ATM
1.-Articulación temporomandibular; Estructuras anatómicas que conforman
(ATM); Es verdaderamente una de las articulaciones más complejas del organismo. Permite el
movimiento de bisagra en un plano y puede considerarse, por tanto, una articulación ginglimoide.
Sin embargo, al mismo tiempo, también permite movimientos de deslizamiento, lo cual la clasifica
como una articulación artrodial. Técnicamente se la ha considerado una articulación
ginglimoartrodial.
A diferencia otras articulaciones, las superficies articulares de la ATM están cubiertas por tejido
fibrocartilaginoso, capaz de soportar presión (lo que explica por qué es avascular). Tampoco
presenta inervación, lo que hace que se adapte bien a las compresiones.
2- Músculos masticatorios
- Masetero
- Temporal
- Pterigoideo medial
- Pterigoideo Lateral (Superior e inferior)
- Digástrico
HUESO TEMPORAL
El hueso temporal está situado en la porción inferior y lateral del cráneo; se constituye, antes del
nacimiento, a partir de tres porciones distintas: la porción escamosa, el hueso timpánico y la porción
petrosa.
. Presenta tres porciones: una posterior, la apófisis (proceso) mastoides; una media, centrada en
torno al conducto (meato) auditivo externo, y otra anterior, con la escama del temporal y la apófisis
(proceso) cigomática que se desprende de ella.
Cara lateral
Apófisis (proceso) mastoides: es una pirámide ósea que se articula por detrás y por arriba
con el hueso occipital.
Conducto (meato) auditivo externo: está constituido en el hueso seco por dos partes, una
inferior, excavada en la porción timpánica y que representa las 3/4 partes del canal, y una
superior excavada en la parte inferior de la porción escamosa.
Porción escamosa del temporal y apófisis (proceso) cigomática: ocupan la parte anterior de
la cara externa. Por arriba, su borde superior, redondeado y convexo, la une al parietal y al
ala mayor del esfenoides; presta inserción al músculo temporal (fosa temporal). Por abajo,
luego de haber cerrado por arriba al conducto (meato) auditivo externo, da origen a la
apófisis cigomática. Esta se confunde hacia atrás con la cresta supramastoidea, mientras que
hacia delante avanza sobre la fosa mandibular, que está limitada por delante por el
tubérculo articular y por detrás, por el tubérculo cigomático posterior.
Anteriormente al tubérculo articular, la apófisis (proceso) cigomática se vuelve libre. Se separa de
la porción escamosa y permanece siempre horizontal. En su parte inferior, da inserción al músculo
masetero y por arriba recibe a la gruesa fascia temporal. Por delante se articula con el hueso
cigomático, con el cual forma un puente óseo denominado arco cigomático, que se extiende desde
el hueso temporal hasta el esqueleto facial. Este arco es superficial, prominente y fácilmente
perceptible bajo la piel.
Cara inferior
Porción petrosa:. Mediales a la apóf. mastoides, se encuentran la incisura mastoidea [ranura
digástrica] y el surco de la arteria occipital; más adelante emerge la apófisis (proceso)
estiloides, delgada y larga, que se dirige en forma oblicua hacia abajo y adelante. Por detrás
de la base de la apófisis (proceso) estiloides, se abre el foramen estilomastoideo, por donde
emerge el nervio facial de la porción petrosa; medial al foramen se halla la fosa yugular,
ocupada por el bulbo superior de la vena yugular interna; por delante se observa el orificio
externo del conducto carotídeo (que es recorrido por la arteria carótida interna), que está
bordeado por detrás por una cresta en la que se abre el conductillo timpánico [conducto de
Jacobson].
El borde posteromedial de esta cara está articulado con el occipital; la sutura de ambos huesos
está interrumpida por el foramen yugular [agujero rasgado posterior]
Porción timpánica: se presenta como una superficie regular, y constituye la pared inferior
del conducto (meato) auditivo externo.
Porción escamosa: presenta la fosa mandibular [cavidad glenoidea] para la articulación
temporomandibular. Está limitada en sentido anterolateral por la raíz horizontal de la
apófisis (proceso) cigomática y el tubérculo articular. Posteromedialmente, está separada de
la porción timpánica por la fisura petrotimpánica [cisura de Glaser], por donde emerge el
nervio cuerda del tímpano.
La raíz transversa del proceso cigomático, el tubérculo articular, es un relieve transversal
fuertemente convexo que forma parte de la articulación temporomandibular; separa aquí la cara
inferior del hueso de su cara temporal (fosa temporal).
Caras intracraneales
Están constituidas por las porciones escamosa y petrosa
A. Porción escamosa [escama]: se ubica en forma vertical, es ligeramente cóncava y tiene un
borde curvo superior. Su superficie corresponde al lóbulo temporal del cerebro. Es de poco
espesor, pero se encuentra reforzada medialmente por la duramadre (espacio decolable). En
ella se aprecian los surcos de la arteria meníngea media y sus ramas.
B. Porción petrosa [peñasco]: está separada de la porción escamosa por la fisura
petroescamosa. Se dispone horizontalmente y presenta una cara anterior y otra posterior, un
borde y un vértice.
– Cara anterior: esta cara se dispone en sentido horizontal y en ella se encuentran, de lateral a
medial y de atrás hacia adelante: el techo del tímpano; la eminencia arcuata, saliente redondeada
formada por el conducto semicircular anterior; el hiato del conducto para el nervio petroso mayor
[hiato de Falopio], orificio en forma de hendidura, y el hiato del conducto para el nervio petroso
menor. Estos orificios dan paso a los nervios petrosos del mismo nombre.
Anteromedialmente, cerca del vértice de la porción petrosa se halla la impresión trigeminal,
donde se ubica el ganglio del nervio trigémino [V].
– Cara posterior: dispuesta verticalmente, se relaciona con el cerebelo y el tronco del encéfalo. En
ella se observan: el orificio auditivo interno, en la unión del tercio medio con el medial, por donde
transcurren los nervios facial, intermedio y vestibulococlear, y la arteria laberíntica, y da acceso al
conducto (meato) auditivo interno; en el borde superior, la fosa subarcuata, más lateral, el surco del
seno sigmoideo, situado en la cara profunda de la mastoides; en él se abre el foramen mastoideo de
la vena emisaria mastoidea.
– Vértice de la porción petrosa: se encuentra en contacto con el esfenoides. En él se observa el
orificio interno del conducto carotídeo. Entre el vértice y el esfenoides queda delimitado el foramen
lacerum [agujero rasgado anterior] de la base del cráneo.
HUESO MAXILAR
Es un hueso par que participa en la constitución de la órbita, la bóveda palatina, las cavidades
nasales y la fosa infratemporal. Constituye la pieza principal del esqueleto facial. Una apófisis
(proceso) palatina une al maxilar de un lado, con su homónimo opuesto, formando parte del paladar
óseo [bóveda palatina]. Los maxilares así reunidos presentan un contorno inferior en forma de arco,
donde se ubican los alvéolos, para los dientes superiores
Se describen dos vistas
Vista medial: de la unión de su 1/4 inferior con los 3/4 superiores se destaca una saliente
horizontal, cuadrangular: la apófisis (proceso) palatina. Presenta una cara superior lisa, que
forma el piso de la cavidad nasal, y una cara inferior rugosa, que constituye gran parte del
paladar óseo.
Su borde lateral es su borde de implantación en el maxilar; el borde medial se adelgaza hacia atrás y
en toda su extensión se une al del lado opuesto, formando sobre la cara nasal una saliente: la cresta
nasal; hacia adelante termina en una prolongación que constituye una semiespina que se articula con
el otro maxilar: la espina nasal anterior, por detrás de la cual se observa un canal que, con el del otro
maxilar, forma el conducto incisivo [palatino anterior], por donde pasan el nervio y la arteria
nasopalatinos.
El borde anterior de la apófisis (proceso) palatina forma parte del orificio anterior de las cavidades
nasales; el borde posterior se articula con la lámina horizontal del hueso palatino. La apófisis
(proceso) palatina divide esta vista en dos:
– La porción suprapalatina: está centrada en el hiato maxilar; este es amplio en el hueso seco, pero
más reducido en el cráneo articulado a causa de la presencia de las masas laterales del etmoides, del
cornete nasal inferior, del lagrimal y de una parte del palatino.
Por delante del hiato, existe un canal vertical, el surco lagrimal, que se dirige en sentido oblicuo
hacia abajo y atrás, hacia el piso de las cavidades nasales. Este surco está limitado, por delante, por
la apófisis (proceso) frontal del maxilar, que presenta en su base la cresta de la concha [cresta
turbinal], donde se articula el cornete nasal inferior; por encima de esta cresta existe otra más
pronunciada, la cresta etmoidal, donde se articulan el cornete nasal medio y el etmoides;
– La porción infrapalatina: participa en la formación del paladar óseo. Sus numerosas
irregularidades denotan la sólida inserción en su superficie de la mucosa oral.
Vista lateral: en su parte anterior, encima de la implantación de los incisivos, se observa una
depresión: la fosa canina, limitada por detrás por una saliente, la eminencia canina. Por
detrás y encima de esta eminencia, se destaca la apófisis (proceso) cigomática, que se une
por su base al resto del hueso; su vértice truncado se articula con el hueso cigomático. En la
apófisis (proceso) cigomática se describen:
– Cara orbitaria [superior]: plana, forma parte de la pared inferior de la cavidad orbitaria; está
separada del ala mayor del esfenoides por la fisura orbitaria inferior. Un canal aloja al nervio
maxilar: el conducto (canal) infraorbitario, que continúa en esta pared como surco infraorbitario.
– Cara anterior: presenta el foramen (canal) infraorbitario, terminación del conducto precedente, por
donde emerge el nervio infraorbitario. Debajo de este foramen hay una depresión: la fosa canina.
De la parte inferior del conducto (canal) infraorbitario, en el espesor del hueso, se originan
conductos que terminan en los alvéolos del canino e incisivos: los canalículos dentarios anteriores.
– Cara infratemporal: convexa, corresponde medialmente a la tuberosidad del maxilar, y
lateralmente, a la fosa infratemporal. Presenta forámenes alveolares [dentarios posteriores]
destinados a los nervios del mismo nombre y a las arterias alveolares para los molares.
MANDÍBULA
Hueso simétrico, impar y mediano, es un hueso móvil, situado en la parte inferior de la cara. Tiene
un cuerpo de forma cóncava hacia atrás, semejante a una herradura, y sus extremos se dirigen
verticalmente hacia arriba, formando con el cuerpo un ángulo casi recto.
Cuerpo
En él se distinguen dos caras y dos bordes:
A. Cara externa: en la región anterior, en la línea mediana, presenta una cresta vertical,
resultado de la soldadura de ambas mitades del hueso: la sínfisis mandibular. Por debajo de
esta se encuentra la protuberancia mentoniana. Lateralmente y hacia atrás, a la altura de la
implantación del 2do premolar, se halla el foramen mentoniano, por donde emergen el
nervio y los vasos mentonianos.
Casi a mitad de distancia entre el arco alveolar y el borde inferior de la mandíbula, a ambos
lados de la protuberancia mentoniana, emerge la línea oblicua. En su comienzo sigue paralela a
la base del hueso, para dirigirse luego hacia arriba y atrás; atraviesa en diagonal esta cara y se
continúa con el borde anterior de la rama. En esta línea rugosa se insertan los músculos:
depresor del labio inferior y depresor del ángulo de la boca.
En el área comprendida por encima de la línea oblicua y por debajo del arco alveolar, se
observan salientes verticales que corresponden a las eminencias alveolares; entre estas salientes
existen surcos que corresponden a los tabiques interalveolares.
B. Cara posterior: hacia adelante presenta un surco vertical que corresponde a la sínfisis
mandibular. En su parte inferior se observan salientes de inserción, las espinas mentonianas
(geni), en número de cuatro: dos superiores, que dan inserción a los músculos genioglosos,
y dos inferiores, donde se insertan los músculos geniohioideos.
Próximo a la línea mediana se encuentra el origen de la línea milohioidea, que asciende en
forma oblicua hacia atrás, pasando por debajo del último molar, hacia la cara medial de la rama.
En esta línea se inserta el músculo milohioideo, y en su parte posterior, el músculo constrictor
superior de la faringe.
Esta línea milohioidea divide a esta cara en dos partes: una superior (oral), que presenta, a cada
lado de las espinas mentonianas, la fosita sublingual. En ella se aloja el extremo anterior de la
glándula sublingual. En la porción situada por debajo de la línea milohioidea se observa una
depresión en la cual se aloja la glándula submandibular: la fosita submandibular. Existe,
además, un surco subyacente a la línea milohioidea: el surco milohioideo, impreso por el nervio
milohioideo
Ramas de la mandíbula
En número de dos, son cuadriláteras, dirigidas en sentido vertical, pero algo oblicuas de abajo hacia
arriba y de adelante hacia atrás
A. Cara lateral: presenta rugosidades producidas por la inserción del músculo masetero, más
acentuadas en el ángulo de la mandíbula, el que puede presentarse proyectado hacia afuera y arriba
por la tracción del músculo mencionado.
B. Cara medial: en la parte media de esta cara se observa una saliente aguda: la língula de la
mandíbula [espina de Spix]. Por detrás de esta língula se encuentra el foramen mandibular, por
donde penetran el nervio y los vasos alveolares inferiores. De la parte posteroinferior de este
foramen parte el surco milohioideo. Por detrás de este, en la proximidad del ángulo de la
mandíbula, la presencia de rugosidades importantes denota la firmeza de las inserciones del
músculo pterigoideo medial.
DISCO ARTICULAR
Es una placa oval de fibrocartílago que divide la ATM que deriva del mesénquima. Presenta una
forma cóncava - convexa en su cara superior y cóncava en su cara inferior, dividiendo a la
articulación en dos unidades funcionalmente diferentes (cavidad sinovial supradiscal y cavidad
sinovial infradiscal). La cavidad superior está limitada por la fosa mandibular y la superficie
superior del disco. La cavidad inferior está limitada por el cóndilo mandibular y la superficie
inferior del disco.
En el plano sagital puede dividirse en tres regiones según su grosor:
Zona Anterior: Tiene forma de cuña con un espesor de 1 a 2mm, está formada por tejido conectivo
denso de haces entre-cruzados y llega hasta el plano anterior de la eminencia articular. Esta zona se
continúa con la cápsula.
Zona Intermedia: Es la parte más delgada del disco (0,2 a 0,4 mm) y representa la zona de trabajo.
Está formada por tejido conectivo denso donde la orientación de los manojos de colágeno en las
proximidades de las superficies articulares es paralela a éstas
Zona Posterior: Es la zona más gruesa del disco (3 a 4 mm de grosor). En ella, el tejido fibroso es
menos compacto y hay una mayor cantidad de fibras elásticas, además, se encuentran algunos vasos
y terminaciones nerviosas.
Histológicamente:
Compuesto de fibras de colágeno orientadas sagitalmente. El conjunto fibroso encierra un gel
compuesto de agua y de proteoglicanos.nPresencia de células cartilaginosas, fibras elásticas,
además, se encuentran algunos vasos y terminaciones nerviosas
Función:
Estabilizar al cóndilo en reposo, nivelando las superficies dispares del cóndilo y la cavidad
glenoidea.
Amortiguar las áreas de contacto de la articulación, en los movimientos de deslizamiento cuando el
cóndilo se mueve.
Evitar el desgaste que se produce en los movimientos de translación (rodamiento y deslizamiento)
de las superficies articulares de la ATM.
Regular los movimientos condilares, ya que las partes anterior y posterior contienen terminaciones
nerviosas libres llamadas corpúsculos de Ruffini (sensibles al dolor). Desempeña un papel en la
lubricación le la ATM.
Menisco interarticular=disco articular
El menisco es una placa oval de fibrocartílago que divide la ATM en una mitad superior y otra
inferior. En su parte central es más delgado que en sus márgenes, donde el tejido fibroso es más
denso (lo que indica que esta es una zona donde se aplica presión). La parte central del menisco está
entre las superficies articulares que soportan presión en la articulación (cabeza del cóndilo y la
eminencia articular), siendo esta parte avascular y sin inervación.
El disco se inserta en los bordes laterales rugosos del cóndilo y de la superficie posterior de la
eminencia. Esta inserción es independiente de la cápsula, permitiendo que el menisco se mueva
junto con el cóndilo. Hacia atrás, el menisco es más blando y se continua con una zona de tejido
laxo vascularizado llamado almohadilla retrodiscal. Por delante, el menisco se conecta con la
cápsula, en el punto donde las fibras del haz superior del músculo pterigoideo externo se insertan a
través de la cápsula, en su borde anterior.
Básicamente, el menisco estabiliza al cóndilo en reposo, nivelando las superficies dispares del
cóndilo y la cavidad glenoidea. Actúa también como amortiguador de de presión en las áreas de
contacto de la articulación, en los movimientos de deslizamiento cuando el cóndilo se mueve.
También, el menisco ayuda a evitar el desgaste que se produce en los movimientos de translación
(rodamiento y deslizamiento) de las superficies articulares de la ATM. Otra función que cumple el
menisco, es la de regular los movimientos condilares, ya que las partes anterior y posterior
contienen terminaciones nerviosas libres llamadas corpúsculos de Ruffini (sensibles al dolor). Por
último, el menisco también desempeña un papel en la lubricación le la ATM.
En la ATM normal, el menisco se mueve hacia delante, en armonía con el cóndilo.
TEJIDOS RETRODISCALES O ZONA BILAMINAR
Región gruesa de tejido conjuntivo laxo muy vascularizado e inervado que presenta elevada
sensibilidad y capacidad inflamatoria. Se adhiere al borde posterior del disco, el cual se extiende
posteriormente para unirse con la cápsula articular.
El tejido retrodiscal está limitado por dos láminas :
La lámina retrodiscal superior constituida tanto de fibras colágenas como por fibras
elásticas que se orientan hacia la superficie temporal. Sus propiedades elásticas le confieren
al disco articular libertad en los desplazamiento hacia adelante que pueden llegar hasta 8
mm, sirviendo también como freno cuando se excede esta distancia.
La lámina retrodiscal inferior compuesta exclusivamente por fibras colágenas que se unen
desde el margen posteroinferior del DA, al límite posterior de la superficie articular del
cóndilo de la mandíbula. Este otorga al disco una fuerte relación posterior con el cóndilo.
CAPSULA
La capsula forma parte de los ligamentos de la articulación Temporomandibular, como los
demás el ligamento capsular desempeña un papel importante en la protección de las
estructuras de la ATM.
Anatomía: Toda la ATM está rodeada y envuelta por el ligamento capsular. Las fibras de
este ligamento se insertan por la parte superior en el hueso temporal, a lo largo de los
bordes de las superficies articulares de la fosa mandibular y la eminencia articular, Por la
parte inferior, las fibras del ligamento capsular se unen al cuello del cóndilo.
Histología: Los ligamentos de la articulación están compuestos por tejido conectivo
colágeno, que no es distensible. No obstante, el ligamento puede estirarse si se aplica una
fuerza de extensión sobre un ligamento, ya sea bruscamente o a lo largo de un período de
tiempo prolongado. Cuando un ligamento se distiende, se altera su capacidad funcional y,
por consiguiente, la función articular.
Función: Por ser un ligamento no interviene activamente en la función de la articulación,
sino que constituye dispositivo de limitación pasiva para restringir el movimiento articular.
El ligamento capsular actúa oponiendo resistencia ante cualquier fuerza interna, externa o
inferior que tienda a separar o luxar las superficies articulares. Una función importante del
ligamento capsular es envolver la articulación y retener el líquido sinovial. El ligamento
capsular está bien inervado y proporciona una retroacción propioceptiva respecto de la
posición y el movimiento de la articulación
Membrana sinovial
La membrana sinovial recubre la superficie interna de la cápsula articular y contiene
muchos vasos sanguíneos, nervios y vasos linfáticos. Esta se compone de tejido fibroso y
adiposo, ellos tiene una superficie lisa no adherente que permite el fácil desplazamiento
entre los tejidos, y la superficie permeable a proteínas agua y moléculas pequeñas
Las membranas sinoviales representan los medios de deslizamiento de la articulación y
están formadas por dos capas:
• La sinovial íntima: es una delgada capa celular que contiene macrófagos y
fibroblastos y se encarga de limitar con los espacios de la articulación.
• La Subsinovial: es una capa vascular más profunda que está unida al tejido
conectivo fibroso de la cápsula.
Líquido sinovial: Es un infiltrado del plasma sanguíneo que se forma a partir de la rica red
vascularizada de la membrana sinovial, es un líquido claro, incoloro, grueso y fibroso
Función
La membrana sinovial es la encargada de proporcionar lubricación en las articulaciones,
limitar la fricción y limpiar la cavidad articular, revisten por completo la cápsula articular
del CATM (Complejo Temporomandibular) adulto, tanto la cavidad superior como la
inferior, pero están ausentes en el tercio medio del disco en la articulación adulta.
Células sinoviales:
Son una población heterogénea de células donde destacan células con actividad fagocítica y
células con capacidad de secretar ácido hialuronico. Aparecen dispuestas en una capa
continua aunque a menudo se hallan entremezcladas con fibras de T.C. capsular y células
adiposas. y células Presenta dos tipos de células los macrófagos tipo A y fibroblastos tipo
B.
Macrófagos tipo A: tienen la habilidad de absorber y degradar distintos componentes
extracelulares así como antígenos de líquido sinovial, debido a su configuración semejante
a un macrófago. Poseen un aparato de Golgi muy desarrollado.
Fibroblastos tipo B: los cuales serán secretores de ácido hialuronico y proteoglicanos para
la nutrición del cartílago y lubricación). el ácido hialuronico desempeña un papel
importante conservando la viscosidad de los líquidos sinoviales que permite suavizar
movimientos de la mandíbula. Poseen un aparato de Golgi más pequeño
LIGAMENTOS
_Al igual que en cualquier otro sistema articular, los ligamentos desempeñan un papel
importante en la protección de las estructuras. Los ligamentos están compuestos por fibras de
tejido conjuntivo colágeno de longitudes concretas y no son distensibles. No obstante, el
ligamento puede estirarse si se aplica una fuerza de extensión sobre él, ya sea bruscamente o a
lo largo de un período de tiempo prolongado.
_Los ligamentos no intervienen activamente en la función de la articulación, sino que
constituyen dispositivos de limitación pasiva para restringir el movimiento articular.
CLASIFICACION DE LOS LIGAMENTOS
_La ATM tiene tres ligamentos funcionales de soporte:
1) Los ligamentos colaterales: Los ligamentos colaterales fijan los bordes medial y lateral del disco
articular a los polos del cóndilo. El ligamento discal medial fija el borde medial del disco al polo
medial del cóndilo. El ligamento discal lateral fija el borde lateral del disco al polo lateral del
cóndilo, los ligamentos discales son ligamentos verdaderos, formados por fibras de tejido
conjuntivo colágeno, y, por tanto, no son distensibles, permiten que el disco se mueva pasivamente
con el cóndilo cuando éste se desliza hacia delante y hacia atrás. En consecuencia, estos ligamentos
son responsables del movimiento de bisagra de la ATM, que se produce entre el cóndilo y el disco
articular. Los ligamentos discales están vascularizados e inervados.
_Su inervación proporciona información relativa a la posición y al movimiento de la articulación.
Una tensión en estos ligamentos produce dolor.
2) Ligamento capsular: Como se ha mencionado, toda la ATM está rodeada y envuelta por el
ligamento capsular. Las fibras de este ligamento se insertan, por la parte superior, en el hueso
temporal a lo largo de los bordes de las superficies articulares de la fosa mandibular y la eminencia
articular. Por la parte inferior, las fibras del ligamento capsular se unen al cuello del cóndilo. El
ligamento capsular actúa oponiendo resistencia ante cualquier fuerza medial, lateral o inferior que
tienda a separar o luxar las superficies articulares. Una función importante del ligamento capsular es
envolver la articulación y retener el líquido sinovial. El ligamento capsular está bien inervado y
proporciona una retroalimentación propioceptiva respecto de la posición y el movimiento de la
articulación.
3) Ligamento temporomandibular: La parte lateral del ligamento capsular está reforzada por unas
fibras tensas y resistentes que forman el ligamento lateral o ligamento temporomandibular (TM).
Este ligamento tiene dos partes: una porción oblicua externa y otra horizontal interna. La porción
externa se extiende desde la superficie externa del tubérculo articular y la apófisis cigomática en
dirección posteroinferior hasta la superficie externa del cuello del cóndilo. La porción horizontal
interna se extiende desde la superficie externa del tubérculo articular y la apófisis cigomática en
dirección posterior y horizontal hasta el polo lateral del cóndilo y la parte posterior del disco
articular. La porción oblicua del ligamento TM evita la excesiva caída del cóndilo y limita, por
tanto, la amplitud de apertura de la boca. Esta porción del ligamento también influye en el
movimiento de apertura normal de la mandíbula.
_Existen, además, dos ligamentos accesorios:
4) Ligamento Esfenomandibular: Tiene su origen en la espina del esfenoides y se extiende hacia
abajo hasta una pequeña prominencia ósea, situada en la superficie medial de la rama de la
mandíbula, denominada língula. No tiene efectos limitantes de importancia en el movimiento
mandibular.
5) Ligamento Estilomandibular: Se origina en la apófisis estiloides y se extiende hacia abajo y hacia
delante hasta el ángulo y el borde posterior de la rama de la mandíbula. Se tensa cuando existe
protrusión de la mandíbula, pero está relajado cuando la boca se encuentra abierta. Así pues, el
ligamento estilomandibular limita los movimientos de protrusión excesiva de la mandíbula.
Músculos masticatorios
Los componentes esqueléticos del cuerpo se mantienen unidos y se mueven gracias a los músculos
esqueléticos, que son responsables de la locomoción necesaria para la supervivencia del individuo.
Los músculos están constituidos por numerosas fibras cuyo diámetro oscila entre 10 y 80
micrómetros.
Cada fibra está inervada por una única terminación nerviosa, que se encuentra cercana al punto
medio de la misma. El área en la que se encuentran más conexiones de este tipo recibe el nombre de
placa motora terminal. El extremo de la fibra muscular se fusiona con una fibra tendinosa y, a su
vez, las fibras tendinosas se en haces para formar el tendón muscular que se inserta en el hueso.
Cada fibra muscular contiene cientos o miles de miofibrillas, cada una de las cuales está formada
por unos 1.500 filamentos de miosina y 3.000 filamentos de actina, que son grandes moléculas
proteicas polimerizadas responsables de la contracción muscular.
Las fibras musculares pueden dividirse en varios tipos en función de la cantidad de mioglobina:
• Fibras musculares lentas o de tipo I: Las fibras con mayor contenido de mioglobina son de
un color rojo más oscuro y se contraen lentamente, pero de forma más mantenida.
• fibras rápidas o de tipo II: Estas fibras poseen menos mitocondrias y dependen más del
metabolismo anaerobio para funcionar. Las fibras musculares rápidas pueden contraerse
rápidamente, pero se fatigan pronto.
Músculos de la ATM: Músculo temporal, masetero, pterigoideo medial y pterigoideo lateral,
Aunque no se los considera músculos masticatorios, los digástricos también desempeñan un papel
importante en la función mandibular.
Inervación: Nervio mandibular (V3), ramo del nervio trigémino
Irrigación: Arteria maxilar
Masetero:
El masetero es un músculo rectangular que tiene su origen en el arco cigomático y se extiende hacia
abajo hasta la cara lateral del borde inferior de la rama de la mandíbula.
Su inserción en la mandíbula va desde la región del segundo molar en el borde inferior en dirección
posterior.
Está formado por dos porciones o vientres: la porción superficial, formada por fibras con un
trayecto descendente y ligeramente hacia atrás, y la porción profunda, formada por fibras que
transcurren en una dirección vertical.
Cuando las fibras del masetero se contraen, la mandíbula se eleva y los dientes entran en contacto.
El masetero es un músculo potente que proporciona la fuerza necesaria para una masticación
eficiente.
Temporal:
Es un músculo grande, en forma de abanico, que se origina en la fosa temporal y en la superficie
lateral del cráneo. Sus fibras se reúnen, en el trayecto hacia abajo, entre el arco cigomático y la
superficie lateral del cráneo para formar un tendón que se inserta en la apófisis coronoides y el
borde anterior de la rama ascendente.
Se divide en tres zonas:
• La porción anterior está formada por fibras con una dirección casi vertical.
• La porción media contiene fibras con un trayecto oblicuo por la cara lateral del cráneo
• La porción posterior está formada por fibras con una alineación casi horizontal que van
hacia delante por encima del oído para unirse a otras fibras del músculo temporal a su paso por
debajo del arco cigomático.
Cuando el músculo temporal se contrae, se eleva la mandíbula y los dientes entran en contacto. Si
sólo se contraen algunas porciones, la mandíbula se desplaza siguiendo la dirección de las fibras
que se activan.
• Cuando se contrae la porción anterior, la mandíbula se eleva verticalmente.
• La contracción de la porción media produce la elevación y la retracción de la mandíbula.
• la contracción de esta porción puede causar una retracción mandibular
Pterigoideo medial interno:
tiene su origen en la fosa pterigoidea y se extiende hacia abajo, hacia atrás y hacia fuera para
insertarse a lo largo de la superficie medial del ángulo mandibular.
Junto con el masetero, forma el cabestrillo muscular que soporta la mandíbula en el ángulo
mandibular.
Cuando sus fibras se contraen, se eleva la mandíbula y los dientes entran en contacto.
Este músculo también es activo en la protrusión de la mandíbula. La contracción unilateral
producirá un movimiento de mediotrusión mandibular.
Pterigoideo lateral externo:
En la actualidad se considera que los dos vientres, del músculo pterigoideo lateral actúan de forma
muy distinta.
• Pterigoideo lateral inferior: Tiene su origen en la superficie externa de la lámina pterigoidea
lateral y se extiende hacia atrás, hacia arriba y hacia fuera hasta insertarse en el cuello del cóndilo.
Cuando los pterigoideos laterales inferiores derecho e izquierdo se contraen simultáneamente, los
cóndilos son traccionados hacia delante desde las eminencias articulares hacia abajo y se produce
una protrusión de la mandíbula.
La contracción unilateral crea un movimiento de mediotrusión de ese cóndilo y origina un
movimiento lateral de la mandíbula hacia el lado contrario.
Cuando este músculo actúa con los depresores, mandibulares, la mandíbula desciende y los cóndilos
se deslizan hacia delante y hacia abajo sobre las eminencias articulares.
Pterigoideo lateral superior:
Es considerablemente más pequeño que el inferior y tiene su origen en la superficie infratemporal
del ala mayor del esfenoides; se extiende casi horizontalmente, hacia atrás y hacia fuera, hasta su
inserción en la cápsula articular, en el disco y en el cuello del cóndilo.
La mayoría de las fibras del músculo pterigoideo lateral superior (un 60-70%) se insertan en el
cuello del cóndilo, y sólo un 30-40% se unen al disco.
El pterigoideo lateral superior es muy activo al morder con fuerza y al mantener los dientes juntos
Digástrico:
Aunque el músculo digástrico no se considera, por lo general, un músculo de la masticación, tiene
una importante influencia en la función de la mandíbula. Se divide en dos porciones o vientres.
El vientre posterior tiene su origen en la escotadura mastoidea, justo medial a la apófisis mastoides;
sus fibras discurren hacia delante, hacia abajo y hacia dentro hasta el tendón intermedio, en el hueso
hioides.
El vientre anterior se origina en la fosa sobre la superficie lingual de la mandíbula, encima del borde
inferior y cerca de la línea media, y sus fibras discurren hacia abajo y hacia atrás hasta insertarse en
el mismo tendón al que va a parar el vientre posterior.
Cuando los músculos digástricos derecho e izquierdo se contraen y el hueso hioides está fijado por
los músculos suprahioideo e infrahioideo, la mandíbula desciende y es traccionada hacia atrás, y los
dientes se separa