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Plan de La Empacadora

El Plan de la Empacadora fue un pacto realizado en 1912 en Chihuahua por Pascual Orozco y sus generales en el que criticaban al gobierno de Madero y proponían reformas políticas, agrarias y de derechos laborales. El plan provocó la rebelión de Orozco debido a su desacuerdo con Madero sobre estas reformas y el apoyo a Zapata. Aunque el movimiento orozquista fue derrotado, varias de sus propuestas se incluyeron después en la constitución mexicana de 1917.

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El Plan de la Empacadora fue un pacto realizado en 1912 en Chihuahua por Pascual Orozco y sus generales en el que criticaban al gobierno de Madero y proponían reformas políticas, agrarias y de derechos laborales. El plan provocó la rebelión de Orozco debido a su desacuerdo con Madero sobre estas reformas y el apoyo a Zapata. Aunque el movimiento orozquista fue derrotado, varias de sus propuestas se incluyeron después en la constitución mexicana de 1917.

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Plan de la

Empacadora

El Plan de la Empacadora (también


conocido como Plan Orozquista) fue un
pacto realizado en México por Pascual
Orozco el 25 de marzo de 1912, en
Chihuahua, Chihuahua. Llamado así por el
edificio en el que fue firmado, sus
signatarios fueron Pascual Orozco y sus
generales José Inés Salazar, Emilio P.
Campa, Luis Medina Barrón, Benjamín
Argumedo, J.J. Campos, los coroneles
Gonzalo C. Enrile, Demetrio Ponce, Félix
Díaz y por el secretario de Orozco, José
Córdoba. Su lema era “Reforma, Libertad y
Justicia” y fue realizado debido a lo que
ellos consideraban la violación de
Francisco I. Madero al Plan de San Luis
Potosí.
Imagen de Pascual Orozco, quien se rebeló contra Francisco I. Madero.

Se trataba de un documento extenso con


múltiples críticas al gobierno de Madero y
con un importante programa de reforma
política, agraria y obrera, mucho más
avanzado y balanceado que los Planes de
San Luis Potosí, Tacubaya o Ayala.[1] ​Más
tarde varias de las reformas expuestas en
el Plan fueron plasmadas en la
Constitución de 1917.[2]

Antecedentes
Después del éxito que tuvo la rebelión de
Pascual Orozco en el estado de Chihuahua
a finales de 1910 y principios de 1911,
Orozco decidió tomar Ciudad Juárez,
importante bastión porfirista por el
comercio de armas con Estados
Unidos.[1] ​Tras dos días de lucha, el 10 de
mayo de 1911 cayó la ciudad y con ello se
aceleró la caída de Porfirio Díaz, que se
concretó en los Tratados de Ciudad
Juárez firmados el 21 de mayo. Orozco
fue fundamental para la caída de Porfirio
Díaz, algo que reconoció Madero, pero a
pesar de ello sus esfuerzos no fueron
recompensados y se le nombró
comandante de los rurales de Chihuahua,
un puesto que el historiador Michael Meyer
consideró modesto para su
contribución.[1]
Cuando Orozco se postuló para
gobernador de Chihuahua, su candidatura
fue frenada por Madero y su candidato
Abraham González. A pesar de ello, siguió
apoyando a Madero, hecho que se
demostró cuando reprimió los
movimientos reyistas y vazquistas en su
estado. El rompimiento ocurrió el 19 de
enero de 1912 cuando Madero y Orozco
se entrevistaron en la Ciudad de México,
donde Madero solicitó a Orozco dos
cosas inotorgables, primero que
presionara a la legislatura estatal para
darle facultades extraordinarias al
gobernador de Chihuahua y, segundo, que
detuviera la rebelión zapatista, algo con lo
que estaba totalmente en desacuerdo
pues compartía algunos principios con
Zapata, como la justicia social, el reparto
agrario y el mejoramiento de las
condiciones de los trabajadores.[3] ​Desde
entonces hasta principios de marzo,
Orozco fue fiel a su nuevo puesto como
jefe de la zona rural de Chihuahua, pues
continuo reprimiendo los movimientos
vazquistas, aunque la ruptura política con
Madero ya era evidente.

Finalmente, impulsado por la enorme


popularidad que había ganado, por
considerar que las reformas de Madero
eran insuficientes y por el apoyo que
grupos reaccionarios de Chihuahua le
brindaron, Orozco se rebeló el 3 de marzo
de 1912.

Contenido del Plan


El documento lanzó fuertes críticas a
Madero, lo acusaba de fraude en las
elecciones de 1910 (Art. 10), nepotismo
(Art. 6), vender el país a los Estados
Unidos (Art. 7), recibir cuantiosas sumas
de dinero por parte de los millonarios
americanos (Art. 3) y lo culpaba del
asesinato de 20,000 mexicanos.

En el aspecto jurídico, el Plan reconoció la


legalidad de las Cámaras de diputados,
Legislaturas locales y los Poderes
Judiciales en toda la República, solo si
éstas desconocían al gobierno de Madero
(Art. 14). En cuanto al poder ejecutivo, el
Plan no proclamó a Pascual Orozco ni a
ningún otro revolucionario presidente, pues
tenía contemplado un gobierno de
transición que duraría un año al cabo del
cual se realizarían elecciones libres donde
se expresaría la verdadera voluntad del
pueblo (Art. 18). Durante el interinato de un
año, una junta compuesta por los
principales líderes revolucionarios,
oficiales del ejército y miembros de la
sociedad civil votaría para conformar una
Junta de Gobierno compuesta de tres
miembros o elegir un presidente
provisional (Art. 17).

En cuanto a las reformas políticas, se


pidió la abolición del puesto de
vicepresidente (Art. 16), un término
presidencial de 6 años en vez de 4 (Art.
25), mayor autonomía municipal (Art. 28),
supresión de Jefes Políticos (Art. 29) y la
excepción de facultades extraoficiales al
ejecutivo solo en caso de guerra extranjera
(Art. 27).

Uno de los aspectos más sobresalientes


del Plan fueron los artículos que buscaban
mejorar la situación de la clase obrera. El
artículo 34 declaró: la supresión de las
tiendas de raya, jornada laboral de 10
horas, sueldos pagados únicamente en
efectivo, prohibición laboral de niños
menores de 10 años e higiene laboral.

Por último, el Plan dedicó el artículo 35 al


problema agrario, en el que se reconoció el
derecho a la propiedad a las personas que
hayan residido en su tierra por 20 años,
reivindicación de tierras arrebatadas por
despojo, repartición de tierras baldías y la
expropiación de tierras de grandes
terratenientes que no fueran trabajadas.[4] ​
Consecuencias
Una vez proclamado el Plan y, gracias a su
popularidad, Orozco reclutó miles de
simpatizantes, entre los que se
encontraban campesinos, obreros y
ferrocarrileros, pero también llamó la
atención de conservadores y vazquistas.
Su movimiento fue tan fuerte que derrotó
al Secretario de Guerra y Marina José
González Salas en la batalla de El
Rellano.[5] ​Ante esta situación Salas se
suicidó y Victoriano Huerta fue designado
su sucesor. El debilitamiento del
movimiento orozquista comenzó con el
embargo de armas por parte de Estados
Unidos, cuyo presidente William Taft
apoyaba a Madero. Nuevamente en El
Rellano, Orozco enfrentó a los federales,
pero ahora dirigidos por Huerta quien
triunfó y replegó a los orozquistas hasta
Ciudad Juárez, que cayó en manos de
Huerta el 13 de agosto de 1912 y con ello
finalizó el movimiento orozquista hasta
que decayeron.

Véase también
Pascual Orozco
Francisco I. Madero
Emiliano Zapata

Referencias
1. nacimiento
C. Meyer, Michael
de una(1984). «El El
revolución».
rebelde del norte: Pascual Orozco y la
revolución. Universidad Nacional
Autónoma de México, Instituto de
Investigaciones Históricas. p. 75.
2. Silva Herzog, Jesús (1960). «Los
antecedentes y la etapa maderista.».
Breve historia de la Revolución
Mexicana. Fondo de Cultura
Económica. p. 219-220.
3. Arenas Guzmán, Diego (1955). Del
Maderismo a los Tratados de
Teoloyucan. México: Instituto Nacional
de Estudios Históricos de la
Revolución Mexicana. p. 60-62.
4. Villegas Moreno, Gloria; Porrúa
Venero, Miguel Ángel (1997). «III La
estabilidad política y la modernización
económica». En Margarita Moreno
Bonett, ed. De la crisis del modelo
borbónico al establecimiento de la
república federal. III Documentos. I
Leyes y documentos constitutivos de
la Nación mexicana. Instituto de
Investigaciones Legislativas de la
Cámara de Diputados. p. 249-256.
5. Águilar Camín, Héctor; Meyer, Lorenzo
(1990). «Por el camino de Madero
1910-1913». A la sombra de la
Revolución Mexicana. Cal y Arena.
p. 39-40.

Bibliografía

Caballero, Raymond (2020). Pascual


Orozco, ¿Héroe y traidor?. México, D.F.:
Siglo XXI Editores.
C. Meyer, Michael (1984). "El nacimiento
de una revolución" en El rebelde del
norte: Pascual Orozco y la revolución.
Instituto de Investigaciones Históricas.
S. Herzog, Jesús (1960). "Los
antecedentes y la etapa maderista" en
Breve historia de la Revolución Mexicana.
Fondo de Cultura Económica.
A. Guzmán, Diego (1955). Del
Maderismo a los Tratados de
Teoloyucan. Instituto Nacional de
Investigaciones Históricas de la
Revolución Mexicana.
A. Camín, Héctor y Meyer, Lorenzo
(1990). "Por el camino de Madero 1910-
1913" en A la sombra de la Revolución
Mexicana. Cal y Arena.
G. Javier y K. Ficker, Sandra (2010). "La
Revolución Mexicana" en Nueva Historia
general de México. El Colegio de México.
Datos: Q9060404

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Esta página se editó por última vez el 25 feb 2023


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