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Autoras:
Vanina Andrea Angiono
María Pia Coscueta
Cristina Fernández Reuter
Laura Beatriz Mercado
María Eugenia Sfaello
Carolina Ussher
Título: Manual de los trastornos de la Comunicación, el Lenguaje y el Habla
“Una mirada interdisciplinaria en niños y adultos”
Compiladoras: Vanina Andrea Angiono, .BSÓBCristina Fernández Reuter,
Laura Beatriz Mercado
Autoras: Vanina Andrea Angiono, María Pia Coscueta,
María Cristina Fernández Reuter, Laura Beatriz Mercado,
María Eugenia Sfaello, Carolina Ussher.
Colaboradora: Lic. Fga. Alicia Garrot
[Link] publicaciones@[Link]
Tel/fax: (0351) 4606044 / 4691616- Pasaje España 1486 Córdoba–Argentina.
AGRADECIMIENTOS
5
Índice
Agradecimientos ...........................................................................5
Prólogo.........................................................................................9
Introducción ..............................................................................15
CAPÍTULO I
Breve Reseña sobre conceptos de Comunicación, Lenguaje,
Habla y Aprendizaje. ..................................................................17
Prof. Lic. Vanina Andrea Angiono.
CAPÍTULO II
Abordaje Ecológico y Calidad de Vida de las Personas con Trastornos
en la Comunicación, el Lenguaje y el Habla. .................................29
Mgter. Lic. María Cristina Fernández Reuter
CAPÍTULO III
Trastornos de la Comunicación. TEA (Trastorno del Espectro
Autista) ......................................................................................37
Prof. Lic. Vanina Andrea Angiono
CAPÍTULO IV
Trastornos del Lenguaje en el niño. Comunicación
Aumentativa. ..............................................................................55
Mgter. Lic. María Cristina Fernández Reuter
7
CAPÍTULO V
Desarrollo y alteraciones de la fluidez .........................................99
Lic. María Pía Coscueta
CAPÍTULO VI
Trastorno del Aprendizaje. Dislexia ..........................................119
Lic. María Eugenia Sfaello
CAPITULO VII
Trastorno del Habla en adultos. Disartrias. ...............................151
Mgter Lic. Carolina Ussher
CAPITULO VIII
Trastorno del Lenguaje en el Adulto. Afasia ..............................169
Prof. Lic. Laura Beatriz Mercado
8
Prólogo
9
individuo social, el cognitivo, el emocional, el físico y el espiritual.
Un terapeuta responsable debe comprender, tomar, hacer propio
este exquisito proceso, el de la comunicación y el lenguaje, en su
abstracción y en su manifestación. Para ello se requiere un procesa-
miento consciente de la información recibida de sus maestros y de
su propia experiencia profesional si la tuvieran.
Este manual es una fuente organizada de la información a
procesar. Pero además, el manual está plagado de “rastreadores de
consciencia”. Ellos están presentes, abrazados al texto, iluminando y
orientando la interpretación consciente de la información entregada.
Nunca es apropiado el desarrollo temático en un prólogo. Sin
embargo, no puedo resistir la tentación de hacer referencia a los
“procesamientos conscientes”. El material informativo que el ma-
nual les entrega es digno de procesarse íntegramente.
Voy a permitirme mencionar superficialmente, a manera de
ayuda, un modelo que fue creado para mis alumnos de postgrado.
Algunas de las autoras lo reconocerán sin duda.
La metáfora del reloj de arena: “Todo proceso de conocimiento co-
mienza en un estado de generalización primaria en donde todo aparece
globalizado, indiscriminado y hasta confuso. Es un proceso amplio como
la boca superior del reloj de arena. Es el proceso que llamo de generaliza-
ción primaria. Aquel en el que nos embarcamos cuando, desde nuestra
visión fonoaudiológica, observamos el todo en los primeros momentos o
encuentros con el consultante. Se logra una vaga idea, una impronta, a
veces muy subjetiva de la situación, que es necesaria. El desconocimiento
de factores, de detalles, de razones, de orígenes es importante para dar
lugar a intuiciones, sensaciones, percepciones de ese “todo” que la persona
y su acompañante nos entregan.
El reloj de arena se estrecha y sobreviene la segunda etapa. Aquí se
recurre a una estrategia de conocimiento específico y vertical de los facto-
res que componen el proceso. El terapeuta se induce a una especificidad
de conocimientos.”
El Manual de los Trastornos de la Comunicación, el Lenguaje y
el Habla provee una frondosa información para ayudar al terapeuta
en este proceso. Por ejemplo, métodos de evaluación de funciones
específicas y estrategias terapéuticas determinadas. El proceso de alta
especificidad aprehende los detalles de origen, razón, estado de las
capacidades, eficiencia y eficacia de las funciones, emociones, opor-
10
tunidades, posibilidades, etc. Cuando estos adquieren una aparente
claridad, se pasa a la tercera etapa, la etapa de la generalización se-
cundaria de la información. Digo “aparente”, porque las tres etapas
del procesamiento de la información son una constante aunque den
prioridad a la siguiente etapa.
La arena llega a la base del reloj. En la etapa de generalización
secundaria todo parece cobrar sentido. Las informaciones específicas de
carácter cognitivo, emocionales, físicas, sociales, etc. aparecen organi-
zadas y ordenadas en un sistema único y particular que pertenece sólo
al individuo asistido. La dinámica y estado del proceso individual de
comunicación y lenguaje que estamos estudiando puede ser comprendido
por el terapeuta. De allí que las autoras de esta obra puntualizan la
necesidad del trabajo consciente e individualizado que solo se consigue
alcanzando el propósito de esta tercera etapa.
Las autoras consideran los tópicos de evaluación y análisis. Se
reflexiona acerca de los manuales de clasificación diagnóstica como
el DSM4 y DSM5. Su alusión tiene una validez ineludible. Es in-
dispensable que toda la comunidad de terapeutas contemporáneos
maneje los mismos estándares diagnósticos. De esta manera se podrá
mantener una comunicación fluida con el resto del mundo, recibir
y ofrecer nuevas informaciones. Es de hacer notar que las modifica-
ciones que presenta el DSM5, mencionadas en este manual, tienden
a la globalización en sus aspectos positivos. Los variados subtipos
dentro de la categoría del Autismo se desdibujan para dar lugar a
una orientación más individualizada/humanizada de la intervención
terapéutica.
La obra se pronuncia acertadamente sobre los test estandariza-
dos vs pruebas funcionales. Los test estandarizados no pueden medir
una comunicación en vivo y funcional a través del lenguaje pues la
evaluación no sucede en contexto. En tanto que las pruebas funcio-
nales más allá de las capacidades aisladas miden las competencias
funcionales. Sin embargo las pruebas estandarizadas pueden ser úti-
les al momento del monitoreo durante el proceso terapéutico.
Este libro también incluye “criterios diagnósticos” que a mi pa-
recer proveen al profesional de un entendimiento mayor a la hora
de descubrir la dinámica de la dificultad que se pretende dilucidar.
Un entendimiento que sobrepasa al del mero diagnóstico. También
promueven el descubrimiento del camino terapéutico único para fa-
vorecer la comunicación y socialización del individuo asistido. Ese
11
camino estará señalizado por las características y necesidades únicas
de ese sujeto y su familia.
También es remarcable la importancia que en este capítulo se
le ha dado a la familia como unos de los factores más importantes
en la eficacia de los procedimientos terapéuticos. Considero que las
familias naturalizan y funcionalizan toda estrategia terapéutica. La
familia y el paciente tienen la fuerza, la responsabilidad y el derecho
de ser protagonistas principales en la intervención terapéutica. La
familia debe ser informada y educada con respecto a las razones, los
objetivos y las estrategias concisas de aplicación de las tácticas tera-
péuticas. Comparto y personalmente utilizo la estrategia de acompa-
ñar, sostener y educar a las familias y al sujeto en sus propios hogares,
en su propia vida.
Esta obra tácitamente enfatiza la necesidad del profesional de
contar con un marco teórico, filosofía y amplia credibilidad en los
lineamientos a seguir. Es, a mi criterio, la única manera de transitar
un proceso organizado sabiendo a cada momento la ubicación pre-
cisa de los participantes del proceso terapéutico. El marco teórico,
los recursos terapéuticos o las estrategias de diferentes líneas teóricas
deben ser utilizados si el caso lo requiere, como las autoras lo mani-
fiestan claramente
Es de destacar que este manual coloca al terapeuta en el lugar
del que observa, escucha y ejecuta, guiado por las necesidades del
individuo asistido, su familia, y su entorno.
Las autoras acentúan la necesidad de nutrirse de múltiples disci-
plinas para abordar un tema tan complejo como el de la comunica-
ción humana. La necesidad de nutrirse de otras disciplinas es tal que
la interdisciplina es insuficiente. Si nos nutrimos de algo, ese algo
pasa a ser parte de nosotros. Si me permiten la metáfora, los proce-
sos de “digestión” se encargaran de diferenciar primero e indiferen-
ciar después los elementos “ingeridos”. Y todos los elementos darán
como resultado final una homogeneidad (como en el proceso del
reloj de arena). Es entonces que la transdisciplina nos contiene y nos
convierte siempre en “algo más”. Algo más que lo que hacemos, algo
más que la “propia profesión”. Algo más, porque hacemos nuestra
la multiplicidad de conceptos, ideas y abordajes que generosamente
comparten otras disciplinas.
El marco social y ecológico está siempre presente en el abordaje
12
ofrecido en este manual. La familia, la escuela, los equipos terapéu-
ticos y de ayuda, etc. son una constante en este libro.
La comunicación aumentativa y alternativa es mi nuevo amor
en la profesión. En la historia, pasó de ser solo una práctica simple
o una estrategia cotidiana a ser un abordaje disciplinar con un mar-
co teórico sólido. El camino de este abordaje hacia su plena com-
prensión no ha sido ni es sencillo. Ciertas orientaciones teóricas y la
desinformación de las familias y profesionales favorecieron la apa-
rición de una cantidad de mitos que han limitado durante años el
uso expandido de la comunicación aumentativa y alternativa. En
este manual se pone en evidencia la inexistencia de estos mitos y la
reversión absoluta de consecuencias negativas en influencias y resul-
tados altamente positivos al aplicar tan pronto como sea posible la
comunicación aumentativa y alternativa.
Uno de los aprendizajes más preciados en mi vida tanto personal
como profesional, es haber comprendido que la suma matemática de
los factores observables no hace a la totalidad viva y dinámica de una
persona y su situación. La totalidad humana conjuga y transforma
vibraciones variadas (físicas, emocionales, mentales, sociales y espi-
rituales). Vibraciones internas y externas (del ambiente) se entrela-
zan y re-construyen permanentemente. La totalidad del individuo
será descubierta si aprendemos a transitar los procesos conscientes
de toda información recibida. Necesidades, deseos y oportunidades
que se unen en un punto, en el aquí y ahora del individuo.
Ese aquí y ahora que puede estar representado con un vaso
semi-lleno, o con uno semi-vacío. El caso semi-lleno nos muestra las
posibilidades y oportunidades para creaciones y progresos en pos de
la calidad de vida que el individuo desea. Por ejemplo, las autoras
destacan las ventajas de iniciar la intervención terapéutica con las ha-
bilidades presentes en la persona (parte llena del vaso), vs. Comenzar
con las capacidades ausentes (parte vacía del vaso).
“Calidad de vida”, propósito único e ineludible en toda inter-
vención terapéutica. Sus marcos teóricos ofrecen estructura, guía y
propósito para toda estrategia terapéutica utilizada en el ámbito de
la comunicación y el lenguaje. La presencia del concepto de calidad
de vida en este manual me enorgullece y me llena de satisfacción.
El Manual de los Trastornos de la Comunicación, el Lenguaje y
el Habla es una guía magnífica y de avanzada en el proceso de ense-
13
ñanza- aprendizaje de los trastornos del lenguaje y la comunicación.
Las autoras han logrado construir un manual para esta generación
de estudiantes a través de la generosa contribución de sus propios
aprendizajes, éxitos y errores. Puedo dar fe de ello. He observado
personalmente el proceso de aprendizaje de la mayoría de las auto-
ras. He seguido de cerca sus pasos profesionales y he de admitir que
también los personales. Todo proceso de aprendizaje es una dinámi-
ca constante que empieza en el ser íntimo e individual del aprendiz
y del maestro, para luego impregnar al ser profesional. No hay pro-
fesional sin persona, sin un ser genuino.
El proceso de evolución personal junto con el procesamiento
único e individual de la información recibida permitirá al estudian-
te convertirse en un profesional eficaz, respetuoso y compasivo. Un
profesional que sabrá considerar sus propios talentos y limitaciones
y aquellos los de sus pacientes y colegas. Un profesional que reco-
nocerá en sí mismo y en los otros, la vulnerabilidad y las inconta-
bles potencialidades. Un profesional que será un constante buscador
porque sabe que nada es totalmente cierto ni totalmente falso. Un
profesional que se siente un ser social porque así ha nacido, y el ser
social es social porque la sociedad existe. Si la sociedad existe nos
debemos a ella y ella se debe a nosotros.
Han transcurrido 18 años desde que dejé la Escuela de Fonoau-
diología, después de más de 20 años de docencia universitaria. Este
libro me provoca un collage de emociones, placer, orgullo (del bue-
no si es que existe), satisfacción, alegría, paz, y mucho más. Cuando
se enseña con el ser completo, la tarea que parece terminada no lo
está, sigue viva en nuestro interior y perdurará por siempre, y será
semilla para una próxima generación.
Este es el gran premio para los que enseñamos, asistimos, acom-
pañamos en el proceso evolutivo, cualesquiera sean las circunstan-
cias, ser semilla…que tesoro.
..Con la seguridad de que disfrutaran de esta obra, les digo gracias
y hasta siempre queridos alumnos..
..Con la seguridad de que sus pasos son seguros y generosos, les digo
gracias queridas autoras..
Marta Aragon-Humphrey
14
Introducción
15
la mirada integral que se propone del individuo.
16
CAPÍTULO I
Breve Reseña sobre conceptos de Comunicación,
Lenguaje, Habla y Aprendizaje.
17
de comunicar, desde el punto de vista de la pragmática no existe en el
interior del sistema de interacción la posibilidad de no comunicar: todo
el comportamiento y no solo el discurso es comunicación, y toda la comu-
nicación, comprendido los signos del contexto interpersonal, influyen en
el comportamiento (Watzlawick y col, 1967)
No importa, por tanto, que la comunicación sea voluntaria o no,
que los participantes se percatan de ella o dejen de hacerlo, ellos se influ-
yen recíprocamente enviando informaciones a través de su propio com-
portamiento…”
Mc Graw-Hill dice que el ser humano es un ser social y que la co-
municación es un proceso innato en el hombre, una necesidad básica,
para la que venimos determinados biológicamente.
El niño desde que nace se está comunicando a través de diferen-
tes códigos. La comunicación es un acto de relación humana, en el
que dos o más participantes intercambian un mensaje mediante un
lenguaje o forma de expresión. Este proceso es interactivo y social.
Para ser más precisos diremos que es un proceso complejo de
ida y vuelta que consiste en transmitir y hacer circular información,
o sea, un conjunto de datos, que cambia la situación original de la
persona receptora del mensaje comunicado.
La comunicación humana generalmente es simbólica. El hom-
bre se comunica con su cuerpo, sus gestos, sus palabras.
Todas las sociedades humanas, o grupos de animales, se orga-
nizan entre sí merced a la comunicación, es decir, al conjunto de
actuaciones mediante las cuales los individuos entablan contacto y
transmiten información. A continuación se expone un cuadro que
alberga el desarrollo comunicativo:
18
Desarrollo Comunicativo
ŶĞƐƚĞĐƵĂĚƌŽƐĞŚĂĐĞƌĞĨĞƌĞŶĐŝĂĂůƉƌŽĐĞƐŽĞǀŽůƵƚŝǀŽĚĞůĂŽŵƵŶŝĐĂĐŝſŶŚĂƐƚĂĞůŝŶŝĐŝŽĚĞů
ĐſĚŝŐŽǀĞƌďĂů͘WƌŽĐĞƐŽŶĞƵƌŽƚŝƉŝĐŽ͘
“LENGUAJE”
19
acción, también actúa como condicionante del pensamiento en su
representación.
Existen además, otros lenguajes como medios de expresión y
comunicación: onomatopéyico, gestual, de expresión plástica, ex-
presión dinámica; actualmente alcanza gran importancia la expre-
sión icónica, donde a veces pueden ayudar a desarrollar el lenguaje
oral verbal propiamente dicho y/o en otras reemplazan a este siendo
utilizado como un código lingüístico propiamente dicho, para llevar
a cabo actos de comunicación.
En el desarrollo del lenguaje hay que diferenciar dos etapas. En
la primera de ellas no podemos hablar de lenguaje propiamente, sino
de comunicación. Esta fase consiste en la puesta en marcha de aque-
llos mecanismos que permitirán el nacimiento del lenguaje como
tal, la llamaremos PERÍODO PRELINGÜÍSTICO.
PERIODO PRELINGÜÍSTICO
1-6 MESES Alerta al sonido, se va orientado hacia la fuente que
lo emite. Lloros, gritos, sonrisa social, inició balbuceo.
7-12 MESES Comprende NO, se orienta hacia su nombre, aso-
cia palabras con significados, comprende los gestos que acompañan
a las vocalizaciones.
Combinaciones de sílabas que se asemejan a las palabras, prime-
ras palabras.
13-18 MESES Cuando se le demanda que diga o señale algo lo
realiza. El vocabulario se va incrementando de forma gradual.
En el desarrollo del lenguaje hay que diferenciar dos etapas. En
la primera de ellas no podemos hablar de lenguaje propiamente, sino
de comunicación. Esta fase consiste en la puesta en marcha de aque-
llos mecanismos que permitirán el nacimiento del lenguaje como
tal, la llamaremos PERÍODO PRELINGÜÍSTICO.
20
PERIODO LINGÜÍSTICO
Entre los 2-4 años los niños empiezan a usar combinaciones de
palabras. Esto va en aumento hasta que entre los 3 y 4 años la mayo-
ría de las frases se asemejan a frases simples bien construidas. En el
aspecto Fonológico se desarrolla la adquisición de morfemas simples.
Entre los 4-7 años aparecen las primeras frases complejas. inicia
un uso de complementos del verbo y algunas frases, se culmina el
repertorio Adquisición de los sonidos
21
La finalidad APELATIVA, es la actividad por medio de la cual
se llama la atención del oyente. La forma verbal más unida a esta
función del lenguaje es el imperativo.
La función EXPRESIVA: merced a ella el hablante manifiesta
su estado psíquico. En la etapa prelocutiva se revela por la diferencia
de tonalidad en el llanto -cuando se interpreta como lenguaje y no
como manifestación de estado emocional triste.
La dimensión REPRESENTATIVA del lenguaje es la acción
privativa del hombre por la cual puede transmitir un contenido o
pensamiento, sirviéndose de signos o símbolos significativos.
Los animales no pueden representar, aunque sí llaman y expresan.
22
Estructura del Lenguaje:
Para poder entender el Lenguaje lo mejor es descomponerlo:
-por su forma: gramática,
-por su contenido : semántica y
-por su uso : pragmática.
La gramática es una ciencia, que se encarga del estudio de la
lengua a través del análisis, observación y experimentación de esta;
como también de la organización de las palabras dentro de las ora-
ciones, atendiendo aquí al aspecto fonológico y morfosintáctico de
la misma.
La semántica estudio el significado de los signos lingüísticos y
sus combinaciones. El Signo Lingüístico relaciona un significante
con un significado (concepto).
La pragmática estudia el uso del lenguaje pero no solo se limita
a ello, también tiene en cuenta factores extralingüísticos que modi-
fican y transforman su uso. Esta disciplina se interesa por el modo
en que el contexto influye en la interpretación del significado, por
contexto nos referimos a la situación en la que se desarrolla el acto
comunicativo, el conocimiento que comparten los hablantes, así
como las relaciones interpersonales que tienen entre ellos.
23
con otros interlocutores iniciándose aquí un feedback comunicativo
más complejo , haciendo mayor uso del lenguaje a medida que se va
apropiando del código.
Luego va teniendo lugar el desarrollo del aspecto morfosintáctico
donde el niño ya combina dos palabras para armar una frase “leche
nene” sin tener aun precisión en la fonología (la palabra) siendo este
el último aspecto a desarrollarse.
En el devenir evolutivo el Lenguaje surge del aprendizaje y del
contacto con el medio de un niño, en un entorno social, con una
lengua fónica como idioma o sistema lingüístico desde donde se
emiten y reciben mensajes.
Cada mensaje es portador de información por tanto los interlo-
cutores aprenden el sistema a través de múltiples canales y gracias a
la maduración y el crecimiento del sistema nervioso y de los canales
sensoriales y expresivos del organismo. Remite dos procesos básicos:
Expresión y Comprensión.
“HABLA”
24
“APRENDIZAJE”
25
Además de entender el aprendizaje como un proceso de cons-
tante organización de los esquemas, Piaget cree que es fruto de la
adaptación.
El aprendizaje es un proceso que sólo tiene sentido ante situa-
ciones de cambio. Por eso, aprender es en parte saber adaptarse a esas
novedades.
Una de las ideas fundamentales para la Teoría del Aprendizaje
de Piaget es el concepto de inteligencia humana como un proceso
de naturaleza biológica. Describe la mente de los organismos huma-
nos como el resultado de dos “funciones estables”: la organización,
cuyos principios ya hemos visto, y la adaptación, que es el proceso
de ajuste por el cual el conocimiento del individuo y la información
que le llega del entorno se adaptan el uno al otro. A su vez, dentro
de la dinámica de adaptación operan dos procesos: la asimilación y
la acomodación.
26
Referencias Bibliográficas
27
CAPÍTULO II
Abordaje Ecológico y Calidad de Vida de las Personas con
Trastornos en la Comunicación, el Lenguaje y el Habla.
29
El objetivo en el Modelo Ecológico es identificar las necesidades
actuales y futuras de las personas, considerando las expectativas fa-
miliares y contexto social y cultural en que están insertos. Así como
también, identificar habilidades prioritarias que necesita para actuar
y participar en todos los ambientes de su vida cotidiana, tratando de
lograr más independencia y autonomía en el futuro.
En este modelo Ecológico se deben tener en cuenta los siguien-
tes componentes a la hora de planificar los objetivos y las actividades:
1. actividades funcionales y significativas;
2. elecciones y preferencias de la persona con discapacidad
3. preferencias y expectativas de la familia
4. contextos en los que desarrolla su vida cotidiana: casa, escue-
la, comunidad, trabajo, recreación y ocio.
5. materiales y actividades apropiadas a la edad cronológica;
6. instrucción en ambientes naturales y a los diferentes actores
con quienes interactúa (familia, docente, compañeros, amigos);
7. abordaje transdisciplinar donde cada profesional tiene un
papel facilitador, pero está orientado por otros profesionales y traba-
jan de manera conjunta, con los mismos objetivos. La participación
familiar es de suma importancia tanto como fuente de información
como instrumento que permite la generalización de las estrategias al
ambiente natural.
El concepto de calidad de vida, relacionado directamente con
el Modelo Ecológico, se utiliza cada vez más en el campo de la dis-
capacidad. Es un concepto amplio, complejo, que abarca diferentes
factores tales como:
– la salud física del sujeto,
– su estado psicológico,
– su nivel de independencia,
– sus relaciones sociales,
– su relación con su entorno.
30
dad puedan tomar decisiones en relación a sus vidas, logren partici-
pación plena y aceptación en la sociedad. (Schalock,1997)
El trabajo con personas con discapacidad, pensando en la mejo-
ra de su Calidad de Vida se traduce en un cambio desde lo concep-
tual, que rige las tareas cotidianas y que se fundamenta en:
– “Pasar de un sistema centrado en las limitaciones de la
persona a otra centrada en el contexto y en la interacción,
que supone un enfoque ecológico.
– Pasar de un sistema centrado en la eficacia de los servi-
cios, programas y actividades a otro que se centre en los
avances, los cambios y mejoras deben reflejarse en cada
persona.
– Pasar de un sistema centrado en los profesionales a otro
que tenga en cuenta a la persona y a sus familiares” (M. A
Verdugo).
31
elaboración del propio PPA. El aprovechamiento de oportunidades
de desarrollo personal y aprendizaje de nuevas o la posibilidad de
integrarse en el mundo laboral con motivación y desarrollo de las
competencias personales, la conducta adaptativa y el desarrollo de
estrategias de comunicación.
5. Dimensión de Bienestar Físico: la atención sanitaria (preven-
tiva, general, a domicilio, hospitalaria, etc.); tiene en cuenta los as-
pectos de dolor, medicación y cómo inciden en su estado de salud y
le permiten llevar una actividad normal. El bienestar físico permite
desarrollar actividades de la vida diaria desde las capacidades y se ve
facilitado con ayudas técnicas si las necesita.
6. Dimensión de Autodeterminación: se fundamenta en el pro-
yecto de vida personal, en la posibilidad de elegir, de tener opciones.
En ella aparecen las metas y valores, las preferencias, objetivos e in-
tereses personales. Estos aspectos facilitan la toma de decisiones y
permiten que la persona tenga la opción de defender ideas y opinio-
nes. La autonomía personal, como derecho fundamental que asiste
a cada ser, permite organizar la propia vida y tomar decisiones sobre
temas de propia incumbencia.
7. Dimensión de Inclusión Social: valorando si siente rechazo y
discriminación por parte de los demás. Podemos valorarlo a partir
de saber si tiene amigos, sí utiliza entornos de ocio comunitarios. La
inclusión puede medirse desde la participación y la accesibilidad que
permite romper barreras físicas que dificultan la integración social.
8. Dimensión de la Defensa los Derechos: contempla el derecho a
la Intimidad, el derecho al respeto medible desde el trato recibido en
su entorno. Es importante indagar sobre el grado de conocimiento y
disfrute de los derechos propios de ciudadanía.
Un Modelo de Calidad debe tener fundamentos teóricos de
base, procesos de investigación que nos den evidencias de los resulta-
dos, políticas de estado que favorezcan el desarrollo del modelo, y la
práctica profesional traducida en acciones específicas en el contexto.
La calidad de vida supone ir más allá en nuestros planteamien-
tos integradores y normalizadores. A la hora de evaluar o valorar los
resultados de los programas emprendidos hemos de preguntar, no si
un individuo está integrado “en” una comunidad, sino en qué me-
dida “es” de la comunidad (pertenece a ella). El concepto de calidad
de vida tiene una pluralidad de significados entre los cuales no hay
que olvidar la propia percepción que tiene el sujeto sobre su propia
32
vida.” (Brown, 1988, en Schalock y Verdugo).
Por todo lo antes dicho, se debe ofrecer a la persona con Disca-
pacidad un programa global de abordaje en donde, un aspecto muy
importante es la Comunicación en todas sus formas. En personas con
trastornos en la Comunicación y el Lenguaje, la implementación de
recursos de Comunicación Aumentativa resulta ser prioritarios si ha-
blamos de expresión de deseos y sentimientos, de interacción social,
de desarrollo de competencias y habilidades, de autodeterminación,
regulación de conducta, inclusión social. En cada una de estas di-
mensiones se necesita el uso de un código. Un código que sea eficaz
y efectivo para la persona en diferentes contextos.
En el abordaje de los Trastornos de la Comunicación y el Len-
guaje, basado en un modelo ecológico, y con el objetivo de mejorar
la Calidad de Vida de la Persona y su Familia, podemos realizar di-
ferentes intervenciones, tempranas algunas, temporales otras, e in-
cluso definitivas que permitan mejorar o funcionalizar la dinámica
del contexto próximo. A continuación, daremos algunos ejemplos
posibles de ser usados en diferentes situaciones.
Uno de los objetivos principales en el programa de intervención
fonoaudiológica puede ser el aprendizaje de un nuevo código de co-
municación basado en las habilidades visuales y gestuales que pre-
sentan las personas con trastornos en la comunicación y el lenguaje.
Este código debe poder ser usado en todos los contextos en los que
se desenvuelve la persona en su vida cotidiana y comprendido por
todos los actores en los diferentes contextos. La introducción tem-
prana de un código no verbal de comunicación no implica el retraso
o el abandono del código verbal. Por el contrario, el uso de un có-
digo no verbal facilita la comunicación y permite una planificación
más relajada en el abordaje del código verbal.
Las entrevistas periódicas con la familia y cuidadores para entre-
narlos en recursos de comunicación no verbal, en la observación de
las conductas comunicativas de la persona con déficit comunicativo,
darles estrategias de vinculación, etc, los hace participantes activos
en la terapia y de esta manera estamos poniendo en juego estrategias
terapéuticas de compensación o de estimulación en el contexto co-
tidiano del paciente.
En los niños con trastornos en la comunicación y el lenguaje, los
métodos de enseñanza de la lectura y la escritura basados en la vía
lexical son los que permite una apropiación del código lectoescrito
33
con mayor facilidad. Esto se basa en que el estímulo visual es toma-
do con mayor facilidad que el estímulo auditivo y la memoria visual
aprende la palabra completa y facilita la generalización posterior de
la lógica del código. Esto, cuando se le explica a la maestra del niño
y al equipo pedagógico de la escuela a la que asiste y se realizan las
adecuaciones correspondientes, seguramente tendremos mejores re-
sultados en el área de lengua.
Por otro lado, todo lo referido a la accesibilidad física también
favorece la mejora en la calidad de vida de las personas con disca-
pacidad. Las rampas para sillas de ruedas, los semáforos sonoros,
publicaciones en braille, traductores simultáneos de lengua de señas,
señalética pictográfica en diferentes instituciones, etc.
Este manual de los trastornos de la comunicación, del lenguaje
y el habla, se fundamenta en el modelo ecológico, planteando la ne-
cesidad de evaluar exhaustivamente a la persona y su contexto, para
así poder elaborar un programa personalizado de abordaje con el ob-
jetivo de mejorar su calidad de vida y la de su entorno. La mejora en
la calidad de vida no es la meta final del tratamiento, cumpliéndose
cuando se logra el alta terapéutica. Por el contrario, la mejora en la
calidad de vida es un objetivo constante, de inicio a fin, y de cada
estrategia o actividad planteada y generalizable a cada contexto. Esta
es la filosofía que se intenta transmitir en cada intervención.
34
35
Referencias bibliográficas
36
CAPÍTULO III
Trastornos de la Comunicación. TEA
(Trastorno del Espectro Autista)
37
publicó la nueva versión del Manual Diagnóstico y Estadístico de los
Trastornos Mentales, DSM-5, tras un largo proceso de discusión y
análisis, la organización del manual ha sufrido importantes cambios
(por ejemplo, se elimina la clasificación por ejes), así como la con-
cepción de un buen número de trastornos, entre ellos el autismo y el
resto de Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD).
En el DSM5 desaparecen los diferentes subtipos de TGD. El
trastorno autista, el síndrome de Asperger y el trastorno generalizado
del desarrollo no especificado se fusionan en un único trastorno que
pasa a llamarse Trastorno del Espectro del Autismo (en singular).
El cambio de nombre trata de enfatizar la dimensionalidad del
trastorno en las diferentes áreas que se ven afectadas y la dificultad
para establecer límites precisos entre los subgrupos. El Síndrome de
Rett y el Trastorno Desintegrativo de la Infancia dejan de ser recogi-
dos por el DSM 5 ya que el primero tiene una clara base genética y
el segundo tiene importantes problemas de validez.
Los criterios diagnósticos del Trastorno del Espectro de Autis-
mo TEA también se modifican. Las dimensiones referidas a las al-
teraciones en la interacción social recíproca y la comunicación y el
lenguaje se fusionan en una única categoría y se reorganizan las áreas
de alteración que recogen los síntomas concretos. En el repertorio
restringido de conductas intereses destaca la incorporación de las
alteraciones sensoriales como área de alteración. En busca de conse-
guir unos criterios diagnósticos más específicos, en ambas dimensio-
nes se incrementa el número de áreas alteradas para considerar que
una persona presenta el trastorno.
Para que una persona tenga TEA tiene que tener alteraciones en
las tres áreas que se incluyen dentro de los déficits de: la interacción y
comunicación social (reciprocidad socio-emocional, comunicación
no verbal y desarrollo, mantenimiento y comprensión de relacio-
nes), así como dos de las cuatro áreas alteradas en el repertorio res-
tringido de conductas e intereses (conductas repetitivas, insistencia
en la invariancia, intereses restringidos o alteraciones sensoriales).
Varios trabajos han alertado sobre este cambio, puesto que al au-
mentar la exigencia en los criterios, algunas personas con TGD con
una severidad de síntomas menor, podrían no cumplir los criterios
diagnósticos y, por tanto, dejar de tener acceso a los servicios y apo-
yos disponibles para las personas con TEA.
38
Brevemente comentaremos la historia del Autismo en relación a
su clasificación según el DSM para centrarnos en describir los crite-
rios diagnósticos propuestos en el DSM-V, así como los problemas
que tienen esa clasificación, y desde ahí describir la actual propuesta,
que intenta superar las limitaciones de su predecesora.
A. Deficiencias persistentes en la comunicación social y en la inte-
racción social en diversos contextos, manifestado por lo siguiente, ac-
tualmente o por los antecedentes
1. Las deficiencias en la reciprocidad socioemocional, varían,
por ejemplo, desde un acercamiento anormal y fracaso de la con-
versación normal en ambos sentidos pasando por la disminución en
intereses, emociones o afectos compartidos hasta el fracaso en iniciar
o responder a interacciones sociales.
2. Las deficiencias en las conductas comunicativas no verbales
utilizadas en la interacción social, varían, por ejemplo, desde una
comunicación verbal y no verbal poco integrada pasando por ano-
malías del contacto visual y del lenguaje corporal o deficiencias de
la comprensión y el uso de gestos, hasta una falta total de expresión
facial y de comunicación no verbal.
3. Las deficiencias en el desarrollo, mantenimiento y compren-
sión de las relaciones, varían, por ejemplo, desde dificultades para
ajustar el comportamiento en diversos contextos sociales pasando
por dificultades para compartir juegos imaginativos o para hacer
amigos, hasta la ausencia de interés por otras personas.
Especificar la gravedad actual: La gravedad se basa en deterioros
de la comunicación social y en patrones de comportamientos res-
tringidos y repetitivos
B. Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses
o actividades, que se manifiestan en dos o más de los siguientes puntos,
1. Movimientos, utilización de objetos o habla estereotipados
o repetitivos (p. ej., estereotipias motoras simples, alineación de los
juguetes o cambio de lugar de los objetos, ecolalia, frases idiosincrá-
sicas).
2. Insistencia en la monotonía, excesiva inflexibilidad de rutinas
o patrones ritualizados de comportamiento verbal o no verbal (p. ej.,
gran angustia frente a cambios pequeños, dificultades con las tran-
siciones, patrones de pensamiento rígidos, rituales de saludo, nece-
sidad de tomar el mismo camino o de comer los mismos alimentos
cada día).
39
3. Intereses muy restringidos y fijos que son anormales en cuan-
to a su intensidad o foco de interés (p. ej., fuerte apego o preocupa-
ción por objetos inusuales, intereses excesivamente circunscritos o
perseverantes).
4. Híper- o hipo reactividad a los estímulos sensoriales o interés
inhabitual por aspectos sensoriales del entorno (p. ej., indiferencia
aparente al dolor/temperatura, respuesta adversa a sonidos o textu-
ras específicos, olfateo o palpación excesiva de objetos, fascinación
visual por las luces o el movimiento).
Especificar la gravedad actual: La gravedad se basa en deterioros
de la comunicación social y en patrones de comportamiento restrin-
gido y repetitivo
C. Los síntomas han de estar presentes en las primeras fases del
período de desarrollo (pero pueden no manifestarse totalmente hasta
que la demanda social supera las capacidades limitadas, o pueden
estar enmascarados por estrategias aprendidas en fases posteriores de
la vida).
D. Los síntomas causan un deterioro clínicamente significativo en
lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento habitual.
E. Estas alteraciones no se explican mejor por la discapacidad in-
telectual (trastorno del desarrollo intelectual) o por el retraso global
del desarrollo. La discapacidad intelectual y el trastorno del espectro
del autismo con frecuencia coinciden; para hacer diagnósticos de
comorbilidades de un trastorno del espectro del autismo y discapa-
cidad intelectual, la comunicación social ha de estar por debajo de lo
previsto para el nivel general de desarrollo.
Nota: A los pacientes con un diagnóstico bien establecido según
el DSM-IV de trastorno autista, enfermedad de Asperger o trastor-
no generalizado del desarrollo no especificado de otro modo, se les
aplicará el diagnóstico de trastorno del espectro del autismo. Los
pacientes con deficiencias notables de la comunicación social, pero
cuyos síntomas no cumplen los criterios de trastorno del espectro
del autismo, deben ser evaluados para diagnosticar el trastorno de la
comunicación social (pragmática).
40
tor ambiental conocidos (Nota de codificación: Utilizar
un código adicional para identificar la afección médica o
genética asociada.)
– Asociado a otro trastorno del desarrollo neurológico, men-
tal o del comportamiento (Nota de codificación: Utilizar
un código(s) adicional(es) para identificar el trastorno(s)
del desarrollo neurológico, mental o del comportamiento
asociado[s].)
– Con catatonía (véanse los criterios de catatonía asocia-
dos a otro trastorno mental; para la definición, véanse las
págs.65–66). (Nota de codificación:
– Utilizar el código adicional 293.89 [F06.1] catatonía aso-
ciada a trastorno del espectro del autismo para indicar la
presencia de la catatonía concurrente).
41
cificadores (p. ej., Frágil X, tipo Asperger, etc.), las características
psicológicas y biológicas propias de cada individuo y los problemas
médicos concomitantes ([Link]., problema gastrointestinales, inmuno-
lógicos, metabólicos, etc.). Por esto mismo, se habla de un “espectro
autista”. (Dra Alexia Rattazzi)
Diagnóstico
Estas pruebas de pesquisa deben ser llenadas por los padres su-
pervisados por un profesional idóneo. No sirven para hacer diagnós-
tico, solo miden conductas que pueden estar desviadas o no en el
desarrollo neurotípico de un niño.
CSBS-DP de 6 a 24 meses.
42
M-CHAT de 16 a 30 meses.
Q’CHAT de 18 a 48 meses
43
Evaluación
44
se ha observado el desarrollo de infantes y niños muy pequeños, el
foco ha cambiado.
Se ha encontrado que los niños que han sido tradicionalmen-
te agrupados en las mismas categorías son muy diferentes unos de
otros.
Para el diagnóstico se utilizan pruebas estandarizadas como es:
ADOS-2 (Escala de Observación para el diagnóstico de Autismo-2);
es una evaluación estandarizada y semiestructurada de la comunica-
ción, la interacción social y el juego o el uso imaginativo de mate-
riales. La escala está estructurada en cinco módulos (T, 1, 2, 3 y 4),
cada uno destinado a personas con una edad cronológica y un nivel
de lenguaje determinado.
El ADOS-2 se puede aplicar a personas de edades, niveles de de-
sarrollo y comunicación verbal muy diferentes (desde niños a partir
de los 12 meses a adultos, desde aquellos sin habla a aquellos con
presenten un habla fluida).
Cada uno de los módulos está compuesto por un conjunto de
actividades que proporcionan contextos estandarizados donde el
evaluador puede observar o no la presencia de ciertos comporta-
mientos sociales y comunicativos relevantes para el diagnóstico del
TEA/CEA. Tras corregir el protocolo y obtener las puntuaciones del
algoritmo, se podrá realizar el diagnóstico a partir de los puntos de
corte establecidos.
Otra prueba estandarizada es ADI-R (Entrevista para el diag-
nóstico de Autismo. Revisada b). El ADI-R es una entrevista clínica
que permite una evaluación profunda de sujetos con sospechas de
autismo o algún Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Por ello, el instrumento no ofrece escalas convencionales ni tie-
ne sentido usar baremos.
El entrevistador explora tres grandes áreas (lenguaje/comuni-
cación, interacciones sociales recíprocas y conductas e intereses
restringidos, repetitivos y estereotipados) a través de 93 preguntas
que se le hacen al progenitor o cuidador. La información recogida se
codifica y se traslada a unos sencillos y útiles algoritmos que orientan
el diagnóstico y la evaluación de la situación actual.
45
El mismo utiliza la medición del desarrollo a través de doce di-
mensiones, presenta cuatro niveles característicos de estas personas,
en cada una de esas dimensiones. Cada uno de esos niveles tiene
asignada una puntuación par (8, 6, 4 ó 2 puntos), reservándose las
puntuaciones impares, para aquellos casos que se sitúan entre dos de
las puntuaciones pares.
Así, por ejemplo, si la puntuación 8, en la dimensión de trastorno
cualitativo de la relación, implica ausencia completa de relaciones y vín-
culos con adultos, y la puntuación 6 la existencia de vínculos establecidos
con adultos en niños que son, sin embargo, incapaces de relacionarse con
pares, la puntuación 7 define a una persona con severo aislamiento, pero
que ofrece algún indicio débil o inseguro de vínculo con algún adulto.
46
– Escala de Trastorno de la anticipación y flexibilidad (di-
mensiones 7, 8 y 9).
– Escala de Trastorno de la simbolización (dimensiones 10,
11 y 12).
Intervención
47
Dentro de los modelos de intervención tenemos dos líneas muy
amplias donde ambas se definen por sus encuadres y sus metodolo-
gías de trabajo:
1. Modelos de intervención cognitivos conductuales (TCC).
2. Modelos relacionales.
48
sin una buena formación, atravesar el proceso se les hara mas dificil.
Trabajar en contextos naturales, de forma abierta y con la parti-
cipación de la familia genera un cambio inmenso. Y no es más caro
(o no debería), cada día más y más profesionales están saliendo del
gabinete para trabajar en los lugares donde suceden las cosas. Y no es
muy difícil, se puede hacer. Obviamente siempre habrán cosas que
prepararemos en un ambiente más controlado, pero deberemos po-
nerlo en práctica en la vida real, donde es imposible controlar todo,
y donde surgen imprevistos de todo tipo, se le llama comúnmente
“vida”.
Dentro de los modelos relacionales, encontramos el Modelo
SUN-RISE Program, el Modelo SCERTS, el Modelo DIR con su
técnica FLOORTIME, Modelo DENVER , entre otros.
A continuación se realizará una breve reseña de cada uno de
ellos:
Modelo SUN-RISE Program, es un tratamiento completo y
específico,con un fuerte eje en las áreas de comunicación, contacto
visual, atención interactiva y flexibilidad, procurando avances en las
áreas de aprendizaje, desarrollo, comunicación y adquisición de ha-
bilidades.
El programa pone como protagonistas a los padres, profesores
y terapeutas siendo desarrollado este en el hogar como el ambien-
te óptimo para ayudar a sus hijos, le otorga a los padres las herra-
mientas necesarias para sostener estos roles brindándole al programa
coherencia y sustentabilidad en el tiempo. Fue desarrollado por Ba-
rry Neil Kaufman y Samahria Lyte Kaufman para su hijo autista en
1974. El programa basado en la casa y centrado en el niño, dio lugar
a que en los últimos 30 años se hayan capacitado más de 25000 pa-
dres y profesionales de más de 85 países.
Los temas que incluye el programa son: ayudar al niño a relacio-
narse con otros, motivar y enseñar al niño, desarrollar su lenguaje,
liderar el programa de tratamiento, crear un ambiente óptimo de
aprendizaje, manejar las conductas desafiantes, capitalizar las opor-
tunidades diarias de aprendizaje, empoderar a los padres y entrenar-
los en autocuidado y manejo del estrés, y en actitudes de no juicio,
optimismo, disfrute y esperanza.
Los principios del Programa Son-Rise son:
– el potencial del niño es ilimitado
49
– el autismo no es un trastorno conductual (sino que es un
trastorno relacional, interaccional)
– la motivación, y no la repetición, es la clave del aprendizaje
– las conductas repetitivas del niño tienen un valor y signi-
ficado importantes
– el padre es el mejor recurso del niño
– el niño puede progresar en el ambiente adecuado
– los padres y profesionales son más efectivos cuando se
sienten cómodos con el niño, optimistas con respecto a
sus capacidades, y esperanzados en relación al futuro del
niño
– el programa puede combinarse de manera efectiva con
otras terapias complementarias como intervenciones bio-
médicas, terapia de integración sensorial, cambios dieta-
rios (por ej: dietas libres de caseína y de gluten), terapia de
integración auditiva, etc.
50
Sus características principales son:
– Estrategias naturales del análisis conductual aplicado
– Adaptación a la secuencia de desarrollo típica
– Involucramiento profundo por parte de los padres
– Foco en el intercambio interpersonal y el afecto positivo
– Enganche compartido con actividades conjuntas
– Enseñanza del lenguaje y la comunicación en el marco de
una relación positiva y afectiva.
51
sino que las aborda a través de un énfasis sintetizado sobre el desarro-
llo emocional. La intervención se llama Floortime (Tiempo de suelo)
porque el padre se sienta en el suelo con el niño para interactuar con
él a su nivel. Floortime es considerada una alternativa a terapias con-
ductuales y a veces se imparte en combinación con éstas.
52
Referencias Bibliográficas
53
CAPÍTULO IV
Trastornos del Lenguaje en el niño. C.A.
Comunicación Aumentativa.
55
2. Estructura gramatical limitada (capacidad para situar las pala-
bras y las terminaciones de palabras juntas para formar frases basán-
dose en reglas gramaticales y morfológicas).
3. Deterioro del discurso (capacidad para usar vocabulario y co-
nectar frases para explicar o describir un tema o una serie de sucesos
o tener una conversación).
B. Las capacidades de lenguaje están notablemente, desde un
punto de vista cuantificable, por debajo de lo esperado para la edad,
lo que produce limitaciones funcionales en la comunicación eficaz,
la participación social, los logros académicos o el desempeño laboral,
de forma individual o en cualquier combinación.
C. El inicio de los síntomas se produce en las primeras fases del
período de desarrollo.
D. Las dificultades no se pueden atribuir a un deterioro auditivo
o sensorial de otro tipo, a una disfunción motora o a otra afección
médica o neurológica y no se explica mejor por discapacidad in-
telectual (trastorno del desarrollo intelectual) o retraso global del
desarrollo.
Trastorno fonológico
56
les del habla que son inadecuadas para la edad del individuo y las
habilidades de lenguaje, persisten con el tiempo y se caracterizan
por la aparición frecuente y notable de uno (o más) de los siguientes
factores:
1. Repetición de sonidos y sílabas.
2. Prolongación de sonido de consonantes y de vocales.
3. Palabras fragmentadas (p. ej., pausas en medio de una pa-
labra).
4. Bloqueo audible o silencioso (pausas en el habla, llenas o
vacías).
5. Circunloquios (sustitución de palabras para evitar palabras
problemáticas).
6. Palabras producidas con un exceso de tensión física.
7. Repetición de palabras completas monosilábicas (p. ej., “Yo-
Yo-Yo-Yo lo veo”).
B. La alteración causa ansiedad al hablar o limitaciones en la co-
municación eficaz, la participación social, el rendimiento académico
o laboral de forma individual o en cualquier combinación.
C. El inicio de los síntomas se produce en las primeras fases
del período de desarrollo. (Nota: Los casos de inicio más tardío se
diagnostican como 307.0 [F98.5] trastorno de la fluidez de inicio en
el adulto).
D. La alteración no se puede atribuir a un déficit motor o sen-
sitivo del habla, disfluencia asociada a un daño neurológico (p. ej.,
ictus, tumor, traumatismo) o a otra afección médica y no se explica
mejor por otro trastorno mental.
57
o con un adulto, y evitar el uso de un lenguaje demasiado
formal.
3. 3. Dificultades para seguir las normas de conversación y na-
rración, como respetar el turno en la conversación, expresar-
se de otro modo cuando no se es bien comprendido y saber
cuándo utilizar signos verbales y no verbales para regular la
interacción.
4. 4. Dificultades para comprender lo que no se dice explíci-
tamente (p. ej., hacer inferencias) y significados no litera-
les o ambiguos del lenguaje (p. ej., expresiones idiomáticas,
humor, metáforas, múltiples significados que dependen del
contexto para la interpretación).
B. Las deficiencias causan limitaciones funcionales en la comu-
nicación eficaz, la participación social, las relaciones sociales, los lo-
gros académicos o el desempeño laboral, ya sea individualmente o
en combinación.
C. Los síntomas comienzan en las primeras fases del período de
desarrollo (pero las deficiencias pueden no manifestarse totalmente
hasta que la necesidad de comunicación social supera las capacidades
limitadas).
D. Los síntomas no se pueden atribuir a otra afección médica o
neurológica, ni a la baja capacidad en los dominios de morfología y
gramática, y no se explican mejor por un trastorno del espectro au-
tista, discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo intelectual),
retraso global del desarrollo u otro trastorno mental.
58
información para hacer un diagnóstico más específico.
Más allá de los criterios y denominaciones diagnósticas estanda-
rizadas, indispensables para allanar la comunicación con el equipo
interviniente y con las instituciones administrativas que atienden las
necesidades particulares del niño (escuela, obra social, talleres de-
portivos y/o artísticos, etc.), en el quehacer terapéutico nos encon-
tramos con la significativa variabilidad individual, que impone un
análisis cualitativo, individualizado, sustentado por la teoría, pero
desprendido de normativas rígidas. De ese modo es posible llegar
al conocimiento de los procesos que dan lugar a la patología y
echan luz a la organización terapéutica adecuada para cada niño
en particular.
59
Existen diferentes criterios de identificación del Trastorno Espe-
cífico del Lenguaje, extraídos de diferentes autores:
Criterios de inclusión/exclusión:
– Nivel auditivo de 25 dB en frecuencias conversacionales.
– Sin episodios de Otitis Medias.
– CI de ejecución superior a 85.
– Sin presencia de signos de alteración neurológica.
– Destrezas motoras del habla normales.
– Ausencia de anomalías estructurales orofaciales.
Por evolución
– Evolución muy lenta sin fase de recuperación rápida
– Carácter de duradero
– Resistencia a las estrategias de intervención.
Criterios de Especificidad:
– Hace referencia a la especificidad de la naturaleza lingüís-
tica del trastorno.
– A pesar de ser específicamente lingüístico se presentan ca-
racterísticas concomitantes que pueden generar dudas en
relación al diagnóstico:
– Déficit en el Proceso de representación simbólica
que se observa claramente en el juego durante la
evaluación.
– Déficit en la interacción social por la “no comuni-
cación”
– Escasa y muy dificultosa regulación de la conducta.
– Labilidad en la discriminación y la memoria auditiva.
60
Disfunción Neurológica Sin evidencias de ataques, parálisis cerebral, ni
lesiones cerebrales.
Estructura oral Ausencia de anomalías estructurales.
Motricidad Oral Supera el screening empleando ítems evoluti-
vamente apropiados
Interacciones físicas y Ausencia de síntomas de una interacción so-
sociales cial recíproca alterada y de restricción de ac-
tividades.
Causas - Etiología
Clasificación
61
SUBTIPO DESCRIPCIÓN
Sordera verbal
Fluidez verbal perturbada
AGNOSIA Comprensión del lenguaje severamente afectada o au-
AUDITIVO- sente
VERBAL Expresión ausente o limitada a palabras sueltas
Articulación gravemente afectada
Comprensión normal de gestos.
62
TRASTORNOS DEL PROCESO DE TRATAMIENTO
Y FORMULACIÓN
Desarrollo inicial del lenguaje más o menos normal
Articulación normal o con ligeras dificultades
Habla fluente, a menudo logorreica, puede emitir fra-
ses aprendidas de memoria
Enunciados bien articulados gramaticalmente
TRASTORNO
Dificultades en la comprensión, comprensión literal
SEMÁNTICO
y/o no responder más que a uno o dos palabras del
PRAGMÁTI-
enunciado del interlocutor
CO
Falta de adaptación del lenguaje al entorno interacti-
vo: deficientes ajustes pragmáticos a la situación o al
interlocutor, coherencia temática inestable, probable
ecolalia o perseverancia.
La Intervención Fonoaudiológica
63
gamos que cerrarnos en una sola línea teórica. Cada niño e incluso
cada momento terapéutico puede necesitar de las estrategias o de los
recursos terapéuticos de diferentes líneas teóricas.
Entrevista Inicial
64
rísticas de la comunicación, el lenguaje y el juego. También
recabar información del desarrollo motor y de las caracterís-
ticas del mismo.
4. Hábitos: es importante indagar sobre diferentes hábitos
como la alimentación, el sueño y control de esfínteres. Si
presentan dificultad para acomodarse a una rutina diaria,
baño, vestimenta, etc.
5. El tema a profundizar por supuesto es el desarrollo y las
características actuales de la Comunicación y el Lenguaje:
¿Cómo era la comunicación y las verbalizaciones de bebé?,
Miraba? Sonreía?, Hacía babababa mamamama papapa-
papa?. Cuando aparecieron las primeras palabras?, Cuáles
fueron sus primeras palabras?, Utiliza gestos para comuni-
carse?, Responde a su nombre?, reconoce el NO y respeta los
límites?, Logra hacerse entender?, como pide lo que quie-
re?, Se entiende lo que dice?, Comprende lo que le piden?,
Usa lenguaje mientras juega?, Que pasa si no le entienden lo
que pide?, Repite lo que le decimos?, A que le gusta jugar?
Cómo juega? Imita situaciones de la vida cotidiana?
6. Conclusión y contrato: es una síntesis de algunos aspectos
relevantes en la entrevista, en base a los cuales el terapeuta
podría sugerir alguna estrategia de intervención. Comentar
cual es el motivo de consulta y dejar bien claro los objetivos
y la modalidad de intervención durante la evaluación (hora-
rios, fechas de sesiones, cantidad de sesiones necesarias, etc).
Evaluación
66
fundamenta en que un niño pequeño pasa buena parte del tiempo
jugando e interactuando con los adultos colaborando en alguna ta-
rea de la vida cotidiana. Esta es la manera natural en la que un niño
desarrolla su lenguaje por lo que nos daría información muy valiosa
a la hora de intervenir.
Dentro de esta categoría contamos con la “Hora de Juego Lin-
güística” de Ana María Soprano (1997, descripta más adelante.
67
veces no contamos con esta posibilidad así que podemos generar
dentro del consultorio situaciones lúdicas de interacción con un
adulto o con algún hermanito.
68
Método de registro: Filmación, con autorización previa de los pa-
dres, para uso estrictamente terapéutico, la grabación, o el registro
por escrito.
Método de análisis: la evaluación a través del juego permite una
infinidad de análisis que dependerá de los conocimientos técnicos
del evaluador. Por lo que el lenguaje podrá analizarse en los diferen-
tes aspectos fonológico, morfológico, sintáctico, semántico y prag-
mático.
Rol de examinador: será animar al niño a que se comunique
oralmente (si existe código verbal) o generar actos de pedido (va
depender si el niño tiene la necesidad o no) poner en práctica otras
habilidades comunicativas gestos sonrisas, miradas, berrinches).
Devolución e Informe
Tratamiento
69
Principios Generales en la Intervención Terapéutica en niños
con TEL.
70
Principio de Prioridad a la Comunicación: Teniendo en cuenta
a Vigotsky y Bruner sobre la idea de que el lenguaje se desarrolla por
y para la comunicación, es que se intenta mantener en cada actividad
y en cada procedimiento de aprendizaje el mayor grado posible de
funcionalidad comunicativa, tal como ocurre en el desarrollo nor-
mal.
Principio de Potenciación de las Aptitudes: Teniendo en cuenta
los aportes de Borel-Maisonny que plantean que es de suma impor-
tancia poder reconocer los aspectos o las funciones que se presentan
con mejores niveles de desarrollo para potenciarlos al máximo y va-
lorar en qué medida nos pueden servir para la construcción del len-
guaje. Es característico en los niños con TEL que la memoria visual
o la expresión mímica facial suelen aparecer con valores normales o
incluso superiores a la media.
Principio de Multisensorialidad: Es muy común en los niños
con TEL que presenten dificultad en el análisis de la información
que les llega por vía auditiva, sobre todo si viene de forma secuencial.
Es por esto que se recomienda utilizar como vía de refuerzo el canal
visual y el táctil. No se debe esperar al fracaso de la vía auditivo-
verbal para la utilización de este principio. Se ha demostrado que la
introducción precoz de estas ayudas potencia el desarrollo del len-
guaje oral y que en la medida en que al niño les resulte innecesarias,
desaparecen de su repertorio.
Principio de Referencia al Desarrollo Normal del Lenguaje: Los
contenidos de los planes de tratamiento deben estar inspirados y
ordenados según la secuencia del desarrollo del lenguaje del niño
típico.
Principio de la Dinámica de Sistemas Facilitadores: Como se
habitúa hacer en el desarrollo de un niño típico, en los niños con
TEL también se deben brindar las ayudas y facilitaciones que necesi-
ta para evolucionar. Muchas veces estos niños son tildados de “vagos
para hablar” y los padres suelen recibir consejos de no dar facilidades
porque sino el niño se acostumbra a ellas y “no hablará nunca”. La
adquisición del lenguaje no es el resultado de un esfuerzo consciente
para aprender y no requiere del ejercicio de la voluntad dirigida a
esto. Es por esto que la velocidad de aprendizaje no depende de las
ganas o no que tenga de hablar bien.
71
Principio de Revisión Continua: Es necesario realizar una re-
visión de los objetivos planteados y los resultados obtenidos para
poder adecuar nuestro trabajo a cada momento de evolución.
Principio de Ajuste del Tiempo: Los niños con TEL necesitan
varios segundos para responder a una demanda, sobre todo si es ver-
bal. También se produce un enlentecimiento de la comprensión de
las consignas verbales. Es por esto que tanto en la presentación de
estímulos como en la espera a las respuestas debe ajustarse el tiempo
en función a las necesidades del niño.
72
la manipulación de material concreto y poco a poco, se busca llegar
a juegos puramente verbales. Progresivamente se le puede mostrar
cómo aplicar el lenguaje a situaciones nuevas y a funciones lingüís-
ticas más elaboradas.
Los juguetes seleccionados y las temáticas propuestas tienen que
ver directamente con la edad y los intereses del niño, actuando como
motivadores y soportes de la atención.
Durante el juego podemos… Simbolizar, Ordenar, Clasificar,
Anticipar, Evocar, Modelar acciones y ampliar vocabulario. Las mo-
tivaciones en el juego no suelen ser las mismas en todos los niños,
pero debemos respetarlas. El juego suele ser repetitivo, pobre, escaso
en situaciones simbólicas. El terapeuta es quien debe sacar provecho
de cada situación de juego que plantea el niño, siendo flexible y
creativo para enriquecer, variar y complejizar poco a poco el juego
de cada niño.
Debemos fomentar instancias de intercambio mientras jugamos
tratando de lograr un lenguaje funcional a la situación lúdica plan-
teada, con diferentes estrategias:
– El niño habla y nosotros contestamos.
– Nosotros hablamos y el niño nos contesta.
Existen numerosos Recursos Didácticos para estimular el len-
guaje durante el juego. A continuación se mencionan algunos referi-
dos por Adoracion Juarez Sanchez y Marc Monfort (2001).
En niños con Nulo o Escaso Lenguaje oral se utilizan los si-
guientes recursos:
– Autoconversación: el adulto comenta en voz alta lo que
hace o piensa mientras se desarrolla el juego. Va narrando
las situaciones que plantea en el juego, utilizando un len-
guaje simple, cargado de prosodia y gestos.
– Habla paralela: el adulto va comentando en voz alta lo
que hace el niño, interpretando posibles intenciones, des-
cribiendo los objetos que usa en el juego. También se utiliza
un lenguaje sencillo, con frases cortas y mucha expresividad.
73
– Denominación de objetos mientras jugamos.
– Realización de órdenes simples durante la situación de
juego.
Con estas actividades favorecemos la incorporación de vocabu-
lario, la comprensión del lenguaje oral y la planificación de la acción.
– Realizar preguntas cuyas respuestas sean “SÍ” ó “NO”.
– Realizar preguntas dando 2 o 3 alternativas.
– Preguntas cuya respuesta sea una sola palabra.
– Preguntas cuya respuesta sea una frase simple o cada vez
más compleja.
Dentro de las opciones de expresión podemos brindar durante
el juego las siguientes opciones:
– Modelo correcto de expresión (de manera inmediata a la
expresión del niño)
– Expresiones de puesta en duda (este es blanco o negro?)
– Expresiones con respuesta falsa (permitimos la emisión
correcta por parte del niño)
– Proporcionar recurso no verbal, mediante estrategias de
Comunicación Aumentativa.
Las canciones infantiles, los libros de cuentos, los videos, las
fotos, y todo lo que sea de interés del niño es un muy buen recurso
para estimular el lenguaje y la comunicación.
En cuanto a los programas familiares, se plantea la necesidad im-
periosa de informar y formar a los padres para que todo lo trabajado
en las sesiones pueda ser reforzado y facilitado en contextos comu-
nicativos donde el niño pasa la mayor parte del día. Es de suma im-
portancia pautar entrevistas periódicas con los padres para lograr este
feedback con todos los actores en esta instancia de la intervención.
74
partirlos con los padres. De esta manera podremos lograr una gene-
ralización exitosa del recurso y evitaremos numerosas instancias de
frustración tanto del niño como de la familia.
Nivel de Re-Estructuración
El Nivel de Reestructuración se basa en que los niños con TEL
presentan alterados ciertos procesos de in-put y de out-put. Por esto
se deben introducir durante la interacción verbal, recursos aumen-
tativos de comunicación (no verbales) por parte de los adultos, aña-
diendo información visual, táctil o motriz, al componente acústico
del lenguaje. Por otro lado, el niño podrá utilizar estos mismos re-
cursos aumentativos para mejorar el rendimiento de su expresión.
Puede utilizar recursos gestuales o gráficos (señas, gestos, fotos, pic-
togramas, etc).
Comunicación Aumentativa
75
como todas aquellas opciones, sistemas o estrategias que se pueden
utilizar para facilitar la comunicación de toda persona que tiene di-
ficultades graves para la ejecución del habla. Torres Montreal 2001.
Para la Comunicación Aumentativa se utilizan diversos SISTE-
MAS DE COMUNICACIÓN ALTERNATIVA/AUMENTATIVA
que se definen como un conjunto organizado de elementos no-vo-
cales para comunicar, que no surgen espontáneamente, sino que se
adquieren mediante un aprendizaje formal. Estos sistemas permiten
representar y comunicar funcionalmente, modificando el entorno de
manera espontánea y generalizable. (Torres Montreal 2001)
“Los Sistemas Alternativos de Comunicación son instrumen-
tos de intervención logopédica/educativa destinado a personas con
alteraciones diversas de la comunicación y/o del lenguaje, y cuyo
objetivo es la enseñanza, mediante procedimientos específicos de
instrucción, de un conjunto estructurado de códigos no vocales, ne-
cesitados o no de soporte físico, los cuales (…) permiten funciones
de representación y sirven para llevar a cabo actos de comunicación
funcional, espontánea y generalizable”. (Tamarit, 1989).
76
– Organización de los contenidos escolares realizando ade-
cuaciones curriculares de acceso mediante recursos de CA.
77
Tienen la ventaja de ser más estables y facilitan el procesamien-
to de la información y comunicación. Requieren menos esfuerzo
cognitivo y menores habilidades motrices. Además suelen ser más
sencillos y comprensibles.
Para alumnos con graves problemas motrices puede suponer
una respuesta comunicativa, puesto que hay muchísimas adaptacio-
nes para que el alumno pueda señalar (con la cabeza, con los pies,
aprovechando cualquier resto motor de alguna otra parte de cuerpo
etc.).
El principal problema es que el usuario siempre ha de ir con su
ayuda para poder comunicarse, ante lo cual habrá momentos del día
donde no se le posibilite la comunicación si no cuenta con su sopor-
te o no dispone de los objetos o imágenes.
El proceso comunicativo se hace más lento.
Requieren cierta atención y habilidades de discriminación vi-
sual.
Exigen menos atención del interlocutor, pues al señalar el alum-
no, el adulto dispone de mayor tiempo para recibir el mensaje.
Son más sencillos para las demás personas, ya que suelen llevar
salida de voz que traduce los mensajes, o bien las letras correspon-
dientes al pictograma seleccionado, ante lo cual con unas mínimas
nociones acerca del sistema se puede conseguir una comunicación
fluida.
Ej: SPC (Sistema Pictográfico de Comunicación), PECS,
BLISS, etc
Los SCA sin apoyo, utilizan la expresión facial y corporal y tienen
la ventaja de ser más manejables, dinámicos, autónomos y económi-
cos que los SCA con apoyo. Pero tienen la desventaja que desapa-
recen en el tiempo, igual que el habla, y por lo tanto requieren ma-
yores capacidades cognitivas, sobre todo en memoria a corto plazo,
como ocurre con los diferentes sistemas manual y gestual.
No precisan de unos niveles cognitivos previos en algunos de
los Sistema sin Ayuda, pues por su metodología de enseñanza se
adecuan a la necesidad del usuario.
Se pueden iniciar desde edades muy tempranas.
Son más accesibles, ya que la persona siempre lleva las manos
consigo para poder signar, lo cual facilita la comunicación en cual-
quier contexto y situación.
78
Se requiere que la persona que signa disponga de alguna motri-
cidad para realizar los
Signos, (aunque siempre los signos se pueden adaptar a las posi-
bilidades motrices del usuario).
El proceso comunicativo puede ser bastante rápido.
Requieren mucha atención por parte del interlocutor, pues no
quedan escritos ni gravados sino representados en el espacio.
Exigen del interlocutor el conocimiento de los signos, con lo
cual en ocasiones la Comunicación no se puede generalizar a muchas
personas si no hay una sensibilización de las personas del entorno
cercano al niño.
Ej: Dactilología, Lengua de Signos, Bimodal, Comunicación
Total, Palabra Complementada.
Resaltar que los Sistemas son un medio para la comunicación,
pero no un fin en sí mismos. Lo importante es que el usuario adquie-
ra un repertorio de destrezas que le posibiliten interaccionar con su
entorno. De esta premisa se deriva la posibilidad de que se adapten
los sistemas, se combinen con otros o se individualizan en función
de las necesidades de cada usuario.
En definitiva lo que nos interesa, sea un método con ayuda o sin
ella, es que el usuario consiga una comunicación funcional, espon-
tánea y generalizable.
79
Selección de un SCA
Enseñanza de un SCA
80
1. Asociar el signo seleccionado (objeto, foto, pictograma, ges-
to, signo manual), al significado.
2. Seleccionar la función comunicativa a trabajar. Entrenar
una por vez. (pedir, elegir, informar). Generalmente se ini-
cia con el pedido con uno o dos signos relacionados con
preferencias del usuario. Luego se va complejizando tanto
en cantidad de signos como en variedad de funciones.
3. Modelar y entrenar la conducta comunicativa mediada por
el signo seleccionado (señalado, intercambio, etc).
4. Utilizar siempre un refuerzo positivo.
5. Generalizar el uso a diferentes contextos.
6. Instruir a diferentes interlocutores.
7. Utilizar soportes que se adapten a cada contexto.
Este sistema fue diseñado para ser usado en niños de edad pre-
escolar con autismo, desórdenes socio- comunicativos que no desa-
rrollan un lenguaje expresivo y comprensivo funcional o socialmente
aceptable. Esto quiere decir niños que no hablan en absoluto o lo
hacen solamente de manera auto estimulatoria, o con síntomas lin-
güísticos ecológicos.
Este sistema en primer momento fue utilizado en niños de 18
meses, por lo que en la actualidad ha sido modificado y se utiliza con
individuos de todas las edades (incluyendo personas adultas) con
amplios desórdenes comunicativos.
El sistema de comunicación por intercambio de imágenes
(PECS) fue desarrollado por el Delaware Autistic Program, en res-
puesta a las dificultades que se experimentaron por muchos años, al
probar con una variedad de programas de entrenamiento de comu-
nicación en alumnos con autismo.
Este sistema proporciona a los niños muy pequeños un medio
de comunicación dentro de un contexto social.
A los niños que utilizan el PECS se les enseña a aproximarse y
entregar la figura del ítem deseado a la otra parte involucrada en la
comunicación. Haciéndolo de esta manera el niño inicia un acto co-
municativo por un resultado concreto dentro de un contexto social.
81
PECS empieza con la enseñanza de habilidades comunicativas
funcionales para el niño con déficit socio comunicativo. Enseña una
comunicación [Link] importante que el niño aprenda desde
el comienzo del entrenamiento a iniciar intercambios comunicati-
vos. Este cambio es logrado mediante la utilización de estrategias
específicas diseñadas para limitar y controlar la cantidad y tipo de
instigación o ayuda que se emplea. (The Picture Exchange commu-
nication System Training Manual PECS Spanish Edition).
Enseñanza de PECS
82
Tenga en cuenta para la selección de los ítems, ya sea la edad de
los niños y los intereses que presente.
Fases de PECS
El PECS consta de 6 etapas de instrucción, siendo estas enseña-
das consecutivamente, una vez que el niño tenga consolidada la fase
anterior es enseñada la fase siguiente:
83
Deben ser enseñadas una variedad de figuras, presentadas de
una por vez..
Se debe usar la guía física para enseñar al alumno a retirar la
figura.
Es importante en esta etapa que el alumno no escuche un NO o
NO TENGO EN ESTE MOMENTO ya que es una etapa de apren-
dizaje y el mismo debe ser siempre exitoso. En esta fase el alumno
debe ir y encontrar las figuras que ya fueron enseñadas.
Se sugiere preparar tableros de comunicación empleando car-
petas pequeñas de entre 2 y 3 argollas, cuadernillos, tableros peque-
ños y firmes, ya que este material podrá el alumno manipularlo sin
asistencia de otra persona, teniendo siempre presente que alumno
beneficiario del mismo, no presente perturbaciones motrices que le
impiden realizarlo.
84
Fase IV Estructura de la Frase.
Ambiente de entrenamiento: debemos tener el tablero de comu-
nicación, con varias figuras disponibles en el, una “tarjeta porta fra-
se” que puede ser fijada con velcro en el tablero de comunicación y a
la cual se pueden adherir figuras, una figura “ yo quiero “ y objetos /
actividades reforzantes. en vista a que el alumno está incrementando
su vocabulario , las figuras en el tablero de comunicación pueden es-
tar dispuestas en categorías generales para una recuperación más fácil
El objetivo final: es que el alumno solicita ítems que están pre-
sentes y otros que pueden no estar, empleando una frase con pala-
bras múltiples,escogiendo un símbolo o figura de “ yo quiero “, po-
niéndolo sobre una tarjeta porta frase del tablero de comunicación.
para el final de esta fase el alumno tiene generalmente de 20 a 50
figuras en el tablero de comunicación y se estaría comunicando con
una amplia variedad de personas.
Se debe continuar las verificaciones periódicas de correspondencia.
Con la tarjeta porta frase ubicada del lado izquierdo del tablero
de comunicación “ yo quiero “ se le va añadiendo una nueva habi-
lidad por vez para que el alumno no confunda cual es la acción a
realizar y este procedimiento no se automatice.
Se debe comenzar a crear oportunidades, para que el alumno
pida ítems/actividades que no estén a la vista, con el tiempo el alum-
no comenzará a pedir ítems que saben están disponibles pero que no
están a la vista.
No debe preocuparse si en primera instancia el alumno pone en
orden la figura porta frase “ Yo quiero “ y el sustantivo debe ser ayu-
dado masivamente y luego ir desvaneciendo la ayuda. si persiste en
el tiempo la dificultad debe ser codificada la tarjeta “Yo quiero” con
algún color determinado para que pueda identificarla rápidamente.
Fase V Respondiendo a “ ¿Qué deseas?”
Ambiente de entrenamiento: en el tablero de comunicación la fi-
gura “ yo quiero “ y las figuras de los ítems deben estar disponibles.
También deben estar disponibles varios ítems reforzantes; pero que
sean inaccesibles.
El objetivo final: el alumno puede pedir en forma espontánea
una variedad de ítems y contestar a la pregunta ¿ que deseas ?
En esta etapa es importante continuar reforzando verbal y tan-
giblemente cada respuesta correcta.
85
Debe ser usada la instigación demorada para el entrenamiento
durante esta fase. El alumno debe aprender a “ganar” a la instigación.
Una vez que el alumno pueda ganar constantemente a la insti-
gación, combine sistemáticamente las oportunidades para pedir en
forma espontánea y responder a la pregunta ¿que deseas? el alumno
debe hacer ambas cosas sin instigación.
Es necesario de por lo menos crear 20 oportunidades por día
para que el alumno pueda hacer su pedido durante las actividades
funcionales.
En esta fase muchos niños ya están haciendo contacto ocular
mientras entregan la figura a su entrenador. Si el niño no está hacien-
do contacto ocular, la siguiente secuencia de entrenamiento resultará
más eficaz.
Es importante estimular el pedido espontáneo por parte del
alumno usuario ¡no olvidar!
86
Una vez que el alumno haya aprendido debe empezar a realizar-
se las tres preguntas simultáneamente dándole la opción para que
pueda elegir y responder.
Aquí el alumno está aprendiendo a comentar una pregunta por
lo que no es conveniente usar ítems altamente reforzantes, esto es
importante realizarlo ya que el niño debe aprender la diferencia en-
tre pedir y comentar.
87
Los símbolos se presentan en tres tamaños: 8 x 8, 5 x 5, y 2,5 x
2,5 cm. Estos tamaños están acomodados a las plantillas con celdas
que ofrece el material del sistema para la confección de paneles de
comunicación, aunque siempre se recomienda adaptar el tamaño a
la necesidad del usuario.
Teniendo en cuenta que la característica principal de este sis-
tema es la gran representatividad de los dibujos, es decir su gran
parecido con los objetos que representa (pictogramas), nos vamos a
encontrar con que la mayoría forman parte de este grupo, lo que no
quita que con el desarrollo del sistema se haya completado, el reper-
torio con símbolos de otra índole.
Código de colores para designar campo semántico.
Rosana Meyer recomienda colorear el fondo de cada símbolo,
o fotocopiar el signo en papel de color, en función de la categoría
gramatical de cada pictografía.
Para unificar las consignas y facilitar el uso de símbolos de di-
ferentes sistemas en el mismo panel de un usuario, sigue el mismo
código de color promovido por el sistema Bliss.
88
Ejemplos de signos del SPC, disponibles en la WEB como SPC
Índice Temático
89
Sistema BLISS
90
usuario de este sistema ha de saber comprender que una representa-
ción simbólica visual, puede servir como señal comunicativa.
Discriminación visual: de forma tamaño y orientación.
Buena comprensión auditiva y visual.
Capacidad para seleccionar e indicar el símbolo elegido.
91
Tableros de comunicación
Los símbolos se van agrupando en un tablero de comunicación con
un orden que favorezca el desarrollo de una buena estructuración
sintáctica. Este tablero es el que el usuario llevará siempre para co-
municarse y que se irá ampliando en función de sus nuevos apren-
dizajes.
92
al uso simultáneo de signos y palabras y a las técnicas de enseñanza
que tienen que ver con su producción.
El objetivo de este programa es ayudar a alumnos no verbales a uti-
lizar el lenguaje tan libre y creativamente posible.
El programa de área signada favorece el lenguaje espontáneo de sig-
nos, después el habla signada espontánea, y finalmente el lenguaje
verbal espontáneo. Se sigue una secuencia de desarrollo, más o me-
nos semejante al desarrollo lingüístico de los niños normales.
Este programa resulta adecuado para niños retrasados profundos,
retrasados severos, retrasados educables, autistas, trastornos emocio-
nales, retrasos del lenguaje moderados y severos, retrasos del desa-
rrollo de preescolares, alumnos afásicos no verbales. Dependiendo
de la capacidad del alumno, de la intensidad de la instrucción y del
contexto, puede usarse el programa durante dos a seis años del cu-
rrículo lingüístico.
El objetivo de la enseñanza del habla signada es el lenguaje hablado
espontáneo, el habla signada espontánea o el lenguaje espontáneo
de signos.
El programa especifica técnicas de enseñanza, contenido de las lec-
ciones, y estructura secuencial. Al principio del entrenamiento se
enseña a los alumnos el lenguaje signado, y la imitación verbal (ha-
blan) como habilidades independientes, y después gradualmente
aprenden a utilizar su lenguaje signado espontáneamente. Habrán
aprendido la espontaneidad cuando signen sin la ayuda de otros, sig-
nen en situaciones nuevas, signen excéntricamente hacia sí mismos,
signen expresiones o palabras completamente originales o nuevas, y
aprendan incidentalmente nuevos signos. Estos alumnos como los
normales piden espontáneamente objetos y actividades con signos,
describen aspectos de su mundo, inician interacciones sociales, y
ocasionalmente siguen una conversación, hacen preguntas y utilizan
signos en juego simbólico. (Schaeffer, 1978)
Después de varios meses de signar espontáneamente, muchos alum-
nos, comienzan por sí mismo añadir aproximaciones verbales a sus
signos.
Entonces se les enseña a signar y hablar simultáneamente (esto es a
usar el habla signada). En un periodo de meses, la espontaneidad de
sus signos cambia y llega tanto a ser parte de su habla, que empiezan
ocasionalmente a hablar sin signar.
93
En este punto sus profesores comienzan la enseñanza del habla sin
signado y los alumnos continúan por sí mismo, ampliando y refi-
nando su lenguaje verbal.
En el programa de Habla signada el orden en que se enseñan las
funciones lingüísticas son:
1. Expresión de deseos (petición de objetos y actividades).
2. Referencial (etiquetado, dar nombre, describir).
3. Conceptos de personas (utilizando los nombres de la gente,
expresando emociones, usando discursos directos).
4. Pregunta o petición de información (preguntar y contestar
preguntas relacionadas con la búsqueda).
5. abstracción (aprendizaje de pronombres, valores de verdad
si – no lectura y habilidades numéricas.
Componentes de un signo
Los tres componentes de un signo son posición, configuración o
forma de la mano y movimiento final.
La enseñanza del signo inicial, debe ser realizada a través del moldea-
miento, para ello se deben agarrar las manos del alumno y formar
con ellas completamente el signo. Se debe enseñar a signar con su
mano dominante.
Lengua de signos
94
La lengua de signos es una alternativa por su extensión y rango a la
lengua oral.
La lengua de signos es un sistema simbólico, signado manual. Los
signos manuales son unidades léxicas de carácter logográfico, que
puedan agruparse en tres categorías:
1. signos deícticos: se caracterizan por Señalar aquello que de-
sean, y hacen referencia al discurso.
2. signos representativos: se centran en la mímica natural, para
comunicar cuando el conocimiento de la lengua es escaso, o
se quiere representar el uso de objetos, acciones, etc.
3. signos arbitrarios: son signos simbólicos, aunque en su ori-
gen fueran icónicos o miméticos, hay que aprenderlos
95
de Comunicación de Personas con Discapacidades Severas. Uno de
estos derechos menciona que la persona con dificultades severas en
la Comunicación debe disponer del equipamiento necesario para su
comunicación.
Las TIC (Tecnologías de Información y Comunicación) dieron la
posibilidad a las personas con discapacidad de acceder al uso de in-
ternet.
En la terapia fonoaudiológica de los Trastornos de la Comunicación
y el Lenguaje se utilizan Softwares y Aplicaciones con diversos ob-
jetivos:
– Como soporte de Comunicación Aumentativa.
– Como refuerzo en el logro de diferentes habilidades rela-
cionadas con la comprensión y expresión del lenguaje, con
la lectura y la escritura y con las habilidades sociales.
– Fomentar el logro de hábitos de la vida diaria.
– Rampas Digitales que permiten o facilitan el uso de apli-
caciones informáticas.
Softwares de accesibilidad.
– Barrido
– Lectores- nvda
– Headmouse
– Reconocimiento de voz
– Soplo
– Magnificador.
96
En el mercado están disponibles softwares y aplicaciones de Comu-
nicación Aumentativa, gratuitos o con costo, que facilitan la comu-
nicación. Teniendo en cuenta que la CA es una estrategia o recurso
individualizado, debemos editar cada una de estas aplicaciones o
softwares a las necesidades del usuario en sus diferentes contextos,
de lo contrario no le será de utilidad. La elección de uso de un dispo-
sitivo electrónico para CA, debe seguir los mismos pasos de selección
y enseñanza que cualquier otro SCA.
97
Referencias bibliográficas
98
CAPÍTULO V
Desarrollo y alteraciones de la fluidez
La fluidez
99
una emisión con Continuidad del mensaje, que pueda surgir una
palabra detrás de la otra. Estos tres parámetros deben darse sin nin-
gún tipo de esfuerzo, ni muscular, ni mental, a lo que Starkweather
agrega el componente Facilidad.
En pocas palabras, hablar con fluidez nos remite a hablar con
comodidad. La interrupción o el esfuerzo en el habla lleva a la per-
sona a enfrentarse en cada situación comunicativa a momentos de
incomodidad.
Durante el desarrollo del lenguaje es muy frecuente que aparez-
can algunas interrupciones o discontinuidades en el flujo de la frase,
llamadas Disfluencias Típicas, las cuales cumplen la función de pla-
nificación y ejecución. Los niños las utilizan para reforzar lo apren-
dido, ya sea, repitiendo una palabra o una sílaba para recordar su
significado o buscando la precisión en su articulación, es un recurso
para evocar palabras, ordenar el pensamiento, tienen que ver con un
momento donde el vocabulario se amplía de manera numerosa y se
complejizan las reglas sintácticas.
Sin embargo, esta situación que se presenta en el 80% de los
niños en edad de adquisición del lenguaje (2 a 4 años), se produce
sin ningún tipo de toma de conciencia y sin ningún esfuerzo, no
generando incomodidad en las emisiones.
Su remisión es espontánea y se manifiestan durante no más de
2 (dos) meses.
Teniendo en cuenta que el lenguaje no es perfecto y que la flui-
dez es una función inestable, en la mayoría de los casos, las Disfluen-
cias típicas suelen ser imperceptibles hasta para el oyente de edad
adulta.
Diagnósticos diferenciales
100
En cualquier caso, el diagnóstico se basa en la observación clí-
nica y cuestionarios que revelen la historia familiar y la historia vital
del paciente.
Generalmente, el diagnóstico de tartamudez no es un desafío
para el profesional, cuando, quien consulta es una persona que lleva
tartamudeando toda su vida; o cuando los padres consultan por su
hijo, y teniendo también un familiar que presenta los mismos signos.
Es allí donde se agudiza la tarea clínica del profesional confirmando
el diagnóstico de tartamudez (Onslow, 2017) y fundamentalmente
aclarando la naturaleza de este desorden.
Tartamudez
101
“bloqueos” del flujo de aire o del sonido durante el habla (fonemas).
Las personas que tartamudean generalmente reaccionan a sus
repeticiones, prolongaciones o bloqueos tratando de forzar la salida
de las palabras o usando sonidos adicionales, palabras o movimientos
en sus esfuerzos para «despegarse» o para evitar trabarse.
Van Riper (1971, 1982) utiliza el término “comportamientos
primarios”, para describir los comportamientos básicos del habla
de la tartamudez: repeticiones, prolongaciones y bloqueos. Estos
comportamientos son completamente involuntarios para las perso-
nas que tartamudean, como si estuvieran fuera de su control. Se
diferencian de los “comportamientos secundarios” que una persona
que tartamudea adquiere, debido a las reacciones aprendidas de los
comportamientos básicos.
Aunque la cantidad y el tipo de tartamudez difieren para cada
individuo, las siguientes características son más habituales: Repeti-
ción de palabras completas; repetición de sílabas individuales; repe-
tición de sonidos (fonemas); prolongación de los sonidos; bloqueo
de sonidos; tensión facial en los músculos alrededor de los ojos,
nariz, labios o cuello. Pueden ocurrir movimientos adicionales del
cuerpo a medida que el niño o la persona intenta “empujar” la pala-
bra; y el patrón respiratorio interrumpido.
Una característica común de la tartamudez temprana es su apa-
rente imprevisibilidad y variabilidad. La tartamudez de un niño
puede variar de un día a otro y de una situación a otra, y está in-
fluenciado por una serie de factores diferentes, incluido el idioma del
niño (Weiss y Zebrowski, 2000), el contexto en el que está hablando
(Yaruss, 1997), el estilo de interacción de la persona con la que está
hablando (Guitar et al, 1992: Guitar & Marchinkoski, 2001), así
como también cómo se siente el niño en ese momento. Las fases de
la tartamudez suelen estar interpuestas por períodos de fluidez, que
pueden durar semanas y, a menudo, es difícil identificar las razones
de estas fluctuaciones.
La mayoría de los momentos de tartamudez comienzan en la
primera infancia, generalmente aparecen entre los 2 (dos) y 4 (cua-
tro) años de edad, coincidiendo con un período de rápida expansión
de las habilidades del habla y el lenguaje (Yairi y Ambrose, 2005). El
inicio de la tartamudez suele ser gradual, pero en los casos en que se
notificó un inicio repentino, Yairi y Ambrose (1992a) encontraron
que era más probable una tartamudez severa.
102
La tartamudez generalmente surge en un momento de rápido
desarrollo del habla y el lenguaje, y numerosos estudios de investi-
gación han intentado establecer una relación entre los dos. Algu-
nos niños comienzan a tartamudear tan pronto como comienzan
a vincular palabras. Sin embargo, puede aparecer hasta los 11 años,
es lo menos frecuente, pero se consta de sujetos que comienzan a
tartamudear entre los 6 y 11 años.
Etiología
103
herencia y el medio ambiente es algo que comúnmente encontramos
en distintas alteraciones. Esto explicaría el momento de aparición, si
pensamos en que una persona tiene la predisposición/base genética a
desarrollar una determinada dificultad y surge alguna situación que
la dispara, es justo el momento de aparición y en algunos casos, será
el medio el que determine la persistencia de la misma.
Existe un consenso general entre los expertos de que muchos
factores son influyentes tanto en el inicio como en el desarrollo de
la tartamudez.
El modelo multifactorial (Michael Palin Center) intenta inte-
grar la investigación actual y la experiencia clínica. Tienen una vi-
sión que predisponen fisiológica y lingüística (habla y del lenguaje)
factores pueden ser importantes en la aparición de la tartamudez, y
es la interacción de estos con los aspectos psicológicos y ambientales
que contribuyen a la gravedad y la persistencia de la enfermedad, así
como el impacto que tiene sobre un niño y su familia. Para cada
niño habrá una combinación individual de factores que contribuyen
a su vulnerabilidad a la tartamudez y al pronóstico probable.
104
Factores neurológicos
105
te las tareas vocales y manuales (Bishop et al, 1991) y dificultad para
estabilizar y controlar los movimientos laríngeos, incluso durante el
habla perceptualmente fluida (Couture et al, 1986).
Hasta ahora, la investigación no ha podido identificar diferen-
cias consistentes en las habilidades lingüísticas generales de los ni-
ños que tartamudean en comparación con los sujetos control fluidos
(ver Bernstein Ratner 1997a; Nippold, 1990). Algunos estudios
han sugerido que los niños que tartamudean tienen menos desarro-
lladas las habilidades de lenguaje en comparación con los niños que
no tartamudean (Anderson y Conture, 2000; Byrd y Cooper, 1989;
Ratner y Silverman, 2000; Ryan, 1992; Silverman y Ratner, 2002),
aunque los niños que tartamudean todavía se encuentran dentro del
rango normal. Esto ha llevado a sugerencias de que los niños que
tartamudean no presentan diferencias significativas en la capacidad
lingüística en el lenguaje o en el trastorno clínicamente significati-
vo, pero sí sutiles, “subclínicas” (ver Ratner y Silverman, 2000; Sil-
verman y Ratner, 2002). Otros estudios no informaron diferencias
entre las habilidades lingüísticas de niños que tartamudean y los que
no (Howell et al, 2003; Klothet al, 1995a, 1998, 1999) o sugieren
que los niños que tartamudean pueden tener habilidades por encima
del promedio en comparación con los que no (Rommel et al, 1999;
Watkins et al, 1999).
Por otro lado, están surgiendo algunos datos que sugieren que es
más probable que los niños que tartamudean muestran discrepancias
o desajustes entre los dominios lingüísticos y entre ellos en compa-
ración con los que no (Anderson y Conture, 2000, Anderson et al,
2005; Bernstein Ratner, 1997b). Anderson et al (2005) se refieren a
estas discrepancias o desajustes como “disociaciones”. Evaluaron el
lenguaje expresivo y receptivo y las habilidades fonológicas de los ni-
ños que tartamudean y los sujetos con control fluido, y encontraron
que los niños que tartamudean tienen tres veces más probabilidades
de exhibir disociaciones en el dominio del habla y del lenguaje
que sus compañeros con fluidez. Los autores (2005) concluyen que
“es el intento del niño por reconciliar o manejar estas disociaciones
en el habla y el lenguaje lo que contribuye a las interrupciones en
su producción del habla y el lenguaje, que en combinación con una
predisposición genética a la tartamudez, da como resultado la apari-
ción de tartamudez persistente”.
106
Género
107
Severidad de la Tartamudez:
108
Taquilalia: Alteración de la fluidez que se manifiesta por una ex-
cesiva velocidad en el habla, lo que puede desencadenar en poca in-
teligibilidad del discurso. No hay alteraciones en el lenguaje. Quien
lo padece no toma conciencia de la dificultad, puede presentarse
aislado o acompañar a la Tartamudez.
109
clínica que se pueden aplicar para la investigación y la práctica clínica.
Su función es favorecer la toma de la mejor decisión sobre lo que
necesita cada persona, integrando los dos puntos que proporciona-
rán el mejor resultado: experiencia clínica individual e investigación
sistemática de los casos. Así como las preferencias y valores de los
clientes.
La PBE intenta aumentar la calidad de la evidencia disponible
para respaldar la toma de decisiones clínicas en trastornos de la co-
municación, y para la credibilidad del campo en general. Se basa en
estudios científicos que proporcionan una base más sólida para la
toma de decisiones clínicas que las opiniones o creencias de las au-
toridades expertas. Exige estudios rigurosos y sistemáticos diseñados
para responder preguntas sobre la toma de decisiones clínicas en un
momento dado, junto con un reconocimiento explícito de que estas
respuestas deberán actualizarse de forma rutinaria y frecuente a me-
dida que haya nuevas pruebas disponibles. Es realmente importante
que la evidencia sea precisa, no puede simplemente informar que es
improbable que haya ocurrido una diferencia por casualidad.
110
Evaluación de la Tartamudez
111
Evaluación de sentimientos, pensamientos y actitudes en relación al
habla:
112
para determinar una decisión clínica.
En los trastornos de la comunicación, si bien se fundamentan en la
base científica, es muy importante tener en cuenta la situación de
cada persona. Para ello el profesional debe generar empatía y soporte
emocional con su paciente, tener la habilidad de escuchar y el con-
vencimiento clínico de que la intervención que le provee será la más
beneficiosa para el paciente.
Los diferentes enfoques se dividen en dos corrientes, son alternativas
diferentes que de acuerdo a las necesidades del paciente o su familia,
conviene determinar cuál se elegirá. No se estila la combinación de
las terapias. Las tres presentadas son prácticas con evidencia cientí-
fica.
Los tratamientos que se basan en el modelo multifactorial en ni-
ños son dos: Modelo de Demandas y Capacidades (Restart-DCM
Treatment: Rotterdam Evaluation Study of Stuttering Therapy- De-
mands and Capacities Model, The Netherlands) y Palin PCI (Palin
parent-child interaction therapy, London, UK).
Ambos son enfoques europeos, desarrollados y llevados a cabo ac-
tualmente.
DCM: Es un modelo de tratamiento basado en las demandas y ca-
pacidades (Starkweather, 1979; Peters, 1998), el cual fundamenta
que la predisposición a tartamudear (genética) y las demandas en
exceso o aumento impuestas por el medio (interacción padre/hijo),
condicionan la habilidad del niño para sostener su fluidez. Debido a
esto, apunta principalmente a modificar el estilo comunicativo fami-
liar, a veces, los padres solo reciben indicaciones, por ejemplo, cómo
hablar con su hijo más lentamente y utilizando oraciones cortas; la
manera de hacerle preguntas al niño. En otros casos, el fonoaudió-
logo además de sugerir cambios, puede entrenar a los padres para
modificar las demandas comunicativas. El objetivo puede estar solo
en reducir la demanda y las expectativas, sin embargo, en otros casos
también se trabaja para aumentar las capacidades del niño.
El enfoque Restart-DCM Treatment desarrolló un manual, descri-
biendo los pasos del tratamiento, basándose en los principios de
DCM.
Palin PCI (Palin parent-child interaction therapy, London, UK): Es un
enfoque que integra los distintos aspectos de la tartamudez, predis-
posición genética, fisiológica, lingüística, desarrollo y crecimiento
113
del niño, teniendo en cuenta la interacción con el medio ambiente,
contemplando que la combinación única de todas las variables pre-
dispone al comienzo y desarrollo de la tartamudez.
Apunta principalmente a las habilidades que tiene el niño, apoyán-
dose en ellas para facilitar el desarrollo de su fluidez, y las situaciones
que favorecen a la fluidez.
Lidcombe Program: es un programa de tratamiento creado por Mark
Onslow en Australian Stuttering Research Centre.
LP es un tratamiento conductual que busca como principal objetivo
que el niño deje de tartamudear, sin realizar ninguna modificación
en el estilo comunicativo familiar.
El terapeuta entrena a los padres, eligiendo a uno de ellos para que
sea el responsable de dirigir los momentos en que será llevado a cabo.
Sin embargo, a pesar de ser una terapia bastante simple, es impor-
tante realizar las adaptaciones necesarias para que funcione con cada
paciente, y asegurarse que los padres lo están realizando de manera
adecuada, cuestión fundamental para obtener un resultado exitoso.
114
Una propuesta muy interesante que favorece la aceptación y la com-
prensión de la dificultad son los grupos de ayuda mutua (GAM).
No es simple para una persona que padece este trastorno, desde que
recuerda que comenzó a hablar, lidiar diariamente en situaciones
comunicativas, desde las más simples hasta las más complejas.
Esto le brindará la posibilidad de entender y “amigarse” con su Tar-
tamudez.
En cuanto al control motor del habla, hay dos orientaciones que
serán decididas de acuerdo a la elección y tipo de tartamudez del
paciente.
La primera, Fluency Shaping apunta a aumentar la fluidez y anti-
cipar los momentos de tartamudez. Son técnicas que requieren de
entrenamiento y tienen durabilidad limitada. Se utilizan los cambios
de velocidad, uso de pausas, vocalización continua, inicios suaves,
prolongación de los sonidos, propiocepción.
La segunda, intenta modificar los momentos de tartamudez. Integra
la de sensibilización y la resolución en el momento en que la persona
se está trabando, por medio de procedimientos facilitadores para el
habla.
Conclusiones:
115
Los cerebros de las personas que tartamudean parecen menos efi-
cientes para brindar todos los elementos simultáneamente del len-
guaje oral (palabras, oraciones) justo a tiempo y con una velocidad
adecuada o rápida.
La intervención temprana y adecuada logra restablecer la función
de la fluidez entre un 80 y 90% de los casos, evitando la cronicidad
de la tartamudez. Sin embargo, si no llegara a lograrse el resultado
esperado, o la consulta no es realizada a tiempo, existen tratamientos
específicos para todas las edades. Los cuales requieren de formación
constante y responsable por parte del terapeuta.
El profesional que se dedique a trabajar con este desorden debe de-
sarrollar principalmente la habilidad de escuchar y limitar su propia
producción de lenguaje.
116
Referencias Bibliográficas:
117
CAPÍTULO VI
Trastorno del aprendizaje. Dislexia
La Lectura:
119
PROCESOS FONOLÓGICOS
RECONOCIMIENTO
PALABRA
PROCESOS LEXICALES
LECTURA
PROCESOS SINTÁCTICOS
COMPRENSIÓN LECTORA
PROCESOS SEMÁNTICOS
Cabe destacar que, además, hay otros factores importantes que in-
fluyen sobre el reconocimiento de palabras, que son:
– “la frecuencia de aparición o uso de las palabras”,
– la “longitud de la palabra” (es más fácil leer palabras bisílabas
que de muchas sílabas: Ejemplo: “Puma” - “espumadera”),
– “la estructura silábica” (es más fácil leer sílabas directas
CA-MA y sílabas simples, que leer sílabas inversas AC-
AM y complejas o sinfones.
120
MECANISMOS DE LA LECTURA PARA EL RECONOCIMIENTO DE PALABRA
La Comprensión Lectora:
– Es la que nos permite alcanzar una representación cohe-
rente e integrada del contenido de un texto.
– Es un proceso muy complejo producto de transacciones
entre el lector y el texto.
– Es un “proceso simultáneo de extracción y construcción
del significado a través de la interacción e implicación con
el lenguaje escrito”.
– Implica “un conjunto de subhabilidades u operaciones cog-
nitivas” donde el lector atraviesa una serie de procesos y fases
que se producen mediante un procesamiento en paralelo.
121
Para lograr la comprensión lectora, se llevan a cabo procesos sintácti-
cos y procesos semánticos.
Ejemplo:
-No. ¡Quiero irme de aquí! Significa que digo que no y grito que
quiero irme de aquí.
-No quiero irme de aquí. Significa que no quiero irme de aquí.
Las palabras de las dos frases son exactamente las mismas, pero
los signos de puntuación provocan cambios en su significado.
122
Procesos Semánticos: se refiere directamente a la comprensión
de textos, entendido como un proceso complejo producto de un
conjunto de subhabilidades donde el lector debe:
a. Desentrañar las ideas contenidas en las frases y párrafos
(MICROESTRUCTURA DEL TEXTO)
b. Identificar ideas principales (MACROESTRUCTURA)
c. Elaborar inferencias.
123
1. La supresión de la información no relevante
2. La generalización o búsqueda de una oración o expresión
del texto que contenga la información de otras oraciones.
3. La integración o construcción de proposiciones nuevas por
parte del lector que incluya la información de partes del texto.
Evaluar y activar los conocimientos previos del sujeto dado que éstos
influyen en el recuerdo posterior de un texto.
– Proporcionar un título alusivo al contenido del texto pre-
viamente a su lectura para activar el conocimiento previo.
124
– Provocar asociaciones libres con las palabras clave del tex-
to que se va a leer.
– Enunciar el tema y provocar un diálogo, haciendo pregun-
tas, discutir el tema.
– Trabajar el vocabulario esencial del texto.
– Plantear preguntas y fomentar las autopreguntas haciendo
que el niño formule hipótesis del contenido del texto que
va a leer, a partir de un título o los encabezamientos.
– Proporcionar un organizador previo, realizar una red o
mapa conceptual.
Desarrollo de la lectura:
125
(conciencia silábica), hasta llegar a la manipulación de las unidades
más pequeñas del habla, los fonemas (conciencia fonémica).
En términos de la complejidad lingüística, el desarrollo de la con-
ciencia fonológica implica una toma de conciencia de unidades de
sonido inicialmente más grandes y concretas hasta unidades cada vez
más pequeñas y abstractas.
En relación a las operaciones cognitivas, el desarrollo se caracteriza
por un avance desde operaciones simples, como distinguir sonidos
diferentes hasta omitir o agregar unidades fonológicas y en grado
creciente de complejidad.” En consecuencia, la conciencia fonoló-
gica se adquiere paulatinamente, en primer lugar aparece la capaci-
dad para manipular las palabras, luego las sílabas y, por último, los
fonemas.
– Logográfica
– Alfabética
– Ortográfica
Etapa Logográfica:
El niño comienza a integrar el procesamiento perceptivo visual
con el significado verbal, sin llegar aún a una decodificación propia-
mente dicha, es decir que el niño realiza el reconocimiento visual
de algunos rasgos gráficos que conducen a un significado verbal en
las palabras escritas. Esto permite al niño presumir la palabra total
a partir de algunos elementos gráficos más simples y de fácil reco-
nocimiento visual. Ejemplo de los LOGOTIPOS de un producto o
marca comercial.
Etapa alfabética:
Es un proceso mucho más complejo en el que el niño debe:
En primer lugar, tomar conciencia de que el lenguaje oral se divide
en partes más pequeñas (sílabas y fonemas).
En segundo término aprender las reglas de correspondencia fonema-
grafema (RCGF): es decir memorizar la asociación de unos signos
abstractos a unos sonidos con los que no tienen ninguna relación,
126
ya que no hay nada en el signo gráfico que indique cómo debe pro-
nunciarse.
Los inicios de esta etapa se caracterizan por la producción de nu-
merosos errores de sustituciones de unos fonemas por otros, espe-
cialmente en aquellos grafemas que comparten muchos rasgos tanto
visuales como acústicos (“b” y “d”, “p” y “q”, “m” y “n”).
Y en tercer lugar, asociar o ensamblar los distintos sonidos que va
obteniendo del descifrado y formar las palabras.
Etapa Ortográfica:
En esta etapa se da el reconocimiento morfémico, que toma en
cuenta el ordenamiento de las letras, y no sólo el sonido aislado de
ellas.(Frith, 1986).
A medida que el niño aplica correctamente las reglas de conversión
grafema-fonema se va encontrando con una serie de palabras que
se repiten constantemente (las más frecuentes). El niño construye
“unidades de reconocimiento” (memoriza la representación interna
de una palabra) que permite que las partes fonémicas sean reconoci-
das al instante, es decir que pueda leerlas directamente sin tener que
transformar cada letra en sonidos.
También en esta etapa el niño empieza a tomar conciencia de los
signos ortográficos que influyen en el significado de la palabra. Dos
palabras pueden pronunciarse igual pero presentar diferencias orto-
gráficas que conducen a un significado diferente, como sucede entre
las palabras Asia – hacia.
127
Los niños evolucionan simultáneamente en el dominio del código y
en la velocidad, pasando en un período corto de tiempo de un reco-
nocimiento inicial de las palabras en forma silabeante con muchas
vacilaciones, a la manera experta es decir con una decodificación
rápida y automática.
Reflexión importante:
-Nuestro cerebro es lingüístico: El Lenguaje es una habilidad in-
nata que se desarrolla por imitación.
-Nuestro cerebro se hace lector: La lectura no es una aptitud in-
nata, sino que debe ser enseñada.
La Escritura:
128
Modelo explicativo de la Escritura: se habla de dos procesos o com-
ponentes de la producción del mensaje escrito:
– CODIFICACIÓN DE LAS PALABRAS: procesos de
producción de palabras mediante el uso de signos escritos.
– COMPOSICIÓN ESCRITA: procesos de producción de
un texto con intención comunicativa
Estos dos procesos tienen sus correlatos en los procesos de deco-
dificación y comprensión en la lectura
PALABRAS
PROCESOS LEXICALES – Ruta visual,
directa, ortográfica
ESCRITURA
PROCESOS SINTÁCTICOS
COMPOSICIÓN DE
TEXTOS
PROCESOS SEMÁNTICOS
1. Codificación de la Escritura:
La vía Fonológica utiliza las reglas de correspondencia fonema-
grafema (RCFG) para obtener la palabra escrita, una vez extraídas
las unidades fonemáticas.
-Exige analizar las palabras orales en las “unidades” que las compo-
nen: capacidad para segmentar las palabras en sus fonemas y estable-
cer la conexión con sus grafemas correspondientes. n/e/n/e
Es insuficiente sobre todo para palabras irregulares, homófonas (ha-
129
cia-Asia) y de las que contienen fonemas que se pueden representar
por más de un grafema (caballo, cavallo, cabayo, kaballo, kavayo)
En lenguas trasparentes es prácticamente suficiente para asegurar
la producción correcta de casi todas las palabras y pseudopalabras.
Etapa logográfica:
130
Etapa alfabética:
Corresponde al aprendizaje de la asociación de los fonemas con
sus grafemas. Los niños comienzan a aplicar las RCFG (reglas de
correspondencia fonema-grafema) de manera sistemática, pero en el
proceso cometen muchos errores de sustitución de un grafema por
otro.
El conocimiento Fonológico o capacidad de analizar y manipular las
unidades que componen el lenguaje, juega un papel para la instau-
ración de la ruta fonológica- que es clave para lograr el dominio de
la escritura.
Etapa ortográfica:
En ésta fase los niños escriben muchas palabras sin necesidad de
aplicar las RCFG porque ya se han ido formando y almacenando sus
patrones ortográficos. Esto les permite escribir correctamente pala-
bras de ortografía irregular, las poligráficas y los alófonos. La aplica-
ción de las RCFG se han consolidado y automatizado
131
– Un gran número de vocablos se escriben de forma arbitra-
ria debido en gran parte a un aprendizaje tradicional, por
lo cual, su correcto uso requiere procesos de identificación
y retención de formas, es decir, funciones perceptivos-vi-
suales y cinestésicas.
– El origen de las voces exige la puesta en marcha de un gran
número de reglas ortográficas, por lo cual, es necesario de-
sarrollar la memoria verbal, semántica y de razonamiento,
sobre todo, para aplicarlas en palabras desconocidas.
Disortografía:
132
Detección:
Las producciones escritas delataran los errores cometidos por el
niño, y se manifiesta como una particular dificultad para la expre-
sión lingüística gráfica, conforme a las reglas del idioma.
Hay cuatro tipos de faltas de ortografía
1. Las fallas referidas a la trascripción puramente fonéticas de
la formación del lenguaje hablado.
2. Las faltas de uso que varían según la complejidad ortográfica
de la lengua, cuando las palabras se sobrecargan de letras no
pronunciadas
3. Las faltas de gramática
4. Las faltas referidas o palabras homófonas
133
La Dislexia es el trastorno del aprendizaje más frecuente ya que
el alumnado con dislexia constituye el 80% de los diagnósticos de
los trastornos del aprendizaje, situándose la prevalencia en torno al
2-8% de las niñas y niños escolarizados, habiendo mayor porcentaje
entre los niños que entre las niñas. En los últimos estudios se detecta
un 10% y hasta un 25% de dislexias en el aula, lo que nos previene
sobre la frecuencia de esta alteración que es la causa de muchos de
los fracasos escolares en la actualidad.
Sintomatología:
Afectación de las habilidades lingüísticas asociadas a la lectura y
a la escritura, especialmente la conciencia fonológica discriminación
fonológica, la secuenciación fonológica y la memoria de trabajo.
– La lectura es muy lenta, con vacilaciones, rectificaciones y
siempre por debajo de la media del grupo de su clase.
– Aparecen inversiones o alteraciones secuenciales, puede
leer pardo por prado, persa por presa, etc. Las rotaciones
también son frecuentes, confunden la d - p, o la p -q, d
134
y b, n y v, etc., con giros en la percepción de la letra de
derecha - izquierda o arriba y abajo.
– Confusión de letras parecidas por su sonido, p y c, c y t. O
confundir las letras por el punto de articulación. Suele ser
muy frecuente la ll y la ñ, l y r,
– Las omisiones son constantes, los padres dicen que “ come
muchas palabras y letras,” o que “inventa palabras”.
– No respetan los signos de puntuación.
– Es muy fácil que se cambien de línea y/o se salteen alguna.
Ejemplo ilustrativo:
“Ya llególa primavera. Por eso los sapos, desoiden desu letrago
invierno y sale al sol que dejando estoy no se para menos, hacerme
eso que no pruebo bocado”.
Siempre se presentarán:
– Dificultades en el lenguaje escrito.
– Serias dificultades en la ortografía.
– Lento aprendizaje de la lectura.
– Dificultades para comprender y escribir segundas lenguas.
135
A menudo, podrán presentarse:
– Dificultades para seguir instrucciones y secuencias com-
plejas de tareas.
– Problemas de comprensión de textos escritos.
– Fluctuaciones muy significativas de capacidad.
136
Otros Síntomas
– Es característico que estos niños se destaquen por la falta
de atención. Debido al esfuerzo intelectual que tiene que
realizar para superar sus dificultades, suelen presentar un
alto grado de fatigabilidad, lo cual produce una atención
inestable y poco continuada. Por esta causa, los aprendi-
zajes de lectura y escritura les resultan áridos, sin interés,
no encontrando en ellos ninguna motivación que atraiga
su atención.
– Este problema se agudiza con el tiempo si el aprendizaje
de la lecto-escritura se retrasa, pues el trabajo escolar exige
cada vez más de estas habilidades y el niños se distancia
cada vez más de lo que ocurre en el aula. En ocasiones
compensa un tanto su dificultad, si se le consigue motivar,
mediante la atención auditiva a lo que se dice en el aula,
en niños con alta capacidad intelectual, para que aprenda
por esta vía.
– Sus calificaciones escolares son bajas y con frecuencia son
marginados del grupo y llegan a ser considerados (y a con-
siderarse a sí mismos) como niños poco inteligentes.
Diagnóstico
137
y aprender rutinas; falta de atención; aumento de la actividad y de
la impulsividad; retrasos para memorizar distintos elementos, por
ejemplo, los números, el abecedario, los días de la semana, los colo-
res, las formas de los objetos; falta de control de ciertos elementos
como lápices y tijeras; inconvenientes en las conductas sociales; pro-
blemas de dominancia de la lateralidad; entre muchas otras.
Ante la manifestación de algunos signos de que pudiera estarse ante
la presencia de una Dislexia (o cualquier otro trastorno), se impone
la consulta profesional.
Procesamiento fonológico:
Entendemos por procesamiento fonológico el conjunto de ope-
raciones relacionadas con la manipulación de la información fono-
lógica (sonora) necesarias para un adecuado desarrollo del lenguaje
oral y escrito. Estas operaciones van referidas a la conciencia fonoló-
gica, memoria verbal a corto plazo (memoria fonológica) y la velo-
cidad en denominación (recuperación de la información fonológica
de la memoria a largo plazo).
Conciencia fonológica:
Hace referencia a la capacidad de identificar los componentes
fonológicos de las unidades lingüísticas y de manipularlos intencio-
nadamente.
Al inicio del aprendizaje de la lectura, uno de los principales proble-
mas a los que se enfrenta el niño es el comprender que el habla puede
segmentarse en unidades, siendo las más pequeñas los fonemas. Ade-
más debe comprender que estas unidades fonémicas se representan
mediante letras. Antes de que el niño pueda adquirir una adecuada
lectura debe desarrollarse la conciencia fonológica.
Las tareas a partir de las cuales es posible identificar el nivel de con-
ciencia fonológica durante la etapa de Nivel Inicial, especialmente
durante sala de 5 años, serían: tareas de síntesis (se le dice al niño la
palabra separada en sus sílabas y el tiene que decir la palabra com-
pleta), golpeteo silábico (el niño tiene que dar tantos golpes como
sílabas tiene una palabra), categorización del sonido (identificar qué
138
palabra no suena igual de las otras en un grupo de tres o cuatro),
tareas de rima (decir palabras que empiezan o acaban igual) e iden-
tificación del fonema inicial (se le presentan tres o cuatro dibujos
diciéndole a la vez el nombre de cada uno y se le pide que señale cual
empieza por una letra dada).
Los niños de alto riesgo presentan diferencias en conciencia fonoló-
gica con respecto a los de bajo riesgo, tanto en Nivel Inicial como en
primer ciclo de E. Primaria. Debemos también tener en cuenta que
las dificultades iniciales que presentan los niños con bajo nivel inte-
lectual en lectura de palabras, son las mismas que presentan los niños
con un nivel intelectual medio: alteración en la conciencia fonémica.
139
sonoros y mantenerlos en la memoria a corto plazo, en tanto que
busca los recursos cognitivos disponibles para unir los sonidos indi-
viduales en la producción de la palabra y recuperar el significado de
la memoria a largo plazo.
Las tareas para identificar la memoria fonológica serían: repetición
de dígitos en orden directo, repetición de sílabas, repetición de pala-
bras sin sentido (pseudopalabras) y repetición de frases.
Velocidad en denominación
Es la habilidad para recuperar con rapidez la información alma-
cenada en la memoria a largo plazo. Las tareas que se suelen utilizar
con más frecuencia en Infantil, son la denominación de objetos fa-
miliares y colores. Los números y letras se utilizan a partir de 1º de
Primaria, cuando el niño ya ha tenido una suficiente exposición al
aprendizaje de estos. Los niños de alto riesgo necesitan mayor tiem-
po para producir la denominación.
140
Los niños con una deficiente fluencia de palabras suelen presentar
una deficiente fluencia lectora como consecuencia de su lentitud
para identificar la palabra escrita que le es poco familiar. Necesitan
más tiempo para buscar en su memoria las palabras almacenadas.
Un segundo aspecto se refiere a la capacidad del niño para entender
el lenguaje. Las dificultades en la comprensión del lenguaje pueden
encontrarse en diferentes niveles: El niño no oye o no procesa la
información que se le proporciona, tiene dificultades para enten-
der frases largas pero no cortas, olvida la instrucción que se le han
dado (relacionado con memoria de trabajo verbal), o tiene dificul-
tades para recordar el orden o secuencia de la información verbal.
Dependiendo de la causa que identifiquemos en sus dificultades de
comprensión, podremos establecer estrategias de intervención rela-
cionadas con la cantidad y forma de presentarle la información.
El tercer aspecto básico es la capacidad para discriminar auditiva-
mente diferencias sutiles en el lenguaje hablado (traba-trapa). Una
dificultad en este área dificultará el adecuado almacenamiento de la
información y, por lo tanto, su posterior evocación.
Tratamiento:
El tratamiento de los niños con Dislexia debe ser personalizado,
ya que cada caso plantea sus propias dificultades y diversos grados.
141
tados antes del ingreso al primer grado logran leer nor-
malmente, lo que se reduce a un 25% cuando la ayuda
aparece luego de los 9 años, mientras que el 75% restante
continuará presentando alteraciones de distinto calibre al
respecto durante el transcurso de su vida, aunque muchos
de ellos mejoran con los tratamientos).
– El nivel mental. Los niños con una capacidad intelectual
alta, encuentran a veces la forma de superar los proble-
mas, en especial si han recibido atención especializada,
y/o apoyo familiar, a veces en forma de repaso insistente a
nivel oral cuando se dan cuenta intuitivamente que pue-
den compensar su dificultad de comprensión lectora de
ese modo.
– La gravedad de la dislexia. Las alteraciones profundas son
más difíciles de superar que las leves. Según algunos auto-
res la dislexia forma un continuo con la disfasia, un tras-
torno del área del lenguaje más profundo y con un mayor
correlato con disfunciones cerebrales. Hay disléxicos que
mantienen su dificultad de adultos pese al tratamiento.
– La eficaz colaboración de la familia y el profesorado en
el tratamiento, teniendo en cuenta la motivación y el au-
mento de la autoestima como factores de vital importan-
cia en el mantenimiento y éxito del tratamiento. Los tra-
tamientos suelen ser largos, siendo determinante la coor-
dinación del trabajo entre el centro educativo, la familia y
el especialista.
142
La enseñanza del conocimiento fonológico mejora el rendimiento
en lectura en la etapa de nivel inicial y de primaria, tanto en niños
que progresan normalmente, como en el alumnado que está en ries-
go de tener dificultades específicas para leer.
143
144
145
Ayudas Tecnológicas:
Existen diversas aplicaciones que, dependiendo de la edad
y del tipo de Dislexia, más las características de cada individuo,
son herramientas muy útiles para la detección y el tratamiento.
146
droid,) es un juego diseñado para iPhone y para iPad que contiene
2.500 juegos (en su versión en español) que mejora la lectura y la es-
critura de los niños con Dislexia a través de sus variadas propuestas,
que tienen en cuenta las dificultades específicas que suelen presentar,
puesto que se basan en un estudio y análisis de sus errores reales de
escritura.
Los ejercicios son de seis tipos: inserción (ubicar las letras que fal-
tan), omisión (hay que identificar la letra que sobra), sustitución
(identificar letra errónea y sustituirla por la correcta), derivación
(terminaciones de palabras que requieren que el usuario coloque el
sufijo correcto), separación de palabras que se hallan unidas y traspo-
sición (sílabas o letras desordenadas que hay que ordenar). Su autora
es Clara Bayarri y el costo es de U$S 4,99 en App Store y pue-
de obtenerse gratuitamente para tablets en [Link] [Link]/
download?lang=es.
147
Para obtener más datos, puede visitarse [Link] [Link]/.
Cuando se busca facilitar la adquisición de las habilidades matemáticas,
los autores de ModMath afirman que su aplicación gratuita disponi-
ble para iOS 8.0 o superior e iPad ([Link] com/ar/app/
modmath/id821892964?mt=8) resulta adecuada.
Consiste en una hoja de cálculo virtual, en la que se puede escribir y
realizarse distintas operaciones gracias a su panel táctil incorporado.
La aplicación permite imprimir, guardar lo realizado a la nube o
enviarlo por e-mail a quien se quiera.
Además de permitir trabajar con matemáticas, mejora las habilida-
des motoras de quien utilice esta aplicación que fue pensada por
los padres de un niño con disgrafía y realizada por la Fundación
Christopher Way. Se advierte que para algunas funciones adicionales
deberá abonarse un pequeño cargo, lo que no implica un fin de lucro
sino disponer de un fondo para futuras mejoras.
Promocionada como una aplicación (para iOS) creada por disléxi-
cos para disléxicos, tiene una serie de funciones que resultan muy
útiles, como la capacidad de tomar fotografías de un texto y leerlo
mediante una voz sintetizada; predicción de palabras que facilita el
tipeo en distintos formatos; lupa digital que permite agrandar los
textos; procesador de texto en el que puede cambiarse el tipo de letra
de un documento original por otro que sea de más fácil lectura para
el usuario, así como quitar itálicas y negritas, si dificultan la lectura;
y muchas otras.
Solamente corre bajo plataforma iOS y si bien se trata de un progra-
ma gratuito, algunas de sus funciones complementarias no lo son.
*Otro tipo de ayudas, más orientadas a sustituir aquello en lo que
se tiene dificultad puede resultar SmartPen, que no es otra cosa que
una grabadora digital adosada a un bolígrafo, lo que permite, ade-
más de grabar aquello que se le dice, tomar notas manuscritas y estar
seguro de lo que se apuntó.
*Si lo que se quiere es evitar los errores en la escritura y mejorar la
velocidad, también típicos, se puede recurrir a distintos tipos de pro-
gramas de voz a texto, que ponen en procesadores de texto aquello
que se les dicta.
También se pueden obtener aplicaciones que permiten estable-
cer agendas para los niños que pueden combinar imágenes, tex-
tos, sonidos e incluso videos, para hacerlos no solamente más
148
atractivos sino que les resulten fáciles de comprender y de seguir.
Uno de ellos, el First Then Visual Schedule tiene bajo costo y pue-
de obtenerse en [Link]
sche dule/id355527801?mt=8 para iOS, iPad e iPhone, y aunque
solamente está disponible en inglés, su manejo no es dificultoso.
Las reseñadas son solamente algunas de las muchas aplicaciones que
pueden conseguirse.
149
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Murcia, Consejería de Educación, Ciencia e Investigación
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de dificultades específicas de aprendizaje: DISLEXIA. Editorial: Sevilla: Junta
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Ed. AlfaOmega-Universidad Católica de Chile.
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Creena. Centro de Recursos de Educación Especial de Navarra C/Pedro I,
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Enseñanza de Andalucía.
RAMOS SÁNCHEZ, JOSÉ LUIS (2003/04). Ponencia: Una perspectiva
cognitiva de las dificultades de lectura y escritura: procesos, evaluación e
intervención. EOEP Mérida -
150
CAPITULO VII
Trastorno del habla en adultos. Disartrias.
Disartria
151
Clasificación
Para clasificar la disartria en sus distintos subtipos, hay que tener
en cuenta dos cosas, los aspectos neuroanatómicos relacionados con
la lesión, como las características patológicas observadas en el habla.
Las neuroimagen cerebral nos van a permitir conocer datos como:
– Las áreas cerebrales que se encuentran implicadas en la
producción verbal.
– El tipo y la etiología de las lesiones para realizar diagnós-
ticos diferenciales.
– Pronóstico y la severidad de las lesiones .
En relación con las características del habla, para su análisis y
definición actualmente se emplean tres fuentes de información, dis-
tintas y complementarias entre sí, que son la perceptiva, la acústica
y la fisiológica.
152
nizantes, neoplasias, infecciones del SNC, enfermedades degenera-
tivas, entre otras. El mecanismo está determinado por una parálisis
espástica, debilidad, rango de movimiento limitado y lentitud en los
movimientos.
Perceptivamente, Darley eta al identificaron cuatro grupos de aspec-
tos alterados:
– Exceso prosódico: tasa de habla lenta y acentuación excesi-
va y equitativa para todas las sílabas de la palabra.
– Incompetencia articulatoria –resonadora: imprecisión ar-
ticulatoria, distorsión vocálica e hipernasalidad.
– Insuficiencia prosódica: reducciones en la acentuación,
uso de frases cortas y escasas variaciones en tono e inten-
sidad
– Estenosis fonatoria: tasa de habla baja, frases cortas, ruptu-
ras en el tono agravado y voz áspera, tensa y estrangulada.
Todo ello lleva a la aparición de limitaciones en la inteligibilidad del
habla.
Acústicamente, los estudios muestran la existencia de imprecisión
consonántica, consonantes oclusivas sordas aspiradas, menor energía
acústica en las fricativas, grupos consonánticos incompletos, e incre-
mentos en la duración de silencios.
153
Acústicamente su habla es escaneada, es decir que presenta una ten-
dencia a prolongar la
– duración de las sílabas pro igual, acentuadas o no, y de los
espacios entre ellas y entre
– las palabras produciendo una prosodia monótona por re-
ducción del contorno de la
– frecuencia fundamental. Con aumento de la intensidad.
154
rápida se observa en los síndromes coreicos, el balismo, el síndrome
de Gilles de la Tourette, entre otros. Se caracteriza por la presencia
de movimientos involuntarios rápidos, con tono muscular variable.
Sus características perceptuales son la distorsión consonántica, con
intervalos prolongados, velocidad variable y monotonía. Se acompa-
ña de una voz áspera, con silencios inapropiados, distorsión vocálica,
excesivas variaciones de intensidad y episodios de hipernasalidad.
155
la ELA y algunos ACV. Hay parálisis o paresia que determina movi-
mientos lentos, de rango limitado, con espasticidad que depende del
compromiso relativo de la motoneurona inferior. Perceptualmente,
se observa distorsión consonántica, hipernasalidad, voz áspera, habla
lenta, monotonalidad, frases breves, distorsión vocálica, monointen-
sidad, exceso e igual acentuación y prolongados intervalos.
En la disartria mixta espástica-atáxica-fláccida hay afectación de la
motoneurona superior, la inferior y los circuitos cerebelosos de ma-
nera variable. Típicamente se observa en la EM. Como es de esperar
hay espasticidad, paresia, lentitud y limitación del rango de movi-
mientos y ataxia. Perceptualmente, hay lentitud del habla, con voz
áspera y quiebres articulatorios irregulares.
En la disartria espástica-atáxica-hipocinética hay un compromiso
combinado de la motoneurona superior y los circuitos cerebelosos y
extrapiramidal como se da en la enfermedad de Wilson. Se presen-
ta con temblor de intención, rigidez, espasticidad y movimientos
lentos. Las características perceptuales son una acentuación reduci-
da, monotonalidad, distorsión consonántica y lentitud en el habla y
excesiva e igual acentuación con quiebres articulatorios irregulares.
Evaluación de la disartria
156
que experimenta al involucrarse en situaciones vitales.
157
Realizar una Historia Clínica con los datos relevantes:
– Tipo de lesión
– Fecha
– Tiempo transcurrido
– Áreas cerebrales afectadas
– Periodo de amnesia postraumática
– Pérdida del conocimiento y su duración
– Cuidados recibidos
– Ritmo de evolución
– Tipos de rehabilitación realizados.
– Funciones patológicas a otros niveles: trastornos atencio-
nales, problemas de memoria, planificación, reducida ve-
locidad de procesamiento, motivación.
Examen neurofisiológico
Músculos:
– Pterigoideos lateral y medio
– Maceteros
– Temporales
Apertura, cierre y deducción mandibular.
158
VII -Facial
IX-Glosofaríngeo Y X-Vago
XI-Accesorio
159
XII-Hipogloso
– Integridad lingual:
– Presencia de atrofia muscular por denervación
– Aparición de fasciculaciones
– Las desviaciones en el desplazamiento anteroposte-
rior y lateral de la lengua.
– Alteraciones en la coordinación.
– Movimientos alternantes repetición rápida de las sílabas
(ta) y (ka) durante 10 segundos. 5 a 7 repeticiones por
segundo.
Función respiratoria
Reflejos orales
– Nauseoso
– De mordida
– De succión
– De hociqueo
160
Exploración perceptiva
Evaluación acústica
161
Evaluación de las limitaciones en la actividad
162
163
Tratamiento de las disartrias
164
– No muy elevada: alcanzar una ejecución correcta exige un
esfuerzo activo por parte del paciente
– Alta
165
Teoría del aprendizaje verbal motor y los principios que lo regulan
166
Referencias bibliográficas
Darley FL, Aronson AE, Brown JR. Alteraciones motrices del habla. Buenos Aires:
Editorial Médica Panamericana, 1978.
Duffy JR. Motor speech disorders: substrates, differential diagnosis and
management. First edition. St. Louis: Elsevier Mosby, 1995.
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management. Second edition. St. Louis: Elsevier Mosby, 2005.
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Melle, Natalia. Guía de intervención logopédica en la disartria.
Murdoch B. 2001. Traumatic Brain Injury: Associated speech, language, and
swallowing disorders. Singular Publishing. Canada.
Webb W, Adler R. Neurología para el Logopeda. 5ta Edición, Barcelona: Editorial
Elsevier-Masson, 2010.
167
CAPITULO VIII.
Trastorno del Lenguaje en el Adulto. Afasia
La afasia
169
puesto que encierra desafíos terapéuticos específicos. Veamos en de-
talle.
DEFINICIÓN:
DIMENSIÓN LINGÜÍSTICA
DIMENSIÓN NEUROPSICOLÓGICA
170
desempeño de otra función cognitiva también afectada (funciones
ejecutivas, atención para citar algunas). Se trata de una afectación de
la comunicación secundaria a los déficits del lenguaje o cognitivos,
pero que repercute severamente en la calidad de vida de la persona.
Esta situación se agrava puesto que, por lo general, el paciente con
afasia no es delimitado u orientado en sus actos comunicativos pos-
teriores a la afasia, como ocurre con la marcha, la deglución y otras
funciones también afectadas. Estos tienen lugar (y son invitados) en
cuanto la persona recupera el estado de alerta (si lo hubiera perdido).
La DIMENSIÓN COMUNICATIVA del trastorno también debe ser
abordada por el licenciado en fonoaudiología.
DIMENSIÓN PERSONAL.
ETIOLOGÍA
La causa primaria de la afasia es una lesión cerebral que compro-
mete a los centros específicos del lenguaje, zonas de procesamiento
o fibras de conexión entre estos. Como consecuencia, ocurre una
disfunción o funcionamiento anormal, patológico y heterogéneo en
el sistema de procesamiento del lenguaje que origina sintomatología
diversa, según las zonas alcanzadas por la lesión, la desorganización
producida y la compensación espontánea lograda. El resultado es un
lenguaje anormal, diferente en cada paciente, que conocemos como
Afasia.
Algunos síntomas se relacionan directamente con determinados cen-
tros de procesamiento, mientras que otros es imposible ligarlos a
zonas delimitadas de lesión. En base al primer grupo se organizó
una clasificación de las afasias, desde la perspectiva anátomo clínica
(relación lesión – síntoma), valiosa y suficiente para mediados del
siglo XIX, pero necesariamente complementada para plantear un
tratamiento del lenguaje en la actualidad.
171
Las causas que generan la lesión pueden ser variadas: ACV, tumores,
traumatismos cráneo encefálicos, neurocirugías, etc. Producen una
lesión que es irreversible y, por lo general, estable (excepto en los
tumores). Estas influyen en el pronóstico, en tanto la recuperación
del lenguaje depende de la plasticidad neuronal y de los recursos
con que cuenta ese encéfalo (y ese organismo) para reorganizar la
función.
CLÍNICA
Por tratarse de la alteración de una función cognitiva comple-
ja, aprendida, multidimensional (Saussure definía al lenguaje como
multiforme y heteróclito) debemos asumir que la sintomatología
será variada en su manifestación y también en el valor que dicho
síntoma tenga para cada sujeto en particular.
Sin embargo podemos reconocer signos distintivos del cuadro afá-
sico:
– Los síntomas aparecen como consecuencia de una lesión
cerebral, más allá de la etiología que causó dicha lesión.
– Se producen como resultado del funcionamiento incom-
pleto, anormal, desintegrado, enlentecido o nulo de los
circuitos y procesos neurológicos que sustentaban el len-
guaje sano.
– Se instalan en un sujeto cuyo lenguaje se ha desarrollado
de manera típica hasta el momento de la afasia.
– Se manifiestan en la expresión, comprensión, lectura o es-
critura, de la lengua materna y /o segunda lengua.
– Algunos síntomas se definen relacionando funciones (ej.
repetición peor que lenguaje espontáneo). Otros en rela-
ción a lo esperado para la realidad socio cultural y ocupa-
cional de la persona con afasia (que delimita un nivel de
desarrollo de lenguaje en función del uso y la experiencia
personal).
– Pueden fluctuar como resultado de la reorganización de
los circuitos neuronales (neurofisiología), aunque la lesión
se mantenga estable.
– Se puede establecer relación entre lesión y síntomas, pero
ésta no es rígida.
172
– Por tratarse de una desorganización del lenguaje, pueden
encontrarse síntomas similares a los que aparecen en el
desarrollo atípico del mismo.
ANOMIAS
Se define como la incapacidad en la selección de una palabra,
o en la recuperación de los nombres de los conceptos (Cerebro y
Lenguaje. Diéguez-Vide, Peña-Casanova. Ed. Panamericana. Ma-
drid. 2012. Pág.286. ) También es definida como la Dificultad para
recuperar palabras (Gonzales Lázaro, González Ortuño, “Afasia, de
la teoría a la práctica”. Ed. Panamericana.México. 2012. Pág. 70)
La denominación es un proceso sumamente complejo y vastamen-
te estudiado, que se sustenta en zonas y circuitos cerebrales bien
amplios y distribuidos en zonas cortico-subcorticales que lo hacen
sumamente sensible a las dificultades de procesamiento lingüístico.
En consecuencia, es un síntoma omnipresente en los trastornos del
lenguaje, más allá del proceso que lo origine (sea este en la vertiente
expresiva o comprensivo-semántica). Es un síntoma característico de
las afasias y difícil de erradicar completamente.
La anomia se manifiesta como una ausencia de la palabra buscada,
o una latencia (demora) en su producción. También como una sus-
titución de la palabra diana por otra palabra, una frase o un neolo-
gismo, cuando el sujeto conoce lo que pretende nombrar (es decir la
falta de nombre no es atribuible a factores culturales ni educativos).
Dentro del procesamiento del lenguaje puede deberse a fallas en el
acceso semántico, fallas en el acceso léxico, fallas en la conexión de
los anteriores, fallas en la selección y secuenciación fonológica o fa-
llos en la ejecución de la cadena fonémica.
173
Se trata también de un proceso de gran complejidad, que si bien
tiene un sustento neurológico relativamente delimitado, necesita ve-
locidad, flexibilidad, indemnidad y retroalimentación para ocurrir
exitosamente.
La dificultad de comprensión tiene como contracara el proceso de
selección, ordenamiento y combinación del contenido semántico en
la expresión del lenguaje. Esto quiere decir, a nivel clínico, que todo
síntoma comprensivo será acompañado por una dificultad similar,
aunque no rigurosamente simétrica, en la selección semántica en el
output lingüístico.
Tendremos entonces personas con afasias severas que podrán expre-
sar un contenido muy pobre, afasias moderadas un contenido neta-
mente familiar y concreto, y, en las más leves, solo fallas a la hora de
expresar conceptos muy abstractos, como por ejemplos los relativos
a valores éticos.
Debemos aclarar que la falla será semántica o de comprensión cuan-
do se mantenga estable tanto en la modalidad auditivo-oral como
en la lecto-escritura. Salvamos de este modo las dificultades de com-
prensión que pudieran deberse a un déficit de procesamiento audi-
tivo, visual o léxico.
MODIFICACIÓN DE LA FLUIDEZ
Al hablar de fluidez en la afasia hacemos referencia a la cantidad
de palabras de que constan los agrupamientos más largos emitidos
por el paciente entre pausas. Se trata de un indicador concreto que
da cuenta de la facilidad de la persona para realizar el proceso de
expresión del lenguaje.
En los trastornos del lenguaje adquiridos la fluidez puede afectar-
se disminuyendo la tasa cuando hay afectación de los centros del
lenguaje expresivo (Afasia de Broca). Se acompaña de articulación
laboriosa y reducción de la longitud de la frase.
También puede ser normal o incrementarse por sobre lo normal,
cuando se afecta la selección semántica y se mantienen indemnes
los centros expresivos (Afasia de Wernicke). En estos casos no hay
esfuerzo articulatorio y la extensión de la frase y prosodia son nor-
males.
174
PARTICULARIDADES EN LA REPETICIÓN
La repetición es la producción de los mismos estímulos lingüís-
ticos que se han oído. Su importancia radica en ser un mecanismo
muy utilizado en la rehabilitación (escasamente en situaciones de
comunicación natural), puesto que permite brindar al paciente un
“modelo lingüístico a imitar”, que solo servirá si el paciente tiene
posibilidades de repetir lo que escucha.
Desde el sistema de procesamiento del lenguaje, hay varias rutas o
recorridos para lograr repetir. Mediante la comprensión, mediante
el reconocimiento de la palabra y mediante el trabajo de las rutas
perilexicales, más precisamente la de conversión acústico-fonológica.
Esta última, implica discriminar la secuencia de fonemas y reprodu-
cirla oralmente, sin necesidad de identificar la palabra o comprender
su significado. Por ser la más sencilla y la que permite reproducir
cualquier contenido, es la que se pondera como síntoma cuando el
paciente no logra resolverlo exitosamente.
Para clasificar diferentes tipos de afasia, se considera la repetición en
comparación con el lenguaje espontáneo del paciente, asumiendo
que en la primera tarea trabaja la ruta perilexical y en la segunda
todo el sistema de procesamiento del lenguaje, lo que puede generar
compensaciones mediante el uso de procesos sanos.
Cuál es el valor de la afectación de la repetición en una afasia? Su-
pone el daño de los centros específicos del lenguaje o las fibras que
los conectan directamente (Área de Broca, de Wernicke y Fascículo
Arqueado).
175
– Coordinación morfológica dentro de esa unidad (género,
número, tiempo verbal).
– Tipo de palabras (de contenido vs. de función).
– Estructuras sintácticas que logra procesar (sujeto-verbo,
sujeto-verbo-complemento, preguntas, uso de subordina-
das, comparativas, causales, etc.)
Clasificación
En coherencia con la variabilidad de manifestación clínica de las
afasias y de los enfoques teóricos que las abordan, podemos encon-
trar en la bibliografía múltiples clasificaciones.
En esta oportunidad, mencionaremos la clasificación por el modelo
neoclásico, de base anátomo clínica, por ser la de mayor uso entre los
miembros del equipo de salud.
Se basa en la detección de síntomas y su relación con la o las zonas
afectadas por la lesión. En este sentido, es una clasificación clara y
demostrable, aunque no logra incluir toda la variedad de combina-
ciones sintomáticas de la patología. La aplicación de test estandari-
zados para la evaluación del lenguaje en adultos, consigue demostrar
la presencia de síntomas y su severidad.
La presencia de anomia es clave para considerar al cuadro un trastor-
no del lenguaje. Luego las posibilidades de comprensión, la fluidez
del lenguaje espontáneo y la capacidad de repetición terminan de
circunscribirlo y permiten inferir si la lesión se ubica en la zona sil-
viana o es periférica a ella.
Recordemos que la zona silviana, alrededor de la cisura de Silvio, es
la que concentra los centros específicos de procesamiento del len-
guaje y su conexión directa. Por lo tanto afasias que tengas déficit en
la repetición, nos harán pensar lesión en el área de Wernicke -que
recibe la información auditiva-, la zona de Broca, -que organiza la
respuesta-, o Fascículo arqueado -que las conecta- .
Asimismo el trastorno en la comprensión, nos lleva a sospechar de
176
una lesión posterior (silviana o extrasilviana); mientras que una flui-
dez pobre (lenguaje espontáneo no fluido, menos de 5 palabras entre
dos pausas) de una lesión anterior (área de Broca o prefrontal).
Considerando la manifestación de estos 4 indicadores, podemos in-
cluir a la afasia en alguno de las tipologías clásicas. Los tipos y pre-
sencia de signos se sintetiza en el siguiente cuadro de doble entrada.
INTERVENCIÓN:
La intervención fonoaudiológica frente a la patología afásica es
indispensable en tanto se trata de un trastorno del lenguaje y la co-
municación.
El foco del tratamiento está centrado en proveer al paciente estímulos
que favorezcan la recuperación del procesamiento del lenguaje (parcial
o total) al máximo nivel posible para esa persona y al uso funcional y
eficiente de los recursos lingüísticos disponibles en las situaciones de
comunicación que enfrenta el sujeto.
177
La intervención puede iniciarse al momento de detección de los pri-
meros síntomas afásicos y sostenerse, con objetivos, metas y mo-
dalidad adecuada, mientras el paciente esté dispuesto a continuar
trabajando sobre su condición.
Podemos reconocer diversas líneas teóricas que argumentan la in-
tervención terapéutica sobre los trastornos afásicos que ofrecen una
explicación de la naturaleza de la patología, instrumentos de evalua-
ción, clasificación o tipología y planes terapéuticos coherentes. Entre
ellas podemos mencionar:
1. Corriente Neoclásico: se origina en el localizacionismo a
mediados del siglo XIX. Parte de la evidencia clínica en la
relación zona de lesión y clínica de la patología. Se mantiene
vigente e incorpora conceptos sobre comunicación, pragmá-
tica, neurofisiología y funcionamiento cognitivo para com-
pletar su propuesta.
2. Modelo Fisiopatológico: Se origina en Argentina y se desa-
rrolla principalmente en Latinoamérica en la segunda mitad
del siglo XX. Su mayor aporte es el análisis neurofisiopato-
lógico de los síntomas lingüísticos y el aporte de recursos
terapéuticos en función de la modalidad de desorganización
de cada organismo en particular.
3. Modelo cognitivo: basado en el modelo de procesamiento
del lenguaje de Ellis y Young (1992), plantea un esquema
de procesamiento del lenguaje universal en base al cual se
explican la naturaleza de los síntomas afásicos, su evaluación
y tratamiento.
4. Modelo neurolingüística: Se origina en la escuela francesa
y propone un análisis de los síntomas afásicos, a partir de
postulados de la lingüística.
Cada uno de ellos tiene su particularidad en el abordaje y en su con-
junto resultan complementarios para la rehabilitación del lenguaje
afectado.
Instancias de abordaje:
1. Entrevista inicial y anamnesis.
Es el paso inicial y primer encuentro con la persona con afasia. Fre-
cuentemente es necesario que el paciente sea acompañado por un
familiar que aporte datos cuando no logra hacerlo por sí mismo.
178
Se debe recabar información sobre: Datos personales (filiatorios, ad-
ministrativos, etc.), antecedentes personales (antecedentes heredo-
familiares, antecedentes patológicos y antecedentes no patológicos),
enfermedad actual (fecha de inicio, etiología, evolución del cuadro,
resultados de pruebas neurológicas y de imágenes, medicación, etc.)
y otros datos significativos que pudieran agregarse. (Gonzáles Láza-
ro, González Ortuño, “Afasia, de la teoría a la práctica”. Ed. Paname-
ricana. México. 2012. Pág. 77-78.)
Asimismo, se debe recabar información sobre el paciente en lo referi-
do a las cuatro dimensiones que involucra la afasia (lingüística, neu-
ropsicológica, comunicativa y personal) en dos momentos: previo a
la enfermedad y actual.
Al concluir la anamnesis debemos tener una visión general de la
envergadura de la patología, sus consecuencias en la vida del sujeto y
su grupo familiar, las expectativas de los consultantes, una hipótesis
sobre el trastorno afásico y una proyección pronóstica. Toda esta
información se corroborará en las siguientes instancias.
2. Valoración y diagnóstico.
Se deben explorar en esta instancia todos los procesos y fun-
ciones lingüísticas tan minuciosamente como sea necesario. Muchas
veces es indispensable valorar el desempeño de otras funciones cog-
nitivas o estados psicoemocionales que pudieran estar influyendo
secundariamente en el lenguaje.
Para la valoración lingüística y comunicativa se disponen actualmen-
te de variados instrumentos cualitativos y cuantitativos para realizar
ordenadamente la evaluación del paciente con afasia. Los primeros
son más flexibles y precisan mayor experiencia del evaluador para
percibir e interpretar las respuestas del paciente. Los segundos, son
más fiables, estandarizados y facilitan un seguimiento de la evolu-
ción del paciente. Sin embargo, en ocasiones, son insuficientes para
la valoración de ciertos cuadros.
En líneas generales se valoran las funciones lingüísticas: lenguaje es-
pontáneo, comprensión, expresión, denominación, repetición, lec-
tura y escritura. Instrumentos más recientes organizan sus pruebas
según niveles de procesamiento del lenguaje: fonológico, semántico,
sintáctico, morfológico, pragmático.
179
Según el momento en que se realice la evaluación y el objetivo de la
misma, será la selección del material a utilizar.
Los objetivos de la evaluación fonoaudiológica en las afasias son:
– Detectar la patología del lenguaje adquirida.
– Identificar la envergadura del trastorno en todas las di-
mensiones que abarca.
– Caracterizar y nominar el cuadro, a fin de lograr claridad
en las comunicaciones con otros miembros del equipo de
salud.
– Identificar estrategias terapéuticas que resultan favorece-
doras para ese paciente en particular.
– Programar la intervención fonoaudiológica en cuanto a
objetivos, frecuencia, modalidad, etc.
– Reevaluar el procesamiento del lenguaje posterior a la eje-
cución del plan terapéutico propuesto (control evolutivo).
180
Durante los 6 primeros meses, la recuperación es significativa debi-
do a una serie de mecanismos fisiológicos que optimizan el funcio-
namiento cerebral: desaparición del edema, reabsorción sanguínea,
normalización de la hemodinamia, regresión de la diasquisis (efectos
de supresión funcional en áreas no lesionadas que están conectadas
con la región dañada), entre otros. (“Evaluación neuropsicológica.
Intervención y práctica clínica.”, Bruna, O.; Roig T; Puyuelo, M.;
Junqué, C. y Ruano, A. Editorial Masson. Barcelona, España. 2011.
pág 68.) Pasado ese período, la mejoría continua, aunque no de ma-
nera tan evidente.
Para finalizar mencionaremos en la rehabilitación metodologías que
apuntan a la reeducación o recuperación de lo perdido y otras que
optan por la compensación, es decir, suplir lo perdido. Dentro de las
primeras, tomado de Peña - Casanova mencionaremos:
– Escuela de Estimulación del Lenguaje: la terapia se fun-
damenta en la estimulación adecuada que permita a la
persona con afasia acceder a las capacidades de lenguaje
indemnes pero bloqueadas por la lesión.
– Escuela de reorganización: su principal exponente es
Alexander Luria. Plantea al lenguaje como resultado del
trabajo de un sistema funcional cerebral capaz de reorga-
nizarse tras una lesión, en pos de sostener la función (len-
guaje y comunicación).
– Escuela pragmática: la comunicación es primordial y el
lenguaje secundario. La terapia se basa en la optimización
de la comunicación a partir de las capacidades preservadas.
– Escuela Neoclásica: Se basa en los modelos de funciona-
miento cerebral clásicos y la rehabilitación se fundamenta
en las capacidades intactas del paciente.
– Escuela Neurolingüística: para aplicar la terapia se tienen
en cuenta teorías lingüísticas.
– Escuela de neuropsicología cognitiva: la rehabilitación se
fundamenta en modelos funcionales del procesamiento
del lenguaje.
En el segundo grupo, se incluyen todas aquellas intervenciones de
Comunicación Aumentativa que reemplazan el código verbal por
otro accesible para el usuario (gestos faciales o manuales, escritura,
181
dibujos, etc.). Claramente no apuntan a optimizar el lenguaje, sino
a facilitar la comunicación. Sin embargo, no quita que, facilitando la
comunicación se mejoren secundariamente las capacidades lingüís-
ticas del paciente.
Finalmente reconocer la riqueza de líneas terapéuticas existentes en
torno a la afasia y la ventaja que ello implica. Lejos de fraccionar
la tarea del terapeuta, la posibilidad de seleccionar, priorizar, com-
plementar y combinar (en el caso que sea posible) estos abordajes
permite la construcción de un plan terapéutico “a medida” del pa-
ciente, la afasia que manifiesta, sus necesidades comunicativas y las
posibilidades asistenciales.
182
Referencias bibliográficas:
183
Acerca de los autores
Pía Coscueta
Licenciada en Fonoaudiología. Certificada en Lidcombe Pro-
gram. Realizó una pasantía en The Montreal Fluency Centre, Mon-
treal, Quebec, Canadá y Seminarios en Tartamudez, en Boston Uni-
versity, MA, USA y Pacific University, OR, USA. Docente invitada
en EsFo, FCM, UNC. (2013, 2015 y 2018). Cursando Especiali-
dad Clínica Europea en Alteraciones de la Fluidez. Thomas More
University, Bélgica, Europa. Delegada Córdoba de la Asociación
Argentina de Tartamudez. Miembro de la Comisión Directiva de la
Asociación Argentina de Tartamudez.
185
Garrot Alicia
Licenciada en Fonoaudiología. Profesor asistente de la asignatura
de Neurolingüística, de la Licenciatura en Fonoaudiología. Escuela
de fonoaudiología. Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad
Nacional de Córdoba. En el ámbito Clínico perteneciente al Centro
Rehabilitación Neurológica CARDEA, donde realiza intervención
en Trastornos de la Comunicación y el lenguaje en Niños y Adultos.
Laura Mercado
Profesora Universitaria. Lic. en Fonoaudiología. Docente titular
concursada de la asignatura Neurolingüística de la Licenciatura en
Fonoaudiología. Escuela de Fonoaudiología. Facultad de Ciencias
Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba. En el ámbito clí-
nico privado realiza intervención en Trastornos de la Comunicación
y el Lenguaje tanto en niños como en adultos.
Eugenia Sfaello
Licenciada en Psicopedagogía de la Universidad Blas Pascal
Psicopedagoga y profesora en psicopedagogía del Instituto Cabred.
Realizó su especialización en psicopedagogía y neuropsicología en
Buenos Aires: en el Hospital Garrahan y en FLENI, en Montreal,
Canadá; Rotante en el Hospital Santa Justina de la Universidad de
Montreal, rotante en el Instituto de Neurología de la Universidad
de Mc Gill ,rotante en la Clínica privada de Neuropsicología CE-
NOP-FL. Se desempeña como psicopedagoga y coordinadora del
área de rehabilitación del Instituto de Neurología Infanto-Juvenil
CETES y en la Fundación FETENI. Docente titular en la Facultad
de Educación de la UCC, en las carreras de Psicopedagogía y Ges-
tión en Educación Especial.
Carolina Ussher
Magister en Neuropsicología. Licenciada en Fonoaudiología. Se
desempeñó como Docente Titular en la Escuela de Fonoaudiolo-
gía, Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de
186
Córdoba Creó y coordinó la Unidad de Neurorehabilitación en el
Instituto Modelo de Neurología Lennox. En la actualidad participa
de protocolos de investigación en Esclerosis Múltiple. En su activi-
dad de neurorehabilitación integra las Neurociencias cognitivas, el
concepto castillo Morales y Concepto Brondo.