El cuento policiaco y detectivesco:
El cuento policiaco o detectivesco es aquel que agrupa las narraciones breves
de hechos ficticios o reales relacionados directamente con criminales y con la
justicia, generalmente teniendo como tema principal la resolución de un misterio,
la persecución de un delincuente o temáticas similares. El escritor Edgar Allan Poe
es quien crea este tipo de narrativa con su escrito titulado: “Los Crímenes de la
Calle”
Función:
Es el tipo de cuento que narra hechos ficticios o reales, con trama misteriosa
relacionadas con algún crimen o hecho delictivo. ... Los cuentos
policiacos tienen como función descubrir mediante la recolección de pistas, los
responsables de un hecho delictivo.
La función de un cuento policiaco es la de narrar historias sobre robos,
persecuciones, homicidios y otros delitos para entretener al lector.
A su vez, los cuentos policiacos se caracterizan por introducir al lector en una
atmósfera de intriga, misterio y suspenso, el cual experimenta a través de la
trama hasta que se descubre la identidad del culpable.
Estructura:
Consta de tres partes como toda narración.
Introducción:
Se presenta a los personajes y los sitúa en un lugar y un tiempo.
El nudo:
Aquí se desarrolla la acción principal o trama del texto.
Desenlace es donde se resuelve la trama es se pone fin a la relación del
conflicto.
Características:
A grandes rasgos, el cuento policial se caracteriza por lo siguiente:
Posee una trama más o menos elaborada, y su punto de partida es un
crimen cometido: robos, asesinatos, etc. El objetivo del protagonista
es, entonces, descifrar el modo en que el crimen se cometió y hallar al
culpable.
Lo protagoniza un emisario del orden: un periodista, un detective o un
policía. Algunos cuentos policiales se centran en la incógnita de quién
cometió el crimen; otros en cambio se centran en descubrir cómo fue
cometido el mismo.
Se suelen narrar en primera o tercera persona, siempre
acompañando al detective en sus averiguaciones. El final del relato
coincide con la resolución del misterio y el restablecimiento de la justicia.
El lector puede saber quién es el culpable (pero no saber cómo
probarlo) o puede descubrirlo a la par que el detective (o incluso
después de que el personaje lo sepa). En todo caso, la tensión en el
relato la produce un elemento de la trama que se oculta hasta el final.