CRAVING
El fenómeno del craving, ansia, ganas compulsivas, deseo intenso o compulsión irrefrenable de consumir una
sustancia psicótropa o de experimentar sus efectos intoxicantes es uno de los elementos centrales en la
mayoría de los modelos teóricos de los trastornos adictivos. Es además uno de los criterios diagnósticos
esenciales del síndrome de dependencia dentro de la décima edición de la Clasificación Internacional de las
Enfermedades (CIE-10). En la CIE-10 se define el craving o ganas compulsivas como “deseo intenso o vivencia
de una compulsión a consumir una sustancia psicótropa o de experimentar sus efectos tóxicos. El deseo es
intenso y puede originarse ante la presencia de la sustancia, su olor o sabor, o ante otros estímulos que
hayan estado asociados a su consumo en el pasado”.
El fenómeno craving se ha intentado definir y explicar desde diferentes enfoques.
Los modelos neurobiológicos han intentado identificar el sustrato neurofisiológico del craving y porqué este persiste
durante largos períodos de tiempo.
Desde las teorías del aprendizaje, los modelos basados en el condicionamiento operante tratan de explicar el deseo
en función de los refuerzos contingentes a la conducta de consumo que incrementan la probabilidad de esta,
mientras que los modelos basados en el condicionamiento clásico explican el mantenimiento del deseo a largo plazo
en base a la exposición repetida a la droga.
Desde la aproximación cognitivista, dos modelos fundamentales tratan de abordar el craving: modelos de
aprendizaje social que enfatizan constructos como expectativas, atribuciones, imitación y autoeficacia y modelos de
la ciencia cognitiva centrados en el procesamiento de la información, estilos cognitivos, memoria y toma de
decisiones.
TIPOS DE CRAVING
Early conceptualiza y distingue cuatro tipos de deseo o querencia de droga:
1. Por uso reforzado, que aparecería durante la fase de consumo y desaparecería al abandonar el mismo.
2. Interoceptivo: en el mes posterior al final del consumo, desencadenado por síntomas corporales o pensamientos.
3. Encubierto: hasta dos meses después del fin del consumo. Caracterizado por inquietud y un falso sentido de
confianza de que ya no se desea el tóxico.
4. Condicionado a señales externas e internas: permanece hasta dos años después del inicio de la abstinencia y estaría
desencadenado por estímulos externos (señales visuales, olfativas, sonidos,...) o internas (pensamientos,
sensaciones,...).
PORQUE SUCEDE
MODELO NEUROADAPTATIVO
La gradual y permanente adaptación de la función cerebral a la presencia del alcohol y otras drogas es un factor central
en el desarrollo de una dependencia. Para mantener la homeostasis del cerebro, muchas células adaptan sus actividades
y sus respuestas a la presencia prolongada de los tóxicos. Esta neuroadaptación o sensibilización, conduce a ciertas
características de la dependencia, como son la tolerancia y la abstinencia, y también a la llamada memoria de
recompensa. Este tipo de memoria es inconsciente, y aporta un aumento de la atención o apetencia, denominada
«salience» en inglés, para los estímulos ambientales que frecuentemente han estado relacionados con las drogas, por
ejemplo, el olor del alcohol, la visión de una droga determinada, o el consumo en sí mismo. La neuroadaptación ocurre
con más intensidad o extensión y es más permanente en personas que tienen un riesgo aumentado de desarrollar una
drogodependencia, así sería el caso de una determinada predisposición genética, o un aumento de susceptibilidad por la
presencia de experiencias repetidas de estrés, como son algunas enfermedades mentales o determinados
acontecimientos vitales estresantes (5).
MODELO DE CONDICIONAMIENTO BASADO EN LA EVITACIÓN DEL SÍNDROME DE ABSTINENCIA.
Las señales o estímulos provocan un estado aversivo en el individuo, en forma de síntomas de abstinencia subclínicos o
respuestas emocionales negativas asociadas a un estado de deprivación o síndrome de abstinencia, que son finalmente
donde recae el deseo de consumir o craving. Las situaciones en las que tiene lugar el síndrome de abstinencia, acaban
convirtiéndose en estímulos condicionados susceptibles de elicitar respuestas condicionadas, casi idénticas al síndrome
de abstinencia. Así, surgiría el craving como alternativa para evitar esta sintomatología.
MODELO BASADO EN LA BÚSQUEDA DE EFECTOS POSITIVOS ASOCIADOS AL CONSUMO.
En este modelo los efectos reforzadores de las sustancias son la base del fenómeno del craving. Los estímulos asociados
al consumo, y específicamente a los efectos reforzadores de las drogas, se convierten a través de procesos de
condicionamiento, en desencadenantes de expectativas de los efectos reforzadores. Estas expectativas activarían el
craving, como un estado emocional dirigido a la búsqueda de la sustancia.
MODELO MULTIDIMENSIONAL DE LAS INCLINACIONES A BEBER O NO BEBER
Aportado por Breiner y colaboradores (12), y que se podría hacer extensivo a las demás toxicomanías, se presentan y
definen las relaciones entre los diferentes componentes del esquema, como son los factores históricos y los factores
actuales, las expectativas, el espacio evaluativo y la decisión final de consumo o no consumo, y, también, los caminos
que se siguen para llegar a esa decisión final. Este esquema incluye algunos conceptos novedosos que son importantes
para poder comprender mejor la acción de tomar una decisión. En base a esto, se podría afirmar que la preferencia de
alcohol está inversamente relacionada con la accesibilidad a actividades alternativas válidas a ese consumo y, lo más
importante, incorpora un espacio evaluativo que representa el entrecruzamiento de vías entre consumo y abstinencia.
FACTORES HISTÓRICOS FACTORES ACTUALES
Moldean las experiencias vividas por las personas y por Constituyen variables que influyen en si una persona
tanto su inclinación a consumir en un futuro. Constan de tiene o no inclinación a consumir en un momento
Factores intrínsecos al individuo, como serían determinado.
determinadas características genéticas o bioquímicas, La la droga está o no al alcance (facilidad para
y algunos rasgos de la personalidad específicos, como consumo)
el antisocial o la búsqueda de sensaciones. La gente anima o no al consumo (aceptación social
Factores externos al sujeto, como serían las normas del consumo)
sociales o el entorno sociocultural de la persona. contexto en el que se encuentra la persona en el
Además, existen los antecedentes previos de momento de decidir si va a realizar o no un consumo.
consumo que ha experimentado el sujeto, que se Posibilidad de acceso a alternativas de
concretan como una valoración de las experiencias comportamiento y conducta, que sean apreciadas
pasadas favorablemente por el individuo. Así, si las fuentes de
recompensa o alternativas son inalcanzables o
limitadas, o si el acceso a éstas se retrasa o requiere
más esfuerzo para la persona, se tiene más tendencia
a beber o consumir. Habitualmente muchos de los
beneficios claros de la abstinencia parecen muy
distantes dentro del árbol de decisión, teniendo
menos impacto en la elección final, y haciendo más
difícil el mantenimiento de la abstinencia.