Facultad de psicología
Región Poza Rica-Tuxpan
Resumen
Docente
Concepción Azuara Suarez
Alumno
Kipcia amairany rosales Hernández
Grupo 202
El sistema nervioso central (SNC) es una estructura compleja que poseen los seres
humanos y animales (vertebrados y casi todos los invertebrados), que se encarga de
procesar nuestros pensamientos y toda la información que obtenemos a través de los
sentidos.
Está compuesto por el encéfalo y la médula espinal, los cuales están protegidos por las
meninges y el líquido cefalorraquídeo.
Forma parte del sistema nervioso, encargado de recibir y emitir señales de estímulo en
todo el cuerpo, junto con el sistema nervioso periférico (SNP), compuesto por nervios
sensitivos y ganglios que se conectan con el sistema nervioso central.
Funciones del sistema nervioso central
En el sistema nervioso central se llevan a cabo los procesos mentales necesarios para
comprender la información que recibimos desde el exterior. Asimismo, es el sistema
encargado de transmitir ciertos impulsos hacia los nervios y los músculos, por lo que
dirige sus movimientos. El sistema nervioso central se vale de las neuronas (sensoriales y
motoras) del encéfalo y la médula espinal para provocar las respuestas precisas a los
estímulos que el cuerpo recibe. Por ello, por ejemplo, se puede cambiar de conductas,
incluso, tomando en cuenta las experiencias pasadas.
La importancia del sistema nervioso central está en la capacidad de controlar las
funciones corporales, de desarrollar conocimientos, aprendizajes, distinguir emociones,
entre otros, especialmente desarrollados por el ser humano. Es decir, el sistema nervioso
central nos permite reconocernos como individuos, ser conscientes de quiénes somos, de
qué hacemos y sentimos.
El sistema nervioso central está compuesto por el cerebro y la médula espinal. El sistema
nervioso transmite señales entre el cerebro y el resto del cuerpo, incluidos los órganos
internos. De esta manera, la actividad del sistema nervioso controla la capacidad de
moverse, respirar, ver, pensar y más.
La unidad básica del sistema nervioso es una célula nerviosa, o neurona. El cerebro
humano contiene alrededor de 100 mil millones de neuronas. Una neurona tiene un
cuerpo celular, que incluye el núcleo celular, y extensiones especiales denominadas
axones y dendritas. Los conjuntos de axones, denominados nervios, se encuentran en
todo el cuerpo. Los axones y las dendritas permiten que las neuronas se comuniquen,
incluso a través de largas distancias.
Los diferentes tipos de neuronas controlan o realizan diferentes actividades. Por ejemplo,
las neuronas motoras transmiten mensajes del cerebro a los músculos para generar
movimiento. Otras partes del sistema nervioso controlan los procesos involuntarios. Entre
ellos se incluyen mantener un latido regular, liberar hormonas como adrenalina, abrir la
pupila en respuesta a la luz, y regular el sistema digestivo.
Cuando una neurona envía un mensaje a otra neurona, envía una señal eléctrica por la
longitud de su axón. En el axón terminal, la señal eléctrica se convierte en una señal
química. El axón luego libera la señal química con mensajeros químicos denominados
neurotransmisores en la sinapsis, el espacio entre el extremo de un axón y la punta de
una dendrita de otra neurona. Los neurotransmisores pasan la señal por la sinapsis hasta
la dendrita colindante, que vuelve a convertir la señal química en señal eléctrica. La señal
eléctrica viaja entonces a través de la neurona y pasa por el mismo proceso de
conversión a medida que se traslada a las neuronas colindantes.
El sistema nervioso periférico (SNP) se compone de todos los tejidos nerviosos que se
encuentran fuera del sistema nervioso central. Se muestra en color celeste en la Imagen
siguiente. Está conectado al sistema nervioso central por nervios. Un nervio es un atado
de axones, similar a un cable. Algunos nervios son muy largos, el nervio humano más
largo es el nervio ciático. Se encuentra desde la médula espinal en la parte baja de la
espalda y baja por la pierna izquierda todo el camino hasta los dedos del pie izquierdo. Al
igual que el sistema nervioso central, el sistema nervioso periférico se divide en dos: La
división sensorial y la división motora.
La división motora del SNP transporta impulsos nerviosos desde el sistema nervioso
central hasta los músculos y glándulas de todo el cuerpo. Los impulsos nerviosos
estimulan a los músculos para que se contraigan y a las glándulas para que secreten
hormonas. La división motora del SNP se encuentra dividida: en sistema nervioso
somático y sistema nervioso autónomo
Sistema nervioso somático:
Es el encargado de conectar los receptores sensitivos a los órganos sensoriales
del sistema nervioso central, para luego conectarlos a los músculos, generando un
movimiento consciente y respuestas a los cambios del exterior.
Sistema nervioso autónomo:
También llamado sistema neurovegetativo, es el encargado de las acciones
involuntarias, inconscientes y automáticas. Se encarga del control y regulación de
los órganos internos (intestinos, corazón, estómago). El sistema nervioso
autónomo se divide en:
Simpático:
Es el encargado de preparar nuestro cuerpo para acciones que amerite aplicar
fuerza, así como para activarse en una situación de alerta.
Parasimpático
Es lo contrario al simpático, él se encarga de mantenerse activo en periodos de
descanso como digestión.
La corteza cerebral hace referencia al estrato exterior de cerebro. Está formada por una
capa fina de tejido nervioso que envuelve la superficie de los hemisferios cerebrales,
siendo los primates quien goza de una corteza cerebral mucho más desarrollada que el
resto de animales.
Gracias a la corteza cerebral lo humanos tenemos la capacidad percibir aquello que nos
ocurre y rodea, así como de imaginar, pensar, tener capacidad de juicio y decisión y,
finalmente, la capacidad de entender y producir el lenguaje. A pesar de que la corteza
cerebral es una fina capa de neuronas y conexiones neuronales, esta no es homogénea,
ya que esta está formada por seis capas de células, y cada una de ellas con unas
funciones concretas y específicas.
Tipos de corteza del cerebro
1. Arquicorteza
Evolutivamente hablando, es la parte de la corteza cerebral más antigua. Formada
por el hipocampo, la arquicorteza es la encargada de aquellas respuestas
automáticas y mecanismos fisiológicos responsables de la supervivencia.
2. Paleocorteza
Filogenéticamente, la paleocorteza está a medio camino entre las zonas más
primarias de la corteza cerebral y las más evolucionadas. Esta clase de corteza
alberga las terminaciones de las vías olfatorias, encontrándose aquí el cerebro
olfatorio de las personas.
3. Isocorteza o neocorteza
Es la zona de la corteza más reciente, y la encargada de los procesos de
razonamiento y del pensamiento abstracto. Estas regiones del sistema nervioso
central reciben aferencias de estructuras muy variadas, e integran esta
información para dar paso a conceptos generales.
Las capas de la corteza cerebral
La corteza cerebral está formada por capas diferentes de tejido neuronal conocido como
materia gris. Cada una de estas capas posee una especialización funcional diferente y ha
sido originada en un momento de la evolución humana diferente. A lo largo de nuestra
evolución y desarrollo como seres humanos estas capas han ido aumentando en
cantidad, lo que ha implicado un potente desarrollo de nuestras capacidades cognitivas e
intelectuales en comparación con otras especies animales. Estas capas son las
siguientes:
1. Capa molecular
La capa molecular es el más externo, y por lo tanto más reciente en origen, de
todos los estratos de la corteza cerebral.
2. Capa granular externa
La segunda capa que conforma la corteza cerebral es la capa granular externa.
Esta está formada por una gran cantidad de pequeñas células estrelladas y
piramidales. Los axones de esta capa se infiltran en la capa molecular entrando
hacia zonas más sumergidas de la corteza cerebral, acoplándose con diferentes
zonas de la corteza.
3. Capa piramidal externa
La capa piramidal externa recibe su nombre del tipo de células que la componen:
las células piramidales. Esas células dirigen sus axones hacia otras zonas de la
corteza y hacia otros destinos subcorticales en forma de fibras de proyección,
asociación y comisurales.
4. Capa granular interna
Esta capa está formada esencialmente por una masa compacta de células
estrelladas, la mayoría de las cuales reciben aferencias de la zona del tálamo.
Estas fibras ordenadas de manera horizontal son conocidas como banda externa
de Baillarger.
5. Capa piramidal interna, o capa ganglionar
Esta quinta capa entraña una gran cantidad de células piramidales de medio y
gran tamaño, así como células estrelladas y de Martinotti. Sus filamentos
dispuestos en horizontal también conforman parte de la banda interna de
Baillarger.
6. Capa multiforme o polimórfica
La última de estas capas en la formada por células de tipo fusiforme las cuales
derivan la información a la corteza, al tálamo y a los núcleos estriados. Además,
también incluye células piramidales de cuerpo triangular u ovoide
Sus áreas y funciones
Además de los tipos de corteza y las capas que la conforman, la corteza cerebral puede
ser dividida según sus diferentes áreas funcionales. Es decir, según las funciones o
cometidos que se llevan a cabo en cada una de estas áreas.
Teniendo en cuenta esta clasificación, la corteza cerebral puede dividirse en áreas
sensitivas, motoras o de asociación.
Áreas sensitivas
El área sensitiva recibe la información sensorial desde núcleos concretos del
tálamo. Esta información es de carácter sensitivo, lo que significa que transporta la
información percibida por los diferentes sentidos: vista, oído, olfato, tacto, sabor.
Estas mismas áreas se pueden dividir también en dos áreas sensitivas diferentes. El área
sensitiva primaria, la cual posee conexiones directas con los receptores sensitivos
periféricos; y el áreas sensitiva secundaria y de asociación, que recibe información
sensorial tanto desde el área de asociación primaria como de las zonas más inferiores del
encéfalo. El objetivo de las diferentes zonas de asociación, tanto primarias como
secundarias, es el de crear patrones de reconocimiento y conducta mediante la
asimilación de información sensorial. Estas áreas sensitivas de la corteza cerebral son:
Área somatosensitiva primaria
Área visual primaria.
Área olfativa primaria.
Área auditiva primaria.
Área gustativa primaria.
Área motora
Las zonas encargadas de los mecanismos cerebrales asociados al movimiento
corporal están situadas en la porción anterior de ambos hemisferios, es decir en el
lóbulo frontal. En el área motora se dan origen los tratos motores descendentes
que parten de la corteza cerebral hacia las motoneuronal de tronco y la médula
espinal.
Dentro de esta región encontramos dos áreas esenciales para nuestro
funcionamiento:
Área motora primaria
Área de lenguaje de Broca.
Área de asociación
Finalmente, las áreas de asociación son aquellas que hacen posible la existencia
de las funciones mentales más complejas y abstractas tales como los mecanismos
de memoria y cognición, el dominio de las emociones, la capacidad de razonar, y
la voluntad. Además, también tienen influencia en el desarrollo de la personalidad
y la inteligencia.
El Sistema límbico es el encargado de regular las emociones, diversos autores lo llaman
“El cerebro emocional”, pero no es su única función, también tiene un papel importante en
el aprendizaje y memoria.
El Sistema límbico tiene un papel fundamental en las respuestas fisiológicas ante ciertos
estímulos a los cuales nos vemos expuestos y que nos provocan emociones como el
miedo, la ira o alegría. Por ejemplo, ante una situación que nos provoque miedo nos
mantendrá en estado de alerta.
Los órganos del cuerpo están conectados al sistema nervioso que a su vez está
controlado por el sistema límbico, por tanto se deduce que el sentir, los estados de ánimo
y las emociones son quienes regulan y controlan la expansión o contracción de los
órganos de nuestro cuerpo. Visto desde esta perspectiva podemos tomar en
consideración la importancia que el “cerebro emocional” tiene sobre nuestro accionar.
El sistema límbico en el aprendizaje
El sistema límbico sería como el juez que determina lo que merece ser aprendido y lo que
no merece la pena, dependiendo de las sensaciones placenteras o dolorosas que nos
produce cada situación.
Componentes del sistema límbico
Hipotalamo
El hipotálamo se ocupa fundamentalmente de la homeostasis, es decir, regula la
sed y el apetito, la respuesta al dolor y al placer, la satisfacción sexual, la ira y la
agresividad. También regula el Sistema Nervioso Autónomo encargado del pulso,
la presión arterial, la respiración y la excitación derivadas de respuestas
emocionales.
Hipocampo
El hipocampo tiene una función muy importante en los procesos mentales
relacionados con la memoria y el aprendizaje, tanto en la memorización de
experiencias e informaciones abstractas como en la recuperación de recuerdos.
Una persona con el hipocampo dañado seguramente padecerá Amnesia
Anterógrada, es decir, será incapaz de generar nuevos recuerdos.
Amígdala
Las amígdalas cerebrales están situadas al lado de cada hipocampo, y por lo tanto
hay una en cada uno de los hemisferios del cerebro. Su papel está relacionado
con la respuesta emocional aprendida que despiertan ciertas situaciones, por
ejemplo el miedo a una serpiente, y por lo tanto están involucradas con el
aprendizaje emocional, por lo cual tienen un rol en el sistema límbico.
Corteza orbitofrontal
En los límites del sistema límbico se encuentra la corteza orbitofrontal, que es la
válvula de salida de las órdenes «emocionales» hacia zonas del lóbulo frontal
encargadas de la planificación y creación de estrategias. Por tanto, tiene un
importante papel a la hora de aplacar los «impulsos irracionales» que llegan del
sistema límbico y hacer pasar solo parte de estas señales, aquellas que servirán
para definir bien los objetivos de las acciones con metas a medio o largo plazo.
Alteraciones del sistema límbico
Demencia
Ansiedad
Epilepsia
Trastornos afectivos
Autismo
El sistema endocrino está formado por glándulas que fabrican hormonas. Las hormonas
son los mensajeros químicos del organismo. Trasportan información e instrucciones de un
conjunto de células a otro. El sistema endocrino influye en casi todas las células, órganos
y funciones de nuestros cuerpos.
Las glándulas endocrinas liberan hormonas en el torrente sanguíneo. Este permite que las
hormonas lleguen a células de otras partes del cuerpo. Las hormonas del sistema
endocrino ayudan a controlar el estado de ánimo, el crecimiento y el desarrollo, la forma
en que funcionan los órganos, el metabolismo y la reproducción.
El sistema endocrino regula qué cantidad se libera de cada una de las hormonas. Esto
depende de la concentración de hormonas que ya haya en la sangre, o de la
concentración de otras sustancias, como el calcio, en sangre. Hay muchas cosas que
afectan a las concentraciones hormonales, como el estrés, las infecciones y los cambios
en el equilibrio de líquidos y minerales que hay en la sangre.
Una cantidad excesiva o demasiado reducida de cualquier hormona puede perjudicar al
cuerpo. Los medicamentos pueden tratar muchos de estos problemas.
Aunque hay muchas partes del cuerpo que fabrican hormonas, las principales glándulas
que componen el sistema endocrino humano son las siguientes:
El páncreas forma parte del sistema endocrino y también pertenece al sistema digestivo.
Esto se debe a que fabrica y segrega hormonas en el torrente sanguíneo y también
fabrica y segrega enzimas en el sistema digestivo.
La hipófisis: la hipófisis se encuentra en la base del cráneo, y no es mayor que un
guisante. A pesar de su tamaño reducido, la hipófisis se suele llamar la "glándula
maestra". Las hormonas que fabrica la hipófisis controlan muchas otras glándulas
endocrinas.
Entre las hormonas que fabrica, se encuentran las siguientes:
la hormona del crecimiento, que estimula el crecimiento de los huesos y de otros tejidos
del cuerpo; también desempeña un papel en la gestión de los nutrientes y de los
minerales, la prolactina, que activa la fabricación de leche en las mujeres que están
amamantando, la tirotropina, que estimula la glándula tiroidea para que fabrique
hormonas tiroideas, la corticotropina, que estimula la glándula suprarrenal para que
fabrique determinadas hormonas, la hormona antidiurética, que ayuda a controlar el
equilibrio hídrico (de agua) del cuerpo a través de su efecto en los riñones, la oxitocina,
que desencadena las contracciones del útero durante el parto
La hipófisis también segrega endorfinas, unas sustancias químicas que actúan sobre el
sistema nervioso y que reducen la sensibilidad al dolor. La hipófisis también segrega
hormonas que indican a los órganos reproductores que fabriquen hormonas sexuales. La
hipófisis controla también la ovulación y el ciclo menstrual en las mujeres.
La glándula tiroidea se encuentra en la parte delantera de la parte baja del cuello. Tiene
una forma de moño o de mariposa. Fabrica las hormonas tiroideas tiroxina y
triyodotironina. Estas hormonas controlan la velocidad con que las células queman el
combustible que precede de los alimentos para generar energía. Cuantas más hormonas
tiroideas haya en el torrente sanguíneo, más deprisa ocurrirán las reacciones químicas en
el cuerpo.
Las hormonas tiroideas son importantes porque ayudan a que los huesos de niños y
adolescentes crezcan y se desarrollen, y también tienen su papel en el desarrollo del
cerebro y del sistema nervioso.
Las glándulas paratiroideas: se trata de cuatro glándulas diminutas unidas a la glándula
tiroidea, que funcionan conjuntamente. Liberan la hormona paratiroidea, que controla la
concentración de calcio en sangre con la ayuda de la calcitonina, fabricada por la glándula
tiroidea.
Las glándulas suprarrenales: estas dos glándulas, de forma triangular, se encuentran
encima de cada uno de los riñones. Las glándulas suprarrenales constan de dos partes,
cada una de las cuales fabrica una serie de hormonas que tienen funciones diferentes.
La parte externa es la corteza suprarrenal. Fabrica unas hormonas llamadas
corticoesteroides que regulan el equilibrio entre el agua y las sales en el cuerpo, la
respuesta del cuerpo al estrés, el metabolismo, el sistema inmunitario y el desarrollo y la
función sexuales.
La parte interna es la médula suprarrenal. Fabrica catecolaminas, como la adrenalina.
También llamada epinefrina, esta hormona aumenta la tensión arterial y la frecuencia
cardíaca cuando el cuerpo atraviesa una situación de estrés.
La glándula pineal está ubicada en el medio del cerebro. Segrega melatonina, una
hormona que puede ayudar a regular el ciclo del sueño: cuándo dormimos por la noche y
cuándo nos despertamos por la mañana.
Las glándulas reproductoras, o gónadas, son las principales fabricadoras de hormonas
sexuales. En los niños, las gónadas masculinas, o testículos, se encuentran dentro del
escroto. Segregan unas hormonas llamadas andrógenos; el andrógeno más importante es
la testosterona. Estas hormonas indican al cuerpo de un niño cuándo llega momento de
hacer los cambios corporales asociados a la pubertad, como el agrandamiento del pene,
el estirón, el agravamiento de la voz y el crecimiento del vello facial y púbico. Además, la
testosterona, que trabaja junto con hormonas fabricadas por la hipófisis, también indica al
cuerpo de un chico cuándo llega momento de fabricar semen en los testículos.
Las gónadas femeninas, u ovarios, se encuentran en la pelvis. Fabrican óvulos y
segregan las hormonas femeninas estrógeno y progesterona. El estrógeno participa en el
inicio de la pubertad. Durante la pubertad, a una niña le crecerán los senos, se le
empezará a acumular grasa corporal alrededor de las caderas y los muslos, y hará un
estirón. Tanto el estrógeno como la progesterona participan en la regulación del ciclo
menstrual. Estas hormonas también tienen un papel importante en el embarazo.
El páncreas fabrica insulina y glucagón, que son unas hormonas que controlan la
concentración de glucosa (o azúcar) en sangre. La insulina ayuda a mantener al cuerpo
con reservas de energía. El cuerpo utiliza la energía almacenada para hacer actividades y
ejercicio físicos, y también ayuda a los órganos a funcionar como deben funcionar.
La afasia es un trastorno del lenguaje a consecuencia de una lesión cerebral que puede
afectar a la lectura, la escritura, la expresión o la comprensión.
Causas de la afasia
Existen diferentes causas de afasia siendo las más frecuentes un accidente
cerebrovascular, un traumatismo craneoencefálico, una infección cerebral, un tumor o un
proceso degenerativo neurológico. En función del área donde se ubique la zona lesionada
dará lugar a unos u otros síntomas pudiendo aparecer un trastorno sensorial, un trastorno
motor o ambos.
Tipos de afasia y características
Afasia de Broca (motora): Se caracteriza por una expresión verbal muy
afectada y una comprensión aceptable, aunque también afectada. Estos pacientes
tienen imposibilidad de producción verbal fluida y suelen emplear frases cortas con
gran esfuerzo. También suelen estar alteradas la denominación (búsqueda del
nombre de las cosas), la lectura y la escritura. La lesión radica a nivel frontal
izquierdo, donde se ubica la llamada área de Broca. La mayoría de los pacientes
que la presentan tienen un déficit motor, más o menos grave, del hemicuerpo
derecho. El paciente es consciente de las limitaciones en su expresión verbal por
lo que habla poco y emplea una gramática simple (tipo telegráfico), sin frases
elaboradas. Sin embargo, su comprensión del lenguaje es casi normal.
Afasia de Wernicke (sensorial): Se trata de un trastorno de la comprensión. La
producción lingüística es fluida y abundante pero incoherente. El lenguaje carece
de significado por el empleo de parafasias fonémicas (reemplazan una palabra por
otra fonéticamente similar pero conceptualmente diferente). Por ejemplo, en lugar
de decir tapiz dicen lápiz por lo que cambia absolutamente el concepto de la frase
haciéndose difícil su comprensión. No son conscientes de sus errores
gramaticales.
Se produce por lesión de áreas temporo-parietales donde está ubicada el área de
Wernicke. Estos pacientes no presentan déficit motor dado que su lesión no afecta
al área cerebral que controla el movimiento
Afasia anómica: Tiene dificultad para encontrar el término correcto de las cosas.
Es el trastorno afásico más común. Es frecuente que los pacientes que la sufren
empleen los llamados circunloquios (expresiones compuestas por muchas
palabras para expresar algo que hubiera podido decirse con una sola o muy pocas
palabras) con la finalidad de suplir el nombre que no consiguen hallar.
Afasia global: El paciente no puede hablar, entender, leer ni escribir. Este
término se emplea cuando están gravemente afectadas las funciones expresivas y
receptivas del lenguaje. Los pacientes que la sufren tienden a la depresión por su
imposibilidad comunicativa y su afectación motora añadida (hemiplejía derecha).
La lesión cerebral que padecen es extensa.
Afasia de conducción: El lenguaje espontáneo es fluido con la comprensión
relativamente preservada. Tienen problemas para la discriminación fonémica, la
comprensión de frases y, sobre todo, gran dificultad para la repetición. La lesión
radica a nivel temporal.
La afasia es un tipo de lesión que aparece en personas que previamente estaban bien y
que empiezan a mostrar problemas para comunicarse. La afasia puede afectar a
diferentes esferas: la lectura, la escritura, la expresión o la comprensión. Como
curiosidad, el trastorno en la adquisición del lenguaje inicial recibe el nombre de disfasia,
en este caso se detecta en la infancia dado que el niño es incapaz de comprender y/o
expresarse desde el inicio.
La afasia es una lesión adquirida en una persona que previamente estaba bien.
Es un trastorno del lenguaje a consecuencia de una lesión cerebral que puede afectar a la
lectura, la escritura, la expresión o la comprensión.
Por tanto, se recomienda un tratamiento rehabilitador integral, para abordar no sólo la
recepción y expresión del lenguaje hablado, sino también sus problemas motores,
distímicos o afectivos
Las enfermedades psicosomáticas, o trastornos psicosomáticos, hacen alusión a
enfermedades físicas donde los factores psicológicos contribuyen al origen,
mantenimiento e incremento de la dolencia. Es decir, los síntomas o molestias no encajan
con las posibles causas médicas y pueden ser considerados como la manifestación física
de los problemas psicológicos o emocionales.
Debido a la ausencia de una causa médica orgánica que justifique el origen de los
síntomas, las vivencias estresantes no elaboradas, o los conflictos psicológicos no
resueltos, pueden explicar el inicio de este tipo de problemas.
En términos generales, en las enfermedades psicosomáticas se produce una interacción
entre los componentes físicos y los emocionales que da lugar a la dolencia o enfermedad,
de tal forma que la preocupación, la ansiedad o el bajo estado de ánimo influyen sobre el
estado físico de la persona, generando los síntomas o agravando los ya presentes.
Además, se suele observar en el paciente un historial de múltiples síntomas o episodios
recurrentes que generan la búsqueda frecuente de ayuda médica, así como un deterioro
notorio de sus áreas funcionales
Síntomas de las Enfermedades Psicosomáticas
Algunos de las dolencias más destacables que suelen desencadenar las enfermedades
psicosomáticas son:
Alteraciones del sistema inmunológico (enfermedades infecciosas, problemas de
alergias e intolerancias)
Trastornos cardiovasculares (hipertensión, arritmias, taquicardia, infartos de
miocardio).
Alteraciones oncológicas (tumores benignos y malignos).
Problemas gastrointestinales (colon irritable, molestias estomacales, náuseas,
vómitos).
Alteraciones respiratorias (asma bronquial, rinitis alérgica).
Trastornos endocrinos (diabetes, hipertiroidismo).
Problemas genitourinarios (desórdenes menstruales, infecciones de orina).
Alteraciones de la piel (dermatitis, psoriasis, eccemas, urticarias).
Dolor crónico (cefaleas, migrañas, fibromialgia).
Otros afecciones fisiológicas, como obesidad o delgadez extrema.