El drive o el impulso
Una de las teorías principales que surgen del neoconductismo deductivo de
Hull la teoría de la reducción del impulso.
El ser humano, como todas las criaturas, tiene unas necesidades biológicas
básicas que precisa satisfacer. La necesidad provoca que en el organismo
surja una pulsión o impulso, una emisión de energía que genera que
busquemos suplir nuestra carencia mediante la conducta con el fin de
garantizar o favorecer la posibilidad de adaptarnos al medio y sobrevivir.
Actuamos en base al intento de reducir los impulsos que nuestras
necesidades biológicas nos provocan. Las necesidades están presentes
independientemente de la existencia o no de estimulación y generan o
impulsan la emisión de conductas. Así, se considera que nuestras necesidades
nos motivan para la conducta.
Las necesidades que nos conducen al impulso pueden ser muy variables,
desde las más biológicas como el hambre, la sed o la reproducción a otros
derivados de la socialización o la obtención de elementos vinculados a la
satisfacción de dichas necesidades (como por ejemplo dinero).