EL CAMPO CIENTÍFICO
Campos de producción simbólica. (Teoría de campos, Pierre Bourdieu)
La sociología de la ciencia reposa en el postulado de que la verdad del producto -se trata de
ese producto muy particular como lo es la verdad científica- reside en particulares
condiciones sociales de producción; es decir, más precisamente, en un estado determinado
de la estructura y del funcionamiento del campo científico. El universo "puro" de la ciencia
más "pura" es un campo social como otro, con sus relaciones de fuerza, sus monopolios,
sus luchas y sus estrategias, sus intereses y sus ganancias, pero donde todas estas
invariancias revisten formas específicas.
El campo científico, como sistema de relaciones objetivas entre posiciones adquiridas (en
las luchas anteriores), es el lugar (es decir, el espacio de juego) de una lucha competitiva
que tiene por desafío específico el monopolio de la autoridad científica, inseparablemente
definida como capacidad técnica y como poder social, o, si se prefiere, el monopolio de la
competencia científica que es socialmente reconocida a un agente determinado, entendida
en el sentido de capacidad de hablar e intervenir legítimamente (es decir, de manera
autorizada y con autoridad) en materia de ciencia.
El funcionamiento mismo del campo científico produce y supone una forma específica de
intereses (las prácticas científicas no aparecen como "desinteresadas" más que por
referencia a intereses diferentes, producidos y exigidos por otros campos).
Los juicios sobre las capacidades científicas de un estudiante o de un investigador están
siempre contaminados, en todos los niveles del "cursus", por el conocimiento de la posición
que ocupa en las jerarquías instituidas.
Todas las prácticas se orientan hacia la adquisición de la autoridad científica (prestigio,
reconocimiento, celebridad, etc.), búsqueda intrínsecamente doble, lo que llamamos
comúnmente "interés" por una actividad científica (una disciplina, un sector de esta
disciplina, un método, etc.) Tiene siempre dos caras; y lo mismo ocurre con las estrategias
que tienden a asegurar la satisfacción de este interés.
Lo que es percibido como importante e interesante es lo que tiene chances de ser reconocido
como importante e interesante para otros.
Es imposible la distinción del interés intrínseco y el interés extrínseco.
Merton: Asegurarse la respetabilidad académica y a imponer una delimitación de lo
científico y de lo no-científico que prohíba toda interrogación que ponga en cuestión los
fundamentos de su respetabilidad, como una falta al buen sentido científico.
Es el campo científico el que, como lugar de una lucha política por la dominación científica,
asigna a cada investigador, en función de la posición que ocupa, sus problemas,
indisociablemente políticos y científicos, y sus métodos, estrategias científicas que, puesto
que se definen expresa u objetivamente por referencia al sistema de posiciones políticas y
científicas constitutivas del campo científico, son, al mismo tiempo, estrategias políticas.
PRINCIPIOS DE JERARQUIZACIÓN DE LAS PRÁCTICAS CIENTÍFICAS; uno que
prioriza la observación y la experimentación, y por lo tanto las disposiciones y las
capacidades correspondientes, y otro que privilegia la teoría y los "intereses" científicos
correlativos, debate que jamás ha cesado de ocupar el centro de la reflexión epistemológica.
La autoridad científica es, entonces, una especie particular de capital que puede ser
acumulado, transmitido e incluso reconvertido en otras especies bajo ciertas condiciones.
Valor diferencial, distintivo de esta especie particular de capital social: acumular capital es
"hacerse un nombre", un nombre propio (y, para algunos, un apellido), un nombre conocido
y reconocido.
La visibilidad de un nombre en una serie es primero función de su visibilidad relativa,
definida por el rango que ocupa en la serie y, segundo, de su visibilidad intrínseca, que
resulta del hecho de que, ya conocido, es más fácilmente reconocido y retenido.
En un estado determinado del campo, las inversiones de los investigadores dependen tanto
de su importancia, como de su naturaleza, de la importancia de su capital actual y potencial
de reconocimiento y de su posición actual y potencial dentro del campo.
La posesión del capital que confiere desde el origen de la carrera científica el sistema
escolar bajo la forma de un título poco común implica e impone la persecución de objetivos
elevados que son socialmente pedidos y garantizados por ese título.
Grandes revoluciones periódicas en beneficio de innumerables pequeñas revoluciones
permanentes.
Los dominantes adoptan estrategias de conservación tendientes a perpetuar el orden
científico establecido del cual son parte interesada.
Instituciones encargadas de asegurar la producción y circulación de los bienes científicos
al mismo tiempo que la reproducción y la circulación de los productores.
El campo asigna a cada agente sus estrategias, incluyendo aquella que consiste en trastocar
el orden científico establecido.
Desvío sistemático.
Estas disposiciones encuentran un reforzamiento continuo en los mecanismos sociales que,
encontrando un sostén en el materialismo raciona de la ciencia objetivada e incorporada,
producen control y censura, pero también invención y ruptura.
La ciencia no tiene nunca otro fundamento más que la creencia colectiva en sus
fundamentos, que produce y supone el funcionamiento mismo del campo científico.
La sociología de la ciencia no es tan difícil sino porque el sociólogo tiene objetos en juego
que pretende describir (en primer lugar, la cientificidad de la sociología, y en segundo lugar
la cientificidad de la sociología que él practica) y porque no puede objetivar sus objetos y
sus estrategias correspondientes, más que a condición de tomar por objeto no sólo las
estrategias de sus adversarios científicos sino también el juego en tanto juego, que dirige
también sus propias estrategias, amenazando con gobernar subterráneamente su sociología
y su sociología de la sociología. PIDE QUE TE EXPLIQUE ESTO