2.
FACTIBILIDAD DE PROYECTOS
2.1 Fase de factibilidad y sus procesos
La fase de factibilidad o viabilidad tiene por objetivo determinar la viabilidad de
emprender un proyecto, y normalmente se desarrolla siguiendo los siguientes
procesos:
1. Identificación de la necesidad
2. Definición del proyecto(s) como solución(es) a la necesidad detectada
3. Evaluación y selección del proyecto a implementar
Cada uno de estos procesos se desarrolla de manera progresiva dentro de una serie de
subfases que van profundizando el estudio de factibilidad, permitiendo descartar,
tempranamente, proyectos no factibles, y continuar invirtiendo más recursos y tiempo
en el estudio de proyectos atractivos. A medida que se avanza por las subfases, los
criterios de evaluación son más rigurosos, lo cual facilita el manejo del valor y riesgo
del proyecto. Es práctica usual y recomendable que se conformen comités de
evaluación al final de cada subfase. Un ejemplo de lo anterior, es el modelo Stage-
Gate (Fase-Compuerta) para desarrollar ideas de negocio y lanzarlas al mercado. Cada
compuerta es un comité de personas que deciden descartar el proyecto, enviarlo atrás
para mayor desarrollo o avanzarlo a la siguiente fase (fig. 2.1).
Aumenta rigor
Criterios bajos Criterios altos
Ideas Productos / Servicios
Fase1 Fase2 Fase3 Fase4 Fase5 Comercializables
Tiempo / Costo
Compuertas 1 2 3 4 5
Figura 2.1 Modelo Stage-Gate para el desarrollo de proyectos
Considerando lo anterior, una forma usual de estructurar el estudio de factibilidad de
un proyecto, es dividiéndolo en 3 subfases:
Perfil: es el estudio en su forma más preliminar, que identifica y valida inicialmente
la necesidad, luego define alternativas de proyectos como posibles soluciones, y
selecciona aquellos que resulten más atractivos. Se emplea información
secundaria, es decir, proveniente de fuentes existentes (diarios, revistas,
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organismos gremiales, servicios de información, Internet, etc.) mayoritariamente
de tipo cualitativo, opinión de expertos y estimaciones de carácter preliminar.
Prefactibilidad: corresponde a un estudio más profundo y detallado que el
anterior, que utiliza información secundaria de tipo más cuantitativa, opinión
experta y estimaciones más precisas. Involucra criterios de evaluación y selección
más rigurosos. Usualmente, se realizan pruebas de concepto o prototipos para
validar técnicamente los proyectos, así como evaluaciones económicas para
cuantificar el valor para los clientes e inversionistas de las diferentes alternativas.
Comúnmente, el proyecto mejor evaluado pasa a la siguiente subfase.
Factibilidad: corresponde al estudio en su forma más completa, con información
primaria, obtenida directamente de la fuente, lo cual implica, en el caso de
proyectos de nuevos negocios, realizar una estudio o investigación de mercado que
permita obtener información de los clientes, así como también de la industria. El
proyecto se define en detalle y sólo se considera viable cuando satisface,
simultáneamente, múltiples tipos de factibilidades, y el riesgo asociado a la
variabilidad en el resultado, es adecuado para tomar la decisión de implementarlo.
Factibilidad
Subfases Perfil Prefactibilidad Factibilidad
Tiempo / Costo
Figura 2.2 Subfases comunes de la fase de factibilidad
Existen diferentes tipos de factibilidad o viabilidad, cada una con diferentes criterios
que deben ser cumplidos por el proyecto para que sea considerado factible de
implementar. En primer término, la factibilidad técnica analiza si el resultado del
proyecto puede ser exitosamente materializado o implementado desde un punto de
vista técnico. Por ejemplo, ¿Puede diseñarse y construirse un puente de concreto que
cruza un estrecho de 20 Km de longitud para durar 100 años?; ¿Es posible desarrollar
y poner en operación un nuevo software que ayude a manejar la cadena logística de
una empresa, considerando los actuales equipos y capacidades que posee? La
factibilidad técnica dependerá, en gran medida, de las capacidades, motivación y
liderazgo que posea la organización emprendedora. Se habla entonces de la
factibilidad organizacional-contractual o de gestión, que busca determinar si puede
conformarse un equipo para implementar el proyecto con éxito, y si la asignación de
riesgos a través de contratos con terceros es aceptable, especialmente cuando no se
poseen todas las competencias o capacidades técnicas.
En el caso de proyectos de negocio, la factibilidad comercial revela: si los productos
y/o servicios que serán provistos, entregan valor satisfaciendo las necesidades de los
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clientes; si existe disposición real a pago del mercado; y si efectivamente pueden
generarse ingresos.
La factibilidad económica determina si los beneficios del proyecto exceden los costos
de implementarlo, creando valor económico. Esta viabilidad es la que el presente
texto analiza con mayor profundidad.
Por su parte, la factibilidad financiera permite responder la pregunta si es posible o no
ensamblar el capital requerido para emprender el proyecto. Los mercados de capital
moderno han tenido un rol fundamental en la realización de un sinnúmero de
proyectos. La factibilidad medioambiental, por su parte, analiza si los impactos en el
medioambiente son aceptables y mitigables, de acuerdo a la normativa vigente. Otra
dimensión o tipo, es la factibilidad socio-política, que determina si existe suficiente
interés político y suficiente consenso entre las diferentes partes involucradas para
proceder con el proyecto. También existe la factibilidad legal-regulatoria, que analiza
si el proyecto cumple con todas las leyes y regulaciones internacionales, nacionales,
provinciales y municipales que lo afectan.
2.2 Formato de un estudio de factibilidad
Un estudio de factibilidad usualmente se elabora siguiendo un formato o estructura
establecido por la organización que lo emprende, o por algún standard definido en la
industria o uno establecido por alguna de las instituciones que auspician o financian el
proyecto.
Un buen estudio de factibilidad debería contar con, al menos, las siguientes
secciones o elementos:
0. Resumen ejecutivo
1. Identificación de la necesidad
2. Descripción del proyecto como solución
3. Objetivo general y específicos.
4. Alcance del proyecto
5. Metodología de implementación
6. Principales resultados
7. Validación técnica y valor para el cliente
8. Equipo gestor del proyecto
9. Evaluación económica
10. Análisis y gestión de riesgos
11. Principales supuestos y restricciones
12. Información de respaldo
Para un proyecto de nueva empresa o negocio, el estudio de factibilidad se denomina
plan de negocio.
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En algunos casos, los estudios de factibilidad son desarrollados por la organización que
tomará la decisión de implementación, incluyendo la definición misma de la solución.
Una vez tomada la decisión, la organización puede licitar parte o el total del trabajo
requerido para transferir la ejecución a terceros a través de contratos. En otros
casos, la definición parcial o total de la solución es realizada por terceros mediante la
licitación de propuestas previas a la toma de decisión de implementación. Este podría
ser el caso de una empresa que solicita, durante la fase de factibilidad, la presentación
de propuestas a diferentes contratistas para externalizar los servicios informáticos que
actualmente son provistos internamente por una unidad de tecnologías de la
información.
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