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COORDINADORES
Arturo Barraza Macías
Karla Yudit Castillo Villapudua
Manuel Ortega Muñoz
AUTORES
Liliana García Gómez, Gabriela Aldana González, Arturo Barraza Macías, Manuel Ortega
Muñoz, Rebeca Del Pino Peña, Alejandra Méndez Zúñiga, Jesús Tánori Quintana, José Ángel
Vera Noriega, Francisco Fernando Durazo Salas, José Edgar Correa Terán, Carlos Alberto De
la llata Villaseñor, Elí Orlando Lozano González, Oscar Siqueiros Frayre, Ma. Antonia
Miramontes Arteaga, Karla Yudit Castillo Villapudua, Anahí Citlalli Barraza Cárdenas, Gonzalo
Arreola Medina, Oliverio Leonel Linares Olivas, Cosme Francisco Maldonado Rivera y Pamela
Morán Nogueira.
1
Primera edición: mayo de 2021
Editado en México
ISBN: 978-607-8730-31-5
Editor:
Universidad Pedagógica de Durango
Corrección de estilo
Gonzalo Arreola Medina
2
CONTENIDO
INTRODUCCIÓN 3
3
DISFORIA PSICOSOCIAL Y SUICIDA: ESTUDIO PILOTO DE LA ESCALA DE MALESTAR
PSICOLÓGICO
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[Link]
Resumen
psicológico relacionados a la interacción con los otros; y por otro lado aquellos sentimientos de
malestar psicológico relacionados a ideación suicida. Tomando como eje central el manejo de
fenómeno del auto lesionismo como la variable previa al intento suicida. Adicionalmente al
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letalidad suicida y se presentan los resultados preliminares de la escala de disforia. La validez
divergente se realizó con la escala de satisfacción vital ESV y la validez convergente con
confiabilidad fueron adecuados por lo que la escala tiene consistencia interna fiable. Mediante
Edwin Shneidman
de diversos estudios, la clasificación y taxonomía del fenómeno del suicidio. Uno de los
objetivos principales que tuvo al abordar este fenómeno fue el estudio de las notas suicidas,
pues consideraba que el análisis de tales textos llevarían a un trabajo interpretativo que podría
terminar con el logro de la exploración de todas aquellas motivaciones que llevarían a una
persona a quitarse la vida. Gracias al análisis de las notas suicidas y del trabajo con las familias
de supervivientes pudo dar origen a dos disciplinas relacionadas con el suicidio: por un lado, la
psicología forense del suicidio y por el otro lado el estudio de los supervivientes.
Para este autor el suicidio es básicamente una forma de resolución del problema ante un
Baca, 2016). Gracias a esta definición se pudo reorientar el análisis de este fenómeno hacia
una mirada más psicológica y menos biológica. Antes de que tuviéramos esta visión, las
atribuía a cambios en las estructuras sociales. Sin embargo, estas dos explicaciones aunque
tienen su parte de verdad, quedarían incompletas sin una visión psicológica, sin el análisis y la
profundización de los aspectos volitivos, de los afectos, los pensamientos y en sentido general,
204
en el análisis del estilo de vida del suicida. En palabras de Shneidman: “Actualmente para el
problema para el cual el suicidio se percibe como la mejor solución” (2004, p. 31).
visualizarlo desde una mirada de enfoque de los problemas desde una persona que sufre, es el
principal aporte al fenómeno que nos ocupa. Pues Shneiman hace un giro en torno a la visión
del suicidio como un mero acto derivado de la psicopatología, del desorden mental o bien de un
fenómeno institucional en términos de Durkheim. Al ofrecer una visión central del problema,
ya no sólo se trata de una visión clínica sino, que se toman en consideración el contexto bajo el
cual, de manera multidimensional se puede explicar el fenómeno del suicidio. Es de esta forma
ideación suicida (Courtet, 2016; Santamarina et al., 2004). Dicha desesperación psicológica o
dolor psicológico visto bajo el contexto de diversos ámbitos de la vida nos ofrece una mejor
panorámica de aquellos elementos qué pueden ser considerados tanto para la explicación
configuran bajo sentimientos de enojo, gran frustración, tristeza y estrés postraumático (Fox,
Dalman, Dal, Hollander, Kirkbride y Pitman, 2020). Toda esta gama y combinación de
205
En este primer momento la explicación del suicidio estaría asociada al gran dolor
Siguiendo con este autor, se listan algunas de las características más comunes
relacionadas con el suicidio. La primera de ellas es que como hemos dicho arriba el suicidio
busca ser una solución ante un problema que se percibe como sumamente doloroso y ante el
cual la única respuesta posible es la auto aniquilación. Por lo tanto, como resultado de la auto
aniquilación se obtiene el cese de la conciencia y por lo tanto la disminución o más bien dicho
anulación del sufrimiento psicológico. Es por esta anulación del sufrimiento psicológico que se
pueden catalogar como conductas parasuicidas aquellas como el abuso de sustancias, las
relaciones sexuales sin protección y las autolesiones (García et al, 2015; Ramírez y Naranjo,
2014). Además de todas aquellas actividades que representen un riesgo evidente ante la vida,
pues todas ellas buscan cómo de alguna manera disminuir esa conciencia que trae al momento
autor nos indica que debajo de esta sensación de amargura hay un elemento de alto estrés que
manifiestan como necesidades no resueltas son, a nuestro punto de vista, el ojo del huracán
que pone en marcha todas aquellas estrategias y habilidades de afrontamiento para evitar la
frustración.
Cuando tales necesidades no son satisfechas, ya sea porque son irreales o simplemente
porque en ese momento no pueden estar disponibles, la persona tiene que asumir el
compromiso volitivo y afectivo de la frustración que ello implica y en la medida en que lo desea.
Es decir, entre más alta es la expectativa y mayor el deseo, se van a requerir de más y mejores
206
Es por ello que uno de los indicadores preferentes de la salud mental es la tolerancia a
la frustración (Shneidman, 2004). La forma en que una persona aborda y resuelve el manejo de
tales sentimientos al mismo tiempo que puede dilatar la necesidad, la expectativa y el deseo
decir que en la felicidad general con la cual abordar los diferentes retos, frustraciones y
sinsabores de la vida.
todas sus inteligencias disponibles para adaptarse a la condición a la que se enfrenta. Pues no
solo se requiere del control emocional, sino también de una clara lucidez mental para observar
situación que genera frustración. Ello no quiere decir, que la creatividad y la inteligencia
cognitiva van a eliminar el dolor, pero sí van a facilitar la perspectiva de diferentes escenarios,
Es por ello que otra de las características del suicidio es la ambivalencia. Es decir, dos
sentimientos opuestos que se presentan al mismo tiempo. Sabemos que la persona con
conciencia, y esto representa una lucha ante el instinto de supervivencia como indica Joiner
(2011). Tal sentimiento de ambivalencia representa el punto de anclaje bajo el cual puede ser
exitosa una intervención durante un suicidio o más bien dicho, un intento de suicidio en curso.
Pues el profesional deberá ubicar aquellos aspectos, como ideas, temores, y otras personas
significativas ante las cuales se aferra a la vida. Al traer a la conciencia y verbalizar todas
aquellas metas sociales por las cuales vale la pena vivir, aumenta la ambivalencia y puede
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Por fortuna, es posible, bajo encuadre terapéutico adecuado y con gran participación de la
persona, modificar tales patrones de afrontamiento y sustituirlos por unos más funcionales.
que ver tanto las fuerzas culturales del entorno, las condiciones económicas e incluso el valor
que se le otorga al suicidio en un momento dado. Por ejemplo, cuando Sócrates toma la cicuta
y lo hace por una decisión de una orden de la justicia, o bien como se consideraba en la antigua
Grecia se podía justificar el suicidio cuando hay un dolor excesivo y sin salida o incluso por
vergüenza e ignominia (Salman, 2011). Aunque básicamente la descripción del alivio que da el
contextos muy antiguos de Egipto, de alrededor de 2000 años antes de Cristo (Salman, 2011).
Cómo podemos observar, aunque el suicidio es un fenómeno igual en todos los casos (es decir
una persona se quita la vida de manera voluntaria por diversos medios), cada sociedad ha
mantenido estas críticas y acercamientos tan variables como sus peculiares principios culturales
Shneidman ha conceptualizado al suicidio como una crisis psicológica y tal como lo haría
Albert Camus lo defendió como un verdadero problema filosófico pues al final de cuentas es el
hombre enfrentado hacia el absurdo y el sentido de la vida. Y tal como lo reflexiona Camus,
enfrentarse al mundo sin sentido obliga a plantear la única pregunta que para él tiene sentido
en la filosofía: ¿vale la pena vivir la vida? Para el autor que nos ocupa, la respuesta sería
negativa en momentos graves de crisis psicológicas sobre todo asociadas con alto dolor y
entiende como un hecho pluridimensional en un individuo que percibe ese acto como la mejor
solución. Los sociólogos han detectado las tasas de suicidio controladas de acuerdo con
factores como la guerra y el desempleo, los psicoanalistas sostienen que es la ira hacia un ser
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querido que se dirige hacia adentro, los psiquiatras lo ven como un desequilibrio bioquímico.
Gracias a los estudios seminales de este autor en torno al análisis de las notas suicidas
tenemos información que nos ayuda a dirigir nuestra atención sobre algunas motivaciones
notas suicidas y encontrado que los conceptos o constructos personales que aparecían con
mayor frecuencia en las notas fueron: incapacidad para adaptarse, rechazo – agresión, dolor
insoportable y ego. De tales resultados se puede deducir que la incapacidad de adaptación está
asociada a la dificultad cognitiva que presenta el suicida al momento de lidiar con la frustración
rechazo y agresión son característicos de no haber tenido éxito en la consecución de las metas
Es de gran relevancia notar que dentro de los hallazgos de este grupo de investigadores
interna como en comportamientos que se escapan a las normas, valores y sobre todo las
sociales dando lugar a un malestar y deterioro qué pueden llegar a ser muy significativos (DSM
– 5, 2014).
en una gran necesidad de reconocimiento y de recibir afecto de los demás, pero también con
falta de empatía y preocupación por los otros. Winnicot, llamó depresión por herida narcisista, a
209
parte de los demás. A diferencia de la tristeza generada por la pérdida de un objeto, en la
prefieren. Dando como resultado enojo y depresión. El suicidio anómico caracterizado por
Durkheim, entraría en esta categoría donde hay una alta preocupación por el yo y un bajo
apego hacia las instituciones, sobre todo la familia y a las relaciones que están determinadas
Los sentimientos de grandeza y prepotencia, así como las fantasías de éxito, belleza
gran inteligencia, y otros grandes atributos bajo los cuales idealiza el narcisista le hacen ver
como una persona especial ante los demás. Es por ello que tiene una necesidad muy alta de
atención y de admiración. Se siente altamente privilegiado y con ello explota las relaciones
cuándo tales expectativas no son satisfechas y puede aparecer la fantasía de que al suicidarse
El Modelo de Desesperanza
Para A. Beck, las distorsiones cognitivas que llevan hacia sentimientos de depresión
Este modelo ha sido muy útil en la evaluación qué tiene una persona acerca del pronóstico de
su propia situación. Lo cual cobra una relevancia fundamental tanto en el fenómeno del suicidio,
como en todos los tratamientos psicológicos, pues de ello depende el éxito (Gysin et al, 2016).
Particularmente el tema de las esperanza nos ocupa un espacio fundamental en este estudio
devastador o funesto.
210
Básicamente las expectativas que se tienen acerca de la vida son negativas o muy dolorosas.
Como resultado la persona busca huir de ello a través del suicidio, la idea de no sufrir más y no
someterse a ese dolor. Es muy interesante distinguir que la desesperanza es un concepto que
está asociado tanto la depresión pero también a la desesperación maníaca (Beltrán, Freyre y
Hernández, 2012). Por eso en la evaluación clínica, el profesional debe atender claramente a la
distinción de estos dos estados. Adicionalmente podemos agregar el nivel de letalidad se puede
inferir combinando el grado de desesperanza que manifiesta una persona en este momento en
combinación con el grado de dolor psicológico asociado a ella. Tal incorporación del concepto
valor predictivo bajo (Courtet, 2016). Es decir, que muchas personas pueden pasar por
Los últimos años el modelo de regulación emocional ha cobrado gran relevancia en los
estudios del trastorno de personalidad tipo límite, el cual junto con el trastorno bipolar, son los
que más incidencia y riesgo de suicidio presentan (Castro, 2014; Soloff, Fabio, Kelly, Malone, y
Mann, 2005). Las emociones básicas han sido diseñadas, gracias a la evolución, para asegurar
recobra una gran relevancia en cuanto al manejo de las emociones se refiere. Pues gracias a la
valoración que hacemos en un momento dado sobre un estímulo disparador, será la reacción
capítulos anteriores, depende tanto del temperamento (genéticamente heredado), cómo de las
condiciones de aprendizaje a las cual es una persona ha sido sometida, es decir el proceso de
211
que hemos aprendido a lidiar con las situaciones y las emociones nos va a delinear la forma en
capacidad de modular los sentimientos de tal forma que las emociones están fuera de control,
grave en las emociones negativas, aunque debemos recordar que los episodios de manía
existen graves regulaciones de las emociones positivas que llevan a las personas, bajo esta
las emociones. Linehan (2007) indica que existe una tendencia a responder con una elevada
sensibilidad, una alta reactividad (emociones que se experimentan como muy intensas), y una
gran dificultad para recuperarse (la persona tarda mucho tiempo en volver a su estado normal).
claramente en pacientes con trastorno límite de personalidad (LeGris y van Reekum, 2006;
Yoshida et al., 2006). Este es un trastorno que se caracteriza por una gran inestabilidad de las
una alta reactividad ante los afectos junto con Impulsividad intensa (DSM – 5, 2014, p.663). Las
personas que sufren de este trastorno realizan esfuerzos muy grandes para evitar el abandono
de otras personas, son altamente dependientes y cuando se ven amenazadas aparecen ideas o
intentos suicidas (Echávarri, Morales, Bedregal, Maino y Fishman, 2015). Ello ante la creencia
un notable patrón relaciones interpersonales que son muy inestables pero muy intensas
(Chesney, Goodwin, y Fazel, 2014). Es frecuente que estas personas pasan de un estado de
idealización, ya sea de una pareja o de una amistad, a un estado de odio hacia la misma
idealización y odio están enmarcados con alta impulsividad y cambios constantes del estado de
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ánimo. Ello les vuelve impredecibles a la vez que muy difíciles de tratar. Esta combinación de
Las conductas de autolesión como por ejemplo cortarse las muñecas los brazos o las
piernas, alivian el dolor psicológico sirven como catalizadores de la angustia y la ansiedad que
los intentos de suicidio, como una forma de escapar y evitar aquellos estados emocionales muy
intensos y negativos que se denominan como disforia (Gallegos et al.2018). Esas conductas
(Hawton, Saunders, O’Connor, 2012), además, la práctica de las conductas auto lesivas, son
muerte. Para Joiner (2011), este es el factor de letalidad más alta en la ideación suicida.
Algunas otras características que enmarcan este trastorno, son las amenazas constantes de
suicidio o conductas auto lesivas (García et al, 2015). También una sensación crónica de vacío
acompañado de ideas paranoides qué tienen como contenido creo que otros les van a
podemos alcanzar nuestras metas. No necesariamente está orientada hacia la eliminación del
dolor o emociones negativas. Para las personas es importante regular sus emociones ya que
este es un medio para optimizar su propia adaptación personal y social (Linehan, 2007). Como
2002; Matschnig, Fruhwald, y Frottier, 2006). Es por ello que es un mito llegar a suponer que
todo el proceso de regulación emocional tiende a buscar un estado agradable. Por ello es
complicado averiguar cuál es el tono afectivo de una persona en un momento particular, pues
213
irracionales) que están fuera de la conciencia. Las expectativas sociales se van a volver el
Es decir, siempre hay una expectativa o una norma o una regla acerca de cómo nos debemos
monitorización del proceso de (auto) regulación. Esta propia evaluación permite el aprendizaje
mantenerse en un estado ecuánime. Estos tres elementos componen los principios generales
de la regulación emocional, la falla en alguno de ellos estará asociado con el respectivo déficit.
Tanto el dolor psicológico descrito por Shneidman, como la desesperanza y los déficits
en la desregulación emocional son ejes rectores y a la vez los constructos que delinean un
este estudio.
Método
Objetivo
en un grupo de jóvenes.
Participantes
Debido a que las tasas de suicidio juvenil son una prioridad en el Estado de Durango, se
eligió a 327 estudiantes de una secundaria pública ubicada en el norte de la ciudad. La mayoría
eran mujeres 50% y las edades oscilaron entre los 12 y 16 años. El muestreo fue por
conveniencia.
Diseño
214
Instrumentos
suicida, se diseñó la escala de malestar psicológico o disforia, la cual consiste en tres aspectos
principales (DSM – 5, 2014). El primero de ellos hace referencia a una insatisfacción general
con la vida misma. El segundo se refiere al aspecto afectivo en el cual se expresan, de manera
se refiere a la distimia, la cual se define como un estado depresivo o melancólico crónico que
mal elaborado o bien, de situaciones de violencia crónica, sobre todo en los inicios de la vida.
Para el diseño de la escala se tomaron en cuenta las características antes descritas y que
Tabla 1
Reactivos analizados
215
El reactivo número 13 se incorporó como una pregunta de control.
Procedimiento
Una vez que se redactaron los reactivos, y se analizaron por jueces expertos en
realizar los análisis de validez divergente, se utilizó la escala ESV de satisfacción con la vida de
Resultados
Tabla 2
Análisis de confiabilidad
elementos tipificados
.854 .860 12
escala contenía una o más dimensiones. Se realizó a través del método de componentes
principales y la rotación fue de tipo varimax para forzar la varianza de todos los reactivos. En la
216
Tabla 3
gl 66
Sig. .000
encontrados.
Tabla 4
factores encontrados es de doce y que explican el 51% de la varianza total. Debido a que la
escala de disforia incorpora reactivos que miden ideación suicida, se optó por separar las dos
217
Tabla 5
Componente
Factores 1 2
Claramente se aprecia que los reactivos de suicidio son agrupados en el segundo factor
que llamamos Disforia Suicida. El primer factor fue llamado Disforia Psicosocial
218
Tabla 6
.788 7
Tabla 7
.810 4
Tabla 8
Correlaciones
DISFORIA ESV
N 312 301
N 301 312
219
Con la validez de constructo y la validez divergente consideramos que la escala de
Tabla 9
significativas. Tanto para la ideación suicida como para del autolesionismo. Para analizar la
220
influencia de la disforia sobre el autolesionismo se realizaron análisis de regresión múltiple
Tabla 10
cuadrado en F
Tabla 11
Coeficientes
estandarizados tipificados
lastimarte a propósito?
221
De manera similar que con la variable de Disforia suicida se obtuvo un alto porcentaje de
varianza explicada, el 47%. Tanto la disforia psicosocial así como el autolesionismo son
Discusión y Conclusiones
la ideación suicida fue uno de los ejes principales de todo este trabajo. Siguiendo las
confiabilidad aceptables para ser ocupada como una escala muy breve de malestar inmediato.
Este instrumento nos permite obtener un panorama general acerca de la situación psicológica,
los reactivos de forma individual nos permite ubicar las fuentes de tal sufrimiento. Al incorporar
una pregunta sobre ideación suicida y autolesionismo aumenta el valor clínico del instrumento,
pues permite dar a conocer al especialista o incluso aplicada en forma grupal en el sector
permiten llegar a conclusiones válidas y confiables para determinar el nivel de letalidad que un
joven presenta acerca del suicidio. Además, los análisis de validez divergente permiten ubicar a
Recordemos que tal distorsión cognitiva, en momentos de gran dolor, orilla a una persona a
enfocarse solamente en los aspectos negativos de tal situación y dejar de lado los aspectos
positivos, recursos, oportunidades y todo aquello positivo que aún conserva en su vida.
Hay diversas limitaciones en este estudio. Por ejemplo, la cronicidad en altos puntajes
de la escala de disforia, puede representar algún indicio de un trastorno mental qué tendrá que
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ser evaluado con mediciones más específicas y sobre todo, con un examen mental general.
También puede estar asociada a rasgos de personalidad que se asemejan con signos y
síntomas de personalidades tipo límite y de alteraciones del estado de ánimo como el trastorno
bipolar. En ese sentido se sugiere cautela con el instrumento y además recordar que la validez
convergente con algunos trastornos de personalidad y del estado de ánimo, puede ser un
explicación de las variables psicopatológicas que están relacionadas con el suicidio, sino más
bien de las situaciones vitales cotidianas que llevan a una persona a tener este tipo de
pensamientos auto destructivos. Mucho es lo que se ha escrito acerca de los correlatos entre
cotidianas que en un momento dado se tornan problemáticas y altamente conflictivas junto con
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