LA CULPA
CONCEPTO
Cuando el deudor por negligencia, omite ejecutar la prestación prometida, en el caso de
las obligaciones de dar o de hacer, o abstenerse, en el caso de las obligaciones de dar o
de hacer, obtenerse en el caso de las obligaciones de no hacer, incurre en culpa. El
resultado dañoso, no querido por el deudor, obedece pues a su imprudencia, torpeza o,
en general, a su falta de diligencia.
La doctrina recoge las mas variadas definiciones de la culpa, pero todas coinciden en
señalar la característica de falta de diligencia en el deudor.
Asi , Planiol y Ripert expresan que la culpa consiste “ en la falta no intencional de
cumplimiento a sus obligaciones por el deudor “.
Para Henri , Leon y Jean Mazeaud “ la culpa es un error tal de conducta que no se habría
cometido por una persona cuidadosa ,situada en las mismas circunstancias externas que
el demandado “
Según Enneccerus , kipp y Wolff, culpa es “ la omisión de la diligencia exigible en el trafico
, mediante cuya aplicación podría haberse evitado un resultado contrario a derecho que
no ha sido querido”
Alessandri y Somarriva indican que la culpa “consiste en la falta de diligencia que emplea
una persona en el cumplimiento de una obligación o en la ejecución de un hecho”
La doctrina nacional atribuye esas mismas características a la noción de culpa.
Jose Leon Barandiaran dice que “culpa, en el sentido lato, es toda violación de un deber
jurídico. cuando consiste en la falta de diligencia en el cumplimiento de las obligaciones,
es culpa contractual “.
Para Jorge Eugenio Castañeda, la culpa consiste en la falta de diligencia de una persona
en el cumplimiento de la obligación; la culpa resulta de la negligencia, imprudencia o
torpeza del deudor, quien incumple sin intención su obligación.
Según Angel Gustavo Cornejo, la culpa es “falta de diligencia, de previsión, de prudencia,
en la acción o en la abstención “.
Ya hemos expresado que, en la culpa, a diferencia del dolo, no hay intención de no
cumplir, no hay mala fe de parte del deudor. Hay simplemente una negligencia, una
acción (culpa in faciendo) u omisión (culpa innon faciendo ) no querida , pero que
obedece a la torpeza o falta de atención del deudor , pues tanto vale obrar contra derecho
o sin derecho , como dejar de obrar por lo que era debido.
El código civil peruano de 1936 definida la culpa, en el artículo 1322, como “la omisión de
aquella diligencia que exija la naturaleza de la obligación y corresponda a las
circunstancias de las personas, del tiempo y del lugar “. Esta regla teoría, sin embargo,
tan solo estaba destinada a dar pautas generales o líneas directivas al juez. Pues tocaba
a este, en cada caso apreciar si la acción u omisión del deudor contravenía la obligación
y, si lo hacía, decidir si la contravención obedecía a dolo o culpa de este. Las propias
decisiones judiciales difícilmente podían constituir un precedente valido para otros casos,
pues el criterio tenia necesariamente que variar de acuerdo con las nuevas circunstancias
de hecho que generalmente no habían sido planeadas ni discutidas ante los tribunales.
Todos son los autores que asimilan la responsabilidad por culpa a la que deriva del dolo,
pues si bien en ambos existe el factor de imputabilidad, en primera no hay intención
mientras que en el segundo sí.
Es más común, sin embargo, asimilar la culpa grave o culpa inexcusable al dolo incurre
en culpa grave quien por negligencia y sin intención no procede como cualquiera habría
procedido, quien actúa con una torpeza, abandono o descuido extremo.
Es verdad que el dolo tiene un carácter intencional mientras que la culpa por mas grave
que sea no lo tiene. Pero también es cierto que al ser generalmente borrosos los linderos
entre el dolor y la culpa inexcusable, en razón de que el factor determinante la intención
es un elemento psicológico, no asimilar ambos conceptos podría significar en la practica
aligerar significativamente la carga de responsabilidad del deudor que procede con
negligencia grave. Por ello la doctrina de la asimilación, de origen romano, corresponde al
estado actual derecho.
No es exacto, como afirma Josserand , que “ el dogma de la equivalencia es
singularmente frágil por que tiene a confundir la torpeza con malicia , la falta de atención
con la intención de perjudicar , la buena fe , en suma , se confunde con la mala fe.
La torpeza, en el caso de la culpa inexcusable, es de tal magnitud que se confunde con la
malicia; la falta de atención es tan notoria que se confunde con la intención de no cumplir,
la buena fe, es suma se confunde con la mala fe.
Por ello parece mas acertado el pensamiento de los hermanos Mazeaud, quienes señalan
que asimilar la culpa grave al dolo tiene por finalidad evitar “que el malvado se haga pasar
por imbécil”
Por tales razones el código civil peruano de 1984 no se limita a admitir la equivalencia
como lo hacía el código civil de 1936para el solo efecto de prohibir la dispensa anticipada
de responsabilidad del deudor cuando incumple la obligación por dolo o por culpa grave,
el código va mas lejos y equipara la responsabilidad por dolo o por culpa inexcusable. En
estos casos el renacimiento comprende tanto el daño emergente como el lucro cesante,
en cuanto sean consecuencia inmediata y directa de la inejecución de la obligación. en el
caso de la culpa leve el resarcimiento se limita al daño que podía preverse al tiempo en
que la obligación fue contraída.
EVOLUCION DE LA TEORIA DE LA CULPA
La teoría de la culpa nació en Roma.
Hasse en particular, señala que los romanos clasificaron la culpa en grave o lata en el
leve o levis, atribuyendo a esta última noción, a su vez las acepciones de culpa leve in
abstracto y culpa leve in concreto.
La culpa grave consistía en no poner los cuidados mas elementales, en la mas absoluta
falta de diligencia.
Culpa leve in abstracto era aquella en que incurría quien no prestaba los cuidados de un
bonus et diligens pater familias. se utilizaba, para saber si el deudor había incurrido en
culpa, un tipo abstracto de comparación, el del buen padre de familia, o sea el de una
persona de diligencia común.
El la culpa leve in concreto se usaba no un tipo ideal o abstracto para comparar, sino al
propio deudor. La imputabilidad del deudor se determinaba decidiendo si había puesto no
los mismos cuidados, había considerarse responsable. si el deudor, por el contrario, era
habitualmente era una persona muy cuidadosa y no había aportado, en el caso
específico, estos cuidados, debía considerarse responsable. Si el deudor, por el contrario,
era habitualmente descuidado, y procedía así en el caso específico, no debería
considerarse, no parece pues exacta la opinión de Raymundo Salvat cuando expresa que
la culpa leve in concreto era solo una atenuación de responsabilidad, porque la diligencia
in concreto podía ser superior a la comúnmente querida y se debía entonces.
Las reglas generalmente utilizadas en Roma para determinar la responsabilidad eran las
de la culpa grave a las de la culpa leve in abstracto. La culpa leve in concreto estaba
reservada para determinar la responsabilidad del depositario, de quien tenía una
obligación de custodia, ella se basaba y este era el sentido del principio Romano en la
confianza del depositante en el depositario.