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Fármacos Simpaticolíticos: Clasificación y Usos

Los fármacos simpaticolíticos incluyen antagonistas de los receptores α y β adrenérgicos que interrumpen la función del sistema nervioso simpático. Los antagonistas α1 selectivos como la prazosina y terazosina se usan para tratar la hipertensión y la hiperplasia prostática benigna al relajar el músculo liso, mientras que antagonistas α2 como la yohimbina pueden elevar la presión arterial al aumentar la liberación de norepinefrina. Estos fármacos tienen aplicaciones terapéuticas para vari

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Fármacos Simpaticolíticos: Clasificación y Usos

Los fármacos simpaticolíticos incluyen antagonistas de los receptores α y β adrenérgicos que interrumpen la función del sistema nervioso simpático. Los antagonistas α1 selectivos como la prazosina y terazosina se usan para tratar la hipertensión y la hiperplasia prostática benigna al relajar el músculo liso, mientras que antagonistas α2 como la yohimbina pueden elevar la presión arterial al aumentar la liberación de norepinefrina. Estos fármacos tienen aplicaciones terapéuticas para vari

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Fármacos simpaticolíticos

¿Qué son?
Los medicamentos simpaticolíticos son sustancias creadas con el objetivo de
interrumpir la función de los receptores del SNS que actúan desde y hacia los órganos,
para enviar impulsos nerviosos. Es decir que actúan como beta-bloqueadores de las
funciones de una parte del sistema nervioso.
La actividad del sistema nervioso simpático puede suprimirse principalmente de dos
maneras:
1. Disminuyendo la síntesis o secreción del neurotransmisor noradrenalina.
2. Antagonizando sus receptores.
Reseña: Al final de la década de 1950 se sintetizaron los primeros bloqueantes β, el
propranolol, que sigue siendo el prototipo de antagonista de receptores β-
adrenérgicos no selectivos. Posteriormente, a partir del propranolol se desarrollaron
otros compuestos a los que se añadieron otras propiedades, como mayor afinidad por
receptores β1 o β2, actividad simpaticomimética intrínseca, bloqueo de receptores a
adrenérgicos, capacidad para producir vasodilatación y diferencias en la liposolubilidad
o las características fármaco cinéticas.
Clasificación de los fármacos simpaticolíticos:
1. Antagonistas de los receptores α-adrenérgicos
a. Antagonistas α-adrenérgicos no selectivos
b. Antagonistas α1-adrenergicos selectivos
c. Antagonistas α2-adrenergicos selectivos
2. Antagonistas de los receptores β-adrenérgicos
a. Antagonistas β-adrenérgicos no selectivos
b. Antagonistas β1-adrenergicos selectivos
c. Antagonistas β-adrenérgicos con efectos cardiovasculares adicionales
3. Fármacos que bloquean la transmisión noradrenérgica
a. Fármacos que inhiben la síntesis de noradrenalina
b. Fármacos que inhiben el almacenamiento de noradrenalina
c. Fármacos que inhiben la liberación de noradrenalina
ANTAGONISTAS DE LOS RECEPTORES Α-ADRENÉRGICOS
Los receptores α1:
- Median la contracción del músculo liso arterial, venoso y visceral.
Los receptores α2:
- Participan para suprimir los estímulos simpáticos de salida
- Aumentar el tono vagal, facilitar la agregación plaquetaria
- Inhibir la liberación de NE y acetilcolina de las terminaciones nerviosas
- Regulación de los efectos metabólicos (p. ej., supresión de la secreción de
insulina e inhibición de la lipólisis). Los receptores α2 también median
- Median en la contracción de algunas arterias y venas.

a. Antagonistas α1-adrenérgicos selectivos


Propiedades farmacológicas:
El bloqueo de los receptores adrenérgicos α1 inhibe la vasoconstricción inducida por
las catecolaminas endógenas; la vasodilatación puede ocurrir en ambos: vasos y venas
de resistencia arteriolar. El resultado es una caída en la presión sanguínea debido a la
disminución de la resistencia periférica.
El bloqueo de los receptores α1 puede aliviar algunos de los síntomas de la BPH. Los
síntomas de la BPH incluyen una resistencia a la salida de orina. Esto es el resultado de
la presión mecánica sobre la uretra debida a incremento en la masa muscular lisa y un
aumento —mediado por el receptor adrenérgico α— en el tono del músculo liso en la
próstata y el cuello de la vejiga. El antagonismo de los receptores α1 permite la
relajación del músculo liso y disminuye la resistencia a la salida de orina.
Ejemplos:
- Prazosina:  
Los principales efectos de la prazosina son consecuencia del bloqueo que ocasiona en
los receptores α1 en arteriolas y venas. Esto conduce a una disminución de la
resistencia vascular periférica y el retorno venoso al corazón. A diferencia de otros
fármacos vasodilatadores, la administración de prazosina, por lo general, no aumenta
la frecuencia cardiaca. Debido a que la prazosina tiene poco o ningún efecto de
bloqueo de los receptores α2, probablemente no promueve la liberación de la NE a
partir de las terminaciones nerviosas simpáticas en el corazón.
ADME: La prazosina se absorbe bien después de la administración oral, y la
biodisponibilidad es de aproximadamente 50-70%. Las concentraciones máximas de
prazosina en plasma, por lo general, se alcanzan 1-3 h después de una dosis oral. La
prazosina se metaboliza ampliamente en el hígado, y los riñones apenas excretan
medicamentos sin modificar. El t1/2 en plasma es de aproximadamente 3 h (puede
prolongarse a 6-8 h en la insuficiencia cardiaca congestiva). La duración de la acción es
de alrededor de 7-10 h en el tratamiento de la hipertensión. La dosis inicial debe ser
de 1 mg, que por lo regular se administra antes de acostarse para que el paciente
permanezca recostado durante, al menos, varias horas, y así reducir el riesgo de
reacciones sincopales que pueden seguir a la primera dosis de prazosina. La dosis se
ajusta según la presión arterial. Por lo general, se observa un efecto máximo con una
dosis diaria total de 20 mg en pacientes con hipertensión. En el tratamiento de la BPH
fuera de etiqueta, se usan dosis típicas de 1 a 5 mg dos veces al día.
- Terazosina:
Menos potente que la prazosina, es más soluble en agua que la prazosina, y su
biodisponibilidad es alta (>90%). El t1/2 de eliminación de la terazosina es de
aproximadamente 12 h y su duración de acción, por lo general, se extiende más allá de
las 18 h. En consecuencia, el medicamento se puede tomar una vez al día para tratar la
hipertensión y la BPH en la mayoría de los pacientes. La terazosina induce apoptosis en
las células del músculo liso de la próstata. Esta apoptosis puede disminuir los síntomas
asociados con la BPH crónica, al limitar la proliferación celular. Sólo alrededor de 10%
de la terazosina se excreta sin cambios en la orina. Se recomienda una primera dosis
inicial de 1 mg. Las dosis se incrementan lentamente, dependiendo de la respuesta
terapéutica. Se pueden requerir dosis de 10 mg/d para un efecto máximo en la BPH.
- Doxazosina:
El t1/2 de doxazosina es de aproximadamente 20 h y su duración de acción puede
extenderse a 36 h. La biodisponibilidad y el alcance del metabolismo de la doxazosina y
la prazosina son similares. La mayoría de los metabolitos de doxazosina se eliminan en
las heces, puede tener acciones beneficiosas en el tratamiento a largo plazo de la BPH
relacionadas con la apoptosis, que son independientes del antagonismo del receptor
α1. La doxazosina, por lo regular, se administra una vez al día.
Efectos adversos:
Un efecto adverso potencial importante de la prazosina y sus congéneres es el efecto
de la primera dosis; la hipotensión postural marcada y el síncope a veces se observan
30-90 minutos después de una dosis inicial de prazosina y 2-6 h después de una dosis
inicial de doxazosina. Los episodios de síncope también se han producido con un
aumento rápido de la dosis o con la adición de un segundo fármaco antihipertensivo al
régimen de un paciente que ya está tomando una gran dosis de prazosina. Los efectos
adversos inespecíficos, como dolor de cabeza, mareos y astenia, raramente limitan el
tratamiento.
Usos terapéuticos:
- Hipertensión
- Insuficiencia cardiaca congestiva: Los antagonistas de los receptores α se han
usado en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca congestiva, pero no son los
medicamentos de elección.
- Hiperplasia prostática benigna: la BPH ocasiona obstrucción uretral sintomática
que debilita el chorro de orina, que incrementa la frecuencia de la micción y
produce nicturia. Esos síntomas se deben a una combinación de presión
mecánica en la uretra, debida al incremento de la masa muscular lisa, y al
aumento, mediado por el receptor α1, en el tono del músculo liso en la
próstata y el cuello de la vejiga: La prazosina reduce dicha resistencia en
algunos pacientes con deterioro del vaciamiento de la vejiga por obstrucción
prostática.
b. Antagonistas α2-adrenergicos selectivos
La activación de los receptores α2 presinápticos inhibe la liberación de la NE y otros
cotransmisores de las terminaciones nerviosas simpáticas periféricas. El bloqueo de los
receptores α2 con antagonistas selectivos como la yohimbina puede aumentar la
corriente simpática de salida y potenciar la liberación de la NE de las terminaciones
nerviosas, lo que lleva a la activación de los receptores α1 y β1 en el corazón y la
vasculatura periférica, con el consiguiente aumento de la presión sanguínea.
Aunque ciertos lechos vasculares contienen receptores α2 que promueven la
contracción del músculo liso, se cree que estos receptores son estimulados
preferencialmente por las catecolaminas circulantes, mientras que los receptores α1
se activan por la NE liberada de las fibras nerviosas simpáticas. En otros lechos
vasculares, los receptores α2 promueven la vasodilatación, estimulando la liberación
de NO de las células endoteliales.
Ejemplos:
- Yohimbina:
La yohimbina es un antagonista competitivo que muestra selectividad por los
receptores α2. La yohimbina ingresa fácilmente al CNS, donde actúa para aumentar la
presión arterial y la frecuencia cardiaca; también mejora la actividad motriz y produce
temblores.
c. Antagonistas α-adrenérgicos no selectivos
- Fenoxibenzamina y fentolamina:
Causan una disminución progresiva de la resistencia periférica, debido al antagonismo
de los receptores α en la vasculatura y a un aumento en el gasto cardiaco, que se debe
en parte a la estimulación simpática refleja. La estimulación cardiaca se acentúa por la
liberación mejorada de NE del nervio simpático cardiaco, a causa del antagonismo de
los receptores α2 presinápticos por parte de estos bloqueadores α no selectivos. La
hipotensión postural es una característica destacada de estos fármacos, y esto,
acompañado por taquicardia refleja que puede precipitar arritmias cardiacas, limita
gravemente el uso de estos medicamentos para tratar la hipertensión esencial.
Usos terapéuticos:
La fenoxibenzamina se usa en el tratamiento de los feocromocitomas, tumores de la
médula suprarrenal y neuronas simpáticas que secretan enormes cantidades de
catecolaminas en la circulación. El resultado habitual es la hipertensión, que puede ser
episódica y grave. La gran mayoría de los feocromocitomas se tratan quirúrgicamente;
la fenoxibenzamina se usa a menudo en la preparación del paciente para la cirugía. El
medicamento controla los episodios de hipertensión grave y minimiza otros efectos
adversos de las catecolaminas, como la contracción del volumen plasmático y la lesión
del miocardio.
Es útil para prevenir la necrosis dérmica que se puede producir por extravasación de
noradrenalina o dopamina. También se ha utilizado para la disfunción eréctil,
administrándola por vía intracavernosa o por vía oral en forma de fentolamina
mesilato, que se absorbe bien y tiene una semivida de 5-7 horas.
Efectos adversos:
La hipotensión es el mayor efecto adverso de la fenoxibenzamina y la fentolamina.
Además, la estimulación cardiaca refleja puede causar taquicardia alarmante, arritmias
cardiacas y eventos cardiacos isquémicos, incluido el infarto de miocardio. La
inhibición reversible de la eyaculación puede ocurrir, a causa de la contracción
disminuida del músculo liso en el conducto deferente y los conductos eyaculadores. La
fentolamina estimula el músculo liso GI, un efecto antagonizado por la atropina, y
también mejora la secreción de ácido gástrico, debido en parte a la liberación de
histamina. Por todo lo señalado, la fentolamina se debe usar con precaución en
pacientes con antecedentes de úlcera péptica.
ANTAGONISTAS DE LOS RECEPTORES β-ADRENÉRGICOS
Función de los receptores:
- Los receptores adrenérgicos β1 se localizan principalmente en el corazón y
también en los riñones. La estimulación de estos receptores aumenta la
frecuencia cardíaca, la contractilidad miocárdica y la secreción de renina.
- Los receptores adrenérgicos β2 se localizan en el músculo liso de las arterias y
las arteriolas (incluidas las arterias coronarias), diversos órganos viscerales y los
bronquiolos. La estimulación de los receptores adrenérgicos β2 induce efectos
como la vasodilatación arterial y la broncodilatación.
Propiedades farmacológicas:
- Sistema cardiovascular: los antagonistas de los receptores β ralentizan la
frecuencia cardiaca y disminuyen la contractilidad miocárdica, si hay estímulos
simpáticos para antagonizar. Cuando la estimulación tónica de los receptores β
es baja, este efecto es modesto en correspondencia. Sin embargo, cuando se
activa el sistema nervioso simpático, como durante el ejercicio o el estrés, los
antagonistas de los receptores β atenúan el aumento previsto de la frecuencia
cardiaca. Los antagonistas de los receptores β tienen efectos significativos
sobre el ritmo y el automatismo cardiacos. Aunque se había pensado que estos
efectos se debían exclusivamente al bloqueo de los receptores β1, los
receptores β2 probablemente también regulen la frecuencia cardiaca en
humanos. El flujo sanguíneo de la arteria coronaria aumenta durante el
ejercicio o el estrés, para cumplir con las demandas metabólicas del corazón. Al
incrementar la frecuencia cardiaca, la contractilidad y la presión sistólica, las
catecolaminas aumentan la demanda de O2 del miocardio. Sin embargo, en
pacientes con enfermedad de la arteria coronaria, la estenosis fija de estos
vasos atenúa el aumento esperado en el flujo, lo que lleva a la isquemia del
miocardio. Los antagonistas de los receptores β disminuyen los efectos de las
catecolaminas sobre los determinantes del consumo de O2 del miocardio.
- Actividad hipertensiva: La liberación de renina desde las células
yuxtaglomerulares es estimulada por el sistema nervioso simpático por medio
de los receptores β1, y este efecto es bloqueado por los antagonistas de los
receptores β. Los receptores β presinápticos mejoran la liberación de NE
procedente de las neuronas simpáticas, y la disminución de la liberación de NE
del bloqueo β es una respuesta posible. Aunque no se esperaría que los
bloqueadores β disminuyan la contractilidad del músculo liso vascular, la
administración a largo plazo de estos fármacos a pacientes hipertensos
conduce, finalmente, a una disminución de la resistencia vascular periférica.
Todos estos medicamentos producen vasodilatación periférica; se han
propuesto al menos seis propiedades para contribuir a este efecto, incluida la
producción de NO, la activación de los receptores β2, el bloqueo de los
receptores α1, el bloqueo de la entrada de Ca2+, la apertura de los canales de
K+ y la actividad antioxidante (véanse la tabla 12-4 y la figura 12-4). Estos
mecanismos parecen contribuir a los efectos antihipertensivos al potenciar la
hipotensión, aumentar el flujo sanguíneo periférico y disminuir la poscarga.
- Sistema pulmonar:  Los antagonistas de los receptores β no selectivos, como el
propranolol, bloquean los receptores β2 en el músculo liso bronquial. Esto, por
lo general, tiene poco efecto sobre la función pulmonar en individuos
normales. Sin embargo, en pacientes con COPD, dicho bloqueo puede llevar a
una broncoconstricción potencialmente mortal.
- Efectos metabólicos: Los antagonistas de los receptores β modifican el
metabolismo de carbohidratos y lípidos. Las catecolaminas promueven la
glucogenólisis y movilizan la glucosa en respuesta a la hipoglucemia. Los
betabloqueadores no selectivos pueden hacer que el paciente se tarde más en
recuperarse de la hipoglucemia en la diabetes mellitus tipo 1 (dependiente de
insulina), pero pocas veces lo hacen en la diabetes mellitus tipo 2. Además de
bloquear la glucogenólisis, los antagonistas de los receptores β pueden
interferir con los efectos contrarreguladores de las catecolaminas secretadas
durante la hipoglucemia, al reducir la percepción de síntomas como el temblor,
la taquicardia y el nerviosismo. Por tanto, los antagonistas de los receptores β
adrenérgicos se deben usar con gran cautela en pacientes con diabetes lábil y
con reacciones hipoglucémicas frecuentes.
Efectos adversos:
- Sistema cardiovascular: El bloqueo de los receptores β puede causar o agravar
la insuficiencia cardiaca en pacientes con insuficiencia cardiaca compensada,
infarto agudo de miocardio o cardiomegalia. La bradicardia es una respuesta
normal al bloqueo de los receptores β; sin embargo, en pacientes con defectos
de conducción AV parciales o completos, los antagonistas β pueden causar
bradiarritmias potencialmente mortales. La interrupción brusca de los
antagonistas de los receptores β después del tratamiento a largo plazo puede
exacerbar la angina de pecho y aumentar el riesgo de muerte súbita.
- Función pulmonar: bloqueo de los receptores β2 en el músculo liso bronquial.
Estos receptores son particularmente importantes para promover la
broncodilatación en pacientes con enfermedad broncoespástica, y el bloqueo
de β2 puede causar un aumento de la resistencia de las vías respiratorias,
potencialmente mortal en dichos pacientes.
- CNS: Los efectos adversos de los antagonistas de los receptores β que se
pueden atribuir al CNS pueden incluir fatiga, alteraciones del sueño (como
insomnio y pesadillas) y depresión.
- Metabolismo: El bloqueo adrenérgico β puede encubrir el reconocimiento de la
hipoglucemia por parte de los pacientes; también puede retrasar la
recuperación de la hipoglucemia inducida por la insulina. Los antagonistas de
los receptores β se deben usar con gran precaución en pacientes con diabetes
propensos a reacciones hipoglucémicas; para ellos sería preferible utilizar los
agentes selectivos β1. Los beneficios de los antagonistas de los receptores β en
la diabetes tipo 1 con infarto de miocardio pueden superar el riesgo en
pacientes seleccionados.
- Sobredosis: La hipotensión, la bradicardia, los tiempos de conducción AV
prolongados y los complejos QRS ensanchados son manifestaciones comunes
de la sobredosis. Pueden ocurrir convulsiones y depresión, también
hipoglucemia y broncoespasmo. La bradicardia significativa se debe tratar
inicialmente con atropina, pero a menudo se requiere un marcapasos cardiaco.
Usos terapéuticos:
- Enfermedades cardiovasculares: Los antagonistas de los receptores β se usan
ampliamente en el tratamiento de la hipertensión, la angina, los síndromes
coronarios agudos y la insuficiencia cardiaca congestiva. Estos medicamentos
también se usan con frecuencia en el tratamiento de las arritmias
supraventriculares y ventriculares, miocardiopatía hipertrófica obstructiva,
aliviando la angina de pecho, las palpitaciones y el síncope en pacientes con
este trastorno. La eficacia probablemente se relaciona con el alivio parcial del
gradiente de presión a lo largo del tracto de salida. Los bloqueadores β también
pueden atenuar la miocardiopatía inducida por catecolaminas en el
feocromocitoma. Los bloqueadores β se usan con frecuencia en el tratamiento
médico del aneurisma aórtico de disección agudo; su utilidad proviene de la
reducción en la fuerza de la contracción del miocardio y la velocidad de
desarrollo de dicha fuerza.
- Glaucoma: Los antagonistas de los receptores β se usan en el tratamiento del
glaucoma crónico de ángulo abierto. Estos agentes disminuyen la producción
de humor acuoso, lo que parece ser el mecanismo para su eficacia clínica.
Selección clínica de un antagonista de los receptores β
Los diversos antagonistas de los receptores β usados para el tratamiento de la
hipertensión y la angina parecen tener eficacias similares. La selección del
medicamento más apropiado para un paciente individual se debe basar en las
diferencias farmacocinéticas y farmacodinámicas entre los medicamentos, el costo y
en si hay problemas médicos concurrentes. Los antagonistas con selectividad por β1
son preferibles en pacientes con broncoespasmo, diabetes, enfermedad vascular
periférica o fenómeno de Raynaud.
a. Antagonistas β-adrenérgicos no selectivos
- Propranolol
El propranolol interactúa con los receptores β1 y β2 con igual afinidad, carece de
actividad simpaticomimética intrínseca y no bloquea los receptores α.
ADME: El propranolol es altamente lipofílico y se absorbe casi por completo tras la
administración oral. Gran parte del fármaco es metabolizado por el hígado durante su
primer paso a través de la circulación portal; sólo alrededor de 25% llega a la
circulación sistémica. La biodisponibilidad del propranolol puede aumentar con la
ingestión simultánea de alimentos y durante la administración a largo plazo del
medicamento. El propranolol ingresa con facilidad al CNS. Aproximadamente 90% del
fármaco en la circulación se une a proteínas plasmáticas. Se metaboliza ampliamente y
la mayoría de los metabolitos aparecen en la orina. A pesar de su corto t1/2 en plasma
(∼4h), la administración dos veces al día es suficiente para producir el efecto
antihipertensivo en algunos pacientes. Es posible administrar el propranolol por vía
intravenosa para el tratamiento de arritmias potencialmente mortales o en pacientes
bajo anestesia.
- Nadolol:
El nadolol es un antagonista de acción prolongada, con igual afinidad por los receptores β1 y
β2. Está desprovisto de actividad simpaticomimética, tanto estabilizadora de membrana como
intrínseca. Una característica distintiva del nadolol es su t1/2 relativamente largo. Se puede
usar para tratar la hipertensión y la angina de pecho.

ADME: El nadolol es muy soluble en agua y no se absorbe completamente en el


intestino; su biodisponibilidad es de alrededor de 35%. La variabilidad entre un
individuo y otro es menor que con propranolol. La baja solubilidad en lípidos del
nadolol puede dar lugar a concentraciones más bajas del fármaco en el cerebro. El
nadolol no se metaboliza extensamente y se excreta en gran medida intacto en la
orina. El t1/2 del fármaco en plasma es de aproximadamente 20 h; en consecuencia,
por lo general se administra una vez al día. El nadolol se puede acumular en pacientes
con insuficiencia renal, por lo que la dosis debe reducirse en tales individuos.
- Timolol:
El timolol es un potente antagonista de los receptores β no selectivo, sin actividad
simpaticomimética intrínseca o estabilizadora de la membrana. Se utiliza para la
hipertensión, la insuficiencia cardiaca congestiva, el infarto agudo de miocardio y la
profilaxis de la migraña. En oftalmología, el timolol se ha utilizado en el tratamiento del
glaucoma de ángulo abierto y la hipertensión intraocular. El fármaco parece reducir la
producción de humor acuoso a través del bloqueo de los receptores β en el epitelio
ciliar.
ADME: El timolol se absorbe bien en el tracto GI. Sólo una pequeña cantidad de
fármaco aparece en la orina sin cambios. La t1/2 en plasma es de aproximadamente 4
h. La presentación oftálmica del timolol se puede absorber de modo sistémico y
producir efectos adversos en pacientes susceptibles, como aquellos con asma o
insuficiencia cardiaca congestiva.
b. Antagonistas β1-adrenergicos selectivos
- Metoprolol:
El metoprolol es un antagonista selectivo de los receptores β1 que carece de actividad
simpaticomimética intrínseca y actividad estabilizadora de la membrana.
ADME: El metoprolol se absorbe casi por completo después de la administración oral,
pero la biodisponibilidad es relativamente baja (-40%) debido al metabolismo de
primer paso. Sólo 10% del fármaco administrado se recupera inalterado en la orina. El
t1/2 de metoprolol es de 3-4 h. El metoprolol se ha utilizado para tratar la hipertensión
esencial, la angina de pecho, la taquicardia, la insuficiencia cardiaca y el síncope
vasovagal, así como prevención secundaria después de un infarto de miocardio, en
tratamiento complementario de hipertiroidismo y para la profilaxis de la migraña.
- Atenolol:
El atenolol es un antagonista que muestra selectividad por β1, desprovisto de actividad
intrínseca simpaticomimética y actividad estabilizadora de membrana. El atenolol es
muy hidrófilo y parece penetrar el CNS sólo en forma limitada.
ADME:  El atenolol está disponible en tabletas orales de 25, 50 y 100 mg (la dosis
inicial es de 50 mg/d). Se absorbe de manera incompleta (-50%) y se excreta, en gran
medida, sin cambios en la orina, con t1/2 de eliminación de 5-8 h. El fármaco se
acumula en pacientes con insuficiencia renal.  El atenolol se puede usar para tratar la
hipertensión, la enfermedad coronaria, las arritmias y la angina de pecho, y para tratar
o reducir el riesgo de complicaciones cardiacas luego de un infarto de miocardio.
- Esmolol:
El esmolol es un antagonista selectivo β1 cuya acción comienza de manera rápida pero
dura muy poco tiempo. Tiene poca o ninguna actividad simpaticomimética intrínseca y
carece de acciones estabilizadoras de membrana. El esmolol se administra por vía
intravenosa y se usa cuando se desea un bloqueo β de corta duración, o en pacientes
enfermos críticos en los que efectos adversos como bradicardia, insuficiencia cardiaca
o hipotensión pueden requerir una retirada rápida del fármaco. Es un agente
antiarrítmico de clase II.
ADME: El esmolol se administra por inyección intravenosa lenta. Debido a que el
esmolol se usa en situaciones urgentes donde se justifica el inicio inmediato del
bloqueo β. El fármaco se hidroliza rápidamente en eritrocitos mediante esterasas y
tiene una t1/2 de aproximadamente 8 min. La t1/2 del metabolito ácido carboxílico del
esmolol es mucho más largo (-4h) y se acumulará durante la infusión prolongada de
esmolol.  El esmolol se usa comúnmente en los pacientes durante la cirugía, para
prevenir o tratar la taquicardia, y en el tratamiento de la taquicardia supraventricular.
El esmolol es particularmente útil en la hipertensión posoperatoria grave, y es un
agente adecuado en situaciones donde el gasto cardiaco, la frecuencia cardiaca y la
presión sanguínea aumentan.

c. Antagonistas de los receptores adrenérgicos β con efectos cardiovasculares


adicionales
En adición a los clásicos antagonistas selectivos de los receptores adrenérgicos β1 y de
los no selectivos, existen fármacos que poseen acciones vasodilatadoras. Estos efectos
se producen a través de una variedad de mecanismos, entre los cuales se incluyen los
siguientes:
- Bloqueo de los receptores adrenérgicos α1 (labetalol)
- Aumento de la producción de NO (celiprolol)
- Propiedades del agonista β2 (celiprolol)
- Bloqueo de entrada del Ca2+ (carvedilol)
- Apertura de canales de K+ (tilisolol).
- Acción antioxidante (carvedilol).
Labetalol:
Las acciones del labetalol en los receptores α1 y β contribuyen a la caída de la presión
arterial observada en pacientes con hipertensión. El bloqueo de los receptores α1
conduce a la relajación del músculo liso arterial y a la vasodilatación, especialmente
cuando el paciente está en posición vertical. El bloqueo β1 también contribuye a una
caída en la presión sanguínea, en parte al bloquear la estimulación simpática refleja del
corazón. El labetalol está disponible en forma oral para el tratamiento de la
hipertensión crónica y como una presentación intravenosa para uso en emergencias
hipertensivas. El labetalol se ha asociado con lesiones hepáticas en un número limitado
de pacientes. El labetalol se ha recomendado como tratamiento de la hipertensión
aguda grave (emergencia hipertensiva).
ADME: Aunque el labetalol se absorbe por completo en el intestino, hay un
aclaramiento de primer paso extenso; la biodisponibilidad es de aproximadamente 20-
40%, pero puede aumentar por la ingestión de alimentos. El medicamento se
metaboliza rápidamente en el hígado; muy poco fármaco inalterado se encuentra en la
orina. La velocidad de metabolismo del labetalol es sensible a los cambios en el flujo
sanguíneo hepático. El t1/2 de eliminación del fármaco es de aproximadamente 8 h.
El celiprolol:
El celiprolol es un antagonista de los receptores β cardioselectivo de tercera
generación. Tiene una baja solubilidad en lípidos y posee efectos vasodilatadores y
broncodilatadores débiles, atribuidos a la actividad parcial selectiva del agonista β2 y,
posiblemente, a los efectos relajantes similares a los de la papaverina sobre el músculo
liso (incluidos los bronquiales). También se ha informado que antagoniza la actividad
de los receptores adrenérgicos α2 periféricos, para promover la producción de NO e
inhibir el estrés oxidativo. El celiprolol reduce la frecuencia cardiaca y la presión
arterial y puede aumentar el periodo refractario funcional del nodo AV. La
biodisponibilidad oral oscila entre 30 y 70%, y los niveles plasmáticos máximos se
observan a las 2-4 h. Se excreta, en gran medida sin cambios, en la orina y las heces. El
modo predominante de excreción es renal. El celiprolol se usa para el tratamiento de
la hipertensión y la angina.
Carvelidol:
El carvedilol es un antagonista del receptor β de tercera generación que tiene un perfil
farmacológico único. Bloquea los receptores β1, β2 y α1 de forma similar al labetalol,
pero también tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. El carvedilol reduce
la presión sanguínea arterial, al disminuir la resistencia vascular y mantener el gasto
cardiaco, mientras disminuye el tono simpático vascular.
ADME:  El carvedilol se absorbe rápidamente tras la administración oral, con
concentraciones plasmáticas máximas que ocurren en 1-2 h. Es altamente lipofílico y
tiene más de 95% de proteína unida. No se observan cambios significativos en la
farmacocinética del carvedilol en pacientes ancianos con hipertensión, y no es
necesario cambiar la dosis en pacientes con insuficiencia renal de moderada a grave.
Debido al extenso metabolismo oxidativo del carvedilol en el hígado, su
farmacocinética puede verse profundamente afectada por medicamentos que inducen
o inhiben la oxidación.
FÁRMACOS QUE BLOQUEAN LA TRANSMISIÓN NORADRENÉRGICA
a. Fármacos que inhiben la síntesis de noradrenalina:
Entre los escasos fármacos conocidos capaces de inhibir directamente la síntesis de
noradrenalina se encuentra la α-metiltirosina o metirosina, que inhibe la tirosina-
hidroxilasa, enzima limitante de la velocidad de síntesis de noradrenalina, y que por lo
tanto resulta eficaz para disminuir el contenido de catecolaminas de las vesículas
secretoras. Se utiliza en el crata1niento del feocron1ocitoma. La carbidopa y la
benserazida inhiben la enzima que cataliza la conversión de 1-dopa a dopamina. Como
no atraviesan la barrera hematoencefálica, inhiben la síntesis de dopamina a partir de
levodopa a nivel periférico, por lo que se emplean para incrementar la eficacia de la
levodopa en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson.
b. Fármacos que inhiben el almacenamiento de noradrenalina
Los principales compuestos son la reserpina y sus derivados, como la guanetidina y la
6-hidroxidopamina. La reserpina en la actualidad sólo se utiliza en experimentación, ya
que sus efectos centrales, fundamentalmente la depresión, descartaron su uso como
antihipertensivo. La reserpina actúa por un mecanismo de bloqueo del transporte de
noradrenalina y otras aminas a las vesículas sinápticas de las terminaciones
adrenérgicas o vesículas secretoras en células cromafines. En presencia de reserpina, la
noradrenalina permanece y se acumula en el citoplasma celular, donde es degradada
por la monoaminooxidasa. Las neuronas quedan así vacías de neurotransn1isor,
bloqueándose la transmisión sináptica. La reserpina también puede producir depleción
de serotonina y dopamina cerebrales. La 6-hidroxidopan1ina disminuye los
neurotransmisores como consecuencia de su acción tóxica sobre las terminaciones
nerviosas.
c. Fármacos que inhiben la liberación de noradrenalina
Son fármacos bloqueantes de neuronas noradrenérgicas. Los principales compuestos
son guanetidina, guanadrel, debrisoquina y bretilio. Penetran en la terminación
noradrenérgica y se acumulan en ella, sustituyendo a la noradrenalina. Su principal
efecto es la inhibición de la liberación de noradrenalina. La guanetidina también
desplaza a la noradrenalina en las terminaciones nerviosas simpáticas y se acumula en
el interior de las vesículas sinápticas, impidiendo la exocitosis. Aunque es eficaz para
reducir la presión arterial, apenas se utiliza porque causa graves efectos secundarios
asociados con la pérdida de reflejos simpáticos (ortostatismo). El bretilio se emplea en
el tratamiento de las arritmias ventriculares resistentes a otros fármacos. La clonidina
y la dexmedetomidina disminuyen el tono simpático a través de la estimulación de los
receptores a α2-adrenérgicos presinápticos a nivel central, lo que reduce la liberación
de noradrenalina.

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