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Reflejando A Dios

Este capítulo describe a una mujer que se siente como una hija del Rey, Dios. Aunque veía la contaminación en la ciudad debajo de ella, oró para que Dios la quitara. Cuando llegó a su oficina, se dio cuenta de que el smog había desaparecido, mostrando la protección de Dios sobre ella como Su hija. El capítulo enfatiza la importancia de vernos a nosotras mismas como hijas del Rey y confiar en Su protección.
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Reflejando A Dios

Este capítulo describe a una mujer que se siente como una hija del Rey, Dios. Aunque veía la contaminación en la ciudad debajo de ella, oró para que Dios la quitara. Cuando llegó a su oficina, se dio cuenta de que el smog había desaparecido, mostrando la protección de Dios sobre ella como Su hija. El capítulo enfatiza la importancia de vernos a nosotras mismas como hijas del Rey y confiar en Su protección.
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Índice

Introducción 2

Capítulo 1 Ella es Hija del Rey 6


Diario Ella es Hija del Rey 18

Capítulo 2 Ella se Viste de Hermosura 25


Diario Ella se Viste de Hermosura 33

Capítulo 3 Ella es Santa 37


Diario Ella es Santa 47

Capítulo 4 Ella Cosecha en el Espíritu 51


Diario Ella Cosecha en el Espíritu 60

Capítulo 5 Ella Crece Constantemente 64


Diario Crece Constantemente 74

Capítulo 6 Ella tiene Gozo en las Tribulaciones 79


Diario Ella tiene Gozo en las Tribulaciones 88

Capítulo 7 Ella es Amorosa 92


Diario Ella es Amorosa 104

Capítulo 8 Ella es una Amiga 108


Diario Ella es una Amiga 118

Capítulo 9 Ella es Obediente 123


Diario Ella es Obediente 133

Capítulo 10 Ella Cuida su Hogar 138


Diario Ella Cuida su Hogar 146

Capítulo 11 Ella es una Intercesora 150


Diario Ella es una Intercesora 159

Capítulo 12 Ella Cuida a los Niños 163


Diario Cuida a los Niños 173

Capítulo 13 Ella Inspira a Otros 178


Diario Ella Inspira a Otros 190

Capítulo 14 Ella conoce a Su Protector 194


Diario Ella conoce a Su Protector 202

Capítulo 15 Ella está Contenta 207


Diario Ella está Contenta 215
Introducción
La palabra “exhortar” quiere decir incitar por medio de un argumento o un consejo,
advertir, o apelar urgentemente. Digo esto porque siento que debo advertir que
soy una maestra exhortativa, y este es un libro exhortador lleno de mensajes de
exhortación.
Ahora, mi intención al escribir este libro no es causar peleas. No busco ese tipo de
incitaciones. Lo que busco es “incitar” como remover, revolver y mover a la acción.
Eso es lo que quiero.
Mi propósito al escribir este libro es moverte a ser lo que Dios desea y planea que
seas. Porque, como veo a las cristianas hoy, muchas no saben de la vida
abundante que podrían estar viviendo. Muchas de ustedes parecen ignorar
completamente la vida que Jesús trajo. Y por esto, la vida que viven es menos
satisfactoria, se sienten menos realizadas, tienen menos gozo y le dan menos
honor a Dios del que podrían –del que deberían darle.
Aunque el mensaje de este libro habla por si mismo, se puede considerar la
continuación de mi primer libro Agradando a Dios. Una vez que hayas establecido
en tu mente que quieres agradar al Señor, algunas cosas empezaran a echar raíz
naturalmente en tu vida, y otras van a empezar a desenraizarse por el trabajo del
Espíritu Santo. Al empezar a cederle tu vida a Dios, Él se encarga uno por uno de
los aspectos que no le agradan, tu vida empezará a brillar cada vez más.
Empezarás a tener los atributos o características de Dios. Comenzarás a pensar
como Cristo. Cuando esto empieza a pasar en ti –exteriormente, te conviertes en
un reflejo de Dios a un mundo que lo necesita desesperadamente.
Cuando enseñé por primera vez estas lecciones, hace muchos años, el mundo me
parecía muy obscuro y sin esperanza. Después de todos estos años, sólo se ha
vuelto peor. Estas lecciones son más actuales hoy –pero eso no quiere decir que
sean más fáciles de escuchar. Cuando anuncié que iba a enseñar sobre Tito,
escuché comentarios muy interesantes de las mujeres que querían asistir. Una
llegó a preguntarme con una expresión de preocupación y depresión, “Kay, ¿tu
estudio va a tratar solamente de someterse al marido?” Otra esposa joven quería
saber si iba a enseñar algo a parte de “quedarse en casa y cuidar de los niños.”
Por las preguntas que hacían, parecía que les iba a dar un plato de nabos para
comer.

Cuando era niña odiaba los nabos. No podía más que sentir nauseas cuando veía
esas cosas horrendas en mi plato. Y no sólo eran los nabos –odiaba la mayoría de
los vegetales, y la leche también. ¡Pobre de mi mamá! ¿Te lo imaginas? Hacía
que tomara leche preparándome natillas y tapioca, que si me gustaban. Pero no
puedes hacer mucho para disfrazar una verdura. Las verduras saben a verduras
sin importar lo que les hagas. ¿Sabes cómo le hacía mi mamá para que me las

2
comiera? Las ponía en mi plato y me decía “Cómetelas. Son buenas.” Yo
necesitaba comer verduras, ella lo sabía y eso era todo.
Al leer este libro, vas a encontrarte con cosas que te gusten y otras que no. Habrá
cosas con las que ya estés de acuerdo y otras con las que te querrás rebelar. Si
empieza a haber un poco de rebeldía, está bien –sólo llévala a Jesús. Yo tengo
que hacerlo de vez en cuando. Incluso al estudiar este tema para enseñar, el
Señor me llamaba y me decía, “Kay, enderézate. Este es un lugar en el que quiero
que camines con cautela.” Mi anhelo es que tú también lo experimentes. Piensa
que las lecciones más difíciles son tus verduras espirituales. Son buenas para ti,
las necesitas y punto.
A través de este estudio, veremos muchas porciones de la Escritura. En particular,
vamos a estudiar la carta de Pablo a Tito, en la que Tito recibe instrucciones de
las coas que tiene que hacer y enseñar en la iglesia. Una de esas instrucciones es
específicamente para ti y para mí. El Espíritu Santo inspiró a Pablo a que le
escribiera a Tito sobre la importancia de que las mujeres ancianas enseñaran o
entrenaran a las mujeres jóvenes. (Tito 2:3-4).
En el punto en el que me encuentro en mi vida, me siento equipada para hacer
eso para ti. Hablando simbólicamente, he caminado más camino. ¿Has ido a
caminar con alguien, y alguno se adelanta? Es tan reconfortante escuchar lo que
dice quien ya se adelantó. “Sigan caminando. No está tan mal por aquí… de
hecho, ¡es hermoso! Hay un vado en el camino con el que deben tener cuidado, y
hay un cactus a la derecha, y unas espinas a la izquierda, pero una vez que veas
la vista desde aquí, ¡no te arrepentirás de cada paso que diste!
Este libro es para eso. Es una guía para animarte, para exhortarte a caminar por el
camino de Dios –que es el mejor lugar por donde caminar –para que sigas
adelante. Es el único camino que te ofrece gozo, y el único que vale la pena
recorrer. El salmista David dijo, “Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame
tus sendas.” (Salmo 25:4).
Quiero que subrayes o marques este versículo y que medites en él mientras
estudias este libro, porque no quiero que aprendas mis caminos –quiero que
aprendas los caminos de Dios. No quiero que sigas mis sendas –quiero que sigas
Sus sendas. Y deseo esto para ti porque quiero que tengas la vida gozosa,
satisfactoria y abundante que Dios planeó para ti.

Pero muchas veces, las mujeres se conforman con menos. Es como lo que dice
una de mis amigas: “Estamos echadas a perder por el mundo, pero no hemos
probado las cosas buenas que Dios tiene.” Eso es estar sin gozo. Si esa eres tú,
mi oración es que este libro te remueva y te anime a apropiarte de todo lo que
Dios tiene para ti.
David entendió la vida abundante que Dios quiere darnos. Escribió, “Delicias a tu
diestra para siempre.” (Salmo 16:11). Cuando pruebas un poquito de los placeres
de Dios, nada de lo que esta vida pueda ofrecer lo iguala. Pero esas delicias sólo

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son para quienes caminan completamente comprometidas con Él. Si estás
caminando con un pie en el mundo y otro con el Señor, nunca vas a conocer la
realización y el gozo que Dios te quiere dar.
Mientras más se acerca el regreso de Cristo, veremos mayor división entre las
mujeres piadosas y las mujeres del mundo. El gris está desapareciendo
rápidamente y la vida se está volviendo blanco y negro –y todas nosotras quienes
nos llamemos por Su nombre debemos tomar una posición. Eres un soldado de
Cristo o no. Estás en el camino correcto o estás en el incorrecto. Ahora más que
nunca, es vital que nos comprometamos con Dios y cedamos nuestras vidas a su
Espíritu Santo.
Efesios 1:11-12 dice,
En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al
propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin
de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente
esperábamos en Cristo.

Dios desea que Sus hijos proclamen y expongan Su gloria a un mundo perdido y
moribundo. Eso es lo que quiero hacer. Quiero que la gente vea mi vida y vean un
reflejo de la gloria y esplendor de Dios, Su majestad y Su poder. Quiero que vean
mi vida y tengan una chispa de esperanza.
Y quiero que lo vean en tu vida también.

4
En cuanto a mí,
Veré tu rostro en justicia;
Estaré satisfecho cuando despierte
A tu semejanza.

Salmo 17:15

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Capítulo 1

Ella es Hija del Rey


Hace tiempo estaba manejando a Santa Ana, y estaba justo a la altura en la que
podía ver hacía abajo a la ciudad y ver lo contaminada que estaba. Al ver el
espeso smog que cubría la ciudad pensé, Señor, realmente no quiero estar en
medio de todo el smog. Es malísimo respirar todo ese veneno.
Realmente deseaba que Dios lo quitara para que no tener que respirarlo. Pero
después se me olvidó, hasta que llegué a la oficina de la iglesia. Me paré en un
alto y volteé a mi alrededor y pensé, Mmm casi ni se nota el smog. No está tan
mal.
¿A poco no nos pasa lo mismo en la vida? Cuando nos alejamos del mundo y
vemos la vida desde la perspectiva divina de Dios, no queremos ser parte del
pecado que está en el mundo. Pero cuando perdemos esa perspectiva y
empezamos a caminar en medio de la contaminación del mundo, olvidamos lo
venenoso y peligroso que es. Y llegamos a pensar mal, Ah, no es tan malo.
El deseo de mi corazón para ti –y también el de Dios –es que puedas verte a ti
misma desde Su perspectiva. Podrás ver la pureza que Él quiere que tengas en tu
vida y te hará odiar el veneno y la suciedad del mundo.
¿Alguna vez te has detenido a considerar tu posición como hija redimida de Dios?
La Palabra nos dice que Jesús es el Rey de reyes. Él es el Rey más alto –nadie es
mayor que Él. Así que si Él es Rey, y tú has sido adoptada como Su hija, ¿en qué
te convierte? Te hace hija del Rey.
El Salmo 45:13 dice, “Toda gloriosa es la hija del rey en su morada; de brocado de
oro es su vestido.” Esta es una descripción de ti, si perteneces a Jesús. Eres la
hija del Rey, y Él te ha hecho gloriosa. Te ha vestido con vestidos de justicia.
Colosenses 3 habla de los nuevos vestidos que nos han sido dados a través de
Cristo.
Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia,
blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los
otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del
nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el
conocimiento pleno. (Colosenses 3:8-10).

Cuando llegamos a Jesucristo, el Espíritu Santo vino a morar en nosotras. NOs


despojó de la vieja naturaleza y nos dio una nueva –la suya.

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Mi Bella Dama
Siempre me ha encantado el musical Mi Bella Dama. Creo que lo que lo hace tan
cautivante es que todas en algún momento hemos querido ser alguien diferente de
lo que somos. Antes pensaba, ¿No sería maravilloso despertar hermosa y tener el
closet lleno de la ropa correcta? Mi forma de hablar y mi dicción serían perfectas, y
estaría cómoda en cualquier situación, sabiendo que tenía todo bajo control.
Parece que nunca estamos satisfechas.
El musical se centra en la vida de Eliza Doolittle, una florista callejera de Londres.
Tiene un acento de barrio muy marcado y es burda, nada refinada, con una
imagen raída, y sin ninguna gracia en especial. El profesor Henry Higgins hace
una apuesta con un amigo de que puede refinar a Eliza al grado que la podrá
llevar a cualquier lugar de alta sociedad sin nadie reconozca sus orígenes. Eliza
accede al experimento y se muda a la casa del profesor Higgins.
El primer aspecto de la transformación de Eliza es un baño –que necesita
desesperadamente. El profesor Higgins la deja a cargo de la ama de llaves para
que la bañe de pies a cabeza. Una vez que está limpia, la visten con ropa nueva.
Después de verse con la ropa nueva, agarra los vestidos sucios y rotos de las
calles y pregunta, “¿Qué hago con estos?” Pero no hay nada más que hacer que
quemarlos.

Hay un paralelo tan claro entre la historia y nuestras vidas en Cristo. Cuando nos
limpia la sangre del Cordero y nos viste de justicia, no hay nada que hacer con
nuestra vieja naturaleza más que descartarla completamente.

La historia de Mi Bella Dama progresa, y Eliza trabaja cada vez más duro para
aprender a ser toda una dama. El profesor le exige mucho y la presiona. Y aunque
quiere rendirse, eventualmente algo sucede –ella cambia. No sólo eso, sino que
empieza a enamorarse del profesor Higgins. Cuando esto sucede, el esfuerzo no
es para ganarse su respeto o aprobación, ni si quiera lo hace para ganarse la
admiración de la sociedad. Lo hace por puro amor a él.

Ahora, Henry Higgins no es el Señor Jesucristo. En primer lugar era muy estricto,
y en segundo, no se dio cuenta cuando Eliza se empezó a enamorar de él. Toda
analogía se rompe en algún momento, y esta se rompe aquí. Aún así existe un
hermoso paralelo con nuestra vida en Cristo. Yo quiero ser Su bella dama –
hermosa por dentro y por fuera. Y sé que tú también. Estos versículos nos
ayudarán a ser lo que debemos ser, a tener un carácter como el de Cristo que
agrade a Su corazón y lo refleje al mundo.

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Renuevo Espiritual
Efesios 4:17-19 nos da una buena imagen de lo que no debemos hacer al ser
limpias, y revestidas como novias de Cristo:

Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros
gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento
entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay,
por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda
sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase
de impureza.

Eso es lo que tenemos que evitar. Debemos dejar de caminar como lo hacen los
gentiles y empezar a caminar como hermosas, limpias y renovadas novias. Hemos
sido limpias para caminar con y para el Señor.

Pablo continúa diciendo,

Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis oído, y


habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. En
cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está
viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de
vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y
santidad de la verdad. (Efesios 4:20-24).

“Renuévense en el espíritu de su mente.” Mi oración es que estas palabras se


graven en tu corazón. Ser renovada es una acción continua. No es algo que
sucede una vez en la vida –va momento tras momento. En este mundo lleno de
smog en el que vivimos, necesitamos renovar nuestras mentes diariamente.

En el primer versículo de Efesios 4, Pablo nos exhorta a “andar como es digno de


la vocación con que fueron llamados”. Esto significa que ya no tenemos que seguir
copiando el comportamiento del mundo, lo que Pablo llama “la vanidad de su
mente” en el versículo 17. En griego se traduce como “la mente que no produce el
resultado deseado”. Estas vidas sin sentido se pierden en la nada absoluta.

Pablo sigue describiendo la espiral de caída de un corazón endurecido. Ahora,


puede que hayamos visto esta descripción y pienses, Uy, yo era justamente así. O
puede que al ver la descripción hayas pensado, Yo nunca fui así. Nunca tuve
lascivia, no era mala y no tenía un corazón endurecido. Solamente tú y el Señor
saben la condición en la que estabas antes de llegar a Él. El endurecimiento del
corazón llega por indultar el pecado que cauteriza la consciencia de la verdad de

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Jesucristo. Rechazando continuamente a Jesucristo e indultando el pecado, el
corazón de la persona incoversa se hace cada vez más duro.

¿Dónde Empieza el Pecado?


Romanos 1:18-32 es el perfecto paralelo a este pasaje de Efesios, y describe la
espiral de caída a mayor detalle. Yo creo que cada cristiano debería leer Romanos
1 una y otra vez. Ahí aprendemos que ninguno tiene excusa porque Dios revela
nuestra naturaleza. Como la gente no honra ni glorifica a Dios en su corazón y no
lo aceptan, sino que lo siguen rechazando y continúan en pecado, sus corazones
se entenebrecen.

Leemos,

Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una
mente reprobada, para hacer cosas que no convienen. (Romanos 1:28).

Al principio, cuando comensó todo el problema con el pecado, ¿cómo empezó en


Eva? Comenzó en su mente. Satanás trabajó en su mente. Le mintió sobre Dios y
le sembró dudas sobre Él en sus pensamientos. Al final, ella escuchó todas estas
mentiras y eligió el placer en lugar de obedecer a Dios.

Ese sigue siendo el patio de juegos de Satanás. El pecado siempre inicia en la


mente. Es posible que en este momento estés batallando con alguna mentira sutil
(o no tan sutil) del enemigo. Espero que este no sea tu caso. Pero si lo fuera,
necesitas saber que estás en una posición peligrosa. Debes pararte firme en lo
que sabes que es verdad y luchar contra todas las mentiras del enemigo que
están dentro de ti.

Cuando hablamos de adicciones, mucha gente se aleja de la conversación porque


creen que no aplica a ellos. Pueden escuchar a alguien decir lo fácil que es
esclavizarse al alcohol, la cocaína o a cualquier droga; y asentir o incluso estar de
acuerdo. Entonces te das cuenta de que ellos creen estar “por encima” de la
tentación.

¿Sabías que la misma prisa, la misma emoción y la misma satisfacción que


algunas personas obtienen de las drogas o el alcohol es lo mismo que lleva a
muchas mujeres a la promiscuidad y al adulterio? Las mujeres que nunca tocarían
las drogas o tomarían alguna substancia que altera la mente pueden ser
esclavizadas por las pasiones de su mente y su corazón.

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Justo como alguien es atrapada por una sustancia, la mujer que cae en pecado
sexual va por la misma espiral de caída. Su adicción endurece el corazón y
provoca que niegue la vida de Dios que vive en ella. A menos de que algo drástico
le suceda para que reconozca su pecado ante Dios, su fin será trágico.

Isaías 44:20 dice,

De ceniza se alimenta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su


alma, ni diga: ¿No es pura mentira lo que tengo en mi mano derecha?

Querida hermana, tienes que estar siempre alerta de las tácticas del enemigo. No
te dejes atrapar por sus mentiras. Mira a tu alrededor y observa lo persuasivo que
es el mal en el mundo y sé mucho más atenta para mantenerte pura. Por si no lo
has notado, el mundo está completamente loco.

Asqueroso Don Repugnante


Hace unos años Chuck y yo estábamos en Hawái y él estaba leyendo el periódico
una mañana. Después de un rato, vi que puso el periódico a un lado y movió la
cabeza. Tenía cierta mirada en la cara, lo que significaba que acababa de leer
algo perturbador y asqueroso.

Le pregunté, “¿qué pasa cariño?”

Me empezó a contar de un artículo que acababa de leer. Al parecer una mujer


había demandado al Ejército de Salvación porque la habían despedido. ¿Por qué
la habían corrido? La habían encontrado copiando material de la Wicca en sus
copiadoras. Ella era bruja y usaba el equipo del Ejército de Salvación para copiar
su material pagano. Por supuesto que no sabían que era bruja cuando la
contrataron.

Increíblemente, ¡la corte le dio la razón a la bruja! El Ejército de Salvación tuvo


que pagarle una gran cantidad de dinero para compensar el despido. Chuck y yo
estábamos consternados por la noticia.

Esto sólo probaba que el mundo en el que vivimos está gobernado por el príncipe
de la potestad del aire. Más tarde ese mismo día, caminando por la calle, Chuck y
yo vimos un letrero afuera de la oficina de un prestamista usurero que decía,
“Asqueroso Don Repugnante”. A Chuck le pareció que era perfecto. Le encantó la
frase. Dijo, “Eso es justamente lo que es el mundo: Asqueroso Don Repugnante”.
Y yo pensé Qué razón tiene. Incluso entonces, estaba segura de que la venida del

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Señor estaba cerca. No sabía cómo íbamos a sobrevivir mucho tiempo más en el
mundo que nos arrojaba el caño.

En el vuelo de regreso a casa de ese viaje, me dormí en el avión un rato. Cuando


desperté, vi en la pantalla unas escenas de recámara muy explícitas e
inapropiadas expuestas ante todos. La chica de la película no traía prácticamente
nada puesto. No podía escuchar el audio, pero tampoco quería. Estaba segura de
que sería igual de horrible. Estaba tan triste que jalé la mesita, recargué mi cabeza
y empecé a orar. No oré en voz alta, aunque me hubiera gustado.

A un lado de mí había una hermosa damita a quien le quería compartir el


evangelio hasta que me di cuenta que ella ya era salva. Traté de compartirle al
hombre australiano que estaba del otro lado también, pero al hablar con él me di
cuenta de que estaba más interesado en Disneylandia que en Jesús, así que no
pasó mucho ahí.

Pero cuando vi las porquerías en la pantalla y empecé a orar, la dulce mujer que
estaba del otro lado del pasillo movió su cabeza como para decir que estaba de
acuerdo, también jaló su mesita apoyó su cabeza y oró conmigo. Había un par de
niños sentados enfrente de mí y por todo el avión. Me acuerdo que pensé, Señor,
había un tiempo en el que ni los adultos podían ver esto en el cine, mucho menos
niños en un avión. Eran un público cautivo. Y sólo pensé, “Asqueroso Don
Repugnante” vuelve a atacar.

Eso fue hace años, pero ha llegado tan lejos, que se ha vuelto mucho peor que
entonces. El mundo es mucho más hostil ante Dios que nunca.

Tolerando el Mal
Ahora tengo que recalcar que la reacción fácil a todo esto sería decir, “Si, es
terrible. Pero eso es el mundo –¿qué esperabas? Sin embargo, somos cristianos.
Tenemos una naturaleza en Cristo, así que no necesitamos recordar todo esto.”
Pero si lo necesitamos. Voy a decirte algo –una de las razones por la que el
mundo es un desastre hoy es porque los cristianos han sido apáticos con la
obscuridad que se les acerca. Hemos tolerado el mal. Y mi generación tiene gran
responsabilidad de esto.

Cuando Chuck y yo estábamos recién casados, las cosas no estaban tan mal
afuera. Probablemente durante los primeros veinte años, el mundo no parecía
malo –al menos no tanto como hoy. Teníamos a Elvis Presley y a Marilyn Monroe,
pero parecían bastante inofensivos en la época. Todavía quedaba un poco de

11
inocencia en los cincuentas. Pero en los sesenta llegó la música rock, y era más
provocadora, pero no tan evidentemente mala.

Pero hacia el final de los sesentas, empezó a acelerarse todo. La televisión


cambió, las películas cambiaron, la música cambió. Parecía como si cada forma
de medios nos estuviera probando. ¿Qué tanto tolerarán los cristianos? La primera
vez que vi que los cristianos se levantaran unidos fue contra la película La Última
Tentación de Cristo, una película horrible. No fue hasta que algo así de horrible
llegó que dijimos, “A ver, un momento.” Pero, ¿seguimos unidos? ¿Vemos lo que
está sucediendo? No lo creo. La suciedad está por doquier.

Sé que estoy arriesgando vida y miembros al escribir esto, pero estoy dispuesta a
arriesgarlo. No veo como un cristiano puede ir a ver ciertas películas al cine.
Realmente no lo entiendo. Tan terrible como es la televisión, las películas son aún
peor. Pero de alguna manera hemos comprado la excusa de que si estamos
cansados o aburridos y simplemente queremos pasar un buen rato, debemos ir al
cine. ¿Quién crees que está detrás de este pensamiento? No creo, ni por un
minuto que Dios te este persuadiendo a ver estas películas. Ahora, hay algunas de
ustedes que son forzadas a ver estas películas con sus maridos. Las entiendo, y
soy muy comprensiva con ustedes. Pero mi corazón se conmueve por las mujeres
que voluntariamente verían una película inmoral y sin piedad en el cine. No voy a
pararme afuera de ningún cine para juzgarte. Si te veo entrar, no digas, “Ay no,
Kay me vio.” Eso no importa. No importa que yo te vea o no. Lo que importa es
que el Señor Jesucristo te ve.

Si estás viviendo tu vida para agradar a Dios, debes mostrarle cada actividad
abiertamente y estar dispuesta a que Él te quite lo que se tenga que ir. Si
queremos vivir una vida que refleje a Jesús a otros, necesitamos preguntarles si
cada actividad que estamos a punto de hacer está de acuerdo a Su carácter. ¿Iría
Jesús a entretenerse viendo suciedad en un cine? Tú ya sabes la respuesta.

Cuando nosotras, que tenemos al Espíritu Santo viviendo dentro de nosotras


finalmente vemos cómo es realmente el mundo, cuando nuestros ojos se abren a
la fuente detrás del entretenimiento del mundo, sus costumbres, sus modas, sus
leyes, sus relaciones y estilos de vida –debería haber una actitud de repulsión en
nuestros corazones de tal manera que no tengamos ningún deseo de caminar en
él, de ser entretenidas por él, o de adaptarse a cualquier parte de él.

12
La Perspectiva de Dios
Necesitamos leer Efesios 4:17-19 una y otra vez, y necesitamos leer Romanos
1:18-32 hasta que se nos quede.

Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres
cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo
también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en
su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con
hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y
como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una
mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de
toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia,
homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores,
aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males,
desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables,
sin misericordia. (Romanos 1:26-31).

¿A poco no es una lista horrible? Aunque lo más probable es que no vayas a


hacer todas esas cosas viles, el hecho es que vives en un mundo lleno de ellas.
Todo es una trampa potencial. Como hijas del Rey y como la novia de Cristo,
debemos guardarnos de la suciedad del mundo. Debemos descubrir y abrazar la
perspectiva de Dios durante nuestro estudio diligente de la Palabra. Entonces el
mundo y todo su encanto va a perder su atractivo.

Si fueras esposa de pastor, no te tomaría mucho tiempo odiar el sistema del


mundo como yo. Vemos vidas arruinadas semana tras semana. Cuando los
cristianos adoptan el comportamiento del mundo, sufren la devastación del mundo.

No hace mucho tiempo vi a dos hombres que solían caminar con Jesús pero que
ahora lo abandonaron por el mundo. Uno es adicto a la cocaína y el otro está
esclavizado a algo igualmente horrible. Vienen de vez en cuando y es obvio que
quieren ser libres. Realmente lo desean. Así que oran por ellos, y durante un
tiempo corto caminan en libertad y gozan de la experiencia del gozo del
compañerismo con Jesús. Pero no pasa mucho tiempo cuando se empiezan a
entretener con un poco del mundo por aquí, y otro por allá. Antes de darse cuenta,
ya están esclavizados nuevamente.

Veo esta historia repetirse. No te puedo decir la innumerable cantidad de


matrimonios destruidos por las drogas, el alcohol, o relaciones ilícitas; o la
cantidad de veces que he visto a madres abandonar a sus hijos para irse al
mundo. Es devastador. Y también es aterrorizante porque vemos al final de

13
Efesios 4:19 que el efecto final del pecado –es cauterizar la conciencia, llevarla a
un punto en el que la persona ya no tiene ningún sentimiento sobre el pecado.

No me gusta leer estas secciones obscuras de las Escrituras mucho más que a ti.
Soy una lectora más bien devocional. Sólo quiero leer cosas que me ayuden a
desarrollar mi amistad con Jesucristo. Quiero adorarlo y esperar a que me diga,
“Este es el camino que tienes que tomar hoy.” Quiero ser como un jardín recién
regado, lleno de fragancia, y no quiero el hedor de mi vida pasada a mi alrededor.
Pero Dios me ha dicho, “Kay, tienes que conocer mi punto de vista y mi
perspectiva de este mundo –amistad con él es hostilidad contra mí.”

La Batalla de la Mente
Hay una opción ante todas nosotras. Tomamos una decisión de rechazar al
mundo y de escoger a Jesús cuando nos inclinamos ante Él y le pedimos que
perdone nuestros pecados. Pero esa decisión se debe reafirmar diariamente. Te
hizo una nueva criatura -¿qué harás con este nuevo día? ¿Quieres amistad con
Dios o con el mundo? ¿Qué es más importante para ti? Si el compañerismo con
Dios es más importante, entonces el precio es la obediencia –obediencia a la
palabra de Dios al dejar todo lo que sea contrario a Su carácter.

Creo que a veces, a los cristianos se les olvida que han vuelto a nacer y que son
nuevas criaturas. En lugar de caminar en el Espíritu, caminan en la carne y dejan
que toda la basura de su pasado controle sus acciones presentes. Eso es lo que
pasa cuando caminas en la carne. Los traumas de hace mucho se levantan y
quieren controlarte otra vez. No conozco a nadie que no haya sufrido algo por lo
que pueda culpar todos sus errores. Nadie escapa de la vida sin algo de estas
cosas. Pero no tienes que dejar que te controlen. Puedes caminar en libertad
como nueva criatura en Cristo.

Quiero que realmente absorbas esta verdad: Has sido creada a la semejanza de
Dios –de Dios mismo. No sólo eso, sino que 2 Pedro 1:4 dice –y esto me quita el
aliento –que somos “participantes de la naturaleza divina.” No hay naturaleza, en
ningún lado que puedas admirar más que la Suya. Jesús es manso, cuidadoso,
compasivo, misericordioso, amable, sufrido y justo. Nosotras somos partícipes de
esa naturaleza. ¡Él es la verdad! Y cuando recibimos y aceptamos esta verdad,
entonces la plenitud de la verdad llega a nuestra vida. ¡Qué preciosa es esta
verdad –qué maravillosa!

La Palabra nos enseña que como pertenecemos a Cristo, tenemos la mente de


Cristo (1 Corintios 2:16). Esto quiere decir que el trabajo del Espíritu Santo en

14
nosotras transforma nuestro pensamiento y nuestro razonamiento. Nuestra
voluntad se moldea a la Suya. Nuestros deseos se alinean a los Suyos. No
estamos atrapadas en la obscuridad de nuestra ignorancia y razonamiento
insensato. Lo que estaba obscuro se vuelve claro.

Pero –y aquí es donde te debes sentar y poner mucha atención –la batalla en tu
mente no ha terminado. Es mucho más intensa que nunca. Satanás está
constantemente estudiándote y buscando maneras tramposas de infiltrarse en tu
mente. Por eso, Efesios 4:23 está escrito en tiempo activo: “renovaos en el espíritu
de vuestra mente.” Debemos ofrecernos activamente al Espíritu Santo para ser
renovadas y dirigidas por Él. Las alternativas del mundo nos tambalean. Si no te
ofreces a ti misma a la influencia y control del Espíritu Santo, puedes estar segura
de que la televisión, las revistas y todo el resto estarán encantados de llenar tu
mente con su basura.

Renueva tu Mente
Lucha contra ello, querida. Estoy luchando a tu lado. Mi amiga, Carolyn Lamb
decía, “trabajo para conservarme pura.” Es una frase muy sabia. ¿Trabajas para
mantenerte pura? ¿Eres diligente para mantenerte sin mancha del mundo? No es
fácil –para ninguna de nosotras. Todas somos susceptibles a la tentación, y el
mundo está lleno de cosas que te atraen –espejitos brillantes que tratan de
alejarnos. Normalmente no son cosas grandes, porque Satanás es lo
suficientemente inteligente para disfrazar pequeños pecados para que bajemos la
guardia. Como Satanás tentó a Eva, “No es nada importante… sólo una probadita
de fruta. ¿Qué diferencia hará una mordidita, una pequeña indulgencia?” Satanás
está dispuesto a empezar por cosas pequeñas porque sabe que un pasito hoy nos
llevará a pecar en grande después. Pero no tenemos porque perder esa batalla.
Santiago 4:7 dice, “resistid al diablo, y huirá de vosotros.”

Así que, ¿cómo se renueva constantemente tu mente? Sucede a través de la


oración y la lectura de la Palabra de Dios. Así es como diariamente obtienes la
mente de Cristo. Colosenses 3:16 dice, “La palabra de Cristo more en abundancia
en vosotros,” ¡vaya que renueva mi mente a palabra de Dios! Cuando estoy muy
triste o preocupada por algo, voy a la Palabra. “Señor, dame algo.” Le digo,
“Apresura un versículo a mi corazón para que pueda resolver esto, para que
pueda ser obediente a Ti y no camine en la carne y haga algo que te desilusione o
que lastime al Espíritu Santo.” Y Dios siempre es fiel para hacer justo eso. Pero
hace falta determinación, diligencia y permanecer vigilantes para mantener

15
nuestra mente renovada. Tienes que estar dispuesta a cuidar y vigilar muy de
cerca para ver qué es lo que estás permitiendo.

Me acuerdo de que hace años, Janette, mi hija mayor, tuvo un conflicto con sus
hijas por una serie basada en la historia de La Bella y la Bestia. La pasaban a las
ocho de la noche y dejó que vieran el primer episodio. De hecho, lo vio con ellas.
Me contó que era bastante dulce e inofensivo. Pero la semana siguiente, vio un
adelanto del siguiente episodio. En la versión de caricatura no había ningún
enredo sexual ni nada inapropiado.

Pero en esta versión de televisión, el adelanto mostraba a un nuevo hombre que


llegaba a la vida de Bella y tenían una escena en la recamara. Esto lo pasaban a
las ocho de la noche, cuando los niños chicos podrían estar viendo. ¿Ves como el
mundo está tratando de moldear su sistema y llenarnos de curiosidad? Cuando
era más joven, nunca vi algo tan sobrecogedor como lo que pasan en la tele hoy.

Mi mamá tenía unos libros que no me dejaba leer, pero no eran malos. Lo sé
porque los vi, era una niña muy traviesa. Eran libros de enfermería que enseñaban
la manera correcta de poner una venda y otras cosas que no tenía que haber
visto. Estaban tan orientados a la clínica, y no hubieran estimulado a nadie. Sin
embargo, yo tenía curiosidad. Y mira lo que estimula a los niños ahora. Los
comerciales en la tele son tan malos, que casi no puedo soportarlos.

Lucha Contra el Mal y Mantente Fuerte


Regresando a Janette. Me dijo lo que venía en el siguiente episodio y les dijo a las
niñas, “Esta semana ya no vamos a ver La Bella y la Bestia. De hecho ya no la
vamos a volver a ver.”

A los niños no les gustó. “¿Por qué no? Me gusta ese programa.” Tus hijos van a
hacer lo mismo. Pero no estás para ser popular con tus hijos ¿o sí? Estás ahí para
escuchar a Dios y mantenerlos en la línea.

Janette les llevó un video de la vida de Jesús que podían ver. Su hija Brittany, que
tenía cinco en ese tiempo, después de haber visto un rato, bajó a la cocina donde
estaba Janette y le dijo, “Mamá, estoy más triste que nunca jamás en mi vida.”

Janette le preguntó, “Mi vida, ¿qué pasa?”

Brittany empezó a llorar, “Mataron a Jesús. Mataron a Jesús.”

16
Algo en ese video quebrantó a Brittany. Cuando Janette me contó, le pregunté,
“¿Brittany ya recibió a Cristo en su corazón?

Janette me dijo que lo había hecho cuando tenía tres años, pero después me dijo,
“Mamá, el Señor ha hecho un trabajo mucho más profundo.” Así que decidimos
que era tiempo de volver a orar. Brittany y Janette tuvieron que hablar de lo que
había sucedido en la cruz, y cómo Jesús había pagado por todos sus pecados con
Su muerte. Oraron juntas, y mi nieta le pidió a Jesús que entrara a su corazón otra
vez –esta vez con un mayor entendimiento. Y todo porque su mamá fue lo
suficientemente fuerte para decir no a La Bella y la Bestia.

Ahora, no te estoy diciendo que te limites a ver videos sobre Jesús. Eso no es lo
que estoy diciendo. No quiero paralizarte con legalismo al punto en el que sientas
que no puedes moverte o respirar. ¡Me siento tan libre en Cristo! Puedo hacer lo
que quiera. He escuchado, “Ama a Cristo y ¡haz lo que quieras! Cuando realmente
amas a Jesús, no quieres pecar para nada. Lo que si te digo es que seas selectiva
con lo que permites que entre a tu mente, y en la mente de tus chiquitos.

Amada, ¿vale la pena? Si, si, si. Mantente alerta y en guardia. Sé la nueva criatura
que eres en Cristo, creada en justicia y santidad. Recuerda quién eres: Su
hermosa novia. “Toda gloriosa es la hija del rey en su morada; de brocado de oro
es su vestido.” Has sido limpia de la cabeza a los pies y vestida con vestidos
puros. Tus vestidos viejos han sido quemados. Déjalos ahí. No regreses a ver qué
encuentras. Y no mires atrás –ni por un segundo. En cambio, vive un estilo de vida
que corresponda a tu nueva naturaleza y posición –como la bella dama de Dios.

Padre, el deseo de nuestro corazón es ser como Jesús. Permite que podamos
aferrarnos a la verdad de Tu Palabra, y que nos convirtamos en ejemplos vivientes
de Tu naturaleza. Danos Tu perspectiva divina. Señor, que podamos ver
claramente las trampas que el enemigo trata de poner ante nuestros pies.
Mantennos puras. Mantennos apartadas para ti.

En el precioso nombre de Jesús te lo pedimos. Amén.

17
Prefacio

El Diario de Reflejando a Dios ha sido diseñado para acompañar el


libro Reflejando a Dios, escrito por Kay Smith. Cada pregunta puede
ser respondida con el texto de Reflejando a Dios y con las
referencias bíblicas que se mencionan.

Este estudio se puede hacer de múltiples maneras, un grupo


pequeño semanal es el ideal para poder discutir, orar y tener
compañerismo. El libro de Reflejando a Dios y el manual también se
pueden usar como herramienta de uso individual y tiempo
devocional personal.

18
Para aprovechar mejor este estudio, te sugerimos lo siguiente:

HAZ TIEMPO

Si te es posible, pon un tiempo específico cada día para hacer tu estudio. La


consistencia es la clave. Y como nuestras vidas ocupadas hacen muy difícil pasar
tiempo con el Señor, necesitamos asegurarnos de darle una porción de nuestro
día para escucharlo.

ORA

Pídele al Espíritu Santo que abra tus ojos y tu corazón a las maravillas de Su
Palabra. Ora para que las verdades que aprendas las puedas aplicar a tu vida y se
reflejen en tus actitudes y acciones.

LEE

Cada día, lee las porciones asignadas y medita en la Escritura para ver lo que el
Señor quiere hablar a tu corazón. Memoriza los versículos clave.

ESTUDIA

Usa otras herramientas disponibles para tu estudio, como otras versiones de la


Biblia, diccionarios, concordancias y comentarios para un estudio más profundo.
Sin embargo, el mejor comentarista es el Espìritu Santo.

APLICA

Dios nos dio un manual para vivir una vida que le agrade. Si aplicamos las
verdades que aprendemos, podemos tener un caminar cristiano victorioso. La
aplicación es la clave para aprovechar al máximo este estudio.

ASISTE

Si estás haciendo este estudio en grupo, asegúrate de asistir y participar en las


discusiones y compañerismo. Si eres nueva en el estudio de la Biblia, no te
preocupes si no puedes contestar todas las preguntas. Vas a aprender y a
animarte por el simple hecho de escuchar las respuestas y experiencias de las
otras mujeres.

19
Guía para la líder del grupo

Como líder de grupo, tu responsabilidad no es enseñar sino:

• Promover la discusión.

• Escuchar y responder apropiadamente.

• Facilitar la conversación para que fluya y sea una atmósfera


cómoda.

• Resuelve las preguntas confusas y las contribuciones del


grupo.

• Reduce la tensión con respuestas guiadas por el Espíritu y


media si hay algún conflicto.

• Trata de promover la participación de cada miembro del grupo,


evita que una sola persona monopolize la conversación.

20
Capítulo 1

Ella es Hija del Rey


1. Si perteneces a Cristo, eres hija del Rey. Al meditar en el Salmo 45:13,
considera como puedes reflejar al Rey a la gente a tu alrededor.

2. Lee Colosenses 3:8-14. ¿Qué prendas debe usar la hija del Rey? ¿Qué se
debe quitar?

3. Como hija del Rey, no tienes que seguir comportándote como una mujer
mundana. ¿Cuál debe ser tu conducta? Ve Efesios 4:20-24 para checar la
etiqueta correcta.

4. En el principio, cuando empezó todo el problema, ¿cómo empezó con Eva?


¿En dónde empieza el pecado en ti y cómo madura?

21
5. Escribe Efesios 4:23. ¿Por qué es importante que la hija del Rey renueve
su mente cada momento, considerando el mundo en el que vive?

6. Cuando el Espíritu de Dios vive en ti, tus ojos se abren a la fuente detrás
del entretenimiento del mundo, sus modas, leyes y estilos de vida. Expresa
tu reacción ante este conocimiento.

7. Una vez que una hija del Rey empieza a interactuar con el reino mundano,
va a ser sutilmente engañada. Lee Romanos 1:21-22 y escríbelo en tus
propias palabras.

8. Si una hija del rey sigue las costumbres del reino del mundo, ¿qué le
pasará? Escribe algunos de los efectos enlistados en Romanos 1:29-31.

9. Los efectos listados arriba deberían aterrorizar a una hija del rey. Al leer
Efesios 4:19, ¿cuál será el resultado final del pecado en ti?

22
10. ¿Cómo puede una hija del Rey asegurarse que no va a ser engañada por el
mundo? Encuentra tu respuesta en 1 Corintios 2:10-16 y escríbela aquí.

11. Una vez que tienes la mente de Cristo, el Espíritu Santo va a conformar tu
pensamiento y te va a transformar a Su imagen. Escribe la promesa escrita
en 2 Pedro 1:4.

12. La batalla en tu mente no ha terminado. La hija del Rey siempre va a tener


que renovar el espíritu de su mente diariamente. Escribe Santiago 4:7 y
memorízalo para que te ayude.

Renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según
Dios en la justicia y santidad de la verdad.

-Efesios 4:23

23
NOTAS PERSONALES Y ORACIONES

24
Capítulo 2

Ella se Viste de Hermosura


En nuestro último capítulo hablamos del hecho de que cuando llegamos a Jesús,
Él nos limpió, y nos vistió con vestidos reales, y quemó nuestros harapos sucios.
Quiero ver eso más de cerca, porque en nuestra búsqueda de retratar a Dios al
mundo a nuestro alrededor, lo que escojamos ponernos es vital.
La ropa es una cosa chistosa. Sólo es tela e hilo, pero realmente puede afectar
nuestro estado de ánimo. Si traemos algo que sea cómodo, nos sentimos bien.
Otras veces cuando agarramos algo rápido del closet y lo usamos para salir
corriendo. Después nos volteamos a ver y pensamos, ¿Por qué razón del mundo
me puse esto? Nunca me ha gustado. Nunca se me ha visto bien. ¿Por qué no me
deshice de esto hace mucho tiempo? O salimos de la casa sintiéndonos bastante
lindas y de pronto nos vemos en un espejo o en una vitrina y pensamos, Qué
barbaridad, me veo fatal.
Me acuerdo de los vestidos grandotes y flojos que eran populares hace tiempo.
Afortunadamente, esa moda no duró mucho. Pero fui y me compré uno de esos
vestidos sin siquiera probármelo. Todos se me quedaban viendo cuando me lo
vieron puesto. No era el mejor vestido, y no había nada que pudiera hacerle para
mejorarlo. No había collar o bufanda que pudiera esconder el hecho de que era un
vestido horrible.

Normalmente obtenemos pistas sobre la personalidad o actitud hacia la vida de


una persona por la manera en la que se visten. Unas mujeres se visten
escandalosa y provocativamente. Los hippies hacían eso. El pelo largo no significa
lo mismo ahora, pero en ese entonces si veías a un muchacho con el pelo largo,
sabías que estaba protestando contra la sociedad. Mucha gente se indignaba por
eso.
Teníamos un amigo que nunca se amarraba las agujetas y casi nunca usaba
calcetines. Siempre parecía que acababa de agarrar algo viejo de su closet sin
haber puesto mucha atención. Era un gran pensador y su mente siempre estaba
en las nubes. Creo que cuando estás ocupado teniendo grandes ideas, no tienes
tiempo de amarrarte las agujetas ¿no?

Vestimenta Bíblica
Te sorprenderías que tan frecuente se menciona en la Biblia la ropa. Pasaje tras
pasaje habla del tema. En Génesis, Adán y Eva trataron de vestirse después de
haber desobedecido a Dios cuando se dieron cuenta que estaban desnudos.
Antes de comer del árbol del conocimiento bien y del mal, no tenían una opinión

25
vergonzosa de la desnudez. No era pecaminoso para ellos. Pero una vez que
mordieron el fruto, se vieron a si mismos ante una luz completamente distinta, y
trataron de coser delantales hechos de hojas de higo. Pero Dios tuvo que entrar
en escena para hacerles ropa. Requirió el primer sacrificio de sangre. Para poder
cubrir su desnudez –su vergüenza –un animal tuvo que morir, que fue, por
supuesto, un símbolo del sacrificio que Jesús haría cuando viniera a la tierra.
Más tarde en Génesis, Jacob se vistió de cilicio como una señal de duelo cuando
pensaba que unas bestias habían matado a José. El cilicio era un tipo de tela
áspera y nada cómodo que la gente usaba para mostrar su duelo o
arrepentimiento.
Me acuerdo que una vez nos invitaron a Chuck y a mi a una iglesia en la que el
ministro había anunciado que iba a estar vestido de cilicio. Cuando llegamos y nos
sentamos, ahí estaba en el púlpito –vestido con una túnica muy aspera. Pensamos
que se iba a poner interesante. Pero en un punto, levantó las manos para adorar
al Señor y pudimos ver claramente que tenía ropa de algodón debajo de la túnica.
¡Tramposo!
Hay un recuento en 2 Reyes 6:30 de uno de los reyes de Israel, quien en
respuesta al hambre del pueblo, caminó por la muralla de la ciudad con su túnica
real. Pero en su dolor, rasgó su ropa, y mientras pasaba, la gente podía ver que
abajo traía puesto cilicio.
¿Has hecho esto alguna vez? ¿Has estado entre gente y al exterior todo parece
estar bien, pero emocionalmente debajo de todo estás usando cilicio porque estás
dolida o en duelo por algo?
Podría seguir hablando mucho más de versículos que hablan de la ropa. Pero
quiero enfocarme en tres pasajes que son muy importantes para quienes están
caminando con Jesús. Estos pasajes están en Colosenses, 1 Pedro e Isaías.
Mientras vayamos viendo cada pasaje, quiero que te visualices vestida con las
cosas que son deseables y que vayas descartando las cosas que no lo son.
Vamos a limpiar nuestro closet espiritual, por decirlo de alguna manera. No
queremos que haya ni si quiera algo que pueda causar confusión en los ojos de
quien nos ve. Queremos que todos los que tengan algún contacto con nosotras
sepan claramente a quien pertenecemos, y en lo que estamos firmes.
Esta idea de tirar la ropa indeseable viene directamente de Colosenses 3:8. Como
lo dice la Nueva Traducción Viviente,
Es el momento de eliminar el enojo, la furia, el comportamiento malicioso, la
calumnia y el lenguaje sucio.

Estas son piezas de ropa de las que definitivamente te quieres deshacer. ¿A quién
le gustaría ir por el mundo usando enojo y odio? Judas 23 añade una descripción
de estas ropas. Dice, “aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne.”
Cualquier prenda que haya sido manchada con la carne se tiene que ir.

26
Necesitamos odiar estas prendas. Por pura curiosidad, estudié lo que significaba
exactamente este versículo. Se refiere a un pasaje en el Antiguo Testamento de
un leproso. Una vez que el leproso fue limpio y sano, toda la ropa que había usado
tenía que ser quemada. Esto se hacía para deshacerse de la enfermedad.
Ahora, en la Biblia la lepra es un símbolo de pecado. Dios les estaba diciendo que
odiaran la ropa que estaba contaminada con esta enfermedad. Como cristianos,
debemos odiar totalmente estas actitudes de la carne que manchan nuestra ropa
de hijas del Rey, que no nos dejan ser representantes ni reflejos de nuestro Padre
como deberíamos ser.

Ropa Espiritual
Colosenses 3:12, 14 en la Nueva Versión Internacional dice,
Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de afecto
entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia… Por encima de
todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto.

Este es el “look” que quieres coordinado por el amor.


Tómate un momento para checar esta lista: afecto entrañable, bondad, humildad,
amabilidad y paciencia. ¿Así es como te vistes hoy? ¿Estás más interesada en la
ropa espiritual o en la ropa material? Como hija del Rey, ¿tuviste tiempo de
adornarte con cosas que permanecerán eternamente? Probablemente deberías
poner un letrerito en tu baño que diga, “Hoy me voy a arreglar para el Señor.”
Estos versículos claramente dicen que parte de esto es tu responsabilidad. Tú
tienes la elección de cómo arreglarte. Pero la parte fundamental de esto es
responsabilidad de Dios. Antes de que puedas hacer estas elecciones tú misma,
primero tienes que tener una relación correcta con Jesús.

Si no conoces a Jesús –si Él no es tu Salvador –puedes tratar de ponerte estas


cosas, pero no sería verdadero. El verdadero afecto entrañable, la verdadera
bondad, humildad, amabilidad y paciencia sólo vienen de Él. Jesús te da la
habilidad de escoger ponerte esta ropa, pero tú tienes que hacer la elección.
Puedes escoger vestirte en enojo, amargura, resentimiento o miedo. Pero si
quieres escoger lo que refleje a Dios, vas a descartar estas cosas y en cambio te
vas a vestir con ropa hermosa que Él te ha dado.

27
La Belleza de la Humildad
El segundo pasaje es 1 Pedro 5:5 que dice,
Revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los
humildes.

Hay una gran diferencia entre la humildad genuina y la falsa. Quienes son
realmente humildes no se dan cuenta de que lo son. A veces la gente trata de
actuar humildemente pretendiendo no ser buenos en cosas en las que realmente
son buenos, pero eso no es humildad. La humildad no es un complejo de
inferioridad o una baja autoestima, tampoco es pretender serlo. La verdadera
humildad estima a los demás como dignos, sin importar su posición en la vida. Es
reflejar de la humildad que Jesús tuvo.
Filipenses 2:5-8 dice,
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el
cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que
aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho
semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a
sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Jesús estuvo dispuesto a dejar la belleza del cielo y bajar a la tierra a morir una
muerte dolorosa –todo porque valoró cada una de las vidas atrapadas en el
pecado.
Me acuerdo que una vez la mamá de Chuck me dijo, “Kay, toda la gente que
conozcas tiene algo que enseñarte que necesitas aprender.” ¿A poco no es un
buen consejo? He descubierto que sus palabras son ciertas. Puedes aprender
algo de cada persona que conozcas. Si no consideras que cada persona tenga
valor, te vas a perder esa lección.

Pero más que considerar que los otros tengan valor, la Palabra nos dice que
debemos ir un paso más allá.
No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a
los demás como superiores a ustedes mismos. (Filipenses 2:3 NVI).

No es suficiente decir que las demás personas tienen valor. Debemos llegar al
punto en el que consideremos que los demás tienen más valor que nosotras. Eso
puede ser muy difícil. Nuestra sociedad no nos enseña para nada eso. Al
contrario, nos enseña que nos midamos unas a otras para ver en qué puntos eres
mejor que la otra persona. La verdad es que sólo hay alguien con quien nos
podemos comparar, y ese es Jesús. Cuando hacemos eso, como Isaías, vamos a
clamar, “¡Soy inmunda!” (Isaías 6:5).
Sólo cuando nos comparamos con Jesús es que vemos nuestra verdadera
condición. Y ese es el centro de la humildad. Eso es lo que te permite estimar a
los demás como mejores que a ti misma.

28
El teólogo Jonathan Edwards una vez predicó un sermón titulado, “Pecadores en
las manos de un Dios Airado.” Fue tan poderoso, tan convincente que la gente se
acercaba de rodillas al altar para aceptar a Cristo. Edwards dijo, “Nada aparta
tanto a una persona de los límites del diablo como la humildad.” Si no hay orgullo
en ti, a Satanás le va a costar mucho trabajo tentarte, ¿a poco no? La persona
orgullosa nunca ve sus pecados, pero Dios resiste a los soberbios y da gracia a
los humildes. ¿Has conocido gente así –que creen que no tienen mancha alguna?
Esa gente no puede ver sus propios pecados, pero no les cuesta ningún trabajo
señalar los pecados de los demás.
¿De dónde viene la humildad? Andrew Murray, un gran escritor cristiano dijo, “La
humildad no es algo que vendrá por si sola… debe ser el objeto de un deseo
especial, oración, fe y práctica.” ¿No es hermoso? Si haces de la humildad un
objeto de deseo, fe, oración y conscientemente la practicas en tu vida, se
convertirá en una belleza inconsciente en tu vida.
Malcolm Muggeridge una vez fue invitado a un programa de televisión con otro
hombre. Él era un hombre brillante y un gran conferencista, que explicaba tan
claramente un concepto que realmente lo podías ver en tu mente. Pero el otro
invitado no era tan talentoso, aunque no lo supiera. La manera en la que hablaba y
se manejaba parecía un sabelotodo, aunque no era tan culto como Malcolm
Muggeridge. Mientras veía la conversación avanzar, Malcolm empezó a decir
cosas hermosas –cosas que me hicieron querer oír más. Pero el otro hombre
continuaba interrumpiendo diciendo cosas que no edificaban. Fue muy frustrante
verlo.

Pero entonces Malcolm volteó a ver al hombre, lo observó con un interés profundo
y se retrajo de la conversación. Lo que vi fue un ejemplo de verdadera humildad.
Estoy segura de que lo que hubiera dicho Malcolm habría sido mucho más
profundo y edificante, pero tuvo la humildad para hacerse a un lado y ocupar el
segundo lugar. Fue hermoso verlo, y algo que nunca voy a olvidar. Me ayuda a
recordar que cada persona que conocemos tiene un valor eterno.

Un Asistente de Vestimenta
El tercer pasaje que quiero ver está en Isaías 61:10 que dice,
En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios;
porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia,
como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas.

Lo que me encanta de este versículo es que nos dice que la ropa espiritual no
depende de nosotras.
¿Nunca has querido una asistente de estilo –alguien que te escogiera toda la ropa
para cada estación? Abrirías el closet y ahí encontrarías todo lo que necesitas. A

29
mí me gustaría eso. Incluso me gustaría que alguien llegara en la mañana a
decirme, “Esto es lo que te vas a poner hoy.” Cuando era niña me gustaban
muchísimo las películas en las que la sirvienta ponía la ropa en la cama. Pensaba,
Uy a mí me encantaría que alguien me preparara la ropa así.
La buena noticia es que Dios ha hecho espiritualmente eso para nosotras. Lee el
versículo otra vez: “me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de
justicia” ¿Te gusta la ropa que el Señor ha preparado para ti hoy? ¿Te sientes
como una novia con todas sus joyas? Deberías, porque el Padre celestial te ha
vestido con salvación y justicia. Eso es lo que hace posible que tú puedas vestirte
de humildad, compasión y amabilidad.
Isaías 61:10 en la Nueva Traducción Viviente lo dice así,
¡Me llené de alegría en el Señor mi Dios! Pues él me vistió con ropas de
salvación y me envolvió en un manto de justicia. Soy como un novio en su
traje de bodas o una novia con sus joyas.

Una Prenda de Adoración


La salvación y la justicia serían suficientes, pero Dios también nos vistió con un
“manto de alegría en lugar del espíritu angustiado.” (Isaías 61:3). ¿No es
precioso? La NVI dice, “traje de fiesta en vez de espíritu de desaliento.” ¿Alguna
vez te has puesto un espíritu de desaliento? ¿Te despertaste esta mañana
pensando, No voy a poder sobrevivir este día? Bueno, ¿sabías que tienes todo lo
que necesitas para vivir este día? Es verdad.
El salmo 18:32-33 dice,
Dios es el que me ciñe de poder, y quien hace perfecto mi camino; quien hace
mis pies como de ciervas, y me hace estar firme sobre mis alturas.

Dios te ha prometido darte pies como de ciervas en lugares altos. Lo único que
necesitas darte cuenta es que no hay ningún lugar muy puntiagudo que Él no haya
preparado para ti. Jesús te ha dado la seguridad de paso como una cabra
montesa. Puedes subir hasta lo más alto de la montaña y llegar al pico hoy mismo.

Pero más que ser capaz de hacerlo –eres capaz de hacerlo con una prenda de
adoración en lugar de un espíritu angustiado –deberíamos querer hacerlo porque
la intención de Dios no es que caminemos con un espíritu de desaliento y
angustia. ¿Sabes porque te pone un traje de adoración?
Isaías 61:3 dice,
Serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.

Somos plantío del Señor. Somos árboles de justicia que Dios ha plantado. ¿Qué
piensa la gente cuando ve un árbol caído y marchito? ¿Parece un árbol bien

30
cuidado? ¿Le da gloria a la persona que lo plantó? No. Más bien tiene un jardinero
muy malo. ¿Ese es el testimonio que queremos dar para brillar en el mundo?
Claro que no. Pero cuando nos ponemos el traje de adoración que Dios nos ha
dado, nos vemos como árboles hermosos, sanos y bien cuidados. La damos gloria
a Su nombre.
Queremos que todo lo que hagamos le dé crédito a nuestro Rey. Esto es lo que
significa reflejarlo al mundo. Cuando el mundo nos ve, deberían ver lo bien
cuidadas y amadas que estamos. Nuestra actitud debería transmitir eso a todos
los que nos ven.
Cuando era niña chiquita, mi cuento favorito era el de Cenicienta. Me gustaba
todo, incluso la madrastra y las hermanas malas. Me imaginaba perfecto a la
pobre de Cenicienta a lado de la chimenea arreglando las cenizas mientras oía
que le gritaban, “Cenicienta, ¡trapea el piso!” Pero después llega el hada madrina
quien limpia a Cenicienta y le pone un vestido precioso. Cenicienta, por supuesto
conoce y se casa con el príncipe; y al final de la historia se van a vivir por siempre
felices. Pero ¿qué habría pasado si Cenicienta, después de haber sido rescatada
de sus harapos y una vez vestida de hermosura, se hubiera vuelto una mujer
arrogante, orgullosa y altanera? La historia se arruinaría, ¿a poco no? No nos
caería bien Cenicienta ni nos gustaría la historia.

Ese es solo un cuento. Pero nuestra vida en Cristo es una realidad. Nosotras
hemos nacido de nuevo. Somos hijas de un Rey. Cuando lo olvidamos –cuando
nos vestimos con la ropa de justicia, salvación y adoración que Dios nos ha dado,
pero también usamos ira, amargura y desaliento –el mundo ya no puede ver la
belleza de Cristo en nosotros.

Viste tu Actitud
Toma un momento para considerar todo lo que Jesús ha hecho por ti. ¿No te hace
querer vestirte de las cualidades de afecto entrañable y de bondad, humildad,
amabilidad y paciencia? Todas estas cosas son actitudes. Puedes escoger estimar
a los demás como mayores que a ti misma. Puedes elegir tratar a la gente con
afecto, bondad y compasión.

Todo vuelve a guardar tu mente. Cuando esas actitudes malas y feas empiezan a
asomarse, debes llevarlas ante el Señor y pedirle que las controle.
2 Corintios 10:5 dice, “llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.”
Si te sientes enojada, díselo al Señor. Si te sientes amargada, dile al Señor. Pero
después, pídele que te quite esas vestimentas rotas y manchadas.
Dile al Señor lo mucho que te importa ser una verdadera representante de Él, un
verdadero reflejo de Su belleza al mundo. Él lo hará por ti. Lo notarás la próxima
vez que veas tu reacción cuando veas a la persona con la que estabas enojada o

31
amargada. Dios te dará la habilidad de tratar a esa persona con amor, pero vas a
tener que elegir en ese momento qué prenda vas a usar.
¿Vas a escoger las cosas hermosas que Él ha provisto para ti, o vas a escoger las
prendas que se te han quitado, destruido y quemado?

Padre, anhelamos ser una verdadera reflexión tuya en el mundo. Ayúdanos a


limpiar nuestro closet espiritual el día de hoy. Quita toda actitud fea, manchada y
llévatela lejos de nosotras. Recuérdanos diario, Señor, de la belleza que nos has
dado a través de la preciosa sangre de tu Hijo. Confórmanos a Tu imagen.
Te pedimos todo esto en Tu precioso nombre. Amén.

32
Capítulo 2

Ella se Viste de Hermosura


1. Como hija del Rey tienes acceso al closet de Dios. Escoge ropa linda para
ponerte hoy. Toma Colosenses 3:12-14 como referencia y escribe lo que
hayas escogido.

2. Mira el closet del mundo. Lee Colosenses 3:8-14 y enlista las prendas que
hay ahí.

3. Si no conoces a Jesús, la ropa no te va a quedar. No te puedes poner dos


ajuares de ropa al mismo tiempo: el del mundo o el de Dios. ¿Por qué? Lee
1 Corintios 2: 14.

4. Para referirse a la belleza de Dios, la Biblia nos enseña que Jesús dejó sus
hermosas ropas celestiales para bajar a la tierra y ponerse los harapos de
la muerte. Lee Filipenses 2:5-8 y escribe por qué hizo Jesús eso. También
ve Juan 3:16.

33
5. Lee 1 Pedro 5:5. ¿Qué traes puesto todo el tiempo? ¿Por qué es importante
para poder reflejar a Dios?

6. Nuestra sociedad nos enseña a medirnos comparándonos con los demás.


Lee Filipenses 2:3 y contesta por qué tenemos que ver bíblicamente a los
demás.

7. Sólo hay alguien con quien te puedes comparar –Jesús. Lee Isaías 6:1-5 y
escribe tus pensamientos al respecto.

8. Tu vestimenta espiritual es provista por Dios. Lee Isaías 61:10 y escribe


que prendas espirituales y accesorios te ha puesto el Señor para hoy.

9. Dios también incluyó zapatos. Si has estado caminando con un espíritu de


desanimo, escribe lo que el Salmo 18:32-33 dice que uses para cuidar tus
pasos.

34
10. Lee Isaías 61:3. De acuerdo a este pasaje, cuando la gente ve a la hija del
Rey, ¿qué tipo de reflejo verán?

11. Para vestirte con las cualidades de amabilidad, bondad y humildad, ¿qué
necesitas hacer de acuerdo a 2 Corintios 10:4-5?

12. El estilo de moda de una mujer dice mucho de ella. Después de estudiar
este capítulo, ¿cómo puedes reflejar a Cristo con tu manera de vestir?
Apoya tu respuesta con pasajes bíblicos.

En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió


con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y
como a novia adornada con sus joyas.

-Isaías 61:10

35
NOTAS PERSONALES Y ORACIONES

36
Capítulo 3

Ella es Santa
Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no
esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a
amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su
casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea
blasfemada. (Tito 2:3-5)

Si eres una mujer joven, es fácil leer ese versículo y asumir que se no aplica a ti.
Pero si se aplica. Porque a menos de que el Señor regrese pronto o te lleve a
casa muriendo, te vas a convertir en una mujer anciana. Cuando yo era joven,
como a los veinte años, nunca pensaba en que iba a ser una “anciana.” Pero los
años han pasado muy rápido, y antes de darme cuenta, ya era abuela –¡y luego
bisabuela!

En mis días de juventud, tenía ideas muy específicas de la santidad y del tipo de
mujeres que eran “santas.” Si me hubieras preguntado en ese entonces, te habría
dado una lista de adjetivos sin ningún problema. En mi mente, una mujer santa era
aburrida y simple. Nunca usaba maquillaje ni ropa atractiva. Era agria, sin sentido
del humor, aburridamente piadosa y siempre desaprobando –siempre indeseable,
enojada y mojigata. En otras palabras, era todo lo que yo no quería ser.
¿Te acuerdas de los programas de televisión del oeste? Si te acuerdas, siempre
había una chica que vivía en una de las cantinas. Ella era una de esas “chicas
fáciles”, pero siempre era preciosa, compasiva, tolerante y deseable. Tenía un
corazón de oro y todos la amaban. Pero también había otra mujer –la que estaba
vestida hasta el cuello, de manga larga y con sombrero. Tenía los labios apretados
todo el tiempo y no usaba maquillaje, usaba una sombrilla lista para pegarle a
quien se le acercara. Esta se suponía que era la mujer santa –la cristiana.
Hollywood le mandaba un mensaje sutil a las mujeres: la prostituta era mucho más
atractiva que la cristiana santurrona. Y compramos esa mentira de que no
queríamos ser parte de la santidad. Durante años cuando escuchaba sermones
sobre la santidad, cerré mis oídos y mi corazón. En el momento en el que el
predicador decía “santidad”, volteaba a otro lado o empezaba a contar las losetas
del piso. No quería escuchar. Pensaba, Si tengo que ser así, quizá lo sea cuando
tenga cincuenta años.
Mientras me aferraba a ese estereotipo, me cerré a lo que Dios realmente quería
de mí. Pero ¡qué fiel es Dios! Él empezó a revelarse a Si mismo a mí. Me abrió la
mente, el corazón, los ojos y empezó a enseñarme una verdadera perspectiva de
la santidad. Una vez que finalmente entendí lo que era la santidad, se convirtió en
algo que quise alcanzar en mi vida.

37
La Verdadera Santidad
Para entender la verdadera naturaleza de la santidad, tienes que entender la
naturaleza de Dios. La gente cree que el mayor atributo de Dios es el amor, pero
la verdad es que la santidad. La Palabra nos dice que los querubines y serafines
alrededor del trono de Dios sólo dicen una cosa, y lo dicen continuamente –cada
día, cada momento del día: “Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso.”
(Apocalipsis 4:8). Nunca dejan de alabar la santidad de Dios.
Cuando descubrí que la principal característica de Dios era la santidad, las
palabras de 1 Pedro tuvieron un significado personal para mí.
Como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda
vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy
santo. (1 Pedro 1:15-16).

Dios es santo y te manda a que tú también seas santa.


Nuestro santo y hermoso Dios, el Creador de todo lo magnífico y hermoso, quien
habita en la luz brillante en el trono de zafiro, con luz de arcoíris alrededor del
trono como se describe en la Nueva Traducción Viviente de Ezequiel 1:22
“reluciente como el cristal” tiene un propósito para las mujeres que ha creado.
Definitivamente no creó a las mujeres para que se conformaran a un concepto
erróneo como el que tenía antes, impuesto por Hollywood, o cualquier cosa
negativa que pienses de la santidad. El comportamiento de “ser santas” es una
cualidad interior de consagración a Dios que no puede hacer otra cosa más que
producir belleza exterior.
Las mujeres más hermosas que conozco son las que han caminado en santidad.
Me acuerdo cuando llegamos por primera vez a Calvary Chapel –una reunión
chiquitita en la calle Church –yo era la esposa joven del pastor a los treinta. Dios
empezó a traer a mujeres preciosas, la mayoría de sesenta en adelante, quienes
asistían el jueves a la reunión de oración. ¡Qué mujeres tan lindas, piadosas y
amorosas eran! Cada que me juntaba a orar con ellas, el Señor me animaba.
Verlas me hacía querer vivir una vida más piadosa y más santa. Quería crecer
para ser como ellas porque la santidad de sus vidas me tocó y me inspiró.

Cualidades de la Santidad
Una mujer “cuyo comportamiento se vuelve la santidad” –o refleja santidad –es
una mujer vibrante porque continuamente se llena del agua viva. Cuando conoces
a una mujer que está desbordando con agua viva que Cristo da, verás a una mujer
que fue cambiada y transformada como la mujer en el pozo (Juan 4). ¿Te
acuerdas del desastre de vida que tenía? Después de conocer a Jesús, Él le dio
del agua viva, y fue a decírselo a todo mundo. Su influencia fue tan fuerte que la

38
gente iba al pozo para ver quién era ese Hombre, y cómo había tenido un efecto
tan poderoso en una mujer tan inmoral.
La mujer cuyo comportamiento refleja santidad es una mujer radiante porque se
recibió la luz de Jesucristo. Su luz vive en ella, y de ella sale luz. Ella no tiene que
esforzarse para que esa luz brille. Ella no se pone a pensar, “Tengo que ser sal y
luz.” Simplemente lo es. Es como una vela prendida dentro de ella que emana luz.
Ella es el candelabro y la vela es Jesucristo. Él brilla a través de ella.
La mujer santa es pacífica porque tiene su mente puesta en Jesús. “Tú guardarás
en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha
confiado.” (Isaías 26:3). No se preocupa porque confía en Dios.
La mujer santa tiene gozo. Como camina en obediencia, no tiene culpa que
remueva sus emociones. El pecado es un ladrón del gozo. No puedes tener
pecado en tu vida y seguir teniendo gozo. Pero para la mujer que camina en
obediencia, no hay nada que le pueda robar el gozo. Puede que no estés feliz,
pero aún así puedes experimentar el gozo viviente de tener una relación con
Jesucristo, sabiendo que Él está contigo incluso durante las pruebas.
La mujer santa da fruto porque permanece en Cristo. Juan 15:5 dice, “el que
permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto.” Puede llevar mucho fruto
porque influencia a los demás. Lleva a Cristo a cada situación y siempre enseña
algo sobre Él a donde quiera que vaya.
La mujer santa está satisfecha porque su hambre y sed de justicia son satisfechos
–Jesús prometió que quien lo haga será bendito y satisfecho. Esta mujer nunca
deja de tener hambre y sed de Jesús. Así como el siervo brama por el agua, así
brama su alma continuamente por Dios (Salmo 42:1). Busca la satisfacción en
Dios. Cuando se siente vacía por dentro, no busca en el mundo. En cambio, busca
a Dios y dice, “Señor, Tú prometiste que me ibas satisfacer, así que te busco. ¿Me
podrías dar un pasaje hoy para satisfacer el anhelo de mi corazón?” Y Dios lo
hace. Él responde su necesidad y satisface sus deseos más internos de manera
que ella no busca ni anhela cosas que le desagradan a Dios.

La mujer santa es amable porque camina en comunión de oración con Jesús. No


está llena de amargura, falta de perdón, malicia o enojo. En cambio, sus palabras
son pacíficas, amables y llenas de amor.

Ejemplos de Santidad
Estoy tan agradecida por las mujeres amables, pacientes y llenas de amor que
Dios ha puesto en mi camino a lo largo de los años. En cada iglesia que Chuck ha
pastoreado, yo he sido bendecida con mujeres piadosas, mayores, que eran así –
mujeres que tuvieron una influencia enorme en mi vida porque me mostraron a
Jesús. Me acuerdo de una de nuestras primeras iglesias en Arizona cuando Chuck

39
y yo estábamos recién casados y teníamos veintiún años. Yo era muy joven en el
Señor y tenía ideas muy raras. Me acuerdo que a pesar de mi inmadurez y mis
ideas equivocadas, había una mujer mayor que me ayudó. Ella sólo se sentaba y
platicaba conmigo –nunca me condenaba ni me criticaba, sino que siempre fue
amable y paciente.
Esto fue durante el tiempo en el que yo tenía ideas muy negativas sobre la
santidad. Yo ya tenía ciertas ideas equivocadas, pero se hicieron más fuertes por
unos amigos que conocimos. Eran una hermosa pareja de nuestra edad. Ella me
contó que fueron a una “iglesia de santidad” y que ella había entrado una noche
con un cinturón dorado. Al final del servicio, ella fue al altar a orar, pero después
unas mujeres la llevaron a un lado para darle un sermón de lo que estaba usando.
“No puedes ser cristiana y usar un cinturón dorado.” Le insistían. La pobre tenía
sólo unos meses de ser cristiana. Después de que escuché la historia, me
convencí más de que yo no quería nada que ver con esa santidad.
En ese momento de mi vida, me encantaba la música popular. Mis papás habían
dejado de caminar con el Señor cuando yo era adolescente, así que durante mi
adolescencia escuché toda la música que me gustaba. Cuando Chuck y yo nos
casamos, yo tenía cómo un año caminando con el Señor, y no tenía ninguna
convicción de preferencia musical. Vivíamos atrás de la iglesia y yo prendía el
radio para oír la música que me encantaba. Había un puesto de cerveza de raíz
que hacía concursos en el que ponían una canción en el radio y la gente llamaba
para adivinar que canción era y se ganaban una cerveza de raíz. Bueno, pues yo
siempre hablaba y adivinaba la canción para ganarme mi cerveza de raíz. Me
preguntaban cómo me llamaba y decía, “Kay Smith,” y lo pasaban en el radio.
Eso no era todo. En una ocasión, el premio era un pequeño diamante para la
persona que adivinara la canción. Yo me sabía la canción, llamé y gané. Me
mandaron mi diamantito. ¿A poco no era un hermoso testimonio para mi
comunidad? Unas personas de la iglesia me oyeron en el radio. No sé cómo
perome oyeron, pero el punto es que lo oyeron. Fueron con la mujer tan linda y
paciente de la iglesia para que hablara conmigo. Y ella se acercó. Nunca voy a
olvidar su ternura y amor.
No me dijo, “Kay, no puedes escuchar música popular. No trae nada bueno, ¿qué
no lo sabes? Bla bla bla.” En cambio, me dijo con mucho cariño, “Sabes, alguien
oyó que hablaste a la estación de radio y no saben qué pensar.” Lo hizo de una
manera tan dulce que simplemente no quise seguir escuchando música popular.
Te voy a ser honesta –me costó mucho trabajo dejarla. Realmente me gustaba en
esa época. Pero Dios estaba empezando a trabajar Su santidad en mí. Ese tipo de
música no reflejaba mi caminar con Él. Así que me la quitó. Usó a esa mujer tan
dulce, amable y mayor que yo para empezar la obra en mí.

40
El Comportamiento que Refleja Santidad
Cuando Jesús vive en ti, Su dulzura fluye naturalmente en ti. Pero sin Él, sólo
estás llena de amargura. Me acuerdo cuando Chuck y yo nos encontramos a una
mujer que había asistido a una de las primeras iglesias. Tenía como setenta y
cinco cuando la vimos y era una mujer muy triste y agresiva. Mientras
platicábamos con ella, escuchamos de su vida. No le gustaba esto y ni le gustaba
aquello. Estaba enojada con el mundo. No soportaba su casa, de haber podido la
habría destruido. Entre más seguía, más quedábamos asombrados. No
estábamos acostumbrados a esa manera de quejarse.
Cuando se alejó, Chuck dijo, “Fiuh” y yo le contesté, “Que batallosa ¿no?” Luego
me dijo, “Imagínate qué haría si no fuera cristiana.” Su comportamiento no
“reflejaba santidad”. No irradiaba la dulzura, ternura y hermosura de Jesús.
El cuerpo de Cristo necesita mujeres que tengan un comportamiento reverente –
mujeres que muestren consagración a Cristo. ¿Qué significa consagrarse? Quiere
decir estar separado del mundo –separada del sistema mundano, de su sistema
de valores y de los placeres mundanos. Significa tener un amor por el Padre tan
evidente en tu corazón que no haya lugar para amar al mundo. Quiere decir estar
dedicada a Dios y ser apartada para Él. La mujer que se ha consagrado a Él, está
dispuesta a ser usada como Él quiera, pero no dejará que el mundo la utilice. Ella
sabe que es una hija de Dios, y cualquiera que vea su vida puede verlo también.
Es una digna representante de Dios y de Jesucristo.
La gente que más me influenció para acercarme a Jesús fueron quienes tenían
una conducta piadosa. Y nuevamente te digo, que las mujeres jóvenes no digan,
Esto no me aplica, déjame recordarte que estás enseñando e influyendo en vidas
también. Estás influenciando para que se acerquen a Dios o para que se alejen de
Él.

Quiero decirles algo específicamente a las mamás. Por favor, que su conducta en
casa refleje santidad y piedad. Acuérdense que esos ojitos las están observando y
esos pequeños oídos escuchan cada palabra que dicen. Dejen de gritar o de
poner nombres o cualquier cosa que las mamás suelen hacer –cosas fáciles de
hacer si no estás consciente de tu influencia. Pídele a Dios que te dé una infusión
fresca de Su amor y un vistazo de Su santidad.
2 Pedro 3:11 explica que como el mundo está en proceso de ser disuelto,
debemos consagrarnos y santificarnos en nuestro comportamiento y tener una
vida devota y piadosa. 1 Tesalonicenses 4:7 dice, “Pues no nos ha llamado Dios a
inmundicia, sino a santificación.”

41
Reprimenda
A nadie le gusta la reprimenda, pero es necesaria. La necesitamos. Si profesamos
ser Sus hijas y no lo representamos dignamente como debemos o no caminamos
en santidad, necesitamos ser reprendidas. Hebreos 12:10 dice:
Pues nuestros padres terrenales nos disciplinaron durante algunos años e
hicieron lo mejor que pudieron, pero la disciplina de Dios siempre es buena
para nosotros, a fin de que participemos de su santidad. (NTV).

Si eres hija del Dios viviente y no deseas voluntariamente la santidad, Él


empezará a disciplinarte y a reprenderte para que puedas caminar en santidad
delante de Él. Yo preferiría caminar en santidad antes de ser disciplinada a serlo.
Mi mamá me decía, “Si sigues portándote así, te voy a dar!” ¿Tu mamá te decía lo
mismo? La elección era tuya. Podías dejar de portarte así o recibir disciplina.
Muchas veces no cambiábamos nuestro comportamiento y recibíamos lo que
necesitábamos. Dios a veces tiene que hacer lo mismo con nosotras si no
elegimos caminar en santidad. Él nos amonesta en Hebreos 12:14 a “Seguid la
paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.” Estas no son mis
palabras, sino las del Señor. Sin santidad nadie podrá ver al Señor. Esa santidad
viene cuando permanecemos en Él y Él en nosotras. Él lo producirá en nuestras
vidas.

El Peligro de la Calumnia
Regresando a nuestro pasaje en Tito 2, vemos dos áreas específicas en las que
Pablo le enseña a Tito como tratar a las mujeres mayores –dos cosas que les
quiere advertir. La primera tiene que ver con la calumnia. Las mujeres santas no
tienen que ser falsas acusadoras.
Me acuerdo de una situación en la que una persona hizo una acusación terrible en
contra de otra persona que yo conocía. Realmente me molestó lo que escuché y
pensé, ¿De dónde salió eso? ¡Eso es algo horrible que digan de otra persona!
En ese momento, el Señor me recordó Apocalipsis 12:10, que describe a Satanás
como “el acusador de nuestros hermanos.” De pronto me di cuenta de que cuando
acusamos falsamente a otra persona, nos convertimos en voceras de Satanás. ¿A
poco no es horrible? Ahora no sé tú, pero yo no quiero ser vocera de Satanás.
Cuando era niña en la escuela dominical, cantábamos un corito:
Cuidado mi boquita al hablar
Cuidado mi boquita al hablar
Porque Dios arriba está y todo mirará
Cuidado mi boquita al hablar

42
Es un buen recordatorio. Cuidado mi boquita al hablar, porque la calumnia y las
acusaciones falsas destruyen las reputaciones de la gente, su efectividad e
influencia. A veces margina a sus víctimas.
Cuando estaba recién casada, trabajé con un jefe que no era cristiano. Traté
mucho de compartirle del Señor. Siempre escuchaba pero nunca respondía. Un
día me dijo, “Cuando tenía dieciséis años estaba muy involucrado en una iglesia.
De hecho, yo contaba las ofrendas. Una vez faltó mucho dinero de la ofrenda y los
diáconos me sentaron y me acusaron de haber robado el dinero. Yo no lo había
robado y se los dije, pero no quisieron escuchar. Fueron a acusarme directamente
con mis papas.” Me dijo, “Kay, nunca he vuelto a pisar una iglesia desde ese
entonces.”
¿Ves el dolor que puede causar la calumnia, y lo destructiva que puede ser?
Piensa en lo que sientes cuando Satanás te acusa. “Estás muy podrida. Mira las
cosas horribles que haces.” Tu corazón escucha eso y se enferma por dentro. A
veces incluso estás de acuerdo con él. “Si, así soy, estoy podrida.” Es un
sentimiento horrible. Dios no quiere que suframos de esa manera y no quiere
provoquemos esos sentimientos en nadie más.

Si has acusado a alguien falsamente, pídele a Dios que te perdone. Y luego ve


con la persona a quien acusaste y corrige el asunto. Admite que hablaste
falsamente. Es muy difícil hacerlo y a nuestra carne le choca. Pero créeme, te
evitará que lo vuelvas a hacer.
Si la persona a la que has calumniado sabe lo que hiciste –si tus palabras le
llegaron –primero tienes que arreglar las cosas con la gente involucrada. Tienes
que ir a pedir perdón por lo que hiciste. Pero si la calumnia no les ha llegado
todavía, decirselos sólo los va a lastimar más.
Supe de una situación en la que un hombre le dijo a otro, “Sabes, tu no me caías
bien. Y yo se lo decía a la gente, les decía lo horrible que pensaba que eras. Pero
cuando te conocí, descubrí que no eras así. Realmente lo siento.” El hombre que
había sido calumniado fue devastado. Le dolía pensar que había dado esa
impresión. Puedes crear más dolor y pena compartiendo todo eso horrible con la
persona. No lo hagas.

Sé Llena del Espíritu


La segunda advertencia que Pablo le dio a las mujeres mayores fue que no fueran
“esclavas del vino” (Tito 2:3). Hay una buena razón para esto. Tomar mucho vino
no tiende a la piedad ni a un comportamiento que refleje santidad.
Ahora, Chuck y yo no tomamos para nada, y quisiéramos que nadie tomara nada.
Esa es mi posición, pero tampoco me quiero poner en un lugar de juicio. El asunto

43
es entre tú y el Señor. Pero la Biblia es muy clara al decir que no debes ser dada
al mucho vino. Efesios 5:18 nos da una alternativa:
No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos
del Espíritu.

Se llena del Espíritu. ¿No te encanta esto? ¿No te gusta cuando le pides al
Espíritu Santo que te llene y Él lo hace? Te unge, te bendice y te sientes
completamente revitalizada por Su presencia y por el gozo de caminar con Él.
A diferencia de ser llena de vino –que te lleva al libertinaje y a todo tipo de
comportamiento desagradable y vergonzante –ser llena del Espíritu Santo te da un
comportamiento que refleja santidad. Te encontrarás a ti misma hablando en
salmos, himnos y canticos espirituales.
Efesios 5:19 dice,
Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales,
cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.

¿Alguna vez, mientras estás sacudiendo, te pones a cantar tu canción de


adoración favorita? No puedes evitar sentir el gozo del Señor cuando lo haces. Me
acuerdo haber cantado mis canciones o himnos favoritos como “Espera en el
Señor” y me dejaba llevar pensando que sería divertido tocar esa canción.
Entonces antes de poder detenerme, iba al piano y la empezaba a tocar. Después
pensaba, Más vale que termine de sacudir.

Cuando eres llena del Espíritu Santo, el gozo del Señor alimenta nuestro espíritu y
nos levanta de lo mundano. Podemos hacer algo que antes considerábamos una
monserga –como lavar los platos –y de pronto ya no lo es. De pronto es una
oportunidad para disfrutar un tiempo con Jesús. La espuma empieza a volar y te
llenas de gozo.
Ese es el tipo de vida que Dios quiere que tengamos –no deambular por la casa
crudas, despertar sabiendo que tenemos que disculparnos con alguien por nuestro
comportamiento de la noche anterior. ¡Qué adicción tan gloriosa ser llena del
Espíritu Santo!

Maestras del Bien


Después de esas advertencias, Pablo le dice a Tito que exhorte a las mujeres
ancianas a ser maestras del bien. ¡Y vaya que necesitamos este recordatorio! Hay
un terrible déficit en el mundo porque las mujeres mayores no han sido maestras
del bien, especialmente las cristianas. Una vez que el movimiento feminista
empezó a “tomar consciencia”, dejó vidas vacías, tristes, frustradas, egoístas, sin
Dios y sin satisfacción. No funcionó. En cambio, empezó a destruir naciones,
familias, matrimonios e hijos.

44
En contraste con esa enseñanza sin fruto, he sido bendecida por la influencia de
varias mujeres piadosas. A algunas las he conocido personalmente, mientras que
otras me han influenciado con lo que escribieron. Lo que estas mujeres tenían en
común era una vida consagrada a Dios.
Una de esas mujeres era una dama a la que todos llamábamos Mamá Mitchell.
Esa mujer santa y piadosa me influenció hasta la última vez que la vi que tenía
alrededor de noventa años. Todavía me acuerdo de su vitalidad y belleza en
Cristo.

Me acuerdo cuando le presentaron a unos hippies en el campamento Idyllwild.


Esos muchachos podían detectar la falsedad en cualquier persona, y aunque yo
sabía que no había nada falso en mamá Mitchell, no estaba segura de que los
chicos pudieran identificarse con ellos. Pero la piedad trasciende generaciones y
conecta corazones. En el campamento, los muchachos se enamoraron
perdidamente de Jesús y también de Mamá Mitchel, en quien vieron a Cristo. Se
querían sentar a sus pies para escuchar más. ¿No te gustaría ser una mujer cuyo
comportamiento refleje santidad?
La mama de Chuck, Maude Elizabeth, fue una de las mayores influencias en mi
vida. Nunca la escuché decir nada malo de nadie. Vivíamos en su casa como
cinco meses al principio de nuestro matrimonio, y ella vivió con nosotros al final de
su vida, y nunca la vi hacer nada malo.
Ella me enseñó como bañar a mi primer bebé. Me enseñó a orar por mis hijos
cuando estaban enfermos. Me enseñó a adentrarme en la Palabra y orar lo
primero en la mañana. Me enseñó a amar a Jesús. Me gustaría que todas las
suegras fueran así.

Escoge el Camino de la Santidad


Tienes una elección con respecto al tipo de mujer que quieres ser. Nadie puede
tomar la decisión por ti. ¿Qué camino quieres? Proverbios 4:18 dice, “Mas la
senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el
día es perfecto.”
Un domingo en la mañana estábamos cantando, “Oh la Excelsa Cruz” y las
palabras se empezaron a penetrar en mi corazón, se me ocurrió que si
pudiéramos meditar en Jesús y en el gran sacrificio que hizo para poder pagar por
nuestro pecado, eso nos daría motivo suficiente para escoger el camino de la
santidad y la piedad. Piensa en el amor de Jesús por ti, querida hermana. Pídele
que te llene de tanto amor por Él, que desees la santidad por encima de cualquier
otra cosa en la vida.

45
Ved en su rostro, manos, pies,
Las marcas vivas del dolor;
Es imposible comprender
Tal sufrimiento y tanto amor.
El mundo entero no será
Dádiva digna de ofrecer.
Amor tan grande, sin igual,
En cambio exige todo el ser.

Padre, gracias por el trabajo de tu Espíritu Santo en nuestras vidas. Llénanos con
el deseo de agradarte y de ser como Tú. Que podamos ser mujeres cuyo
comportamiento refleje Tu santidad.
En el precioso nombre de Jesús. Amén.

46
Capítulo 3

Ella es Santa
1. Compara la visión del mundo de santidad con la de Tito 2:3-5. Escribe tus
observaciones.

2. Apocalipsis 4:8 nos dice que los querubines y serafines alrededor del trono
dicen, “Santo, santo, santo es el Señor todopoderoso.” Lee 1 Pedro 1:15-16
y escribe la orden de Dios sobre la santidad.

3. Como la mujer transformada del pozo en Juan 4:28-29, ¿cómo se refleja la


santidad de Dios cuando una mujer sobreabunda en el agua viva de Cristo?

4. En tus propias palabras, ¿cómo describirías a la mujer cuyo


comportamiento refleja la santidad de Dios?

47
5. Considerando Isaías 26:3, ¿por qué es pacífica una mujer que refleja la
santidad de Dios?

6. La mujer santa da fruto. Juan 15:5 dice que si permanecemos en Jesús,


vamos a dar fruto. Haz una lista de las cosas en las que puedas llevar fruto.

7. Revisa 2 Pedro 3:11-15. Al ver que el mundo está en proceso de


destrucción, ¿cómo puedes ser consagrada y santa en tu comportamiento?

8. ¿Cuál es el llamado de Dios de santidad para una mujer? Lee 1


Tesalonicenses 4:1-7 para reconocer y afirmar la voluntad de Dios para tu
vida.

9. La disciplina y la reprimenda son necesarias para tener una vida


comprometida a la santidad. Al leer Hebreos 12:10, escribe los beneficios
de la disciplina cuando se trata de reflejar la santidad de Dios.

48
10. Apocalipsis 12:10 describe a Satanás como “el acusador de los hermanos.”
Piensa en lo que pasa cuando acusamos falsamente a otra persona. ¿Por
qué es un comportamiento impío?

11. Escribe por qué la exhortación de Efesios 5:18 es esencial para una mujer
santa.

12. Tomar vino o alcohol en exceso siempre te va a llevar a un comportamiento


vergonzoso. ¿Qué tipo de comportamiento santo encuentras en Efesios
5:19?

13. ¿Cómo puedes tú, como una mujer santa, ser una influencia y una maestra
del bien a los demás?

14. Comparte tu pasaje favorito de esta lección. Al escribirlo, comprométete a


aprendértelo de memoria y aplícalo en tu vida.

Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.

-1 Tesalonicenses 4:7

49
NOTAS PERSONALES Y ORACIONES

50
Capítulo 4

Ella Cosecha en el Espíritu


¿Alguna vez has notado que la Biblia habla de jardinería? Empieza a buscarlo
mientras lees las Escrituras. Hay varias referencias a jardines, viñedos,
plantadores y cosechadores.
En Juan 15:1, dependiendo qué versión estés leyendo, se refiere a Dios como
labrador o jardinero. El Cantar de los Cantares está lleno de referencias a un
jardín. El salmo 1:3 dice que quien se deleita en las leyes de Dios será como árbol
plantado junto a un río. Y por supuesto, no podemos olvidar el jardín original que
aparece en Génesis 2.
¿Por qué se repite la ilustración del jardín? Yo creo que Dios lo hace porque
alrededor de nosotros podemos observar Sus leyes en la naturaleza. Plantamos
algo en la tierra y con el tiempo crece. Si plantamos buenas semillas, buenas
cosas crecerán. Si plantamos algo desagradable –como nabos –entonces algo
horrible crecerá. Esa es una opinión personal nada más.
Gálatas 6:7-9 nos da unas verdades sin caducidad sobre la siembra y la cosecha:
No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre
sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la
carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu
segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su
tiempo segaremos, si no desmayamos.

¡Qué hermosa promesa! Te animo a que leas una y otra vez hasta que se vuelva
tu forma de pensar. Lee otras versiones también. La Nueva Traducción Viviente lo
dice así:
No se dejen engañar: nadie puede burlarse de la justicia de Dios. Siempre se
cosecha lo que se siembra. Los que viven sólo para satisfacer los deseos de
su propia naturaleza pecaminosa cosecharán, de esa naturaleza, destrucción
y muerte; pero los que viven para agradar al Espíritu, del Espíritu, cosecharán
vida eterna. Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo,
cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos.

Plantando Semillas: Buenas o Malas


Quiero que escuches esto muy claramente –estamos plantando semillas cada día.
No es opcional. Como lo dijo Charles Spurgeon, “No es una opción si siembro o no
hoy.” La pregunta no está abierta a opciones porque sólo hay una respuesta –si,

51
estás plantando. Añadió, “La única cuestión por decidir es: ¿Voy a sembrar para
bien o para mal? Todos los hombres están plantando siempre.”
La verdad es que probablemente empezaste a sembrar semillas por ahí del
desayuno en la mañana. ¿Cuál fue tu actitud cuando despertársete y entraste a la
cocina? ¿Estabas agradecida por un nuevo día? ¿Plantaste algunas semillas de
adoración y gratitud y un poco de intercesión? ¿O te levantaste de mal humor e
hiciste que todos también estuvieran de mal humor? La siembra empieza cuando
tus pies tocan el suelo y continúa durante el día. Plantas semillas con todas las
personas con las que tienes contacto. Plantas semillas en tu mente con lo que
lees o miras en la televisión.
Vivimos en un tiempo en el que no tenemos que ver mucho más allá para
encontrar malas semillas. No puedo creer la vulgaridad que se permite en la
televisión. De verdad que no puedo creerlo. Puedes poner cualquier programa y
encontrar todo tipo de referencias sexuales. Es contaminación pura. Satanás sabe
que al apelar a este lado de la gente, puede capturarlas, llevarlas por un mal
camino y finalmente destruirlas. Amada hermana, debes estar alerta en contra de
esto.

Esto puede que te sorprenda, pero le he pedido a Dios que maldiga las cosas
vulgares que he visto a mi alrededor. Había un negocio horrible por el Boulevard
Newport con una horrible foto a un lado del muro que era claramente visible
cuando pasaba por ahí. Desafortunadamente, yo pasaba por ahí muy seguido. Así
que le pedí a Dios que maldijera esa fotografía. Mi esposo y mis hijos también
manejaban por esa avenida. No quería que ellos tuvieran que ver eso. Bueno,
pues no tardó mucho. Antes de darme cuenta, el lugar ya estaba vacío y la
fotografía ya había sido retirada. Al pasar se veía el lugar completamente
abandonado. Dios es muy grande.
En otro momento, había un baile en el Boulevard Harbor llamado Baby Dolls. Lo
mismo –eran fotos horribles de actividades asquerosas. Una amiga y yo nos
encontrábamos pasando por ahí muy seguido, y cada que pasábamos, decíamos,
“Dios, maldecimos ese lugar en el nombre de Jesús.” El negocio se vino abajo y el
dueño tuvo que irse de la ciudad. Antes de mudarse, dio una entrevista en el
periódico en el que dijo que nunca había tenido tantos problemas con un negocio
en su vida.
Mi oración es que alguna de ustedes que lea esto tome una posición firme al
respecto. Por medio de la oración, pídele a Dios que destruya la vulgaridad.
Puedes estar segura que cuando oras bajo estas premisas, estás orando por la
voluntad de Dios. Satanás nos tira constantemente malas semillas. Debemos orar
para que Dios destruya esas semillas. A veces me preocupa la pasividad de la
iglesia cristiana. Tenemos el poder de Dios a través de la oración. ¡Usémoslo!

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Siembras lo que Cosechas
Una vez leí una entrevista con Malcolm Muggeridge en una revista llamada
Christianity Today. Ya lo he dicho antes, Malcolm Muggeridge tenía una mente
brillante. En su camino a Cristo tuvo un viaje muy interesante. La mayor parte de
su vida fue socialista y después se volvió humanista. No fue hasta los años de la
puesta del sol de su vida, así lo describió él, que aceptó a Cristo. A veces decía
que uno de sus ministerios era enderezar el pensamiento de la gente sobre
asuntos espirituales.
En este artículo en particular, el entrevistador le preguntó sobre el significado del
matrimonio en nuestra sociedad moderna. Malcolm empezó a compartir sus
pensamientos sobre el matrimonio y su importancia; después habló de la
insensatez de la gente que ignora el matrimonio y simplemente se van a vivir
juntos. Cuando le preguntaron porque le parecía necio, lo dijo en una frase sencilla
que se me quedó por mucho tiempo. Dijo, “Dios no puede ser burlado.”
Creo que todas hemos tratado con este tipo de situaciones. Conocemos gente que
han elegido vivir fuera del matrimonio. Y si eres como yo, tratas de tener buenas
respuestas a sus argumentos de por qué es importante un pedazo de papel. He
tenido todas esas conversaciones en el pasado.
Yo les digo, “Las escrituras de nuestras casas son sólo un pedazo de papel, pero
piensa en lo que representa.” O uso el dinero como ejemplo. “También es sólo un
pedazo de papel, pero representa mucho más.” Pero nunca he estado satisfecha
con esas respuestas. Luego leí la respuesta de Malcolm Muggeridge: “Dios no
puede ser burlado.” Ahí está. Esa es la respuesta de por qué es necedad vivir
juntos sin matrimonio: Dios no puede ser burlado.

Cuando violas las leyes de Dios, vas a cosechar las consecuencias. Puede que no
o pase hoy o mañana o el mes que entra, pero pasará eventualmente. Dios tiene
ciertas leyes y esa es simplemente la manera de ser de las cosas. Lo ves todos
los días. Plantas y cosechas. Siembras y siegas. Va a venir un tiempo de siega.
La gente le decía a Malcolm Muggeridge, “Tienes una visión extraordinaria sobre
el futuro. Eres un tipo de profeta.” Pero el contestaba, “No soy un profeta. Sólo soy
un hombre que señala las consecuencias.” Necesitamos gente hoy que esté
dispuesta a señalar las consecuencias. “Si haces esto, entonces esto sucederá.”
Cuando lo piensas, es uno de las funciones de un profeta. Jeremías le dijo al
pueblo de Israel una y otra vez, “Si no se arrepienten y regresan a mí serán
enviados en cautiverio.” (Jeremías 29). Y eso fue exactamente lo que pasó. ¡Cómo
necesita la iglesia profetas!
La iglesia necesita profetas, pero también necesita maestros que estén dispuestos
a enseñar las consecuencias de la desobediencia. No puedo decirte la cantidad de
veces que he tratado de aconsejar mujeres de alrededor de los treinta años –
mujeres que definitivamente sabían qué hacer –que se han involucrado con

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hombres casados. En cada situación, Dios me ha llevado al punto de que ellas
segarían las consecuencias de sus elecciones en sus hijos.
Las mujeres se convencen a ellas mismas diciéndose, “Yo puedo con las
consecuencias de esto.” Pero el problema es que no nos lastimamos a nosotras
mismas nada más cuando desobedecemos. He visto un sin número de veces lo
que le han hecho a los hijos. Lo que la mujer permite en sí misma, lo va a lamentar
en sus hijos. Que esto te sirva de advertencia. No existe una pasión por la que
valga la pena sacrificar a tus hijos.

El Pecado Engaña
El pecado es engañoso. Recuérdalo. “No os engañéis” Dios nos advierte en
Gálatas 6:7 y lo repite en Hebreos 3:13 diciendo, “antes exhortaos los unos a los
otros cada día… para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del
pecado.” Satanás es un engañador. No se acerca con un trinche, sino que se mete
por donde no lo ves. “Este es el camino a la felicidad” te dice de manera sutil y con
tono de engaño.
Como Eva, podemos ser lo suficientemente necias para permitir esos
pensamientos. Luego, como las mentiras son tan atractivas, optamos por creerlas
en lugar de las palabras de Dios. ¿Has pensado lo fácil que es tomar el camino de
Eva? Allegra Harrah, mi amiga y autora del libro Armas de Guerra, una vez dijo,
“Todas nosotras tenemos suficiente de Eva dentro de nosotras para creerle a
Satanás a veces.” Él engañó a Eva y continúa engañando mujeres hoy.
Los adolescentes que manejan no tienen más probabilidad de tener un accidente
porque no tengan capacidad de manejar, sino porque no tienen buen juicio.
Simplemente no ven más allá para ver las consecuencias de lo que no hacen.
Creen que pueden pasar y no se paran a preguntarse si otro coche pasará por ahí.
Van a seguir adelante y van a empujar a alguien a la banqueta. Posiblemente has
visto a chicos girar en una esquina librando apenas a un niño o evitando un
accidente mayor.

Pero los adolescentes no son los únicos –desafortunadamente –que creen que se
pueden salir con la suya haciendo lo que quieran. El pecado engaña. Las
consecuencias sucederán porque Dios no puede ser burlado. Burlarse quiere decir
literalmente “levantar tu nariz en escarnio.” Así que cuando nos burlamos de Dios,
nos burlamos de Sus palabras. Levantamos la nariz a las leyes que nos ha dado.
Dejamos sus mandatos en contienda.
¿No suena horrible? ¡Y vaya que lo es! Hacer escarnio en la Palabra de Dios es
vergonzoso y horrible. Sin embargo, esto es justo lo que hacemos cuando
queremos hacer las cosas a nuestra manera, cuando elegimos lo que se siente
bien por encima de lo que sabemos que está bien. Si cometes adulterio porque te
parece que te dará placer, si acusas falsamente, si te quedas con algo que le

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pertenece a alguien más –vas a segar las consecuencias eventualmente. Esto no
quiere decir que no puedas ser perdonada por tus pecados. Puedes ser
perdonada.
1 Juan 1:9 promete, “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para
perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” Pero la verdad es que,
el perdón no siempre elimina las consecuencias naturales de nuestro pecado.
Puedes ser perdonada de una relación adúltera, pero vas a cosechar las
consecuencias en tus hijos, a través de la destrucción de tu matrimonio o al perder
tu reputación o tu ministerio.

Plantar en tu Mente
Dudo mucho que la gente se proponga determinadamente destruir sus vidas.
Realmente no creo que pase así. Creo que lo que pasa es que la gente no es
selectiva con las cosas que permiten que permanezcan en sus mentes. Todo lo
que plantes en tu mente traerá fruto –todo.
Por eso es que es tan importante ser discreta y sabia con las cosas que permites
entrar a tu mente. Si te sientas a platicar con tus amigas conversaciones
chismosas y no haces nada para alejarte de esa conversación, o te arrepientes y
le pides a Dios que te quite de ahí, vas a cosechar esa conversación.
Las palabras van a llegar a tu mente y vas a pensar, ¿Por qué siento que tengo
que decir esto? Y es porque expusiste tu mente a esas conversaciones y no le has
pedido a Dios que las quite de raíz.
Lo que pones en tu mente, saldrá con palabras y acciones. Creo que una de las
peores cosas que puedes permitir en tu mente es el descontento. Esa es una muy
mala semilla y vaya que he visto todo tipo de semillas. Muchas mujeres, mujeres
cristianas caen en esta trampa. “No estoy contenta en mi matrimonio,” dicen.
Repítete eso suficientes veces y eventualmente vas a decir, “Tengo que salirme
de este matrimonio.”
Conocí a una mujer que pasó de permitir el descontento en su mente a decirlo y
eventualmente a divorciarse de su marido. Después me dijo, “Sabes, pensaba que
estaba haciendo lo correcto en ese momento, pero me arrepiento desde
entonces.” Luego me dijo, “He segado a través de mis hijos. Ni uno de mis hijos
conoce al Señor.” Los hijos fueron quienes más sufrieron por su decisión. Y como
lo dije antes, el perdón siempre está disponible para ti, pero eso no quiere decir
que las decisiones no dejen muchas cicatrices y tristeza.
Charles “Tex” Watson es un ejemplo muy poderoso de esto. Si te acuerdas, era
miembro de la Familia Manson quienes participaron en el asesinato de siete
personas en 1969. Fue arrestado, acusado y sentenciado a muerte, aunque
después su sentencia a muerte se redujo a condena de por vida. Desde que lo

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encerraron, Charles le dio su vida a Cristo y empezó, lo que es todavía, un
ministerio de prisiones llamado Ministerios de Amor Abundante. Actualmente,
Charles es un ministro ordenado… pero sigue en la cárcel. Aunque ha sido
perdonado por sus crímenes, sigue cosechando las consecuencias de sus
horribles acciones de hace tantos años.
Como Dios no hace llover fuego sobre nosotras en el momento que decidimos
pecar, la gente cree que se está saliendo con la suya. Creen que Dios no lo nota.
Pero, ¿sabes lo que Dios está haciendo? No está tramando todo el tiempo cuando
va a hacer llover fuego del cielo. Está doliéndose, porque Él ama incluso a los que
están desobedeciendo, y Él sabe que al pecar han puesto la ley de la siembra y
cosecha en acción.

Cosechar para la Carne


“Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción” Gálatas
6:8). La Biblia Ampliada lo desarrolla un poco más:
Porque el que siembra para su carne, su sensualidad y baja naturaleza, de la
carne segará podredumbre, ruina y destrucción.

¿No es una advertencia bastante vívida? Así que, ¿qué es cosechar para la
carne? Pablo nos dio una lista de las obras de la carne:
Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación,
inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras,
contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y
cosas semejantes a estas. (Gálatas 5:19-21).

Esta es una lista horrible las obras de la carne -¿pero qué es la carne? Es la vida
que llevamos como si Dios no existiera. Quien vive completamente envuelto en
sus deseos egoístas sin preocuparse por quien está alrededor es vivir en la carne.
Para ponerlo más claro, es quien está dominado por la carne. Cuando la carne es
quien manda, vas a caminar en desobediencia y rebeldía deliberada a la voluntad
de Dios.
Pablo sigue diciendo,
Los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. (Gálatas 5:21).

Tan sólo pensar en eso me duele. Me duele pensar en las personas que conozco
que practican estas obras de la carne y quienes todavía no conocen a Jesús. Oro
para que puedan volverse a Él y se arrepientan antes de que sea demasiado
tarde.
Ahora, si tú perteneces a Jesús y estás participando en alguna de estas obras de
la carne –incluso en algo como enemistades, pleitos o iras –puedes estar segura

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de que la disciplina llegará a tu vida en algún momento. Dios disciplina a quien
ama (Hebreos 12:6), no para castigarte sino para redirigirte y prepararte para el
cielo.
Esto es algo tan serio que quiero que te tomes un momento ahora mismo para leer
la lista nuevamente y llevar cada cosa ante el Señor. Pídele, “Señor, ¿estoy
participando en alguna obra de la carne? ¿Me estoy burlando de Ti en alguna de
estas cosas?” Si sientes convicción sobre algo, pídele a Dios que lo quite de raíz.

Cosechar para el Espíritu


Esas son malas semillas. Pero aquí hay buenas semillas. ¡Me alegra tanto dejar
las obras de la carne para enfocarme en las obras del Espíritu!
Mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.
(Gálatas 6:8).

¿Cómo se cosecha para el Espíritu? Hay docenas de maneras. Cosechamos para


el Espíritu en nuestras acciones y actitudes. Podemos cosechar para el Espíritu,
por ejemplo, al tener una actitud de gratitud en lugar de una de queja. En lugar de
ser gobernadas por la carne, transferimos el control al Espíritu Santo. Nos
hacemos obedientes. Él nos llena con gozo que sobreabunda y nos encontramos
amando como debemos. Buscamos oportunidades para animar a otros.
Hace años, una amiga de otra iglesia me preguntó sobre el bautismo del Espíritu
Santo. Así que le compartí todo lo que pensaba. Su respuesta fue, “Bueno, eso
está bien. Entiendo lo que crees y que eso está bien para ti, pero no para mí.” Me
acuerdo de haber pensado, Señor, ¿por qué me pasé la tarde entera en esto?
Pude haber hecho un millón de otras cosas.
Pero tan pronto como pensé eso, el Señor me dijo, “Kay, plantaste una semilla y
va llevar fruto. No trates de hacer que crezca. Déjala en paz.” Doce años después,
mi amiga recibió el bautismo del Espíritu Santo. Me dijo, “Desde el día que tú y yo
platicamos hace años, no he podido dejar de pensar en eso.” ¿A poco no es
precioso? Estás plantando semillas.
Dios sabe exactamente cómo cosechar las semillas que plantamos. Cuando te
tomas un momento para orar por tus hijos antes de que se vayan a la escuela, o
cuando animas a alguna compañera o a una vecina, Dios sabe como cultivar la
tierra de esos corazones y hacer que la semilla crezca. Puede que sientas que lo
que estás diciendo no tiene sentido o valor, pero no es así. Dios traerá la cosecha.
No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no
desmayamos. (Gálatas 6:9).

No te canses, sigue haciendo lo que sabes que está bien y es bueno. No te


comprometas.

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Esperando la Cosecha
Muchas veces pienso en este versículo cuando estoy aconsejando a una chica
soltera que está batallando porque se quiere casar. Sé que puede ser muy difícil
caminar en este mundo obscuro y malo sin un compañero. Pero me cuesta tanto
trabajo ver a estas hermosas chicas cristianas empezar a comprometerse
lentamente. Empiezan caminando con Jesús en un compañerismo muy cercano,
pero lentamente mientras pasa el tiempo y Dios no les trae al marido que están
esperando, empiezan a comprometerse y salen con inconversos. He visto a
algunas de ellas –a pesar de nuestro consejo –entrar a matrimonios con
inconversos, tener un hijo o dos, y luego sufrir un divorcio muy doloroso. Muchas
de estas mujeres han regresado a compartirme, “¿Por qué no esperé en el Señor?
Por favor toma esto en serio. No te canses de hacer el bien -¡persevera! Si estás
soltera y Dios no te ha traído a la persona todavía, no trates de acelerar a Dios. No
insistas y no te comprometas. Eres muy especial para Dios y Él tiene un propósito
en todo lo que pasas.
Algunas cosechas no se verán hasta que estemos delante del Señor. Muchas
cosas no van a ser satisfechas en la tierra sino que serán completadas en el cielo.
Pero a veces si vemos una semilla dar fruto.
Hace muchos años, una amiga pasó por un divorcio muy doloroso. No quería que
su matrimonio terminara. Era decisión de su marido y sucedió después de muchos
años de matrimonio. Ella estaba con el corazón roto, pero eligió el camino de Dios
del perdón y resistió la tentación de la amargura y el resentimiento.

No fue fácil, especialmente cuando su marido se volvió a casar. Pero ella continuó
a caminar en perdón y amor. De vez en cuando, él le hablaba sólo para platicar. Él
había aceptado al Señor, pero había caminado muy muy lejos de Él. Ella oró por él
y dejó que el amor del Señor fluyera de su corazón hacia el de él. No quiero que
suene como si hubiera sido para ella, porque no lo fue. A veces se sentía herida y
con ganas de vengarse, pero cuando esos sentimientos salían a flote, ella se
negaba a dejar que se quedaran en su corazón. Sólo siguió orando por él.
Después de muchos años, su ex esposo se enfermó muy gravemente y pidió
verla. Estaba en su lecho de muerte cuando ella lo fue a ver. Su nueva esposa
estaba en el cuarto cuando lo visitó. El ex esposo le tomó la mano y le dijo, “Nunca
dejé de amarte. ¡Nunca! Veía a Jesús a través de ti. Y siento mucho todo el dolor
que te he provocado. Fui muy egoísta.” En su lecho de muerte, mi amiga pudo
llevar a su ex marido a Cristo.
Cada semilla que mi amiga había plantado por medio de sus oraciones se
cosechó en ese cuarto. Ella segó algo muy dulce en la tierra, y va a segar en la
eternidad la vida que ayudó a traer de regreso a Dios.

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La Cosecha Prometida
Hay una promesa preciosa que se encuentra en las palabras del salmista, “Los
que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.” (Salmo 126:5). ¿Te desanima
lo que estás sembrando hoy? ¿Has estado sembrando con lágrimas? ¿Parece
que todos a tu alrededor están llevando una vida feliz, sin problemas y que tú eres
la única que está dolida y lamentando? Ten ánimo, amada. Jesús ve cada lágrima
que has derramado, y Él promete que un día vas a segar con regocijo.
Pero hay más. El Salmo 126:6 continúa diciendo,
Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a venir
con regocijo, trayendo sus gavillas.

¿No te parece hermoso? Mantén esta promesa en mente y sigue adelante. Lleva
contigo esa preciosa semilla y siémbrala por donde vayas. Tira esas semillas por
todos lados –semillas de Jesús, de adoración, de gozo y de ánimo. Porque si vas
llorando, llevando la preciosa semilla, sin lugar a dudas, vas a volver con regocijo.
¿Te imaginas a la mujer que plantó todo el trigo? Y ahora sus brazos están llenos
de fajos de trigo que ha cosechado de lo que sembró. Esa puedes ser tú.

Señor, por tu Santo Espíritu, te pedimos que nos des más semillas para plantar.
Lo deseamos tanto. Queremos plantar Tu semilla en las vidas de quienes
conozcamos, y queremos plantar Tu semilla en nuestras propias mentes.
Protégenos, Señor. Guárdanos del engaño del pecado. Haznos amar Tus leyes.
Permite que sólo podamos plantar las cosas que vayan a edificar, sólo las cosas
que nos ayuden a caminar en Tu Espíritu.
Lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.

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Capítulo 4

Ella Cosecha en el Espíritu


1. La Biblia usa constantemente la jardinería como ilustración porque
podemos ver las leyes de Dios de primera mano a través de la naturaleza.
Ilustra una de las verdades de Dios que está en Gálatas 6:7-8.

2. Todos los días plantas semillas –ya sean buenas o malas. Recuerda el día
de ayer y comparte qué tipo de semillas sembraste en tu mente.

3. Piensa en un área de tu comunidad donde Satanás esté sembrando malas


semillas. Escribe una oración pidiéndole a Dios que destruya esa semilla y
comprométete a sembrar buenas semillas a través de la oración en ese
lugar en particular.

4. Puedes estar segura de que cuando violas las leyes de Dios vas a cosechar
lo que siembras –y el dolor no siempre es limitado. ¿Cómo pueden las
semillas del pecado afectar a los demás?

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5. Las semillas del pecado son engañosas, pero memorizar la Biblia previene
que esas semillas crezcan. Escribe Hebreos 3:13 y pídele a Dios que lo
grave en tu corazón.

6. Mantente alerta de la ley de Dios de siembra y cosecha. Aunque hay


consecuencias naturales de tus pecados, ¿qué remedio te prometió Dios en
1 Juan 1:9?

7. Es muy importante tener cuidado con lo que sembramos en nuestra mente.


Medita en los siguientes versículos y comparte lo que aprendes.

a. Romanos 8:5-7

b. Filipenses 2:5

c. Colosenses 3:1-2

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8. Tus palabras y acciones reflejan lo que has permitido entrar a tu mente.
¿Por qué el descontento es una semilla peligrosa?

9. Gálatas 6:8 dice que si siegas para tu carne cosecharás corrupción.


Examina las obras de la carne encontradas en Gálatas 5:19-21 y haz una
lista de las obras que quieras que Dios haga crecer en tu vida.

10. Gálatas 6:8 también nos promete que si siegas en el Espíritu vas a
cosechar vida eterna. Enlista algunas maneras en las que puedas sembrar
para el Espíritu.

11. Salmo 126:5-6 nos ofrece una gran esperanza para continuar sembrando la
semilla de Dios, incluso cuando estamos desanimadas. Escribe esta
hermosa promesa y permite que crezca.

No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no


desmayamos.

-Gálatas 6:9

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NOTAS PERSONALES Y ORACIONES

63
Capítulo 5

Ella Crece Continuamente


La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba.
(Proverbios 14:1)

Me irrita mucho cuando las plantas de mi casa no crecen. A menos de que estén
en la estación latente, el hecho de que no estén creciendo me dice que algo está
mal. Pasa exactamente lo mismo con nuestra vida cristiana. Siempre debemos
estar creciendo y madurando en el Señor. Si no lo hacemos –si no hay ninguna
señal de crecimiento en nosotras –quiere decir que nos hemos convertido en
personas latentes.
Muchas cosas pueden causar un estado latente. Las pruebas lo pueden hacer. A
veces una pena puede ser tan dura que nos deja en un lugar obscuro en el que no
puede entrar nada de luz. La flojera también. Si permites relajarte lo suficiente,
puedes detener el crecimiento de nuevas hojas. Las preocupaciones diarias
normales de cada día pueden ahogar el crecimiento. Las espinas de la
preocupación pueden darte demasiada sombra y evitar que crezcas como
deberías.

El descuido también lo hace. Podemos llenar nuestras vidas con todo tipo de
actividades divertidas, pero fallar a la hora de sentarnos a los pies de Jesús y
hablar con Él y aprender de Él. No nos debería de sorprender cuando darnos
cuenta que no estamos creciendo en las cosas del Señor.
Cuando hablamos de crecer espiritualmente, ¿qué quiere decir? Podemos definir
el crecimiento como “saltar a la madurez.” Suena muy instantáneo ¿no? Me
gustaría que fuera así, pero simplemente no lo es. La madurez cristiana es un
proceso lento. El crecimiento toma tiempo porque crecer en Cristo significa ser
como Cristo –en nuestras acciones, reacciones, actitudes y nuestras decisiones.
No se llega a ese punto de la noche a la mañana.
Todas hemos escuchado la expresión, “¡Crece, crece!” Es algo que tendemos a
decir (o a pensar) cuando alguien se está portando mal. En nuestras mentes
tenemos una idea de lo que una persona adulta debería ser. Esperamos ciertas
cosas de ellos. Deberían tener auto control y quietud de espíritu. No deberían
comportarse como niños.

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Madurez Cristiana
Simplemente esperamos cierto nivel de madurez de los adultos, esperamos que
los cristianos alcancen cierto nivel de madurez también. Pablo, inspirado por el
Espíritu Santo, lo dijo en Efesios 4:14-15
Ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de
doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia
las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en
todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.

Si pertenecemos a Cristo, nuestras vidas no deberían caracterizarse por


inestabilidad o inmadurez. Nuestras vidas deberían estar en constante crecimiento
hasta el día en el que Dios nos haga como Jesús. Este trabajo continúa hasta el
día que lo veamos cara a cara. Pero por ahora, cada día que vivamos en la tierra,
debemos crecer para ser como Jesús.
Jesús dijo, “sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto.” (Mateo 5:48
NVI). “Perfecto” en este contexto quiere decir “de edad completa” –no una edad
cronológica. Significa madurez. Jesús no está diciendo que debemos alcanzar un
estado de perfección sin pecado. Eso es imposible mientras sigamos en la tierra.
Está hablando de madurez, como la fruta de un árbol cuando ha alcanzado su
máximo de sabor y dulzura. La Biblia Amplificada nos da una descripción hermosa
de este tipo de madurez.
Sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto, o sea, crezcan a la
completa madurez de piedad en mente y carácter (Mateo 5:48).

El comportamiento de la iglesia en Corinto era tan inmadura que Pablo se refirió a


ellos como bebés. Se caracterizaban por envidia, conflictos, división e inmoralidad.
Eran cristianos de cuna (1 Corintios 3:1-3). Todas nacimos en el reino como bebés
recién nacidos en el Señor. Los bebés son hermosos, pero también son
egocéntricos y dependientes.

A una de mis nietas, Caitlyn, le encantaba meterse llaveros a la boca. Cada que
tenía uno, se lo metía a la boca. Pero tú sabes lo sucio que son los llaveros –
especialmente los de piel. Todo mundo los toca y están llenos de gérmenes. Si
tienen algún tipo de tinte, sabes que el bebé va a acabar con ese color en la boca,
y eso no puede ser sano. Así que la mamá de Caitlyn siempre le quitaba los
llaveros. Por supuesto que eso hacía que ella llorara y pataleara.
Pues algunos cristianos son así. Deja que el Señor les quite algo, y podrás
escuchar los gritos claramente. Simplemente no se les puede decir que no. Eso es
porque nunca han crecido en Jesús.
Proverbios 29:15 dice, “el muchacho consentido avergonzará a su madre.” Y un
cristiano adulto que no crece avergüenza al cuerpo de Cristo. Cuando la gente
sabe que eres cristiana pero ve que eres inmadura en tu fe, teniendo las mismas

65
actitudes, acciones y reacciones que ellos, el mundo no ve nada diferente en tu
vida que los haga desear a Jesús.
Como los buenos padres disciplinan a sus hijos para dirigir su comportamiento, así
también Dios disciplina a quien ama. A través de Su amor y disciplina crecemos –
si así lo decidimos. Siempre hay una elección. No tienes que crecer. Tu reacción
hacia el amor y disciplina de Dios es lo que determina que crezcas o no.

Bebés Espirituales
¿Sabías que es posible nacer de nuevo y permanecer como bebé? La mayoría de
nosotras conocemos bebés que hacen berrinches, muestran envidia, causan
división y traen desgracia al cuerpo de Cristo. Estos son lo que parecen estar
perpetuamente necesitados de mimos. Dependen completamente de otros para su
comida espiritual y consejo.
Ahora, es sabio pedir consejo cuando estás enfrentando una decisión difícil. Pero
yo me refiero a la gente que no puede tomar decisiones por ellos mismos sin
consultarlo con alguien antes. En lugar de ir a Dios, van con alguien más. Pero
tenemos a Cristo mismo de consejero. Isaías dice que Su nombre es, Admirable,
Consejero (Isaías 9:6). También tenemos al Espíritu Santo para guiarnos,
ensañarnos y aconsejarnos (Juan 14:26; 1 Corintios 2:13). Si eres de las que
siente que tiene que buscar el consejo de alguien antes de tomar cualquier
decisión, te animo a que conozcas al mejor Consejero que existe, quien nunca te
va a fallar.
El peligro de los bebés espirituales es que son inestables. Cada que llega una
nueva doctrina, la buscan. No sólo causa confusión, sino que también pierden
tiempo valioso. Hemos visto a tanta gente ir tras nuevas doctrinas, sólo para
regresar años después pidiéndole a Chuck que arregle todo y quejándose de todo
el tiempo que desperdiciaron. Si se hubieran quedado y crecido a través de la
enseñanza fiel y consistente de la Palabra, habrían podido madurar al punto de
poder distinguir una nueva y falsa doctrina.

Los bebés espirituales no aprenden humildad. Nunca aprenden a caminar en amor


y bajeza de mente. En cambio, son bastante orgullosos. No se esfuerzan en estar
en paz con los demás, ni llevan las cargas de otros. Para mí esa es una de los
indicadores más claros de la inmadurez –no estar dispuesto o no ser capaz de
llevar la carga de alguien más. Eso viene del egocentrismo. Quienes están
enfocados en ellos mismos no sienten empatía por otros.
Pruébate a ti misma. ¿Estás creciendo hoy? Si no puedes decir que si, entonces
algo tiene que cambiar. Deberíamos querer crecer sólo porque la Biblia lo dice.
Dios nos dice que crezcamos en gracia, conocimiento y amor. Nos dice que
maduremos.

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Entre más madura seas en Cristo, mejor testimonio serás para el mundo. Una
cristiana madura sufre cuando le hacen daño y ama cuando tiene todo el derecho
de odiar. El mundo siempre está sorprendido de verla. Ese es el tipo de madurez
que Jesús quiere que desarrollemos.
La madurez no necesariamente viene con la edad avanzada. He visto que las
mujeres mayores que han caminado consistentemente con Jesús a través de los
años, continuamente creciendo en Él, tienen mayor gozo, paz y satisfacción que
las mujeres de su edad que no conocen a Jesús.

Cuando cumplí los cincuenta, descubrí cosas fantásticas de envejecer que no


había esperado disfrutar tanto. Descubrí que las cosas que se me hacían tan
importantes cuando tenía veinte ya no lo eran. Cuando cumplí treinta y empecé a
ver que las primeras arrugas aparecían, me molestaba. Así que usaba todas las
mascarillas y cremas que podía. Pero cuando llegué a los cincuenta, me dejó de
molestar. Me di cuenta de que las arrugas eran inevitables. ¿Qué vas a hacer?
Pensé, Aquí están y no se van a ir. Así que dejé de preocuparme. ¡Y fue una
bendición enorme!
La primera arruga es como el primer golpe en tu coche nuevo. Es la peor de todas.
Después de esa, ya no importa mucho –a menos que lo dejes. Aquí es donde la
madurez en Cristo nos da paz para aceptar lo que sea. Sabemos que esto es sólo
una tienda; y que se nos dará un nuevo y glorioso cuerpo en el cielo. Pero las
mujeres mayores del mundo que no tienen esperanza eterna, seguridad ni paz en
Jesús no siempre envejecen con gracia o dignidad.
Me gustan tantas cosas de envejecer. Envejecer ha cambiado mi lista de
prioridades dramáticamente. Después de pasar por mucho dolor y pena,
acompañando a quienes han pasado por pérdidas y dolor, las cosas pequeñas
que consumían tus pensamientos y energía antes, simplemente se diluyen.
Dios te da una lista nueva de prioridades. Pensamientos sobre quién eres, dónde
estás, con quién estás y cómo estás vestida –todo lo que no tiene importancia deja
de ser tan importante como lo era. Descubres que agradar a Jesús se ha
convertido en lo más importante del mundo.
Créeme, nada va a ser más satisfactorio para ti. Vas a estar llena de paz y gozo
que serán intocables. Tu mundo no se va a destruir si se rompe un juguete o si tus
planes no salen como querías. Tienes la madurez, la gracia y la paz para
aceptarlo y simplemente seguir caminando con Jesús.

¿Qué nos Ayuda a Crecer?


Entonces, ¿qué nos ayuda a crecer? Bueno, no somos tan diferentes de las
plantas en este aspecto. Si te gusta la jardinería, sabes que las plantas necesitan
buena tierra, aire, luz y agua para que sobrevivir y desarrollarse. Sin esa

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combinación, no tendrás éxito con tus plantas. Los cristianos tienen las mismas
necesidades.
Primero, necesitamos buena tierra para que nuestras raíces crezcan hasta abajo.
El Salmo 92:13 dice, “Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro
Dios florecerán.” ¿Qué mejor tierra podríamos pedir que ser plantados en la casa
del Señor? Efesios 3:17 dice que debemos ser “arraigados y cimentados en amor.”
Fuimos plantadas firmemente en la tierra correcta, podemos echar raíz
correctamente.

Lo Celestial
En segundo lugar necesitamos aire. Hablando espiritualmente, el aire habla de la
atmósfera. ¿Qué tipo de atmosfera es propicia para el crecimiento cristiano?
Bueno, primero tenemos que entender ciertos hechos. Efesios 2:6 dice estamos
sentados en lugares celestiales con Jesucristo. Puede que no nos sintamos así,
pero es cierto. Si perteneces a Dios, entonces estás sentada en lo celestial con
Jesús. Él mismo nos dijo, “he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el
fin del mundo.” (Mateo 28:20). Así que Jesús está contigo ahora. Él va a donde
quiera que vayas. Eso quiere decir que estás viviendo en Su atmosfera, en Su
presencia. La clave es hacernos conscientes de esto.
Hace años, Ethel Waters cantaba en las cruzadas de Billy Graham,
Si Cristo conmigo va, yo voy,
Y no temeré con la gracia iré, conmigo va,
Es bonito servir a Jesús y llevar la cruz,
Si Cristo conmigo va, yo voy.
Esto, ¿es cierto para ti? Cuando te haces consciente de la constante presencia de
Dios a tu lado, no te va a importar que tan obscuro o feas estén tus circunstancias
–vas a pensar, Donde esté Cristo, va a ser el cielo para mí.
Otra atmosfera que es vital para nuestro crecimiento es la iglesia. Es la asamblea
de la familia de Dios. Hebreos 10:24-25 dice,
Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas
obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino
exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

¿Qué pasa cuando llegas a la iglesia de mal humor o sintiéndote medio deprimida
y de pronto te rodeas de cristianos felices? Tu espíritu es levantado. Escuchas a la
congregación entera adorar juntos, cantando canciones que te recuerdan del amor
constante sin cambios de Dios hacia ti y se te ocurre, Hey, no estoy perdida.
Todavía me ama. Para cuando te vas, ya estás armada nuevamente.

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El Dios que te creó sabía que necesitabas de los demás. Sabía que habría
momentos en los que necesitarías de aliento en las pruebas que estás pasando.
Él sabía que necesitabas sentarte junto a otras personas que amen a Jesús, que
levanten sus voces juntas, que estudien la Palabra juntos, y construir en las cosas
del Señor. Así que nos instruye, “no dejen de congregarse.”
No sólo debemos asegurarnos de buscar una atmosfera apropiada, sino que
también debemos evitar las atmosferas incorrectas. Efesios 5:11 nos advierte, “Y
no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien
reprendedlas.” Los cristianos se equivocan cuando creen que pueden tener
compañerismo con la obscuridad y que esto no les va a afectar. Si lo hará. Como
lo vimos en el último capítulo, las semillas que dejes plantar en tu mente crecerán.
Si estás con gente que está plantando malas semillas, entonces malas semillas
crecerán en tu mente y en tu corazón.

La Luz de Jesús
Esto nos lleva a nuestra tercera necesidad, que es la luz. ¿Cuál es la fuente de la
luz? Es Jesús mismo. Como lo dijo en Juan 8:12,
Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que
tendrá la luz de la vida.

Jesús es la luz, y Su Palabra es nuestra lámpara.


Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino… La exposición de
tus palabras alumbra; hace entender a los simples. (Salmo 119:105, 130).

La luz es muy importante para nuestro crecimiento físico. La luz del sol nos ayuda
a procesar la vitamina D, que nuestros cuerpos necesitan. Creo que las mamás
actualmente ya no lo hacen, pero cuando yo tuve a mis bebés, nos decían que
sacáramos a los bebés (sin nada de ropa) para darles baños de sol durante diez
minutos cada día –cinco en la pancita y cinco en la espalda. Lo hacíamos para
evitar el raquitismo, que es cuando se debilitan los huesos por falta de vitamina D.
También sacábamos a nuestros hijos a jugar todos los días. Después de
desayunar y después de que se habían lavado los dientes, los poníamos a jugar, y
se quedaban ahí hasta medio día. ¡Pero qué divertido se la pasaron! Construyeron
fuertes y jalaban sus carritos por la cuadra. Hacían ventas de garaje y puestos de
limonada y a veces brincaban por el techo del garaje, lo que me enloquecía. Pero
eran niños sanos y bronceados.
Hay tanto miedo al sol actualmente. Sé que debemos tener cuidado de evitar
sobreexponerse, pero no debemos ir en el camino totalmente contrario. Aún
tenemos necesidad de vitamina D. Creo que todos necesitamos aire fresco y un
poco de sol por lo menos un rato todos los días. Hay algo sobre la luz solar que

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nos relaja. Tiene un efecto calmante en el cuerpo. Y es bueno para nosotros
físicamente, ¿qué tanto más benéfico será para nosotras espiritualmente?
¿Alguna vez has estado en un restaurant muy obscuro y te fijaste en las plantas
que tienen colgadas por todos lados? Hay un restaurante en Orange County en
donde a Chuck y a mí nos gusta ir a cenar. Cada que iba, veía las plantas y
pensaba, ¿Cómo le hacen para mantener las plantas tan hermosas en un lugar
tan obscuro?
Pero después supe cómo le hacían. Contrataban a un servicio de plantas que les
traía helechos y los ponía en las esquinas obscuras. Las dejaban en la obscuridad
hasta que las plantas ya no aguantaban una atmosfera sin luz y empezaban a
tornarse cafés y horribles. Entonces quitaban esas plantas y las reemplazaban por
nuevas.
Sabes, a Satanás le encanta hacer lo mismo con los cristianos. Tiene un negocio
horrible de plantas. Le gusta encontrar cristianos que estén caminando cerca de
Jesús y los trata de seducir para llevarlos a las esquinas obscuras donde no
puedan crecer. Luego, cuando la obscuridad ha hecho su trabajo, y la pobre planta
ya está toda marchita, mostrando los efectos de no tener luz y aire suficiente,
decide que ya no la necesita. El daño ya está hecho.
Esto es lo que sucede cuando seguimos el camino que Satanás pone frente a
nosotros. No te quedes en lugares obscuros. No creas que te puedes quedar
mucho tiempo ahí sin sentir los efectos. Quédate en la luz de Jesús.

El Agua Viva
Finalmente, necesitamos mucha agua. ¡Es muy necesaria para la vida! Puedes
pasar mucho tiempo sin comida, pero no puedes sobrevivir sin agua. No sólo es
vital para nutrirnos interiormente, sino que también la necesitamos exteriormente
para limpiarnos y refrescarnos.
En este sentido, no somos tan diferentes de las plantas. Las hojas se deben
limpiar, porque la acumulación de polvo puede evitar que pase el bióxido de
carbono y la luz. Si esto pasa, las plantas no van a producir suficiente clorofila
para estimular el crecimiento. Las plantas polvosas no crecen como deberían. Si
queremos crecer, también necesitamos ser limpiadas.
Necesitamos la limpieza de la Palabra de Dios. Al hablar del gran sacrificio de
Jesús al dar Su amor por la iglesia, Pablo dice en Efesios 5:26, “para santificarla,
habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra.”

La Biblia dice que Jesús nos ofrece de Su agua viva, que es lo único que puede
satisfacer nuestra sed.

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Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a
tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás;
sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para
vida eterna. (Juan 4:13-14).

La sed es una bendición porque nos hace correr a Jesús. Él prometió que quien
tenga hambre y sed de justicia será satisfecho (Mateo 5:6). ¿No te parece una
promesa preciosa? Cuando tu sed de Él te lleva a Su palabra o a orar, puedes
estar segura de que el Espíritu Santo te llenará y va a satisfacer ese deseo.
La planta millonaria es una planta de casa muy durable y tolerante. Pero si alguna
vez has visto una que no ha sido regada últimamente, se ve horrible con las hojas
marchitas y blancas. Pero cuando la riegas y esperas una hora, de pronto todo se
arregla y se hace hermosa otra vez.
Si no tenemos el agua viva que Jesús ofrece dentro y sobreabundante en
nosotras, nos podemos convertir en una planta millonaria marchita. Y se nota.
Pensamos que nadie más lo ve, pero la gente sabe. Cuando eres un jardín bien
regado, también se nota.

Así que necesitamos todo –buena tierra, aire, luz y agua. Si tenemos estas cosas,
lo más seguro es que creceremos. Cuando estamos arraigados en Su amor,
reforzados por el conocimiento de Su presencia constante, bañados con Su luz, y
alimentados de Su agua viva, podemos enfrentar lo que venga con la seguridad de
que Él está trabajando para nuestro bien y crecimiento. ¡Esto es vital! Si no
enfrentas la adversidad con fe, lo vas a enfrentar con amargura.

Crecimiento en las Pruebas


He visto que quienes no están conscientes del propósito del sufrimiento
normalmente dejan de crecer cuando llegan las pruebas. Tenemos que darle la
bienvenida a las pruebas con fe. A nadie le gusta el dolor emocional ni físico, pero
debemos recordar que el propósito de Dios es que crezcamos de manera que nos
veamos y actuemos como Jesús, y Él puede y traerá lo que sea necesario para
cumplir Su propósito.

Cada que pienso en el crecimiento que viene a través de las pruebas, Corrie Ten
Boom se me viene a la mente. Imagínate lo diferente que habría sido todo si ella
se hubiera amargado en la cárcel, si hubiera dejado que las moscas, los guardias
crueles y la pérdida de su padre y su hermana hubieran tornado su corazón contra
Dios. Ella pudo haber dicho, “Dios, te he servido toda mi vida -¿y esto es lo que
traes a mi vida? Me rindo.” Pero no lo hizo. En cambio dijo, “Enséñame a vivir en
este lugar, Señor. Enséñame la manera de vivir.”
Por eso, Dios le dio a Corrie un ministerio que se expandió por doquier. Ella viajó
alrededor del mundo compartiendo su historia con otros. Lo compartió en el radio,

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en los libros que escribió, traducidos a muchos idiomas. Incluso entró a cárceles
donde no podían entrar los hombres. Hablaba con los prisioneros y les decía, “Yo
también estuve detrás de las rejas, igual que ustedes.” Ellos se le quedaban
viendo, una señora mayor con una mirada bondadosa, amorosa y dulce –pero aún
así se podían identificar con ella. Sabían que ella los entendía.
Todo eso se hubiera perdido si Corrie no hubiera aceptado el sufrimiento que
padeció. Cuando conocemos al Señor y confiamos en Sus caminos, cosas
hermosas salen de las circunstancias más adversas.

Un ejemplo más cercano para mí, personalmente, fue la mamá de Chuck. Como lo
he dicho muchas veces, ella era probablemente la mujer más piadosa que jamás
conocí. Ella me enseñó a criar a mis hijos en la fe.

Cuando Papá y Bill Smith murieron en un accidente de avión, yo vi cómo


reaccionó. Ella pudo haberse amargado. Bill era su hijo menor, y sólo tenía
veinticuatro años. Ella pudo haber dicho, “Señor, he criado a todos mis hijos para
que te conozcan. Todos están caminando contigo y todos te aman. Les enseñé a
vivir por fe. Les leí la Biblia y oré por ellos e hice todo lo que me pediste. Y Tú ¿me
quitas a mi esposo y a mi hijo? No se vale.”
Ella pudo haberse alejado de Dios, pero en cambio miró hacia arriba y dijo, “Dios,
Tú sabes lo qué es mejor.” Y siguió amando a Jesús. De hecho, lo amaba más y
caminó con Él hasta el día en el que se murió. Unos días antes de morir, a pesar
de todo el dolor del cáncer y de saber que se estaba muriendo, la vi levantar sus
manos a Jesús para adorarlo.
No me puedo imaginar dónde estaría mi esposo si Mamá Smith se hubiera
amargado contra Dios en lugar de aceptar lo que Él había permitido. Me pregunto
si Chuck habría continuado caminando con el Señor y si se hubiera convertido en
pastor. Me pregunto si Calvary Chapel hubiera existido si ella se hubiera negado a
pasar por el sufrimiento que Dios quería que pasara.

Como Pablo bien dijo,


Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis
vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro
culto racional. (Romanos 12:1).

Si hoy estás sufriendo, acéptalo como un instrumento que Dios ha permitido para
tu crecimiento. No sólo vas a crecer, sino que también vas a aprender el consuelo
que puedes compartir a los demás cuando lo necesiten. Deja que Dios te haga
crecer. Permítele traer lo que sea necesario para que madures y seas completa.
Es un lugar lleno de bendición, como dice dulcemente el antiguo himno, “Allí no
habrá Tribulación.”

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Allí no habrá tribulación;
Ningún pesar, ningún dolor,
Y cuando esté morando allá,
Diré que no hay tribulación.
Pidámosle que nos lleve a donde no hay tribulación.

Padre, que Tu Palabra sea real en nuestros corazones. Te pido que tu Espíritu
Santo toque el corazón de cada mujer leyendo esto, que Él ponga en el corazón
de cada una un deseo renovado de caminar contigo como nunca lo habían hecho
antes. Haznos crecer, Señor –sin importar lo que se requiera. Haznos ver como
Jesús y actuar como Jesús, que el mundo que nos observa te vea reflejado en
nosotras, y así se acerquen a la esperanza que ofrece.
Te pedimos todo esto en el nombre de Jesús. Amén.

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Capítulo 5

Ella Crece Continuamente


1. Debemos crecer y madurar todo el tiempo en el Señor –nunca permitir
aletargarnos. Enlista algunas cosas que puedan causar aletargamiento
espiritual.

2. Se espera que una mujer que refleja a Dios crezca. ¿Qué dice Efesios 4:14-
16 de la madurez espiritual?

3. Mateo 5:48 dice cuál es el mayor propósito del crecimiento espiritual.


Explica lo que Jesús quiere decir en esta declaración.

4. Pablo describe a los creyentes en 1 Corintios 3:1-3 como bebés


espirituales. ¿Qué caracterizaba a esa iglesia? ¿Ves algunas
características en ti? Si es así, ora para que el Espíritu Santo te ayude.

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5. Si dependes completamente de los demás para consejo espiritual, es muy
seguro que permanezcas inmadura en tu fe. Mira los siguientes versículos y
comparte lo que descubras.

a. Isaías 9:6

b. Juan 14:26

c. 1 Corintios 2:14-16

6. Si quieres crecer continuamente, necesitas los nutrimentos claves. Al igual


que las plantas, el primer nutrimento es una buena tierra. Escribe lo que
encuentres en estos versículos.

a. Salmo 92:13

b. Efesios 3:17

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7. Los creyentes necesitan aire, o una atmosfera correcta, para poder crecer.
¿Qué atmosfera es vital para tu crecimiento espiritual? Refiérete a Hebreos
10:24-25.

8. La luz es muy importante para el crecimiento espiritual. ¿Qué dicen estos


versículos sobre la luz?

a. Salmo 119:105,130

b. Juan 8:12

9. El agua promueve el crecimiento continuo. Enlista algunas maneras en las


que el agua viva de Dios nos ministra a través de estos versículos.

a. Juan 4:13-14

b. Efesios 5:26

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10. Algunos cristianos dejan de crecer cuando llega la adversidad. ¿Qué
aprendes en Romanos 8:28-29 del propósito de Dios en las pruebas?

11. ¿Estás en medio de una circunstancia difícil hoy? Escribe una oración
pidiéndole al Señor que te ayude a ti o a una amiga a crecer y madurar a
través del sufrimiento.

Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

-Mateo 5:48

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NOTAS PERSONALES Y ORACIONES

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Capítulo 6

Ella Tiene Gozo en las


Tribulaciones
Cuando nuestro nieto, William, tenía como dos años y medio, su mamá lo vio
haciendo algo que necesitaba corrección. “William,” le dijo, “no me gusta tu
actitud.”
Le contestó con una mirada que decía que ya estaba cansado del tema, “Actitud,
actitud, actitud.”
Tu actitud puede hacer una gran diferencia ¿a poco no? La actitud puede
describirse como un sentimiento hacia una persona o cosa. Y empieza en la
mente. Tu actitud hacia la vida tiene todo que ver con tu crecimiento espiritual.

Amargada o Mejor
Hace años visité un grupo de terapia en un hospital psiquiátrico. Lo que vi me
sorprendió. La gente ahí estaba llena de amargura, odio, enojo y falta de perdón.
Sus actitudes eran la causa por la cual estaban en el hospital psiquiátrico. No
estaban enfermos físicamente –estaban enfermos emocionalmente.
Lo más interesante es que esta gente era muy racional a cerca de todo –hasta que
empezaban a hablar de una persona o circunstancia en particular. Simplemente se
volvían locos.
Una mujer con la que hablé había sido internada el día anterior. Me dijo que era
cristiana. Le pregunté por qué estaba ahí y me empezó a contar su historia. “Mi
esposo me dejó por otra mujer. Se casó con ella y ahora están viajando por
Europa. Me dejó sin dinero –ni si quiera para la comida de mis hijos o la mía. No
puedo… no puedo…” No podía terminar de hablar porque la amargura le llenaba
el rostro.
Sin duda, su marido había hecho algo horrible. Pero lo que más me impactó fue
que mientras él estaba disfrutando, ella estaba en un hospital psiquiátrico –todo
porque ella había permitido que él le devastara la vida. Digo “permitir” porque ella
dejó que la actitud de amargura se le subiera y dominara su estado emocional.
Ella permitió que sucediera.
Conozco al Señor lo suficientemente bien como para saber con certeza que si esta
mujer le hubiera entregado sus sentimientos de amargura al Señor y hubiera

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confiado en Él, Él habría hecho milagros en su vida. Él la habría librado del
cautiverio de la amargura y habría provisto para sus hijos.
La gente que conocí en ese hospital había pasado por cosas muy duras. Pero
muchos de ellos no conocían a Dios. Ni si quiera sabían de la fuerza y consuelo
que Dios les podía dar –que está listo para darles. Necesitamos llenarnos de las
promesas de Su Palabra para que cuando vengan esos momentos difíciles,
estemos preparados. Nuestra actitud en las pruebas debe reflejar la paz que
tenemos en Jesús.

Pasa Chara
Santiago nos da una dirección del propósito de las pruebas, y la actitud con las
que las debemos enfrentar.
Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,
sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la
paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os
falte cosa alguna. (Santiago 1:2-4).

Quiero que leas varias veces esta porción de la Escritura. Deja que permee en tu
mente. En particular, repite estas palabras: “tened por sumo gozo.”
La Biblia Ampliada traduce Santiago así:
Hermanos míos, consideren completamente gozoso, cuando estén envueltos
o pasen por pruebas de cualquier tipo, o caigan en tentaciones varias. Estén
seguros y entiendan que la prueba y que su fe es (puesta a prueba) traerán
resistencia, firmeza y paciencia. Pero dejen que la resistencia, la firmeza y la
paciencia hagan su obra completa y completen el trabajo para que puedan
ser gente completa y perfectamente desarrollada sin defectos, sin falta de
nada.

Finalmente, me parece precioso como lo expresa la Nueva Traducción Viviente.


Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar problemas, considérenlo
como un tiempo para alegrarse mucho porque ustedes saben que, siempre
que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para
desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se
haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará
nada.

Debo confesar que cuando estoy pasando por alguna dificultad, no me gusta que
la gente me diga que me alegre. “Anímate, sonríe.” Me dicen. Pero no me gusta
que me lo digan, aunque sepa que es cierto. Es una cuestión de actitud.
En uno de sus comentarios, William Barclay dice que debemos “calcular todo
como gozo.” La idea es verlo como contadores. En estos días, tenemos todo tipo

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de programas de computadora que nos ayudan a organizar los libros, pero antes
de que estos aparecieran teníamos libros con columnas de débitos y créditos. Lo
que dice Barclay es que tenemos que poner las pruebas del lado de los créditos.
Tenemos que contarlo todo como gozo.
Otro comentarista dijo que Santiago 1:2 empieza con la palabra griega que quiere
decir “todo gozo”. La palabra para todo en griego es pasa, y quiere decir la
totalidad de las cosas, total y completamente. Considera todo lo que pasas
durante tu peregrinaje en la tierra como gozo –todo el bien y el mal. “Gozo” en
griego es chara. Se me ocurre que sería muy divertido empezar todas nuestras
cartas o e-mails diciendo “Pasa Chara”. O quizá sería una gran forma de
despedirse. Todo mundo pensaría que eres super inteligente.

Mira Más Allá de la Prueba


Ahora, cuando te sugiera que veas todas las circunstancias de tu vida y las
cuentes todas por gozo, puede que pienses, Esta loca. No sabe por lo que estoy
pasando de lo contrario no habría sugerido esto. Puede que no sepa todos los
detalles de lo que estás pasando, pero sé muy bien lo que es caminar por las
pruebas obscuras. Al pasar de los años, hemos tenido nuestra parte de pozos,
desesperación, obscuridad, desastres, pero Dios nos ha permitido pasar por todo
eso para que podamos compartir compasión con los demás.
Santiago no dice que la prueba en si sea gozosa. El desastre nunca es gozoso.
Pero cuando vemos más allá de la prueba todas las cosas buenas que resultarán,
podemos aguantar la dureza con gozo. Cuando veas las palabras “cuenta”
acuérdate que es “Pensar adelante, considerarlo o contemplarlo.” Si puedes ver
más allá de una prueba inmediata, vas a tener un vistazo de las cosas
maravillosas que Dios producirá a través de ella.
Acuérdate de Jesús,
El autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió
la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
(Hebreos 12:2).

El dolor de la crucifixión no fue lo que le trajo gozo a Jesús, sino lo que haría la
crucifixión. Por medio de Su sufrimiento nos daría vida a nosotros. Y vio más allá
hacia la vida que recibiríamos y la victoria sobre Satanás. Este fue el gozo puesto
delante de Él.
Es como un atleta que se ejercita extenuantemente, y constantemente añade peso
para hacer el ejercicio más difícil para que pueda llegar a tener grandes músculos
y mayor resistencia y fuerza. Eso es lo que las pruebas le hacen a nuestra vida.
Nos hacen más fuertes y nos hacen madurar.

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Una Actitud de Gratitud
Entonces, cuando una prueba inesperada se presente ¿cómo la debe afrontar una
mujer cristiana? Bueno, primero tienes que estar consciente de dos cosas que
sucederán. Ya sea que la presión exterior que acabas de enfrentar tenga un buen
efecto en ti, para que crezcas en Cristo, o tenga un mal efecto, haciéndote ir hacia
atrás. La presión externa causa una actitud interna. ¿Qué actitud están formando
las presiones de tu vida en este momento?
Leí una historia en el libro de Edith Schaeffer, Aflicción, en el que da una
ilustración de una mujer que fue atropellada por un coche. Ella decía que una
persona que está tirada en la calle después de un accidente así no dice, “Señor,
gracias porque este coche me paso encima.”
Pero si necesitas desarrollar una actitud de agradecimiento en el corazón, porque
Filipenses 4:6 dice que “sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en
toda oración y ruego, con acción de gracias.” Tenemos que buscar las cosas
dentro de la situación por las que podemos dar gracias a Dios. Recuerda los
momentos en el pasado cuando Dios ha provisto lo que necesitabas. Repítete que
Dios lo volverá a hacer. Agradécele a Dios de antemano por el bien que sabes que
traerá.
Este es uno de los secretos para evitar tener una crisis emocional –siempre
agradece, y acuérdate de las cosas que Dios ha hecho para que puedas estar
agradecida.
Te animo fuertemente a que empieces un libro de recuerdos en el que puedas
escribir peticiones de oración y las respuestas que Dios te ha dado. Entonces,
cuando estés en una situación tan difícil en la que no puedas ver el fin, leas tu libro
de recuerdos y puedas decir, “Dios hizo un milagro aquí y ahí. Dios va a hacer un
milagro en esta situación también. Él no me dejará en este lugar. Él me ayudará a
crecer.”
¿Te acuerdas de lo que Dios hizo cuando el pueblo de Israel se quejó con Moisés
por primera vez de sed? “¿Nos sacaste de Egipto para matarnos de sed?” le
preguntaron. Moisés no sabía qué hacer. Sólo sabía llevar el problema ante Dios.
Y Dios actuó. Él trajo agua de una roca en un lugar conocido como Meriba (Éxodo
17:1-7).
¿Estás sedienta hoy? ¿Sientes que estás vagando por el desierto sin esperanza
de encontrar alivio pronto? Recuerda que Dios está ahí. Mira hacia atrás en los
Meribas de tu pasado y recuerda las veces que ha traído agua para satisfacer tu
sed.

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El Salmo 30:5 dice, “Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría.”
¡Qué hermosa promesa! No importa cómo se vean las cosas en este momento,
puedes dejar que el gozo sea quien guie tu camino y vaya delante de ti. Tu noche
de lágrimas traerá una mañana de alegría. Sabiendo esto, puedes contarlo todo
como gozo.

El Propósito de las Pruebas


Cuando lees Santiago 1:2 en la Reina Valera dice, “Hermanos míos, tened por
sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas.” La palabra griega que se
traduce “diversas” quiere decir “variedad de colores”. Creo que eso nos abre una
nueva manera de entender este versículo.
¿Alguna vez has pensado en tus tentaciones en términos de colores? Piensa en
las cosas que asociamos con diferentes colores. A veces decimos, “Ella es como
una hoja en blanco.” El blanco denota una actitud de miedo. ¿Qué color se asocia
con la depresión? Normalmente decimos que nos sentimos azules*. ¿Qué hay del
enojo? Ese sería el rojo. A veces hay cosas que surgen que nos tientan a caer en
esas emociones –miedo, depresión o enojo. La tentación está ahí, pero no
tenemos que caer en ella.
[*Nota de Traducción: Blue, el color azul es utilizado frecuentemente en inglés para describir un
sentimiento de tristeza o ligera depresión.]

La palabra “tentación” viene de la palabra griega peirasmos, que quiere decir


“ensayo o prueba”. Quiere decir una prueba que tiene un fin. Las diversas
tentaciones que vienen a nuestro camino tienen un propósito. El propósito no es
seducirte o destruirte, sino purificarte, probarte y hacerte más fuerte. Es como un
pajarito que deja el nido y está probando sus alas.
Recuerda que Dios le prometió a Abraham que su linaje sería como la arena del
mar. Pero se impacientó. Sin confiar en la promesa de Dios, tomó a Agar y
concibió a un hijo en la carne. Sin embargo, para el momento en el que Isaac, el
hijo de la promesa había nacido, la fe de Abraham había sido fortalecida por las
pruebas y pudo ofrecer a su hijo prometido en un altar. Tenía tal confianza en
Dios, que estuvo dispuesto a obedecerlo en lo que le pedía. Sabía que si mataba
a su hijo, Dios lo resucitaría.
No olvides el propósito de las tentaciones. No se permiten en nuestras vidas para
que caigamos, sino para que podamos levantar alas como el águila. No son para
derrotarnos, sino para que las derrotemos. No son enviadas para hacernos más
débiles, sino más fuertes. Dios las usa para remover las impurezas, que nos
hacen débiles e inútiles. Así como el oro se purifica cuando lo pasan por fuego, así
nosotras somos purificadas por medio de las pruebas por las que pasamos.
Cualquier tipo de impureza hace más frágil el oro y no deja que brille como debe.
Se dice que quien refina el oro, seguirá quemando las impurezas del oro hasta
que llegue a estar tan puro, que pueda ver su propio reflejo.

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¿Te preguntas por qué estás pasando por pruebas hoy? Quizá haya alguna
impureza, alguna basurita que Dios quiere quitarte. El Refinador nos permite pasar
por pruebas una y otra vez hasta que pueda ver Su reflejo en nosotras. ¿No es
eso lo que queremos –reflejar el rostro de nuestro Padre a un mundo que está
muriendo?

Las Pruebas Fortalecen la Fe


Otra hermosa promesa con respecto a esto está en 1 Pedro 1:6-7.
En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es
necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a
prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero
se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea
manifestado Jesucristo.

Tu fe es probada por el fuego de la prueba, que resultará en alabanza, honra y


gloria en el día que Jesús se revele a sí mismo.
No todas nuestras pruebas empiezan en nosotros. La prueba de Job no se originó
con él –empezó con Satanás quien fue delante de Dios y le dijo, “Ese hombre no
va a seguir sirviéndote. No va a ser fiel, no puedes confiar en él. Si tocas su
cuerpo y lo dejas enfermo, te va a maldecir.” (Job 1:6-22). Para probar que Dios
tenía un hombre fiel que realmente lo amaba y confiaba en Él, Dios permitió que
Job pasara por todos estos fuegos. Así que, a veces, las pruebas no las
empezamos nosotros.
Pero a veces sí lo son. A veces nos negamos a ser obedientes a Dios en la carne
y aún nuestro espíritu clama a Él diciéndole, “Dios, quiero ser purificada.
Realmente quiero caminar contigo.” Aunque parezca que no puedas obtener la
victoria sobre la carne, tu espíritu está dispuesto a pasar por el fuego que te refina,
así que Dios permite que venga.
Una amiga cercana perdió a su marido repentinamente. Estuve en el hospital con
ella durante los días más críticos. Mientras manejaba hacia mi casa una noche
dije, “Señor, ¿te lo estás llevando? Él te ama, te sirve. Su familia lo necesita.
Señor, ¿qué estás haciendo?”
Dios habló a mi mente y me dijo, “Estoy probando la fe de ella.” Él lo estaba
haciendo y eso no era todo. Mi amiga ha estado pasando por prueba tras prueba.
Su fe ha sido probada una y otra vez, pero está saliendo pura como el oro. Nunca
se ha quejado contra Dios. Ha llorado mucho, -vaya que lo ha hecho- y ha tenido
días muy muy tristes. Pero nunca se ha alejado de Dios o ha dejado de confiar en
que Él está trabajando en su vida. Si queremos ser mujeres que reflejen a Dios,
vamos a ser probadas.

84
Quizá por eso Pedro nos dice que no nos sorprendamos de las pruebas que
vendrán.
Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como
si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois
participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la
revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. (1 Pedro 4:12-13).

No eres la única persona que está pasando por pruebas duras. Muchos miembros
del cuerpo están pasando por pruebas muy duras hoy –persecuciones,
quebrantamientos, enfermedad, soledad y todo tipo de cosas duras. Cada cosa
está obrando para refinarlos en su vida.

La Prueba Produce Paciencia


Viendo Santiago 1:3 leemos, “sabiendo que la prueba de vuestra fe produce
paciencia.” Al margen de tu Biblia, junto a la palabra “sabiendo” escribe “reconoce
esto.” Cuando empieces a pasar por un tiempo difícil, necesitas detenerte y
reconocer que Dios está trabajando en tu vida.
Una prueba es un simple instrumento para lograr el propósito de Dios para ti. Al
final de cada prueba, habrás avanzado espiritualmente hablando o te habrás
atrasado. Si te atrasas –si te resistes a los cambios que Dios quiere hacer a través
de la prueba –lo más probable es que vayas a pasar por otra prueba más
adelante. Dios seguirá trabajando en ti hasta que aprendas lo que Él quiere que
aprendas.
La persona que es capaz de “contarlo todo por gozo” es quien desarrollará
paciencia en la prueba. La palabra “paciencia” quiere decir “quedarse, habitar,
estar firme, permanecer de pie.” Entre más es azotado por fuertes vientos un
árbol, más profundas serán sus raíces. Necesitamos raíces profundas.
Necesitamos estar enraizadas y cimentadas en Él, y estas pruebas nos harán
profundizar en la tierra para que nuestras raíces y cimientos estén más profundos
y firmes.
Si nunca pasaras por pruebas, serías una cristiana débil y molesta. La gente más
difícil dentro del cuerpo de Cristo son usualmente quienes no han pasado por una
prueba. Y como no han sido probados, tienden a ser como un niño que demanda
ser el centro de atención todo el tiempo. Pero quienes han aprendido el arte de
permanecer bajo presión pueden pasar por la vida sin romperse ante la tensión.
Si vieras a un herrero trabajando, notarías que pone el pedazo de acero en el
fuego hasta que se vuelve maleable. Luego lo puede doblar y formar como él
quiere. El metal con el que empieza a trabajar está muy duro, nunca podría usarse
para hacer la espuela de un caballo. Pero ante el calor del fuego, se hace útil.
¿Puedes ver como Dios usa las pruebas para hacerte maleable? Está haciendo

85
que la persona dura que no puede moverse que eras se endulce, se suavice para
ser lo que Él quiere que seas.
La Nueva Traducción Viviente traduce Santiago 1:3 así: “Siempre que se pone a
prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse.” Y esto es
simple y cierto.
Me acuerdo de cuando nuestro nieto, William, estaba chiquito pasó un día con
nosotros. Claro que visitar al abuelo era como ir a Disneylandia –pura diversión.
Todo lo que William quería, lo tenía. Así que le dijo, “Abuelito, me quiero quedar
mucho tiempo en tu casa.” El abuelo le dijo, “Pero William, tú tienes una casa muy
linda también.” William le contestó inmediatamente, “Ay abuelo, la vida es muy
dura allá.”

Realmente no era tan duro en su casa. Sólo tenía que pasar por unas pruebas
pequeñísimas en su casa, pero nosotros también. Cuando estaba con su abuelo,
no las tenía. Estar con el abuelo era como una probadita de lo que sería el cielo.
Cuando nuestras pruebas triviales se terminen, vamos a mirar atrás y vamos a
decir, “Wow, estaba muy duro ahí.” Pero para ese entonces, vamos a salir como el
oro.

Las Pruebas Producen Madurez


“Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin
que os falte cosa alguna.” (Santiago 1:4). William Barclay describe la paciencia
que se produce como “constancia inquebrantable.” Me gusta eso: la constancia
inquebrantable. La Nueva Traducción Viviente lo dice así, “Así que dejen que
crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán
perfectos y completos, y no les faltará nada.”

Nos encanta retorcernos en nuestros problemas ¿a poco no? Nos gusta huir. Pero
cuando huyes te puede tragar una ballena. Jonás te diría que no vale la pena
tratar de huir en la dirección contraria (Jonás 1). Retorcerse no paga.
El propósito de las pruebas es llevarnos a la madurez –“perfectos y cabales, sin
que os falte cosa alguna.” Dios está haciéndote crecer hacia la madurez, al
desarrollo completo adulto, y usa las pruebas para hacerte útil para las cosas que
quiere que hagas en este mundo. La falta de pruebas hace cristianos
espiritualmente inmaduros. Saber esto nos debería hacer afrontar las pruebas con
la actitud correcta. Creo fielmente que la actitud que tomemos hacia las pruebas
nos harán ya sea maduras y útiles para la obra de Dios o nos harán inútiles e
inservibles.
Testificamos de Dios con nuestra actitud en las pruebas. ¿Qué piensa el mundo
de Dios cuando alguien de Su pueblo se queja, “¿Por qué permitió Dios que me
pasara esto?” Por otro lado, imagínate lo que piensa el mundo de Dios cuando te

86
ven pasar por una prueba difícil y te escuchan decir, “Esto es muy doloroso, estoy
muy lastimada. Pero sé que puedo contarlo como gozo, porque Dios tiene un
propósito y un plan. Cuando salga de esto, seré más fuerte. No me voy a quebrar
bajo la tensión de la vida.”
Me acuerdo que antes de irnos de viaje a Nueva Guinea, nuestra hija Cheryl nos
pidió que la acompañáramos a dar un paseo. Había encontrado un lugar muy lindo
y nos lo quería enseñar. Así que fuimos, y déjame decirte que fue un paseo
increíble –hasta arriba de un monte. Fue una caminata muy larga, y todo el tiempo
que estuvimos en el camino estuve pensando lo maravilloso que era, porque con
tanto sudor sabía que iba a bajar de peso.
Pero más que eso, sabía que estaba fortaleciendo mis músculos para el viaje a
Nueva Guinea. Aunque no sabía lo que me esperaba ahí, quería estar físicamente
apta para lo que fuera. La caminata en sí fue difícil –siempre lo es cuando la
debilidad de la carne se está quemando –pero sabía que habría gozo al final. Y
eso hace toda la diferencia entre una actitud de queja y una de adoración.

La última parte del versículo 4 resume el deseo de Dios para ti: “que seáis
perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.” (Santiago 1:4). Sin falta de
nada. ¿Te das cuenta de lo que Dios quiere para ti? No quiere que seas deficiente
en nada –que no seas moral o espiritualmente débil, sin integridad ni propósito en
la vida. Él quiere que sepas la bendición y la paz que trae estar firme e inamovible,
abundando en las buenas obras que Él ha preparado para ti.
Finalmente, hay otra promesa preciosa en Santiago 1:12 que dice,
Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya
resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los
que le aman.

¿No es hermoso? Como hijas del Rey, vamos a recibir la corona de la vida. Cree
en esto y actúa conforme.

Padre, sabemos que sólo a través de la fuerza del Espíritu Santo podemos
enfrentar las pruebas con fe. Queremos que nuestra actitud en esos momentos de
prueba hable de Tu amor y poder. Queremos que nuestro comportamiento refleje
nuestra fe en Ti. Pedimos que nos des fuerza. Te pedimos que trabajes en
nosotros con constancia inquebrantable.
En el nombre de Jesús. Amén.

87
Capítulo 6

Ella Tiene Gozo en las


Tribulaciones
1. Tu actitud ante la vida tiene mucho que ver con reflejar a Dios. Tómate un
momento y piensa verdaderamente en tu actitud en este momento y escribe
tus comentarios.

2. Nadie es inmune a las tribulaciones o dificultades. De acuerdo a Santiago


1:2, ¿cuál debe ser tu mentalidad al enfrentar dificultades?

3. Lee Hebreos 12:2 y reflexiona sobre el sufrimiento que Jesús padeció en la


cruz. ¿Cuál fue Su actitud y cómo pudo mantener esta mentalidad?

4. Cuando aparecen las tribulaciones, puedes ser mejor o puedes amargarte.


¿Cuáles son las presiones en tu vida que te están formando ahora? Si hay
amargura, confiésala al Señor y permite que Él la quite de tu corazón.

88
5. Filipenses 4:6 nos recuerda que debemos orar con una actitud de gratitud.
Escribe sobre algún momento en el que Dios haya respondido una oración,
haya suplido una necesidad, o incluso haya hecho un milagro en tu vida.

6. Lee Éxodo 17:1-17. ¿Cómo te pueden ministrar estos versículos para que
tengas un corazón agradecido?

7. Mientras escribes el Salmo 30:5, comparte cómo esta hermosa promesa te


ayuda a tomarlo todo por gozo –sin importar cómo se vean las cosas en
este momento.

8. Al igual que el oro es purificado en fuego, así eres tú purificada a través de


las tribulaciones. ¿Qué impurezas crees que el Señor este quitando de tu
vida en este momento?

9. Dios quiere hacer una obra en tu vida y una tribulación es simplemente un


instrumento para completar Su propósito. Busca en Santiago 1:3-4 el
propósito de estas tribulaciones. Escríbelo aquí.

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10. Sin importar que tan difíciles sean las dificultades en este momento, ¿qué
te promete el Señor en Santiago 1:12?

11. 1 Pedro 1:6-7 explica que te puedes regocijar en medio de las tribulaciones.
Escribe esta seguridad.

12. Después de leer 1 Pedro 4:12-14, ¿qué te enseña…

a. De las tribulaciones?

b. ¿Por qué tienes que regocijarte?

c. ¿Cómo puedes tener gozo?

Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os
falte cosa alguna.

-Santiago 1:4

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NOTAS PERSONALES Y ORACIONES

91
Capítulo 7

Ella es Amorosa
En la última noche, antes de ser traicionado, en algún momento antes de que
Judas se fuera del aposento alto, Jesús aprovechó la oportunidad para darles
unas instrucciones a sus discípulos. Mientras estaban sentados a la mesa les dijo,
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he
amado, que también os améis unos a otros. (Juan 13:34).

Luego les dijo que esta sería la cualidad por la que el mundo juzgaría su
discipulado.
En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos
con los otros. (Juan 13:35).

Jesús había hablado varias veces del amor.


Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu
alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el
segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (Mateo 22:37-
39).

Amor Agape
El hecho es que si amamos a Dios como debemos, seremos capaces de amar a
los demás como debemos. Seremos capaces de caminar como representantes de
Dios moral y socialmente. El amor que Jesús describió es el amor agape, un
término griego que quiere decir un amor que deja su voluntad a un lado, sus
derechos –incluso su propia vida –por otros. Probablemente la mejor descripción
que puedas encontrar de este amor está en 1 Corintios 13:4-7 –un pasaje que te
recomiendo que memorices.
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es
jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se
irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Pero el amor agape no se limita al Nuevo Testamento. Este no era un concepto


nuevo. Moisés enseñó este tipo de amor en Deuteronomio 6 cuando le enseñó los
diez mandamientos al pueblo de Israel. Los primeros cuatro mandamientos hablan
del amor de Dios, y los últimos seis del amor hacia nuestros prójimos. Todos
juntos, cumplen la ley. Como Romanos 13:10 dice, “El amor no hace mal al
prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.”

92
No hay una mejor imagen del amor agape que Juan 3:16, “Porque de tal manera
amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en
él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Por el gran amor que Dios nos tenía,
nos dio a su más preciada posesión como pago por nuestros pecados. Este es el
amor más profundo jamás mostrado a la humanidad. Al leer el pasaje de Juan 3,
vemos que es un amor que se nos manda a tener para con los demás.
El amor agape es diferente al que se menciona en Tito 2. Cuando Pablo le escribió
a Tito que las mujeres mayores deberían enseñar a las más jóvenes a “a amar a
sus maridos y a sus hijos” (Tito 2:4), la palabra usada aquí es phileo. Debemos
philear a nuestros esposos e hijos.
Sobre el tema del amor a tu esposo, puedes entrar a cualquier librería cristiana y
encontrar docenas de libros de cosas específicas que puedes hacer para mejorar
tu matrimonio. Vas a encontrar tips para cocinar una cena romántica, cómo poner
la mesa con velas, y la mejor manera de recibir a tu marido cuando llega a casa.
No hay falta de sugerencias para este tipo de cosas. Pero lo que yo te quiero decir
en este capítulo trata de la raíz de la palabra phileo. Va mucho más allá de una
mesa bien puesta o una cena fabulosa. Va hacia el corazón de lo que quiere decir
ser amorosa.
Ahora, al leer esta última oración puede que pienses, Yo ya sé cómo ser amorosa.
Y puede que sea cierto. Pero este es un tema para todas las mujeres –jóvenes,
ancianas, mujeres que lo escuchen por primera vez y mujeres que han caminado
con el Señor por mucho tiempo. Nunca nos hace daño recordar estas verdades.
Tómalo como un curso para refrescar tu memoria. ¿Quién no necesita uno de
esos de vez en cuando?

Amor Phileo
Primero veamos la palabra. Phileo es un verbo. Es una acción que quiere decir
“amor amigable.” Phileo lleva consigo la idea de ser amigable con los demás;
deleitarse o anhelar a esa persona. Representa un cariño delicado. Este es el tipo
de amor que Dios quiere que tengas para tu marido, tus hijos y para otras
personas en tu vida.

Teniendo en mente esta definición –un amor que se deleita en otro –pregúntate si
es una imagen de ti. Si estás casada, ¿tu esposo podría decir que te deleitas en
él? ¿Diría que eres amigable con él? ¿Qué hay de tus hijos? Es bastante fácil, la
mayor parte del tiempo ser amigable con nuestros amigos. Pero ¿qué hay de tu
familia? Piensa honestamente en tu respuesta a estas preguntas. Este puede ser
un asunto que necesites llevarle al Señor.
Tito dice claramente que debemos “philear” a nuestros esposos e hijos. Pero no
sólo lo encontramos ahí en el Nuevo Testamento. El escritor de Hebreos usa

93
phileo cuando escribió, “Permanezca el amor fraternal.” (13:1). Pablo usó phileo
en Romanos 12:10 cuando dijo,
Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra,
prefiriéndoos los unos a los otros.

Cuando se despide en la carta a Tito, Pablo escribe,


Todos los que están conmigo te saludan. Saluda a los que nos aman (phileo)
en la fe. La gracia sea con todos vosotros. Amén. (Tito 3:15).

El apóstol Pedro usó phileo cuando escribió,


Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el
Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros
entrañablemente, de corazón puro. (1 Pedro 1:22).

Quiero concentrarme en el último versículo por un momento. En este ejemplo de


amor phileo, Pedro se está dirigiéndo obviamente a creyentes. Pero el amor phileo
no es exclusivo de los cristianos. Los inconversos también pueden y tienen este
tipo de cariño afectuoso entre ellos.
Pero si quiero demostrar el tipo de amor phileo que se describe aquí –un amor que
refleja el cariño y afecto que Dios tiene para ti –entonces necesitas “purificar tu
alma por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu.” Un inconverso no puede
tener un corazón puro. Sólo un corazón que tiene al Espíritu Santo puede ser
purificado con amor de esta fuerza.
El Diccionario Strong hace una diferencia entre agape y phileo:
PHILEO = ser amigo de (amar a [un individuo o un objeto.]), i. e. tener afecto
por (denotado apego personal, como asunto de sentimiento o emoción; en
tanto que (agape) es más amplio, abarcando específicamente el juicio y el
asentimiento deliberado de la voluntad como asunto de principio, deber y
propiedad: los dos así están muy relacionados; el anterior (phileo) siendo
principalmente del corazón y el último (agape) de la cabeza.

Amor Genuino
Dios quiere que amemos a los demás con nuestra mente y nuestro corazón. Si
aprendes a ver a los demás con tu mente –viéndolos como hijos de Dios amados
profundamente, sin importar sus faltas o fallas –sólo motivará las emociones del
corazón. Encontrarás más motivación para amar a tu esposo, a tus hijos, a tus
amigos, a tu suegra o a tus nueras y yernos, y a tus vecinos. No será difícil porque
tu cabeza y tu corazón trabajarán juntos para demostrar un amor que refleja el
amor de Dios por ellos.

94
Es muy importante para nosotras entender estas verdades del amor genuino.
Muchas veces en el matrimonio, cuando uno o ambos esposos tienen una idea
incorrecta de lo que significa amar, el matrimonio empieza a operar en un sistema
de intercambios. Todo se vuelve recíproco. “Si haces esto para mi, yo haré lo otro
por ti.” Y funciona a la inversa también. “Si no haces esto para mí, no haré lo otro
para ti.” Guardamos y castigamos y jugamos juegos. “¿No me besaste cuando te
fuiste? Entonces esta noche no habrá nada.”
Esto no es amor genuino. El amor verdadero –el que Jesús demostró –no es
recíproco. Es completamente no egoísta. Quizá lo sabes pero sea una lucha para
ti. A lo mejor estás muy consciente de lo que Dios te está pidiendo que hagas, y
quieres agradarlo, pero no sabes cómo. Quiero darte tres pasos para que te
conviertas en una persona más amorosa –una persona que refleje a Dios a todos
quienes se acerquen a tu vida.

Paso 1: Ten una Relación Correcta con Dios


El amor puro y genuino viene de un corazón que ha vuelto a nacer. Sin el Espíritu
Santo morando en ti, no vas a ser capaz de demostrar el tipo de amor que Jesús
demostró –un amor que pone primero a los demás y que está dispuesto a
sacrificarse a si mismo por el bien de los demás.
Muchas veces, las mujeres escuchan o leen acerca de esto en una conferencia o
en un libro y piensan, Mmm, esto suena interesante. Lo voy a tratar con mi marido.
Pero tu marido sabe la diferencia entre las acciones que vienen del amor profundo
y de la actitud “vamos a intentar esto.” Por cierto, esto también aplica para amigos,
hijos y otros miembros de la familia.
La motivación lo es todo. Si pruebas una nueva receta porque quieres agradar a tu
esposo y él la ignora y dices, Esta no le gustó, no la voy a volver a hacer. No te
ofendes, porque no se trata de ti –se trata de agradarlo a él. Esto es servir con
amor profundo.
Pero si esa no es tu motivación, pones el nuevo platillo frente a tu marido y lo
ignora, o no lo agradece; entonces te enojas y te dan ganas de tirar la comida a la
basura.
Si la vida interior está bien, la vida exterior también lo estará. Pero si el interior es
falso, se verá por fuera. No importa lo que intentes hacer para ministrar a los
demás, no servirá de nada. La gente se da cuenta de la diferencia.

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Paso 2: Checa tu Actitud
Si quieres amar como Cristo, entonces no debes tener actitudes y sentimientos no
cristianos para los demás. En otras palabras, el amor agape de 1 Corintios 13:4-6
debe estar obrando en tu vida. Repetí este pasaje para ayudarte a que te
comprometas a memorizarlo:
El amor es sufrido, es benigno
El amor no tiene envidia
El amor no es jactancioso, no se envanece
No hace nada indebido
No busca lo suyo
No se irrita
No guarda rencor;
No se goza de la injusticia
Mas se goza de la verdad.
No hay espacio en un corazón amoroso para la falta de perdón, el resentimiento,
el enojo o la amargura. No importa qué tanto otra persona te haya hecho mal,
estas actitudes van a tapar el flujo del amor.
Pablo nos advierte de la devastación que la amargura puede causar.
Asegúrense de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna
raíz amarga brote y cause dificultades y corrompa a muchos. (Hebreos 12:15
NVI).

Uno de los peligros de la amargura es la rapidez con la que se propaga a los


demás. Por ejemplo, si tienes hijos y ven tu amargura hacia alguien más, también
van a sentir lo mismo. O si tu esposo ve que estás amargada con alguien, él
también se amargará.
La amargura es peligrosa y es dolorosa para Dios. Por eso es sabio checar
nuestros corazones frecuentemente para ver si no hemos dejado que alguna raíz
de amargura crezca.
Como el Salmo 139:23-24 dice en la Nueva Traducción Viviente,
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los
pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te
ofenda y guíame por el camino de la vida eterna.

Cualquier cosa que ofenda a Dios se debe ir. Él está dispuesto a ayudarte. Jesús
provee una salida para cada actitud y sentimiento que no sea de Él. Tu parte es
confesar tus sentimientos honestamente –recuerda, Dios ya sabe la verdad.
Si quieres afirmar Su omnisciencia, lee el todo el Salmo 139. Él sabe todo sobre ti.
Así que confiesa honestamente y pídele que te perdone y sane las heridas que
quedan después de haber quitado la amargura y el resentimiento. Para ese tipo de

96
heridas, un curita no basta, necesitas un bálsamo de curación. Agradécele al
Señor que el Salmo 147:3 dice, “El sana a los quebrantados de corazón, y venda
sus heridas.” ¿No te encanta?

Perdona y Ora por Otros


Ahora, una vez que has confesado tu amargura y has ido a Dios para encontrar
sanidad, debes orar por la persona que te lastimó. ¡Ouch! Esto es difícil. Pero
también es necesario. Ora y pídele a Dios que supla sus necesidades
emocionales más profundas. Incluso si no sabes cuales sean, puedes estar
segura de que cada persona tiene necesidades emocionales que sólo pueden
saciarse en Dios. Quizá esa persona que te lastimó es una mamá soltera criando
hijos sola. Quizá sea una viuda. Todos tienen necesidades específicas, y Dios
quien los creó es el Único que puede suplirlas. Él sabe como proveer para cada
circunstancia y saciarla.
Entre más oras por esa persona, más fácil se hará. Hazlo por fe y ve la obra
completada. Niégate a pensar cosas feas o con enojo de esa persona. A Satanás
le encanta recordarnos las cosas que nos lastiman una y otra vez. “Acuérdate
cómo te lastimó esa persona,” te susurra. No escuches.
Uno de los aspectos más hermosos del amor descrito en 1 Corintios 13 es que el
amor no tiene una lista de los males hechos. El amor no es un libro de contabilidad
en el que escribas todo el mal que la gente te ha hecho.
Dios me ha dado una herramienta para estas situaciones que me ha ayudado
inmensamente. Cuando estoy tratando de perdonar a alguien que me lastimó, me
los imagino delante del trono de Dios, con su luz fluyendo a través de ellos. Su luz
repele la obscuridad. Calienta a la gente, la limpia y la cambia.

Tenemos que recordar que la gente que nos lastima son responsabilidad de Dios.
Tengo que decírselo al Señor de vez en cuando. “Señor, son tu responsabilidad.”
Eso fue lo que Moisés le recordó a Dios cuando el pueblo de Israel empezó a
quejarse contra él en el desierto (Éxodo 16:2). “Dios, son tus hijos. Son tu
responsabilidad.” Y lo son.
También ayuda recordar que nadie es perfecto aún. Todos estamos en proceso. Si
ves a una persona que te ha lastimado y te das cuenta que algún día va a estar
delante de Dios en el cielo, como la persona que Dios quiso que fuera cuando la
creó, eso te cambia la perspectiva. Realmente lo hace. Es mucho más fácil
perdonar y amarlos así.
Piénsalo –un día todos vamos a ser maduros en el Señor. Y nos vamos a quedar
así para siempre. Necesitamos vernos, no como lo que somos –con todos
nuestros defectos chistosos, nuestra locura, desilusiones, heridas y quebrantos,

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hiriéndonos unos a otros –sino como Dios nos ve ahora, a través de Jesucristo. En
Él somos perfeccionados.

El Perdón no es Opcional
Hay ocasiones en las que el daño que nos hicieron es tan grande y tan vil que nos
cuesta mucho trabajo dejar nuestros sentimientos de resentimiento y amargura. Si
te encuentras aquí, mira a Jesús. Quédate viendo fijamente al Salvador que fue
despreciado, rechazado e incluso crucificado –y nunca dejó de amarnos.
Creo que eso fue lo que hizo que Esteban reaccionara así cuando lo apedrearon.
Miró fijamente a Jesús y aprendió de Él, y al estar muriendo en las manos de sus
enemigos, oró para que fueran perdonadas estas personas. Las últimas palabras
de Esteban fueron, “Señor, no les tomes en cuenta este pecado.” (Hechos 7:55-
60).
El perdón no es opcional. Necesitamos perdonar simplemente porque el Señor lo
dice. Pero si quieres una razón egoísta para perdonar (una que finalmente obrará
algo generoso en ti), hazlo por tu propia salud.
En la última década, los doctores y científicos han estado “investigando el perdón”
para determinar los efectos de la falta de perdón. Hay muchos efectos físicos
cuando no perdonas: fatiga muscular, dolor de pecho, dilatación de vasos
sanguíneos, reducción de oxigeno y nutrientes a las células, interrupción del
sueño, problemas de la quijada de dientes que crujen… y la lista continúa.

Así que, por tu propio bien, elige perdonar. Elígelo hoy y elígelo cada que alguien
te lastime. Sería lindo que fuera una decisión única en la vida que durara para
siempre y que de repente amaras a todos y la vida fuera hermosa y maravillosa
todo el tiempo. Pero no es así. El perdón es un trabajo continuo, un trabajo diario.
Cada que alguien te haga enojar o que afloren sentimientos de enojo, tienes que ir
al Señor para pedirle que obre Su amor para esa persona en tu corazón. Vivimos
en un mundo imperfecto con gente imperfecta y con un malvado adversario que
disfruta destruir nuestras relaciones, así que vas a tener muchas oportunidades de
practicar el perdón.

Camina en Perdón y Amor


Volviendo atrás un momento, el matrimonio es una relación que Satanás está
tratando de destruir. El diablo quiere robarte tu entereza y hacerte un desgarre
emocional.

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A lo mejor estás en ese punto ahora. Quizá las cosas se han puesto tan mal en tu
matrimonio que eres como la mujer que se describe como un “puercoespín
emocional.” Tiene tantas espinas que su pobre marido no se le puede acercar.
Frecuentemente este es el caso de una mujer casada con un inconverso. Puede
que sea adicto al trabajo, alcohólico, o incluso que le sea infiel. A lo mejor él es
cruel.
Si estás en esta situación y has sido cristiana por algún tiempo, probablemente te
sepas 1 Pedro 3:1 al derecho y al revés.
Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que
también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la
conducta de sus esposas.

El problema es que te puedes saber el versículo y aprietes los dientes y


determines vivir el versículo, pero a menos de que haya amor puro fluyendo de ti
hacia tu marido, nunca vas a poder obedecer este versículo. No puedes poner la
silla antes que el caballo. El amor viene primero, y luego las acciones.
Primero, ve a la cruz, y luego tendrás una conducta suficientemente callada,
amable y amorosa de manera que vas a ministrar realmente bendiciendo a tu
esposo y agradando a Dios. A parte de eso, no hay poder para llevar a cabo ese
versículo. He visto una y otra vez mujeres tan llenas de amargura hacia sus
esposos que empiezan a desear vengarse. Quieren justicia, sin importar lo que
pase.

A veces a una mujer se le ocurre que la mejor manera de vengarse de un marido


infiel es siendo infiel. Pero esa es una opción sin fruto que destruye. Lo único que
hace es que es más difícil reparar el matrimonio. Si quieres que Dios fluya a través
de ti para alcanzar a tu esposo, entonces necesitas dejar a un lado la amargura y
ser llena del Espíritu Santo. Déjale el cambio de tu esposo a Dios. Haz tu parte –
camina en perdón y amor –y la responsabilidad de tu marido déjasela a Dios.
Para ustedes que están solteras, el mensaje es el mismo. Si un miembro de tu
familia, una amiga o compañero de trabajo te ha lastimado –camina en perdón y
amor hacia esa persona. Ora por ellos y permite que Dios sea el Único que los
cambie. Mientras tanto, sé un reflejo de Jesús.
Si has permitido ser como la mujer puercoespín, puede que ni si quiera desees
perdonar en este punto. Así que necesitas pedirle a Dios que empiece la obra.
Sólo di, “Dios, sé que mi actitud está mal. Te pido que me des el deseo de
perdonar.” Dios es fiel, y puedes confiar en Su fidelidad. Él va a empezar a
trabajar en ti, y un día, de pronto, vas a ver una pequeña luz. Empezaras a pensar,
A lo mejor tengo que trabajar en perdonar. Luego vendrá un poco más, y luego un
poco más, y antes de que te des cuenta, te encontrarás caminando en amor.

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Paso 3: Estudia a Quienes Amas
Para poder demostrar el amor exteriormente, a través de tu actitud y tus acciones,
primero necesitas saber cómo necesita escuchar que la amas la otra persona.
Esto requiere de un trabajo de detective. Como alguien dijo, “¿De qué sirve que
me digas 'te amo' si no lo dices como lo necesito escuchar?” Ahora, puede que
quieras usar esta información en contra de tu esposo. No estoy tratando con los
esposos en este libro. Esto es para ti.
Una de las razones por las que los libros de matrimonio no funcionan para todos
los matrimonios es porque no existe un lenguaje del amor universal. Cada persona
lo necesita escuchar de manera distinta.
Yo tenía una amiga cuyo marido pensaba que ella era más deseable cuando
usaba un camisón de viejita de franela. No la podía dejar en paz cuando se ponía
el camisón. Ahora, la mayoría de los maridos no piensan que los camisones de
viejitas son irresistibles. Este no es el consejo normal. Los libros sobre el
matrimonio no te van a animar a usar camisones. Te van a decir que uses algo
sedoso o con encaje.
Me acuerdo de un libro que sugería que te pusieras un baby doll y botas blancas.
¿Te imaginas? Pero si mi amiga hubiera seguido esa sugerencia, su esposo
habría estado desilusionado. Él escucha “te amo” cuando ella se pone el camisón.
Así que este es un ejemplo distinto.

A menos de que escuches el amor expresado en un lenguaje que entiendas


emocionalmente, tendrá poco valor para ti. Cuando le compras un regalo a
alguien, piensas en lo que le gusta a esa persona, lo que podrían usar, lo que
disfrutaría. Si su color favorito es el azul, y el que más odian es el dorado, no le
compras nada dorado ¿o sí? No, buscas algo azul.
En el matrimonio es importante que hables el lenguaje del amor que tu esposo
entienda y aprecie. A lo mejor a él le gusta escuchar, “te amo” con palabras, así
nada más. A lo mejor a él le gusta que los sorprendas con un regalo, o con un acto
de servicio. Quizá él escucha que lo amas cuando lo tocas, o cuando pasas
tiempo con él. Sea lo que sea, eso es lo que necesitas hacer.
Empezamos a determinar quién nos ama desde que somos bebés y continúa
durante la infancia. Como nos hayan amado nuestros padres, y otras personas
cercanas, determinará nuestro lenguaje del amor. Cuando la gente nos habla ese
lenguaje en particular, creemos que nos aman.

Después de esto, se convierte un metro, es una herramienta para medir. Y la


aplicamos regularmente a nuestras relaciones más importantes para ver si algo ha
cambiado desde ayer o la semana pasada, o la última vez que los vimos.
Tenemos que saber: ¿me ama como al principio? O con amigos: ¿somos más
cercanos que el año pasado?

100
Cada mujer necesita este tipo de seguridad. Así nos hizo Dios. Pero es interesante
que la mayoría de nosotras pasamos más tiempo midiendo cuánto nos aman en
lugar de cuánto estamos amando. ¿No sería mejor si tomáramos el metro para
medirnos a nosotras mismas?

Observaciones del Amor


En el libro, El Secreto de Permanecer Enamorado, John Powell escribió que
necesitamos vernos con la mirada del amor. Significa leer constantemente las
necesidades del otro.

Voltea a ver a tu marido y pregúntate, “¿Quién necesita que sea esta mañana?
¿Quién necesita que sea esta noche? ¿Se siente desalentado hoy? ¿Necesita de
mi fuerza en esta área?” A veces, cuando nuestros esposos están desanimados o
tristes, lo más amoroso que podemos hacer es fortalecerlos con nuestro ánimo. Si
se sienten solos, necesitan que pongamos nuestras manos en las suyas. ¿Alguna
vez simplemente le has tomado la mano a tu esposo? Puedes decir tanto a través
de ese gesto tan simple.
Me acuerdo cuando tocaba el piano en la iglesia, y domingo tras domingo, Chuck
y yo estábamos tan ocupados con nuestros diferentes ministerios que se sentía
que íbamos en direcciones opuestas. A veces no teníamos oportunidad de
saludarnos. Pero cada domingo, cuando Chuck pasaba por el piano, me ponía la
mano sobre el hombro y lo apretaba. Eso me decía más que una hora de
conversación. En ese simple gesto me comunicaba el cuidado y amor que yo
necesitaba. Era hermoso para mí.
Otras veces, cuando nuestros esposos experimentan éxito o logros, lo que más
necesitan es que celebremos con ellos. Sin embargo, por más raro que sea,
algunas esposas han construido una barda en esta área. Simplemente no pueden
o no quieren alegrarse con sus esposos. Normalmente, excavando un poquito
encuentras que el resentimiento ha construido las bardas. Como lo hemos
discutido, no hay lugar para el resentimiento en el corazón de un creyente.
Deshazte del resentimiento y empieza a amar a tu esposo en el lenguaje que
necesita escuchar.

Si no estás segura cuál es el lenguaje de tu esposo y no te está dando pistas,


pregúntale al Señor. Nuestro Dios es omnisciente y creativo. Él sabe cuál es el
lenguaje del amor de tu marido y sabe cómo plantar pensamientos creativos en ti
para abrirte los ojos a las cosas que más le importan a tus seres amados.

101
Hazlo para Agradar a Dios
Durante los primeros diez años de matrimonio, no me preocupé mucho por leer a
Chuck. Era tan controlado, seguro y confiado… era mi Roca de Gibraltar. Me
apoyaba en él y era muy dependiente de él. No tenía idea de lo que pasaba
dentro, ni me preocupaba por eso. Chuck dice que no ha estado deprimido ni un
solo día de su vida –y lo creo –aunque si se ha desanimado una que otra vez.
Pero fue criado para nunca mostrar emociones negativas, así que no lo hacía. Si
estaba triste o enojado, se lo guardaba.
Lo animaba, a mi manera, si sospechaba que estaba desanimado. Le decía, “Te
quiero, cosha bella,” sin preguntarme si eso era lo que necesitaba escuchar o si lo
ministraría. En mi mente estaba segura de que ni si quiera necesitaba que se lo
dijera. Pero Dios me empezó a decir otra cosa. Al orar, me empezó a enseñar
maneras creativas de decirle a Chuck que lo amaba.
Siempre me ha encantado el perfume. Incluso cuando vivíamos con quince
dólares a la semana, me las arreglaba para conseguir perfume. Pero Chuck no
decía nada. Incluso ahora, después de sesenta años de matrimonio, la única
forma de que note mi perfume es si le pregunto, “¿te gusta?” Normalmente su
respuesta es, “¿Que si me gusta qué?” Realmente nunca se ha fijado en el
perfume. Pero un día de verano, antes de saber que no lo tenía que hacer, me
estaba asoleando y me untaba aceite de oliva en la piel. Cuando regresé a la casa
y me saludó, me dijo, “Ah, ¿qué es eso?” ¡Le encantaba el aceite de oliva! Nunca
lo habría descubierto por mí misma. Pero Dios sabía lo que le gustaba a Chuck. Y
encontró una manera de decírmelo a mí también.
Si estás casada, aprende lo que le gusta a tu esposo. Eso es lo que haces con
una amiga ¿no? Y queremos tener esa amistad, amor phileo con nuestros
esposos. Se ha dicho en encuestas que lo que más desean los hombres en el
matrimonio es compañerismo –no inteligencia, ni sentido del humor, o gran
belleza. Compañerismo. ¿Estás siendo una compañera para él? ¿Eres una amiga
amorosa?
Queremos aprender estas cosas para bendecir a nuestros maridos. Pero más que
eso, queremos aprender estas cosas (y hacerlas) porque le agradan a Dios. No
hay mayor motivación que esta. Envuelve mucho más que sólo una relación de
matrimonio.
El mismo principio que aplica en el matrimonio, aplica para las relaciones con
nuestros hijos, nuestros padres, nuestros vecinos y nuestros amigos. Si puedes
entender bien este concepto, vas a tener la motivación que necesitas para amar a
otros con el amor phileo. Hazlo por el Señor. Hazlo para agradar Su corazón.
Después de todo, agradar a Dios es la razón de nuestra existencia. Como dice
Apocalipsis 4:11,

102
Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste
todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.

Naciste para agradar a Dios. ¿Lo vas a hacer? Cuando lo haces, tu amor por otros
va a reflejar a Jesús.

Padre, te pido que nos llenes con tanto amor por Ti que vivamos cada día con Tu
placer en mente. Enséñanos a perdonar. Enséñanos a ser amorosas.
En el nombre de Jesús te lo pedimos. Amén.

103
Capítulo 7

Ella es Amorosa
1. Jesús les dijo a Sus discípulos que el mundo iba a juzgar su discipulado por
una cualidad –el amor agape. Parafrasea Juan 13:34-35.

2. Jesús resumió los diez mandamientos en tan sólo dos. Lee Mateo 22:37-39
y escribe cómo puedes aplicar esto diariamente.

3. La mejor descripción del amor agape está en 1 Corintios 13:4-7. Usando


este pasaje, haz una lista de lo que hace y no hace el amor.

Lo que Hace Lo que No Hace

4. Juan 3:16 habla del gran amor de Dios que estuvo dispuesto a dar Su más
preciada posesión como pago por tus pecados. Escribe una oración de
agradecimiento por esto.

104
5. En Deuteronomio 5, Moisés les dio los diez mandamientos al pueblo de
Israel. Resumido en Romanos 13:10, ¿cuál es el cumplimiento de estas
leyes?

6. Tito 2:4 nos enseña el tipo de amor que Dios quiere que tengas para tu
esposo, tus hijos y las demás personas de tu vida. ¿De qué maneras les
puedes demostrar el amor phileo?

7. Describe el amor phileo que está en estos versículos y comparte lo que


significan para ti.

a. Romanos 12:10

b. Tito 3:14

c. 1 Pedro 1:22

8. Así como las cualidades de amor se pueden transmitir a los demás, las que
no tienen amor también. Lee Hebreos 12:15 y escribe lo que aprendes.

105
9. Una vez que aprendes lo que hacen las actitudes sin amor, Dios te muestra
la corrección. Lee el Salmo 139:23-24 y escribe lo que tienes que hacer.

10. El perdón no es opcional. Mientras lees el ejemplo de perdón de Hechos


7:55-60, ¿por qué crees que Esteban reaccionó así?

11. La sumisión también es una cualidad amorosa. Estudia 1 Pedro 3:1 y


comparte por qué es tan importante para las mujeres.

12. Es importante entender el amor genuino para poder reflejar el amor de Dios
a otros. Resume lo que el Señor te ha enseñado personalmente en este
capítulo.

Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el
amor.

-1 Corintios 13:13

106
NOTAS PERSONALES Y ORACIONES

107
Capítulo 8

Ella es una Amiga


La amistad es una parte tan hermosa y vital de la existencia humana. ¿Dónde
estaríamos sin esas relaciones tan preciosas? Dios creó la amistad entre dos
humanos, pero también la creó entre Él y nosotras. Es verdad.
En Éxodo 33:11 leemos, “Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla
cualquiera a su compañero.” 2 Crónicas 20:7 describe a Dios como amigo para
siempre de Abraham. Y en Juan 15:15 dice, “Ya no os llamaré siervos, porque el
siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos.”
Dios es nuestro amigo supremo. Y cuando amamos a los demás con la misma
empatía, preocupación y cuidado, simplemente reflejamos el corazón del Señor.
En el último capítulo hablamos de la necesidad de phileo o amor de amistad. En
este capítulo, quiero describir características específicas de una mujer que sabe
ser una amiga.
Antes de darte una descripción, me gustaría que te evaluaras a ti misma. Cuando
leas estas características, pregúntate si ves esto en ti. Quizá tuviste alguna de
estas características, pero la vida la ha enterrado en ti. Esto pasa a veces.
En un matrimonio, después de que los sentimientos románticos se desvanecen,
puede entrar la desilusión. Se nos olvida ser amigas de nuestros esposos o
deleitarnos en ellos. Esto incluso puede pasar con nuestros hijos. Son tan
adorables cuando llegan del hospital. Pero cuando los bebés se despiertan todas
las noches y andamos con un cansancio perpetuo, el placer que sentimos al
principio se puede desvanecer.
Los niños necesitan muchos cuidados y son capaces de hacer mucho desastre.
Tienen una manera de destruir muebles, de tirar comida por todo el piso. Todo lo
que limpiamos, lavamos y recogemos nos puede robar el placer de nuestros
pequeños. El fastidio remplaza el gozo. Podemos distraernos tan fácilmente por
las cosas materiales que perdemos la maravilla y el deleite de las vidas que Dios
nos ha encargado.
Necesitamos tomar en cuenta todas nuestras relaciones y pedirle a Dios que nos
ayude a ser las mejores amigas que podemos ser. Escribí una lista de inventario
describiendo siete características de una mujer que sabe ser amiga. No es una
lista completa. Estoy segura de que se pueden agregar más características a
estas siete. Pero estas son sólo algunas de las que queremos desarrollar para que
nuestros seres amados –y el mundo que nos observa –vea el corazón de Dios
reflejado en nosotras.

108
1. Ella es Leal
Chuck una vez me dio una definición perfecta de un amigo leal. Me dijo, “Es
alguien que está para ti.” ¿A poco no es eso lo que necesitamos? –¿saber que
alguien está de nuestro lado?
Déjame preguntarte algo: ¿De qué lado estás? ¿A quién le eres leal en tu vida?
Espero que tengas amistades muy cercanas –que no importa lo que pase, tus
amigas sepan que siempre vas a estar a su lado.
Hablemos de tu familia un momento. ¿Les haces saber a tu esposo y a tus hijos
que estás ahí para ellos? ¿Entienden que estarás con ellos sin importar lo que
hagan?
Espero que puedas decir que si a estas preguntas –porque muchas esposas de
estos días actúan como si estuvieran en contra de sus esposos e hijos. Hablan a
sus espaldas, chismean sobre sus faltas y se quejan de su comportamiento.
Básicamente, destrozan a sus seres amados en frente de otras personas.

Cada marido tiene el derecho de esperar lealtad de su esposa. Proverbios 31:11


habla de la mujer virtuosa y dice, “El corazón de su marido está en ella confiado.”
Un hombre que tiene este tipo de esposa tiene una amiga. Ella tiene cuidado de
los detalles de su matrimonio. No le dice a los demás que él tira los calcetines en
el piso o que no tapa bien la pasta de dientes. No se queja de sus “ideas tontas”
cuando quiere pintar la casa de morado. Es una idea tonta, si te pones a pensarlo,
pero no corre a decirles a otras personas que lo es. No, ella le pide a Dios que le
de gracia para llevar a cabo sus planes.
Quiero ser cuidadosa al explicar que no me refiero a un matrimonio en donde hay
una relación rota, en la que el marido se ha vuelto abusivo y cruel. Si estás en un
matrimonio así, necesitas ayuda. Tienes todo el derecho de buscar consejería.
Pero si esta no es tu situación, ten cuidado de estar con tu marido o en su contra,
que no te encuentres molestándolo en cada cosa que quiera hacer.
Pero esto también es para cada mujer que tiene una relación cercana con una
amiga, una hermana, una hija o una compañera de trabajo. Esto aplica a ti. Sé una
amiga leal.

2. Ella escucha con Amor


Una buena amiga es alguien a quien no le tienes miedo de confiarle tus sueños,
tus planes y tus anhelos. Compartes alegremente estas cosas con tu amiga
porque sabes que no te va a ridiculizar o sermonear. No te da miedo confesarle
tus errores, porque esa persona ha probado ser alguien que escucha con cuidado.

109
Las personas más cercanas en tu vida deberían de tener esa libertad contigo.
Deberían poder ir con sus ideas, sus grandes planes, sus corazones rotos, o el
remordimiento de una mala decisión. Deberían poder decirte todo sin tener que
arriesgarse a que les des un sermón.
Piensa en un niño que entra a la casa anunciando “Mama, pasé por una alberca
de lodo porque era demasiada diversión.” ¿Qué pasaría si la mamá lo recibe con
un comentario como, “¡Ay! ¡No tenías que hacer eso! ¿Por qué lo hiciste? ¿Qué no
sabes que te puede dar gripa?” Lo que pasa es que ese niño pone el sermón en la
parte más atrás de su pensamiento y se propone a no volver a compartir sus
aventuras lodosas con su mamá. Nunca.
Podemos decir todo tipo de cosas incorrectas instintivamente. ¡Es tan fácil ser
negativas! Pero si mantenemos nuestra mayor meta en mente –que queremos
reflejar el corazón de Dios al ser amiga de nuestros seres queridos –podemos
cambiar nuestros comentarios. En lugar de ser una mamá que aparta a su hijo o
una esposa que aleja a su esposo, puedes ser una amiga. Aprende a escuchar.

Tómate en serio las palabras de Santiago, que dijo, “sean prontos para oír, tardos
para hablar, tardos para airarse.” Proverbios nos dice que eso es sabiduría. “el
que refrena sus labios es prudente.” (Proverbios 10:19). Y la mujer que refrena sus
labios es sabia.
No te estoy diciendo que está mal que corrijas a tu hijo o que le des malos
consejos a tu marido o a tus amigas. A veces esas conversaciones son
necesarias. Si, por ejemplo, tu hijo te dice que hizo algo malo, hay un lugar para
darle un consejo sabio. Pero tienes que ser sabia cuando ofrezcas el consejo
sabio.
Después de que hayas tenido tiempo de pensar y orar y repasar el sermón,
puedes sentarte y decirle, “Sabes, he estado pensando en lo que me compartiste,
y estaba pensando en el resultado si…” Y así le das una sugerencia. ¿Quién no
tomaría ese tipo de consejo tan amable?
De hecho conozco a esposos que se niegan a compartir cosas con sus esposas.
Hay esposos que han llegado a un punto en el que casi no se comunican con sus
esposas. También conozco hijos que no les comparten nada importante a sus
mamás porque saben que todo los va a llevar a un sermón. No quiero que seas
esa persona. Si necesitas moldear esta área, hazlo. Deja de sermonear, deja de
poner cara de horror con las cosas que te dicen, empieza a escuchar.

3. Ella tiene Cuidado


Una amiga es alguien que te cuida y sabe lo que te pasa –y se nota. Si estás
herida, también está herida. Si eres bendecida, son bendecidas. La mujer que
quiere reflejar a Dios siendo una amiga vive la verdad de 1 Corintios 12:26:

110
De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con
él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.

Me acuerdo de una vez cuando nuestra casa estaba llena de actividad. Nuestra
hija Janette y su esposo, Greg, habían vendido una casa y estaban esperando la
siguiente, así que vivían en un tráiler enfrente de nuestra casa con su hija Caitlyn.
En ese tiempo, Jeff y Cheryl seguían viviendo en la casa, y entre los dos traían a
muchos amigos. A veces nuestra recámara se sentía como un escondite privado.
Me acuerdo que una mañana Chuck me dijo, “Sabes, creo que deberíamos de
tener familia extendida siempre aquí. ¡Me encanta! Todo mundo entra y sale.” Fue
tan dulce.

Nunca sabíamos quién iba a llegar. Una vez, Cheryl trajo a una amiga a la casa y
me la estaba presentando, pero sólo me dio su nombre. Me reí y le pregunté,
“¿Cómo se apellida?” Cheryl se detuvo un momento y me dijo, “Mamá, no sé.” Así
era nuestra casa –mucha actividad y era muy divertido y hermoso.
Durante este tiempo, sucedieron cosas grandes y pequeñas. Si a un miembro de
la familia le sucedía algo que parecía una tragedia todos lo apoyábamos. Todos
cuidaban y eran comprensivos. ¿A poco no necesitamos eso? Parece estar tan
ausente en nuestra sociedad.
Es muy importante que aprendas a reflejar a Dios siendo una amiga a tu familia y
a tus seres queridos. Ellos lo necesitan. Necesitan saber que les importas.
Necesitan saber que cuando llegan a casa de un día largo, cansado o deprimido,
que han llegado a un lugar seguro, amoroso en donde los apoyan.

¿Tienes el cuidado de mostrar este tipo de amor a tu familia? Cuando llegan a la


casa al final del día, ¿les preguntas cómo les fue durante el día? ¿Tratas de leer
su lenguaje corporal para ver si están bien? Estas son cosas que los amigos
notan. Una amiga busca pequeños gestos para mostrar su apoyo.
¿Escribes notitas (si es el tipo de cosas que le gustan a tu marido) y se las pones
en el coche? Toma tan poquito escribir una nota, pero puede hacer una gran
diferencia en cómo empieza el día de una persona.
¿Alguna vez le das a tu esposo o a tus hijos un versículo? Cuando estás orando
en la mañana y oras por ellos, ¿te da el Señor algún versículo en especial para
compartirles? Esa tarde o al siguiente día les puedes decir, “Querido, cuando
estaba orando por ti hoy en la mañana, el Señor me mostró este versículo para ti.”
A lo mejor es Josué 1:9:
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes,
porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

¿No es una excelente manera de empezar el día? O puedes escribir simplemente,


“¡te amo!” o palabras que reflejen el amor de Dios para tu marido o tus hijos.
Significa tanto.

111
4. Ella es Divertida
Proverbios 17:22 dice, “El corazón alegre constituye buen remedio.” ¿No es un
gozo estar alrededor de alguien con un corazón alegre? La risa tiene un efecto
curativo en el cuerpo. A veces la risa te ayuda a relajarte.
¿No te parece refrescante pasar tiempo con una amiga con la que sabes que vas
a divertirte? Bueno, considera esto: así cómo tú disfrutas esto en otros, tu familia y
amigos lo necesitan. Y lo necesitan de ti.
Quizá pienses, Yo no soy así para nada. A lo mejor tu consciencia te está diciendo
que eres propensa a ser irritable, enojona o malhumorada. No es demasiado tarde
para cambiar. Medita en ese versículo de Proverbios y pídele a Dios que trabaje
en tu vida.
Una vez que piensas en esto, la primera relación que se te viene a la mente son
tus amigos adultos. Y por supuesto que es muy importante ser divertida en estas
relaciones. ¿Pero sabías que también es importante en tus relaciones más
cercanas? Si eres una esposa, tu esposo quiere y necesita divertirse contigo. Si
eres mamá, tus hijos también necesitan divertirse contigo.

Cuando tu esposo quiere pasar tiempo contigo, debería de tomarlo como un


tiempo revitalizante. Debería anhelar tu compañía, sabiendo que tu presencia le
“hará bien como medicina.”
¿Crees que tu esposo se sienta así? ¿O está en guardia porque sabe que vas a
sacar la lista de sus defectos o de todas las cosas que no ha hecho? “¡No me
haces caso! Viste la tele toda la noche y prácticamente no me hablaste.” Claro que
si eso es cierto, sería negligencia. Pero está mal tratar de manipular a tu marido
quejándote. A Dios no le agrada la manipulación. A Él le agrada cuando te
acuerdas de que tu esposo es Su responsabilidad, y confías el cambio de tu
marido a Dios.
En lugar de llenar de cargas a tu marido –o culpas o resentimiento –trata de
aligerar su carga cuando estés con él. Pídele al Señor que te muestre cómo
puedes traer diversión a la vida de tu marido.
Sucede lo mismo con tus hijos. ¿Sabes cómo divertir a tus chiquitos? Es hermoso
para los niños tener una mamá así. Nadie se siente cómodo alrededor de alguien
que siempre está molestando que te sientes bien o que recojas la ropa o que no
pongas los codos sobre la mesa. ¿Cuántas mamás se pasan la hora de la comida
corrigiendo y sermoneando a sus hijos? No lo hagas. Hay un lugar y un momento
para tener esas conversaciones correctivas. La hora de la comida no es el
momento. Haz que la hora de la comida sea divertida.
Mis hijos, cuando eran chicos, nos decían lo mucho que les gustaba la hora de la
comida porque hacíamos cosas divertidas. Hacíamos concursos bíblicos mientras
comíamos. O simplemente cada quien iba diciendo “¿Qué fue lo más divertido que

112
te pasó hoy?” A veces no tenían nada que contar. En esos días necesitábamos
darles un extra de amor, cuidado y dulzura.
Parte de la diversión de ser mamá es mantener el asombro en la vida de tus hijos.
Llévalos a caminar, y recuerda que no estás apurada por llegar a algún lado y
luego regresar. Disponte a detenerte si hay una mariposa, una catarina o una flor.
Si vives cerca del mar, llévalos a la playa y párate junto a ellos al borde del agua.
Háblales de la majestad de Dios y de Su gran poder. Recoge un poco de arena y
diles que Dios creó cada una de esos granos de arena –que Sus pensamientos
para ellos son más que los granos de arena de todas las playas de todos los
mares en el mundo (Salmo 139:17-18). Enséñales lo grande que es Dios.
La mujer que sabe divertirse y a quienes están a su alrededor es sabia.

5. Ella es Rápida para Alabar y Apreciar


Creo que si tuviéramos una lista de las veces en una semana en la que criticamos
o demostramos aprobación o admiración, estaríamos realmente sorprendidas. En
un estudio hace unos años, dos psicólogos vivieron en una casa con una familia,
llevando un record de todo lo que pasaba. Al final de la evaluación, se dieron
cuenta que la diferencia entre crítica y aprobación era de una proporción de seis a
uno. ¿Lo puedes creer? Por cada comentario de admiración, los padres hacían
seis críticas.
Somos tan propensos a encontrar faltas en los demás. Por alguna razón, a
muchas nos cuesta trabajo expresar admiración o apreciación. Piensa en la gente
más cercana a ti. ¿Cuándo fue la última vez que le dijiste a tu amiga que
pensabas que era maravillosa? ¿Qué hay de tu esposo o tus hijos? ¿Empezaste a
decirles lo especiales que eran en la mañana? “No hay nadie en el mundo a quien
quiera como a ti.” O “¿Sabías que eres mi regalo especial del Señor?”
Es verdad, sabes. No importa lo difícil que puedan llegar a ser. Ellos son un regalo
especial de Dios, y tienen el derecho de saberlo. Tienen una necesidad de
saberlo. ¿Alguna vez se te ha ocurrido que ellos son el regalo que Dios te hizo
para entrenarte y enseñarte?

Uno de nuestros pastores, Don McClure, decía que su mamá se convirtió en una
intercesora por todos los problemas en los que la metió. Y yo he descubierto que
es cierto. Mis hijos me han enseñado más sobre mi misma que cualquier otra cosa
o persona. He aprendido que Dios tenía mucho trabajo que hacer en mi.
La verdad es que, damos muchas cosas por sentadas. Si estás casada y tu
esposo se va a trabajar en la mañana, ¿le dices lo agradecida que estás? “Cariño,
gracias por salir a trabajar y traer el sustento, gracias por ser fiel en tu trabajo.” Si
no trabaja regularmente (o en lo absoluto), tal vez lo podrías ayudar siendo un
aliento para él. A lo mejor no mostraste mucho aprecio en el pasado.

113
Tus hijos preciosos necesitan aliento. Mi papá probablemente era el mejor ejemplo
de una persona que mostraba aprecio. Chuck tenía a la mejor mamá del mundo y
yo tenía al mejor papá, así que entramos al matrimonio con expectativas muy altas
uno del otro.
Mi mamá era muy dura conmigo. Sé que todo era por preocupación, pero en
ocasiones era demasiado firme. Si estaba practicando piano y creía que se oía
mal, me lo decía. Pero mi papá me decía, “Es hermoso.” Si creía que debía
trabajar en algo, me decía, “Catheryn, eso está muy bien, pero puedes hacerlo
mucho mejor.” Hacía sus comentarios con tanto amor que yo quería mejorar
constantemente para agradarlo.
Mi letra, por ejemplo, era horrible, pero él continúo trabajando conmigo hasta que
finalmente pude escribir legiblemente. Sin importar lo que trajera de la escuela, se
tomaba el tiempo para verlo, apreciarlo y comentarlo. Su aliento era tan especial
que me bendijo de una manera muy linda.
Muestra aliento y aprecio a tus hijos. Cuando los niños del kínder llegan a casa
con hojas arrugadas en sus manos, tómate el tiempo de admirarlas. ¡Hazlo
verbalmente! Yo las pegaba en las paredes para verlas durante el día. Incluso
ahora, de vez en cuando sacó esos papeles con la letra de niños y demasiado
pegamento… tan hermoso. ¡Guárdalos! Mantenlos en un lugar seguro. Cuando
llegues a mi edad y tus hijos hayan crecido, los verás y serás bendecida.

6. Ella es Flexible
La Nueva Traducción Viviente parafrasea 1 Pedro 3:1 de manera interesante:
Esposas, tienen que aceptar la autoridad de sus esposos.

Nunca van a escuchar este consejo del mundo. De hecho, esta noción de
adaptarte a los planes de tu marido está en contra de todo lo que el mundo quiere
que creas. Pero hay algo muy hermoso de una mujer que está dispuesta a ser
amiga de su esposo de esta manera.
También serás una amiga para tus hijos al aprender a ajustarte a sus
temperamentos individuales. No todos los niños responden a lo mismo, de la
misma manera. Los niños tienen diferentes estilos de aprendizaje. Por ejemplo, si
a tu hijo le gusta el orden, la rutina y los planes (a algunos niños les gusta), no los
frustres insistiendo a que se ajusten a tus preferencias.

A lo mejor prefieres pensar en el mañana cuando ya está aquí. No te gusta que te


molesten con calendarios, horarios y organizadores. Pero para poder ser amigo de
tu hijo, permíteles tener su propio calendario y horario. Adáptate a ellos. O si
tienes un hijo que tiene necesidad de tocar y hacer para aprender, no insistas en
sentarte en una silla a leer un libro. Deja que se ensucien las manos. Puedes crear
oportunidades de aprendizaje que apelen a sus propios estilos.

114
Yo diría que los niños son quienes más oportunidades nos dan para aprender
flexibilidad. ¿Cuántas mamás saben lo que es que tu bebé se despierte antes de
su siesta? Probablemente todas las mamás. Pero aquí es cuando el amor fluye a
través de la flexibilidad. Te aguantas los pensamientos de, Ay, tenía tantas cosas
que hacer durante su siesta. En lugar de frustrarte, te adaptas. Corres a la cuna y
arrullas al bebé y le dices, “Estoy tan contenta de que mi bebé esté despierto. ¡Te
extrañé!”
Una vez escuché una entrevista con una maestra que había ganado un premio por
ser la mejor maestra del distrito. Una de las preguntas que le hicieron fue, “¿Cómo
logras ser tan paciente con tantos niños?” Ella contestó, “Cuando me empiezo a
impacientar, volteo a ver sus pies. Simplemente volteó a ver sus pies tan chiquitos
y pienso, Tienen un camino tan largo que recorrer.”
Y lo tienen. Mamás, sean pacientes con ellos. Sean pacientes y flexibles.
Piensa en un momento lo amistosa que te sentirías con una de tus amigas adultas
si todo se tuviera que hacer a su manera –si nunca consideraran tus necesidades,
tus gustos o disgustos y se negaran a comprometerse o a dejarte escoger de vez
en cuando. Probablemente no tendrías esa amiga mucho tiempo ¿no? Pasa lo
mismo con tu esposo y tus hijos. Si quieres ser amiga de ellos, necesitas aprender
a ser flexible para poderte adaptar a sus necesidades y deseos.

7. Ella Acepta
Una mujer que sabe ser amiga no fuerza a sus seres queridos a ser prisioneros de
sus expectativas. Lo que quiero decir es que ella no dice, “Te voy a amar si… Si
haces esto y esto… Si me concedes todos mis caprichos… Te voy a amar si te
portas bien… pero si no te portas bien, no te voy a amar.” Es la diferencia entre
amor incondicional y condicional. Piénsalo: Si Jesús nos hubiera amado
condicionalmente, probablemente no nos habría amado.
Una vez fui a un campamento de verano y vi a un niñito parado en el comedor.
Mientras estaba parado, empezó a aventar tierra. De la nada, una señora se
acercó a él y le dijo, “Si sigues haciendo eso, Jesús ya no te va a amar.” ¡Eso me
dolió tanto! No pude evitar interrumpir la conversación y le dije, “Jesús te va a
amar. Pero yo creo que Él preferiría que no avientes tierra.” No podía dejar que
ese horrible concepto se quedara en el corazón del niño. Pero no quieres que
esos conceptos horribles se queden en el corazón de tus hijos.

Ama a la gente que Dios te ha confiado, acéptalos como trabajos preciosos en


progreso. El Salmo 139:14 dice que fuimos creados de manera “formidable,
maravillosa.” Cada mujer que tome este libro es única, especial y maravillosa. Y
cada esposo e hijo representado por cada una de ustedes también es único y
especial. Puede que se comporten de maneras que sean dolorosas. Puede que no

115
estén donde deban estar. Pero recuerda: aunque no podamos ver el final ahora,
Dios si puede.
Y “el que comenzó en vosotros la buena obra, [tu esposo, tus hijos y tus seres
amados] la perfeccionará [lo hará seguramente, no es una probabilidad] hasta el
día de Jesucristo. (Filipenses 1:6).
Dios está en el procesos de llevar a esa persona a Si mismo. Cuando das amor
condicional, bloqueas el flujo del amor de Dios al hombre o al niño o a tu amiga.
Deshazte de todos los “si tan solo”. Acepta a tus seres amados tal como son, con
todas sus travesuras, sus lugares difíciles y todas las cosas que te vuelven loca.
Diles que los amas ahora mismo, sin esperar nada a cambio.

Las Razones
¿Por qué es tan importante? Bueno, pues importa por muchas razones. Primero,
porque agrada el corazón de Dios si eres un reflejo amoroso y amigable de Él.
Pero también trae bendición a tu vida. Si estás construyendo una casa, lo sabes.
No todo sucede de la noche a la mañana.
A veces puede ser difícil ver algún proceso. Pero cada vez que dejas a un lado tu
agenda o tus preferencias por un ser querido, cada que no criticas y lo remplazas
con aliento, cada que te frenas para decir, “Te amo” a quien Dios te ha confiado,
estás construyendo una casa. Algún día va a estar terminada y va a ser hermosa.
Proverbios nos dice, “La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos
la derriba.” (Proverbios 14:1).
¿Qué mujer quieres ser?
En segundo lugar, esto es muy importante porque lo que está en juego es muy
importante. Los hijos pueden crecer mal, los matrimonios se pueden deshacer.
Una vez hablé con un hombre que se estaba preparando para divorciarse de su
esposa. Tratamos de alentarlo a que detuviera el proceso y trabajara en su
matrimonio, pero él continuó haciéndolo. ¿Cuál fue el problema? Su esposa lo
derribaba continuamente –en privado y enfrente de otras personas, ella lo
etiquetaba como un perdedor. “Siempre ha sido un fracaso y siempre lo será”
decía. Por un lado le decía, “Te amo,” pero por el otro se quejaba. “Nunca vas a
tener éxito en nada de lo que hagas.” ¡Qué diferencia hubiera hecho si esta mujer
hubiera entendido estos conceptos! El resultado final habría sido completamente
distinto.
Las apuestas son tremendamente altas para tus hijos también. ¿Sabías que
cuando hablas con tus hijos, les estás poniendo un espejo enfrente? Lo que les
digas determinará lo que crean que son. Si les dices que los amas, ellos se van a

116
saber amados. Si tus palabras son duras y sin amor, ellos van a creer que no son
dignos de ser amados.
Un niño piensa subconscientemente, Si mi mamá no me quiere, nadie me va a
querer. Cuando Cheryl era chiquita, se sentó en mis piernas un día, se volteó y me
dijo, “Mamá, ¡me puedo ver en tus ojos!”
Nunca es demasiado tarde para convertirte en una amiga. Pídele a Dios que te
ayude y empieza hoy mismo. Este es el día de los nuevos principios para ti y para
tus seres amados. Gózate en cada uno. Al hacerlo, tomarás los primeros pasos
para construir un legado de por vida.
Proverbios 31 dice,
Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; y su marido también la
alaba…Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme a
Jehová, ésa será alabada. (Proverbios 31:28, 30).

Un día tu esposo y tus hijos se levantarán y te llamarán bienaventurada. Mejor que


eso, vas a agradar el corazón de tu Padre, cuando reflejes Su amistad al mundo.

Padre, Tu eres mi amigo más cercano. Tú eres el Amigo que está más cerca que
un hermano. Ayúdanos a aprender a amar a los demás con ese mismo amor de
amistad, que podamos mostrar Tu belleza a cada persona a la que nos hayas
confiado. Úngenos con tu Santo Espíritu, que tengamos Tus ojos para ver con
gracia y amor incondicional.

En tu precioso nombre te lo pedimos. Amén.

117
Capítulo 8

Ella es una Amiga


1. Dios ha creado relaciones de amistad y te ha llamado a ser una amiga. Lee
los siguientes versículos y explícalos en tus propias palabras.

a. Éxodo 33:11

b. 2 Crónicas 20:7

c. Juan 15:15

2. La lealtad es esencial para una amistad. ¿Qué significa la lealtad para ti?
¿Crees que los miembros de tu familia te sientan leal a ellos?

118
3. El matrimonio debe ser la amistad más cercana que una mujer debería
tener. Lee Proverbios 31:11. Ya sea que seas casada o no, ¿qué crees que
significa este versículo en términos de lealtad y amistad?

4. Una buena amiga es alguien que ha probado ser buena y comprensiva al


escuchar. Escribe los siguientes versículos y comprométete a aplicar estos
principios a tus amistades.

a. Proverbios 10:19

b. Santiago 1:19

5. Cuando te preocupas por los demás y vives la verdad de 1 Corintios 12:26,


eres una mujer que refleja a Dios. Piensa en maneras específicas en las
que puedas poner este tipo de preocupación en acción con tus amistades
cercanas.

6. Lee Proverbios 17:22. Piensa cómo puedes reflejar mejor a Dios por medio
de la risa que con un comportamiento irritable y enojón. ¿Cómo te puede
ayudar Dios a ser divertida con tus seres queridos?

119
7. Desafortunadamente, muchas veces es más fácil criticar que expresar
aprobación. ¿Cómo puedes alabar y apreciar a tu familia y amigos?

8. Si quieres ser una amiga, necesitas ser flexible. ¿Hay áreas en tus
amistades en las que te niegas a ceder? Si es así, comprométete con el
Señor y pídele que te suavice.

9. Dios nos ha hecho diferentes y todas estamos en proceso. ¿Cómo te puede


ayudar Filipenses 1:6 a aceptar más a tus amigas y a ser más paciente?

10. Enlista dos razones por las cuales es tan importante un reflejo amigable de
Dios.

11. ¿Qué recompensa se encuentra en Proverbios 31:28,30 si eres el tipo de


amiga que Dios quiere que seas?

120
12. Tómate un momento para pensar en tus amigas. ¿Cómo puedes mejorar
para ser una amiga que refleje a Dios?

Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he


llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.

-Juan 15:15

121
NOTAS PERSONALES Y ORACIONES

122
Capítulo 9

Ella es Obediente
Cuando alguien dice “obediencia”, ¿qué es lo primero que se te viene a la mente?
¿Tienes una reacción negativa a la palabra, viéndola como algo insufrible o
desagradable? ¿O entiendes el poder y la belleza de la obediencia?
A lo largo de la Biblia, se nos dice que debemos obedecer a Dios. Una y otra vez,
los escritores de la Biblia, inspirados por el Espíritu Santo, nos alientan a obedecer
todo lo que está escrito en la ley de Dios. Dios los inspiró a exhortarnos por varias
razones. Una de las razones es que la obediencia trae bendiciones a tu vida.
Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando, para que
haciendo lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová tu Dios, te vaya bien a
ti y a tus hijos después de ti para siempre. (Deuteronomio 12:28).

Proverbios nos dice que hay bendiciones que esperan a quien escucha y obedece.
Ahora, pues, hijos, oídme, y bienaventurados los que guardan mis
caminos. Atended el consejo, y sed sabios, y no lo menospreciéis.
Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada
día, aguardando a los postes de mis puertas. (Proverbios 8:32-34).

Y el salmista dice,
Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo. (Salmo
119:165).

La Obediencia es un Testigo
Pero la obediencia no sólo nos trae bendición personal. También nos hace unos
testigos efectivos para el mundo.
Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi
presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en
vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros
produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Haced todo
sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos,
hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa,
en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de
la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que
no he corrido en vano, ni en vano he trabajado. (Filipenses 2:12-16).

Cuando obedecemos a Dios, brillamos en medio de la obscuridad del mundo y


reflejamos a Dios. Nuestras vidas se ven diferentes, porque no vivimos para

123
agradarnos a nosotras mismas, sino para agradar al Señor. Esto es muy
importante si queremos alcanzar a los perdidos. Si nuestras vidas no se ven
distintas ante el mundo, el mundo no tendrá razón para buscar a Dios.
Una de las áreas en la que la obediencia nos distingue más del mundo es el
matrimonio. Quiero hablar de eso en este capítulo, pero primero quiero aclarar
que, sin importar la situación de tu vida, eres llamada a obedecer.

La mujer soltera es un testigo eficaz en el mundo al igual que una mujer casada.
Una va a mostrar su obediencia por medio de su devoción a Dios y su sumisión a
Su Palabra; la otra mostrará su obediencia a través de esas cosas, pero también
por medio de la voluntad de someterse a su esposo.
El hecho es que, he notado que cada que he tomado el matrimonio como tópico
en mi grupo de estudio, las lecciones aplican igualmente a las solteras que a las
casadas. Parece que estos principios de tu diario andar no dependen de tu estado
civil.
Así que este capítulo es para ti si estás casada. Pero si estás soltera, viuda o
divorciada, también hay mucho aquí para ti. Como Isaías 54:5 dice, “Porque tu
marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre.” Para todas ustedes
que no tienen un marido terrenal, tomen estos principios y pídanle a Dios que
trabaje en sus vidas para que puedan amar y servirlo aún más.
La obediencia a la Palabra de Dios es una manera en la que puedes reconocer Su
señorío en tu vida. Cuando obedecemos, estamos diciendo que Él sabe más
sobre cómo debemos vivir, y que Él sabe mejor que nosotros cómo vivir una vida
de casada que lo honra. Así que, realmente, lo único que necesitamos obedecer
es lo que está escrito en Su palabra.

Protección contra la Decepción


En cuanto al matrimonio, puedes estar segura de que Dios sabe mucho más sobre
hombres que tú, y Él sabe lo que necesitan en el matrimonio. Muchas de ustedes
puede que no estén de acuerdo, pero si la Palabra de Dios lo dice, necesitas
aceptarlo. Si encuentras algún pasaje con el que te encuentras en rebeldía,
necesitas darte cuenta de que te estás rebelando en contra de Dios mismo.
Recuerda que no puedes agradar a Dios si hay rebelión en tu corazón.
Uno de los pasajes que causa mayor rebeldía en los corazones de las mujeres es
Efesios 5:22-24:
Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque
el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la
cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta
a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

124
La pregunta que surge es, ¿Por qué? Las mujeres quieren saber por qué el
hombre es la cabeza de la mujer.
Pablo nos da la respuesta en 1 Timoteo 2:12-14:
Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre,
sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y
Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en
transgresión.

Ahora, yo no creo que las mujeres sean más fácilmente engañadas por todo. Pero
si creo que son más susceptibles a ser engañadas por Satanás. Esa es la única
explicación que se me ocurre de porqué las mujeres se casan con los hombres
con los que se casan o porque se involucran en los líos que se meten –elecciones
que arruinan sus vidas y reputaciones. Son engañadas, justo como Eva cuando
tomó del fruto que Satanás le ofreció. El resultado de su transgresión está en
Génesis 3:16:
A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces;
con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se
enseñoreará de ti.

Una de las consecuencias del pecado de Eva fue que su marido se enseñorearía
sobre ella. Por esta razón, les advierto a las chicas solteras que no se casen con
alguien en cuya sabiduría y juicio no confíen y a quienes no puedan obedecer.

Protección contra el Daño


Esto les da una gran responsabilidad a los hombres, porque parte de su trabajo es
cuidar que su esposa no sea engañada. No veo esto como un castigo para la
mujer, sino como protección para ella. Durante un viaje que Chuck y yo hicimos a
Nueva Guinea, notamos que las parejas casadas que caminaban en la calle, el
hombre caminaba unos metros por delante de su esposa con una espada o un
arco y flecha. La esposa, en cambio, cargaba todo tipo de cosas. Cada uno de los
niños se juntaban a ella mientras se agachaba con toda la carga en la espalda. Se
veía horrible.
Le dije a Chuck, “Uy, ¿a quién le gustaría ser una esposa guinea?” Pero después
nos explicaron. ¿Sabes por qué el marido camina adelante? Lo hace para proteger
a su esposa e hijos. Si una víbora o un animal salvaje o cualquier tipo de enemigo
aparece de pronto, y las manos del esposo están ocupadas, no podrá defender a
su familia.
Veo una aplicación aquí para las mujeres casadas. ¿Le estás poniendo cargas a
tu esposo que no necesita cargar? ¿Tiene los brazos tan llenos de cosas que se
supone que tú deberías cargar que realmente no te puede proteger? A veces, las

125
esposas esperamos demasiado de nuestros maridos. Ellos nos quieren proteger,
pero no los dejamos.
Yo solía ser una presa muy fácil para la gente que vendía cosas de casa en casa.
No podía decir que no, y no era nada sensata ni sabia al respecto. Así que un día
Chuck finalmente me dijo, “Kay, no compres nada que te vendan en casa.” Me
dijo, “No me importa si sólo son agujetas. No compres nada.” También me dijo,
“Tampoco puedes hacer demostraciones de Stanley Home.” ¿Sabes lo que son?
Son reuniones en las que todas tus amigas se juntaban para comprar productos
de Stanley Home. Eran tan divertidas. Pero Chuck me dijo, “No puedes hacer
reuniones de Stanley en la casa.” Me dijo, “Puede que sea correcto para otras
personas, pero para un pastor, creo que está mal que lo hagamos. No quiero que
invites a nadie para venderles nada.”
Ahora, ya sea que me gustaran o no las reglas, resultaron ser una gran protección
para mí. Te sorprenderías de la reacción que tenía la gente cuando venían a mi
casa a venderme algo y me escuchaban decir, “Mi esposo dice que no puedo
comprar nada.”
“¿Su esposo dice?”
“Si, y ¡es así de alto y de grande!” Les contestaba. He aprendido que la obediencia
paga bien. Ha sido una gran ayuda. Es mucho más fácil que escuchar la cantaleta
del vendedor y tener que luchar contra mi impulso de quererlos ayudar gastando
dinero.
Chuck me protegió de otras maneras también. Cuando nuestros cuatro hijos eran
chiquitos, me era muy difícil hacer todo lo que se necesitaba en la iglesia y acabar
las cosas de la casa. Chuck me puso las cosas muy fáciles para mi, “Kay, primero
eres esposa y mamá.” Eso significaba que la iglesia estaba en tercer lugar.
La iglesia tenía un lugar diferente en su lista de prioridades, pero para mí, era
después de mis responsabilidades como esposa y mamá. Era una protección
hermosa para mí. Antes de que me lo dijera, sentía que tenía que estar en cada
parte de la iglesia. Sentía que no podía decir que no. Pero él me liberó para
relajarme y disfrutar el tiempo con mis hijos.
Nuevamente, vemos que la obediencia es una protección para ti. Me pregunto qué
hubiera pasado si Adán hubiera protegido a Eva de la tentación de Satanás. No
estoy tan segura de que Génesis 3:16 no sea un castigo a Adán por no hacerlo.
Es como si Dios hubiera dicho, “Escucha, tienes que enseñorearte por encima de
ella, y a ella no le va a gustar. Ella no va a querer someterse. Va a ser muy
divertido para ti.” Y ahora toda esa diversión la hemos heredado nosotros.

126
El Ejemplo de Sara
Estoy consciente de que no todos los maridos asumen el rol de liderazgo que
deberían. A veces las mujeres dicen, “Soy más espiritual que mi esposo, y tengo
más sentido común. ¿Qué hago?” Si quieres ver un ejemplo maravilloso de una
mujer que continuó obedeciendo incluso cuando su esposo no fue el mejor líder,
observa a Sara.
Abraham no fue el mejor marido –de verdad. Se llevó a su esposa lejos de lo todo
lo que le era familiar, a un país que no conocía para nada. Tenía sesenta y cinco
años en ese momento. ¿A quién de nosotras le gustaría empezar nuevamente a
los sesenta y cinco? Después, dejó que su sobrino egoísta escogiera la mejor
parte de las tierras. Dudando de la promesa de tener un hijo a través de Sara,
tomó a su sirvienta, Agar para tener un hijo con ella. Aunque fue idea de Sara, un
hombre fuerte, con un liderazgo piadoso le habría dicho, “Sara, siéntate y cállate.
Tú vas a tener ese hijo –olvídate de Agar.” Pero Abraham no lo hizo. En dos
ocasiones, para protegerse a sí mismo, mintió sobre Sara, diciendo que sólo era
su hermana.
La vida con Abraham no era fácil. De hecho, ha de haber sido extremadamente
difícil. Sara pudo haberse resistido a todo lo que Abraham quería hacer.
Tendemos a pensar que las mujeres en ese tiempo no tenían opciones, pero ella
se pudo haber regresado con su familia o se pudo haber negado a irse lejos con
Abraham.
Cuando mintió diciendo que no era su esposa, la hizo vulnerable ante el faraón y
el rey Abimelec, ella pudo haber tenido una aventura con cualquiera de los dos.
Aparentemente, y Sara era muy guapa. Ha de haber sido muy halagador tener
detrás de ella a un rey y a un faraón –incluso cuando era viejita. Pudo haber tenido
una mejor vida en el palacio ¿a poco no? ¿Para qué viajar por todos lados con
Abraham pudiendo vivir en el palacio? Y después tiene un bebé –¡a los noventa y
un años! (Génesis 17:17) ¿Quién quiere hacer eso?

Lee 1 Pedro 3:5-6


Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres
que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos; como Sara
obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido
a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza.

Sara obedeció a Abraham y lo llamaba señor. Ella no tenía miedo y confiaba en su


marido.

127
La Obediencia Honra la Palabra de Dios
Dios puede lidiar con tu marido y lo puede cambiar, pero primero necesitas
quitarte tú de en medio. Chuck ha hablado de esto muchas veces desde el púlpito.
Habla de lo que pasa cuando una mujer toma el lugar de juez y acusadora de su
marido, señalándole continuamente todas las cosas que debería hacer o no hacer.
¿Sabes lo que sucede? Ese hombre pudo haber estado sintiendo culpa o
convicción del Espíritu Santo sobre su comportamiento, pero la actitud de su
esposa lo esfuma. Como ella ya lo castigó con sus quejas, su culpa se disipa y ya
no siente responsabilidad delante de Dios.
Es tan importante que recuerdes esto en tu vida –si quieres quitarle la culpa a tu
marido, él nunca va a estar en donde sienta responsabilidad por su
comportamiento delante de Dios. Su marido no es tu responsabilidad. Él es
responsabilidad de Dios. Quítate de en medio y ponlo en una posición en la que
Dios pueda obrar directamente con él.
Ahora, el Señor te puede usar. Te puede dar palabras de sabiduría o de
amabilidad. Pero puedes estar segura de que nunca te va a usar para acusar a tu
marido o para despotricar en su contra. Lo mejor que puedes hacer es quitarte y
dejar que Dios haga la obra.

Cuando obedecemos a nuestros maridos y nos sometemos a su liderazgo, la


palabra de Dios es honrada. Cuando no lo hacemos, traemos deshonra a Su
Palabra.
Tito 2:5 nos dice que estemos “sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios
no sea blasfemada.”
En la Nueva Versión Internacional dice, “para que no se hable mal de la palabra
de Dios.”
La Biblia Amplificada nos da una descripción detallada: “Que la Palabra de Dios no
sea expuesta a reproche (blasfemada o desacreditada).” No queremos que
nuestro comportamiento traiga reproche contra Dios o que lo representemos mal
ante el mundo.

El Propósito de Dios para el Matrimonio


¿Alguna vez te has preguntado cuál es el propósito del matrimonio –o el propósito
de tu matrimonio? Muchas mujeres tienen una perspectiva equivocada de esto.
Creen, erróneamente, que su matrimonio existe para hacerlas felices. Se imaginan
el matrimonio como su historia de Cenicienta. Pero la historia de Cenicienta no es
cierta. La única manera de corregir esta perspectiva es pararse un poco atrás y
ver el matrimonio desde el punto de vista de Dios.

128
Dios ha redimido al mundo por un gran precio para Sí mismo, pero el mundo no lo
sabe. Él desea manifestar esta redención a un mundo hambriento y perdido, y el
matrimonio es parte de esto. Un matrimonio que se alinea con los principios
bíblicos muestra de una manera hermosa la redención de Dios. Así que ya sea
que tu matrimonio sea feliz o no, este punto es aparte.
Tu matrimonio es una oportunidad de reflejar la obra de Dios en el mundo. Si Él
puede llevar a cabo mejor Sus propósitos al quebrantar nuestro corazón, debemos
agradecérselo. A lo mejor Dios va a dar un testimonio para el mundo que nada
más pudo haber traído de esta manera. Esto es gozo, pero no puede ser
entendido a menos de que estés enamorada de Jesucristo.
Pablo dice,
Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús,
[como trofeos de la victoria de Cristo] y por medio de nosotros manifiesta
en todo lugar el olor de su conocimiento. (2 Corintios 2:14, Biblia
Ampliada).

Dios diseñó el matrimonio como un símbolo del amor de Cristo hacia la iglesia. Es
un símbolo para el mundo de la redención de Cristo. Esto es tan evidente que
cuando lees el quinto capítulo de Efesios. Míralo de nuevo con estos versículos
conclusivos.
Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque
el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la
cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta
a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se


entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el
lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una
iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino
que fuese santa y sin mancha.

Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos
cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie
aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como
también Cristo a la iglesia.

Porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Por


esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los
dos serán una sola carne.

Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la


iglesia. Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como
a sí mismo; y la mujer respete a su marido. (Efesios 5:22-33).

Qué hermosa imagen. Tu matrimonio puede ser una oportunidad para reflejar el
amor de Dios al mundo.

129
Cuando Pablo le escribió esta carta a Tito, amonestándolo para que las mujeres
ancianas entrenaran a las jóvenes a amar a sus maridos, sus hijos y a cuidar sus
casas; lo hizo porque las mujeres cristianas de Creta y Corinto hacían alarde de su
libertad apareciéndose en las calles con la cabeza descubierta. En ese tiempo y
en esa cultura, eso era símbolo de prostitución.
De hecho, esas mujeres estaban diciendo, “Ahora que tenemos libertad en Cristo,
no tenemos que quedarnos en casa, cuidando a nuestros maridos y a nuestros
hijos y a nuestras amigas. ¡Podemos salir a las calles! Podemos hacer lo que
queramos y no tenemos que usar velo.”
Pero el mundo no creyente veía este comportamiento horrificado. Creo que la
mayoría del mundo hoy no admira a una mujer que descuida a su esposo y a sus
hijos. Quizá haya algunos radicales. Pero la mayoría de los inconversos creen que
una mujer cristiana tiene que ser una esposa fiel y una madre amorosa.
Así que si no lo eres, estás haciendo que se blasfeme la Palabra de Dios, y tu
matrimonio no está siendo usado como un símbolo para esta generación que no
conoce a Dios.

Representando a Dios
Dios siempre está ocupado por cómo lo representas. La pregunta que te debes
hacer es: ¿Cómo estoy representando a Dios? ¿Realmente obedezco todos los
mandatos de Dios, incluso los que me hacen sentir incómoda? ¿Estoy dispuesta a
humillarme para tomar una posición más abajo? ¿Le estoy dando al mundo una
oportunidad de criticar a la iglesia o de admirarla?

Uno de las grandes faltas que tiene la iglesia es el testimonio de las vidas
insatisfechas que profesan los cristianos. Y uno de los grandes argumentos del
cristianismo es la evidencia de la obediencia en las vidas cristianas genuinas. El
mundo no tiene nada con que comparar la belleza, el gozo y el compañerismo de
un hogar verdaderamente cristiano.
Nada habla más a un mundo perdido que un hogar cristiano. El hogar está a
prueba en el mundo en este momento. Los matrimonios están a prueba. La gente
de afuera está viendo a los cristianos para ver si hay algo en sus matrimonios o en
sus hogares que sea especial, diferente y vital. Ellos quieren saber si tienen lo que
se necesita. ¿Tu vida tiene a Jesús como el ingrediente que falta?
La empresa General Motors hizo un estudio que concluyó que una persona
promedio influenciará fuertemente por lo menos a 162 personas en su vida. La
profundidad y la anchura de tu influencia se relacionarán con la calidad de tu
matrimonio. Si representas tu matrimonio como malo y a tu marido como un patán,
el mensaje que estás dando en tu esfera de influencia es que Jesucristo no te da
el poder de tener un hogar pacífico o un matrimonio satisfactorio. Les estás

130
diciendo a 162 personas que no tienes contentamiento en tu vida. ¿Crees que eso
los atraiga a Jesús o los aleje de Él?
A lo mejor has desarrollado una rebeldía contra la Palabra de Dios o resentimiento
contra tu marido. Si ese es el caso, te animo a que te arrepientas por el amor de
Jesucristo. ¿Estás dispuesta a voltear esa rebelión y hacerte esclava de Cristo?
¿Estás dispuesta a obedecer las Escrituras al obedecer a tu marido?

Puede que digas, “Ay Kay, no conoces a mi marido. No sabes cómo es. Está
podrido hasta los huesos.” Eso no importa. El propósito de la amonestación de
Pablo a ser obedientes o ser sumisas a sus maridos no era para satisfacer los
deseos caprichosos de un hombre egoísta. Es para que puedas dar testimonio al
mundo de tu comportamiento. Es para darle al mundo una oportunidad de realzar
tu testimonio cristiano.
Estoy rodeada de muchos matrimonios y cuando veo a una mujer responder a su
marido inmaduro y descuidado con espíritu dulce y amoroso, me toca el corazón.
¿El tuyo también? Cuando ves la belleza de la gracia Dios habilitando a una mujer
a soportar a un hombre así y a responderle con amabilidad, te hace querer ser una
mejor esposa tu misma. Te hace querer amar a Jesús y amar más a tu esposo.
Ahora, no estoy sugiriendo que obedezcas a un hombre que abusa físicamente de
ti o de tus hijos. No creo que te tengas que quedar en un matrimonio con un
hombre que te está destruyendo físicamente. Y debes proteger a tus hijos incluso
si tu esposo no lo hace. Pero no estoy hablando de este tipo de situaciones.
Estoy hablando de soportar con gracia cuando las cosas son menos de lo que
esperabas –cuando tu esposo no es el líder que debería o podría ser, o cuando es
distante o incluso frio. Me refiero a quedarte en tu matrimonio incluso cuando
tienes el corazón roto.

En este tipo de matrimonios, la gente normalmente dice, “No te quedes por el bien
de los niños.” Y como lo he dicho, en un matrimonio abusivo, donde hay violencia
en contra de ti o de tus hijos, ese puede ser un buen consejo. Pero en muchos
matrimonios, es justo eso –quedarse por el bien de los niños –lo que hace que el
marido sea salvo o que tú seas quebrantada, para que puedas empezar a
cooperar con Dios y con los otros.

Una Corona para Su Esposo


Hace años cuando salió el libro Los Reproductores, estaba lleno de historias del
principio de Calvary Chapel y de testimonios maravillosos de nuestro tiempo bajo
la carpa. Ahora, cuando ves una foto de un grupo de personas, ¿a quién ves
primero? Te ves primero a ti, ¿no es cierto? Bueno, pues sucede lo mismo cuando
sabes que vas a salir en un libro.

131
En el momento en el que salió el libro, lo abrí para encontrar “Kay.” ¿Pero sabes lo
que hace “Kay” en ese libro? Discute y debate con su marido. No es nada sumisa.
Eso no fue exactamente lo que pasó. Si lloré mucho porque no quería mudarme a
Costa Mesa de nuestra iglesia de Corona. Yo estaba mal.
Pero aún así, cuando vi lo que habían puesto de mí en el libro, lo tomé muy mal.
Lloré y lloré y lloré. Yo quería ser descrita como la esposa amable, adorable, que
habla dulcemente de Chuck. Pero el Señor no lo permitió. Y estoy muy agradecida
de que dejaran de publicar el libro. Pero Dios lo usó. Un día, mientras seguía
pensando en el libro, Dios me dijo, “Kay, ¿estás dispuesta a pasar desapercibida?”
Tenía que pensar en eso. Tenía que dejar que Dios usara esa situación y que esa
pregunta me quebrantara.
Proverbios 31 habla sobre la mujer virtuosa. Versículo tras versículo describe sus
maravillosas características y en el versículo 23 dice, “Su marido es conocido en
las puertas.” La mujer de Proverbios 31 es enérgica, maravillosa, y gloriosa –pero
es su marido el que es conocido en las puertas. La pregunta que está delante de
cada esposa es: ¿Estás dispuesta a dejar que tu marido sea conocido, incluso si
eso signifique que tu permanezcas desconocida? ¿Estás dispuesta a ser el tipo de
mujer que está satisfecha siendo una corona para su marido? (Proverbios 12:4).
Al ser la corona de tu marido, estás diciendo que él tiene la autoridad. Es un
hermoso símbolo de honor. Eso es lo que puedes ser para él, pero sólo si estás
dispuesta a obedecer las Escrituras de obedecerlo.
Cuando te sometes al orden de Dios y aceptas Su estructura que Él ha
establecido para tu hogar, es verdad que él será la autoridad sobre ti –pero tú
serás evidente como la corona en su cabeza. Las coronas se hacen con hermosas
joyas de muchas facetas ¿a poco no? Eso es lo que puedes ser para tu marido.
Esa puede ser tu identidad –ser la corona de gloria en su cabeza.
Amada, te animo a que permanezcas en el lugar de obediencia. Ya sea en tu
matrimonio o en tu soltería, deja que Dios traiga Sus propósitos más altos en este
desenvolvimiento del Señor Jesucristo. Que tu vida refleje la belleza del Señor a
todos los que te miran –y que puedas influenciarlos hacia la salvación.

Padre, te pido que hagas el trabajo profundo de arrepentimiento que nos conforme
a Tu imagen. Muéstranos cómo vivir vidas de sacrificio, que a través de nosotras
el mundo pueda ver la redención de Jesucristo. Enséñanos a obedecer, Padre.

Te lo pedimos en Tu santo nombre. Amén.

132
Capítulo 9

Ella es Obediente
1. A través de la Biblia se nos amonesta a obedecer a Dios. Lee los siguientes
versículos y escribe las instrucciones y las bendiciones que te esperan si
escuchas y obedeces.

a. Deuteronomio 12:28

b. Salmo 119:165

c. Proverbios 8:32-34

2. Cuando obedeces a Dios eres un testigo eficaz para el mundo. Lee


Filipenses 2:12-16 y busca maneras de obedecer con alegría y la bendición
que trae hacerlo.

133
3. Si eres soltera, viuda o divorciada, Isaías 54:5 dice que “el Señor es tu
marido.” ¿Cuáles son algunas maneras en las que puedes caminar en
obediencia a Dios, sin importar tu estado civil?

4. Otra palabra para obediencia es sumisión. Lee Efesios 5:21-24 y escribe


cómo se aplica a ti.

5. Examina 1 Timoteo 2:12-14. Después de pensar en estos versículos,


¿cómo te ayudan a entender la protección que trae obedecer?

6. La obediencia en algunas partes de la Biblia puede parecer atemorizante si


no las entendemos bien. Después de leer 1 Pedro 3:5-6, ¿de qué manera
es un ejemplo Sara?

7. Tito 2:5 dice que seamos “sujetas a sus maridos, para que la palabra de
Dios no sea blasfemada.” ¿Qué comportamiento representaría mal a Dios
ante el mundo?

134
8. Al revisar Efesios 5:22-33, Dios diseñó el matrimonio como un símbolo de la
redención de Cristo. ¿De qué manera son relevantes estos versículos para
que puedas reflejar a Dios?

9. Describe a la mujer obediente de Proverbios 31 en tus propias palabras.

10. Explica cómo los siguientes versículos te ayudan a ser una mujer que
obedece al Señor.

a. Deuteronomio 6:5-6

b. Eclesiastés 12:13

c. Lucas 6:46

d. Juan 14:21

135
e. 1 Juan 2:4

f. 1 Juan 5:3

Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos,
hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la
cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida, para que
en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he
trabajado.

-Filipenses 2:14-16

136
NOTAS PERSONALES Y ORACIONES

137
Capítulo 10

Ella cuida su Hogar


Cuando mi mamá tenía veinticuatro años, su primer marido se murió. Tenía una
hija de siete años que cuidar y a mi hermana Louise. Así que mi mamá, quien era
una mujer muy hermosa, tuvo que salir a trabajar para mantenernos a las dos. Me
contó cómo se mudó a Arizona y abrió un restaurant en un campamento de
mineros. A las cinco de la mañana que salía para abrir el restaurant, tenía que
caminar por las calles con una pistola para protegerse.
Quizá por esa experiencia, mi mamá no quería que me casara nunca. En cambio,
se encargó de que me entrenara en una carrera. Me dijo a lo largo de los años:
“Catheryn, tienes que tener una carrera.”
Pero luego me casé. Y me casé con un hombre que me dijo, “Kay, quiero que te
quedes en casa.”
Ahora, quiero aclarar que vivimos en una época y una cultura en la que ninguna
de nosotras se tiene que casar. Tenemos una opción. Nadie nos fuerza a
casarnos –la opción es nuestra completamente. Quiero dejar esto muy claro,
porque a lo largo del capítulo, puede que pienses que el matrimonio es el único
camino. Pero no lo es. Hay muchas ventajas para no casarse.
La Biblia muestra en particular,
Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene
cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en
espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo
agradar a su marido. (1 Corintios 7:34).

Puedes decidir nunca casarte, pero en cambio enfócate en caminar cerca del
Señor y aprende a obedecerlo. Esa sería una hermosa manera de pasar tu vida.
Pero si eliges casarte, la Palabra nos dice, justo como leemos, que debes desear
agradar a tu esposo. Y al leer Tito 2:5, las mujeres jóvenes que elijan casarse
deben ser:
prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos,
para que la palabra de Dios no sea blasfemada.

Obedece a tu Esposo
Tienes que obedecer a tu esposo. Por eso, no te tienes que casar nunca con
alguien a quien no puedas obedecer. Creo que las mujeres no se toman el tiempo
necesario para reflexionar en los votos que hacen en la ceremonia de matrimonio,

138
que es la razón por la cual las chicas escogen mal. Acaban casándose con
hombres de mal juicio; hombres a quienes respetan muy poco y a quienes no
pueden obedecer.
Por alguna razón estas chicas se dejaron llevar por lo guapo que era el chico o
cuánta atención le ponía. Cualquiera que sea, ella se convence de que él es “el
adecuado.” No se toma dos segundos para considerar el hecho de que cuando se
case, Dios le va a pedir que lo obedezca. Recuerda, tienes la opción de casarte o
no. Pero si lo haces, prepárate para obedecer a tu esposo.

Esa es la posición en la que me encontré cuando me casé con Chuck. Tenía la


amenaza de mi mamá en la cabeza –“Catheryn, estudia una carrera.” –y la
convicción de mi esposo –“Kay, quiero que te quedes en la casa.” Así que obedecí
a mi marido. Y te lo digo una y otra vez, nunca me he arrepentido. Ni si quiera una
vez. Todos nuestros hijos caminan con el Señor. Hay una satisfacción que es
difícil de describir.
No siempre fue fácil y no siempre sentí esa satisfacción. Había días en los que me
sentía atrapada. Había días en los que quería escapar. Había días cuando mis
tres hijos mayores eran adolescentes que tomaba mi Biblia y me sentaba en la
playa orando, “Dios, si no me muestras la manera, no lo voy a lograr.” Esos eran
días de locura. Tenía tres hijos adolescentes y una niña chiquita… no estaba lista
para eso y realmente necesitaba sabiduría de Dios.
Debemos mantener en mente que nuestra meta principal como cristianos es
reflejar el corazón de Dios, no el nuestro. Queremos bendecir a Dios en todo lo
que hacemos y no darle ocasión al adversario para que le reproche a Dios. Así
que si el Señor dice que debemos obedecer a nuestros maridos, debemos
obedecerlos (siempre y cuando no nos pidan que nos salgamos de la ley de Dios).
Si Dios dice que debemos cuidar nuestro hogar, lo debemos hacer.

Pan de Balde
¿Qué quiere decir cuidar tu casa? Bueno, en el sentido más simple, quiere decir
que atiendes las necesidades físicas de tu hogar. ¿Limpias el piso que necesita
ser barrido o trapeado? ¿Lavas la ropa que necesita lavarse? ¿Lavas los platos?
Si esas cosas no se están haciendo, alguien no está cuidando su casa. Hay falta
de diligencia.
Una de las principales razones por las que las mujeres no atienden las
necesidades básicas de su hogar es que “comen el pan de balde.” La frase se
encuentra en la descripción de la mujer de Proverbios 31.
En el versículo 27 dice,
Considera los caminos de su casa, y no come el pan de balde.

139
Las mujeres de mi estudio bíblico saben bien lo que pienso de una distracción en
particular. De hecho, es más que una distracción. Es una pérdida de tiempo
destructiva –las telenovelas. Estoy convencida de que cuando una mujer se sienta
a ver esa suciedad, come el pan de balde.
Así que preferiría verte lavar una taza, limpiar un cajón, hacer una cobija o incluso
sacar al perro a pasear. Cualquier cosa en lugar de sentarte a llenar tu mente con
esas cosas que pudren. Muchas veces, cuando las mujeres ven esos programas,
sus hijos chiquitos están jugando en el mismo cuarto escuchando la misma
basura. Lo vuelvo a decir: las telenovelas no son más que contaminantes, y sabes
que estoy en lo correcto aunque te rebeles al respecto.
Así que eso es lo primero en mi lista. Chuck tuvo otra idea de esto, me la
compartió cuando enseñé por primera vez este tema a las mujeres y le pregunte,
“¿Qué cosas consideras que sean 'comer pan de balde'?” Casi sin dudarlo, Chuck
me dijo “Tertulias de café.” Ahora esa no es una frase que se use actualmente y
Chuck no toma café, así que no estoy segura de lo que sepa al respecto. Pero sé
que está en lo correcto.
Cuando dijo eso, me acordé de nuestros primeros años de matrimonio cuando las
mujeres pasaban a la casa por café. Siempre quería terminar todo el quehacer de
mi casa en la mañana. Quería tender las camas y lavar la ropa antes de que
pasara cualquier cosa. Si los vecinos pasaban en medio de mi limpieza, no
siempre era tan hospitalaria como debía. Pasaban por café y nos sentábamos en
la mesa y platicábamos, y algunas veces platicábamos de cosas que habría sido
mejor no decir. Si parecía una pérdida de tiempo.
A lo mejor tengas otra idea de lo que te está robando el tiempo. ¿Permites perder
horas en algo que no beneficia a tu familia o edifica en algún sentido? En estos
días, a lo mejor es demasiado tiempo en Internet o en el teléfono. Cualquier cosa
que represente el pan de balde de tu vida, quítalo de raíz. No seas partícipe de él.
No regales tu tiempo ni tu energía a actividades inútiles cuando podrías –y
deberías –cuidar de tu casa.

La Atmosfera del Hogar


Ahora, las necesidades físicas de tu casa probablemente sean aparentes para ti.
¿Ha pasado algún tiempo desde la última que arreglaste? ¿Tu casa está
ordenada? Cuando la gente entra, ¿les parece limpio? Estas cosas usualmente
son bastante obvias. Pero algo que puede que no pienses automáticamente
cuando consideres el tema de “cuidar tu casa” son las necesidades emocionales
de tu casa. En otras palabras, ¿qué ambiente estás poniendo en tu casa?
Si volvemos a ver Tito 2:5 en la Reina Valera 1960, vemos que amonesta a las
mujeres a ser “a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas…” La
palabra “buenas” se traduce en otras versiones como “amable” y quiere decir “ser

140
amable, tierna, cortés y considerada.” La amabilidad es una virtud preciosa en una
mujer –y una gran bendición en un hogar.
Mi mamá siempre fue muy cortés con mi papá. Cuando llegaba en la noche, era
un momento especial del día. Había una silla en la casa que era “la silla de papá.”
Si yo estaba sentada cuando él llegaba, sabía que me tenía que levantar y dejarle
la silla a mi papá. Ella me enseñó eso.

Cuando comíamos, mi papá nunca se levantaba del comedor para ir por algo a la
cocina. Mi mamá iba por las cosas. Esa era la manera que mi mamá sentía que un
hogar debía ser, y nunca se quejó por hacerlo. Era realmente hermoso verla
atenderlo, y aprender a respetar a mi papá por medio de su ejemplo.
¿Has pensado en las cosas que estás moldeando en tus hijos? Cuando te ven
interactuar entre tú y su papá, ¿están aprendiendo a ser amables y corteses?
¿Están aprendiendo a ser respetuosos? ¿O lo menosprecias delante de los niños
y te burlas de él?
Proverbios 18:21 dice, “En la lengua hay poder de vida y muerte” (NVI). Creo que
no estamos lo suficientemente conscientes de esta verdad. Las palabras que
decimos pueden construir o derribar a una persona. Pueden moldear respeto o
enseñar a faltar al respeto a los chiquitos que nos están viendo. Sabia es la mujer
que escoge palabras dulces y amables.

Practica la Amabilidad
La ternura es una cualidad hermosa en una mujer. La alternativa es ser una mujer
“ruda”. No creo que a la mayoría de los hombres les gusten las mujeres rudas.
Debe haber naturalmente cierta ternura en nosotras. Debemos ser agraciadas y
amables –no sólo con nuestros maridos, sino también con nuestros hijos, nuestros
parientes, amigos y la gente de la iglesia.
Proverbios dice, “La mujer agraciada tendrá honra” (Proverbios 11:16).
Romanos 12:10 nos amonesta “Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en
cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.”

¿Eres amable de esta manera? ¿Siempre te apresuras a la puerta o dejas que tus
hijos pasen primero? Cuando estás con amigas, ¿les abres la puerta? ¿Escoges
el mejor lugar en el coche o en el restaurant o lo cedes a alguien más? ¿Le das
preferencia a los demás en una conversación, o siempre crees que tienes lo mejor
qué decir?
Incluso las cosas que no se te han ocurrido naturalmente, puedes hacerlas un
hábito de darles preferencia a los demás.

141
Colosenses 3:12 en la Nueva Traducción Viviente dice,
Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por él,
ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad,
gentileza y paciencia.

Practica la amabilidad. Oblígate a hacerlo.


Proverbios 31:26 dice de la mujer virtuosa:
Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua.

Mi oración es que esto sea cada vez más cierto para quienes aman a Jesús. Es
tan fácil decir un comentario cualquiera, y luego ver como hiere a otra persona.
¡Cómo le duele al Espíritu! En momentos así, deberíamos mordernos la lengua. Lo
último que queremos ser es una esposa ruda que le grite a su marido, a sus hijos
y a sus amigos. Esa es una buena imagen de lo que no queremos ser.
¿Cómo describes a la mujer que quieres ser? ¿Tienes alguna imagen de esa
mujer? ¿La ves tratando a todos con amabilidad y paciencia, siempre con un
comentario dulce o un poco de aliento? Que ese sea tu objetivo. Pídele al Espíritu
Santo que desarrolle esas cualidades en ti.

Paciencia
Ahora, parte de la atmosfera de nuestro hogar es observarnos para asegurarnos
que estamos siendo pacientes con nuestros hijos. Cuando mis hijos eran chicos,
iba a la librería y leía libros que describían lo que los niños tenían que ser capaces
a cierta edad. Y, ¿sabes qué? realmente me ayudó. Era impresionante lo paciente
que me volvía cuando estaba consciente de sus habilidades.
Cuando nuestra nieta Caitlyn tenía dos años, su familia se estaba quedando con
nosotros un tiempo en lo que terminaban de construir su casa. A mí se me habían
olvidado lo cansada que terminaba después de pasar el día entero con un niño de
dos años. Corres detrás de ellos y su humor cambia a cada rato –un momento se
están riendo y al siguiente están llorando –y justo cuando te vas a ajustar a una
emoción, otra empieza. Déjame decirte que estaba siendo re-educada.
Pero también pasamos tiempo con otro niño de dos años en ese mismo tiempo, y
el niño se portaba igual. Entonces me acordé. Chuck Jr. y Jeff se portaban así
cuando tenían dos años. Simplemente es la manera en la que son. Es bueno
recordarnos estas cosas. Nos toma mucho hacernos mamás –y abuelas- amables
y pacientes.

142
Quedarse en Casa
Muchas cosas cambiaron desde que mis hijos eran chicos. Primero, esta
generación está dispuesta a esperarse para tener hijos o simplemente deciden no
tenerlos. Cuando yo era una esposa joven, se asumía que ibas a empezar una
familia. Y quiero decirles que yo estoy a favor de que las mujeres cristianas tengan
hijos.
Creo que necesitamos a todos los cristianos que podamos en la tierra. Y hay algo
hermoso al ver nacer un bebé en un hogar cristiano. Así que si lo estás pensando,
déjame animarte a tener bebés.
El segundo cambio es que en esta generación, más que nunca, las mujeres
sienten presión por tener una carrera. Las mujeres también tenían carreras
cuando yo era joven, pero no como ahora.
Por todos los avances y electrodomésticos el quehacer no es tan difícil ni consume
tanto tiempo como cuando mis hijos eran chicos, por lo que muchas esposas
jóvenes no saben qué hacer con su tiempo libre. Una mamá de niños chicos es
una mujer ocupada sin duda, pero cuando se van a la escuela, a veces no sabe
qué hacer con el resto de su vida.
Ahora, entiendo que económicamente, muchas mamás tengan que trabajar. Sé
que muchas veces ni si quiera está en duda. Es algo que debe suceder. Ese fue el
caso de mi mamá cuando batallaba para criarnos a mi hermana y a mí. Así que no
me refiero a ti si estás en una situación similar.
Pero quiero hablar a las mujeres que no necesitan trabajar, pero que quieren
hacerlo. Tengo una guía para ti. Realmente creo que esto viene del Señor, porque
si tienes bien tus prioridades, tus decisiones van a ser las correctas. Sabrás
exactamente lo que tienes que hacer.
Aquí está la guía: Si Dios es tu primera prioridad, y tu hogar es el segundo lugar –
lo que quiere decir que puedes hacer todo lo que el Señor quiere para mantener
una casa limpia, en paz y llena de gracia –entonces tener una carrera está bien.

Pero si descuidas al Señor o si descuidas tu hogar por tu carrera, te vas a


encontrar en un camino de destrucción.

Satisfacción
A veces las mujeres hablan de su felicidad y satisfacción, y hacen comentarios
como, “Soy mucho mejor mamá si estoy satisfecha.” Bueno si tu felicidad y tu
satisfacción están primero en tu lista, tu relación espiritual y los asuntos de tu
familia están más abajo, tu hogar va a sufrir.

143
No importa lo incómoda que te haga sentir, simplemente así es –y no puede ser
cambiado. Las leyes de Dios no cambian. Si Dios te dice que seas ama de casa y
no lo haces, entonces nada de lo que trates de buscar afuera te dará la
satisfacción que estás buscando.
Si percibes tu hogar y tu matrimonio como una prisión, entonces la atmósfera va a
estar llena de resentimiento, irritabilidad y hostilidad –y todo eso traerá fruto. La
filosofía del mundo apela a las mujeres porque les dice que tienen derecho a sus
sentimientos, sus deseos y sus necesidades, pero el resultado es un caos social
cuando se destruye el hogar. ¿Qué causa la destrucción? El egoísmo.
Se dice que lo contrario al amor no es el odio sino la indiferencia –una forma de
egoísmo. Es escoger tu modo por encima del bien de tu familia. Pero cuando
estás dispuesta a dejar tu vida y diferir tus ambiciones y deseos durante un
tiempo, esta elección te dará grandes dividendos. Ultimadamente, te dará la
satisfacción que estás buscando.

Criar a tus Hijos


Hay tantas preguntas que surgen cuando una mujer con hijos quiere seguir con
una carrera. Primero, ¿quién va a cuidar a los niños mientras trabaja –y lo harán
tan bien como tú? Estoy convencida de que nadie pudo haber criado mejor a mis
hijos que yo. Como son mi responsabilidad, Dios puso un amor especial en mi
corazón por ellos.
A menos de que seas una mamá sin afecto natural o tengas resentimiento en
contra de los niños, también sentirás un amor especial. Nadie los va a amar, a orar
por ellos, a guiar sus pequeños pies como tú.
Te advertí desde el principio del libro que este era un libro exhortativo -¿te
acuerdas? Tengo una postura muy firme con respecto a esto y te animo a que
consideres estas cosas. No puedo evitar imaginarme cuántas vidas de niños
serían diferentes si sus padres, en particular sus mamás hubieran estado
dispuestas a sacrificarse por ellos –si se hubieran tomado el tiempo de enseñarles
de Dios y de la vida… si hubieran estado dispuestas a dejar de tener ciertas cosas
materiales para poder estar en casa cuando sus hijos llegaran de la escuela… si
hubieran estado más interesadas en las vidas de sus hijos que en las propias. No
tienes a tus hijos mucho tiempo contigo. De verdad que no. Recuerda esto.
Eso me lleva a un pensamiento final. ¿Te vas a arrepentir? ¿Mirarás atrás y te
preguntarás si tomaste la decisión correcta? Es importante preguntarte esto,
porque si añades algo tan grande como una carrera a tu vida, puedes estar segura
que algunas cosas se te irán de paso. Habrá cosas que se perderán. Se te irán
oportunidades. Hay todo tipo de momentos especiales en la vida de tu hijo que
sucederá sin que te enteres. El tiempo que pudiste haber pasado con ellos, lo
pasaste en un trabajo. ¿Estás preparada para eso?

144
Ahora si puedes trabajar fuera y aún así cuidar a tu familia y tu casa –si tus
prioridades están en orden y nada se descuida –entonces no le veo nada de malo
a tu trabajo. Pero si todavía tienes hijos chiquitos, por favor espérate. Esos
primeros cinco años en la vida de un niño son vitales. Es tu oportunidad de
programarles buenas cosas antes de que se vayan a la escuela y descubran otras
influencias. Puedes hacer tanto por el Señor y por Su reino en esas pequeñas
vidas durante esos años preciosos.

Sé una Bendición
Mi último consejo es este: sé una bendición. Si te dispones a ser santa, sabia,
amorosa y obediente, serás una bendición. No sólo le darás gozo al corazón de
nuestro Padre, sino que también serás una tremenda influencia de Él en este
mundo.

Nuestros hogares pueden ser lugares en donde la gente encuentre esperanza,


sanidad y amor. Pero sólo si la mujer que cuida su hogar ha dispuesto su corazón
para reflejar a Dios.
Finalmente, sean todos de una y la misma mente del espíritu simpatizando
con los otros, amándose entre ustedes hermanos de un mismo hogar,
compasivos, y corteses (de corazones tiernos y mentes humildes). Nunca
devuelvan mal por mal o insulto por insulto (regañando, hablando de más,
reprendiendo); al contrario bendiciendo, [orando por el bien, la felicidad,
protección, amando y teniendo piedad sincera] (1 Pedro 3:8-9 Biblia
Ampliada).

Padre, analiza nuestros corazones. Si encuentras alguna lucha dentro, te pedimos


que abras nuestros ojos para ver Tu verdad. Si hay rebeldía en contra de ser
amas de casa, o de ser amables, o de posponer una carrera por el bien de un
chiquito, te pedimos Padre, que Tú seas el Señor sobre todas estas decisiones.
Por medio de nuestra obediencia a Tu voluntad, queremos tener un hermoso
testimonio para compartir con los demás.
Y Señor, te agradecemos por los nuevos principios que siempre estás dispuesto a
darnos. Te pedimos que nos des un nuevo comienzo, y que nos unjas con tu
Espíritu Santo por medio del cual hemos de honrarte y reflejar Tu belleza y
santidad a quienes nos encontremos.
Te pedimos esto en el precioso nombre de Jesús. Amén.

145
Capítulo 10

Ella cuida su Hogar


1. Como mujeres de Dios, somos llamadas a cuidar de nuestro hogar. ¿Qué
quiere decir cuidar tu hogar? Escribe lo primero que se te venga a la mente.

2. Cada mujer tiene la opción de casarse o no. Después de leer 1 Corintios


7:24, hablando bíblicamente, ¿cuál es la ventaja de la mujer que decide no
casarse?

3. Si decides casarte, tu deseo debería ser agradar a tu esposo. ¿Qué cosas


listadas en Tito 2:4-5 reflejan el comportamiento de una ama de casa?

4. Algunas mujeres sienten que no tienen suficiente tiempo para atender su


casa. De acuerdo a Proverbios 31:17, ¿cuál es una manera de hacer lo que
necesitas?

146
5. Medita en el término “comer el pan de balde.” ¿Hay algún área en tu vida
en la que quepa esta descripción? Escribe cualquier cosa que te esté
robando el tiempo y comprométete con el Señor.

6. Podemos darnos cuenta si las necesidades físicas de nuestro hogar están


siendo satisfechas, pero las necesidades emocionales son menos obvias.
¿Qué tipo de atmosfera estás haciendo en tu hogar? Busca profundamente
en tu corazón antes de dar una respuesta.

7. Proverbios 11:16 dice, “la mujer agraciada tendrá honra.” ¿Quieres ser
conocida como una mujer agraciada? Lee Romanos 12:2 y considera
algunas maneras en las que puedas vivir este versículo en tu casa.

8. Cuando estás bajo la presión de cuidar tu casa, es fácil frustrarse, quejarse,


o decir comentarios ásperos. Lee los siguientes versículos y comenta qué
tipo de mujer quieres ser.

a. Proverbios 31:26

b. Colosenses 3:12

147
9. Si tienes bajo tu responsabilidad hijos, puedes ejercer una gran influencia
sobre ellos –y a veces necesitas recordar tener paciencia con ellos. Para
ayudarte en esta área, escribe lo que significa para ti la exhortación
encontrada en 1 Tesalonicenses 5:14.

10. Ya sea que seas ama de casa o que trabajes, ¿cuál es la guía más
importante que debes tener entre tus prioridades? Lee Mateo 6:33 para
ayudarte.

11. A veces las mujeres ven el ser amas de casa como cansado y aburrido,
pero, ¿qué garantiza Gálatas 6:9? ¿Cómo cuidar tu casa te puede ayudar a
reflejar a Dios?

12. ¿Quieres que tu casa sea un lugar en el que la gente encuentre esperanza,
reposo y amor? Puedes ser una bendición para tu familia al seguir las
amonestaciones de 1 Pedro 3:8-9. Enlístalas aquí.

Considera los caminos de su casa, y no come el pan de balde.

-Proverbios 31:27

148
NOTAS PERSONALES Y ORACIONES

149
Capítulo 11

Ella es una Intercesora


No te puedes equivocar cuando usas a Abigail como un modelo a seguir de una
mujer hermosa y piadosa –el tipo de mujer que refleja al Señor a otros. Cada que
leo su historia en 1 Samuel capítulo 25, me impacta lo sabia que fue, y qué
intercesora tan fiel fue para su familia. Ella no tenía Biblia como la tenemos ahora.
Pero ella conocía al Señor.
Ese es nuestro deseo también ¿no? Queremos conocer al Señor, porque los días
se están haciendo más obscuros y el mundo se vuelve más desesperado por
conocer a Jesús. Si queremos hacerlo conocer a otros, necesitamos conocerlo
nosotras mismas. ¿Qué mejor meta podría existir?

La Bella y la Bestia
A los comentaristas les gusta titular este pasaje bíblico como “La Bella y la Bestia.”
Una mirada a 1 Samuel 25:3-11 sustenta bien la idea con la descripción del
marido de Abigail cuando empieza el versículo 3, “Y aquel varón se llamaba
Nabal…”
Desde el principio, se nos da una pista sobre el carácter de este hombre porque
su nombre quiere decir “tonto”. ¿Te puedes imaginar a un bebé que se llame
“Tonto”? He escuchado todo tipo de nombres locos para bebés, pero este está
pésimo. Ten en cuenta este pensamiento en mente mientras vamos por el pasaje.
¿Te gustaría casarte con un tonto? La respuesta, por supuesto, es que no.
Pero Abigail muestra que a pesar del tipo de hombre al que estés casada, no
tienes excusa para no vivir para el Señor y buscar maneras de bendecir e
interceder por tu familia. Si vives para Cristo, Él abrirá puertas para ti sin importar
cuáles sean tus circunstancias. Él hará posible que des el testimonio que
necesitas dar, que seas la hija que debes ser y la esposa que necesitas ser.
Al final de 1 Samuel 25:3, tenemos una descripción de Nabal. “pero el hombre era
duro y de malas obras.” La palabra “duro” no se encuentra en otro lado en la
Biblia, como se usa aquí. Quiere decir “cruel, duro de corazón y malo de
acciones.” Qué terrible ha de haber sido estar casada con un hombre cruel, duro
de corazón y de malas acciones. Nabal no era ningún príncipe valiente.

150
Buen Entendimiento
Compara la descripción de Nabal con la de Abigail.
Era aquella mujer de buen entendimiento y de hermosa apariencia (1
Samuel 25:3).

Creo que cuando una mujer tiene buen entendimiento, naturalmente tiene una
naturaleza física hermosa. Algo irradia a través de ella que le da un toque de
belleza. Lo he visto una y otra vez en mujeres de nuestra iglesia. Mujeres jóvenes
o ancianas la tienen –es una belleza que sólo Dios puede dar. Es un reflejo de
Cristo, y ninguna mujer la puede tener separada de Él.
Muchas veces he estado en el mercado o en cualquier lugar público, y al ver a una
mujer le digo a Chuck, “Te aseguro que es cristiana.” Cuando una persona camina
con Cristo, se le nota en la cara. Justo después de decir eso, la mujer se acerca y
saluda, “Que tal pastor Chuck” Me encanta cuando le atino.

Veamos el resto del pasaje juntas.


Y oyó David en el desierto que Nabal esquilaba sus ovejas. Entonces envió
David diez jóvenes y les dijo: Subid a Carmel e id a Nabal, y saludadle en
mi nombre, y decidle así: Sea paz a ti, y paz a tu familia, y paz a todo
cuanto tienes.

He sabido que tienes esquiladores. Ahora, tus pastores han estado con
nosotros; no les tratamos mal, ni les faltó nada en todo el tiempo que han
estado en Carmel. Pregunta a tus criados, y ellos te lo dirán. Hallen, por
tanto, estos jóvenes gracia en tus ojos, porque hemos venido en buen día;
te ruego que des lo que tuvieres a mano a tus siervos, y a tu hijo David.

Cuando llegaron los jóvenes enviados por David, dijeron a Nabal todas
estas palabras en nombre de David, y callaron. Y Nabal respondió a los
jóvenes enviados por David, y dijo: ¿Quién es David, y quién es el hijo de
Isaí? Muchos siervos hay hoy que huyen de sus señores. ¿He de tomar yo
ahora mi pan, mi agua, y la carne que he preparado para mis esquiladores,
y darla a hombres que no sé de dónde son?

Y los jóvenes que había enviado David se volvieron por su camino, y


vinieron y dijeron a David todas estas palabras. Entonces David dijo a sus
hombres: Cíñase cada uno su espada. Y se ciñó cada uno su espada y
también David se ciñó su espada; y subieron tras David como
cuatrocientos hombres, y dejaron doscientos con el bagaje. (1 Samuel
25:4-13).

Nabal demostró su nombre por medio de sus acciones. David y sus hombres
habían sido buenos a los pastores de Nabal cuando estaban en los campos. Su
presencia había prevenido que los ladrones atacaran a los hombres de Nabal y a
su ganado, lo que era un problema común en esos días. De no haber sido una
barrera protectora, la ganancia de Nabal habría sido considerablemente menor.

151
1 Samuel 25 continúa diciendo que un joven de los de Nabal escuchó la
conversación entre su amo y el mensajero de David, y fue a avisarle a Abigail para
advertirle de lo que había pasado.
Y aquellos hombres han sido muy buenos con nosotros, y nunca nos
trataron mal, ni nos faltó nada en todo el tiempo que anduvimos con ellos,
cuando estábamos en el campo. Muro fueron para nosotros de día y de
noche, todos los días que hemos estado con ellos apacentando las ovejas.
(1 Samuel 15-16).

Alerta al Peligro
Abigail era suficientemente inteligente para reconocer que su casa estaba en
peligro. Algunas mujeres no se dan cuenta de estas cosas. Ya sea que lo vean o
que no lo quieran ver, algunas mujeres se sientan mientras los problemas invaden
su casa.
Mis hijos se burlaban de mí porque sabían que entraba a sus cuartos y “arreglaba”
sus cajones. Mientras estaba limpiando, me asomaba para asegurarme de que no
hubiera nada escondido que fuera peligroso para ellos. En esos días de locura al
principio de la iglesia, había mucha gente que entraba a la casa. No todos los que
iban a Calvary Chapel estaban ahí porque quisieran dar su vida a Cristo. Había
quienes se trataban de meter en el grupo porque pensaban que podían vender
drogas.
Yo quería estar atenta. Ellos entendían por qué lo hacía. Así que se burlaban,
“¡Qué mamá tan linda que nos guarda los calcetines!” Pero yo los estaba
cuidando.
Jeff tenía un amigo que era un mentiroso consumado. Nunca había conocido a
nadie así en mi vida. Un día contaba una historia, y yo lo descubría. “Vamos,
¿sabes que eso no es cierto?” Le decía. “No le dices esas cosas a tu mamá
¿verdad?”
“Si, si se las digo,” me contestaba. “Ella me cree todo lo que digo.”
Me le quedé viendo y pensé ¡Le voy a hablar a su mamá! No lo hice, pero debí
haberlo hecho. Las mamás tenemos que estar alertas. Lo que está en juego es
muy preciado.
En ese entonces estaba determinada por la gracia de Dios a mantener los ojos
abiertos para mis hijos y saber todo lo que pudiera de sus vidas. Incluso tenía
amigos que oraban por ellos. Había un grupo de mujeres que oraban para que
nuestros hijos no cayeran en drogas.
El mundo es tan peligroso para los niños cristianos como para los mundanos –los
cristianos pueden ser mayores objetivos. Satanás está trabajando horas extras

152
para llegar a tus hijos. Tienes que ser como Abigail. Tienes que estar alerta a las
cosas que suceden alrededor y buscar las señales de peligro.
Abigail no ignoró la información que le trajo el joven. La Palabra nos dice,
Entonces Abigail tomó luego doscientos panes, dos cueros de vino, cinco
ovejas guisadas, cinco medidas de grano tostado, cien racimos de uvas
pasas, y doscientos panes de higos secos, y lo cargó todo en asnos. (1
Samuel 25:18).

A veces necesitamos apurarnos. La tentación puede ser sentarnos y esperar, pero


tienes que resistir esta tentación cuando se acerque el peligro a tu hogar.

Sabiduría Práctica
Vemos más prueba de la sabiduría de Abigail en las preparaciones para llevarle a
David. ¿Qué les gusta a los hombres? ¡La comida! Me acuerdo que cuando era
una esposa recién casada fui a un seminario cristiano. El conferencista le decía a
todas esposas, “Cuando tu esposo llegué a casa, siempre debes tener algo que
huela rico en el horno.”
A los hombres les encanta eso. Chuck nunca nota cuando me pongo perfume,
pero se da cuenta inmediatamente que estoy cocinando algo cuando entra a la
casa. Una mujer sabia tiene comida disponible. Abigail era una mujer sabia.
David se enfureció por el insulto de Nabal. Leemos,
Y David había dicho: Ciertamente en vano he guardado todo lo que éste
tiene en el desierto, sin que nada le haya faltado de todo cuanto es suyo; y
él me ha vuelto mal por bien. Así haga Dios a los enemigos de David y aun
les añada, que de aquí a mañana, de todo lo que fuere suyo no he de dejar
con vida ni un varón. (1 Samuel 25:21-22).

David estaba lleno de ira en este punto. Pero Proverbios 15:1 nos dice, “La blanda
respuesta quita la ira.”
Abigail sabía esto, porque tuvo la sabiduría de acercarse a David con humildad y
amabilidad.
Leemos,
Y cuando Abigail vio a David, se bajó prontamente del asno, y postrándose
sobre su rostro delante de David, se inclinó a tierra; y se echó a sus pies, y
dijo: Señor mío, sobre mí sea el pecado; mas te ruego que permitas que tu
sierva hable a tus oídos, y escucha las palabras de tu sierva. (1 Samuel
25:23-24).

153
Ponte en la Brecha
Increíblemente, Abigail tomó la responsabilidad de todo lo que estaba sucediendo.
Actuó como intercesora de su hogar, dispuesta a ponerse en la brecha para
protegerlos. Para salvar su casa, razonó con David.
No haga caso ahora mi señor de ese hombre perverso, de Nabal; porque
conforme a su nombre, así es. El se llama Nabal, y la insensatez está con
él; mas yo tu sierva no vi a los jóvenes que tú enviaste.

Ahora pues, señor mío, vive Jehová, y vive tu alma, que Jehová te ha
impedido el venir a derramar sangre y vengarte por tu propia mano. Sean,
pues, como Nabal tus enemigos, y todos los que procuran mal contra mi
señor. Y ahora este presente que tu sierva ha traído a mi señor, sea dado
a los hombres que siguen a mi señor. Y yo te ruego que perdones a tu
sierva esta ofensa; pues Jehová de cierto hará casa estable a mi señor,
por cuanto mi señor pelea las batallas de Jehová, y mal no se ha hallado
en ti en tus días.

Aunque alguien se haya levantado para perseguirte y atentar contra tu


vida, con todo, la vida de mi señor será ligada en el haz de los que viven
delante de Jehová tu Dios, y él arrojará la vida de tus enemigos como de
en medio de la palma de una honda.

Y acontecerá que cuando Jehová haga con mi señor conforme a todo el


bien que ha hablado de ti, y te establezca por príncipe sobre Israel,
entonces, señor mío, no tendrás motivo de pena ni remordimientos por
haber derramado sangre sin causa, o por haberte vengado por ti mismo.
Guárdese, pues, mi señor, y cuando Jehová haga bien a mi señor,
acuérdate de tu sierva. (1 Samuel 25:25-31).

Conocimiento del Señor


Lo que más me llama la atención cuando leo este pasaje es el conocimiento del
Señor que tenía Abigail. La palabra “señor” está regada a lo largo de su discurso
para dirigirse a David. Pero utiliza siete veces la palabra SEÑOR, que se refiere a
Dios. Ella lo conocía. Ella lo conocía lo suficiente como para entender Su corazón
y carácter.
Me encanta la expresión que usa en el versículo 29 donde dice,
Con todo, la vida de mi señor será ligada en el haz de los que viven
delante de Jehová tu Dios

¡Qué hermosa manera de decir que nuestras vidas están en manos de Dios!
Abigail sabía que nadie nos puede tocar o quitar de Sus manos. Eso merece un
“Amén” o “Alabado sea el Señor.”

154
Como dije antes, Abigail no tenía una Biblia como la que tenemos ahora. Pero eso
no la detuvo de aceptar y creer todo lo que pudo aprender. Ella era devota a Dios.
Cuando pensamos en lo que tenemos al alcance en estos días –libros, radio,
podcasts de internet, docenas de traducciones de la Biblia –nos damos cuenta que
no tenemos excusa para no ser alimentadas espiritualmente.
No debemos dar por sentado lo que tenemos disponible, ni deberíamos ser
negligentes. Debemos tomar cada oportunidad para simplemente respirar en Su
presencia, poder y Palabra.

En la mañana, me gusta dejar mi Biblia en la cama. A veces, cuando regreso a mi


cuarto por un momento, abro mi Biblia y le preguntó al Señor, “¿Qué me quieres
decir?” A veces me encuentro con versículos chistosos, así que no te recomiendo
esto como tu única fuente de devocional. Pero como un extra de alimentación de
la Palabra, funciona muy bien. Normalmente hojeo la Biblia hasta encontrar algo
bueno en lo que pueda meditar hasta que vuelva a subir. ¿Sabes lo que produce
eso? Me quita toda la preocupación y presión de mi mente, la sustituye por la
Palabra de Dios. Así somos fortalecidas.

Busca la Protección de Dios


Abigail era una mujer que conocía suficientemente bien al Señor como para darle
una exhortación profética a David –una que David reconoció. Mientras hablaba,
David se dio cuenta de que Dios le hablaba a través de ella.
Y dijo David a Abigail: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que te envió para
que hoy me encontrases. Y bendito sea tu razonamiento, y bendita tú, que
me has estorbado hoy de ir a derramar sangre, y a vengarme por mi propia
mano. Porque vive Jehová Dios de Israel que me ha defendido de hacerte
mal, que si no te hubieras dado prisa en venir a mi encuentro, de aquí a
mañana no le hubiera quedado con vida a Nabal ni un varón. (1 Samuel
25:32-24).

¡Qué hermoso que David –este maravilloso hombre de Dios –no fue tan alto,
poderoso o intocable como para no poder recibir de esta mujer. La profecía de
Abigail hablaba del tiempo en el que sería rey. Le advirtió del pesar que sufriría
por derramar sangre.
Y David escuchó porque era el consejo de Dios. David fue librado de ese pesar
porque Abigail estuvo dispuesta a poner su vida en la brecha para aconsejarlo. Yo
quiero ser una mujer de sabio consejo. ¿Tú no?
Abigail tuvo éxito. Ella intercedió por su familia y previno un desastre. Mantuvo su
casa segura. ¿Tu casa está segura gracias a tu intercesión? ¿Buscas a Dios
cuando ves que el peligro se acerca a tu casa?

155
Amada hermana, no es demasiado tarde para empezar a ser una Abigail. Empieza
hoy, poniéndote de rodillas y buscando la protección de Dios para tu hogar y tus
seres queridos. Al final, tu testimonio puede ser tan hermoso como el de Abigail.

Espera la Liberación
La conclusión de esta situación es realmente increíble. Leemos que “Y diez días
después, Jehová hirió a Nabal, y murió.” (1 Samuel 25:38). Dios no dejó a Abigail
en un lugar horrible. Ella no tuvo que defenderse ni tuvo que pelear con Nabal.
Simplemente esperó la liberación de Dios y llegó.

Dios siempre va a cuidar a quien confía en Él. Él te quitará de la situación o te


dará la fuerza y el valor para soportarla. Dios siempre protege a quienes confían
en Él y va a intervenir a su favor.
Después de que Nabal murió, David se enteró. Primero adoró a Dios por guardarlo
de cometer un acto malvado, y luego le mandó a decir a Abigail que fuera su
esposa. Escucha lo que hizo al escuchar esas palabras.
Y ella se levantó e inclinó su rostro a tierra, diciendo: He aquí tu sierva, que
será una sierva para lavar los pies de los siervos de mi señor. (1 Samuel
25:41).

Ahora si alguien llegara y te dijera, “Vas a ser esposa del rey,” ¿habrías
¿reaccionado así? ¿lo hubiera hecho yo? Probablemente no. Nuestra reacción,
para la mayoría de nosotras habría sido, “¿Qué me voy a poner?”

Humildad
Necesitamos la humildad de Abigail. Porque la verdad es que cada una de
nosotras que hemos sido adoptadas en la familia de Dios somos una verdadera
esposa del Rey. Somos la esposa de Cristo (Apocalipsis 21:9).
Dios no siempre nos llama a lavar literalmente los pies de otros. A veces lo hace.
Pero nos llama a lavar los pies en un sentido espiritual, a salir de lo que es
cómodo y de lo que creemos tener tiempo.
La noche antes de que Jesús fuera crucificado –sabiendo todas estas cosas -
Jesús tomó tiempo para pasar con Sus amigos y servirlos. Se humilló a Si mismo
para enseñarles una última lección sobre cómo amar a los demás.
En el evangelio de Juan dice,
Así que, después que les hubo lavado los pies, tomó su manto, volvió a la
mesa, y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis
Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy.

156
Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros
también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he
dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. De cierto,
de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es
mayor que el que le envió. Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis
si las hiciereis. (Juan 13:12-17).

De este relato, podemos ver como Abigail reflejaba claramente a Dios.


Necesitamos tener la misma humildad y desinterés que tuvo Abigail. La pregunta
que te debes hacer es: ¿estás dispuesta a lavar pies? ¿te vas a tomar el tiempo
para hacerlo?

Amar a Otros
Quizá seas como yo y tengas ciertas personas en tu vida que te demandan mucho
tiempo. He tenido de estas situaciones varias veces. Hace años, una señora en
particular me hablaba cada semana. Confieso que cada que contestaba el teléfono
y veía que era ella, mi reacción era una oración de desesperación, “Ay Padre,
¡tengo tanto que hacer hoy! Por favor –no puedo hacer esto.”

Pero después Dios hablaba a mi corazón. Me decía, “El amor lo hace. No pienses
en ti misma –piensa en ella. Yo te daré tiempo para ti.” Y Él lo hacía. Nunca me ha
fallado en esto.
Esta señora estaba muy solitaria y triste. Me hablaba porque sabía que necesitaba
oración. No me buscaba para que le arreglara sus problemas. Simplemente quería
a alguien que la escuchara y que orara por ella –y yo necesitaba ser probada.
¿Lavaría sus pies? ¿Me tomaría el tiempo?
A veces me pregunto, si cuando llegue al cielo, descubra que esos momentos en
los que la amé al escucharla y orar por ella, fueron el mejor ministerio que jamás
tuve.
Pasa tiempo esta semana meditando en el ejemplo de Abigail. Ella era una mujer
de buen entendimiento y humildad. Era una mujer devota a Dios y llena del
conocimiento del Señor. Y todas estas características se juntaron para ayudarla a
interceder por su familia en un momento crítico. ¿Qué va a pasar con tu vida?
¿Qué vas a hacer ahora para prepararte para ser una intercesora?

157
Padre, gracias por darnos la historia de Abigail. Nos podríamos haber perdido de
su gran ejemplo. Pero incluiste su historia para que fuéramos movidas a pedirte
esas mismas características. Ayúdanos a que su ejemplo no se diluya de nuestras
mentes, corazones y espíritus.
Señor, en los tiempos en que somos tentadas con nuestra propia voluntad o a ser
egoístas, o en los tiempos en los que queremos complacer en lugar de actuar,
recuérdanos la gran necesidad de la humildad y de intercesión. Ayúdanos a
reflejar Tu amor a otros.

Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.

158
Capítulo 11

Ella es una Intercesora


1. La mujer que refleja a Dios es una intercesora. En tus propias palabras,
describe las características de una mujer que intercede por otros.

2. Lee la historia de Abigail en 1 Samuel 25:2-11. En el versículo 3 dice que


Abigail era de buen entendimiento. ¿Por qué crees que es necesario tener
un buen entendimiento para interceder por los demás?

3. ¿Cómo describe el pasaje de 1 Samuel 25 al esposo de Abigail, Nabal?


¿Por qué las características de Nabal no son deseables para quien quiere
ser un intercesor?

4. Un intercesor está alerta del peligro. Mientras lees 1 Samuel 25:12-20, ves
las acciones de Abigail cuando el peligro amenaza su hogar. ¿Qué
acciones puedes tomar para proteger tu hogar del peligro?

159
5. Una mujer que intercede por otros es sabia. Lee los siguientes versículos y
encuentra los atributos sabios que Abigail demostró en 1 Samuel 25:23-28.

a. Proverbios 15:1

b. Proverbios 29:23

c. Santiago 4:6

6. Ponerse en la brecha y orar por sus seres queridos es un ejemplo de


Abigail como intercesora. ¿En qué cosas te puedes parar en la brecha y
orar por tu familia y tus amigos ahora?

7. Lee cómo Abigail demostró su conocimiento del Señor en 1 Samuel 25:29-


31. Escribe lo que estos versículos demuestran de su conocimiento de Dios
–calificándola como intercesora de otros.

8. Como intercesora, ¿qué tipo de conocimiento es importante para poder


interceder por otros?

160
9. Abigail esperó en el Señor y no tomó el asunto en sus manos. ¿Cómo
puede una mujer que intercede por otros esperar en el Señor?

10. En 1 Samuel 25:32-40, está la conclusión de la intercesión de Abigail por su


familia. ¿Cuál fue su respuesta en el versículo 41?

11. La humildad es uno de los aspectos más importantes de un intercesor. Lee


Juan 13:12-17 y escribe lo que Dios te haya revelado.

12. Abigail tuvo éxito al interceder por su familia y mantuvo su hogar a salvo.
¿Tu hogar está a salvo gracias a tu intercesión? Escribe una oración
pidiéndole al Espíritu Santo que te ayude a ser una intercesora.

Y ella se levantó e inclinó su rostro a tierra, diciendo: He aquí tu sierva, que será una
sierva para lavar los pies de los siervos de mi señor.

-1 Samuel 25:41

161
NOTAS PERSONALES Y ORACIONES

162
Capítulo 12

Ella Cuida a los Niños


Cuando se trata de niños y la influencia que nosotros, como adultos, tenemos en
ellos, cada circunstancia es distinta. Tus hijos pueden ser muy chicos o quizá ya
sean grandes. A lo mejor seas una abuela que, como yo, eres bendecida por
poder pasar mucho tiempo con tus nietos. Quizá cuidas a un niño, siguiendo el rol
de mamá. O a lo mejor no tienes hijos propios, pero cuidas niños en tu trabajo o
en tu ministerio.
Sin importar tus circunstancias, si eres mujer, Dios te ha dado habilidades de
cuidar. Y esas habilidades deben ser usadas con generosidad en los niños que
tengas bajo tu influencia.
Parece que a Chuck y a mí siempre nos están pidiendo consejo sobre la crianza
de niños. Antes de ser padres, dábamos muchos consejos de cómo criar a los
hijos. Pero después de haberlos tenido, hemos aprendido que sólo te podemos
decir ciertas cosas.
Lo que si sé, estoy gustosa de compartirlo contigo. He probado estos principios
una y otra vez. Oro para que puedas tomártelos en serio, porque hay algo
hermoso al ver a una mujer piadosa cuidar a los niños para Jesús.
El consejo más importante que te puedo dar los encapsula todos. Si haces esto
primero, lo demás fluirá. El principio es: Ama a los hijos que Dios te ha encargado.
Ámalos, ámalos, ámalos. Realmente no puedes amarlos demasiado. No les
puedes dar demasiado. Si sólo amaras a tus hijos veinticuatro horas al día, siete
días a la semana, seguiría sin ser suficiente. Los niños crecen con amor al igual
que una planta crece bajo el sol. Esto no se limita a hijos chicos tampoco. Ellos
necesitan amor en todas las etapas.
Aquí hay unas maneras prácticas de expresar tu amor.

1. Ora por Ellos


Cuando amas a alguien, le pides a Dios que lo bendiga y lo proteja ¿a poco no?
Esta es una manera muy fácil de mostrarle a tus hijos lo mucho que significan para
ti –es tan importante bañar a tus hijos en oración, especialmente en estos días tan
obscuros.
Empiezas cuando los ponen en tus brazos por primera vez y continuas a partir de
ese momento. Cuando mis hijos empezaron a ir a la escuela, siempre oraba con
ellos en la mañana antes de que salieran. Siempre.

163
A veces, uno de mis hijos trataba de evadir esto y se salía por la puerta. Pero
mientras caminaba por la banqueta, salía y le decía, “Que el Señor te bendiga hoy
y te guarde en Su amor y voluntad y te mantenga en obediencia.”
Me respondían entre dientes, “Gracias mamá.” Pero ahora que todos crecieron,
me dicen cuánto confiaban en esas oraciones a lo largo del día en la escuela. Y no
se detiene ahí. Tus hijos van a necesitar tus oraciones siempre.

Si eres una mujer que no tiene hijos propios, pero amas y cuidas a hijos de otros,
la oración es uno de los más grandes regalos que les puedes hacer. Y cómo
bendeciría el corazón del Señor ver tu amor reflejado a través de tus oraciones por
ellos.

2. Enséñales el Temor y Amonestación de Dios


Busca oportunidades para plantar semillas en los hijos que Dios te ha dado para
influenciar. Ten devocionales con ellos. Deja que te escuchen orar. Deja que te
vean leer la Biblia.
Cuando nuestra nieta Kristyn era muy chiquita, estaba tan acostumbrada a vernos
con Biblias que ya sabía lo que eran. Veía una Biblia en la mesa y la señalaba
diciendo “Biblia.” Fue una de sus primeras palabras, y nosotros éramos
bendecidos por eso.
Obviamente, una de las mejores cosas que puedes hacer es llevar a tus hijos a la
iglesia los domingos para que escuchen historias de la Biblia y canten canciones
de la Biblia. No sólo necesitan el estímulo de otros niños, sino que también es
bueno para ellos estar alrededor de otros adultos que amen al Señor.
Si esto es algo que no has estado haciendo con tus hijos o tus nietos, empieza
ahora. Hoy es un buen día para empezar a moldearlos en los caminos del Señor.
Nunca es demasiado tarde para empezar.

3. Ríete con Ellos


¿A poco no dicen las cosas más chistosas los niños? No puedes evitar reírte de
las cosas que se les ocurren. Los niños representan mucho trabajo y mucho
dolor, pero también son muy divertidos.
Disfruta a tus hijos. Ten sentido del humor con ellos. Aprende a jugar con ellos.
Una cosa que me gustaba hacer con mis nietos era tomarlos y decirles, “Necesito
amor.” Ellos sabían que tenían que agachar sus cabecitas para que les diera un
beso en la mejilla. Eso era algo que hacíamos juntos. Tú puedes crear tus propios
juegos con tus hijos o tus nietos. A ellos les encantan, y nunca lo van a olvidar.

164
4. Ábreles el Mundo
Los niños son naturalmente curiosos –especialmente durante los años en los que
gatean. Necesitan poder descubrir su entorno para satisfacer su curiosidad. Los
niños más inteligentes usualmente son los que hacen más preguntas –los “por
ques” del mundo. “¿Por qué la arena del mar está mojada?” y “¿Por qué el cielo es
azul?”
Tómate el tiempo para contestar estas preguntas que hacen tus chiquitos. Habla
con ellos, no alrededor de ellos. Inclúyelos en tus conversaciones con otros, sin
importar lo chiquitos que sean. Creo que es importante hablar con los bebés,
incluso desde que nacen. “¡Hola bebé hermoso! ¿sabías que Jesús es tu
Salvador?”
Al mismo tiempo que les hablas, asegúrate de leerles. Esta es una hermosa
manera de abrirles el mundo. Al principio no te van a entender, pero van a
escuchar. Van a empezar a aprender palabras y les va a gustar leer si los
introduces a los libros desde una edad muy temprana. Cuando crecen lo suficiente
para interactuar con la historia, hazles preguntas sobre lo que leyeron juntos. A
veces sus respuestas son muy chistosas.
Cuando Cheryl tenía dos años le encantaba la historia de Risitos de Oro, así que
se la leíamos todo el tiempo. Una mañana se negaba a comerse el huevo del
desayuno así que le recordamos a Risitos de Oro.

“¿Te acuerdas de Mamá Oso, Papá Oso y Osito bebé? Todos se comieron el
cereal, hasta Risitos de Oro se comió el cereal. ¿Por qué no le haces como Risitos
de Oro y te comes tu huevo? ¿Qué crees que hizo Risitos de Oro con su cereal?
Cheryl contestó, “Lo tido a la basuda.”
Uno de los mejores consejos sobre paternidad que he escuchado es, “Esparce
cosas hermosas en el camino de los niños.” Lo que quiere decir que debes
rodearlos de belleza a propósito. Los niños están interesados en cosas hermosas.
¿Por qué no poner a su alcance todo lo hermoso?

Yo dejé que mis hijos (y ahora mis nietos) toquen mis piezas de cerámica. Hasta
la fecha, nada se ha roto. A los niños chiquitos les fascina. Les gusta lo suaves
que son, su color y su brillo. ¿Por qué habríamos de privarlos de tocar algo
hermoso?
Cuelga cuadros en la recamara de tus hijos. Puedes enmarcar un poster o
encontrar algo artístico que les guste, o a lo mejor unos versículos bíblicos escritos
en caligrafía o con tu mejor letra. Yo ponía muchos versículos en las paredes de
mis hijos.
Creo que aprendieron mucho de la Escritura porque tenían mucho tiempo para
verlos. Ni si quiera hacían un esfuerzo consciente. No es difícil memorizar la Biblia
cuando está colgado arriba de tu cama y lo puedes ver todo el tiempo.

165
Lleva a caminar a tu hijos y deja que investiguen las cosas que se encuentran. No
corten las flores de los vecinos, por supuesto. Pero si se encuentran con algo que
está creciendo en el camino, deja que tu hijo se pare a recogerlo y olerlo. Ellos son
curiosos del color y la textura de las cosas que crecen. Vigílalos de cerca –pero no
les quites el privilegio de tocar y explorar estas cosas.
Otra manera de abrirle el mundo a tu hijo es darle la libertad de jugar. Cuando
empezamos a tener hijos, Chuck me dijo que no íbamos a tener una casa en
donde se dijera sólo que “no.” ¿Sabes lo que es eso? Es una casa en la que todo
está fuera del alcance de los niños. A todo se les dice que no. Así que nos
aseguramos de que los niños tuvieran la libertad de jugar y explorar.
Ahora que tenemos nietos y que la casa es más espaciosa, hemos dejado un
cuarto familiar. Tiene una caja grande de juguetes, un sillón viejo y sillas que no se
maltratan. Nuestros nietos tienen todo tipo de juguetes, incluyendo un tren con
todo y sus vías. El cuarto siempre está un poco desordenado porque es de los
niños, pero está bien. Ellos pueden tocar todo lo que quieran en ese cuarto.

No quiero dejarte con la impresión de que siempre he sido así. He tenido que
aprender. Pero Dios ha sido fiel al traerme cada lección que necesitaba dejar en
esta área.

Sé Paciente
Hace muchos años, los hippies me hicieron una manta en la que listaban el fruto
del Espíritu. Decía:
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad,
bondad, fe, mansedumbre, templanza. (Gálatas 5:22-23).

La colgué junto a la puerta entre la sala y la cocina. La palabra “paciencia” estaba


al nivel de mis ojos, así que cada que pasaba, veía la palabra “paciencia”.
Honestamente, me habría gustado más ver “amor”, “gozo” o “paz” pero “paciencia”
era la que me llamaba la atención.
Me acuerdo que una navidad nuestros hijos empezaron a pelear después de abrir
los regalos. No estaban peleando para hacerse daño, sólo estaban empujándose
como lo hacen los niños varones. Todos estábamos en la sala viendo el caos, y a
Chuck le encantaba, pero yo oía que los regalos se aplastaban con sus pies,
entonces empecé a decirles, “¡No, no, no!” Las niñas les gritaban a los niños
porque sus regalos se estaban arruinando, Chuck se estaba riendo y nadie me
escuchaba en medio de la conmoción.
Así que pensé, No puedo soportar esto un momento más. Entré a la cocina para
empezar a preparar la cena, y al pasar por la puerta, la palabra “paciencia” se me
quedó fija. “Paciencia” quiere decir soportar a la gente y dejar que fluya el amor.
Se me ocurrió, Bueno, esos regalos de por si se van a quemar. De alguna manera,

166
el Señor me calmó. Dejé de preocuparme. Y, ¿sabes qué? En cuanto corregí mi
actitud, dejaron de pelear. Pasé la prueba. No siempre es fácil, pero vamos a
mejorar en ser pacientes, despreocupadas y tranquilas si nos seguimos
esforzando.

Sé Flexible
Sé flexible y paciente con tus hijos. Y también sé espontanea. Toma un pedazo de
pan y ve al parque a alimentar a los patos. Visita un zoológico o un museo para
niños. Invita a otros niños a jugar para que interactúen socialmente.

Compra cosas para hacer manualidades y déjalos hacer un reguero en la mesa de


la cocina. ¿Te está llegando la idea? Haz lo que sea para estimular los intereses
de tu hijo, de abrir sus horizontes y de darles oportunidades de satisfacer su
curiosidad.
Una última sugerencia. Si te propones a hacer estas cosas, y realmente quieres
que tu hijo descubra su mundo, necesitas estar preparada para las interrupciones.
Permite que sucedan. No te estoy sugiriendo que no le enseñes a tu hijo buenos
modales, lo que quiero decir es que nunca debes callar a tu hijo cuando se
acerque con una pregunta.
Por ejemplo, si estás sentada leyendo tu Biblia y uno de tus hijos se acerca a
preguntarte algo, no le digas, “Estoy leyendo la Palabra de Dios, no me
interrumpas.” Ese tipo de respuestas no les enseñan cosas maravillosas sobre
Dios a tus hijos. A veces, tienes que poner tu Biblia a un lado por un rato y
hacerles saber lo importante que son para ti.

5. Exprésales tu Deleite por Ellos


Me acuerdo de nuestra pequeña Kristyn era chiquitita y había aprendido a guiñar
el ojo mientras estábamos en una conferencia de pastores. En el momento en el
que llegamos a la casa, le pedimos que nos guiñara. Y cada que lo hacía, le
decíamos “¡Ay pero que cosa más preciosa!” Ella sonreía, como dando a entender
que sabía lo tierna que era.
Los niños necesitan saber que te deleitas en ellos. ¡Ellos lo necesitan! ¿Cuándo
fue la última vez que le dijiste a tu hijo chico, adolescente o incluso adulto,
“Significas mucho para mí. ¿Cómo fue que haya sido tan bendecida con un hijo
como tú?”

167
6. Guíalos y Corrígelos
La disciplina es una parte muy importante de amar a tus hijos, pero la disciplina no
quiere decir golpearlos. Me ha roto el corazón ver a mamás en medio de una
tienda pegarles a sus hijos. Si algo me hace sentir violenta, es eso.
Esas piernitas necesitan dar tres pasos para alcanzarte. Necesitan paciencia de
sus mamás. Si me perdonas por decir esto directamente, cualquier mujer tonta le
puede pegar a su hijo. Se requiere de compostura, ternura y creatividad para
corregir el comportamiento de tu hijo de manera que los guíes en amor.
Si creo que se les deben dar nalgadas a los niños cuando los necesitan, pero
también creo que debe ser el último recurso, y sólo para las ofensas más serias.
Tampoco creo que los padres deban pegarles en la mano a los niños cada que
hacen algo que no debieran. ¿Qué va a pensar ese niño del mundo? ¿En qué tipo
de padres se convertirán si eso fue lo que aprendieron?
En lugar de pegarles en la mano cuando tocaron algo que no debieran, trata de
distraerlos. Me acuerdo que Chuck habló de esto una vez en un sermón. Señaló
que Dios no nos pega cada que hacemos algo que no debiéramos haber hecho.
En cambio, a veces nos distrae trayéndonos cosas que son más interesantes o
más maravillosas que las cosas que nos tentaron.

Trata de hacer esto con tus hijos lo más que puedas, especialmente cuando están
chiquitos. Distraelos de lo que están haciendo. Puedes decirles amablemente,
“No, no.” Pero a veces es necesario darles un toque en la mano si persisten
haciéndolo, no lo hagas muy frecuentemente. Trata de contenerte lo más que
puedas.
Si no los disciplinas firme y amorosa, al final los vas a lastimar. Los padres buenos
les ayudan a sus hijos a aprender a disciplinarse a ellos mismos y a controlar sus
emociones. Recuerda, la disciplina no es castigo, es entrenamiento.

7. Elógialos
No te puedes equivocar cuando animas y alabas a tus hijos. A veces, somos
rápidas con la desaprobación o con una aprobación a medias. Como lo mencione
en el capítulo anterior, leí un estudio que los padres hacían seis comentarios de
desapruebo y uno de aprobación.
¡Eso es seis veces más que de aprobación! Yo no florecería mucho así, ¿tú si?
Nadie de nosotros se desarrolla bien bajo la crítica. La alabanza, por otro lado,
puede abrir a un niño y animarlo a seguir adelante. Bendice a los niños de tu vida
con alabanza hoy. Tú también serás bendecida.

168
8. Honra su Individualidad
Nuestro hijo Jeff, estaba muy adelantado a su tiempo cuando se dejó crecer el
pelo. El pelo siempre le crecía muy rápido, y nada podía sostenerlo. Se le veía
adorable, y a él le gustaba usarlo largo. Así que finalmente decidí, “¿Por qué
pelearlo? Como le gusta tanto, que se lo deje largo.” De hecho, a toda la familia le
gustaba como se le veía.
Pero un día en la iglesia, una mujer se acercó a Jeff y le dijo, “Tu mamá te debería
llevar a la peluquería.”
Me avergoncé tanto que le dije, “Cariño, creo que si vamos a tener que cortarte el
pelo.”
Pero Jeff no quería cortárselo. Me dijo, “Mamá así lo quiero traer.”
Tuve que tomar una decisión. O le daba a Jeff la libertad de expresarse o
protegería mi orgullo. Sacrifiqué mi orgullo y dejé que Jeff se dejara el pelo largo, y
traté de evitar a esa señora en la iglesia.
Necesitas de la sabiduría de Dios para estas cosas. No todas las cosas que
escogen nuestros hijos es segura o sana. Pero incluso cuando es peligroso o
impío, la lucha es entre tu preferencia y la de tu hijo. Pídele a Dios que te de la
gracia para hacerte a un lado y darle libertad a tus hijos. Es tan importante que
aprendamos a escoger bien nuestras batallas. No todo tiene que hacerse a
nuestra manera.

Haz a un lado tu Preocupación


Ser padre trae muchos miedos. Te preocupas cuando son chicos, cuando van a la
escuela, cuando empiezan a manejar y cuando empiezan a tener sus propias
ideas. La preocupación parece ser una parte natural de ser padre. Pero Dios
quiere que hagamos a un lado la preocupación y que dependamos de Él.
Isaías 41:10 es un versículo que me ha dado mucho consuelo a lo largo de los
años. Es un versículo que he aprendido a aplicar en mi maternidad.
A través de Isaías, Dios nos dice en este pasaje,
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios
que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra
de mi justicia.

Hace unos años vivíamos en un área con mucho tráfico. Día y noche, se oían
sirenas de ambulancias pasar –sirenas y sirenas, sin parar. Durante el tiempo que
vivimos ahí, Chuck estaba muy ocupado con la iglesia. Fue justo durante la

169
explosión del Jesus Movement (Movimiento de Jesús) cuando todos los hippies se
convirtieron a Cristo.
Tuve el gozo y la diversión de estar con mis hijos cuando aprendieron a manejar.
Estuve con ellos en sus primeros manejos –encima de baches, pasando bardas,
incluso una vez por acantilados. Estuve a punto de perder mi vida varias veces,
pero Dios me protegió.

Cada domingo en la mañana cuando Chuck Jr. estaba aprendiendo a manejar, la


familia entera (excepto Chuck) nos metíamos al coche para ir a la iglesia y
peleábamos –cada domingo.
Uno de los niños se asustaba –normalmente era Jeff –empezaba a pisar el freno
imaginario de enfrente a su asiento. Janette decía “Chuck, ¡te vas a pasar el alto!”
Y él contestaba, “Bueno, pero de todos modos no viene nadie.” Te digo que era
pura locura, y nada más.

Depende de las Promesas de Dios


Cuando Chuck Jr. o Janette salían en mi coche y yo oía una sirena, me asustaba.
Mi corazón se constreñía y me sentía que el estómago se me revolvía. Esto pasó
durante semanas.
Finalmente, un día que mis hijos salieron, escuché otra sirena pasar por la calle, y
pensé, No puedo soportarlo. Simplemente no puedo. Así que busque el versículo
en Isaías 41 y lo personalice. Le agregue algo al final de manera que decía, “No
temas, porque yo estoy contigo –y estoy con tus hijos.”
Después oré, “Esta bien Señor, a partir de hoy, no voy a tener miedo. Cuando
escuche una sirena y mis hijos estén fuera con el coche, voy a recordar que Tú los
estás cuidando. Voy a saber que están bien.”
¿Te das cuenta de que cuando haces una declaración en la que vas a creer y a
depender de Dios, casi inmediatamente, Satanás tratará de quitarte tu confianza?
Al siguiente día, Chuck no tenía que trabajar. Como casi siempre pasa, aunque
era un día libre, habíamos ido a la iglesia a trabajar en algo. En el camino de
regreso, le pedí que nos paráramos en la tienda para comprar algo para la cena.
El problema es que yo no estaba vestida apropiadamente para entrar al
supermercado. Estaba vestida para trabajar en la iglesia limpiando o pintando. Así
que le dije, “Cariño, ¿podrías entrar tú?”
Dijo que sí y nos paramos en un tienda que no está muy lejos de la casa. Mientras
estaba sentada en el coche, oí sirenas que salían de la estación de bomberos que
estaba a unas cuadras de la tienda. Pensé, ¡Qué hermoso es poder escuchar una
sirena sin tener miedo!”

170
Pero mientras pasaban los camiones de bomberos, escuché en el radio que decía,
“Hay un incendio en la casa 729 de la casa James.” ¡Esa era la casa de al lado de
la nuestra!
Había dejado a Cheryl en la casa con unos amigos jugando en el patio. Por
supuesto que mis pensamientos de paz se fueron. Pensé, ¡Hay un incendio! ¡Hay
un incendio! ¿Dónde está Chuck? Pero no podía esperarlo. Encendí el coche y
manejé dejándolo en la tienda.
Cuando llegué a la casa vi un gran fuego en la casa vecina –lo suficientemente
cerca de nuestra barda –con muchos bomberos, gente corriendo alrededor y todos
los vecinos viendo.
Primero corrí a checar a los niños, y cuando vi que estaban bien, le pregunté a
alguien qué había pasado. Aparentemente, el vecino estaba cortando un árbol y le
pegó a un cable eléctrico, que hizo chispas e incendió el árbol.
En la tienda, Chuck salió con dos bolsas de compras. Después me dijo que estuvo
un rato parado ahí pensando, ¿Dónde está mi esposa? ¿Qué le dije? No se le
ocurría qué había pasado para que me fuera.
Mientras estábamos viendo a los bomberos encargarse del incendio y en medio de
toda la conmoción, me acordé de Chuck. Le dije a Janette, “Uy, dejé a tu papá en
la tienda.”

“¿Qué hiciste?” Me preguntó y fue a recogerlo.

Confía en la Palabra de Dios


Cuando decides depender de las promesas de Dios, serás probada. Simplemente
así pasa. Satanás va a tocar a la puerta de tu corazón para destruir tu confianza y
para llenarte de miedo. ¡Mantente firme! El miedo nunca nos ha dado nada. Lo
único que nos ha causado es ansiedad, estrés, presión alta e infartos. Por eso
Dios te dice, “no temas.” Él nos recuerda que está justo a nuestro lado. Cuando te
das cuenta de que el Creador del universo está junto a ti, el miedo se disipa.
Si hoy estás llena de miedo, necesitas empezar a confiar en la Palabra de Dios.
Busca un tiempo a solas y dile en voz alta, “Dios, Tú me prometiste que estarías
conmigo. Me mandas que no tema. Así que te entrego todas mis preocupaciones y
mis pensamientos de temor. Voy a confiar en lo que dice Tu palabra. Voy a creer
que estás conmigo y con mis hijos.” Después imagínate los brazos de Jesús
abrazando a quien ama, guiando los pies de tus hijos.
Mi oración es que quien seas para los chiquitos en tu vida –mamá, tía, abuela o
maestra –Dios te de la sabiduría, la paciencia y un suministro infinito de amor. Que
Él te bendiga mientras ministras en la vida de esos chiquitos.

171
Padre, ¿qué haríamos sin Ti? Nos gozamos en las promesas de Tu Palabra y en
el conocimiento de que cualquier trabajo que pongas delante de nosotras, nos
darás las herramientas que necesitamos para llevarlo a cabo.
Te pido, Señor, que equipes a las mujeres que están leyendo este libro para
ministrar Tu amor a los niños de sus vidas. Hazlas conscientes del gran privilegio
que es. Fortalécelas y úngelas para este trabajo de cuidado, que puedan ser un
ejemplo brillante de Tu amor a quienes las vean.
Oramos en el nombre de Jesús. Amén.

172
Capítulo 12

Ella Cuida a los Niños


1. Dios te ha dado habilidades para cuidar niños. Haz una lista de los niños
(de todas las edades) que estén bajo tu influencia –incluso si no tienes
hijos, piensa en alguien a quien puedas bendecir.

2. La oración le demuestra amor a un niño, especialmente si ya están grandes


y viven lejos. Escribe una oración por los hijos de tu vida, y comprométete a
orar por ellos diariamente.

3. Nunca subestimes el poder de plantar semillas en los niños que Dios ha


puesto en tu vida. Explora algunas maneras de enseñarles del Señor y
enlístalas aquí.

4. Puedes abrirle el mundo a los niños “poniéndoles cosas lindas en su


camino.” Nombra algunas de estas cosas que pueden ser un reflejo de
Dios.

173
5. A veces restringimos a los niños más de lo necesario. Lee Marcos 10:13-16
y descríbelo.

6. Es fácil frustrarse o no tener paciencia con los niños. Escribe y memoriza


Gálatas 5:22-23. Pídele a Dios que te ayude en esos momentos difíciles.

7. Nuestra responsabilidad es guiar y corregir a los niños. ¿Qué te dicen estos


versículos de la disciplina?

a. Proverbios 13:24

b. Hebreos 12:5-6

8. Hay una gran diferencia entre disciplina y abuso. Lee Efesios 6:4 y
Colosenses 3:21. ¿Cuál es el resultado de ser muy dura con un niño?

174
9. Los niños necesitan saber que te deleitas en ellos. ¿Cómo te pueden
ayudar estos versículos a reflejar a Dios?

a. Romanos 14:9

b. 1 Tesalonicenses 5:11

c. Hebreos 3:13

10. ¿Estás demasiado preocupada por tus hijos? El Señor quiere que dejes la
preocupación y que dependas de Él. ¿Qué te dice Isaías 41:10 de Él?

11. Lo más importante que puedes hacer por tus hijos es amarlos. Nunca los
puedes amar demasiado. ¿Qué te dicen estos versículos del amor?

a. Juan 13:34

b. 1 Tesalonicenses 3:12

175
c. 1 Pedro 4:8

d. 1 Juan 4:7

El que reciba en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que a mí me recibe,
no me recibe a mí sino al que me envió.

-Marcos 9:37

176
NOTAS PERSONALES Y ORACIONES

177
Capítulo 13

Ella Inspira a Otros


El libro de Jueces es uno de los relatos más tristes de la historia de Israel en la
Biblia. Es una historia llena de idolatría, pecado y un rechazo persistente contra
las leyes de Dios.
Vez tras vez, Israel abandonaba los caminos del Señor para seguir sus prácticas
paganas.
Después, cuando ya se habían embarrado de toda la suciedad, Dios traía a
alguien para corregirlos. Después de la corrección finalmente clamaban a Dios, Él
los libraba –y el ciclo empezaba de nuevo.

En Jueces 2:16-19 leemos,


Y Jehová levantó jueces que los librasen de mano de los que les
despojaban; pero tampoco oyeron a sus jueces, sino que fueron tras
dioses ajenos, a los cuales adoraron; se apartaron pronto del camino en
que anduvieron sus padres obedeciendo a los mandamientos de Jehová;
ellos no hicieron así.

Y cuando Jehová les levantaba jueces, Jehová estaba con el juez, y los
libraba de mano de los enemigos todo el tiempo de aquel juez; porque
Jehová era movido a misericordia por sus gemidos a causa de los que los
oprimían y afligían.

Mas acontecía que al morir el juez, ellos volvían atrás, y se corrompían


más que sus padres, siguiendo a dioses ajenos para servirles, e
inclinándose delante de ellos; y no se apartaban de sus obras, ni de su
obstinado camino.

Israel simplemente no renunciaba a la idolatría. Cada que tenían la


oportunidad de regresar a sus ídolos paganos, lo hacían.

Es fácil ver la historia y pensar, Yo nunca me volvería idolatra, pero eso es porque
no la reconocemos en nuestra cultura. Hay mucha idolatría en nuestra generación.
A lo mejor no les ofrecemos platos de arroz a nuestros ídolos, y no vemos en la
carnicería letreros que digan “Carne Previamente Ofrecida a los Ídolos.”
Pero hay idolatría a todo alrededor. Nuestra cultura está en un estado muy grave,
como Israel en el tiempo de los jueces. Nuestro mundo necesita hombres y
mujeres que se levanten contra la idolatría e influencien a los perdidos a regresar
a Dios.

178
Amiga de Dios
En medio de la obscuridad de ese tiempo, Dios levantó a una mujer que se
llamaba Débora (Jueces 4:4). No sabemos mucho de ella. Sabemos que estaba
casada con un hombre llamado Lapidot.
No sabemos la edad, ni la altura ni el peso de Débora –no sabemos si era bonita o
fea. Ninguno de esos detalles importó lo suficiente para que fueran puestos en Su
Palabra. ¿No te parece interesante?
Me hace pensar, ¿Qué me gustaría que escribieran sobre mí? Creo que la mayor
parte del tiempo nos preocupamos por las cosas equivocadas. Vemos nuestra
licencia de manejar y pensamos, Subí diez kilos desde que me tomaron esta foto.
Eso fue lo que pensé cuando era tiempo de sacar mi nuevo pasaporte hace unos
años. Pensé, ¿Por qué me permití subir diez kilos? ¡Todos van a ver mi nuevo
pasaporte! Me parece que nos preocupamos mucho más por cómo nos vemos
que por cómo actuamos. Pero Dios no está tan preocupado con esos detalles
externos.

Movida a la Acción
No sabemos mucho de la apariencia física de Débora. Pero si sabemos que
Débora era una amiga íntima de Dios y reflejaba el corazón de Dios, porque fue
elegida como juez en Israel. Ella ministró para el Señor sentaba bajo una palma
escuchando las disputas y las quejas de los hijos de Israel.
En mi vida, las llamadas que recibo de gente herida normalmente me llevan a la
oración y a la acción. Muchas veces veo la obra destructiva de Satanás en las
vidas de estos creyentes, me duele tanto que tengo que clamar por liberación.
Creo que eso era lo que le pasaba a Débora. Día tras día la gente iba con ella y
derramaba sus corazones sobre la opresión que sufrían bajo Jabín el rey
Cananeo. Cuando ya había escuchado suficiente, Dios la movió a la acción.
Jueces 4:6 dice que Débora un día llamó a Barac, hijo de Abinoam, quien era uno
de los líderes de Israel. Después de haber escuchado tantas quejas de la gente,
fue fácil ir ante Barac y sus soldados.
Ella pudo haber dicho, “Hombres de rodillas débiles, sin carácter, ¿qué les pasa?
Sarta de peleles, cobardes. El ejército de Jabín está ahí afuera, y ustedes no
hacen nada al respecto. Hemos vivido veinte años bajo esta opresión, y parece
que soy a la única a la que le importa.”

179
Una Alentadora
Pero eso no fue lo que Débora dijo. En cambio, los alentó.
Y ella envió a llamar a Barac hijo de Abinoam, de Cedes de Neftalí, y le
dijo: ¿No te ha mandado Jehová Dios de Israel, diciendo: Ve, junta a tu
gente en el monte de Tabor, y toma contigo diez mil hombres de la tribu de
Neftalí y de la tribu de Zabulón; y yo atraeré hacia ti al arroyo de Cisón a
Sísara, capitán del ejército de Jabín, con sus carros y su ejército, y lo
entregaré en tus manos? (Juéces 4:6-7).

No sólo le dio a Barac la estrategia para la batalla, sino que también le dijo el
resultado. “Barac, he oído de Dios. Te estoy diciendo lo que me dijo que hicieras, y
lo que prometió. Hay gran unción sobre ti, Barac. Adelante.”
Pero Barac no reaccionó con mucho entusiasmo. En Jueces 4:8 dijo, “Si tú fueres
conmigo, yo iré; pero si no fueres conmigo, no iré.” Eso no te daría mucha
confianza, pero aún así la profecía de Débora animó a Barac a enlistar a 10,000
hombres para luchar contra el ejercito de Jabín (Jueces 4:14). Ella lo inspiró a salir
y a actuar para Dios.

Sopla Vida a los Demás


La palabra “inspirar” quiere decir afectar, guiar o levantar una influencia divina, a
soplar vida a algo o alguien.
Déjame preguntarte algo: ¿Les soplas vida a los hombres de tu vida? ¿Eres una
mujer que inspire a los hombres de Dios? O ¿estás tan preocupada por tu figura
que cuando te topas con un hombre deseable te preguntas, Espero que mi pelo y
mi maquillaje estén bien. Espero verme bien. ¿Es el tipo de inspiración de la que
te preocupas, o de verdad quieres inspirar a los hombres a Dios?
Puede que pienses, Kay, tú ya estás en ese punto. Ya eres abuela. Por supuesto
que quieres inspirar a los hombres de Dios -¿qué otra cosa podrías hacer? Pero
quiero que sepas que el mayor anhelo de mi corazón desde que conocí al Señor
Jesucristo y empecé a crecer en Él, ha sido inspirar a los hombres a Dios. Ese
debe ser el deseo de cada mujer cristiana, sin importar su edad.
Definitivamente, cada mujer casada debe aprender a inspirar a su marido. Cuando
era joven y romántica, que tenía como dieciocho o diecinueve años, me encantaba
que el poema de Elizabeth Barrett Browning que dice “¿Cómo te amo? Déjame
contar las maneras…” que me lo aprendí de memoria y se lo decía a todo mundo.
Somos muy insensatos a esa edad ¿a poco no? Algunas de nosotras nos
enamoramos una y otra vez. Yo lo hice hasta que conocí al indicado. Usaba el
poema muchísimo. Pero después de que me casé, ya no lo usé tanto.

180
Alguna vez le has dicho a tu marido “¿Cómo te amo? Déjame contar las
maneras…” “Te amo por esto y esto.” Eso vaya que lo inspira. ¿Sabías que es una
de las necesidades más profundas que tiene tu marido de ti? Muchos de los
grandes hombres son grandes porque una mujer de Dios los inpiró.
Pero también los puedes inspirar directo al infierno. Puedes hacer sus vidas tan
miserables al molestarlos, estar insatisfecha, criticando constantemente que los
empujas directo al territorio del diablo. Está en tus manos. ¿Quieres ser una
inspiración? Y no sólo me refiero a tu marido. ¿Quieres ser una inspiración para
otros hombres, mujeres, a tus hijos y a tus nietos?

Sé una Influencia Piadosa


Entonces, ¿cómo nos convertimos en una mujer que aliente, inspire e influencie a
otros? Si estás casada, puede que digas, “¿Mi marido? Podría inspirar mejor a
una piedra. Una vez que empiece el partido, no puedo captar su atención.”
Bueno, tú misma probablemente no lo puedas hacer. Pero Dios puede crear algo
de la nada. Él te puede hacer una influencia piadosa para tu marido. Lo he visto
pasar. Si estás soltera, Él te puede hacer una inspiración para cada hombre que
conozcas.
Hace muchos años teníamos a una chica en la oficina de la iglesia, cuyo nombre,
interesantemente era Débora. Cada hombre que pasaba por su camino se
quedaba sin aliento. Era físicamente hermosa, pero eso realmente no tenía nada
que ver. Era el Espíritu del Señor que brillaba a través de ella lo que atraía a la
gente. No importaba lo estresada que estaba, si llamaba a la oficina de la iglesia y
Débora me contestaba, me llenaba de una tranquilidad muy dulce.
Una vez la tía Lois de Chuck se cayó y se rompió un hombro. Chuck estaba en
Indonesia, así que la enfermera me habló para contarme. Yo estaba en camino a
una junta para planear un retiro de esposas de pastores. No podía faltar a la junta,
así que hablé para ver si alguien de la familia podía ir al hospital. Finalmente pude
juntar a unos cuantos.
Entonces hablé a la oficina y Débora me contestó. Le expliqué la situación y le
conté lo que me había dicho la enfermera, que la tía Lois mejoraría si tenía
muchas visitas. Le dije, “¿Podrías preguntar si alguno de los pastores puede ir al
hospital a verla?” Débora lo hizo. Les dijo a los pastores. Pero, ¿sabes quién fue
inmediatamente? Débora. Y ¿sabes cuál fue su reporte? Me habló para decirme,
“Kay, tuve un tiempo glorioso con la tía Lois.”
Ahora, la tía Lois era una persona a quien habíamos tratado una y otra vez de
invitar a la iglesia, pero nunca había ido. Y honestamente no me acuerdo de haber
pasado un tiempo glorioso con ella. Pero de alguna manera, Débora sacó eso de
ella.

181
Después de mi junta, cuando pude ir al hospital, entré al cuarto y vi a una chica
que nunca había visto, arreglando flores en un florero. Se llamaba Carolyn y era la
compañera de cuarto de Débora. ¡Qué influencia tan dulce la de Débora!
Las mujeres necesitan tener esta cualidad. Queremos reflejar a Dios al mundo y
queremos ser Su influencia a donde quiera que vayamos. Queremos inspirar a
quien se cruce en nuestro camino. ¿No quieres eso? Podemos escoger vivir una
vida infeliz, insatisfecha y miserable. O podemos pedirle a Dios que nos de ese
espíritu manso y amable que lo deleita tanto, y que crea en nosotras una dulzura y
una paz que inspire a los demás a Él.

Credibilidad
Si te estás viendo y piensas, Esa no soy yo. No soy una influencia piadosa para
nadie, puede que sea porque no has establecido tu credibilidad en el mundo o en
tu círculo cristiano. A lo mejor dudas mucho. La gente que está viendo tu vida ve
que te comprometes con el mundo un día mientras que tratas de hablar de cosas
espirituales al siguiente día.
Pero si eres una influencia de justicia, piedad y santidad a los hombres y provocas
que se paren como soldados de la cruz –levantándose contra el enemigo en estos
tiempos desesperados –necesitas tener credibilidad en tu influencia.
Muchas mujeres no tienen credibilidad incluso en las cosas más sencillas, como la
manera en la que se visten. Creo que lo hacen para llamar la atención. Pero
¿realmente vale la pena ganar un poquito de atención y perder credibilidad e
integridad como mujer de Dios? ¿Es ese el tipo de atención que quieres?

Me acuerdo que un año llevamos a un grupo a Hawaii, y yo estaba muy


preocupada por lo mal, escandalosos y ridículos que eran los trajes de baño de las
niñas que estaban en la playa. Eran muy molestos, para ser completamente
sincera. Los hombres prácticamente necesitaban ser ciegos.
Mi hija, Janette y yo estábamos en una banca hablando de eso y sucedió algo
muy chistoso. A nuestro alrededor pasaron unas chicas con los trajes de baño
más chiquitos y vimos las caras de los hombres mientras ellas pasaban. Uno a
uno, los hombres volteaban a verlas con una expresión de aburrimiento, y luego
veían a otro lado y seguían con lo suyo. Creo que cuando hay demasiado,
después de un rato se vuelve aburrido.
Esto continuó durante un rato. Entonces pasó una chica como de dieciséis o
diecisiete años con una camiseta y unos shorts –no de los cortitos, sino normales.
Caminaba por la playa tan linda y alegre como podía. No estaba pavoneándose ni
nada –simplemente caminaba. ¿Sabes qué pasó? Los chicos no podían dejar de
verla. La observaron hasta que se alejó. Ella ni siquiera se dio cuenta. Estaba

182
ocupada viendo hacia otro lado. Janette y yo dijimos, “¿no te parece interesante?”
Yo creo que eso dice mucho.

Digna de Confianza
Amada hermana, tómate en serio esta exhortación. Aprende a ser creíble en tu
vestir, en tu conversar y en tu conducta. Establece credibilidad en todas las áreas.
La Biblia habla de la mujer virtuosa en Proverbios 31:11 diciendo, “El corazón de
su marido está en ella confiado.” ¿Se puede decir esto de ti?
Una vez conocí a una mujer que tuvo un amante al principio de su matrimonio.
Nunca le dijo a su marido. Pero incluso cuando su aventura amorosa había
terminado, ella era muy muy coqueta con los hombres. Era adorable y a donde
quiera que fuera coqueteaba. Su marido parecía nunca darse cuenta. Me acuerdo
que me preguntaba si él no lo veía o simplemente no lo quería ver. Eventualmente
él se enteró de su aventura.
Un día explotó. Él le dijo, “Desde el principio de nuestro matrimonio, tú has hecho
esto. Has coqueteado con cada amigo cercano que he tenido.” Él la había estado
observando todo el tiempo. Ahora, déjame preguntarte algo, ¿crees que ella podía
influenciarlo espiritualmente? Nunca.
Si estás casada, ¿tu marido puede decir que confía en ti? Si eres soltera, ¿puede
Dios decir eso de ti? ¿Puede confiar Dios en tu conducta y en tu carácter? Nunca
vas a ser la influencia de Dios que debes ser a menos de que establezcas una
confianza creíble en tu carácter.

Valor
Regresando a Débora, vemos que no sólo era una mujer con un carácter creíble,
sino que también sabía alentar a otros. Después de darle su profecía a Barac y
que él le respondiera “Voy si vas conmigo” ella no le contestó, “Bueno Barac mira,
esto es asunto tuyo. Me voy a quedar aquí orando por ti.” No, ella mostró un gran
valor y parece que no dudó ni un segundo. “Iré contigo.” (Jueces 4:9).
Para alentar a otros tienes que tener valor. Débora pudo ofrecer aliento porque
tuvo el valor.

¿Qué hay de ti? ¿Te sientes valiente? Si no es así, quizá necesites recordar lo
que le dijeron a Josué.
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni
desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que
vayas. (Josué 1:9).

183
Nos armamos de valor cuando nos damos cuenta de que Dios siempre está con
nosotras. Y yo he aprendido que soy más valiente cuando obedezco las
instrucciones que le dieron a Josué en el capítulo 1, versículo 8:
Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de
noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que
en él está escrito.

Medita en la Palabra de Dios


Ahora si vamos a meditar en la Palabra de Dios día y noche, ¿quiere decir que
tenemos que leer la Biblia al mismo tiempo que lavamos los platos o que
manejamos con un ojo a la Biblia y otro a la calle?
No, quiere decir que la Palabra de Dios está en tu corazón y en tu mente. Que
estudias la Biblia en la mañana y tienes una porción del Señor para ese día, y que
durante el día lo recuerdas. Piensas en eso. Meditas en las verdades que
encontraste. Cuando viene una prueba, buscas mentalmente un versículo que te
sirva para esa prueba. Vas a ser valiente meditando en la Palabra de Dios, pero
vas a ganar muchas más cosas.

El Salmo 1:1-3 promete lo siguiente para quien medita en la Palabra de Dios:


Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en
camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino
que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de
noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su
fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.

Ve a la Batalla con Dios


El día de la batalla, Débora le dijo a Barac,
Levántate, porque este es el día en que Jehová ha entregado a Sísara en
tus manos. ¿No ha salido Jehová delante de ti? (Jueces 4:14).

En esencia, Débora le estaba diciendo, “Este es tu día Barac. ¡Tú puedes! ¡Dios te
va a ayudar a lograrlo!” ¿Este es el mensaje que les estás dando a los demás?
¿Les recuerdas la cercanía y fidelidad de Dios? ¿Estás dispuesta a ir a la batalla
con ellos?
Me acuerdo que hace unos años tuve una conversación con un hombre que habló
a la casa. Estaba ocupada con otra cosa cuando llamó y realmente no quería
hablar con él, pero sentí que el Señor me decía, “Sólo deja que hable.” Así que lo
hice, y me empezó a platicar una circunstancia que le causaba problemas en su

184
vida. Finalmente me dijo, “Sabes, creo que Dios realmente quiere usarte en esta
situación.”
Me quedé completamente callada. Luego me dijo, “Kay, estoy muy alejado de
Dios. Estoy en casa, pero mi corazón no está en casa. Mi esposa y yo somos
como extraños y nuestros hijos son chiquitos… es una situación muy triste. Dios
no me puede perdonar. No puedo recibir perdón.”

Yo le dije, “Nuestro Dios es un Dios de perdón. Como dijo Corrie ten Boom, ‘No
hay pozo tan profundo que el amor de Cristo no llegue más profundo.’” Me
preguntó si yo realmente creía esto. Le dije, “Si. Lo he visto pasar una y otra vez.
No puedes pecar tan terriblemente que el amor de Dios no te pueda alcanzar para
perdonarte. Lo único que tienes que hacer es confesarlo y arrepentirme. Aléjate de
esos caminos.”
Me dijo, “Yo me he vuelto de mis caminos. Hace diez años que no cometo ese
pecado, pero simplemente no me siento perdonado.”
Me pidió que si podía orar por él. Oramos, y al final de la conversación hice algo
que normalmente no hago. Ha de haber sido la unción del Señor, porque le dije,
“Yo dije todo lo que te tenía que decir hoy. Ahora voy a colgar. Adiós.” Y colgué.
Unos días después me volvió a marcar y me dijo que había estado pensando en
nuestra conversación y le había pedido perdón a Dios. Lo animé a que fuera a una
reunión para creyentes los jueves y que hablara con una querida amiga que iba a
estar ahí –una mujer muy parecida a Débora. Lo hizo y empezó a asistir
regularmente.
Después de un tiempo, se cambió de ciudad. Pero le mandó una carta a mi amiga
y en ella le decía, “Dile a Kay que estoy caminando con el Señor. Estoy dando
testimonio y mi esposa está a mi lado.”

Dios te Usará
Es tan glorioso cuando Dios te usa para inspirar a alguien más. ¿Sabías que Dios
quiere usarte de esta manera? Es verdad. Él quiere que cada una de nosotras sea
una influencia en este mundo. Me acuerdo cuando Calvary Chapel empezó en la
calle Church. Yo tenía treinta años y cuatro hijos en casa.

Cada jueves en la mañana iba a la iglesia para juntarme con las mujeres a orar.
Semana tras semana orábamos, “Dios, levanta soldados de la cruz. Levanta
hombres que detengan el trabajo del enemigo en este condado.”
Lo orábamos cada semana. Éramos una iglesia pequeña de cómo treinta y cinco o
cuarenta personas –y mira lo que Dios ha hecho en y a través de Calvary Chapel.

185
Todos pueden ser utilizados por Dios de alguna manera para ministrar al cuerpo
de Cristo o para ser de influencia para otros. Me acuerdo de esos días, durante el
periodo hippie y de una chica de nuestra comunidad que había lastimado mucho
su cerebro con tantas drogas. Era un cascarón de chica nada más, pero era una
chica hermosa que siempre usaba vestidos largos hippies.
Lo único que hacía era acercarse a la gente y decirles, “Te amo y Dios te ama.”
No decía más. A veces llevaba rosas u otro tipo de flores. Y les daba una flor.
No me creerías la cantidad de gente que nos dijo después, “Cuando llegué aquí
pensé, Estos hippies… Y luego se acercó una chica hermosa y nos dijo ‘Dios te
ama.’ Seguramente era un ángel, simplemente no podía ser humana.” Nos decían
que la dulzura y ternura de su vida les derretía el corazón.

Comprometida Completamente
Dios te puede usar. Él quiere usarte para animar e inspirar a otros. Pero se
requiere de compromiso de tu parte.
Débora pudo inspirar a Barac porque ella estaba completamente comprometida.
Para asegura la victoria del pueblo de Israel, estuvo dispuesta a poner su vida en
la línea. No lo hizo inconscientemente. Ella sabía la cantidad de carros que tenía
Jabín. Ella sabía lo fiero que era Sísara. Pero le dijo a Barac, “Voy a ir contigo.
Voy a estar contigo cuando ataques al enemigo.”
¿Eres así? ¿Estás dispuesta a ir hasta donde se requiere? ¿Tomas un paso extra
–incluso si es inconveniente? ¿Incluso si requiere que dejes tus programas
favoritos de la tele? ¿Vas a escribir esa carta o a pasar tiempo orando?
Uno de los principales problemas del pueblo de Israel era que no estaban
completamente consagrados a Dios. Leemos que en el tiempo de los jueces, “En
aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.”
(Jueces 17:6).
Una consagración incompleta resulta en una efectividad incompleta. Creo que esa
es la misma razón por la cual el cuerpo de Cristo no es tan poderoso hoy como
podría ser. En lugar de comprometerse completamente al rey, hacemos lo que nos
parece más conveniente, o lo que no requiera que neguemos nuestra carne.

Pero, ¿qué dijo Jesús?


Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz
cada día, y sígame. (Lucas 9:23).

Débora pudo influenciar a otros porque estaba completamente comprometida.


¿Estás comprometida hoy? Contesta la pregunta honestamente.

186
Me acuerdo de una vez que Chuck les hizo esta pregunta a un grupo de jóvenes.
Les dijo que evaluaran su compromiso a Jesús en una escala del uno al diez,
siendo diez el mejor. Luego les dijo, “Si se calificaron con cuatro, cinco o seis,
están en el lugar más peligroso –porque ustedes son tibios.”
Sabemos lo que Dios le dijo a la Iglesia de Laodicea:
Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
(Apocalipsis 3:16).

¿Sabes por qué? Porque el testimonio de un tibio, un cristiano parcialmente


comprometido es, “No tengo nada. Estoy bien donde estoy.” Y Dios detesta esto.
Él quiere un corazón hambriento. Un corazón frio puede llegar a tener convicción,
cuando están en problemas y se acercan al Señor. Pero para los tibios, la
consagración incompleta es tan neutral que no vale nada.
Débora salió con Barac y su ejército, y el pueblo de Israel obtuvo la victoria sobre
el ejército de Sísara. Sísara mismo huyó de la batalla –el único hombre que lo hizo
–pero fue asesinado por otra mujer, Jael. Cuando Sísara llegó y se escondió en su
tienda, y ella le clavó una estaca en la sien (Jueces 4:17-22). Es una historia
sombría pero cierta. Entonces la victoria estuvo completa.

Alabanza al Señor
Al principio del capítulo 5, Débora y Barac cantan alabanzas al Señor por la
victoria que les había dado. Empieza así,
Aquel día cantó Débora con Barac hijo de Abinoam, diciendo: Por haberse
puesto al frente los caudillos en Israel, por haberse ofrecido
voluntariamente el pueblo, load a Jehová. Oíd, reyes; escuchad, oh
príncipes; yo cantaré a Jehová, cantaré salmos a Jehová, el Dios de Israel.

Cuando saliste de Seir, oh Jehová, cuando te marchaste de los campos de


Edom, la tierra tembló, y los cielos destilaron, y las nubes gotearon aguas.
(Jueces 5:1-5).

Pero la canción tiene algo interesante en el versículo 23:


Maldecid a Meroz, dijo el ángel de Jehová; maldecid severamente a sus
moradores, porque no vinieron al socorro de Jehová, al socorro de Jehová
contra los fuertes.

Estaban maldiciendo a los que no se unieron al ejército del Señor, quienes no


pelearon valientemente en la batalla contra el enemigo.

187
Hacedores de la Palabra
Tenemos un grupo de gente así en nuestro país. Se llaman la mayoría silenciosa.
En lugar de unirse a la batalla cuando se necesita, no hacen absolutamente nada.
Quiero exhortarte a que te cheques a ti misma y te asegures que cuando
escuches la Palabra, hagas lo que dice –y cuando escuches al Señor decir,
“Muévete,” tengas el valor de moverte en Su nombre. Es tan fácil sentarse con
alguien que se sienta, escucha y está de acuerdo con todo lo que escuchas, pero
luego lo ignoran.
Ezequiel 33:30-32 describe gente así:
Y tú, hijo de hombre, los hijos de tu pueblo se mofan de ti junto a las
paredes y a las puertas de las casas, y habla el uno con el otro, cada uno
con su hermano, diciendo: Venid ahora, y oíd qué palabra viene de
Jehová.

Y vendrán a ti como viene el pueblo, y estarán delante de ti como pueblo


mío, y oirán tus palabras, y no las pondrán por obra; antes hacen halagos
con sus bocas, y el corazón de ellos anda en pos de su avaricia. Y he aquí
que tú eres a ellos como cantor de amores, hermoso de voz y que canta
bien; y oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra.

Escuchan la Palabra, pero no la hacen. No seas así.

Inspiraciones Jóvenes y Viejas


Quizá seas una mujer mayor y tu respuesta a todo esto es, “Bueno Kay, yo ya
tengo muchos años. He vivido la mayor parte de mi vida. Creo que es el momento
de mi vida para sentarme y relajarme, dejar que las mujeres jóvenes continúen la
batalla.”
Déjame contarte de mi hermana mayor, Louise. Tuve una conversación con ella
un verano mientras ella y su amiga de setenta años, Mary Jayne, estaban
ayudando en un campamento cristiano en Williams, Arizona.
Mary Jayne, junto con otros retirados, cocinaban. No siempre es fácil cocinar para
niños, sabes. Cocinaba cada comida para cada niño. Para el momento que
terminaba el verano, once grupos de jóvenes habían pasado por las puertas del
centro de convenciones, y muchos de ellos se habían convertido a Cristo.
Mi hermana me habló para platicarme algo que les había pasado en la mañana.
Me dijo, “Cariño, ¡es tan glorioso! ¡Es tan glorioso!” Me contó como un niño, el más
rudo del campamento –y cada campamento tiene uno –sólo entraba a la sala de
juntas y se quedaba viendo.

188
“Pero esta mañana me dijo, ‘Tengo que encontrar un a pastor. Tengo que
encontrar un a pastor.’ Fue a la oficina del director del campamento con lágrimas
en sus ojos diciendo, ‘Pastor, necesito al Señor. Mi vida es un desorden horrible.”
Le dije, “Eso me bendice tanto, porque me cuando cansó digo, Bueno un ratito
más y ya no puedo más.”
Me dijo, “Cariño, yo no puedo hacer mucho ahorita, pero sólo necesito aceite en
las articulaciones.”
Pero ¿sabes qué? Ella lo hizo. El regalo de mi hermana al cuerpo de Cristo fue ser
una pacificadora. Me contó que cada que estaba en un grupo de cristianos, había
discusiones por aquí y por allá. Pero ella iba y hablaba con los dos, y antes de
darse cuenta, se estaban amando, abrazando y perdonándose, continuando como
si hubieran sido amigos durante años. Ella me decía, “Es lo único que puedo
hacer.” Pero su influencia era muy necesitada.
No importa si eres joven o no, una mujer profesionista o una ama de casa, Dios
quiere usarte para influir e inspirar a Su pueblo. Eres necesaria en el cuerpo de
Cristo. Dios quiere Déboras y Jaeles hoy –mujeres que estén dispuestas a
levantarse y que no se comprometan, mujeres que cuiden su terreno contra el
enemigo.

Padre, queremos ser mujeres de convicción, determinación y coraje. Queremos


influenciar a la gente que nos has traído. Sabemos, Señor, que cuando te pedimos
esto, vas a traer el cielo entero para rescatarnos y hacernos Tus mujeres –las
mujeres que Tú quieres que seamos, levantarnos contra la idolatría y que
inspiremos a los perdidos de regreso a Ti, para que un día, ellos también puedan
ser un reflejo de Ti.
En el nombre de Jesús oramos. Amén.

189
Capítulo 13

Ella Inspira a Otros


1. Jueces 2:16-19 describe un tiempo obscuro cuando la nación de Israel
estaba involucrada en idolatría, como nuestra sociedad actual. Durante esa
época, Dios levantó a Débora para inspirar a los israelitas. ¿Qué sabemos
de ella al leer Jueces 4:4-5?

2. Como Débora, ¿cómo puede usarte el Señor para inspirar y confortar a la


gente a tu alrededor?

3. Habría sido sencillo para Débora escuchar las quejas de la gente y criticar a
los soldados. Sin embargo, ¿cómo inspiró Débora a Barac en Jueces 4:6-
9?

4. Cuando inspiras a otros, es como soplarles vida. ¿De qué maneras puedes
inspirar a los demás en circunstancias difíciles?

190
5. También puedes ser una inspiración negativa a la gente a tu alrededor.
¿Cómo puedes desanimar?

6. Débora pudo alentar porque confiaba en Dios. Obtenemos valor cuando


nos damos cuenta que Dios está con nosotros. Personaliza la promesa de
Josué 1:9 y escríbela aquí.

7. Proverbios 31:11 dice, “el corazón de su marido está en ella confiado.” Lee
los siguientes versículos y escribe cómo puedes establecer credibilidad e
inspirar a que tus seres queridos confíen en ti.

a. Mateo 5:16

b. Romanos 12:17

c. 2 Corintios 8:21

8. Podemos inspirar a otros cuando meditamos en la palabra de Dios.


¿Cuáles son las promesas del Salmo 1:1-3 para los que lo hacen?
Enlístalas aquí.

191
9. Para poder inspirar a otros, tienes que estar totalmente comprometida con
Dios. ¿Qué dijo Jesús sobre comprometerse a nuestro Rey en Lucas 9:23?

10. En Jueces 5:1-31, Débora canta alabanzas por la victoria de Dios,


inspirando a los demás a hacer lo mismo. Lee 2 Corintios 2:14-15 y escribe
cómo puedes inspirar a otros cuando le das gracias a Dios.

11. Para ser una inspiración espiritual a los demás, tienes que ser una
hacedora de la Palabra. Lee Ezequiel 33:30-33 y comenta lo que
aprendiste.

12. No importa si eres joven o no, si trabajas o eres ama de casa, Dios quiere
usarte para influenciar e inspirar a Su gente. Escribe una oración pidiéndole
al Señor que te muestre cómo puedes ser una inspiración a los demás.

No temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

-Josué 1:9

192
NOTAS PERSONALES Y ORACIONES

193
Capítulo 14

Ella Conoce a su Protector


Cuando Pedro, inspirado por el Espíritu Santo, escribió su primera carta a la
iglesia, lo hizo para preparar a la iglesia para el sufrimiento.
Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido,
como si alguna cosa extraña os aconteciese. (1 Pedro 4:12).

Los romanos no habían invadido todavía Jerusalén ni habían empezado la horrible


persecución de los cristianos. Esto todavía estaba por venir. Pero Pedro, por
medio del Espíritu Santo, sabía que la iglesia tenía que estar preparada para la
persecución. Sería un error leer esos versículos y pensar, Bueno, eso era en ese
entonces. Lo que pasó fue horrible, pero ¿qué tiene que ver todo esto conmigo? El
hecho es que tiene mucho que ver contigo.

Persecución
En este mismo instante, hay persecución en el mundo contra la cruz de Cristo. Y
aunque la adversidad que nosotros enfrentamos no es tan obvia como en otros
lugares, aún así enfrentamos persecución.
La persecución puede tomar la forma de un marido inconverso que odia el
evangelio de Cristo. También puede tomar la forma del ridículo en el trabajo o
entre los miembros de la familia, simplemente porque amas a Jesús y quieres vivir
para Él.

Mi hija me contó de una mujer que conoció a una señora que tuvo que sacar a su
hijo de la escuela pública y empezar a darle clases en casa porque abusaban
demasiado de él por orar con otro niño. Había dos maestras que llevaban libros de
brujería, que estaban aparentemente bien, pero no era aceptable que él viviera
para Jesús.

Amada, no sé lo que haya para cada una de nosotras, pero seguramente vamos a
enfrentarnos con ridículos y persecución. Si vamos a dejar que nuestra luz brille,
esto no se puede evitar. El ridículo empezó hace mucho tiempo. De hecho,
empezó en el juicio de Jesús. Y los que pertenecemos a Él podemos estar
seguros de que va a continuar hasta que Él regrese.
El mundo huye de cualquier situación en la que puedan ser humillados o
perseguidos. Por eso no pueden entender la paz de un cristiano –o su paz –al
enfrentar un trato así. Pero nosotras sabemos lo que la Palabra nos dice de esas
pruebas.

194
El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de
Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con
Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él
seamos glorificados. (Romanos 8:16-17).

En el Sermón del Monte, Jesús prometió esto:


Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por
mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra
vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es
grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron
antes de vosotros. (Mateo 5:10-12).

Tu Prueba
Puede que seas una mujer muy firme al compartir tu fe. Mi oración es que así sea.
Pero si te encuentras evitando compartir tu testimonio con otros, quiero que ores
en este momento y le pidas al Espíritu Santo que construya tu fe y te de valor.
Pídele que te de la confianza para que no vuelvas a tener miedo de compartir la
esperanza que hay en ti.

Al ver las palabras que escribió Pedro a la iglesia primitiva, pídele a Dios que se
revele como tu Roca, tu Torre Fuerte, tu Refugio en tiempo de prueba. Sólo
cuando conoces bien a tu Protector, podrás pararte firme e inamovible frente a la
persecución.
Hay una promesa gloriosa en 1 Pedro 3:12.
Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus
oraciones; pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.

¿No te parece hermoso? Bueno, aplica si no estás haciendo mal. Y por supuesto
que no lo estás haciendo. Eso quiere decir que Dios está por ti, una justa. ¡Él está
por ti! Sus ojos están mirándote –cuidándote. Él quiere mostrarse fuerte a tu favor.

Pedro continúa diciendo:


¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?
Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia,
bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni
os conturbéis, sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y
estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y
reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en
vosotros; teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de
vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian
vuestra buena conducta en Cristo. Porque mejor es que padezcáis
haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.
(1 Pedro 3:13-17).

195
No Tengas Miedo
¿Estás consciente del hecho que el enemigo está aterrorizando cristianos? Lo
está haciendo. Te susurra todo tipo de cosas, tratando de provocarte miedo de
hablar de Cristo a otros. Escuchamos esas mentiras y empezamos a repetírnoslas
a nosotras mismas: Va a arruinar mi reputación. Van a pensar que soy una tonta.
No me van a respetar. Antes de que te des cuenta, vas a estar completamente
aterrorizada. A Satanás le encanta eso, porque sabe lo mucho que te desmoraliza.
En 1 Pedro 5:8 se nos da una descripción muy vívida de quién es Satanás y lo que
está tratando de hacer.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león
rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.

Esa es una imagen aterradora. Sin embargo, Pedro nos dice que no tengamos
miedo del terror del enemigo. Debo confesar que ha habido momentos en los que
leía estas palabras y permitía que la imagen de un león rugiente entrara en mi
mente. Tenía ganas de decirle a Pedro, “Es fácil para ti decirlo.”

Pero la verdad es que es fácil para cualquiera si conocemos las tácticas de


Satanás y recordamos la protección del Señor. Si no podemos hacer esas dos
cosas, no vamos a estar preparados para el sufrimiento venidero. Cuando nos
enfrentamos a una fuerte persecución, somos propensas a ceder y a escondernos
en una esquina. Esa no es la voluntad de Dios para nuestras vidas.
El antídoto para el miedo paralizante está en 1 Pedro 3:15:
Santificad a Dios el Señor en vuestros corazones.

Es muy simple y muy profundo. Santifica a Dios el Señor en tu corazón. En lugar


de dejar que el miedo te desgarre el corazón, reconoce a Aquel que es el Señor
de tu vida.
Pedro sacó el pasaje de Isaías 8:12-14.
No llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama
conspiración; ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo. A Jehová de
los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo.
Entonces él será por santuario; pero a las dos casas de Israel, por piedra
para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador
de Jerusalén.

Santifica a Dios en tu Corazón


Los asirios estaban amenazando a un hombre llamado Acaz, quien era rey de
Judá. “Te vamos a destruir,” le prometieron. Los asirios también fueron a
amenazar al rey de Israel (Isaías 7:1-6).

196
Cuando el rey de Israel recibió la amenaza asiria, fue con el rey de Siria, quien era
un enemigo de Asiria para hacer una alianza contra su adversario en común. Los
dos reyes fueron con el rey Acaz y le dijeron, “Ahora, como rey de Judá, vas a ser
destruido por los asirios. Deberías unir fuerzas con nosotros.”
Pero el rey Acaz dijo que no. sentía que Asiria tenía un ejército más poderoso, así
que su plan era unirse a ellos.

Enojados, el rey de Israel y el rey de Siria le dijeron a Acaz, “Esta bien, igual te
vamos a destruir.”
Entonces el rey Acaz está en Judá uniendo fuerzas con Asiria, en completa
desobediencia a Dios, y está amenazado por Israel y por Siria. En medio de todo
esto, el profeta Isaías escucha de Dios. Va con el rey Acaz y le dice, “No debes
hacer alianzas con el enemigo. Tienes que santificar a Jehová de los ejércitos.”
(Isaías 8:13).
¿Sabes quién es Jehová de los ejércitos? Es el Capitán de los ejércitos del cielo.
Es Dios mismo, el Capitán de todos los ejércitos, quien puede destruir los planes
de Satanás en la tierra. El mensaje de Isaías era, “No hagas alianzas con Asiria.
No tengas miedo de lo que planeen. Los ejércitos de Dios van a pelear por ti. Pero
santifica a Jehová de los ejércitos y deja que Él sea tu miedo y tu terror.”
“Deja que sea tu terror.” ¿Qué quiere decir? Significa que no tenemos que temer al
enemigo –debemos temer dejar de santificar a Dios y no hacerlo Señor de
nuestras vidas. Quiere decir que debemos temer fallar en dar la reverencia a
Cristo en nuestros corazones.

Tu Alhajero Divino
Todas tenemos algún tipo de alhajero en la casa. Probablemente tienes un lugar
especial en donde pones tus joyas y recuerdos. En mi alhajero tengo el anillo de la
preparatoria de Chuck, un broche de corbata que era de mi papá, joyas que eran
de mi mamá, el reloj que me regaló mi hermana cuando me gradué de la
preparatoria. Tengo otras joyitas ahí, incluyendo unos aretes que Janette me hizo
en tercer año. ¿Alguna vez has visto aretes hechos en tercer año? Ella se ríe
cuando los ve ahora, pero para mí son hermosos.
Imagina que entre estas cosas también tuviera el diamante Esperanza, que es una
de las joyas más caras del mundo. Es una gema preciosa, maravillosamente
cortada. Ahora, si pudiera separar el valor sentimental de mis otras joyas, ¿qué
pieza crees que sería la más gloriosa al abrir mi alhajero? ¿Cómo se vería el resto
de mi joyería comparada con el gran diamante? Serían como nada. Todo lo demás
se volvería pálido en comparación con esa gema, y sería la que más me dolería
perder.

197
Ahora piensa en el alhajero divino de tu corazón. Hay todo tipo de tesoros en
nuestros corazones. Lucas dice,
El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el
hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la
abundancia del corazón habla la boca. (Lucas 6:45).

El tesoro de tu corazón decide lo que dices. Pero si perteneces a Cristo, el mayor


tesoro de tu corazón –el tesoro más increíble, más hermoso, algo que no puedes
perder jamás –es al Señor Jesucristo. Cuando lo santificas en tu corazón, estás
reconociendo que Él es tu tesoro más importante. Lo entronas como Señor y Rey.

Dios Entronado en tu Corazón


Cuando el Señor tiene el lugar que le corresponde en nuestras vidas, el enemigo
no nos puede aterrorizar. Puede que no nos guste lo que el enemigo nos lanza.
No sé lo que vaya a pasar en el futuro. Puede que perdamos nuestras vidas por
Jesucristo. Te puedo decir que yo estaría dispuesta a morir fusilada. No soy una
persona muy maravillosa ni muy valiente. Pero sé que me encontraría con el
Señor para la eternidad, y sé que saber esto me mantendría de pie.

Amada, sufrimos tanto cuando fallamos en santificar a Dios en nuestros


corazones, cuando olvidamos que Él es nuestro Protector. Si Dios no está
entronado en tu corazón, el miedo tomará el trono. Así trabaja el enemigo.
Me acuerdo de un viaja a Israel, cuatro dejamos al grupo principal mientras
visitaban la iglesia de las Hermanas de Zion. Sabía que iban a estar ahí por lo
menos una hora, y Cheryl necesitaba comprar unas biblias de madera de olivo
para llevar a casa. Así que decidimos ir de compras y regatear por la biblias. Lo
hicimos –y conseguimos una buena oferta.
Al acercarnos a la puerta de Damasco, vimos que algo serio estaba pasando.
Justo ahí en la calle, había soldados con armas. De repente se escuchó un sonido
muy alto y todo mundo empezó a correr.
Lo primero que pensé fue, ¡Es una bomba! El día anterior, una bomba había
explotado cerca de ese lugar. No fue gran cosa –una bomba pequeña. Mandaron
un robot para detonarla y nadie salió lastimado. Pero… eso fue lo primero que
pensé.
Nos regresamos y empezamos a correr a la puerta, y las masas de gente nos
empujaban. Volteé a ver a Cheryl y le dije que corriera. Lo hizo, pero cuando
llegamos a una esquina, ella corrió a la izquierda mientras que yo seguí derecho.
Por supuesto que estaba histérica cuando vi que ya no estaba con nosotros. Sabía
que teníamos que regresar por ella. En ese momento, sabíamos que le habían
disparado a alguien y todos –judíos, palestinos y turistas –estaban en pánico. En
medio del caos, los soldados empezaron a lanzar gases lacrimógenos.

198
En este punto importa mucho quién está sentado en el trono de tu corazón. Yo no
sabía qué hacer, pero sabía a quién acudir. Me detuve y le dije a mis dos amigas
que oraran conmigo. “Señor, Tú tienes el poder sobre el enemigo.” Eso fue todo lo
que oré. Pero fue suficiente.
Al recordarlo, sentía que los ejércitos del Señor estuvieran conmigo. El primer
grupo de soldados con los que me encontré no me dejaban regresar, pero en el
momento en el que más lo necesitaba, Él lo hizo, Dios movió el corazón del
soldado y me guió mientras gritaba “¡Cheryl! ¡Cheryl! ¡Cheryl!” Y aunque no lo
creas el Señor Dios de Israel le había dado gracia a Cheryl con otro soldado.
Estaban caminando por la esquina, la guiaba con su brazo y la protegía. La trajo
directo a mí. ¿No es Dios glorioso? ¡Alabado sea Su nombre!

Ve a la Roca
¿Cuál es la alternativa a la crisis? La otra opción habría sido pensar, Tengo que
solucionar esto. Satanás va a hacer algo terrible aquí. Tengo que arreglar esto yo
misma. ¿Dónde está Chuck cuando lo necesito? Pero eso nunca va a resultar.
Tenemos que ir a la Roca. Tenemos que acudir al Señor Jesucristo. Él es quien
nos libra. Él es nuestro refugio. Él es la Torre Fuerte a la que los hombres justos
van para estar a salvo (Proverbios 18:10).
Algunas de nosotras, me temo, hemos optado por hacer alianzas con el enemigo.
Hemos visto el mundo y decidimos que es más fuerte que nosotras. Llegamos a la
conclusión de que si sólo cooperamos tantito aquí y allá, podemos pasarla bien en
la vida. Si tan sólo intento que mi luz no brille muy fuerte, nunca me van a notar.
Voy a escapar al ridículo. ¡No, no no! Esa no es la manera en la que debemos
vivir. Debemos ser firmes y valientes.

Transformada
Es interesante que Pedro sea quien escriba este mensaje a la iglesia. Es él quien
nos dice que no tengamos miedo… sin embargo fue Pedro quien negó a Jesús la
noche en la que lo traicionaron. Él sabía lo que era aliarse al enemigo ¿no?
Caminó con Jesús, escuchó lo que Jesús dijo. Estuvo en la última cena. Estuvo en
el jardín con los discípulos. Pero cuando llegó el momento de pararse firme por
Jesús, sólo necesito de una sirvienta para negar al Señor. Hubiera sido algo más
aterrador como un soldado, pero no. Una pequeña sirvienta lo vio y le dijo, “Tú
caminabas con él, tú eras uno de esos galileos.” Y eso fue suficiente para llenar a
Pedro de terror (Lucas 22:54-60).
“Yo no” dijo, “yo no.” Sin embargo, el día de Pentecostés, cuando Pedro fue lleno
del Espíritu Santo y Jesús fue coronado como Señor de su vida –después de

199
haber visto resucitar al Salvador y después de haber desayunado con Él en las
orillas del mar de Galilea –algo sucedió. Hechos 5:26-32 nos muestra que Pedro
se levantó valiente y firme frente a los hombres que habían crucificado a Cristo.
Las amenazas del enemigo ya no lo aterrorizaban.
Como el apóstol Pablo, Pedro había aprendido a dejar de estimar su vida. Cuando
Pedro y Pablo fueron golpeados, se regocijaron, alabando a Dios por haber tenido
la oportunidad de hablar de Él (Hechos 5:41-42).
Puede que digas, “Uy, es que esos eran hombres superiores.” Pero no lo eran.
Eran hombres que santificaron a Jesús como el Señor de sus vidas.

La Oración como Guía


Regresando a lo de Israel con Cheryl y el grupo, con todo el caos alrededor,
sabíamos que nos teníamos que salir de la ciudad antigua. Después de pasar por
la puerta de Damasco, tuvimos que subir unas escaleras para llegar al nivel de la
calle. Pensamos que íbamos a estar a salvo ahí. Pero no pasó mucho cuando
llegó una camilla con un cuerpo cubierto con una sábana. Después de la camilla
pasó un grupo de mujeres gritando y moviendo sus brazos salvajemente. De
pronto, escuchamos un disparo, que resultó ser un gas lacrimógeno. Pero
después algo sonó como un verdadero disparo. Sabíamos que teníamos que salir
de ahí.
Otra vez, al no saber para donde ir, oramos por guía. Una oración rápida –“Señor,
muéstranos” –pero tan pronto como oramos, un pensamiento me llegó a la mente.
“Vamos al jardín de la tumba,” les dije a los demás. “Yo sé cómo llegar.”

Empezamos a caminar por la calle. A nuestro alrededor, corriendo como locos,


había soldados, policías, patrullas y gente corriendo –algunos de seguro eran
terroristas –empujándonos a la mitad de la calle. Los coches pitaban, la gente
gritaba –era pura confusión. Seguimos adelante, subiendo. Cuando llegamos
hasta arriba y dimos vuelta por una esquina, una mujer israelita que estaba
esperando al autobús me detuvo y me dijo, “Por favor, no se vayan por ahí. Es
muy muy peligroso.” Creo que pensaba que íbamos hacia la ciudad antigua.
“Vamos al jardín de la tumba, enfrente.” Le dije.
“Ah eso es muy sabio. Es sabio. Vayan allá.”
Mientras seguimos caminando, necesitamos rodear un autobús para poder cruzar
la calle. La mujer israelita todavía nos estaba viendo, y aparentemente no estaba
cómoda con que camináramos en esa dirección, porque corrió a decirnos, “Por
favor, ¡no vayan en esa dirección!”
No fue hasta que le señalé el letrero que decía “Jardín de la Tumba” que se calmó
y nos dejó ir. “Está bien, está bien,” nos dijo, volteándose. Ella nos estaba

200
protegiendo. Era como si Dios nos hubiera mandado un ángel para asegurarse de
que no regresáramos al peligro. Ahora, yo no quería regresar a la ciudad antigua,
pero igual creo que Dios nos mandó a esa mujer para asegurase.

Adora en Silencio
Corrimos a la entrada del jardín de la tumba y entramos a la librería que está junto
a la entrada. Los cuatro estábamos sin aliento de la emoción y de caer en cuenta
de que nuestras vidas estaban en peligro. ¡Qué bueno era estar en ese lugar! Para
ese momento ya era medio día, y nuestro grupo nos esperaba a las 12:30.

Mientras esperábamos en el jardín, en un lugar silencioso, me senté a los pies del


Gólgota, del monte Calvario y pensé cómo Jesús había dado Su vida por mí ahí.
Vi la tumba vacía que habla de Su resurrección y me quedé sin aliento por la
maravilla de quién es Él. Él es mi protector. En la quietud de ese momento, adoré
al Señor.
Hermana amada, preciosa hermana en Cristo –deja que Él sea el Señor de tu
vida. Santifícalo en tu corazón, para que pueda reinar y quite todo los
pensamientos de temor que hay en ti. Conócelo como tu Protector hoy. “Si Dios es
por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Romanos 8:31).

Padre, queremos darte lo que te mereces –el lugar de honor en nuestras vidas.
Busca en nuestros corazones, Señor, y ve si hay compartimentos secretos para la
basura. Si hay alguna cosa que necesita irse, quítala. Haz Tu voluntad en esto,
Padre. Sé el Señor de nuestras vidas. Nos comprometemos de nuevo a Ti.
En el nombre de Jesús. Amén.

201
Capítulo 14

Ella conoce a su Protector


1. Para tener valor para compartir tu fe, necesitas saber que Dios es tu
Protector. Escribe 1 Pedro 3:12 para recordarte quién está de tu lado.

2. Mientras lees 1 Pedro 4:12-14, describe la adversidad que enfrentas o que


has enfrentado personalmente en cuanto a tu fe y escribe cómo te ha
protegido y bendecido Dios.

3. Si quieres que tu luz brille para reflejar a Dios, no se pueden evitar el


ridículo y persecución. ¿Qué protección encuentras en los siguientes
versículos?

a. Mateo 5:10-12

b. Romanos 8:16-17

202
4. 1 Pedro 5:8 tiene una descripción vívida de las intenciones de Satanás
contra ti. En 1 Pedro 3:15, ¿cómo puedes protegerte de temer a Satanás?

5. Isaías 8:12-13 confirma Su protección diciendo, “no temas al enemigo.


Santifica a Jehová de los ejércitos –que Él sea tu temor.” ¿Qué significa
esto para ti?

6. Isaías 8:14 promete que Dios va ser tu santuario. Define lo que es un


santuario para ti.

7. La santificación es importante para la protección de Dios. Enlista algunas


maneras en las que puedes santificar o apartar para Dios áreas de tu vida.

8. En momentos de crisis o peligro, necesitamos confiar en nuestro Protector,


nuestra Roca. Escribe Proverbios 18:10 y comprométete a memorizarlo
para que lo recuerdes en tiempos de necesidad.

203
9. Observa la transformación que hubo en la vida de Pedro –del terror (Lucas
22:54-60) a la valentía (Hechos 5:26-32). ¿Por qué ya no tenía miedo?

10. Lee lo que Pedro y los discípulos oraron como respuesta a la persecución
de Hechos 4:29-31. Escribe esta oración en tus propias palabras para tener
valor al dar testimonio.

11. Los salmos están llenos de recordatorios de que Dios es nuestra Roca y
nuestra Fortaleza de protección. Busca los siguientes versículos y escribe
lo que dicen.

a. Salmo 31:3

b. Salmo 57:1

c. Salmo 61:2

d. Salmo 63:7

204
12. Medita en lo que Jesús hizo por ti en la cruz. Él dio Su vida para que
pudieras vivir sin temor. Comparte tu gratitud a Él por ser tu Protector

El solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré. En Dios está mi


salvación y mi gloria; en Dios está mi roca fuerte, y mi refugio.

-Salmo 62:6-7

205
NOTAS PERSONALES Y ORACIONES

206
Capítulo 15

Ella está Contenta


Cuando una mujer decide voluntariamente caminar en pecado y dejar a un lado lo
que Dios le ha dicho, está siguiendo lo que llamo la “mentalidad de Eva.” ¿Cómo
es esta mentalidad? Es una manera de pensar que dice, “Yo sé más lo que me
conviene que Dios.” En el corazón de esto hay una falta de contentamiento.
Piensa en un momento en la vida que Eva tenía antes de pecar. Dios la había
puesto en un lugar de belleza increíble –un jardín lleno de árboles frutales, flores y
todo tipo de plantas. Dios le dio permiso de comer de todos los árboles de todo el
jardín… con excepción de uno. Y fue justo ese árbol que Satanás utilizó como
herramienta en su contra (Génesis 2:8-25).
El contentamiento la habría librado del sufrimiento después. Si ella hubiera
confiado en Dios sabiendo que Él tenía lo mejor para su vida, si hubiera tenido el
deseo de obedecer Su palabra, y si hubiera tenido contentamiento en su corazón,
no habría pecado. Si la mente de Eva hubiera estado lleno de pensamientos sobre
la maravillosa provisión de Dios, si hubiera volteado al jardín a ver todas las cosas
maravillosas que Dios le había dado libremente y si hubiera cultivado un espíritu
de gratitud por esas cosas, no habría escuchado las mentiras de la serpiente. Eva
debería de haber ignorado ese árbol para irse a ver todo lo que Dios le había
dado. Si lo hubiera hecho, no habría pecado. Pero Eva no tenía contentamiento.
Permitió enfocarse en un sólo árbol, el que estaba prohibido (Génesis 3:1-7).

Un Corazón Agradecido
¿Tienes un corazón agradecido hoy? ¿Estás viendo a tu alrededor las maravillas y
cosas hermosas que Dios te ha dado y estás contenta al quedarte justo donde te
ha puesto? ¿O estás intranquila?
Siempre te puedes dar cuenta cuando alguien no está contenta de quedarse
dentro de los parámetros que Dios ha establecido para ellos. Ya sea que sus
mentes les digan que están o no contentas, su comportamiento se lo dice a todos
los demás. “Yo sé lo que es mejor para mí. Yo sé lo que me traerá felicidad.”

Cuando una mujer está caminando así, como si estuviera convencida de que
puede poner a un lado a Dios y esconder su comportamiento de Él. “Sólo voy a
hacer esto un rato y Dios no se va a dar cuenta. Todo va a estar bien.” Pero esa
es otra de las mentiras de Satanás, porque las cosas no están bien cuando
desobedecemos consistentemente a Dios. Siempre hay un costo. Eva perdió el
jardín de Edén porque le faltó obediencia, confianza y contentamiento. ¿Qué
perderías si continuaras escuchando los susurros del enemigo?

207
Eva no sólo tenía la belleza del jardín para distraerla de la serpiente, también tenía
la memoria de sus caminatas y pláticas con Dios. A veces pienso en Eva y me
pregunto, ¿Cómo pudo hacerlo? ¿Cómo pudo haber tenido el privilegio de caminar
y platicar con Dios y aún así pecar contra Él como lo hizo? Pero ¿a poco no
tenemos nosotras la misma intimidad con Dios? Aunque no lo veamos cara a cara
todavía, ¿a poco no lo hemos escuchado hablar por medio de las Escrituras, o
través de un sermón o en una suave voz cuando estamos orando? Sin embargo,
igual que Eva, dejamos que nuestra inquietud nos aleje de Dios.

Comprometida Totalmente
Es tan importante ver claramente las tácticas de Satanás. Si Eva, viviendo en un
lugar de absoluta belleza y perfección, pudo ser arrastrada lejos de Dios, ¿cómo
vamos a pararnos en estos tiempos obscuros en los que Satanás “el príncipe de
este mundo” está en tanta confusión (Efesios 2:2)?
Piensa en todos los bombardeos que tu mente recibe diariamente. No puedes ver
una película o la televisión o incluso pararte afuera del supermercado sin tener
que ver imágenes impías. Hay mensajes horribles golpeándonos todo el tiempo.
Incluso tus amigas cristianas que no están completamente comprometidas con
Cristo pueden tratar de persuadirte a comprometerte con ellas. No hay manera de
escaparse de la seducción del mundo a menos de que estés absolutamente y
completamente comprometida al señorío de Jesucristo.
Debes determinar que vas a obedecer lo que te diga sin importar lo tentador que
sean las cosas alternas, y entonces vas a tener contentamiento para disfrutar
todas las cosas buenas que Él te ha dado.
No olvides que el mundo te está viendo. ¿Qué crees que les dice sobre Dios cada
vez que no estás contenta con las cosas como están? Cuando te ven
comprometerte o pasarte la línea del límite, eso dice que lo que Dios te ha dado
no es suficientemente bueno.
El mundo no sabe nada sobre el contentamiento. Para ellos, la vida es una
constante búsqueda de “algo más.” Así que cuando se enfrentan cara a cara con
una persona contenta, en paz, es cuando ven algo que quieren, que les falta. Pero
si eres igual que ellos, no les estás dando un reflejo proporcional de Dios. No
estás testificando de Su corazón abundante, generoso y amoroso. No estás
testificando de la gran provisión que te ha dado en la vida.
A veces me he enojado con Eva cuando leo Génesis 3. Me duele leer esa
conversación con la serpiente y ver todo lo que pasa después. No sólo comió del
fruto, sino que le compartió a Adán –y él también comió. Así que aquí estamos,
unos miles de años después, en un mundo lleno de problemas –quebrantos,
corrupción, serpientes venenosas, leones feroces, malezas, enfermedad y muerte.

208
Nuestro mundo entero está de cabeza, Satanás es el príncipe de la potestad del
aire, y todo porque una mujer no tenía contentamiento para disfrutar lo que Dios le
había dado. El pecado de Eva le dio la propiedad del mundo a Satanás y una
nueva sociedad nació. Y hoy sufrimos los efectos.

Escoge Sabiamente
¿Sabes qué otra cosa sentimos? A veces pensamos, Si hubiera estado en el
jardín de Edén, no hubiera hecho lo que hizo Eva. ¿Alguna vez te has sentido así?
Decimos, “Yo sé lo que es caminar con Dios. Sé lo que es tener compañerismo
con Él. No sería tan tonta como para hacer lo mismo que hizo Eva.”
Pero, ¿a poco no hacemos lo mismo? Cada una de nosotras tiene la misma
oportunidad que tuvo Eva. Satanás trata de dialogar con nosotras como lo hizo
con ella. Satanás trata de tentarnos con cosas que están fuera de lo que Dios ha
permitido. Podríamos escoger contentamiento y obediencia. Sin embargo, tantas
veces, en lugar de escoger piadosamente, escogemos tener la mentalidad de Eva.
Escuchamos las mentiras, permitimos que el descontento entre en nuestro
corazón y nos encontramos desobedeciendo al Dios que nos ama –para el deleite
del enemigo que nos odia. Me entristece decirlo, pero hay un poco de Eva en cada
una de nosotras. Podemos escoger ignorar a Dios.
La presentación de Dios muchas veces suena mucho más razonable y sensible
que el camino de Dios. Si caemos en sus mentiras, él puede hacer que las
órdenes de Dios suenen ilógicas e injustas como lo sonaron para Eva. Por eso es
tan importante practicar 2 Corintios 10:5, que dice,
Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el
conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se
someta a Cristo. (NVI).

Cautiva tus Pensamientos


¿A poco no es lo que está tratando de hacer Satanás? ¿Te das cuenta de que
está en contra de todo el conocimiento de Dios? Pero si tomamos esos
pensamientos cautivos y se los entregamos a Cristo, Él puede ir a la batalla contra
el enemigo.
Cuando reconocemos la voz de Satanás y permitimos ser cautivas por esos
argumentos, dejamos que la semilla del descontento crezca en nosotras. Antes de
darnos cuenta, la Palabra de Dios nos parece irrazonable, y la sabiduría del
mundo empieza a verse cada vez más atractiva. Como Eva, estamos en peligro de
escoger el pecado sobre la obediencia.

209
El mundo está listo y dispuesto a remplazar la sabiduría de Dios por la suya. Fíjate
lo que nuestros hijos tienen que enfrentar en las escuelas. He escuchado historias
realmente horrorosas a lo largo de los años de cosas que les enseñan a los niños
en las escuelas. La abstinencia no es una opción razonable para nuestros hijos.
En cambio les enseñan sobre los métodos anticonceptivos correctos.
Les enseñan mentiras sobre estilos de vida alternativos y les dicen que son cosas
perfectamente normales. Les enseñan películas y les dan libros para que exploren
cualquier cosa que les interese. Este mensaje les llega de sus maestros y
compañeros –y hay una gran cantidad de niños sofisticados de primaria, que
harán lo que sean necesario para sobrepasar su propio conocimiento.

El Mundo Empuja a la Inmoralidad


La gente del mundo está segura de que saben lo que es mejor para ti, y no son
nada tímidos a la hora de expresar su opinión. Me acuerdo cuando dos de mis
amigas se embarazaron, las dos tenían como treinta y cinco. Cuando fueron a ver
al doctor, les sugirieron que abortaran. El doctor de una de mis amigas no sólo se
lo recomendó fuertemente sino que estaba dispuesto a hacerlo inmediatamente.
“¿Quiere que me encargue de esto de una vez?” No pensó ni un instante en la
moralidad del aborto o la opinión de Dios al respecto.
¿No suena a algo salido directamente del jardín del Edén? Es otra manera de
decir, “Dios no sabe qué es lo mejor para ti. Nosotros si sabemos. No escuches a
la gente anticuada que te dice que seas moralista. A Dios no le interesa tu
felicidad. Tú sabes más que Dios –nosotros sabemos qué es mejor para ti.”
Es muy interesante que en esas discusiones de satisfacción y felicidad nunca se
mencionen el herpes, los embarazos indeseados, la vergüenza, la culpa o los
corazones rotos. No quieren hablar de esos temas desagradables. Así el mundo
sigue empujando la inmoralidad y luego se sorprende que a pesar de toda su
educación, las niñas se sigan embarazando. Su plan no está funcionando.
No funciona porque ese no es el plan de Dios para las adolescentes. El plan de
Dios para las chicas es la pureza. Y es el mismo para las mujeres casadas. El
sexo es un regalo para la relación del matrimonio y se debe mantener puro y sin
mancha. Dios no prohibió las relaciones sexuales –simplemente le puso límites,
para tu protección y por tu bien. Es una cosa buena y correcta, si la mantienes
dentro de esos límites. Pero Satanás se opone a los planes de Dios. Él hará lo que
sea necesario para alejarte del contentamiento para que entres a una relación
incorrecta.

210
El Mundo Engaña
Este es sólo un ejemplo de la influencia corrupta del mundo en nosotras. Hemos
sido llevadas a aceptar todo tipo de pecado que la palabra de Dios claramente
prohíbe. Si eres de cierta generación para acá, ¿te acuerdas del programa
Hechizada? Lo hicieron ver tan inofensivo. Samanta y Tabata eran tan chistosas y
adorables cuando movían la nariz.
¿Te das cuenta lo que trajo eso a nuestra cultura? Trajo la aceptación a la
brujería, que nunca había tenido tanto acogimiento como ahora. Nuestra cultura
parece fascinada no sólo por las brujas, brujos, magos y últimamente vampiros.
Los chicos prácticamente se devoran las películas y los libros de estos temas. Y
creo que todo se puede trazar hasta Hechizada. Todo se veía tan inocente al
principio. Pero el pecado siempre se ve simple e inofensivo cuando te lo
encuentras por primera vez.
Nuevamente, regresándonos, uno de los programas que más nos dañó y que
abrió las puertas a lo profano fue un programa llamado Todo en Familia. ¿Te
acuerdas de Archie Bunker? El personaje no era cristiano y no lo pasaban como
cristiano, pero de vez en cuando decía algo que sonaba como ética cristiana. La
manera de manejarlo era muy sutil. Decía algo conservativo o incluso basado en
la Escritura, algún principio; y Mike su yerno le decía “Ay Archie.” Mike era un tipo
de patán, pero iba a la universidad y era el intelectual. Cada que corregía a Archie,
te ponía a pensar, Si Archie –Mike tiene razón. Tú estás mal. Incluso cuando
Archie estaba en lo correcto, se veía tonto. Sin importar lo que dijera, acababa
viéndose como el tonto.
¿Y qué logró eso? Cautivó a la audiencia. No pasó mucho tiempo antes de que
todos los que lo veían dijeran, Yo no quiero ser como Archie Bunker. Así que
mentalmente te acercabas al personaje de Mike, el intelectual humanista. Era un
lavado de cerebro muy sutil.
¿Por qué nos debería de importar lo que piensen de los cristianos? ¿Por qué
importa que eviten a los cristianos? No debería importarnos. La mujer que ha
resuelto el asunto de señorío en su vida, tendrá menos dificultad para poner al
mundo y a Dios en su lugar correcto –en el trono de su corazón. Esa es la mujer
que va a estar contenta en el lugar de seguridad que Dios le ha provisto –rodeada
de cada bendición y satisfecha con su abundancia.

Párate Firme en la Palabra de Dios


Pablo estaba muy preocupado por la iglesia de Corinto. Corinto era un lugar
inmoral lleno de todo tipo de pecados, y Pablo lo sabía. Así que les escribió a los
creyentes,

211
Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo
esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo. Pero temo que
como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de
alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. (2 Corintios
11:2-3).

Puedo entender la preocupación de Pablo, porque nuestra cultura es tan mala


como lo era en Corinto. Temo por las mujeres de hoy, que si no se paran
firmemente en la Palabra de Dios e ignoran las seducciones del mundo, podrían
ser apartadas de su devoción sincera y pura de Cristo. O puedes tomar una
mentalidad de Eva que te convenza, “Yo sé más que Dios de lo que es bueno para
mí.” Ten cuidado, porque la que crea estar firme, vea que no caiga (1 Corintios
10:12). Estás en un lugar muy peligroso cuando crees, Yo lo puedo hacer. Yo
nunca habría hecho esto. Estoy en el camino correcto.

Jesús como el Señor de tu Vida


En el momento que empieces a pensar que quizá el árbol no sea tan malo
después de todo, has adoptado la mentalidad de Eva. Ahí es cuando te empiezas
a comprometer un poquito. Es cuando empiezas a perder tu paraíso.
¿Cuál es tu paraíso aquí en la tierra? Es tu relación con el Señor Jesucristo. Es tu
relación con el Padre –escuchándolo para que te guie sabiendo que Sus
promesas son verdaderas. Cuando pierdes eso, pierdes el poder de tu vida.
Pierdes la influencia que debes tener. Tu testimonio se difumina y no sientes la
comunión bendecida que deberías tener con Jesús.
¿Qué causa que tomes la mentalidad de Eva? Es muy simple: nuestro ego ha
remplazado el lugar de Cristo en nuestra vida. Jesús deja de ser el Señor de tu
vida. Has dejado de obedecerlo porque ya no estás contenta viviendo bajo los
parámetros que Él ha puesto en tu vida. Acuérdate, cuando tu ego llega al trono
de tu vida, el amor al mundo se ha metido también.
La Nueva Traducción Viviente pone Santiago 4:4 de una manera maravillosa:
¡Adúlteros![a] ¿No se dan cuenta de que la amistad con el mundo los
convierte en enemigos de Dios? Lo repito: si alguien quiere ser amigo del
mundo, se hace enemigo de Dios.

¿A poco no es muy descriptivo? Qué pensamiento tan horrible. Pero es tan cierto.
Cuando te haces amiga del mundo, te conviertes en enemiga de Dios. Si puedes
visualizar esto, creo que evitarías que nadie más que Cristo tome el trono que le
pertenece.
Mientras Jesucristo sea el Señor de tu vida, el ego no te va a gobernar. Cuando
empiezas a ver programas de televisión y ves que están llenos de podredumbre,
los vas a dejar de ver. Tu discernimiento va a estar tan alerta que incluso vas a

212
poder diferenciar las cosas más pequeñas. Cuando una tentación se te atraviese,
te vas a alejar automáticamente de ella y vas a poner tus pensamientos en Jesús.

Niégate a ti Misma y Toma tu Cruz


El trabajo de Satanás te destruye o te neutraliza. Conozco a tanta gente que tiene
vidas vacías. Han dejado de ser una influencia piadosa en nuestra sociedad –todo
debido a la mentalidad de Eva. Han permitido llenarse de descontento y se han
alejado del conocimiento de lo que está bien y lo que está mal. Han escogido el
pecado sobre la obediencia. Incluso cuando se han alejado de ese pecado y se
han arrepentido y han encontrado perdón y restauración, esa gloriosa influencia
que alguna vez tuvieron se ha esfumado, simplemente porque dejaron que el ego
tomara el trono de sus vidas que pertenecía a Jesucristo.
Pregúntate esto: ¿Vale la pena todo por placer momentáneo? ¿Vale la pena
perder tu influencia por perseguir el pecado durante una temporada?
¿Cuál es la solución? Jesús nos dio la respuesta en Marcos 8:34.
Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz,
y sígame.

El costo de ser discípulo no es fácil. Puede significar dolor y quebrantamiento.


Puede causar sufrimiento o un corazón roto. La verdad es que la vida no es fácil,
incluso quienes siguen el camino cristiano tienen dolor y quebrantamiento. Pero si
te niegas a ti misma, tomas tu cruz y lo sigues, vas a tener la fuerza en tu vida y el
gozo en tu corazón que nada puede destruir.

Destrona el Ego, Entrona a Cristo


Si quieres destronar a tu ego, entonces necesitas identificarte con la muerte de
Cristo en la cruz. Hacer esto mata el ego y le roba el poder que tenía sobre ti. La
guerra que hay entre la carne y el espíritu es muy intensa. Pero el Espíritu de Dios
te puede dar el poder para ganar esa batalla.
Cuando se presente una tentación, debes decir, “No quiero ser esclava de esto. El
ego no me tiene que gobernar. Cristo me hizo libre, no sólo de del pecado, sino
del poder del pecado.” Me gustaría decirte que si comprometes tu vida a Jesús en
este momento, no vas a volver a ser tentada. Pero no sería cierto. Satanás nunca
va a dejar de intentar de destronar a Cristo en tu vida. Sus ataques van a
continuar hasta el día en el que tengamos cuerpos incorruptibles. Por eso
debemos estar alertas. Debemos estar en guardia.

213
No hay otro camino a la paz y a la santidad que coronando a Jesús como Señor
de tu vida. Jesús dijo “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al
Padre, sino por mí.” (Juan 14:6). Eso quiere decir que el único camino a la verdad
en esta cultura es teniendo a Cristo como Señor de tu vida. Él es el Único que te
da discernimiento. Es quien te da el poder sobre el pecado.
¿Estás intranquila hoy? Quizá no estés en pecado, pero estás huyendo, yendo de
un lado a otro, buscando la satisfacción. Tómate esto muy en serio: Nunca vas a
tener contentamiento, paz o satisfacción más que teniendo a Jesucristo como el
Señor de tu vida. Cuando lo hagas, vas a descansar. Vas a encontrar el gozo y
contentamiento que tu corazón ha buscado secretamente.
Cuando lleguen los problemas, vas a saber a quién ir. Le vas a pedir a Jesús que
te ayude a tomar decisiones. Cuando lleguen las tentaciones, vas a poder hablar
de eso con Jesús. Cuando llegue el quebrantamiento, vas a dejar que Jesús te
consuele.
Hoy es un buen día para apropiarnos de las palabras de Josué. “escogeos hoy a
quién sirváis” (Josué 24:15).
Hazlo hoy. Escoge a Jesús y corónalo como tu Rey.
“Sumisión”
No lo que que quiero hacer,
Ni el lugar al que quiero ir.
Pues, ¿quién soy yo para escoger mi camino?
El Señor escogerá por mí.
Es mucho mejor de lo que yo sé.
Así que Él decida si voy
O me quedo.

Padre, Tu palabra nos dice, “gran ganancia es la piedad acompañada de


contentamiento” (1 Timoteo 6:6). Queremos ser mujeres que conozcan el
contentamiento. Queremos ser testigos al mundo de Tu generoso amor y
provisión. Que nuestros ojos se mantengan en lo que nos has provisto, y que
ignoremos lo que nos has prohibido.
Te pedimos que Tu Espíritu Santo nos cuide de tener una mentalidad de Eva. Que
valoremos la obediencia por encima de la indulgencia, y que nunca permitamos
que el ego te destrone de nuestras vidas. Toma el lugar que te pertenece, como
Rey de reyes y Señor de señores.
Y en este mundo, obscuro, lleno de problemas, perdido, sin esperanza, permite
que brillemos como reflejos de Tu gracia, misericordia y amor –reflejos vivos de Tu
belleza magnificente.
Te lo pedimos en Tu santo nombre. Amén.

214
Capítulo 15

Ella está Contenta


1. Piensa en un momento en la vida que tuvo Eva (Génesis 2:8-25; 3:1-7). Ella
vivía en un lugar lleno de belleza y perfección, sin embargo no tenía
contentamiento. ¿Qué la llevo a la inconformidad?

2. Si Eva hubiera procurado un corazón agradecido por las cosas que Dios le
había dado, no habría escuchado las mentiras de la serpiente. ¿Cómo
podemos desarrollar un corazón agradecido?

3. Cuando el mundo se enfrenta con una persona con contentamiento, ven


algo que les falta. ¿Cómo puede tu contentamiento ofrecerle al mundo un
reflejo preciso de Dios?

4. La presentación de Satanás puede sonar mucho más sensata y razonable


que la de Dios. Lee 2 Corintios 10:4-5 y escribe lo que Dios te manda a
hacer para tener contentamiento.

215
5. Satanás se opone al plan de Dios y hará todo lo posible para seducirte
fuera del contentamiento. ¿Cuáles son algunas cosas que puedes hacer
para mantenerte en el plan de Dios?

6. Así como Satanás engañó a Eva, también engañó a alguien en la iglesia de


Corinto –por eso necesitamos estar firmes en la palabra de Dios. ¿Qué
pasa cuando no lo estamos? Ve 2 Corintios 11:2-3.

7. Cuando tienes la “mentalidad de Eva” –pensando que sabes más que Dios
–estás insatisfecha. ¿Cuál es la advertencia de 1 Corintios 10:12?

8. Como Eva, en el momento en el que satisfaces tu voluntad, vas a perder el


paraíso. Tu paraíso es tu relación con Dios el Padre. Piensa en unos
momentos lo que significa y escribe tu reacción.

9. Cuando te vuelves inconforme y dejas de obedecer a Dios, te has puesto a


ti misma en el trono de tu vida –y el amor del mundo se ha metido en ti.
¿Qué te enseñan estos versículos?

a. Romanos 12:2

216
b. Santiago 4:4

c. 1 Juan 2:15-17

10. Muchas personas destruyen su testimonio porque tuvieron la “mentalidad


de Eva.” ¿Cuál es la solución para el descontento de Marcos 8:34?

11. No es fácil ceder los deseos carnales y quitar a tu ego del trono –necesitas
el Espíritu de Dios para darte poder. ¿Qué dice Gálatas 5:16-18 de esto?

12. Al concluir este estudio, escribe una oración de gratitud a Dios por la obra
transformadora que ha empezado el Espíritu Santo para convertirte en una
mujer que refleja a Dios.

Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento.

-1 Timoteo 6:6

217
NOTAS PERSONALES Y ORACIONES

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