100% encontró este documento útil (1 voto)
583 vistas21 páginas

Samhain: Tradición y Magia Celta

Samhain es una antigua festividad celta que marca el final del verano y el inicio del invierno. Los celtas creían que durante esta fecha, el velo entre el mundo de los vivos y los muertos se hacía más delgado, permitiendo que los espíritus regresaran y celebraran junto a sus seres queridos. Los rituales de Samhain incluían encender hogueras, dejar ofrendas de comida y vestirse con máscaras para ahuyentar a los malos espíritus o pasar desapercibido entre ellos. Much

Cargado por

Subook
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
583 vistas21 páginas

Samhain: Tradición y Magia Celta

Samhain es una antigua festividad celta que marca el final del verano y el inicio del invierno. Los celtas creían que durante esta fecha, el velo entre el mundo de los vivos y los muertos se hacía más delgado, permitiendo que los espíritus regresaran y celebraran junto a sus seres queridos. Los rituales de Samhain incluían encender hogueras, dejar ofrendas de comida y vestirse con máscaras para ahuyentar a los malos espíritus o pasar desapercibido entre ellos. Much

Cargado por

Subook
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA MAGIA

DE SAMHAIN
por Danapagana
SAMHAIN
INTRODUCCIÓN

Tengo que empezar diciendo que Octubre es mi época favorita y Samhain mi fiesta
favorita del año, con la llegada del otoño y su sol que ya no quema, y los días que
tienen un tono diferente de el de verano. Ya se empieza a notar como menguan
los días, se nota a los animales muy activos en los campos y bosques, el paisaje
empieza a cambiar a mi al rededor y lo que más me gusta son las hojas multicolor
de los árboles que forman preciosas alfombras mullidas y crujientes. Llegan por
fin los días de lluvia y viento que limpian juntos el ambiente y remueven las
energías estancadas. Empezamos a sentir ya el apremio por preparar las cosas
para el invierno: hacemos limpiezas profundas de las casas, hacemos cambios de
armario, los que vivimos en el campo recogemos la cosecha de lo que hemos
plantado y hacemos conservas para que nos duren durante el invierno... En mi
tierra, Asturias, hacemos y bebemos sidra dulce, comemos frutos secos de
temporada como avellanas o castañas asadas, hacemos multitud de platos con
manzanas. Y los días de más frío, encendemos fuego para calentarnos, pero
también para compartir con la familia y amigos y estar juntos. Para mí es la mejor
época, porque aún podemos salir fuera y disfrutar de la naturaleza de una forma
agradable, pero también disfrutamos del interior más confortable.

EL ORIGEN DE SAMHAIN

Es una festividad muy antigua, tanto que se pierde en el tiempo. Aunque se dice
que surgió con los celtas, es mucho anterior. Se considera una de las formas más
tempranas de expresión espiritual o religiosa. En todas las culturas y en todas las
épocas ha habido un culto a los muertos, con sus correspondientes días
señalados, ofrendas, ritos, simplemente ha ido cambiando con el paso de los
siglos adaptándose a la época y evolucionando según las creencias de ese
momento. Sus orígenes tal y como nos han llegado, se remontan a una Irlanda
antigua, de hace unos 3000 años, y no se celebraba siguiendo el calendario
gregoriano, si no la luna llena del mes de Octubre o de Noviembre, dependiendo
de cuál estaba más cercana al final de esta última cosecha. Los pueblos celtas
conmemoraban la recogida de sus cosechas a finales del mes de octubre y hacían
diferentes ritos y ceremonias para dar la bienvenida al año nuevo Celta.
‘Samhain’, significa el final del verano, y en estos rituales los celtas le daban la despedida al dios del
Sol, Lugh, ya que los días se acortan y va ganando terreno la oscuridad y el frío, llegando la época
oscura del año. La última cosecha ya se ha recogido y es el momento de descansar antes de volver a
empezar el ciclo, así que Samhain es el final del año celta y se celebraba como tal.
Durante esta noche, la línea que separa el mundo de los vivos y de los muertos desaparece, y es el
momento en el que los espíritus pueden campar a sus anchas de nuevo en este mundo. Los celtas
creían que los espíritus volvían al mundo de los vivos durante este tiempo, por lo que para
ahuyentarlos solían utilizar máscaras y otros elementos que los espantaban y prendían grandes
hogueras para ahuyentarlos. Entre los ritos que se celebraban estaban los de dejar comida a modo de
ofrenda y encender velas para guiar a las almas de los muertos a que encontraran el camino hacia la
luz. Esto explica la actual tradición del recorrido que hacen los niños disfrazados por los hogares en
búsqueda de alimentos dulces y los faroles de calabazas a modo de decoración.

Había algunas costumbres con la intención de dar la bienvenida a espíritus y otras para espantarlos,
todo según el tipo de espíritu que fuese. Por ejemplo, en relación con los espíritus malignos o sluagh,
había un baile en el que los bailarines llevaban máscaras que representaban a los muertos. Al acabar
ese baile, los bailarines se dedicaban a perseguir a las gentes hasta que les entregaban una manzana o
algún otro regalo.
Para la religión celta, la muerte era vista como una liberación de la vida terrenal. Según la vida que se
hubiese llevado, o los méritos ganados, al morir se accedería a alguno de los diferentes mundos o
dimensiones. Sin embargo, algunos muertos son rechazados por los dioses y condenados a no acceder
a ningún mundo ni tener descanso. Éstos son los llamados sluagh o espíritus malignos que vagan en
grupo e intentan poseer a los vivos.

Para evitar ser poseídos, en las casas no se encendía ningún fuego,


permanecían frías y a oscuras mientras ellos pasaban la noche junto
a las hogueras que los protegían. Incluso algunas casas se
adornaban con objetos que representasen la muerte, o con hongos y
plantas venenosos que repelían los espíritus malignos. También era
costumbre vestirse con ropas fúnebres y máscaras para hacerse
pasar por uno de ellos y no llamar la atención de los muertos.
A pesar del miedo a los malos espíritus, la naturaleza de esta festividad no es la tristeza por las
personas que se han ido, es el recuerdo y el festejo de su vida, de su compañía y sus logros. Tiene
espíritu de reencuentro, el reencuentro con nuestros seres queridos fallecidos.
Samhain es una fiesta con una energía muy intensa y desde semanas antes de la fecha se pueden
sentir cambios al rededor, podemos sentir que no estamos solos. En estos días el velo que separa los
mundos de los vivos y los muertos prácticamente desaparece, y los espíritus de los fallecidos pueden
traspasar la frontera a esta realidad. Antiguamente la gente temía que los malos espíritus les
atormentaran o les hiciesen daño, por eso tomaban medidas para protegerse al mismo tiempo que
honraban a sus difuntos. Tan importante era uno como lo otro.

SAMHAIN EN LA PENÍNSULA IBÉRICA

Aunque algunas personas protesten por celebrar esta festividad diciendo que es una costumbre
extranjera, antes del famoso Halloween americano, en la península ibérica ya se asociaban las
calabazas a la muerte. Se dejaban secar y se hacían máscaras para ciertos ritos ceremoniales. También
se vaciaban, junto con nabos, se les hacían ojos y bocas y se les encendía una vela dentro para invocar
a los espíritus protectores.
Además de las calabazas o nabos, en algunas comunidades se utilizaban calabacines, ollas o botijos
con velas en su interior a modo de faroles. Estos faroles se llevaban a los cementerios en una
procesión para guiar a los muertos, con sonido de campanas para alejar a los malos espíritus.
La noche de Samhain también se encendían hogueras para protegerse, y en ellas quemaban todo lo
que estuviese roto o ya no sirviera, muebles que no se pudiesen reparar ni dar otro uso, restos
inservibles de la cosecha, etc.
Durante ese día, las hadas (o la xanas en asturias) podían tomar maridos mortales y se abrían todas
las grutas de las hadas para que cualquier mortal que fuera lo suficientemente valiente pudiera echar
un vistazo en aquellos dominios, para admirar sus palacios llenos de tesoros, aunque debo decir que
pocos se aventuraban voluntariamente en aquel reino encantado, bien por respeto, bien por terror.
En mi tierra, Asturias, y en otros sitios de España, esa noche se cenaban castañas asadas junto a las
hogueras (el maguestu, que también se puede encontrar en otras comunidades con nombres como
castañada, moragá, magosto, calbote o gaztainerre). Las castañas asadas sobrantes, se dejaban en el
suelo como ofrenda a los muertos.
A pesar del miedo a los malos espíritus, la naturaleza de esta festividad no es la tristeza por las
personas que se han ido, es el recuerdo y el festejo de su vida, de su compañía y sus logros. Tiene
espíritu de reencuentro, el reencuentro con nuestros seres queridos fallecidos.
Samhain es una fiesta con una energía muy intensa y desde semanas antes de la fecha se pueden
sentir cambios al rededor, podemos sentir que no estamos solos. En estos días el velo que separa los
mundos de los vivos y los muertos prácticamente desaparece, y los espíritus de los fallecidos pueden
traspasar la frontera a esta realidad. Antiguamente la gente temía que los malos espíritus les
atormentaran o les hiciesen daño, por eso tomaban medidas para protegerse al mismo tiempo que
honraban a sus difuntos. Tan importante era uno como lo otro.

Son frecuentes los rituales destinados a guiar a los espíritus. En el “Ritual de las Ánimas” gente
enlutada se dirigía a los cementerios portando velas o faroles, mientras alguien hacía sonar una
campanilla. El caminar suele ir acompañado de rezos o cánticos .

En numerosos lugares se cuentan leyendas acerca de procesiones de espíritus que vagan en la noche.
En Galicia y otras zonas del norte se habla de la Santa Compaña, en Asturias es la Güestia, en Castilla
está la Estantigua, en las Hurdes, en el norte de Cáceres, el Corteju de Genti de Muerti.
Aunque el aspecto de la Compaña varía según la tradición de diferentes zonas, la versión más
extendida afirma que está formado por una comitiva de almas en pena vestidas con túnicas negras
con capucha que vagan durante la noche.
Esta procesión de ánimas forma dos hileras, van envueltas en sudarios y con los pies descalzos. Cada
fantasma o espíritu, lleva una vela encendida y su paso deja un olor a cera en el aire. Al frente de esta
compañía fantasmal se encuentra un espectro mayor llamado Estadea.
La procesión va encabezada por una persona viva portando una cruz y un caldero de agua bendita
seguido por las ánimas con velas encendidas, no siempre visibles, percibiéndose su presencia en el
olor a cera y el viento que se levanta a su paso.
Esta persona viva que precede a la procesión puede ser hombre o mujer, dependiendo de si el patrón
de la parroquia es un santo o una santa. También se cree que quien realiza esa "función" no recuerda
durante el día lo ocurrido en el transcurso de la noche, y únicamente se podrá reconocer a las
personas penadas con este castigo por su extremada delgadez y palidez. Cada noche su luz será más
intensa y cada día su palidez irá en aumento. No les permiten descansar ninguna noche, por lo que su
salud se va debilitando hasta enfermar sin que nadie sepa las causas de tan misterioso mal. De esta
forma, están condenados a vagar noche tras noche hasta que mueran u otro incauto sea sorprendido,
el cual pasa a sustituirlo.
Caminan emitiendo rezos (casi siempre un rosario), cánticos fúnebres y tocando una pequeña
campanilla, y a su paso cesa previamente todo ruido de animales en el bosque: solo se escuchan unas
campanas. Se dice que los perros anuncian la llegada de la Santa Compaña aullando en forma
desmedida y que los gatos huyen despavoridos.
Se cuenta que no todos los mortales poseen la facultad de contemplar la "Compaña". Elisardo Becoña
Iglesias, en su obra La Santa Compaña, el Urco y los Muertos, explica que según la tradición tan solo
ciertos "dotados" poseen la facultad de verla: solo los niños a quienes el sacerdote, por error, ha
bautizado usando óleo de los difuntos, poseen de adultos la facultad de ver la aparición. De otra
forma, sólo podremos sentirla o intuirla.
Para librarse de la maldición de sumarse a la peregrinación de la Santa Compaña debe dibujarse en el
suelo un círculo y entrar en él o bien acostarse boca abajo, o llevar una cruz encima, rezar sin
escuchar los cánticos de la Santa Compaña o bien salir corriendo sin mirar atrás. En mi caso siempre
oí que el círculo debía de hacerse con una vara de avellano.
Aunque todas las versiones de la leyenda coinciden en considerarla anunciadora de muerte, hay
distintas variantes. En la mayoría realiza sus apariciones de noche, pero en algunos casos se habla de
salidas diurnas. En otras versiones se cuenta que la procesión transporta un ataúd con una persona en
su interior, que sufre una maldición, siendo su cuerpo astral el que yace en el mismo. Se pueden
aparecer en diferentes lugares, pero predominan en las encrucijadas y hay fechas concretas en las que
se dice se registra una mayor incidencia de apariciones. Por ejemplo, la noche de todos los Santos
(entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre) o la noche de San Juan (24 de junio).

En Asturias se denomina la Güestia, y se alude a ella también con la denominación apotropaica la bona
xente o "buena gente". Consiste en una procesión de personas encapuchadas que se acerca a la casa
de un enfermo moribundo y tras dar tres vueltas en torno a ella, el enfermo muere. Normalmente se
trata de aparecidos que conoce el moribundo, por lo que parece emparentarse con la leyenda celta de
la banshee irlandesa. Se dice que van exclamando: "Andai de día que la nuechi ye mía" ("Andad de día,
que la noche es mía"). Y se cuenta el relato de una mujer que salió de su casa por castañas, pensando
que ya era de día, y un miembro de la procesión le dijo que era su padrino, entonces ya muerto, le
tendió la vela encendida, la cogió y, al cabo de unos días, enfermó y murió.

En Zamora se la denomina La Estadea y es una mujer que vaga por los caminos y los cementerios. No
tiene rostro y huele a la humedad de los sepulcros. Sólo se aparece a aquel que va a morir.

En la ciudad de Ayamonte la tradición habla de una procesión de almas en pena, que vagan por las
calles una madrugada al mes. La procesión va precedida de una llamante que es el único que es visible
para el resto de las personas, y alerta con su vestimenta, sus rezos y portando un inciensario al resto
de los mortales de que la santa compaña se acerca. Ésta va formada por una serie de almas en pena,
algunas de las cuales cumplen algún tipo de penitencia por sus pecados. Esta procesión de almas no
es visible pero si se oyen sus lamentos y se huelen sus velas y cirios. Cuando alguien desaparecía en la
zona de Ayamonte, se decía que se lo había llevado la Santa Compaña. De esta se podía salir solo si se
había cumplido la pena o "engañando" a algún pecador; si un alma en pena encontraba a un pecador
durante la procesión, se le hacía visible y podía convencerlo de que le sostuviera la vela o el cirio, si
conseguía convencerlo este ocupaba su lugar y el alma en pena quedaba libre. La única forma de
librarse era no salir de casa, o si se estaba en la calle entrar en un lugar santo, como una iglesia,
cementerio o convento.

Podemos deducir de todas estas leyendas que la Santa Compaña se parece mucho a la Cacería Salvaje
presente en distintas formas en la zona norte, occidental y central del continente Europeo, un grupo
fantasmal o sobrenatural de exploradores o guerreros ataviados con indumentaria de caza o guerra y
acompañados de caballos, perros rastreadores, monstruos, etcétera, comandado por una figura
mitológica, en una desenfrenada persecución a través de los cielos, a lo largo de la tierra o por encima
de ella. Los Cazadores eran muertos, almas perdidas, deidades o espírirtus de ambos sexos (a veces
valkirias o elfos, dependiendo de la zona), a menudo liderados por una figura asociada con Odín en las
leyendas germánicas.
Ser testigo de una cacería salvaje era visto como un presagio de alguna catástrofe venidera, como una
plaga o una guerra, o, en el mejor de los casos, de la muerte de aquel que la presencia. ​L as personas
que estuviesen en el camino o se encontrasen con la cacería, podían elegir entre dos opciones:
arrojarse al suelo y sentir cómo las gélidas patas de los animales le pisaban la espalda, o dejarse llevar
por la partida de caza, corriendo el riesgo de ser depositado lejos de su casa o morir durante la furiosa
embestida y pasar a ser otro integrante de la misma.​ También se creía que quienes se cruzaran con la
cacería podían ser arrastrados al inframundo o al reino de las hadas.​ Otros creían que los espíritus de
las personas podían ser sacados de sus cuerpos durante el sueño para participar en la cabalgata.

Deducimos también entoces que la Santa Compaña suele aparecer para reclamar el alma de alguien
que morirá pronto. La leyenda cuenta que quien recibe la visita de la Compaña morirá en el plazo de
un año; para reprochar a los vivos las faltas o errores cometidos, si la falta es especialmente grave, el
mortal que la ha cometido podría recibir la visita de la Compaña para que la encabece, condenándolo
así a vagar hasta que otro mortal le reemplace; para anunciar la muerte de un conocido del que
presencia la procesión, o para cumplir una pena impuesta por alguna autoridad del más allá.
Contar la leyenda supone también una protección contra esta procesión de no muertos, así como abrir
los brazos en cruz y pronunciar Jesucristo cuando le vayan a dar la cruz o responder "Cruz ya tengo"
cuando el vivo que lleve la cruz intente dar la cruz, diciendo "te toca a ti" o "toma tú".
Llevar los brazos cruzados. Llevar las dos manos ocupadas, con una piedra, un palo, etc.
Cuenta la leyenda que la Santa Compaña no tendrá el poder de capturar el alma del mortal que se
cruza con ella si este se halla en los peldaños de algún crucero de los situados en los cruces de
caminos o si porta una cruz consigo y logra esgrimirla a tiempo. Dibujar con tiza un círculo en el suelo
y meterse dentro mientras la Santa Compaña pasa o, como decíamos antes, hacer un círculo en el
suelo con la vara de avellano y meterse dentro y no salir hasta que haya desaparecido de la vista.

Dependiendo de la zona, se recogen diferentes tradiciones y formas de celebrar este festejo. Es muy
interesante investigar sobre la comunidad de cada uno.

Voy a hablar aquí también de algo que me parece muy interesante y que en mi opinión tiene mucho
que ver con el “Ritual de las Ánimas” (aunque no haya encontrado ninguna fuente que lo confirme) y
son las Danzas Macabras que se hicieron muy populares en la Edad Media, pero que vienen de muy
antiguo. Estos ritos ancestrales en torno a las ánimas, con bailes con esqueletos fueron frecuentes,
como ya he dicho, en la Edad Media en toda la península. El origen de la Danza de la Muerte es muy
discutido, los precedentes más antiguos los encontramos en los esqueletos danzantes del Budismo o
incluso en la cultura griega y romana. Durante la Edad Medieval, esta danza macabra cobró auge
debido a que fue una época que se caracterizó por hambrunas y pandemias y fue en ese tiempo
cuando surgió una corriente que preparaba a las personas para el "bien morir", considerando la vida
humana como un camino a la vida eterna celestial. La muerte era temida, pero también estaba
presente en conversaciones y representaciones como parte de la vida.
Las danzas de la muerte también se representaron en obras, como una sátira social que ve a la
figura de la muerte como el elemento que unifica los hombres, sin tener en cuenta su edad,
sexo, raza, economía o clase social a la que pertenece.
Aunque no ha llegado esta costumbre hasta nuestros tiempo, las hemos descubierto a través
de diversas obras representativas y escritas en las que representaban a una serie de
personajes vivos que bailaban con muertos. Estas figuras estaban acompañadas por textos
dentro de filacterias, textos que se refieren a la brevedad de la vida y de los placeres. Todos
tenemos que pasar por el trance de la muerte, desde el rey o el papa hasta el campesino más
humilde. La muerte les recuerda que los goces mundanos tienen su fin y que todos han de
morir. En la península ibérica la primera fuente escrita conocida es un manuscrito de 1400: la
Dança General castellana, que se atribuye a un monje benedictino de san Juan de la Peña.

Esto no tiene nada que ver con Samhain, pero sí tiene que ver con la visión de la muerte en
Europa y me pareció interesante, así que lo incluyo en este apartado y es que en el arte se
codificó la imagen del triunfo de la Muerte como un esqueleto que siega la vida de los
hombres con una guadaña . Este atributo se explica como consecuencia de la observación de la
vida agraria, en la que se usaba la hoz para segar las espigas de cereal, que debe cortarse con
cuidado para que no se pierda la semilla, mientras que el heno se segaba con violencia y
rápidamente con la guadaña porque lo importante era acumular la mayor cantidad posible de
hierba a fin de poder usarla como alimento del ganado durante el invierno. También se cree
que los atributos de la hoz y la guadaña fueron asimilados por la iconografía medieval de la
Muerte directamente de la iconografía del dios griego
Cronos el Titán, la divinidad asociada al paso del tiempo, benefactor de la humanidad por
haberle enseñado, junto a su esposa Rea, el arte de la agricultura del cereal. En origen, el
atributo más habitual en la iconografía de ambas deidades paganas fue la hoz de pedernal,
transformada en hoz común de metal hasta convertirse finalmente en una guadaña. Como
Cronos devoraba a sus hijos para no ser destronado por ellos, desde la Antigüedad Clásica fue
considerado una deidad de la muerte y la oscuridad, y la larga, estas asimilaciones explicarían
por qué el atributo de la guadaña se mantuvo, reinterpretado como herramienta con la que
segar violentamente la vida, en la iconografía medieval y moderna de la Muerte. Estas
herramientas fueron despojadas de la visión positiva con que en la Antigüedad habían sido
asociadas a la enseñanza o aprendizaje de la agricultura.

Como anécdota curiosa, os contaré que el verbo to rip es segar hierba con violencia usando la
guadaña en lenguas germánicas e inglesas, generándose un juego de palabras con el latino RIP
que encontramos en las lápidas, requiescat in pace (descanse en paz).
Celebraciones
Hay muchas formas de celebrar esta festividad, como esculpir calabazas (o nabos!) para hacer
faroles que alejen a las entidades no deseadas pero dejen acercase a nuestros antepasados.
Estos se vacían para poder encender la vela dentro, se le esculpen caras terroríficas para
ahuyentar a los espíritus no deseados y se colocan afuera, a la entrada de la casa. La calabaza
es una gran protectora, incluso se pueden guardar las semillas con ese propósito para rituales
de protección.

Celebraciones
Hay muchas formas de celebrar esta festividad, como esculpir calabazas (o nabos!) para hacer
faroles que alejen a las entidades no deseadas pero dejen acercase a nuestros antepasados.
Estos se vacían para poder encender la vela dentro, se le esculpen caras terroríficas para
ahuyentar a los espíritus no deseados y se colocan afuera, a la entrada de la casa. La calabaza
es una gran protectora, incluso se pueden guardar las semillas con ese propósito para rituales
de protección.

Podemos decorar nuestro altar, si tenemos, o nuestra casa con cosas relacionadas con este
día: calaveras, esqueletos, calabazas... Si dáis un paseo por la naturaleza, cosa que os
recomiendo hacer durante los días anteriores, podéis recoger hojas secas de colores variados,
frutos secos, ramitas caídas, cualquier cosa que llame vuestra atención y esté relacionado con
el otoño y samhain.
Éste es el mejor día para hacer jabones, velas, rituales, talismanes o amuletos, etc. que estén
enfocados en la protección o la limpieza energética. Os recomiendo hacer varios este día para
todo el año, porque tendrán más poder y además no tendréis que preocuparos de si tenéis
tiempo de hacerlos o si estamos en la fase lunar adecuada o cualquier otro inconveniente que
pueda surgir. Por ejemplo podéis hacer varias velas para rituales de limpieza, jabones de
despojo para todo el año, un talismán o amuleto súper poderoso....
Esta noche podéis cocinar platos típicos que os diré en otro apartado y disfrutar en familia o
con amigos ya que es un momento estupendo para reunirse y hacer preguntas a los mayores
sobre cómo eran estos antepasados que murieron ya hace tiempo y no recordamos bien o que
ni si quiera llegamos a conocer.
Hay más formas de celebrar esta fecha tan bonita, y la que más me gusta es la Cena Muda.
LA CENA MUDA

Esto es algo que yo desconocía y que empecé a incluir en mi vida hace unos años y os puedo
asegurar que es una experiencia maravillosa y única.

La Cena Muda consiste en que la noche de Samhain, a la hora de la cena, se coloca un lugar en
la mesa para nuestros difuntos. Se les pone de todo ya que están invitados a la cena como si
fueran de carne y hueso: asiento, plato, cubiertos, servilleta, bebida y comida. Se cocina algo
que les gustase mucho a alguno o varios de los difuntos o una receta que se hiciese a menudo,
tal vez una receta familiar que haya pasado de generación en generación.
Durante la cena el tema de conversación va sobre ellos, se les recuerda, se cuentan anécdotas,
historias, se brinda por ellos. Es como si fuera un ritual en el que la comida son las ofendas,
hablar sobre ellos es la invocación y tiene que hacerse con mucho respeto. La comida de su
plato se deja toda la noche en la mesa, así como el asiento y los utensilios, y al día siguiente, la
comida se deja fuera de casa. Si no vivís en el campo, se lleva a una zona verde cercana.
Puedo aseguraros que notaréis cosas. Probadlo y me decís.

Ya sabéis si habéis estado en anteriores talleres de la Rueda del Año, que suelo hablar siempre
de los dioses relacionados con cada festividad. Pero en este caso, me he querido centrar en el
culto a los ancestros. Aún así os voy a decir algunos nombres por si quisiérais hacer alguna
ofrenda o conocerlos mejor. Incluyen los dioses de la fertilidad, de la cosecha, de la tribu, de la
Muerte y los guardianes del Otro Mundo como dioses más venerados durante ese tiempo.
Dagda, Morrighan, las Matronae, Taranis, Esus, Sucellos, Cernunnos, Cathubodua, Hécate,
Ataecina, Neftis, Hela, Freyja, Anubis, Hades, Odín, Osiris, Plutón, Hermes, Perséfone,
Deméter..... Y muchos más
HONRANDO A LOS ANTEPASADOS

Lo primero que debemos saber es que nuestros ancestros no son sólo nuestros parientes
fallecidos. Hay otro tipo de ancestros que debemos conocer. Los ancestros terrestres son los
antepasados del lugar, espíritus de aquellos que han vivido y muerto en la misma zona
donde vivimos, por ejemplo personas que hayan vivido en nuestra casa anteriormente, o en
el terreno sobre el que está construida. Sus cuerpos se han descompuesto y se han
convertido en uno con el mundo natural y actúan como guardianes de la tierra y es
importante conocerlos a través de la historia del lugar. Los ancestros espirituales son los
espíritus de otros practicantes mágicos o brujos que han recorrido este sendero antes que
nosotros y que puede incluir personajes famosos de la brujería. Ellos pueden ayudarnos en
nuestro crecimiento espiritual.
Si no podéis encontrar ninguna información sobre vuestros ancestros, podéis honrarlos en
un sentido general, e ir conociéndolos a medida que vayáis trabajando con ellos.
Para empezar a trabajar con los ancestros podéis empezar con lo más fácil que suele ser los
familiares, explorando la genealogía de la familia. Podéis hablar con parientes y preguntarles
sobre sus padres, abuelos, tíos... Que os cuenten un poco su vida o su historia.
En cuanto a los antepasados terrestres se puede buscar información en la biblioteca local, el
ayuntamiento, páginas web... Incluso preguntando a los vecinos sobre los dueños anteriores
de la casa o terreno, la historia del pueblo o ciudad, etc.
Más complicado es saber sobre nuestros ancestros espirituales, ya que requerirá
seguramente de canalizaciones.

Ahora, para poder honrarlos debéis preparadles un altar. Debéis de limpiar primero el
espacio sagrado donde lo váis a colocar. Os dejo una receta en otro apartado de un vinagre
para este uso, pero podéis utilizar vinagre de manzana o zumo de limón simplemente.
También hay que consagrarlo a nuestros ancestros. Podéis ogrecerles una oración mientras
estáis limpiando el espacio, como por ejemplo: “Dedico este espacio a aquellos cuya sangre
corre a través de mi. Mis padres y madres, mis abuelas y abuelos, mis parientes y mi clan,
mis guías y tutores, los sabios que caminaron antes que yo y aquellos cuyos espíritus
ayudaron a moldearme. Lo dedico también a los espíritus del territorio en el que vivo y soy”.
El altar no tiene que ser muy grande, debemos de poner un paño, generalmente de tela
blanca y de tejido natural. Podemos poner fotografías, pertenencias de parientes fallecidos,
como joyas, diarios, cartas, artículos religiosos (rosarios, biblias), medallas o insignias, llaves
o sus cenizas. Si no conserváis ninguna pertenencia suya, podéis escribir su nombre en un
papel. Como ofrendas podéis ponerles cosas que les gustase, como su marca preferida de
tabaco, café, sus flores favoritas, su perfume preferido, dulces, su comida favorita... Se les
pone también un vaso de agua y una vela blanca. Podéis escribirles una carta y dejarla en el
altar. Esto es algo muy emotivo y muy bonito y también os lo recomiendo.
Si queréis trabajar con vuestros ancestros de contínuo (que en realidad es lo más
conveniente si seguís un camino espiritual, ya que es el lugar donde van a acudir cuando los
llaméis para trabajar con ellos, pedirles consejo y demás) y no solamente en esta fecha en
particular, todas las lunas nuevas se atiende el altar, se ponen flores, ofrendas y agua.
También en sus cumpleaños o fechas especiales para ellos o cuando queráis trabajar o
comunicaros con ellos.
También es recomendable que tengan su propio altar, aunque confieso que yo hasta hace
poco sólo tenía un altar para todo, pero si lo tenéis así, en cuanto podáis separad cada cosa
a su sitio porque os facilitará mucho la conexión.
Lo más importante esta noche es dejarles una vela blanca, sólo una, en la ventana más
cercana a la puerta de entrada o al altar de los ancestros. Ni que decir tiene que toméis
medidas de seguridad para que no haya un incendio. Esta noche las energías pueden mover
cosas y la vela puede caerse y provocar una catástrofe. Si no pensáis quedaros toda la noche
en vela como se hacía antiguamente, y no podéis vigilarla, tomad precauciones. Esta vela se
pone para que nuestros antepasados encuentren el camino a nuestra casa.
Debo decir aquí que no es obligatorio honrar a todos los antepasados. A veces hay fallecidos
que no fueron precisamente buenas personas y que nos puede causar malestar incluirlos en
nuestra práctica, pero también podemos verlo como un beneficio curativo, sanando el dolor
que han causado y reparando nuestras relaciones con ellos. Eso queda a vuestra elección.

ESPERANDO VISITA

Como ya hablamos antes, Samhain es una fiesta relacionada con los muertos, el velo se
vuelve tan fino esta noche que tenemos la oportunidad de contactar o sentir a nuestros
fallecidos, por lo que es una noche especial para las mancias, así que sacar los tarots, los
oráculos, péndulo o lo que utilicéis, pero por favor, preguntad cosas serias (no preguntéis
por el cucaracho). Es momento de pensar en nuestros difuntos, en como se sienten, si están
en paz, si necesitan algo, si quieren decirnos algo o darnos algún consejo.

Podéis hacer una infusión suave de milenrama y artemisa para potenciar los dones y la
conexión con los difuntos. Podéis tomarla por la mañana para poder trabajar con vuestras
herramientas adivinatorias o antes de acostarse para soñar con vuestros difuntos.

Por su puesto, siempre que vayáis a contactar con el otro mundo debéis protegeros, os
recomiendo que tengáis un amuleto o talismán para este propósito, además de limpiar el
espacio sagrado y limpiaros vosotros mismos.

Otra cosa que os recomiendo es que tengáis mucho respeto y que lo hagáis todo con amor.
Veréis como esta noche mágica sentís a los vuestros cerca y os va a emocionar. Tened la
mente abierta y estad atentos a las señales.
CORRESPONDENCIAS

Símbolos: Manzanas, gatos negros, escobas, calabazas, calaveras, calderos, hoces

Flores: crisantemos, lirios, malvas, pensamientos, amapolas, claveles, siemprevivas, lilas,


astromelias, rosas, gladiolos

Hierbas: menta, salvia, tomillo, milenrama, angélica, anís estrellado, artemisa, pimienta de
Jamaica, salvia, calabaza, manzano, muérdago, mandrágora, salvia, hojas de roble, ciprés,
granado, malva, ajo, romero, castaño, avellano tejo, estramonio, datura, etc.

Piedras: Negras como la obsidiana, el onix, la turmalina negra, cornalina, azabache, también la
amatista

Inciensos y aceites: incienso, tomillo, albahaca, lila, clavo de olor, alcanfor, menta

Colores: tostados, amarillos, dorado, plateado, naranja, rojo, negro, blanco gris, marrón

Comidas: tarta de calabaza, galletas o pan de jengibre, pan de maiz, pastel de la calabaza,
remolachas, nabos, avellanas, granadas, manzanas, castañas, calabazas, nueces, tubérculos,
últimos frutos de la cosecha, carne de vaca, carne y platos de caza

Bebidas: sidra, té, vino, bebidas especiadas, sidra dulce, mosto, zumos, tes otoñales

Dioses: aquellos asociados al Inframundo, a la muerte y a la cosecha, dioses ancianos, Hecate,


Carlin, Edda, Pamona, Crobh Dearg, Lilith, Psique, Morrigan, Arawn, Dis, Cronos, Xocatl, Woden,
Plutón, Hades, Nefertum y los que hemos dicho anteriormente

Velas: negras, naranjas, blancas

Decoración del altar: granadas, calabazas, frutos otoñales, flores (crisantemos), maíz, heno,
calabacines, nueces, manzanas, bellotas, fotos de personas difuntas que se echen de menos

Simbolismo: misterios oscuros, muerte, renacimiento

Animales: búho, cuervo, gato, araña, murciélago, sapo, serpiente

Actividades: honrar a los ancestros, adivinación, necromancia, cruce de cerco, trabajo de


sombras, rituales de protección, fabricación de amuletos, etc.
RECETAS

Voy a dejaros algunas ideas para la cena de Samhain:

Sopa de manzana, almendras y curry (está deliciosa)

Ingredientes:

• 60 g de manzana verde en cubitos


• 400 ml de nata de montar
• 30 g de polvo de almendras
• 200 g de manzana verde picada
• 150 ml de caldo de pollo
• 100 ml de leche de coco
• 250 ml de vino blanco
• 100 g de mantequilla
• 1 cebolla
• 50 g de curry
• 1 hoja de laurel
• 20 g de sal
• 1 diente de ajo
• un ramillete de tomillo

Sofreíd con mantequilla el ajo y la cebolla. Agregad los 200 g de manzana verde, pero sin cáscara y
añadid el vino blanco. Dejad evaporar el alcohol. Integrad el caldo de pollo y enseguida la nata, la
leche de coco, el laurel el tomillo y el curry. Dejad hervir hasta que reduzca la mezcla; sazonad,
licuad y por último, colad. Decorad con polvo de almendra y los cubos de manzana verde.
Crema de calabaza

Ingredientes:

• 400 gr de calabaza
• 1 patata (200 gr)
• 2 zanahorias
• 1 puerro
• 2 cucharadas de aceite de oliva
• agua
• sal
• nuez moscada (opcional)

Ponemos 2 cucharadas de aceite de oliva en una cazuela al fuego. Pelamos la calabaza y la


cortaremos en trozos grandes. Pelamos las zanahorias y las cortaremos en rodajas también
grandes. Limpiamos el puerro bien para retirar toda la suciedad y lo cortamos en rodajas. Por
último, pelamos la patata y la troceamos como para guisar, cascándola con ayuda de un cuchillo.
Introducimos las verduras en la cazuela y añadimos sal al gusto. Las rehogamos bien y luego
añadimos abundante agua (mínimo que las cubra) o caldo de verduras. Yo suelo añadir bastante
agua porque luego aprovecho el caldo restante para hacer sopita de verduras. Dejamos cocer
durante 25 minutos a fuego medio tapado, hasta que las verduras estén blandas. Retiramos la
cazuela del fuego y colamos el caldo sobrante, si lo queremos para sopa, junto con un par de trozos
de cada verdura que trituraremos en el caldo para darle fondo; y el resto, lo trituramos todo con la
batidora eléctrica hasta que quede una crema fina. Rectificamos de sal y a mi me gusta ponerle un
poco de nuez moscada, pero es opcional. A la hora de servir la crema de calabaza, podemos
añadirle otros ingredientes para decorar como un poco de pimentón dulce, unas pipas de calabaza,
un chorrito de aceite de oliva o un poco de nata. Otro ingrediente que queda muy bien en todas las
cremas son los costrones de pan frito.

Pan de Calabaza

Ingredientes:

• 400 g de harina de fuerza


• 325 g de calabaza cocida
• 100 g de nueces
• 1 cucharadita de sal
• 1 cucharada de azúcar moreno
• 30 ml de aceite de oliva
• 1 pizca de nuez moscada
• 1 chorrito de agua
• 20 g de levadura fresca

Cocemos la calabaza, mejor al vapor para que suelte más el jugo. Después, la escurrimos y
trituramos hasta formar un puré denso. Mientras se enfría, tamizamos la harina y agregamos la sal.
mezclamos, y agregamos a la amasadora, o al bol donde lo vayamos a amasar. Agregamos la
calabaza y una pizca de nuez moscada. Mezclamos a velocidad suave y agregamos la
levadura, que habremos disuelto en el chorrito de agua templada. Comenzamos a amasar y
agregar en forma de hilo, el aceite de oliva. Amasamos unos 15-20 minutos, hasta que
tengamos una masa que se despega de las paredes. Si está demasiado pegajosa,
agregaremos un par de cucharadas de harina y amasaremos un poco más. Amasamos unos
minutos, en una superficie de trabajo, ligeramente aceitada, y cuando obtengamos una masa
lisa y elástica, la pondremos en un bol untado con aceite y cubrimos con papel film, también
untado en aceite. Dejamos levar 2 horas o hasta que duplique su volumen. Una vez ha
duplicado su volumen, desgasificamos la masa y la amasamos ligeramente, la dejamos
reposar unos 5-10 minutos para luego trabajar la masa. Pasados diez minutos, estiramos la
masa con los dedos y la cubrimos con nueces troceadas, después la plegamos hasta formar
una bola. Volvemos a estirarla y a cubrirla con más nueces. Amasamos ligeramente para que
se integren las nueces y formamos una bola. Ahora vamos a darle forma de calabacita, para
ello vamos a engrasar con aceite un cordel alimentario, especial para asar carnes o para
albardar. Después lo pasamos por la bola atandolo haciendo una cruz, y después, pasando el
cordel otra vez formando un total de 8 porciones. Podéis ponerle de rabillo una ramita de
canela que además le dará un toque especial. Redondeamos un poco la bola y la colocamos
en una bandeja de horno ligeramente aceitada y espolvoreada con harina. Cubrimos la bola
de masa con papel film, untado un poco con aceite, para que no se pegue la masa, y dejamos
levar 30 minutos. Mientras esperamos el levado, precalentamos el horno a 240ºC y
colocando una bandeja con agua en el nivel más bajo del horno. Esto ayudará a crear la
corteza. Una vez haya levado, rociamos el pan con agua, con la ayuda de una botella de spray
o difusor, y metemos al horno 50 minutos a 200ºC , si se desea una corteza muy crujiente,
abrir el horno cada 15-20 minutos y rociar con un poco de agua. Una vez esté a nuestro
gusto, ponemos el pan sobre una rejilla, y con cuidado quitamos los cordeles. Ya solo nos
queda esperar a que enfrie y disfrutar de nuestro delicioso pan.

Sidra Especiada

Ingredientes:

• 1 litro de sidra
• 1 manzana
• ½ taza de azúcar moreno
• ½ vaso de ron (opcional)
• 1 naranja
• ¼ cucharadita de canela
• ¼ cucharadita de nuez moscada
• ¼ cucharadita de pimienta negra
• 2 cucharadas de clavos de olor
• Canela en rama

Pelamos la naranja tratando de que no queden restos de piel blanca. Colocamos en una olla con
fondo grueso la sidra con las especias, el azúcar moreno y la piel de la naranja. Cortamos la
manzana en cuartos quitándole las semillas y la agregamos a la olla. Removemos para que el azúcar
se disuelva. Llevamos la mezcla a fuego medio hasta que hierva. Cuando rompa a hervir, apagamos
el fuego y dejamos que la mezcla repose durante 10 minutos. Colamos la sidra, le añadimos
el ron, removemos para integrar todo bien y colocamos la sidra caliente con especias en una
botella o frasco esterilizado con agua hirviendo. Servimos bien caliente con una rama de
canela. Otra manera de disfrutar de esta bebida es colocando en el fondo de una taza, una
cucharadita de mantequilla, una cucharadita de azúcar moreno y un chorrito de ron. Llenar
la taza con la sidra caliente y servir decorada con una ramita de canela.

Pan de Muerto

Ingredientes:

• 570 gramos de harina


• 90 gramos de azúcar
• 120 gramos de mantequilla derretida
• 3 huevos
• 1 cucharada de semilla de anís
• 120 mililitros de agua tibia
• 25 gramos de levadura
• 1 cucharada de sal
• 1 yema de huevo para barnizar

Disolvemos la levadura en agua tibia. Añadimos la harina y el azúcar. Amasamos bien y agregamos la
mantequilla, la sal, los huevos y los granos de anís. Mezclamos y dejamo reposar por 20 minutos.
Amasamos para sacar el aire y formamos bolitas. Engrasamos un molde para el horno y colocamos
la masa dentro. Hacemos unos cortes en la superficie para darle de forma. Barnizamos con una
yema batida y espolvoreamos granos de anís encima. Horneamos durante 40 minutos a 190°C.

Huesos de Santo

Ingredientes:

Para el mazapán:
• 200 gr. de azúcar
• 100 gr. de agua
• 150 gr. de almendra molida

Para el dulce de yema:


• 100 gr. de azúcar
• 50 gr. de agua
• 4 yemas de huevo

El mazapán: Preparamos en un cazo un almíbar fuerte con el azúcar y el agua. Una vez conseguido
el almíbar, añadimos la almendra molida y removemos fuertemente hasta conseguir una pasta
homogénea. Reservamos en el frigorífico.
El dulce de yema: Preparamos otro almíbar con el agua y el azúcar. Batimos las yemas de huevo y
vamos añadiéndoles el almíbar poco a poco, en forma de hilo. Vertemos el resultado en el cazo
donde elaboramos el almíbar y cocinamos al baño María, sin parar de remover, hasta
obtener una crema muy espesa. Dejamos enfriar.
El montaje de los huesos: Amasamos el mazapán y lo estiramos con un rodillo en una
superficie espolvoreada con azúcar glass. Cortamos en tiras de 4 centímetros y luego éstas
en cuadrados. Enrollamos cada cuadrado de mazapán en un palo de 1 centímetro de
diámetro y pegamos la masa con los dedos para formar unos pequeños cilindros. Sacamos
los cilindros de mazapán del palo, dejamos secar y rellenamos con el dulce de yema, para lo
cual nos ayudaremos de una manga pastelera.

Buñuelos de Manzana

Ingredientes:

• 2 manzanas
• 2 chucharadas de levadura en polvo
• 1 vaso de leche
• 1 huevo
• 150 gr. de harina
• 60 gr. de azúcar

Mezclamos la levadura con la harina y el azúcar. Incorporamos el huevo y batimos con energía hasta
obtener una pasta suave y homogénea. Añadimos la leche y removemos bien. Mientras reposa la
masa anterior, pelamos la manzana, le retiramos el corazón y la cortamos en dados de tamaño
mediano. Incorporamos los dados de manzana a la masa anterior y lo mezclamos todo muy bien
para que queden bien impregnados. Con la ayuda de una cuchara iremos tomando los dados de
manzana con un poco de masa para introducirlos en abundante aceite caliente. Cuando estén
dorados, los escurrimos y colocamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Podéis hacer muchas recetas con los frutos de esta estación, sobretodo tartas y pasteles de
manzana, de calabaza, de castañas, de nueces, pero también platos salados con carne de caza como
el jabalí o el ciervo, aves como el faisán... Incluso un pescado al horno, o una rica sopa sería
estupendo. Si váis a hacer la Cena Muda, tal vez queráis preparar una receta familiar o un plato que
gustase mucho a alguno de vuestros ancestros. El olor de la cocina los atraerá a vuestro hogar y se
sentirán queridos y recordados.

Por último, honrad a vuestros antepasados disfrutando cada cosa que la vida os dé, ya se trate de un
día con sol, un rico plato de comida, un paseo por el campo, una tarde con los amigos o con vuestros
hijos, la lectura de un libro o disfrutar de vuestro programa de televisión.
Escuchad su música favorita y disfrutadla en nombre vuestro y de ellos. Haced algo que ellos
siempre hubieran deseado y no pudieron hacer o tener y ofrecérselo diciendo: hoy quiero dedicarte
esto a ti, lo voy a disfrutar con todos mis sentidos y va a ser mi manera de honrarte y agradecerte
por todo lo que me diste y aún me das.
Otra manera para honrar a nuestros antepasados es disfrutando de algo que hacíamos con ellos.
Leer el libro que te leía tu madrina, comer lo que te preparaba tu tía o tu abuela, comprar las flores
que les gustaban, visitar sus lugares preferidos, recordar sus historias y sus anécdotas, ver sus
fotografías y colocarlas a la vista platicando con ellos y diciéndoles todo lo que les agradeces, o bien,
escribiéndoles una carta.
RECETAS MÁGICAS:

Incienso de Los Ancestros:

3 partes ciprés
1 parte de ajenjo
1 parte de artemisa
1 parte de milenrama
12 bayas de enebro
1 cucharadita de incienso en grano
1 cucharadita de mirra
1 anís estrellado

Tenéis que dejarlo velar 3 noches seguidas antes de Samhain.

Aceite de Samhain:

Incienso en grano
Ciprés
Malva
Cascarilla

Si os nace, podéis hacer un aceite par ungir las velas de los ancestros, macerando incienso en grano,
ciprés y malva en aceite de oliva virgen extra y añadiéndole cascarilla una vez macerado. La
maceración dura un ciclo lunar completo, de luna nueva a luna nueva.

Vinagre de Limpieza:

vinagre de manzana
cáscara de limón
laurel
romero
clavo

Sólo hay que poner a macerar en vinagre de manzana cáscara de limón, laurel, romero y clavo. Debe
de dejarse como mínimo 15 macerando, lo mejor sería un ciclo lunar completo y luego dejarlo velar
una noche. Con este vinagre podemos limpiar el altar, superficies, añadir al agua de fregar, limpiar
herramientas.....
RITUAL DE LOS ANCESTROS

Es un hechizo para eliminar lo negativo. Este hechizo solo se puede realizar para otra persona, no
para nosotros mismos. Necesitaremos un recipiente de metal lleno de agua tibia, jabón, un paño y
una toalla. Al cuenco podemos agregar agua bendita, agua consagrada o agua de una fuente
natural como agua de manantial o agua de mar.
Invitamos a la persona a sentarse en una silla, le quitamos los zapatos y le pedimos que meta los
pies en el agua. Dejamos que se relaje y se moje bien los pies por un momento. Este puede ser un
buen momento para hablar con ella sobre porque sus defensas están bajas. Cuando ambos nos
sintamos listos, lavaremos sus pies.

A menudo nos olvidamos de nuestros pies, pero hacen tanto por nosotros: nos sostienen y nos
llevan por el mundo. Representan nuestro orgullo e independencia. Un hombre sabio dijo una vez
que los ancianos en su familia extraordinariamente longeva le enseñaron que los dos las cosas
más importantes que había que cuidar eran los pies y los dientes. Sin estos en buena salud, la
calidad de vida decae rápidamente. Incluso una lesión leve en el pie puede causar cambios sutiles
en la forma de caminar que a su vez dañan las rodillas, las caderas y luego la espalda. El daño al
pie viaja hacia arriba del cuerpo.
Los pies son también el sitio de nuestra conexión con la tierra, y así, los antepasados. Mientras
caminamos, corremos o bailamos de pie, golpeamos el suelo y enviamos una vibración a través de
los huesos enterrados en la tierra. Cada vez que caminamos, los ancestros lo escuchan.

Mientras lavamos los pies de la persona, diremos una oración suavemente a sus ancestros. Les
diremos que su hijo está sufriendo y necesita su ayuda, que eliminen lo que sea que haya pisado.
Les pediremos que eviten la propagación de cualquier daño que haya entrado en el cuerpo a través
del pies, y que sanen cualquier mal ya hecho.

El lavado de pies es un ritual potente en el cristianismo, y otras religiones antiguas. Suele


realizarse durante el Jueves Santo (el jueves antes de Pascua) sirviendo a imitación de la humildad
y el amor desinteresado que Cristo demostró cuando lavó los pies de sus discípulos en el Última
Cena (Juan 13:1–15). Es importante recordar la contexto cultural en el que esto se hizo: lavó los
pies de sus invitados, que habrían estado caminando en sandalias por caminos polvorientos, era
un acto de hospitalidad típicamente realizado por la esposa o un sirviente del anfitrión. Cuando
nos lavamos los pies, nos hacemos humildes para estar al servicio de los demás.

Cuando hayamos terminado, enjuguaremos los pies con un poco de agua limpia y los secaremos. Si
queremos, podemos tomar un poco de aceite y hacer una pequeña cruz en las suelas. Podemos
utilizar un aceite preparado para un objetivo particular o bendecir una pequeña cantidad de aceite
de oliva para algo general.
El ungimiento también era importante para muchas religiones.

Como siempre, terminaremos dando las gracias a los ancestros y dejándoles una ofrenda, además
del agua fresca y una vela blanca.

También podría gustarte