VU @:|smRelocey
Rue ba nner’
“Todo dead grifio proyeca mensjs wales por encarge, menses que,
para no restr flidos,deben poder ser ledos y decodiicados en ls dae
‘condiciones de a comunicacion seca En este send, por ejemplo,
or ariginleinnorador que pues parecer un aches eh fox hecho pasa
Imadvertie ose wus legble no cpl su principal luncén. quero es
Tefga as oeurrencia cesta del dehador sno transmit
dela mejor manera posible! mens sus audencas
sto libro es replica a una serie de usionesy fl creencas que selen
lentarse en las escuelas de sano y que conrttuyen ura mitlola muy,
arraigada en certs ambiente univrstaron. Emre ela ea de que, la
hora de disfa,ninnovacony ls ereaidad ens mia sn los valores
mis aprecios, 0 que el dsafaor puede deca Hbremente ls orienacion
del mensse, ano ala necesdad de Su comitent, 0 que el dea ten Fes
socal propios. Por inocentes que parezcan ex uiones son peje:
‘tin alejads del fio real de sear, entorpecen a prictca
1 distorsonan su ensedanza
{n pabras dl autor wel vigor que eas eupertconesmanfetan
1a facia con que son cris motiaron ars trabo, digo a maestros
yaprendcespreocupados por el deo ez de mensajes wausls en us
‘ontextos reales de acuiacéns. Cada capitulo convent planeando
tuna son y logo presenta, con ejemplos y argumentacones prec,
corresponciontedesenga. As a aceparcefire 3 una determina
seructra textual libro mismo ener a concapeon dl digo griico
{ue defend: un ofciorigurosamentecondcionade port demanda
Yel coment, y port tant ale de re creatvide.
II
Pease)
*» RAUL BELLUCCIA
EI disefio grafico
y su ensefianza
llusiones y desengafios
IGS su enseferca
ie
ise
RAUL BELIRail Bellucci es profesor str def mater’
Diseho Grifco, na Facukead de Arqutecturs,
Disenoy Urbanism de Universidad de
Buenos Ales ycirector del Proyecto Final
eos esudantes den carera de Diseio
Geico den Universidad del Norte
Soto Tomas de Aquino, Tucumin
Ha dictado cursos yconferencins en derentes
‘universes de a Argentina y América iin
Sobre os dos amt en los que se ha
speciazade:idenficacionemagen
institucional yensefana del dis,
Es socio de I+C Consulores, ubinete de
_asesoramiento en identi y comuniacién
corporat, con ofiat an Buenos Aires
y Baresons,Feo
Tet spec
ALCATEL comp)
esas
ANA MARIA 2UBETA coe
Chem ponuery etre mans
‘OBCARA. DE MAS cre)
Neston exe
Epon come
‘Ghote st depen
Eo nerctone
cihnaga “Ure
et gop eatinRadl Belluccia
FI diseno grafico
y su ensenanza
Husiones y desengarios
P
PAIDOsIndice
ceseretos 1 aa erences Pais
oor
Introduccion... 9
1, Definicién del diseio.. u
2. La funcién social del disefio.. 29
3. El perfil del diseiador.. 43.
ee oe cee Nee 4, La tarea del disefiador grafico . 35
1 edicisn, 2007
5. Las teorias en la ensefianza del oficio 69
6. Los ejer
ios para aprender disefio grafico 83
tori 7. Los métodos para disefiar ja... 101
Dens 599, Buenos Aires
‘ema diretion@areapidos com ar
‘wo. pidosargentinn com ar 8, La influencia del maestro ... _ 7
ua echo ol depisito que previne ta Ley 11.728 Conclusién .. . 129
Impreso en ln Argentina - Printed Argentina
Impreso en Primera Clase
California 1281, Ciudad do Buenos Aire, on junio de 2007
‘Tirada $.000ejemplaree
ISBN 978-050:1227246Introduccién
Este libro no es un manual sobre pedagogia del
disefio, ni un estudio comparado de planes de estu-
dio, ni mucho menos un tratado te6rico.
Es la réplica a una serie de ilusiones que suelen’
alentarse en las escuelas de disefio y que entorpecen,
a mi entender, la ensefianza del buen oficio de dise-
fiador grafico, desnaturalizindolo,
Son ilusiones que viven en un espacio lejano al
oficio, son deseos o falsas creencias que constituyen
una suerte de mitologia muy arraigada en ciertos
ambientes universitarios.
Las réplicas lamadas aqui «desengaiios», como
no puede ser de otro modo, dejan al descubierto
mis opiniones. Tras cada oposicién asoma una pro-
puesta,
El vigor que esas supersticiones manifiestan y la
facilidad para ser creidas motiv6 este trabajo, dirigi-
do a maestros y aprendices preocupados por el dise-
fio eficaz de mensajes visuales en sus contextos reales
de actuaci6n,
He intentado escribirlo como si dialogara con un
estudiante interesado por su formacién, Las respues-
tasa sus hipotéticas preguntas le dieron la forma de-
finitiva.
9Debido a este caracter «conversado» el libro tie-
jones o insistencias argumen-
ne ciertas superposi
tales que estarfan fuera de lugar en un tratado 0 en
tun estudio riguroso.
Quien se incerese especialmente por la ensefian-
za del disenio grafico encontrara abundantes criterios
yy ejemplos que podrin ayudarlo a encarar sus clases,
‘6 incluso, a delinear un programa,
Quien busque un modelo de programa pedagégi-
0 con objetivos, contenidos y actividades quedara
defraudado,
El texto esta dividido en ocho capitulos. Los tres
primeros discuten las ilusiones acerca de la defini
cion de la tarea de disefar, la funcién social del dise
‘ho y el perfil del diseiador profesional
Los cinco restantes se meten de leno en el debar
te sobre los modos de ensefiar diseiio grifico y con-
testan las fantasias, idealismos e inocentadas que
suelen anidar en los programas pedagégicos,
Cada capitulo se inicia con la formulacién con-
densada de la ilusion y de su respectivo desengatio, y
{ermina con preguntas destinadas a incentivar yay
dar al debate sobre el tema desarrollado,
Este trabajo no indaga las causas que originan esas
persistentes lusiones en el ambito universitario, aun
{que algo se puede inferir de su Lectura,
Plantea, eso si, la necesidad de poner ef mensaje
ysus condiciones reales de existencia en el centso de
laensefianza, de recuperar
dischador grifico y el int
el carifio por el oficio de
por la cultura visual,
Rac Buwwecsa
16 de febrero de 2007,
Cariruto 1
Definicién del disefio
La itusion
E aisefo es un concepto tan amplio que no pue-
de encasillase en una sola definicin: por el
Contrari, la dversided de definiciones exoresa
‘su riqueza y sus mottiples posibildades.
El desengario
i:
- determinados.Miles y miles de disefiadores en todo el mundo se
Jevantan cada mafana y marchan a encontrarse con
su trabajo, con la tarea que les permite vivir.
Preocupados por resolver problemas concretos
(viviendas, objetos de uso, mensajes, indumentari
etc.), es raro que se detengan a pensar qué es el di
sefio?: simplemente lo ejercen.
En cambio, en los lugares donde se lo ensefia, la
simple pregunta parece no saldarse nunca y siempre
vuelve, como los cargos de conciencia, cada vez que
se le da una oportunidad.
Persiste una especie de intranquilidad, de angus-
tia, de insatisfaccién espiritual cuando los diseni
dores tienen que definir su propia labor. Pareceri
que la descripcién objetiva de la tarea de diseniar no
les resulta suficiente para explicar qué hacen,
entonces le adosan a esta actividad unas difusas carac-
teristicas esenciales que «el disefio y «los disciiado-
res» ~segtin ellos- tienen en su estructura genética
misma pero que nunca terminan de enunciar 0 e
plicar del todo. (Para tranquilidad laboral de los pro-
pios disefiadores éste no es un problema de los
comitentes, que, en general, no tienen grandes du-
das acerca de lo que es y para qué sirve el diseiio.)
13Cuando se pasa revista a las distintasidetinicio-
aparece un paisaje su-
mamente Nariado'Vamplis y cuesta creer que se
estén refiriendo a la misma actividad. Pues hay
ciplinias; otros, que los
disefio es una ciencia que ain
{debe desarrollarse; también estan los que cre:
¢ C1 cs 1a Tv cSr aT,
(Misciplina te6rieas.
u
menos valientes dicen, con suavidad, que es wnat.
TEETENaUaRTERP eS can), mas lejos van los
que opinan que el
Jotros sostienen que el
ne el by
no faltan los que plantean que todas las definicio-
nes tienen su lado positivo y que no conviene ne-
gar ninguna en favor de otra (1). Ante semejante
disparidad es licito preguntarse como se formara
un estudiante en una escuela que considera que el
disefio es arte y cémo otro educado por quienes lo
consideran ciencia, para no imaginar el desbarajus-
te que puede transmitir a sus alumnos alguien que
lo considera tan amplio que todas las definiciones
lo describen.
Estas discusiones gaseosas pueden plantearse du-
rante afios en las aulas y publicaciones, pero jqué
problema se nos presenta si intentamos verificar es
tas definiciones observando [Link] disefiador cuando
trabaja como tal! Por ejemplo, observando a un
diseiiador grafico que, empleado a salario fijo en
una editorial, se esfuerza por diagramar correcta-
mente una revista dedicada a las carreras de caba-
los, en un tiempo acotado, supervisado por un jefe;
© a un disefiador industrial empefiado en llevar a
cabo el proyecto de un interruptor eléctrico mas fi-
cil de instalar y mas duradero.
Resulta al menos extrafio que las definiciones de
una actividad como el diseiio no puedan comprobar-
se cuando se observa trabajar a los disefiadores.
Para empezar, la realidad
Lad mn de una tarea socialmente extendida
debe ser extraida de la realidad y no de los deseos
Asi, basicamente, «el diseiio» es lo que hacen «los
disefiadores» cuando «disefian»
Aunque el campo del disefio exceda la tarea con-
creta de los diseriadores (historia, critica, reflexiones,
accién gremial y docente, etc.), no cabe duda de que
son las tareas concretas el nticleo central a definir,
Pues si quitamos de la escena el pedido de diseiio y
el consecuente trabajo del disefiador nos quedamos
sin objeto. Por eso cuando un disefiador esta sin tra-
bajo y necesita ganarse el pan con su oficio, lo pri
mero que hace no es ponerse a disefar algo 0 a
reflexionar sobre el disefio, sino que sale a buscar un
cliente que lo contrate, Para que haya diseiio es im-
prescindible que alguien lo pida.
Si el pensamiento, en un esfuerzo por entender
Ta realidad sin confundirla con sus sentimientos 0 de-
seos, observa a la gente que trabaja, podra verificar
que hay una buena cantidad de individuos, sobre
todo en las grandes ciudades, que llamindose a si
smos «diseiiadores» se ganan la vida «disefiando»
cosas que otros les encargan, casi siempre a cambio
de dinero, y que estos otros también Ilaman a aqué-
llos «disenadores»,
Con este dato ya se puede afirmar que la tarea de
los disefiadores presenta un grado de singularidad y
permanencia en el tiempo suficientes como para te-
ner una denominacién propia: tanto la actividadcomo quienes la ejercen han merecido que el lengua-
je los incorpore a su léxico normal con unas palabras
distintivas: el «disefio» y los «disefiadores». Hoy en
dia ser disefiador ya no es un destino laboral raro 0
excéntrico,
También se puede observar que dentro del con-
junto amplio de «los diseadores» hay individuos con
ideas politicas variadas y condiciones econdmicas y
religiosas muy diferentes, pero esas diferencias no
alteran su caracter basico: todos son disefiadores y
como tales los reconoce el resto; ¢s lo mismo que les
pasa a los abogados, a los albaitiles, a los ingenieros,
etc,
Puede decirse entonces que ni el disefio ni quie-
nes lo brindan constituyen un fendmeno marginal o
efimero, sino que estan integrados perfectamente en
Ambitos muy extendidos de la vida social contempo-
‘rina; su tarea se ha naturalizado.
Con el dato anterior, proveniente del habla co-
miin y de la observaci6n mas simple de los oficios y
profesiones reales, ya sabemos que existen, pero to-
davia no sabemos bien qué hacen los disefiadores,
Porque estamos atin demasiado lejos para seguir
comprendiendo, debemos acercarnos mas para sa-
ber, por ejemplo, en qué consiste y para qué sirve el
disefiar 0 a qué se dedican los disetiadores.
Aproximandonos a lalréalidadise advierte quent)
BGM oeaneREaHECEMIOMID y goes open
16
Paraguas comiin de «el diseiio», se cobijan profesio-
nales con idoneidades de tal diversidad que sus pres
taciones no son intercambiables. Wn disefiador de
Por eso es que todos los disefiadores, en sw tarjetal)
.agregan la correspondiente aclara-
cin sobre su
"Cada una de las grandes familias del disefio tiene
un dimbito o espacio laboral propio: la comunicacién
sista ta 1 Nba
persuasiGn comercial, la
A pesar de que todos son diseitadores, ese hecho
no significa que todos sean capaces de hacer todo. Es
facil advertir que entre un disefiador industrial dedi-
cado a la ortopedia, un disefiador de indumentaria e
pecializado en vestuario teatral y un disefiador de
paginas web las diferencias son enormes y ninguno
puede hacer el trabajo del otro. Mas atin, dentro de
cada familia existen ya espectalidades muy separadas
1yos aspectos en comin se reducen al minimo fren-
te alas diferencias. Asi, dificilmente un arquitecto es
pecializado en espacios interiores pueda pasar, con
capacidad similar, a disefiar rascacielos o escuelas.
rama del diseno requiere wn: unos co-
ania
Las dificultades para definir
Determinar qué hay de comin en la actividad de
todos los que trabajan y son reconocidos socialmen-
te como «diseitadores» implica toparse con la defi
nicién de la tarea de disefar
La definicién de la actividad de «disen:
rd de contestar la simple pregunta: Zen/queS€ pare
de la misma manera que la de! Ser resins «felino»
retine los aspectos compartidos entre un gatito de
angora y un le6n, y no sus evidentes desemejanzas.
La diversidad es tan grande que las_primeras mi-
radas sobre el tema s6lo advierten diferencias, y re-sulta dificil encontrar aspectos en comin y reitera-
ciones en un paisaje tan variado de diseiios y dise-
adores. Podran compartir algo el disefiador de una
revista sobre automovilismo y el diseiiador de una
cabina de comando de un avi6n? :O los dos se lla-
man disefiadores s6lo por falta de palabras mas ade-
cuadas?
pips
a definiei6n cel acto'de disefiar noipuede ba:
pues se disefian
desde mensajes hasta maquinas o herramientas, y
desde ropa interior hasta quiréfanos.
Sef diseiiado; se diseita praicticamente todo, y cada
dia mas productos pasan por las manos del
disefiador.
ya que
tanto se diseiia un periddico revolucionario como
uno progresista; automéviles contaminantes
como envases ecolégicamente correctos; ropa
sofisticada como sillas ortopédicas; viviendas po-
pulares como mansiones fastuosas; etc.
El disefio, por ser un medio de produccién como
la imprenta o las camaras frigorificas, esjusado
+ Una definicion del acto de |
presa privada (sea a aan ie, mediana, chica 0
Pequenisima); para las petroleras como para los
grupos ambientalistas; para una multinacional
18
como para una pequeiia cooperativa barrial 0,
incluso, para un individuo.
eee encore ener
Boy aa gue no |
* Una definicién del acto de diseiiar no/puede bar
la simple observa-
cién de la tarea de los diseniadores hace patente
la imposibilidad de describir un método comin,
No hay unas maneras, ni unas secuencias, ni una
herramientas que s61o los diseftadores y todos los
disciiadores empleen, y que, por lo tanto, ¢
La pequefia coincidencia
Sin embargo en todos los
disc iorcctaoao Raa.
_alli donde cualquier disefiador disefia (es decir, tra-
baja), antes,
sea este producto un
fusil, una silla, una casa, un abrigo, un aviso, un
logotipo 0 un reloj,
i con una suerte de pandptico pudiera verse en,
simultaneoa loen sus
mesas de trabajo, se advertiria que todos estan en
sgiinpamntendenmprosssas veaticngcomoobistivy
ane
Todos estin empefiados en determina COGS
qué aspectorendia de qué
a hecho, comeNelprodicinineuaint
19Estin realizando con su tarea uno de los eslabo-
-riadas '
| produetivo, Proceso que puede ser muy complejo €
ese cin ea
El caricter industrial del disefiar
seer uncom ntact pe
No se considera aqui «industriales» Ginicamente a
los productos tradicionales de «las industrias» o «las
fabricas» sino a todo artefacto que haya incorpora-
do un alto grado de planificacin en sus diferentes
etapas,
Yase wate de un folleto turistico, de un cartel para
a pera estatal, de un logotipo, de la construccién y
equipamiento de la cadena de sucursales de un ban-
co 0 de un aparato de radio, estos artefactos 0 pro-
ductos son industriales cuando: sus caracteristicas
materiales y simbélicas, sus funciones, sus modos de
producci6n, su niimero de ejemplares a producir, su
fines (econémicos, culturales, politicos, sociales,
etc.), su distribucién, sus situaciones y condiciones
de compra y uso, sus precios y costos, su publicidad,
su tiempo de vida iitil, su grado de novedad y su
oportunidad de lanzamiento estan determinados y
planificados de antemano con la mayor precision po-
sible. Es decir, participan del modo industrial de pro-
ducci6n alejado definitivamente del tipo artesanal de
generacién de objetos.
‘Veamos un caso:
Escena 1.
Calle de barrio, de cualquier ciudad, En una es-
quina se ve una verduleria. La reconocemos de lejos
por el colorido de las frutas y verduras, por una cicr-
ta gestalt que le da la mercaderia, la manera en que
se apilan los cajones y se usa una parte de la vereda 0
aceta, por la tan comin falta de Vidrieras y hasta de
puerta... y también, casi seguramente, por la presen-
cia de algtin pizarron con la oferta del dia escrita a
‘mano con tiza.
ESceNA 2
Gran sucursal de una cadena internacional de
supermercados. Enorme superficie organizada al
milimetro para la venta masiva. Desde heladeras has-
ta especias, desde carne hasta neumaticos para co-
ches, comida lista para evar, licores, pan, plantas y
demas. La apoteosis del consumo planificado.
En la inmensa zona de la verduleria de este super
mercado, un puesto «popular» que se parece, como
caricatura, a una verduleria atendida por su duefio,
con un empleado «verdulero» que atiende «personal.
mente» a los clientes. En este «puesto de feria» el
gran supermercado vende verduras y frutas sofis-
ticadas producidas «artesanalmente» sin fertilizantes
ni agroquimicos.
Yentonces, para aumentar la credibilidad de esa
sverduleria», el consabido pizarron con la oferta del
dia escrita a mano con tiza.
El cartel de la escena 1 es idéntico al de la escena
2, sin embargo los separa un abismo de sentido: a
pesar de ser formalmente iguales, uno esta diseiiado
yelotro no,
Los dos estan eseritos a mano, los dos han usado
tizas sobre una pizarra, los dos ti
a1majo y hasta podrian tener el mismo texto (supon-
gamos: 2 kg de manzanas a $3). Si los sacamos de sus
respectivos contextos ninguna evidencia formal o
material nos diria cual pertenece al verdulero de
barrio y cual al puesto del supermercado.
in embargo, repetimos, uno esta diseriado y el otro
no. El cartel del supermercado esta diseitado, no por-
que posea una determinada forma sino porque la for
ma que presenta es la respuesta especializada y
ajustada a un complejo conjunto de demandas
Siguiendo con nuestro ejemplo, facil es suponer
las reuniones en el departamento de marketing y en,
la gerencia de comunicaciones del supermercado
para, primero, determinar la incorporacién de un,
puesto «popular» dentro de las verdulerias de las
sucursales y, segundo, definir su produccién.
Son imaginables los argumentos: «tenemos que hu-
manizar la imagen de este supermercado», «a la gente
e gusta el trato directo», «una verduleria con verdule-
roy todo le trae buenos recuerdos de la infancia», «nin-
giin competidor lo tiene», «la experiencia similar con,
Jos puestos de fiambres dio buen resultado», «tenemos
que animar una zona muy grande y aburrida», «nos
puede dar pie para el relanzamiento publicitario», «no
nos olvidemos que toda nuestra comunicacién se basa
en la gente», y otras razones por el estilo.
Estos argumentos se encuentran sustentados, la
mayoria de las veces, por estudios de opinion y ana-
lisis del comportamiento de los ptiblicos.
Las estrategias comerciales pueden triunfar o fra
casar, poco importa eso para nuestro tema; aqui lo
que interesa es mostrar que la comunicacién a par
tir de un determinado estadio de complejidad exige
una gestién particular y aut6noma.
Volviendo al supermercado, de esas reuniones
gerenciales sale una politica definida para el sector
frutas y verduras, y de esa politica se desprende un
pedido, y los responsables de las comunicaciones,
transmiten ese pedido a los distintos proveedores:
al arquitecto o interiorista para que haga el mode-
lo de los puestos, al grafico para que diseite los men-
sajes, al publicitario para que incorpore el tema en
los avisos.
Es en este contexto que el disefiador grafico pue-
de proponer que en cada punta del puesto haya una
pizarra, escrita a mano, con la oferta del dia para dar
‘mayor credibilidad a la ambientacién
‘Como es l6gico en estos casos, antes de pasar a la
produccién, los responsables se reuniran con los
disefiadores para analizar y aprobar propuestas. Aqui
se puede suponer que el pobre cartel de verdulero
también sera sometido a debate. No faltara quien
piense que es exagerado, quien diga que es compli-
cado determinar quién lo dibujara, quien apoye la*
idea, quien se incline por probar en un par de sucur-
sales y luego ver, etc.
Finalmente se tomar una decision y la existencia
‘ono de ese cartel quedara determinada, no por el
natural devenir de los usos y costumbres, como en el
barrio, sino por un minucioso proceso analitico,
En cambio, los mensajes no disefiados forman par-
te de unas pricticas sociales donde la comunicacién
no ha necesitado singularizarse ni diferenciarse para
cumplir sus cometidos. La comunicacién se ejerce
espontineamente. No se la analiza ni se la produce
especialmente, ni se la planifica de manera desa-
gregada
Yno es que el diseiio aqui
ta porque es caro o porque estos sectores estan «atra-
sados» y no saben todavia cémo hacer bien las cosas.
El disefio no entra porque es una practica profesio-
nal inadecuada para resolver ese tipo de necesidades.
10 sea tenido en cuen-
2324
La comunicacién visual diseftada no debe enten-
derse como etapa superior 0 mejoradora de la no
diseriada. Mal que les pese a muchos, el diseiio no
sirve (es daiiino) cuando se lo injerta donde no es
necesario,
No todo producto es industrial
Como se ha visto, hoy en dia existen formas de
produccién, servicio y comercializacin que no pue-
den llamarse industriales (pequeiios negocios aten-
didos por sus duetios, artesanos y técnicos que
trabajan de manera personal, ciertos profesionales,
etc.)
Elverdulero de barrio que abastece a unas dece-
nas de vecinos con los productos que él mismo com-
pray trae del mercado central no necesita diseio, y
hacerle un «logotipo disefiado» seria absolutamente
superfluo pues implicaria dotarlo de unos signos aje-
nos a su necesidad ¢ identidad.
En el caso de que esa verduleria necesitara un le-
trero identificador, deberd pintarlo el propio verdu-
lero 0 el letrista de la zona, que con su viejo oficio le
dibujard unas letras absolutamente arménicas con el
negocio y su contexto.
Existe todavia una buena cantidad de objetos y
mensajes no disefiados y que-no-necesitan-diseio,
pues funcionan perfectamente y son hermosos. Son,
fragiles ejemplos que resisten los embates del const
mo yla produccién masiva y que, sin embargo, alg
nos disefiadores ven como enemigos, como territorio
conquistar, y avanzan sobre ellos con la peligrosa
afirmaci6n; «mientras mas disetio mejor.
Volviendo al verdulero de barrio, si este hombre
por algiin azar del destino consigue recursos para
poner una cadena de verdulerias que abastezca a
miles de compradores en la ciudad y proyecte insta-
larla luego en todo el pais, de manera urgente debe-
ri recurrir al disefio; pues cualquier nombre ya no
4 bueno, ni cualquier logotipo, ni cualquier color
identificador, ni cualquier campaiia publicitaria, ni
cualquier decoracién interna del local, ni cualquier
indumentaria para el personal.
‘A nuestro amigo le ha surgido un problema tipi-
camente industrial y necesita, si quiere competir bien
en ese campo, planificar los aspectos logisticos, finan-
cieros, comunicacionales y simbélicos de su negocio,
entre otros
Todo producto industrial (y para el caso es lo mis-
mo la comunicacién piiblica de un museo que la ar
quitectura para una cadena de comidas répidas) es
el resultado de una serie de decisiones sobredeter-
minadas por el contexto, donde cada eslabén care-
ce de independencia absoluta: su autonomia siempre
es relativa. Yel disefio es uno de esos eslabones pro-
ductivos. :
Por eso mismo no es correcto afirmar que siem-
pre en la historia humana hubo diserio. El diseiio se
fue constituyendo como una actividad diferenciada
de otras para abastecer necesidades propias del
modo de produccién, comunicacién y consumo de
Ja etapa industrial. Y, como se sabe, el modo indus:
trial no existié siempre.
Desde que hay humanidad hay concepto de futu-
roy hay planificacién, pero cuando nuestros antepa-
sadlos afilaban Ta punta de una rama dura para cazar
mamuts no estaban cjerciendo el diseiio industrial,
ni el mamut que se comian era producto de la gana-
deria.
%La definicién estricta
Retomando el tema de la definicién, puede decir-
se que el disefio es un servicio a terceros cuya eg
cialidad consiste en determinar, anticipadamente a
su realizaciOn, las caracteristicas finales de un arte-
facto ysu modo de produccién, para que cumpla con
una serie de requisitos definidos de antemano: fun-
cionales, formales, estéticos, simbélicos, informa-
tivos, identificadores, materiales, ergondmicos,
yerstuasivos, econdmicos, ete.
Asi, entonces, tanto se disefia una marca como
una bicicleta o una campaia publicitaria,
Yen la definicién del
O4zN4-e
acto de disefiar no es posible
|auaIZAFMUChOTMAsAlls, porque todo avance implica
ria salirse de lo comin del disefiar para entrar en lo
Dicho de otro modo: entre un disefiador de tapas
de libros para nifios y un disefiador de armas de fue-
go (salvo lo comtin recogido por la definicién enun-
ciada arriba, y que los incluye) todas son diferencias.
DD __ [Ser ass las técnicas aplicadas, as funciones del
producto diseriado, las habilidades y los conocimien-
\ os necesarios para resolverto, la forma de presenta.
F_-¢ién de prototipos 0 bocetos, el tipo de cliente, los
Fines sociales, el cardcter o clase de la creatividad
aplicable, los aspectos materiales, simbélicos y
'T _estilisticos del producto final, los honoratios, etc. Sin
‘embargo, los dos diseiian,
ieveriesSetenanrciar es trabajo cada tipo
de disefiador debe poseer un particular y muy dife-
Fente recorte de conocimientos, y una capacidad
creativa adecuada a su especialidad
Por ejemplo, en el proyecto de un nueva cimara
de fotos, seguramente intervendran entre otros pro-
fesionales— el ingeniero electr6nico, el éptico, el fo-
26
t6grafo experto, el disefiador industrial, el disefiador
sgrafico y el publicitario, cada uno en su area de per-
tinencia; y aunque cada uno disefie cosas tan distin-
tas como los circuitos y mecanismos, la forma
material externa, las funciones y secuencias, el enva-
se, el logotipo y las campaiias de avisos, si al fenéme-
no se lo mira desde un punto de vista mas general
todos brindan un mismo servicio insoslayable en el
actual esquuema productivo de la sociedad: la plant
cacién anticipada y completa de un producto 0 un
aspecto de él :
Yya se trate de la produceién y comercializacion
de algo tan complejo como una camara de fotos, 0
Igo tan simple como el menti de un restaurante,
Como se ve, la definicién del trabajo de los
disefiadores se parece bastante a lo que hacen «los
ingenieros». Si alguna diferencia especial puede es-
tablecerse hoy entre ambos quehaceres es la mayor
importancia que revisten los aspectos simbdlicos, es-
téticos, persuasivos y comunicacionales en los traba-
jos de «los diseiadores28
Preguntas para ayudar al debate
El disefio implica planificacion, pero ¢toda planifics-
ion implica disenio?
Hay quienes dicen que el disefio es una ciencia; si es
asi: Zoual es su objeto de estudio y cuales son los cono-
clmientos que el disefo cientifico» ha producido?
Si el disefo es un tipo de pensamiento (suele hablar-
se de «pensamiento proyectual») gen qué consiste su
particularidad?, gcuales son los otros tipos, no proyec:
tuales, de pensamiento?
Nadie puede negar que un misil es un objeto absolu:
tamente disefiado. Ahora bien, los que opinan que el di:
sefio es un arte 0 una forma de expresién artistica, en
este caso: gse refieren a Ia elegante forma exterior del
misil?, 2a su complejisimo interior que nadie ve ni apre-
cla estéticamente?, 20 a la muerte y destruccién que
produce cuando se lo usa? Porque, nos guste 0 no, los
tres aspectos han sido jd-se-ia-dos!
¢Por qué sera que los que sostienen que toda defini
cion de disefo es valida nunca dan su propia definici6n,
ara enriquecer la lista?
Corio 2
La funcién social del diseiio
La ilusion
El disefio contribuye a mejorar las condiciones
de vida de la gente y promueve el progreso y
los valores socialmente beneficiosos.
El desengainio
El disefio no tiene fines propios y no posee au-
tonomia ni objetivos particulares. El disefio es
un medio de producci6n, no es una hermandad
ideologica,steeeteentenee
Una de las afirmaciones mas comunes y con me-
nos asidero real es la que dice que el diseito tiene una
fancién social que cumplir, una suerte de destino 0
misi6n: mejorar la vida de la gente.
Este mito sustituye la realidad (lo que el disefio es
yhace) por los deseos del opinante (lo que é1 quiere
que sea el disefio). Quizas, como todo mito, obre
‘como compensacién tranquilizadora para quienes la
realidad es un plato demasiado fuerte.
Lo primero que debe decirse es que todo objeto
disefiado, aunque sus destinatarios directos sean muy
pocos, cumple funciones sociales, repercute e influ-
ye socialmente, Esto es una evidencia sin discusi6n
posible. Plantear que los artefactos disefiados tienen
influencia social es como descubrir que el agua moja.
Todo encargo de diseio tiene un paiblico destina-
tario al que el comitente quiere llegar para persua-
dirlo de una accién 0 de una idea, para ofrecerle un
bien de uso, para informarlo, ete, y cuando el arte-
facto diseiado y producido es visto, comprado, usa-
do 0 leido, no tiene mas alternativa que influir.
Los arquitectos y los disefiadores industriales, gré-
ficos y publicitarios aprenden desde sus primeros dias
de clase que uno de los datos imprescinde ponerse a proyectar algo es conocer al usuario 0
lector del trabajo.
Si de un programa de necesidades de disefo se
quita la informacién sobre el destinatario final no hay
posibilidad de encarar la tarea,
Ypara el caso da lo mismo que el objeto disefiado
se dirija a un pidblico muy reducido (relojes para
millonarios) 0 al mercado masivo (relojes baratos).
En ambos casos se verifica la influencia social
Los objetos diseriados no solamente influyen so-
bre sus destinatarios directos. Las personas, en esta
sociedad, no tienen mas remedio que convivir a dia-
rio con objetos y mensajes disefiados que las afectan
ycondicionan, aunque no hayan sido pensados espe-
cialmente para ellas,
La existencia de automéviles y de ropa de lujo a
Ja vista de una mayoria de personas incapaces de ac-
ceder a ellos influye socialmente pues colabora para
que desde nitio, cualquiera se dé cuenta de que exis
ten las diferencias sociales,
Vivimes inmersos en un ambiente de objetos y
mensajes diseiiados que constituyen gran parte del
paisaje «natural» de nuestras experiencias cotidianas.
Yno es importante si nos damos cuenta o no de que
son «objetos diseiiados»; mas atin, casi nadie se detie-
he a pensar que la ropa que usa, la casa donde vive,
los muebles, los relojes, los adornos, los utensilios de
cocina, los envases, los aparatos electrodomésticos, los,
coches, los aviones, los avisos, casi en su totalidad, han
sido disefiados. Yno puede negarse que su presencia
cotidiana nos influye y condiciona.
La cuestién es otra
Pero lo que se plantea, cada ver que el tema de la
funcién social surge en las aulas de diseio, es, casi
siempre, otra cosa. Asi,
ai
etc.).
El tema de la funci6n social sirve también para
poner sobre el tapete la cuestién de la responsabili-
dad ética del diseiador. Es decir que se habla tanto
de las funciones del objeto diseiado como de la ac
titud moral de quien lo disefia
Pero no hace falta ser muy avispado para darse
cuenta de que trazar una linea de aplicacién gene-
ral (que sirva para todos los diseriadores y para to-
dos los objetos diseftados) que divida los disefios con
fines sociales positivos y valederos de los que no los
tienen es una cuestién bastante resbaladiza, por no
decir imposible.
Porque, equién puede decir cuales son esos fines
sociales éticos sin entrar en conflicto con otros que
nnsan diferente?
Un caso hipotético pero verosimil
Es casi seguro que una inmensa mayoria de los
estudiantes de una clase de diserio grafico conside-
rara como socialmente positivo un afiche que
promueva la alimentacién saludable. Pero la coinci-
dencia no sera tan grande si el profesor propone
hacer un afiche a favor de la despenalizacion del
aborto, mensaje éste que para unos puede ser de al-tisima necesidad social y para otros una verdadera
catistrofe moral.
Y podriamos continuar, y asf encontrariamos que
los que estén muy unidos contra el aborto tal vez se
dividan respecto de la politica econémica del actual
gobierno 0 de cualquier otro tema social.
Las opiniones que una persona 0 un grupo de
personas tiene sobre lo que esta bien y lo que esti mal
en la sociedad no dependen de su profesién o habi-
lidad laboral
Si un amigo nos dice: «mafana viene a almorzar
Fulanita, que es diseiiadora industrial», podremos
suponer algunas cosas sobre los conocimientos y te-
mas técnicos de interés de Fulanita, pero hasta no
hablar con ella no sabremos su opinion sobre ningin
tema social, Saber que es disefiadora nada nos dice
sobre sus posturas sobre el consumo, el aborto, la
contaminacién, la propiedad privada de los medios
de produccién o la politica exterior de los Estados
Unidos.
Ylo mismo pasaria si Fulanita fuese médica, co-
merciante, abogada, meteordloga o electricista.
Eso si, seria muy distinto si nuestro amigo nos di-
jera que Fulanita es feminista, catdlica militante, 0
fascista...
El diserio no tiene fines propios
Que el disetio y; por ende, los diseftadores no po-
seen una finalidad social comin y propia no es nin-
giin descubrimiento te6rico reciente, es la evidencia
simple al alcance de cualquier observador atento. Sin
embargo en el ambito académico se insiste sobre los
fines éticos y sociales de «el disefio» como si «el dise-
flo» fuese una organizacién aut6noma que ha veni-
do al mundo a cumplir unos objetivos propios a tra-
vyés de sus apéstoles, los diseiiadores. :
‘No existe la entidad llamada «el diseito» que indi-
que a sus miembros cuales son los fines sociales a los
que deben adherir. El
que no tiene objetivos propios,
I
Ce ecco.
jrecen la aprobaci6n y cules no, segtin sus fines so-
—— ya mas de cien afios que se vienen disefian-
do objetos y, silos criterios éticos comunes no apare-
cen, no es por falta de voluntad sino por el caraeter
dependiente de la tarea. Biidisefadomnomisenalo
El disefiador para trabajar necesita que alguien lo
convoque y es quien lo llama el que tiene objetivos a
cumplir con esos artefactos diseriados.
En términos mas sencillos: la tarea de conseguir
comitente es previa a la de disefiar. Previa y necesa-
ria, ya que si no hay quien encargue diseiio no hay
posibilidad de disenar nada.
Todo comitente que emplea o contrata aun
disefiador lo hace porque necesita, para lograr sus co-
metidos, aplicar una capacidad (saber disefiar) que
él no posee. No hay trabajos diseriados en contra de
a voluntad de los comitentes.
su
cli profesio-
También es posible que un disefiador detecte una
necesidad social solucionable con diseito (por ejem-
plo: prolongar la vida titil de las bombitas cléctricas)
35y formule una propuesta, pero esa propuesta sola-
mente dari paso a un trabajo real de diseiio si algiin
fabricante de bombitas (con los recursos suficientes)
advierte que es beneficioso para sus fines prolongar
la vida de su producto y demorar la obsolescencia y
larecompra,
Ou disefiador podré advertir la necesicad social
de hacer una campaita contra la explotacién infan-
til, pero solamente podra ejecutarse su idea si algdin
actor social con poder decide Hlevarla a la prictica y
financiarla,
La finalidad social de las tareas de los diseiadores
la proponen quienes les encargan los trabajos. Por
€s0 el disefiador, cuando trabaja, obedece al pedido
de su comitente,
Obedecer al comitente significa que el disefiador
debe poner toda la capacidad de que dispone para
solucionar el problema planteado y no otro, propo-
niendo, mas de una vez, caminos que ni su propio
empleador imagina, pero nunca en contra de sus
tereses (os intereses del cliente)
Si un disefiador, por los motivos que fueran, no esta
dispuesto a someterse a esa obediencia no debe acep-
tar el trabajo. Cae fuera de la ética laboral aceptar tin
trabajo y hacerlo mal a propésito (salvo en casos de
sabotaje sindical 0 politico, pero eso es otra cuestién).
Aceptar un encargo de diseiio no obliga al dise-
fiador a coincidir con los fines del comitente.
En esta sociedad, como el resto de los que tienen,
una profesi6n u oficio, también los disefiadores, para
poder vivir, necesitan (a veces con desesperacién)
encontrar un empleador o un cliente a quienes
36
venderles sus servicios, mas alla de lo que ellos (los
‘empleadores y clientes) piensen sobre el bien y el mal.
Pero canjear una habilidad por dinero no impli-
ca entregar las convicciones en el mismo acto,
Hay una gran resistencia entre los diseiiadores,
cuando trabajan, a considerarse parte de la masa de
asalariados directos 0 indirectos que vende su habi-
lidad por dinero para vivir,
Es cierto que hay diseriadores con ingresos y pres-
tigio social a quienes la palabra «asalariado» no les cae
muy bien, Ellos son los que venden caras sus habilida-
des, pero para venderlas siempre necesitan alguien
con dinero que se las quiera comprar. Técnicamente
hablando, s6lo estan separados de sus colegas por las
cantidades que cobran.
La poquisima cantidad de objetos disefiados fue-
ra del sistema de lucro y/o consumo obedece a la
poquisima cantidad de comitentes con fines sociales
semejantes.
20 alguien puede creer que la muy rica grafica
revolucionaria cubana (independientemente de su
despareja calidad) se podria haber diseiiado y pro-
ducido sin la revoluci6n como comitente?
La historia del afiche esta colmada de ejemplos
extraordinarios destinados a promover actitudes so-
ciales beneficiosas, pero detrés de cada uno de ellos
cexistié la organizaci6n que lo necesit6, que consigui6
un disefiador, que pagé los gastos y que lo difundi6.
Es enorme el aporte que pueden hacer los dise-
fiadores al bienestar social, pero ese aporte no pue-
de cumplirse desde el disefio exclusivamente.
Para advertir esto basta con un sencillo ejercicio:38
pensar primero en un proyecto de utilidad soci
donde el diseiio tenga participacién (por ejemplo,
luna campaiia para que la gente divida la basura do-
‘miciliaria para facilitar el reciclado), después deseri-
bir todos los pasos necesarios para llevarlo adelante
yfinalmente, al lado de cada paso, decidir quien tie-
ne el poder 6 la capacidad para ejecutarlo.
El déficit de viviendas en Latinoamérica no se
debe ala falta de arquitectos con sensibilidad social,
sino a la falta de fondos destinados a esos fines, ya
{que no hay quien encargue el trabajo. Pues silos fs
dos y el comitente aparecen, seguramente habri
ries de arquitectos que se presenten, y muchos grax
tuitamente, para una tarea de esa indole. La presién,
gestion y persuasién que puedan ¢jercer uno o miles
de arquitectos en favor de un plan de viviendas po-
ppuilares no es una actividad de disefio arquitecténi-
o sino una tarea politica, tarea que, por otra parte,
no pueden Ilevar adelante solamente losarquitectos..
‘como factor de progreso
Uno de los mitos funclantes del disefio supersticio-
so puede expresarse asi: el diseito es un medlidor del
progreso de una sociedad, una sociedad que acude
‘alos diseftadores es mejor, mas evolucionada, menos
primitiva, nis imteligente, porque el diseiio es racio-
jeador, no deja las cosas libra-
das al azar ni alos gustos espontineos, yl favorecer
lavida cotidiana de las personas también la embelle-
ce, Eldiserio es, para este punto de vista, bueno en si
mismo, jams hace daio.
Los disefiadores que identifican su tarea con el
sueiio industrial-progresista estan muy atrasados,
nal, es eficaz, es pla
en en un sueio viejo. No ven, o no quieren ver, q)
hes son los que contratan mayoritariamente disenio
yycon queé fines lo hacen,
E mito progresista es otra manera de reivindl
tuna funcién social postiva para la tarea diseiiadora.
‘No pocos disefiadores latinoamericanos sc lamen=
tan de que sus ciudades no sean como Barcelona,
donde existe «una-culturade-diseio», e imaginan.
{que alli, o en Nueva York, los clientes comprenden.
la utilidad de sel disefto» porque son mas evolucio-
nnados, estin mis actualizados, son ms sensibles y
menos britos o cerrados que los industriales, empre=
satios, comerciantes y dirigentes politicos de sus re
giones «ands atrasadas», que no comprenden a los
diseniadores.
Es muy probable que tras esa postura se esté co
fundiendo el deseo de progreso personal (iis tra-
bajo y mejor pagado) con el deseo de progreso social
Pero sin meternos con las intenciones latentes 0
las fantasias de los disefiadores, es una verdad irte-
fiatable que cualquier empresario o gerente que con-
#io, en Barcelona en Tokio, lo hace para
i rentable su negocio y no porque le impor-
te el progreso de la sociedad (debe recordarse que
‘asi la totalidad del trabajo de los diseftadores es par
‘gado por empresas capitalistas, y ya no vale la pena
insistir en qué significa el »progreso» para ellas. Ni
cen los mas acérrimos defensores del actual estado de
‘cosas es posible encontrar optimismo social). 0 aca
so el nivel de demanda de diserio no acompaia como,
vuna sombra los fujos y reflujos de la actividad de la
‘economia capitalista? (Y por ahora, desgraciadamen-
te, no hay otra.)
Fuera del campo tecnologico sera diffe que nues-
Ja encuentre otro sector en desarrollo cre-
temas tales como la salud publica, la
ciente. Eeducacién, la alimentaci6n, la distribucion de la r
queza, la cultura, el equilibrio ecol6gico, la justicia,
etc, basta pensar en términos planetarios (no es po-
sible hacerlo otra manera) para entender que la hu-
manidad no progresa.
Sin embargo, paradéjicamente, es la actual socie-
dad la que mas diseito utiliza. Nunca como hoy en
dia una proporcién tan grande de objetos y mensa-
jes han sido disefiados antes de su produccién. Nun-
‘ca como hoy en dia milesy miles de jévenes se anotan
en escuelas de disefio para responder a esa deman-
da creciente de planificadores de artefactos.
Si el disetio fuera un mejorador de las cosas que
toca, como impunemente dicen algunos, hoy debe-
riamos vivir en una sociedad més ética, mas justa y
progresista que nunca,
Esto no sirve para decir que el disefio es el culpa
ble de los males sociales (lejos esta de tener semejan-
te responsabilidad) sino para poner de manifiesto su
caracter de servicio, de técnica que no se desarrolla
por iniciativa propia ni para lograr sus propios obje-
I diserio no tiene motor interno,
Esto no lo degrada ni lo rebajas@asiteqoTelani
+ caracteristica
signin ‘eniente confundir el trabajo que uno
realiza, ni sus finalidades sociales, con la propia per-
sona y los propios principios.
Con toda naturalidad podemos comprender que
un técnico elec
amburgueserias colabore objetivamente con la
a ae aa eee ee rent se
tarea con responsabilidad, y que, a la vez, pertenez-
caa un grupo vegetariano militante que procura la
prohibicién de la matanza de animales para alimen-
ee eae aes pio
pre la funcién social de la electricidad.
aL42
Preguntas para ayudar al debate
Quienes opinan que el disefo tiene unas funciones
sociales y una ética que le son propias: