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La Experiencia de Violencia Obstétrica en Mujeres Adultas Puertorriqueñas: Un Estudio Fenomenológico Desde Una Perspectiva de Género

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Fundación para el Desarrollo

de la Psicología en el Caribe

Artículo Original

La Experiencia de Violencia Obstétrica en Mujeres Adultas


Puertorriqueñas: Un Estudio Fenomenológico desde una
Perspectiva de Género
The Experience of Obstetric Violence in Puerto Rican Adult Women: A Phenome-
nological Study from a Gender Perspective
Zulmarie Hernández-Bello1*
1 Universidad Interamericana de Puerto Rico, San Juan, Puerto Rico. https://orcid.org/0000-0002-6722-4047

* Correspondencia: [email protected]

Recibido: 15 junio 2020 | Aceptado: 20 noviembre 2020 | Publicado: 31 diciembre 2020


WWW.REVISTACARIBENADEPSICOLOGIA.COM

Citar como:
Hernández-Bello, Z. (2020). La experiencia de violencia obstétrica en mujeres adultas puertorriqueñas: Un estu-
dio fenomenológico desde una perspectiva de género. Revista Caribeña de Psicología, 4(3), 259-271.
https://doi.org/10.37226/rcp.v4i3.4847

RESUMEN
Este estudio cualitativo explora la experiencia de violencia obstétrica de 10 mujeres adultas puertorriqueñas. La
violencia obstétrica es un fenómeno donde la mujer experimenta un trato irrespetuoso, abusivo y negligente, du-
rante el cuidado prenatal, el parto o el posparto por parte de los profesionales con los cuales se atienden. Se utilizó
un diseño cualitativo y un enfoque fenomenológico. Se aplicó el Modelo de Wolcott para el análisis de las narrati-
vas. Las historias responden a partos entre las fechas del 2006 al 2016. De los hallazgos del estudio emergen tres
categorías: silenciadas ante el poder, violencia institucional y “arrebato de una hermosa ilusión”. Las categorías
que emergen reflejan las secuelas a nivel fisiológico, emocional y psicológico como consecuencia de las prácticas y
los procedimientos de los profesionales de la salud. Se concluye que la violencia obstétrica es el ejercicio del poder
y control perpetuado por una cultura institucionalizada. La violencia ejercida provocó silencio, autodeterminación
penalizada, desinformación e incertidumbre en las participantes del estudio durante su parto.
Palabras Claves: violencia, violencia obstétrica, violencia institucionalizada

ABSTRACT
This qualitative study explores the experience of obstetric violence in 10 Puerto Rican women. Obstetric violence is
a phenomenon where women experience disrespectful, abusive, and negligent treatment during prenatal care,
childbirth, and postpartum by the professionals they serve. A qualitative design and phenomenological approach
were used. The Wolcott Model was applied for the analysis of narratives. The stories respond to deliveries between
the dates of 2006 to 2016. The study's findings revealed three categories: silenced to power, institutional violence,
and "Snatching a Beautiful Illusion." The emerging categories reflect the physiological, emotional, and psychologi-
cal consequences as a result of the practices and procedures of health professionals. The study concludes that

Revista Caribeña de Psicología, 2020, Vol. 4, No. 3, pp. 259 – 271 ISSN 2689-8535
La Experiencia de Violencia Obstétrica en Mujeres Adultas Puertorriqueñas: Un Estudio Fenomenológico desde una Perspectiva de Género

obstetric violence is the exercise of power and control perpetrated by an institutionalized culture. The violence
caused silence, disciplined self-determination, misinformation, and uncertainty during delivery.
Keywords: violence, obstetric violence, institutional violence

INTRODUCCIÓN ante situaciones de internación del recién nacido en


neonatología y violencia neonatal. Por otra parte, Ba-
La violencia contra la mujer es un problema histó-
nuchi (2015) conceptualiza la violencia obstétrica
rico. Comienza a reconocerse como un grave pro-
como el maltrato que sufre la mujer embarazada al ser
blema gubernamental y social a mediados del siglo
juzgada, atemorizada, humillada, lastimada física y
XX. Este proceso de concienciación social se logró me-
emocionalmente, en especial al momento del alum-
diante la formación de grupos civiles que lucharon
bramiento. Conjuntamente, indica que el trato deshu-
para promover el reconocimiento de los derechos de
manizado, los regaños, la suministración de medica-
las mujeres (Zwingel & Zwingel, 2016). De estas lu-
mentos innecesarios cuando una mujer da a luz, evi-
chas se crea la Organización Amnistía Internacional,
tar que esté acompañada, la falta de empatía y de in-
la cual reseña, en el año 2016, que las decisiones que
formación, además de la alta tasa de cesáreas, son vio-
afecten el cuerpo de las mujeres, sin importar de qué
laciones de los derechos humanos de las mujeres que
lugar del mundo provengan, pertenecen a ellas (OAI,
dan a luz.
2016). Por ende, la OAI (2016) incluye como parte de
los derechos sexuales y reproductivos, el derecho de Según la OMS (2014), la violencia obstétrica es un
cada mujer a obtener información precisa sobre asun- fenómeno donde la mujer experimenta un trato irres-
tos relacionados a su salud, tener acceso a servicios de petuoso, abusivo y negligente durante el cuidado pre-
salud sexual, decidir si quieren tener hijos y cuántos, natal, el parto y el posparto por parte de los profesio-
tener acceso a métodos contraceptivos y a servicios de nales con los cuales se atiende. En respuesta a lo que
salud libres de violencia. expone OMS en el año 2014, la Federación Internacio-
nal de Ginecología y Obstetricia (FIGO, 2014) creó un
Existe evidencia científica que indica cómo, a
comité para la salud materno infantil en contra de in-
nivel mundial, frecuentemente se da el trato irrespe-
tervenciones innecesarias y prácticas que no respeten
tuoso y ofensivo hacia las mujeres en los centros de
la cultura, la integridad física ni la dignidad de la ma-
salud (Organización Mundial de la Salud, 2014). No
dre e infante. Exponen que es necesario que se provea
obstante, existen diferencias internacionales en
el ambiente para una experiencia positiva, relacio-
cuanto a la medición científica del maltrato y la falta
nada con un parto que resulte saludable tanto para la
de respeto en los centros de servicio. En la actualidad,
madre como para el infante. Los hospitales y facilida-
existe un incremento de investigaciones internaciona-
des que cumplan con esta iniciativa se llamarán Hos-
les para lograr una mejor definición, medida y com-
pitales y Facilidades Amigos del Niño.
prensión del trato irrespetuoso y ofensivo. Además,
se ha indicado que se pretende comenzar a desarro- Desde una perspectiva histórica sobre la atención
llar estrategias para prevenir y erradicar este pro- de la salud materna infantil, Federici (2010) indica
blema (Bowser & Hill, 2010; D’Oliveira et al., 2002; Es- que en Europa se comenzó a demonizar y a perseguir
pinoza-Reyes, & Solís, 2020; Katz, et al., 2020; Silal et a las mujeres conocidas como comadronas durante
al., 2011). varios siglos. Este periodo se conoció como una época
de caza de las brujas y la misma se extendió desde el
Paolini (2011) define la violencia perinatal como,
feudalismo hasta el inicio de la época conocida como
“situaciones de maltrato generadas a partir de múlti-
la modernidad (Federici, 2010). La colonización de lo
ples factores donde no existe una víctima y un victi-
que hoy conocemos como Estados Unidos, el movi-
mario, sino que se trata de una combinación de situa-
miento esclavista, la explotación feudal y la llegada
ciones críticas que pueden conducir a situaciones de
del capitalismo, fueron épocas en donde se perseguía
maltrato” (p. 270). La violencia perinatal incluye: vio-
violentamente a miles de parteras o comadronas que
lencia contra la mujer embarazada, violencia obsté-
terminaron quemadas en la hoguera. Esta autora
trica, violencia institucional estructural, violencia

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Zulmarie Hernández-Bello

indica que los métodos anticonceptivos y abortivos se considera el parto como un procedimiento exclusi-
para el control de la natalidad representaban una vamente médico-hospitalario.
amenaza frente a la economía feudal, la cual se vin-
Belli (2013) sostiene que estas prácticas han afec-
cula con el cultivo de la tierra y la mano de obra agra-
tado los procesos fisiológicos del parto, ya que los
ria (Federici, 2010). Esta amenaza era reconocida por
partos hospitalarios culturalmente generan mucho te-
el Estado y por la Iglesia. A pesar de la persecución
mor e incertidumbre. Las instituciones hospitalarias
de las sanadoras y comadronas en Europa durante la
están diseñadas para la atención de personas enfer-
Peste Bubónica y luego en Estados Unidos con la Fie-
mas, tienen protocolos y pueden incurrir en interven-
bre Amarilla en el siglo XVIII, las comadronas conti-
ciones innecesarias (Zacher, 2015).
nuaban siendo las figuras principales en la atención
materno-infantil hasta finales del siglo XIX (Ma- En Puerto Rico, los informes de estadísticas vitales
chado, 2014). del Departamento de Salud (2010), reportan que al
igual que el resto del mundo, se ha mostrado una ten-
El parto, históricamente, estuvo ubicado en manos
dencia de aumento en la práctica del parto por cesá-
de la parturienta, ya que el embarazo se vislumbraba
rea. Los informes de estadísticas vitales del Departa-
como un proceso que manifestaba salud y el parto
mento de Salud (2010) mostraron que entre los años
como un evento natural y fisiológico. Machado
1995 al 2008, la tasa de nacimientos por cesárea en
(2014), indica que durante los siglos XIX y XX la Re-
Puerto Rico fluctuó entre 29.7% a 49.2%. La meta que
volución Industrial implicó grandes transformacio-
recomienda el informe desarrollado por el Departa-
nes a nivel tecnológico, político y económico que mol-
mento de Salud (2010), Gente Saludable 2020, es que
deó las prácticas sociales, entre ellas las médicas. Uno
Puerto Rico pueda reducir su tasa a un 37.4 %, lo cual
de los cambios surgidos en la época fue el traslado del
no se ha logrado en el presente. Menos aún se cumple
parto al hospital. Por su parte, Zacher (2015) sostiene
con la meta recomendada por la OMS (2014) de que
que la institucionalización del proceso de parto fue
no se exceda el 15% de partos por cesárea. Según el
paulatinamente excluyendo la importancia de no in-
informe de estadísticas vitales del Departamento de
tervenir cuando tanto la madre, el feto y el proceso de
Salud (2010), el índice integral de salud materna e in-
embarazo transcurren de forma saludable. Esta au-
fantil por municipios para el año 2009 registra una ci-
tora sostiene que el parto hospitalario se desarrolló
fra cercana a un 48% de partos por cesárea en Puerto
para brindar seguridad a los casos de partos patoló-
Rico. Según informes de una investigación legislativa
gicos.
que busca reducir la tasa de partos por cesárea, para
En el siglo XX se conformó una nueva especiali- el año 2014, la tasa de estos partos se encontraba cer-
dad médica llamada ginecología y obstetricia. Los cana a un 48 % y hay hospitales con tasas de cesáreas
que practicaban la especialidad, en su mayoría eran que se acercaban a un 70% (Banuchi, 2015). Los hos-
hombres, que actualmente continúan dirigiendo ese pitales que obtuvieron mayor número de cesáreas
proceso. Poco a poco, la medicina ha modificado com- fueron: el Hospital Doctor's Center, en Bayamón con
portamientos y hábitos naturales de las mujeres en 69.5%, seguido por la Clínica Santa Rosa, Inc., en Gua-
etapa de gestación y durante el proceso del parto, ya yama, con 67.6% y el Caribbean Medical Center, en
que fueron concebidos como procesos perjudiciales y Fajardo, con 66.5% (Banuchi, 2015).
erróneos en relación con el paradigma higienista y de
Parrilla, Gorrín y Dávila (2008), estudiaron los co-
salud reproductiva (Belli, 2013). El parto, desde me-
nocimientos, actitudes y experiencias de mujeres que
diados del siglo XIX comienza a ser un proceso alta-
han tenido partos por cesárea. El parto por cesárea no
mente medicado e intervenido (Zacher, 2015). El cam-
equivale a violencia obstétrica cuando la misma se
bio entre el siglo XIX y el XX fue de tal magnitud que
realiza basada en indicaciones médicas. No obstante,
el parto pasó de ser un evento que se llevaba a cabo
es necesario indagar a profundidad la experiencia de
en la intimidad del hogar junto a mujeres o comadro-
violencia obstétrica, ya que se asocia a altos niveles de
nas, a ser un evento hospitalario dirigido por un mé-
cesáreas y partos no satisfactorios (Alba & Aler, 2012;
dico obstetra masculino y un personal ajeno a la ma-
Arguedas, 2014; Belli, 2015; Benítez, 2008; Machado,
dre (Fornes, 2011). Según Belli (2013), en la actualidad
2014; Parrilla et al., 2008; Zacher, 2015). En el estudio

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de Parrilla et al. (2008), se recomienda que las pacien- participantes se encontraban entre los 31 y 37 años.
tes deban ser informadas adecuadamente con respeto Las participantes del estudio residían en varios mu-
y veracidad. Así mismo, indican que la educación y la nicipios de la Isla: Ponce, Mayagüez, San Juan, Guay-
buena comunicación con el médico obstetra ayudan nabo, Guayama, Salinas y Bayamón. Nueve partici-
al logro de un proceso de parto saludable y sin vio- pantes del estudio, al momento de la entrevista, indi-
lencia. caron estar casadas o conviviendo con los padres de
sus hijos y una indicó ser madre jefa de familia. Con
En esta investigación se exploró la experiencia de
relación a las creencias religiosas, cinco participantes
violencia obstétrica o perinatal en mujeres adultas
indicaron tener una creencia religiosa protestante,
puertorriqueñas. Las participantes detallaron de
dos manifestaron practicar el catolicismo, una mani-
forma amplia y comprensiva su sentir y el significado
festó ser atea y dos participantes expresaron no tener
de estos eventos experimentados en sus vidas. Asi-
una creencia religiosa particular. Las participantes de
mismo, se recopiló información que ayudará a dedu-
Ponce, San Juan, Guaynabo y Bayamón mencionaron
cir cómo las mujeres manejaron ese evento y sus ac-
residir en sectores urbanos de la Isla. Las participan-
ciones para resistir la violencia perinatal. El fenómeno
tes de Guayama, Mayagüez y Salinas mencionaron
abordado es uno poco estudiado en Puerto Rico y
que residían en zonas rurales. Una participante ex-
parte del propósito fue conocerlo de forma más deta-
presó haber sido víctima de violencia obstétrica hace
llada y profunda. Es necesario que se reconozcan los
nueve años, otra hace dos años; el resto indicó haberlo
factores de riesgo que se pueden encontrar durante
experimentado hace cuatro a seis años. Cabe mencio-
posibles eventos de violencia perinatal para desarro-
nar que hubo tres participantes que sufrieron este
llar estrategias de prevención y educación.
tipo de violencia en más de un embarazo.
MÉTODO Todas las participantes contaban con estudios pos-
tsecundarios. Dos participantes indicaron tener una
Diseño de Investigación
preparación técnica. Además, hubo una participante
La presente investigación contó con un diseño de que tenía un bachillerato en educación y una certifi-
tipo cualitativo y un enfoque fenomenológico. Lucca cación como educadora para la lactancia materna.
y Berríos (2009), mencionan que las narrativas orales Otra participante es abogada de profesión y otra psi-
y textuales constituyen la esencia de la investigación cóloga clínica. También, se entrevistaron participan-
cualitativa. Estas narraciones se analizan y se codifi- tes con bachilleratos en enfermería, asistente adminis-
can de forma escrita y descriptiva. En este estudio se trativo y terapia atlética. En el aspecto ocupacional,
logró profundizar y entender las experiencias indivi- cinco indicaron estar desempleadas y ser amas de
duales y subjetivas de las participantes para poder co- casa a tiempo completo y una participante indicó ser
nocer la percepción de violencia obstétrica y sus efec- homeschooler a tiempo completo. Otra participante in-
tos a nivel biológico, emocional y familiar. Según dicó laborar como enfermera en un hospital a tiempo
Creswell y Creswell (2013), la investigación cualita- completo. Además, se entrevistó a una participante
tiva debe describir a profundidad de forma verbatim dueña de un negocio de venta de animales, una psi-
o textual los acontecimientos que se llevaron a cabo. cóloga que trabaja a tiempo completo y una abogada
Además, estos autores mencionan que es necesario que labora a jornada parcial.
reducir la información y crear categorías que nos ayu-
En cuanto a sus condiciones de salud previas al
den a obtener una comprensión profunda del fenó-
embarazo, ocho participantes indicaron tener buena
meno y poder interpretar de manera clara la situación
salud y dos mencionaron padecer de asma. Dos par-
o el evento.
ticipantes indicaron haber tenido un solo embarazo y
Participantes un hijo/a. Cuatro participantes indicaron tener dos hi-
Las participantes fueron 10 mujeres residentes de jos/as y que la violencia obstétrica se ejerció en ambos
Puerto Rico. La participante de menor edad contaba embarazos, partos y pospartos. Una participante in-
con 26 años y la de mayor edad tenía 40 años, para dicó tener dos hijos y que la violencia obstétrica se
una edad promedio de 30 años. Las restantes ocho ejerció en su primer embarazo (parto o posparto). Dos
participantes mencionaron tener tres hijos, pero una

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de ellas indicó que la violencia se dio en el primero; entrevistadas tuvieron la oportunidad de ofrecerle los
la otra participante mencionó que se dio en los tres folletos informativos a otras candidatas y de esta
embarazos, pero en el último embarazo y parto se sin- forma otras mujeres voluntariamente contactaron a la
tió más violentada. investigadora. Se reprodujo un anuncio de convoca-
toria en forma de hoja suelta y se colocó en varios lu-
Por otra parte, una participante indicó tener cinco
gares públicos como comercios, universidades, gru-
hijos, sin embargo, mencionó que la violencia obsté-
pos de madres en Facebook y tablones de anuncio. En
trica se ejerció en su último embarazo y parto. Ade-
el momento que se formalizó el primer contacto, vía
más, dos participantes indicaron haber experimen-
telefónica, se realizó una entrevista con la candidata
tado un aborto espontáneo durante el primer trimes-
para verificar si cumplía con los criterios de inclusión.
tre de embarazo. Cabe mencionar que las participan-
Luego, se procedió a coordinar una reunión en un es-
tes del estudio indicaron que sus embarazos fueron
pacio confidencial para llevar a cabo la entrevista.
de bajo riesgo y no presentaron condiciones de salud
ni complicaciones médicas durante los mismos. Seis Según Hernández et al. (2014), la recopilación de
de las participantes tuvieron partos por cesárea y par- información se debe realizar en un ambiente seguro y
tos en los que sintieron que se manifestó la violencia acogedor para que las participantes se sientan cómo-
obstétrica. Cuatro participantes tuvieron partos vagi- das. Las entrevistas se caracterizaron por ser profun-
nales, en los cuales sintieron haber vivido violencia das, con temáticas abiertas y no estructuradas. Las
obstétrica. participantes asumieron un rol activo y hablaron li-
bremente sobre sus sentimientos, ideas, actitudes y
Finalmente, en lo relacionado a sus sistemas de
puntos de vista con muy poca interrupción de la in-
apoyo durante el parto, tres participantes indicaron
vestigadora. El intercambio de información se dio de
haber contratado una doula para el manejo de dolor.
manera espontánea dentro de un ambiente confiden-
Cinco mencionaron haber tenido a sus esposos o pa-
cial para el desarrollo de un mejor entendimiento del
rejas con ellas en el hospital durante el proceso de
problema de investigación.
parto y tres participantes indicaron haber tenido a
una amiga durante el mismo. Cinco mencionaron te- Análisis de Datos
ner familiares cerca o con ellas durante el proceso de
Después de llevar a cabo las entrevistas, se inició
parto y una participante indicó haber estado sola du-
el proceso de transcripción textual y el análisis inter-
rante el proceso.
subjetivo de las mismas que incluyó el paralenguaje,
Instrumentos la observación y las notas reflexivas. Estos procesos
fueron realizados por la investigadora. La confiden-
En este estudio se utilizó un cuestionario diseñado
cialidad fue un factor prioritario en esta investiga-
con el fin de recopilar información sociodemográfica.
ción, por tal razón la investigadora seleccionó unos
Además, se utilizó la entrevista semiestructurada me-
seudónimos para identificar a las participantes. A
diante una guía de preguntas abiertas conducentes a
continuación, la guía de los seudónimos selecciona-
facilitar la expresión narrativa de las participantes so-
dos para identificar a las mujeres: (1) Mariana, (2) Iso-
bre sus experiencias de violencia obstétrica y sus efec-
lina, (3) Ana, (4) Frida, (5) Felisa, (5) Nilita, (7) María,
tos a nivel biológico, emocional y familiar.
(8) Luisa, (9) Lola y (10) Julia. Finalmente, se llevó a
Procedimientos Generales cabo un análisis de contenido según el Modelo de
El presente estudio fue aprobado por la Junta de Wolcott (1994). La reducción fenomenológica se uti-
Revisión Institucional de la Universidad Interameri- lizó para exponer la realidad subjetiva de las partici-
cana de Puerto Rico. Para el proceso de reclutamiento pantes entrevistadas desde las experiencias hasta el
de las participantes se creó propaganda escrita que se significado atribuido en el presente.
distribuyó en los grupos de apoyo de la División y
Alcance a la Comunidad del Programa de la Madre y RESULTADOS
la Niñez del Recinto de Ciencias Médicas y en la Fun- En el estudio emergieron tres categorías que le
dación Puertorriqueña para la Protección de la Mater- brindaron coherencia y estructura a las narrativas ex-
nidad y la Niñez (PROMANI, 2007). Las participantes presadas por las participantes. La primera categoría

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se denominó “Silenciada ante el Poder”, y la misma haber tenido sentimientos de derrota frente a un am-
refleja cómo se manifestó la violencia obstétrica a la biente hostil y una sensación de insensibilidad y des-
luz de las historias y experiencias expresadas por las consideración por parte del grupo médico ante sus
participantes. Esta relación de poder se caracterizó necesidades manifestadas.
por dinámicas de maltrato emocional, infusión de te-
A continuación, se presenta la tabla que describe
mor, restricción a la libertad física y a la autonomía
la primera categoría, sus subcategorías y citas de las
de las participantes durante el proceso de embarazo
participantes:
y parto. La segunda categoría fue nombrada “Violen-
cia Institucional” y esta incluye narrativas de las diez Tabla 1
participantes en donde se evidencian experiencias de Extracto de los resultados organizados de la categoría silencia-
incertidumbre, descontrol, desinformación, maltrato das ante el poder.
e imposición de protocolos por parte del personal mé- Subcategorías Citas
dico, de enfermería o personal de apoyo de salud. En
esta categoría se manifiesta la cultura de la institución Acontecimiento Yo pedía ir al baño, me ponían el pato debajo, no
hospitalaria y cómo la misma no respondía sensible- aterrador me dejaban pararme. Enchumbá (de orín por 18
mente a las necesidades y deseos de las participantes. horas) como si fuera un animal. (Mariana)
Finalmente, la tercera categoría es “Arrebato de una Le digo: me duele, me duele. Yo le estoy diciendo
Hermosa Ilusión”, la misma responde al significado que me duele, pero siento otro hincaso y siguen y
que les adscriben a sus experiencias. La experiencia yo, llorando del dolor, y ellos ni me miran…
fue descrita como una inhumana e insensible. El com- (Luisa)
partir sus historias fue un acto liberador y sanador …más de cinco horas, al fin, yo vomité un montón,
para ellas. Todas las participantes expresaron que no y me dejaban sucia, bueno, yo a ese hospital no
se les permitió tomar decisiones concernientes a su vuelvo. (Frida)
cuerpo y se les privó de libertad y autonomía. Cabe
mencionar que, según ellas, a pesar de tener el apoyo Derrotadas …ya yo me sentía defeated. Ya yo me sentía, ya, yo
de la familia y amistades, siete participantes estuvie- frente a una en mi cabeza estaba pensando, este se supone que
ron solas por tiempo prolongado durante el proceso relación hostil sea el día más bello de mi vida y esto ha sido un
infierno. (Ana)
de parto, ya que, a los familiares o amistades no se les
permitió entrar a la sala de parto. Hubo cuatro parti- …estando de paciente, uno se le pasa, uno se le ol-
cipantes que solicitaron acompañamiento durante la vida que tiene derecho a hablar, tiene derecho a opi-
cesárea y la misma se les negó. nar… (Nilita)

La primera categoría responde a la pregunta de in- yo también no tomé acción en eso y para estar de
buenas con el doctor y no tener más tensión ni te-
vestigación que auscultó la experiencia de violencia
ner problemas, no seguí insistiendo. (Felisa)
obstétrica en las 10 mujeres puertorriqueñas que par-
ticiparon del estudio. La experiencia se describe como Humilladas, Me gritó (Obstetra). “Las mujeres se creen que
una enmarcada en una relación de poder, represen- maltratadas porque leen un libro saben más que uno, que he
tada a través de la cita, “me sentí silenciada ante el e invisibles atendido partos por 33 años”; y yo me quedé (ca-
poder” expresada por una de las participantes del es- beza mirando el piso)”. (Isolina)
tudio. En esta categoría se identificaron tres subcate- Yo estaba orinada por completo. Las enfermeras no
gorías: un acontecimiento aterrador, derrotadas en un llegaron; llegaron mucho tiempo después. Eehhhh,
ambiente hostil y humilladas maltratadas e invisibles. y para ellas fue un chiste que yo me haya orinado
La categoría puso de manifiesto cómo el poder obsté- encima. (Julia)
trico se ejerció a través del temor a complicaciones in-
Allá, las enfermeras estaban hablando de la novela,
fundadas, amenazas catastróficas o adversas y el de lo que iban a hacer. La doctora empezó a hablar
miedo de muerte materna o del infante. Esta relación del cumpleaños de su hija, pero, pues, como yo es-
de poder que ejerció el obstetra y el equipo médico, taba allí y no había acabado de parir, pues… Y todo
provocó en las participantes una experiencia que to- eso mientras yo estoy pensando, mi hijo se me está
das describieron como “aterradora”. Expresaron muriendo adentro. (Ana)

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Zulmarie Hernández-Bello

La segunda categoría hace alusión a que la violen- A continuación, se presenta la segunda categoría
cia ejercida se encontraba enmarcada en un ambiente en forma de diagrama con sus respectivas cuatro sub-
institucional hospitalario donde permeaba la prisa, categorías y citas de las participantes.
los protocolos, la medicalización sin consentimiento,
Tabla 2
la negación del manejo de dolor y la aceleración arti-
Extracto de los resultados organizados de la categoría violen-
ficial o inducción de los procesos de parto. La se-
cia institucional <<a oscuras, una película de misterio>>
gunda categoría Violencia Institucionalizada: “A os-
Subcategoría
curas, una película de misterio” asimismo fue una cita
expresada por una de las participantes del estudio. Protocolos (Obstetra)…El libro dice que ella puede parir perfec-
Esta cita, hace alusión a la patologización del parto de tamente en esa posición. (Julia)
bajo riesgo y cómo constituyó un proceso de violencia … después de esa inducción (ruptura de fuente)
de género, revelando la desigualdad existente entre la viene la pitocina y viene todo el asunto. Yo no quiero
fisiología natural de las mujeres y los profesionales de parir hoy, vine por una fiebre al hospital. (Isolina)
la salud. La misma restó la participación protagónica La enfermera me hace con los dedos este chasquido
de las embarazadas durante sus experiencias perina- apurándome y dice: <<avanza>> … (Nilita)
tales (embarazo, parto y posparto). El conocimiento Incertidumbre …yo dije, yo me quiero morir, yo prefiero morirme
juega un papel de autoridad donde se minimizan, y a ciegas antes de volver a vivir esto. (Julia)
descartan y desplazan las intuiciones y deseos de las A mí no me dijeron nada, yo no sabía, por eso era que
mujeres. Por ejemplo, en el caso de Julia, esta men- yo estaba tan dormida. (Luisa)
cionó que luego de que el médico le produjera la rup- Nunca supe porque fui cesárea, nunca me explica-
tura de membrana (romper la fuente), le manifestaron ron. (Felisa)
que “tenía que dilatar rápido”. Ella se negó en múlti- Pesó seis con tres de ocho y pico, que él dijo; y yo, yo
ples ocasiones a que se le suministrara vía intrave- estaba histérica; cesárea totalmente innecesaria.
nosa el medicamento “Oxitocina”, en su modalidad (María)
sintética, no obstante, le indicaron que si en dos horas Uno va calculando, me van a hacer esto, me van a
no dilataba a nueve centímetros le tendrían que sumi- llevar aquí, y allí era como a oscuras. Todo se empezó
nistrar el medicamento. a oscurecer... (Nilita)

Además, las participantes mencionaron que se Privadas de li- Ellas (enfermeras) me decían que yo no podía ir al
sentían vulnerables ante la evidente falta de certeza bertad baño porque se me podía salir él bebe y yo tenía me-
médica e impotentes al sentir que no podían salir del nos de 2 centímetros. (Mariana)
hospital luego de iniciar el proceso de parto. Su auto- A mí nunca nadie me había dicho que como iba a ser
determinación fue penalizada e ignorada, ya que el una cesárea, a una le amarran las manos como si una
poder obstétrico se manifestaba como un mecanismo fuera una imbécil que no puede controlar sus manos.
(Ana)
de opresión y disciplina. La privación de la libertad y
movimiento, la humillación y el maltrato, se manifes- Fui bien temprano. Estuve decirte como 7:00 a.m.
hasta las 4:00 p.m. y yo sin poder comer.” (Felisa)
taron claramente en los relatos. Las participantes se
sentían dentro de un ambiente lleno de incertidumbre Autodetermi- Sí, Sí, eso era lo que yo quería, estar de pie y caminar,
donde la desinformación constituyó un patrón inva- nación dene- pero al llegar a la sala de parto me lo negaron.
riable en todos los relatos. Todos los aspectos mencio- gada (Luisa)
nados anteriormente, afectaron a las participantes del El anestesiólogo me dijo: <<Tu parto no iba a ser na-
presente estudio. La participante Julia experimentó, tural. Tú ibas a ser cesárea, ya tú cesárea estaba pro-
además del uso de fórceps, la inducción, el manejo del gramada desde por la mañana>>. Me engañaron…
(Lola)
parto con oxitocina sintética intravenosa (pitocina), la
ruptura artificial de membranas, el monitoreo fetal Como que, yo pujaba y como que, ella hacia como es-
tos [gruns] y como que el sentimiento que yo tenía
constante con correas, la episiotomía, la posición de
era como que todo el mundo tenía prisa; que todo el
litotomía, el corte de cordón, la maniobra de Kristeller
mundo quería salir de allí…(Ana)
y la privación de movimiento.

Revista Caribeña de Psicología, 2020, Vol. 4, No. 3, pp. 259 – 271 265
La Experiencia de Violencia Obstétrica en Mujeres Adultas Puertorriqueñas: Un Estudio Fenomenológico desde una Perspectiva de Género

La tercera categoría responde a la última pregunta a morir o que iban a perder a sus bebés durante el
de investigación. La categoría es una cita de la parti- proceso de parto.
cipante Ana, “este niño era muy deseado, uno llega al
Sin embargo, luego de vivir esta experiencia las
hospital, madre primeriza… Me arrebataron esa ilu-
participantes manifestaron estar experimentando un
sión, todos los cumpleaños de mi hijo pienso en esa
crecimiento postraumático y han desplegado un sen-
experiencia tan dolorosa”. Esta pregunta auscultó el
tido de responsabilidad colectiva cónsona con el pro-
significado que las participantes le adscribieron a la
ceso de empoderamiento y desarrollo moral social.
experiencia de violencia obstétrica. En esta categoría
Finalmente, cabe mencionar que durante el proceso
se puede vislumbrar el grado de deshumanización
de entrevista todas las mujeres manifestaron lo tera-
que sintieron durante el proceso de parto y cómo ellas
péutico que fue poder dialogar con la investigadora
resumen la experiencia como “trato deshumaniza-
sobre estas experiencias, ya que algunas nunca lo ha-
dor”. Las participantes indican que la despersonali-
bían verbalizado. Esta experiencia resultó transfor-
zación era, desde el cuidado prenatal, porque no se
madora y de ayuda tanto para la investigadora como
les llamaba por su nombre. Las participantes se com-
para las participantes.
paraban con animales (una res), objetos inanimados
(pedazo de pan) o como infantes cuando se referían a A continuación, se presenta un diagrama de la ter-
la experiencia de violencia obstétrica. Resumieron la cera categoría, Arrebato de una Hermosa Ilusión y
experiencia como un evento en sus vidas que las llevó sus subcategorías: deshumanizadas, crecimiento pos-
a sentirse insignificantes, pequeñas y tratadas como traumático y apoderamiento.
un objeto. Por ejemplo, Mariana resume su experien- Tabla 3
cia como: “… innecesaria totalmente. Donde tú te Extracto de resultados organizadas de la categoría, <<Arre-
sientes como un canto de carne que están empacando, bato de una Hermosa Ilusión>>
llevando de un lado para otro. O sea, cortan la carne
Subcategorías
del animal, la llevan a otro lado y la limpian”.
Deshumaniza- …yo me sentí como una res por la manera en que
En el presente estudio, según lo que expresaron das me pasaron a la camilla; literalmente, como una
las entrevistadas, los obstetras y el personal de apoyo res. Así debe ser como las vacas se sienten. Fue
del médico fallaron en promover un ambiente de se- bien horrible. (Ana)
guridad. Este trato lo describió detalladamente la par- …innecesaria totalmente. Donde tú te sientes
ticipante Nilita al expresar que la anestesia espinal como un canto de carne que están empacando,
durante su cesárea le produjo una reacción de movi- llevando de un lado para otro. O sea, cortan la
mientos involuntarios. Estos movimientos provoca- carne del animal, la llevan a otro lado y la lim-
ban que ella comenzara a moverse hasta quedar sen- pian.” (Mariana)
tada y luego caía horizontal en la camilla. Ella los des- No hizo nada [refiriéndose al enfermero] al
cribe como hacer “abdominales involuntarios”. Este verme con los movimientos involuntarios [sala
movimiento involuntario le causaba dolor y le des- de recuperación], nada. Yo nunca me había
prendió puntos de su cesárea. Mencionó que hubo un sentido tan insignificante en mi vida. (Nilita)
enfermero presente en la sala de recuperación frente “Llamen al médico, que ya esta está por parir
a ella durante todo el proceso. Él nunca le dio medi- [enfermera]. Esa es la cuestión que te llaman
por ésta, el nombre tuyo no vale. Ya esta está por
camento, ni le habló mientras Nilita experimentaba el
parir”. (Luisa)
movimiento involuntario y pedía ayuda. Luego men-
“… pero, es que tú no estás bregando con un pe-
ciona: “no hizo nada (refiriéndose al enfermero) al
rrito y, aún si fuera un perrito, hay que compa-
verme con los movimientos involuntarios, nada, yo
decerse del dolor ajeno”. (Julia)
nunca me había sentido tan insignificante en mi
Así era que él me hacía sentir todo el tiempo
vida”. La deshumanización manifestada en la expe-
como si yo fuera menos humana. (Frida)
riencia de Nilita incluyó ausencia de sensación de se-
Me sentía que yo no era importante, era un nú-
guridad, respeto y trato digno. Todas las participan-
mero o un turno. Yo era un pedazo allí. (Lola)
tes narraron haberse sentido constantemente insegu-
ras. Inclusive, cuatro participantes sentían que se iban

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Zulmarie Hernández-Bello

Crecimiento “…yo he crecido como mujer, después de que yo Parrilla et al. (2008), Rivera-Viña (2015) y Serrano
postraumático pasé por esto mi empatía y mi respeto hacia todas (2012) coinciden en que los procedimientos obstétri-
las mamás.” (Ana) cos deben usarse con discreción, utilizando criterios
Ya lo puedo verbalizar, a mí me sacaron a mi preestablecidos y considerando los posibles efectos
hijo. Yo no lo parí, eso no es parir, eso no es parir, secundarios de dichas intervenciones en la salud ma-
ya puedo decirlo. (Julia) terna y neonatal. La cesárea se asocia con una mayor
Entendí que cualquiera te puede tratar mal en necesidad de uso de antibióticos en el posparto, con
cualquier momento, hasta un profesional. (Ma- mayor morbilidad y mortalidad materna. También se
riana) relacionan con mayor morbilidad y mortalidad fetal
Apoderamiento Y como mujer, después de que yo pasé por esto, y neonatal, aumento en nacimientos prematuros y
mi empatía y mi respeto hacia todas las mamás, mayor número de hospitalizaciones de los recién na-
todas las mujeres han sido life changing, o sea, cidos en unidades de cuidado intensivo neonatal
es una cosa... (Ana) (Mena-Tudela et al., 2020).
Crear conciencia, crear conciencia y, y, yo he
La gestación y, especialmente, el parto son descri-
descubierto cosas en mí que yo no sabía cuan
fuerte yo era en muchos aspectos (Frida)
tos como procesos riesgosos y patológicos, y se repro-
duce la idea de que para parir se requiere siempre del
uso de intervenciones y de tecnología, como si no
DISCUSIÓN fuera posible hacerlo sin su uso (Sadler & Rivera,
La experiencia de las mujeres participantes en este 2015). El poder obstétrico y el concepto de violencia
estudio estuvo precisamente mediada por un ejerci- obstétrica tienen implicaciones relacionadas al cono-
cio del poder basado en el “control experto” del per- cimiento científico, a la cultura, al patriarcado y a las
sonal médico hospitalario sobre su proceso de parto. relaciones que se construyen y perpetúan socialmente
Las diez participantes en esta investigación experi- sobre la conducta y sobre lo que se espera del género
mentaron este tipo de silenciamiento, en que muchos femenino (Belli, 2013; Espinoza-Reyes, & Solís, 2020).
de sus deseos y prerrogativas sobre el proceso de
Las narrativas de las participantes evidencian que,
parto no fueron escuchados o fueron ignorados. Mar-
al momento de tomar decisiones, los médicos asumie-
tín Baró (1989) describe una serie de tipos de ejercicio
ron ser los únicos capacitados para decidir y nadie de-
del poder en donde se destaca la tipología del “poder
bería atentar contra su poder y conocimiento. Si este
experto”, que se asocia a la tendencia de que la per-
poder se retaba, el resultado era castigar y amenazar.
sona que manifiesta ostentar conocimiento o destre-
Todas las mujeres en este estudio experimentaron en
zas particulares, determina el curso a seguir de los
uno, o varios, de sus partos ser únicamente una es-
acontecimientos y las decisiones. Siguiendo los plan-
pectadora de lo que acontecía en su propio cuerpo,
teamientos de Foucault (2001) y Martín Baró (1989), el
sin derecho a su aprobación e información sobre los
poder puede influir en el comportamiento de las per-
procedimientos a los que eran sometidas. Espinoza-
sonas y grupos de dos maneras: una inmediata, im-
Reyes y Solís, 2020 indican que la ausencia de consen-
poniendo una dirección concreta a la acción o confi-
timiento no solo viola los derechos de las mujeres a
gurando el mundo de las personas y determinando una atención respetuosa, sino que también puede po-
los elementos constitutivos de esa misma acción. El
ner en peligro sus derechos a la vida, la salud, la inte-
ejercicio del poder obstétrico también se manifestó en
gridad física y la autodeterminación. En la presente
todas las participantes a través de frases que provo-
investigación se evidencian voces que han sido anu-
caron temor y miedo, mediante amenazas y con la au- ladas y han quedado sin la capacidad de decidir sobre
sencia de respuestas claras e información pertinente.
su cuerpo. La voluntad de las participantes sobre el
Este estudio refleja que actualmente el conocimiento
embarazo y el proceso de parto no fue tomada en
de las mujeres sobre su proceso de gestación, parto y
cuenta, ya que lo que se esperaba era que obedecieran
posparto se ha excluido y no se toma con la seriedad
y aceptaran ciegamente, partiendo de la creencia de
que amerita (Arguedas, 2014; Espinoza-Reyes & Solís, que los profesionales médicos las estaban ayudando.
2020).
García (2020) sostiene que en Estados Unidos el abuso
y el maltrato por parte de un proveedor de atención

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La Experiencia de Violencia Obstétrica en Mujeres Adultas Puertorriqueñas: Un Estudio Fenomenológico desde una Perspectiva de Género

médica durante el período perinatal incluye los pro- del pensamiento patriarcal y, en especial la práctica
cedimientos donde se le solicita consentimiento infor- médica de la obstetricia y la ginecología. En el pre-
mado a la paciente de manera coaccionada. sente estudio estos aspectos preocupantes se sistema-
tizaban de manera habitual. La violencia obstétrica
Las narrativas de las mujeres participantes ponen
institucionalizada incluyó comentarios verbales que
de manifiesto que los obstetras carecieron de habili-
afectaron la autoestima y la autodeterminación de las
dades para promover un ambiente de seguridad. En
mujeres, ausencia de sensibilidad y tacto en el pro-
los momentos en los cuales las mujeres, durante el
ceso, falta de información sobre procedimientos que
parto, necesitaron refuerzo positivo, el mismo no se
ocurren o intervenciones que se piensan realizar, ex-
les ofreció, provocándoles inseguridad y miedo. Este
posición a intervenciones rutinarias e innecesarias y
miedo e inseguridad tuvieron efectos en aspectos fun-
la separación de madre y bebé saludable luego del na-
damentales del posparto, tales como la sensación de
cimiento.
incapacidad para alimentar al bebé mediante la lac-
tancia exclusiva. También, se evidenció la falta de co- Por otro lado, la prisa del personal hospitalario
municación por parte del personal hospitalario, no durante el proceso de parto fue un evento que se ma-
ser tratadas con respeto y dignidad, no ofrecerles la nifestó en todas las participantes. Esta prisa y acelera-
oportunidad para tomar decisiones cuando procedía, ción de los procesos se daba a través de medicamen-
la falta de apoyo familiar y la falta de disponibilidad tos, procedimientos médicos, verbalizaciones, gestos
del personal. Las 10 participantes del presente estu- y actitudes del personal hospitalario. La prisa en el
dio manifestaron haberse sentido derrotadas en un parto responde a una visión social sobre lo que se con-
ambiente hostil, humilladas, desconsideradas e invi- sidera un parto. Uno de los efectos que provoca la
sibles. Por consiguiente, describieron la experiencia prisa y el no respetar los partos fisiológicos es el au-
de parto como un acontecimiento negativo y dolo- mento en las tasas de cesáreas. La comunidad médica
roso. en el presente estudio vislumbraba el parto como un
proceso para lograr que el bebé salga del útero de la
Por otra parte, Pereira, Domínguez y Toro (2015),
madre dentro de un ambiente higiénico y controlado,
encontraron en su estudio que el tipo de violencia
todo esto para asegurar la vida de ambos. No obs-
obstétrica que predominó fue el de la violencia psico-
tante, la fuerte carga patológica del parto sustenta un
lógica. Además, cuando hubo agresión verbal o mal-
discurso catastrófico, que produce y reproduce mu-
trato, los responsables fueron el obstetra, el anestesió-
chas cogniciones falsas y llenas de prejuicios. Las par-
logo y las enfermeras (Pereira et al., 2015). Estos ha-
ticipantes expresaron que sus embarazos fueron pla-
llazgos concuerdan con los del presente estudio, ya
nificados o deseados, según ellas en lugar de ser un
que, en los relatos de las participantes, la violencia
acontecimiento hermoso se convirtió en algo desagra-
más comúnmente mencionada era la psicológica y los
dable; incluso para cuatro participantes fue peligroso.
profesionales que ejercían la violencia, en la gran ma-
Ellas expresaban que deseaban que se acabara pronto
yoría de los casos, eran las enfermeras y los obstetras.
y se sentían desesperadas porque el proceso culmi-
En el estudio de Pereira et al., 2015, a las participantes
nara. En este estudio se confundió el nacimiento se-
les realizaron procedimientos médicos o quirúrgicos
guro con un parto altamente intervenido. La mayoría
sin solicitarles el consentimiento informado. En el
de las participantes expresaron haber vivido procedi-
presente estudio se pudieron recopilar narrativas que
mientos innecesarios, que pusieron en riesgo la salud
ejemplifican y concuerdan con los hallazgos de la in-
de la madre y del bebé.
vestigación.
Algunos de los procedimientos innecesarios eran:
En el estudio de Bowser y Hill (2010) se encontró
obligar a la mujer a parir en posición acostada y con
que la intervención no consentida fue uno de los de-
las piernas levantadas; alterar el procedimiento natu-
rechos que se violentó con mayor frecuencia. De igual
ral del parto de bajo riesgo mediante el uso de técni-
manera, Quevedo (2012) expresa que la violencia obs-
cas de aceleración sin el consentimiento de las parti-
tétrica institucional constituye otra manifestación de
cipantes; obstaculizar el apego entre mamá y bebé al
violencia de género. Además de la filosofía, la política
momento del nacimiento sin una causa médica justi-
y la historia, la medicina también fue y es expresión
ficada; negarle la posibilidad de cargar o amamantar

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Zulmarie Hernández-Bello

al bebé inmediatamente al nacer y practicar el parto adversidad que produce este tipo de experiencia
por vía cesárea existiendo condiciones para el parto constituyó una oportunidad para el desarrollo de ca-
natural sin tener consentimiento voluntario. pacidades inherentes al ser humano para resistirse y
rehacerse ante el dolor, lo que en la literatura se co-
En el escenario hospitalario permeó la constante
noce como resiliencia (Seligman, 1996). De acuerdo
restricción física, alimentaria y de movimiento du-
con Calhoun & Tedeschi (2006), las personas pueden
rante su proceso de parto. Estas restricciones tuvieron
crecer después de periodos de dolor en tres dominios
repercusiones físicas y psicológicas, ya que las parti-
fundamentales: la percepción del yo, en la relación
cipantes expresaron que la libertad de movimiento y
con los demás seres humanos y en la filosofía o visión
la alimentación las hubiese ayudado a manejar el do-
de la vida. Concluyen que el crecimiento postraumá-
lor y tener partos más satisfactorios.
tico entre mujeres víctimas de diversos tipos de vio-
En general, en el presente estudio, se observó una lencia muestran haber experimentado crecimiento en
falta de reconocimiento de la individualidad y las ne- los tres dominios antes mencionados (Calhoun & Te-
cesidades particulares de las participantes. El escena- deschi, 2006).
rio hospitalario se caracterizó por ser un ambiente
Como resultado de las experiencias vividas, todas
hostil, sombrío, incierto y muy marcado en la desin-
confían que el sistema médico-hospitalario desarrolle
formación hacia las pacientes de parto. Ellas indica-
una conciencia genuina de los efectos producidos por
ron haberse sentido vulnerables y no atendidas con
la violencia obstétrica; con la esperanza de un “basta
respeto y dignidad. Por otra parte, Ariza y Herrera
ya”, “no más sufrimiento” ni padecer de un trato in-
(2012) mencionan que las prácticas de parto humani-
humano durante la etapa de la maternidad. De esta
zado reconocen que la madre y su recién nacido son
manera, entienden que se habrá logrado un avance
los protagonistas del evento y respetan la capacidad
social de reconocimiento y superación de todo el per-
de la mujer de decidir qué personas le acompañan en
sonal que ejerce la violencia obstétrica. Como resul-
el parto. Se espera que en un parto humanizado se
tado, tendremos servicios culturalmente sensibles,
evite intervenir innecesariamente y que tenga un en-
partos saludables y mujeres empoderadas. Para cam-
foque centrado en las mujeres y sus necesidades par-
biar el mundo, primero hay que cambiar la manera en
ticulares, tanto emocionales como físicas.
que nacen los bebés (Odent, 2001, p. 9).
La deshumanización se da y continúa manifestán-
dose como consecuencia inevitable de la aplicación CONCLUSIÓN
del paradigma médico vigente (Lund, 2013). La vio- La violencia obstétrica continúa siendo un fenó-
lencia obstétrica es una forma de violencia contra la meno oculto de la violencia contra las mujeres dentro
mujer que constituye una violación de los derechos de un escenario institucional. Esto incluye, los efectos
humanos (García, 2020). Las diez participantes, ante de la cultura patriarcal sobre la docilidad esperada de
la pregunta sobre qué significado le adscriben a la ex- la mujer ante la presencia del personal de la salud que
periencia, manifestaron que el escenario hospitalario intervienen durante la gestación, el parto y el pos-
se encargó de hacerlas sentir como animales u obje- parto. Esta es la cultura que se vislumbra durante la
tos, realidad que las llenó de preocupación. La expe- maternidad y sus roles a seguir. Los resultados de
riencia del parto dentro del escenario hospitalario les este estudio sobre la experiencia de violencia obsté-
reveló a las participantes la realidad sobre la posición trica en mujeres adultas puertorriqueñas proponen
de desventaja en que se ubica la mujer en términos de una serie de implicaciones para la práctica de los pro-
libertad, autodeterminación y conocimiento. fesionales de la salud mental. Hay que incluir e invo-
Por otro lado, las diez participantes verbalizaron lucrar a profesionales de la conducta, la salud y crea-
haber desarrollado una conciencia más crítica sobre dores de políticas públicas en esta problemática y su
las realidades que afectan a las mujeres durante el prevención. Principalmente, este estudio implicó un
embarazo, parto y posparto. En el presente, las lleva aumento del nivel de conciencia y sensibilidad hacia
a encausar esas experiencias hacia propósitos positi- las mujeres que experimentan este tipo de violencia.
vos de ayuda hacia otras mujeres. El trato recibido es Sus resultados proveen un conocimiento más amplio
reflejo de una realidad antes desconocida por ellas. La

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La Experiencia de Violencia Obstétrica en Mujeres Adultas Puertorriqueñas: Un Estudio Fenomenológico desde una Perspectiva de Género

y detallado sobre cómo se ejerce la violencia obsté- en la historia de la humanidad y antes del reconoci-
trica en Puerto Rico. miento de la medicina como institución, las mujeres
parían acompañadas de otras mujeres en procesos na-
Esta investigación constituye el primer estudio fe-
turales. Esto no implica la falta de reconocimiento y
nomenológico realizado que aborda de manera di-
aprecio por los adelantos médicos, incluyendo las ce-
recta el problema de la violencia obstétrica en Puerto
sáreas para salvar vidas. Lo que no puede continuar
Rico. Los resultados sirven de base para poder reali-
es la práctica indiscriminada de este y otros procedi-
zar otros estudios que promuevan la erradicación de
mientos que violentan la dignidad de las mujeres. Es-
la violencia obstétrica. Se espera que este estudio sus-
peramos que este estudio abra puertas y establezca
cite mayor interés académico por parte de profesio-
alianzas que respondan a las necesidades de mujeres
nales de la conducta y de la salud. Es necesario reco-
puertorriqueñas que viven y padecen las consecuen-
nocer que las voces de las mujeres que sufren de vio-
cias de la violencia obstétrica.
lencia obstétrica se encuentran silenciadas. Existen
mujeres viviendo un “grito interno”. Para el proceso Financiamiento: La presente investigación no fue finan-
de sanación es necesario reconocer, escuchar y accio- ciada por alguna entidad ni patrocinador.
nar. La violencia obstétrica implica una predisposi- Conflicto de Intereses: No existen conflictos de intereses de
ción a someter a una mujer a una decisión y acepta- parte de los autores de la investigación.
ción de una verdad por fe. A los profesionales de la
Aprobación de la Junta Institucional para la Protección de
salud, como expertos en su campo, la sociedad y la Seres Humano en la Investigación: Aprobado por la Junta
cultura les reconoce y acepta sus expresiones y deci- de Revisión Institucional de la Universidad Interamericana
siones como si fueran verdades incuestionables y ab- de Puerto Rico.
solutas.
Consentimiento o Asentimiento Informado: Todo partici-
Lo cierto es que en este respecto falta mucho por pante completó un consentimiento informado.
hacer. La sabiduría natural de una mujer sobre su Proceso de Revisión: Este estudio ha sido revisado por pa-
cuerpo y la relación con su feto tiene que ser recono- res externos en modalidad de doble ciego.
cida y respetada. No podemos olvidar que, por siglos,

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Obra bajo licencia de Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC BY 4.0).
© 2020 Autores.

Revista Caribeña de Psicología, 2020, Vol. 4, No. 3, pp. 259 – 271 271

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