VAMOS AL BAILE
VAMOS AL BAILE
“Vamos al baile”, dijo el fraile.
“Vamos al baile”, dijo el fraile.
“No tengo ganas”, dijo la rana.
“No tengo ganas”, dijo la rana.
“Invitemos al león, dijo el ratón.
“Invitemos al león, dijo el ratón.
“Pero es muy lejos”, dijo el conejo.
“Pero es muy lejos”, dijo el conejo.
“De aquí hay cien lenguas”, dijo la yegua.
“De aquí hay cien lenguas”, dijo la yegua.
“¿Por qué camino?, dijo el zorrino.
“¿Por qué camino?, dijo el zorrino.
“No por el cerro”, les dijo el perro.
“No por el cerro”, les dijo el perro.
“Ha ‘i ser un rancho”, dijo el carancho.
“Ha ‘i ser un rancho”, dijo el carancho.
“No tiene alero”, dijo el jilguero.
“No tiene alero”, dijo el jilguero.
“No tiene luz”, dijo el avestruz.
“No tiene luz”, dijo el avestruz.
“Hay un candil”, dijo el alguacil.
“Hay un candil”, dijo el alguacil.
“Ganaremos la delantera”, dijo la pantera.
“Ganaremos la delantera”, dijo la pantera.
“¿Y si me aburro?, les dijo el burro.
“¿Y si me aburro?, les dijo el burro.
“Habrá muchachas”, dijo la vizcacha.
“Habrá muchachas”, dijo la vizcacha.
“Todas son viejas”, dijo la comadreja.
“Todas son viejas”, dijo la comadreja.
“Basta de lata”, dijo la cata.
“Basta de lata”, dijo la cata.
“A que me enojo”, les dijo el piojo.
“A que me enojo”, les dijo el piojo.
“Voy por la toma”, dijo la paloma.
“Voy por la toma”, dijo la paloma.
“Me duele el cogote”, dijo el chilicote.
“Me duele el cogote”, dijo el chilicote.
“Tengo sarampión”, dijo el gorrión.
“Tengo sarampión”, dijo el gorrión.
“Me duele un callo”, dijo el caballo.
“Me duele un callo”, dijo el caballo.
“Me han roto la uña”, dijo la chuña.
“Me han roto la uña”, dijo la chuña.
“Y a mi un diente”, dijo la serpiente.
“Y a mi un diente”, dijo la serpiente.