado en las variedades IBON en
cebada y L-94/171 en avena que registraron los menores rendimientos con 4,52 y 5,31 ton
MS/ha (Cuadro 24) dentro de cada especie, ya que las mencionadas variedades
presentaron una incidencia del 91,7% de helminthosporium en la población total (Figura 12
del acápite de enfermedades).

En el área del estudio la avena y cebada se cultivan como alimento para las vacas
en invierno, se acoplan durante la época seca. El rendimiento de grano es ínfimo, como
heno es alrededor de 2,000 kg/ha con 100 kg/ha de semilla (JICA, 1997).

4.3.4 Índice de relación alometrica hoja/tallo

El análisis de varianza para la relación alometrica hoja/tallo se muestra en el


Cuadro A 5-h. El cual muestra diferencias altamente significativas (Pr<0,01) para las
fuentes de variación; localidades, variedades y para la interacción localidad por variedad.
No se encontraron diferencias significativas (Pr>0,05) para el resto de las fuentes de
variación
El coeficiente de variación fue de 18,84% valor que indica que los datos obtenidos y
los procedimientos empleados fueron confiables; además, el análisis de varianza exhibe
que no existen diferencias significativas entre bloques dentro de localidades lo que
significa que, no existen diferencias en el factor suelo como se suponía.

Existio significancia en la interacción Localidad por Variedad, lo cual establece que


los valores de relación hoja/tallo en cada variedad tendrán un comportamiento diferente,
influenciado por la localidad respectiva.

4.3.4.1 Relación alométrica hoja/tallo en tres localidades

La prueba de Duncan al 5% de probabilidad, para la variable relación alométrica


hoja/tallo de las plantas en las tres localidades, se muestra en el Cuadro 25.

Cuadro 25. Prueba de Duncan para comparar la relación hoja/tallo en las tres
Localidades

Duncan
Localidad Número de plantas Relación hoja/tallo
(α=0,05)

Suntia Chico 32 0,44 a


Jahuirlaca 32 0,31 b
Tipampa 32 0,28 b

Como se puede apreciar en el cuadro 25, de acuerdo a la clasificación de Duncan,


la localidad de Suntia chico presentó diferencias estadísticas (Pr<0,05) respecto a la
localidad de Jahuirlaca y Tipampa que son similares (Pr>0,05). En la localidad de Suntia
Chico las plantas exhibieron la mayor relación hoja/tallo, alcanzando un valor de 0,44,
seguido por la localidad de Jahuirlaca con 0,31 y Tipampa con 0,28. Cuanto más próximo
sea a 1, el índice de la relación alométrica hoja/tallo, será el forraje más nutritivo.

Estas diferencias pueden ser atribuibles a las condiciones de suelo y precocidad ya


que en la localidad de Suntia Chico, las variedades fueron mas tardías llegando a la
cosecha en una etapa temprana que por efecto de las heladas debió procederse a su
cosecha, por tanto se encontraron en una etapa juvenil respecto a las otras localidades.

Sobre la relación Tallos florales/Tallos vegetativos; Barrientos (2001), señala que


cuando el punto de crecimiento forma la inflorescencia, pierde la capacidad para la
formación de nuevas hojas, y esto repercute en la relación hoja/tallo.

4.3.4.2 Relación alométrica hoja/tallo de variedades

La prueba de Duncan (α=0,05), para la variable relación hoja/tallo de variedades, se


muestra en el Cuadro 26.

Cuadro 26. Prueba de Duncan para comparar la relación hoja/tallo de las diferentes
variedades

Duncan
Variedad Número de plantas Relación hoja/tallo
(α=0,05)

Avena Var. Gaviota 12 0,62 a


Avena Var. Águila 12 0,54 b
Avena Var. L-94/171 12 0,47 c
Cebada Var. IBON 12 0,34 d
Cebada Var. IBTA-80 12 0,23 e
Cebada Var. Gloria 12 0,22 e
Triticale Var. Renacer 12 0,20 e
Triticale Var. Eronga 12 0,14 f

De acuerdo a la clasificación de Duncan (α=0,05), la variedad Gaviota presentó un


valor de 0,62 de índice de relación hoja/tallo, siendo estadísticamente diferente y superior
a los promedios obtenidos por las otras variedades. Seguido por la variedad Águila, L-
94/171, IBON con (0,54), (0,47) y 0,34 respectivamente, presentaron todas diferencias
significativas. La variedad IBTA-80, Gloria y Renacer no presentaron diferencias
significativas con valores similares de (0.23, 0.22 y 0,20) respectivamente. La variedad de
menor índice de relación hoja/tallo y estadísticamente diferente a las otras, fue para el
cultivar Eronga correspondiente a la especie triticale con un valor de 0,14.

Las diferencias observadas en la relación hoja/tallo para las variedades estudiadas


probablemente se deben a las características genéticas de cada variedad y especie,
existiendo diferencias en la morfología de la planta; al respecto Conde (2003), señala que
la avena presenta siempre hojas mas anchas de 1,6 cm por 25 cm de longitud, y la cebada
presenta hojas mas delgadas y estrechas.

En síntesis, para el índice de la relación hoja/tallo por especies, la avena presentó


el mayor índice con un valor de 0,54; seguido por la cebada con 0,26 y finalmente el
triticale con 0.17 valores registrados de acuerdo a las condiciones climáticas en la gestión
agrícola del presente estudio. La afirmación realizada no es corroborada en su plenitud por
Villarroel (2001), en un estudio realizado en el altiplano norte, donde la avena registró la
mayor relación hoja/tallo con 0,81, seguido por el triticale con 0,60, y la cebada con 0,57.

4.3.4.3 Relación alométrica hoja/tallo para la interacción localidad por variedad

El cuadro 27, muestra el análisis de efectos simples para la interacción Localidad


por Variedad de la variable relación hoja/tallo.

Cuadro 27. Análisis de Varianza de efectos simples para la interacción localidad


por variedad

Fuente de Variación g.l. S.C. C.M. Fc Ft (5%)

Var.(Loc.1) 7 1,56 0,22 52,28 2,16 *


Var.(Loc.2) 7 0,60 0,09 20,08 2,16 *
Var.(Loc.3) 7 0,68 0,10 22,80 2,16 *
Error 63 0,2693 0,00427
* Significativo (Pr<0,05)
NS No Significativo
El comportamiento de las diferentes variedades dentro de cada localidad fue
significativo (Cuadro 27), y para una observación mas objetiva de los diferentes efectos
simples de variedades por localidades se muestra la Figura 15.

0,9 0,82

0,8
0,70
0,7
Indice Relación Hoja/Tallo

0,62
0,6 0,51 0,53

0,5 0,49
0,44
0,40
0,4 0,42 0,37
0,31 0,34
0,3 0,30 0,26
0,29
0,22 0,21 0,19
0,2
0,19 0,18
0,13 0,16
0,1 0,12 0,12

0,0
Suntia Chico Jahui rlaca Tipam pa
Localidades
C. Gloria C. IBTA-80 C. IBON A. Gaviota
A. Aguila A. L-94/171 T. Eronga T. Renacer

Figura 15. Relación hoja/tallo de plantas para la interacción Localidad por Variedad

La Figura 15, muestra el comportamiento de las variedades en las diferentes


localidades, donde se observaron que las variedades Gloria, IBTA-80 é IBON en cebada
junto a Eronga y Renacer en triticale presentaron un comportamiento similar en las tres
localidades. Sin embrago, las variedades Gaviota, Águila y L-94/171 de avena presentaron
diferencias significativas (Pr<0,01) en especial con los valores mas altos en la localidad de
Suntia Chico.

La variación de la relación hoja/tallo por planta, de las variedades en las localidades


donde se llevaron los ensayos, puede deberse principalmente a la precocidad con que se
manifestaron las variedades en la localidad de Tipampa y Jahuiraca. Llegando las
variedades al momento de la cosecha en una etapa juvenil en la localidad de Suntia chico,
como se evidencia en la Figura 2 y 3 que por efecto de los granizos y heladas se tuvo que
cosechar en ese estado al forraje en general.
Cuadro 28. Comparación de medias para la relación hoja/tallo de plantas para la
interacción localidad por variedad de las especies forrajeras

Suntia Chico Jahuirlaca Tipampa


Variedad
Avena Var. Gaviota 0,82 0,51 0,53
Avena Var. Águila 0,70 0,44 0,49
Avena Var. L-94/171 0,62 0,42 0,37
Cebada Var. IBON 0,40 0,34 0,26
Cebada Var. IBTA-80 0,22 0,30 0,18
Cebada Var. Gloria 0,29 0,21 0,19
Triticale Var. Renacer 0,31 0,13 0,16
Triticale Var. Eronga 0,19 0,12 0,12

En el Cuadro 28, se puede apreciar que las variedades de avena registraron los
mayores valores de relación hoja/tallo en las tres localidades, llegando la variedad gaviota
a 0,82 en la localidad de Suntia Chico y la misma variedad a 0,51 en la localidad de
Jahuirlaca. En la cebada la variedad IBON llegó a su mayor valor en la localidad de Suntia
Chico con 0,40 y el menor índice de relación hoja/tallo en la localidad de Tipampa con
0,26. Al igual que la variedad Eronga de triticale que presentó la menor relación hoja/tallo
en los tres ambientes con 0,19, en Suntia Chico y 0,12 en Jahuirlaca y Tipampa. La
variedad Gloria de cebada mostró variación en los valores de relación hoja/tallo ya que en
la localidad de Suntia Chico llegó a 0,29, en Jahuirlaca a 0,21 y Tipampa a 0,19.

Este parámetro es importante desde el punto de vista de la calidad del forraje


puesto que en las hojas se tiene más nutrimentos (en especial proteína) y su digestibilidad
es mayor. Por ello, un valor alto para esta variable es señal de una mejor calidad forrajera
del cereal (Meneses, 2000).

4.3.5 Análisis bromatológico

En el Cuadro 29, se aprecia el análisis bromatológico de las distintas variedades


correspondientes a las especies de avena, cebada y triticale.
Cuadro 29. Valor nutritivo de las variedades forrajeras

Proteína
Carbohidratos Fibra Cenizas
Variedad cruda
% % %
%
Avena var. Águila 5,37 18,98 13,47 2,55
Avena var. Gaviota 4,58 19,29 13,86 2,70
Avena var. L-94/171 4,19 17,00 8,24 2,55
Cebada var. Gloria 6,29 17,09 6,86 1,41
Cebada var. IBTA-80 3,21 22,51 7,26 1,96
Cebada var. IBON 4,89 19,67 7,37 1,55
Triticale var. Renacer 4,86 20,96 6,85 1,64
Triticale var. Eronga 5,16 18,92 17,69 2,79
Fuente: (SELADIS 2004)

En el Cuadro 29, se muestra la variación del contenido de proteína como efecto de


la variación genética de las variedades; los contenidos de proteína cruda (proteína x 6,25)
más altos, fueron registrados en la variedad Gloria de cebada con 6,29%, continuado por
la variedad Águila de avena con 5,37%, y en el triticale la variedad Eronga con 5,16% de
proteína. Siendo los valores mas bajos en proteína los registrados en la variedad IBTA-80
de cebada con 3,21%, L-94/171 en avena con 4,19%, y Renacer en triticale con 4,86%. En
un grupo intermedio se encuentran las variedades Gaviota de avena con 4,58%, e IBON
en cebada con 4,89% de proteína cruda.

Las segregaciones mínimas expuestas en la tabla respecto al contenido de


proteína, se pueden atribuir básicamente a la variabilidad genética de las variedades y
especies, al estado fisiológico en el momento de la cosecha, a la condición del suelo,
además de los cambios climáticos en la época de crecimiento.

Los resultados expuestos en el Cuadro 29, difieren con los demostrados por Quispe
(1999), quien menciona que la cebada y el triticale reportan altos contenidos de proteína
bruta con valores de 12,07% y 12,44%, en las variedades IBTA-80 y eronga
respectivamente; mientras la avena presentó 11,46% de proteína bruta en la variedad
gaviota. Las otras variedades presentaron pocas diferencias entre especies, donde las
variedades lucha, águila y renacer de cebada, avena y triticale registraron valores de
11,59%, 11,26% y 11,69% de proteína respectivamente. Además Apaza (2004), en un
estudio realizado en la localidad de Belén, registro que el contenido de proteína cruda en
la cebada fue de 3,05%, en avena 3,18% y en el triticale 2,19%.

Por otra parte Rojas (2004), en un ensayo realizado en un suelo con características
de Ultisol, de textura franco arcillosa en el norte Chileno, fertilizando en la siembra con 200
kg.ha -1 de salitre sódico (16% N); 260 kg.ha-1 de superfosfato triple (46% P2O5) y 150
kg.ha -1 de cloruro de potasio (60% K2 O), posterior a la macolla se fertilizó en cobertera con
300 kg.ha -1 de urea (46% N), llegó a registrar que el momento de corte más adecuado del
triticale para confeccionar un ensilaje de calidad, correspondió al estado de antesis en
progreso, con 210 días de crecimiento, 29,5% MS, 70,6% de digestibilidad in vitro (DIV),
donde registro 7,6% de proteína cruda (PC).

Se concluye que para desarrollar un alimento balanceado del ganado lechero es


prioritario que el agricultor conozca la composición del forraje suministrado. El Cuadro 29
de análisis muestra que el productor puede emplear el forraje ya sea avena, cebada y
triticale como una fuente de energía por el alto contenido de carbohidratos y fibra, la cual
puede ser complementada con otras, como la alfa alfa que es fuente de proteína,
constituyendo de esta manera un alimento balanceado para el ganado lechero de modo
que se llegue a optimizar la producción.

4.4 Análisis de la correlación de las variables Vs. rendimiento

El rendimiento esta notoriamente influenciado por las características genéticas


propias de cada cultivar, las cuáles además interactúan en alguna medida con otros
factores, los que se denominan variables de respuesta que corresponden a distintas
condiciones medioambientales (bióticas y abióticas).

En el cuadro 30, se puede observar las variables correlacionadas al rendimiento de


Materia Seca en forraje de las variedades en estudio en la localidad de Suntia Chico,
Jahuirlaca y Tipampa.
Cuadro 30. Variables correlacionadas al rendimiento de Materia seca de las
variedades en estudio en las localidades de Suntia chico, Jahuirlaca y
Tipampa.

Localidad
Especie Variables Suntia Chico Jahuirlaca Tipampa
2 2 2
r r r r r r
Altura de Planta 0,26 0,07 0,38 0,15 0,24 0,06
Número de Macollos -0,42 0,18 0,09 0,01 0,39 0,15
Cebada
Helminthosporium 0,05 0,0028 -0,18 0,03 0,08 0,01
Días a la cosecha 0,30 0,09 -0,14 0,02 0,41 0,17
Altura de Planta 0,53 0,28 0,51 0,26 0,21 0,04
Número de Macollos -0,01 0,0001 -0,13 0,02 0,74 0,55
Avena
Helminthosporium -0,26 0,07 0,07 0,005 -0,38 0,14
Días a la cosecha 0,09 0,01 -0,14 0,02 0,10 0,01
Altura de Planta 0,41 0,17 0,23 0,05 0,25 0,06
Número de Macollos 0,37 0,14 0,19 0,04 0,31 0,10
Triticale
Helminthosporium 0,16 0,02 -0,01 0,0002 0,10 0,01
Días a la cosecha 0,12 0,01 0,35 0,12 0,45 0,20

Donde: r = Coeficiente de correlación


r 2= Coeficiente de determinación

En la localidad de Suntia Chico las variables que presentaron mayor correlación con
el rendimiento fueron: altura de planta (r=0,26) en cebada, (r=0,53) en avena y (r=0,41) en
triticale; número de macollos (r=0,37) en triticale, el resto de las variables tiene
coeficientes de correlación poco significativos.

El coeficiente de determinación de la variable altura de planta que muestra mayor


correlación con el rendimiento en Suntia chico fue de r 2 = 0,28 (Cuadro 30) e indica que el
28% de la variabilidad en el rendimiento esta explicada por la variabilidad en la altura de
planta, el restante 72% se debe a otros factores externos.

En la localidad de Jahuirlaca las variables mas correlacionadas con el rendimiento


fueron; altura de planta (r=0,38) cebada, (r=0,51) avena y (r=0,23) en triticale, Días a la
cosecha con (r=0,35) en triticale, mostrando el resto de las variables correlaciones poco
significativas.

La variable altura de planta fue la mas correlacionada con el rendimiento en la


localidad de Jahuirlaca, presentando un coeficiente de determinación de r 2 = 0,26, esto
señala que el 26% de la variabilidad en el rendimiento esta explicado en la variación de
altura de planta, el 74% se debe a factores externos.

Finalmente en la localidad de Tipampa las variables con mayor correlación al


rendimiento fueron; número de Macollos (r=0,74) en avena, (r=0,39) en cebada y (r=0,31)
en triticale; días a la cosecha (r=0,45) en triticale y (r= 0,41) en cebada, el resto de las
variables presentaron correlaciones poco significativas.

Mendieta, citado por Villarroel (2001), en un trabajo realizado en cebada, señala


que el mayor rendimiento de forraje estaba muy relacionado con el mayor número de
macollos producidos por planta; sin embargo, un mayor o menor número de macollos esta
en función a una disponibilidad apropiada del nitrógeno en el suelo.

La variable que presenta mayor correlación con el rendimiento es el número de


macollos cuyo coeficiente de determinación es r2 =0,55 (Cuadro 30), esto muestra que el
55% de la variabilidad en el rendimiento esta explicado por la variabilidad en el número de
macollos, el restante 45% se debe a otros factores externos.

Además se debe destacar la correlación existente entre la incidencia del


helminthosporium y el rendimiento, cuyos valores de correlación fueron muy bajos y
negativos siendo los valores promedios; (r=0,05) en cebada, (r= -0,38) avena y (r=0,08)
en triticale, esto explica que la variable incidencia de helminthosporium no esta
correlacionada con el rendimiento, y señala que a una mayor incidencia del
helminthosporium se tienen menores rendimientos de forraje.

Todas las enfermedades que ocasiona Helminthosporium destruyen varias zonas


de la superficie de la hoja, atacan y destruyen parte del tallo o de las raíces o bien atacan
directamente a los granos y, en cualquiera de los casos, producen pérdidas considerables
en la producción (Agrios, 1991).

En síntesis, el rendimiento de Materia Seca esta directamente correlacionado con la


altura de planta presentando valores promedios de 0,30 en cebada, 0,42 en avena y 0,30
en triticale correspondiente a las tres localidades en estudio.

4.5 Análisis económico

4.5.1 Análisis de la relación beneficio/costo

Para realizar el análisis de la relación beneficio costo de cada variedad por localidad
se considero los costos de producción, Ingreso bruto, ingreso neto y la relación
beneficio/costo.

Cuadro 31. Análisis económico del beneficio/costo de los diferentes tratamientos


en la localidad de Suntia Chico

Costo de
Ingreso Bruto Ingreso Neto
Variedades Producción Beneficio/Costo
(Bs/ha) (Bs/ha)
(Bs/ha)
Gloria en Cebada 2077 2172,82 95,82 1,05
IBTA-80 en Cebada 2230 2175,02 -54,98 0,97
IBON en Cebada 2230 2076,59 -153,40 0,93
Gaviota en Avena 2194 3806,94 1612,94 1,73
Águila en Avena 2095 3925,26 1830,26 1,87
L-94/171 en Avena 2194 3153,45 959,45 1,44

Eronga en Triticale 2230 1737,55 -492,44 0,78


Renacer en Triticale 2095 2072,36 -22,63 0,99

El Cuadro 31, muestra que la variedad con mayor rendimiento y mayor relación
beneficio/costo fue la Águila en avena con (B/C=1,87), que indica que por cada boliviano
invertido, se recupera el boliviano y se gana 0,87 centavos de boliviano.
En lo que corresponde al triticale ambas variedades presentaron una razón
beneficio/costo menor a uno, donde no existe beneficio. Además la variedad Gloria en
cebada (B/C=1,05), es la que presento la mayor relación, representando entonces esta
alternativa beneficiosa para el agricultor.

Cuadro 32. Análisis económico del beneficio/costo de los diferentes tratamientos


en la localidad de Jahuirlaca

Costo de
Ingreso Bruto Ingreso Neto
Variedades Producción Beneficio/Costo
(Bs/ha) (Bs/ha)
(Bs/ha)
Gloria en Cebada 2237 4149,12 1912,12 1,85
IBTA-80 en Cebada 2390 2871,34 481,34 1,20
IBON en Cebada 2390 3148,52 758,52 1,32
Gaviota en Avena 2354 3592,09 1238,09 1,52
Águila en Avena 2237 4433,66 2196,66 1,98
L-94/171 en Avena 2354 4138,78 1784,78 1,76
Eronga en Triticale 2390 2000,64 -389,36 0,84
Renacer en Triticale 2255 3225,49 970,49 1,43

Se aprecia en el Cuadro 32, que la variedad Águila en avena fue la que presentó el
mayor rendimiento y la mayor relación beneficio/costo (B/C=1,98), lo cual significa que
durante la vida útil del proceso productivo, por cada boliviano gastado se va a obtener 1,98
bolivianos, resultando ser una proporción bastante significativa.

El mayor beneficio (B/C=1,85) en cebada corresponde a la variedad Gloria, que fue


superior a la variedad IBTA-80 e IBON, además estas variedades también reportaron
beneficios en su producción. En tanto la variedad Renacer (B/C=1,43), fue la que reporta
el mayor índice en lo que corresponde al triticale.

Por las mejores condiciones de suelo (Cuadro 2) y de manejo, brindadas en la


localidad de Tipampa fue esta localidad la que reporta los mayores rendimientos de
manera general en todas las variedades, por lo que la razón beneficio/costo también
presentó valores elevados en similar magnitud al rendimiento (Cuadro 33).
Cuadro 33. Análisis económico del beneficio/costo de los diferentes tratamientos
en la localidad de Tipampa

Costo de
Ingreso Bruto Ingreso Neto
Variedades Producción Beneficio/Costo
(Bs/ha) (Bs/ha)
(Bs/ha)
Gloria en Cebada 2237 4861,88 2624,88 2,17
IBTA-80 en Cebada 2390 5575,03 3185,03 2,33
IBON en Cebada 2390 5385,55 2295,55 2,25
Gaviota en Avena 2354 5914,31 3560,31 2,51
Águila en Avena 2237 6082,42 3845,42 2,72
L-94/171 en Avena 2354 5178,53 2824,53 2,19
Eronga en Triticale 2390 2842,13 452,13 1,19
Renacer en Triticale 2255 3931,75 1676,75 1,74

El Cuadro 33, evidencia que la variedad de mayor rendimiento y de mayor razón


beneficio/costo fue la Águila en avena (B/C=2,72), lo que significa que por cada boliviano
invertido, se recupera el boliviano y se gana 1,72 centavos de boliviano, resultando ser
una proporción bastante significativa y beneficiosa para el agricultor. Además la variedad
IBTA-80 (B/C=2,33) en cebada, Renacer (B/C=1,74) en triticale son los que presentaron
una alta relación beneficio/costo.

En síntesis en las tres localidades la variedad Águila de avena presentó los


mayores índices de razón beneficio/costo con un promedio (B/C=2,19), en cebada la
variedad Gloria (B/C=1.69), y finalmente en el triticale la variedad Renacer (B/C=1,38),
resultando ser una proporción bastante significativa y beneficiosa para el agricultor.
5. CONCLUSIONES

De acuerdo a los resultados logrados, en condiciones agroecológicas de la sub-cuenca


media del rió Keka provincia Omasuyos, se establecen las siguientes conclusiones:

- En los días a la emergencia la variedad más rápida fue la variedad Renacer con 23
días en el triticale. En avena las variedades Gaviota (19,7 días), Águila (19,5 días) y
L-94/171 (17 días) no presentaron diferencias estadísticas; lo mismo ocurrió en la
cebada con las variedades IBON (12 días), Gloria (11 días) e IBTA-80 (10 días). En
especies, la cebada fue la más precoz con 11días, seguido por la avena con 19
días, y finalmente el triticale con 26 días a la emergencia.

- En los días a la prefloración, la variedad Águila de avena con 116 días fue la de
mayor precocidad; al igual que la variedad Eronga en el triticale con 101días;
además la variedad IBON (104 días) fue más tardía, en relación a la variedad Gloria
(99 días) e IBTA-80 (98 días) en cebada. En los días a la antesis, la variedad
Eronga de triticale con 120 días fue la más rápida y la variedad Gloria en cebada
con 108 días fue la que llego con anterioridad a esta fase.

- En los días a grano lechoso (cosecha), la variedad Gloria de cebada con 127 días
fue la más precoz. En el triticale la variedad Eronga fue la más precoz con 133 días.
Finalmente en la avena la variedad L-94/171 (139 días), fue la más precoz. En
especies, la cebada fue la más precoz con 130 días a grano lechoso, seguido por el
triticale con 136 días y finalmente la avena con 143 días.

- La incidencia de enfermedades (helminthosporium), registró que la variedad; IBON


en cebada y L-94/171 en avena con 91,7%, fueron de un tipo Sensible, y la
variedad Gloria en cebada con 8,33% y Renacer en triticale con 16,7% de un tipo
Moderadamente Resistente.

- La variedad Gloria en cebada con 6,29%, la variedad Águila en avena con 5,37%, y
la variedad Eronga en triticale con 5,16% fueron las de mayor contenido de proteína
cruda. Las otras variedades presentaron un promedio de 4,81% de proteína cruda.
- En la localidad de Tipampa, se obtuvo el mayor rendimiento con un promedio de
6,35 ton MS/ha, superior a la localidad de Jahuirlaca y Suntia Chico donde se
obtuvieron 4,40 y 3,37 ton MS/ha respectivamente. Las variedades Águila, Gaviota
y L-94/171 de avena fueron las de mayor rendimiento con 6.15, 5.66 y 5,31 ton
MS/ha respectivamente; en cebada la variedad Gloria obtuvo 4,76 ton MS/ha,
superior a las variedades IBTA-80 e IBON, la variedad Renacer y Eronga en triticale
registraron rendimientos de 3,93 ton MS/ha y 2,80 ton MS/ha. En especies la avena
alcanzó 5,7 ton MS/ha, seguido por la cebada con 4,6 ton MS/ha, y por último el
triticale con 3,4 ton MS/ha. Los rendimientos logrados son mayores a los locales en
avena (2,8 ton MS/ha).

- Las variedades de mayor altura de planta fueron; Renacer en triticale con 90,81 cm,
IBTA-80 en cebada con 68,83 cm y L-94/171 en avena con 65,26 cm. La localidad
de Tipampa reportó las mayores alturas de plantas, en el triticale (96 cm), en la
cebada (73 cm) y la avena (68 cm). El número de macollos por planta no reportó
diferencias entre localidades. Las variedades Águila, Gaviota y L-94/171 de avena
junto a la variedad IBON de cebada presentaron un promedio de 3,5 números de
macollos por planta, superior a las otras variedades y la variedad Eronga de triticale
fue la de menor valor con 2,24.

- La relación alometrica hoja/tallo exhibe su mayor valor en la variedad Gaviota de


avena con 0,62, IBON en cebada con 0,34, Renacer en triticale con 0,22. En
especies la avena fue la de mayor índice 0,54; la cebada 0,26 y el triticale con 0,17.

- El rendimiento esta directamente correlacionado con la altura de planta


presentando valores de 0,30 en cebada, 0,42 en avena y 0,30 en triticale. Y no
existió correlación con la incidencia del helminthosporium cuyos valores fueron
bajos y negativos; (r=0,05) en cebada, (r=-0,38) avena y (r=0,08) en triticale.

- Las variedades con mayor rendimiento y alta razón beneficio costo, fueron; la
variedad Águila en avena con un promedio (B/C=2,19), en cebada la variedad
Gloria (B/C=1.69), y finalmente en el triticale la variedad Renacer (B/C=1,38),
resultando ser una proporción bastante significativa y beneficiosa para el agricultor.
6. RECOMENDACIONES

En base a los resultados y conclusiones de la investigación, se realiza las


siguientes recomendaciones:

- Validar las variedades recomendadas para la producción en la zona del proyecto


que son; la variedad Águila y Gaviota en avena, IBTA-80 y Gloria en cebada y
Renacer en triticale; basado en el comportamiento agronómico de las mismas, de
acuerdo a las condiciones edafoclimaticas de la gestión agrícola.

- Realizar estudios acerca de la calidad de grano del triticale y sus usos en la zona,
en razón de que esta especie vegetal soportó las bajas temperaturas (extremas
bajo cero).

- Realizar un control de enfermedades en forrajes, validando las variedades


tolerantes del presente estudio (Gloria en cebada, Renacer en triticale y Águila en
avena), además de prácticas culturales como la rotación de cultivos y el
desmalezado.

- Para incrementar los rendimientos de biomasa y calidad nutritiva, se propone


realizar estudios complementarios de carácter agronómico, con el empleo de
siembras asociadas con otras especies.

- Realizar métodos de investigación participativa con parcelas demostrativas en finca


para la transferencia de tecnología.
7. BIBLIOGRAFIA

1. ALZERRECA, H; CARDOZO, A. 1991. Valor de los alimentos para la ganadería andina.


Boletín del mes de Septiembre. La Paz, BOL. Serie Técnico IBTA

2. AGRIOS, G. 1991. Fitopatología. Ed. Programas educativos. S.A. de C.V. México. 756 p.

3. APAZA, M. 2004. Efecto de la asociación de la avena, cebada y triticale con arveja, en tres
densidades de siembra sobre la composición bromatológica del ensilaje. Tesis Lic. Ing. Agr. La
Paz, BOL, Universidad Mayor de San Andrés. p. 17-58.

4. BARRIENTOS, E. 2001. Manejo de praderas y producción de forrajes. Universidad Técnica de


Oruro. Oruro, BOL. p. 19-47.

5. CALDERON, J. 1984. Enfermedades de cultivos Bolivianos. Ed. Los Amigos del Libro.
Cochabamba, BOL. 284 p.

6. CALZADA, B. 1982. Métodos estadísticos para la investigación. Ed. Milagros S.A. 5ta ed.
Lima, Perú. p. 64.

7. CARLO, A. 1996. Introducción de variedades de quinua dulce (Chenopodium quinoa Willd) en


la localidad de Escoma La Paz. Tesis Lic. Ing. Agr. La Paz, BOL, Universidad Mayor de San
Andrés. p. 22.

8. CASTRO, T. 2003. Evaluación de variedades y líneas avanzadas de triticale en la producción de


forraje en dos zonas del departamento de La Paz. Tesina de Grado. La Paz, BOL, Universidad
Mayor de San Andrés. p. 3.

9. CIMMYT (Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo, Mx).1988. La formulación de


recomendaciones a partir de datos agronómicos; manual metodológico de evaluación económica.
México D.F. 79 p.

10. CRONQUIST, A. 1988. La evolución y clasificación de plantas. 2ª ed. The New York Botanic 1
Garden. Bronx – New York. USA. p. 75 – 87.

11. CONDE, H. 2003.Caracterización agronómica y fenológica de accesiones de avena en


procesos de introducción en la estación experimental de Choquenaira. Tesis Lic. Ing. Agr. La Paz,
BOL, Universidad Mayor de San Andrés. p. 66-68.

12. COPA, S. 1996. Respuesta de variedades y líneas de triticale (Triticum secale) a densidades
de siembra y niveles de fertilización nitrogenada en el altiplano norte de La Paz. Tesis Lic. Ing. Agr.
La Paz, BOL, Universidad Mayor de San Andrés. 104 p.

13. CHILON, E. 1996. Manual de Edafología. Ed. Cidat. La Paz, BOL. p. 60.

14. COOK, R.J; BOOSALIS M.G; and DOUPNIK, B. 1978. Influence of crop residue on plant
disease. In: Crop residue management systems. ASA, CSSA, SSSA. Madison, USA. p. 147-163.

15. EYAL, Z; SCHAREM, A; PRESCOTT J. y VAN GINKEL, M. 1987 Enfermedades del trigo
causadas por Septoria:: conceptos y métodos relacionados con el manejo de estas enfermedades.
CYMMIT. México D.F., México. 46 p.
16. FERNANDEZ, G. 1998. Fisiología vegetal experimental. Ed. IICA. San José, CR. 428 p.

17. JICA (Agencia de Cooperación Internacional del Japón, JP). 1997. Estudio de factibilidad
para el desarrollo agrícola en el área de Achacachi departamento de La Paz, Nagai Engineering
Co., La Paz, BOL. Parte 3. p. 16-72.

18. LLANQUE, J. 2004. Comportamiento del triticale (Triticum aestivum x Secale cereale) bajo
condiciones de secano y riego por aspersión en tres épocas de siembra de Invierno en el Altiplano
Norte. Tesis Lic. Ing. Agr. La Paz, BOL, Universidad Mayor de San Andrés. 91 p.

19. LOZA, M. 2000. Evaluación de la gestión de riego tradicional en la sub cuenca inferior del río
Keka en la provincia Omasuyos del departamento de La Paz. Tesis Lic. Ing. Agr. La Paz, BOL,
Universidad Mayor de San Andrés. 113 p.

20. MANTILLA, J. 1995. Evaluación de 10 variedades de fríjol (Phaseolus vulgaris L.) en los
Yungas de La Paz. Tesis Lic. Ing. Agr. La Paz, BOL, Universidad mayor de San Andrés. p. 25-28.

21. MARCA, S; QUISPE, H; ROMERO, S. 1989. Fenología de cereales de grano pequeño; curso
taller de fenología de cultivos Andinos. Proyecto de Investigación de Sistemas Agropecuarios
Andinos. Puno, PR. p. 47-51.

22. MARIN, W. 2002. Distanciamiento entre surcos y plantas en dos ecotipos de Kañawa
(Chenopodium pallidicaule Aellen) en el Altiplano Norte. Tesis Lic. Ing. Agr. La Paz, BOL,
Universidad Mayor de San Andrés. p. 32-33.

23. MENDIETA, H. 1992. Estudio comparativo de rendimiento de cinco variedades de avena y


tres variedades de triticale en la provincia Ingavi. La Paz, BOL. p. 2-3.

24. MENESES, R. Y RODRIGUEZ, R. 2000. Memoria Seminario: Uniformización de técnicas


y criterios de investigación: proyecto Rhizobiologia Bolivia (CIAT-CIF-PNLG-CIFP-DHV). Centro de
Investigación en forraje “La Violeta”. Empresa de Semillas forrajeras SEFO-SAM, Cochabamba 22
al 25 de Marzo de 2000. Cochabamba, BOL. 147 p.

25. OCA MONTES de… 1997. Geografía y Recursos Naturales de Bolivia. Ed. Edobol. 3ª ed.
La Paz, BOL. 614 p.

26. POEHLMAN, J.M. 1974. Mejoramiento genético de las cosechas. Ed. Limusa México D.F.
México, 453 p.

27. PRIETO, G; ALCOSE, B; LAURA, J; ALZERRECA, H. 1991. Evaluación de forrajes


introducidos en localidades del Altiplano Norte de Potosí. Informe IBTA. Potosí, BOL. p. 16 -18.

28. QUINTANA, L. 2005 Helminthosporium en cebada: revista del productor (en línea).
Paraguay. Consultado 23 de abril 2005. Disponible en http: www.revistaelproductor.com

29. QUISPE, N. 1999. Estudio comparativo de variedades de avena (Avena sativa), cebada
(Hordeum vulgare) y triticale (X. Secale) en la localidad de Choquenaira. Tesis Lic. Ing. Agr. La
Paz, BOL, Universidad Mayor de San Andrés. 64 p.

30. RAMIREZ, A. 1977. Cultivo e Industrialización del centeno, avena y cañagua. Folleto
Informativo. La Paz, BOL. 19 p.
31. RAMIREZ, N. 1989. Cultivo de Tejidos. Ed. Pueblo y Educación. 1ra ed. La Habana, Cuba.
p. 27-31.

32. ROBLES, R. 1990. Producción de granos y forrajes. Ed. Limusa. 5ª ed. México. p. 257-
265, 275, 286.

33. ROJAS, C. 2004. Evaluación de la época de corte de Triticale (x Triticosecale Wittmack) para
ensilaje (en línea). Chile. Consultado 29 de abril 2005. Disponible en http:www.javascript:void;(0),
[email protected]

34. SAN MARTIN, J. 1997. La investigación participativa y la comunicación Intercultural


revalorizadoras. Series Memoria Nº1. Ed. Agruco. Cochabamba, BOL. 22 p.

35. SAPAG, N. Y SAPAG, R. 2000. Preparación y evaluación de proyectos. Ed. McGraw-


Hill. 4 ta ed.. Santiago, Chile. p. 316-317.

36. SEFO-SAM. 2000. Boletín Informativo mes de Octubre: Cereales proyecto Rhiobiologia.
(CIAT-CIF-PNLG-CIFP-UAW/DHV). Cochabamba, BOL.

37. TAPIA, M. 1986. Pastos naturales del altiplano Perú-Bolivia. Instituto Interamericano de
Ciencias Agrícolas. Publicaciones misceláneas. 200p.

38. TEJO, AG del… 1997. La aptitud agrícola de los suelos: la pedología aplicada a las
actividades agropecuarias. Ed. Trillas. S.A. de C.V. México D.F. p. 96-97.

39. VALADEZ, A. 1990. Producción de cereales y hortalizas. Ed. Limusa. México. p. 23-33.

40. VILLARROEL, N. 2001. Evaluación de tres especies forrajeras anuales (Avena, Cebada y
Triticale) en diferentes épocas y densidades de siembra en la estación Experimental Belén
Altiplano Norte. Tesis Lic. Ing. Agr. La Paz, BOL, Universidad Mayor de San Andrés. La Paz, BOL.
70 p.

41. VILLEGAS, V. 2004. Evaluación de la producción forrajera y de grano de cinco variedades


de cebada (Hordeum vulgare L.) aplicando fertilizante químico en tres localidades del Altiplano
Norte. Tesis Lic. Ing. Agr. La Paz, BOL, Universidad Mayor de San Andrés. p. 4.
ANEXOS
A1. Rendimientos obtenidos en forrajes anuales en diferentes localidades

Patacamaya San Andrés Q’orpa Choquenaira Calamarca


Especie-Variedad
ton/ha Ton/ha ton/ha ton/ha ton/ha
Avena-gaviota 2,00 3,4 12,9 7,25 13
Avena-águila 1,32 1,5 11,38 7,80
Triticale-renacer 2,43 2,25 14,54 6,62
Triticale-eronga 2,34 2,32 9,84 6,31
Cebada-lucha 5,88
Cebada-IBTA-80 4,58
Fuente: Conde (2003).

A2. Análisis bromatológico de Triticale por el método de Van Soest bajo sistema
de riego y secano

Fibra Fibra Lignina Acido


Detergente Detergente Detergente
Especie Sistema Proteína %
Acida (FDA%) Neutra (LAD%)
(FDN%)
Triticale var. Riego 36,03 50,56 4,05 7,67
Renacer Secano 32,58 51,31 3,64 6,58
Fuente: Llanque (2004).
A3. Escala de Zadoks para los estados de crecimiento de los cereales

.
A4. Principales datos climáticos de la gestión agrícola 2003 – 2004 zona de
Achacachi

Temp. Media PP registrada


Mes Temp. Máx. (ºC)
mensual (ºC) Temp. Min. (ºC) (mm)

Noviembre 18,97 10,37 1,76 16,6


Diciembre 17,35 10,78 4,22 59,9

Enero 14,35 9,77 5,19 112,9


Febrero 14,81 9,18 3,56 95,0

Marzo 16,94 9,92 2,90 33,9

Abril 16,71 8,95 1,20 20


Mayo 15,23 5,29 -4,65 3,6

Promedios 16,34 9,18 2,02 48,84


Totales 341,9

Fuente: Estación Experimental de Belén (2003-2004)


A5. Análisis de varianza

A 5-a. Análisis de Varianza para la variable días a la emergencia


FUENTE DE VARIACION G.L. S.C. C.M. Fc Pr>F

Localidad (A) 2 454,14 227,07 10,89 0,0040 **


Bloque(Loc) B(A) 9 187,72 20,85 2,28 0,0279 *
Variedad (C) 7 3842,66 548,95 59,93 0,0001 **
Loc. x Var. (AxC) 14 250,19 17,87 1,95 0,0372 *
Error 63 577,03 9,16

Total 95 5311,74
Coeficiente de Variación = 17,24%

A 5-b. Análisis de Varianza para la variable días a la prefloración


FUENTE DE VARIACION G.L. S.C. C.M. Fc Pr>F

Localidad (A) 2 4067,90 2033,95 82,81 0,0001 **


Bloque(Loc) B(A) 9 221,06 24,56 1,25 0,2816 NS
Variedad (C) 7 9720,46 1388,64 70,70 0,0001 **
Loc. x Var. (AxC) 14 445,10 31,79 1,62 0,0986 NS
Error 63 1237,44 19,64

Total 95 15691,96
Coeficiente de Variación = 4,04%

A 5-c. Análisis de Varianza para la variable Días a la Antesis


FUENTE DE VARIACION G.L. S.C. C.M. Fc Pr>F

Localidad (A) 2 1821,78 910,89 47,22 0,0001 **


Bloque(Loc) B(A) 9 173,62 19,29 2,35 0,0408 *
Variedad (C) 4 3545,49 886,37 108,47 0,0001 **
Loc. x Var. (AxC) 5 76,68 15,33 1,88 0,1317 NS
Error 27 220,63 8,17

Total 47 4672,81
Coeficiente de Variación = 2,53%
A 5-d. Análisis de Varianza para la variable Días a la cosecha o grano lechoso
FUENTE DE VARIACION G.L. S.C. C.M. Fc Pr>F

Localidad (A) 2 167,69 83,84 4,69 0,0403 *


Bloque(Loc) B(A) 9 160,94 17,88 2,83 0,0073 **
Variedad (C) 7 4011,62 573,09 90,81 0,0001 **
Loc. x Var. (AxC) 14 109,81 7,84 1,24 0,2686 NS
Error 63 397,56 6,31

Total 95 4847,62
Coeficiente de Variación = 1,84%

A 5-e. Análisis de varianza para la variable altura de planta al 5%


FUENTE DE VARIACION g.l. S.C. C.M. Fc Pr>F

Localidad (A) 2 3275,70 1637,85 51,41 0,0001 **


Bloque(Loc) B(A) 9 286,71 31,86 0,72 0,6919 NS
Variedad (C) 7 10259,05 1465,58 32,96 0,0001 **
Loc. x Var. (AxC) 14 1212,57 86,61 1,95 0,0375 *
Error 63 2801,52 44,47

Total 95 17835,56
Coeficiente de Variación = 9,53%

A 5-f. Análisis de Varianza para la variable Número de Macollos al 5%


FUENTE DE VARIACION g.l. S.C. C.M. Fc Pr>F

Localidad (A) 2 0,82 0,41 1,42 0,2917 NS


Bloque(Loc) B(A) 9 2,59 0,29 0,81 0,6074 NS
Variedad (C) 7 23,26 3,32 9,37 0,0001 **
Loc. x Var. (AxC) 14 4,74 0,34 0,95 0,5072 NS
Error 63 22,34 0,35

Total 95 53,75
Coeficiente de Variación = 19,77%
A 5-g. Análisis de varianza para la variable rendimiento de materia
seca al 5%
FUENTE DE VARIACION g.l. S.C. C.M. Fc Pr>F

Localidad (A) 2 7,47 3,74 14,01 0,0017 **


Bloque(Loc) B(A) 9 2,40 5,82 2,46 0,0180 *
Variedad (C) 7 5,36 13,15 7,06 0,0001 **
Loc. x Var. (AxC) 14 1,17 1,82 0,77 0,6925 NS
Error 63 6,83 0,11

Total 95 23,24
Coeficiente de Variación = 15,58%

A 5-h. Análisis de Varianza para el índice de la relación alométrica hoja/tallo


FUENTE DE VARIACION G.L. S.C. C.M. Fc Pr>F

Localidad (A) 2 0,4579 0,2289 28,79 0,0001 **


Bloque(Loc) B(A) 9 0,0716 0,0079 1,85 0,0746 NS
Variedad (C) 7 2,5992 0,3713 86,85 0,0001 **
Loc. x Var. (AxC) 14 0,2482 0,0177 4,15 0,0001 **
Error 63 0,2693 0,0043

Total 95 3,6463
Coeficiente de Variación = 18,84%
** Altamente significativo al 0.01 de probabilidad
* Significativo al 0,05 de probabilidad
NS No Significativo
A6. Proceso del Análisis Económico

LOCALIDAD VARIEDAD RENDIMIENTO


TIPAMPA AGUILA DE AVENA 7768,1 kg/ha
Costo de Establecimiento de 1 hectárea
ITEM Unidad Cantidad Costo Unitario TOTAL
(Bs/ha) (Bs)
1. Preparación del terreno
Roturado Hrs. Tractor 12 40 480
Rastreado y Nivelado Hrs. Tractor 8 20 160
2. Insumos
Semilla Kilogramo 90 1,8 162
3. Siembra
Colocado de Semilla Jornal 16 25 400
Tapado de semilla Jornal 2 25 50
4. Labores Culturales
Deshierbe Jornal 20 25 500
Riego Jornal 8 20 160
5. Cosecha
Cosecha Jornal 13 25 325
TOTAL COSTO DE PRODUCCION 2237

Ingreso Bruto= (Total Producido - 10% de Perdidas Post-Cosecha)*(Precio)


I.B. = ( 7768,1 - 776,81 )* 0,87 = 6082,42
Kg/ha kg/ha Bs/kg Bs/ha

Ingreso Neto = Ingreso Bruto – Costo de Producción


I.N. = 6082,42 - 2237 = 3845,42

Beneficio/Costo = Ingreso Bruto = 6082,42 = 2,72


Costo de Producción 2237
A7. Registro fotográfico

Foto 1. Manejo tradicional de especies forrajes Foto 2. Manejo técnico de las especies forrajeras

Fotos 3. Evaluación conjunta investigador- Foto 4. Evaluación conjunta investigador-


productor productor

Foto 5. Recolección de muestras de suelo Foto 6. Taller participativo con la comunidad


Foto7. Parcela tradicional del productor Foto 8. Parcela de la investigación

En la fotografía a la derecha se aprecia el forraje con mayor altura y vigor en relación a la foto de la
izquierda.

Foto 9. Incidencia de Helminthosporium, Foto 10. Gravedad de tipo sensible al


sequedad en forma de red en el ápice de la hoja. Helminthosporium en la variedad IBON de cebada

También podría gustarte