Coordenadas:
41°18′N 19°30′E (mapa)
Batalla de Dirraquio (1081)
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
Parte de las guerras normando-bizantinas
El Imperio bizantino en 1081.
Fecha 18 de octubre de 1081
Lugar Cerca de Durrës ( Albania)
Coordenadas 41°18′N 19°30′E
Resultado Victoria normanda
Beligerantes
Imperio bizantino
Ducado de Apulia y Calabria
Comandantes
Roberto Guiscardo Alejo I Comneno
Bohemundo de Tarento Jorge Paleólogo
Sichelgaita
Fuerzas en combate
30 000 soldados1 20 000 soldados2
150 barcos
Bajas
Sustanciales3 5000 muertos3
7000 desertados4
[editar datos en Wikidata]
La batalla de Dirraquio fue un enfrentamiento armado que tuvo lugar el 18 de octubre de 1081 entre el ejército del Im-
perio bizantino, encabezado por el emperador Alejo I Comneno, y los normandos provenientes de la Italia meridio-
nal capitaneados por Roberto Guiscardo, duque de Calabria y Apulia. La batalla se libró en las cercanías de la ciudad
de Dirraquio, la capital bizantina de Iliria, y concluyó con una victoria normanda.
Tras la conquista normanda de la Italia bizantina y la Sicilia sarracena, el emperador bizantino Miguel VII Ducas acordó
con Roberto Guiscardo la boda de su primogénito con la hija de este. Cuando Miguel fue depuesto en 1081, el duque
normando tomó aquello como un pretexto para invadir el Imperio bizantino, por lo que tras desembarcar en el territorio
de la actual Albania, su ejército asedió la ciudad de Dirraquio, siendo aprovechada la situación por los venecianos para
dispersar la armada normanda como parte del acuerdo realizado por estos con el emperador de Bizancio. El 18 de octu-
bre del mismo año, en las afueras de Dirraquio, los normandos se enfrentaron a un ejército bizantino dirigido por Alejo I
Comneno. La batalla se inició cuando la derecha bizantina marchó contra el flanco izquierdo normando, que se rompió
y huyó. Los mercenarios varegos se sumaron a la persecución de los normandos en retirada, pero se separaron de la
fuerza principal y fueron masacrados. Los caballeros normandos atacaron entonces el centro bizantino, causando su hui-
da y dejando la victoria en manos de los invasores.
Después de la captura de Dirraquio en febrero de 1082, los normandos avanzaron hacia el interior, haciéndose con la
mayor parte de Macedonia y Tesalia. Sin embargo, Roberto se vio obligado a abandonar Grecia para defender a su alia-
do, el papa Gregorio VII, de un ataque del emperador germánico Enrique IV. Roberto dejó a su hijo Bohemundo de Ta-
rento a cargo del ejército en Grecia. Bohemundo disfrutó de un éxito inicial al derrotar a Alejo Comneno en varias bata-
llas. Sin embargo, finalmente fue derrotado por Alejo cerca de Larisa y se vio obligado a retirarse a sus dominios en Ita-
lia, perdiendo todas las conquistas realizadas anteriormente.
Índice
1Contexto histórico
2Preludio
3Sitio de Dirraquio
4Batalla
4.1Movimientos iniciales
4.2Colapso bizantino
5Consecuencias
6Referencias
7Bibliografía
Contexto histórico[editar]
El Ducado de Apulia y Calabria en la época de la batalla.
Los normandos llegaron por primera vez a la Italia meridional en 1015 desde el norte de Francia para servir a los seño-
res lombardos locales como mercenarios contra el Imperio bizantino.5 Como se les pagaba con tierras, pronto se sintie-
ron lo suficientemente poderosos como para desafiar la autoridad del papa,6 al que en 1054 derrotaron en la batalla de
Civitate, tras lo que le obligaron a reconocer su supremacía. En 1059, el papa hizo a Roberto Guiscardo, de la Casa de
Altavilla, duque de Apulia, Calabria y Sicilia. Sin embargo, la mayoría de Apulia y Calabria estaban en manos bizanti-
nas, y Sicilia se encontraba dominada por los sarracenos.7
En 1071, Roberto, junto con su hermano Roger I de Sicilia, tomaron el último baluarte bizantino en Italia, Bari y al año
siguiente, conquistaron toda Sicilia, acabando con el Emirato de Sicilia. En 1073, el emperador bizantino Miguel VII
envió un emisario a Roberto ofreciéndole la mano de su hijo Constantino para la hija del duque normando, Helena.8
Guiscardo aceptó el ofrecimiento y envió a su hija a Constantinopla. Sin embargo, en 1078, Miguel fue derrocado
por Nicéforo Botaniates, evento que destruyó cualquier posibilidad de que Helena accediese a la dignidad de empera-
triz.9 Esto llevó a Roberto a reclamar que su hija había sido objeto de malos tratos y le proporcionó un casus belli por el
que invadir el Imperio. Sin embargo, su intervención se retrasó por una revuelta en Italia.10
El duque normando reclutó a todos los hombres en edad militar en su ejército, sin hacer excepciones.11 Mientras tanto,
envió un embajador a la corte bizantina con las órdenes de demanda para un tratamiento adecuado a Helena y para in-
tentar ganarse al doméstico de las escolas, Alejo Comneno.12 Los resultados de estos intentos siguen siendo desconoci-
dos, pero parece ser que el embajador normando obtuvo alguna garantía de Alejo y cuando regresaba a Italia, se enteró
del éxito del golpe de este contra el entonces gobernante.11
Cuando el embajador regresó, instó a Guiscardo a firmar la paz, alegando que Alejo quería la amistad con los norman-
dos; a pesar de ello, el noble normando no tenía intenciones pacíficas, por lo que envió a su hijo Bohemundo con una
avanzadilla hacia Grecia. Bohemundo desembarcó en Valona, al igual que lo haría su padre poco después.13
Preludio[editar]
No satisfecho con los hombres ya alistados desde antes y veteranos en las batallas, consiguió poner en armas un ejército de
nuevos reclutas sin reparo ninguno respecto a su edad. Los reunió de todas las procedencias de Lombardía y Apulia. Era pe-
noso ver a niños, jóvenes y pobres ancianos, que ni siquiera en sueños habían visto un arma, cubiertos entonces por una co-
raza, aferrando un escudo, tensando un arco del modo más torpe e incorrecto y cayéndose de boca cuando había que cami-
nar.
—Ana Comneno describiendo el reclutamiento de Roberto.14
Los ciento cincuenta barcos de la flota normanda, de los que sesenta eran transportes de caballos, navegaron hacia los
territorios del Imperio bizantino a finales de mayo de 1081. El ejército contaba con treinta mil hombres, y además, con
el respaldo de mil trescientos caballeros normandos.15 La flota se desplazó hasta Valona, donde se les unieron varios
barcos de Ragusa, una república balcánica que era enemiga de los bizantinos.16
Roberto Guiscardo pronto llegó a Valona y luego arribó a la isla de Corfú, cuya pequeña guarnición capituló ante la su-
perioridad numérica normanda. Después de haber conseguido una cabeza de puente y un camino seguro para la llegada
de refuerzos desde Italia, avanzó contra la ciudad de Dirraquio, capital y principal puerto de Iliria, que estaba bien de-
fendida, y situada en una larga y angosta península paralela a la costa, pero separada de tierra firme por zonas pantano-
sas.17 Guiscardo llevó a su ejército a la península y montó su campamento cerca de los muros de la ciudad.18 Sin embar-
go, la flota de Roberto, mientras navegaba con rumbo a Dirraquio, fue alcanzada por una tormenta y perdió varias em-
barcaciones.16
Cuando Alejo supo que los normandos se estaban preparando para invadir el territorio bizantino, envió un embajador
al dux de Venecia, Domenico Selvo, solicitando ayuda y ofreciéndole a cambio derechos de comercio.16 El dux, alarma-
do por el control normando del canal de Otranto, tomó el mando de la armada veneciana y levó anclas con ella, sorpren-
diendo a la flota normanda de Bohemundo y cayendo sobre ella por la noche. Los normandos contraatacaron con tenaci-
dad, pero su inexperiencia en el combate naval los traicionó: la experimentada armada veneciana atacó con una estrecha
formación conocida como «puerto de mar» y junto con el uso de las «bombas» de fuego griego, dispersaron la línea
normanda, tras lo que la flota veneciana pudo entrar en el puerto de Dirraquio.19
Sitio de Dirraquio[editar]
Moneda de Roberto Guiscardo.
Roberto no se desanimó por esta derrota naval y prosiguió con el asedio de Dirraquio. El comandante de la guarnición
dirracense era el experimentado general Jorge Paleólogo, enviado por Alejo con la orden de resistir a toda costa mien-
tras el emperador preparaba un ejército con el que liberar él mismo la ciudad.20
Mientras tanto, una armada bizantina se unió a la veneciana y ambas atacaron a la flota normanda, que se dispersó de
nuevo. La guarnición de Dirraquio consiguió aguantar todo el verano, a pesar de las catapultas, balistas y torres de ase-
dio que desplegó Roberto, y, lejos de amedrentarse, hizo constantes salidas de la ciudad. Entre aquellas incursiones se
destaca una en la que el general Paleólogo luchó durante todo un día con una punta de flecha en su cráneo, y otra en la
que los asediados lograron destruir las torres de asedio de Roberto.20
Durante el desarrollo del sitio, el campamento de Roberto fue asolado por una enfermedad, que según la historiadora y
contemporánea de los hechos, Ana Comneno, se cobró la vida de hasta diez mil hombres, incluidos quinientos caballe-
ros.21 Aun así, la situación de la guarnición de la ciudad se volvió más desesperada debido a los efectos de las armas de
asedio normandas. Alejo se enteró de esto mientras se encontraba en Tesalónica con su ejército, por lo que hizo avanzar
a la totalidad de sus fuerzas contra los normandos. Según Ana Comneno, Alejo tenía alrededor de veinte mil hombres,
estimación que apoya el historiador moderno John Haldon, que señala además el tamaño del ejército bizantino entre
dieciocho mil y veinte mil hombres.
Consistían estos en tagmata –regimientos– de Tracia y Macedonia, cuyo número ascendía aproximadamente a cinco mil
hombres; las unidades de elite de excubitores –caballeros pesados– y vestiaritai –arqueros–, que ascendían a alrededor
de mil hombres, una fuerza de los llamados maniqueos –herejes bogomilos organizados en unidades militares–, que
agrupaban a dos mil ochocientos hombres, caballería tesalia, levas balcánicas, infantería armenia y otras tropas ligeras.
Además de tropas nativas, los bizantinos reclutaron sobre dos mil turcos y mil mercenarios francos, alrededor de mil va-
regos y siete mil auxiliares turcos enviados por el sultán selyúcida de Rum. Alejo también retiró el tagma de Heraclea
Póntica y el resto de las guarniciones bizantinas en Anatolia. Al hacer esto último dejó la región a merced de las corre-
rías de los turcos.22
Batalla[editar]
Movimientos iniciales[editar]
Ilustración de un manuscrito griego que representa a Alejo (Biblioteca Apostólica Vaticana, Roma).
Alejo avanzó desde Tesalónica y el 15 de octubre acampó cerca del río Charzanes, no muy lejos de Dirraquio.23 Llevó
consigo un consejo de guerra formado por sus oficiales de mayor rango, a los que pidió consulta sobre cómo debía
obrar; entre ellos estaba Jorge Paleólogo, que había conseguido salir de la ciudad.2 La mayoría de sus oficiales, incluido
Paleólogo, le pidieron cautela. Sin embargo, Alejo ordenó un asalto inmediato, esperando así sorprender al ejército de
Guiscardo por la retaguardia mientras este se hallaba ocupado con el cerco de la plaza. Alejo movilizó su ejército sobre
unas colinas cercanas a la ciudad, planeando atacar a los normandos el día siguiente.24
Para sorpresa de Alejo, Roberto había sido informado de su llegada por sus exploradores, y la noche del 17 de octubre
desplazó sus tropas desde la península al continente. Enterado de aquel movimiento, Alejo tuvo que reconsiderar su plan
de combate: dividió su ejército en tres columnas, con la izquierda encabezada por Gregorio Pacoriano, la izquierda
por Nicéforo Meliseno y la central bajo su propio mando. Guiscardo formó sus líneas en oposición a Alejo, con el flan-
co izquierdo mandado por el conde de Giovinazzo, el derecho por Bohemundo y el centro bajo sus propias órdenes.25
Los varegos se encontraban al frente de la línea principal, con una fuerte división de arqueros un poco detrás de ellos,
con la orden de colocarse en la vanguardia y disparar varias descargas para después replegarse a su posición inicial.2
Los arqueros continuaron con esta táctica hasta que el ejército adversario llegó a sus proximidades.26
Como ninguno de los ejércitos enfrentados se atrevía a asestar el primer golpe, Guiscardo decidió tomar la iniciativa y
mandó un destacamento de caballería del centro a lanzar un ataque sobre las posiciones bizantinas, esperando con esto
dispersar a los varegos, pero el plan falló cuando la caballería se vio obligada a retroceder por la lluvia de flechas arro-
jadas contra ellos. El flanco derecho normando cargó de repente hacia el punto al que se dirigía la derecha y centro bi-
zantinos, dirigiéndose principalmente contra el ala izquierda de los varegos, que aguantaron su acometida mientras la
izquierda bizantina, incluyendo algunas de las tropas de élite de Alejo, atacaban a los normandos. La formación nor-
manda se desintegró y huyeron hacia la playa, dónde, según Ana Comneno, fueron reconducidos al combate por la es-
posa de Guiscardo, Sichelgaita, a la que describe «como otra Palas, si no una segunda Atenea».27
Colapso bizantino[editar]
La Guardia varega, ilustración de Sinopsis de la historia, de Juan Escilitzes (Biblioteca Nacional de España, Madrid).
Al mismo tiempo, el centro y la derecha bizantinos tuvieron que participar en las escaramuzas con los normandos frente
a ellos. Sin embargo, con la caída del flanco derecho normando, los caballeros quedaron en peligro de ser flanqueados.
En este punto, los varegos –una unidad formada principalmente por anglosajones que habían abandonado Inglaterra tras
la conquista normanda– se sumaron a la persecución de la derecha normanda y con sus grandes hachas, atacaron a los
caballeros normandos, que fueron expulsados después entre el pánico de sus caballos. Tras esta acometida, los varegos,
agotados, se separaron de la fuerza principal, por lo que no estaban en condiciones de resistir ningún asalto. Guiscardo
envió entonces una fuerza de lanceros y ballesteros contra el flanco de los varegos y les infligió numerosas bajas: los
pocos supervivientes huyeron hasta la iglesia del arcángel Miguel, dónde los normandos los encerraron y prendieron
fuego a la iglesia, pereciendo todos los varegos bajo las llamas.28
En aquellos mismos momentos, Jorge Paleólogo lanzó una incursión fuera de Dirraquio en apoyo de Alejo, pero falló al
intentar aliviar la situación. Pero esta aún iba a empeorar más, pues un vasallo de Alejo, Constantino Bodin de Doclea,
cambió de bando en medio del combate y los turcos que habían sido enviados por el sultán selyúcida Suleiman ibn Ku-
talmish siguieron el ejemplo de Constantino y desertaron.4
Privado de su flanco izquierdo –ocupado con la persecución de la derecha normanda–, Alejo quedaba expuesto en el
centro, por lo que Guiscardo envió su caballería pesada contra el centro bizantino. En un primer momento, los hostiga-
dores bizantinos se dividieron en pequeños destacamentos y quebraron las líneas bizantinas en diversos puntos. La car-
ga normanda destrozó las filas bizantinas y causó la retirada general. El campamento imperial, que se había dejado sin
vigilancia, quedó a merced de los normandos.29
Alejo y su guardia resistieron durante un largo tiempo, pero acabaron retirándose, y Alejo se separó de su guardia, sien-
do atacado por soldados normandos, herido en la frente y perdiendo por ello mucha sangre, pero finalmente pudo esca-
par a Ohrid, donde se reagrupó con los restos de su ejército.30
Consecuencias[editar]
Alejo indudablemente era un buen táctico, pero fue gravemente defraudado por la indisciplinada prisa de perseguir las alas
enemigas en retirada, un pecado en los manuales de táctica bizantinos. Fracasó al no valorar adecuadamente la carga de la
caballería pesada normanda, que pulverizó sus líneas con poca resistencia.
—Evaluación de John Haldon sobre la batalla.31
La derrota constituyó un serio revés para Alejo: el historiador Jonathan Harris afirma que la derrota fue «tan grave como
la de Manzikert».32 Perdió cerca de cinco mil de sus hombres, incluyendo a la mayoría de los varegos. Las bajas de
Guiscardo son desconocidas, pero John Haldon las cifra como sustanciales, la mayoría producidas tras el derrumbe y
huida de dos flancos.3 Robert Holmes explica: «La nueva táctica caballeresca de carga con lanza —firmemente acomo-
dada bajo el brazo une el impacto producido por el hombre y el caballo— decide el resultado de la batalla».33
Jorge Paleólogo no fue capaz de volver a entrar en la ciudad tras la batalla y tuvo que marcharse junto a la fuerza princi-
pal. La defensa de la ciudadela fue llevada por los venecianos, si bien la ciudad fue gobernada por un albanés llamado
Komiskortes.34
En febrero de 1082, Dirraquio cayó después de que los ciudadanos venecianos y amalfitanos abriesen las puertas a los
normandos.35 Las tropas normandas se hicieron con gran parte del norte de Grecia sin hallar mucha resistencia.
Pero cuando Roberto se hallaba en Kastoriá, llegaron mensajeros desde Italia que avisaron de que Apulia, Calabria
y Campania se habían sublevado y que el emperador germánico, Enrique IV, se encontraba a las puertas de Roma y ase-
diaba al papa Gregorio VII, un aliado de los normandos.36 Alejo había negociado una alianza con Enrique IV y le había
enviado trescientas sesenta mil piezas de oro como donativo, tras lo que el emperador germánico respondió invadiendo
Italia y atacando al papa. Guiscardo se apresuró a volver a Italia, dejando a Bohemundo al mando de las fuerzas instala-
das en Grecia.37
Alejo, desesperado por obtener dinero, había ordenado confiscar todo el tesoro de la iglesia.38 Con este dinero, Alejo le-
vantó un ejército nuevo cerca de Tesalónica con el que esperaba expulsar a Bohemundo. Sin embargo, Bohemundo le
derrotó en dos batallas: una cerca de Arta y otra cerca de Ioánina, lo que dio a los normandos el control de Macedonia y
de la cercana Tesalia.39 Animado por esos éxitos, Bohemundo avanzó con su ejército contra la ciudad de Larisa, donde
le esperaba Alejo, que había reclutado otro nuevo ejército, al que se sumaban siete mil turcos enviados por el sultán sel-
yúcida, y con el que avanzó sobre los normandos en Larisa y los derrotó.40 El desmoralizado ejército normando tuvo
que volver a la costa y navegar hacia Italia.41 Al mismo tiempo, Alejo concedió a los venecianos una colonia comercial
en Constantinopla, así como una exención de impuestos sobre el comercio a cambio de que renovasen su ayuda, ofreci-
miento al que los venecianos contestaron reconquistando Dirraquio y Corfú para devolverlos después al Imperio bizan-
tino. Estos últimos movimientos hicieron volver el Imperio al statu quo previo a la guerra y marcaron el inicio de la res-
tauración Comneno.42
Referencias[editar]
1.º ↑ Haldon, 2001, p. 134; Ana Comneno, 1989, 1.16
2.º ↑ Saltar a:a b c Haldon, 2001, p. 134
3.º ↑ Saltar a:a b c Haldon, 2001, p. 137
4.º ↑ Saltar a:a b Norwich, 1995, p. 20; Treadgold, 1997, p. 614
5.º ↑ Brown, 1984, p. 85
6.º ↑ Norwich, 1995, p. 13; Holmes, 1988, p. 33; Brown, 1984, p. 93
7.º ↑ Norwich, 1995, p. 14
8.º ↑ Norwich, 1995, p. 14; Ana Comneno, 1989, 1.12
9.º ↑ Ana Comneno, 1989, 1.12; Treadgold, 1997, p. 614
10.º ↑ Norwich, 1995, p. 15; Treadgold, 1997, p. 614
11.º ↑ Saltar a:a b Norwich, 1995, p. 16
12.º ↑ Ana Comneno, 1989, 1.15
13.º ↑ Norwich, 1995, p. 17; Ana Comneno, 1989, 1.15; Gravett y Nicolle, 2006, p. 108; Treadgold, 1997, p. 614
14.º ↑ Cita de Ana Comneno, 1989, 1.13
15.º ↑ Norwich, 1995, p. 17; Ana Comneno, 1989, 1.17; Hooper y Bennett, 1996, p. 83
16.º ↑ Saltar a:a b c Norwich, 1995, p. 17
17.º ↑ Gravett y Nicolle, 2006, p. 108
18.º ↑ Haldon, 2001, p. 133
19.º ↑ Norwich, 1995, p. 18; Hooper y Bennett, 1996, p. 83
20.º ↑ Saltar a:a b Norwich, 1995, p. 18
21.º ↑ Ana Comneno, 1989, 4.3
22.º ↑ Norwich, 1995, p. 18; Ana Comneno, 1989, 4.4; Treadgold, 1997, p. 614
23.º ↑ Norwich, 1995, p. 18
24.º ↑ Haldon, 2001, p. 134; Ana Comneno, 1989, 4.5
25.º ↑ Haldon, 2001, p. 134; Ana Comneno, 1989, 4.5
26.º ↑ Haldon, 2001, p. 134; Ana Comneno, 1989, 4.6
27.º ↑ Haldon, 2001, p. 134; Ana Comneno, 1989, 4.6; Norwich, 1995, p. 19
28.º ↑ Haldon, 2001, p. 135; Ana Comneno, 1989, 4.6; Norwich, 1995, p. 19; Holmes, 1988, p. 33
29.º ↑ Haldon, 2001, p. 135; Ana Comneno, 1989, 4.7
30.º ↑ Haldon, 2001, p. 135; Ana Comneno, 1989, 4.7; Norwich, 1995, p. 20
31.º ↑ Cita de Haldon, 2001, pp. 136–7
32.º ↑ Harris, 2003, p. 34
33.º ↑ Holmes, 1988, p. 34
34.º ↑ Ana Comneno, 1989, 4.8
35.º ↑ Ana Comneno, 1989, 5.1
36.º ↑ Norwich, 1995, p. 20; Treadgold, 1997, p. 615
37.º ↑ Norwich, 1995, p. 21; Ana Comneno, 1989, 5.3; Gravett y Nicolle, 2006, p. 108; Treadgold, 1997, p. 615
38.º ↑ Norwich, 1995, p. 21; Treadgold, 1997, p. 615
39.º ↑ Ana Comneno, 1989, 5.4; Treadgold, 1997, p. 615
40.º ↑ Ana Comneno, 1989, 5.5-6; Gravett y Nicolle, 2006, p. 108; Treadgold, 1997, p. 615
41.º ↑ Ana Comneno, 1989, 5.7; Gravett y Nicolle, 2006, p. 108
42.º ↑ Norwich, 1995, p. 22; Treadgold, 1997, p. 615
Bibliografía[editar]
Primarias
Ana Comneno (1989). La Alexiada (Emilio Díaz Rolando, trad.). Editorial Universidad de Sevilla. ISBN 84-7405-433-8.
Secundarias
Brown, Reginald Allen (1984). The Normans (en inglés). Woodridge: Boydell Press. ISBN 0-85115-199-X.
Cross, Robin (1991). The Guinness Encyclopedia of Warfare (en inglés). Enfield: Guinness Publishing. ISBN 0-85112-985-4.
Hooper, Nicholas; Bennett, Matthew (1996). The Cambridge Illustrated Atlas of Warfare: The Middle Ages, 768–1487 (en
inglés). Cambridge University Press. ISBN 0-521-44049-1.
Gravett, Christopher; Nicolle, David (2006). The Normans: Warrior Knights and their Castles (en inglés). Oxford: Osprey
Publishing. ISBN 1-84603-088-9.
Haldon, John F. (2001). The Byzantine Wars: Battles and Campaigns of the Byzantine Era (en inglés). Stroud: Tempus Pu-
blishing. ISBN 0-7524-1795-9.
Harris, Jonathan (2003). Byzantium and the Crusades (en inglés). Londres: Hambledon and London. ISBN 1-85285-298-4.
Holmes, Richard (1988). The World Atlas of Warfare: Military Innovations that Changed the Course of History (en in-
glés). Viking Studio Books. ISBN 0-670-81967-0.
Norwich, John Julius (1995). Byzantium: The Decline and Fall (en inglés). Londres: Viking. ISBN 0-670-82377-5.
Treadgold, Warren T. (1997). A History of the Byzantine State and Society (en inglés). Stanford University Press. ISBN 0-
804-72630-2.
f Dyrrhachium (1081) / Q1987213
Categorías:
Albania en el siglo XI
Batallas de Alejo I Comneno
Batallas del Imperio bizantino del siglo XI
Batallas de los normandos
Conflictos en 1081
Durrës
Historia militar de Albania
Normandos en la Italia meridional
Menú de navegación
No has accedido
Discusión
Contribuciones
Crear una cuenta
Acceder
Artículo
Discusión
Leer
Editar
Ver historial
Portada
Portal de la comunidad
Actualidad
Cambios recientes
Páginas nuevas
Página aleatoria
Ayuda
Donaciones
Notificar un error
Herramientas
Lo que enlaza aquí
Cambios en enlazadas
Subir archivo
Páginas especiales
Enlace permanente
Información de la página
Citar esta página
Elemento de Wikidata
Imprimir/exportar
Crear un libro
Descargar como PDF
Versión para imprimir
En otros proyectos
Wikimedia Commons
En otros idiomas
العربية
English
Français
Magyar
Bahasa Indonesia
Português
Русский
Türkçe
Tiếng Việt
19 más
Editar enlaces
Esta página se editó por última vez el 14 may 2022 a las 07:34.
El texto está disponible bajo la Licencia Creative Commons Atribución Compartir Igual 3.0; pueden aplicarse cláu-
sulas adicionales. Al usar este sitio, usted acepta nuestros términos de uso y nuestra política de privacidad.
Wikipedia® es una marca registrada de la Fundación Wikimedia, Inc., una organización sin ánimo de lucro.
Política de privacidad
Acerca de Wikipedia
Limitación de responsabilidad
Versión para móviles
Desarrolladores
Estadísticas
Declaración de cookies