100% encontró este documento útil (1 voto)
636 vistas7 páginas

Yoonmin: Besos y Pasiones Secretas

Este documento relata una historia ficticia entre dos personas, Yoongi y Jimin. Comienza con ellos aburridos en casa, luego Yoongi bromea con Jimin haciéndolo sonrojar. Más tarde, Yoongi empuja a Jimin al sofá y comparten un beso, lo que lleva a una relación más íntima en la habitación de Yoongi.

Cargado por

Sarahy Garcia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
636 vistas7 páginas

Yoonmin: Besos y Pasiones Secretas

Este documento relata una historia ficticia entre dos personas, Yoongi y Jimin. Comienza con ellos aburridos en casa, luego Yoongi bromea con Jimin haciéndolo sonrojar. Más tarde, Yoongi empuja a Jimin al sofá y comparten un beso, lo que lleva a una relación más íntima en la habitación de Yoongi.

Cargado por

Sarahy Garcia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Babe ~yoonmin~

Yoongi y Jimin se encontraban solos y aburridos.

-¿No hay nada para comer? -Dijo el menor abriendo la puerta del refrigerador.

-Jimin, acabas de comer ¿En serio tienes hambre? -Responde Yoongi con una ceja alzada,
observándolo desde el sillón.

-Iquivis di quimir -Imitó burlesco Jimin, haciendo una mueca para después sacar la lengua.
Cerró el refrigerador y salió de la cocina, sentándose al lado del mayor.

-Respetame, mocoso, soy tu hyung -Dijo el pelinegro, serio-. Y si no lo haces... Tendrás un


merecido castigo -Concluyó.

Al oír a Yoongi tan serio, Jimin se estremeció. No tenía ni idea de por qué cuando el mayor lo
trataba de esa manera autoritaria sentía una algo tan extraño que hacia que se sonrojara.

-¿Te asustaste? -Preguntó Yoongi entre carcajadas.

-¿Q-qué? Ah, no... -Balbuceó Jimin, haciendo una pausa. -Claro que no, no asustas para nada.

-¿Estás seguro de eso, bonito? -Dijo Yoongi con voz ronca, cesando la risa y acercándose al
peligris.

-S-si...

-Entonces... ¿Por qué estás colorado, eh? -Dijo el mayor, empujando suavemente a Jimin,
haciendo que este quede totalmente acostado en el sofá, debajo de él.

-Hyung... Q-quítate. -Murmuró Jimin mirando hacia otro lado, evitando el contacto visual, lo
que haría que el menor se pusiese como un tomate del todo.

-Respetame, mocoso, soy tu hyung -Dijo el pelinegro, serio-. Y si no lo haces... Tendrás un


merecido castigo -Concluyo
El peligris sentía que sus mejillas ardían ante la fija mirada del mayor sobre él, o hacía algo
rápido, o Yoongi se reiría de lo colorado que estaba ahora mismo.

-¿Tan feo soy? -Habló nuevamente Yoongi, refiriéndose a como el menor le rehuía la mirada.

-N-no... Solo...

-Era una broma, sé que no te parezco feo... De hecho, te parezco muy guapo... ¿No? -Dijo el
pelinegro con una sonrisa.

-Si, Daddy... -Respondió Jimin, bromeando. Cuando estuvo a punto de decir que era mentira,
fue interrumpido por el mayor.

-Repite eso... -Dijo Yoongi atrapando su labio inferior entre sus dientes.

-E-era una...

-Repite como me has llamado. -Vuelve a interrumpir Yoongi.

-D-daddy... P-pero yo lo decía de bro...

De nuevo fue interrumpido, pero no fueron palabras, un repentino beso hizo que Jimin
temblara bajo Yoongi. El pelinegro giró un poco la cabeza, dando paso a su lengua, que
exploraba la boca del contrario.

Ninguno de los dos hacia ademán de separarse o de que le disgustara la situación. Pero cuando
ambos necesitaron aire, se separaron levemente provocando un chasquido.

Yoongi no podía parar de mirar los labios del menor, que estaban un poco hinchados y rojos

-¿Quieres otro? -Preguntó Yoongi tocando los labios de Jimin.


-S-si...

-¿Si qué?

-Si, Daddy...

Un beso tras otro, en las mejillas, en el cuello, en el pecho... Ambos sentían como la
temperatura subía en sus cuerpos.

-Escucha, bonito. Los demás volverán dentro de poco, como comprenderás no quiero
quedarme con las ganas, ni dejarte a ti con ellas... Así que vamos a mi cuarto - Dijo Yoongi
levantándose del sofá.

Jimin notó como sus mejillas comenzaron a arder de nuevo. Lo único que hace es sonreír
avergonzado.

-Y-yo una vez te vi... Y-ya sabes... -Dijo Jimin de pronto, tapando con sus manos una sonrisa.

-¿Qué estaba haciendo? -Preguntó Yoongi, sonriendo.

-Te estabas tocando... Y te veías muy se... -Ni el propio Jimin supo cómo casi termina de decir
eso.

-Mhh... Me aseguraré de dos cosas para la próxima vez que vaya a hacer algo... -Respondió
Yoongi, -Una, cerrar la puerta de la habitación con seguro... -Dijo a la vez que alzaba un dedo.

-¿Y la otra?

-Que tú estés dentro conmigo -Concluyó el pelinegro entrando a Jimin a su habitación y dando
un portazo.

Tan pronto como cerró con pestillo alzó a Jimin, quién ya no se notaba para nada nervioso.
Con sus grandes y pálidas manos, Yoongi comenzó a tocar los marcados abdominales de Jimin,
el cual se estremeció ante la sensación.
-Nos sobra la ropa ¿No crees? -Dijo el mayor quitándole la camiseta a Jimin el cual solo asintió.

Tan solo pasaron unos segundos hasta que ambos quedan totalmente desnudos. Yoongi fue
dejando un rastro de suaves besos por el cuerpo del menor, hasta llegar a su miembro, sin
dudar ni un segundo, comienza a masturbar a Jimin, quien tapa su boca para no dejar escapar
ni un sonido.

-No te tapes, bonito... Quiero oírte -Dijo Yoongi, que al no obtener respuesta por parte del
menor, aumenta la velocidad en su muñeca.

-Si llegan... Aaahhh... Nos van a escuchar... Mhhg... -Logró decir el Jimin entre gemidos.

-No me importa, que sepan a quien perteneces.

-Hyung... ¡Ah!

-Te voy a preparar... Pero no te acostumbres, no lo volveré a hacer -Dijo Yoongi, quién dejó de
masturbar al menor, no quería que se corriese aún.

-¿Habrá más ocasiones?

Seguir

Dentro de Jimin ya habían dos dedos, pero Yoongi se encontraba extrañado... Él sabía
perfectamente como reaccionaban los chicos a su primer dedo, y al segundo, sin embargo el
peligris no reaccionaba de esa forma... Se suponía que debía hacer muecas de desagrado, pero
es todo lo contrario.

Introdujo el tercer dedo, pero en la cara de Jimin solo se veía como disfrutaba de la sensación.

-Ya entiendo... -Susurró Yoongi sonriente. -Te has metido dedos, ¿cierto? -Preguntó
introduciendo el cuarto dedo dentro de Jimin.
-S-Si... P-pero yo... Aaaah... -Apenas lograba contestar Jimin, siendo interrumpido por un
profundo gemido.

Yoongi sacó los dedos de dentro de Jimin. -En cuatro -Ordenó serio dándole una nalgada al
peligris. Jimin soltó un gemido.

Yoongi se paró de la cama y busco ciertos objetos en uno de los cajones de su armario, bien
escondido, había lubricante y un vibrador de color blanco.

El pelinegro embarró un poco de lubricante en el ano de Jimin y paso sus dedos por fuera,
encendió el vibrador y comenzó a pasarlo por la entrada del menor.

-¡Ah! ¡Daddy! Se siente tan ¡Ah..! bien...

Yoongi decidió aumentar la velocidad haciendo que Jimin flaqueara y comenzara a gemir más
alto.

-¡Ahh! Oh, Daddy, n-nos van a escu... ¡Ah!

Antes de que Jimin pudiera siquiera reaccionar, Yoongi apagó el vibrador, dándole otra
nalgada al menor. Jimin sintió como sus piernas flaqueaban, y su entrada palpitaba, ansioso de
tener a su hyung dentro de él.

El mayor le levantó las piernas despacio al Jimin ya estar en la posición. Pero antes de
penetrarlo decidió jugar un poco con la paciencia del peligris. Tomó su erección y comenzó a
restregarla en el ano de Jimin.

-¿Por favor qué?

-Mhh... Métela ya.

Yoongi sonrió satisfecho y penetró al menor en un solo movimiento, metiendo todo de una
sola vez.
El mayor puso un brazo en la cintura de Jimin y comenzó a dar pequeñas y suaves embestidas.
En pocos minutos, la habitación se inundó de gemidos por parte de Jimin, y de algunos
gruñidos por parte de Yoongi.

El pelinegro dió una fuerte nalgada haciendo que Jimin pegara un grito, que llegó directamente
a su erección. Comenzó a dar estocadas más enérgicas, casi partiendo al menor.

-Aaah.. Y-yoon ¡Ah! ¡Hyung! J-justo así... -Gemía Jimin sin parar mientras el mayor se
encargaba de llegar a su próstata.

-Móntame, pequeño -Dijo el mayor saliendo bruscamente de su interior a lo que Jimin solo
pudo gemir en respuesta.

Yoongi se sentó en el borde de la cama, seguido por Jimin quién acomodó sus piernas a los
lados del regazo del pelinegro. Antes de que Yoongi volviera a entrar en él, acomodó sus
manos en los hombros del contrario y comenzó a frotarse contra él, iniciando un beso lascivo.

¿Y la vergüenza? -Pensó el mayor mientras disfrutaba de los movimientos del peligris. Cuando
esté cesó, Yoongi no espero más y ya lo estaba empalando por completo.

-¡Ah! H-hyung -Recibió un azote como respuesta.

-D-daddy -Dijo Yoongi con voz ronca.

-Mmh ¡Daddy! Más...

Jimin estaba completamente excitado, y afirmando su agarre en los hombros del mayor,
comenzó a autopenetrarse él mismo.

Yoongi echó su cabeza hacia atrás, encantandole como su menor había perdido totalmente el
pudor y comenzaba a disfrutar realmente como el mayor lo partía en dos.

-Daddy... Aaah... M-me voy a correr... Mmggh -Gemía Jimin cerrando sus ojos con fuerza.
El peligris se encontraba acostado en la cama, mirando directamente a su hyung mientras
rodaba un pezón entre sus dedos y gemía descontroladamente por como Yoongi tocaba su
próstata en cada movimiento.

-Daddy... Aaah... M-me voy a correr... Mmggh -Gemía Jimin cerrando sus ojos con fuerza.

Yoongi se encontraba cerca del límite también, aumentó la fuerza de las embestidas. Llegando
más profundo combinando con rapidez, Jimin estaba sintiendo como Yoongi lo "partía en dos".

-¡Ah! Daddy... Mggh...

Jimin se corrió a los segundos después, apretando deliciosamente al mayor, que dando una
última estocada que llegó a la próstata del contrario, se corrió dentro del menor, quién al
sentir la calidez del semen de Yoongi, sonrió, cansado dando fin a la tercera ronda.

También podría gustarte