3.
4 Dislexia
La dislexia es un trastorno del aprendizaje que consiste en la dificultad en la lectura debido a
inconvenientes para identificar los sonidos del habla y aprender a relacionarlos con las letras
y las palabras (decodificación).
Trastorno del aprendizaje caracterizado por la dificultad para leer.
La dislexia se presenta en niños con niveles normales de inteligencia y visión.
Algunos de los síntomas son el retraso para aprender a hablar y leer, y la dificultad para
aprender nuevas palabras.
La mayoría de los niños con dislexia puede salir adelante en la escuela con la ayuda de
tutores o programas de educación especializada.
Si bien el tratamiento puede ayudar, esta condición no tiene cura
Crónicas: pueden durar años o toda la vida
Por lo general, se puede realizar un autodiagnóstico
No se requieren análisis de laboratorio o estudios de diagnóstico por imágenes
3.4.1 Concepto
De acuerdo al manual de diagnóstico estadístico de los trastornos mentales (DSM-V por sus siglas
en inglés), en su edición número cinco, la cual está vigente desde 2013, la dislexia se describe
dentro de una subcategoria de los trastornos del neurodesarrollo, llamada “trastorno específico del
aprendizaje”.
Así mismo, dentro de esta categoría se especifican las dificultades en donde el niño puede tener
problemas, las cuales son:
1. Expresión escrita.
2. Razonamiento matemático.
De tal manera que la dislexia al tener un origen neurobiológico, es un problema que tiene
características específicas y por ello varía en cada persona, sin embargo es importante aclarar que
puede presentarse en edades iniciales en donde el niño comienza a adquirir el proceso de la lecto-
escritura.
3.4.2 Clasificación
Primera distinción
Algunos autores distinguen entre los conceptos de dislexia adquirida, dislexia evolutiva y retraso
lector.
La dislexia adquirida es aquella que sobreviene tras una lesión cerebral concreta; mientras que la
dislexia evolutiva es la que se presenta en pacientes que de forma inherente presentan dificultades
para alcanzar una correcta destreza lectora, sin una razón aparente que lo explique. Por su parte, el
retraso lector es un trastorno lector motivado por causas específicas: lectura superficial, mala
escolarización, etc.
Según el tipo de síntoma predominante
1.Dislexia superficial:
es aquella en la que el sujeto utiliza de forma predominante la ruta fonológica.
La ruta fonológica es aquella que nos permite leer las palabras regulares a partir de segmentos más
pequeños; (sílabas). Sin embargo los sujetos con este tipo de dislexia tendrán problemas en aquellas
palabras cuya escritura no se corresponde de forma directa con su pronunciación (homófonas); esta
situación se da fundamentalmente con los anglicismos como hall, thriller o bestseller.
2. Dislexia fonológica: es aquella en la que el sujeto utiliza de forma predominante la ruta visual
para leer las palabras. La ruta visual es aquella que nos permite leer de manera global (sin dividir la
palabra en partes) palabras conocidas. Esto lleva a dificultades en todas aquellas palabras no
conocidas o inventadas. Se cometen errores de lexicalización (lobo/lopo), derivativos
(calculadora/calcular) y errores visuales (pera/pena). Tienen mayor tiempo de reacción en la lectura
de pseudopalabras a la vez que presentan dificultad en la lectura de las mismas.
Otros trastornos en las dificultades específicas de aprendizaje (DEA) asociadas a la dislexia
Agrafia: trastorno relacionado con la escritura.
Discalculia: trastorno relacionado con las habilidades aritméticas.
Dismapia: dificultad para leer los mapas y encontrar lugares, relacionado con la confusión de los
puntos cardinales o con la orientación espacial.
Disperflexia: afasia moderada que abarca un espectro de trastornos.
TDAH: trastorno de déficit de atención con hiperactividad.
Disgrafia: dificultad específica para aprender a escribir correctamente.
Disfasia: falta de coordinación de las palabras.
Dispraxia: falta de coordinación en los movimientos.
Trastornos emocionales y conductuales.
Según el momento de diagnóstico
1. Dislexia específica: que se manifiesta en el período de aprendizaje de la lectura.
2. Dislexia de comprensión: que se manifiesta en períodos posteriores al aprendizaje de la
lectura y que no permiten una comprensión óptima de lo que leen.
Una objeción a esta clasificación sería que los disléxicos de comprensión pueden no ser más que
disléxicos específicos no diagnosticados. Podría ser que debido a diferentes causas, como por
ejemplo una alta inteligencia, hubiesen compensado o enmascarado su trastorno hasta que la
creciente exigencia de comprensión de los textos académicos hubiese dejado al descubierto su
trastorno.
3.4.3 Características
Poca expresión.
Esfuerzo en descifrar cuando están leyendo.
Su lectura no tiene ritmo.
No respetan los signos de puntuación.
Dan saltos en la lectura o leen de corrido.
Baja comprensión en lo que leen.
Inversión, omisión o adición de letras.
Escritura de letras en espejo.
Confusiones en las letras (como la b con la d).
Agrupaciones y separaciones incompletas.
Mala grafomotricidad.
Confusión en cifras y números (como 24 por 42 ó 70 y 60)
Problemas al realizar una seriacion desendiente.
Dificultades gráficas al escribir (comienzan a escribir por la izquierda, no siguen el renglón, se saltan
renglones, etcétera).
Problemas con las reglas ortográficas.
En cuanto a su personalidad, los niños pueden ser:
Falta de atención en clase y en casa.
Son emocionalmente sensibles.
Tienen cambios constantes de humor.
Piensan con imágenes.
Percepción multidimensional.
Les cuesta recordar información.
Pueden tener estrés y/o ansiedad.
Suelen tener frustración ó depresión.
3.4.4 Pautas de observación
Cuando se sospecha que un niño/a puede ser disléxico habrá que llevar a cabo una entrevista
personal con la familia en la que se realice una anamnesis previa, cuyos puntos fundamentales son
los principales hitos del desarrollo, el componente genético, la escolarización y las circunstancias
que le han llevado a pensar que puede existir una dislexia.
Tras realizar esta primera entrevista se debe descartar cualquier deficiencia sensorial o
cognitiva,. Para simplificar podemos pasarle “La escala de Inteligencia Wechsler o WISC-IV” de 6
años a 16´11 años, o “La escala infantil Wechsler, WPPSI-III”, de 2´6 a 7´3 años, las cuales valoran
las capacidades cognitivas mencionadas.
También se podrían incluir la evaluación de otras capacidades Psicomotrices, aunque no
consideramos necesario realizar este tipo de pruebas sino se aprecian circunstancias específicas
que lo requieran.
Pruebas de Evaluación de la Psicomotricidad:
– Reconocimiento del esquema corporal con las pruebas de Piaget y Heat.
– Evaluación de la lateralidad con la prueba de dominancia lateral del Test de Harri.
– Valoración de la percepción espacio-temporal y del funcionamiento perceptivo con el Test
Guestáltico Viso-Motor de Laureta Bender
Tras la evaluación de las capacidades intelectuales pasamos al análisis específico de la
lectoescritura, para el cual existen numerosos test estandarizados:
EDIL: Prueba de lectura donde se evalúa la exactitud, la comprensión y la velocidad.
El TALE: Constituido por varias pruebas de lectura y escritura que permiten valorar rápidamente el
nivel general del sujeto en estas tareas.
DST-J. Test para la detección de la dislexia: Es una batería breve de screening o detección rápida
de la dislexia que se aplica desde los 6´5 a los 11 años.
PROLEC-R: Test utilizado de 1º a 6º de primaria para evaluar los procesos lectores, es decir, la
capacidad lectora y las estrategias que sigue el sujeto para leer, por lo que también se pueden
observar que mecanismos están alterados.
PROLEC-SE: Test de lectura que evalúa los procesos léxicos, sintácticos y semánticos implicados
en alumnos de 1º a 4º de ESO.
PROESC: Test que evalúa los procesos implicados de la escritura desde 3º de Primaria a 4º de
ESO.
TCP, Test de procesos de comprensión: Prueba que permite evaluar el nivel de comprensión
lectora en niños de entre 10 y 16 años.
Evaluación de Screening
Consiste en una evaluación breve tras la que se obtiene una muestra significativa del nivel
lectoescritor del sujeto, cuya finalidad es decidir si llevar a cabo una evaluación más exhaustiva o no,
así como plantear la necesidad de intervención..
Evaluación dinámica
La evaluación dinámica nos permite valorar el progreso de un sujeto que esté llevando a cabo
un programa de intervención específico, con el fin de valorar y controlar su evolución, lo cual,
además de darnos datos sobre la eficacia de la intervención, nos guiará para ir adaptando la misma
en función de los resultados, por tanto, permitirá modificar la intervención para que esta sea más
efectiva, ya que, la heterogeneidad existente dentro de la dislexia, hace necesario adaptar la
intervención a las características de aprendizaje de cada individuo.