Colegio de bachilleres del estado de Yucatán plantel
tekit
Integrantes:
1) JULIAN VILLANUEVA DZIB
2) JALIL ALBORNOZ CHAN
3) IAN CANUL BRITO
4) ANGEL CETINA EUAN
5) ALEJANDRO GONZALEZ CANCHE
Asignatura: literatura I
Maestra: Julia Medina Cab
SemeStre: III Grupo:” C”
Actividad: ORDINARIO
Fecha de entrega: 06-01-23
.
Genero narrativo: El género narrativo es uno de los géneros más importantes de la literatura.
Es aquel que narra historias y hechos que pueden ser reales o de ficción. El género narrativo
relata acontecimientos que conforman una historia
Epopeya: La Eneida
De origen romano, La Eneida fue escrita por Publio Virgilio Marón (más conocido como Virgilio) en el Siglo I
a. C., por encargo del emperador Augusto. La intención de este emperador era que se escribiera una obra
que le otorgara un origen mítico al imperio que se iniciaba con su gobierno.
Virgilio toma como punto de partida la guerra de Troya y su destrucción, que ya
había sido narrada por Homero y la reescribe, pero le agrega la historia de la
fundación de Roma a la que le da el toque de los legendarios mitos griegos.
La trama de esta epopeya se centra en el viaje de Eneas y los troyanos hacia Italia y las luchas y triunfos que
se suceden hasta alcanzar la tierra prometida: el Lacio.
La obra está compuesta por doce libros. Los primeros seis cuentan los viajes de Eneas hasta llegar a Italia,
mientras que la segunda mitad se enfoca en las conquistas que se suceden en Italia.
Novela: Veinticuatro horas en la vida de una mujer.
Stefan Zeng
El punto de partida de la novela es una discusión entre los huéspedes de
una pensión en la Riviera francesa; el motivo, la huida de una mujer casada
y madre con un hombre joven. El narrador la comprende, el resto en su
mayoría no. “¿Usted cree, pues, que una mujer, cualquiera que sea, puede
lanzarse inocentemente a una aventura; que hay acciones que una mujer
juzgaría imposibles una hora antes de cometerlas y de las cuales no cabe
hacerla responsable?” La pregunta de Mrs. C., una anciana dama inglesa, abre un diálogo entre ambos que
días después dará paso a la confesión de un episodio, para ella vergonzoso, ocurrido años antes, que duró
exactamente veinticuatro horas, pero que marcó la vida de Mrs. C. durante casi toda su vida. En boca de esa
dama, Stefan Seis (Viena, 1881-Petrópolis, Brasil, 1942) describe ese periodo de enajenación con esa prosa
elegante, precisa y delicada que le distingue; va contando sus sentimientos, sus viajes, su vida en soledad, y
narra su encuentro con un joven que solo vive para el juego, al que pretende salvar y con el que vive
intensamente ese corto periodo de tiempo. Muy poco comparado con los sesenta y siete años de Mrs. C. La
precisión en las descripciones –la de las manos del jugador es maravillosa–, la lentitud del ritmo y el
recuento detallista de cada momento, marcan el estilo de esta gran novela a la que podríamos añadir del
mismo autor–también por cortas y excelentes– Carta de una desconocida y Novela de ajedrez.
Cuento: Hansel y Gretel
Hace mucho tiempo, en las afueras de un bosque en Alemania, vivía un leñador junto a su segunda esposa y
al par de hijos que había tenido con la primera, que se llamaban Hansel, el niño, y Gretel, la niña. Aquellos
eran tiempos de mucha pobreza y hambruna, y a la familia del leñador ya no le quedaba demasiada comida.
—¿Qué vamos a hacer? — le reclamaba al leñador su esposa—. La comida se nos acaba muy rápido con esos
dos niños glotones.
Pero él solamente le pedía paciencia y le decía que las cosas pronto tendrían que mejorar. Así continuaron
las cosas hasta que una noche, creyendo que los niños dormían profundamente, la esposa del leñador le
propuso llevarlos a lo profundo del bosque, hacerles un fuego y dejarlos allí para que algún viajero piadoso
se ocupara de ellos.
—¿Cómo puedes proponerme algo así? —le respondió el leñador—. ¿Qué va a ser de mis pobres hijos en el
bosque?
—¡Si no lo hacemos, nos vamos a morir los cuatro de hambre! —insistió ella—. Cuando las cosas mejoren,
tendremos nuevos hijos y será como si nada hubiera ocurrido.
Hansel y Gretel escucharon la conversación y temblaron de miedo. Sabían que tarde o temprano su
madrastra convencería a su padre. De modo que, unos días después, cuando su madrastra los despertó
diciendo que irían todos juntos a acampar en el bosque, ya supieron lo que se les avecinaba.
Fabula: Pedro y el lobo
Pedro solía divertirse burlándose de sus vecinos, pues gritaba diciendo que había un lobo y cuando todos
iban a socorrerlo se reía y les decía que había sido una mentira. Un día, verdaderamente vino un lobo y
quiso atacar a su rebaño. El problema fue que cuando Pedro comenzó a pedir auxilio, nadie le creyó, por lo
cual el lobo acabó por comerse a todas sus ovejas.
Moraleja: No debemos mentir, pues si no nadie nos creerá cuando digamos la verdad.
Mito: Pan Gu y el origen del mundo (mito chino)
Cuando no existía el universo, solo existía un ser con forma de huevo en el que habitaban distintas fuerzas y
materias. El tiempo pasó y este huevo dio origen a Pan Gu, un ser gigante y muy peludo. Pero a Pan Gu no le
gustaba estar rodeado de nada y silencio, entonces creó un hacha y partió el huevo en dos: surgieron el yin y
el yang y el cielo y la tierra.
Pan Gu se quedó en el límite entre el cielo y la tierra para que no se volvieran a unir. Tiempo después, el dios
falleció y de los restos de su cuerpo salieron las primeras personas.
Leyenda: Leyenda de la flor del Ceibo
Anahí era una joven guaraní que vivía a orillas del río Paraná. Se dice que tenía el canto más hermoso de la
región. Cuando los conquistadores llegaron a su pueblo, ocurrió un enfrentamiento y Anahí fue apresada
junto con otros sobrevivientes. Sin embargo, durante la noche logró escapar, pero un centinela la descubrió
y ella lo asesinó. Al volver a ser atrapada, fue condenada a muerte.
Así, la ataron a un árbol para quemarla en una hoguera. Cuando el fuego comenzó a arder, una llama roja la
envolvió por completo. En ese momento, Anahí comenzó a cantar. Cuando el fuego terminó de consumirse,
por la mañana, en lugar del cuerpo de la joven había un manojo de flores rojas, que hoy son la flor de ceibo.
La flor de ceibo es la flor nacional argentina y uruguaya.
Genero lirico: En la actualidad, a todas las obras que se toman de la mano con los versos que no son
épicas, románticas o dramáticas se les toma en consideración para ser parte de lo que sería el género
lírico, por lo cual en la ramificación de los tres principales tipos de poesía, se encuentra uno de ellos se
cataloga no solo como parte de la poesía.
Égloga: Fragmento de “Égloga de Plácida y Vitoriano” de Juan del Encina (1468-1529)
(…) Plácida.
Lastimado coraçón,
manzilla tengo de ti.
¡O gran mal, cruel presión!
No tenía compassión
Vitoriano de mí
si se va.
Triste, ¿de mí qué será?
¡Ay, que por mi mal le vi!
No lo tuve yo por mal,
ni lo tengo, si quisiesse
no ser tan esquivo y tal.
Esta mi llaga mortal
sanaría si le viesse.
¿Ver o qué?
Pues que no me tuvo fe,
más valdría que se fuesse.
¿Qué se vaya? ¡Yo estoy loca,
que digo tal heregía!
Lástima que tanto toca,
¿cómo salió por mi boca?
¡O, qué loca fantasía!
¡Fuera, fuera!
Nunca Dios tal cosa quiera,
que en su vida está la mía.
Mi vida, mi cuerpo y alma
en su poder se trasportan,
toda me tiene en su palma;
en mi mal jamás ay calma
y las fuerças se me acortan;
y se alargan
penas que en mí tanto tardan
que con muerte se conortan. (…
Elegia: Fragmento de “Tristia”, de Ovidio (43-17 a. C.)
Irás sin mí —y no te envidio—, pequeño libro, a Roma
pues no le es permitido ir a tu miserable señor.
Ve, aunque desarreglado, como debe el libro del exiliado
y viste el hábito, desdichado, de este momento.
Que no te cubran los mirtilos con su purpúreo maquillaje
—que ese color no va con las tristezas—
ni escriban tu título con rojo ni bañen las hojas de cedro,
no lleves blancos cuernos en tu negra frente.
Que adornen esos detalles a los libros dichosos,
a ti te toca ser un recuerdo de mi fortuna.
Que no sean pulidos tus márgenes a piedra volcánica
para que te vean desalineado, con el pelo enmarañado.
No te avergüences de las manchas, quien las vea
pensará que son marcas de mis lágrimas.
Anda, libro, saluda con mis versos esos lugares queridos
para que los toque yo con el pie que me está permitido.
Si alguno ahí, como acostumbra el pueblo, no me ha olvidado,
si hubiera quien cuestione, quizá, cómo estoy
dile que estoy vivo, pero niega que estoy bien,
y que incluso esto, que viva, se lo debo a un dios. (…..)
Oda: Oda a la alegría” de Friedrich Schiller (fragmento)
¡Alegría, hermosa chispa de los dioses
hija del Elíseo!
¡Ebrios de ardor penetramos,
diosa celeste, en tu santuario!
Tu hechizo vuelve a unir
lo que el mundo había separado,
todos los hombres se vuelven hermanos
allí donde se posa tu ala suave.
¡Abrazaos, criaturas innumerables!
¡Que ese beso alcance al mundo entero!
¡Hermanos!, sobre la bóveda estrellada
tiene que vivir un Padre amoroso.
Canción:
Soneto: Rubén Darío
«De invierno»
En invernales horas, mirad a Carolina.
Medio apelotonada, descansa en el sillón,
Envuelta en su abrigo de marta cibelina
Y no lejos del fuego que brilla en el salón.
El fino angora blanco junto a ella se reclina,
Rozando con su hocico la falda de Alençón,
No lejos de las jarras de porcelana china
Que medio oculta un biombo de seda del Japón.
Con sus sutiles filtros la invade un dulce sueño;
Entro, sin hacer ruido; dejo mi abrigo gris;
Voy a besar su rostro, rosado y halagüeño
Como una rosa roja que fuera flor de lis.
Abre los ojos, mírame, con su mirar risueño,
Y en tanto cae la nieve del cielo de París.
Genero
Genero dramático:
dramático: El género
El género dramático
dramático es una
es una obra obrainicialmente
de ficción de ficción representada
inicialmenteante
representada
espectadores, en ante
la queespectadores, en la que
interactúan personajes interactúan
y se desarrolla una personajes y seutilizando
historia o suceso desarrolla una
historianarraciones,
diálogos, o suceso utilizando
actuacionesdiálogos,
y con el usonarraciones, actuaciones
de otros recursos y con música,
escénicos (luces, el uso de otros
escenografía, etc.).
recursos escénicos (luces, música, escenografía, etc.).
tragedia:
La ilusión de una morada en el tiempo es el deseo de hombres y mujeres. La esperanza y el
instante de la felicidad, únicos asideros para vivir esta errancia sin fin. Y la cultura, para muchos, la
salvación de toda tragedia: vivir en cualesquiera de los géneros teatrales, pero no vivir muerto
Octavio Paz
Comedia: Las nubes, de Aristófanes
Es una comedia ateniense que fue presentada por primera vez en 423 a. C. y años más tarde fue reescrita
por su autor. Esa segunda versión es la que se conoce en la actualidad. La obra narra la historia de un padre
que, envuelto en deudas a causa de los costosos gustos de su hijo, decide enviarlo a aprender de los sofistas
los argumentos que lo ayudarán a salir de ese aprieto. Por medio de recursos humorísticos, Aristófanes
critica con dureza a los sofistas y sus enseñanzas.
Las nubes es la referencia histórica de mayor antigüedad sobre la figura del filósofo clásico Sócrates.
Tragicomedia: