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Este documento evalúa el efecto de la concentración de dióxido de carbono (CO2) en el cultivo de la microalga Chlorella sp. y su potencial aplicación industrial. Se realizó un cultivo de Chlorella sp. variando la concentración de CO2 y se midieron parámetros como biomasa, productividad, captura de CO2, pH y temperatura. Los resultados mostraron que mayores concentraciones de CO2 aumentan la tasa de crecimiento de biomasa y la eficiencia de captura de CO2. Esto demuestra el potencial
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Este documento evalúa el efecto de la concentración de dióxido de carbono (CO2) en el cultivo de la microalga Chlorella sp. y su potencial aplicación industrial. Se realizó un cultivo de Chlorella sp. variando la concentración de CO2 y se midieron parámetros como biomasa, productividad, captura de CO2, pH y temperatura. Los resultados mostraron que mayores concentraciones de CO2 aumentan la tasa de crecimiento de biomasa y la eficiencia de captura de CO2. Esto demuestra el potencial
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Evaluación del efecto de la concentración de CO2 en un cultivo de Chlorella sp.

y su aplicación en
la industria

Diego Bustos Torres

Director

Ing. Abraham Korman

Facultad de Estudios Ambientales y Rurales - Departamento de Ecología y Territorio

Pontificia Universidad Javeriana

Codirector

Fabio Roldán, Ph.D.

Facultad de Ciencias - Departamento de Biología

USBA Pontificia Universidad Javeriana

Trabajo de grado para optar al título de

Magister en Energía y Sostenibilidad

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA


FACULTAD DE INGENIERÍA – FACULTAD DE ESTUDIOS AMBIENTALES Y RURALES
Bogotá D.C.
2022
NOTA DE ADVERTENCIA

“La Universidad no se hace responsable


por los conceptos emitidos por sus
alumnos en sus trabajos de tesis. Solo
velará porque no se publique nada
contrario al dogma y a la moral católica y
porque la tesis no contenga ataques
personales contra persona alguna, antes
bien se ve en ellas el anhelo de buscar la
verdad y la justicia”

Artículo 23 de la Resolución No. 13 de Julio de 1946

II
AGRADECIMIENTOS

En primer lugar, a Dios por permitirme vivir la experiencia de compartir con todas las personas
que hicieron parte de este proceso. En especial y de manera sincera a mis directores Ing. Abraham
Korman y Dr. Fabio Roldán por el apoyo, la paciencia, las rigurosas palabras, risas, y en especial el
tiempo dedicado y el haberme facilitado los medios para la elaboración de las actividades para
que este trabajo concluyera de la mejor manera.

A la Dra. Aura Marina Pedroza por la guía que me brindó en el inicio de este trabajo, por las
microalgas regaladas para el desarrollo experimental, su atención y disposición a cualquier duda
que se me presentó.

A mi familia por el apoyo incondicional que siempre me han brindado, su disposición y espacios
necesarios que me permitieron avanzar en el desarrollo de este trabajo.

Al Dr. Hernando Camargo director de los laboratorios del Servicio Geológico Colombiano, a los
coordinadores Jairo Álvarez y Héctor Enciso por poner a disposición todo el equipo profesional,
técnico y físico necesario para llevar a cabo toda la fase experimental de este trabajo. En especial
a mis compañeros de los grupos de Carbones, Aguas y Gases por su disposición a colaborarme en
toda esta fase experimental, ya que fue sin duda una experiencia muy enriquecedora. Y en general
a toda la entidad.

A mi novia por la paciencia, el apoyo moral y su disposición que de alguna manera se vieron
reflejados en el producto final de este trabajo.

III
TABLA DE CONTENIDO
RESUMEN ........................................................................................................................................ 1
1. INTRODUCCIÓN ....................................................................................................................... 2
2. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA .......................................................................................... 3
3. JUSTIFICACIÓN......................................................................................................................... 4
4. MARCO TEÓRICO ..................................................................................................................... 5
4.1. Las emisiones de gases de efecto invernadero ................................................................ 5
4.2. Generalidades de las microalgas ...................................................................................... 7
4.3. Aplicaciones de las microalgas.......................................................................................... 9
4.3.1. Microalgas en el ambiente ........................................................................................ 9
4.3.2. Microalgas en la industria ......................................................................................... 9
4.4. Cultivo de microalgas...................................................................................................... 11
4.4.1. Biorreactores ........................................................................................................... 12
4.4.2. Medio de cultivo...................................................................................................... 13
4.4.3. Fuente de carbono .................................................................................................. 14
4.4.4. Fuente de Nitrógeno ............................................................................................... 16
4.4.5. Fuente de energía ................................................................................................... 16
4.4.6. Parámetros de cultivo ............................................................................................. 17
5. OBJETIVOS ............................................................................................................................. 19
5.1. Objetivo general .......................................................................................................... 19
5.2. Objetivos específicos................................................................................................... 19
6. METODOLOGÍA...................................................................................................................... 20
6.1. Origen de la microalga .................................................................................................... 20
6.2. Condiciones de crecimiento de cultivo ........................................................................... 20
6.3. Parámetros cinéticos de crecimiento ............................................................................. 21
6.3.1. Velocidad específica máxima de crecimiento (µ) .................................................... 21
6.3.2. Producción de biomasa (X) ...................................................................................... 22
6.3.3. Productividad máxima de biomasa (P) .................................................................... 22
6.3.4. Tasa máxima de captura de CO2.............................................................................. 22

IV
6.3.5. Eficiencia máxima de captura de CO2 ...................................................................... 22
6.4. Montaje del sistema de suministro de CO2 .................................................................... 23
6.5. Diseño experimental ....................................................................................................... 24
6.6. Parámetros monitoreados durante el cultivo ................................................................. 25
6.6.1. Determinación del crecimiento ............................................................................... 25
[Link]. Determinación de biomasa.................................................................................. 25
[Link]. Cuantificación de biomasa por densidad óptica (OD).......................................... 25
6.6.2. Determinación de nitrato y fosfato ......................................................................... 25
6.6.3. Determinación de pH y temperatura ...................................................................... 26
6.6.4. Cuantificación de proteína ...................................................................................... 26
6.6.5. Determinación de carbono y nitrógeno totales ...................................................... 27
6.7. Análisis estadístico .......................................................................................................... 28
7. RESULTADOS Y DISCUSIÓN .................................................................................................... 28
7.1. Efecto de la adición de CO2 en el crecimiento de biomasa ............................................ 28
7.1.1. Producción de biomasa (X) ...................................................................................... 31
7.1.2. Productividad máxima de biomasa (P) .................................................................... 32
7.1.3. Tasa máxima de captura de CO2 (𝑅𝐶𝑂2 ).................................................................. 33
7.1.4. Eficiencia de captura de CO2 (𝐸𝐶𝑂2 ) ........................................................................ 33
7.2. Remoción de nitratos y fosfatos durante el crecimiento del cultivo .............................. 35
7.3. Monitoreo del pH y temperatura durante el crecimiento del cultivo ............................ 36
7.4. Carbono total, nitrógeno total y proteína en la biomasa final........................................ 38
8. USOS DE LA BIOMASA EN LA INDUSTRIA............................................................................... 41
8.1. Microalgas como alimento ............................................................................................. 41
8.2. Microalgas como fertilizantes ......................................................................................... 45
8.3. Biorrefinerías a partir de microalgas .............................................................................. 46
9. CONCLUSIONES ..................................................................................................................... 47
10. RECOMENDACIONES .......................................................................................................... 48
11. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS .......................................................................................... 49

V
INDICE DE TABLAS

Tabla 1 Medio de cultivo BBM modificado.................................................................................... 20

Tabla 2 Diseño experimental para evaluar la captura de CO2 con microalgas del género Chlorella
sp. .................................................................................................................................................. 24

Tabla 3 Suministro de CO2 a las unidades experimentales............................................................ 24

Tabla 4 Parámetros de crecimiento .............................................................................................. 32

Tabla 5 Tasa de captura y eficiencia de CO2 .................................................................................. 35

Tabla 6 Contenidos de proteínas en alimentos de origen animal y vegetal (Zanin, 2022) ............ 42

Tabla 7 Aplicación industrial de las microalgas según biomoléculas que contienen (De Jesus
Raposo et al., 2013; Priyadarshani & Rath, 2012) ......................................................................... 43

Tabla 8 Contenido lipídico de microalgas (Ferreira Mota et al., 2022) ........................................ 46

Tabla 9 Comparación entre microalgas y otras fuentes de aceite para la producción de biodiesel
(Ferreira et al, 2022)...................................................................................................................... 47

VI
INDICE DE FIGURAS

Figura 1 Emisiones de CO2 por quema de combustibles fósiles ...................................................... 6


Figura 2 Esquema de la síntesis de la pared celular hija y rompimiento de la pared celular madre
en Chlorella sp. a fase de crecimiento celular temprano. b fase de crecimiento celular tardío. c
división de cloroplastos. d primera fase de división de protoplastos. e segunda fase de división de
protoplastos. f maduración de células hijas. g fase de eclosión. (línea roja – pared celular hija,
línea gris – pared celular madre) ..................................................................................................... 8
Figura 3 Curva de crecimiento celular ............................................................................................. 8
Figura 4 Bioreactores. a. Bioreactor abierto. b y c. Bioreactores cerrados ................................... 12
Figura 5 Concentración de las especies químicas del sistema carbonato en función del pH con
concentración de CO2 2.1 mmol . kg-1 (Souza et al., 2012) ........................................................... 15
Figura 6 Radiación directa con lámparas ....................................................................................... 17
Figura 7 Montaje de las unidades experimentales (1.9 L) en medio BBM modificado e iluminación
LED ................................................................................................................................................ 21
Figura 8 Montaje de cultivo de microalgas con suministro de gases en el laboratorio ................ 23
Figura 9 Curva de calibración con patrón de albúmina para determinación de proteína en
suspensión de microalgas ............................................................................................................. 27
Figura 10 Crecimiento de Chlorella sp. (g.L-1) alimentada con diferentes concentraciones de CO2.
Cultivo preliminar .......................................................................................................................... 29
Figura 11 Crecimiento de Chlorella sp. (gps.L-1) alimentada con diferentes concentraciones de
CO2. Cultivo final............................................................................................................................ 30
Figura 12 Cultivo final de Chlorella sp (día 10) ............................................................................. 31
Figura 13 Consumo de nitrato (mg . L-1) en el cultivo de Chlorella sp. Cultivo final ...................... 36
Figura 14 Consumo de fosfato (mg . L-1) en el cultivo de Chlorella sp. Cultivo final...................... 36
Figura 15 Comportamiento del pH en el cultivo de Chlorella sp. Cultivo preliminar .................... 37
Figura 16. Comportamiento de la temperatura durante el cultivo de Chlorella sp. Cultivo
preliminar ...................................................................................................................................... 38
Figura 17 Concentración (%) de proteína, CT y NT a diferentes concentraciones de CO2. Cultivo
preliminar ...................................................................................................................................... 39

VII
Figura 18 Concentración (%) de proteína, CT y NT a diferentes concentraciones de CO2. Cultivo
final................................................................................................................................................ 40
Figura 19 Comparación entre varios estudios de las concentraciones (%) de carbono total,
nitrógeno total y proteína. ............................................................................................................ 41
Figura 20 Beneficios de las proteínas y péptidos de microalgas ................................................... 43

VIII
RESUMEN
Los esfuerzos de la humanidad por mitigar el impacto de las emisiones de gases de efecto
invernadero son necesarios con el fin de impedir el crecimiento de la temperatura más allá de 1.5
°C. Durante este trabajo se evaluó el efecto de la concentración de CO2 sobre el cultivo de
microalgas del género Chlorella sp. a escala de laboratorio. Luego de la revisión bibliográfica se
evaluaron diferentes concentraciones de CO2 (5, 10, 15 y 20%) en un flujo de aire y CO2 (0.57
[Link]-1 )(correspondientes a 0.33 vvm [mL de [Link]-1 de [Link]-1]). El cultivo se expuso (24
h.d-1) a luz led blanca (1000 lm). Se utilizó la cepa de Chlorella sp. en medio BBM (Bold Basal
Medium) modificado.

Se determinó que esta microalga crece exponencialmente hasta los 10 días de cultivo bajo las
condiciones utilizadas, mostrando el mayor crecimiento de biomasa con inyección de CO2 al 15%.
Sin embargo, no se presentaron diferencias estadísticamente significativas entre las
concentraciones de CO2 (20 y 15%). La eficiencia de captura de CO2 fue baja en ambas condiciones
(8.9 y 9.2%), motivo por el que se plantearon concentraciones de CO2 en el flujo más bajas (5 y
10%). Se encontró que el flujo al 5% de CO2 fue el más eficiente (27.0%).

Se recomienda suministrar dentro del flujo de gases óxidos de azufre y nitrógeno para simular los
gases de combustión de carbón e hidrocarburos y profundizar en esta alternativa de conversión
del CO2 en compuestos orgánicos considerando el contenido de proteína de Chlorella sp. Por su
contenido de proteína es una alternativa como suministro alimenticio para cultivos piscícolas o
directamente como alimento en la dieta humana.

1
1. INTRODUCCIÓN
La generación de energía a nivel mundial sigue dependiendo en gran medida de los combustibles
fósiles no renovables. China, Alemania y Estados Unidos son los principales consumidores
mundiales de carbón, gas natural y petróleo, así como los mayores emisores de Gases de Efecto
Invernadero (GEI). Las fuentes renovables se están implementando gracias a la reducción de los
precios de los equipos y el avance de la tecnología para resolver problemas técnicos. Sin embargo,
la transición energética sigue dándose lentamente.

Colombia tiene una matriz energética diversificada, compuesta en su mayoría por la generación
hidráulica. Así, el nuevo CONPES (4075) aprobado por el gobierno presenta la hoja de ruta para
multiplicar la capacidad instalada de fuentes no convencionales de energía 100 veces respecto a
2018 (DNP, 2022).

La reducción de CO2 en la atmósfera es el objetivo de los miembros de la llamada conferencia de


las partes de la ONU luego de conocer los últimos informes de Intergovernmental Panel on Climate
Change (IPCC) sobre la alteración del clima producto del efecto invernadero causado por el dióxido
de carbono (CO2) y otros gases provenientes específicamente de fuentes antropogénicas (IPCC
Working Group II, 2022). El mercado de la energía tiene una demanda creciente y aún mayor a la
luz del conflicto ruso-ucraniano, evidenciando la necesidad del mundo por el petróleo, gas y
carbón como fuentes que generan seguridad en el suministro.

El aumento progresivo de la población ocasiona un incremento en la demanda de energía. La


Agencia Internacional de Energía, publicó en el informe World Energy Outlook 2 (IEA, 2021) su
preocupación por los esfuerzos insuficientes para cumplir la meta de cero emisiones de CO2 en el
2050; a pesar de los avances en transición energética de los países miembros de la COP.

Desde el inicio de la actividad industrial, paralizada por la pandemia del Covid-19, se incrementó
el consumo de carbón en el hemisferio norte, especialmente en Europa, donde los precios del
energético han alcanzado niveles históricos debido al invierno y la escases de gas natural (Sullivan,
2021). Actualmente, debido al conflicto ruso-ucraniano la escases de gas natural en Europa ha
ocasionado un alza en los precios de los alimentos y energéticos donde el carbón alcanzó los

2
US$462/ton (Roca, 2022) y el TTF (Title Transfer Facility - unidad utilizada para el comercio de gas
en Europa) de gas los €102/MWh (Muñoz B., 2022).

La reactivación económica no solo ocasionó el aumento de precios, sino también generó el


segundo mayor aumento de emisión de CO2 anual de la historia (IEA, 2021). En el segundo
semestre del 2021, China presentó apagones debido a su alta demanda de energía (Bayoud, 2021)
y se generó un incremento en la demanda de energía durante el invierno en Europa. En este
momento, la crisis geopolítica y las sanciones a los energéticos rusos y los confinamientos en China
por el aumento de los contagios por Covid-19 generan fluctuaciones en los precios e
incertidumbre en los suministros (RTVE, 2022).

Así, el carbón cobra fuerza como fuente de energía y volviendo nuevamente la polémica por esta
fuente, al considerarse la más contaminante para el ambiente. Además según la IEA produciría un
revés a los objetivos de Net Zero Emissions by 2050 Scenario (NZE) planteados para mantener el
límite de un aumento máximo de 1.5°C en las temperaturas globales (IEA/Oecd, 2021). La
creciente demanda de carbón por la crisis mundial actual generó un cambio en el flujo mundial de
las energías fósiles. Lo que conlleva a sumar esfuerzos con el fin de buscar soluciones a las
emisiones de CO2 del carbón pues su uso no debería realizarse sin controlarlas.

Existen múltiples proyectos y tecnologías para mitigar el impacto de las emisiones de gases de
efecto invernadero alrededor del mundo. Entre estos, la biotecnología ha brindado opciones a la
industria de biocombustibles, alimentos, biocatalizadores entre otros (Rendueles & Diaz, 2014).
Es preciso estudiar los procesos biológicos con el fin de mitigar la concentración de CO2 en el aire.
En este sentido, se revisó la literatura para identificar la manera natural más eficiente para
capturar CO2, encontrando que las microalgas son una muy buena opción, ya que son
microorganismos que capturan CO2 mientras liberan oxígeno a la atmósfera de manera mucho
más rápida que otras especies fotosintéticas, al tiempo que pueden ser de utilidad.

2. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA


El uso de carbón, gas natural o petróleo para la producción de energía ocasiona impactos
ambientales, especialmente elevando las concentraciones de CO2 en el aire, ocasionando el

3
calentamiento global (IPCC Working Group II, 2022). Existen tecnologías para la captura de CO2
por medio de procesos físicos y químicos que requieren el uso de plantas industriales; sin
embrago, el costo de esta implementación es elevado y conduce al incremento de los precios de
la energía que sumados con los precios actuales terminaría siendo inviable.

En este punto, una de las opciones investigadas para capturar CO2 es el uso de microorganismos
fotosintéticos que lo transforman en materia orgánica. Este proceso natural es el mismo con el
que se ha conseguido por millones de años tener las concentraciones de CO2 ideales para la
producción de vida en la tierra. Teniendo en cuenta el potencial de las microalgas, los científicos
estudian diferentes tipos de algas y microorganismos fotosintéticos con el fin de reducir el nivel
de CO2 en la atmósfera, desde la fuente que lo emite o el aire.

El IPCC informó la necesidad de implementar acciones para reducir las emisiones de GEI desde
inicios del siglo XX, con la posibilidad de detener el crecimiento de la concentración, como se
planteó en el COP 21 para el año 2050 y reforzado en las siguientes reuniones de la COP. Sin
embargo, en la COP 26 se concluyó que los esfuerzos aún no son suficientes y el objetivo está lejos
de cumplirse a pesar del avance en otros aspectos como disminución de la deforestación y
reducción de emisiones de metano (CH4)(EA, 2021).

3. JUSTIFICACIÓN
Colombia se comprometió en la COP 26 a reducir sus emisiones en 51% de CO2 según las
proyecciones de crecimiento para el año 2030 (Jiménez, 2021), mientras los países desarrollados
se comprometieron a reducir sus emisiones, apoyar económicamente y tecnológicamente a los
países en vía de desarrollo para no incrementar la temperatura en 1.5°C de la registrada en la
época preindustrial. Los países miembros se comprometieron en la COP 26 con reducir sus
emisiones para evitar pasar la citada meta fueron 192.

El IPCC estima que sin captura de CO2 y desarrollo de nuevas tecnologías no se podrán lograr las
metas de no sobrepasar los 1.5°C. Al respecto se revisaron las diferentes tecnologías, y la mayoría
requieren disponer el CO2 en reservorios geológicos o desarrollar procesos con el fin de
posteriormente convertir el carbono en otros productos, mientras que el uso de microalgas en un
solo proceso permite fijar el carbono en la biomasa. Por lo tanto, este trabajo se orientó hacia la

4
captura de CO2 mediante el uso de microalgas, debido a su más fácil implementación y a que
cuenta con la ventaja de producir biomasa como materia prima para las industrias de los
biocombustibles, biomoléculas para la industria farmacéutica y alimenticia, abonos orgánicos para
la agricultura, entre otros.

4. MARCO TEÓRICO
4.1. Las emisiones de gases de efecto invernadero
Los principales gases que conforman los gases de efecto invernadero son el CO2, CH4 y N2O. Los
países miembros de la ONU se han enfocado en la reducción de CO2, ya que este compuesto es el
principal producto de la combustión de hidrocarburos y carbón. Sin embrago, en la COP 26 se
presentó la necesidad de mitigar las emisiones de todos los gases en especial del CH4 buscando
atacar el problema del calentamiento global desde los diferentes ángulos (ONU, 2021).

En Latinoamérica, el sector industrial y transporte consumen el 30 y 35% de la energía generada


respectivamente. En consecuencia, son los sectores de mayor emisión de CO2 (Figura 1b). La
generación de energía proveniente de la combustión de combustibles fósiles en Latinoamérica y
el Caribe en el 2020 alcanzó 562,807 (GWh), correspondiente a 36.3% del total de la región (Figura
1a). Donde el petróleo, gas natural y carbón son las principales fuentes emisoras de CO2 (OLADE,
2022). Estos números han crecido sostenidamente en la medida del crecimiento económico de los
países de la región, por lo que la importancia de controlar las emisiones de GEI si se tiene en cuenta
los compromisos adquiridos como miembros de la COP.

En el informe de la OLADE, se proyecta para el año 2050, reducir a 12% la generación de energía
proveniente de la combustión de combustibles fósiles, si se logra instalar el doble de la capacidad
de generación renovable (823,000 MW) y retirar 81,000 MW de centrales térmicas no renovables
(OLADE, 2022). En ese sentido, se debe implementar acciones con el fin de mitigar las emisiones
de GEI correspondientes a ese 12%.

5
a.

b.

Figura 1a. generación de energía eléctrica en América Latina y el Caribe (GWh;%)(2020). b. Evolución de las
emisiones de CO2 por sector de consumo en millones de toneladas.

Tomada de OLADE, 2021

A nivel mundial, las emisiones de gases de efecto invernadero crecieron 50% entre los años 1990
y 2018. Un dato revelador que incluyen los últimos estudios es el cambio en el uso del suelo y la
deforestación como fuente de gases GEI. Los países con mayor participación en las emisiones de
gases efecto de invernadero son EE. UU., China, Rusia, Brasil e Indonesia. Estos dos últimos por la
acelerada deforestación es sus territorios entran en este listado.

6
Un informe publicado por Global Carbon Project durante la Convención Marco de las Naciones
Unidas sobre el cambio Climático durante la COP 26, cuantificó una caída de 5.4% en las emisiones
de GEI durante el 2020 a raíz de los confinamientos producidos por la pandemia del covid-19.
Donde por esa misma razón, el único subsector que tuvo un alto consumo fue el residencial. Para
el periodo postpandemia se observó un aumento de 4.9% respecto al 2020 (34,600 Mt) en las
emisiones de GEI (C Gulsen, 2021).

4.2. Generalidades de las microalgas


Las microalgas son organismos fotosintéticos donde su principal pigmento es la clorofila. El
término microalga no tiene categoría taxonómica, pero es usado para nombrar a los grupos de
microorganismos que comparten ciertas características en común con ciertas líneas evolutivas.
Son microorganismos mucho más eficientes que las plantas terrestres para fijar CO2 (H. Cheng et
al., 2021) y producir oxígeno, también son la base de la cadena trófica en ecosistemas acuáticos
(Milhazes & Otero, 2017).

La mayoría de las microalgas son fotoautótrofas utilizan el sol como fuente de energía para
convertirla en energía química, la cual es almacenada en las moléculas de glucosa a través de la
fotosíntesis oxigénica (Cervantes-Urieta et al., 2020), y pueden absorber CO2 y HCO3- disuelto
como fuente de carbono inorgánico. Adicionalmente, especies como Chlorella sp., Dunaliella sp.
tienen la capacidad de usar el carbono orgánico o inorgánico para sus procesos metabólicos
(mixotropía); poseen una capacidad mayor de generación de biomasa en comparación con las
plantas, ya que no necesitan generar sistemas complejos como los reproductores, lo que permite
una velocidad de crecimiento y reproducción mucho más alta (La velocidad específica de
crecimiento (µ) es la cantidad de biomasa generada por cada gramo de biomasa en determinada
unidad de tiempo [h-1 o d-1]).

El género Chlorella sp. consiste en microalgas esféricas, inmóviles, unicelulares con un solo
cloroplasto. Las células de Chlorella sp. se reproducen asexualmente por mitosis, más
comúnmente formando cuatro células hijas dentro de la célula parental. En la Figura 2 se observa
el crecimiento de la pared celular de las células hijas, la separación de organelos. Finalmente,

7
cuando las células hijas han madurado, la pared celular parental se rompe y las células hijas se
liberan (Borowitzka, 2018).

Figura 2 Esquema de la síntesis de la pared celular hija y rompimiento de la pared celular madre en Chlorella
sp. a fase de crecimiento celular temprano. b fase de crecimiento celular tardío. c división de cloroplastos.
d primera fase de división de protoplastos. e segunda fase de división de protoplastos. f maduración de
células hijas. g fase de eclosión. (línea roja – pared celular hija, línea gris – pared celular madre)

Tomada de Yamamoto et al., 2004

Al igual que las bacterias, las microalgas presentan fases de crecimiento (Figura 2). En la fase de
adaptación no se presenta crecimiento, pero si alta actividad celular en el que la célula se adapta
a las nuevas condiciones nutricionales y físicas del medio. Una vez adaptadas, las microalgas inician
la reproducción, donde se presenta un crecimiento exponencial de la población, motivo por el que
esta es nombrada la fase exponencial. A medida que se agotan los nutrientes el crecimiento
decrece y entra en la fase estacionaria, no se observa cambio en el número de la población. En
este punto las microalgas utilizan metabolitos de reserva (lípidos) hasta agotarse. Inicia la muerte
celular y el número de la población decrece (Martinez, 2010).

Figura 3 Curva de crecimiento celular


Tomado de San Ignacio de Loyola, 2018

8
4.3. Aplicaciones de las microalgas
4.3.1. Microalgas en el ambiente
Las diatomeas están compuestas por 70% de microalgas. Son consideradas el sumidero de CO2
más grande del planeta (Chapa et al., 2018) y las mayores productoras del oxígeno en la atmósfera
(Cervantes-Urieta et al., 2020). Allí los microorganismos especialmente el fitoplancton contribuye
a contrarrestar las emisiones de CO2 provenientes de actividades humanas (Cavicchioli et al.,
2019).

Las microalgas pueden usarse como fertilizante orgánico en suelos agrícolas. Se ha ensayado con
microalgas del género Chlorella sp., la cianobacteria Arthrospira platensis (Spirulina), Palmaria
palmata y Laminaria digitata, obtenidas de cuerpos de agua con problemas de eutrofización, para
mejorar las condiciones del suelo en el cultivo de guisantes y se obtuvo un incremento en la
disponibilidad de nitrógeno, carbono y fósforo de los suelos estudiados y se reflejó en los cultivos
vegetales, sin la necesidad de usar fertilizantes inorgánicos (Alobwede et al., 2019a).

En lugares hostiles como el Ártico, en fumarolas de volcanes y aguas termales se encuentran


microalgas y bacterias termófilas, halófilas y acidófilas que pueden ser autótrofas o heterótrofas.
Estos microrganismos pueden ser utilizados para tratar emisiones de CO2 sin la necesidad de
refrigerar los gases emitidos o en concentraciones de CO2 elevadas que aumenten la acidez del
medio de cultivo, como la industria cementera. Son aplicaciones especiales donde las condiciones
son extremas y no han tenido importante desarrollo pero el potencial es importante (Yunga,
2018).

4.3.2. Microalgas en la industria


Desde mediados del siglo XX se despertó el interés por el uso de las microalgas en procesos
industriales, especialmente en la remoción de nitrógeno y fósforo en aguas residuales y la
producción de complementos alimenticios. La crisis alimentaria ocasionada por la recesión
económica del 2008 afectó principalmente a los países más pobres. Durante este periodo, se
despertó el interés por las microalgas como fuente alimentaria y síntesis de biocombustibles. Sin
embargo, los biocombustibles a partir de microalgas resultaron económicamente inviable, lo que
llevó a un cambio en las líneas de investigación con estos microorganismos. No es claro si

9
actualmente con los precios del petróleo (por encima de los US$100) y la fluctuación de los precios
del mercado energético, los biocombustibles de microalgas pueden llegar a competir con los
combustibles fósiles. Dependerá del desarrollo energético que se genere luego del conflicto ruso
ucraniano (Torroba & Brenes, 2022).

Las microalgas tienen una composición bioquímica compleja, esto indica una cantidad de
productos de alto valor como vitaminas, proteínas, carotenoides, carbohidratos, ácidos grasos
como omega 3 y 6 muy demandados en industrias farmacológicas, nutrición y energía (Rivera et
al., 2011; Ibañes & Guerrero 2017).

En consecuencia, las microalgas tienen aplicaciones en varias industrias. Es así como Grossmann
et al., (2018) encontró contenidos alrededor del 50% de proteína en Chlorella protothecoides que
puede ser usada como alimento. Por otro lado, Liu, Ge, Xia, Sun, y Mu (2016) lograron producir
de manera eficiente hidrógeno (H2) a partir de Chlorella sp. en condición fotoautótrofa y E. Ahmed,
(2019) logró producir biocombustible de Chlorella vulgaris, confirmando el importante papel de
las microalgas en la producción de energías limpias.

En la industria acuícola las microalgas son el alimento más importante debido a su carga
nutricional. En conjunto, las especies de microalgas encontradas en los ecosistemas acuáticos
proporcionan a peces y crustáceos una mezcla balanceada de sustancias nutritivas como proteínas
carbohidratos, lípidos y otras moléculas de interés farmacológico como carotenoides,
astaxantinas, luteína, biotina, ácidos grasos poliinsaturados, vitaminas, entre muchas otras
(Alonso, 2004).

Microalgas marinas son utilizadas por la empresa AlSkin para la producción de productos usados
en tratamientos cosméticos (AlSkin, 2022). Los géneros que se utilizan para el consumo humano
son Chlorella, Dunaliella y Arthrospira. Los beneficios del consumo de Chlorella sp. está en el
tratamiento de la arterioesclerosis, hipercolesterol, actividad antitumoral y úlceras gástricas. El
consumo de Dunaliella es usado para obtener un complemento de β-caroteno y Arthorspira es
consumida por su alto contenido de proteína y ácidos grasos como el linoleico (Santos A. et al.,
2014)

10
En el país se han desarrollado proyectos interinstitucionales donde se ha experimentado con
microalgas para la captura de CO2, como el realizado por la Universidad EAFIT y Argos para
contrarrestar las emisiones del proceso de producción de cemento (Gomez, 2019). No obstante,
el género Chlorella sp. es muy amplio y siguen apareciendo nuevas especies a medida que avanzan
las investigaciones incluyendo otros géneros de microalgas. A pesar de los múltiples estudios es
necesario continuar en la búsqueda de nueva información y conocimiento, ya que una misma
especie de diferentes zonas o ecosistemas bajo las mismas condiciones de crecimiento pueden
tener comportamientos diferentes. En consecuencia, es importante ampliar la experiencia sobre
las condiciones, parámetros, usos, especies y formas de cultivo de las microalgas.

Las microalgas son utilizadas para el tratamiento de contaminantes en las aguas residuales, puesto
que consumen carbono y nitrógeno orgánico e inorgánico y fosfatos entre otros contaminantes,
permitiendo reducir las concentraciones de estas moléculas. La biomasa final puede ser utilizada
con otro fin y dependerá de la composición química final de estas. En Colombia se han realizado
estudios donde esta biomasa es utilizada como fertilizante o tratamientos de suelos estériles
(Moreno-Bayona et al., 2019).

Las aplicaciones de las microalgas son diversas y con perspectivas optimistas para diferentes usos,
pero se requieren superar barreras, principalmente en la extracción de metabolitos, para
conseguir rentabilidad en sus aplicaciones.

4.4. Cultivo de microalgas


Los cultivos de microalgas se pueden desarrollar de manera continua o discontinua. La diferencia
entre los dos tipos de cultivo radica en el momento de realizar la cosecha de la biomasa. En los
cultivos continuos la cosecha se realiza durante la fase de crecimiento exponencial. En este punto,
un parte de la biomasa es retirada del cultivo mientras se suministra al medio los nutrientes
consumidos. En los cultivos discontinuos la cosecha se realiza al terminar la fase exponencial
debido al agotamiento de los nutrientes y se recupera toda la biomasa del cultivo. Para continuar
cultivando las microalgas, se inicia un cultivo nuevo (Gaitero, 2012).

11
4.4.1. Biorreactores

Existen dos grupos de biorreactores para el cultivo de microalgas como se observa en la Figura 4:
cerrados y abiertos. Los biorreactores abiertos son los más utilizados a escala industrial debido a
su bajo costo, fácil construcción e instalación, pero requieren áreas grandes, pueden ser
contaminados fácilmente con parásitos o microorganismos infecciosos. Además, requiere una
fuente ilimitada de agua y se presenta dificultad en la remoción de la biomasa (Rosa et al., 2011;
Iglina et al., 2022).

La agitación en estos biorreactores se realiza por medio de paletas o hélices, son construidos
normalmente de hormigón, con baja profundidad para usar eficientemente la luz, no son sistemas
aptos para la inyección de CO2 y no poseen controles de temperatura. No obstante, pueden
encontrarse pequeños biorreactores dentro de invernaderos para controlar la contaminación y la
temperatura (Gaitero, 2012).

a. b
.

c.

Figura 4 Biorreactores. a. Biorreactor abierto. b y c. Biorreactores cerrados


Tomado de Urbano, 2019

Los biorreactores cerrados requieren de mayor inversión. La instalación es más compleja debido
al control de las variables del cultivo, al ser cerrados el riesgo de contaminación es menor y
requiere de menor espacio para la instalación obteniendo mejores rendimientos en la producción
de biomasa. Estos biorreactores son utilizados normalmente para el cultivo de especies de
microalgas específicas con el fin de obtener biomoléculas de interés (Torres & Herrero, 1995).

12
Dentro de los biorreactores cerrados existen diversas formas, materiales, provistos con controles
de temperatura, luz, entrada de aire enriquecido con CO2, agitación, etc. En la Figura 4b y 4c se
observan biorreactores cerrados con geometría distinta, tubulares y de placa. En los biorreactores
cerrados tubulares se tiene en cuenta el diámetro del tubo, así como el grosor en los biorreactores
con el fin de usar eficiente de la luz. Cuando son alimentados por luz artificial, se presta atención
al control de temperatura, ya que se pueden generar aumentos hasta de 10°C por encima de la
temperatura ambiente (Torres & Herrero, 1995; Hernández & Labbé, 2014).

4.4.2. Medio de cultivo.


La composición del medio de cultivo y la disponibilidad de los nutrientes es importante para el
crecimiento y concentración de metabolitos en la biomasa final. Los estudios de Rushan et al.,
(2021), Wong (2017), Guo et al., (2015) evidencian la importancia de la disponibilidad de los
nutrientes y el balance de las concentraciones de cada uno en la composición final de las
microalgas

En consecuencia, los cultivos se diseñan teniendo en cuenta el género de microalga a cultivar y las
moléculas de interés en la biomasa final. El medio Bold Basal Medium (BBM) es el medio más
utilizado desde 1965 cuando fue desarrollado y se modificaron las concentraciones de los
nutrientes a medida que se ampliaba el conocimiento. En la Tabla 1 se presenta las
concentraciones de los nutrientes del cultivo BBM usado por Nichols & Bold (1965), para el cultivo
de Trichosarcina polymorpha.

Las necesidades nutricionales de las microalgas están relacionadas con la presencia de


macronutrientes como NO3-, PO4-3, SO4-2, K, Ca y Mg y micronutrientes como Fe, Cu, Mo, Mn, Na,
Co, V, entre otros (Ortiz et al., 2016).

En el trabajo realizado por Ahmed (2019) se observó mayor crecimiento de biomasa y


concentración de lípidos en Chlorella vulgaris al mantener el cultivo con adición de vitaminas (B1
y B12), frente a los cultivos que no la tuvieron. Este resultado demuestra que no solo los
macronutrientes son fundamentales en el metabolismo de las microalgas, sino también la
presencia de otras moléculas orgánicas como azucares, ácidos orgánicos, acetato y glicerol,
aceleran el metabolismo de estas (Plaza, 2020).

13
4.4.3. Fuente de carbono
Las microalgas se clasifican según la fuente de carbono en fotoautótrofas, mixotróficas y
heterótrofas. Las microalgas fotoautótrofas consumen carbono inorgánico (CO2), el cual se
encuentra en el aire y es una de las principales fuentes para las microalgas marinas (Moronta,
2016), pero puede generarse de otras fuentes como suelos carbonatados y rocas carbonáceas en
los ríos (Cai et al., 2020).

Las microalgas mixotróficas pueden asimilar fuentes de carbono orgánicas e inorgánicas. Estas
microalgas no necesariamente requieren de ambas fuentes, pueden vivir con una de las dos, y son
las más utilizadas para la biorremediación de áreas y cuerpos de agua contaminados por su
capacidad de utilizar diferentes formas de nitrógeno inorgánico, fosfato y carbono orgánico e
inorgánico.

El proceso global para la fijación de carbono en el metabolismo está formado por dos fases cíclicas:
fase lumínica y fase oscura. En la fase lumínica se convierte la energía solar en energía química y
se produce O2. La energía presente en ATP y NADPH es utilizada en la fase oscura para la
conversión de CO2 en glucosa (Ec 1), y posterior formación de moléculas más complejas mediante
el ciclo de Calvin-Benson en el cloroplasto (Maia et al., 2020).

6 𝐶𝑂2 + 6 𝐻2 𝑂 → 𝐶6 𝐻12 𝑂6 + 6 𝑂2 (Ec 1)

El carbono es el macronutriente más importante en el medio de cultivo, ya que es el elemento


principal de las moléculas que componen las células. El CO2 contribuye adicionalmente en la
fotosíntesis generando un amortiguador del pH en el medio de cultivo por medio de las reacciones
(Ec 2) .

𝐶𝑂2(𝑔) + 𝐻2 𝑂 ⇔ 𝐶𝑂2(𝑎𝑐) + 𝐻2 𝑂

𝐶𝑂2(𝑎𝑐) + 𝐻2 𝑂 ⇔ 𝐻2 𝐶𝑂3 (Ec 2)

𝐻2 𝐶𝑂3 ⇔ 𝐻 + + 𝐻𝐶𝑂3−

𝐻2 𝐶𝑂3 ⇔ 2𝐻 + + 𝐶𝑂32−

14
Este equilibrio químico produce un pH entre 8.1 y 8.3 (ligeramente básico). Sin embargo, la
disolución de CO2 adicional puede sobrepasar la capacidad de amortiguamiento de este equilibrio
ocasionando un descenso del pH (Deng et al., 2019). Este proceso se puede evidenciar fácilmente
en el océano donde el problema del aumento de las concentraciones de CO2 en la atmósfera
genera acidificación del océano perjudicando los corales y otros organismos calcáreos (Cai et al.,
2020).

Aunque las microalgas tienen la capacidad de contrarrestar los cambios de pH, consumiendo el
CO2 disuelto, la presencia de otras fuentes de H+ (ácidos) o el exceso de CO2, la temperatura y
salinidad pueden reducir el pH ocasionando que las moléculas HCO3- y CO3-2 vuelvan a su forma
ácida (H2CO3 y CO2a) como se observa en la Figura 5. Igualmente, el cultivo de microalgas se afecta
por otras variables como la concentración y especie de microalgas y la composición iónica
(Hernández-Pérez y Labbé, 2014).

Figura 5 Concentración de las especies químicas del sistema carbonato en función del pH con
concentración de CO2 2.1 [Link]-1
Tomado de Souza et al., 2012

En los organismos heterótrofos se utiliza carbono orgánico proveniente de moléculas orgánicas


como fuente de carbono y energía para producir CO2 mediante la respiración. El ciclo bioquímico
principal es el ciclo de Krebs en el que convergen vías metabólicas para la síntesis de moléculas
orgánicas específicas, algunas de estas vías son la glucólisis, gluconeogénesis, síntesis de

15
aminoácidos, síntesis de ácidos grasos, fosforilación oxidativa, entre otras. En las algas este
proceso se presenta en la mitocondria (Li et al., 2022).

4.4.4. Fuente de Nitrógeno


El nitrógeno es el segundo macronutriente más importante, después del carbono, para el cultivo
de microalgas. El suministro de nitrógeno se realiza por medio de la adición de nitrato, amoniaco
o urea, también es posible realizarlo a través de nitrito. Sin embargo, el amonio y nitrito pueden
ser tóxicos a elevadas concentraciones para ciertas especies de algas (Murcia & Parra, 2018).

Greses et al., (2022) encontró limitaciones en el crecimiento de Chlorella por las altas
concentraciones de amonio y amoniaco, pero concluye que este género puede asimilar el 100%
del nitrógeno inorgánico de efluentes de digestión anaeróbica y puede reemplazar los
tratamientos de desnitrificación en las plantas de tratamiento, las cuales producen NOx. En
contraste, la limitación de nitrógeno genera una alteración del metabolismo de las microalgas
ocasionando una acumulación de lípidos y reduciendo la división celular (Rubio et al., 2013). Este
comportamiento puede ser usado para la producción de biocombustibles.

4.4.5. Fuente de energía


La iluminación es la fuente de energía necesaria para la síntesis de biomoléculas en el metabolismo
de las microalgas. Esta iluminación tiene un límite, ya que sobrepasarlo desactiva los fotosistemas
encargados de transformar la energía lumínica en energía química (Gao et al., 2022).

El nivel de iluminación está relacionado con la velocidad de las reacciones bioquímicas en el


metabolismo de las microalgas. En la literatura existen modelos que intentan predecir el
crecimiento de las microalgas, entre estos está el modelo tangencial hiperbólico, modelo
simplificado de desaceleración y otros basados en la distribución de Poisson (Iglina et al., 2022)

De este modo, la energía lumínica es uno de los parámetros más importantes en el cultivo de
microalgas, y se puede considerar como el factor limitante del cultivo. El control de la iluminación
en el cultivo presenta mayor eficiencia en el crecimiento de la población de microalgas.
Justamente, las acciones para llevar a cabo este control permitieron el diseño y construcción de

16
biorreactores para este trabajo (Figura 4b) que faciliten la disposición uniforme de la luz para todo
el cultivo (V. Kumar et al., 2021).

A escala de laboratorio es frecuente encontrar fuentes artificiales de luz como lámparas de tubos
fluorescentes. Una parte de la luz emitida por estas lámparas se pierde al no llegar al cultivo por
la geometría del biorreactor y por la distancia con la lámpara (Fernandez, 2014a). Un ejemplo de
este comportamiento se observa en la Figura 6, donde se puede observar zonas oscuras donde la
luz no llega. De la energía que llega al cultivo cierta cantidad es reflejada, otra es absorbida
(produciendo incremento de la temperatura del medio) y el resto es absorbida por las microalgas.

Figura 6 Radiación directa con lámparas. La falta de uniformidad de la dispersión de la luz en todo
el medio de cultivo limita el crecimiento de las microalgas.

Tomado de Fernandez, 2014

4.4.6. Parámetros de cultivo


[Link]. Temperatura

La temperatura es una variable importante en los biorreactores, la mayoría de las microalgas se


desarrollan entre los 25 y 40°C. El crecimiento de las microalgas es limitado fuera de este rango

17
(Guo et al., 2015). Las microalgas termófilas tienen la capacidad de crecer en valores de
temperatura más elevados. En el Parque Nacional Natural Los Nevados, Santamaría (2011)
encontró algas de la clase Chlorophyceae y Bacillariophyceae en aguas termales a 56.8 °C. En
contraste, Hinz et al., (2012) observaron en su estudio especies del género Fragilariopsis sp. en el
mar de Escocia a -0.6°C. Sin embargo, pocas especies tienen la capacidad de vivir bajo estas
condiciones y obviamente su uso requiere de condiciones especiales (Anzures et al., 2021).

En los estudios de Tang et al., (2011), López et al., (2019) se concluyó que la temperatura afecta
la producción de biomasa y la acumulación de lípidos en las especies Scenedesmus obliquus,
Chlorella pyrenoidosa y Galdieria sp. Por otro lado, Barten et al., (2021) ensayó con el género
Picochlorum sp en un rango de temperaturas desde 30 hasta 47.5°C y encontró que en este rango
las cadenas lipídicas en las microalgas eran más cortas.

En conclusión, el rango de temperatura ideal para el cultivo del género Chlorella sp. es (28 - 36°C)
según los resultados de los estudios de Yadav et al., (2015), Duarte et al., (2016), Rushan et al.,
(2021). Por encima de esta temperatura, las microalgas reducen su crecimiento. Mientras que, a
temperaturas más bajas, se reduce el crecimiento y cambia la composición de ácidos grasos de las
membranas celulares. Por lo tanto, dependiendo de la temperatura se puede optimizar la
absorción de CO2, o buscar el desarrollo de productos especiales (Barten et al., 2021).

[Link]. pH

La mayoría de las especies de microalgas crecen en ambientes básicos. Sin embargo, la


disponibilidad de CO2 disuelto decrece a elevada alcalinidad. A pH de 9 el carbono inorgánico se
encuentra en los iones y HCO3- y CO3-2 en proporción 1:1 y poco o nada de CO2 disuelto, mientras
que a pH 6 los iones predominantes son CO2 y HCO3-. Estos últimos son los iones usados por las
microalgas fotoautótrofas como fuente de carbono (Borowitzka, 2018). Adicionalmente, la tasa de
difusión en el agua es 104 veces más lenta que en el aire y la tasa de conversión de HCO3- a CO2
es lenta a pH alcalino. Estas condiciones afectan la disponibilidad de CO2 en el medio de cultivo
afectando el crecimiento de la biomasa (Colman et al., 2002).

Las microalgas en general se desarrollan en valores de pH cercanos a 7.0. En el estudio de Tang et


al., (2011) con el género Chlorella sp. se encontró una variación del pH entre 5.3 y 9.1 adicionando

18
diferentes concentraciones de CO2 al medio de cultivo. Observó que a pH menor de 6.0 las
microalgas interrumpen su crecimiento. Pese a esto, estas microalgas acumularon mayor cantidad
de ácidos grasos poliinsaturados que en los ensayos a pH más altos, muy diferente a lo publicado
en otros estudios. En contraste, Wang et al., (2010) concluyó que para el rango de pH 6.5 – 7.0 la
microalga Chlorella vulgaris crece mejor, pero acumula mayor cantidad de lípidos entre 7.0 – 8.5;
Finalmente, concluye que para el crecimiento de Chlorella vulgaris, el mejor valor para el cultivo
es de un pH 7.0.

[Link]. Agitación

La agitación de los cultivos de microalgas es indispensable para mantener homogeneidad en el


cultivo. Las microalgas se precipitan en medios estáticos, lo que conlleva a paralizar su crecimiento
por falta de luz y nutrientes. Las microalgas deben permanecer en suspensión para garantizar la
correcta absorción de nutrientes y llevar a cabo todos sus ciclos metabólicos. La agitación también
evita la acumulación de oxígeno disuelto y mejora la transferencia de carbono, lo que permite
acelerar el proceso de captura de CO2 (Lim et al., 2021).

La agitación mecánica es la opción más utilizada en biorreactores abiertos y la aireación en los


biorreactores cerrados. Se pueden implementar ambas opciones con el fin de disminuir los
consumos de energía eléctrica en el proceso e inyectar CO2 o CO2 y aire. La agitación contribuye
también para mantener homogéneo el cultivo, una temperatura estable y una transferencia
adecuada de los gases inyectados (Rosa et al., 2011; J. Cheng et al., 2015).

5. OBJETIVOS
5.1. Objetivo general
Evaluar el efecto de la concentración de CO2 en un cultivo mixto de microalgas bajo condiciones
de laboratorio.

5.2. Objetivos específicos


• Establecer las condiciones de crecimiento de un cultivo mixto de microalgas buscando la
captura de CO2.

19
• Determinar la concentración de CO2 en la cual se alcanza mayor eficiencia de captura de
CO2.

• Identificar las posibilidades del uso de biomasa algal obtenida a partir de su contenido de
carbono total, nitrógeno total y proteína.

6. METODOLOGÍA
6.1. Origen de la microalga
Las microalgas utilizadas en este trabajo fueron suministradas por la Dra. Aura Marina Pedroza del
Laboratorio de Microbiología Ambiental y Suelos de la Pontificia Universidad Javeriana (PUJ). El
cultivo es una mezcla de microalgas del género Chlorella sp. mantenidos en un reactor fototrópico
(30 L) a 25°C, agitación de 100 rpm, luz artificial y en medio BBM modificado; mayor cantidad de
micronutrientes (Mg, Fe, Mn, Co, Mo, Zn), menor cantidad de KH2PO4 y sin KOH, Cu y EDTA
(Céspedes et al., 2021); y adición de glucosa (0.1 g.L-1) como fuente de carbono.

6.2. Condiciones de crecimiento de cultivo


Los ensayos se realizaron en el laboratorio de Aguas y Gases del Servicio Geológico Colombiano
sede Bogotá a temperatura ambiente (19 ± 3°C). Se utilizó el medio de cultivo BBM modificado,
(Tabla 1 Medio de cultivo BBM modificado1), preparado con agua Tipo II y esterilizado en
recipientes de polietileno de alta densidad (3.8 L) en autoclave (115°C y 15 PSI) (STM-E; Market
Forge)(USA).

Tabla 1 Medio de cultivo BBM modificado


Macronutriente mg.L-1 H2O Micronutriente* stock g.L-1 H2O
KH2PO4 105↓ FeCl3 0.194
K2HPO4 75 MnCl2 0.082
MgSO4 . 7 H2O 105↑ CoCl2 0.16
NaNO3 250 Na2MoO4 . 2 H2O 0.008
CaCl2 . 2 H2O 25 ZnCl2 0.005
NaCl 25
* 3 ml de solución stock a solución inicial
(↑↓) indica el incremento o reducción de la concentración original
Se utilizó un cultivo inicial de microalgas (1.5 gps.L-1) para colocar una concentración inicial (0.2
gps.L-1) en cada unidad experimental (1.7 L). Se ajustó el pH inicial (7.0 – 7.5) y se monitoreó la
temperatura del medio (28 ± 3°C) durante la incubación. Para cada una de las diez unidades

20
experimentales se utilizó fuente de luz led blanca fría continua (1000 lm)(5050White;
China)(Figura 7) para evaluar la captura de CO2 y el crecimiento de las microalgas con inyección a
diferentes concentraciones de CO2. La incubación de las unidades experimentales se realizó con
un agitador orbital (Advanced 15000; VWR)(USA) a 30 rpm y adición de mezcla de gases CO2 y aire
(0.57 [Link]-1).

Figura 7 Montaje de las unidades experimentales (1.9 L) en medio BBM modificado e iluminación
LED
6.3. Parámetros cinéticos de crecimiento
6.3.1. Velocidad específica máxima de crecimiento (µ)
Se calculó la velocidad específica de crecimiento (µ) (d-1) por medio de la Ec 3 (Kassim & Meng,
2017).

(𝑙𝑛 𝑋2 − 𝑙𝑛 𝑋1 )
µ= (𝑡2 −𝑡1 )
(Ec 3)

Donde, X2 y X1 son la concentración de biomasa en el tiempo 𝑡2 y 𝑡1 respectivamente en la fase


exponencial.

21
6.3.2. Producción de biomasa (X)
La producción de biomasa es la cantidad de biomasa generada durante el tiempo de cultivo (g.L-1)
Se calculó por medio de la Ec 4.

𝑋 = 𝑋t− 𝑋0 (Ec 4)

6.3.3. Productividad máxima de biomasa (P)


La productividad máxima de biomasa (P) es la cantidad máxima de biomasa generada en el cultivo
por unidad de tiempo (g.L-1.d-1), por medio de la Ec 5.

(𝑋𝑡 −𝑋0 )
𝑃= (𝑡𝑥 −𝑡0 )
(Ec 5)

Donde, Xt es la concentración de biomasa (g.L-1) al terminar el periodo de tiempo tx, X0 es la


concentración inicial (t0) de biomasa (g.L-1).

6.3.4. Tasa máxima de captura de CO2


La tasa máxima de captura es la cantidad máxima de carbono inorgánico (CO2) transformado en
carbono orgánico por unidad de tiempo. La tasa máxima de biofijación 𝑅𝐶𝑂2 (g.L-1.d-1) se determinó
por medio de la Ec 6.

𝑀𝐶𝑂2
𝑅𝐶𝑂2 = 𝐶𝐶 𝑃 ( ) (Ec 6)
𝑀𝑐

Donde CC es la concentración de carbono total en la biomasa (%ps.), 𝑀𝐶𝑂2 es la masa molar de CO2
([Link]-1) y Mc masa molar de C ([Link]-1), P es la productividad máxima de biomasa (Anjos et al.,
2013); (Guo et al., 2015).

6.3.5. Eficiencia máxima de captura de CO2


La eficiencia máxima de captura de CO2 indica la cantidad de CO2 transformado en materia
orgánica en relación con el flujo de CO2 suministrado. La eficiencia máxima de captura de CO2
(%𝐸𝐶𝑂2 ) se calculó por medio de la Ec 7.

𝑉𝑡
𝐸𝐶𝑂2 = 𝑅𝐶𝑂2 × × 100 (Ec 7)
𝑚𝑖𝑑

22
Donde, 𝑅𝐶𝑂2 es la tasa máxima de biofijación de CO2 (g.L-1.d-1), Vt es el volumen (L) del medio de
cultivo en el biorreactor y mid es la tasa de alimentación diaria de CO2 (g.d-1). La tasa máxima de
alimentación diaria (mid) fue calculada por medio de la ecuación de los gases ideales (Ec 8)

𝑃𝑉 = 𝑛𝑅𝑇 (Ec 8)

donde P es la presión (bar) de la inyección del flujo de gas al cultivo, T la temperatura del medio
de cultivo (28°C), V el volumen de CO2 inyectado al biorreactor (L.d-1), teniendo en cuenta el
porcentaje de CO2 en cada flujo, y R la constante de los gases ideales. Así, se calculan las moles de
CO2 (mol CO2.d-1), para poder calcular la masa de CO2 inyectada al cultivo (g.d-1).

6.4. Montaje del sistema de suministro de CO2


Se utilizaron reactores (1.9 L) de tereftalato de polietileno (PET) con 1.5 L de medio de cultivo BBM
modificado estéril y 230 mL de cultivo inicial (1.5 gps.L-1). El suministro de CO2 y aire fue realizado
por tubería de poliuretano de 6 mm de diámetro y racores de acople rápido (XCPC, China). El
control de flujo (0.57 [Link]-1) fue realizado con micro válvulas neumáticas manuales de 6 mm y
rosca NPT ½' (XCPC, China). Se utilizaron piedras difusoras para el suministro de CO2 favoreciendo
el tamaño de burbujas de tamaño pequeño en el medio de cultivo. La fuente de CO2 (99.5%) y
aire (20.93% oxígeno, balance nitrógeno) se realizó a partir de cilindros industriales (Cryogas,
Colombia)(Figura 8).

Figura 8 Montaje de cultivo de microalgas con suministro de gases en el laboratorio

23
6.5. Diseño experimental

Para determinar el efecto del CO2 en el cultivo de Chlorella sp. bajo las condiciones establecidas
en el laboratorio se utilizó un modelo unifactorial (Tabla 2) de tres niveles y se evaluaron tres
concentraciones de CO2 (0.04, 15 y 20% de CO2)(n=2). Teniendo en cuenta las eficiencias de
captura de CO2 de este cultivo preliminar se inició un segundo cultivo evaluando cinco
concentraciones de CO2 (0.04, 5, 10, 15 y 20% de CO2)(n=2) manteniendo las mismas condiciones
del cultivo preliminar mencionadas en 6.2. Se escogieron las concentraciones de CO2 para los
cultivos con base en la concentración de CO2 de las emisiones de equipos de combustión de
fuentes fósiles, reportada en la literatura (ACCEFyN, 2003).

Tabla 2 Diseño experimental para evaluar la captura de CO2 con microalgas


del género Chlorella sp.
Factor. Concentración de CO2
Cultivo preliminar Cultivo final
Niveles 1* 2 3 1* 2 3 4 5
n=2 0.04% 15% 20% 0.04% 5% 10% 15% 20%
*El nivel 1 corresponde a la adición de aire sin adición de CO2
Los flujos de CO2 son calculados por medio de la Ec 9 (Hulatt y Thomas, 2011).

𝑉𝐺⁄
𝑈𝑠𝑔 = 𝐴 (Ec 9)

Donde USG es la velocidad superficial del gas (m.s-1). La USG se estableció en 0.001 m.s-1 que
corresponde al valor más bajo entre los reportados por Hulatt y Thomas, (2011) que busca
aumentar la disposición de CO2 en el medio de cultivo. VG es el caudal del gas (m3.s-1) y A
corresponde al área transversal de los biorreactores (0.0095 m2). Según estas premisas el flujo de
CO2 y aire para los biorreactores fue 0.57 [Link]-1. Las cantidades de CO2 inyectado a los
biorreactores según las variables definidas se presentan en la Tabla 3.

Tabla 3 Suministro de CO2 a las unidades experimentales


Proporciones de CO2 y aire según los % de CO2
CO2 CO2 L . min-1 Aire L . min-1 Caudal total L . min-1
5% 0.029 0.841 0.57
10% 0.059 0.811 0.57
15% 0.088 0.782 0.57
20% 0.118 0.752 0.57

24
6.6. Parámetros monitoreados durante el cultivo
6.6.1. Determinación del crecimiento
[Link]. Determinación de biomasa
La determinación de biomasa en peso seco (ps.) se determinó con base en el método 2540B
(APHA, 2012). Se pesó una caja petri de vidrio borosilicato (ø=50 mm ) junto con un filtro (ø=47
mm) de 0.45 µm (HAWP04700; Millipore)(USA) en una balanza analítica (PA214 Pionner,
OHAUS)(Alemania) y se registró el peso (g). Posteriormente, se tomó 5 mL de muestra del cultivo,
se filtró, utilizando el filtro pesado previamente, utilizando un equipo de filtración de polisulfona
(300 ml)(WEBNA300; Nalgene)(USA). Luego, se lavó el filtrado (5 mL agua tipo II) en dos
repeticiones, con el fin de eliminar las sales presentes en la muestra. Luego, se llevó a estufa
(105°C) con recirculación de aire (OFA-110-8, ESCO)(Singapur) hasta peso constante. Se dejó
enfriar en desecador y luego se registró el peso (g). Se calcula la biomasa (gps.L-1).

𝑆𝑇 = (𝐵 − 𝐴)/𝑉 (1)

Donde ST es la biomasa (gps .L-1) B es el peso final de la muestra (g), A el peso de la caja petri con
el filtro (g) y V es el volumen de muestra (L).

[Link]. Cuantificación de biomasa por densidad óptica (OD)


La biomasa (g.L-1) se estimó empleando la densidad óptica (OD685nm) empleando un
espectrofotómetro UV-VIS (EV3-172009, Termo Scientific)(USA). La longitud de onda se determinó
realizando un barrido espectral entre 400 – 700 nm del cultivo madre creciendo en fase
exponencial para determinar la longitud de onda a la cual se observó la mayor absorbancia (685
nm)(Duarte et al., 2016; Plaza, 2020; (Wong, 2017). Posteriormente, se realizó la curva de
calibración con 5 puntos 0.2, 0.5, 0.8, 1.2 y 1.5 (gps.L-1)(n=2) utilizando diluciones del cultivo inicial
(1.5 gps.L-1) y determinando sus densidades ópticas. Se tuvo en cuenta que el valor de las
absorbancias fuera menor que 1, ya que esta metodología sigue la ley de Lamber Beer.

6.6.2. Determinación de nitrato y fosfato


La determinación de nitrato y fosfato fue realizada empleando el método 4110B (APHA, 2012)
utilizando en un cromatógrafo iónico (ICS-1100, DIONEX)(USA) y el software (Chromeleon 7.0,
DIONEX)(USA). Se realizaron curvas de calibración con estándares certificados (MERK, Alemania)

25
para nitrato y fosfato (1000 mg.L-1) y 7 puntos de calibración 5, 20, 50, 100, 150, 200, 500 (mg.L-
1). Se tomaron 7 mL del cultivo y se filtraron utilizando filtro de membrana (ø=47 mm y 0.45 µm)
(HAWP04700; Millipore)(USA). El filtrado se colocó en el vial del cromatógrafo para su posterior
análisis. Los resultados de las concentraciones de fosfato y nitrato (mg.L-1) se calcularon en el
software.

6.6.3. Determinación de pH y temperatura


La medición de pH y temperatura del cultivo se realizó teniendo en cuenta el método y 2550 B
(APHA, 2012) respectivamente, con el multiparámetro (Orion Star, TermoScientific)(USA). Antes
de realizar la medición se verificó el estado del electrodo teniendo en cuenta las recomendaciones
del fabricante. Se tomaron patrones buffer de 4.0, 7.0 y 10.0 para verificar la respuesta del
electrodo, antes de realizar las mediciones de pH en las unidades experimentales. La medición de
pH y temperatura se realizó directamente en los cultivos (n=2).

6.6.4. Cuantificación de proteína


La cuantificación de proteína (%) en peso seco a las muestras se realizó por el método
colorimétrico de Lowry (Peterson, 1977). Para este proceso analítico se utilizó Na2CO3 (2%) en
NaOH (0.1 M) (MERCK, Alemania) (reactivo A), CuSO4 × 5H2O (1%) (MERCK, Alemania) (reactivo B),
KNaC4H4O6 x 4H2O (2%) (Carl-Roth, Alemania) (reactivo C), Reactivo de Lowry (mezcla de los
reactivos A, B y C [50:0.5:0.5]), reactivo de Folin-Ciocalteu (MERCK, Alemania) dilución acuosa
(1:4), solución de albúmina de suero bovino (1 mg.L-1)(Cytiva, Alemania).

Se colocaron 5 mL de cultivo en un tubo en ensayo (20 mL) y se le adicionaron 5 mL de NaOH (1


N). Se agitó en agitador vórtex (444-2790, VWR)(USA) (30 s.700 rpm) y se llevó a baño maría
(93°C.5 min). Se tomó 1 mL en tubo de vidrio (20 mL) y se adicionaron 5 mL del reactivo de Lowry.
Se agitó en agitador vórtex a (30 s . 700 rpm). Se esperaron 10 minutos para la adición de 0.5 mL
del reactivo de Folin-Ciocalteau y se agitó nuevamente en agitador vórtex (30 s.700 rpm).
Finalmente, se dejó reposar por 30 minutos en la oscuridad antes de ser leída en el
espectrofotómetro (740 nm).

La calibración del espectrofotómetro se realizó utilizando como patrón solución de albúmina de


suero bovino (1000 mg.L-1)(Cytiva, Alemania). Se realizó la curva con 5 puntos (50, 100, 200, 300,

26
400 mg.L-1). Estos puntos de la curva de calibración (Figura 9) fueron tratados con el mismo
procedimiento de las muestras de cultivo. Se aplicó regresión lineal de los valores de absorbancia
obtenidos frente a la concentración de proteína (mg.L-1). Se obtuvo la ecuación (2).

𝐴𝐵𝑆740 = 0,0007𝒳 + 0.0861 (2)

Donde ABS es la absorbancia medida en el espectrofotómetro (740 nm) y 𝒳 concentración de


proteína (mg.L-1).

Curva de calibración (proteína)


0,4
0,35
0,3
Absorbancia

0,25
0,2
0,15
0,1 y = 0,0007x + 0,0861
R² = 0,9769
0,05
0
0 50 100 150 200 250 300 350 400 450
mg.L-1

Figura 9 Curva de calibración con patrón de albúmina para determinación de proteína en


suspensión de microalgas
La cuantificación final de proteína (%ps) se calculó mediante la ecuación (3)

𝑎𝑏𝑠 − 𝑏
% 𝑃𝑟𝑜𝑡𝑒í𝑛𝑎 = 𝑚 × 𝐹 × 100 (3)
𝑎
Donde abs es la absorbancia medida en el espectrofotómetro, b es el intercepto de la curva de
calibración (0.0861), m es la pendiente de la curva de calibración (0.0007), F es el factor de dilución
([2] dilución en la digestión) y a es la concentración de biomasa en peso seco (mg.L-1) en la muestra
inicial obtenida por OD.

6.6.5. Determinación de carbono y nitrógeno totales


La determinación de carbono total (CT) y nitrógeno total (NT) se realizó utilizando el método
D5373 (ASTM,2021) en el determinador de carbono, nitrógeno e hidrógeno CHN828 (LECO,USA).

27
Se realizó la curva de calibración con materiales de referencia certificado EDTA (LECO,USA) en el
rango 10 - 65% (CT) 2 - 10% (NT). El cultivo de cada unidad experimental se centrifugó (5000 rpm
. 20 min) y se lavó (agua tipo II) en tres repeticiones. El precipitado se colocó el beaker (500 ml) y
se secó en estufa (105°C) con recirculación de aire (OFA-110-8, ESCO)(Singapur) hasta peso
constante. La biomasa seca se maceró en mortero (ágata) hasta obtener polvo homogéneo.

En seguida, se realizó la determinación de CT y NT (%bs). Se pesó (700 mg) de muestra e ingresó


directamente en el determinador CHN828, teniendo en cuenta las recomendaciones del
fabricante.

6.7. Análisis estadístico


El análisis estadístico de los datos fue realizado en el software estadístico JMP 16 (SAS Institute,
USA). Se realizaron pruebas de normalidad (Shapiro) con el fin de definir el tipo de pruebas
estadísticas, donde se estableció que los datos seguían una distribución normal. Luego se realizó
análisis de varianza de los datos (ANOVA) donde se rechazó la hipótesis nula, donde las medias de
las poblaciones eran iguales. Seguido de la prueba de rangos múltiples de Tukey con el fin de
identificar cual grupo poblacional o medias eran diferentes. Todos los cálculos estadísticos se
realizaron con 95% de confianza (p = 0.05).

7. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Para evaluar el efecto del CO2 sobre el crecimiento de las microalgas y su capacidad para fijarlo se
evaluaron diferentes concentraciones de CO2 (0.04, 5, 10, 15, 20%) en el cultivo. Se realizó un
ensayo preliminar con 15 y 20% de CO2 para determinar las mejores condiciones del ensayo y con
base en los resultados se realizó un nuevo ensayo a 5, 10, 15, y 20% de CO2. Se monitoreó el
crecimiento (OD685nm), concentración de NO3- y PO43-, pH y temperatura en el tiempo. Los cultivos
se realizaron durante 10 días en biorreactores con 1.7 L de cultivo bajo condiciones de laboratorio.

7.1. Efecto de la adición de CO2 en el crecimiento de biomasa


Al final del cultivo preliminar se observó un mayor crecimiento de la biomasa con 20% de CO2
(Figura 10) y el menor crecimiento a el Control de CO2. Inicialmente, no se observaron diferencias
significativas en los primeros 6 d de cultivo entre 15 y 20% de CO2. Sin embargo, al final del estudio
se observó un mayor crecimiento con 20% (1.54 g.L-1) que con 15% (1.17 g.L-1) de CO2.

28
En el montaje final (Figura 12) se observó que la pigmentación del medio de cultivo cambiaba de
acuerdo con la concentración de CO2. No cambiaba entre las réplicas. Sin embargo, las tonalidades
en el color de las concentraciones 15 y 20% en el cultivo final eran similares, esto se confirmó
posteriormente en el análisis de concentración de biomasa por OD.

2
Control
1,5 15%
Biomasa g.L-1

20%
1

0,5

0
0 2 4 días 6 8 10

Figura 10 Crecimiento del cultivo preliminar de Chlorella sp. alimentada con diferentes
concentraciones de CO2.

Se observó un mayor crecimiento de las microalgas a 15% de CO2, contrario al cultivo preliminar,
también se observa mayor crecimiento de las microalgas al 5% de CO2) en relación con el flujo de
CO2 de 10% de. Sin embargo, las diferencias no son estadísticamente significativas. No se observó
cambio de pigmentación en el cultivo de microalgas Control durante los días de cultivo.

29
2,5
Control
5%
2
10%
15%

Biomasa g.L-1
1,5 20%

0,5

0
0 2 4 día 6 8

Figura 11 Crecimiento del cultivo final de Chlorella sp. alimentada con diferentes concentraciones
de CO2. Cultivo final

Tang et al., (2011) reportan en sus resultados de crecimiento, utilizando la especie Chlorella
pyrenoidosa, la cantidad de biomasa en el último día (1.5 gps.L-1) para el flujo de CO2 de 10% y (1.3
gps.L-1) para el flujo de CO2 de 20%. Se pude observar que la mayor inyección de CO2 no presenta
el mayor crecimiento, al igual que lo observado en este trabajo (Figura 11).

En otro estudio realizado por Yadav et al., (2015) con Chlorella sp, pero con condiciones diferentes
(fotoperiodo de 12:12 h luz/oscuridad), biorreactor (ø=4.5 cm, 500 ml), pH (6.8), luz fluorescente
blanca y flujo de CO2 y aire (0.5 vvm), la cantidad de biomasa encontrada (1.9 gps.L-1) al final del
cultivo en el flujo de 10% de CO2; no obstante, el mejor crecimiento se presentó en el flujo de 5%
de CO2 con (2.2 gps.L-1) diferente a lo encontrado en este trabajo en el flujo 5% de CO2 (0.98 g.L-1).

Otra observación importante es el crecimiento de la biomasa con aire únicamente frente a los
resultados de Yadav et al., (2015) y Tang et al., (2011). Los valores de concentración en ambos
estudios son mayores que 0.8 (g.L-1). Mientras en este trabajo fue menor que 0.5 (g.L-1) a pesar
utilizar el mismo medio de cultivo y adición de CO2 similar (0.5 vvm).

30
Figura 12 Cultivo final de Chlorella sp (día 10)
Se observó en el día 6 una leve reducción en la velocidad de crecimiento el cultivo, no tan evidente
en comparación con lo observado en otros estudios donde el pico máximo de crecimiento se
encuentra entre los días 9 y 12 (Rushan et al., 2021; He et al., 2012; Tang et al., 2011; Kassim &
Meng, 2017; J. Cheng et al., 2015). En contraste, el tiempo de cultivo en condiciones heterótrofas
es mayor a 70 días (Plaza, 2020).

7.1.1. Producción de biomasa (X)


La cantidad de biomasa (X) en el cultivo preliminar fue significativamente mayor en el flujo de 20%
de CO2 (1.54 gps.L-1) que en el de 15% de CO2 (1.17 gps.L-1)(Tabla 4). En el cultivo final el mayor
crecimiento (1.61 gps.L-1) se presentó en el flujo de 15% de CO2; Sin embargo, este crecimiento no
fue significativamente mayor al observado con el flujo de 20% de CO2. Las concentraciones de 20%
de CO2 en los cultivos preliminar y final no presentaron diferencias significativas, puesto que se
midió respectivamente (1.44 y 1.54 gps.L-1). Diferente a lo encontrado en los flujos de 15% de CO2
donde sí se presentaron diferencias (1.17 y 1.61 gps.L-1).

La producción de biomasa se pensó como el parámetro más importante ya que a mayor cantidad
de biomasa indicaba mayor cantidad de CO2 capturado y transformado en carbono orgánico. Sin
embargo, durante la inyección de CO2 al cultivo se observaban las pequeñas burbujas de gas salir
a la superficie y se consideraba que una parte del CO2 no se disolvía en el medio de cultivo. Es así
como la producción de biomasa pierde relevancia y el enfoque se centra en la eficiencia de captura
de CO2.

31
En la literatura consultada se afirma que la producción final de biomasa varía por muchas
condiciones, como la concentración de las microalgas en el día inicial, el pH, la temperatura, la
especie de microalga, la fuente de carbono, cantidad de nutrientes, etc. En estos estudios se
encontraron valores de biomasa (X) por encima de 2 (gps.L-1) (Pires et al., 2012; Yadav et al., 2015;
Pourjamshidian et al., 2019).

7.1.2. Productividad máxima de biomasa (P)


La productividad máxima de biomasa (P) tiene el mismo comportamiento que la producción de
biomasa. En la Figura 10 y 11 se observa un punto de inflexión en la curva de crecimiento en los
cultivos preliminar y final, esto indica que a partir de este punto el crecimiento de la biomasa se
redujo. Esto sucede cuando uno de los nutrientes, energía lumínica, o condiciones del cultivo
cambian o la suma de condiciones como la reducción de la luz (por el crecimiento de las
microalgas) y el agotamiento de alguno de los nutrientes, ambas condiciones se dan en el tiempo.

La productividad máxima en el estudio de Pourjamshidian et al., (2019) encontró el mismo valor


que el medido en el flujo de 15% de CO2 de este trabajo (0.18 g.L-1.d-1). Sin embargo, es importante
resaltar las condiciones del cultivo en el estudio de Pourjamshidian et al. Ya que este valor fue
calculado para un flujo y concentración de CO2 diferente (50 ml . min-1, 1.75%), mientras que en
este trabajo el flujo de gas fue de 570 ([Link]-1). Adicionalmente, Pourjamshidian et al. indica la
importancia de la disposión de nutrientes, la temperatura, el pH, la relación altura/diámetro del
biorreactor, el flujo y las concentraciones de CO2 para obtener los mejores resultados.

En otros estudios (Duarte et al., 2016; Radmann et al., 2011) se observó valores de velocidad
específica de crecimiento (µ) cercanos a los calculados en este trabajo. Sin embargo, se reportaron
valores de µ mayores que 0.32 (d-1), entre 0.93 – 0.72 (d-1)(Tang et al., 2011; Aghaalipour et al.,
2020).

Tabla 4 Parámetros de crecimiento


Nivel CO2 (%, v.v-1) X (g.L-1) P (g.L-1.d-1) µ (d -1)
1 Control* 0.09a ± 0.01 0.005a ± 0.003 0.056a ± 0.002
2 15% 1.17b ± 0.05 0.111b ± 0.006 0.204b ± 0.005
3 20% 1.54c ± 0.03 0.155c ± 0.003 0.192b ± 0.002

1 Control%* 0.17a ± 0.12 0.019a ± 0.005 0.08a ± 0.003

32
2 5% 0.98b ± 0.19 0.109b ± 0.021 0.32b ± 0.024
3 10% 0.83b ± 0.05 0.093c ± 0.006 0.21b ± 0.015
4 15% 1.61c ± 0.16 0.179d ± 0.018 0.29c ± 0.001
5 20% 1.44c ± 0.15 0.161d ± 0.017 0.23c ± 0.006
a,b,c,d
Se presenta el promedio ± desviación estándar (n=2). Letras iguales ( ) indican
que no hay diferencia significativa entre los experimentos (p=0.05).
(*) corresponde a la concentración de CO2 en el aire.

7.1.3. Tasa máxima de captura de CO2 (𝑹𝑪𝑶𝟐 )


La tasa máxima de captura (𝑅𝐶𝑂2 ) depende directamente del valor de productividad máxima de
biomasa (P) y el porcentaje de carbono encontrado en la biomasa según la ecuación 6. En la
literatura, es común encontrar valores de carbono en las especies Chlorella alrededor de 50%,
valor que es tomado por varios autores para el cálculo de la tasa máxima de captura de CO2, sin
realizar la determinación instrumental del analito (Thawechai et al., 2016; Jiang et al., 2013).

Durante este estudio se encontró una cantidad de carbono total de 42.9% w.w-1 en el cultivo
preliminar y de 43.8% w.w-1 en el cultivo final. La diferencia entre ambos cultivos no es significativa
y se encuentra muy cerca a los valores reportados en la literatura (Anjos et al., 2013; Alobwede et
al., 2019b).

Los resultados del análisis de tasa máxima de captura de CO2 (𝑅𝐶𝑂2 ) tienen el mismo
comportamiento de la productividad máxima de biomasa y se observa en todas las
concentraciones de CO2 la presencia de diferencias estadísticamente significativas (Tabla 5). Como
se mencionó anteriormente, el flujo de 20% de CO2 entre los cultivos preliminar (0.243 g.L-1.d-1 ) y
final (0.255 g.L-1.d-1) presentó reproducibilidad en sus valores de 𝑅𝐶𝑂2 . Mientras que el flujo de
15% de CO2 en el cultivo preliminar (0.175 g.L-1.d-1) y el cultivo final (0.288 g.L-1.d-1) presentó una
diferencia amplia no esperada.

Estos valores en general son comparables con los calculados en otros estudios (Tang et al., 2011;
Duarte et al., 2016; Aghaalipour et al., 2020) donde los valores de la tasa de captura de CO2 se
encuentran cerca (0.2 g.L-1.d-1) y el carbono inferiores a 50 (%bs).

7.1.4. Eficiencia de captura de CO2 (𝑬𝑪𝑶𝟐 )


La eficiencia de captura de CO2 (ECO2 )durante el cultivo de las microalgas es uno de los
parámetros más importantes para diseño de este proceso a nivel industrial. Es necesario

33
mencionar que la mayor eficiencia de captura no se obtiene a mayor producción de biomasa, por
el contrario, se logró en la concentración de CO2 de 5% (27.0%).

En el ensayo preliminar se encontró que la eficiencia de captura era más baja (8.9 y 9.2% en los
crecimientos de 15 y 20% de CO2 respectivamente) que en otros estudios en la literatura. Por
ejemplo, Duarte et al., (2016) calculó una eficiencia de captura de 63.4 (%ECO2 ) en su mejor
resultado y en el 2017 con Chlorella fusca encontró una eficiencia de captura de 68.6 (%ECO2 ) en
el flujo de 10% de CO2 (Duarte et al., 2017), utilizando un flujo aire y CO2 de 0.05 vvm, mucho
menor del calculado para este trabajo (0.33 vvm).

Las concentraciones de CO2 evaluadas en el cultivo preliminar fueron seleccionadas por la


concentración de CO2 en los gases de chimenea de una central térmica convencional a carbón, las
cuales generalmente están entre el 15 y 20% (ACCEFyN, 2003), dependerá de la calidad del
combustible utilizado (J. Cheng et al., 2015). Las bajas eficiencias de captura de CO2 logradas en el
cultivo preliminar fueron el soporte para incluir dos concentraciones aún más bajas (5 y 10%). Por
otra parte, para el caso de las turbinas de gas natural, estas emiten CO2 aproximadamente al 5%
(ACCEFyN, 2003).

Chiu et al., (2009) obtuvo eficiencias (47, 20, 15 y 11%) para concentraciones de CO2 (2, 5, 10 y
15%) respectivamente, con un flujo de 0.25 ([Link]-1). Así, varios estudios con diferentes
condiciones han encontrado múltiples valores de eficiencia; en los que cabe aclarar que los
biorreactores de columna obtienen las mejores eficiencias. Por ejemplo, se encontró una
eficiencia de Chlorella vulgaris cultivada en biorreactor de vidrio (0.03%)(botella Schott) y
𝑉𝐺⁄
biorreactor tubular (42.75%), calculando el flujo mediante la ecuación 𝑈𝑠𝑔 = 𝐴
( y concentración de CO2 de 10%, muy diferente entre ambos tipos de reactores
(Aghaalipour et al., 2020).

Aunque en este trabajo no se estudió la diferencia entre biorreactores. Se puede concluir de la


literatura, la importancia que tiene la geometría del biorreactor en la eficiencia de captura de CO2,
sin restar importancia a la influencia de otros factores como la energía lumínica, el pH, la especie
de microalgas y la concentración de nutrientes. Como se mencionó anteriormente, el mejor

34
resultado calculado en este estudio fue en el flujo de 5% de CO2 (27.0%) y la menor eficiencia en
el flujo de 20% de CO2 (9.6%) en el cultivo final (Tabla 5).

Tabla 5 Tasa de captura y eficiencia de CO2


CO2 𝑹𝑪𝑶𝟐 𝐸𝑪𝑶𝟐 %C %N %
Nivel -1
(%, v.v ) -1
(g.L .d )-1
(%) (w.w-1) (w.w-1) proteína
1 Control -- -- -- -- --
2 15% b
0.175 ± 0.20 a
8.9 ± 0.10 42.9a ± 0.49 7.7 a ± 0.31 a
46.5 ± 0.01
3 20% 0.243a ± 0.33 9.2a ± 0.12 42.9a ± 0.57 7.8a ± 0.11 49.2a ± 0.01

1 Control -- -- -- -- --
a a
2 5% a
0.176 ± 0.001 a
27.0 ± 0.08 44.1 ± 0.12 6.35 ± 0.01 51.3a ± 0.01
b b
3 10% 0.149b ± 0.001 11.3b ± 0.004 43.8 ± 0.17 6.30 ± 0.01 52.1ac ± 0.01
4 15% 0.288c ± 0.001 14.6c ± 0.004 43.9ab ± 1.25 6.29b ±0.02 49.8b ± 0.01
b b
5 20% 0.255d ± 0.005 9.6d ± 0.18 43.3 ± 0.78 6.30 ± 0.08 53.9bc ± 0.01
Se presenta el promedio ± desviación estándar (n=2). Letras iguales (a,b,c,d) indican que no hay diferencia
significativa entre los experimentos (p>0.05).
(--) No fue posible determinar los valores por falta de muestra (bajo crecimiento de biomasa)

7.2. Remoción de nitratos y fosfatos durante el crecimiento del cultivo


En la Figura 13 y Figura 14 se observa la remoción de nitrato y fosfato en el tiempo
respectivamente. En el caso del nitrato este se agota completamente, mientras que el fosfato se
consumió hasta llegar a la concentración de 50 mg.L-1 en los crecimientos de 5, 15 y 20% de CO2.
En el flujo de CO2 de 10% se encontró una concentración final de nitrato de 34.6 (mg.L-1) y fosfato
60.14 (mg.L-1) respecto a las demás concentraciones evaluadas, fue el único flujo en el que el
nitrato no se redujo considerablemente; sin embargo, en las curvas de crecimiento (Figura 11) se
observó que este flujo es el menor de todos los evaluados, pero sin diferencia significativa con el
crecimiento más cercano (5% de CO2).

35
200
180
160
5%
140 10%

Nitato mg L-1
120 15%
100 20%
80
60
40
20
0
0 2 4 día 6 8

Figura 13 Consumo de nitrato en el cultivo final de Chlorella sp.

A pesar de no presentarse claramente una fase estacionaria, en la Figura 11 se puede concluir


que el cultivo logró consumir todo el nitrato hacia el final del estudio y es posible afirmar que en
los últimos días el crecimiento de las microalgas fue limitado.

170

150 5%
10%
Fosfato mg . L-1

130
15%
110 20%

90

70

50
0 2 4 día 6 8

Figura 14 Consumo de fosfato en el cultivo final de Chlorella sp.

7.3. Monitoreo del pH y temperatura durante el crecimiento del cultivo


Al evaluar el pH del cultivo en el tiempo, se observó que no hubo variaciones significativas entre
las concentraciones, exceptuando el crecimiento Control. En la Figura 15 se observa claramente
cómo afecta la adición de CO2 en el medio de cultivo en el día 0, la diferencia entre las demás
concentraciones es mayor que 1 unidad de pH.

36
En ambos cultivos se adicionó máximo 5 ml de NaOH (6N) para ajustar el pH en el día 0, los datos
presentados en la Figura 17 corresponden a valores de pH antes de la adición de NaOH. Se colocó
solo esta cantidad para no alterar la composición del medio de cultivo; sin embargo, la adición no
superó en ningún momento el pH 7 a pesar de la concentración del NaOH adicionado.

Por el contrario, El comportamiento del pH en los cultivos realizados por Yadav et al. el pH
aumenta con el tiempo hasta alcanzar valores cercanos a 10. Mientras Tang et al. al encontró
valores de pH apenas por encima de 6.0 en el día 3 de cultivo en las concentraciones de 10 y 20%,
un comportamiento parecido al encontrado en este trabajo.

De otro lado, otros estudios como el de Kasiri et al., (2015) aseguran que el pH en cultivos
alimentados con CO2 se estabilizan en valores cercanos a 6.0. En este trabajo se confirma ese
comportamiento y el brusco descenso del pH inmediatamente inicia la dosificación de CO2 en el
cultivo. Finalmente, el pH se mantuvo en el rango (6.0 – 7.0).

9
0,004%
8,5 15%
20%
8

7,5
pH

6,5

5,5
0 2 4 días 6 8 10

Figura 15 Comportamiento del pH en el cultivo preliminar de Chlorella sp.

Este comportamiento permite inferir la formación de una solución amortiguadora en el medio,


que protegió el cultivo ante cambios de pH. Si se compara la desviación estándar del flujo Control
con las demás concentraciones se observa mayor variación en el control y con leve aumento de
pH y como se mencionó anteriormente, se observó un ligero crecimiento (0.09 g.L-1) de biomasa.

37
En el trabajo de Wang et al., (2010) se encontró que la biomasa reduce la velocidad de crecimiento
a pH menor que 6.0.

La temperatura del cultivo fue otra variable que no presentó variaciones considerables, pues su
media se mantuvo alrededor de 28°C y no se observan cambios de más de 3°C como se presenta
en la Figura 16, exceptuando la temperatura del día 0. En múltiples estudios (Rushan et al., 2021;
Aghaalipour et al., 2020; J. Cheng et al., 2015) se asegura que la temperatura ideal para las
especies Chlorella sp. oscila entre 25 y 30°C.

33

31

29

27
Temperatura °C

25

23

21
0,004%
19
15%
17 20%

15
0 2 4 días 6 8 10

Figura 16. Comportamiento de la temperatura durante el cultivo preliminar de Chlorella sp.

Este comportamiento se explica por la estabilidad de la temperatura ambiente del laboratorio y la


fuente de energía lumínica utilizada. Esta fue la encargada de suministrar el calor necesario al
cultivo para mantener la temperatura del medio de cultivo.

7.4. Carbono total, nitrógeno total y proteína en la biomasa final


El nitrógeno presentó una diferencia mayor que el contenido de carbono; mientras que, en el
primer cultivo los contenidos de nitrógeno están por encima de 7.5 (% w.w-1), en el segundo cultivo
no superan 6.5 (% w.w-1). También se observa que en el segundo cultivo el mayor contenido de
nitrógeno es el flujo de 5% de CO2, este también fue el que mejor eficiencia de captura de carbono
presentó (27.0%) y mayor contenido de proteína (53.9% w.w-1). Los contenidos de carbono fueron
comparables en ambos cultivos.

38
Los valores de proteína calculados fueron comparables con los resultados publicados por Duarte
et al., (2016) donde cuantificó la proteína en 50.2 (% w.w-1) en Chlorella fusca o Anjos et al., (2013)
donde se publicaron valores cercanos a 40 (%w.w-1) en Chlorella vulgaris. Además, se observó la
relación directa de la concentración de nitrógeno total con el contenido de proteína, un
comportamiento esperado debido al importante papel que desempeña el nitrógeno en la
formación de aminoácidos y péptidos en las microalgas.

60

50

40

30

20

10

0
15 20
% CO2
%C %N %Proteína

Figura 17 Concentración de proteína, CT y NT a diferentes concentraciones de CO2 en el cultivo


preliminar

En la Figura 17 y Figura 18 se observa esta relación. Se presenta un debate entre la comunidad


científica con relación a los resultados (% w.w-1) de nitrógeno total y proteína presente en las
microalgas. Se mencionó un rango de factores de conversión para microalgas entre 2.53 y 5.77
(Janssen et al., 2017) donde el nitrógeno no proteico ocasiona resultados variables en este cálculo.

Los métodos ideales para la cuantificación de proteínas son la hidrolisis y posterior cuantificación
por cromatografía líquida (HPLC) siendo un proceso extenso, costoso y poco útil si el
requerimiento es analizar gran cantidad de muestras. El método Kjeldahl y Dumas para la
determinación de nitrógeno total son mucho más sencillos y rápidos. Sin embargo, estos métodos
tienen la desventaja de no ser específicos para nitrógeno proteico. El método de Lowry utilizado
en este estudio para la cuantificación de proteínas presenta datos relativos ya que se pueden
presentar reacciones interferentes entre sustancias reductoras y el reactivo de Folin, susceptible
a interferencias y especies de microalgas (Janssen et al., 2017).

39
60

50

40

30

20

10

0
5 10 15 20
% CO2
%C %N %Proteína

Figura 18 Concentración (%) de proteína, CT y NT a diferentes concentraciones de CO2. Cultivo


final

Las algas contienen muchos compuestos que contienen nitrógeno como los ácidos nucleicos, la
clorofila, amino azúcares como la glucosamina. Estos compuestos no proteicos ocasionan
incertidumbre al momento de establecer un factor de relación entre el nitrógeno total y proteína.
Templeton y Laurens, (2015) estudiaron el factor a utilizar con varias microalgas y encontraron
que un valor de 6.25 puede llegar a sobreestimar la cantidad de proteína en la biomasa algal
mientras que 4.08 puede ser un factor conservador. También indica que cada cepa puede tener
un factor específico debido a las condiciones de cultivo y la especie de microalga.

Justamente la relación (%) proteína y (%) NT encontrada en este estudio y para el cultivo preliminar
(6.20 ± 0.22% w.w-1) y final (8.0 ±0.26% w.w-1). Esto permite confirmar lo hallado por David et al.,
(2015) donde presenta los inconvenientes de cuantificar el nitrógeno total sin tener en cuenta la
presencia de nitrógeno no proteico.

No en todos los estudios el valor de proteína encontrado en Chlorella se encuentra alrededor del
50%. Guo et al., (2015) en su cultivo de Chlorella al aire libre encontró valores de proteína menor
que 10% (Figura 19). También menciona las condiciones por controlar en un cultivo de microalgas
y el impacto de cada una en los resultados finales. Esto dificulta la comparación de los resultados
entre los estudios.

En la Figura 19 se observan resultados (% w.w-1) de CT, NT y proteína en diferentes estudios. Se


confirma como puede verse afectada la composición final de las microalgas en diferentes

40
condiciones de cultivo. Al comparar los resultados de Anjos et al., (2013) con este trabajo se
observa un comportamiento similar de las concentraciones de CT (% w.w-1), con algunas
diferencias en NT y proteína (% w.w-1), mayor en este trabajo. En el estudio de Alobwede et al.,
(2019b) las concentraciones de CT y NT (% w.w-1) son mayores, pero tienen el mismo
comportamiento que en Anjos et al., (2013) y este trabajo. Al comparar la concentración de
proteína (% w.w-1) calculado por Duarte et al., (2016) con el encontrado en este trabajo, se observa
que se encuentran cerca del 50%. En contraste, al observar los resultados publicados por Guo et
al., (2015), se encuentra un contenido de NT mayor que el contenido de proteína, un
comportamiento contradictorio si se tiene en cuenta la relación que existe entre ambos analitos.

80

70

60

50

40

30

20

10

0
Duarte Abreu Yadav Kassim Alobwede Anjos C prelim C final

Ct Nt Proteina

Figura 19 Comparación entre varios estudios de las concentraciones (%) de carbono total,
nitrógeno total y proteína.

8. USOS DE LA BIOMASA EN LA INDUSTRIA


8.1. Microalgas como alimento
La aplicación de las microalgas en la industria alimenticia es muy utilizada por el valor de proteína,
carbohidratos y lípidos como omega 3 y 6. En el mercado se encuentra suplementos alimenticios
con Chlorella y Espirulina. Sin embargo, las microalgas tienen un papel mayor que solo un
suplemento. Ya que por su digestibilidad son usadas en productos como galletas, panes, ensaladas

41
y otros productos alimenticios (Bianco et al., 2022).Además, son utilizadas para tratamientos
medicinales (Figura 20) (Acquah et al., 2020).

Las microalgas también son utilizadas como alimento animal. Muy utilizadas en la industria
acuícola y como alimento de animales de granja. Cerca del 30% del alimento de animales proviene
de microalgas. Además, posee mejores propiedades nutritivas (Tabla 6) que los vegetales y otros
alimentos animales. También su producción tiene un menor costo ambiental, menor consumo de
agua y suelo. Esto quiere decir, las microalgas contribuyen con el adecuado uso del suelo al no
depender de grandes extensiones para su producción (Tabla 9) y contribuye con las políticas de
economía circular planteadas en las reuniones de COP (Alobwede et al., 2019a; Kumar et al.,
2021).
Tabla 6 Contenidos de proteínas en alimentos de origen animal y vegetal (Zanin, 2022)
ANIMAL VEGETAL
Proteína (g) Energía Proteína (g)
Energía (calorías)
Alimentos animal por (calorías) por Alimentos animal por
por 100 g
100 g 100 g 100 g
Carne de pollo 32.8 148 Habas 26.1 341
Bacalao salado crudo 29.0 136 Cacahuate o maní 25.4 589
Carne de vaca 26.4 163 Almendras 21.6 643
Quesos en general 26.0 316 Pistachos 21.4 568
Atún fresco crudo 25.7 118 Semillas de ajonjolí 21.2 584
Jamón 25.0 215 Garbanzo 21.2 355
Carne de puerco (lomo) 22.2 131 Nueces 16.7 699
Carne de codorniz 22.1 119 Nuez de Brasil 14.5 643
Carne de conejo 20.3 117 Semillas de linaza 14.1 495
Pescados en general 19.2 109 Soya 12.5 140
Camarones 17.6 77 Quinoa 12.0 335
Huevo 13.0 149 Trigo sarraceno 11.0 366
Frijoles blancos
Yogur 4.1 54 9.7 139
cocidos
Leche 3.3 47 Lentejas 9.1 108

Sin duda, las microalgas contienen mayor contenido de proteína que cualquier otra fuente. Sin
embargo, no escapa al problema alergénico causada por algunas de estas proteínas a los humanos.
En la Unión Europea se han listado 13 alimentos alergénicos de preocupación. Entre estos se
incluyen huevos, pescado, leche, cacahuates, soja, trigo, nuez, mariscos, apio, mostaza, lupino y
crustáceos. Varios estudios se han centrado en estudiar las proteínas causales de alergenicidad

42
(European Parliament, Council of the European Union, 2011; Monaci et al., 2018; Hoffmann et al.,
2017; Montowska & Fornal, 2018).

Las microalgas por hacer parte del primer eslabón de la cadena alimenticia y alimento primario en
acuicultura comparten algunas de las proteínas alergénicas. Por ejemplo, la fructosa bifosfato
aldolasa en Chlorella, encontrada también en proteínas de pescados y crustáceos comestibles. Es
importante mencionar que son varias las proteínas marcadas como potenciales alergénicas y se
requieren estudios clínicos específicos para determinar la alergenicidad de las microalgas (Bianco
et al., 2022).

Figura 20 Beneficios de las proteínas y péptidos de microalgas


Tomado de Acquah et al., 2020

La sensación de utilizar microalgas provenientes de cultivos alimentados con emisiones de


chimeneas como incineradores, hornos y calderas, como alimento causa incertidumbre por los
contaminantes que pueden existir en el combustible. Dentro de estos contaminantes se puede
incluir metales pesados como el mercurio y plomo o elementos cancerígenos como el arsénico.

Tabla 7 Aplicación industrial de las microalgas según biomoléculas que contienen (De Jesus Raposo
et al., 2013; Priyadarshani & Rath, 2012)
Grupo /
Aplicación Biomoléculas Especie de microalga
Producto

43
Cosméticos, Dunaliella salina
β-carotenos
Pigmentos y industria Nannochloropsis gaditana
carotenóides alimentaria y Astaxantina, Luteína, Hahematococcus pluvialis
pinturas cantaxantina Chlorella vulgaris
Ácido eicosapentanóico, Chlorella minutissima
Ω-3, ácido Phaeodacrylum tricornutum
docosahexaenoico Porphyridium cruentum
Ácidos grasos Aditivos
Parietochlorisincise
poliinsaturados alimenticios Ácido araquidónico
Porphyridium cruentum
ácido docosahexaenoico Schizochytrium sp.
Ácido linoleico Arthrospira, Porphyridium
Biotina Euglena gracilisa
Prototheca moriformis
Vitamina C
Chlorella vulgaris
Cylindrospermum sp.
Vitaminas Nutrición
Vitamina B12 Tolyphotrix tenuis
Spirulina platencis
Chlorella sp
Vitamina D
Arthrospira platensis
Brassicasterol, I. Galbana, Chaetoceros,
Esteróides Nutrición
Estigmasterol Skeletonema, P lutheri
Chlorella vulgaris,
β-glucanos, Arthrospira platensis,
Polisacáridos Farmacéuticos homogalactano, Gyrodinium impudicum,
espirulina, (1,4) D-glucano Porphyridium cruentum,
Dunaliella tertiolecta
I. galbana, Amphidinium
Anhidrasa carbónica carterae
Nutrición y Prorocentrum minimum.
Enzimas
farmacéuticos
Enzima superóxido P. tricornutum, Porphyridium,
dismutasa Anabaena, Synechococcus.
En contraste, un estudio realizado en 2008 donde se utilizó gases de un incinerador de residuos
municipales como fuente inorgánica de carbono para la producción de Chlorella vulgaris observó
mayor crecimiento del cultivo con esta fuente de carbono que con una fuente control de CO2 puro.
También encontró una leve concentración de mercurio en la biomasa final. Posteriormente con
un filtro de carbón activado, la biomasa cumplió con la legislación alimentaria siendo apta para
consumo humano (Douskova et al., 2009).

Las microalgas tienen gran potencial como materia prima para otros bioproductos. Ruiz et al.,
(2016) realizaron un análisis técnico económico para la producción de microalgas (excluidos los

44
productos de biorefinación) y estimaron el costo (3.4 €.Kg-1) y una posible reducción en los
próximos 10 años (0.5 €.Kg-1) para el mercado español.

8.2. Microalgas como fertilizantes


En este trabajo se encontró en la biomasa final una cantidad de nitrógeno total alrededor del 7%bs
y carbono total cercano a 44%bs. Estas cantidades de nitrógeno y carbono corresponde a carbono
y nitrógeno orgánico disponible para la recuperación de los niveles adecuados de estos nutrientes
en el suelo, necesarios para el crecimiento de las plantas.

Las microalgas han sido estudiadas para ser utilizadas como fertilizantes en cultivos de alimentos
principalmente, pero también para recuperación de suelos afectados por erosión y monocultivos,
los resultados en todos los casos son positivos. También, en conjunto con otros microorganismos
o con biopolímeros, como agentes retenedores de agua, para potencializar su propiedad de
reparación de en los suelos (Plaza, 2020; Khodadadi Dehkordi y Shamsnia, 2020; Umamaheswari
y Shanthakumar, 2021; Kumar et al., 2021; Alobwede et al., 2019b).

En la actualidad los costos de los alimentos elevaron sus precios a nivel mundial debido al conflicto
en el este de Europa de donde provienen la mayor cantidad de fertilizantes utilizados en el mundo
(Bloomberg, 2022). Así, Los pequeños agricultores están contemplando los fertilizantes orgánicos
como la ayuda necesaria para sus cultivos (El Economista, 2022) donde los fertilizantes de
microalgas pueden jugar un papel importante.

su aplicación para el tratamiento de suelos agotados por monocultivos o suelos erosionados


permite su recuperación y uso agrícola.

En muchos cuerpos de agua contaminados por la industria alimenticia, escorrentías de cultivos


fertilizados con agentes inorgánicos, entre otros, se presenta eutrofización a causa de las elevadas
concentraciones de nitratos y fosfatos. Esto causa el crecimiento descontrolado de microalgas que
afectan el balance natural de estos ecosistemas. Alobwede et al., (2019a) utilizó estas algas para
devolver los nutrientes a los suelos en un modelo circular con el fin de aprovechar los nutrientes
de las microalgas nuevamente en los cultivos.

En este estudio se encontraron que luego de las aplicaciones (4 [Link]-1) de microalgas, entre las
que estaban Chlorella y la cianobacteria Arthrospira platensis (Spirulina), se recuperaron los

45
niveles de amonio, nitratos, fosfatos en el suelo. Lo que confirmó su potencial para reciclar
nitrógeno y otros minerales aumentando el rendimiento de los cultivos.

8.3. Biorrefinerías a partir de microalgas


A pesar de la volatilidad de los precios de los hidrocarburos y altos precios de producción de
biodiesel de microalgas, se sigue estudiando en este campo pensando en el cambio de la industria
por los combustibles limpios. Las microalgas pueden llegar a contener dependiendo de la especie
hasta un 77% de lípidos. Donde los ésteres de ácidos grasos son los más importantes para la
producción de biodiesel (Tabla 8). En este contexto y con el fin de reducir los costos por nutrientes
para los cultivos, los estudios se han enfocado en el tratamiento de aguas residuales donde los
niveles de nitratos y fosfatos favorezcan el crecimiento de las microalgas (Sydney et al., 2011).

Tabla 8 Contenido lipídico de microalgas (Ferreira Mota et al., 2022)


Contenido de Contenido de
Especies de aceite por % aceite por %
Especies de microalgas
microalgas de materia de materia
seca seca

Botyrococcus sp. 25–90 Monallanthus salina >20


Chlorella
23–55 Nanochloris sp. 20–35
protothecoides
Chlorella sp. 28–32 Nanocloropsis sp. 21–68
Chlorella Neochloris
19–22 35–54
sorokiriana oleoabundans
Chlorella vulgaris 5–58 Nitzschia sp. 16–47
Cylindrotheca Phaeodactylum
20 18–57
cohnii tricornutum

Cylindrotheca sp. 16–37 Porphyridium cruentum 9–18.8

Dunaliella
23 Scenedesmus oblicuo 11–55
primolecta
Dunaliella salina 14–20 Scenedesmus sp. 19–22
Dunaliella
16.-71 Schizochytrium sp. 50–77
tertiolecta
Euglena gracilis 14–20 Espirulina máxima 4–9
Isochrysis sp. 25–33 Spirulina platensis 4–16,6

El agua de mar también se ha contemplado para usarse como medio de cultivo de microalgas con
fines energéticos. Se encontró la viabilidad de usar esta fuente sin necesidad de utilizar nutrientes.
El ahorro en nutrientes es de 90% excepto el fosfato y entre un 55 a 84% si es reciclada el agua

46
después de la cosecha. Para la producción de un Kg de biodiesel se consume agua (3726 Kg) sin
reciclaje, nitrógeno (0.33 Kg) y fosfato (0.71 Kg)(Yang et al., 2011).

El uso del suelo para el cultivo de plantas oleosas para la producción de biodiesel es alto en
comparación con las microalgas. El maíz requiere (66 m2 á[Link] biodiesel-1.año-1) y solo tiene (44
%bs.) de aceite. Mientras que las microalgas de alto contenido de aceite (hasta 70% w.w-1) solo
requieren (0.1 [Link] biodiesel-1.año-1). Otras plantas son mejores productoras que el maíz como
la palma de aceite. Sin embrago, no es comparable con la eficiencia en el bajo uso del suelo de las
microalgas.

Tabla 9 Comparación entre microalgas y otras fuentes de aceite para la producción de biodiesel
(Ferreira et al, 2022).
2
Fuente de Aceite % del contenido de Producción de aceite Uso de suelo (m kg Productividad de Biodiesel
-1 -1 -1 -1
aceite en materia seca (L aceite Ha-1 año -1) biodiesel año ) (kg biodiesel año )
Maíz 44 172 66 152
Cáñamo 33 363 31 321
Maíz 18 636 18 562
Jatrofa 28 741 15 656
Camelina 42 915 12 809
Canola 41 974 12 862
Girasol 40 1070 11 946
Ricino 48 1307 9 1156
Aceite de palma 36 5366 2 4747
Microalga (low oil content) 30 58.7 0.2 51.927
Microalga (medium oil content) 50 97.8 0.1 86.515
Microalga (high oil content) 70 136.9 0.1 12.11

La eficiencia fotosintética de las microalgas es la mejor opción para la producción de


biocombustibles en comparación con plantas como canola, soja o girasol. Además, la facilidad de
crecer en múltiples condiciones y tipos de agua la convierten en una excelente opción para reducir
costos ambientales. También, se estudió el comportamiento de los motores con este tipo de
combustibles y a pesar de los inconvenientes mecánicos que se presentan los ingenieros tuvieron
buenos resultados (Ferreira et al., 2022).

9. CONCLUSIONES
• Se identificaron y seleccionaron las condiciones de cultivo con base en la literatura
científica. Las condiciones seleccionadas fueron: medio de cultivo MMB modificado,
concentración inicial de biomasa de 0.2 g.L-1, pH entre 5.0 y 7.0, temperatura entre 25-

47
30°C, 30 rpm de agitación y 1,000 Lm por cada unidad experimental. Se observó
crecimiento fotoautotrófico de las microalgas con la captura del CO2 alimentado al cultivo.
• Se logró cultivar las algas con suministro continúo de luz buscando su utilización en fuentes
emisoras continuas (24 h x 7 d) de CO2.
• La mayor eficiencia (27%) en la remoción de CO2 se observó a la menor concentración (5%)
de CO2 suministrada. Esto indicaría que se requieren cultivos de mayor volumen para
lograr capturas similares a las reportadas en la literatura (60%) bajo las condiciones
evaluadas en este estudio.
• Se encontró que la cantidad de proteína (~50% w.w-1) en la biomasa del cultivo es similar
a la reportada en la literatura. Esto permitiría utilizarla como alimento, complemento
suplemento dietario o fertilizante para suelos agrícolas.
• Las microalgas pueden capturar el CO2, generado en la industria, con una buena eficiencia
en la remoción (27%) y una buena producción de biomasa (1.6 g.L-1). De igual forma la
biomasa puede ser utilizada para múltiples usos como: alimentos, fertilizantes,
fitofármacos, biocombustibles, y mitigando el efecto de los GEI, de las industrias donde se
implemente.
• Desde el punto de vista de la economía circular la implementación de tecnologías con
microalgas es una muy buena opción por la variedad de usos que pueden tener para
remediar problemas de contaminación de aire, agua y suelo; sumado a los beneficios
finales de los subproductos. También es posible incluir en la ecuación económica la
generación de bonos de carbono, que dependen del uso final de las microalgas.

10. RECOMENDACIONES
• Es muy importante el control de los flujos de gas hacia los biorreactores, esto permite tener
resultados comparables con otros estudios y dentro de las mismas unidades
experimentales (duplicados de cultivo).
• La medición de otras variables como el oxígeno disuelto en el cultivo es importante para
hacer seguimiento al metabolismo de los cultivos.

48
• A pesar de encontrar en otros estudios volúmenes de las unidades experimentales
menores a 1 L, es preferible siempre utilizar grandes volúmenes con el fin de poder obtener
muestreos seguidos sin necesidad de alterar el cultivo por la pérdida de volumen.
• Cuantificar los lípidos y carbohidratos permite tener más información sobre el crecimiento
del cultivo y permite ampliar el campo de uso de las microalgas en la industria, por falta de
recursos estas actividades no fue posible desarrollarlas.
• Con el fin de implementar en procesos con emisiones de gases GEI es importante adicionar
junto con el CO2 los demás contaminantes SOx, NOx y cenizas volantes que están presentes
en estos flujos de gases para tener un mejor conocimiento del comportamiento de estos.
• Si las microalgas se pretenden utilizar para la industria alimenticia, es importante realizar
ensayos más específicos, dependiendo de los gases que se usen, incluyendo metales
pesados y moléculas orgánicas perjudiciales con el fin de conocer los riesgos en la ingesta
de estas sustancias.

11. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


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