Tema 68.- Consumo de la música en la sociedad actual: productos musicales al alcance de todos.
Contaminación sonora.
TEMA 68.- CONSUMO DE LA MÚSICA EN LA SOCIEDAD
ACTUAL: PRODUCTOS MUSICALES AL ALCANCE DE TODOS.
CONTAMINACIÓN SONORA.
1.- CONSUMO DE LA MÚSICA EN LA SOCIEDAD ACTUAL.
El consumo de la música en la sociedad actual es un hecho sociológico de
primerísimo importancia. En nuestra época, a las grandes manifestaciones concertísticas se
une el gran papel difusor de las ediciones musicales cada vez más cuidadas, así como la labor
de los distintos medios de comunicación social como vehículos de transmisión de la música,
hasta llegar al ordenador, que se ha convertido en una forma de consumo musical de primer
orden.
Se trata de una verdadera revolución de los medios de difusión de la música a nivel
mundial y al alcance de todos. Nunca antes se habían dado tantas manifestaciones y formas
de difusión de la música en la sociedad como en el momento presente, llegando a constituir
una especie de invasión para el oído, que en determinadas circunstancias se ve sobrepasado
produciéndose la denominada contaminación sonora.
Debemos de considerar la importancia que han tenido todos los acontecimientos
sociales, políticos, culturales y económicos, que estando favorecidos por los avances en los
medios de comunicación, han posibilitado el que la música como producto de consumo, se
pueda ver hoy como un fenómeno sociológico de las últimas décadas. De este modo, los
músicos forman parte del tiempo que les ha tocado vivir, aunque no es menos cierto que,
como artistas, contribuyen a crear las circunstancias culturales de su tiempo.
La música adquiere así, dimensiones hasta ahora desconocidas, llegando a un grado
de transmisión y difusión a nivel mundial merced a las fuertes campañas de marketing
fomentadas por las grandes compañías.
El consumo de música deriva una serie de FACTORES SOCIOLÓGICOS. El
primero de ellos es el culto al intérprete. El divismo actual es una herencia el siglo XIX que
se acentúa hoy en todos los ámbitos de la música. Si esto se da ya en la música clásica, en la
música ligera o popular es un hecho obvio y contrastado. Esta situación ha venido favorecida
por el constante desarrollo y aceptación por el público del fenómeno del virtuosismo.
Otro de los factores es el fenómeno omnipresente de la música. Prácticamente
cualquier actividad de la vida cotidiana se acompaña con música, incluso en contra de los
deseos del oyente, produciéndose entonces un consumo molesto o inoportuno de música, que
a veces llega a estar en los límites de la contaminación sonora, pero que en la mayoría de los
casos, impone una escucha de música que no concuerda con los gustos de consumo de todos.
Por otro lado, tenemos el público consumidor de música, como otro de los factores.
El público ha cambiado mucho dentro del siglo XX. Si en sus primeros años tenía un carácter
-1-
Tema 68.- Consumo de la música en la sociedad actual: productos musicales al alcance de todos.
Contaminación sonora.
bastante homogéneo, compuesto básicamente por miembros de la burguesía, la progresiva
democratización de los espectáculos ha conllevado la desaparición de estos públicos y su
sustitución por otros esporádicos ha permitido que un mayor número de gente acceda al
consumo de música.
Otro de los factores sociológicos es el comportamiento individual en el consumo de
música. Theodor W. Adorno distingue en nuestra sociedad varios tipos de comportamiento
musical, que están clasificados según sus tendencias a la hora de consumir y de escuchar
música de un determinado tipo. Tenemos:
-El oyente experto, oyente ideal. Reclutado casi exclusivamente entre los
profesionales, es capaz de asociar cada detalle con el conjunto de lo que precede y de lo que
posiblemente va a seguir.
-El buen oyente, que escucha algo más que fenómenos sonoros sucesivos. Pero si
comprende perfectamente el sentido de la música y hace juicios motivados, es poco
consciente de los medios puestos en obra, porque no es un técnico.
-El consumidor de cultura, tipo específicamente burgués. Es un asiduo a los
conciertos y un gran coleccionista de grabaciones célebres. Es una categoría poco numerosa.
-El oyente emocional, más alejado de la realidad musical. La música le sirve para
liberar los instintos habitualmente rechazados o reprimidos por las normas de la civilización.
-El experto en jazz. No es necesariamente un profesional, pero es un especialista. Es
un tipo intransigente: toda crítica contra una forma de jazz considerada como progresista, es
un sacrilegio.
-El oyente de música de fondo. Es principalmente un oyente de variedades, totalmente
sumiso a la presión de los medios de comunicación de masas. La música no tiene sentido y
no ha de solicitar su atención.
-El sujeto a-musical. Indiferente u hostil, la música es totalmente inútil o molesta.
El quinto factor sociológico es la dicotomía: música en directo-música grabada.
Frente a los medios de difusión musical basados en medios mecánicos o eléctricos, la
ejecución y audición en directo supone un cúmulo de ventajas como medio difusor natural.
Es la dicotomía siempre existente entre la difusión del sonido en directo frente a la difusión
en soporte de audio o audiovisual. En este sentido, nunca una grabación tendrá el mismo
valor que una interpretación en vivo, pues sabemos que el tiempo es irrepetible. La audición
en vivo es única, estando condicionada a diversos factores como el tiempo, la acústica, el
estado emocional del intérprete, etc… La grabación va en contra de una cierta naturalidad
que supone la audición en directo debido a las mejoras técnicas que se aportan y que la
interpretación en vivo no posee.
El siguiente factor es la tendencia provocada en el consumo de determinados tipos
de música. Desde la Antigüedad, el público ha suscitado durante mucho tiempo, con su
comportamiento o sus exigencias, la audición o escucha de la música que responde a sus
necesidades asumiendo así la responsabilidad de una evolución que puede considerarse como
natural. Pero, algunas veces, una minoría se ha atrevido a decidir por el público lo que le
-2-
Tema 68.- Consumo de la música en la sociedad actual: productos musicales al alcance de todos.
Contaminación sonora.
convenía, por lo que la evolución es provocada. Si esta minoría actuante está constituida por
especialistas que no tienen poder sino en su arte, puede imponer al público un estilo no
habitual. Si, por el contrario, la minoría actuante está formada por no profesionales que
disponen de poder político o económico, sus criterios serán de orden práctico o ideológico.
En este caso, la libertad de elección no solamente está orientada por una propaganda musical
o por una campaña de intimidación doctrinaria, por lo que queda abolida la libertad de
elección.
Otro efecto es el consumo de música y nivel de calidad. En el campo de la música
ligera o popular, este problema no es tal, ya que su inmediatez y comprensibilidad viene de
la mano de técnicas musicales muy sencillas, lo que las hace inmediatas para el gran público,
que consume géneros de música pop-rock, a veces, sin ningún valor estético-sonoro. Este
factor viene condicionado estrechamente por el bajo nivel de educación que tiene la sociedad
en general. En el campo de la música clásica, tenemos que aludir al arreglo o adaptación y al
popurrí, que producen una desfiguración de las obras clásicas desde una perspectiva de
consumo moderno, salvo contadas ocasiones, las más de las veces supone una rebaja
importante de la calidad artística y de su mensaje.
Por último, hemos de hacer mención a los conciertos como forma de consumo
musical. Respecto a programaciones de música clásica en las salas de conciertos hay que
decir que la situación se ha invertido respecto a la de los siglos precedentes. Si antes el
público demandaba constantemente la producción de música nueva, ahora, los oyentes se
decantan por las obras más tradicionales del repertorio clásico, lo que crea serios problemas a
la hora de programar música ya de principios de siglo. Son tiempos difíciles para el arte
contemporáneo en general, pese a que diferentes festivales, reuniones, etc… tratan de
introducir en la sociedad siquiera un interés por el arte de nuestro tiempo. Anteriormente, el
público no se preocupaba en denostar algo que escapaba a su comprensión. Ahora, todos
reivindican su derecho al goce y reprochan al músico que practique lo que consideran un
lenguaje cerrado, acusándole de ineptitud para la comunicación y de establecer una audición
demasiado compleja. Podríamos situar los orígenes de esta especie de ruptura entre el músico
y su público en los años que siguieron a la I Guerra Mundial, siendo la II Guerra Mundial la
que provocará la ruptura definitiva.
2.- PRODUCTOS MUSICALES AL ALCANCE DE TODOS.
Entre los productos musicales al alcance de todos tenemos que tratar lo principales
productos que facilitan el consumo de música: la televisión, radio, vídeo, cine, informática y
los soportes digitales.
El consumo de música a través de la radio. La música ha ocupado siempre un gran
porcentaje del tiempo de emisión, tanto en Europa como en [Link]. Hasta la década de 1950,
las interpretaciones en vivo constituían el grueso de la programación musical. La BBC marcó
los patrones de la programación de música en directo en la década de 1920 con transmisiones
de óperas y de numerosos conciertos sinfónicos y de cámara. En 1930, la BBC formó una
-3-
Tema 68.- Consumo de la música en la sociedad actual: productos musicales al alcance de todos.
Contaminación sonora.
orquesta destinada a la interpretación al aire libre, y los próximos 25 años fueron testigo de
una proliferación de formaciones de este tipo, incluida la orquesta de la RTVE española. La
música popular de las bandas de swing de los años 30 se emitía en vivo desde estudios.
Por otra parte, la música contemporánea y vanguardista recibió un apoyo pequeño de
las emisoras de [Link]. Las consideraciones comerciales de propiedad privada hicieron que
la programación en [Link]. fuera conservadora en este campo, dejando la nueva música a un
pequeño grupo de emisoras públicas. Las emisoras europeas, por su parte, han sido siempre
receptivas a la nueva música.
La aparición de la televisión en la década de 1940 cambió radicalmente el consumo
musical por radiodifusión, ya que las grandes cadenas de TV explotaron las posibilidades
económicas del nuevo medio. Como consecuencia más directa está el hecho de la
especialización en el consumo de música por radio, ya que a partir de mediados de siglo se
tendrá muy en cuenta el tipo de público al que va dirigido un determinado producto musical.
Con vistas a acomodarse mejor a los gustos de la audiencia, los directores de
programas empezaron a controlar las ventas de discos populares y a programar en
consonancia, un hecho que se tradujo en la creación de Top 40 y Rock Radio a finales de los
años cincuenta y de ahí hasta nuestros días, en donde apreciamos la diversidad de productos
musicales de consumo a través de la radio.
Consumo de música a través de T.V. Habría que puntualizar que la calidad de la
transmisión y la reproducción de música clásica en televisión nunca ha sido lo bastante alta
como para mantener el interés a largo plazo de las cadenas comerciales en las emisiones de
música, aunque hubo algunas excepciones notables, como la serie de L. Berstein de los
Conciertos para jóvenes. En televisión, la música culta ha encontrado su salida más natural
en las televisiones públicas. A finales de los años setenta, la New York City Opera y otras
compañías comenzaron a combinar emisiones de televisión y de radio en FM de la misma
producción para conseguir una mejor calidad en la reproducción sonora.
La música popular sigue siendo, sin embargo, la forma predominante de emisión
musical en televisión. Desde el comienzo del medio y durante los años sesenta y setenta, la
música popular se presentó en diversos programas de danza y concierto, así como en una
serie de programas de variedades.
En 1980, la Warner Communication Corporation desarrolló una cadena de televisión
por cable con el nombre de Music Televisior (MTV) que transmite exclusivamente vídeos
musicales, noticias musicales y entrevistas con estrellas actuales de la música pop.
El compact disc. La aparición del Compat Disc ha significado la mayor evolución en
el campo de la reproducción del sonido desde la invención del fonógrafo. En 1976, la
compañía Philips inició una serie de experiencias derivadas de sus sistemas de láser visión.
Posteriormente intervinieron Sony, JVC y Telefunken. El resultado permitió en 1982 la
presentación en el mercado del primer modelo de disco compacto. Desde entonces, el camino
-4-
Tema 68.- Consumo de la música en la sociedad actual: productos musicales al alcance de todos.
Contaminación sonora.
recorrido ha sido vertiginoso. Las diferencias con cualquier otro medio de reproducción son
abismales, ya que la perfección del sonido digital es de una claridad y una limpieza
extraordinaria.
El compact disc vídeo. El desarrollo de la tecnología optodigital ofrece actualmente
nuevas realidades como el disco compacto vídeo, producto de la asociación entre imágenes
de alta resolución con la fidelidad del sonido digital. El proceso de reproducción del vídeo-
disco compacto es similar al del compact disc musical.
La banda sonora como producto musical de consumo. Desde la invención del cine
sonoro, la importancia de la música aplicada al film ha sido cada vez mayor, encontrándose
hoy día con un tratamiento casi igualitario respecto a la imagen, hecho que se puede
corroborar por la gran sincronización y puntos de articulación entre imagen y música de las
grandes producciones, sobre todo americanas, además de la calidad de bandas sonoras de
grandes compositores, como Ennio Morricone, John Williams, Hans Zimmer, etc.
Actualmente observamos la importancia de música de películas como forma de
consumo musical en la gran demanda y comercialización que existe en el mercado
discográfico de los Cd’s de música de determinadas películas. Referente a la funcionalidad de
la música en la película, destacamos: Crear una atmósfera más conveniente de tiempo y
lugar. Subrayar refinamientos psicológicos. Servir como una especie de fondo neutro. Crear
un sentido de continuidad.
Por otro lado, hablaremos de las tres opciones o procedimientos para la creación de
una banda sonora: cuando la música es encargada en su totalidad a un compositor; cuando la
banda sonora incluye únicamente música pregrabada y cuando se emplean conjuntamente las
dos opciones anteriores.
Video-arte. Es la salida alternativa a las necesidades de marketing que tiene la
televisión. Los realizadores más vanguardistas y los músicos más atrevidos pueden
experimentar formas distintas de expresión. Su salida no es comercial, no son video-clips
donde se recrea una canción, ni son historias sencillas con las que el público pueda
identificarse. Es habitual que en estos videos haya música electroacústica y que los
compositores dejen rienda suelta a la investigación tímbrico-sonora por un lado y a la
integración con la imagen por otro.
Productos musicales de consumo e informática. No debemos dejar de mencionar el
gran mercado de consumo que se ha abierto en formato multimedia, integrando texto, imagen
y sonido, del cual, el producto más representativo es el Cd-rom, sin olvidar las posibilidades
de trabajo y de aplicación a la composición didáctica y audición de la música con programas
específicos de todo tipo, como Finale, Sibelius y Encore. No hay que olvidar dentro del
consumo musical a través del ordenador, el inmenso campo de consumo que se ha originado
mediante Internet.
-5-
Tema 68.- Consumo de la música en la sociedad actual: productos musicales al alcance de todos.
Contaminación sonora.
Cd-rom. Se trata de un sistema de interconexión de imagen y sonido y se basa en el
lector de Cd-rom, conectado al ordenador, de forma que puede leer los programas y
documentos que lleven los Cd’s. El Cd-rom supone la capacidad de tener una relación
interactiva con la máquina, de manera que el usuario pueda alterar la música y la imagen.
Las ediciones como forma de producto musical de consumo. Las ediciones de
música, tanto clásica como pop, de películas, etc, se ha convertido en la principal forma de
consumo musical, en su vertiente de música para ejecutar, tanto por estudiantes o
profesionales de música clásica, como por aquellos consumidores que dotados de un
conocimiento práctico-musical mínimo son capaces de ejecutar una partitura simplificada de
las canciones de los grupos de moda, que hábilmente, las productoras discográficas lanzan al
mercado una vez comercializado el Cd del grupo en cuestion, o de la película de moda.
Algunos de los principales editores de música culta en la actualidad son: Real Musical,
Ricordi, Oxford University Press, Peters, etc.
3.- CONTAMINAICÓN SONORA.
El silencio se ha convertido en nuestros días en un tema de especial atención. Ante la
contaminación sonora y musical existente, el silencio se erige como un verdadero derecho del
ciudadano que debe reivindicar y proteger a toda costa. Los niveles de ruido de las ciudades
actuales son preocupantes para una buena higiene auditiva.
A continuación vamos a ver una serie de CONCEPTOS FÍSICO-ACÚSTICOS
RELATIVOS A LA CONTAMINACIÓN SONORA.
Potencia e intensidad. Potencia acústica es la energía que dicha fuente sonora pone a
contribución del fenómeno acústico e intensidad acústica es la energía que llega a un punto
determinado. La potencia se mide en Watios y es la energía emitida en la unidad de tiempo
por una fuente sonora. La intensidad se define como la energía que atraviesa, en la unidad de
tiempo, la unidad de superficie pendular a la dirección de propagación de las ondas.
Relación entre potencia sonora de una fuente e intensidad recibida. Una vez
establecido el cero de la escala, se dice que la intensidad relativa del sonido en cuestión ha
aumentado en un decibelio cuando su intensidad absoluta ha aumentado en un 25%. La Ley
de Weber-Fechner dice que cuando los estímulos o intensidad crecen en progresión
geométrica, las sensaciones o sonoridad crecen en propagación aritmética. La relación entre
el estímulo y la sensación en el oído humano en lo que a intensidad se refiere es logarítmica.
Para la determinación de niveles sonoros se emplea el sonómetro. La unidad
específica que en física acústica se emplea para medir el nivel sonoro es el son y su
equivalencia es de 1 son = 40dB a 1000 hertzios.
Los niveles del oído humano en cuanto a la intensidad vienen dados por el umbral
mínimo de audibilidad, por debajo del cual no hay sensación sonora y por el punto máximo,
por encima del cual se experimenta la sensación física de dolor auditivo. Se llama umbral de
audibilidad o del dolor para un sonido de frecuencia dada, el punto en que la intensidad de
-6-
Tema 68.- Consumo de la música en la sociedad actual: productos musicales al alcance de todos.
Contaminación sonora.
dicho sonido no puede disminuirse sin que cese de ser oído. El oído humano es capaz de
captar 325 grados distintos de intensidad sonora. El oído no tiene la característica de cortar la
audición cuando la energía que le llega rebasa un cierto límite. A partir de los 130 dB
comienza el umbral del dolor auditivo, aunque a partir de una exposición continuada a unos
90 dB se produce también la sensación del dolor, e incluso se pueden causar lesiones, como
pérdida de audición para los sonidos más suaves.
Una vez vistos los conceptos físico-acústicos relativos a la contaminación sonora
pasamos a estudiar la CONTAMINACIÓN SONORA en sí. Resulta difícil definir el ruido,
puesto que cualquier sonido puede resultar molesto según las condiciones psíquicas o físicas
del receptor. De forma simple, se puede definir el ruido como un sonido inarticulado,
confuso, más o menos fuerte y siempre desagradable para el que lo percibe, de forma más
compleja, se puede definir como toda sensación auditiva molesta.
Orígenes y fuentes productoras de ruido. En los últimos 20 años, la cantidad de
ruido producido se ha multiplicado por dos en los países industrializados como consecuencia
del aumento de la densidad de población urbana, de la mecanización en la mayoría de las
actividades y de la utilización creciente de vehículos a motor. Las principales fuentes de
ruido que la OMS considera son:
-Industria. El ruido que produce es causado por la maquinaria que se emplea y
aumenta en relación directa a la potencia de las máquinas. La incidencia del ruido provocado
por las industrias también depende de la presencia o ausencia de otras fuentes de ruido
próximas.
-Los medios de transporte. Muchos autores consideran a los automóviles como la
fuente más importante de ruido ambiental. Su incidencia depende de la velocidad del
vehículo y de las características de la vía. Además, las motos y las señales de alarma,
provocan ruidos más molestos mientras el ferrocarril produce ruidos de baja frecuencia. Los
aviones causan graves problemas acústicos en las comunidades cercanas a los aeropuertos.
-Construcción de edificios y obras públicas. Las obras son causa de abundante ruido
debido a la maquinaria empleada. Esta situación se agrava por el hecho de que los equipos no
cuentan con silenciadores en la mayoría de los casos.
-Interior de edificios. Las actividades de limpieza, los electrodomésticos, la vida
familiar, los aparatos de radio y TV, los animales domésticos, etc. producen ruidos de
carácter privado cuyo control resulta difícil.
-Otras fuentes. Se incluyen aquí fuentes importantes relacionadas con el ocio y el
tiempo libre, como los lugares de diversión. Los ruidos que ocasionan no se consideran
molestos, l estar sometidos a ellos de forma voluntaria, aunque producen niveles de
contaminación sonora elevados.
Efectos de la contaminación sonora. El ruido actúa sobre el organismo por medio de
las vías auditiva y psicológica, afectando a la salud, la comunicación, la atención y el
comportamiento de las personas. Para determinar los efectos provocados por los sonidos es
-7-
Tema 68.- Consumo de la música en la sociedad actual: productos musicales al alcance de todos.
Contaminación sonora.
necesario tener en cuenta el conjunto de ruidos de diversas fuentes a los que están sometidas
las personas en su actividad diaria. Los efectos producidos son:
-Alteraciones fisiológicas, como la pérdida de audición. Depende de la intensidad y
tiempo de exposición y no se produce de forma brusca, sino gradual, lo que hace que su
efecto pase inadvertido para el individuo, al no interferir en su vida diaria. Otras
repercusiones fisiológicas producidas por el ruido son: sobre la respiración, ya que a niveles
superiores a 90 dB producen un aumento de la frecuencia respiratoria; en el sistema
respiratorio, el ruido ocasiona aceleraciones del ritmo cardíaco, aumento de la presión arterial
y riesgo coronario; en el aparato digestivo produce disminución de la secreción salivar,
náuseas, vómitos; en el sistema endocrino provoca una alteración en el funcionamiento de las
glándulas suprarrenales que ocasiona aumento en la secreción de adrenalina.
-Alteraciones psíquicas, cuyos factores de mayor repercusión son la intensidad del
ruido. Las alteraciones más frecuentes son la neurosis, irritabilidad y estrés.
-Otras alteraciones, como las dificultades en la comunicación oral y alteración sobre
el sueño. Los efectos dependen de la naturaleza del ruido, la edad y el sexo.
-Alteraciones en el rendimiento laboral. El ruido afecta a tareas que implican
memorización o resolución de problemas y a trabajos de vigilancia.
Soluciones frente a la contaminación sonora. La primera forma de intervención
destinada a disminuir los efectos de la contaminación sonora es procurar aislarse de ella, pero
carece de eficacia cuando se trata de actividades realizadas en el exterior. Por ello, las formas
de intervención deben enmarcarse en una política de gestión medioambiental y de mejora de
la calidad de vida. Una forma de luchar contra la contaminación sonora es conocer bien los
mecanismos o factores que la producen.
Las acciones para luchar contra el ruido pueden ser correctivas o preventivas:
-Acciones correctoras. Se basan en la limitación, la reducción del ruido, en la fuente
emisora y en la protección de la población más expuesta, y pueden ser: reglamentaciones
elaboradas por las administraciones públicas y acciones directas sobre las fuentes de emisión.
-Acciones preventivas. Se basan en la aplicación de planes que prevengan la
contaminación sonora. Entre ellas destacan: planificación del uso del suelo, planificación
urbana, arquitectura urbana, estudios de impacto ambiental, medidas sancionadoras,
utilización de sistemas que supongan una disminución del ruido en las fuentes emisoras e
información y educación ambiental.
BIBLIOGRAFÍA: Los efectos nocivos del sonido, de Annie Moch; Sociología de la
música de K. Blaukopf; El sonido de Jean J. Matras; Disonancias: música en el mundo
dirigido de T.W. Adorno.
-8-