Naturaleza teológica
de los nuevos ministerios
Pbro. Dr. Osvaldo D. Santagada*
Si basta la mera autorización del todos a volver a estudiar el sentido
Obispo para que un cristiano pueda del ministerio sacerdotal y de los
realizar tal o cual servicio a la co- ministerios en la Iglesia. Más aún,
munidad diocesana o local, ¿por nos impulsó a mirar con ojos llenos
qué molestarnos en realizar una de misericordia a las multitudes de
reflexión acerca de los "Nuevos pobres que esperan el anuncio del
Ministerios" en la Iglesia? Aunque Evangelio. Son las inmensas masas
más no fuera para aclarar algunas de latinoamericanos, que aun sin
ideas sobre este tema, no estaría ministros, han conservado en su
mal hacerlá. Pero me parece mucho corazón el sello de la fe católica
más importante ponerse en la co- que dejaron los primeros evangeli-
rriente desencadenada por el Con- zadores de América y sus colabo-
cilio Vaticano II y toda la reflexión radores.
y acción posterior. Esa corriente ha
tenido como tres elementos funda- Así pues, tanto de parte del mi-
mentales de investigación: la Iglesia; nisterio en cuanto tal, como de
el hombre; el servicio al mundo. Lo parte de la situación de la Iglesia
que no pudo hacer el Concilio de Católica en nuestro continente, es
Trento, -una reflexión desapasio- importante que dediquemos este
nada sobre el episcopado-, la rea- tiempo a pensar el ministerio en la
lizó el Vaticano II y nos obligó a Iglesia y dentro de ese tema, saque-
* Secretario del Departamento de Vocaciones y Ministerios del CELAM, Bogotá.
OSVALDO D. SANTAGADA, PBRO. 225
mos algunas conclusiones sobre los a) Nuestro punto de partida debe
nuevos ministerios que pueden ser Cristo. Pues no hay reflexión
crearse entre nosotros. eclesiológica posible sin una Cristo-
logía correlativa. Y el Cristo del que
Desde 1970 la reflexión sobre el partimos en el "servidor" que no
ministerio se hizo más apremiante dudó en lavar los pies a sus Apósto-
debido a la crisis en el orden pres- les en la Ultima Cena, realizando
biteral, poco después de terminado un oficio de esclavo. Jesús es Ser-
el Concilio Vaticano n. Fue la Car- vidor. Toda su vida es servicio, y él
ta pastoral del Episcopado álemán mismo declara que "no ha venido
sobre el ministerio sacerdotal (Carta a ser servido, sino a servir" (Mc
de los Obispos de habla alemana 10:45). Este punto de partida es
sobre el ministerio sacerdotal: 11 capital. Para los que somos cristia-
de Noviembre de 1969. En caste- nos, bautizados en la Iglesia del Se-
llano: Salamanca, Sígueme, 1970) ñor Jesús, no existe una categoría
el comienzo de una cascada de de personas que tenga la exclusivi-
estudios sobre este tema. dad del servicio. Toda la Iglesia es
servidora, o como se dice ahora,
ministerial. Porque toda la Iglesia
Muchos de ellos se han ido repi- toma la forma de quien la funda:
tiendo unos a otros, por sus ideas la humildad del maestro, su po-
brillantes; han entrado en textos breza de espíritu, su respeto por la
del Magisterio y, en general, se verdad~ su valiente profecía. Se
siente en la Iglesia que éste es un trata de un estilo que colorea a una
tema importante e inquietante. estructura. La Iglesia de Jesús no
puede tener como categorías la del
El trabajo que el lector va a leer poder o del dominio, que pertene-
no pretende hacer obra novedosa. cen a la sociedad humana. En la
Sino solamente aportar algunos Iglesia, prima la caridad y el espí-
interrogantes que van quedando ritu de familia. Así lQ quiso Jesús.
pendientes en los estudios y tratar Así lo vieron 'los Apóstoles. Así lo
de darles una respuesta aproxima- testimonia la historia misma de la
tiva desde el punto de vista de la fe Iglesia.
católica.
La gran categoría de la comuni-
Antes de entrar propiamente en dad cristiana es, entonces, la diaco-
el tema, deseo hacer algunas obser- nía, la servicialidad, la ministeria-
vaciones previas sobre el vocabula- lidad. Tenemos. que ver cómo se
rio que vamos a usar y que prácti- insertan los ministerios dentro de
camente ya ha entrado en la expre- esa estructura fundamental de la
sión verbal de casi toda la Iglesia, Iglesia de Cristo.
por más que hay costumbres que
tardan mucho en desarraigarse, por b) Enseguida, hay que decir que
ejemplo la de privilegiar la termino- una Iglesia servicial no ha quitado
logía sacerdotal, que hasta hace de su interior el espíritu de sumi-
poco tiempo se ha venido usando. sión y obediencia que caracterizó
226 NATURALEZA TEOLOGICA DE LOS NUEVOS MINISTERIOS
a Jesús. Yana la sumisión del es- Jesús, cuando El lo ~ntregó al ex-
clavo, sin la obediencia al Padre pirar.
de los que somos por el BautisQl,o,
hermanos, hijos, amigos, señores. Esta relación del Ministerio con
Esta obediencia espiritual, presu- la cruz de Cristo y con la presencia
pone una autoridad en la Iglesia. del Espíritu, nos muestra la impar
Otro tema del que hace muchos tancia de la relación entre Cristo·
años venimos leyendo y hablando, logía y Pneumatología para com-
así como observando como se ejer- prender la ministerialidad de la
ce. La autoridad en la Iglesia debe Ig:lesia.
manifestarse según unos modos y
un estilo que tengan como base ;Quiero añadir que si en la Iglesia
a la categoría de diaconía para el todos debemos servir, porque a eso
bien común (cfr. Lc. 22:26). nos invita el ejemplo del Maestro,
algunos son investidos por un
En ~ste punto, como en tantos mandato y un don de la Iglesia
otros, más que las palabras, son las para consagrarse al servicio, como
acciones las que dan testimonio del testimonios vivientes de la antici-
ejercicio de la autoridad. Este tema pada fraternidad del Reino que
cotidiano de quienes debemos con- esperamos.
ducir el rebaño hasta el corral, pero
considerándonos parte del mismo y d) Quisieramos evitar caer en las
nunca separados. dos tentaciones actuales más comu-
nes cuando se pone de testigo al
c) La tercera observación se re- Evangelio. Ni la tentación protes-
fiere al mismo ministerio, sobre el tante de querer remontarse en
cual trataremos largamente en esta el tiempo lo más posible para acer-
exposición. Quiero ubicar desde el carse a las mismísimas palabras de
comienzo al Ministerio en la Iglesia Jesús. Tentación que llega a esta-
como una mediación entre Dios y blecer en el nuevo Testamento lo
los hombres, como una relación de que es Evangelio y lo que no lo es.
elementos históricos, culturales, Esa exageración ha penetrado des-
religiosos, teológicos. En efecto, graciadamente también entre los
Dios confía el Ministerio a través católicos. Aunque nuestra tentación
de la historia. Aquí se da la rela- sea más bien la de querer partir del
ción del ministerio a los momentos último estadio de la reflexión bí-
culminantes de la historia de la sal- blica o de la evolución del Magis-
vación: un Ministerio relacionado terio. Intentaremos, por tanto,
con el pasado, porque en el pasado mantener un afecto teológico por
Cristo realizó su obra salvítica, y un toda la vida de la Iglesia, sin pre-
Ministerio relacionado con el pre- tender privilegiar ninguna de sus
. sente, pues ahora actúa el Espíritu etapas. Sabemos que no hemos
Santo mediante los ministros para venido del pasado al presente sin
hacer presente aquella obra de la conflictios y tensiones, pero con-
salvación, así como también estuvo fiamos que la presencia del Espí-
presente el Espíritu en la hora de ritu Santo a lo largo de la historia
OSVALDO D. SANTAGADA, PBRO. 227
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_de la Iglesia nos permitirá ver en Cristo; real con la autoridad que
. profundidad este misterio de los brota del que lava los pies a sus en-
11111listerios en la Iglesia ministeriaL viados.
e) La última observación consis- 1. En el Nuevo testamento
te l'n presentar el gran problema al
'que desearíamos dar un principio a) Lugar de los ministerios
de respuesta en lo que sigue: ¿cuál
es la naturaleza teológica de los Hay un dato incontrovertible que
nuevos ministerios? se desprende de todo el Nuevo Tes-
tamento y que ha sido suficiente-
El camino que vamos a empren- mente probíldo por todos los estu-
der en éste: primpro ver a los minis- dios de los últimos años (1), y es
terios en la vida de la Iglesia, en el que los ministerios pertenecen a la
Nuevo Testamento, en la historia estructura fundamental de la Igle-
posterior, en nuestros días. Luego sia. Es cierto que hay como una
vamos a hacer una reflexión teoló- cierta indeterminación en los orí-
gica sobre esos datos y hechos. En genes sobre las formas organizativas
una tercera parte, daremos algunos de los ministerios y una exigida
criterios para el ejercicio de los mi- adaptación a las condiciones cultu-
nisterios en la vida comunitaria. Y rales e históricas donde se ejercían.
concluiremos con la respuesta al in- Pero lo cierto es que la Iglesia apa-
terrogant.e planteado. rece expandiéndose con muchos
servidores:
1. LOS MINISTERIOS EN LA - con un ministerio apostólico fun-
VIDA DE LA IGLESIA dacional de la comunidad de los
fieles.
Deseamos subrayar desde el prin-
cipio la vinculación del ministerio - con un ministerio profético y ca-
eclesial con el ministerio de Cristo y tequético (doctores).
con la acción del Espíritu Santo. - con otras figuras ministeriales.
Por el Espíritu, el ministerio se hace
todo para la evangelización, que b) Orientación de los ministerios
tiene en cuenta las personas, y no
para el proselitismo, que tiene en' Junto a este primer dato, hay un
cuenta el grupo (cfr. 2. Coro 3:6-8). segundo de innegable importancia.
Por la unión al misterio de Jesús, el Los. ministerios están orientados
ministerio se encuentra vinculado al por tres vertientes o dimensiones:
tema de la cruz: profético para el
anunCio de la verdad; sacerdotal por - las relaciones de los cristianos
la participación en el sacrificio de con los no cristianos: la misión;
(1) DELORME, J_ Diversidad y unidad de los ministerios según el N.T., en "El ministerio y los mi-
nisterios según el Nuevo Testamento". Madrid, Cristiandad, 1975, pp. 263-320.
228 NATURALEZA TEOLOGICA DE LOS NUEVOS MINISTERIOS
- las relaciones de las comunidades Me interesa señalar aqul que
cristianas entre sí: la comunión; según el Nuevo Testamento toda
- las relaciones dentro de la propia la Iglesia a causa del bautismo es
comunidad, que deben estable- sacerdotal, como participación del
cerse en un clima familiar y con sacerdocio de Cristo. Cristo tam-
la virtud de humildad de cada bién es presentado como el sumo
uno con todos y de todos por sacerdote de la Nueva Alianza. Me-
cada uno: la casa. Aquí habría nos común es la presentación de los
qu~ añadir que los ministerios ministros como sacerdotes (Rom.
plantean el problema dei llama- 15:16), Pero la temática de San
do misionero que cada bautizado Juan sobre la "consagración" (Ju.
recibe: todos en la Iglesia somos 10:36 y 17:17-19) nos permitiría
activos y no espectadores. explayarnos sobre el asunto. No es
nuestro cometido en el presente
c) Servicios y ministerios trabajo(3l.
El tercer dato del Nuevo Testa- Lo importante es notar que cada
mento se refiere a los servicios que ministro de Cristo tiene como meta
había que asegurar en la asamblea la salvación del pueblo, yeso por
del pueblo cristiano para que sea mandato de Dios. En el misterio
comunidad fraterna. Encontramos cristiano, el ministerio es religioso
esencialmente tres servicios capi- y sagrado, al menos en cuanto a la
tales: triología primera: obispo, presbí-
teros, diácono.
- servicio de la Palabra de Dios;
2. En las épocas siguientes
- servicio de la Comunión en el
amor y la unidad: asistencia, con- • El problema es siempre el mismo
suelo, socorro, presidencia, direc- cuando crecen las comunidades,
ción, animación; cuando se expanden, no alcanzap
- servicios de los Sacramentos de los ministros, y cuando faltan estos,
la Fe. entonces la fe ortodoxa corre peli-
gro y los cristianos pueden transitar
Estos "servicios a prestar" o caminos falos.
"ministrationes" (según el lenguaje
del Concilio Vaticano II (cfr. L.G. La relación ministro-pueblo se
N. 7) deben considerarse dones o manifestó, sobre todo, en una ac-
gracias que no se oponen, sino que ción pastoral autentificada por el
tienden a crear y fortalecer la uni- ejercicio de la caridad. Tal como
dad de la Iglesia(2l. sucedió en nuestra América Latina:
(2) Cfr. GIAQUINTA, Carmelo J., La Jerarquía, una potestad al servicio de la Iglesia, en Teología
(Bs. As) IV (1966), n. 8, p. 45-74, esp. p. 50.
(3) SESBOUE, B., [Link] y sacerdocio, en ibid., p. 437·446 .. PARRA, A., Notas esenciales de
los ministerios en el N.T., en "Renovación pastoral y nuevos ministerios". Bogota, SPEC, 1975,
p.23-37.
OSVALDO D. SANTAGADA, PBRO. 229
la fe católica se difundió por todas En América Latina, aparecen des-
partes, casi sin ministros, pero con de el comienzo, junto a los misio-
la presencia de la caridad de la neros religiosos, la colaboración de
Iglesia y de la religiosidad popular. indios bautizados, rezadores, fisca-
les, alcaldes, doctrineros, sin cuya
Se descubren a lo largo de los presencia hubiera sido imposible la
siglos dos servicios fundamentales: evangelización, pues si bien los
el primero es la misión evangeli- misioneros hicieron un gran esfuer-
zadora, la de los apóstoles itine- zo por aprender las lenguas, no
rantes, que ejercitan el ministerio supieron captar la simbología pro-
de la Palabra de Dios. Así hay pro- pia de las culturas que encontraban.
clamadores de Kerygma, lectores, Por eso necesitaron de aquellos
catequetas, profetas. colaboradores.
El otro servicio es el de la unidad El siglo XIX presentó los mayo-
del Cuerpo de Cristo, que se asegura res problemas en nuestro conti-
por tres ministerios: el ministe~o nente: casi no existían seminarios,
del culto, con la preponderancIa faltaban Obispos, había enfrenta-
que luego tendrán lqs sacerdotes, mientos entre Obispos y presbí-
pero también mediante animadores teros a causa de los movimientos
del espíritu, cantores, comentado- de independencia con respecto a
res, monitores. las coronas ibéricas. Los presbí-
teros escasos y totalmente ocupa-
El segundo ministerio es el de la dos con la vida sacramental, no
unidad: reconciliación, consolación, impidieron que el catolicismo se
Primado. difundiere por doquier y se man-
tuviese, aun sin ministros. Existen
El tercero es el de la asistencia, pueblos que hasta el día de hoy
una diaconía social de socorro y ca- han mantenido la doctrina de la
ridad. fe y el espíritu de la caridad, sin
la presencia de ministros ordena-
Lo que interesa saber es que dos, y sin ministerios instituídos,
junto a los ministros ordenados, je- solamente mediante la piedad
rarcas (cabezas que presiden), la tri- popular.
logía del Nuevo Testamento, hay
muchos ministros (miembros que Esta permanencia del catolicismo
sirven) a los cuales no se otorga en el pueblo latinoamericano se
rango clerical: salmistas, enterrado- debe ciertamente a muchos "evan-
res, traductores, copistas, notarios, gelizadores populares", anónimos
defensores, archivistas, ecónomos, y que aún mantienen su vigencia
hospederos, etc. Por muchos siglos que' es preciso recuperar para
se mantiene el subdiaconado y las la vida y el crecimiento de la
cuatro órdenes menores. Iglesia (4).
(41 GONZALEZ DORADO, A., Agentes religiosos y evangelizadores populares en América Latina,
en Medelf{n (19811, n. 25, p. 5ss.
230 NATURALEZA TEOLOGICA DE LOS NUEVOS MINISTERIOS
3. En los últimos tiempos Conferencias Episcopales pidan a la
Sede Apostólica la institución de
A partir del Concilio Vaticano otros ministerios que por razones
n, se comienza a usar la palabra pmticulares crean necesarios o muy
"ministerio" para otros oficios ade- útiles en la propia región. Estos
más de los configurados por el Sa- nuevos ministros no son clérigos,
cramento del Orden(S). Con el sino sólo aquellos que hayan reci-
Motu propio "Ministeria quaedam" bido el Diaconado. Esta institución
del 15 de Agosto de 1972 96 ), el "según la venerable tradición ,de la
Papa Pablo VI cambió el [Link] Iglesia, se reserva a los varones", y
nombre de "órdenes menores" por son conferidos por el ordinario
el de "ministerio", y la "ordena- (Obispo o Superior Mayor) me-
ción" se convirtió en "institución". diante un rito aprobado por la S.
Quedaron sólo dos ministerios: el Sede, pero que no es sacramento.
subdiácono o acólito y el lector,
que pueden ser pasos para las ór- El lector relacionado más estre-
denes o bien ministerios estables, chamente con la Palabra de Dios,
conferidos a cualquier bautizado "proclamará las lecturas de la Es-
con las debidas condiciones. critura, pero no el Evangelio, en
la Misa y en las demás celebracio-
El Papa comienza su Motu pro- nes sagradas; faltando el salmista,
pio con estas palabras: "La Iglesia recitará el salmo interleccional; pro-
instituyó ya en tiempos antiquí- clamará las intenciones de la ora-
simos algunos ministerios para dar ción universal de los fieles, cuando
debidamente a Dios el culto sa-. no haya a disposición diácono o
grado y para el servicio del Pueblo cantor: dirigirá el canto y la parti-
de Dios según sus necesidades; en cipación del pueblo fiel; instruirá
ellos se encomendaban a los fieles, a los fieles para recibir dignamente
para que las ejercieran, funciones los Sacramentos. También podrá,
litúrgico-religiosas y de caridad, en cuando sea neces~io, encargarse
conformidad con las diversas cir- de la preparación de otros fieles
cunstancias... .Algunos de éstos a quienes se encomiende tem po-
ministerios más estrechamente ralmente la lectura de la Escritura
vinculados con las ·acciones litúr- en los actos litúrgicos".
gicas fueron considerados poco a
poco instituciones previas a la re- De este modo, el lector no queda
cepción de las Ordenes sagradas... " encerrado en el marco litúrgico:
puede encargarse de las catequesis
Pero ya no se reservan a los can- pre-sacramentales, de la formación
didatos al Sacramento del Orden. de catequistas y lectores para las
Además de los ministerios de acó- celebraciones de la Iglesia; coordi-
lito y lector, nada impide que las nar grupos bíblicos para el estudio
(5) Cfr. Lumen Gentium, 30, 32c, 33 . Apostolicam actuositatem, 2b.
(6) Cfr. AAS 64 (1972), p. 529·534.
OSVALDO D. SANTAGADA, PBRO. 231
de la Palabra de Dios; animar a las En 1974, la Santa Sede otorga
comunidades eclesiales de base, a los Obispos del Brasil que con-
principalmente en las celebraciones cedan a laicos cualificados ---va-
de la Palabra; en las asambleas do- rones o mujeres- la facultad de
minicales sin Misa y sin ministro presenciar canónicamente los' ma-
ordenado, o bien en las exequias de trimonios en determinadas circuns-
los cristianos tiene el lector su tancias(7) .
papel; etc.
En 1975 aparece la carta magna
El subdiácono o acólito, es el de la evangelización con la Exhor-
más relacionado con la Eucaristía: tación apostólica "Evangelii Nun-
"debe cuidar el servicio del altar, tiandi" del Papa Pabló VI ([Link].
asistir al diácono y al presbítero en 1975). El texto de n. 73 es muy
las funciones litúrgicas, principal- sinificativo y vale la pena transcri-
mente en la celebración de la Misa; birlo aquí:
además distribuir como ministro
extraordinario, la S. Comunión "Ministerios diversificados". Es
cuando faltan los ministros ordi- así corno adquiere toda su impor-
narios (cfr. cánon 910, n. 2 del tancia la presencia activa de los
nuevo [Link].; cánon 230, n. 3), o laicos en medio de las realidades
están imposibilitados por enferme- temporales. N o hay que pasar por
dad, avanzada edad o ministerio alto u olvidar otra dimensión: los
pastoral, o también cuando el nú- laicos también pueden sentirse lla-
mero de fieles que se acercan a mados o ser llamados a colaborar
la S. Mesa es tan elevado que se con sus Pastores en elservicio de la
alargaría dema31ado la Misa. En las comunidad eclesial, para .el creci-
mismas circunstanC'Ías especiales se miento y la vida de ésta, ejerciendo
le podrá encargar que exponga pú- ministerios muy diversos según la
blicamente a la adoración de los gracia y los carismas que el Señor
fieles el R. Sacramento de la Eu- quiera concederles.
caristía y hacer después la reserva,
sin bendecir al pueblo". N o sin experimentar íntimamen-
te un gran gozo, vernos corno una
En 1973 aparece la Instrucción legión de Pastores, religiosos y
"Immensae caritatis ", de la S. Con- laicos, enamorados de su misión
gregación de los Sacramentos (29. evangelizadora, buscan formas cada
1.1973) que concede a los Obispos vez más adaptadas para anunciar
la facultad de permitir que bauti- eficazmente el Evangelio, y alente-
zados idóneos, tambiÁn religiosas, mos la apertura que, en esta línea
puedan distribuir la Eucaristía y y con este afán. La Iglesia está
llevarla a los enfermos, pero siem- llevando a cabo hoy día. Apertura
pre y sólo como ministros extra- a la reflexión en primer lugar, luego
ordinarios. a los ministerios eclesiales capaces
(7) Cfr. Comunicado mensual de la CNBB, Conferencia Episcopal Brasileira, n. 260, Mayo 1974,
p. 335-337, y n. 273, Junio 1975, p. 538.
232 NATURALEZA TEOLOGICA DE LOS NUEVOS MINISTERIOS
de rejuvenecer y de reforzar su pro- Tales ministerios, nuevos en apa-
pio dinamismo evangelizador. riencia pero muy vinculados a ex-
periencias vividas por la Iglesia a
lo largo de su existencia -catequis-
Es cierto que al lado de 1m;" mi- tas, animadores de la oración y del
n isterios con Orden sagrado, en canto, cristianos consagrados al ser-
virtud de los cuales algunos son vicio de la Palabra de dios, o a la
elevados al rango de Pastores y se asistencia de los hermanos necesi-
consagran de modo particular al tados; jefes de pequeñas comuni-
servicio de la comunidad, la Iglesia dades, responsables de movimientos
reconoce un puesto a ministerios apostólicos u otros responsables-,
sin Orden sagrado, pero que son son preciosos para la implantación,
aptos para asegurar un servicio la vida y el crecimiento de la Iglesia
especial a la Iglesia.
y para su capacidad de irradiarse en
torno a ella y, hacia los que están
UrÍa mirada sobre los orígenes de lejos. No~ debemos asimismo nues-
la Igl~sia es muy esclarecedora y tra estima particular a todos los
aporta el beneficio de una experien- laicos que aceptan consagrar una
cia en materia de ministerios, expe- parte de su tiempo, de sus energías
rincia tanto más valiosa en cuanto y, a veces, de su vida entera, al ser-
qu ha permitido a la Iglesia conso- vicio de las misiones.
lidarse, crecer y extenderse. No
obstante, esta atención a las fuentes Para lQs agentes de la evangeli-
debe ser completada con otra: la zación se hace necesaria una seria
atención a las necesidades actuales preparación. Tanto más para quie-
d,e la humanidad y de la Iglesia. Be- nes se consagran al ministerio de la
ber en estas fuentes siempre inspi- Palabra. Animados por la convic-
radoras, no sacrificar nada de estos ción, cada vez mayor, de la gran-
valores y saber adaptarse a las exi- deza y riqueza de la Palabra de
gencias y a las necesidades actuales, Dios, quienes tienen la misión de
tales son los ejes que permitirán transmitirla deben prestar gran
buscar con sabiduría y poner en atención a la dignidad, a la preci-
claro los ministerio a que necesita sión y a la adaptación del lenguaje.
la Iglesia y que muchos de sus Todo el mundo sabe que el arte de
miembros querrán abrazar para la hablar reviste hoy día una grandí-
mayor vitalidad de la comunidad sima importancia. ¿Cómo podrían
eclesial. ' descuidarla los predicadores y cate-
quistas?
Estos ministerios adquirirán un
verdadero valor pastoral y serán Deseamos vivamente que, en
constructivos en la medida en que cada Iglesia particular, los Obispos
se realicen con respeto absoluto de vigilen por la adecuada formación
la unidad, beneficiándose de la de todos los ministros de la Palabra.
oirentación de los pastores, que Esta preparación llevada a cabo con
son precisamente los responsables y seriedad aumentará en ellos la segu-
artífices de la unidad de la Iglesia. ridad indispensable y también el en-
OSVALOO. D. SANTAGADA, PBRO. 233
tusiasmo para anunciar hoy día a dad de ministerios y la animación
Cristo". de·.las comunidades cristianas , si-
,
gUlendo la lmea de Euan{félii Nun-
En 1977, la carta del Cardenal tiandi(8) .
Knox, Prefecto de la S. Congrega-
ción del Culto Divino, confirma la
facultad otorgada en Ministeria
quaedam, y al mismo tiempo per- Conclusiones de la I parte
mite que puedan ser conferidos a
mujeres (n. 1837/77, 27. X . .1977). Es hora de sintetizar los datos
que hasta aquí hemos recogido en
Por fin, en 1979, el documento nuestra rápida encuesta. Aparecen
de l'uebla asume la problemática claramente los ministerios como es-
de lo!> diversos ministerios, que ya tructura de la Iglesia, aun cuando su
habh sido insinuada en Medellín organización se manifiesta diversa.
en 1968 (Doc. 15:7). Los ministerios confiados a laicos,
no son tan nuevos como parece. Ya
Puebla hace un resumen en su desde antiguo la Iglesia tuvo colabo-
n.9· radores que recibieron una gracia
especial, un carisma del Espíritu
"La obra evangelizadora de la Santo, que espontáneamente los
Iglesia en América Latina es el re- puso a servir en la expansión de la
sultade del unánime esfuerzo misio- . comunidad. El problema principal
nero dE' todo el pueblo de Dios. Ahí ha sido siempre la expansión de la
f'st:in liS incontables iniciativas de Iglesia, su crecimiento y su vitali-
candad. asistencia, educación; el sa- dad. En esta expansión que es obra
crificio y la generosidad evangélica del Espíritu, la Iglesia siempre ha
de muchos cristianos, entre los que necesitado del ministerio de misión
la mujer en su abnegación y oración y unidad de algunos a quienes pú-
tuvo un papel esencial; la inventiva blicamente se los ha consagrado
en la pedagogía de la fe, la vasta para la diaconía, de modo que todo
gama de recursos que conjugaban su ser y no solamente sus funciones
todas las artes, desde la música, el sean servidoras. Son aquellos que
canto, la danza y hasta la arquitec- propiamente merecen el título de
tura, la pintura y el teatro ... la "pastores". Pero junto a ellos, ha
extraordinaria proliferación de habido cristianos que han recibido
cofradías y hermandades de laicos [Link] llamada espontánea del Espí-
que llegan a ser el alma y nervio de ntu para colaborar en los múltiples
la vida religiosa de los creylmtes ... ". servicios de la comuniad que crece.
La lista es muy larga de los diver-
En todo el documento de Puebla sos servicios que los cristianos han
hay una preocupación por la diversi- asegurado junto a sus pastores (9) •
(8) Cfr. ALMEIDA, A.J. de, Documentación glObal del Magisterio de la Iglesia sobre los nuevos mi-
nisterios, en Medellín (1981), n. 25, p. 23-45.
(9) Cfr. POUILL Y, A., MinTsterialidad de los laicos en las tres vertientes de la pastoral, en Medellín
(1981), n. 25, p. 46-71.
234 NATURALEZA TEOLOGICA DE LOS NUEVOS MINISTERIOS
1. Cristo constituyó ministros de de una Asamblea fraternal, en la
su sacerdocio a los Apóstoles y, por cual el estilo de existencia es ayu-
medio de ellos, a los Obis¡:;>os, sus dar, participar, colaborar, selvÍI'.
sucesores, con el fin de que lo re- Esta actividad la realizan los cris
presentasen a El personalmente en tianos cada uno en su ámbito dI·
la Iglesia (cfr. L.G. 10; P.O. 27). vida, sumergidos en las realidades
Hay pues en la Iglesia un ministerio temporales. Pero para los servicios
eclesiástico ordenado y jerárquico, (en plural) de la asamblea cristiana,
manifestado en la triología de obis- nuevamente algunos de entre todos,
pos, presbíteros y diáconos, que reciben un llamado o carisma del
transmite el ministerio apostólico Espíritu a fin de dedicar parte de
mediante la imposición de las ma- su existencia a funciones importan-
nos para un ministerio en Cristo y tes o comunes en el mantenimiento
el Espíritu. Es el ministerio funda- de la comunidad cristiana. (Cfr.
mental que asegura en la Iglesia la L.G. 7f: "ministrationes" - L.G. 12.
evangelización, la celebración litúr- 30a. 32c). Son los ministerios no
gica del Misterio Pascual, y la Co- ordenados, a los cuales es mucho
munión de todos los cristianos y mejor no denominar "laicales" para
de todas las Iglesias en un solo evitar equívocos con la misión del
Cuerpo de Cristo. Estas tres ca- laico en la Iglesia. Esos ministerios
tegorías de ministros ordenados, no ordenados pueden ser a su vez,
obispos, presbíteros y diáconos, instituídos (como los lectores, acó-
participan cada uno a su modo de litos u otros) mediante un rito o re·
la gracia capital de Jesucristo, es conocimiento oficial, o no instituí-
decir, de la Gracia de Cristo Cabeza dos.
de la Iglesia. Por la ordenación litúr-
gica, el Espíritu Santo los consagra
ontológicamente, en su ser, para Estos ministerios no ordenados
el servicio (en singular), la diaconía, están relacionados al ministerio or-
la ministerialidad: su esencia a se- denado, pues ejercen un ministerio
mejanza de la condición de Cristo de colaboración en las funciones
Jesús, es la de ser servidores, y pas- primarias que corresponden al mi-
tores (L.G. 28). Su relación al re- nisterio' apostólico en sentido es-
baño no es externa. N o lo sirven tricto. La tarea de estos ministros
desde afuera, sino desde dentro. no ordenados consiste, sobre todo,
Son miembros del rebaño. El nue-
vo Código los llama "ministros en asegurar servicios en favor del
sagrados" o clérigos (cfr. CIC. c. Pueblo de Dios. La experiencia de
232). la Iglesia nos habla hasta la saciedad
de tales servicios. Hoy, por una vi-
sión renovada de la misma estruc-
tura esencial de la Iglesia, que vemos
2. Pero no hay que olvidar que como ministerial, comenzamos un
toda la Iglesia es ministerial, servi- nuevo vocabulario, que ya no pri-
dora. Todos los cristianos, por su vilegia tanto al "sacerdote", to-
Bautismo, y por la Confirmación, mando una sola de las vertientes
quedan convocados' a ser miembros ministeriales apostólicas.
OSVALDO D. SANTAGADA. PBRO. 235
11. REFLEXION TEOLOGICA se enfrentaron los autores del Nue-
SOBRE LOS MINISTERIOS vo Testamento: ¿Cómo se asegu-
raba la transición entre la época de
La comunidad cristiana ha com- los apóstoles y sus colaboradores
partido siempre su responsabilidad con la Iglesia, postapostólica? .gon
misionera distriouyendo cargos, ofi- dos momentos fundacionales que
cios, servicios y funciones. Los exigen una delicada atención. La
servicios apostólicos son fundamen- solución o respuesta consiste en
talmente dos: la profecía y el mi- admitir que en los dos momentos
nisterio. Hay que lograr en la Iglesia permanece la doble referencia ca-
que exista siempre un sano equili- racterística del auténtico ministe-
brio entre ellos: un ministerio sin rio: una referencia cristo lógica al
profecía se empobrece, y una pro- Misterio Pascual de Jesús, y una
fecía sin ministerio se aisla. referencia pneumatológica al Espí-
ritu Santo que impulsa a la Iglesia
Las funciones principales son desde el principio. El Espír,itu San-
tres: el ministerio de la Palabra de to sigue fortaleciendo a los sucesores
Dios; la presidencia de la Comunión de los apóstoles para que den testi-
eucarística y eclesiástica; la asisten- monio de la Obra Pascual realizada
pia de la caridad. en el pasado. Y el mismo Cristo se
hace presente en la vida de la Iglesia
La relación entre ministros se ha mediante su Palabra proclamada en
dado siempre por la misiónad extra la asamblea y mediante los Sacra-
yad intra: la evangelización propia- mentos de la fe que realizan, en el
mente dicha como anuncio del tiempo, la salvación. Este ministerio
Evangelio a los no creyentes; y la del que hablamos· pertenece a la
edificación de la comunidad cris- estructura misma de la Iglesia de
tiana. En la primera misión, estu- Cristo: sin él no hay referencia al
vieron los Apóstoles, los siete, los , pasado ni referencia al presente. La
evangelistas y los profetas. En la realidad del ministerio mantiene
segunda, los epíscopos, los presbí- a la Iglesia las relaciones fundamen-
teros, los líderes, los pastores y los tales que le permiten subsistir a lo
doctores o catequistas(10) . largo de los siglos.
.1. Reflexión sobre el testimonio 2. .El hecho ministerial en la vida de
del Nuevo Testamento la Iglesia
Lo primero que debemos recor- Hay que admitir, en un segundo
dar es que cada uno de los libros del paso, que' los ministerios son un
Nuevo Testamento es en sí mismo dón de Dios para la evangelización
un acto ministerial. Dicho esto, pa- del. mundo y la edificación de la
semos al problema capital con que Iglesia. Los ministerios no se redu-
. (10) Cfr. VILLEGAS, B., Los ministerios en el Pueblo de Dios, en "Ministerios eclesiales en Amé-
rica Latina". Bogotá, CELAM, 1974, p. 19-47 . .
236 [Link] [Link] DE [Link] NUEVOS MINISTERIOS
cen meramente al ejercicio de .res- se vivió y se vive la tensión entre la
ponsabilidades para mantener una Iglesia (todos) y sus ministros (algu-
institución. Los ministerios. son ca- nos), pero no como un problema
pitales porque a través de ellos nos intraeclesial, sino a causa de la
llegan las realidades de la salva- misma expansión y crecimiento de
ción. la Iglesia. El irradiarse del Evan-
gelio vuelve a hacer surgir las mismas
Por eso, no podemos admitir que categorías del ministerio. como en
los ministerios sean producto de la la primeras épocas:
comunidad que se elige los servido-
res que necesita. Esta posición ol- - misioneros itinerantes entre la
vida la presenica del Espíritu Santo gente.
en la vida de la Iglesia, porque aquí - el ministerio paulino y sus cola-
se olvida que la Iglesia es un solo boradóres.
Cuerpo de Cristo y un solo Pueblo
de Dios, de la que forman parte - los ministros locales.
esos pocos llamados al ministerio.
y en este surgir por el Espíritu
La conclusión que se impone es y la fuerza del Hijo, las categorías
que no conviene hablar de la es- ministeriales hay que comprender-
tructura carismática y de estructura las como partes de un solo pastoreo
institucional, como han hecho algu- de la Iglesia, dimensión de la Iglesia
nos en los últimos veinte años. Sino que le recuerda [Link] la
más bien de una sola estructura de actitud del Buen Pastor y su voca-
la Iglesia en la cual los carismas y ción a la diaconía.
los ritos mantiene la doble referen-
cia al Espíritu y a Cristo, doble
referencia que como vimos es exi- Conclusiones de la 2a. Parte
gida por el auténtico ministerio(11).
1. La estructura ministerial de la
3. Hacia una teología de los minis- Iglesia se funda en el testimonio
terios del Nuevo Testamento, tomado
como un solo Evangelio. Esto sig-
El ministerio puede ser entendido nifica que la Cristología es norma
teológicamente si se comprende la de toda sana Eclesiología. Esa es-
relación entre los dos momentos tructura ministerial ha asumido di-
que vive la Iglesia: el momento es- ferentes organizaciones, siendo ia
tructurante del Misterio Pascual, del primaria la trilogía obispo~ pres-
puro Evangelio, y el momento pre- bíteros, diáconos, que por el
sente en el cual se hace nuevamente carácter sacramental reciben los
presente aquel Misterio por el Espí- poderes que Cristo quiso para su
ritu Santo. En los dos momentos Iglesia. Mediante el carácter que
(11) Cfr. el interesante estudio de A. PARRA ya citado en nota 3, esp. p. 33.
OSVALDO D. SANTAGADA, PBRO. 237
permanece para toda la vida, los los ministros con el Pueblo de Dios
ministros jerárquicos quedan habi- a fin de que:
litados para cumplir las funciones
de santificar, enseñar y regir al Pue- - el testimonio evangélico sea me-
blo de Dios. jor escuchado y experimentado;
- el testimonio de la caridad sea
2. Toda la Iglesia de Cristo es más eficaz;
ministerial: vive para la diaconía.
En ella algunos están al servicio de - se disciernan las necesidades de
todos para edificación del pueblo una Iglesia en expansión y se
de Dios, del cual forman parte. creen los ministerios que el Espí-
Esos ministros no actúan aislados, ritu Santo insinúe(12).
sino en relacióh al Obispo y a la
asamblea del pueblo.
111. UNA ACCION PASTORAL
3. Existe un ministerio primor- CON NUEVOS MINISTERIOS
dial y apostólico que asegura la
relación de la Iglesia de Cristo con Durante siglos el catolicismo en
su Misterio Pascual: es un minis- nuestras tierras quedó asegurado,
terio salvífica. Se despliega en tres no sólo por la acción pastoral de los
ámbitos, ya mencionados: ministros ordenados, escasos, sino
por la obra de muchos "evangeliza-
- la Palabra de Dios; dores" que actuaron preferente-
mente en las zonas rurales junto a
- la autoridad al servicio de la Co- la religiosidad popular. La situación
munión en la caridad, y la presi- actual nos presenta un doble desa-
dencia de la Eucaristía y los fío; por una parte, la explosión de-
demás Sacramentos; mográfica prevista para nuestro
- los servicios concretos y humil- continente,. y por otra el cambio
des como signo de la diaconía de cultural presupuesto por el con-
toda la Iglesia. tacto con las grandes urbes y la
civilización industrial. Hay tam-
4. Con respecto a esta estruc- bién "evangelizadores populares"
tura ministerial que le viene del en zonas [Link]. Pero de todos
Evangeli~ la Iglesia no posee liber- modos, somos testigos de un cam-
tad para cambiarla o negar el minis- bio cultural y cuantitativo, seme-
terio apostólico ni el ministerio jante al que Mons. Giaquinta pre-
profético, ni la vocación de la Igle- sentaba en su estudio sobre los
sia a la diaconía. Padres prenicenos(13).
Sin embargo, la Iglesia posee li- Nuestra Iglesia, a semejanza con
bertad para organizar la relación de la de los primeros siglos, es pobre
(12) Cfr. SESBOUE, B. Ministerios y estructura de la Iglesia, en "El Ministerio y los ministerios... ",
op. cit., p. 321-385.
(13) Cfr. GIAQUINTA, C.J., Servir al Pueblo de Dios, en "Ministerios eclesiales ... ", op. cit., p. 48-
77.
238 NATURALEZA TEOLOGICA DE LOS NUEVOS MINISTERIOS
en recursos, pero multitudinaria. En a las que ningún ministro ordenado
ella la fe llega y se mantiene y ha puede responder adecuadamente, ni
marcado el alma del pueblo y su en el campo, ni en la ciudad. Aquí
cultura, a pesar de la época de cri- se requieren 'ministros o servidores
sis que nos toca vivir. de la comunidad para crear "comu-
nidades de barrio" (que puede ser
Nuestro pueblo es pobre en re- una estructura a nivel todavía muy
cursos, también de servidores. Tan valiosa), para hacerlas vivir y crecer,
aSÍ es que uno de los grandes pro- en unión con los ministros ordena-
blemas de la Iglesia en América dos de la gran asamblea.
Latina es el de poseer tantos bau-
tizados y tan pocos pastores para
sus necesidades. Existen necesida- b) Reconstrucción de la persona
des de las comunidades a nivel me- humana
ramente humano: el respeto por la
dignidad de las personas; la solución Hay, además, en las actuales cir-
de los problemas sanitarios y de cunstancias el servicio especial de
salud; una justa e integral promo- reconstrucción a la persona huma-
ción humana. Hay también exigen- na, tan desgarrada por la sociedad
cias del Evangelio que no pueden materialista y las filosofías pesimis-
soslayarse; se trata de la educación tas, las dictaduras y las violencias,
de la fe del pueblo; de la prepara- para anunciar a todos la liberación
ción para los Sacramentos de la que Dios quiere (cárceles, &desocu-
Salvación; y de la celebración de la pación, desempleo, drogas, etc.).
Liturgia que conduzca a dar frutos
de caridad y alegría para el mundo. c) Despertar la conciencia de
responsabilidad común
Por fin, se requiere un servICIO
1. Ambitos nuevos para Ministerios: especial para despertar en cada ser
servicios especiales humano su vocación de nueva crea-
tura. El Espíritu Santo está susci-
Debemos referirnos aquÍ a aque- tando muchos servicios de misiones
llas necesidades que requieren ser- populares, de obras de misericordia,
vicios "especiales" en las circuns- de amor a la Palabra de Dios, de
tancias actuales (cfr. E.N., n. 73). preocupación por los Sacramentos.
Todo esto no como suplencia de los
ministros ordenados, en donde ellos
a) Edificación de la comunidad pueden asegurar estos servicios, sino
para aquellas zonas donde un minis-
Ante todo, la edificación de la tro ordenado no puede entrar, como
comunidad cristiana en la pastoral sucede hoy a menudo. La imagina-
parroquial, que hasta el pre~ente ción de los santos, podrá ayudar
es la más importante en América aquí muchísimo. Baste recordar la
Latina. Las parroquias de nuestro institución de las "sirvientas de los
continente son inmensas regiones pobres" que hizo S. Vicente de
OSVALDO D. SANTAGADA. PBRO. 239
Paul, por medio de las cuales re- de encuentro de todos los ministros
evangelizó a toda Europa (14). y responsables de la vida de la
Iglesia. Aquí es donde se plantean
2. Los ministerios en la diócesis los grandes retos a las regiones y
lugares. Aquí es donde tienén la
a) Una pastoral orgánica palabra, no sólo los clérigos, sino
también los religiosos, las religiosas
Los ministerios tienen sentido y los bautizados según sus diferen-
cuando se ejercen dentro de un tes cualificaciones.
pastoral que denominamos ahora
"orgánica", es decir, una obra evan- El Consejo pastoral diocesano
gelizadora que no proceda sólo (cfr. Christus Dominus, 28; Eclesiae
por impulsos, sino que corresponda Sanctae, 1, 16 Y varios documentos·
a un proceso racional, pero al mis- sobre el mismo) es una organización
mo tiempo altamente humano. Una de índole pastoral, precisamente
pastoral que sepa motivar la acción, porque debe sacar conclusiones
que sepa los pasos que debe dar prácticas de sus estudios: cómo ha-
hacia cuales metas, que ponga en cer. No es un organismo añadido que
marcha el itinerario del anuncio nada debe hacer, pues existe el Con-
del mensaje. y que sepa criticarse sejo Presbiteral. Al contrario, como
sanamente. Esta pastoral es la que indispensable complemento a la dia-
permite relacionar la acción de conía de toda la Iglesia, para no
todos los ministros ordenados y no caer en una Iglesia "clerical", este
ordenados, así como los demás Consejo debe poder actuar con re-
agentes de pastoral. Esa relación, gularidad y sinceridad. A cada
como dijimos en nuestra primera Obispo le toca darle vida y promo-
parte, no puede ser del orden "em- ver, mediante él las relaciones tan
presarial", sino familiar, y en ella necesarias entre ministerios y servi-
la humildad y la verdad deben res- cips. Tampoco corresponde que
plandecer. El testimonio que con- esté cerrado al ámbito de los minis-
vence al mundo es el de nuestra tros, sino que se abra a la multi-
caridad, no el de nuestros "planes" forme vida de la Iglesia.
o "programas". Lo que se indica
como pastoral orgánica es la unidad c) Con la colaboración de los
de objetivos y criterios, a partir religiosos y religiosas
del obispo diocesano, junto a su
colegio presbiteral, a los religiosos La historia de la evangelizacion
y religiosas, y a todo el pueblo de América Latina nos reseña sufi-
santo. cientemente sobre el papel extra·
ordinario que desempeñaron los
b) En un Consejo pastoral religiosos en esa misión. Hasta el
día de hoy, en los lugares más
Esta institución del Concilio Va- remotos, donde cuesta trabajo llegar
ticano 11, es precisamente el lugar con lo modernos medios de comu-
(141 Cft. VIDADL BASTOS, L., Experiencias actuales del ministerio de las religiosas, en "Ministerios
eclesiales ... ", op. cit. p. 186·200.
240 NATURALEZA TEOLOGICA DE LOS NUEVOS MINISTERIOS
nicación, se encuentran mujeres tienen una tarea específiéa que
consagradas por los votos religiosos desarrollar en medio de sus activi-
que, en comunidades mínimas, ase- dades temporales, sobre todo, don-
guran muchos servicios indispensa- de nacen las nuevas formas cultu-
bles al Pueblo de Dios. Son las "her- rales (cfr. Puebla, 393).
manitas", a quienes el pueblo divisa
como ángeles de protección y venera El discernimiento corresponderá
cuando en ellas ve el testimonio de al Obispo con su presbiterio, pero
la austeridad, la vida reconciliada y lo cierto es que el Espíritu Santo
la alegría interior no exenta de está sugiriendo a muchos una voca-
buen humor, y astucia. ción nueva para una Iglesia en ex-
pansión. Más aún, hay que describir
Lo que hoy denominamos "mi- a aquellos que hace tiempo realizan
nisterios" han sido ejercidos por el esta obra de colaboración, para re-
don del Espíritu Santo, por muchos conocer en ellos el carisma que el
religiosos y religiosas en estos casi Espíritu de Jesús les ha concedido
cinco siglos de evangelización. Una para el bien de todos. Es menester
prueba de todo esto es que ya hay saber descubrir, entonces, el soplo
muchas parroquias en América La- del Espíritu que ha concedido un
tina, que han sido confiadas a la carisma, para de entre ellos elegir
dirección de religiosas. Más aún, los que consideramos ministerios
hay muchas religiosas encargadas de para la Iglesia.
coordinar la vida· pastoral de una
región e incluso diócesis. Todo esto 3. Papel de la mujer en los minis-
es un signo más de la vitalidad de terios
una Iglesia que se expande y debe
encontrar nuevos caminos de evan- Puebla (n. 845) ha puesto su
gelización y unidad. confianza en la mujer para la vida
de la Iglesia: "La mujer con sus
d) Pastoral de las vocaciones a los aptitudes propias debe contribuir
ministerios eficazmente a la misión de la Iglesia,
participando en organismos de pla-
Hay que entrar en la lógica de nificación y coordinación pastoral,
una Iglesia que vive la comunión y la catequesis (cfr. Mutuae relationes,
participación (cfr. Puebla, passim), n. 49-50). La posibilidad de confiar
para comprender hasta qué punto a las mujeres ministerios no ordena-
esas aspiraciones ya se van dando dos les abrirá nuevos caminos de
mediante la Comunión entre los mi- participación en la vida y en la mi-
nistros ordenados y los laicos para sión de la Iglesia".
la misión y la evangelización. Pero
hace falta promover entre los cris- N o necesita la mujer acceder a
tianos la vocación a los ministerios. los ministerios para ser promocio-
N o podemos convertir a la Iglesia nada en la Iglesia. Su lugar ha que-
en una comunidad de ministros. Se dado bien de manifiesto después
negaría entonces la estructura fun- del Concilio Vaticano II. Y antes
damental del ministerio, que es: al- de él, a lo largo de los siglos, la
gunos sirven a todos. Los cristianos Iglesia no ha vivido sin la ayuda de
OSVALDO D. SANTAGADA, PBRO. 241
la mujer. El mismo Jesús supo valo- panslOn evangélica: hacia los no
rar en todo sentido la colaboración cristianos, en relación a las demás
de la mujer (cfr. Luc. 8: 1-3). Pién- iglesias particulares, dentro de la
sese todo lo que debe la comunidad misma comunidad.
cristiana a las mujeres catequistas!
b) Dimensión profética de la
Sin embargo, la atribución de los Iglesia
ministerios a las mujeres, como per-
mite el nuevo Código de Derecho
(cánones 208 y 230, 517 Y 910) El Espíritu Santo suscita en la
será un paso muy interesante para Iglesia carismas distintos para hom-
esta diversidad en la comunión y la bres y mujeres bautizados, que co-
participación de la Iglesia. Lo que rresponden a una dimensión esencial
hay que evitar a toda costa es que, de la misma Iglesia: la profecía.
sean mujeres o varones, aparezca en
el Pueblo de Dios una división entre Esos carismas o dones del Espí-
ritu Santo se hacen "ministerios"
los bautizados de primera o de se-
cuando:
gunda clase. La humildad y los sen-
timientos de Cristo Jesús ante la - son reconocidos oficialmente por
autoridad, permitirán mantener en la autoridad pastoral de la Iglesia;
la Iglesia un estilo de familia, donde
junto al respeto, a la obediencia, - son confiados por los Obispos a
haya una estima fraternal por el esas personas a título de servicio
otro(15) . especial a la Iglesia;
- son dados a cristianos que se
comprometen establemente a rea-
IV. NATURALEZA TEOLOGICA lizar su ministerio;
DE LOS NUEVOS MINISTE- - son dados exclusivamente para
RIOS asegurar algún servicio necesario
a la comunidad cristiana.
Al final de nuestra exposición, es
hora ya de dar respuesta sintética
al interrogante con el cual comen- c) Reubicación ministerial
zamos: ¿cuál es la naturaleza teoló-
gica de los nuevos ministerios? La temática de los ministerios,
presenta la gran tarea de los Obis-
1. Don del Espíritu e institución de pos, presbíteros y diáconos; reubi-
la Iglesia carse en una Iglesia "ministerial",
en la cual la categoría de "servicio"
a) La Iglesia de Cristo puede or- (diaconía) desplaza a la de "poder".
ganizar con libertad los ministerios En este sentido, también hay que
sin ordenación para asegurar las re- reubicar la terminología sacerdotal,
laciones imprescindibles de su ex- no para suprimirla, sino para com-
(15) Cfr. Sugerencias finales. I Encuentro Latinoamericano sobre teología y pastoral de los minis-
terios. Quito. 16-24 Agosto 1974. en "Ministerios eclesiales ...... op. cit •• p. 219ss.
242 NATURALEZA TEOLOGICA DE LOS NUEVOS MINISTERIOS
pletarla con la misión profética de rales. Ya la Exhortación Evangelii
CristO(16) . Nuntiandi (n. 70) alertaba acerca
del reduccionismo de limitar el
compromiso de los laicos a aquellos
2. Relación entre servicios y minis- que reciben los ministerios. Si los
terios ministros ordenados son insustitui-
bles en la Iglesia, del mismo modo
N o hay una relación paralela en- la actividad de los cristianos tam-
tre los servicios fundamentales de la bién es insustituible en lo qUQ es-
Iglesia y los ministerios. A la comu- pecíficamente les compete: la
nidad cristiana le tocan tres servi- animación cristiana del orden tem-
cios: la evangelización (catequesis, poral, la presencia en el nacimiento
misión, etc.); la liturgia (sacramen- de las nuevas formas culturales, el
tos, oración, vida ascética, etc.); y diálogo con los no creyentes, etc.
la comunión (unidad, primado,
etc.). Hay que evitar que estos Minis-
terios hagan surgir un laicado "cle-
Los ministerios ordenados asu- ricalizado" (cfr. Puebla, n. 811 y
mEm solidariamente esos tres ser- 815). Hubo una tendencia histórica
vicios, y los llevan a cabo mediante según la cual el clero intentó aca-
colaboradores (otros de la comuni- parar todos los ministerios, aunque
dad) en la medida en que esto sea de hecho eso fue imposible.
posible (es evidente que la celebra-
ción de ciertos Sacramentos, la Al cristiano le corresponde cons-
defensa de la pureza de la fe, y el truir la sociedad: son los numerosos
pastoreo de la Iglesia, no puede ser obreros, campesinos, técnicos, em-
confiado a nadie, más que a quienes presarios, políticos, intelectuales,
recibieron la participación del mi- artistas, educadores cristianos que
nisterio apostólico y del sacerdocio trasmiten con su presencia y su
de Cristo por la imposición de las acción los valores, los criterios y las
manos). respuestas últimas que da el Evan-
gelio a las actitudes y preguntas de
3. Relación clero-Iaicado los hombres (cfr. Puebla, n. 387-
389).
a) El ministro ordenado no supri-
me la posibilidad de que en la co- d) El ministerio no es un premio.
munidad cristiana surjan ministerios Es un don del Espíritu reconocido
según diferentes objetivos y dura- por la comunidad. No es un estí-
ciones. Puede haber ministros o más mulo individual fuera de la común
estables. utilidad. Esto corresponde a la teo-
logía del carisma, que nunca es
b) Los ministerios sin ordenación dado para la santificación personal
plantean toda la problemática de (para ello está la Gracia y los dones
los bautizados en sus tareas tempo- del Espíritu). Cfr. Puebla, n. 816).
(16) Cfr. PARRA, A., arto cit., p. 36·37 con biografía; SESBOUE, B., arto cit., p. 437.
OSVALDO D. SANTAGADA, PBRO. 243
e) Los ministerios se ejercen en tivo en la eclesiología de comunión
relación con los ministros ordena- del Concilio Vaticano 11.
dos, de modo que si no se mantiene
esta relación esencial, los ministerios 4. Los Nuevos Ministerios
dejan de ser católicos y tienden a
desaparecer. Pero es legítimo pre- ConcluÍmos ya este trabajo con
guntarse: ¿de quién dependen en un intento de definición de estos
última instancia estos nuevos minis- nuevos Ministerios. Habrá mucho
terios? Nuestra respuesta es: del que investigar todavía. Son estos los
obispo y de su Presbiterio. La rela- primeros pasos, sencillos, que va-
ción no es lineal, sino centrípeta, y mos dando para acercarnos más al
al mismo tiempo centrífuga, tenien- misterio de Clisto servidor y de la
do al Obispo como centro de la vida Iglesia servidora.
comunitaria.
Los cristianos asumidos a los Mi-
f) Los ministerios no son la única nisterios sin ordenación (nuevos o
forma de reconocer las aptitudes de antiguos), son colaboradores de los
la diaconía de la Iglesia en el mun- pastores para la expansión de la
do: ordenar las realidades tempo- Iglesia. Estos colaboradores, que
rales para ponerlas en el camino del han recibido un don del Espíritu
Reino, no huir de la actividad po- Santo, aseguran en lugares y cir-
lítica, de la promoción de la justi- cunstancias bien definidas:
cia, de la defensa de los débiles,
etc., son todas formas del servicio - la proclamación del mensaje de
que la Iglesia presta a este mundo salvación que es también un men-
mediante los cristianos. La Acción saje sobre el mundo y sobre el
Católica, por ejemplo, es una par- hombre;
ticipación (Pío XII, Juan XXIII) - La unidad y la reconciliación de
de los laicos, en el apostolado de los cristianos y del mundo;
la Jerarquía, pero manteniéndose
aquellos como laicos, no como - la celebración del bautismo, el
ministros. matrimonio y los sacramentos
que hacen presente el Misterio
g) Los ministerios no surgen Pascual de la Muerte y Resurrec-
ahora como una suplencia a la es- ción de Jesús (excepto la Euca-
casez de los ministros ordenados. El ristía, el Orden, la Confirmación,
Papa Juan Pablo 11 declaró: "Un la Unción y la Reconciliación).
servicio sacerdotal específico no
puede ser reemplazado en la comu-
nidad cristiana por el sacerdocio Los Pastores del pueblo de Dios
común de los fieles, esencialmente reconocen este carisma que algunos
diverso del primero" (Disc. en Mé- han recibido y los instituyen como
xico, 27. 1. 1979). La introducción ministros para el bien de todos, sin
de ministerios confiados a laicos, asumir un rol jerárquico en la Igle-
no es algo provisorio, mientras per- sia, sino manifestando con su ac-
dura la penuria de ministros con ción el misterio de la diaconía de la
ordenación, sino como algo defini- Iglesia en el mundo.
244 NATURALEZA TEOLOGICA DE LOS NUEVOS MINISTERIOS