ALCOHOLISMO
DESARROLLO
¿QUE ES EL ALCOHOLISMO?
Consiste en un consumo excesivo de alcohol de forma prolongada con dependencia del mismo
Es una emfermedad cronica producida por el consumo incontrolado de bebidas alcoholicas ,
lo cual infiere en la salud fisica , mental, social o familiar asi como en las responsabilidades
laborales
CAUSAS
Los factores genéticos, psicológicos, sociales y ambientales pueden influir sobre la
manera en que el alcohol afecta tu organismo y tu conducta. Hay teorías que sugieren
que en algunas personas el alcohol tiene un impacto diferente y más fuerte que puede
causar trastornos relacionados con el consumo de alcohol.
Con el paso del tiempo, tomar demasiado alcohol puede cambiar el funcionamiento
normal de algunas áreas del cerebro asociadas con la experiencia de placer, el
razonamiento y la capacidad de controlar tu conducta. Eso podría ocasionar un fuerte
deseo de tomar alcohol para intentar recuperar los sentimientos positivos o disminuir
los negativos.
PREVENCIÓN
Una intervención temprana puede prevenir los problemas relacionados con el alcohol
en adolescentes. Si tienes un hijo adolescente, mantente alerta a los signos y síntomas
que podrían indicar un problema con el alcohol:
Pérdida de interés en actividades y pasatiempos y en el aspecto físico personal
Ojos rojos, dificultad para hablar, problemas de coordinación y lagunas
mentales
Dificultades o cambios en las relaciones con amigos; por ejemplo, unirse a un
grupo nuevo
Calificaciones más bajas y problemas en la escuela
Cambios frecuentes en el estado de ánimo y actitud defensiva
SÍNTOMAS
El trastorno asociado al consumo de alcohol puede ser leve, moderado o grave, según
la cantidad de síntomas que manifiestes. Entre los signos y síntomas, se incluye lo
siguiente:
Ser incapaz de limitar la cantidad de alcohol que bebes
Tener la intención de reducir la cantidad que bebes o haberlo intentado sin éxito
Dedicar mucho tiempo a beber, conseguir alcohol o recuperarse del consumo de
alcohol
Sentir antojos intensos o ansias de beber alcohol
Ser incapaz de cumplir obligaciones importantes en el trabajo, la escuela o el
hogar debido al consumo reiterado de alcohol
Continuar con el consumo de alcohol aun sabiendo que te provoca problemas
físicos, sociales, laborales o interpersonales
Abandonar o limitar las actividades sociales y laborales y los pasatiempos para
consumir alcohol
Consumir alcohol en situaciones poco seguras, como al manejar o nadar
Desarrollar tolerancia al alcohol, por lo que necesitas tomar más para sentir el
efecto o sientes menos efecto con la misma cantidad
Tener síntomas de abstinencia, como náuseas, sudoración y temblores, cuando
no bebes, o bien beber para evitar estos síntomas
El trastorno por consumo de alcohol puede consistir en períodos de ebriedad
(alcoholismo agudo) y síntomas de abstinencia.
El alcoholismo agudo
es consecuencia del aumento de la cantidad de alcohol en el torrente sanguíneo.
Cuanto más elevada sea la concentración de alcohol en sangre, mayor será la
probabilidad de que sufras los efectos adversos. El alcoholismo agudo provoca
problemas de comportamiento y cambios mentales. Entre ellos, se pueden
mencionar comportamiento inadecuado, estado de ánimo inestable, falta de
juicio, dificultad para hablar, problemas de atención o de memoria y falta de
coordinación. También puedes tener períodos llamados "lagunas mentales", en
los que no recuerdas los hechos. Los niveles muy elevados de alcohol en sangre
pueden derivar en un coma, un daño cerebral permanente o incluso en la
muerte.
La abstinencia alcohólica
puede darse cuando el consumo de alcohol ha sido intenso y prolongado y luego
se suspende o reduce considerablemente. Puede ocurrir en un lapso de varias
horas a 4 o 5 días más tarde. Entre los signos y síntomas se incluyen sudoración,
aceleración de los latidos del corazón, temblores en las manos, problemas para
dormir, náuseas y vómitos, alucinaciones, inquietud y agitación, ansiedad y, a
veces, convulsiones. Los síntomas pueden ser lo suficientemente graves como
para afectar tu desempeño en el trabajo o en situaciones sociales.
¿Qué se considera un trago?
El National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism (Instituto Nacional contra el
Abuso de Alcohol y el Alcoholismo) define un trago estándar como cualquiera de los
siguientes:
12 onzas (355 mililitros) de cerveza regular (aproximadamente 5 % de alcohol)
De 8 a 9 onzas (237 a 266 mililitros) de licor de malta (aproximadamente 7 % de
alcohol)
5 onzas (148 mililitros) de vino (aproximadamente 12 % de alcohol)
1,5 onzas (44 mililitros) de licores fuertes o destilados (aproximadamente 40 %
de alcohol)
Factores de riesgo
El consumo de alcohol puede comenzar en la adolescencia, pero el trastorno por
consumo de alcohol se manifiesta con mayor frecuencia entre los 20 y los 40 años,
aunque puede presentarse a cualquier edad.
Estos son algunos factores de riesgo del trastorno por consumo de alcohol:
Consumo constante en el tiempo. El consumo excesivo frecuente durante un período
prolongado o el consumo compulsivo frecuente pueden ocasionar problemas
relacionados con el alcohol o trastorno por consumo de alcohol.
Comenzar a una edad temprana. Las personas que comienzan a beber, especialmente de
manera compulsiva, a una edad temprana tienen un mayor riesgo de tener trastorno
por consumo de alcohol.
Antecedentes familiares. El riesgo de tener trastorno por consumo de alcohol es mayor
en las personas que tienen un padre, madre u otro familiar cercano con problemas con
el alcohol. Esto puede verse influenciado por factores genéticos.
Depresión y otros problemas de salud mental. Es frecuente que las personas con
trastornos mentales, como ansiedad, depresión, esquizofrenia o trastorno bipolar,
tengan problemas con el alcohol u otras sustancias.
Antecedentes de trauma. Las personas con antecedentes de traumas emocionales u otro
tipo de trauma corren un mayor riesgo de tener trastorno por consumo de alcohol.
Cirugía bariátrica. Algunos estudios de investigación indican que someterse a una
cirugía bariátrica puede aumentar el riesgo de tener trastorno por consumo de alcohol o
una recaída después de recuperarse de este trastorno.
Factores sociales y culturales. Tener amigos o una pareja que beben con regularidad
podría aumentar el riesgo de tener trastorno por consumo de alcohol. La manera
atractiva en la que a veces el consumo de alcohol se presenta en los medios de
comunicación también puede transmitir el mensaje de que beber mucho está bien. En el
caso de los jóvenes, la influencia de los padres, compañeros y otros modelos para seguir
puede afectar el riesgo.
Complicaciones
El alcohol deprime el sistema nervioso central. En algunas personas, la reacción
inicial puede ser una sensación de aumento de energía. Pero a medida que continúas
bebiendo, te genera somnolencia y pierdes el control de tus acciones.
El alcohol en exceso afecta el habla, la coordinación muscular y los centros vitales del
cerebro. Un consumo excesivo de alcohol puede, incluso, provocar un coma que ponga
en riesgo la vida o la muerte.
Esto es especialmente preocupante cuando tomas determinados medicamentos que
también deprimen la actividad cerebral.
Efectos sobre tu salud
Beber demasiado alcohol en una sola ocasión o a lo largo del tiempo puede ocasionar
problemas de salud, como los que se nombran a continuación:
Enfermedad hepática. El consumo excesivo de alcohol puede aumentar la grasa
en el hígado (esteatosis hepática) y producir la inflamación del hígado (hepatitis
alcohólica). Además, con el tiempo, ocasiona la formación de cicatrices y la
destrucción irreversible del tejido hepático (cirrosis).
Problemas digestivos. El consumo excesivo de alcohol puede provocar la
inflamación de la pared que recubre al estómago (gastritis), así como úlceras
estomacales y esofágicas. También puede interferir en la capacidad del cuerpo de
absorber vitaminas B y otros nutrientes. El consumo excesivo de alcohol puede
dañar el páncreas o producir la inflamación del páncreas (pancreatitis).
Problemas cardíacos. El consumo excesivo de alcohol puede ocasionar presión
arterial alta y aumenta el riesgo de padecer cardiomegalia (agrandamiento del
corazón), insuficiencia cardíaca o un accidente cerebrovascular. Incluso un solo
consumo excesivo de alcohol puede causar latidos cardíacos irregulares
(arritmia), llamados fibrilación auricular.
Complicaciones vinculadas con la diabetes. El alcohol afecta la liberación de
glucosa del hígado y puede incrementar el riesgo de tener niveles bajos de
glucosa en la sangre (hipoglucemia). Esto es peligroso si tienes diabetes y te
inyectas insulina o tomas algún otro medicamento para la diabetes para reducir
el nivel de glucosa en la sangre.
Problemas con la función sexual y la menstruación. Los hombres que consumen
mucho alcohol pueden tener dificultad para mantener una erección (disfunción
eréctil). En las mujeres, el consumo excesivo de alcohol puede interrumpir la
menstruación.
Problemas oculares. Con el tiempo, el consumo excesivo de alcohol puede
provocar un movimiento ocular involuntario y rápido (nistagmo), así como
debilidad y parálisis de los músculos oculares, debido a una deficiencia de la
vitamina B1 (tiamina). Si no se trata rápidamente, una deficiencia de tiamina
puede estar asociada con otros cambios cerebrales, como la demencia
irreversible.
Defectos de nacimiento. El consumo de alcohol durante el embarazo puede
provocar un aborto espontáneo. También puede causar trastornos del espectro
de alcoholismo fetal (TEAF). Los trastornos del espectro de alcoholismo
fetal pueden ocasionar que un bebé nazca con problemas físicos y de desarrollo
que padecerá durante toda su vida.
Daño en los huesos. El alcohol puede afectar la producción de hueso nuevo. La
pérdida de masa ósea puede provocar un adelgazamiento de los huesos
(osteoporosis) y un mayor riesgo de sufrir fracturas. El alcohol también puede
dañar la médula ósea, encargada de producir células sanguíneas. Es posible que
esto provoque un recuento de plaquetas bajo, lo que puede ocasionar hematomas
y sangrado.
Complicaciones neurológicas. El consumo excesivo de alcohol puede afectar el
sistema nervioso, lo que provoca entumecimiento y dolor en las manos y en los
pies, trastornos del pensamiento, demencia y pérdida de la memoria a corto
plazo.
Sistema inmunitario debilitado. El consumo excesivo de alcohol puede dificultar
la resistencia del cuerpo a las enfermedades, lo que incrementa el riesgo de sufrir
diversas enfermedades, en especial, neumonía.
Mayor riesgo de padecer cáncer. El consumo excesivo y prolongado de alcohol se
ha relacionado con un mayor riesgo de tener muchos tipos de cáncer, como
cáncer de boca, garganta, hígado, esófago, colon y mama. Incluso el consumo
moderado de alcohol puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
Interacciones entre los medicamentos y el alcohol. Algunos medicamentos
interactúan con el alcohol, lo que incrementa sus efectos tóxicos. Beber mientras
tomas estos medicamentos puede aumentar o disminuir su eficacia o hacerlos
peligrosos.
ANEXOS
FOTOS DEL JUEGO