ORIGEN EH HISTORIA
CULTURA OTOMÍ
Los otomíes son de origen muy antiguo y llegaron al altiplano procedentes del oriente o del sur de
las costas del Golfo de México, se les relaciona estrechamente con los olmecas y ocuparon un área
territorial muy extensa que comprendía la región noroeste del Estado de México, gran parte de Hidalgo y
algunas porciones de los Estados de Guanajuato, Querétaro, Michoacán, Puebla, Veracruz, Morelos y
Tlaxcala.
Ya en el altiplano, después de sucesivas emigraciones se establecieron en el lugar donde posteriormente
los toltecas fundarían Tula, que fue la capital de su imperio y a su caída a manos de los chichimecas, al
mando de Xólotl los otomíes se dispersaron y una fracción se desplazó hacia la zona de Jilotepec,
Chapa de Mota y áreas colindantes.
Al Valle de Toluca llegaron en el siglo XV aproximadamente y se asentaron en la región central,
principalmente en Huamango "lugar era donde se labra la madera", siendo sin lugar a duda, el centro
ceremonial más importante del área otomí, además de ser paso obligado del comercio entre oriente y
occidente, es decir entre Tula y los pueblos indígenas que habitaban lo que hoy es el Estado de Querétaro
y gran parte del Estado de México.
CULTURA Y TRADICIONES
En la organización social del pueblo otomí se han conservado formas y autoridades tradicionales, que le
han permitido conservar la unidad social de sus comunidades y también preservar su identidad cultural. En
los aspectos religiosos destacan los cargos de mayordomos, fiscales, cargueros, topiles, rezanderos y
cantores, entre otros, que tienen una gran importancia en la vida cotidiana de cada comunidad.
Las fiestas que celebran los otomíes se enmarcan en el calendario religioso católico. Festejan a la Virgen
de la Concepción, San Pedro, San Miguel, San Juan, Virgen de Loreto, Santiago Apóstol y otros
más.
Las celebraciones de las comunidades tienden a identificar la adscripción a los barrios; asimismo, fijan
los límites de territorio; es decir, la celebración de los santos locales ayuda a la confirmación de
identificación del "nosotros" y la pertenencia a cierto barrio.
En la fiesta se manifiestan diversos aspectos de la cultura otomí, como la lengua, el vestido, la religión,
la organización y participación de los propios otomíes; además, se dan cierto tipo de relaciones
interétnicas entre los otomíes, mazahuas y mestizos, quienes conviven en un mismo espacio cultural y
territorial.
El uso de las plantas medicinales es una práctica terapéutica que tiene sus raíces en la época
prehispánica y a través de ella la población cura sus enfermedades, pues es común el uso de la manzanilla
para ausentar el dolor de estomago o la utilización del árnica para disminuir la inflamación muscular y
sanar heridas; entre otras hierbas que bondadosamente les ofrece su entorno natural.
En este sentido, el uso del temazcal o casa de baño por su significado en lengua náhuatl, diseñado a
base de piedra y en su interior compartimiento para calentar agua y con ella elaborar una infusión de
hierbas medicinales para los baños curativos.
La danza y la música son expresiones culturales vinculadas con la tradición otomí; su ejecución es
acompañada con cantos, alabanzas y movimientos que les permiten manifestar su agradecimiento a Dios,
la madre tierra, la naturaleza y el cosmos.
NÚMERO DE HABITANTES
El pueblo otomí o "hñähñu" es el segundo en la entidad por el tamaño de su población, al contar, de
acuerdo con Censo de Población y Vivienda 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía
(INEGI) , con 106 mil 534 personas que declararon hablar la lengua.
LENGUA
De acuerdo con la clasificación lingüística, el otomí, junto con el mazahua, el pame, el ocuilte- ca,
el chichimeca-jonaz y el matlatzinca, pertenece a las lenguas otomianas, las cua- les a su vez
pertenecen a la rama otopame de la familia otomangue.