Pero aquella no fue Ia sina via mediante Ia cual In tela
{ela Revolucién ruse pudo Hegar a la Argentina. El fenémeno
{oviético impacté de miltiples modes. Fue informado, discu
tido, admirado y rechazado, Se introdujo en el campo politico,
Aividib y reconfiguré el espacio de ls izquierda, sacudi al mo:
vimiento obrero, desperté curiosidad, simpatias y odios en el
‘mundo intelectual y cultural. Todo eso ocurrié en la Argentina,
de entroguerras, en ol pais gobernado por Yrigoyen, en plena
crisis conémica, eambiopoltic y convulsion social, un proceso
iniindo yn antes de 1917.
vo
2
Una Argentina convulsionada por
los vientos maximalistas
‘La Angontina vena experimentando, desde ns dos o tres és:
dag ima del siglo XIX, una notable cransformacién econémica
y social. rng Ja consoidacin de su Estado nacional, se habia
Intogrado al mercado mundial de materiag primes, con la execien-
da leramarine, queen viperes dela Przira Gur
‘Mundial alcanzaba a los dos millones de personas. Pronto ss cono-
cibun fuerte fendmeno de wbazarin yl extracturacin de unm
‘mea eociedad burzuess que exiendé la ase media urban y
Fury cot las baoes para la aparicin dela clase obra. edo
un cil de daspeguey outeria qe emper a proyectaro como
rane del und lp haba conocido una cri econtcica
socal basin 1800, la cual impuso algunos afos de austerided
5 reaiuste, Tra ello, sigié otra fae de notable expanse, aun
‘con fuerte ltibajEse “eaplendae” dela pica el Cantanario
‘oe dato hasta 1914, cuando incidieron le efecoe dela gue‘ra mundial En terminus pics, dede ls aoe 1870-1850 fue
eristalizando un régimen oigirquco, qe, més all de cers re
configuraciones, mantuvo el per durante mks de es dada
en manos de un partido conservador que funconS como eon
Go diarentes elites provincialn
Taclase trabsjadora que agconatituyé ene pal tenia crac
‘tis peculiars, Dele un comiengn se dstingu por su varie-
ddadyheterogensica. Dna inmaduavs ae presents fgmentads,
Soetda sa estacionalidd y movida de a fberza de rab
surcada por la disparida de le ofcis, as desigualdades de tn
recs yelepirity eorporetivo, Bae nuevo mando eller, ii
any trabajo a domiciioae aliments de pacino yextranjora
1 quedS desi por won extroma dieparein énioo ingen
Durante las timas décadas dal siglo XIX hubo un embrionario
proceso do luca de ase protagonizado por trabladores yd
‘ero sectaresdprmidos, ol cual se goneraliz6 una vee iniiado
tleiglo XX. Pero oe fnsmeno de confictviad yaghtinamienta
de los explotados no ae produ por factnes pursmente “objet
‘vos Ba decir, para la sguisiin de une conieneia propia de
Jos trabajndores fueron seein las intervencionee de agenion
‘eligic politicos, recltados pero ale ver impulses dol pro
testa la arganizacign. En sles, devino un nuevo maviniento
socal primeramentedifuso y precari,uego cada vee mas cass
Aente’ el movimiento ebro, junto con ta, bots el mundo de
Jaquierdaa. Amos emergioron en un miamo part hstrio 3
sdyuvaron en suspropias onatitcines, eed 1817 elimpacto
da Revolucién russ conpibuy ls tendencias aa condi.
dla ya raealisein dela conciecin de as embnadoresy ores
sectores populares. Pero eo orvrrié enn marco cos elementos
ds base haba sido constituidos tora sites
[tase rabacdoraeisquerdas en iow albores del siglo XX
I movimiento obrero aurgié en In Argentina con prec
ad. Ya en Ins deans de 1860 y 1870, euando en Buenos Aires
faparecian aislados reduetos de mano de obra saslariaga, 26
‘onstituyeron las primeras organizaciones obreraa, como la de
Jos tipdgrafos. Comenzaron las huelgas y ee fueron sumando
rmutuales, sociedades de socorros mutuos y de resistencia y
smpo deapués algunos sindicatos orientados para la inter
vencién en Ia lucha de clases, Militantes de origen alemén,
‘italiano, francés y espatiol, tanto anarquistas como socialistas,
‘truceibn, grupos definidos por el oficio, ovidencia del eardeter
tedavia artesanal de aquella joven clase obrera (Oddone, 1949;
‘Abad do Santillén, 1971; Faleén, 1981) Eran organizaciones
‘oluntaristas, que debian funcionar con el esfusrao de sus afi-
liadoa y venciendo la tena resistencia de los patrones y el
Bstado oligarquico.
[Logo de doe afioe de agitacién bora, en 1890 oeursieron
hhechos de importat
simbélica: comenzé a conmemorarse
x Spor
una federatiGn, muy peauofa, quo egrupaba aloe
ios, Bate dltimo esfusraa results emer, como
das en Ia nosién directa, sin militantes
rentads, que funcionaban a partir do la préctica asambleazia.
¥¥ carocfan de encuadremionto legal. El eardcter extranjero
QD‘una soriedad fatura ideal. Reivindicaban al pucblo oprimido
‘Smulténeamente por ol capital, el Estado, el lero y el sistema
“ patriatcal (uriano, 2001), Ese mundo se articulé en torno
‘gentenares de centros,cfrculos y agrupamientos,bibliteeas y
reforzaba e santimiento de exelusin y eonducia a los obreros a
posiciones radicalizadas, do rechazo global al sistema politico,
El anarquismo era la tendoncia més dinémica en el con.
Micto social, con facilidad para agrupar a los explotades en
‘el momento de la lucha; expresaba una cultura claramente
confrontacioninta, do acciin directa. Estas ideas conocieron |
‘un fuerte impulso desde lo déeada de 1880, con el arribo
‘al pais de destneados tedricos y activistas italianos como
Ettore Mattai y Errico Malatesta, principio prevalecieron
‘expresiones individualistas que se openian a las formas or
anizativas para In accién y criticaban ciertas luchas reivin
dicativas por considerarias eecasamento radicalicadas para
‘enfrentar al sistema. Algunas de sllas eran partidaviaa de la
accién violenta 0 ‘propagunda por el hecho". Los peridicos
El Perseguido y BI Rebelde, entre otros, fueron los principales
faglutinantes de eston vectores (Zaragoza, 1996; Poy, 2014),
‘Pera desde modiados de Ia cléeada de 1890 pudicron imponerse
‘as concepsiones do los “organizadores", que se afirmaron con
Igsparicién, en 1897, del periédieo La Protesta Humana, com
vertido en diario seis afios después bajo cl titulo La Protest,
Sus militantes formaron y dirigieron numerosas y aguerridas
‘organizaciones de las clases populares y trabajadoras, o que
Je parmitis, en la primera década dal siglo XX, proyecter su
+hogemonia en los movimientoe reivindicativos (Oved, 2012). En
‘este sentido, la incorporacién al movimiento de los espaiolos
Antonio Pellicer Paraire, Gregorio Inglén Lafarga y José Prat
¥¥ dol italiano Pietro Gari, entre otros cuaros militantes, fue
destacada,
tscuelas, grupos teatrales y nucleamientos feministas, y una
‘densa red de Grganos de prensa, especialmente en las cudades
{de Buenos Aires y Rosario, aunque también presente en una
ceria cantidad de pequefias y medianas ciudades y pueblos
Gel interior del pats, Una de las caracteristicas de este espacio
fae gu eosmopoitismo radical y su extrafamiento re=pecto do
‘prealidad nacional, factores que le impontan cierts limites
pi fs pro ‘én el medio local. En parte,
ide militantes, como Pascual Guaglianone, Eduardo Gilimén,
Arturo Montesano, Félix Basterra y.Alberto Ghiraldo.
In Federacién Obrera Argentina (FOA), que
‘Tuego de 1904 fue conocida come Federacién Obrera Ragional
‘Argentina (FORA). Ksta organizacién, en su V Congreso, rea
lizado en 1905, quodé estatutariamente ombandorada en los
principios de] amunisma.angrauigp, por lo que de hecho se
‘comporté como una entidad de slaros fines nolitisns. La FORA
‘oun desarrelloimpetucco durante esa década y llegé a rounir
durante aus momentos de auge a variog miles de activistas
Deede entonces, log anarquistas se convirtioron en una co (Como la huelga — e190,
argénien del movimiento abrezo y a la ver constitu: respondida con la persecucin Ingal por pa
‘yeron # au alzededor un significative tajido sociocultural que entre otras formas, con la recurrente imposicién del estado
incentiv6 ciertas pricticas preiguratives, es decie, propias de {o sitio y la sancién de In Ley. de Residensia, do fines de 1902,‘que permitfa expatsar de modo expaditive a los extranjeros
‘que perturbaran el “orden piles”. Asimismo, los conflicts
tufreron una constanterepresién policialy militar. En 1908,
In tensiva revolcionaria dela FORA oe hizo sentir on vigor
tas el enorme neto del 1" de mayo en Plasa Lorea, varios obre
ros derates fueron asesinadve por la policia al mando dl ear
nel Rumén L, Falebn, Sobrevino una hueign general en ln que
sbundaron los choques com las fuerens represivas, con vctias
de amber bandos, Loa hechos fueron Iiegoconocides como i
Semana Raja. En noviembre de ese afo, Simin Radowitzky,
un joven militante anarquiata reo Hegndo pose iiempo
a pais que habia pericipado de In manifeetacién, mat
Fale ya. ayudgnte,arrjindolea ona bomba, cumpliendo
tx principio de vindicacion de lo oprimdos. La respuesta fue
tina neva delarecin de estado de ito y In condena a prin,
‘erpotua para Radowiteky, encarcelado en el penal de Ushuaia
ayer, 1975, La voluntad revohucionaria de los sarauistas
fusclara, aunqve au Icha contra el apitaly ol Eatado lige
atica we diapers en conflcioe dessordinados, sin una eae
fea de accion global y fins.
Bl Partido Sovnlsta, en tanto, se habia fondado en 1896,
tuogo de més do una década de propagacién de div
cleoe yperi6dens de carscter marsita, entre le que oe deo
facaron Vorudrtey BI Obrero, los cuales fueron arribando a
In conclusin scerea de la neceslded de onganizar un partido
de lou teabajadores (Walter, 197%; Adelman, 2000; Camarere
¥ Herrera, £005). Germén Avé-Lallemant, Carloe Maui,
Esteban Giménes Adtidn Patroni fueron elgunce de lo pi
eros grandea impuleares de eate movimiento, un ita en la
aque debe ngrogarae In destacada presencia del joven cirujano
Suan B. Justo, al como lade-otros intelectualee que pronto
abendonaron ta organizecion como Joo Tgentereey Lespldo
_sygones Dead que Stole hacee delonteldeadesin
7 dadoimorimirlo ou orientacion programética, epurando a
jrnos de sus inicnles componentesideagcn politicos, el PS
evino en tina fuerza adaptada a un programa mismo, de
‘indicaciones.inmediatas sin estratepia.cevnhucionaria, Sus
Tnetasel prfecionamienta de Ins nattuciones democratica,
tl mejorarsinto de las condiciones de vida dels clases subal.
ternas ya modernizacin del pas. Bn snteis, 01 PS se express
ikfavor de la reform socal yInsnogracion al sistama politico
“Teado la conformacion de un partido que pretendidamente era
fla vos modorno, obreroy de ideas, apto para pugnar en In
Jucha sectoral yas lies paslamentariaa Aries, 1999). Con ol
tiempo, los socialists tondieron a dlr al proletariada entre
Jon interogen de Ia aun de conaumidores (Se ahi obeesién
porelcrden fiscal, Ia moneda sana l ibrecambio) yen una
fuerte de pusblocivico activo, listo a ser moldeado por sens
prdsticns politica, cooperatives y de ikutracién cultural.
'BLPS fue aciquirondo una eocienteextensn como fuerea
politica Inehiso,omensé a sleanza® algwnos resultados lost
‘alos expectable, que en el segundo dstit electoral del pats,
1a Capital Federal, lepermitieronconsagrar a Alfredo Palacios
‘como el primer diputado socialite on. América Letina. Yoo
ton a sen partido con nuevas yeconocidas figuras, oto
Inevidencian los nombres dela propia Justo y Palacio, uno
4 Nivolgs Repetto, Borique del Vale Ibelucea, Mario Bravo,
Jos hermanos Botique y Adolfo Dickmann, Angel M. Giménez
yrlos més jovenes Antonio de'Tomasoy Federico Pinedo, entre
politico y eciocultural, fueron evidentes aus difiultades para
convertireo on una paslerosa corrionte del movimiento ebrere,
ules disoeé excesivamente la acciénsindical yl accibn politica
(Tortti, 1989; Cainarero, 2011; Martinez Mazzola, 2011). Se
3fue slienando de una presencia efoctiva en Ia clase trabajadora
organizada, sobre todo, en el momento del conflict. Desde que
se impuso Ia “hipétesis de Justo” considers que el movimiento,
obrero debia ser completamente independiente del partido y
contar eon tieticas propias y fines expecificos. Los afiliados del
PPS tenian que participar de la vida de sus respectivos sindica-
tos y hacer propaganda socialists, pero coneibiendo w aquellas
organizaciones como entee auténomos, libres de toda tutela
partidaria. Esto conduj a cierto desinterés por Ia euestién
{zremial, In eval quedé més bien desplazads por el mayor peso
‘ave ceupston las campaiias elactorales y politicas generates, la
sgestién paclamentaria, Ins tareas socioculturaleso ls labore
cooperatives. En este aspecto, el PS argentino se distanci de
otros modelos de partidos aocipldeméeratas, por ejemplo, €)
de Alemania. Esto fe acompaiado por une posicén cada vez
‘nds externa de Ins luchas cbreras, las cuales eran apoyadas,
pero eon et éondicionamiento de que superaran répidamente
su radicalidad y 20 avinieran a la negociacin. Lea mniobeas
legislativas del PS se ocupatian de prevenie eatos desbordes y
de “civilizar” In Icha de clases.
Do sto modo, durante la primera década del siglo XX, el PS
‘yahhabia quedado en un espacio restringido dentro del universo
|gremial, ocupada de manera méa clara por el ananquiem. Loe
igremios orientados por los socaliatas impulaaron en 1903 la
«roacién de la Unién General do‘Trabajadores (UG), quo luego
te disolié en la Confederacién Obrera de la Region Argentina
(CORA), aunque yacon direocién delos sindicalistas revohucio-
‘arias (Marotta, 1961; Spalding, 1970; Andzeassi Cieri, 1998).
Ambas entidades, sin embargo, eran més débiles que la men-
ionada FORA anarquista. Bvidencia de que el PS tenta dif
cultades en vste-terreno es que dobié aveptar que algunos de
‘us afiliadas crearan estructuras expecifica
sindiclicacion entre sus Sas ola coordinacin de aus fuepene
fremiales, algo dificil de entender para un autodenominado
‘Favlido obrero. Esa fue la historia del Comité de Propaganda
Gremial (que veromos en el capitulo 3), constituido por 1s co
rriente de izquierda dentro del partido, que acabé teniondo
tlferenciae y choques con la direccin,
El sindicalismo revolucionario, luego conceido con el nombre
de sindicalismo (en cursiva, para aludir esta correntoespect
‘a fe la tervera gran expresién de las iequierds. Se forms en.
tiveteos paises a partir de un desgajamianto de las filas socia-
listaa. Bajo un perfil obrerista, pretendi6 encontrar en Ja para
sec sindizal la clave de béveda de lo que inicialmento disefé
Sobre toda lx spuesta por un paride chreo, El origen de cicha
vendencia eta an Francia Hala. nepirado en plazteos de
‘Georges Sol, Hubert Lagardalle, Fernand Pelloter, Barco
{Cooney Arturo Labrie, entre otros. Sua idens ee expandlron
répilamente deede principio del siglo XX, en 1902 ee hicieron
bredominanioe en le CGT frances, onde tmpuniron sus po
Siones cuatro af despude en elcongreso de Amiens (Sivek
Pouydesseau, 2008; Van der Linden y Wayne, 1992). Uno de
teu puntos de partida fue Ia publicaci6n, en 1807, dl bro
do Sorel titalado Rl porvenr de lo sindicatoeobrerct, donde
‘Spon al ictal PS 9edenunciaba a “degenracn® dela
esmoeraciay de loa parllds obreoe. El sndicalirio Rie
conformando wna nueva ideologia, que reputsba al socialiemo
como insanablemente reformist, integradoaljego politico bur
“indica. Hatablocia como principio exclusivo do luche el método
“Ge la acca directa (Jeade a huelga, el baioty al sabotajo, hast
la jnewrreceidn yla revolucién social), consideraba a los gremios
In inios forma de organizacion vélida de los trabajadores (yombrién dea sociedad futura), euestionaba la parsieipacién abrera
en los partidos y recusaba la arena parlamenteria (Sorel, 1975
Kersffeld, 2004),
‘Los primeros y principales mentores del sindicatismo en
Ja Argentina, entre 1904 y 1908, fueron dirigentes del PS,
mayoria, intelectuales y profesionales: entre otros, Gabriel
Laperriére de Coni, Julio A. Arrage, Aquiles 8. Lorenzo,
Bartolomé Bosaio y Emilio Troiae. Desde afuera del socials:
‘mo, pronto co sumaron algunos cuadros proletarios, entre los
‘que se destacé Sebastidin Marotta (obrero constructor de ea
rruajes y rodados, que nego davino en linotipista). Dentro del
PS, ol grupo venia editando desde 1904 un vocero de pens
propio, La Internacional, un afo después cantinuado por Accién
Socialista, Periddico Sindicalista Revolucionario. La “euestién,
sindiealista® fue debatida y zanjada durante el VIT Congreso
el PS, celebrado en Ia ciudad bonasrense de unin en abril de
11906, Alli triunf 1a posicién socialista tradicional y Rapetto
1 se constituyers en un partido
sauidnamo, afin de realizar In comprobacién experimental de
‘octrina y téetica (Oddone, 1982) Fuere de las las dal PS, este
‘grupo de militantes se concentré en In Agrupacién Sindicaista
Rovolucionaria y comencé a eosechar wn fuerte apoyo entre
los trabajadores, BL i ut
Marotta (Del Campo, 1986; Bertolo, 1995; Belkin, 2007)
El Centenario)
|
lao 1910 oe nos aparece como otro punta clave en eater:
corrido planteado, La elive dominante proparé las festividades
4] Centonario como un modo de legitimacién de 2x proyecto,
ge secibié a ilystres visitantes internacionales, ae realizaron
secopsiones de gala, fonciones taatrales extvaordinarias, des
doe miizaes, marchas ewvile © inauguracién de monumentos.
[Bl optimismo celebratorio y la construccién mitica del pasado
‘pacional fueron de la mano con la identificacién de ciertos ac
{ores presentados como amenazas perturbadoras:extranjeros
"desngradecidos’, obraros diseolos y anarquistas revoltecoe. Em
el campo intelectual ge desplegé una “querella simbética por
Je nacionslidad’. Si hasta comiensos
‘Rojas, Leopoldo Lugones y Manuel Giver observaban que los
‘proceaoa de medernizacién, cosmopolitismo y arzibo tumultuo-
0 del aluvién extranjoro habian abierto, ‘dentro
{el cuerpo social y del destino nacional. Bios entendievon que
fesas heridas debian suturarse con una conmocién patrétion ¥
‘ena apue a na argentina", que pudo
shrevar en ol hispaniamo,y el mito de Ia raza o en un ecua:
siém eriallista. Todo condujoal surgimiento de un nacionslismo
‘cultaral, eapirtualista, esencialista, restaurador de valores,
costumbres y tradiciones locales. Fl “espivitu del Centenario",
sun manteniondo la hegemonia del liberalism, tradujo las
primer necionalismo, que af nie Yar
: en lucha
¥ las exprosiones idoolégicas partidarias éel cambio social.
Por cierto, aquella Argentina no era el “parateo perdido”,
mito que luogo 20 instauré desde ciertas vsiones, Al menos, no
lo eras evaluamos la condiciones de vida y el goce de derechos,
4 ins mayorias productoras de a viqueas socal, Lasclamentales
3Semandas de las primerasaociedades gremiaestraslace
‘tpiotelénpadera or le msde cin al beers au tenia
Sain eo entones estar manufacturer de Buono Ate
{Eh sisarsn de los poten auriel de os raaindoves de
interior er Inmentable, smo demorteaba eine ial
de Bite Masud do 1904. Durante ln primera dca dl ile
rer ied salarne abla cad, mientras oman
{onian extensasjomades labore om sustain de norma de
teruidad ons tares fabri ya stuncn habitaciona) ea
‘cinta Ghacineiont, insulted, sevadoe alguien)
bo ucts Hberal-cnaervadoras qua ssierenmiligar ote
desriper con In dasein, aj el ogunda gobierno de Jus
‘3 Roce, de in Cidigo del Trabajo que promtia medidas de
stata y protecion Inboenl Zimmermann, 1995). Pore no
Ibo Vluntad'ocapecdad del conjunto de a elite diigent,
{ue goraba den leno conte pariamentai, por hace ee
Gicheprnecto fora aprobad, Adem, ve prodoinsechaz
test unnie del can prlatario a dicho Codigo, pus te
conten In intron atl on is ergeizaiones crore
com oo argumontabe dosde el anerguamo hasta la mayer
parte del PS. EI Departamento Naionl del Tesbu OND,
187, srvid para product rtaditea do elaioe 3
aren promvi una aténtic lili labora,
crn pane ongtoanion ota ps EUS I et
vindicaciones de un mundo del trabajo en constante expansién.
a estratgiaecorrente per ener Ia" sca
lnvepresin
ELT de mayo de 1010, el movimiento oreo rigid por
1 anarguiome moviisé «unos 80.000 manioetantes una
semana deepué inci usa mowvaycombativa uel general
‘na trbamuea do civls ypalisiaeanimads por un pati=
ino senfSbee con el olive de aplasar I convosntoria
de las contrales sindicalee CORA y FORA « la buelga gone
yal del 18 do mayo, atac, con complicidad oficial, an eds
alas ropresentacionesobreras, en especial, las anarquists.
ue destacada ia partcipacin antiobrera de grupos politicos
‘acionalistas de extrema derecha. El paro recién se levants
dia 21 y la conmemoracin centensria debié ealizarve bajo
slimperi de Ia ley marcal No aGlo se apliog el estado de a
‘io, sno que también se sancioné, un mies después, la Lay da
Dafensa Social, que ineluia prin odeportacién a quien hice
a propaganda afavor de un huslgs, wilizara banderas os,
Gifundiera ideas anarquistasoingulara los slats pation
Fue una derrota para los trabajadores, que abrié un perio
deretroces relativa desorguniacién del movimiento obrero.
Si entre 1902 y 1910 ae produjeron innumeraes confictos
parcales y or sector, y 0 realzd cast una decona de huslgss
ener, los site aos sguionts oe aracterizeron por una
1y/une stuacién de debilidad de las
Srganizaciones gromisles, especialmente la oientadas por el
ssnarquismo (tonck, 1987).
El dective del movimiento lihertario henaficé los sind
calists. Uno de aus ees de agitacién era a unidad del movi
‘ientoobrero en expeca,relatnando la fusién con a FORA,
anarguista. Soflalaban que las ideologiaa y laa aderipeio-
nes politions dividian innezesariemente-a los txbaladores
‘Como sila propia no reprosentara ota ideologia ltersative.
Comenaaron a deeplega lo que luego ae Vlei cavacteratica
de esta corrionte: ex aoondirado “neutraliamo idooligica"o“an-
tipoliticame", vadavia con entanaciones revalucionaries, or
sjemplo, de erftca al parlamentariamo Balkin, 2019). Ba la
‘Vision sindiatita, para que los sndicatos pudicsenejercer su
tare transformadora, debian ser indepondientes y neutral
de toda posiin ideolégin oadseripeion politi, pues el reqsito de In fuerza de la organizacién era su unidad. Tras vari
Intentos fallidos, hecia Fines de 1914 los sindicalictaeforzaron
luna tnidad, haciendo ingresar ala CORA que ellos dirigian en
Ia FORA de los anarquistas, y enol IX Congreso de esta iltima
‘central abril de 1916), los sindiculistas ganaton la dixeccién,
Tnmediatamente, deidieron anlar 1a adhesién dela fe
cién a los principios del comunismo andrqvicn, lo que motive
1a eacision de Ia mayor parte de los anarquistas puree, ave
aevidieron conformar otra entidad bajo la misma sigla, Desde
1e entonces, existieron In FORA V Congreso, de tendencia
Gerata y claramente minoritari, y la FORA IX Congreso, de
‘mayoria sindicalista, que experiments en los afos siguientes
tun erecimiento notable, El sindicalismo ae habia convertido
ce la expresién hageménica del movimiento obrere, logrando
desplazar de esa condi Jos anarauistas.
Esto procoso de cambio en las oriontaciones del movimiento
cobrero se producia en el contexte de las grandes dificultades
‘condmicas que estaba experimentando el pais, La dindmica
de expansién cesé hacia 1913-1914, a partir del viraje intar-
nacional provocsdo con los conflicts bélicos en Joe Balcanes
¥ el nico de la Primera Guerra Mundial. Se extinguieron los
‘elementos favorables que impulsaban la economia nacional,
Por primara vez, el sistema monetario font al mismo tiempo
problemas en los mercados de bienes y los de capitales. Las,
‘commociones bélieas hicieron retraar el meresdo mundial de ex
pitalosy el voluman de préstamos e inversionos que recbia el
pals 2e derrumbé.a niveles nunca antes cancels, lo eal piso
en difcultades la financiacién del Rstado para cubrirsu déficit
de balanza de pagos. Las cosechas de 1913-1914 fueron malas
yy Tas exportaciones fueron 25% més bajas que Ins dol bienio
anterior. La combinaciém de erisia del inanciamiento exterao
con auba del déficit comercial provocé la salida de metilico
gn yn, Rata fg, por los mecanismos del sstemn de pain
i oneré a notable clan en la cculaclnmonetaia yo
F Gymento de la taaa de interés banat, lo cual @ su vex pro:
‘poe la quicbra de muchas empreaas locales que no pudioven
‘Bnanciatse, La crisis se express, aimismo, en la disminucién
en 30% de los ingresos impositivos, tanto de derechos de im-
‘portacién como de impuestos internos.
[Las consecwencins fueron devastadoras: la primera gran re:
«gn econémica en la Argentina dost 1880 y una de Ine més
Drofunndas que el pais experimenté en el siglo XX, locusl puede
bservaree con In evolucién de los poreentajes del Producto
Bruto Tnterno (PB): -10,4% en 1814; 0,5% on 1915; -2,9% en
1016, ¥ -8,1% en 1917 Légicamente, e increments la miseria
‘sbrora, sobre todo, por la cnida dol salario y por el aumento
Asa desocupacién. A posar do quo-entre 1814 y 1917 al vo-
Thien de inmigrantes cayé drésticamente (de 90.000 por ao
sé 80,000), In eantidad de desempleados crecié de manera
‘pavorosa: on ol aio de a Revolucin rusa la cifra so acorcaba
51 20%, segim datos dal DNT (Gerchunoff, 2016). Mientras ol
hala asistia a estan turbulencias econémicas y sociales, tra
sitaba también un proceso de transformacin de su sistema
politico. Loa eeos del fonémeno govistico se havlan sentir en
‘uns Argentina convalsionsda.
[Btgobierne de Hipdite Vigor.)
Ban febrero de 1912 se habia promulgado le ley 8.871, cono-
que establesa la efectiva vigencia
a masculina, merced al voto aeereto
Yy obligatario pars los.maygres de 18 aioe. Asegurabs In re-
presentacién do la primera minoria, mediante un sistema do
\lista incompleta, que asignae las dos.terceraa partee
‘cargos por elogir 2 la lista con mayor eantidad de sufragios
el tereio restante a la siguiente (Botana, 1985; Castro, 2012),
del trausde y de una extensién del sures
pero con limitaciones: ae saguia excluyendo en Ins eleccioney
nacionles a laa mujeres, «los habitantoa extranjeros y los
pobladores de los Territorios Nacionales. De los easi 8 mill.
nos de personas que vivian en el suelo argentino hacia 1914
(come lo indies el toreer Conso Nacional), slo ostaban inserip
tag on el padrén 1.200.000 para los comicios de 1916. Con sate
ensayo de reforma electoral los conservadores buseaban nna
suerte de salida “transformista” para un régimen oligarquice
amenazado. Se epostaba a descomprimir la presigm de cerias
sectores exeluidos dl juego politico, abandonando un sistema
do partido predominante e intentando innavar con un siatema
do partidos de pluralismo limitado y méa competitivo, en todo
‘caso, con predominio compartido, Era el intenta de hecer més
‘complejo ol tipe de hogemonia burguess, doade une de caricter
‘corrada a otra do tone pluralista (Ansa, 1993).
Pero aquella elite 0 fraceién mae orgénica de Ia clase domi
‘ante que Vania ejerciondo el poder desde hacia variow afi no
aleanz6 a reestructurar un nuevo y sélide partido nacional: la
conformacién y postorier debilitemiento del Partido Deméerata
‘Progresista (PDP) es la evidencia, Ademis, hubo otro elemento
‘ieraaoencarnadas en Unign Civica Radical yon menor mo-
Aida, el Partido Socialista. Todo ecto comena@reer advertido
‘asde los comicios de abril de 1912, cuando debuté el nuevo
sistema, oportunidad en la eval la UCR abtuvo uns
vietoria en la provincia de Santa Fe y otra més ajusiada en
Jn Capital Federal, donde on segundo lugar quedé el PS. En
1a iguiante eleceign nacional, I legislativa de 1914, el radi
oie
_goberna:
os, mientras que el
‘pacionea ¥ de Ins representaciones parlamentarias de las pro-
“Fincias, no hacia mda que debititarse, «incluso dividinse entre
_purtidarios¢ impugnadores de la reforma electoral (tl el so
fe a fraccidn acaudilada por el gobernedor de la provincia do
‘Buenos Aires, Marcolino Ugarts). A su vez, se incorpor6 otro
clemento de dosasosicgo a le situacién, evando en 1914 murid,
fl presidente de la NaciGn, Roque Séenz Pefia, el impulsor de
la roforma electoral
1918, al cfectuarse los comicios par
eaidente. La participacién fue menor a la esperada, casi del
{85¥e del padrén, pero el dato relevante fue que l con
io Yeigovon-Pelagio Luna, quedé en primer
nl bon in
“Lind de a Torrey sna constelacion de fueraaa provincia:
Ire firmemente conservadoras, qué en conjunto conquletaron
189% de ls voto, aunque dividos on el Colegio Btctoral
EPS, con au east 9% de los wotos favor dela formula Juan
B. Justo-Nicolis Roptto, festa el crecimiento desu bancada
parlamontazia, que lo dejaba cou diez dip senador.
da, por primera vez, por una administracién proveniente de
1a UniGn Civies Radieal, que reprodutcia una coaliién entresectores desplazados del grupo dirigente tredicional y de la
clase media urbana. La UCR carecia de un programa definide
¥¥ se.concebia asimiamo como tn movimiento antes que un par
‘ido (Rock, 1977; Porsello, 2004). Acoredindose a una idea de
domocracia plebiacitaria, el nuevo presidente répidamente se
‘pereihié como receptor y personificacidn de la voluntad popular,
‘un guardién del interés nacional y un apéstol destinado a cum.
plir ung misién histérica y excepeianal. El enigmaético Vrigoyen
fue muy eficaz en administrar pu figera misteriosa, migntraa
se proyectaba como al sélide organizador de una fuerza nue.
‘va Galperin Donghi, 1998). Su acceso al gobierno sigmifios un
‘cambio en la dindmica politica «institucional de la Argentine.
Elradicalismo parecis més dispuosto e incorporar las deman.
as de las clases cubalternas (soctares medias urbanos, cha
cararos y colonos, obreroa y trabajadores), sabre todo, a partir
‘de una expansién del gasto psblico que las favoreciera. Paro
este aumento quedé scotado debido a la prolongecién del dificil
contaxto financiero y coonGmico. Ademés, el gobierno no duds
‘en recurrir a la represién estatal para impedir “desbordes’.
Este periodo puode entenderse como una “transicién trun:
2" desde un régimen aligérquice a otro que prometia promover
Ja democratizacién social y polities, pero sin cuestionar las for
‘mas esenciales do la dominacién proexistonte (Ansaldi, 2000)
[Nisiquiors pudo establecerse un estable yeficonte sistema de
partidos, pues el radicalismo tendié a comportarse como uns
fuerza catch all (atrapa todc), que arrinconé a todas las otras
representaciones y que acabé cadiendo a una cierta logic cor
porativista dela mediacién politica. Pronto se deseubrié quella
_mayor incidencia de ello encontraba en Is acc y pesién desde
Jas entidades eorporativas: la burguese, desde Ia Sociedad Rural,
a UIA ola Bolsa de Comercio; ls chacareros, desde la Fet
‘Agraria; la claso obror, desde la organizacianes sindicales. Por
20, el Parlamento, sede logic de la nepresentacién partidaria,
result6 cuestionado en la préctica como canal de mediacién
tntre la scciedad civil y a sociedad politica,
‘Dada Ia singular distribucin del poder que emengié de los
sémputos eloctrales de 1916, el gobierno de Yrigoyen quedé
font Impasse o entrampamiento institucional. La UCR ac:
fedié « la primera magistratura, pero la vieja elite dirigente
fontinus controlsndo amabas rams legislatives. La paridad de
ferzas entre radicales y conservadores amens2s con paralizar
sl aparato gubernamental. Durante los dos primeros afos el
radicaliamo no tuvo la mayoria on la Cémara de Diputados,
mientras que en el Senado ostonté una presencia insignifican-
te Glo cuatro miembros), Todo allo fue uma traba que no le
permit al Kjocutive aleanzar severdos parlamentarios para
‘us politiess fundamentales (por ejemplo, la aprobacién del
‘propio Presupuesto, asi como designacién de cargos piblicos
‘Save). La UCR obtuva In prosidencia en Diputadas en 1818,
fon una endsble mayoria de 45 representantes, que en: 1920
‘se hizo bien holgada al duplicarls. Sin embargo, munes logré
control del Senado, el cual oper’ como reasoguro conserva-
‘dor, con poder do veto eobre las escasos iniciatives reformiatas
‘provenientes del gobierno. De este modo, Yrigoyen se orient a
Driorizar sus finciones desde el Poder Ejocutivo, coneibiéndolo
‘Gomo genuino Ambito dol soberanta popular, y conforme ama
fuerte de mandato legitimo hasado en una tisign historiea y
‘redentora; en su visi, el Paslamentoera el rducta donde pat-
‘vivian los viejos intereses oligarquicos, y por eso fue rebajado
atribuciones meramente téenicas. Por e#o goa rechazar las
‘aterpelaciones perlamentarias y apelaba asiduamente al uso
de la intervenciGn federal. Loa eonservadores, pero también
Jos demécratas progresistas y los socialistas, cuestionaren Ja
‘aupuoste pretensién yrigoyonista do ejercer el monopelio de
eaJa representacién popular hicieron de la “defense del orden
constitucional”y el "respeto alas minorias” algunas deus prin
cipalce banderas, que deeplegaron desde su hastin: ls émbitos
Iogislativos (Mustapic, 1984),
Por otra parte, las controversias en torno a Ia Primera
Guerra Mundial también sacudieron la escena nacional di |
‘rante varios aioe y provocaron realineamientos dle posiciones,
disputes y pronunciamientos piblicos vaviadoe, en los terre.
‘nos politico, social intolectual (Weinmann, 1984; Pueeiarell
‘Torti, 1995). La polémica eatuve lejos de cor un asunto margi-
nal denteo dela opinidn psblien: hubo actos y manifestaciones
de gran convocatoria. favor 0 en contra de In decisién del
presidente Yrigoyen de mantener una posiiGn neutralista en
leonflictoarmado, que heredaba la que habia asumido el pro-
sidante conservador Vietorino de la Plaza (quien habs ocupado
Ja presidencia tras la muerte de Séene Pela). La aituacién
cobré un nuevo carécter cuando en abril de 1917 un submarino
‘lemén hundié ol buque mereante de bandera argentina Monte
Protegido, lo que condujo a una buena parte de la clase domi:
zante a una campata por la salvaguarda del comercio exterior.
[La decisiin del presidente norteamericano 7. W. Wilson de ha-
cer ingresar a su pais en la guerra (on pretondida defensa de la
convivencia social, la exganizacién democritica do loe Eatados
¥ 41 principio de libre navegncién Ios mares) fue incentive
‘para colocaras junto a las potencias aliadas.
En septiembre de 1917 la situacién se agrav6: fuerzas na
vvalee alamanas atacaron otra embarcacién argentina (el vlero
Tore) y oourri6 un ineidente eon el conde Luxburg (exministro
slemén residento en la Argentina), de quien se interceptaron
talegramas con delaraciones lesivas para la soberanta nacio-
zal y con recomendaciones da hundir los buques argentinos
“sin dejar rastroe”. Traa ello, yen el mareo de una eampadia por
la rcuperacdn del “honor nacional” mancillado, et legislador
coneervador Joaquin V.Gonzilez presents un proyecto instan
dol Poder Bjecutivo a spender le vincuos diplométicos
com Alemania (que répidamente se disculpé por esos hecho)
‘Aigunas semanas después etalé la Revolucién de Octubre
en Rusia, que repreventé un nuevo dosfio diplomatco para et
Fai, como vemos.
Durante el gobierno de Yrigoyen, st bien se mantuvo un
euadro daprosivo goneral hasta casi el final de la guste la
Talnnea comercial, en cambio, comenad a reconstituir el au
perv. Se acumlarun grandes excedentes y aumsentaron Ins
‘iportacones, al empo que habia restriecin de oferta, dar
‘ada do Ins diicultades para consequir importaciones ex ua
{undo eruzado por el confisto armado, La caida de compra
Slesteror condo aun periodo do erecimento industrial por
ssustitcién de importaciones. El efeta no fue homogéneo: en
Ths vamas més vinculadas alos insumos extercs, como la dela
rnelalurga (por su neceatdad de ier importade), a dela conve
‘2 (or uroquerimiento do malta y.Képulotrafdo de afwera del
pais) o In de ls gllotis (por su dependencia de Ia jalata
‘extranjora para sus envases), no hubo beneficia sino dieu
{dos Sin embargo, on muches otras ramas, onde se process:
‘ban materia primes nacionale, como el calado, la industaia
texto la do la madera y ol mueble, se pudieron deaplazar 0
sustituirimportaciones, En conjato, la industria se expands
‘yen porcentaje en ol PBI total del pais pant de 16,88 en 1910
{© 10,3% en 1916, No obstante, mostranda la precsridad de
‘sto crecimiento, hacia 1920 esta participaciin industrial en
In economia voli6 casi aloe niveles dela preguerra
‘Ain exstin disparidad on las esealany el nivel produetivo
{ees empresas, Comenzaron lentamente n aparecer algunas
‘randes,tcnifcedae y moderaae unidades de produesién ycomercializacién (que antciparian la introducciGn de la gran | gunopa y otras regiones dal mundo tras la Revolucién rasa y
industria, con sus nuevos métodos de trabajo y maquinaria), | qfin de la guerra mundial, Sectors de las cases dominantes
muchos taller “medians” dotados de una complejidad me y de las derechas locales pronto asimilaron este ascenso de a
nor, ¥ una multitud de pequetias empresas individuals, conf. protesta obrera con el mismo peligro maximalista que desde
capital y personal muy’ redwido, tcnologia poco avanzada, |“ Petrogrado y Moses parca amenazar cl orden exstente
§ vooes trabajando an nivel casi aresansl onde muchas Segdn datos del DNT, entre 1911 y 1916, en la Capital
‘eee las normas laboralee noe Pederal, el ndmero de huelgas habia oclado entre un maximo
control ora de tipo familia) Ln clase obrora industrial cecia |“ ge 102 (on 1911) y'un minimo de 64 en 191461 mayor ndmero
xnuméricamente paro mantonia ti: peril de heterogencidad y 4 de huelguista eatuvo también on 1911 (28.000) y ol menor on
segmentaciin. Esta ampliacién det aector industrial favored | 1912 (8.00). A partir de 1917 las cifras fueron bien distinc
scumuTactn capitalist, sin mayores benefcios para las Bi ‘Duraate et aio ln cantidad do huelgas subiéa 158 ye simero
sas Isborale, qu sition un fuerte deteriora on ss ingresoe. donaherente fe do 196,000. En 1918 ve rogitraron 180 huel-
Bilo se produjo no tanta por una ealda de salario nominalsino jf gas oon 199.000 huelgustas. Los datos exraardinarioa ued
oro aumento de precio, que rproductan Ia inflacién mun {os seflejados on 1919 eanda Ins huelgas passron 8 8er $67,
ia Gerencna Lach, 1988, Helini-Korl, 2012). Sie indice ‘0m 900.000 partisipantas,y ae conservaron enniveles elevados
‘ef aalario veal en la Capital Federal on 1914 era 100, entze jf en 1920, con 206 y 194.000, respecivamente. Todavia en 2921
1915-1919 bajo a 78 (Diaz Alejandro, 3970. ‘bubo 86 huelea, con 140.000 participants Dosinan, 1882)
Alprineiio, las més rosonantas freon los conictos protago-
riradon po le ferroviriosy los manitines, que empezaron
tn diciembre de 1916, ae extendieron durante diatintos mo-
on 1917 y 1918 y obtuvioron algunas congustas para
‘fr ifabsjadores. Hacia marzo do 1017 ae produjeron huclgas
de los emplesdos municipaes en la Cepital. También eae fo
Joe peticlars tomarom medidas de fuersa y emperd wn nuevo
terlodo de hicha del proletariado rural pasipeano, Los abreros
‘elon frigorifcos prodajeronlurgosy volentos pares, aunque
sin conseguir mayores éxitos en sus domandas las primeras,
Fela mediados de 1917 en rate; fines de ese afoyprinc
Poe do 1918, en Avellaneda y Berisso
‘La multiplicacin de les hnelgas fue de la mano con un for
talecimionto dela arganigacidn obrers. La FORA IX Con
2 fue proyectande como una entidad gremial de masas, Eto
1917-1921: auge de conflictos taborales
_y radiealizacién politica
‘Tras aloanzar au nivel més alto en 1917, la dovocupacién
emper6 a mermar fuertemente en Buenos Aires, entre otras
‘oss, merced a la absorcién de empleo del sector manufacture:
roe industrial, y para 1020 el deseipleo habta bajado a 7,23.
La situacién de malectar y los reclamoe por la suba del salario
real, sin embargo, permanecioron intactos y los trabajadores
‘encararon huelgas en condiciones mas favorables, con menos
tomor a perder el empleo. Se inicié entonces un reguero de
movilizaciones y conllictosaborales como pocas veces antes,
22 habia conocido, Bste nuge huelguistico cineidis con el de
®‘onsolid6 la influencia del sindinatisme que, come corrionto, 9a
hhabia perdido buens parte de su contenido revolucionario, si
bion intentaba mantenerlo parcialmente en sus diseursos. En
tminoria dentro de esta central siguieron actuando los mem.
bros del PS y del PSI. Luego de su X Congreso (diciembre
{de 1918), Ia FORA reiinsa ya # 200 aeosiaciones miembros y
443,000 aflindos, Deranteovos aos, la secretaria gonoral dela
Federacién estuve en manoa de Marotta. Con el decisive apor
te de la Federacién Obrera Mavitima y Ia Foderacién Obrora
Ferrocarrilera, la contral extendié atin més su presencia. Si
bien la FORA IX Congreso lideré uchas importantes, su dnd.
‘mica fue hacis posiciones cada vex més permeables al acuerdo
com el Estado, Esta ocurria debido no sdlo a In mutacién que
comenté a experimentar la corriento sindicalista, sino a los |
‘cambios que introdujo el gobierno de Yeigoyen (Palen, 2000;
‘Garguin, 2000; Suriano, 2012; Horowitz, 2018).
El Ker de la UCR intents desplegar ante los conflictos
‘breras una politica de pretendida mediaeién mucho mayor
ue In existente en los aos del orden conservador. Si bien
‘el contexte econémico ndverso no colaboré, se procuré poner
‘ea maizcha una nueva estrategia quo postulaba principios de
‘armonia sovil y de bsiequeda de conciliacién entre ol capital y
el trabajo, y donde el Estado pasara de ser meramente repre-
for ante las demandas obrars a ser érbtro, In ciertos casos,
be partin de reconocer la justena de loa reclamoa laborale,
como oeurrié con las huelges do maritimos y ferroviarios en
41017. Estas poitions no buzenban afectar los intereses de I
‘empresas oligopélicas del sactor y querian salvaguardar Ins
fexportaciones, pero debido a los lazos privilegiados que tanian |
toon el Estado, estos poderosos sindiestos da trabajadores del
teatiporte y losservicios se vieron beneficiados. Batre los tra:
Dajadosse del rel, incluso, pudo entreverse la apariién de une
| Ral fara de
| Toe muertos
quorte de elite obrera, Asi nacié un acuerdo técito entre los
sindicaliatas y el presidente radical: los primeroe obtonérian
‘segundo ciertas concesiones y ventajas para sus gremios,
gorantizando en determinadas ocasiones el mantenimiento de
{paz social y, més tarde, incluso, avalando en forma impliita
‘el voto obrere a la UCR. Para los socialistas, el apoliticisme
‘Fsdiealista resulté un earsino para bloquear las posibilidades
fe desarrollo de eu propio partido y para efsctuar tna alisn-
ta secrota con el radicalismno gobenante (Del Campo, 1986)
Frente a los grandes conflictos sociales de los primeros aft
del periodo radical, la direccén sindicolista de la FORA man-
‘yo un delicado equilibrio, intentando ponerse a la cabeza
de Tot tiiamoa pera ast poder limitar y controlar 2u aleance.
"Tavieron menor ineldencia los mocanismoa de arbitraje radical
yyls infhiencia sindicalista en In ramaindustrial. AN se desa-
‘wollaron lo fenémenos de protasta mae radicalizados, quo el
sobierno reprimié violentamente
‘Una prucba de ello fue la huelga metabirgica de finos de
2918, que deriv en une extendida revuctta en les calles de
© Buenos Aires: Ia Semana Tragien de enero de 1919, uno de
[op aeontecimiontos de protasta social més comentados do la
historia argentina (Godio, 1985; Bilsky, 1964; [Rigo Carvers,
12014). BI proceso co inicié euando los més do dos mil obreros
Xe In empresa de Pedro Vaaena (ubicada al sur dé Ia ciudad)
@ecleraron Ia huelga on demanda de mejoras en el salario,
2eduocidn de Ia jornada laborel y vigencla dal descanso domi
nical, EL7 de enero, en In avenida Amancio Alora, en el ba
‘rio de Nueva Ponnpeys, e8 produjo un choque entre miembros
ae loe piquetes obreros y pistoleros contratados por In patro-
ier Ta tarea de los rompehuelgas, yfallecieron
unos trabejadores. Al aia siguiente, miontras 66 velaba a
‘9 intentaron negociscionee entre los obreros yVasena, pero fracassron, El dis 9, tanto enla marcha hacia el
‘cementerio de a Chacarita como en el momento mismo en que
‘eran enterrados los trabajadores fallecidos, se sgravaron las
‘escaramuzas armadas y alrededor do cuarenta manifestantes
fueron muertos. Todo ello condajo a reforzar la convocatoria a
la huelga general, que ya habia sido lanzada por la Sociedad de
‘Resistencia Metalirgica (de tondoncia anarquista, enrolada en
In FORA V Congreso), § @ una movilizacién cbrora ¥ popular
‘somiceponténea la cual fue respondida con una brutal repre
sin, La protesta ee difndis hacia varios lngares de la cia
‘on escenas de violencia que incluyaron troteos entre los dos
bandos, saqueos do armerins por parte de grupos militantos
fieratas,formacin de barrieadss en las cals con tranvias, es
ros y postes con cables de electricidad. Para algunoe aactores,
anarquiatas, se abr una situacién de perspectivaa revolucio-
nnarias. Bn ciertas miradas historiogréficas se ha destacado
‘que Ia huelga fue eadtica, careeié de liderazgo y organizacién
{yo tuvo metas del todo elaras; incluso, antes que eatar ani
‘mada por objetivos eetrictamentsclasistag, se estructuré como
‘un acto de dascontento popular contra la brutalidad represiva
(Lvovieh, 2008; Faleén y Monserrat, 1998; Rock, 1972). Ya en
‘otros canftctos se habia evocado tibiamente desde Ins clases
dominantes y la derechs el “peligro maximal, haciendo
‘usin a la posiilidad de que To ocurrido en Rusia Yegara a
Ins costas del Rio de Ia Plata. Con la Semana Trigien estas
slusiones slesnzason a4 plenitud,
\
La represién no 26lo eorrié por euenta de le polieia ¥ lod
bomberos armades, sino también del Bjército, que fue convoea
do ante las amenazas de deshorde social y politic, bajo In co.
‘mandancia del general Luia J, Deepiane. También intervinio
zon grupos de eiviles dela elite, pertrochados como “guardins
Dlancas”, Fue entonces cuaiio oa conformé la Liga Patritien
‘Argentina con el sostén de sectores medios y patronsles, dela
Iglesia y del Bjéreito (McGee Deutsch, 2005). Abrevaba en un
pesisamiento contrarrevolucionario, alarmada por el “peligro
cxiremista” y hostil contra Yrigoyen por su imagen “populista”
‘yaulegislacin“obrerista’, y siguiéactuando contra trabajado
yes militantes de izquierda durante toda la década de 1920,
‘Aella 2e sum la ya existento (dado mayo do 1918) Aseciaciin
‘Nacional del Trabajo entidad patronal inanciada por el millo:
patio Joaquin S. de Anchorena, dedienda a reclitar y apeyar
4 lo crumiroa y formentar la ropresién sobre Ia clase obrera
‘apalo, 2012; Ospital, 1994). Mas grave aun, desde la policia
yylnextrema derecha se denuncié la existencin de un fantasio:
0 “complot sovistico, disefiado por “agitadaros exteanjoros
de origen ruse judo, Fue a exeusa para que durante algunos
“las 66 produjeran ataques antisemitas y “antimaximalistas"
‘te uniformados y civiles contra los barrios judios, en especial,
dirgidos hacia las organizacionos obreras y de izquierda. El
aldo de esos dine de huelga y de enfrentamientoseallejeros
entre grupos do obreros y militantes contra policis, ealdadoe
‘yextremistas de derocha arr0jé cifras Iuctuasas: fueron miles
los heridos, detenidos y torturados en dependencias poliiales,
‘ylacantidad de muertos nunce pudo cor seclarecid, aunque la
‘ombajada notteaniericana logs informar ol nimero do 1.8856
‘personas. Como reconocié un oficial policial del barrio de La
Boca, los eadéveres fueron répidamente incinerados para no
dejar rastros (Romariz, 1963). El conficto traspaaé el Ambito
{ela Capital Federal, y en varias ciudades del interior del pais
Inube uslges y movilizaciones,
‘Las inquierdaa quedaron desbordadas por los hechos. La
BORA IX Congreeo se voles a un apoyo genérico a In huclea.
, Togo, se entrevisté con Yrigoyen para negociar la liberaciin.
‘do los dotonidos, la rsapertura de las aedes gromiales, el re| ilusotios fanstaamas vevolucionarios de wn verbalismo hueso,
tio de Ine tropse de la ciudad y ln atencién de la originales
‘demandas laborales de los obreroa dé Vazene, algunas de las
ceusles fueron parcialmente satisfochas. La conduccion sind.
<2alista desempené um papel més bien componedor, procuran:
do limitar al maximo los objetivos de la huelga general para
‘mantenerla dentzo de un marco reivindicative que permitiese
Inconcertacién con el gobierno y la empresa (Marotta, 1961)
1 PS procuré lo mismo, pero desde el Parlamento, Express
44 posicién conciliadora en Ia Camara de Diputados, donde
_manifestésolidarided con loe trabajadores, pero siempre con:
vvocando la *prudeneia y sensatez", a poner fin a la huelga
(sélo adhirié a ella a partir del dia ®) y a inisiar répidas nego
ciaciones. En La Vonguardia, ou 6rgsno oficial, los socialistas
condenaron lo que definian como "movimientos anirquicos
Aesordenados y cabticos", conducidos por “vanos,effmeros &
centri e incondcente’. No obstate,recharacon el ertado
Ao sito ypidioron la libertad do los presoa. El PST apoys
la huelge, sin despleges ina lines de acsign directa de ino
rovoluionsri, aunque no fue recente a daria aux «le
protestay co abutuvo do denuncar cexcoss” on a osha, La
FORA sarguista intent canaiaay ol movimiento hacia
‘Biba abjerte ‘cn o] Baad y lon patrones. Reputaron Ia
conden de sindicolstey socialist como reformista ¥ pa
tiie. Algunaa de nus declarecionesy de las proclamias de 0
Ari, Lo Prost, paresan ra favor dun levantamiento
ingurtecional (Abad de Saitllan, 1971). Poto, en verdad,
no estaba en condiciones do organizaro, dada vu debildad
til movimiento obrere. Loe militantes que partiiparon, de
tnenera voluniarsia, en Toe hechoe més volentos de aquella
feman, en especil, lor staques «unas poses comissrina y
Comancdos polciles, pertenecieron a In fils libertarian,
‘También fueron los que més sufriron la represion y las pos
teriores persecuciones estatalea y parnestatales.
‘A lo largo de 1919 y 1920 continué ol proceso de huclgas, la
mayor parte de ella, encuadradas en la FORA IX Congreso.
[La mas importante fue la quo se extondié durante un afio,
entre 1920 y 1921, en ol puerto de Buenos Aires. Fue diti-
fda por In Federacién Obrera Maritima, en acuerdo con Ia
Federacién de Obreros on Construcciones Navales, contra la
poderosa Compaaia de Nevegacién Nicoléa Mibanovich y algu-
‘os astilleres, en reclamo de aumento de salarios, acortamien
{ode Ia jornads laboral y reconocimiento de Ia organizacién
ical (Caruso, 2016). Ademis, continuaron las medidas de
fnerea entre loe feroviariog y en varios sactares industrials.
"También se multiplicaron los conflietos laborales en el interior
el pais: hubo une eerio do extonsad'y combativas huelgas en
‘Las Palmas (em la zona del Chaco Austral) y en plantacionos
misioneras y formosefins, entre muchas otras regiones
(Otro de los conflicios de envergedura y muy violanto fue
al que estallé en 6! Chaco Santafecino (ocalidades de Villa
Guillormina, La Gallarota, Santa Policia y Villa Ana) contra
‘Ls Forestal, una compatiia briténica de tierre, madara y fo-
forazriles, que #e habia instalado a comienzos de siglo para
explotar el quobracho colorado (Jasinski, 2018), No monos de
‘if mil obrerod laborabai én Ins bricas de tanino, a los que
sosumaban decenas de miles de jornaleros dispersos en pobla-
“+ dos. Regia una explotacién descarada. Desde 1819 lo traba-
jadores ya estaban organizados en un Sindicato de Obreros en
Tantino y Anexos (vinculada s In FORA IX, pera en donde tam-
ign habia significativa presencia anarquista). Tras escarai
- zas provias, en dicieinbre ae lanzaron « una extendide y muy
‘ombativa huelga, Afloré otra ver el p&nico de Ins clases domi
nantes y volvié a eagrimiree el miodo al peligro maximalista.{La Nacién del 21 de diciombre de 1819 publieé los dichos det
abogado de le empresa: “Se ha constituido un verdadero soviet,
sarméndose brigadas de obreros que recorren Tas poblaciones
nponiendo su voluntad, siendo co
fabricas como prisioneros de guerra". Ya modo doalerta nadié=
nal, sostenfa: “Silas depredaciones continGan y aquel groteseo
soviet logra imponer sus exigoncias y sus métodos, o habra,
creado un gran estimulo para que cuados anélogos se repro- |
tomando el fenémeno wna
porte dea case dominante, dela existencia de “complots sub:
‘Yersivos" (Bayer, 1971-1973; Ferto, 1985), Elfin de la guerra
hebia depreciado los productos de exportacién patagénicos y
Ios terratenientes respondieron a eaa situacién reforzando
tus condiciones inéignas de explotacién laboral, La Sociedad
brera de Rio Gallegos, orientads por los snarquistas, con
sinculo con la FORA V, organizé a los trabaiadores laneros,
rurales y empleados de oficios varios. En septiombre
1920 comens6 al ciclo de protesta, que en noviembre ad-
‘qué forma de huelga general y se extendlé a Puerto Deseado y
‘Puerto San Julin, La extrema derecha ee puso en alerta, Ala
catipadia en contra de le agitacién maximalista se agrog6 otra
fnousacién: Ia de afrontar una insurgencia protagonizada por
Jog miamos écratas quo incluso oran roducides por el régimen
‘olehevique on Rusia.
‘Yrigayen envié tropas del Ejéreito, al mando del coranel
Héctor B. Varela, Todo el so 1921 fue surendo por muestra
{%inteansigencia patronal, apuestas a la profundizacién del
‘conflcto por parte de loa anarquiats, rondas de negociaciones
fracasadas y huolgas que se reiniciaban, con varios muertos
‘entre los erahjadores y también de las fuersas represives. Le
iderados los gerentes de
uzean en otras puntos del pat
‘extonsién total". Fueron enviadas tropas nacionalos, adomas
las provinciales, En enero de 1920 oe legé a una negociacin
y los trabajadores obtuvieron ciertos beneficios. Pero los em
presurios incumplisron al pliego de reivindicacion
por los tabajadares y hacia abril e einai la luchs, viglada por
1 Regimionto 12 de Infanter‘a, Se multipliearon los muerte,
‘ie detenciones masivas, os allansmientos a hogarss y locales
sindicales. Y surgié una Gendarmeria Volante, ereada por la
proviicia pero promovide y Snenciads por ls compas inslesa.
Desde septiombre, comenzaron los despidos de actvistas y un
lockout patronal para arrasar la organizacién sindical, que fue
roapondido con une desegperads huelga por parte de los tra
como La Nacién) exigian el
‘loro del ordei, Hatin Hines de 1021 y comieneos de 1022
“oto concluyé con el aplastamients del moviraiento por parte
snados (2 nsimero definitive munea se condcid) y
con otros tantos perseguidos y “cazadoe" on ol monto. Bsta vez
la maasacre fuo cometida por las guardias ofcialos al mando
ola empresa, siempre apoyade por commandos eviles ¥ con el
resp de la Liga Pateitica
‘Mientras tanto, on un punto ain més distante dela geogra-
fa argentina, oto conflieto dramético ocurrié en esos aoe: a
io Nagional de Santa Cruz que conch
‘yoron de manéra igualmente eangrienta y con denunciaa, por
pels al faslamsiento er mage, Tampooo se po Ta cantidad
“Grate verte, riche do ellos entersados on foes comm
nes, con denuncias de cifras que owclaron entre 300.y 1600, El
“ocioopareiaasomejare, en poquei cecal alo experimen:
Dbuelgas en el Ter
‘ado en la guorva civil de Rusia on eaos aoe. La radicalizecién
©politica opera en ambos sentidos: desde la elaseobrera y det
ela clase dominante, potenciando tendencias revolucionaring
‘nel movimiento obrere y animando expresiones reactionarins
entre las clases dominantes,
Si bien, sobre todo a partir de 1918, el gobierno radical
sacabé aplicanda tésticas cada ver més represivas en los con.
Aietos laborales, las cuales se hicieron incluso bratales ¢ in
controladas y en las que se combinaron fuerzas atatales y
privadas, también pretendié avancar a la vex en ambiciosos
‘royictos do legisacin labora), quizds con el fin de atonvar las
tendancias tan agudas la confrontaciém gocial. Em aque ao
1 Poder Bjeoutivo Nacional mand6 al Parlamento un proyecto
‘que impulsaba ls concliacin y el arbitrae, la regulacién de
Asociaciones profesionales y los contratoscolectvos de trabajo
(aledn-Monserrat, 2000). Antes quo satisfacer las demandas
obreras, o que se buscaba era establecer mecanismos para la
Aiscusién entre las partes. El proyecto no se aprobé y terminé
‘quedando postergado en el Congreso.
Bn 1921 ae lo retomé con otro que impulaabe un Cédigo de
‘Trabaj: Establocia la no obligatoriedad dela afiliacién sindical
‘oro también la prohibicién a los empresarioa de que se opu-
sioran a la sindiealizacin. Daba perconeria juriica a los gre-
‘ios y 6 16¢dbligaba a tenor estatutes. También los pormitia
1s posibilidad de litigar judicialmente y de celebrar convenios
colectivoe de trabaje. Ademés, reconocia ol derecho de huclga
‘como el “iltime medio” para mejorar las condiciones de tre
bajo, mientras proveia la roprosién de las ecciones “antirrom:
pohuelgac" y vodaba Ia injarencia sindical en la contratacisn
{de mano de obra, El Estado se reservaba un papel eupervisar
Ai deeretarse Ia obligatoviedad del fallo arbitral y la posibii-
dad de disolver-sindientos, Todo esto a través de un DNT que
ampliavia y definirla méa procisemente sua posibilidades de
arbitsi yal que le otorsabanfunciones de potcia para ase
furar el complimiento de ln legeiniGn. Pero este ample
‘rivect de Cig tampoco fue aprobade, debi a In opcieisn
readoea on el Congres, per también pr la propia falta
ide del oficialismo, lo cual demuestra sus
‘iptencia para impular una estatapa de
Iegstacin labora reformist,
Hasta medindos do 1923, «1 movimiento obrero mantavo
In dindmicn de movileacin y conficividad experimentada
deade 1917. in el XI Congreso de la FORA sindicaista, ru
nd entre fines de enero princpioe de febrero en la ciudad
te La Pata, pudo comprobaree la expansin dl gremlin
{rel fortalecimienta de dicha central En vapora del evento,
Jn Federaciéncalculaba on més de quinientas ln ontidades
eristente en st sono, con 98.000 aad cotizantes, mungue
‘evento slo pudiron atria mitad de coat representa
(Marets, 1961). La extnein de la organiza cbroa pia
siishart en ofr fenémvene de carter wobteeina ol rg
‘into en ls feria de diversas nstanciassindcles do bao,
“ansejoe obrers”o grupos de delrg dos por lugar detrabale
como feel cao d os grein del elzndo, metal, dele
constracein y a maders, on donde as dstnta comriontes de
{guint se proper consldar su prsunca en las uni
sis prductivas Caruso, 2019). Encl a, asl derota
‘larg cones depend pola Foderacin Ober Maine y
sla hslgn general juin de 182), ymisGaramentoa partie
41822 sbrevino un period de rplingu dl movinientacbrero
plauge de lushaniniciado en 1817 canaliagelclinn de inc.
Sisfaciin que enabe on amplias mass lnboraley pabeyas
{el pais, a ln ver ave exhib as tondonciae ela confontacien
social y puso en evidencin ol clima do radicalizacin idelisicn
1 polite ( nguierda ya derecha) quo sobrvalaba coo uncespectro @ la sociedad argentina de esos afos. Bse fantasma
‘era ol “maximalismo” y, en contrapartida, et Hamada de las
fuorzas roaccionarias al “orden” para dostruirlo. En el siste
‘ma de representaciones, en el clima de soapechas fundadas 0
infundadas, se slasban, como referencia, las frontoras de Ia
lgjans Rusia sovidtica. Pero, eudles eran las relaciones que el
Bstado argentino mantenia con aquella ciudadela de la revo:
lucién mundial? El régimen de los bolcheviques era un dolor
de cabeza para el sistema eapitalista y la comunidad interne
cional de Estados: al fin y alcaho, habian intentado aplastarlo
durante la posguerza, Para la Argentina era un problema que
te hallaba a miles de kilémetros de distancia. No obstanta, hay
pliegues interesantes a explorar en los fallidos vinculos ejidos
‘entre ambos Estaros en esos aos
Argentina-Rusia: peripecias de las relaciones diplomaticas
‘Argentina y Rusia habian establecido relaciones diplom
ticas recin en 1885, durante la presidencia de Julio A. Roca,
YY durante muchos afos la representacién zarista local depan-
Aig de Is exitente en Brasil. Bl primer ministro extraordine
rio y plenipotenciario envindo por Rusia a Buenos Aires fue
= escandinavos), mientras que Roca
‘nom al jutista y experto comercial Carlos Calvo con el mie
1 cargo on San Petersburgo (aunque lo ejercla desde Berlin).
En Jas siguientes tres Acad, los vinoulos entre ambos pai
se prosperaton en varioe terrence y lo fos comerciales se
Inerementaren, a pesay de que #ua economias competianrenla
exportacién agropeowaria, Ya en los aos ochonta Tonin habia
planteado la necesidad de una alianas #
tégica entre am:
‘bas naciones para tatar de contrarrestay la prgeminencin que
“América del Norte y Australia tenian on el abqatecimiento de
{igo a Eufopa. El diplomatico advertia que la Argentina est
‘Ba adecuadamente ubicada para las comunieneiones entre los
oeéanos Atléntico y Pacifico. La flota rusa podia aprovechar
‘esta posicién extratégica y, ademés, ol peso de la colonia russ
‘en la Capital podia ayudar @ convertir la ciuiad en un buen
‘Gilbert, 1994). Con el paso del tiempo, hubo nombramientos
de cénsules do cada voz mayor rango, quienes fueron sefalan
do la creciente imparteneia de la Argentina en el continente y
Ja necesidad de que el Imperio aumentara aus vinewlos con el
ppais. Hacia 1908 el zar exploré la posibilidad, fnalmente no
‘eogerotad, de dompras de unidadeenavales a Buenos Aires, en
cetmaree de eu guerra contra Japén, En 1973 Rusia y Argentine
{ipimarOn un tratado oepocial bajo el négimeen do reciprocidad,
gue comprondia las tarifas deimportacion y de exportacisn, las
‘Brmalidades aduaneras, los derechos do trinsito y de tonelae,
Ja admisién y el trato de los nacionalesy de los buques de un
pais en el territorio del oto,
brodujo entre 1901 y 1910, con un iimero superior las ochenta
znll personas. Se radicaton mayoritariamente en Buenos Aires,
1m Plata ¥ Rosario, y en menor medida en las provineias de
CCirdoba, Santa Fe, Mendoza y San Luis; un cierto miimero se
‘stablecié también en la Patagonia, empleado en las companias
petroleras, Entrs esos.inmigeantes prevalecia Ia diversi 6
nica, confesionaly social, sobre todo en la del medio arsi-ave
‘ncluian rusos de las estopas del Caueaso Nort, ueranians de
\JJeroon,bislorrusos y polacos de la zona de Barénovich-Brost,
jiudios de Berdichev y Odessa, a loa qi te sumahan los “alema.
‘es del Vales”. En cantiad de feligreses, a comunidad ortodaxa,
ela Argentina fue una de las més importantes del mundo des
{de 1890, tal como informaba ese aio ue nota dal ministro de
[Negocios Eatzunjeroe del Imperio Inicio e siglo XX, la tercera
parte de los risos en ol pais eran obreros con clvtaealificacién,
Entre ellos, habia muchos setivistss politicos, escapades dela
ppersecucién zarieta por su miltaneia dé izquiorda.
En la década de 1910, comenzd.a destacarse un diplomético:
el banda Bug in, encargado de le Legacin de Rusia
fen la Argentina, todavia dependiente de la de Rio do Janeiro,
Nicolas TI To nombré como ex Representante Bxtraordinario
ppara los festejos del Centenario de la Declaracién de le
Independencia, en julio da 1916, y pocos meses despuée lo de
signé Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de
Rusia en la Argentina, con autonomfa de la misién en Brasil
Ee noviembre, San, quen reid on ol pate dead hacia sis
ios, present gus oredenciales
aceptadas, convirtiéndase en el prime representante peri
‘Bale. Las aissurdos ent dea ocasidn in-
siatiai® en Is amistad entre los dos pafsos y las amplias pore
pestivas de log acuerdos por venir, En un informe reservado
‘que Stein le envio en esos dias 2 Borie V. Sturmer, ministro
‘de Negocios Extariores do Rus, sefialaba Iaa palabras del
‘ministro Carlos A. Boos: la designacién de Stein on ese cargo
“fue eonsiderada aqui precisamente como reconocimiento por
‘Rusia ala Argentina dal derecho de ser no sélo su amigo, sino
‘estar al mismo nivel con olla”
‘Desde Ia revoluciin de 1917 se fueron redefiniondo ns relacio:
sve ambos paises, Producida In abdienegn-de Nieolés I, ol
seprecentante argentino ante Rusia, Gabriel Martinez Campos,
beet
Le
envi un dospacho a la C
imienos, el enal pudo legar oom cero retaso al pao, Como
{sttinate La Vanguordia del 20 de mare, Stein ponia en cone
Cinta dela Carle ost el despa quo el ev gobierno
Innviara para informar eobre a stuacon de ou pais Graiag a
Jas noice teanamiidas yor la agoncn tlegrdfcn de Petrograd,
Islas uated in didn en conciniento de loa sueonsaeasidos
tn Basia en estos tine das y dl derrocamiento del antiguo
regimen politica, que ae derrumbad inglrieamenia ae la
indignacién popular provocada por su desculdo, sun abuse ys
Gximinalimprevisién ¥explieabe "El rventimiento undnime
Give cede de coves ahorn deeaparecio habia provocadoen-
tre toe ls elementos sanos den nain fit senaiblemente
In riia abreviéndcla’, De manera trangulizadors,conlu
“Todon cota elementos e ntnaror cn admirable entusasmo
alrededor dela bandera dea revlucin,yhabiéndce aportado el
tibetan ayuda np y eee, ol movimiento nacional ober,
en menos doco dae una vitrin deci
En ese miamo despacho Stein asoguraba “el xespeto de los
rnides por el sigimen ante
'y “cl acuerdo amistoso entre
{auaghonse’ Yodo cao, ou Guctlidad para roubicarse on
farquovaeltuoclin ern encomicbe. El diplomético que antes
‘nviaba ou misivasrefisiéndoee a "Su Majesta el Emiperada?™
desde el comienzo se puso a disposiciin del nuevo régimen
‘co, Hacia agoeto-sptimbre de 3917 informaba sou iniero
‘de Negocios Exteanjeros: “El gobierno local est plenamente
Aispusato a recoocer el nuestro, pero eetéesperando el envi,
‘través de eu repredentante on Petrogrado de las directives
conducentes a In peticién de dicho reconecimiente™. E118 de
"rigayen firmé ol deereto que peonodia “eLAUeYe
‘iblerno demoerstico provisional de Rogie" Al gabinete de
neilleria dando cuenta de los aconte‘Kéronaki le quedaban pocas semanas de sobrevida, y no debis
de estar muy pendiente de esta navedad
‘Tras la toma del Palacio de Invieeno, el vineulo entre am.
bos patses quedé perturhado. Stein se negé a eolocarse bajo
las érdones del nuevo gobierno ruso, y 61 26 de noviembre fue
‘exonerado do su cargo por parte del comisario del pueblo pera
[Negocios Exteriores de Ia Repsiblica Soviétia. Los rusos na
virtieron que ol Estado argentino nunca respondié esa nats”
‘Mas an, durante varion fos guid aceptando a Stein como
“roproventants”y rechand ol reomocimiento diplmétion a ln
RSFSR y # la URSS, En parte, ello se debia a lo ocurrido con
las embaindas en Potrogrado Si on Ia dela Argentina no
shi aalocometido on unio de 1938 contra varias sede
‘xtranjeran, oego ai babria sido intervenida por lee sovd
cos. J. Newillén, un extrafo funcionario de origen armen,
con eiudadania china y servicio miliar hecho on Franca,
Thain quedado a cargo del edifco eon el ehietive de proteger
ls portonencias yo archivo, arumiondo de hecho wna sree
do voprecentci informal dl eta argentino (ala ves que
sjorcin simultdneamente lade Rumania). Bra una eteactin
completamente sresiae.Aparentemente, scabs complicado
fn aruoroe con seeforescontrarrevaluionaroe Su enrgo no
fen seguridad; de hecho, habia sido dstnido en trex oper
ttnidades por el gobierno, Dende la Argentina 9 domme ae
le logan habia sido invadida, mancillando “la dignidad y
Hinor dla Repdia” (Gert, 1003). Finalmente, Vrigoyon
cetanéos a Navoilan, quien hacia 1921 abandon Ia RSFST.
Pr airs pare, npien sovitico tenia earataragcion de
aque durante ia Semana Tepes de 1919 oj de a repro
‘aia sido contra io rabaidores de origsn miso setahleidos
on Buenoe Aires Inclueo oes habra io la causn del matestar
‘otra Nalin Rapoport, 1967. La Argentina seal ate
aque Is embainda (l“incidente dela quema de la Bandera’)
{In exigencia de una “reparacin’, como argument para im
pedir In normatizacion del vino
‘No bstant, pareia haber margen pre Jos acverdos eco
_os. en se most eapeialmente interesado en asemarasoe
{hue Mayor S, Mashevich (cya trayectria nos referiremos en
‘ros capitals). Bmigredo soon Buenos Area durante 183,
te destacé come militante del movimiento bree y comunista, En
1021 retorné w Mose, donde fue nombrade, rcialmente, jefe del
‘Departamento de Matria Fibres de a Diresin de Exprtacin
dal Comisarindo det Pucblo para el Comercio Exterior de Ia
RSFSR. Hl papel que Mashevich podria habur cumple como
fuente de iformiacin deren dele Argeitina era inemerable,
‘zunque no parsoe gue hubiers sido aprevechadoplenamente, $0
cara de comanicarpe con algunas autatidades importa
Taeluso, dl miame asepurabe que en agost de 1920 le habia en
‘indo informes sobre Argentina sl propio Leoin. En agosto de
1921 Ie
se desempadabs como comiserio del pasblo para el Comercio
Elerior de la RSFSR, con quien ya habia tenido enewentron
parahablarie de la Argentina. En ln misive Ie nformae sobre el
ais, qué producto agropecueioe podsian compréocleyeudles
2 le podian seguir vendiondo desde usin (ader, pele em
‘ndguinas de Baki, caviar, piodras prociasas,objetos de arto y
vino de Crimea). Sostonfa que era indispensable acreer al trig
1yla carne argentinoa ¢ intercambiar por aquellos productos, Y
‘firmabs:
Bl gobiarno argentino tndavia noe reeenoedo ela Rusia sowie.
ta; jpermicré quemuaetras mercancias wparezzan en sus mee
cadoe? Haoe falta dar pasoediplomésions pata que ae inaugure
iv)“una mis comercial use on Argentina
ote paises concuyeron tratados con nosotrs,reconeciondo a
Inglaterra, Alemania
1a Tusia sovitica,no creo quo el gobieeno argentino we niegwe
‘extender el permiay de eatablecer nuestra misiin comercial
‘hora 05 un memento muy apropiade para ell.
Los rusos entendian que las condiciones pare activar las re
laciones comerciales entre los dos paises wstaban dadas. Hubo
‘una comunicacién de allo nivel. E19 de septiembre de 1921,
fl habil y respetado diplomatico holehevique que se desem
pelaba como comisario del pueblo para Asuntos Bxverior
e In RSFSR, Gueorgui V. Chickerin, onvié un telegrama al
Iminiatro de Relaciones Exteriores y Culto argentino,
‘Queriondo weanudarl
cstando soguroe de que estas relaciones contzibuiran en mayor
grado a la prosporidad do las dos naciones, le pido a Ua. que
me communique si el gobierno de ln Argentina est diapuesto a
recibir al Agente Comercial de Rusia para la compra de granoe
¥ ottos productos que pueden sor stil para Rusia". Pero la
‘sdministracin de Yrigoyen no pareela dispuesta para avanzar
{Los acuerdos entre ambos Bstados podian esperar, aun a
costa de la posbilidad de perder negocios interesantes, Més
allé do las peripocias diplométicas, sin embargo, habia otro
‘ngulo a tener en cuenta: la presencia dela vieja y la nueva
Rosia ya ae hnbia hecho sentir en Buenos Aires y otras regio
nes del pats, incluso de modo preocupante, Nos referimos «ln
colonia de rosidentes de ese pais, sobre todo, sus emigrados
militants revolucionarios, que interactuaron eon el mundo
local obrero y de izquivrda,
{ [Rtusia Argentina: treyectoria de los mittantesexiliados
Un cuarto de los inmnigrados desde el Imperio zarista ala
Argentina, sobre todo on Buenos Aires, era judio, y un gran
poreentaje de elles era proletario, en especial, en lara
dela confeccién, el vestido y Ia industria del mucble GBilsky.
1989). Afluyeron al pais de manera crecionte desde comienz03
4el siglo, a partir de ta tragion experiencia de los pogroms
yy t¥se la dorrota de la Revolucién de 1008, coi el aumento
4s ia eaceién politica y la xenofobia antisemita. Poselan un
nivel de religiosided imuicho menor que los que habia le
ado en periodos anteriores (de perfil arab, y se hallaban
snimados por ideas avanzadae y de emapeinaeidn social. Los
rhusos nucleados en torno al so del idish constituyerom an
tunivergo propio, con mbitos bien-definidos, animando uns
‘ed de asoriaciones ¢ instituciones socinles y eultureles, Una
‘prolongacién natural eran los cafée del barrio del Once, cen:
‘20 de la judoria" de la ciudad portefia. Dentro de eve “gue:
‘w abierto", los mis freeuentados eran el bar Leén, ubieada
fle esquin de Jes avonidas Pueyredin » Coente,y el
4312800, All, entre loo bllares, of domins yo] juogo de da
bs, se entrotjd un submundo obrer, judo e izquierdista,
(César iempo (eeudénim del ueraniano Israel Zeitlin) aludis
asi a uno de e208 sitios hacia mediados de la Aéeada de 1910:
“Paar Internacional donde Ia grey semita/ inofensivamente se
Aesquital de las persecucianes ela Rusia Imperial!” (Tiempo,
1978), Fue on la Plaza Onco donde realizé ol primer gran
israelita y rosa para “exteriorizar
ey omensje" a la revolucién, sogtin
reproduce Ea Vanguardia ol 1” de abril de 1917. Rae dia, 47‘sgrupacionos judas yrosnsseaizaron un gean acto pibico en
quella plas, y dingieron le palabra oradores en castellano,
rio dish, para lego marchar hasta Ia Plaza Levalle, donde
organizaron ot mitin.
TI nivel de conciencia politica y sindical en la colonia
de emigranten rico, aobre todo judfos, fue muy signifies
tivo, Desde 1905 e dosplegd un denco entramado asociats
‘Yo, con Varias crrientesrecoridas por rupturas fusones
(Garaffeld, 2012; Visacovaky, 2018). Fue muy importante la
presencia dels cirelos anarguistas formados por jus del
Imperiozaristso, més en general, de los ashkenasin pro
nentes de Europa oriental. Amano, estaba el sioniano
laquierda, con gran inluencia entre les judios russ, Pero la
tendoncia que més intoresa dostacar aqui os In qve on 1907
cb la Orgenizacsn Socaldemdorata ObroraJudia Avengard,
aque eit el peiédico en fdish Der Avangard. Lae grandes de
bntes internacionales conmovieron ala airipacé, qu al poco
tiempo se dividi. Por un lado, quodaron oe bndisas, dafanse
zee dal uo exclusvo dal dish y de una ornizacién social
Semana Trgica de 1919) Por el otro lado, ee conformar
‘icuyeron el Circulo Ryso, al cual ol PS inicialmente admitis
ome agrupacién idiomatica, bajo la dnominscién de Centro
Avangard, Desde esa entidad ee publicé un periédieo en fash,
llamado Dé-Steime fsn-Anangard (La Vox de la Vanguardia)
(Loubstein, 1997). Un ozganismo importante de la colonia du:
‘ante ose periodo fue Ia Biblioteca Rusa, fandada en 1906 por
nilitantes mayoritariamentejudios, que organizaba actvide
des artitensconferenciasy debates, ycuya deci
putada entre bundistas ¢iskristas (Kate, 1980) D
clones represivas provi al Centenario de 1910,
albergaba una de Ias mayores colecciones de libros y revistas
nish yrs, fe asaltada lo mismo volvi a ocursir durante
In Seman Trice
tro Avangard 0 continu, pues el PS, en funciin
{Smbargo, riguieron como nilcleo, editando la revista Coloe
‘Avangarda. Al poco tiempo empez6 a desarrollaree un cx:
{dona de emprendimientos atociativos, muy relacionadas con
Jo eventos que conmovian al pais de origen de los emigrados,
Hiacia 1916 ee formé un Comité de Ayuda a los Desterrados
yTrabajadores Forzados de Ia Rusia Zarists. Estallads la
te organism tomé el nom-
bre de Comité de Ayuda a los Diputados Obreros, Soléados ¥
Campesinos, y sobre eate base se conatituyé Inege la Unién
|. Hacia comienzos de 1921 eata-Uaiin
sia dp 1920. Em parle melo, entre
‘ei de 1017 y comienaoe de 1018 a ere6 Jn Federaci do
Organieaciones Obreras Rusas de Sudamérica (EORSS), con
Smportante actividad en los aon wigenten, Desir peer
‘ns adhesin de cai 1,000 eabajadors, lo cul soguramon-
{2 en uns exageraién, nna es cirto que cots com Pre
feneia no alo on ol pai, sno team en Broil, Uragsay
Paraguay. Durante varios aon la FORSA oil poidaico
Gotoe Trudi Vor del Traba).
gyBatre Ios militantes 4 destacar, por supuesto, emerge por
ou espectacularidad el caso de Simén Radowitzky, a5
sivoy revolusionsrio vindicador. Sin embargo, sus tazos
pais habfan sido muy tenues, Habia nacido en Kiev en 1891
‘on un hogar prolotari, y conocié de edolescente la militancia
{abril la experiencia dela buelgay la represién. Tras algunos
meses de pristén, participé de Ia Revolueién de 1905.en. 3
rogidn y fue nombrado secretario del viet en au taller. Para
evita In depoencin a Siberia, ean lesa la Artentina
Inarao do 1908 So etabloci on Bitte Aros come mosinico
‘hetero. Apenas un afloy medio despie de seribar, comet
1 atentado e iniié gu Inrgo encarcelamiento de mas de dos”
Aécadas Mayer, 1970).
‘Sin embargo, nos interesa también identiiear a otros
hombres y mujeres, menos eondcices, pero que tuvieron
importancia: Mayor Semionovieh Masshevieh, Ida Teskovna
Bondarell, Mijal Alexeevich Komin-Alexandrovsky y Mijail,
‘BimovichYarochovky Geis, Ly Jifots, V, 201), Sus
pain oi obligno, ol aribo an pale Injano
Argentina hacia lamisma éyoc, su insercén enol movimiento
Ay, duraqte
oe ain Waits, Serena definitive'a Ta URSS, tra hahip
‘permanedio en la Argentina alrededor dena déonday media
El que méstempranamentearribé aa Argentinny primero
retomé a eu pala de origen fue Maahevich. Habla nacido en
‘marzo de 1884 en Ucrania, en la regién de Kajovka. Se desea
a Got aber Wael, eredando el GEged obrero da e0
faauila judie. Durante eu pres militancin en el movimiento
broro local sufrd a represién, y hacia comionzos del siglo XX.
‘emigréa Buenos Aires, Fue uno de los taiembvos principales de
Ja Organizacién Socialdeméevata Ohrera Judia Avangard y de
Ins corriente iskrista, y de los que mas sufricron la represién del
Centenario. Tras el aselio a la Biblioteca Rusa, « Mashevieh
{yaotro militante, L Jazanovieh, e los coloes bajo Iss nora
{ela Ley de Defensa Social y, por ello, fueron deportados del
pais, Mashevich permanecié eiliado poco Bsa en Ios paises
i rétorno ee convirtié en uno de loa principales
de Ia Unin Obrera Socialista Rusa y del posterior
Pondareff habia nacido on 1987 en la ciudad weraniana de
Yazovke (eetual Donotak). En 1903 se incorporé al POSDR y
lato siguionte ze detenia junto varios otros litates do
sucluded natal yonane
Ammnistiada en 1906, volvié a a hicha. Condy ale
tsci6n «Joe soldasoe de In guarnseson de Kiev. Pron
Spender lexi: en 1906 ss trasladb «Suiza, donde formé
parte del grupo de apoyo al POSDR on ls cided de Levsans.
yee
‘RIGS ou mlitaacia. Foriné parte de Avengard y dovino luego
‘notro de los referentes de a tendenciaiskrieta, Acusba como
‘orrasponsal locel de periddic de los bolcheviques en el ex,
Prolearii, Haeia 1914 1a
‘economia marisa y
Kantor. Si ees ‘gradué como bidloga, acabé trabajando comoodontéloga en un consultorio que dorivé en lugar de reuniones,
ermB.
‘Tras Is revolucién de 1917 enconteamos a Bondareff como
vocal del Comité pro Rusia Libre, constituide a mediados de
Abril de ese aft con el fin de recaudar fondos para enviar al
nuevo régimon, sobre la base de que “es indispensable la ayuda
{e todos los eimpatizantes con la gran obra de Ia rogenera-
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