4.2.
2 Tomografía computarizada de abdomen y pelvis
4.2.2 TOMOGRAFÍA COMPUTARIZADA DE ABDOMEN-PELVIS
OBJETIVOS
Conocer las indicaciones de la TC en estudios de abdomen y pelvis y sus ventajas y desventajas
frente a otras técnicas
Identificar las principales estructuras anatómicas visualizadas en un TC de abdomen y pelvis
Conocer las funciones del técnico en el estudio de TC de abdomen y pelvis
Interpretar las instrucciones de los diferentes protocolos de abdomen y pelvis y comprender los
motivos de sus diferencias
Identificar una imagen de TC de abdomen y pelvis normal
A. INTRODUCCIÓN
La tomografía computarizada es una de las técnicas de diagnóstico por imagen más utilizada para
diagnosticar patologías de abdomen y de pelvis.
Las técnicas de reconstrucción de imagen tridimensional permiten valoraciones volumétricas:
realizar endoscopia virtual, obtener la segmentación de los órganos o hacer estudios funcionales
como los de perfusión. Todo ello ha motivado un incremento de las indicaciones y una mejora en
la eficacia diagnóstica.
Ventajas frente a otras técnicas
• Permite la exploración anatómica completa del abdomen en todos los pacientes sin las
limitaciones de la ecografía por la interposición de gas o hueso, la obesidad del paciente,
los apósitos, catéteres…
• Son estudios rápidos con un tiempo de apnea limitado y con imágenes de calidad elevada
en casi todos los casos. Poseen un rendimiento que permite la atención de numerosos
pacientes en la jornada de trabajo ordinario, reduciendo las listas de espera.
• Es compatible con los equipos de infusión, monitorización y soporte vital frente a la RM
que exige la desconexión previa a la entrada a la sala del imán o la reduce a los equipos
compatibles. No hay contraindicación respecto a marcapasos y en general frente a la
mayoría de los dispositivos electrónicos, aunque en algunos casos pueden producir
artefactos.
• Respecto a la radiología convencional evita la superposición de estructuras y mejora la
resolución de contraste. Es especialmente sensible y específica a la detección de aire, gas
o calcio lo que puede ser fundamental en algunas patologías abdominales.
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4.2.2 Tomografía computarizada de abdomen y pelvis
• Puede emplear distintos medios de contraste vía oral o rectal, vía intravenosa o a través de
sondas o catéteres.
• Los equipos multidetectores permiten la obtención de imágenes con cortes axiales muy
finos que posteriormente pueden reconstruirse en otros planos modificando grosor,
dando imágenes volumétricas, endoscópicas…lo que amplía las posibilidades de
diagnóstico.
• Los equipos están disponibles en la mayoría de centros hospitalarios. Los estudios son
fácilmente reproducibles en diferentes momentos y con distintos equipos lo que amplía
las posibilidades de comparación de estudios para realizar el seguimiento de un paciente
en enfermedades crónicas o de larga duración.
Inconvenientes y limitaciones frente a otras técnicas
• Emplea radiaciones ionizantes frente a otras técnicas de imagen como RM o ecografía. La
dosis de radiación es mayor que la de un estudio de radiología convencional. En general
los estudios de TC abdomino-pélvica son los que suministran mayor dosis de radiación al
paciente de todas las pruebas de radiodiagnóstico.
• Existen riesgos y contraindicaciones en la administración de medios de contraste que
suelen ser empleados en la mayoría de estudios abdominales.
• Son estudios muy rápidos pero no pueden ser empleados para realizar estudios dinámicos
en tiempo real como si es posible en radioscopia o ecografía.
• Para el diagnóstico de cálculos no calcificados no es la técnica más adecuada ya que
apenas es capaz de detectarlos frente a la ecografía o la RM que si permiten su detección.
• Posee menor resolución de contraste de tejidos blandos que la RM. Para la valoración de
órganos pélvicos la RM y la ecografía suelen ser mejores que la TC.
B. INDICACIONES FUNDAMENTALES DEL ESTUDIO CON TC EN ABDOMEN
Se emplea para el diagnóstico de la causa del dolor abdominal o pélvico y patologías localizadas
en hígado, páncreas, bazo, genitales internos, intestinos y de los vasos sanguíneos o de los
ganglios.
Algunas de las indicaciones son:
- Infecciones como apendicitis, diverticulitis, pielonefritis, abscesos y otras.
- Procesos inflamatorios como pancreatitis, cirrosis hepáticas o enfermedades
inflamatorias intestinales.
- Cáncer de colon, hígado, páncreas, estómago, riñones, linfoma, etc.
- Litiasis en el riñón, uréteres o vejiga.
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4.2.2 Tomografía computarizada de abdomen y pelvis
- Aneurisma de aorta abdominal y otras enfermedades de los vasos como
estenosis.
- -Identificar lesiones internas por traumatismos.
- Planificar o valorar el resultado de la cirugía.
- Valorar la respuesta de los tratamientos del cáncer como la quimio o radioterapia.
- Servir de guía para la realización de biopsias y tratamientos poco invasivos
- Para guiar drenajes de colecciones o ablación de tumores.
Esta técnica es muy útil para el diagnóstico, pero no siempre será necesaria. Siempre debe existir
un motivo clínico claro que justifique la realización de la prueba. En muchas ocasiones una
ecografía u otras técnicas más simples, serán suficientes para lograr el diagnóstico. La tomografía
se suele emplear como segunda prueba alternativa, es decir, cuando en las otras anteriores no
hayan sido concluyentes, pero dependiendo del motivo de la exploración puede ser la primera
prueba que indique el médico o radiólogo.
C. PREPARACIÓN DEL PACIENTE
Este tipo de estudios de un modo general pueden realizarse sin preparación previa del paciente
pero si la prueba se cita de forma ordinaria son recomendables una serie de aspectos que mejoran
la calidad y seguridad del estudio y aumentan la eficiencia de la unidad de radiodiagnóstico:
• Cuando se realice un estudio con contraste es recomendable que el paciente no ingiera
sólidos en las 4-6 horas previas pero puede beber líquidos. Si el contraste vía oral tiene
como objetivo rellenar todo el intestino el paciente debe acudir al centro como mínimo
una hora antes de la cita. En caso de contraste IV para asegurar la correcta permeabilidad
renal, antes de la administración de contraste deben realizarse análisis (creatinina y tasa
de filtración glomerular).
• En caso de contraste IV comprobar que el paciente ha suprimido el tratamiento con
metformina.
• El paciente debe firmar el consentimiento informado
• Si se va a realizar una colonografía por TC el paciente debe realizar dieta durante 3 días y
puede ser recomendable una limpieza de colon mediante laxantes. Además el paciente
ingerirá contraste oral desde dos días antes de la prueba con un protocolo similar a este:
3 días antes Dieta sin residuos (baja en fibra)
2 días antes Dieta sin residuos y 3 dosis de gastrografín® oral (comida, merienda y cena)
3
4.2.2 Tomografía computarizada de abdomen y pelvis
1 día antes Dieta sólo líquida y 5 dosis de gastrografín® oral
Una o dos horas antes de la prueba: microenma de limpieza
• Para biopsias, drenajes y otros procedimientos abdominales son necesarias pruebas de
coagulación.
Antes de entrar en la sala de TC
Como en cualquier otra prueba debemos: verificar la información del volante o registro de
petición con el paciente (datos personales y estudio solicitado). Recogida del consentimiento
informado, revisión de analíticas y resolución de dudas y aclaraciones al paciente. Con la
información del volante y la dada por el paciente se planifica el estudio más apropiado, se facilita
el contraste entérico (en caso necesario) y se coloca una vía de calibre adecuado para administrar
contraste intravenoso en caso necesario.
En la sala de TC
El paciente debe entrar en la sala con la bata de exploración y debemos comprobar que se hayan
retirado los objetos metálicos que puedan interferir en el estudio. Se informa al paciente del
desarrollo del estudio y de la administración de contraste así como de sus efectos (calor y sofoco,
sabor metálico en la boca y alguna nausea leve). Se le indicará cómo debe realizar la apnea para
evitar artefactos. Se le coloca en la camilla habitualmente en decúbito supino y con los brazos por
encima de la cabeza, facilitando los accesorios y posicionadores que garanticen la comodidad del
paciente.
La actitud del técnico y su trato con el paciente es fundamental para lograr la confianza y
colaboración del paciente.
Después de la prueba
No se retira la vía intravenosa de forma inmediata, debemos esperar hasta que el radiólogo
confirme la finalización del estudio y hasta comprobar que el paciente se encuentra bien.
Habitualmente los pacientes deben mantenerse en observación durante los 30 minutos
posteriores al estudio y posteriormente pueden reincorporarse a su actividad habitual sin
restricción excepto en el caso de que se haya administrado algún sedante o fármaco que pueda
producir alguna alteración sobre el equilibrio, atención o consciencia. Se recomendará al paciente
la ingestión de líquidos y se le advertirá de la posible alteración del ritmo intestinal como
consecuencia del contraste enteral.
En el caso de procedimientos intervencionistas pueden requerir algún grado de reposo o cuidado
tras la colocación de catéteres.
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4.2.2 Tomografía computarizada de abdomen y pelvis
MEDIDAS GENERALES DE RADIOPROTECCIÓN EN LA TC DE ABDOMEN
De un modo general los estudios de TC abdominal son los que administran una dosis de
radiación efectiva más alta a los pacientes en comparación con otras regiones anatómicas
• La exploración debe estar justificada y con una indicación clínica clara
• La extensión del estudio debe adaptarse a la indicación clínica. No siempre se debe incluir
todo abdomen y pelvis y se deben evitar las gónadas si no son necesarias.
• El número de fases o barridos debe ser lo menor posible
• Deben conocerse y utilizarse los mecanismos de modulación de dosis que posea el equipo
para reducir la dosis de radiación
• En pacientes delgados y en estudios de contraste IV se puede reducir el voltaje del tubo a
100 o incluso 80kVp (menor dosis y mejor contraste).
• La reducción de dosis suele implicar un incremento de ruido cuyo nivel admisible es
diferente en función de la indicación del estudio (diagnóstico frente a seguimiento), en
función de la edad del paciente o de otros factores. La reconstrucción en cortes más
gruesos reduce el ruido.
D. PROTOCOLOS DE TC ABDOMINAL EN FUNCIÓN DE LA INDICACIÓN CLÍNICA Y DEL ÁREA
DE ESTUDIO.
Para planificar y realizar de forma adecuada la exploración a cada paciente se debe tener en
cuenta el motivo de la exploración, las características del equipo y las características particulares
del paciente (peso, edad, función renal, colaboración).
Estudio estándar de TC de abdomen y pelvis
La exploración más frecuente es la que incluye abdomen y pelvis, administrando contraste oral y
contraste IV y con adquisición de las imágenes en fase portal. Es el protocolo habitual para el
diagnóstico o seguimiento de la mayor parte de patologías.
• El paciente no debe ingerir alimentos sólidos 4-6h antes de la prueba
• Contraste oral:
o contraste positivo 1-1,5L iniciando la ingesta una hora antes de la prueba.
o Los equipos actuales con mejor resolución espacial puede ser más adecuada la
utilización de agua (administrada antes del inicio de la prueba 2-3 vasos) o
contraste de baja atenuación.
o En estudios que se precise ver la vejiga se puede solicitar al paciente que beba
hasta que tenga ganas de miccionar.
o Cuando se precise contraste en colon se administra vía rectal en forma de enema.
• Canalizar una vía en la vena antecubital
5
4.2.2 Tomografía computarizada de abdomen y pelvis
• Colocar el paciente en DS-FH y brazos por encima de la cabeza
• Topograma AP y en ocasiones lateral
o Primer corte: Escasos centímetros craneal a la cúpula diafragmática más elevada
o Último corte: Depende del área de interés
Hígado: cresta ilíaca (imagen 1)
Abdomen-pelvis (imagen 2): borde inferior de la sínfisis púbica (en azul)
o hasta la región perineal (en naranja). Este último se realiza en caso de
estudio de patología ano-rectal o inguinal
Imágenes de topogramas: Puerta Sales A, García
2 Medina V, coordinadores. Protocolos de
tomografía computerizada del Servicio de
Radiología del Hospital General Universitario
Reina Sofía de Murcia. PTCRHGURS2015.
Murcia: Área de Salud VII Murcia Este; 2015.
Disponible en:
http://www.murciasalud.es/publicaciones.php?
op=mostrar_publicacion&id=2324&idsec=88
1
En el caso de estudio toraco-abdomino pélvico el estudio se prolongará desde la clavícula (borde
inferior próximo al húmero) hasta el borde inferior de la sínfisis púbica (Imagen 4) o región
perineal en patología ano rectal o inguinal (Imagen 5).
4 5
• kVp: 120. Se puede incrementar a 140 kVp en pacientes obesos o reducirse a 100 o 80kVp
en pacientes muy delgados.
• mAs: desde 140 a 200-300. Habitualmente se trabaja con modulación automática de
dosis y sistemas de reducción de dosis adaptándolo a la edad del paciente, afección…
• Contraste yodado I.V:
6
4.2.2 Tomografía computarizada de abdomen y pelvis
o 100-120ml de contraste con 300mg de iodo/ml. (recomendable ajustar la dosis al
peso) + 30ml de suero
o Flujo:3-4 ml/s+ bolo de suero a 2-3 ml/s tras el contraste
o Tiempo de retraso: 65-70s que se incrementará en el caso de insuficiencia
cardiaca
o Fases tardías opcionales
Para caracterizar lesiones hepáticas dudosas (a los 3 minutos)
Para mejorar la evaluación de venas: adquisición tardía de pelvis a los 2-3
minutos
Evaluación de la vía urinaria en fase excretora a los 5 minutos. Debe
realizarse una hidratación previa del paciente y suelen administrarse
diuréticos. Puede ser suficiente realizar la adquisición de un topograma
tardío a modo de urografía intravenosa
o Estudio bifásico en fase arterial tardía y portal: empleado en el diagnóstico o
seguimiento de tumores con metástasis hipervasculares hepáticas, carcinoma de
células renales, tumores neuroendocrinos, carcinoide…
El paciente debe beber 3 vasos de agua antes de entrar
Estudio a los 40seg y a los 85 seg
• Tiempo de rotación, configuración de detectores y pitch en función del equipo:
o Rotación: 64 cortes: 0.5-0.8 s
o 64x0,6 (abdomen), 64x1,2 (pelvis)
o Pitch 1-1,2
• Reconstrucción de imágenes:
o Para diagnóstico de lesiones se recomiendan cortes de 2-5 mm con
reconstrucción para partes blandas (mejora la resolución de contraste y reduce el
ruido)
o Para reconstrucción multiplanar o posprocesado (2ªreconstrucción) son
necesarios cortes más finos (0,5-1,5 mm). En algunos centros las reconstrucciones
se realizan con posterioridad en la estación de trabajo diagnóstica.
https://www.radiologyinfo.org/en/gallery/index.cfm?video=361 Estudio de TC de abdomen y
pelvis normal.
Estudio multifásico del hígado
• Topograma AP y en ocasiones lateral
o Primer corte: Escasos centímetros craneal a la cúpula diafragmática más elevada
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4.2.2 Tomografía computarizada de abdomen y pelvis
o Último corte:
Cresta ilíaca (imagen 1) o unos cm caudal al borde inferior del hígado
(imagen 3). En los estudios localizados en hígado se puede reducir el FOV
limitándolo al estudio de dicho órgano de forma que se prolongue desde
unos cm craneales a la cúpula diafragmática a unos cm caudales al borde
inferior del hígado.
Se emplea para la caracterización de lesiones focales hepáticas, para el diagnóstico y seguimiento
de carcinoma hepatocelular y para la evaluación del trasplante.
No se realiza con contraste oral positivo pero se puede administrar agua para distender la pared
del estómago.
Las imágenes con contraste se adquieren al menos en dos fases:
fase arterial tardía
fase portal
Opcional:
• adquisición basal previa al contraste especialmente útil para
valorar lesiones tras un tratamiento local (quimioembolización,
radiofrecuencia…)
• adquisición tardía para mejorar la caracterización y localización de
las lesiones.
De un modo general no debemos reducir el mAs por lo que es una exploración que proporciona
una dosis elevada de radiación al paciente.
Biopsia con aguja gruesa de hígado mediante TC.
Se anestesia un paciente y se prepara un medio estéril para realizar la prueba. Se selecciona el
protocolo de abdomen y se realiza un barrido sin contraste para visualizar el tejido que se quiere
estudiar. A continuación se coloca una marca externa (3 grapas) y se vuelve a realizar otro barrido
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4.2.2 Tomografía computarizada de abdomen y pelvis
siguiendo las indicaciones del médico que realiza la prueba. El médico calcula la longitud de la
aguja de biopsia midiendo en el monitor la distancia entre la piel y la zona que se quiere estudiar.
Una vez extraído el tejido, la intervención se finaliza realizando un último barrido de la zona para
descartar hemorragias o cualquier otra complicación.
Estudios de páncreas
Antes de iniciar el estudio es recomendable administrar agua vía oral para distender el estómago y
duodeno.
El topograma es el empleado para estudios de abdomen: por encima de la cúpula diafragmática
hasta crestas ilíacas (imagen 1)
Cuando el estudio pretende evaluar la posibilidad de cirugía de resección de una masa pancreática
(adenocarcinoma o neuroendocrina) necesitamos adquirir al menos dos fases: arterial tardía a
unos 40s y portal tardía. La administración del contraste debe realizarse con un flujo elevado. En la
fase portal debemos incluir abdomen y pelvis.
En ocasiones es suficiente la fase arterial y en otros pacientes únicamente se realiza la fase portal.
Estudios de glándulas suprarrenales
Topograma similar al estudio de hígado imagen 3.
Para la detección de nódulos o masas y para la caracterización de lesiones adrenales suele ser
suficiente un estudio basal (sin contraste) que abarque desde la región diafragmática al hilio renal
izquierdo. Cuando en el estudio basal la lesión no se caracterice de forma clara como adenoma se
puede realizar un estudio con contraste IV con fases portal (70-80s) y muy tardía (15 minutos)
para calcular las tasas de realce y de lavado.
Estudios abdominales urgentes
Algunas situaciones clínicas de urgencia pueden precisar algunos cambios en los protocolos de
estudio:
• Sospecha de apendicitis, diverticulitis, obstrucción intestinal, valoración de anastomosis
quirúrgicas: se realiza un protocolo estándar sin contraste oral a excepción de sospecha
de fugas postquirúrgicas o colecciones que si el paciente lo tolera es útil administrar
contraste oral positivo (yodado). De forma opcional se puede administrar un enema de
contraste que se prepara diluido (enema opaco diluido).
• Sospecha de isquemia mesentérica: No se administra contraste vía oral y se realiza
adquisición de imágenes en fase arterial y portal tardías de abdomen y pelvis en ambos
casos.
• Hemorragia digestiva alta o baja: Lo ideal es un estudio en tres fases: basal, arterial y
portal para detectar extravasación de contraste al tubo digestivo. Puede prescindirse de la
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4.2.2 Tomografía computarizada de abdomen y pelvis
fase basal para reducir la dosis de radiación que recibe el paciente y si hubiese alguna
duda sobre un foco de extravasación hacer una adquisición tardía (5-10 minutos) sobre la
zona.
• Traumatismo abdominal: en la mayoría de los casos no se administra contraste oral
aunque en ocasiones en pacientes estables se recomienda para mejorar el diagnóstico de
patologías digestivas. Con una adecuada función renal se administrará contraste y si se
sospecha de hemorragia deben adquirirse imágenes en fase arterial (detecta lesiones
vasculares) y portal (laceraciones o hematomas en vísceras) desde el diafragma hasta la
sínfisis del pubis. En el caso de que se sospeche de lesión en la vía urinaria se añade una
fase excretora renal a partir de los 5 minutos desde los polos superiores renales hasta la
sínfisis del pubis.
Tomografía computarizada de aparato urinario
El topograma puede incluir cortes hasta las crestas ilíacas (imagen1), pero lo habitual es que se
prolongue hasta la sínfisis del pubis (Imagen 2) para visualizar todo el tracto urinario.
Estudio de litiasis urinarias/cólico nefrítico
Suele ser suficiente un estudio basal sin contraste desde la parte superior de los riñones hasta la
vejiga con protocolo de baja dosis.
El paciente se sitúa en DS FH pero y puede completarse con un estudio en decúbito prono que
mejora la localización de las litiasis (uréter o vejiga). En el caso de signos de uropatía obstructiva
puede completarse el estudio con una uro-TC.
Urografía por TC
Estudio destinado a evaluar las vías urinarias y que debe incluir una fase excretora desde riñones a
vejiga. Suele administrarse un diurético (furosemida). Precisa una hidratación adecuada y que el
paciente no orine desde 1 hora antes del procedimiento ya que es fundamental que tenga la
vejiga llena.
Se realiza:
Estudio basal desde riñones a vejiga
Adquisición en fase portal o nefrográfica desde diafragma a pelvis
Fase de excreción urinaria (5-8 minutos) desde riñones a vejiga
Uro-TC con Bolus Split
Se modifica la administración del contraste. Primero se realiza una fase basal sin contraste del
aparato urinario. A continuación se administra el contraste se administra en dos fases:
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4.2.2 Tomografía computarizada de abdomen y pelvis
1º) Se inyectan 50ml de contraste yodado intravenoso seguido de un bolo de solución
salina.
2º) Tras 8 minutos se inyecta un segundo bolo de 90ml seguido de un bolo de solución
salina nuevamente.
Finalmente se realiza la adquisición de imágenes con un tiempo de retraso de 100s. Se podrá
visualizar de forma simultánea la fase nefrográfica de la segunda inyección de contraste y la fase
de excreción de la primera dosis de contraste.
Este proceso implica menor dosis de radiación para el paciente.
Estudio del donante renal
Para evaluar a un candidato a donar uno de sus riñones se precisan imágenes de alta calidad del
parénquima renal, sus vasos y una imagen de la vía excretora. El protocolo es variable de unos
centros a otros pero suele incluir:
Imágenes basales de los riñones (con baja dosis)
Adquisición arterial de aorta abdominal hasta bifurcación ilíaca
Fase nefrográfica desde diafragma a cresta ilíacas
Estudio tardío (5-7 minutos) para evaluar la vía excretora con baja dosis (similar a un topograma).
Cistografía por TC
Se realiza como la cistografía convencional rellenando la vejiga con contraste introducido a través
de sonda. Se puede emplear el contraste IV diluido entre el 10-20%. Es la técnica de elección para
detectar roturas de vejiga o fugas en suturas quirúrgicas.
Tomografía computarizada-colonografía
Es una exploración mediante TC destinada a la identificación de tumores o lesiones pre malignas
(pólipos) en colon. Tal y como se ha indicado precisa una preparación previa específica para lograr
unas imágenes de calidad diagnóstica.
Se recomienda la realización de dos adquisiciones una en decúbito supino y otra en decúbito
prono. En la reconstrucción y visualización de imágenes se suele incluir la colonoscopia virtual
(reconstrucción simulando el tránsito por el interior del intestino).
En ocasiones se realiza una colonoscopia óptica (con endoscopio) a un paciente y posteriormente
tras 24 horas de dieta y 5 dosis de gastrografín se le realiza una colono-TC. Otra opción sería
realizar la colono- TC el mismo día de la colonoscopia óptica pero sin administrar contraste oral ni
intravenoso al paciente pero administrando 800ml de agua e inyectando glucagón IV para reducir
el peristaltismo.
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4.2.2 Tomografía computarizada de abdomen y pelvis
Para lograr la distensión de colon que permita reconstruir imágenes del interior del colon se
administra al paciente gas (contraste negativo), vía rectal mediante sonda. Se suele emplear un
sistema de insuflación de CO2 con control de la presión que logra la dilatación y es más cómodo
para el paciente ya que parte del gas se absorbe y se elimina por la respiración de manera que se
reducen las molestias posteriores a la prueba.
Tras introducir el gas, antes de iniciar la adquisición, se comprueba mediante topograma si la
distensión es adecuada y si es insuficiente se insufla más cantidad de aire.
La exploración debido al elevado contraste intrínseco entre la pared del colon y el gas debe
realizarse con una dosis de radiación muy baja (50 a 100mA suelen ser suficientes) por lo que es
necesario desconectar el mecanismo de cálculo de mA efectivo. El estudio completo de colon
abarca aproximadamente 40cm y puede cubrirse en 6,5 segundos.
No suele precisar contraste IV pero cuando hay un diagnóstico de neoplasia en colon una de las
adquisiciones (decúbito supino o prono) debe realizarse con contraste (100ml a 4ml/s) en fase
portal y a una dosis de radiación normal para lograr una correcta estadificación.
Tomografía computarizada-enterografía
Este estudio está diseñado para la evaluación de intestino delgado y tiene como principales
indicaciones el diagnóstico de la hemorragia digestiva de origen oscuro, enfermedad inflamatoria
intestinal y la sospecha de tumor de intestino delgado.
Se utiliza contraste oral neutro (solución acuosa de polietilenglicol, manitol, sorbitol o lactulosa).
El paciente debe beber 1,5 l de líquido 45-60 minutos antes de la exploración. Además se suele
inyectar un fármaco antiperistáltico (escopolamina butilbromuro o glucagón) una vez que el
paciente esté posicionado sobre la mesa.
La exploración se realiza en decúbito supino. En pacientes con enfermedad inflamatoria para
reducir la dosis de radiación se adquiere solo una fase portal a 65s o “intestinal” a 45s del inicio de
la inyección. En hemorragia digestiva de origen oscuro se realiza un protocolo trifásico (basal,
arterial y portal) y si existe sospecha de neoplasia se suele adquirir en dos fases sin necesidad de
estudio basal.
En algunos centros se prefiere una TC de enteroclisis administrando el contraste mediante sonda
nasogástrica lo que logra una distensión mayor y más homogénea de yeyuno pero resulta más
molesto para el paciente.
TC de pared abdominal
En ocasiones se solicita una TC para estudio de hernias, eventraciones o defectos complejos de la
pared abdominal para planificar su reparación quirúrgica. No suelen precisar contraste IV salvo
antecedente de tumor abdominal y a veces no se administra contraste oral. Para mejorar la
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4.2.2 Tomografía computarizada de abdomen y pelvis
detección se recomienda que el paciente realice una Valsalva aumentando la presión abdominal
durante la adquisición de imágenes.
TC de doble energía en abdomen
Suelen ser estudios minoritarios ya que no son equipos que se encuentren en todos los centros.
Indicaciones:
Identificación de litiasis cálcicas frente a las de ácido úrico
Obtención de imágenes basales virtuales a partir de imágenes con contraste IV
Detección de la captación de contraste en algunas lesiones o identificación asas de
intestino isquémicas
Separar el calcio del contraste yodado en la angio TC
Estudios de TC abdominal de perfusión
Mediante la administración de contraste IV con adquisición repetida de imágenes del área de
interés. Lo más habitual es su empleo para evaluar parámetros de perfusión en neoplasias
abdominales y también para evaluar la respuesta a fármacos antitumorales. Estos estudios tienen
una adquisición más difícil en abdomen superior que en pelvis debido al movimiento respiratorio.
Los fabricantes ofrecen distintos modelos de software para analizar los datos de perfusión en los
distintos órganos. Se trata de exploraciones con adquisiciones prolongadas y repetidas por lo que
debemos revisar la dosis de radiación que recibe el paciente.
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