Práctica 1
Tema: Diferencias entre el texto expositivo y argumentativo
Propósito: Diferencia un texto expositivo y un argumentativo identificando los criterios de
diferenciación: intención. Función y uso del lenguaje en un cuadro comparativo.
ACTIVIDAD 1
Integrantes:
- Espinoza Quispe Yelka Jhuliana (100%)
- Zevallos Cairampoma Karolina Elizabeth (100%)
TEXTO EXPOSITIVO
La sociedad actual es consciente del gran impacto que surte el sueño sobre la vida
de las personas. Los efectos del sueño no se limitan al propio organismo -necesidad
de restauración neurológica- (15, 16), sino que afectan el desarrollo y
funcionamiento normal de un individuo en la sociedad (rendimiento laboral o
escolar, relaciones interpersonales, seguridad vial, etc.) (7).
De este modo, la calidad del sueño constituye un aspecto clínico de enorme
relevancia. Así lo demuestran las estadísticas al respecto: 30- 40% de la población
padece de insomnio, 1-10% sufre apneas de sueño y 60% de los trabajadores por
turnos informa de alteraciones del ritmo circadiano (1). En este sentido, se estima
que en Estados Unidos el costo material de los accidentes relacionados con la
somnolencia, en 1988 superó los 43 mil millones de dólares (21); en España, el
número de accidentes de circulación provocados por conductores somnolientos se
eleva a 40,000 al año (22). Estamos, por tanto, ante uno de los mayores problemas
de salud de las sociedades occidentales. No obstante, tal como se recoge en un
informe estadounidense de 1994 de la National Commision on Sleep Disorders
Research, nos enfrentamos a uno de los problemas médicos más extendidos y a la
vez menos comprendidos (21). Por todo ello, es muy importante conocer de la
forma más precisa posible la incidencia de estos trastornos, así como los factores
que los pueden estar determinando. Para la consecución de este objetivo, y ante
las dificultades que acarrea la evaluación polisomnografía en la detección de la
calidad del sueño, se ha optado en la mayoría de los casos por emplear
instrumentos de autoinforme en dicha tarea (29). Así, a lo largo de los últimos años
se han elaborado múltiples instrumentos de este tipo, desde encuestas amplias (23)
hasta cuestionarios más específicos (4, 10, 25, 28); dentro de este último contexto se
sitúa el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburg (6), que permite evaluar calidad al
diferenciar entre buenos y malos dormidores. Desde una perspectiva conductual
podemos considerar que el sueño está determinado por cuatro dimensiones
diferentes (5): tiempo circadiano, esto es la hora del día en que se localiza; factores
intrínsecos del organismo (edad, sexo, patrones de sueño, estado fisiológico o
necesidad de dormir, etc.), conductas que facilitan o inhiben el sueño y, por último,
el ambiente; estas dos últimas dimensiones hacen referencia a la higiene del sueño,
que incluye las prácticas necesarias para mantener un sueño nocturno y una
vigilancia diurna normales (25). La higiene del sueño estudia, entre otros aspectos,
el efecto que ejercen determinados factores ambientales (luz, ruido, temperatura,
etc.) y factores relacionados con la salud (nutrición, práctica de ejercicio físico y
consumo de determinadas sustancias) sobre la calidad del sueño (32). Se sabe, por
ejemplo, que la exposición al ruido (18, 19, 26) o las temperaturas extremas (12)
provocan efectos negativos sobre la arquitectura del sueño. El tipo de nutrición
tiene también efectos sobre su calidad; por ejemplo, la vitamina B, el calcio y el
triptófano favorecen el sueño (32). El consumo excesivo de alcohol (17), cafeína
(32) y nicotina (8) altera también la arquitectura del sueño; lo mismo sucede con
muchos de los hipnóticos, por ejemplo, los barbitúricos y los benzodiacepinas (32).
Por ello, es importante evaluar la calidad del sueño en una población específica y,
por otro, determinar si el consumo diario de alcohol, cafeína y tabaco, evaluado
también mediante un instrumento de autoinforme, deteriora la calidad del sueño.
Sierra, J. C., Jiménez-Navarro, C., & Martín-Ortiz, J. D. (2002). Calidad del sueño en estudiantes universitarios:
importancia de la higiene del sueño. Salud mental, 25(6), 35-
43.https://www.medigraphic.com/pdfs/salmen/sam-2002/sam026e.pdf
TEXTO ARGUMENTATIVO
¿Qué pretendo decirte poniendo un «haz lo que quieras» como lema fundamental
de esa ética hacia la que vamos tanteando? Pues sencillamente (aunque luego
resultará que no es tan sencillo, me temo) que hay que dejarse de órdenes y
costumbres, de premios y castigos, en una palabra, de cuanto quiere dirigirte
desde fuera' y que tienes que plantearte todo este asunto desde ti mismo, desde el
fuero interno de tu voluntad. No le preguntes a nadie qué es lo que debes hacer
con tu vida: pregúntatelo a ti mismo. Si deseas saber en qué puedes emplear mejor
tu libertad, no la pierdas poniéndote ya desde el principio al servicio de otro o de
otros, Por buenos, sabios y respetables que sean: interroga sobre el uso de tu
libertad... a la libertad misma. Claro, como eres chico listo puede que te estés
dando ya cuenta de que aquí hay una cierta contradicción. Si te digo «haz lo que
quieras» parece que te estoy dando de todas formas una orden, «haz eso y no lo
otro», aunque sea la orden de que actúes libremente. ¡Vaya orden más
complicada, cuando se la examina de cerca! Si la cumples, la desobedeces
(porque no haces lo que quieres, sino lo que quiero yo que te lo mando); si la
desobedeces, la cumples (porque haces lo que tú quieres en lugar de lo que yo te
mando... ¡pero eso es precisamente lo que te estoy mandando!). Créeme, no
pretendo meterte en un rompecabezas como los que aparecen en la sección de
pasatiempos de los periódicos. Aunque procure decirte todo esto sonriendo para
que no nos aburramos más de lo debido, el asunto es serio: no se trata de pasar el
tiempo, sino de vivirlo bien. La aparente contradicción que encierra ese «haz lo que
quieras» no es sino un reflejo del problema esencial de la libertad misma: a saber,
que no somos libres de no ser libres, que no tenemos más remedio que serlo. ¿Y si
me dices que ya está bien, que estás harto y que no quieres seguir siendo libre? ¿Y
si decides entregarte como esclavo al mejor postor o jurar que obedecerás en todo
y para siempre a tal o cual tirano? Pues lo harás porque quieres, en uso de tu
libertad y aunque obedezcas a otro o te dejes llevar por la masa seguirás actuando
tal como prefieres: no renunciarás a elegir, sino que habrás elegido, lo elegir por ti
mismo. Por eso un filósofo francés de nuestro siglo, Jean-Paul 34 Sartre, dijo que
«estamos condenados a la libertad». Para esa condena, no hay indulto que valga...
De modo que mi «haz lo que quieras» no es más que una forma de decirte que te
tomes en serio el problema de tu libertad, lo de que nadie puede dispensarte de la
responsabilidad creadora de escoger tu camino. No te preguntes con demasiado
morbo si «merece la pena>> todo este jaleo de la libertad, porque quieras o no eres
libre, quieras o no tienes que querer. Aunque digas que no quieres saber nada de
estos asuntos tan fastidiosos y que te deje en paz, también estarás queriendo...
queriendo no saber nada, queriendo que te dejen en paz aun a costa de
aborregarte un poco o un mucho. ¡Son las cosas del querer, amigo mío, como dice
la copla! Pero no confundamos este «haz lo que quieras» con los caprichos de que
hemos hablado antes. Una cosa es que hagas «lo que quieras» y otra bien distinta
que hagas «lo primero que te venga en gana». No digo que en ciertas ocasiones no
pueda bastar la pura Y simple gana de algo: al elegir qué vas a comer en un
restaurante, por ejemplo. Ya que afortunadamente tienes buen estómago Y no te
preocupa engordar, pues venga, pide lo que te dé la gana... Pero cuidado, que a
veces con la «gana» no se gana, sino que se pierde.
(Fernando Savater “Ética para Amador”)
Análisis diferencial
Tipos Texto expositivo Texto argumentativo
Criterios
Intención Informar sobre la importancia Convencer respecto a cómo
de la calidad del sueño. el lema “haz lo que quieras”
no se basa en alguna orden
sino en tomarnos en serio el
problema de nuestra libertad.
Función Como lector, no sabía sobre Como lector estoy de
la incidencia de estos acuerdo al interrogarnos
trastornos de sueño que sobre el uso de nuestra
afectan el desarrollo y libertad, cada que
funcionamiento normal de un preguntamos a otros sobre
individuo. nuestras decisiones, nos
ponemos a su servicio. Pues
en realidad debemos de
preguntarnos a nosotros
mismos,
Lenguaje 3ra persona Denotativo 1ra persona: ¿Qué pretendo
decirte poniendo un «haz lo
La calidad del sueño que quieras» como lema
constituye un aspecto clínico fundamental de esa ética
de enorme relevancia. Así lo hacia la que vamos
demuestran las estadísticas al tanteando?
respecto y el efecto que
ejercen determinados Denotativo-connotativo:
factores.
Representativo-apelativo: De
Denotativo: modo que mi «haz lo que
quieras» no es más que una
La calidad del sueño no se forma de decirte que te
refiere únicamente al hecho tomes en serio el problema de
de dormir bien durante la tu libertad, lo de que nadie
noche, sino que también puede dispensarte de la
incluye un buen responsabilidad creadora de
funcionamiento diurno. escoger tu camino.
Representativo:
Es importante evaluar la
calidad del sueño desde una
perspectiva conductual
podemos considerar que el
sueño está determinado por
cuatro dimensiones
diferentes: tiempo
circadiano, factores
intrínsecos del
organismo,conductas que
facilitan o inhiben el sueño y
el ambiente.
Lenguaje formal: Lenguaje formal: Por eso un
filósofo francés de nuestro
Tal como se recoge en un siglo, Jean-Paul 34 Sartre, dijo
informe estadounidense de que «estamos condenados a
1994 de la National la libertad». Para esa
Commision on Sleep Disorders condena, no hay indulto que
Research, nos enfrentamos a valga...
uno de los problemas
médicos más extendidos y a
la vez menos comprendidos.
ACTIVIDAD 2
TEXTO EXPOSITIVO
En el mundo “uno de cada cuatro individuos sufre de algún problema grave de
estrés y en las ciudades, se estima que el 50 por ciento de las personas tienen algún
problema de salud mental de este tipo” (Caldera, Pulido y Martínez, 2007, p. 78).
Como factor epidemiológico, se considera un aspecto de gravedad, ya que el
estrés es un importante generador de diversas patologías. Además, el estrés está
presente en todos los medios y ambientes, incluido el educativo, en donde se
centra el objetivo de esta discusión; de ahí que los psicólogos, los docentes y los
padres de familia, hayan identificado la necesidad de conocer las implicaciones
que tiene sobre el rendimiento de los estudiantes, es decir, el estrés que éstos
experimentan en el ámbito académico. Maldonado, Hidalgo y Otero (2000, citado
en Román, Ortiz y Hernández, 2008) plantean que un nivel elevado de estrés
académico …altera el sistema de respuestas del individuo a nivel cognitivo, motor y
fisiológico. La alteración en estos tres niveles de respuestas influye de forma
negativa en el rendimiento académico, en algunos casos disminuye la calificación
de los alumnos en los exámenes y, en otros casos, los alumnos no llegan a
presentarse al examen o abandonan el aula (…) antes de dar comienzo el examen
(p. 2). Asimismo, los especialistas en comportamiento escolar han señalado que es
necesario diseñar programas para reducir los efectos adversos que puede tener el
estrés sobre el desempeño académico en general, y atender oportunamente a los
estudiantes en riesgo. Lo anterior, debido a que las consecuencias de altos niveles
de estrés “van desde los estados depresivos, ansiedad, irritabilidad, descenso de la
autoestima, insomnio, hasta asma, hipertensión, úlceras, etcétera” (Caldera, Pulido
y Martínez, 2007, p. 78), afectando de modo perjudicial tanto la salud, como el
rendimiento académico de los alumnos. “Los escasos trabajos sobre el tema han
demostrado la existencia de índices notables de estrés en las poblaciones
universitarias, alcanzando mayores cuotas en los primeros cursos de carrera y en los
periodos inmediatamente anteriores a los exámenes” (Muñoz, 1999 citado en
Martín, 2007, p.89). En Colombia, sólo se encuentran dos estudios enfocados en este
tópico (Gutiérrez, Londoño y Mazo, 2009; Berrío y Mazo, 2011). De ahí que la
psicología colombiana aún no haya reportado datos teóricos sobre el tema.
Por tanto, es necesario brindar información significativa sobre las líneas de desarrollo
investigativo para la conceptualización del estrés académico, sus definiciones y
manifestaciones.
García, N. B., & Zea, R. M. (2011). Estrés académico. Revista de psicología Universidad de
Antioquia, 3(2), 55-82. file:///C:/Users/docentes.AULAB/Downloads/tathiana,+06+Estres+acad
%C3%A9mico%20(1).pdf
TEXTO ARGUMENTATIVO
Uno de los aspectos más terribles de la historia contemporánea es la inmensa
cantidad de familias destrozadas y separadas por guerras, dictaduras y
persecuciones de todo tipo. Hablamos de honrar a padre y madre, pero a veces
hay que encontrarlos, ya que han sido arrebatados por la crueldad de personas
que se comportan como fieras hacia otros seres humanos. Tal vez uno de los
ejemplos más claros en este sentido fue la dictadura militar que gobernó la
Argentina entre 1976 y 1983. El resultado de esa barbarie, entre otros, es la gran
cantidad de personas que luchan por reconstruir el vínculo familiar. Uno de los
grupos es el de las Abuelas de Plaza de Mayo, que buscan encontrar a sus nietos
para, a través de ellos, recuperar de algún modo a sus hijos perdidos. La entidad
está presidida por Estela de Carlotto, quien sufrió la desaparición de su hija
embarazada. Aunque no ha podido dar con su nieto, su lucha le permitió reintegrar
a más de sesenta hijos de desaparecidos. Así pudieron recrear un nuevo vínculo
afectivo familiar, aquella memoria común que la dictadura deshizo. Según la
presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, el sentido de la familia se basa «en el
ejemplo que recibí de mis padres, lo que me permitió después devolverlo a ellos.
Honrarás a padre y madre fue para mí la repetición de los ejemplos que me dieron.
Aprendí que hay que hacer el bien, criar a los hijos en libertad, ser solidario,
perdonar, convivir, que hay que entender y sobre todo que hay que amar». Una de
las experiencias más atroces es la de los nietos que vivían con padres falsos, que se
habían apropiado de ellos. «Yo quizá puse el foco en estos 'nietos que estamos
encontrando —dice Carlotto— que tenían una familia falsa, una mamá y un papá
que no era el propio. Esos chicos, con su sinceridad e inocencia, los honraban. Los
querían, creyendo que eran sus padres. Muchos años después, descubren que les
han mentido, engañado, que los han robado y a pesar de eso no odian, no tienen
rencores, pero empiezan a entender la historia de sus verdaderos padres, que
dieron la vida por un país mejor. Entonces comienzan a honrarlos buscándolos,
sabiendo que no van a venir, que como los mataron ya no están. Pero tratan de
saber cómo eran, qué hacían, qué les gustaba, con quiénes vivían. Intentan, de
alguna manera, encontrar su historia.» El contrasentido a esta adoración de la
juventud es que nuestras sociedades desarrolladas, plutocráticas, cada vez tienen
menos hijos. Estamos ante un fenómeno de envejecimiento de la población. Nacen
pocos niños y eso crea una serie de descompensaciones sociales. Los fondos para
pensiones y seguridad social se mantienen con la aportación de los trabajadores en
activo. Es por ello por lo que resulta necesario que se incorporen permanentemente
jóvenes al mundo laboral. Por otra parte, muchas tareas tienen que ser cubiertas
por gente que viene de fuera. La inmigración sustituye a esos hijos que no queremos
tener. En el fondo, los hijos no queridos se presentan con otro color de piel, con
otras ideas. Llegan a nosotros para cubrir esos huecos de la población que hemos
dejado libres. Uno de los temas importantes de la relación social es el del trato con
los ancianos en las instituciones geriátricas. No todos llegan a ese momento de la
vida en el mismo estado, capacidad, lucidez y autonomía de movimientos. Por lo
tanto, hay ocasiones en las que se vuelve imprescindible que estén atendidos en
una institución donde reciban determinados tipos de cuidados. Sobre este tema el
padre Busso discrepa y dice que «el anciano ya no tiene lugar en la vida familiar.
Hemos creado un sistema perverso que son los geriátricos de pago. El anciano
forma parte de la familia.
Los padres son dos elementos básicos de la biografía individual. Pero además de
preguntarnos por esta relación entre hijos y padres en cada uno de los núcleos
familiares, hay una consideración más amplia, más abierta y más social que hay
que tener en cuenta: ¿cuál es la relación en nuestras sociedades entre los jóvenes,
las personas maduras y los ancianos? ¿Cuál es el trato que damos a quienes forman
parte del eufemismo llamado «tercera edad»? ¿Qué hacemos con las personas
que ya no se encuentran en el orden productivo, con quienes representan la
memoria, la tradición y que a veces constituyen un obstáculo para ciertas
renovaciones? ¿Cuál es el papel de la gente venerable en la sociedad actual?
Éstas son las grandes preguntas sobre las que debemos debatir, y que nacen del
análisis actualizado del cuarto mandamiento.
Análisis diferencial
Tipos Texto expositivo Texto argumentativo
Criterios
Intención
Función
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