Organización política y social de la Cultura
Tlaxcalteca
Los tlaxcaltecas estaban divididos en cuatro ciudades, cada una de ellas con sus
propias autoridades escalonadas según la importancia del individuo en el
gobierno, estos señoríos si bien independientes unos de otros, en asuntos
políticos, de gobierno y comercio eran participes de las decisiones tomadas que
afectaban a los cuatro señoríos así partían a la guerra unidos como un solo
pueblo.
Los sacerdotes y militares fueron la cabeza de los gobiernos de los señoríos
tlaxcaltecas se puede entonces hablar de una teocracia militarista como forma de
gobierno, seguían más debajo de la pirámide social de los tlaxcaltecas los
agricultores, los orfebres, la gente común del pueblo.
Religión de la cultura tlaxcalteca
Camaxtle fue la principal deidad de los tlaxcaltecas, representaba a la guerra,
Tlaloc y el fuego eran reverenciados por los tlaxcaltecas, se puede afirmar que
practicaban una religión politeísta, como en todas las culturas.
GUERRA TLAXCALTECA
[…] vieron gente de guerra sin cuento con muy buenas armas a su modo,
conviene a saber, con ichcahuipiles de algodón, macanas y espadas a su modo y
mucha arquería, y muy muchos de ellos con banderas y rodelas de oro y otras
insignias que traían puestas y ceñidas a las espaldas, las cuales le daba un
parecer y semblante fiero, porque venían tiznados haciendo muy malos gestos y
visajes, dando muy grandes saltos, y con ellos muy muchos alaridos, gritos y
voces que causaban en los que los oíamos muy gran temor y espanto, tanto que
hubo muchos españoles que pidieron confesión […
Hoy podemos decir que LOS Tlaxcaltecas es lo que hoy llamamos una república, antes de la
conquista de los españoles, más que una democracia. El poder supremo estaba concentrado
en un consejo gobernante de entre 50 y 250 miembros, quienes accedieron a esa posición a
través del mérito por servicio al Estado y colectivamente construyeron las políticas que los
gobernaban. No había una tradición de heredar el poder, sino un verdadero interés por servir.
Para convertirse en integrantes del gobierno, los candidatos tenían que someterse a unas
duras pruebas. Por ejemplo, acudir a la plaza pública y desnudarse para ser abucheados y
golpeados por la multitud. Si pasaban a la segunda fase, debían permanecer hasta dos años
en un templo, donde bajo la instrucción de los sacerdotes, aprendían el código moral y legal
del Estado, de acuerdo con narraciones de Fray Motolinia y de cronistas como Diego Muñoz
Camargo.
Cada integrante del gobierno tenía la responsabilidad de administrar una subdivision del
Estado al que llamaban Teccalli, donde vivían grupos de personas. Ellos se encargaban de los
servicios públicos, recolectar impuestos, mantener la seguridad, entre otras actividades. A su
vez cada gobernante elegía a otros funcionarios para asistirles, dependiendo el tamaño y
complejidad de su Teccalli.
La ciudad de Tlaxcallan, el asentamiento más grande del estado del mismo nombre, estaba
dividida en tres distritos y éstos a su vez en 20 barrios, y en cada uno había cerca de mil a 2
mil personas.
Para Lane Fargher, la buena organización de los tlaxcaltecas les permitió repeler al ejército
del imperio de la Triple Alianza Azteca y mantener su independencia y libertad, mientras que
las culturas vecinas que no estaban organizadas de manera colectiva cayeron ante los
aztecas.
Otro aspecto es la religión, los templos estaban dedicados al dios Tezcatlipoca, asociado con
el mérito y la igualdad. Para ellos las personas tenían un valor por sus acciones, y no por
ostentar un rango o por herencia. Así, mientras que los tlaxcaltecas veneraban a este dios, la
nobleza azteca le tenía miedo, ya que pensaban que iba a llegar a quitarles toda su riqueza y
poder, señala el también doctor en antropología por la Universidad de Wisconsin-Madison.