Huertos Urbanos y Resiliencia Urbana
Huertos Urbanos y Resiliencia Urbana
ISSN: 2594-0198
Universidad de Guadalajara
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Diana Susana Urías Borbón y José Manuel Ochoa De La Torre
mic, social and climatic contexts, with the aim Con las anteriores proyecciones se vienen
of identifying practices that can be replicated in retos que no deben tomarse a la ligera. Uno de
similar contexts. ellos es la seguridad alimentaria y nutricional.
From economic resilience (surviving moments Con estos datos, se prevé que la producción de
of crisis and/or war), social resilience (integra- alimentos deberá incrementarse entre el 70% y
tion of vulnerable sectors of the population) and el 100%; asimismo, la disponibilidad de agua que
environmental resilience (coping with natural este aumento exige, sumada a la actual situación
phenomena), urban orchard-gardens have proved de muchos países donde la deficiencia de este re-
to be a viable strategy for resolving these issues. curso está llegando a niveles alarmantes, genera
As they are implemented in areas that cannot oportunidades para que su uso sea más eficiente
be built on due to flood risk, such as riverbanks, (Gragg, 2018).
they function as a natural barrier and water ab- Vivir en entornos urbanos también tiene con-
sorption area. In some cities, the crops can re- secuencias. McMichael (2000) señala varias vías
present important family savings and improve a través de las cuales el ambiente urbano afecta
food quality. Furthermore, their use as a strategy a la salud humana; algunas de ellas son el au-
for generating employment and reducing insecu- mento en enfermedades respiratorias, como el
rity, exemplifies that urban orchard-gardens are asma, debido a altos índices de contaminación
an effective and economic strategy, contributing en el aire, exposición a sustancias tóxicas, como
to the economic, social and environmental resi- el plomo, provenientes de emisiones industriales,
lience of today’s cities. pinturas domésticas y anteriormente en combus-
Keywords: urban agriculture, resilience, ur- tibles (utilizado como aditivo en la gasolina du-
ban sustainability, developing countries rante décadas), así como el fenómeno de la “isla
de calor urbana”, que provoca la intensificación
de las ondas de calor. De acuerdo con el Instituto
INTRODUCCIÓN Nacional de Estadística, Geografía e Informáti-
ca (INEGI) en las ciudades de México, según los
De acuerdo con datos del Banco Mundial (2018), últimos datos disponibles hasta 2018, la primera
la población que vive en entornos urbanos es de causa de muerte de hombres y mujeres de uno
algo más de 3,500 millones de personas; es decir, a catorce años son los accidentes de tráfico de
un 55% de la población mundial, cifra que se ele- vehículos de motor, y se mantiene como la se-
va al 77% de la población si hablamos de países gunda causa en el rango de edad de quince a 34
occidentales. La Organización de las Naciones años. (INEGI, 2018).
Unidas (ONU) prevé que para 2050 el porcentaje El crecimiento de las ciudades está ligado
total mundial llegará al 66% (ONU, 2014). igualmente a la migración de la población rural
Siguiendo con la proyección, para el año 2100 a los centros urbanos en busca de mejores opor-
se espera que la población mundial llegue a 11.2 tunidades laborales, servicios de salud y educa-
billones de habitantes, lo que implicará una enor- ción, entre otros. Sin embargo, este crecimiento
me demanda de recursos; en las regiones en de- también ha aumentado el número de personas en
sarrollo y economías emergentes, como el caso condiciones de pobreza dentro de las ciudades.
del África subsahariana, Asia y América Latina, Se estima que alrededor de un 25% de la pobla-
esta tendencia será más evidente al formar parte ción urbana de los países en desarrollo vive en
crucial en este crecimiento, ya que se estima que condiciones de pobreza, y este número va en au-
su población se expanda de manera más rápida mento (Zezza y Tasciotti, 2010). En regiones par-
que el resto de las regiones (Aloysius, 2015; Gragg ticulares, este número es mayor; por ejemplo, se-
et al., 2018; ONU, 2018). gún la Organización de las Naciones Unidas para
la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 43%
FIGURA 1
Objetivos de Desarrollo Sostenible.
TABLA 1
Funciones de agricultura urbana y periurbana
Existen múltiples esquemas en los cuales los Otra observación hecha por el mismo autor es
huertos urbanos pueden desarrollarse. Puede que, de hecho, el huerto urbano a pequeña escala
variar la escala (macro o micro), pueden ser tiene beneficios como adaptarse a cualquier for-
individuales (privados) o comunitarios, y darse ma de terreno, ya que puede ser adecuado para
en lugares tan diversos como balcones o techos
espacios que no tengan potencial para otros usos.
de edificios, e incluir múltiples actividades
Aerts, Achten y Dewaelheyns(2016) incluyen
tales como apicultura, mercados y compostaje.
La productividad de las parcelas no tiene en su definición de huertos urbanos el factor de
relación con su área. Hough (2004) indica, a la variedad; es decir, pueden presentarse en di-
través de diversos análisis, que: versas actividades de cultivo, así como de luga-
res. Dan ejemplo de la variedad en otros factores
incluso una diminuta parcela de tierra en la como la propiedad de la tierra (puede ser priva-
ciudad, con una estación de crecimiento rela- da, prestada, arrendada o pertenecer al espacio
tivamente corta (de mayo a septiembre) puede público), la temporalidad (pueden ser temporales
producir una considerable ganancia neta en el o permanentes), el tamaño (pueden ser a peque-
producto, y aumenta el margen de autosuficien- ña o gran escala), la complejidad (desde simples
cia para las familias de bajos ingresos. contenedores y macetas hasta sistemas comple-
jos de cultivo y riego).
TABLA 2
Tipologías de huertos urbanos
crisis, desempleo), dependiendo del lugar donde de los huertos urbanos, la pobreza ha fomentado
sea aplicada. también formas distintas de abordar la produc-
Según la FAO (2005), a lo largo de su evolución ción de alimentos y reciclaje de desechos. Hough
histórica, los huertos urbanos y domésticos ayu- (2004) señala varios ejemplos:
dan a las comunidades “a enfrentar los problemas · Indonesia practica la acuacultura urbana, en
interrelacionados de seguridad alimentaria, nu- la cual los estanques de peces permiten que
trición, salud y seguridad económica”. Algunos la producción de pescado y arroz se integre
de los efectos positivos que la organización re- con el tratamiento y la absorción de los de-
laciona son: sechos animales y humanos. En Jakarta, el
compostaje de desperdicios orgánicos por
• la generación de ingresos monetarios y de parte de colectivos ciudadanos de bajos re-
trabajo, debido a producción de los cultivos cursos servía para venta y para ser utilizada
fuera de estación y puede constituir una ac- en agricultura urbana intensiva.
tividad tan rentable como la agricultura de · En Calcuta, India, las aguas residuales nutren
pleno campo sin necesidad de alejarse; los estanques de peces y los campos de arroz,
• el mejoramiento de la seguridad alimentaria; y las huertas se localizan en los montones
• el aumento de la calidad alimentaria gracias de basura creados por la ciudad en los años
a la mayor diversidad de la ingesta; sesenta, y utilizan la composta natural gene-
• la disminución del riesgo debido a la mayor rada por ella.
diversidad productiva; · En otras ciudades de la India, personas po-
• el mejoramiento del medio ambiente como bres complementan sus ingresos y consiguen
consecuencia del reciclado de los desechos, combustible a través de la recolección de ex-
la protección del suelo contra la erosión y crementos de animales, para hacer biodiges-
la protección de la biodiversidad local (FAO, tores.
2005).
En el caso de México, existen diferentes iniciati-
La geografía puede ser un factor de influencia en vas impulsadas por instancias gubernamentales
los usos de los huertos urbanos. Mougeot (2006) y la ciudadanía. Un ejemplo es el programa de
hace una observación respecto de la diferencia Centros Ciudadanos para la Sustentabilidad de la
entre las ciudades del hemisferio norte con res- Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Natu-
pecto a las del sur (que considera que son las rales (SEMARNAT), que busca generar “conciencia
que más deberían impulsar este tipo de inicia- ecológica y social” con una visión de resiliencia
tivas, por su aún más acelerado crecimiento de socioambiental en zonas urbanas, a través de la
los entornos urbanos y por su economía menos adaptación de espacios infrautilizados (camello-
desarrollada). Señala que, si bien en las ciudades nes, terrenos baldíos, azoteas), con el objetivo de
del hemisferio norte históricamente han recurri- producir alimentos, impulsar la biodiversidad y
do a los huertos urbanos para aliviar la crisis de fomentar cultura y educación ambiental (SEMAR-
alimentos en momentos de gravedad económica, NAT, 2019).
como guerras, actualmente sus usos están en su En el país existen también ciudades donde el
mayoría relacionados con terapia y recreación, manejo de los huertos urbanos está legislado, con
educación, desarrollo de comunidades, conser- el objetivo de promover su práctica; tal es el caso
vación y reciclaje, y diversificación del uso de de la Ciudad de México, donde existe la Ley de
suelo abierto. Huertos Urbanos en la Ciudad de México (2017),
Por otro lado, otros autores hablan acerca de donde se otorga a todos los habitantes de la ciu-
cómo en países en desarrollo, si bien no hay tan- dad el derecho a contar con un huerto urbano.
tas políticas públicas que impulsen el desarrollo Otros artículos de la ley especifican que se les
brindará asesoría técnica a quienes lo requieran, car, Malawi, Nigeria, Bangladesh, Indonesia, Ne-
apoyos gubernamentales o incentivos fiscales pal, Pakistán, Vietnam, Albania, Bulgaria, Ecua-
para su implementación a los interesados, así dor, Guatemala, Nicaragua y Panamá) donde, si
como a personas físicas o morales que brinden bien identificaron que la agricultura urbana no
trabajo a través de ellos a sectores vulnerables. es la principal actividad económica, su prácti-
Se establecen igualmente los lineamientos para ca sí impacta positivamente el ingreso familiar
la implementación de huertos urbanos privados (enfatizan los países de África analizados donde
y públicos. representa un ingreso considerable), y concluye-
En el tema de seguridad alimentaria dentro del ron que existe una clara correlación en dos ter-
contexto de países en desarrollo, se estima que cios de los países analizados entre la variedad en
en los hogares con nivel de pobreza se destina la dieta, los nutrientes, las calorías consumidas
entre el 60% y 80% de los ingresos a la compra (siendo frutas y verduras el grupo alimenticio
de alimentos (Degenhart, 2016), por lo cual los que más contribuía a lo anterior) y las prácticas
huertos urbanos se convierten en una estrategia de agricultura urbana, lo que mejoraría la calidad
necesaria adoptada por las familias de los sec- alimentaria.
tores más vulnerables de la población urbana. En la Ciudad de México, de acuerdo con la FAO
Tasciotti y Wagner (2015) indican que alrededor (2015), en el año 2012 la cosecha de los huertos ur-
del 40% de la población urbana de África tiene banos que se encuentran dentro de su perímetro
alguna práctica de agricultura urbana, así como (aproximadamente 22,800 hectáreas) tuvo un va-
el 50% en países de América Latina y de Asia. lor aproximado de más de cien millones de USD,
Degenhart (2016) señala que estudios han de- y genera alrededor de 15,000 toneladas de horta-
terminado la relación directa entre las lizas al año que se utilizan para autoconsumo y
venta local, así como otras producciones a mayor
prácticas de agricultura urbana especialmente escala se comercializan en mercados regionales
en épocas de inestabilidad política y económica. y urbanos. Antiguos sistemas productivos, como
De ahí que esta actividad sea considerada una es- las chinampas, aún se utilizan por algunos pro-
trategia de supervivencia inducida por crisis en ductores, y la innovación y la evolución de este
épocas de disturbios sociales y de inestabilidad sistema tradicional han favorecido que los culti-
económica y política. vos se mantengan en la zona. Aun así, se estima
que alrededor del 80% de los alimentos consumi-
La tipología más frecuente de agricultura urbana dos por los habitantes de la ciudad proceden de
dentro de los países en desarrollo es la huerta importación o de otros lugares del país.
familiar (combinando producción para sustento Cabe resaltar también que, dentro de todos los
de la familia y venta para mejorar el ingreso). aspectos positivos anteriormente mencionados
Dentro del mismo contexto, es interesante reco- de los huertos urbanos, hay situaciones que ge-
nocer que no solamente las personas en condi- neran problemáticas. Un ejemplo es el manejo
ción de pobreza practican la agricultura urbana. inadecuado de desechos, de aguas residuales y
Aunque la mayoría de los agricultores urbanos abono, que pueden provocar problemáticas de
y periurbanos pertenecen a este estrato econó- salubridad (Aloysius, 2015).
mico, personas de clase media y emprendedo-
res en búsqueda de una inversión para su capital
en formas de cultivo más intensivas también se HUERTOS URBANOS Y RESILIENCIA
observan dentro de los practicantes (De Zeeuw,
Veenhuizen y Dubbeling, 2011; Aloysius, 2015). En los últimos años, el concepto de ciudades resi-
Zezza y Tasciotti (2010) realizaron un estudio lientes se ha mencionado cada vez más, en parte
en quince países en desarrollo (Ghana, Madagas- debido a los desastres naturales que enfrentan
las ciudades a consecuencia del cambio climá- demos analizarla desde tres perspectivas: social,
tico. González y Veliz (2016) definen el énfasis económica y medioambiental.
de este concepto en la “necesaria mitigación,
adaptación y reversión del cambio climático”, e FIGURA 4
situación de vulnerabilidad económica, en algu- Los liberty and victory gardens aparecen en la
nos casos funcionar como barreras naturales en Primera Guerra Mundial, tanto en Estados Uni-
zonas no edificables, así como para la generación dos como en Europa (Fernández, 2012). Durante
de tejido social. la Segunda Guerra Mundial estos huertos crecen
A continuación, se presentan casos donde los en número, y fueron utilizados como forma de
huertos urbanos han sido utilizados como estra- propaganda política, ya que gran parte de los ali-
tegia para el desarrollo de la resiliencia de las mentos estaban racionados, debido a que lo que
comunidades urbanas, ante amenazas y retos se producían en el país era enviado a las tropas,
ambientales, económicos y sociales. y el producir tus propios alimentos era la forma
de apoyar (uno de sus eslóganes era Dig for Vic-
tory —“cavar para la victoria”). Gracias a estos
RESILIENCIA SOCIAL estímulos, los huertos dentro de la forma de vida
urbana comienzan a tomar relevancia.
Tal como muestra la historia y han demostrado Volviendo a épocas actuales, la migración de
numerosos experimentos y estudios recientes áreas rurales a entornos urbanos sigue siendo un
hechos en ciudades de países en desarrollo, los fenómeno. Hough (2004) indica que la agricul-
huertos urbanos son utilizados como estrategia tura moderna ha provocado que una gran parte
durante épocas de crisis para supervivencia, de la población de áreas rurales se traslade a las
generación de aprendizaje, mejora de la seguri- ciudades, debido a que no pueden competir con
dad; unido a lo anterior, actualmente se utilizan esta industria que cada vez está más mecaniza-
también como terapia ocupacional para apoyar da y necesita menos gente. Como herencia del
la adaptación y la reinserción social de grupos colonialismo, muchos campesinos han quedado
socialmente vulnerables (Mougeout, 2006; Oli- sin tierras para labrar y, por ende, sumidos en la
vier y Heinecken, 2017; Del Viso, Fernández Ca- pobreza (ejemplifica con países como El Salvador
sadevante y Morán, 2017). o Zimbabwe, donde el mayor porcentaje de la tie-
A diferencia de la primera mitad del siglo XIX, rra pertenece a menos del 2% de la población).
donde los huertos urbanos eran planteados con Indica igualmente que desde 1973 la economía
fines educativos, estéticos o recreativos, para fi- ha experimentado un descenso económico como
nales del XIX e inicios del XX el uso de los huer- consecuencia de la decadencia de la agricultu-
tos dentro del contexto urbano cambia y estos se ra. Los huertos urbanos, en ese aspecto, podrían
convierten en una necesidad, en una alternativa funcionar como estrategia de adaptación de la
de subsistencia durante las guerras y crisis eco- gente que viene de ambientes rurales a la ciudad,
nómicas y políticas de la época (Morán y Aja, al funcionar como contacto social y un modo de
2011). supervivencia económica.
Los poor gardens y los relief gardens fueron la Otro ejemplo del aspecto social son los huer-
respuesta para las personas empobrecidas, y se tos escolares, una iniciativa que en los últimos
desarrollaron en terrenos baldíos en los centros años se ha implementado en muchas comunida-
de las ciudades (algunos también en la periferia). des de países en desarrollo, con objetivos didác-
Fueron fomentados por asociaciones benéficas, ticos (aprender haciendo), pero también como
por la iglesia, por humanistas e higienistas, y bá- una manera de formar una conciencia ecológica
sicamente su función era producir alimento en y ambiental (Rodríguez, Tello y Aguilar, 2012).
apoyo a los trabajadores. En este sentido, estaba
prohibido comercializar la producción (era para
autoconsumo), y existían controles en cuanto a
las rotaciones de cultivos y tamaño (Morán y Aja,
2011; Hermi, 2011).
En el mismo país, en el área urbana de Juiz sensación de dignidad y pertenencia en sus nue-
de Fora, se implementó el programa “PlantAção” vos lugares de residencia (Tomkins et al., 2019).
iniciado en 2007, que tenía como objetivo la reso- De Zeeuw, Veenhuizen y Dubbeling (2011) tam-
cialización y la reinserción de ciudadanos sin ho- bién exponen el caso de campamentos de refu-
gar en la sociedad. El programa, a diferencia de giados durante la guerra civil de Sierra Leona,
“Hambre Cero”, es administrado por la munici- donde los habitantes de Freetown experimen-
palidad, brinda educación y formación, y otorga taron la importancia de los huertos urbanos al
oportunidades para tener acceso a un empleo. asegurar que sin la práctica de la agricultura ur-
Participan agrónomos, educadores sociales, tra- bana durante esa década hubieran muerto por
bajadores sociales y psicólogos en la atención a hambre, y recalcan su lugar como una estrategia
los inscritos. Los productos cosechados se ven- para recobrar dignidad y aumentar la sensación
den y el dinero recaudado va a un fondo que se de esperanza y autoconfianza, a la par de reducir
divide entre los participantes cuando se gradúan costos operacionales para las agencias de ayuda
del programa, durante el cual reciben una beca humanitaria.
mensual de $74 USD. El programa ha tenido bue- Bundy (2018) hace referencia a múltiples estu-
nos resultados. Por ejemplo, todos los participan- dios que demuestran las relaciones que hay entre
tes de la primera generación ganaron autoestima, la agricultura urbana y el desarrollo del capital
la mayoría dejó sus adicciones, encontraron una social, la reciprocidad y la eficacia colectiva en
vivienda con recursos propios, algunos incluso las comunidades, y cita la definición de Putnam
consiguieron trabajo regular, y se repitió el mis- sobre capital social: “la red de relaciones, recur-
mo resultado el año siguiente, lo que demuestra sos e inversión que los individuos depositan a
que la agricultura urbana puede proveer más be- una comunidad”. El mismo autor dice que el ca-
neficios que solamente la seguridad alimentaria. pital social “crea una base para que ocurran otros
El programa no pudo continuar posteriormente procesos sociales positivos, como la eficacia co-
debido a falta de fondos del gobierno local y el lectiva, y la reciprocidad”.
poco interés de invertir en personas sin hogar
(Lanzarotti, Ferreira y dos Santos, 2009). Un pro- FIGURA 6
grama muy similar ha sido implementado en Ciu- Huerto urbano en Ciudad de México
dad del Cabo, Sudáfrica, con resultados positivos
(Philander y Karriem, 2016).
Un caso reciente donde se aplicó la agricul-
tura urbana como estrategia de integración so-
cial fue en los campos de refugiados sirios en
Iraq. Además de beneficios materiales evidentes,
como la posibilidad de producir alimentos para
autoabastecimiento y comercialización, se ob-
servaron otros tales como nutrición, recreación,
relajación, mejoras ambientales como regulación
del microclima y biodiversidad, y también de cul-
tura, como apropiación del espacio y prácticas
culturales. La preservación de la memoria y el Fuente: Linares, 2012.
conocimiento, la generación de interacciones
sensoriales, y la sensación de hogar al poder te- Podemos observar a través de los anteriores
ner espacios más agradables, se consideran esen- ejemplos que los huertos urbanos, como inicia-
ciales en la recuperación del trauma dentro de tiva ciudadana o gubernamental, además de brin-
comunidades de refugiados, por brindarles una dar la capacidad de seguridad alimentaria que
muchas ciudades de países en desarrollo necesi-
tan por el panorama de crecimiento, enriquecen suelo y puede funcionar como una barrera para
la experiencia de una comunidad al promover mitigar los efectos de deslaves e inundaciones
educación y autosuficiencia, estimular la inno- por lluvias. De acuerdo con el Fondo de Pobla-
vación y el emprendimiento, generar empleos, ción de las Naciones Unidas (2007), lo anterior
integrar personas vulnerables a sus comunidades afecta principalmente a personas que viven en
y, por ende, mejorar la seguridad, ya que estas ac- situaciones precarias, que ubican sus viviendas
ciones tienen el potencial de reducir los índices en áreas como laderas, zonas costeras bajas y con
de violencia y criminalidad. pocos o nulos sistemas de drenaje. Deleestra y
Girardet (1990) citan el caso de Dar es Salaam
en Tanzania, donde las áreas en la orilla de los
RESILIENCIA AMBIENTAL ríos no son edificables debido a las inundaciones
en la época de lluvias. Sin embargo, por ser te-
Muchos estudios han analizado los efectos de rrenos fértiles y muy apropiados para la agricul-
la vegetación dentro de las zonas urbanas. Los tura, es viable colocar huertos en estas áreas, ya
huertos urbanos aumentan las zonas verdes, que se convierten en barreras naturales y zonas
muchas veces en sectores diversos, debido a su de amortiguamiento. En otras ciudades, como
gran flexibilidad. Es bien sabido de los benefi- Amman, Jordania (De Zeeuw, Veenhuizen y Du-
cios, especialmente para las ciudades de clima bbeling, 2011), Calcuta, India (Choudhury, 2019),
cálido-seco, de contar con vegetación para me- Rosario, Argentina y Montevideo, Uruguay (Du-
jorar el clima urbano, reduciendo la isla de calor belling et al., 2009), los huertos urbanos han sido
y generando sombras y microclimas. implementados exitosamente en zonas propen-
Igualmente, la vegetación provee numerosas sas de inundación y aluviones, y además se han
funciones ecológicas, incluyendo la captura, la convertido en áreas de recreación y conservación
producción, el reciclaje y el almacenamiento de de la naturaleza.
la energía y los materiales, a la vez de mejorar la Se han realizado también diversos estudios e
condición de vida de los ambientes urbanos me- implementaciones donde se puede observar el
diante la calidad del agua y del aire, a través de impacto de los huertos urbanos en las comuni-
la aceptación y la absorción de ambas, y su pos- dades en cuanto a producción de alimentos (en
terior evapotranspiración neutralizando la mayo- su mayoría benéficos), y que incluyen diseños y
ría de sus contaminantes y patógenos (American tecnologías de vanguardia, sistemas de produc-
Planning Association, 2018). ción sustentable y características amigables con el
Los huertos urbanos pueden ayudar a consi- ambiente. Si se establece una comparación entre
derar la ciudad desde una perspectiva sistémica, los cultivos de pequeña escala (menos intensivos,
que atienda los ciclos del metabolismo urbano, con actividades mixtas) y la agricultura industria-
el contexto territorial y los procesos culturales lizada (gran escala, menos variedad de cultivos, in-
e identitarios de las sociedades que las habitan, tensiva), existen beneficios en términos económi-
como modelo de una regeneración urbana eco- cos en esta última (mayor cantidad de alimento a
lógica efectiva (Villace et al., 2014). menor costo, menos trabajo pesado). Sin embargo,
Malas prácticas agrícolas, gestión incorrecta esta también trae consigo “costos considerables
del agua y mal manejo de residuos pueden ser en términos medioambientales y sociales para el
efectos negativos de su implantación. Sin embar- campo y la ciudad” (Hough, 2004).
go, muchos autores coinciden en que son aspec- De acuerdo con Deleestra y Girardet (1990), el
tos secundarios y que son mucho mayores sus concepto de huella ecológica urbana puede ser-
beneficios. vir para ilustrar cómo las ciudades impactan las
Degenhart (2016) indica que uno de ellos es áreas rurales y naturales circundantes. Se endien-
que la agricultura urbana previene el sellado del te como huella ecológica la cantidad de superfi-
cie y agua necesarias para producir los insumos Verde”, donde alrededor de 60,000 m2 de jardines
(energía, materiales, alimentos) de una ciudad, verticales instalados a lo largo de más de 1,000
así como el espacio necesario para absorber sus columnas de concreto en 27 km2 funcionan como
desechos. La producción de alimentos es un com- filtros de aire, además de reducir las islas de calor.
ponente vital para calcular dicha huella. Con el Otros beneficios que ha generado el proyecto es
panorama actual del crecimiento de las ciudades la reducción del ruido, la creación de ambientes y
en países en desarrollo a escala mundial, es im- paisajes más agradables (lo que reduce el estrés y
portante considerar la producción de alimentos mejora la sensación de bienestar) y la generación
dentro de la propia mancha urbana para reducir de empleo; por ejemplo, los hombres y mujeres
el impacto de esta huella; existe mucho potencial en centros de readaptación social que producen
a pesar de la densidad que pueda existir dentro los sustratos textiles (utilizados para sustituir a
de estas. la tierra) compuestos al 100% por botellas PET
Existen casos donde la agricultura urbana ha recicladas. El sistema utilizado para riego es au-
funcionado como estrategia para recuperar la tomatizado para aumentar su eficiencia (Gragg,
biodiversidad nativa y el paisaje. En Quito, Ecua- 2018; Chávez, 2019).
dor, desde la década de 1990 se ha trabajado en la En la gestión de los huertos urbanos, un par de
recuperación de parques dentro de la ciudad, en temas importantes son la disponibilidad de tierra
algunos casos a través del manejo de plantacio- y la gestión del agua, así como la participación del
nes de eucaliptos que han dado paso a la floresta gobierno y las organizaciones no gubernamenta-
andina nativa, sustituyendo los jardines y alame- les (ONG) que pueden ser un factor fundamental
das europeos instaurados durante la colonia por en las ciudades de países en desarrollo, por ser
biodiversidad nativa, que, por ende, genera una los terrenos urbanos más caros y poco accesibles
mayor resiliencia (Cuvi, 2015). En el caso de los por temas de normatividad. El gobierno de Sri
cultivos, el cambio climático ha generado que las Lanka es uno de los que promueven activamen-
familias diversifiquen sus plantaciones y cultiven te los huertos domésticos y comunitarios; estos
productos andinos como la quinua, oca, apio o últimos en terrenos tanto municipales como pri-
chago, que además tienen un alto valor nutritivo, vados, como parte de una campaña nacional para
menores necesidades hídricas y mayor potencial motivar la producción local de alimentos. Otro
de protección de suelo, por ser cultivos endémi- caso es en Bulawayo, Zimbabwe, ciudad donde
cos (Anguelovski, 2009). Es también importante el 60% de los habitantes se encuentra por de-
recalcar la relación que existe entre la disminu- bajo del nivel de pobreza, y los huertos urbanos
ción de áreas verdes en los entornos urbanos y fueron reconocidos por el gobierno de la ciudad
la disminución de la biodiversidad urbana. Du- como estrategia para proveer alimentos a los po-
belling et al. (2009) señalan que: bres. Se adoptaron medidas y se adaptaron leyes
(eliminando restricciones) para los temas de pro-
el mantenimiento de la biodiversidad agrícola ducción agrícola en entornos urbanos y periurba-
urbana, y con ello la protección de una base más nos. Más de 450 ha de lotes baldíos ubicados en
amplia de diversidad genética animal y vegetal, la periferia de la ciudad fueron repartidos para su
son estrategias importantes para que tanto los uso como huertos urbanos de forma permanente
agricultores rurales como los urbanos puedan para uso de familias en desventaja económica. El
adaptarse a los cambios del clima. agua tratada utilizada para riego ha sido gestio-
nada a través de organizaciones no gubernamen-
Los jardines verticales pueden funcionar como tales como World Vision y universidades, entre
una alternativa dentro de megaciudades donde otros (De Zeeuw, Veenhuizen y Dubbeling, 2011).
no existe superficie horizontal disponible, como En zonas donde el agua escasea, la viabilidad
en el caso de la ciudad de México con la “Vía de los huertos urbanos pudiera verse comprome-
tida. Sin embargo, existen algunos casos, como el Contagem, Brasil. Para su abono se recogen los
de La Soukra, Túnez, una zona desértica, donde restos de un comedor comunal donde se atiende
se demuestra que con un correcto manejo del a 300 personas al día. Estos restos se transforman
recurso es posible. A través de la recolección y en composta que, a su vez, vuelve al comedor en
el mantenimiento de aguas residuales y de lluvia forma de alimento saludable, con lo que se crea
se han alimentado invernaderos que producen un ciclo de producción, reducción y optimización
diferentes hortalizas, tales como tomates, fresas, de recursos.
pimientos, lechugas, y plantas ornamentales.
Houman y Moez (2009) citan el caso y mencio-
nan que existe el potencial de recolectar 380 m3 RESILIENCIA ECONÓMICA
de agua de lluvia en las azoteas e invernaderos
(un total de 950 m2), lo que permitiría el riego de El aumento de la población en las ciudades de
500 m2 de cultivo. países en desarrollo trae consigo consecuencias
En las ciudades de Botswana, el acceso a un en el ámbito económico; por ejemplo, altas tasas
terreno no representa un problema para la prác- de desempleo, economía informal y falta de ser-
tica de la agricultura urbana, pero el agua es un vicios básicos para su población, especialmente
recurso muy escaso, por lo que en ciudades como en las zonas periurbanas.
Gabarone, Francistown y el Distrito Central ha Alrededor de 12% de la población mundial su-
aumentado la utilización de las aguas residuales fre de malnutrición extrema relacionada con la
para irrigación a través de plantas de tratamiento, pobreza o la imposibilidad de conseguir alimen-
aunque se recomienda igualmente la recolección to, según la Organización de las Naciones Unidas
de agua en las azoteas de las construcciones. En (Vasconcelos, 2014). Según Mougeot (2006), en
casos como este, la utilización de aguas residuales hogares de familias pobres de Latinoamérica y de
tratadas ha resultado un recurso muy efectivo para África hasta un 80% del ingreso familiar se gasta
el riego de los huertos urbanos y, de hacerse este en alimentos, aun cuando no existe una escasez
tratamiento de forma adecuada, puede proveer de de alimentos. De Zeeuw, Veenhuizen y Dubbeling
nutrientes tales como el nitrógeno y fósforo, que (2011) indican que el porcentaje de participación
normalmente serían obtenidos de forma artificial en agricultura urbana varía en dependencia del
para una producción agrícola (Aloysius, 2015). país, pero regularmente es sustancial; por ejem-
La reutilización y el aprovechamiento de re- plo, 13% en Accra, Ghana, 20% en Dar es Salaam,
siduos orgánicos es otro beneficio potencial de Tanzania, 45% en Governador Valadares, Brasil, y
los huertos urbanos. Al producir composta a par- en Pekín, China entre medio millón y un millón de
tir de los restos orgánicos se reducen los costos migrantes se dedican a la agricultura periurbana.
de manejo de este tipo de desechos, mientras se Un estudio realizado por Van Veenhuizen y
aumenta la fertilidad de los terrenos. De Zeeuw, Danso (2007) recopiló información acerca de
Veenhuizen y Dubbeling (2011) indican que, de las ganancias obtenidas por familias de ciudades
los desechos de los países en desarrollo, del 60% africanas que cultivaban en pequeñas parcelas en
al 90% del peso fresco es material biodegradable espacio periurbano. Concluyeron que el monto
que puede ser utilizado para composta y alimento de ingreso mensual familiar asciende a entre $30
para animales. Cita el ejemplo de Nairobi, donde USD y $70 USD, pero puede llegar a ascender a
del total de desechos de un año se pudiera gene- $200. Si se compara con el salario mensual míni-
rar una ganancia de dos millones de USD por pro- mo de los países de África, que están en el rango
ducción de nitrógeno y fósforo para fertilizante, de los $20 USD a $40 USD por mes, se evidencia
y por ende, evitar minar los recursos y energía de que la producción en los huertos urbanos es un
la producción de fertilizantes artificiales. Ribeiro buen esquema de ingreso comparado con otros
y Quintino (2009) citan los huertos urbanos de trabajos.
Bausch (2017) señala que los huertos urbanos tantes, el 60% vive en condiciones de pobreza
han contribuido con la seguridad alimentaria (De Zeeuw, Veenhuizen y Dubbeling, 2011). A
doméstica por incrementar tanto el valor caló- partir de la crisis económica que vivió el país en
rico como la diversidad de los alimentos consu- el año 2000, se creó el programa municipal de
midos, además de favorecer la economía fami- huertos urbanos para mejorar los ingresos de los
liar haciendo a los hogares con menos recursos habitantes pobres. El programa abarca diferentes
menos vulnerables al incremento de los precios medidas que garantizan el acceso y los derechos
de los alimentos. En algunos ejemplos señala de las personas pobres a terrenos para cultivo;
que, particularmente en ciudades africanas, los por ejemplo, tener un mapeo de los predios bal-
huertos urbanos han apoyado el ingreso familiar. díos en una base de datos, proveer de permisos
También resalta otros efectos, como la seguridad y designar zonas específicas dentro del plan de
alimentaria en la comunidad y la ciudad, que pro- desarrollo para cultivo dentro de la mancha ur-
tege a las poblaciones de las fluctuaciones de los bana y periurbana, incentivos fiscales para los
precios del petróleo, ya que la producción local dueños de terrenos baldíos que presten sus lo-
reduce los costos asociados con el transporte de tes para este fin de forma temporal, entre otros.
los alimentos. Igualmente, para el tema de la comercialización,
En el caso de Cuba, de acuerdo con la FAO y diferentes ONG y actores locales, en conjunto con
a la Asociación para el Estudio de la Economía el municipio, generaron acciones para estimu-
en Cuba, en el año 2013, 63,000 toneladas de ve- lar la venta, la producción y el mercadeo, como
getales, 20,000 toneladas de fruta, 10.5 millones organizar a grupos de productores, brindarles
de litros de leche y 1,700 toneladas de carne de acceso a financiamiento e infraestructura para
diversos animales se produjeron a través de la establecer procesadoras y empacadoras, edu-
agricultura urbana dentro de La Habana, y sir- cación financiera, control de calidad e higiene,
vieron a 300,000 personas en situación de prio- y estrategias de venta como mercados locales,
ridad social y a escuelas y hospitales. Adicional e incluso esquemas de entrega a domicilio (De
a lo anterior, la agricultura urbana ha generado Zeeuw, Veenhuizen y Dubbeling, 2011).
más de 300,000 empleos a través de todo el país En Montevideo, Uruguay, el gobierno munici-
(Bundy, 2018). pal y la Universidad de la República promovieron
la participación en huertos urbanos familiares y
FIGURA 7 comunitarios con el objetivo de garantizar el ac-
Huerto urbano en La Habana, Cuba ceso a alimentos y como estrategia de apoyo a la
economía familiar durante los años de crisis. Al
igual que en el caso de Rosario, se desarrollaron
redes de trabajo que promovieron participación
social, y algunos temas de interés que fueron
descubriendo al participar fue la importancia de
consumir alimentos frescos y de calidad, promo-
ver valores como la solidaridad, y tener la posibi-
lidad de incidir en políticas públicas (Santandreu
et al., 2009).
El aumento de precios en los alimentos de
forma dramática en los países en desarrollo, no-
tablemente en el sur y este de Asia (Choudhury,
Fuente: Bollinger, 2015. 2019) y África subsahariana, como en el caso de
Tanzania (hasta el 50% entre 2007 y 2009) fo-
Otro caso en América Latina es el de Rosario, mentó el desarrollo de los huertos urbanos, y, de
Argentina. En esta ciudad de un millón de habi-
huertos urbanos como estrategia para mitigar ese Anguelovski, I. (2009), Construyendo resiliencia en
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