SESIÓN 1: OBSERVAR
La importancia de mindfulness radica en que podemos cambiar la forma en que
nos hemos comportado toda la vida y reprogramar el cerebro, a partir de habitar
en el momento presente.
Lo primero que debemos entender es que tenemos un circuito en nuestro cerebro
que se basa en pensar, hacer y ser.
La neocorteza cerebral, la mente consciente, se encarga de los pensamientos. Y
solo cuando podemos experimentar aquello que estamos pensando, hay nuevas
conexiones neuronales y el sistema límbico puede fabricar químicos que son las
emociones.
Entonces podemos decir que el conocimiento está en la mente y la experiencia
emocional, se aloja en el cuerpo.
Cuando has hecho algo de la misma forma tantas veces, tu cuerpo sabe cómo
hacerlo tan bien como tu mente y se transforma en algo automático, un programa
subconsciente.
Cuando decides moverte a un estado del ser una y otra vez, finalmente logras
dejar esa acción como un imprinting y ya no tienes que pensar o sentir,
simplemente es quien eres (Sabiduría/ Alma).
Se dice que cuando pierdes neuronas nunca vuelven, pero si existe neurogénesis
cuando empezamos a aprender cosas nuevas y tener nuevas experiencias.
Por esto, nuevos pensamientos llevan a nuevas decisiones, nuevos
comportamientos y emociones que son coherentes entre sí.
Cuando estamos en estado de estrés, vivimos en estado de supervivencia
(lucha/huida), donde se trata de controlar o predecir un resultado. En este estado
cambiamos de atención muy rápidamente de una cosa a otra, lo que crea mucho
caos neuronal e INCOHERENCIA. Cuando el cerebro es incoherente, tú también
lo eres.
Si vives tu vida desde una emoción familiar, repetitiva y esta emoción es
impulsada por hormonas de estrés, estas pensando en el pasado. La solución es ir
mas allá de la emoción y así no ves tu futuro con los lentes del pasado.
“Yo no soy buena para esto” (porque quizás nunca me resultó en la infancia o me
dijeron que no era bueno para eso y me condiciono y auto limitó a no poder
hacerlo en el futuro)
Tenemos aprox 70.000 pensamientos al día y 90% son los mismos del día
anterior.
Los mismos pensamientos llevan a las mismas emociones y decisiones.
Se programa al cerebro en un programa finito y limitado y nos convertimos en
comportamientos memorizados.
Cuando alguien decide cambiar usando el 5% de su mente consciente, esta yendo
en contra de lo que ha memorizado inconscientemente en un 95%, por lo que
obviamente no es fácil. No basta con pensar positivo, escribir frases bonitas,
imaginarse un futuro mejor porque la mente (pensamiento) dice una cosa, pero el
cuerpo ya condicionado al pasado, dice otra.
Mientras sigamos pensando y sintiendo en el pasado, traemos el problema al
presente y luego al futuro y cuando concentras tu atención en la causa de esto
(problemas familiares, evento traumático, etc), el cerebro toma una foto de esto y
lo almacena en él “Soy así porque me ocurrió algo a los tantos años y no puedo
cambiarlo” En realidad si podemos cambiarlo.
Lo más impactante de esto es que nos identificamos con estas emociones del
pasado y nos hacemos ADICTOS a ellas porque creemos que son nuestra
identidad, e incluso se ha visto que la gente embellece el recuerdo de las
experiencias pasadas para reafirmar la emoción con la que se está identificando.
O sea, embellecemos el recuerdo de experiencias pasadas para reafirmar la
emoción con la que nos estamos identificando y podemos revivir un sufrimiento
que ni siquiera tuvimos.
Cambiar entonces, implica superar el condicionamiento del cuerpo a vivir en
el pasado.
Vivir en el pasado familiar es vivir conectado a todo lo conocido en nuestra vida y
por eso se llega a una rutina de comportamientos automáticos e inconscientes.
Haz hecho algo de la misma forma por tanto tiempo, que tu cuerpo ya sabe
hacerlo mejor que tu mente consciente. El cuerpo está en piloto automático y te
arrastra, junto a tu mente, a un futuro predecible y PIERDES TU LIBERTAD.
En condición de piloto automático, el entorno te controla y eres VÍCTIMA de lo que
pasa en el mundo externo. Ej: “Esta persona me hace enojar, este trabajo me
tiene miserable, etc”
Para cambiar, debes ser superior que las circunstancias de tu ambiente. Cuando
piensas igual que tu ambiente, sigues reafirmando y CREANDO el mismo entorno.
Para solucionar vivir en el pasado conocido y el futuro predecible, debes HABITAR
el momento presente y superar la línea de tiempo.
La parte más difícil de todo esto es no tomar la misma decisión que tomaste el
día anterior y prepararte porque esto implica salir de la zona de confort y vas a
sentirte incómodo y tendrás miedo a lo desconocido. El cuerpo te dirá: “Esto no
me gusta. Es impredecible. No es lo que llevas haciendo tantos años” y este
influye en nuestra mente, por lo que tenemos pensamientos como “Empieza
mañana” “Nunca cambiaras” “Es culpa de tu jefe” “Esto no se siente bien, deja de
hacerlo”
Al tomar decisiones diferentes, se desordena la continuidad química del cuerpo y
este luego de unas horas, comienza a sentir mucha ansiedad por las sustancias
químicas conocidas y por eso influye en la mente. Ese lugar de vacío e
incertidumbre que queda, es el lugar perfecto para CREAR ALGO NUEVO.
Cuando ves una nueva posibilidad en tu futuro, esto se llama “intención” y se
pueden sentir las emociones como si vivieras esta realidad futura en momento
presente. Empiezas a ver sincronicidades, oportunidades, coincidencias.
Solo hay 3 cosas que te alejan de tu visión futura:
- Cuerpo: “No tengo ganas, estoy cansada”
- Entorno: “Tengo que juntarme con otros, tengo cosas que hacer”
- Tiempo: “No tengo tiempo”
Si podemos salir de este papel de víctima a merced del mundo y observar todo
como un espectador que no se involucra, ya no soy el programa, sino la
consciencia que observa el programa.
El primer paso para cambiar tu personalidad condicionada por el pasado conocido
y futuro predecible, es tomar consciencia de los pensamientos inconscientes
a través de la meditación. Darte cuenta de tus acciones y patrones automáticos
repetitivos.
Cuando los pensamientos que tenemos regularmente por nuestro pasado (“No
encontraré trabajo”, “No encontraré pareja”, “Denuevo no podré llevar esta acción
a cabo”) salen a la superficie durante la práctica de meditación y no podemos
controlarlos, nos frustramos y nos damos por vencidos, pensando que “no somos
buenos para meditar”, “la meditación no es para mí”. Sin embargo, ya el hecho de
hacerte consciente de estos pensamientos inconscientes y decidir no poner
atención ni energía a ellos, es una victoria.
Si nos esforzamos una y otra vez en volver al momento presente, el cuerpo sirve a
la mente e igual que en un entrenamiento, en algún momento va a ceder y esto
implica una liberación de energía que ahora podemos usar para crear un nuevo
futuro, en lugar de mantenerla estancada en pensamientos automáticos.
Si estamos meditando y ponemos atención en emociones del pasado, las
sentimos en el presente y junto con la imagen mental de recuerdos, la energía y
atención va al pasado y se disipa. Lo mismo para el futuro predecible.
Al percibir que tu atención está en esas emociones, vuelve a poner atención al
presente (remindfulness) y así dejas de invertir tu atención y energía en tu
antigua realidad y la traes devuelta.
Cuando al fin puedas ser más fuerte que esos pensamientos y emociones del
pasado y te mantengas en el presente, notarás que toda esa energía que se iba a
disipar, vuelve a ti y comienza a construir su propio campo electromagnético
para construir un nuevo destino.
El fin de la meditación es superar la mente analítica y poder acceder a la mente
subconsciente donde podemos tomar las creencias limitantes, hábitos y conductas
habituales y reprogramarlos para volverlos más eficientes y ser más felices.
- Mindfulness aumenta la flexibilidad y adaptabilidad. Si te sientes atascado y
frustrado por viejos hábitos, mindfulness entrena el cerebro para apagar el
piloto automático. Se frena y reduce la velocidad antes de actuar
impulsivamente.
- El mindfulness cultiva la curiosidad y el sentirse a gusto. Ayuda a explorar
el viaje y el proceso, a diferencia de lo normal donde nos enfocamos más
que nada en el resultado
- El mindfulness cambia la relación que tenemos con pensamientos
autocrīticos y autoculpabilizadores y promueve mayor paciencia, amabilidad
y aceptación hacia los demás y con uno mismo. Se supera el pensamiento
dualista de todo o nada, bueno o malo.
- Mindfulness estimula mayor realización en la vida cotidiana por medio de
centrarse más en el momento presente y reducir el parloteo mental y
pensamientos obsesivos, así como la ansiedad respecto al futuro.
TAREAS
1. Cada noche escribir 3 cosas por la que te sientes agradecida (o) el día de
hoy. La práctica de gratitud te conecta con el presente y resiliencia.
2. Practicar body scan todos los días
3. 1 vez al día, incorporar mindfulness en una práctica cotidiana (lavarse los
dientes, lavar los platos, ducharse, cocinar, etc)
4. Observar juicios y en lo posible, anotarlos.