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Emociones Negativas en Pacientes con Lumbalgia

Crónica

Negative Emotions in Patients with Chronic


Lumbar Pain
M.ª Magdalena Truyols Taberner M.ª Magdalena Medinas Amorós
Hospital General de Mallorca Gestión del Conocimiento. GESMA
Javier Perez Pareja Alfonso Palmer Pol Albert Sesé Abad
Universidad de las Islas Baleares Universidad de las Islas Baleares Universidad de las Islas Baleares

Resumen. El objetivo ha sido evaluar la ansiedad, depresión e ira en pacientes con dolor
lumbar crónico y de un grupo control. Materiales y Método: la muestra incluyó n=54
pacientes y n=51 controles (15 hombres y 39 mujeres) con una media de edad de 49.20 años.
Todos fueron evaluados mediante Inventario de Depresión de Beck, el Inventario de
Situaciones y Respuestas de ansiedad y el Inventario de Expresión de Ira Estado-Rasgo. Los
resultados muestran que los pacientes con lumbalgia crónica obtienen niveles superiores de
depresión y ansiedad frente al grupo control (p< .001). El grupo de pacientes con lumbalgia
obtiene niveles superiores frente al control en las subescalas de: ira estado (p< .01), ira
rasgo (p< .001), temperamento (p< .001), en su inhibición (p< .001) y expresión de ira (p<
.01). Se evidenciaron diferencias de género respecto a la ansiedad, la depresión y la ira tanto
intragrupos (p< .01) como intergrupos (p< .05). En conclusión resulta de especial relevan-
cia la inclusión del tratamiento psicológico de las emociones negativas para este tipo de dis-
capacidad.
Palabras clave: lumbalgia crónica, ansiedad, depresión, ira.

Abstract. The objective was to evaluate anxiety, depression and anger in patients with
chronic lumbar pain and in a patient control group. Materials and Method: the sample
included n=54 patients and n=51 controls (15 men and 39 women) who were an average age
of 49.20 years old. All were evaluated by means of the Beck Depression Inventory, the
Situations and Anxiety Answers Inventory and the Anger Expression Inventory. The results
show that patients with chronic lumbar pain reach higher levels of depression and anxiety
compared with the control group (p< .001). The group of patients with lumbar pain obtains
high levels in the subscales: state anger (p< .01), trait anger (p< .001), temperament (p<
.001), anger inhibition (p< .001) and anger expression (p< .01). Gender differences were
observed, both intra-group differences (p< .01) and inter-group differences (p< .05) in anx-
iety, depression and anger. In conclusion, psychological treatment must be included in
chronic lumbar pain protocols.
Key words: lumbar pain, anxiety, depression, anger.

La Correspondencia sobre este artículo debe enviarse a la segunda


autora a Gestió del Coneixement. Oficinas centrales GESMA. Hospital
Psiquiátrico, 40. CP. 07010. Palma. E-mail: [email protected]

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124 EMOCIONES Y LUMBALGIA

Introducción Houdenhove, 1988; Von Knorring y cols., 1986) sin


embargo, desde modelos conductuales o cognitivo-
Las emociones configuran una de las dimensiones conductuales, constituye un resultado o consecuen-
de la experiencia de dolor (Melzack y Casey, 1968) cia, una reacción o un trastorno secundario
de forma que algunos modelos explicativos (Gallagher, Moore y Chernoff, 1995; Smith y cols.,
Emoción-Dolor (Vallejo y Comeche, 1999) destacan 1986 y 1988; Sullivan y D’Eon, 1990; Turk y Rudy,
la estrecha relación existente entre el sistema de 1986). Por otra parte, en algunos modelos neurobio-
modulación nociceptiva y el sustrato neuroquímico lógicos como el de Fields (1991), se considera la co-
de las emociones, con lo que estas favorecerían o ocurrencia o simultaneidad de ambos trastornos al
dificultarían el sistema natural de regulación o compartir un sustrato biológico común, con similitu-
modulación del dolor (Vallejo, 2000). des bioquímicas, genéticas (Frances y cols., 1987;
El componente afectivo del dolor crónico incorpo- Magni 1984) y de vías de transmisión (Dufton,
ra toda una gama de emociones eminentemente nega- 1990; Dworkin, 2002).
tivas de depresión, ansiedad e ira, relacionándose
estos estados con la génesis, mantenimiento y exacer-
bación del dolor (Lebovits y Bassman, 1996). Sin Dolor y Ansiedad
embargo, y a pesar de la ingente literatura sobre emo-
ciones y dolor crónico en general, resultan escasos y En cuanto a la ansiedad y sus relaciones con el
poco concluyentes los estudios científicos que exami- dolor, destaca la elevada presencia de síntomas de
nen las relaciones específicas entre emociones y dolor ansiedad entre pacientes con dolor agudo y crónico,
crónico o entre emociones negativas y lumbalgia. así como que a mayores niveles de ansiedad mayor
es la percepción del dolor (Ahles, Cassens y Stalling,
1987). Sin embargo, a pesar de los numerosos aspec-
Dolor y Depresión tos que la ansiedad comparte con el dolor, no existe
consenso acerca del sentido de esta influencia (Ferrer
La depresión supone una de las respuestas emo- y Roca, 1996; Miró y Raich, 1991) por lo que nueva-
cionales más habituales ante el dolor (Meilman, mente se plantean diferentes hipótesis para explicar
1984) observándose una frecuente asociación entre esta relación (McCraven e Iverson, 2001; Pérez-
síntomas de dolor y síntomas depresivos Pareja, et al., 2004; Turk et al., 2002).
(McWilliams y cols., 2003; Atkinson y cols., 1988; Así algunas hipótesis se refieren al doble efecto
Doan y Wadden, 1989; Dworkin y Caligor, 1988; de la ansiedad sobre el grado de tensión muscular
Monsalve y cols., 2000) aunque la naturaleza y (Fridlund y cols. 1986) y sobre el aumento de la per-
extensión de dicha asociación permanece todavía cepción del dolor, disminuyendo su tolerancia
sin delimitar. Es por ello que los trabajos de investi- (Linton, Melin y Götestam, 1984). En cuanto a la
gación realizados para esclarecerla se han encamina- influencia de la ansiedad sobre la percepción del
do en dos direcciones principalmente (Ferrer y dolor se han propuesto distintas alternativas en fun-
Roca, 1996) por una parte los estudios de prevalen- ción de los procesos psicológicos mediadores (De
cia (Magni, 1984) y por otra las investigaciones este modo, desde la teoría atencional se considera el
interesadas en delimitar las relaciones causales, las hecho de que la ansiedad derivada del dolor favore-
variables mediadoras y el afrontamiento en general ce una mayor focalización (Ahles, Blanchard y
(Soucase, Monsalve y Soriano, 2005; Soucase, Leventhal, 1983; Miró y Raich, 1991) y tendencia a
Monsalve, Soriano y De Andres, 2004; Soucase, centrarse en las sensaciones corporales internas
Soriano y Monsalve, 2005). (Ahles, Cassens y Stalling, 1987) aumentando la
Así, desde los modelos psicodinámicos, la depre- reacción de estrés ante el dolor (Martin y Bulbena,
sión resultaría el elemento causal, factor de riesgo o 2006; Moix-Queraltó, 2005). Mientras que, de
trastorno primario para el desarrollo de problemas forma opuesta, la ansiedad derivada de una situación
de dolor crónico (Frances y Spiegel, 1987; Van diferente al dolor puede reducirlo (Bolles y

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Fanselow, 1980; Chapman y Turner, 1986; Vallejo, psicodinámicos (Hatch y cols., 1991; Merskey y
2000) y actuar como elemento distractor (Janssen y Spear, 1967; Pilowsky, 1976) resultando para algu-
Arntz, 1996). Por otra parte, desde la teoría atribu- nos el principal problema afectivo (Catchlove y
cional se señala la posibilidad de que la ansiedad cols., 1983; Pilowsky y Spence, 1976) influyendo en
tenga su efecto en la percepción de la situación un peor ajuste (Burns y cols. 1996; Kerns,
como más o menos nociva (Philips, 1987; 1991) o Rosenberg y Jacob, 1994). Desde esta perspectiva el
relevante en el origen del dolor (Al Absi y Rokke, dolor crónico se desarrollaría como un síntoma de
1991) y en la capacidad de discriminación entre estí- conversión de los esfuerzos de los pacientes por
mulos dolorosos y no dolorosos (Weisenberg, 1987). suprimir los intensos e inaceptables sentimientos de
Por último, destacan el conjunto de hipótesis que ira, apareciendo el dolor como una forma más legí-
se refieren a la relación entre ansiedad y trastornos tima de conseguir atención y ayuda frente al recha-
psicopatológicos, algunas de las cuales parecen indi- zo social que presenta la ira.
car que mientras que se han observado problemas de Desde modelos psicobiológicos (Pennebaker
dolor tanto en pacientes con trastornos psicopatológi- 1989, 1992) se considera que el esfuerzo activo de
cos como clínicos (Pilowsky, 1982; Dersh, Polatin y supresión de las emociones negativas, especialmen-
Gatchel, 2002) existe presencia significativa de trans- te la ira, dificultaría la modulación o moderación de
tornos de ansiedad entre los pacientes con dolor cró- la experiencia de dolor frente a un input nociceptivo
nico (Atkinson y cols, 1991) que tienden a lentificar continuado al incrementar la actividad de los siste-
el proceso de mejoría (Carnwath y Miller, 1989). Así mas; tanto del Sistema Nervioso Central (Catchlove
como que la ansiedad tanto estado como rasgo apare- y Ramsay, 1978) comprometiendo al sistema de
ce relacionada con la intensidad del dolor (Ackerman opiáceos endógenos, como la del Sistema Nervioso
y Stevens, 1989) y que las puntuaciones medias en Periférico (Kerns, Rosenberg y Jacob, 1994;
ansiedad-rasgo resultan significativamente más ele- Schwartz y cols., 1981) a través de la elevación de
vadas en pacientes con dolor que en controles sanos la tensión muscular. Sin olvidar a quienes como
(Ferrer y cols., 1991b, 1992). Beutler y cols. (1986) se refieren a los cambios que
el estrés produce en el Sistema Inmunológico de
forma que el bloqueo de la ira y otras emociones
Ira y dolor crónico negativas desactivaría la producción de opiáceos
endógenos y células “natural-killer” reduciendo las
Finalmente y en cuanto a la ira, señalar que ha defensas naturales del organismo contra la enferme-
sido la emoción negativa asociada al dolor crónico dad y el dolor.
más desatendida (Fernandez y Turk, 1995; Schwartz En una línea de investigación alternativa, la ira es
y cols., 1991). Sin embargo, aunque supone una de considerada como la reacción al dolor, la cual ten-
las emociones que suele estar asociada a la valora- dría a su vez consecuencias negativas en los hábitos
ción cognitiva del dolor, considerando algunos auto- de salud y estilo de vida de los pacientes. Así, Leiker
res que la respuesta natural al dolor es la ira y Hailey (1988) sugieren que los pacientes con dolor
(Berkowitz, 1990; Bruehl y cols., 2002), junto a las crónico que presentan “hostilidad cínica” tienen
apreciaciones de que los pacientes con dolor cróni- mayor probabilidad de desarrollar actitudes y un
co suelen presentar un nivel significativo de ira estilo de vida desadaptativo, caracterizado por exce-
(Okifuji y cols., 1999) así como dificultades en su sos o déficits comportamentales que comprometen
expresión (Corbishley y cols., 1990) existe poca el bienestar y que son los responsables de muchos
investigación empírica para descubrir las relaciones problemas de salud adicionales. Otros autores halla-
existentes, basándose principalmente en estudios ron como incrementos en el dolor tendían a preceder
correlacionales. a la ira (Arena, Blanchard y Andrasik, 1984) contra-
En este sentido, la supresión o inhibición de la ira diciendo la asociación entre ira y somatización, así
ha sido hipotetizada también como un factor causal como que la mera anticipación del dolor era sufi-
en la génesis o desarrollo del dolor desde modelos ciente para elicitar respuestas conductuales de ira en

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126 EMOCIONES Y LUMBALGIA

individuos sanos (Berkowitz y Thomas, 1987), por mográficas, las variables clínicas, las dimensiones
lo que la ira de los pacientes resultaría una reacción del dolor y las variables psicológicas, que a conti-
a la presencia de síntomas recalcitrantes, considera- nuación se presentarán.
dos insustanciales por los hallazgos médicos objeti-
vos e inaliviables por los tratamientos médicos 1. Variables sociodemográficas
(Fernandez y Turk, 1995). Estos resultados sugieren El estudio de las características sociodemográfi-
también una causalidad bidireccional entre la ira y cas de la muestra estudiada se realizó a partir de los
la discapacidad, en tanto que profundos sentimien- datos obtenidos en el cuestionario autobiográfico.
tos de ira puedan interferir, de forma general, en los Las variables estudiadas fueron: edad, sexo, estado
esfuerzos de los pacientes para conseguir un adecua- civil, nº de hijos, nivel económico, nivel cultural,
do funcionamiento adaptativo, así como que los ocupación y situación laboral.
esfuerzos fallidos para la reanudación del nivel pre-
mórbido producen frustración e ira en los pacientes 2. Variables clínicas.
con dolor crónico (Smith y Christensen, 1992; En este apartado las variables contempladas se
Greenwood y cols., 2003). refieren a las características clínicas, de carácter
Una vez examinada la literatura, se evidencian general, que aportaban los pacientes de la muestra al
discrepancias en los resultados de los estudios que acudir por primera vez a la Clínica del Dolor.
evalúan la importancia de las emociones negativas
en pacientes con dolor crónico. Por otro lado, se evi- a. Diagnóstico clínico. Dolor lumbar: se refiere
dencia la escasez de estudios que analicen la preva- al dolor en la parte baja de la espalda, denomi-
lencia de emociones negativas en un grupo control nado también lumbalgia, la cual puede ser de
sin dolor o las diferencias de género, de ahí que el tipo inflamatoria o mecánica. Esta última
objetivo del presente estudio se centró en valorar la resulta la aportada de forma más habitual por
existencia de diferencias respecto a las emociones los pacientes de la muestra e incluye los diag-
negativas (depresión, ansiedad e ira) entre un grupo nósticos de estenosis de canal, hernia discal,
de pacientes con dolor crónico, concretamente con espondilolisis/espondilolistesis y dolor post-
lumbalgia crónica, frente a un grupo control, con la laminectomía.
finalidad de establecer las características concretas b. Antecedentes. En este apartado se contempla-
de cada grupo y objetivar, a su vez, la presencia de ba la existencia de antecedentes personales y
diferencias de género. familiares de dolor. Por otra parte, se conside-
ran también los antecedentes personales psico-
patológicos (habiendo recibido tratamiento
Método farmacológico o psicoterapéutico).
c. Tiempo de padecimiento del dolor. Referido al
Muestra número de meses de dolor ininterrumpido.
Para el estudio de las variables sociodemográfi-
La muestra en estudio está compuesta por un cas, de las variables médicas y la duración del dolor,
grupo de pacientes con lumbalgia crónica (n= 54) se utilizó un Cuestionario Biográfico de elaboración
atendidos en la Clínica del Dolor del Hospital propia, creado expresamente para este estudio.
General de Mallorca y un grupo control (n= 51)
(Tabla 1). 3. Variables psicológicas.
Las variables psicológicas evaluadas engloban
aspectos relativos a factores emocionales negativos
Variables estudiadas e instrumentos (ansiedad, depresión e ira) El estudio de dichas varia-
bles se realizó mediante la aplicación de una Batería
Las variables consideradas para la realización de de Evaluación Psicológica compuesta por distintos
la presente investigación son las variables sociode- cuestionarios relativos a cada uno de estos aspectos.

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Tabla 1. Características sociodemográficas y clínicas de la muestra de pacientes con lumbalgia crónica.

VARIABLE N=54 % N=51 %


EDAD x=49.20 SD: 3.98 x=46.33 SD: 4.12

SEXO
Varón 15 27.8 13 25.4
Mujer 39 72.2 38 74.5

ESTADO CIVIL
Soltero/a 4 7.4 6 11.7
Casado-pareja 42 77.8 40 78.4
Separado-divorciado 3 5.6 1 1.9
Viudo/a 4 7.4 2 3.1
NS-NC 1 1.9 2 3.1

NUMERO DE HIJOS
Sin hijos 8 14.8 9 17.64
1-2 “ 29 53.7 31 60.7
3-4 “ 16 29.6 11 21.5
+5 “ 1 1.9 0 0

NIVEL ECONOMICO
Suficiente 41 75.9 45 88.2
Insuficiente 13 24.1 6 11.7

NIVEL CULTURAL
Analfabeto Funcional 10 27.8 10 19.6
Estudios Primarios 22 40.7 20 39.2
Graduado escolar 11 20.4 15 29.4
BUP incompleto 2 3.7 2 3.1
BUP completo 1 1.9 1 1.9
FPI 3 5.6 3 5.8

OCUPACION LABORAL
Tareas del hogar 9 17.6 10 19.6
Autónomo 10 19.6 10 19.6
Asalariado 32 62.7 31 60.7

SITUACIÓN LABORAL
Activo 9 16.7 5 9.8
Inactivo/paro 6 11.1 6 11.7
Tareas del hogar 9 16.7 10 19.6
ILT 22 40.7 20 39.2
ILP 4 7.4 4 7.8
Jubilado 4 7.4 6 11.7

GRUPOS LUMBALGIA
Funcional o mecánica 12 22.2
Orgánica 21 38.9
Post-quirúrgica 5 9.3
Estenosis de canal medular 16 29.6

a) Ansiedad. El instrumento de evaluación utili- manifiestan una serie de respuestas de ansie-


zado para evaluarla es el Inventario de dad, ante cada una de las 22 situaciones que se
Situaciones y Respuestas de Ansiedad: ISRA. le presentan, respondiendo a un total de 224
Miguel-Tobal y Cano-Vindel (1986, 1988). items (interacción situación/respuesta). El
Para la evaluación de la ansiedad se utilizó el ISRA ha sido utilizado preferentemente en
ISRA. Este inventario con formato S-R consta este estudio debido a que permite obtener pun-
de 22 situaciones y 24 respuestas de ansiedad. tuaciones en ocho escalas: las tres escalas ini-
El sujeto debe evaluar la frecuencia con que se ciales, corresponden a los canales de respues-

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ta de la ansiedad ante distintas situaciones: jando como se siente en este momento en una
cognitivo, fisiológico y motor y una cuarta escala de 4 puntos (1. no en absoluto, 2. algo,
puntuación correspondiente al Rasgo o nivel 3. moderadamente, 4. mucho). La Parte II
general de ansiedad. Las cuatro escalas restan- compuesta también de 10 items a los que el
tes corresponden a áreas situacionales que sujeto debe responder reflejando como se sien-
reflejan los niveles de ansiedad ante diferentes te normalmente en una escala de 4 puntos (1.
categorías de situaciones: ansiedad ante la casi nunca, 2. a veces, 3. a menudo, 4. casi
evaluación, ansiedad interpersonal, ansiedad siempre). La Parte III compuesta por 24 items
fóbica y ansiedad ante la vida cotidiana. que reflejan sentimientos o acciones que el
b) Depresión. Para su estudio se ha utilizado el sujeto puede realizar cuando se enfada o enfu-
Inventario de Depresión de Beck: BDI. Beck rece, puntuando según una escala de 4 puntos
(1961).Este inventario consta de 21 items (igual que la escala de la parte II). El STAXI
compuesto por cuatro frases autoevaluativas, proporciona datos en seis escalas y dos subes-
ordenadas de menor a mayor gravedad del sín- calas. Estado de Ira, Rasgo de Ira (que incluye
toma y que se puntúan de 0 a 3, de entre ellas las dos subescalas Temperamento de Ira y
el paciente debe seleccionar aquella que mejor Reacción de Ira), Ira hacia dentro, Ira hacia
describa su estado de ánimo en el momento de fuera, Control de Ira y Expresión de Ira.
administrar el instrumento. El BDI proporcio-
na una medida de la severidad de la depresión.
Esta medida se obtiene a partir de la suma total Procedimiento
de las puntuaciones en cada uno de los ítems
seleccionados por el paciente. Para la interpre- La evaluación psicológica de la totalidad de los
tación de las puntuaciones se ha elegido el pacientes de la muestra se realizó en la Clínica del
baremo aportado por Burns (1990) al presen- Dolor del Hospital General de Mallorca. Respecto al
tar una extensa gama de niveles anímicos: a) grupo de pacientes con lumbalgia crónica, éstos fue-
puntuaciones de 1 a 10 corresponden a altiba- ron seleccionados entre Febrero de 2008 y
jos anímicos considerados normales, b) pun- Septiembre de 2008 consecutivamente de entre
tuaciones comprendidas entre 11 y 16 corres- aquellos que acudían por primera vez a la Clínica
ponden a leve perturbación del estado de del Dolor del Hospital General de Mallorca, remiti-
ánimo, c) entre 17 y 20 estados de depresión dos por su médico de cabecera o por el médico espe-
intermitentes, d) entre 21 y 30 depresión cialista con un diagnóstico objetivado de lumbalgia
moderada, e) entre 31 y 40 depresión grave y crónica. El grupo control estuvo formado por perso-
f) más de 40 correspondería a una depresión nas sanas apareadas al grupo experimental según
extrema. criterios de edad y sexo a los que se les descartó la
c) Ira. La ira ha sido evaluada a partir del presencia de dolor a través de entrevista estructura-
Inventario de Expresión de Ira Rasgo-Estado: da. Posteriormente fueron evaluados durante el
STAXI. Spielberger (1988, 1991). El STAXI mismo periodo de tiempo que el grupo experimental
es un inventario multidimensional de ira que en el mismo hospital.
comprende dos tipos de experiencia de ira La evaluación psicológica fue llevada a cabo por
(Estado y Rasgo) y cuatro medidas de expre- la psicóloga del centro para ambos grupos. El grupo
sión de ira (ira interna, ira externa, control de de pacientes con lumbalgia crónica realizó de forma
ira y expresión de ira). La escala de rasgo de previa a la evaluación psicológica, una valoración
ira se compone de subescalas independientes médica llevada a cabo por el anestesista de la uni-
temperamento de enfado o ira y reacción de dad. La evaluación psicológica de los sujetos se
ira. El inventario consta de 44 items distribui- llevó a cabo en una sesión de aproximadamente una
dos en tres partes. La Parte I compuesta de 10 hora u hora y media de duración. En el caso de que
items a los que el sujeto debe responder refle- algún paciente mostrara dificultad en las respuestas

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o signos evidentes de fatiga se le volvía a citar en para evitar problemas de transcripción en la cumpli-
una segunda sesión (dentro de un plazo de tiempo no mentación de las respuestas.
superior a quince días) para finalizar la evaluación.
En la/s sesión/es de evaluación de ambos grupos
se administraban oralmente por el evaluador los Análisis estadístico
ítems integrantes de los diferentes cuestionarios,
autoinformes y/o escalas de evaluación, dado las Una vez establecida la distribución de las variables
características de la mayoría de los pacientes (edad, en función de la curva normal, se procedió a realizar
bajo nivel cultural) con el objeto de garantizar una la comparación de las medias entre el grupo control y
mayor comprensión de los ítems. Las respuestas el grupo de pacientes con lumbalgia a través de la
dadas por el paciente eran anotadas por el evaluador prueba t de Student ya que éstas se distribuían dentro

Tabla 2. Diferencias entre grupos lumbalgia y grupo control: Depresión, Ansiedad e Ira

VARIABLE GRUPO MEDIA DESV. EST. t SIG. (bilateral)

DEPRESION

Lumbalgia (n=54) 17.72 9.64 9.70 0.000*


Control (n=51) 3.94 3.89

ANSIEDAD

Cognitivo Lumbalgia (n=54) 87.12 41.90 6.60 0.000*


Control (n=51) 43.98 22.79
Fisiológico Lumbalgia 132.55 98.57 6.51 0.000*
Control 38.86 36.97
Motor Lumbalgia 53.17 38.42 4.35 0.000*
Control 25.88 24.73
Total Lumbalgia 206.57 119.77 6.42 0.000*
Control 89.29 59.11
FI Lumbalgia 87.35 52.69 5.07 0.000*
Control 45.41 29.31
FII Lumbalgia 20 18.93 4.71 0.000*
Control 6.72 8.12
FIII Lumbalgia 54.40 38.70 5.981 0.000*
Control 19.09 19.06
FIV Lumbalgia 27.05 21.93 6.68 0.000*
Control 5.59 8.49

IRA

Estado Lumbalgia (n=54) 11.33 3.26 2.50 0.015*


Control (n=51) 10.11 1.46
Rasgo Lumbalgia 21.13 5.83 3.45 0.001*
Control 17.3 5.41
Temperam. Lumbalgia 8.46 2.90 5.14 0.000*
Control 5.80 2.34
Reaccion Lumbalgia 9.50 3.56 1.67 0.097
Control 8.43 2.92
Ira interna Lumbalgia 17.52 4.29 5.38 0.000*
Control 13.42 3.38
Ira externa Lumbalgia 14.46 3.35 0.300 0.765
Control 14.25 3.76
Control ira Lumbalgia 23.09 5.73 0.156 0.876
Control 22.92 5.51
Expresión Lumbalgia 10.85 9.79 2.43 0.017*
Control 6.22 9.61

*Significación p<0.05.

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130 EMOCIONES Y LUMBALGIA

de la normalidad. La prueba exacta de MonteCarlo se mento de Ira), en su inhibición (Ira Interna) y


utilizó para ajustar los niveles de significación esta- expresión (Expresión de Ira), hecho que revela una
dística en las comparaciones no paramétricas. Se esta- mayor experiencia de ira en el caso de los pacientes
bleció el intervalo de confianza del 95% para todas aunque una menor expresión o expresión inadecua-
las comparaciones inter e intragrupos. da de la misma a través del dolor.
En cuanto a las diferencias por sexo en el grupo
de pacientes, las mujeres fueron quienes presentaron
Resultados los mayores niveles de depresión, ansiedad e ira (a
excepción del Control de Ira) frente a los varones.
Los resultados obtenidos se presentan atendiendo Estas diferencias resultaron significativas en depre-
a las diversas comparaciones realizadas. Así, en sión (Tabla 3) y en los sistemas Cognitivo,
cuanto a las diferencias entre el grupo lumbalgia y el Fisiológico y en la ansiedad Total, así como en los
grupo control, los pacientes con lumbalgia crónica factores de ansiedad ante la Evaluación y Cotidiana,
obtienen niveles superiores de depresión, ansiedad e y próximas a la significación en los factores de
ira frente al grupo control, de forma estadísticamen- ansiedad Interpersonal y Fóbica. Respecto a la ira
te significativa en depresión y ansiedad (Tablas 2). aparecen únicamente diferencias significativas en el
En cuanto a la ira (Tabla 2), a pesar de que las Temperamento de Ira o propensión general de las
puntuaciones obtenidas por el grupo lumbalgia y mujeres frente a los varones para experimentar y
control son similares a las de la población normal, el expresar ira sin provocación (Figura 1).
grupo de pacientes con lumbalgia obtiene niveles Finalmente, atendiendo a las diferencias entre
estadísticamente superiores frente al control en la varones y mujeres con lumbalgia respecto a sus con-
intensidad (Ira Estado), disposición general de sen- troles varones y mujeres sanos, los pacientes obtu-
tir ira (Ira Rasgo), propensión general para experi- vieron niveles superiores de depresión, ansiedad e
mentarla y expresarla sin provocación (Tempera- ira. Estas diferencias resultaron significativas para la

Tabla 3. Diferencias de género en función de la Ansiedad y la Depresión en el grupo de pacientes con lumbalgia.

VARIABLE SEXO MEDIA DESV. EST. t SIG. Asintot.


(bilateral)

DEPRESIÓN

Varones (n=15) 11.66 5.31 -3.98 0.002*


Mujeres (n=39) 20.05 9.96

ANSIEDAD

Cognitivo Varones (n=15) 69.13 35.60 -2.013 0.055


Mujeres (n=39) 94.05 42.49
Fisiológico Varones 80.20 61.68 -3.16 0.022*
Mujeres 152.69 103.21
Motor Varones 42 34.54 -1.334 0.189
Mujeres 57.46 39.37
Total Varones 151.23 89.60 -2.513 0.036*
Mujeres 227.86 124
FI Varones 58.33 34.98 -3.20 0.015*
Mujeres 98.51 54.41
FII Varones 13.33 13.08 -1.97 0.246
Mujeres 22.56 20.30
FIII Varones 38.33 31.03
Mujeres 60.59 39.91
FIV Varones 15.73 14.64 -2.98 0.053
Mujeres 31.41 22.85

*Significación p<0.05

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Figura 1. Diferencias de género en función de la Ira en el grupo de lumbalgia

* Diferencia estadísticamente significativa p=0.024.

depresión tanto en varones como en mujeres con timientos de ira por parte de los pacientes, varones y
lumbalgia (Tabla 4) y para la ansiedad las mujeres mujeres, así como en una mayor disposición general
con lumbalgia (Tabla 5) en la totalidad de sistemas (Ira Rasgo) para sentir ira y expresarla (Expresión

Tabla 4. Diferencias de género según grupo: depresión

GRUPO MEDIA DESV. EST. z SIG. (bilateral) I.C.


MonteC (bilateral)

HOMBRES

Lumbalgia (n=15) 11.67 5.31 5.55 0.000* (0.000-0.000)


Control (n=13) 2.85 2.88

MUJERES

Lumbalgia (n=39) 20.05 9.96 9.09 0.000* (0.000-0.000)


Control (n=38) 4.31 4.15

*Significación p<0.05.

de respuesta así como en los factores de ansiedad, de Ira) únicamente las mujeres. Sin embargo, en las
mientras que los varones con lumbalgia en la mayo- escalas de ira las puntuaciones medias obtenidas por
ría de sistemas de respuesta (Cognitivo, Fisiológico ambos sexos en ambos grupos, lumbalgia y control,
y ansiedad Total) y en los factores de ansiedad son similares a las de la población normal, excepto
Interpersonal, Fóbica y Cotidiana. En cuanto a la ira en Temperamento de Ira las mujeres control y en
(Tabla 6) aparecen diferencias significativas en Expresión de Ira las mujeres de ambos grupos, con
cuanto a una mayor intensidad (Ira Estado), puntuaciones inferiores a la población normal en
Temperamento e inhibición (Ira Interna) de los sen- ambas escalas. Respecto a esta escala de expresión,

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132 EMOCIONES Y LUMBALGIA

Tabla 5. Diferencias de género: Ansiedad en el grupo de mujeres y hombres en función del grupo

VARIABLE GRUPO MEDIA DESV. EST. t SIG. (bilateral)

MUJERES

Cognitivo Lumbalgia (n=39) 94.05 42.49 6.04 0.000


Control (n=38) 46.13 25.21
Fisiológico Lumbalgia 152.69 103.21 6.06 0.000
Control 44.92 40.65
Motor Lumbalgia 57.46 39.38 4.04 0.000
Control 26.89 25.83
Total Lumbalgia 227.86 124 5.88 0.000
Control 95.49 65.14
FI Lumbalgia 98.51 54.41 5 0.000
Control 47.60 32.49
FII Lumbalgia 22.56 20.30 4.12 0.000
Control 7.86 8.93
FIII Lumbalgia 60.59 39.90 5.47 0.000
Control 20.89 21.18
FIV Lumbalgia 31.41 22.85 6.24 0.000
Control 6.68 9.37

HOMBRES

Cognitivo Lumbalgia (n=15) 69.13 35.60 3.21 0.006


Control (n=13) 37.69 12.17
Fisiológico Lumbalgia 80.20 61.68 3.63 0.000
Control 21.15 12
Motor Lumbalgia 42 34.54 1.713 0.097
Control 22.92 21.88
Total Lumbalgia 151.23 89.60 3.23 0.004
Control 71.19 31.58
FI Lumbalgia 58.33 34.98 1.91 0.112
Control 39 16.28
FII Lumbalgia 13.33 13.08 2.83 0.008
Control 3.38 3.52
FIII Lumbalgia 38.33 31.03 2.90
Control 13.85 9.54
FIV Lumbalgia 15.73 14.64 3.40 0.000
Control 2.38 3.80

*Significación p<0.05

señalaremos que los controles sanos (varones y De esta forma, los resultados obtenidos revelan
mujeres) obtienen puntuaciones inferiores a los que el grupo de pacientes con lumbalgia crónica pre-
pacientes, aunque de forma significativa sólo en el senta emociones negativas (depresión, ansiedad e
caso de las mujeres. ira) muy superiores al grupo control. Así, estos nive-
les resultan estadísticamente significativos en depre-
sión (Atkinson y cols., 1986; Dworkin y Caligor,
Discusión 1988; Meilman, 1984; Monsalve y cols., 2000;
Romano y Turner, 1985; Sternbach, 1978 etc.), así
Los resultados obtenidos en el presente estudio como también en ansiedad (Ackerman y Stevens,
concuerdan en algunos aspectos y difieren en otros 1989; Ahles, Cassens y Stalling, 1987; Atkinson y
con los planteados tradicionalmente en la literatura. cols., 1991; Avia, 1979; Bonica, 1977; Ferrer y cols.,
Sin embargo, resulta incuestionable el importante 1991b, 1992.; Miró y Raich, 1991; Philips, 1987;
papel que las emociones negativas ejercen también Von Baeyer y Wyant, 1988; Weisenberg, 1987).
en la lumbalgia crónica. En cuanto a la ira, los pacientes obtuvieron siste-

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TABLA 6. Diferencias de género: Ira en el grupo de hombres y mujeres en función del grupo

VARIABLE GRUPO MEDIA DESV. EST. t SIG. (bilateral)

HOMBRES

Ira estado Lumbalgia (n=15) 10.67 1.11 2.32 0.025*


Control (n=13) 10 0.00
Ira rasgo Lumbalgia 18.93 4.70 1.136 0.178
Control 5.54 1.61
Temperam. Lumbalgia 7.07 2.12 2.12 0.044*
Control 5.54 1.61
Reacción Lumbalgia 9.00 3.14 0.339 0.690
Control 8.61 2.81
Ira interna Lumbalgia 16.67 3.24 2.51 0.037*
Control 13.46 3.50
Ira externa Lumbalgia 13.67 2.35 0.330 0.676
Control 13.31 3.38
Control ira Lumbalgia 25 5.84 0.641 0.404
Control 23.69 4.80
Expresión Lumbalgia 6.87 7.63 0.916 0.258
Control 4.31 7.06

MUJERES

Ira estado Lumbalgia (n=39) 11.59 3.75 2.16 0.035*


Control (n=38) 10.16 1.70
Ira rasgo Lumbalgia 21.97 6.06 3.34 0.001*
Control 17.42 5.89
Temperam. Lumbalgia 9 3.01 4.87 0.000*
Control 5.89 2.55
Reaccion Lumbalgia 9.69 3.74 1.71 0.091
Control 8.37 2.99
Ira interna Lumbalgia 17.85 4.63 4.75 0.000*
Control 13.40 3.39
Ira externa Lumbalgia 14.77 3.64 .222 0.825
Control 14.58 3.87
Control ira Lumbalgia 22.36 5.59 -2.222 0.825
Control 22.65 5.78
Expresión Lumbalgia 12.38 10.18 2.33 0.022*
Control 6.89 10.36

*Significación p<0.05

máticamente puntuaciones superiores al grupo con- las hipótesis causales y apoyando la hipótesis de que
trol de forma estadísticamente significativa en la la ira, en sí misma es un aspecto clave en el mante-
intensidad y disposición general de sentir ira (Braha nimiento del dolor no en su génesis, hallazgo que
y Catchlove, 1986) así como en su inhibición (Hatch consideramos de esencial relevancia en nuestro
y cols., 1991; Pilowsky y Spence, 1976) lo que indi- estudio.
caría una tendencia significativa de los pacientes a En cuanto al género, las mujeres con lumbalgia
presentar una mayor experiencia aunque una menor son las que presentan mayores niveles de disforia o
expresión (Miguel-Tobal y cols., 1997) o expresión emociones negativas frente a los varones, de forma
inadecuada a través del dolor (Corbishley y cols., significativa en depresión y significativa o próxima
1990). Sin embargo, las puntuaciones medias obte- a la significación en ansiedad. Respecto a la ira estas
nidas por ambos grupos son similares a las de la diferencias resultan significativas únicamente en la
población normal, hecho que descarta la considera- propensión general de las mujeres para experimen-
ción de una especial propensión hacia la ira en el tar y expresar ira sin provocación (Temperamento de
caso de los pacientes con lumbalgia, contraviniendo Ira).

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134 EMOCIONES Y LUMBALGIA

Finalmente, atendiendo a las diferencias entre bición de los sentimientos de ira de los pacientes,
varones y mujeres con lumbalgia y sanos, los varones y mujeres, así como en la disposición gene-
pacientes obtuvieron niveles superiores de depre- ral para sentir ira y expresarla únicamente en el caso
sión, ansiedad e ira. Estas diferencias resultaron sig- de las mujeres.
nificativas para la depresión por parte de los pacien- Concluiremos este artículo señalando que, a la
tes varones y mujeres, así como para la ansiedad las luz de los resultados obtenidos y coincidiendo con
mujeres con lumbalgia en la totalidad de sistemas y la literatura (Elton, Stanley y Burrows, 1983;
factores de ansiedad, mientras que los varones con Levobits y Bassman, 1996) resulta de especial rele-
lumbalgia en la mayoría de ellos. En cuanto a la ira, vancia la inclusión en los programas de tratamiento
pese a que la mayor parte de puntuaciones obtenidas psicológico de los pacientes con lumbalgia crónica
por ambos sexos en ambos grupos fueron similares de aspectos de manejo y control de emociones
a las de la población normal, aparecen diferencias negativas (depresión, ansiedad e ira) habitualmente
significativas en la intensidad, temperamento e inhi- asociadas.

Extended Summary
Emotions are one of the aspects involved in pain minor problems (colds, vaccinations, check-ups,
experience (Melzack and Casey, 1968), and some etc.), and did not suffer from any diseases or chron-
explanatory Emotion-Pain models (Vallejo & ic pain. Both groups were evaluated with the follow-
Comeche, 1999) emphasize the close relationship ing instruments:
between the nociceptive system for modulation and — For the general anxiety response assessment
the neuro-chemical substrate of emotions. The affec- we used the Situational and Anxiety Response
tive component of chronic pain includes a whole Inventory (ISRA) (Miguel-Tobal and Cano-
range of emotions of a highly negative quality such Vindel, 1994). This instrument was selected
as depression, anxiety or anger, which are emotion- because it allows measurement of self-report
al states related to the origin, continuance, and exac- anxiety in the triple response system of the
erbation of pain. However, in spite of the vast quan- Lang model for anxiety (cognitive, physiolog-
tity of literature on emotions and chronic pain in ical and motor anxiety)
general, few studies examine the relation between — To evaluate depression we used the
emotions and chronic low back pain. The objective Depression Inventory (BDI) by Beck (1961).
of this study is to assess differences in negative — Anger was evaluated using the Spanish ver-
emotions (depression, anxiety and anger) between sion of the State-Trait Inventory of
the group of patients with CLBP and a control Expression of Anger (STAXI), Speilberger
group, in order to establish the importance of includ- (1991). This self-report, also based on interac-
ing specific techniques for the management and con- tive models, evaluates both trait and state
trol of these emotions. anger, as well as anger temperament, anger
Methods: the sample of this study was composed reaction, internalized anger (anger in), exter-
of a group of chronic low back pain (n=54) patients nalized anger (anger out), anger control, and
(39 women and 15 men) and 49.20 (SD: 3.98) years finally, anger expression.
old. In the control group (n=51), there were 13 men All of these questionnaires were completed in one
and 38 women, 46.33 (SD: 4.12) years old. The session at the outpatients department of the General
group of patients were recruited among patients Hospital of Mallorca.
treated at the Pain Clinic of the General Hospital in Results: we carry out a descriptive analysis of the
Mallorca. The control group of n=51 subjects was social-demographic characteristics of both samples.
comparable with the group of patients in terms of Afterwards, in order to make comparisons between
age, gender and social-cultural level. The subjects the averages of the two groups (chronic low back
included in the control group were selected from pain vs. control), the t-test was used as a parametric
patients treated by the public health services for test in those cases in which the normality of the vari-

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able was fulfilled; and the Mann-Whitney U test was There is a tendency towards significance in anxiety
used as a non-parametric test when the assumption that is cognitively manifested (p<0.055). On the
of normality was not fulfilled, or when the groups other hand, in the responses to anxiety that are
were small. The value of the t index was chosen directly observable (motor), significant differences
depending on the fulfillment or non-fulfillment of between sexes do not appear. In situational factors,
the assumption of homogeneity of variances meas- notable differences were found in FI, that is, in situ-
ured with the Levene test. In the non-parametric ations that involve anxiety towards assessment or
tests, the value of the Mann Whitney z-test was test anxiety (p<0.015), in FIII, or phobic anxiety
obtained through correction by tie scores. In this (p<0.014), and there is also a tendency toward signi-
case, the degree of significance was obtained by fication in anxiety manifested in daily life situations
means of the exact procedure. (p<0.053). However, there are no significant differ-
Results: patients with Chronic Lumbar Pain ences between men and women in the anxiety that
(CLP) reach higher levels of depression, anxiety and both genders manifest in situations involving social
anger in comparison with the control group. These interaction.
differences turn out to be highly significant Regarding anger in the group of patients, despite
(p<0.001) for both depression and anxiety (Tables 1 the observation of higher levels of anger in the
and 2). The values for the confidence interval of the group of women compared to men, these differences
difference between the averages allows us to obtain are significant only in anger temperament
and interpret the effect that pertaining to the lower (p<0.024), or general propensity for women to expe-
back pain group has. The difference between both rience and express anger without provocation. Note
groups is highly significant (p<0.001). With regard that general propensity to respond irately, or trait of
to anxiety, our results show statistically significant anger, as well as the expression of anger, show ten-
differences (p<0.001) in each and every evaluated dencies towards signification, with women obtain-
variable. ing higher scores than men in both cases.
Anger: patients with CLP obtained highly signif- Discussion: in this study the author’s interest was
icant levels (p<0.001) compared to the control group to analyze the role of the three negative emotions
in the general disposition for anger (trait anger), in (depression, anxiety and anger) traditionally associ-
the general propensity to feel and express anger ated with chronic pain in general in patients with
without provocation (anger temperament) and in the Chronic Lumbar Pain. Our results are generally in
tendency to direct anger inward or toward oneself accordance with the literature on heterogeneous
(anger in); as well as significant levels (p<0.015) in chronic pain and emotions. That an important rela-
the intensity (state anger) and (p<0.017) in its tion exists between negative emotions (depression,
expression (anger expression). However, these dif- anxiety and anger) and CLP remains unquestion-
ferences are not apparent in the type of anger reac- able. Thus, the results obtained in our study by the
tion shown by both groups. patients compared to the control group reveal that
Comparison by gender of the sample of patients the patients with CLP experience negative emotions
shows that women presented higher levels of (depression, anxiety and anger) in a greater degree
depression, anxiety and anger than men. These dif- than the control group. These levels are highly sig-
ferences were significant (p<0.002) for depression. nificant for all of the variables of depression
First of all, it is interesting to note that general anx- (Atkinson et al., 1988, 1991; Dworkin and Caligor,
iety, or trait anxiety, is shown as a differential aspect 1988; Cheatle et al. 1990) and anxiety (Ahles et al.,
between both sexes, with women presenting signifi- 1987; Weisenberg, 1987; Ackerman and Stevens,
cantly higher scores (p<0.036) than men. 1989; Atkinson et al., 1991). With regard to anger,
As for anxiety, considering the triple system of the group of patients obtained higher levels
response, statistically significant differences are (Fernández and Turk, 1995; Okifujy et al., 1999),
shown for women with CLP compared to men, in which were significant in five of the eight variables
the physiological reactions of anxiety (p<0.022). studied. This data suggests a significant tendency in

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136 EMOCIONES Y LUMBALGIA

patients to experience and suppress feelings of into account the similarities as well as the differ-
anger, as well as directing anger inwards, towards ences in the needs of men and women when con-
somatization (Hatch et al., 1991) or the inadequate fronting pain.
expression of anger through pain (Corbishley et al., Finally, as regards the differences between men
1990). Likewise, the results obtained in our study and women with CLP compared to the control
contribute to establishing a significant relation group, the group of patients showed higher levels of
between CLBP and the negative emotions studied depression, anxiety and anger.
(depression, anxiety and anger), independently of Thus, as mentioned earlier, women with CLBP
whether these emotions are previous to, parallel not only obtain higher scores than the women of the
with, or increase as a consequence of the continu- control group for irate responses, they also score
ance of pain. However, it is important to indicate higher than men with chronic CLBP. This differen-
that in the group of patients the standard deviations tial fact, however, could be related to specific cultur-
found, principally in anxiety, reveal a high intra- al aspects of Spanish society.
group variability, which we hypothesize might be We conclude this study by stressing that, given
due to the amount of time the pain is experienced, in the results obtained, and coinciding with the litera-
the sense that the longer the pain exists, the greater ture on chronic pain in general (Philips, 1991;
the emotional alteration. Lebovits and Bassman, 1996; McCracken et al.,
As for gender, women with CLBP showed higher 1999), it is especially relevant to include aspects of
levels of dysphoria, or negative emotions, compared the management and control of the commonly asso-
to men. These differences were significant for ciated negative emotions (depression, anxiety and
depression, where our results suggested important anger) in psychological treatment programs for
differences in this variable in relation to the gender patients with CLBP, in order to facilitate an ade-
of the patients (Jensen et al., 1994), and there were quate positive expression of these emotions in the
also significant differences, or differences approach- context of adjusting to the problem of pain, as
ing significance, in the majority of variables studied opposed to suppressing them.
for anxiety. Regarding anger, significant differences
are only found in temperament, or general propensi- Referencias
ty of women to experience and express anger with-
out provocation, and an important tendency, Ackerman, M.D. y Stevens, M.J. (1989). Acute And
although not statistically significant, to express irate Chronic Pain: Pain Dimensions And Psycholo-
feelings or react more irately (anger trait). These gical Status. Journal Of Clinical Psychology, 45,
results coincide in part with the findings of other 2, 223-228.
authors in which no important differences were Ahles, T.A., Blanchard, E.B. y Leventhal, H. (1983).
observed between the genders as far as anger is con- Cognitive Control Of Pain: Attention To The
cerned (Okifujy et al., 1999). Sensory Aspects Of The Cold Pressor Stimulus.
In this context, and coinciding with the conclu- Cognitive Therapy Research, 7, 159-178.
sions reported by Unruh (1996) in his review of the Ahles, T.A., Cassens, H.L. Y Stalling, R.B. (1987).
variations linked to gender in relation to chronic Private Body Conciousness, Anxiety And The
pain, our results suggest important differences in Perception Of Pain. Journal Of Behavior Therapy
levels of anxiety and depression, and, to a lesser And Experimental Psychiatry, 18, 3, 215-222.
degree, in anger, in women with chronic back pain Al Absi, M. y Rokke, P.D. (1991). Can Anxiety Help
compared to men. This data supports the idea of Us Tolerate Pain? Pain, 46, 43-51.
important differences in the way in which women Arena, J., Blanchard, E., Andrasik, F. (1984). The
and men respond to pain, vindicating the important Role Of Afffect In The Etiology Of Chronic
role of gender as a biological factor, rather than a Headache. Journal Of Psychosomatic Research,
demographic variable, and the repercussion that this 28, 79-86.
fact has on treatment programs, which should take Atkinson, J.H., Slater, M.A., Grant, I., Patterson,

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