¿Conoces tu Identidad?
1ra Pedro 2:9-10.
Introducción. Muchas veces las personas creemos saber y tener definido quienes
somos, y quizás muchos otros aún no saben quiénes son. Esto se debe a que una
de las grandes cosas con las que la humanidad batalla es con su propia identidad
y esto conlleva a una serie de preguntas tales como ¿Quién soy?, ¿Cuál es mi
propósito en la vida? Etc.
Si en este momento les preguntara: si se mueren en este instante ¿Dónde
pasarían el resto de la eternidad? ¿En el cielo o el infierno? Si su respuesta es no
lo sé entonces hay un problema de identidad.
Una de las definiciones de la palabra identidad es: Circunstancia de ser una
persona o cosa en concreto y no otra, determinada por un conjunto de rasgos o
características que la diferencian de otras. Esta definición nos abre el panorama
para entender que una persona que conoce su identidad sabe precisamente quien
es. Veamos 4 áreas de nuestra vida donde como hijos de Dios debemos conocer
nuestra identidad.
I. Área Social. (verso 9) Más vosotros sois linaje escogido, real
sacerdocio, nación santa…
Este texto bíblico describe las características e identidad q deben de
tener los hijos de Dios, cada uno de nosotros tiene lugares de trabajo,
estudio, o realiza alguna actividad en la que se involucre con personas
que tal vez no conozcan de Jesús; nosotros a pesar de esto debemos
mantener siempre nuestra identidad no involucrándonos en situaciones
o platicas que desagraden a Dios.
Uno de los peligros de movernos en el área social es tener una crisis de
identidad social para evitar esto vamos a ver que es la identidad social.
El diccionario define la identidad social como: aquella parte del auto
concepto de un individuo que deriva del conocimiento de su pertenencia
a un grupo social junto con el significado valorativo y emocional
asociado a dicha pertenencia. Esto nos dice que una persona que está
involucrada en algún grupo social hablara, pensara, hasta bromeara
como las personas de su grupo. Una crisis entonces es cuando ocurre
un cambio de una persona que pertenece a cierto grupo social y se junta
con otro provocando que se olvide de la identidad que tenía primero,
hablando y comportándose como el segundo grupo. El apóstol pablo
dijo: No os dejéis engañar: ``Las malas compañías corrompen las buenas
costumbres.
Nosotros debemos de saber cuál es nuestro grupo social y a donde
pertenecemos. Siempre vamos a estar rodeados de personas que
hablen con palabras inapropiadas etc. Pero nosotros los hijos de Dios
debemos saber cómo quien hablar y también con quien juntarnos.
II. Área emocional. (Jer. 17: 9) Engañoso es el corazón más que
todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?
Cuando hablamos de que las emociones se albergan en el corazón no
se refiere al corazón físico sino a una parte de nuestro ser donde estas
están. Como cristianos debemos de tener una identidad emocional y
bien definida, hoy en día las personas no se conocen emocionalmente y
esto hace que sean inconstantes y no reaccionen de manera correcta.
La identidad emocional se forja a partir de las experiencias vividas y
esto forma un carácter. Existen hoy en día muchas personas que se
justifican diciendo que su carácter fuerte compuesto por emociones
inapropiadas se debe a malas experiencias que tuvieron en la niñez,
adolescencia, juventud o alguna parte de su vida; pero si la identidad
emocional se forja a través tanto de vivencias como de experiencias y
decimos conocer a Dios pero seguimos con esas emociones y carácter
erróneo entonces Debemos preguntarnos ¿estoy viviendo con Dios?
¿Estoy verdaderamente experimentando el espíritu santo? Debemos
también recordar que existen 4 tipos de carácter que son con los que
aprendemos a vivir a pesar de esto no debemos justificarnos diciendo es
que mi carácter es flemático, colérico, amorfo o sanguíneo puesto que
Dios nos ha dado el fruto de su espíritu (Gálatas 5:22).
Tener una identidad emocional es bueno pero cuando tú le entregas tu
corazón y lo que en él hay veras como comienza un cambio en tus
emociones y por ende en tu carácter.
III. Área personal. Si hablamos de falta de identidad una de las áreas en
las cuales tenemos más problemas es esta, la identidad personal es
todo aquello que nos define como individuos, a pesar que en
nuestra vida van ocurriendo cambios físicos y cognitivos hay algo
dentro de nosotros que se mantiene inalterable y esto nos da la
convicción de que somos la misma persona.
Hoy en día muchos cristianos no quieren ser ellos mismos puesto que
existen personalidades que admiran, un cristiano con el don de
evangelismo, sanidad, profecía etc. no quiere hablar como Dios le da
que hable si no que quiere hablar, caminar, e incluso verse igual
que la persona que admira. En las iglesias vemos muchos cash
luna, Yiyi Avila, Evan Craf, etc.
Dios nos ha dado una personalidad propia a cada quien no queramos
ser alguien más pidámosle al señor ser nosotros mismos; un claro
ejemplo lo encontramos en (2 reyes 2:9) veamos que cuando Elías le
dice a Eliseo que le pida lo que quiera Eliseo no pidió ser como su
señor, ni actuar como el, le pidió una doble porción de su espíritu puesto
que Eliseo se conocía así mismo y no quería ser alguien más.
IV. Área espiritual. La identidad religiosa o espiritual se ubica de lleno en el
orden del ser, del fundamento, de la raíz última de la propia identidad.
Se trata de estar amarrado a Dios y de entenderse a sí mismo desde él,
sobre todo a partir de su amor creador y redentor que sacia la necesidad
más profunda de ser amado incondicionalmente. Para los cristianos se
trata, en definitiva, de reconocernos como discípulos de Jesucristo, cada
uno a su modo, pero con una clara conciencia del amor del Padre
creador que Jesús nos reveló.
Esta identidad religiosa, que lleva a la persona a entenderse como
discípulo del Señor, desde su amor y desde su proyecto, se ve
particularmente dañada en la actualidad cuando todo lo que está
relacionado con la fe suele ser objeto de burla, de cuestionamientos
variados o de permanente desconfianza. Ya vimos que lo que se ofrece
como sustituto –sostenido por una impresionante y omnipresente
maquinara publicitaria– es una engañosa libertad sin límites y un
consumo desenfrenado. Esto hace que los creyentes tiendan a vivir su
fe sólo como una parte de la vida, una relación con Dios limitada a
ciertos momentos y a algunas tareas, sin permitir que marque a fondo
su identidad y el sentido de su existencia, y tratando de mantenerla bien
oculta en determinadas circunstancias o delante de algunas personas.
Entonces, esa relación con Dios no llega a transformar la identidad
personal. Por eso mismo, una misión vivida como respuesta generosa a
un llamado de Dios, no puede terminar de marcar a fondo la propia
identidad
Conclusión. Dios quiere personas que sepan definirse, gentes que
conozcan quienes son ellos mismos. Si no sabemos quiénes somos
como podemos ser estable y servir en la obra.
Hermano aceptemos el desafío de examinarnos para poder conocernos
nosotros mismos para esto tenemos que ser humildes y ver nuestros
propios errores, que tenemos que cambiar y en que podemos mejorar.