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COMISIÓN DIRECTIVA
2019 - 2021
Vocales titulares
Silvia Lagorio (SEGEMAR)
Gabriela Isabel Massaferro (CENPAT)
Maísa Tunik (UNRN)
Silvia Chavez (SEGEMAR)
Vocales suplentes
María Paula Iglesia Llanos (UBA)
Diego Guido (INREMI-UNLP)
Teresita Montenegro (UBA)
Javier Elortegui Palacios (IGM/UNJ)
Órgano de Fiscalización
Titulares
Alberto C. Riccardi (UNLP)
Claudia Prezzi (UBA)
Suplente
Vanesa Litvak (UBA)
Paulina Mühlmann
La Dra. Paulina Mühlmann una pionera de la geología de campo
piqueta en mano tomando muestras en el terreno en 1937 (véanse
detalles en M.A. Tanuz en esta publicación).
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ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
Editores
Alina B. Guereschi
Roberto D. Martino
Victor A. Ramos
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ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
CONTENIDO
54 Lola Mora y su incursión por la minería y el 125 Juana Norma Rossi y su contribución a la
petróleo Mineralogía petrográfica en la Cátedra de
Ricardo N. Alonso Petrología Ígnea y Metamórfica, Universidad
Nacional de Córdoba
61 Pierina Pasotti: una pionera en la Roberto D. Martino
Neotectónica de las pampas
Victor A. Ramos 133 Vida y obra de la paleontóloga Margarita Toro
Ricardo N. Alonso
71 Josefa Vicenta Giambastiani de Peláez (1891-
1974): primera doctora en Geología y 140 ¿“El petróleo no es para las chicas”?: relatos
Mineralogía de la Universidad Nacional de de mujeres geólogas que iniciaron sus
Córdoba carreras en la industria del petróleo de la
Roberto D. Martino década de 1980
Juan Pablo Lovecchio, María Luisa Rodríguez Schelotto y
76 Las primeras geólogas en la Universidad María Fernanda Raggio
Nacional de La Plata (1906-1950)
Silvia J. Ametrano y Silvia I. Carrasquero
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ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
PRÓLOGO
La Publicación Especial que presentamos está dedicada fue la primera mujer en ser promovida a profesora titular
a aquellas geólogas pioneras que se destacaron en la do- de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, en
cencia y en la investigación, así como también en el campo 1956, luego de décadas de predominio de varones en los
profesional. El objetivo principal es rescatarlas del olvido, principales puestos docentes.
presente y pasado, presentando biografías o reseñas de sus
vidas, ilustradas con fotografías de época y otros documen- Beatriz Aguirre-Urreta y Victor A. Ramos reconstruyen el de-
tos que permitan reconstruir el ambiente donde se desa- venir de las cinco primeras geólogas graduadas de la Uni-
rrollaron y su lucha desigual para avanzar en el campo de versidad de Buenos Aires, entre 1920 y 1935: Edelmira Mór-
las Ciencias de la Tierra. Hemos ordenado esta Publicación tola, Jova Yussen, Zulema Chiesa, Adela Mangano y Paulina
Especial, que consta de 17 contribuciones, siguiendo un cri- Mühlmann. Estas mujeres se dedicaron a ámbitos distintos:
terio cronológico: desde mujeres que actuaron en el siglo académicos universitarios, industria petrolera, minería y
XIX hasta otras que lo han hecho en el siglo XX y principios enseñanza secundaria. Sus trabajos se concentraron en ta-
del XXI. Hemos recibido contribuciones de Argentina y tam- reas de gabinete más que de campo, siendo destacados sus
bién de Chile. trabajos en Mineralogía y Petrografía. Los autores destacan
que, de los 10 primeros egresados, cinco fueron mujeres, y
Un hecho para destacar es que estas pioneras, por dificul- muestran las diferencias de oportunidades entre mujeres y
tades de la época, se dedicaron en su mayoría a tareas de varones en los comienzos del siglo XX en nuestro país, prin-
gabinete dentro de las disciplinas Mineralogía y Petrografía, cipalmente en Buenos Aires.
con notables excepciones; las tareas de campo estaban re-
servadas expresamente para los hombres. Sin embargo, en Ricardo J. Calegari nos ilustra sobre la historia de vida de
sus historias se ve reflejada una creciente participación en María Casanova, química y petrógrafa italiana, organizado-
dichas tareas y una integración progresiva de la mujer en ra del primer laboratorio petrográfico de Yacimientos Petro-
la Geología, si bien todavía falta avanzar en la búsqueda de líferos Fiscales (YPF) a finales de la década de 1920. Destaca
igualdad de derechos y oportunidades en los distintos ámbi- su importante aporte a la descripción de la columna estra-
tos educativos, públicos y privados en los que actualmente, tigráfica de la cuenca del golfo San Jorge, contribuyendo
con una fuerte diversificación de las áreas de especialización, también al conocimiento geológico en todo el país, junto a
se destacan las numerosas geólogas argentinas y chilenas. sus discípulos. Fue docente en el Instituto del Petróleo de
la Universidad de Buenos Aires y formó parte en 1946 de
Las contribuciones comienzan con la historia, narrada por la comisión fundadora de la Sociedad Geológica Argentina.
Carolina Silvia Parejas, de la pionera de la Sismología de Chi-
le y también del mundo, Maria Graham, quien publicó sus Ricardo N. Alonso nos muestra una faceta poco conocida,
resultados en 1824, siendo la primera mujer en hacerlo en como empresaria del petróleo y la minería, de la gran es-
un medio líder británico. Luchó contra las ideas e hipótesis cultora que fue Lola Mora, una mujer de avanzada y a me-
de la época, llegando a tener una controversia encendida nudo olvidada de la cultura argentina. Lola supo cincelar
sobre el origen de los terremotos con el director de la Geo- en una de las rocas más icónicas de la geología, el mármol,
logical Society of London. Se generó un debate internacional bellísimas obras escultóricas dedicadas a mitos y valores
que le dio la razón a Maria, quien sostenía ideas modernas universales. Notablemente, en 1926, realizó investigaciones
en tiempos en que la ciencia era escrita por hombres. químicas y geológicas sobre fuentes de petróleo no conven-
cionales en los esquistos bituminosos de la formación cre-
Ricardo N. Alonso nos narra la historia de la primera mujer tácica Yacoraite y realizó cateos por oro, cobre y azufre en la
empresaria minera de Salta, en el siglo XIX: Doña Ascen- Puna argentina.
ción Isasmendi de Dávalos. Viuda, con cinco hijos, tuvo que
afrontar su supervivencia orientada a la fabricación de vinos Victor A. Ramos rescata la historia de Pierina Pasotti, profe-
y a la extracción mineral de boratos. Sin ser geóloga, su vida sora, geóloga y geógrafa pionera en la Neotectónica de la
estuvo signada, en parte, por una actividad hoy cuestionada llanura chaco-pampeana, con más de 60 años de actividad
por ciertos sectores de la sociedad: la minería. y muchos discípulos formados en su larga carrera académi-
ca y docente. Fue la primera profesora emérita nombrada
Teresita Montenegro y Andrea Concheyro nos cuentan la por la Universidad de Rosario en 1969. Había nacido en Ar-
vida de Edelmira Mórtola, primera geóloga en obtener ese gentina y estudiado en Italia, graduada de la Universidad
título en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y en el país. de Turín en 1927. A su vuelta, revalidó en 1951 su título en
Llegó a ser profesora de Mineralogía de esa casa de estudios la Universidad Nacional de Córdoba. Se desempeñó en las
y una impulsora de museos y colecciones, con un rol muy universidades nacionales del Litoral y de Rosario y en insti-
importante como consultora en los ámbitos académicos y tuciones de enseñanza secundaria en la ciudad de Rosario.
públicos de nuestro país. Cabe agregar aquí que Edelmira Sus trabajos permitieron conocer, en mayor profundidad,
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Carolina Silva Parejas La Mujer en la Geología
los aspectos geológico-estructurales de la Pampa argentina Silvia Ametrano, Teresita Montenegro, Norma Pezzutti y Jor-
en general y de la provincia de Santa Fe en particular. ge Coniglio recuerdan a Milka Kronegold de Brodtkorb, gra-
duada de la Universidad de Buenos Aires, especializada en
Roberto D. Martino relata la vida académica y familiar de Alemania en temas mineralógicos y metalogenéticos. Des-
Josefa Vicenta Giambastiani de Peláez, primera doctora en tacan su larga trayectoria científica y docente, la formación
Ciencias Naturales, especialidad Geología y Mineralogía, de discípulos y sus numerosas contribuciones reflejadas
de la Universidad Nacional de Córdoba, título otorgado en en publicaciones a nivel nacional e internacional. Milka fue
1931. Excelente petrógrafa y mineraloga, fue una maestra nombrada Académica en la Academia Nacional de Ciencias
secundaria excepcional, reconocida en la ciudad de Córdo- de Córdoba, recibiendo numerosos premios de la Asocia-
ba y en las principales ciudades de la provincia como San ción Geológica Argentina y el Premio Strobel de la Universi-
Francisco y Río Cuarto. Escribió numerosas obras para los dad de Buenos Aires. Los autores hacen una semblanza de
colegios secundarios y se destacó como una madre ejem- toda una vida orientada al estudio de los yacimientos mine-
plar, dándole educación universitaria a sus cinco hijos en los rales; Milka falleció en el año 2019.
tiempos difíciles de la crisis de la Gran Depresión que afectó
a todos los países del mundo. Patricia Narváez Dinamarca nos cuenta la historia de las pio-
neras en la Universidad de Chile, en la época de su creación,
Silvia J. Ametrano y Silvia I. Carrasquero ponen en perspecti- en las décadas de 1950 hasta 1970. Este grupo de mujeres,
va la vida de las mujeres egresadas de la Universidad Nacio- integrado por Cecilia Verdejo (primera geóloga titulada),
nal de La Plata en los comienzos del siglo XX, lectura que se Sonia Mehech, Gloria Valenzuela (Geología aplicada a la In-
complementa con el trabajo de Beatriz Aguirre-Urreta y Vic- geniería), Gloria Mancilla (Hidrogeología), Patricia Narváez
tor A. Ramos sobre las mujeres egresadas de la Universidad Dinamarca (Minería y Exploraciones) y Margaret Mercado
de Buenos Aires en el mismo período. Las autoras destacan (Geología Regional), abrió el camino de la presencia de la
el papel de la primera egresada en 1932, Sarah Cortelezzi, mujer en la Geología de Chile.
y de su hermana Juana. Esta última fue la primera profeso-
ra titular nombrada en la Universidad Nacional de la Plata, Roberto D. Martino nos trae la semblanza de Juana N. Rossi,
con una activa participación académica. Otra egresada, Ma- petróloga con una fuerte orientación a la mineralogía pe-
ría Magdalena Rádice, hizo importantes contribuciones a la trográfica mediante técnicas de grano suelto y el desarrollo
descripción de la rodocrosita y llegó a dirigir el Laboratorio del conocimiento sobre rocas metasomáticas. Su trayecto-
Forense de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. ria comenzó en Córdoba con el estudio de los mármoles y
skarns en las canteras de Alta Gracia, siguió en Italia con las
Marian A. Tanuz destaca la vida de Paulina Mühlmann, doc- rocas metamórficas de contacto de Adamello y finalizó en
tora en Ciencias Naturales, jefa de laboratorio, petrógrafa y Tucumán. En este último lugar, en la Facultad de Ciencias
geóloga de campo. Esta última actividad era notable para Naturales e Instituto Miguel Lillo, realizó numerosas inves-
su época, ya que consta como registro en su tesis doctoral, tigaciones e hizo docencia fomando discípulos en el campo
del año 1935, ser la primera geóloga que hizo este tipo de de la Mineralogía, Petrografía y Geoquímica.
tareas en la Universidad de Buenos Aires, las que estaban
reservadas estrictamente a sus compañeros y colegas va- Ricardo N. Alonso nos rescata la vida y obra de Margarita
rones. Toro, paleontóloga, especialista en faunas paleozoicas y mi-
litante social en las villas de la ciudad de Salta. Secuestrada,
Aldo A. Bonalumi rescata a María Afazani de Juárez, petrólo- encarcelada, torturada y obligada a abandonar el país, se
ga y docente de dos Universidades (Córdoba y Río Cuarto) desarrolló como investigadora y docente en la Universidad
y petrógrafa de la Secretaría de Minería de la Provincia de Mayor de San Andrés en Bolivia, logrando ser una de las re-
Córdoba. Se la recuerda con un afecto especial (uno de los ferentes de la Paleontología boliviana.
editores de este Número Especial fue su alumno) por su di-
namismo, conocimiento de las rocas y una didáctica inmen- Por último y para cerrar las contribuciones a este Número
sa para transmitir conceptos que suelen ser áridos y a veces Especial, Juan P. Lovecchio, María L. Rodríguez Schelotto y
muy complejos. “La Doctora Juárez”, como se la llamaba con María F. Raggio nos relatan las vivencias de mujeres geó-
mucho respeto, supo ganarse un lugar en todos los que cur- logas que iniciaron sus carreras profesionales entre 1970
saron Petrología en la década de 1970. y 1990 en la industria del petróleo y particularmente en
la compañía YPF. Presentan los testimonios y vivencias de
Esteban Passeggi y Alejandro F. Zucol, discípulos de Hetty Gladys Angelozzi, Graciela Covellone, Licia Manacorda, Vi-
Bertoldi de Pomar, nos hablan de la precursora en nues- viana Meissinger, Ángela Melli, Muriel Miller, María Luisa
tro país de los estudios fitolíticos, una de las impulsoras Rodríguez Schelotto y Silvia Zencich. Los autores destacan
de la disciplina a nivel nacional y mundial. Nacida en Santa la búsqueda actual de igualdad de derechos y oportunida-
Fe y graduada de la Universidad Nacional de Córdoba, se des de la mujer geóloga en la industria del petróleo y el
desempeñó en la Universidad Nacional del Litoral, en el largo camino que queda por recorrer.
ámbito público de la Provincia de Santa Fe y en el CONICET.
En sus últimos años siguió realizando cursos y conferen- Alina B. Guereschi, Roberto D. Martino y Víctor A. Ramos.
cias, falleciendo en el año 2020. Editores Invitados
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ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
Este trabajo pone en valor a Maria Graham, como pionera en Geología y Sismología, más allá de su notoriedad como
cronista de la vida en Sudamérica de comienzos del siglo XIX. Ella experimentó el terremoto de 1822, al norte de Val-
paraíso, durante su corta estadía en Chile. Realizó rigurosas observaciones sobre los efectos del sismo y documentó
alzamiento costero a lo largo de 160 km de costa, tanto en ese como en sismos anteriores, estos últimos registrados en
paleolíneas de costa. Fue la importancia de esas observaciones la que la convirtió en la primera mujer en publicar en
la revista británica líder en Geología en el año 1824. Ni el contexto vulnerable para los ingleses, acusados junto con el
Director Supremo como responsables del sismo, ni la tensión generada por el terremoto en alguien no acostumbrada
a ellos, ni el ser mujer, cuando la ciencia era escrita por hombres, la desanimaron. El presidente de la Geological Society
of London, G.B. Greenough, la atacó públicamente, descontento por el uso creciente del argumento de la elevación de
montañas por intrusiones ígneas, en circunstancias que ella, si bien documentó elevación, no quiso reafirmar teorías que
la explicaran. Graham defendió magistralmente sus argumentos y aunque lo hizo sin apoyo de hombres, solo bajo cuyo
amparo solían desarrollar ciencia las mujeres en esa época, esta persona tuvo que disculparse. Esto generó un largo
debate internacional, que culminó inclinándose en favor de Maria Graham, cuyo punto de vista está acorde con las ideas
actuales en estas materias.
Palabras clave: subducción, alzamiento, intrusiones, sismo.
ABSTRACT
The 1822 earthquake account and geological controversy underwent by Maria Graham
This contribution highlights the importance of Maria Graham as a precursor in geology and seismology, beyond her
renown as a great English chronicler of the South American life of the beginning of the XIX century. She experienced the
1822 earthquake, north of Valparaíso, during her short stay in Chile. Maria Graham performed rigorous observations
about the seism effects and documented the coastal uplift as a phenomenon that occurred along 160 km of coastline,
as well as, in past earthquakes, and was recorded in palaeocoastlines. She was the first woman who published in the
lead British journal of geology in 1824, specifically due to the importance of those observations. Neither the vulnerable
situation of the English residents accused together with the president as guilty of the seism, nor the stress caused by the
earthquake on somebody not used to such events, nor the fact of being a woman, when the science was male written,
discouraged her. The president of the Geological Society of London, G. B. Greenough publicly attacked Maria Graham,
upset with the growing use of the argument of the mountain elevation due to igneous intrusions, even when she, ha-
ving documented elevation, never thought to defend that theory. Graham defended in a masterful way her arguments,
without male support who usually protect the scientific women work, and he finally apologised. This generates a long
international dispute that finally tips the scales in favour of Maria Graham, which point of view is completely according to
the present-day ideas regarding these matters.
Keywords: subduction, uplift, intrusions, seism.
Escuela de Geología, Facultad de Ingeniería, Universidad Santo Tomás, Santiago, Chile / csilvapa@[Link]
1
07
Carolina Silva Parejas
del primer gobierno de Chile (Palacios 2016a; Gorigoitía y 1824a). Maria Graham decidió quedarse en Valparaíso y no
Palacios 2018). Por otro lado, constituyó el primer evento seguir viaje hacia Europa, permaneciendo nueve meses en
transformado en noticia y esta dinámica se instituirá de ahí Chile (Graham 1824a). Recorrió gran parte de la zona cen-
en adelante como norma (Gorigoitía y Palacios 2018). tral, incluyendo Valparaíso, Quintero, Santiago y alrededo-
res, y estableció nexos con importantes figuras del ámbito
Desde el punto de vista científico, el completo y brillante político, como Bernardo O’Higgins y José Ignacio Zenteno,
relato del terremoto de 1822, por parte de la escritora y a través de su amistad con el almirante Lord Cochrane, co-
cronista inglesa avecindada temporalmente en Chile, Ma- mandante de la Armada de Chile (Graham 1824a).
ria Graham, su posterior publicación en Transactions of the
Geological Society, London (1824) y el ataque por el presi- En 1823, junto a Lord Cochrane, Maria se embarcó rumbo
dente de esta institución, desencadenó un acalorado deba- a Brasil y permaneció en Río de Janeiro hasta fines de ese
te internacional con prestigiosos científicos, que culminó año, para luego regresar a Inglaterra (Graham 1824a). En
inclinándose en favor de las ideas de Maria Graham, en 1827, se casó con el pintor Augusto Wall Callcott, viajó por
relación con el alzamiento provocado por grandes sismos Italia durante algún tiempo y, de regreso a su país, escribió
de subducción. varias obras sobre arte, sobre sus viajes y también algunas
obras infantiles (Lago 2000).
Este episodio en la vida de Maria Graham, de implicancias
científicas globales, ha sido abordado en trabajos previos En 1824, Maria publicó el libro Journal of a Residence in Chi-
(e.g. Kölbl-Ebert 1999; Thompson 2012, 2020), pero esta le, un documento histórico fundamental de los primeros
vez se presenta en español y contextualizado a la realidad años de la Independencia de Chile, con una percepción no-
chilena de la época. Este trabajo intenta ser un aporte para table de la sociedad chilena del siglo XIX (Graham 1824a;
poner en valor a esta pionera, cuyas observaciones e ideas Biblioteca Nacional de Chile 2021). Si bien esta es la mayor
en Geología y Sismología fueron no solo expuestas de ma- contribución que se le reconoce a Graham durante su paso
nera precisa, objetiva y rigurosa, sino que defendidas in- por Chile, menos conocido es su gran aporte a la Geología
ternacionalmente con decisión y coraje. y Sismología, a través de sus observaciones del terremo-
to de 1822 que le tocó vivir en Quintero (Graham 1824a
y b). Su relato fue considerado de tal importancia que fue
BIOGRAFÍA DE MARIA GRAHAM el primero publicado en Transactions of the Geological So-
ciety of London por una mujer, a la vez que la hizo formar
(1785-1842) parte de una encendida polémica con la élite geológica de
la época, incluyendo a Charles Lyell, Charles Darwin y G.
Maria Graham, nacida Maria Dundas el 19 de julio de 1785 B. Greenough (Kölbl-Ebert 1999). Su punto de vista, defen-
en Papcastle, Cockermouth, al noreste de Inglaterra (Bi- dido magistralmente, es completamente razonable en la
blioteca Nacional de Chile 2021), fue una productiva es- actualidad y representa un aporte a los conceptos de la
critora y cronista de sus numerosos viajes (Fig. 1), notable geología moderna.
pintora, dibujante y naturalista (Lago 2000).
En 1831, Maria quedó inválida y murió en Inglaterra a la
Era hija del contralmirante Jorge Dundas, a quien acompa- edad de 57 años, debilitada por una tuberculosis contraída
ñó en 1808 a la India, donde contrajo matrimonio con el en su juventud (Graham 1824a; Lago 2000).
capitán de la marina real inglesa Thomas Graham y juntos
emprendieron viaje hacia América del Sur en 1821 (Gra-
ham 1824a). Maria ya era una experimentada viajera, escri-
tora de viajes, observadora política y una figura conocida
CHILE EN 1822: SITUACIÓN
en la escena literaria e intelectual (Pratt 2010; Thompson POLÍTICA Y PERCEPCIÓN DE LOS
2020). Durante el viaje, en 1822, a la altura del cabo de Hor- SISMOS
nos, falleció el capitán Graham y fue enterrado a finales
de abril de ese año, en el puerto de Valparaíso (Graham A lo largo del siglo XIX, los fenómenos sísmicos eran con-
siderados por la gran mayoría de los chilenos como mo-
mentos anómalos durante los cuales se desmoronaba un
mundo perfectamente armado y equilibrado, produciendo
un caos antinatural, lo cual generaba tensiones que condu-
Figura 1: Maria Graham, 1819. cían a la búsqueda de culpables concretos (Cid 2012; Mella-
L’Image de la Femme, Paris, Librai-
fe 1980 en Palacios 2016a).
rie Hachette et Cie., 1899, página
313. Pertenece a la colección Feliú
Cruz. El original es un óleo de Sir En términos políticos, Chile en 1822 era un país en cons-
Thomas Lawrence, que se encuen-
trucción, recién independizado, que estaba viviendo plena
tra en Londres National Gallery.
Disponible en Memoria Chilena, transición monárquica-republicana en medio de tensiones
Biblioteca Nacional de Chile http:// sociopolíticas, saliendo de conflictos bélicos y siendo con-
[Link]/602/
ducido por su primer gobierno de hecho, con Bernardo
[Link].
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El terremoto de 1822 y Maria Graham
O’Higgins a la cabeza como Director Supremo desde 1817 el juicio final” (Fig. 3). En cuanto a los extranjeros, ellos no
(Gorigoitía y Palacios 2018). estaban acostumbrados a experimentar estos fenómenos
y los sismos los llevaron incluso a cometer acciones invo-
El ímpetu reformista del primer gobierno republicano en luntarias e irracionales (Palacios 2016a). Y cuando el clero
ámbitos culturales, sociales, económicos y políticos, inco- exigió al Ejecutivo la expulsión del país de ingleses y nor-
modó mucho a los sectores más conservadores de la socie- teamericanos, algunos extranjeros se defendieron ante el
dad chilena, a los altos miembros de la iglesia católica y al juez decano indicando cómo podían atribuirles la terrible
pueblo (Gorigoitía y Palacios 2018). Estas reformas incluían: desgracia provocada por el terremoto de 1822, cuando la
la Carta fundamental de 1822, que puso fin a la fidelidad al mayor parte de sus casas habían quedado en pie y ningún
rey, la abolición de títulos nobiliarios, la prohibición de las miembro de esta comunidad resultó muerto o herido de
peleas de gallo y las corridas de toro, la intención de fun- gravedad, argumento acogido por el magistrado (Palacios
dar un cementerio general laico, la supresión de algunas 2016a y referencias allí).
procesiones religiosas y de todas las demostraciones de
fanatismo y arrepentimiento público, y medidas en favor El terremoto de 1822 se diferenció de los terremotos ante-
de los extranjeros avecindados en Chile (Palacios 2016a). riores por la profusión en su divulgación escrita, implican-
do un giro en el tratamiento de estos eventos (Gorigoitía y
En la década en que ocurrió el terremoto en cuestión, Val- Palacios 2018). A partir de la divulgación del terremoto de
paraíso albergaba una gran cantidad de residentes ingle- 1822, comenzó un tránsito hacia la naturalización de los
ses (Proctor 1920; Palacios 2016a) y O’Higgins había autori- fenómenos sísmicos (Gorigoitía y Palacios 2018), caracte-
zado a algunos a adquirir la doble nacionalidad, y terrenos rizado por una dilatada disputa ideológica y polémica in-
en Santiago y Valparaíso para establecer sus cementerios, telectual, entre la explicación de los sismos como castigo
donde pudieran realizar sus funerales de acuerdo con los divino o resultado de un proceso natural (Cid 2012).
rituales de sus creencias (Palacios 2016a). Esta búsqueda
de relaciones cordiales de O’Higgins con los extranjeros
avecindados en Chile y la negación de indulto a tres delin-
cuentes que habían asesinado a un comerciante inglés con
el fin de robarle, generó antipatía en la sociedad aristocrá-
tica y católica (Palacios 2016a). El descontento llegó a tal
punto que se acusó a O’Higgins de querer entregar el país
a sus “paisanos británicos” (considerando que su padre,
Ambrosio O’Higgins, era irlandés) y corrieron listas de re-
presentación popular para exigir a las autoridades políticas
la expulsión inmediata de ingleses y estadounidenses del
país (Riquelme 1899; Cid 2012; Palacios 2016a). Durante las
réplicas del sismo, hubo incluso voces llamando a matar
a los extranjeros “para aplacar la ira de Dios” (Cid 2012 y
referencias allí). Entonces, el mismo O’Higgins, residente
en ese momento en el puerto, evitó mediante la fuerza pú-
blica cualquier ataque a los protestantes (Cid 2012).
En general, los sismos provocaban gran temor y pánico Figura 2: El terremoto de 1822 en las calles del centro de Santiago (Chile).
entre la población chilena y extranjera residente (Fig. 2), Fuente: Gendrin, V. (1856). Récit historique, exact et sincère, par mer et par
terre, de quatre voyages faits au Brésil, au Chili, dans les Cordillères des Andes, à
angustia que fue descrita por Maria Graham (1824a) como Mendoza, dans le Désert, et à Buenos- Aires. Versalles: Imprenta Klefer, 1856:
“comparable en horror a la que se apoderará de las almas en 324-325.
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Carolina Silva Parejas
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El terremoto de 1822 y Maria Graham
reportando la elevación costera a lo largo de aproximada- Maria Graham vivió en el periodo justamente previo a aquel
mente 160 km, en particular de 1 m en Valparaíso y 1,2 en que las mujeres empezaron a estudiar profesionalmen-
m en Quintero, 30 km al norte de Valparaíso (Barrientos te la carrera de Geología (Burek y Kölbl-Ebert 2007) y la
2007). Esta es la parte de su relato más significativa cien- importancia del relato ha sido reforzada por la asunción
tíficamente y es lo que la llevó a ser la primera mujer en de que ella no era geóloga, sino solo una testigo precisa
publicar en Transactions of the Geological Society of London y meticulosa (Kölbl-Ebert 1999). Sin embargo, Maria Gra-
y a la controversia posterior: “Parecía en la mañana del 20, ham era no solo una viajera ilustrada (Lago, 2000) habien-
que la línea de costa completa, de norte a sur, a la distan- do frecuentado desde niña esclarecidas inteligencias de la
cia de cien millas, había sido elevada sobre su nivel anterior. época (Graham 1824a), sino que además la compilación y
Percibí, desde un pequeño cerro cerca de Quintero, que los orden de observaciones en su reporte sugieren que estaba
viejos restos de un barco, que antes no podían ser aproxima- familiarizada con la disciplina y con guías de campo para
dos, eran ahora accesibles desde tierra, a pesar de que su lu- geólogos, y que era una participante activa de la boyante
gar en la costa no se había movido. La alteración del nivel “ciencia educada” o polite science (Thompson 2012, 2020).
en Valparaíso fue alrededor de 3 pies, y algunas rocas fueron
entonces recién expuestas, en las cuales los pescadores colec- La ciencia en ese periodo operaba de una manera dis-
taron ostiones, que no se sabía que existían antes del terre- tinta a la actual, en cuanto a sus prácticas y protocolos
moto. En Quintero, la elevación fue cerca de 4 pies. Cuando (Thompson 2020). La publicación impresa no era un rasgo
fui a examinar la costa, acompañada por Lord Cochrane, a esencial, la ciencia era popular, no era profesionalizada ni
pesar de que era marea alta, encontré el antiguo lecho de mar altamente especializada, el término “científico” no existía
al descubierto y seco, con capas de ostras, moluscos y otras aún y la distinción entre profesionales y amateurs no tenía
conchas, adhiriéndose a las rocas en las cuales crecieron, los mayor relevancia (Thompson 2012, 2020). La “ciencia edu-
peces estando todos muertos y exhalando un olor ofensivo. cada” involucró personas de variada experiencia, quienes
Encontré buena razón para creer que la costa había sido al- siguieron y contribuyeron al quehacer de investigaciones
zada por terremotos en periodos anteriores de una manera científicas en variadas disciplinas, incluyendo mujeres que
similar; varias líneas de costa antiguas, consistentes de grava colaboraron en actividades como ilustrar, traducir, escribir
mezclada con conchas, se extendían en una dirección paralela textos educacionales, participar en debates, y colectar y
a la costa, a una altura de 50 pies sobre el mar. El país ha conservar muestras geológicas (Burek y Kölbl-Ebert 2007;
sido visitado, en años previos, por terremotos, el último con Thompson 2020). De hecho, Maria Graham era buena co-
alguna consecuencia habiendo ocurrido hace 93 años atrás” lectora de plantas, rocas e insectos, algunos de los cuales
[cita traducida] (Graham 1824b). Es en esta publicación, en fueron donados al British Museum (Thompson 2020). Con-
la que dejó establecido más claramente aún que en su Dia- trariamente a lo que se podría pensar, las mujeres dedica-
rio, que el alzamiento costero afectó una zona amplia de la das a la Geología previamente a la segunda mitad del siglo
costa y que este tipo de procesos son recurrentes con los XIX, no atravesaron tantas dificultades como aquellas de la
grandes terremotos. En su Diario insinuó, además, que el segunda mitad del siglo XIX en adelante, ya que las prime-
alzamiento es un proceso que también puede ocurrir en la ras trabajaban donde su alto estatus social era conocido y
Alta Cordillera: “Sobre estas conchas recientes encuéntranse respetado, o trabajaban en grupo como geólogas asisten-
otras más antiguas á diversas alturas en toda la extensión de tes de sus maridos o hermanos (Burek y Kölbl-Ebert 2007).
la costa, como también cerca de las cimas de los cerros más
altos de Chile, más aún, en los Andes mismos, según he oído. Especialistas disciplinarios prestigiosos tales como Charles
¿Provienen de levantamientos del fondo del mar, producidos Lyell o Charles Darwin estaban conectados e interactuaban
por convulsiones terrestres?” (Graham 1824a). constantemente con la amplia esfera de la “ciencia educa-
da” (Thompson 2012). En el caso de Maria Graham, en su
juventud, antes de viajar a Chile, ella fue una especie de
MARIA GRAHAM COMO MUJER protegida del geólogo y matemático John Playfair y del quí-
mico John Leslie, quienes la introdujeron en debates con-
NATURALISTA DE LA PRIMERA temporáneos en esas disciplinas (Thompson 2020).
MITAD DEL SIGLO XIX
Al comparar el relato del terremoto de 1822 de Maria Gra-
ham con, por ejemplo, el de María Juana de Eyzaguirre
TEORÍAS EN BOGA EN LA ÉPOCA DE
(Palacios 2016b), se puede constatar que se asemeja al de MARIA GRAHAM
un naturalista explorador del siglo XIX, siendo bastante ce-
rebral y con poca carga emotiva, aun cuando fue escrito a La controversia entre las visiones neptunistas y plutonis-
pocas horas del evento y en medio de las numerosas répli- tas, que caracterizó las últimas décadas del siglo XVIII, cul-
cas (Varela 1997). Ella lo atribuyó al cuidado de un enfermo minó en una oposición a los neptunistas (que postulaban
que tenía a cargo: “Como la inquietud que sentía por mi en- que las rocas cristalizaron o se depositaron en los océa-
fermo dominaba en mí sobre cualquier otro sentimiento, no nos), incluso antes de la muerte de su mayor exponente,
participé de ese sublime terror, pero miré en torno mío y lo vi Werner, en 1817 (Adams 1938). Entonces, la opinión plu-
en todos” (Graham 1824a). tonista, dominante a comienzos del siglo XIX en Europa,
11
Carolina Silva Parejas
concebía el volcanismo como una tremenda fuerza capaz Geological Society, solicitado por uno de sus socios (Thomp-
de levantar grandes masas de roca y, por lo tanto, todas son 2020). El reporte se expuso primero de manera oral
las cadenas montañosas eran consideradas el resultado de (no por ella, porque la membresía era solo para hombres) y
elevación vertical causada por actividad ígnea (Kölbl-Ebert fue reproducido en la edición del año 1824 de Transactions
1999). James Hutton (1726-1797), de orientación plutonis- of the Geological Society, bajo el título “An account of some
ta, postulaba que “las intrusiones fueron llevadas a sus po- effects of the late earthquakes in Chili” (Thompson 2020).
siciones actuales por el poder de tremendous fires, los cua-
les fueron suficientes para llevar grandes cuerpos de materia Charles Lyell incluyó la descripción de Maria Graham en
fundida hasta las más altas cadenas montañosas, como los su Principles of Geology (Lyell 1830), entre otros 35 repor-
Andes y los Alpes” y era “por la fuerza de tales masas intrusi- tes del terremoto no tan detallados como el de ella (Köl-
vas que el fondo oceánico en muchos lugares se elevaba para bl-Ebert 1999).
formar terrenos secos” [cita traducida] (Adams 1938). Según
esto, “debería esperarse que los volcanes ocurran en puntos Por otro lado, George Bellas Greenough (1778-1855), el
de las cadenas montañosas donde los materiales fundidos tu- primer presidente de la Geological Society of London, no
vieron la suerte de encontrar salida a la superficie de la Tierra” era un investigador muy original, más bien recolectaba
y “un volcán debería ser considerado como un orificio al horno fragmentos de información (a través de lectura, reuniones
subterráneo, que impide la elevación innecesaria del terreno y o correspondencia) que compilaba en libros de notas, a
los efectos fatales de los terremotos” [cita traducida] (Adams diferencia de sus contemporáneos William Smith, Charles
1938). Charles Lyell (1830) incluyó a los movimientos ver- Lyell o su propia esposa, quienes colectaban sus propios
ticales causados por terremotos junto con los fenómenos datos en terreno (Kölbl-Ebert 2003). Greenough cambió
volcánicos, como manifestaciones alternativas de procesos sus estudios de Derecho por la Geología, pero no aban-
de intrusión magmática en profundidad, porque seguía la donó la actitud de abogado, actuando como juez de la
idea huttoniana de que había una estrecha relación causal evidencia obtenida por sus geólogos socios (Kölbl-Ebert
entre ellos (Kölbl-Ebert 1999 y referencias allí). En su libro 2003).
Principles of Geology (1830), Lyell usó y respaldó el relato
del terremoto de 1822 de Graham para reforzar sus ideas Greenough, siendo presidente de la Geological Society of
plutonistas, sin ser ella adherente a esa teoría y declarán- London, acusó públicamente a Maria Graham de falsedad
dose ignorante de ambas teorías en boga (Graham 1835). (wilful falsehood), negando la elevación del continente por
Por otro lado, G.B. Greenough, presidente de la Geological los terremotos (Kölbl-Ebert 1999). Lo que gatilló este ata-
Society of London, estaba influenciado por ideas neptunis- que, que ocurrió tres años después, fue el creciente uso
tas y pensaba que los procesos geológicos que construyen por Lyell y otros del argumento de la elevación de cade-
cadenas de montañas duraban unos pocos miles de años nas de montañas por la intrusión de rocas ígneas en su
(Kölbl-Ebert 1999). Este autor ridiculizaba, además, el con- eje central (Kölbl-Ebert 1999). Greenough quiso atacar la
cepto de elevación y solo lo aceptaba como fenómeno local teoría de Lyell, pero no directamente y prefirió atacar el
y sin importancia general y proponía un modelo de eleva- reporte de Graham, un blanco más fácil que Lyell (Köl-
ción usando fuerzas hidráulicas, en que cavidades dejadas bl-Ebert 1999). Pero Graham se declaraba ignorante de la
por la extracción de lavas, gases y ceniza de los volcanes se teoría de Lyell y no estaba interesada en reforzarla (Köl-
rellenaban con agua, y era esta presión hidrostática la fuer- bl-Ebert 1999). Graham solo mencionó al granito como
za que manejaba la elevación gradual de las tierras bajas el tipo de roca en el cual observó varias generaciones de
(Kölbl-Ebert 1999). Tanto la explicación neptunista como el fracturas; era Lyell quien infería que el terremoto fue cau-
alzamiento causado por intrusiones ígneas (rising granite) sado por alzamiento por intrusiones ígneas (rising grani-
están hoy igualmente obsoletas (Kölbl-Ebert 1999). Las te), Graham nunca postuló ese mecanismo (Kölbl-Ebert
ideas actuales indican que el alzamiento costero causado 1999). Entre los 35 reportes que Lyell incluyó en su libro,
por terremotos es resultado de la teoría de la tectónica de había otros que también postulaban la elevación costera
placas, y es esta teoría la que explica también el magma- (Humboldt, oficiales de marina, etc.), pero Greenough dijo
tismo (intrusiones ígneas y volcanismo) y la formación de que Graham era la única y no atacó a los otros; solo atacó
montañas. a la mujer, que no era geóloga ni uniformada (Kölbl-Ebert
1999). Si bien no directa, la acusación de Greenough tuvo
una dimensión de género, pues indicaba claramente que
PUBLICACIÓN EN TRANSACTIONS la evidencia de oficiales de marina hombres sería mucho
más aceptable, pero también hubo razones científicas y
OF THE GEOLOGICAL SOCIETY Y estratégicas (Kölbl-Ebert 1999).
ACUSACIÓN DE G.B. GREENOUGH A
Específicamente, en cuanto al alzamiento costero, Gree-
MARIA GRAHAM nough preguntó qué estándar usó Maria para determi-
nar el nivel anterior y se preguntaba quién, en la mañana
Ya habiendo partido de Chile, Maria Graham escribió en de tan temible catástrofe, puede tener tanta calma para
Inglaterra su Journal of a Residence in Chile y con algunos determinar y computar una serie de cambios que se ex-
extractos de él preparó su breve, pero cabal reporte para la tienden 100 millas (Graham 1835). Además, Greenough
12
El terremoto de 1822 y Maria Graham
establece que los peces yaciendo muertos en la costa, ham 1835). Lyell no se ofendió como Maria, solo se propu-
probarían solamente que hubo una tormenta y que bien so buscar testigos de “mejor” reputación: hombres y ojalá
pudieron haber sido devueltos por un mar violento (Gra- navales (Kölbl-Ebert 1999).
ham 1835).
Mediaciones entre las partes, forzaron a Greenough a
disculparse con Maria Graham, indicando que falló en la
DEFENSA DE MARIA GRAHAM extensión del daño infligido y que no fue consciente de
que llegó demasiado lejos confundiendo sus observacio-
Si el blanco del ataque de Greenough hubiera sido un hom- nes con las interpretaciones de Lyell: “Mi ataque, si puede
bre, la polémica podría haber terminado en duelo, como al llamarse así, no fue dirigido contra un individuo, sino contra
parecer quisieron hacerlo el hermano y el segundo marido una doctrina geológica la cual verdadera o falsa ha sido pro-
de Maria Graham (Kölbl-Ebert 1999; Thompson 2020). Sin mulgada en mi opinión con demasiada confianza y adoptada
embargo, Maria se defendió sola, audaz y enérgicamen- con demasiada poca consideración… Estoy desconcertado de
te, preparando luego del ataque, un folleto que incluía su descubrir cómo todo lo que dije pudo haber implicado una
reporte original, el discurso de Greenough y una réplica sospecha de falsedad de la parte de este autor. Ninguna tal
magistral a las acusaciones de él (Graham 1835). Maria sospecha pasó alguna vez por mis pensamientos…” [cita tra-
Graham estaba profundamente ofendida y Greenough no ducida] (Kölbl-Ebert 2003 y referencias allí).
pareció preocuparse por el daño infligido a la credibilidad,
honor y reputación de una ya famosa escritora (Kölbl-Ebert
2003).
CONSECUENCIAS DEL DEBATE
Maria Graham le indicó a Greenough que “nada menos que ENTRE GRAHAM Y GREENOUGH
una catástrofe similar a aquella de la noche del 19 noviem-
bre, restaurará alguna vez el terreno y agua a sus posiciones El debate entre Graham y Greenough se expandió a la co-
relativas iniciales; especialmente porque otras líneas de playa munidad geológica internacional, en el cual geólogos y pú-
aparecen a varias alturas, bien definidas en los escarpes de blico general tomaron partido por Graham o Greenough;
la bahía Herradura, dando la idea de que ellos han sido le- sin embargo, comentarios de importantes geólogos britá-
vantados por sucesivos terremotos” [cita traducida] (Graham nicos sugirieron que la percepción contemporánea fue que
1835). Ella indicó que los restos de un barco “estaban tan Graham ganó la disputa (Thompson 2012).
lejos sobre el agua, que el navío podía ser aproximado sin mo-
jarse los pies, lo cual no habría jamás ocurrido antes, incluso El folleto de Graham se hizo famoso, siendo reimpreso en
con marea baja” [cita traducida] (Graham 1835). Maria puso Proceedings of the Geological Society como un anexo en el
la ignorancia de la ciencia de la Geología a su favor, confe- volumen de 1833-1838, republicado en American Journal of
sando que tal circunstancia y su consecuente indiferencia a Science and Arts en 1835, una copia fue enviada a Alexan-
todas las teorías conectadas con dicha ciencia, le conferían der von Humboldt (Thompson 2012, 2020) y sigue siendo
mayor valor a su testimonio imparcial (Graham 1835). Dijo referenciado hasta la actualidad. Greenough se retiró de
que tenía “un reloj muy bueno en su mano, hecho por Gri- presidente y asumió Lyell, con lo que se fue solidificando la
maldi y Johnson, fabricantes de cronómetros, al momento del teoría de elevación por sismos (Kölbl-Ebert 1999).
primer sismo” y que ella encontró que amigos y conocidos
en Concón, Valparaíso, Concepción, Quillota e Illapel, y cro- En 1835, un nuevo terremoto azotó el territorio chileno y
nómetros de barco que se pararon por el sismo, estimaron muchos observadores entrenados corroboraron las ob-
la hora igual que ella (Graham 1835). Con respecto a los servaciones de Graham de 1822, tales como el naturalis-
intervalos entre sismos, Maria Graham indicó que mantu- ta Franz Meyen y Charles Darwin, quien al momento de
vo “una planilla de registro en papel, en el cual, cuando ella la disputa estaba en el Pacífico con el Beagle (Thompson
estaba ausente del lugar”, “alguno de los otros ingresaba la 2020). Darwin no solo visitó expresamente Quintero para
hora y duración del sismo, y el grado de movimiento, indicado ver las evidencias del alzamiento costero documentadas
por el lanzamiento violento de mercurio contra el lado de un por Graham (Thompson 2012) sino que, además, describió
recipiente de vidrio ubicado sobre el suelo” [cita traducida] terrazas por alzamiento en valles y costa de la Patagonia
(Graham 1835). Por lo tanto, “ella presume que su estimación Atlántica y Coquimbo (Darwin 1840).
de los tiempos de los sismos es probable que sea, al menos,
tan exacta como la de cualquier persona a cuyas observa- En 1836, cuando las ideas de Graham coincidieron con
ciones Mr. Greenough pudo posiblemente haberse referido” aquellas de hombres preparados en ciencia, como Darwin,
(Graham 1835). Graham demandó los motivos para hacer y de oficiales de Marina, la disputa se inclinó definitiva-
un ataque tan poco cortés sobre ella, con una sospecha mente en favor de Graham (Thompson 2012).
de falsedad que no es cosa menor (Graham 1835). Apeló
a su completo empirismo, en el sentido de que no tuvo Darwin le dio respaldo implícito a Graham, pero sin aban-
pretensiones de ciencia en ninguna de sus proposiciones, donar la idea del alzamiento por intrusiones ígneas (rising
ni presumió sacar conclusiones o teorías y solo estableció granite); se requirió otro siglo para abandonar esta idea
los hechos que venían de sus propias observaciones (Gra- (Kölbl-Ebert 1999).
13
Carolina Silva Parejas
14
El terremoto de 1822 y Maria Graham
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ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
Ascensión Isasmendi y Gorostiaga (1817-1910) nació en la hacienda de Colomé, en Molinos (Salta). Era hija de don Nicolás
Severo de Isasmendi y Echalar, el último gobernador realista de Salta, quien en su rol de minero explotó las minas de
plata del Nevado de Acay y la mina de oro de Incahuasi al sur del salar del Hombre Muerto. Ascensión, viuda del gober-
nador Dávalos y con cinco hijos huérfanos, tuvo que hacerse cargo de su finca en Molinos y logró que sus vinos fueran
enviados a Europa por Bartolomé Mitre y luego ganaran la medalla de oro de la Exposición Nacional de Córdoba (1871).
Doña Ascensión fue la abuela del escritor Juan Carlos Dávalos y bisabuela del poeta Jaime Dávalos, autor de la Zamba del
Minero. Una faceta menos conocida fue su rol como empresaria minera. Solicitó en el viejo registro de minas de Salta dos
pertenencias de boratos en la parte sureste del salar del Hombre Muerto, que entonces, a fines del siglo XIX, formaba
parte íntegramente de la región de Molinos. Las minas fueron La Calchaquina y La Providencia, de 900 hectáreas cada
una. Reichert (1907) publicó un informe minero relacionado mayormente con las borateras donde menciona las explota-
ciones de boratos de doña Ascensión y su gente. Ascensión falleció en Colomé un 7 de mayo de 1910, a los 93 años. Se la
recuerda especialmente como bodeguera, educadora y filántropa. En este trabajo, se la destaca como la primera mujer
y empresaria minera de Salta.
Palabras clave: Doña Ascensión, minería, boratos, Puna, Isasmendi.
ABSTRACT
Ascension I. de Dávalos: Salta’s first mining businesswoman
Ascensión Isasmendi y Gorostiaga (1817-1910), was born on the Colomé farm in Molinos (Salta). She was the daughter
of Don Nicolás Severo de Isasmendi y Echalar, the last royal governor of Salta, who in his role as a miner exploited the
Nevado de Acay silver mines and the Incahuasi gold mine, south of the Hombre Muerto salt flat. Ascensión, the widow of
Governor Dávalos and with five orphaned children, had to take charge of her farm in Molinos and managed to have her
wines sent to Europe by Bartolomé Mitre and later won the gold medal at the National Exhibition of Córdoba (1871). Doña
Ascensión was the grandmother of the writer Juan Carlos Dávalos and great-grandmother of the poet Jaime Dávalos, au-
thor of the Zamba del Minero. A lesser-known facet was her role as a mining entrepreneur. In the old Salta mine registry,
she claimed two properties of borates in the southeastern part of the Salar del Hombre Muerto, which at the time, at the
end of the 19th century, was entirely part of the Molinos region. The mines were La Calchaquina and La Providencia, of 900
hectares each. Reichert (1907) published a mining report mostly related to the borate deposits where he mentions the
borate exploitations of Doña Ascensión and her people. Ascensión died in Colomé on May 7, 1910, at the age of 93. She
is especially remembered as a winemaker, educator, and philanthropist. In this work, she stands out as the first woman
in the role of mining entrepreneur in Salta province.
Keywords: Doña Ascensión, mining, borates, Puna, Isasmendi
INTRODUCCIÓN historia de Salta, que en la segunda mitad del siglo XIX or-
denó trabajos de exploración y explotación minera en la
La presente publicación de la Asociación Geológica Argen- Puna Argentina.
tina, un volumen especial de homenaje a la “Mujer en la
Geología”, está dedicada a aquellas geólogas pioneras que
se destacaron en la docencia, investigación o en el cam-
po profesional de acuerdo al espíritu de sus editores, los
ASPECTOS BIOGRÁFICOS
doctores Alina B. Guereschi, Roberto D. Martino y Víctor A.
Ramos. Salta tiene una deuda de honor con una mujer singular
que dejó una huella profunda. Su biografía es rica y exten-
Se presenta aquí la vida de una mujer excepcional para la sa como los avatares que le tocaron vivir. Y también por
Universidad Nacional de Salta. Facultad de Ciencias Naturales, Campo Castañares, Avda. Bolivia 5550, 4400-Salta, Argentina; rnalonso@[Link]
1
16
Ricardo N. Alonso
el tesón con que enfrentó los obstáculos que le deparó el pero no pudo terminar su mandato ya que falleció un año
destino. Se le debe al periodista e historiador Roberto G. después, a los 50 años de edad, el 27 de mayo de 1867. Viu-
Vitry una detallada semblanza en su insuperable libro Mu- da y con cinco hijos huérfanos, Ascensión tuvo que hacerse
jeres Salteñas que reúne las historias de vida de algunas de cargo de su finca en Molinos, especialmente de los viñe-
las principales mujeres que dio la tierra de Salta y de sus dos. Con gran sentido empresario, decidió ampliar la can-
obras en todos los campos del quehacer social, económico tidad de sus plantaciones de viñas y obtener vinos de gran
y cultural (Vitry 2000). calidad. Esto fue logrado con mucha fuerza, tesón y sacrifi-
cio, al punto de que sus vinos Colomé fueron recomenda-
Ascensión Isasmendi y Gorostiaga (1817-1910), nació en la dos y enviados a Europa por el presidente Bartolomé Mi-
hacienda de Colomé, en Molinos, provincia de Salta (Fig. 1). tre, donde, los entendidos de la época ¡los calificaron como
Era hija de don Nicolás Severo de Isasmendi y Echalar, el los mejores que se producían en la Argentina! En 1871 se
último gobernador realista de Salta, y de doña Jacoba de realizó la Exposición Nacional de Córdoba, que organizó el
Gorostiaga Rioja (1798-1859). Su padre era gobernador de presidente Domingo F. Sarmiento y en donde los vinos Co-
la Intendencia de Salta cuando se produjo la Revolución lomé de doña Ascensión se llevaron la medalla de oro. Esta
de Mayo de 1810. Depuesto de su cargo, fue encarcelado medalla se conserva en el Cabildo Histórico de Salta. Todos
y enviado con grillos a Buenos Aires. Cuando éste pudo re- los historiadores coinciden en que esa exposición marcó
gresar, se aisló en Molinos, donde vivió apenado y a veces un verdadero hito en la agro-industria argentina.
perseguido, hasta su muerte ocurrida el 16 de diciembre
de 1837. Ascensión tenía entonces 20 años y tuvo que ha- Es interesante destacar que todos los viajeros decimonóni-
cerse cargo de algunos de los temas familiares. cos que hicieron sus viajes por los Valles Calchaquíes o cru-
zaron hacia la Puna por la región de Molinos, comentaron
sin excepción sobre la calidad de los viñedos y de los vinos
que allí se producían.
17
Ascensión Isasmendi de Dávalos: primera empresaria minera de Salta
de los pobladores del Valle Calchaquí, especialmente en la conoció los salares de Diablillos, Ratones, Hombre Muer-
región de Molinos, a quienes les enseñaba a leer, escribir to, Pastos Grandes, Antuco, Cauchari, Rincón y Salinas
y operaciones aritméticas con un método nemotécnico de Grandes. Entre las numerosas y valiosas observaciones
su invención. Por todo ello, Ascensión se destacó como bo- en dicho trabajo, se cuenta con el testimonio concreto de
deguera, educadora y filántropa. En su honor, se embotella la explotación de boratos en el sur del salar del Hombre
hoy un vino tinto de alta gama, “Doña Ascensión”, de la Muerto por doña Ascensión. El dato cobra relevancia por-
bodega Tacuil (Fig. 2). que demuestra que desde siempre los trabajos mineros en
el salar del Hombre Muerto fueron realizados por salteños
y es por esa y otras múltiples razones históricas y jurídicas
EMPRESARIA MINERA que Salta reclama con justicia esos territorios, que fueran
erróneamente divididos durante el desmembramiento del
Territorio Nacional de Los Andes en 1943. Dice Reichert
Una faceta menos conocida de doña Ascensión fue su rol (1907, p. 24): “No existe más que una casa habitada y es la
como empresaria minera. Ello le venía por herencia de su construida por la señora Ascensión I. de Dávalos en la vega de
padre, que había explotado la mina de oro de Incahuasi al Hombre Muerto, formada por tres pequeñas piezas de piedra.
sur del salar del Hombre Muerto y también las minas de Esta casa fue levantada hace dos años y era ocupada por los
plata del cerro Acay. Dichas minas fueron previamente tra- tres peones que trabajaban a la sazón en las borateras, cuan-
bajadas por los indígena, antes de la llegada de los espa- do venían de ellas a la vega” (Alonso 2010).
ñoles y más tarde por los jesuitas. Nicolás Severo de Isas-
mendi encomendó la gerencia y explotación de las minas Con fecha 14 de febrero de 1901, Waldino Riarte, en su
a don Diego Thames. Es interesante resaltar un dato poco carácter de Escribano de Gobierno encargado del Regis-
conocido y es que, en 1804, Isasmendi emprendió un viaje tro de Minas, se dirige al Ministro de Hacienda Dr. David
a España y llevaba entre sus pertenencias un cargamento Saravia, y por su intermedio a don Pío Uriburu, Goberna-
de metales de sus minas, seguramente oro de Incahuasi dor de Salta, para elevarle el listado de 391 expedientes
y plata del Acay, junto con “lana” (pelo) de vicuña. La nave correspondientes a cateos de exploración y pertenencias
en que viajaba fue atacada en alta mar por los corsarios mineras, que habían sido iniciados hasta el año de 1899.
ingleses, quienes se apoderaron de todos los bienes va- Allí figuran propiedades, en Molinos, de Ascensión Isas-
liosos incluidos objetos personales, dinero y documentos. mendi de Dávalos, Arturo Dávalos, José Dávalos, Ricardo
Isasmendi fue tomado prisionero y lo condujeron hasta Dávalos, José Benjamín Dávalos, José Dávalos Isasmendi y
Londres. Una vez liberado viajó a España y más tarde, en otro. Ello demuestra el interés de los Dávalos en la minería
1807, regresó a Salta. de la región en los territorios que les pertenecían por he-
rencia (Fig. 3).
Doña Ascensión, al igual que su ilustre padre, además de
los viñedos estaba interesada en la explotación minera. Una muy valiosa información para principios del siglo XX
Para ello, solicitó en el viejo registro de minas de Salta dos proviene del informe que en 1906 elevó M. Solomjan, Jefe
pertenencias de boratos en la parte sureste del salar del de la Inspección y Estadística Minera al Ing. Enrique M.
Hombre Muerto, que entonces, a fines del siglo XIX, forma- Hermitte, Jefe de la División de Minas, Geología e Hidrolo-
ba parte íntegramente de la región de Molinos. Las minas gía del Ministerio de Agricultura de la República Argentina,
fueron La Calchaquina y La Providencia, de 900 hectáreas quién a su vez lo elevó al Ministro del área, Dr. Exequiel Ra-
cada una (Garrido de Solá 1999). En el juicio testamentario mos Mexía. El trabajo fue publicado como Padrón Minero
de doña Ascensión Isasmendi de Dávalos (Expte. N° 4.700, de los Territorios Nacionales en 1907 y en él se rescatan las
Juzgado Civil, 2da. Nominación, Salta), se incluyen como minas y mineros activos para ese entonces, con las solicitu-
bienes de la causante: “Los campos de Hombre Muerto y Ra- des de minas entre los años 1900 y 1905. Resulta llamativa
tones y las Borateras La Providencia y La Calchaquina ubica- la cantidad de apellidos franceses, ingleses y alemanes en
dos –dice– en la Gobernación de Los Andes (antes Provincia comparación con los nativos, en las minas solicitadas. En
de Salta, Departamento de Molinos, Departamento de Tacuil), lo que hoy es la provincia de Salta se destacan los distritos
dándose los siguientes límites: Este, cadena de montañas que de San Antonio de los Cobres, Rincón, Llullaillaco, Pastos
delimita actualmente la Provincia de Salta del Territorio de Los Grandes, Pozuelos, Ratones, Diablillos y Hombre Muerto.
Andes; Sud, línea amojonada por el agrimensor W. Hessling Así, Solomjan (1907) menciona para el Distrito de Hombre
que divide los derechos a la Sucesión Lavin; Oeste, la Cordillera Muerto, las siguientes minas de borato: Alicia (Borax Con-
de los Andes; Norte, la línea a establecer con la sucesión Ricar- solidated Ltd.), Providencia y Calchaquina (Ascensión Isas-
do Isasmendi en cuya área están comprendidas las Borateras mendi de Dávalos), La Salteña (Tomas A. Reed), Lucrecia
La Calchaquina y La Providencia compuestas de 900 hectáreas (Alfonso Baissac y José Baissac), Emilia (V. Prot y F. Stefanini)
cada una, o sea un total de 1.800 hectáreas cuadradas”. y la empresa The Cuevitas Trading Co., con las minas Rubia,
Venus, Jamaica, Fortuna, Pensamiento, Amor, La Dicha, La
En 1907, se publicó el trabajo minero elaborado por el sa- Linda, Mañana, Cuba, Moreno, Desprecio, Eternidad, Santo
bio alemán Fritz Reichert relacionado mayormente con las de Lata, Puerto Rico, Perú y La Habana.
borateras y, en menor medida, con depósitos metalíferos,
oro, azufre y carbonato de sodio. Entre las borateras re- Indalecio Gómez (padre), también de Molinos, explotó las
18
Ricardo N. Alonso
Figura 3: Vista del salar del Hombre Muerto en la actualidad. Al fondo a la izquierda, el volcán Ratones (Fotografía Ossian Lindholm).
minas de plata en el volcán Antofalla, las que habían sido explotación de boratos en la Puna argentina. Ella ordenó
trabajadas a mediados del siglo XVIII por los jesuitas. El dato catear, manifestar descubrimientos y mensurar minas de
es mencionado entre otros por Estanislao Maldones (1899), boratos en los salares de Diablillos y Hombre Muerto. Pidió
citado por Holmberg (1900), quién dice: “En la hoya de Anto- minas en el antiguo registro de Salta, en lo que entonces
falla, el finado señor Indalecio Gómez, explotó con éxito una era parte de la Puna de Atacama, ya sea a través de ella
mina de plata” (p. 24, nota 1). Este dato demuestra una vez o de sus hijos, y no solamente las adquirió como bienes
más que las minas de boratos del sur del salar del Hombre inmuebles, sino que también realizó la explotación y be-
Muerto por parte de Ascensión Isasmendi de Dávalos; las neficio del mineral. La cita de Reichert en 1907 no puede
de Incahuasi, también al sur de dicho salar por parte de su ser más precisa. Luego dio poder para la negociación de
padre Nicolás Severo de Isasmendi; y las de Antofalla por las minas en Buenos Aires y ella misma estuvo al frente de
Indalecio Gómez, fueron siempre explotadas y poseídas por las negociaciones, otorgando y revocando poderes en nu-
salteños, lo que da argumentos válidos en la discusión del merosas oportunidades, tal cual se conserva en el Archivo
irresoluto límite de Salta y Catamarca en la Puna. Histórico de Salta. Con justa razón, le cabe el título de la
primera empresaria minera mujer de Salta.
Doña Ascensión designó a su hijo José Benjamín Dávalos
para que se hiciera cargo del testamento que firmó el 20
de septiembre de 1900. La venta de las propiedades de bo-
ratos fue encargada al Sr. Luis J. Zegers de Fomento Minero Agradecimientos
de Buenos Aires, quien llegó a un preacuerdo con el ban-
quero Benberg. Finalmente, por una desinteligencia sobre Al Dr. Víctor Ramos, por haberme invitado a escribir la
la financiación de un potencial ferrocarril minero, la ope- presente biografía en este volumen especial. A los descen-
ración no se concretó. El precio de venta de las propieda- dientes de Ascensión Isasmendi de Dávalos, y especial-
des mineras era de 7.500 libras esterlinas (Garrido de Solá mente al doctor Adolfo Araoz Figueroa, por la información
1999). Ascensión falleció en Colomé (Molinos, Salta) un 7 genealógica brindada. Al académico e historiador Gregorio
de mayo de 1910, a los 93 años. Curiosamente y paradoja Caro Figueroa, por poner a disposición del autor material
del destino, esta mujer minera en una época exclusiva de bibliográfico de la Biblioteca “J. Armando Caro” de Cerrillos
hombres, falleció el mismo día en que hoy se festeja el Día (Salta). Al fotógrafo Ossian Lindholm, por la fotografía del
de la Minería en razón de la primera ley de fomento minero Salar del Hombre Muerto. Asimismo, se agradece especial-
sancionada por la Asamblea de Mayo de 1813. mente el correcto arbitraje de los doctores Alina Guereschi
y Raúl Lira, de la Universidad Nacional de Córdoba.
EPÍLOGO
REFERENCIAS
Ascensión Isasmendi de Dávalos tuvo una relación indirec- Alonso, R.N. 2010. Historia de la Minería de Salta y Jujuy, siglos XV
ta con la Geología a través de la minería. Lo importante a XX. Mundo Gráfico Salta Editorial, Ediciones del Bicentenario,
a destacar es que se encuentra entre los pioneros de la 332 p. Salta.
19
Ascensión Isasmendi de Dávalos: primera empresaria minera de Salta
Garrido de Solá, M.I. 1999. La disolución del Territorio Nacional de Riarte, W. 1901. Informes del Escribano de Minas sobre el esta-
Los Andes y los derechos de la Provincia de Salta. Décimo Con- do de los pedimentos de cateos y concesiones mineras y de los
greso Nacional y Regional de Historia Argentina (Santa Rosa, La expedientes cuyo trámite ha sido regularizado con sujeción al
Pampa, 6 al 8 de mayo de 1899). Academia Nacional de la Histo- Código de Minería. Ministerio de Hacienda, Inédito. Salta.
ria, 17 p. Buenos Aires. Solomjan, M. 1907. Padrón Minero de los Territorios Nacionales
Holmberg, E. A. (h) 1900. Viaje a la Gobernación de los Andes, Puna (1906). Ministerio de Agricultura, Sección de Geología, Mine-
de Atacama. Ministerio de Agricultura de la República Argenti- ralogía y Minería, 2 (1), Territorio Nacional de Los Andes, 23 p.
na, 78 p., más un mapa. Imprenta de La Nación, Buenos Aires. Buenos Aires.
Reichert, F. 1907. Los yacimientos de boratos y otros productos Vitry, R.G. 2000. Mujeres Salteñas. Víctor Manuel Hanne Editor, 428
explotables del Territorio de los Andes (Puna de Atacama). Ana- p., Salta.
les de Ministerio de Agricultura, Sección Geología, Mineralogía
y Minería, 2 (2): 1-104 p., Buenos Aires.
20
ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
Edelmira Mórtola fue la primera geóloga de la República Argentina al obtener, en 1921, el título de doctora en Ciencias
Naturales de la Universidad de Buenos Aires. Se desempeñó en la Dirección General de Minas y Geología entre 1918 y
1923, y fue la primera profesional mujer de esa Institución. Dictó cursos de Mineralogía y Petrografía en los Doctorados
en Ciencias Naturales y Química, e Ingeniería Civil, en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universi-
dad de Buenos Aires, actualmente Facultad de Ciencias Exactas y Naturales - FCEN - UBA. En 1956, llegó a ser la primera
profesora titular de esta Facultad. Dedicó su vida a enseñar y a organizar el Gabinete de Mineralogía y Petrografía de la
FCEN-UBA. Propició el desarrollo de la Mineralogía en nuestro país, que al presente cuenta con numerosos centros de
excelencia fundados por sus discípulos. Fue una mujer relevante para el desarrollo nacional; su opinión, visión y consejo
eran solicitados por lo más encumbrados académicos y autoridades gubernamentales de la época en los tiempos de
consolidación de la ciencia argentina.
Palabras clave: Mineralogía, colecciones mineralógicas argentinas, Profesora Titular FCEN-UBA, mujer científica.
ABSTRACT
Edelmira Mórtola, the first geologist of República Argentina
Edelmira Mórtola was the first female geologist of the República Argentina and in 1921 she obtained a Ph. D. in Natural
Sciences from the University of Buenos Aires. She worked in the Direction of Geology and Mines between 1918 and 1923,
and was the first female professional of that Institution. She taught courses on Mineralogy and Petrography in the Doc-
torates in Natural Sciences and Chemistry, and Civil Engineering, at the Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales,
Universidad de Buenos Aires, currently Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEN UBA). In 1956 she became the first
Full Professor of that Facultad. She devoted her life to teaching and organizing the Cabinet of Mineralogy and Petrogra-
phy. She fostered the development of Mineralogy in our country, which currently have numerous centers of excellence
founded by her disciples. She was a relevant woman for national development, her opinion, foresight and advice were
requested by the highest academics and government authorities in times of consolidation of Argentine science.
Keywords: Mineralogy, Argentine mineralogical collections, Full Professor FCEN-UBA, female scientist.
1
IGEBA. Instituto de Geociencias Básicas, Aplicadas y Ambientales de Buenos Aires. FCEN-UBA/CONICET. Pabellón II. Ciudad Universitaria. C1428 EHA,
Buenos Aires, mon@[Link]. 2Departamento de Ciencias Geológicas. Facultad de Ciencias Exactas y Naturales. Universidad de Buenos Aires. 3IDEAN.
Instituto de Estudios Andinos “Don Pablo Groeber”. FCEN-UBA/CONICET. Pabellón II. Ciudad Universitaria. C1428 EHA, Buenos Aires, andrea@[Link]
4
Instituto Antártico Argentino.
21
Teresita Montenegro y Andrea Concheyro
pero el carácter firme y la decidida vocación de Mórtola años. Su padre fue Miguel Mórtola y su madre Edelmira Pa-
se impusieron sobre los prejuicios de la época, de manera rodi. Tenía una hermana mayor, Dolinda, nacida en 1891, a
que se convirtió en la primera Doctora en Ciencias Natura- quien se encontraba profundamente unida. Según el cen-
les, graduada con una Tesis en temas de Geología, con el so nacional 1895, convivía en el mismo domicilio, también
agregado de la obtención de diploma de honor y medalla su prima Catalina Mórtola (de Bianchi), quien tuvo tres hi-
de oro. Como corolario de su excelente desempeño como jas que estuvieron muy ligadas a Edelmira: Martha, Silvi-
alumna, fue la primera mujer en ser distinguida con el Pre- na y María Luisa. Catalina Mórtola de Bianchi (1889-1966),
mio Pellegrino Strobel de la Universidad de Buenos Aires mantuvo una estrecha relación con su prima Edelmira y se
(Montenegro y Concheyro 2013). destacó como una gran pintora y grabadora (Montenegro
y Concheyro 2013). El hogar de Edelmira, Edel o Mirón, so-
Dedicada, entre otras tareas, a la docencia secundaria y brenombres familiares, según la correspondencia (Fig. 1),
universitaria, y comprendiendo la importancia de las prác- fue lugar de reunión de artistas y abundan las referencias
ticas de laboratorio, Mórtola puso gran empeño en la or- sobre la casa de descanso en Mar del Plata, ya sea por car-
ganización de las colecciones mineralógicas de la Universi- tas de familiares, colegas o amigos.
dad de Buenos Aires, incorporó material didáctico para sus
clases, prestando además especial atención a la preserva-
ción de especies minerales de referencia de nuestro país,
para su colección, reposición e intercambio. Fue con el Dr.
Franco Pastore, profesor de Petrografía, que dieron vida a
una enorme colección de más de 1700 minerales y rocas,
que fuera la base del material didáctico requerido para el
dictado de los cursos de grado y posgrado en Mineralo-
gía y Petrografía, orientados a alumnos de la FCEN-UBA y
Figura 1: Edelmira Inés Mórtola.
a otros alumnos de diferentes universidades nacionales,
Fotografía donada por sus des-
como una manera de promover el desarrollo nacional y re- cendientes a la cátedra de Mine-
gional de la Mineralogía (Montenegro 2006). ralogía, Departamento de Ciencias
Geológicas, FCEN-UBA.
El propósito de esta contribución es revalorizar la figura La educación secundaria de Edelmira Mórtola transcurrió
destacada de Edelmira Mórtola como la primera geóloga en el Liceo Nacional de Señoritas de Buenos Aires o Liceo
de nuestro país, sobre la base de la correspondencia per- Nº1 (1908-1912) y sus calificaciones la distinguieron como
sonal, la que descubre aspectos de su personalidad y da una alumna excelente. Dos de sus profesores, Ángel Ga-
cuenta de su iniciativa y férrea voluntad. Se da a conocer llardo y Elina González Acha de Correa Morales, la recono-
información sobre su trayectoria e intereses, que la revela cieron desde muy joven y sus influencias serían importan-
como una académica prestigiosa, una persona sensible y tes para su prometedor futuro.
decidida a la vez, cuyo consejo y visión estratégica ayuda-
ron a forjar los caminos de la ciencia argentina durante el Posteriormente, Edelmira estudió el Doctorado en Ciencias
siglo XX. Naturales en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Na-
turales de la Universidad de Buenos Aires, (actual FCEN-
Ciertas etapas de la vida de la Dra. Mórtola fueron re- UBA), sita en la Manzana de las Luces, Perú 222, de donde
construidas a partir de su correspondencia, archivos per- egresó como Doctora en Ciencias Naturales, con Diplo-
sonales, curriculum vitae, escritos inéditos y fotografías ma de Honor, completó la totalidad de las asignaturas y
preservados por una de las autoras (TM). Este material y presentó la Tesis Doctoral en 1920, recibiendo el diploma
su biblioteca científica fueron donados por la familia, a la
cátedra de Mineralogía de la FCEN-UBA.
22
Edelmira Mórtola, primera geóloga de la República Argentina
en febrero de 1921. Con este dato, recientemente se han como Jefa de Trabajos Prácticos, cargo con el cual dictó
cumplido 100 años desde la culminación de sus estudios las materias Mineralogía y Geología, para los doctorados
universitarios y presentación de la Tesis Doctoral (Fig. 2). en Química y en Ciencias Naturales, y para Ingeniería Ci-
Como ya se mencionó, recibió la Medalla de Oro y el Pre- vil, mientras que en calidad ad honorem, también dictó las
mio Pellegrino Strobel de la UBA y su Tesis doctoral se titu- clases correspondientes a los trabajos prácticos de Petro-
ló “Rocas alcalinas básicas del Sur del Chubut” (Tesis Doctoral grafía, hasta 1943 y con cargo efectivo hasta 1948 (Monte-
Nº 34, FCEN-UBA), cuyo Padrino de Tesis (actualmente figu- negro y Concheyro 2013). En 1931, se la designó profesora
ra de Director) fue el Ingeniero Enrique Hermitte. Mórtola suplente de Mineralogía y Petrografía y en 1934 fue nom-
en el prólogo de la tesis refiere que las muestras utilizadas brada profesora adjunta a cargo de los trabajos prácticos
fueron colectadas y cedidas por el Dr. Juan Keidel (Cama- de ambas asignaturas. En agosto de ese mismo año, fue
cho 2008, Montenegro y Concheyro 2013). elegida consejera titular por el Departamento de Geología
y Ciencias Biológicas de la FCEN-UBA, por tres años.
Inmediatamente luego de su graduación, Edelmira ingresó
en el ámbito laboral, donde realizó una muy importante En marzo de 1954, Edelmira fue nombrada Profesora Ti-
y extensa carrera académica, docente y profesional en el tular de Mineralogía de la Facultad de Ciencias Exactas y
período comprendido entre 1918 y 1960, año de su retiro Naturales de la Universidad de Buenos Aires por el presi-
de la Universidad de Buenos Aires. La información concer- dente Juan D. Perón, pero ella señala en los borradores de
niente a los años posteriores a su retiro de la vida académi- su Curriculum Vitae que obtuvo “por concurso”, el cargo de
ca es escasa; sin embargo; por la correspondencia, se sabe profesora titular de Mineralogía en la mencionada facul-
que continuó siendo una personalidad de consulta en el tad, en 1956 (Expte. 94.875/56), siendo designada por el
ámbito científico nacional. Honorable Consejo de la Universidad. Edelmira Mórtola es
la primera mujer en ser nombrada profesora titular de la
El sepelio de Edelmira se realizó en el Cementerio de la Re- Facultad de Ciencias Exactas Físicas y Naturales de la Uni-
coleta y en esa oportunidad, el Dr. Horacio Camacho (1922- versidad de Buenos Aires (Fig. 3, García 2011).
2015), ex alumno de Mórtola, dirigió unas palabras como
docente de la FCEN-UBA y se refirió a Mórtola como “una
mujer excepcional, dotada de gran amor por su profesión y
por toda esa labor que se había propuesto realizar y a la que
se brindó enteramente desde el mismo momento de su gra-
duación”. Asimismo, los periódicos La Prensa y la Nación
publicaron el obituario también redactado por el Dr. H.
Camacho, quien destacó: “En colaboración con el Dr. Franco
Pastore, la Dra. Mórtola emprendió la remodelación del Labo-
ratorio de Mineralogía y Petrografía de la Facultad de Ciencias
Exactas y Naturales, dotándolo de un moderno equipo”.
23
Teresita Montenegro y Andrea Concheyro
los trabajos prácticos de Óptica Mineral y las descripciones ma institución donde había recibido la instrucción del ni-
petrográficas de sus Tesis. vel secundario, el Liceo Nacional de Señoritas N°1. Fue en
estas aulas donde recibió como alumna a Milka Kronegold,
Como años más tarde describiría Milka K. de Brodtkorb quien años más tarde e influenciada por la pasión con que
(este volumen), era tal la pasión que Mórtola transmitía Mórtola enseñaba Ciencias Naturales, decidió estudiar
en sus clases, que numerosos alumnos y discípulos fueron Geología, para reencontrarse una vez más, ahora en las
notorios mineralogistas de diversas ramas, destacándose aulas universitarias con su querida profesora. Al respecto,
varios de ellos en el ámbito internacional (Brodtkorb y Leal, Milka Kronegold de Brodtkorb, en el año 2008, al recibir
2009). Entre los discípulos de la Dra. Mórtola se pueden el premio Strobel, se refirió a la doctora Mórtola: “Es muy
mencionar a Enrique Linares (Ostera, 2015), Oscar Latorre importante que este premio lo haya obtenido antes la doctora
(recientemente fallecido, Profesor Titular de Mineralogía Mórtola quien fue profesora mía en el secundario y, en parte,
de la FCEN-UBA y autor de numerosos trabajos científicos) le debo a ella haber elegido esta carrera. Después volví a te-
y Carlos Rinaldi (Olivero 2018), todos investigadores de la nerla en segundo año de la Facultad y fue quien me transmitió
Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y de CONI- un enorme entusiasmo por la Mineralogía. Recibir el mismo
CET, fundadores del Instituto de Geocronología y Geología premio que ella me llena de orgullo” (Rocca 2008).
Isotópica (INGEIS), autoridades de esa institución y Direc-
tor Nacional del Antártico, respectivamente. Otro alumno Mórtola no dejó nivel de la docencia sin ejercer, ya que
destacado fue Pedro Stipanicic (1921-2008) quien, si bien también dio clases en profesorados de enseñanza me-
se destacó en la geología del petróleo fue, durante muchos dia. Desde 1933, fue docente en el Instituto Nacional del
años un importante geólogo de la CNEA, organizador del Profesorado Dr. Joaquín V. González, a cargo del dictado
plan de exploración de uranio y también, impulsor de la de Mineralogía y los trabajos de laboratorio en Química y
creación del INGEIS (Camacho 2017). También se destaca Ciencias Naturales. Fue en esta circunstancia, en que solici-
Lorenzo Aristarain (Rusansky y Gay, 2014), mineralogista, tó y obtuvo un permiso especial de este instituto para dic-
especialista y pionero en el estudio de los boratos de los tar la materia en el ámbito del gabinete de la Facultad de
salares de la Puna argentina, quien definió cinco nuevas Ciencias Exactas (FCEN-UBA), debido a falta de muestras
especies de boratos, razón por la cual un nuevo borato minerales representativas de Argentina en la enseñanza
descripto en el salar de Tincalayu recibió el nombre de del profesorado.
aristarainita.
24
Edelmira Mórtola, primera geóloga de la República Argentina
Con el transcurso de las mudanzas y reorganizaciones de Cuando Edelmira estaba culminando los estudios universi-
las carreras de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, tarios (1918), el ingeniero Enrique Hermitte la invitó a tra-
el material del Gabinete fue restringiéndose a muestras de bajar como ayudante de geólogo en la Dirección General
minerales, rocas y fósiles. de Minas y Geología, sección Geología, donde se desem-
peñó hasta 1923 (Fig. 5). Suponemos que esta invitación
El Gabinete empezó a tomar la organización actual, en estaría relacionada con el inmenso entusiasmo demostra-
1924, con la llegada del Dr. Franco Pastore como Profesor do por Mórtola como alumna, quien fue no solo la prime-
Titular de Mineralogía y Geología y la incorporación de ra mujer geóloga de nuestro país sino también la primera
Mórtola como Jefa de Trabajos Prácticos. La organización que desempeñó tareas científicas en la mencionada insti-
del material estaba basada en su utilización en docencia, tución (Camacho 2008).
investigación y material de reposición, con especial dedi-
cación a la colección de muestras de minerales y rocas re- Además, en 1941, el Rectorado de la UBA designó a Edel-
presentativos de depósitos y yacimientos de Argentina y mira Delegada Honoraria ante la Exposición “La mujer en la
países vecinos. vida nacional” organizada por la Unión Argentina de Muje-
res, junto a la Dra. Lidia Peradotto y la abogada Margarita
Las tareas de catalogación estaban a cargo de la Srta. Anita Arguas.
Nielsen, secretaria administrativa de la FCEN-UBA. El actual
Museo conserva aún la impronta definida por Mórtola, he- En 1944, Edelmira asistió como representante de la Fa-
cho que certifica el acertado criterio de la organización del cultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, junto a los
material, vigente desde hace casi 100 años (Montenegro y Dres. Horacio Harrington y Franco Pastore, a la Asamblea
Concheyro 2013). Dicha labor no resultó sencilla ya que, se- General Ordinaria de la sección Argentina del Instituto Pa-
gún consta textualmente en las notas personales de Mór- namericano de Ingeniería de Minas y Geología. Participó
tola: “Esta tarea junto con la ímproba labor docente, dentro también como miembro de varias instituciones científicas
y fuera de la Facultad insumió muchísimos meses y años de nacionales, tales como la Sociedad Científica Argentina,
dedicación ya que la preparación de material significa: bús- Comité Nacional de Geografía, Comité Nacional de Crista-
queda, selección, análisis cristalográfico, óptico, químico y pe- lografía y fue miembro honorario de la Sociedad Geológica
trográfico para su determinación y clasificación”. Argentina, entre otras.
25
Teresita Montenegro y Andrea Concheyro
26
Edelmira Mórtola, primera geóloga de la República Argentina
ra de Geografía del Liceo de Señoritas Nº1, pintora, casada nes personales, entre ellas, un duplicado de las muestras
con un importante escultor y fundadora de la Sociedad de la Tesis Doctoral del Dr. Christian Petersen, que incluían
Argentina de Estudios Geográficos (GAEA), fue la segunda cortes petrográficos además de rocas colectadas durante
mentora de Edelmira. González Acha de Correa Morales el relevamiento de hojas geológicas. Todo este material se
también la distinguió desde su egreso del liceo y al finalizar incorporó al laboratorio de la UBA.
el doctorado en la UBA le propuso hacerse cargo de la Bi-
blioteca de la GAEA y además la invitó formalmente a par- También Egidio Feruglio colaboró con muestras para am-
ticipar en la organización del XI Congreso Internacional de pliar las colecciones petrográficas de Edelmira, aportando
Geografía. Edelmira no aceptó el ofrecimiento y continuó muestras de Patagonia, al igual que su ex alumno Félix
con su labor en la universidad, pero denotaba una admira- González Bonorino, quien le proporcionó 100 muestras co-
ción y particular respeto por su profesora, quien fuera una lectadas durante sus viajes de campo por Estados Unidos,
firme defensora de los derechos científicos, una naturalista realizados durante 1943.
innata y educadora prestigiosa.
Con inmensa dedicación, inquieta y genuina curiosidad de
La segunda etapa en la correspondencia de Edelmira o “Mi- naturalista, Mórtola se conectó con importantes geólogos
rón”, resulta la más productiva e interesante. Su comunica- del extranjero a fin de hacerles llegar los resultados de sus
ción se vincula con su activa participación en el Laboratorio estudios, su libro de Mineralogía y a la vez intercambiar
de Mineralogía y Petrografía de la FCEN-UBA; la redacción muestras de minerales y rocas. Entre ellos, se destacan Ed-
de su libro Nociones de Mineralogía, y la difusión de las dos ward Steidle, por entonces profesor del College of Earth and
primeras ediciones a nivel nacional e internacional; la or- Mineral Sciences de la Penn State University, Estados Unidos,
ganización y dictado de cursos en la Universidad de Bue- William Henry Bragg, profesor del Trinity College, Cambri-
nos Aires, en el Instituto del Profesorado y en el Liceo de dge, Reino Unido y premio Nobel de Física (1915) por sus
Señoritas Figueroa Alcorta. También mantuvo un fluido in- contribuciones a la cristalografía mediante el uso de los
tercambio epistolar con ex alumnos universitarios becados rayos X. Asimismo, Mórtola intercambió correspondencia
en el exterior. con Mello Leitao, biólogo aracnólogo de la Universidad de
Río de Janeiro y con el embajador del Brasil y geólogo, José
Para ampliar las colecciones del Laboratorio de Mineralo- Bonifacio de Andrada e Silva y esposa, amistades que se
gía y Petrografía, Edelmira contó con el aporte de coleccio- prolongan en el tiempo. Andrada e Silva se destacó por
encontrar minerales nuevos, para la época, en los cuales,
posteriormente, se descubrió el elemento litio. Paulatina-
mente y siendo muy joven aún, Edelmira fue cobrando tal
prestigio en la comunidad académica que se convirtió en
una referente obligada de la Mineralogía argentina en el
país y el exterior.
27
Teresita Montenegro y Andrea Concheyro
Figura 7: a (izquierda) y b (derecha) Carta del Dr. Egidio Feruglio a Edelmira Mórtola, 1945.
una de sus cartas, de 1945 (Fig. 7 a, b), le remite su me- El dinamismo de G. Bonorino era increíble y deseaba me-
moria sobre el lago Argentino, a la vez que le comenta sus jorar el Laboratorio de Mineralogía de la FCEN-UBA, basán-
progresos en el estudio de la geología de Patagonia, su re- dose en técnicas científicas de vanguardia.
greso a Potrerillos con la familia y actividades en el Institu-
to del Petróleo de Mendoza. Horacio Camacho, recientemente graduado, y mientras
residía en Harvard (Estados Unidos, 1948) sostuvo un in-
A partir de 1950, Pablo Groeber mantiene un contacto
epistolar fluido con Edelmira y a pesar del deterioro de su
visión y de su salud comparte opiniones sobre su trabajo
(un hacedor incansable) y se interesa por la vida univer-
sitaria y los acontecimientos del país, mostrando siempre
un fuerte espíritu crítico y carácter fuerte, sin perder su
irónico humor. Se advierte en él una gran confianza con
Mórtola como colega y amiga (Fig. 8). Las últimas cartas de
Pablo Groeber son escritas desde Monte Hermoso por su
hija, bajo expreso pedido de su padre.
28
Edelmira Mórtola, primera geóloga de la República Argentina
teresante intercambio epistolar con Mórtola. Le refiere su de calco de idénticas dimensiones a las del pergamino,
nueva vocación por la Micropaleontología y como buen que Mórtola guardó celosamente con el nombre de cada
bibliófilo, le envía toda nueva referencia sobre textos de uno de los firmantes, conjuntamente con las fotografías
Mineralogía y Petrografía, mientras investigaba sobre del momento y las sentidas palabras de despedida del Dr.
equipamiento de laboratorio, incluyendo los precios de Pedro Stipanicic. Entre sus párrafos, éste destaca: “El tiem-
mercado de nuevos libros e instrumentales. po se convierte muchas veces en el mejor juez de los actos
humanos pues pone perspectiva ante los hechos y atenúa o
Marcelo Mésigos, egresado de la UBA en 1951, se trasladó aleja las diferencias. Cuando el hombre ha hecho obra positi-
a Estados Unidos para trabajar en minería y luego especia- va y concreta, poco cuentan los variantes y efímeros patrones
lizarse en geología petrolera. Era un corresponsal compro- que se usaron para aquilatarla, la REALIZACIÓN, resalta por
metido que manifestaba con asombro, su interés por las sí misma, sin necesidades de comparaciones o de apologías
nuevas disciplinas que incorporaba a su carrera profesio- circunstanciales”. Prosigue: “La función docente no siempre
nal y recordaba afectuosamente a su profesora, buscando es fácil y a veces resulta ingrata para el que la ejerce. Sin em-
de qué manera se pudiesen mejorar los laboratorios de la bargo, después de cumplirla, debe ser muy agradable, como
FCEN-UBA. lo sentirá seguramente la Dra. Mórtola en estos instantes, el
asistir a la culminación de su obra: la de haber contribuido a
Hacia el final de su carrera, Edelmira Mórtola fue invitada la formación de profesionales de las Ciencias de la Tierra y ver
a participar de reuniones científicas y colaborar con la pro- que los que fueron alumnos hoy ocupan los cargos rectores de
moción del conocimiento en diferentes esferas. Particular- la Geología argentina”.
mente, y en momentos en que la temática de género cobra
una vital trascendencia, se destaca una carta que le fuera
enviada por los integrantes del Consejo Directivo (CD) de la
Facultad de Ciencias Médicas de la UBA, sin fecha precisa,
pero que posiblemente sea previa a 1960, invitándola a un
homenaje a la Dra. María Teresa Ferrari de Gaudino, quien
fuera la primera mujer que ejerciera en América Latina, la
Cátedra Universitaria en Medicina, en 1927, y fundase en
1936 la Federación Argentina de Mujeres Universitarias.
Resulta trascendente remarcar que en dicha invitación
se cita el Acta nº151 de la Sesión del CD de la Facultad de
Ciencias Médicas del 23 de junio de 1915, donde se le de-
niega a la Dra. Gaudino, la adscripción a una cátedra de
esa facultad fundamentando: “qué a pesar de su título, las
personas del sexo femenino, por razones de orden psicoló-
gico y fisiológico, no reúnen las condiciones requeridas para
Figura 9: Dras. Edelmira Mórtola a la izquierda de la fotografía y María Ida
dedicarse al profesorado de la Facultad”. Con ese marco de Rosa Bonetti de Stipanicic, durante el acto de despedida a la Dra. Mórtola
referencia y advirtiendo que Edelmira Mórtola fuera tam- con motivo de su jubilación, Sociedad Científica Argentina, 1963.
bién una pionera en la formación universitaria argentina
de comienzos del siglo XX es que deseaban contar con su El fruto de la trayectoria como profesora de la Universidad
presencia, como vívido testimonio de esfuerzo y tenacidad de Buenos Aires y el de primera mujer geóloga de la Repú-
de las mujeres para lograr ser equiparadas con sus colegas blica Argentina, quedó impreso en el Museo de Mineralo-
hombres. Si se tiene en cuenta este contexto, resalta aún gía Edelmira Mórtola, museo que es visitado asiduamente
más la figura y actividad de Mórtola. por los alumnos de la carrera de Geología y masivamente
por jóvenes, profesores de enseñanza media y terciaria en
las Semanas de las Ciencias de la Tierra de la FCEN-UBA
RETIRO DE LA VIDA ACADÉMICA desde el año 2000, y en cualquier época del año. También
forma parte de la Red de Museos de la Ciudad de Buenos
Aires y ha incrementado aún más el número de visitas de
Edelmira Mórtola dejó la Universidad de Buenos Aires público en general desde el 2004, año en que se llevó a
en 1960, tras consagrar 35 años de su vida a enseñar. cabo por primera vez la Noche de los Museos, que ha per-
En noviembre de 1963 tuvo lugar un acto académico de mitido acercar visitantes a la Ciudad Universitaria y resca-
despedida, el que se desarrolló en la Sociedad Científica tar en cada vitrina el trabajo de años de Mórtola.
Argentina (Fig. 9). Colegas, alumnos, discípulos y amigos,
conjuntamente con personalidades como la de Bernardo No existe mejor reconocimiento para esta luchadora que
Houssay participaron de un sentido homenaje. Asimismo, poner en perspectiva sus palabras de agradecimiento al
adhirieron al acto ex alumnos, colegas y amigos quienes momento de retirarse como profesora de la Universidad:
se hicieron presentes a través de sentidas salutaciones. Se “Al término de la larga jornada en el desempeño del deber
conserva, como testimonio de dicho evento, un pergamino de trasmitir a las jóvenes inteligencias el saber que pudimos
firmado por aproximadamente 100 personas, y un papel adquirir, he comprendido que a la par de esa entrega nues-
29
Teresita Montenegro y Andrea Concheyro
tra –cumplida con honradez intelectual y de conciencia– en del Censo Nacional (1895). A Guido Rodríguez Migueres,
esa continua comunicación de los espíritus se fueron forjando por proporcionar información sobre egresados de la FCEN-
vínculos afectivos, que día a día se manifiestan en ocasionales UBA. El presente trabajo es la contribución R-385 del Ins-
encuentros y he comprendido que ellos constituirán para el tituto de Estudios Andinos “Don Pablo Groeber” de la Uni-
resto de mi vida la mejor de las recompensas”. versidad de Buenos Aires–CONICET y del IGEBA-CONICET.
30
Edelmira Mórtola, primera geóloga de la República Argentina
vista de obras modernas, y equipar un discreto laboratorio de quí- Camacho, H. H. 1971. Las Ciencias Naturales en la Universidad de
mica. Más, en lo que respecta a mi campo de estudio, la geología y Buenos Aires. Estudio histórico. EUDEBA. Temas, 150 p., Buenos
paleontología, sólo puedo contar con mi biblioteca particular, por
suerte bastante provista para una primera orientación. Aires.
Mi señora le manda sus mejores recuerdos, con saludos también Camacho, H. H. 2001. Las Ciencias Geológicas en la Argentina, has-
para su hermana, y confía en poderlas ver de nuevo por aquí, el
próximo verano. Qué lindo es Potrerillos bajo el sol del verano ta 1939. Saber y tiempo 12: 177-220. Separata 172.12.
(ahora hace bastante frío!...). Los chicos se encuentran muy bien Camacho, H. H. 2002. Antecedentes históricos de la formación de
y ya piensan en las próximas vacaciones, que querrían pasar no
sé cuantos lugares, desde Santa Cruz hasta los confines del Cha- los primeros geólogos argentinos. Fundación de Historia Natu-
co! De nuestra familia en Italia no tenemos aún noticias, pues su ral Félix de Azara. Serie Técnica y Didáctica, 2. 8 páginas, Buenos
región sólo quedo libre hace un mes; viven en la prov. de Udine, Aires, Argentina.
contigua a Austria y Yugoeslavia pero dentro de los viejos confi-
nes. Muchos recuerdos a los colegas de la Universidad: Pastore, Camacho, H. H. 2008. La Contribución de la Dirección General de
Harrington, etc., y a Ud. y a su hermana las expresiones de mi viva Minas, Geología e Hidrología de la Nación a la Formación de la
estima y sincera amistad, atento
Egidio Feruglio Primera Generación de Geólogos Argentinos, y la actuación del
Ing. Enrique M. Hermitte. Historia de la Geología Argentina I.
Figura 8: Serie Correlación Geológica, 24: 103-108. F.G. Aceñolaza (Coor-
Carta del Dr. Pablo Groeber a Edelmira Mórtola, 1958.
“Como no recordaré: Ing. White 1525 HAEDO. 1.6.58- 6588669 dinador-Editor) Tucumán.
Distinguida colega, luego de felicitarla que todavía sigue tirando Camacho, H. H. 2017. Pedro Antonio Stipanicic 1921-2008. Acade-
y en buenas condiciones, pongo en su conocimiento que vino un
ninfo alemán de apellido Volkheimer, quien se imbuye ahora de mia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Tomo 60:
Mineralogía. Dice que se le apasionó y que me manifestó que tie- 19-20.
ne ganas de colgarme en la pared. Para tal fin le mando la hermo-
sa foto, a quien…, por la cual queda atestiguada que he perdido, García, S. 2011. Mujeres, ciencias naturales y empleo académico
por lo menos el 60% de mi anterior belleza. Con decirle que antes en la Argentina (1900-1940). Interthesis, volumen 08, N°02: 8.
calzaba 39, ahora 38- la (Juan) W. Gay. Además, suelo comentar ta-
les cosas, parafraseando a tutto lo Gioacchino: “Gosi é la Mériga”. Montenegro, T. 2006. Museo de Mineralogía Edelmira Mórtola.
Tal concepto es extensible a todo lo que nos rodea. VIII Congreso de Mineralogía y Metalogenia. Facultad de Cien-
En cuanto a mis aptitudes puedo mencionar que sigo laburando, cias Exactas y Naturales (UBA): 3-5.
que sigo. En prensa está el Supracretácico + Terciario, me palpito
que van a ser 700 y pico pgs. (Gaea II/2). Fuera de ello, sigo en Montenegro, T. y Concheyro, A. 2013. Edelmira Mórtola y el adve-
la Bomba, en la Comisión de Ed. Cient. de Bs. Aires (poco), en el nimiento de la Mineralogía en la Universidad de Buenos Aires.
Dictionnaire Stratig. Internationale de Bérri= Paris y estoy elabo-
III ICAGEO, Salta, 105-117.
rando una teoría de que la madre Tierra engorda y no envejece
ni, se achica y ni arruga. Mucho de H, He. Ya tenía HS. Cuando Mórtola, E. 1920. Las Rocas alcalinas básicas del Sur del Chubut.
la Dama tenía corteza de sial entera, tenía un radio de 4150 km
Tesis Doctoral. Facultad de Ciencias Exactas Físicas y Naturales,
y una densidad de 19-20; todo radioactivo. Ese. Si quiere pasar
un rato risueño, lea tutto lo Gioacchino “ Il questo Goademaria= Universidad de Buenos Aires.
Neodróega…, Gaea II/3, dove me deca como babo da Gachemese
Olivero, E. 2018. Necrológica: Carlos A. Rinaldi (1930-2017). Revista
(Gallinere). Má se ha guevoggate (equivocado), se ha. Ma non…,
è ugualmente góncego, è (cómico). Le deseo que le siga siendo de la Asociación Geológica Argentina 75 (2): 303-308.
leve le pido que salude a la Srta. Nielsen y reciba un buen lote de
Ostera, H. 2015. Necrológica: Enrique Linares (1928-2014). Revista
bendiciones siempre
de la Asociación Geológica Argentina 72 (2): 292-297.
Pablo Groeber
Rocca, G. 2008. El efecto brodtkorbita. Cable N° 693. Noticias Exac-
tas.
Rusansky, J. y Gay H. 2014. Necrológica: Dr. Lorenzo Aristarain
REFERENCIAS (1926-2013). Revista de la Asociación Geológica Argentina 71
Correspondencia privada y archivo de Edelmira Mórtola. (3): 456-458.
31
ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
Se analizan los primeros egresados de la carrera de Doctorado en Ciencias Naturales con orientación geológica de la
Universidad de Buenos Aires, quienes han sido los primeros geólogos recibidos en Argentina. Los diez primeros se gra-
duaron entre 1914 y 1935, de los cuales cinco han sido mujeres. Ellas fueron en este orden las doctoras Edelmira Mórtola,
Jova Yussen, Zulema Chiesa, Adela Mangano y Paulina Mühlmann. El análisis de sus diferentes carreras profesionales
y académicas muestra que una se dedicó enteramente a la docencia universitaria, dos a la industria petrolera, otra a
la minería y una última, de la que se han podido recabar escasos antecedentes, a la docencia secundaria. A pesar que
cuatro de ellas se han destacado en su actividad, en ellas predominan los trabajos de gabinete como la mineralogía y la
petrografía, con esporádicos trabajos de campo, tarea en la que predominaron los egresados varones. Sin embargo, la
preparación adquirida les permitió destacarse en sus trabajos desde Tucumán, a Mendoza y Neuquén, con una buena y
sólida actividad profesional. Sólo dos de los primeros diez egresados recibieron el Premio Strobel, la Dra. Mórtola prime-
ra egresada, y el Dr. Horacio Harrington. A su vez, la Dra. Mórtola se destacó años más tarde al ser promovida en 1956
a profesora titular de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, la primera mujer, después de décadas de predominio
exclusivo de los hombres. Esta temprana paridad de género si bien es notable, muestra que ya en las primeras décadas
del siglo XX había marcadas diferencias de oportunidades.
Palabras clave: doctoras, pioneras, hidrocarburos, minería, inicios siglo XX.
ABSTRACT
The first five women geologists graduated from the University of Buenos Aires: early gender parity
The first graduates of the Doctorado in Ciencias Naturales with geological orientation from the University of Buenos
Aires, whom have been the first geologists received in Argentina, are analyzed. The first ten have graduated between
1914 and 1935, of which five have been women. They were, in this order, doctors Edelmira Mórtola, Jova Yussen, Zulema
Chiesa, Adela Mangano and Paulina Mühlmann. The analysis of their different professional and academic careers shows
that one has been devoted entirely to university teaching, two to the oil industry, another to mining, and the last one
from who little information has been obtained, was a high school teacher. Although four of them have excelled in their
activity, it was dominated by laboratory work such as mineralogic and petrographic studies, with sporadic field work, a
task in which male graduates predominated. However, the preparation obtained allowed them to stand out in their work
from Tucumán, Mendoza and Neuquén, with a good and solid professional activity. Only two of the first ten graduates
received the Strobel Award, Dr. Mórtola the first woman graduate, and Dr. Horacio Harrington. In turn, Dr. Mórtola stood
out years later when she was promoted in 1956 to Full Professor of the Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, the first
woman, after decades of exclusive predominance of men. This early gender parity, although notable, shows that already
in the first decades of the XX century there were marked differences in opportunities.
Keywords: doctors, pioneers, hydrocarbons, mining, early XX century.
IDEAN, Instituto de Estudios Andinos don Pablo Groeber, Universidad de Buenos Aires-Conicet, Argentina; aguirre@[Link], andes@[Link]
1
32
Beatriz AGUIRRE-URRETA y Victor A. RAMOS
En esta época, el dictado de la carrera de doctorado en de YPF y del Instituto del Petróleo, que a través del progra-
Ciencias Naturales con orientación geológica estaba inte- ma de becas impulsó en las principales universidades del
grado por un pequeño grupo de destacados profesores país la carrera de Geología.
como Enrique Hermitte, Franco Pastore, Edelmira Mórtola,
Juan Keidel, Pablo Groeber y Martín Doello Jurado. En 1933, Cuando se analiza la carrera dominantemente profesional
cuando se creó el Instituto del Petróleo de la Universidad de estos primeros egresados, se puede observar el fuerte
de Buenos Aires, se incorporaron en forma parcial nuevos rol que desempeñaron en su orientación futura la espe-
docentes procedentes de Yacimientos Petrolíferos Fiscales cialidad de sus directores, el tema elegido para la tesis y
(YPF), que patrocinaba la enseñanza (Ramos 2016). las relaciones existentes entre los profesores de la Facultad
con otros colegas que trabajaban tanto en la Dirección de
Es interesante destacar que los tres primeros egresados Minas como en Yacimientos Petrolíferos Fiscales.
entre 1914 y 1920 fueron dirigidos por Enrique M. Hermi-
tte (1871-1955), primer docente con una sólida formación El Ingeniero Hermitte ocupó, en 1904, el cargo de Director
geológica, egresado de l’École Nationale Supérieure des Mi- de la División Minas, Geología e Hidrología, dependiente
nes de París en 1894. Hermitte, quien revalidó su título de del Ministerio de Agricultura, coincidiendo con su desem-
Ingeniero en 1901 en Buenos Aires, fue profesor en la Fa- peño, a partir del año 1907, en el cargo de Profesor de
cultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales desde 1907 Mineralogía y Geología de la Facultad de Ciencias Exactas,
hasta 1933. La dirección de las tesis doctorales de Yussen, Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires. De
Chiesa y Mangano, estuvo a cargo de Franco Pastore (1885- acuerdo con Nágera (1962) y Camacho (2008), esta situa-
1958), quien había sido designado profesor de Petrografía ción le permitió promover vocaciones e incorporar a la Di-
y Mineralogía en 1924. A su vez, Juan Keidel (1877-1954), visión de Minas a alumnos universitarios entre los que se
quien había ingresado como profesor de Geología y Pa- cuentan Juan José Nágera, Franco Pastore y Edelmira Mór-
leontología en 1922, dirige las tesis de Riggi, Harrington tola, los tres primeros doctores en Ciencias Naturales con
y Mühlmann. tesis dedicadas a temas geológicos.
33
Las primeras geólogas de la UBA
34
Beatriz AGUIRRE-URRETA y Victor A. RAMOS
Su tesis doctoral versó sobre “Rocas alcalinas básicas del sur Jova Clara Yussen de Campana (1907-?)
del Chubut”. El Dr. Juan Keidel hizo el estudio de campo y
muestreo de esos cuerpos y había cedido las muestras al Jova Clara Yussen nació en Rivera, provincia de Buenos Ai-
Dr. Franco Pastore, quien se las pasó a Mórtola y supervisó res, el 5 de diciembre de 1907, estudió en el Liceo Nacional
la tesis (Mórtola 1920). Ésta fue presentada en noviembre de Señoritas e ingresó a la Facultad de Ciencias Exactas,
de 1920 y constaba de 109 páginas, 9 láminas y un plano. Físicas y Naturales el 23 de febrero de 1926. Durante parte
Fue defendida el 11 de diciembre de 1920 ante una comi- de sus estudios universitarios trabajó como celadora del
sión examinadora compuesta por los doctores Ángel Ga- mencionado Liceo, desde 1925 a 1928. Si bien su trabajo
35
Las primeras geólogas de la UBA
Figura 9: Libro de actas de la FCEFyN-UBA donde consta la defensa de la La tesis recibió el Premio “Carlos Berg” de la Facultad de
tesis en 1931 de la ex alumna Jova Clara Yussen.
Ciencias Exactas, Físicas y Naturales en 1934, por ser “el
36
Beatriz AGUIRRE-URRETA y Victor A. RAMOS
mejor trabajo sobre temas relacionados con dichas ciencias”. Su historia se desvanece en la década del 40, a partir de la
Ante el conocimiento de esta distinción, el Presidente de cual no se han hallado registros de su actividad. Se había
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Ing. Ricardo Silveyra le casado con José L. Campana a inicios de la década del 30
otorga la “Mención Especial al Mérito” por su “labor científica y tuvo dos hijos, Jorge Luis en 1939 y Marta Josefina en
sobre geología petrolera y petrografía del Yacimiento del Esta- 1944.
do en Plaza Huincul”. En su legajo se destaca su labor en la
preparación del Pabellón Buenos Aires durante la Primera
Exposición Petrolífera Fiscal de 1933, donde la Srta. Yus-
sen tuvo a su cargo la sección Geología, uno de los puntos Zulema Catalina Chiesa (1908-1987)
descollantes de la exhibición que garantizó el éxito de la
exposición. Zulema nació en la ciudad de Buenos Aires el 14 de agosto
de 1908, estudió en el Liceo Nacional de Señoritas y sus
primeros exámenes en la Facultad de Ciencias Exactas, Fì-
sicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires datan
de fines de 1928. Si bien se doctoró en 1934 bajo la direc-
ción de Franco Pastore, su tema de tesis fue sugerido por
Enrico Fossa Mancini, quien era el jefe de la División Geo-
logía de YPF, donde Zulema Chiesa realizaba prácticas en
el Laboratorio Petrográfico desde 1930. En su trabajo de
tesis contó también con el apoyo de la Dra. María Casano-
va, quién “con toda buena voluntad y cariño me ayudó adqui-
rir la práctica para el reconocimiento de los minerales de las
rocas sedimentarias”, y suma su agradecimiento también
a su amiga Clara Yussen (Chiesa 1934). La Dra. Casanova
tenía amplia experiencia en la temática de la tesis como
lo muestran algunas de sus publicaciones (Casanova 1930
Figura 11: a) El Pozo L. 2 en Lunlunta, Mendoza. b-c) Acto organizado por el a-b, 1931, entre otras).
Administrador de YPF en Mendoza, ingeniero Alejandro Ugarte para festejar
la terminación del pozo Lunlunta 3 (Boletín de Informaciones Petroleras 185
de 1940). La tesis que comprende una “Contribución al conocimiento
petrográfico de los estratos con dinosaurios de la Patagonia”,
Un resumen de los resultados de la tesis fue publicado en analiza en detalle muestras de afloramientos y de pozos
la Primera Reunión Nacional de Geografía (Yussen 1931b) del Neuquén y muestras de pozos del Golfo de San Jorge.
y numerosas contribuciones sobre Neuquén datan de esa Fue defendida el 22 de octubre de 1934 y la comisión exa-
época (Yussen 1931 a-e, 1932 a-b). Posteriormente sus in- minadora integrada por los doctores Edelmira Mórtola,
formes corresponden a pozos en Santa Fe (Yussen de Cam- Juan Keidel, Martín Doello Jurado, Franco Pastore, Pablo
pana1934a-b) y luego en Mendoza, donde Yussen tuvo Groeber y Alberto Castellanos, la calificó como sobresa-
activa participación en la exploración de hidrocarburos es- liente (Fig. 12 y 13).
tudiando los pozos de Cacheuta y Lunlunta en la cuenca de
Cuyo (Yussen de Campana 1935, 1936a-b, 1937a, 1939 a-b,
1940 a-d, 1941 a-d, 1942) (Fig. 11) y en el Noroeste argenti-
no (Yussen de Campana 1936a, 1937 b-c). También la vemos
junto a Fossa Mancini y Feruglio publicando los resultados
en una pionera reunión de exploración donde se estableció
la nomenclatura estratigráfica a seguir por los geólogos de
YPF. Allí se identificaron unidades que se siguen utilizando
en nuestros días (Fossa Mancini et al. 1938).
37
Las primeras geólogas de la UBA
Figura 14: a) Vista del laboratorio de Petrografía del Instituto de Mineralogía y Geología de la Universidad Nacional de Tucumán en 1938. b) Vista general
de dicho instituto (fotografías cortesía del Dr. Mario Alderete).
38
Beatriz AGUIRRE-URRETA y Victor A. RAMOS
tórica. En 1953, siguió con el mismo cargo en la asignatura de los trilobites coleccionados fueron estudiados años más
Geología y en sus últimos dos años de docencia mantuvo tarde por Harrington y Leanza (1957). Es interesante des-
su cargo de JTP sin que su legajo especifique en qué asig- tacar que ella cursó dos materias a posteriori de la tesis,
natura daba clase hasta su cese el 29 de febrero de 1960. ambas en el Instituto del Petróleo: Introducción a la Geo-
En 1956 codirige dos tesis doctorales en la UBA junto al Dr. logía de Campaña y Petrografía General y Aplicada, lo que
Félix González Bonorino. Una de ellas es de Tomasa Lucía seguramente colaboró en su formación y su futuro empleo
Tripodi sobre un “Estudio sedimentológico de las capas del en Yacimientos Petrolíferos Fiscales.
Chapadmalense en Chapadmalal” y la otra corresponde a
la de María Antonia Rampoldi de Bronzini dedicada a una A lo largo de toda su carrera trabajó en YPF, en los Labo-
“Contribución a la sedimentología del Pampeano de la Capital ratorios de Investigación y Desarrollo en Florencio Varela
Federal”. Uno de los autores (V.A.R.) la tuvo como docente desde su inauguración en 1942, llegando a ser jefe de la
auxiliar de Sedimentología en 1962, junto al Dr. Cetrángolo sección Geología hasta mediados de 1960. Previamente
como Jefe de Trabajos Prácticos. había trabajado en los laboratorios en las distintas de-
pendencias de la empresa en la ciudad de Buenos Aires
Zulema Chiesa de Cetrángolo tuvo actividad docente tam- (Mühlmann 1937, entre otros). Como parte de su trabajo,
bién en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la colaboró entre 1935 y 1936 con el Dr. Joaquín Frengüelli
Universidad de La Plata, entre 1950 y 1958. Fue miembro estudiando braquiópodos fósiles de Patagonia (Riccardi
activo de la Asociación Geológica Argentina desde su crea- 2011), aunque su trabajo mayormente versó en el estudio
ción (Sociedad Geológica Argentina 1946). de microfósiles.
39
Las primeras geólogas de la UBA
A pesar de esta temprana paridad de género, hay que Alderete, M.C., Vaca, Y. 2008. Contribución de la Universidad Na-
destacar que estas egresadas se han dedicado predomi- cional de Tucumán al Conocimiento Geológico del Noroeste
nantemente a tareas de gabinete, como son los estudios Argentino. Período 1930 a 1950. En Aceñolaza, F.G. (ed.), Los
mineralógicos y petrográficos, con esporádicos trabajos Geólogos y la Geología en la Historia Argentina. Serie Correla-
de campo. Esta tarea era reservada dominantemente a los ción Geológica 24: 207-229.
hombres. Asimismo, a pesar del mérito extraordinario de Ametrano, S. 2009. Mujer y Geología: siglo XX y comienzos del
alguna de ellas, como la Dra. Mórtola, tardó décadas en XXI en Argentina. Revista del Consejo Profesional de Geología,
ser promovida a Profesora Titular, lo que contrasta con las Geotemas 19: 46-58.
oportunidades de los docentes varones. Anónimo, 1932. Desarrollo de la Industria Petrolífera Estatal,
1907-1932. Yacimientos Petrolíferos Fiscales, 429 pp., Buenos
En la etapa final de la preparación de este manuscrito, Aires.
encontramos una contribución de Alba Parodi, que figu-
Boletín Oficial de la República Argentina 1949. Modificación de
ra en los registros de la Biblioteca Leloir de la FCEN-UBA
Revista en Establecimientos de Enseñanza de la Capital Federal.
como una tesis doctoral en Ciencias Naturales en Biología
Año 56 (16354): 5.
defendida en 1935, pero que evidentemente es una tesis
Boletín Oficial de la República Argentina 1953. Situación de Revis-
de Geología cuyo título es “Los pórfidos del territorio del Río
ta de Personal Docente Secundario. Año 61 (17457): 4.
Negro” (Parodi 1935). No contamos con una fecha exacta
de defensa, pero “el 17 de agosto de 1935 los profesores que Camacho, H.H. 2001. Las Ciencias Geológicas en la Argentina,
40
Beatriz AGUIRRE-URRETA y Victor A. RAMOS
hasta 1939. Saber y Tiempo 12: 177-220. sidad de Buenos Aires, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales.
Camacho, H.H. 2008. La contribución de la Dirección General de [Link]
Minas, Geología e Hidrología de la Nación a la formación de la Figueiras, A. 1981. Dr. Rodolfo Méndez Alzola (1907-1981). Comuni-
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ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
La historia de la Dra. María Casanova se entrelazó con la de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) a finales de la década
de 1920. El Gral. Mosconi, al poco tiempo de asumir como director y convencido del rol protagónico que la empresa
jugaría para el desarrollo del país, convocó al Dr. Bonarelli para que organizara la División de Geología y la nutriera de
profesionales de reconocida experiencia en las ciencias físicas, químicas y naturales. Pronto, las ideas se transformarían
en hechos y para el año 1927 designaría al frente de la Comisión Geológica del Golfo San Jorge al Dr. Fossa Mancini,
quien convocaría a muchos profesionales extranjeros, entre ellos a la Dra. María Casanova. Este crisol de nacionalidades
fundaría las bases del conocimiento científico de YPF.
María, doctora en Química y especializada en petrografía, apenas llegada de su querida Italia, debió afrontar los desafíos
de vivir en las tierras patagónicas, pero prontamente, tomó el liderazgo en la descripción de las rocas y minerales pre-
sentes en la columna sedimentaria de la Cuenca. Con el correr de los años, fue la responsable de organizar el primer La-
boratorio Petrográfico de YPF, y junto a sus discípulos, contribuyó al conocimiento geológico a lo largo y ancho del país.
La prolífica pero corta vida profesional de María Casanova, no le impidió formar parte de la comisión fundadora de la
Sociedad Geológica Argentina, ni de volcarse a la docencia en el Instituto del Petróleo de la Facultad de Ciencias Exactas,
Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.
Palabras clave: comisión geológica, Patagonia, petrografía, docencia.
ABSTRACT
Dra. María Casanova, her mark on YPF
The story of Dr. María Casanova became intertwined with that of Yacimientos Petroliferos Fiscales (YPF) at the end of the
1920s. General Mosconi, shortly after taking over as director and convinced of the leading role that the company would
play for the development of the country, summoned Dr. Bonarelli to organize the Geology Division and nurture it with
professionals with recognized experience in the Physical, Chemical and Natural sciences. Soon, ideas would become facts
and by 1927 he would appoint Dr. Fossa Mancini as head of the Geological Commission of the San Jorge Gulf, who would
summon many foreign professionals, among them Dr. María Casanova. This melting pot of nationalities would lay the
foundations of YPF’s scientific knowledge.
María, a doctor in Chemistry and specialized in petrography, just arrived from her beloved Italy, had to face the challen-
ges of living in the Patagonian lands, but soon, she took the lead in the description of the rocks and minerals present
in the sedimentary column of the Basin. Over the years, she was responsible for organizing the first YPF Petrographic
Laboratory and together with her disciples contributed to geological knowledge throughout the country.
The prolific but short professional life of Maria Casanova, did not prevent her from being part of the founding commis-
sion of the Sociedad Geológica Argentina, nor from turning to teaching at the Instituto del Petróleo de la Facultad de
Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.
Keywords: geological commission, Patagonia, petrography, teaching.
44
Ricardo Juan CALEGARI
de algunos hechos relacionados a la industria petrolera que otros, a profesionales como María Casanova (1899-1947),
acontecieron durante la década del 20 del siglo pasado. Alejandro Piatnitzky, Danilo Ramaccioni, Alejandro Stessin,
José Biondi, Traián Serghiescu, José Brandmayr, José Tarra-
A pocos meses de finalizar su mandato, el presidente Hipó- gona, Bernardo Wellhoefer, Ivo Conci, Dimitri Chahnazaro-
lito Yrigoyen (1852-1933), define mediante un decreto del 3 ff y Vicenzo Franceschi. De este modo, se fueron formando
de junio de 1922 la creación de la Dirección General de Ya- a través de la transmisión del conocimiento y el trabajo
cimientos Petrolíferos Fiscales ([Link]), dependiendo del diario, geólogos, ingenieros, geofísicos y técnicos, quienes
Ministerio de Agricultura. Sin embargo, será su sucesor, el supieron encontrar y explotar las riquezas hidrocarburífe-
presidente Marcelo T. de Alvear (1868-1942), quién desig- ras del subsuelo patrio, tarea que continúa hasta nuestros
nará por decreto presidencial del 19 de octubre de 1922, a días.
su primer director al frente de la empresa, el general Enri-
que Mosconi (1877-1940, Mosconi 1936).
Mosconi, al asumir, conocía los grandes desafíos que en- VIDA Y OBRA DE MARIA CASANOVA
frentaría para desarrollar una empresa integrada, capaz
de generar la energía necesaria para el desarrollo del país Datos biográficos
y contrarrestar el poder que las empresas extranjeras ejer-
cían sobre el manejo de un activo tan estratégico como el María nació en Roma (Italia) el 26 de noviembre de 1899,
petróleo. Para organizar el sector técnico, debió recurrir sus padres fueron Emilia Stella y Ángelo Casanova. Si bien
en parte a profesionales de la Dirección Nacional de Minas no se han podido recopilar datos de cómo transcurrió su
y Geología que ya se encontraban trabajando en el yaci- niñez en la Roma de comienzos del siglo XX, se conoce que
miento Comodoro Rivadavia, muchos de ellos extranjeros cursó sus estudios secundarios en el Liceo Clásico de di-
y que, junto a otras nuevas incorporaciones, darían forma cha ciudad. Su adolescencia transcurrió durante la Primera
a las bases de la organización de la [Link]. Guerra Mundial (1914-1918), en la cual Italia vivió momen-
tos de muchas privaciones. Con apenas 20 años, recibió, el
El Dr. Guido Bonarelli (1871-1951), quien ya había traba- 28 de julio de 1920, el título de Doctora en Química, otor-
jado para el Ministerio de Obras y Servicios Públicos de gado por la Regia Universita degli Studi di Roma (Fig. 1), el
la Nación (MOySP) entre 1911 y 1918, poseía un gran co- cual obtiene con una calificación de 102 puntos sobre un
nocimiento de la Geología del país y fue convocado por total de 110, según consta en el certificado analítico (Archi-
Mosconi a instancias de su amigo y colega José M. Sobral vo Histórico YPF-RRHH).
(1880-1961), para que conformara la División Geología de
la empresa. (Bonarelli 2002). Para ello, recurrió a profesio-
nales de diversas nacionalidades, aunque principalmente
italianos, en lo que se llegó a denominar como la Escuela
Italiana (Concheyro y Montenegro 2011). Ellos fueron quie-
nes llevaron adelante la exploración de petróleo en esas
primeras épocas.
45
Dra. María Casanova, su huella en YPF
46
Ricardo Juan CALEGARI
porte y existía por ese entonces sólo un precario muelle y nico del trabajo de detalle y, sobre todo, la aplicación prác-
los pasajeros eran bajados mediante una canasta o cesta tica que este tipo de análisis tiene para predecir la ubica-
hasta pequeños botes y de allí llevados hasta la playa pe- ción de los potenciales niveles productivos (Fossa Mancini
dregosa. Para ella, se había reservado un departamento de 1928a). Basado en la lectura de este informe petrográfico,
tres habitaciones en el yacimiento del Km 3, según consta en este trabajo se ha conformado un esquema de la co-
en la nota TI 1648 del ingeniero Saubidet, quien aconseja lumna estratigráfica de 864 metros medida bajo boca de
asignarlo a dicha empleada, a fin de que pueda vivir en pozo (mbbp) perforada por el sondeo nº 700, mostrando
ese lugar con la independencia necesaria a su condición de en forma simplificada algunas de las importantes obser-
soltera (Archivo Histórico YPF-RRHH). vaciones y conclusiones expresadas por la Dra. Casanova
en su informe (Fig. 4). El Dr. Bellosi en su tesis doctoral,
La ciudad de Comodoro Rivadavia en ese momento no reconoció a este trabajo como el primer estudio sedimen-
superaba los 20.000 habitantes, de los cuales un alto por- tológico de la zona de Comodoro Rivadavia (Bellosi 1987).
centaje eran extranjeros, y la sociedad presentaba dos
sectores con marcadas diferencias sociales y de servicios: María también realizó trabajos similares en numerosos
“al norte del Chenque”, que abarcaba toda el área de yaci- pozos de la cuenca Golfo San Jorge. El Dr. Feruglio, en su
mientos, y “al sur del Chenque”, fuera de la zona produc- trabajo sobre la Geología de la Patagonia, mencionó que
tiva. En el sector norte, los obreros del petróleo, debido a utilizó estos análisis petrográficos del subsuelo para dife-
las políticas implementadas, sobre todo durante la gestión renciar los sedimentos del Salamanquense de los de las Ar-
de Mosconi, gozaban de comedores económicos, gamelas, cillas Gris Azuladas, equivalente al nombre formacional Ya-
baños públicos, escuelas, espacios deportivos y un hospi- cimiento El Trébol (Feruglio1949). Estos trabajos nutrirían
tal; servicios que la zona sur mayormente carecía, sobre algunas publicaciones del Boletín de Informaciones Petro-
todo el de salud que era muy precario (Armesto et al. 20, leras (BIP) de los años siguientes (Casanova 1930, 1931a).
Cabral Marqués 2016).
47
Dra. María Casanova, su huella en YPF
El traslado de María a Buenos Aires, después de esa corta La Dra. Casanova, en esta nueva etapa a cargo del labora-
estadía en Comodoro Rivadavia, obedeció al mandato de torio, contó con la colaboración de Jova Clara Yussen, una
organizar y ejercer la dirección del primer laboratorio pe- joven profesional incorporada a la [Link] en 1930, quien
trográfico (Petriella y Miatello 1985) instalado en las nue- realizó los estudios petrográficos de los pozos del Yaci-
vas oficinas de la [Link]. Éstas fueron inauguradas for- miento Plaza Huincul aplicando las técnicas descriptivas y
malmente en 1929, sobre la Av. Paseo Colón 922, al lado
del edificio del Ministerio de Agricultura, complejo edilicio
conocido como “Las Mellizas” (Kiernan 2011).
48
Ricardo Juan CALEGARI
que resultarían la base para su tesis doctoral, en la cual le ello, realizó entre noviembre de 1933 y abril de 1935, nu-
agradeció a María su acompañamiento y enseñanzas (Yus- merosos análisis de las aguas aportadas por ensayos, en
sen 1931). Del mismo tenor fueron los agradecimientos diferentes niveles estratigráficos, a medida que avanzaban
de la Dra. Zulema Chiesa que como practicante, en 1930, las perforaciones de los pozos Ñirihuau 1 y 2 respectiva-
pudo realizar en el laboratorio petrográfico, las investiga- mente (Casanova 1933b y 1935a). Proseguirá en contacto
ciones para su tesis doctoral (Chiesa1934). con este proyecto con el análisis petrográfico de un testi-
go corona (1.335,7-1336,7 mbbp) del pozo Ñirihuau 2, al
cual lo describió como un esquisto bituminoso (Casanova
1935b). La muestra le fue enviada por el Ing. Francisco Ál-
La década de 1930 varez, quien había reemplazado a Sobral, ya jubilado.
En sus comienzos, el país sufrió una de sus peores expe- También María realizó los análisis de las muestras de
riencias en lo que se refiere a la vida democrática al con- aguas provenientes de un ensayo en la profundidad de
cretarse el primer golpe militar que derrocó al presidente 929/934 mbbp, del pozo San Cristóbal-1 en la provincia de
Hipólito Yrigoyen, quien se encontraba ejerciendo su se- Santa Fe, primer pozo perforado en el ámbito de la cuenca
gundo mandato constitucional. Este hecho lamentable, Chacoparaná. Tuvo un nuevo contacto con este proyecto
que se repetirá a lo largo de la historia argentina, afectó en 1936, a raíz de una leve surgencia de agua con rastros
directamente a [Link], ya que Mosconi, quien no estaba de petróleo, por lo que debió hacer análisis para comparar
de acuerdo con el proceder de sus colegas militares, pre- las propiedades de ésta (Casanova 1933c, 1936; Calegari
sentó el 9 de septiembre de 1930 su renuncia indeclina- 2016).
ble al general Uriburu (1868-1932), principal ejecutor del
derrocamiento del gobierno constitucional. Si bien la em- El año 1936 será especial ya que el día 8 de enero contra-
presa transitó por un periodo de estancamiento, el modelo jo matrimonio con Augusto Chaudet, también doctor en
organizacional consolidado por Mosconi perduraría, per- Química (Chaudet 1912) y socio fundador de la Asociación
mitiendo retomar el protagonismo y liderazgo en el aporte Química Argentina (Vernengo 2011). No se ha hallado nin-
de nuevas reservas de petróleo y gas (Blanco et al. 2018). guna referencia a la existencia de posibles descendientes
del matrimonio. A partir de este hecho, firmará sus infor-
María Casanova, ya instalada en Buenos Aires, continuó mes como María Casanova de Chaudet.
con sus investigaciones y análisis, los cuales se fueron ex-
pandiendo por el país a medida que avanzaban los traba- Es importante remarcar que, a partir del año 1936, Ma-
jos exploratorios en nuevas áreas. Se incorporaron entre ría, comenzó a dictar clases de Petrografía en el Laborato-
otras, Tranquitas en Salta, Cacheuta en Mendoza, Ñirihuau rio de la D.G. YPF para el curso del Instituto del Petróleo,
en Río Negro, San Cristóbal en la provincia de Santa Fe. Ha- dependiente de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas
cia finales del año 1930, publicó parte de sus investigacio- y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, según lo
nes realizadas en los primeros años, tanto en una edición documenta la ficha individual de la mencionada Facultad
de la Revista Minera como en el Boletín de Informaciones (Ramos, com. pers.), fechada el 06/04/1936 y que posible-
Petroleras (BIP) editado por [Link] (Petriella y Miatello mente se extendiera hasta el año 1947 (Petriella y Miatello
1985). 1985, Ramos 2016).
A partir del 1º de enero de 1931, María es ascendida a En 1937, la Dra. Casanova fue convocada por el ingeniero
la categoría de oficial 7º con una asignación mensual de Cánepa (1892-1989), por ese entonces Subgerente Téc-
600$m/n, según consta en el legajo personal (Archivo His- nico, para que, basada en su experiencia, dirimiera una
tórico YPF-RRHH). duda que había sobre una muestra de roca (nº 4545) que
el Ing. Gutmann había recogido en 1933 en la quebrada
En el transcurso de esta década, los trabajos de explora- del Cordonal (cerro Agua de Castilla) en la provincia de Sal-
ción en el Norte argentino por parte de la [Link] se ha- ta y que fuera catalogada como un supuesto asfalto. En su
bían incrementado y se estaban perforando las zonas de pormenorizado informe, María no solo concluye que dicha
Campo Durán, Río Pescado, Solazuti y Tranquitas. De estos muestra se trataba de un lignito, sino que además realizó
últimos, se han recuperado análisis químicos de muestras cortes delgados y determinó que éste fue originado a par-
tomadas de los pozos Salazuti-1 y 2, Tranquitas 2 y 4, que tir de restos de gimnospermas (Canepa 1937, Casanova
sirvieron para diferenciar el aporte de diferentes niveles 1937a; Fig. 6). Este resultado, junto con otras evidencias
acuíferos o bien producto de filtraciones por roturas o pér- geológicas y de perforaciones, llevaron al Dr. Schlagin-
didas de aislación (Casanova 1931, 1932a,1932b, 1932c, tweit, encargado de los estudios del Noroeste argentino,
1933a). a elevar un informe al Gerente General de Exploración de
YPF, en el que concluye que, en el sector sur de la pro-
En los años subsiguientes, María tomó contacto con el Dr. vincia de Salta y norte de Tucumán, las expectativas de
José M. Sobral (1880-1961), jefe de la Comisión Geológica encontrar acumulaciones económicas de hidrocarburos
del Río Negro, quien se encontraba a cargo del proyecto de son escasas (Schlagintweit 1937). Será nuevamente el Dr.
perforación en la Cuenca de Ñirihuau (Otone 2016). Para Schlagintweit, quien, a comienzos de 1938, le solicitará a
49
Dra. María Casanova, su huella en YPF
En el transcurso de la década de 1940, María continuó con En 1944, María fue ascendida a la categoría 5º, con un
sus trabajos de rutina, pero también fue convocada, en- sueldo de 700$ m/n, hecho que se repitió en 1945 cuando
tre otros profesionales de la División Exploración de YPF, a accedió al grado 3º con una remuneración de 800$ m/n
formar parte del proyecto de evaluación y explotación de (Archivo Histórico YPF-RRHH).
los recursos de asfaltitas y carbones de la Argentina. La
necesidad de conocer el potencial de estos recursos nació Es de destacar que la Dra. Casanova, junto a otras nue-
a raíz del desabastecimiento de carbón que sufría el país ve mujeres, formaron parte de la comisión fundadora de
por el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial (1939- la Sociedad Geológica Argentina, conformada por 101
1945). Este proyecto estuvo a cargo de la División Carbón miembros entre honorarios, activos y adherentes. De este
Mineral que YPF creó en mayo de 1941 (Wikipedia 2020). hecho, y sin la intención de juzgar, sino sólo para compa-
Como resultado de su participación en el mencionado pro- rar esa época con la actual, llama la atención entre otras
yecto, María presentó, a fines del año 1941, un completo cosas, el bajo número de mujeres que la conformaban (10
informe sobre el tipo y calidad de los carbones y asfaltitas %) y que la mayoría figuran con su apellido de casadas,
existentes en gran parte del país, como así también su- perdiendo en algunos casos su identidad (Sociedad Geo-
gerencias sobre las etapas que se deberían cumplir para lógica Argentina, 1946). Consultando los volúmenes de los
decidir sobre su explotación. Este trabajo fue publicado primeros tres años de la revista (1946,1947 y 1948), dada
en julio de 1942 en el Boletín de Informaciones Petroleras su cercanía al periodo vivido por María, sólo se encuentra
50
Ricardo Juan CALEGARI
en el volumen 3, nº 1 de 1948 un artículo de la Dra. Mag- fecha de su presentación, mes de enero, quizás éste se
dalena Rádice (Rádice 1948). Evidentemente es el reflejo trate de uno de sus últimos trabajos (Casanova de Chau-
de los condicionamientos y estándares de la sociedad de det 1944, 1945, 1946a,1946b). La figura 8 representa uno
la época, los cuales se han ido modificando, aunque quizás de los tantos análisis de aguas realizados por María en los
no con la rapidez deseada. casi 20 años de trabajo en YPF.
Del periodo comprendido entre 1944 y 1946, se encontra- La renuncia de la Dra. Casanova a YPF el 2 de julio de 1946,
ron informes realizados por María de proyectos de fronte- quizás, haya sido a causa de una enfermedad que la aque-
ra exploratoria como la descripción petrográfica de mues- jaba, falleciendo sorpresivamente el 8 de noviembre del
tras de cutting (835-841 mbbp) del pozo Santiago Temple-1 año siguiente en la ciudad de Buenos Aires (Archivo Histó-
en la provincia de Córdoba, a las que clasificó como un car- rico YPF-RRHH; Sociedad Geológica Argentina 1948).
bón sapropelítico; los análisis de aguas subterráneas para
el proyecto de los pozos General Belgrano-1 y Ombucta-1,
ambos en la provincia de Buenos Aires; y el detallado aná-
lisis petrográfico del total de la columna perforada por el
CONCLUSIONES
pozo San Cristóbal-2 en la provincia de Santa Fe. Por la
Se puede observar, a lo largo de la vida laboral de la Dra.
María Casanova, a una mujer que amó a su profesión, que
permanentemente se esforzó por estar actualizada y en
contacto con los principales centros de investigación del
mundo. En sus informes técnicos para YPF, quedó refleja-
do el grado de detalle y rigurosidad científica que imponía
a sus observaciones y análisis. Fue dedicada y tuvo buena
predisposición tanto para el trabajo como para la docen-
cia, como lo reflejan los comentarios de sus primeros jefes
en su Italia natal o de quienes tuvieron la oportunidad de
aprender de su experiencia.
Agradecimientos
51
Dra. María Casanova, su huella en YPF
Casanova, M. 1928c. Estudio Petrográfico de 26 muestras proce- Casanova de Chaudet, M. 1936. Informe Análisis de Agua Pozo San
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Ricardo Juan CALEGARI
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53
ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
Dolores Candelaria Mora Vega de Hernández (1866-1936), más conocida como Lola Mora, fue una artista universal ar-
gentina que brilló y que vive aún en cada una de sus maravillosas esculturas. Ella supo exhumar del mármol el cuerpo y el
alma de guerreros, estadistas y doctores, así como representar en alegorías valores eternos como la Justicia, el Trabajo,
la Libertad, la Paz y el Progreso. Más allá de que su obra icónica es y será la Fuente de las Nereidas (Buenos Aires, 1903).
Su rol de escultora es reconocido en cada lugar del país y del mundo donde se conservan sus obras. Fue una trabajadora
incansable y dueña de una energía fenomenal. Lo que se conoce menos es la faceta del final de su vida, cuando mutó
desde el arte hacia la minería y el petróleo. En 1926, publicó en Salta un folleto titulado Combustibles (Problemas resueltos),
inhallable, producto de sus investigaciones geológicas y químicas sobre esquistos bituminosos de la Formación Yaco-
raite (Cretácico superior). Exploró, explotó y destiló hidrocarburos de esquistos en la sierra de la Candelaria (Salta). En
su faceta minera realizó pedimentos y cateos por oro, cobre y azufre en la Puna argentina. Como mujer minera desafió
mitos ancestrales de las minas andinas. Lola Mora parece haber salido finalmente del ostracismo y del olvido en que
fuera sepultada por haber sido una mujer de avanzada e incomprendida para la época en que le tocó vivir. Homenajes,
biografías, premios del senado de la Nación, así lo atestiguan.
Palabras clave: Dolores Candelaria Mora Vega de Hernández, esquistos bituminosos, Salta, pionera minera, petrolera
no convencional.
ABSTRACT
Lola Mora and her works in oil and mining
Dolores Candelaria Mora Vega de Hernández (1866-1936), better known as Lola Mora, was an Argentine universal artist
who shone and who still lives in each of her wonderful sculptures. She knew how to exhume from the marble the body
and soul of warriors, statesmen and doctors, as well as representing in allegories eternal values such as Justice, Work,
Freedom, Peace and Progress. Beyond that her iconic work is and will be the Fuente de las Nereidas (Buenos Aires, 1903).
Her role as a sculptor is recognized in every part of the country and the world where her works are kept. She was a tireless
worker and owner of phenomenal energy. What is less known is the facet of the end of her life when she mutated from
art to mining and oil. In 1926, she published in Salta a pamphlet entitled Combustibles (Problemas resueltos), inhalable,
the product of her geological and chemical investigations on oil shales of the Yacoraite Formation (Upper Cretaceous).
She explored, exploited, and distilled hydrocarbons from shales in the Sierra de la Candelaria (Salta). In its mining side, it
carried out requests and searches for gold, copper, and sulfur in the Puna of Argentina. As a woman miner, she challen-
ged ancient myths of the Andean mines. Lola Mora seems to have finally come out of the ostracism and oblivion in which
she was placed for having been an advanced and misunderstood woman for the time in which she had to live. Tributes,
biographies, awards from the Senate of the Nation, etc., attest to this.
Keywords: Dolores Candelaria Mora Vega de Hernández, oil shales, Salta, pioneer miner, non-conventional oil.
1
Centro de Estudios Geológicos Andinos-Instituto Superior de Correlación Geológica (Cega-Insugeo), Universidad Nacional de Salta-Conicet, Facultad de
Ciencias Naturales Campo Castañares, Avda. Bolivia 5550, 4400-Salta, Argentina, rnalonso@[Link]
54
Ricardo N. ALONSO
y uso de los derivados de los esquistos negros (LMH 1926). erigida en memoria de don Facundo Victoriano Zelarayán,
identificada con las siglas F.V.Z., primer jefe de la estación
ferroviaria de la localidad; 7) también existen obras de su
VIDA Y OBRA ARTÍSTICA autoría en las provincias de Tucumán, San Luis, San Juan,
Córdoba, Mendoza, Buenos Aires, Corrientes, y en la ciu-
dad de Buenos Aires.
Lola Mora fue una de las mujeres más increíbles que dio
la República Argentina (Soto 1992, Páez de la Torre y Terán Lola Mora participó como contratista en la obra del tendido
1997, Sorich 2014, Soto, 1992, Rey-Campero y José 2013). de rieles del Ferrocarril Transandino del Norte, más conoci-
Ampliamente conocida por sus bellísimas esculturas, es, sin do como Ramal C-14 o Huaytiquina, por donde hoy transita
embargo, casi desconocida por sus emprendimientos petro- el mundialmente famoso Tren a las Nubes, en Salta. Como
leros y mineros en la última etapa de su vida (Alonso 2018). urbanista, es autora del Primer Proyecto de Subterráneo y
Galería Subfluvial de nuestro país, previsto para la ciudad
Dolores Candelaria Mora Vega de Hernández (1866-1936), de Buenos Aires y del trazado de calles, parques y paseos
más conocida como Lola Mora, nació el 17 de noviembre de la ciudad de Jujuy. Falleció en Buenos Aires, el 7 de junio
de 1866 en la provincia de Salta, más exactamente en la de 1936. En memoria de la genial escultora, el Congreso de
finca El Dátil, en la localidad de El Tala; pero fue bautizada la Nación Argentina ha instituido por ley 25.003/98, la fe-
en la parroquia de San Joaquín de Trancas en la provincia cha de su natalicio, 17 de noviembre, como el Día Nacional
de Tucumán. Esto dio pie a que salteños y tucumanos re- del Escultor y las Artes Plásticas.
clamen para sí, la cuna de la eximia escultora. Como dato
anecdótico, cabe consignar que su padrino de bautismo
fue el Dr. Nicolás Avellaneda, dilecto tucumano que pos-
teriormente se convertiría en presidente de la República
DATOS HISTÓRICOS Y
Argentina. GENEALÓGICOS DE LA FAMILIA
MORA-VEGA
Lola Mora fue una mujer que no cuajó en los moldes de su
época, tanto por la brillantez de su intelecto como por sus En 1829, Juan Rosa Vega era propietario de tierras en el
ideas de avanzada. Parte de su carrera artística la desarro- partido Río del Tala y tenía un sobrino, Benigno Vega, na-
lló con éxito en Italia, donde su estudio en Roma era fre- cido en Tarija en 1795 (cuando ésta era parte de Salta, de
cuentado por la nobleza e incluso por la propia Reina Mar- 1782 a 1825). En 1833, Benigno Vega heredó la propiedad
garita. Sus numerosos biógrafos y los abundantes libros y de su tío (2.300 hectáreas) denominada Tala, que en 1856
artículos sobre su obra eximen de mayores comentarios. aparecía en el censo territorial del departamento La Can-
De todas maneras, las estatuas y esculturas alegóricas que delaria, donde también figura finca Las Moras a nombre
embellecen muchos parques y paseos del país hablan por de Victorino Solá.
sí mismos de la fuerza y personalidad de su autora.
En 1857, se decretó que el partido Río del Tala era jurisdic-
Lola Mora es la primera escultora argentina y sudameri- ción exclusiva del departamento La Candelaria (provincia
cana, pionera (mujer) de la minería nacional y de los hi- de Salta). A mediados de ese año, llegó desde San Miguel
drocarburos no convencionales, inventora, investigadora de Tucumán a ese partido Romualdo Alejandro Mora, don-
y urbanista. Como artista fue laureada con tres premios de conoció a la salteña Regina Vega (hija de Benigno Vega
mundiales en Francia, Australia y Rusia (Sorich 2014). y Paula Sardina), con quien se casó el 16 de marzo de 1859,
radicándose en el lugar. El martes 13 de marzo de 1860,
En nuestro país, Lola esculpió obras de singular belleza, Romualdo Mora fue designado Juez de Paz Titular, en el
entre ellas: 1) La Fuente de las Nereidas, ubicada en la Cos- partido Río del Tala y, en agosto, adquirió Campo de los
tanera Sur de la ciudad de Buenos Aires; 2) el grupo es- Mogotes y Río del Tala, escriturados en 1869.
cultórico del que sería el Segundo Monumento a la Bandera
Argentina, hoy parte del tercero y definitivo, erigido en la En 1860, nació en El Tala la primera hija del matrimonio
ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe; 3) en la provincia Paula J. Mora, al año siguiente Ana Regina Mora y en 1863,
de Jujuy, las estatuas de La Justicia, El Progreso, La Paz y La Alejandro Mora. En 1864, Romualdo Mora fue nombrado
Libertad, emplazadas alrededor de la Casa de Gobierno; El jefe político del departamento La Candelaria. El 20 de mar-
Trabajo, frente a la estación ferroviaria, y Los Leones, en la zo de 1866 se censó el último grupo de departamentos;
plaza de ciudad de Nieva; 4) estatua del Dr. Facundo de Zuvi- entre ellos, el departamento La Candelaria. En este de-
ría, en los jardines de Lola Mora, Parque San Martín, ciudad partamento aparecen censados: el abuelo Benigno Vega
de Salta; 5) algunas de las obras fundidas en bronce para y todos los primos y tíos maternos de Lola Mora. También,
el Monumento 20 de Febrero, en Salta, que se realizaron en Romualdo Mora, Regina Vega y sus tres hijos Paula, Ana y
París, bajo su supervisión artística; 6) en la localidad de El Alejandro. Dolores Mora (Lola) no aparece aún, pero está
Tala, Departamento La Candelaria, Salta, está su Casa Na- en camino, pues habrá de nacer a fines de ese año2.
tal, declarada Monumento Histórico Nacional, y en el ce-
[Link] planillas del censo se conservan en el Archivo y Biblioteca Históricos
menterio de dicho municipio, la lápida de la que es autora, de Salta.
55
Lola Mora y su incursión por la minería y el petróleo
56
Ricardo N. ALONSO
a Lola Mora y al estudiantado al plantado de árboles que seis tomos. Fue rector del Colegio Nacional de La Plata y
hoy lucen en el entorno de la Escuela Normal de Maestras profesor en la Universidad de Buenos Aires. Además, fue
Dr. Manuel Belgrano. Lola Mora cerró el acto prometiendo elegido presidente de la Academia Argentina de Letras en
realizar el busto de su ilustre comprovinciana Juana Manue- 1964, institución que, a su muerte, recibió su rica biblioteca
la Gorriti, primera escritora argentina, enterrada en el Pan- compuesta mayormente de autores clásicos y de viajeros
teón de las Glorias del Norte en la Catedral Basílica de Salta. ingleses, en primera edición y selectas encuadernaciones.
4) Existen ocho cartas con firma de Lola Mora, que perte- Uno de sus biógrafos dice que Arrieta era un bibliófilo acu-
necen al Museo Privado del Dr. Darío Arias El Bordo de las cioso, de erguida talla, de distinguido ademán, esponjado
Lanzas (Municipio de El Bordo, Dpto. Gral. Güemes, Salta), los cabellos y la palabra de sobria pronunciación castiza.
cuyo abuelo de idéntico nombre y también abogado, a Como se aprecia, mentar a Lola y Arrieta es hablar del en-
quién están dirigidas dichas cartas, fue amigo y apoderado cuentro de dos titanes del arte y la cultura. La anécdota
de don Romualdo Mora, el padre de la artista. quedó registrada en un librito de memorias que Arrieta es-
cribió dos años antes de morir titulado Lejano Ayer, donde
5) En la ciudad termal de Rosario de la Frontera, provincia en las páginas 65 a 67 tiene un capítulo titulado: Lola Mora
de Salta, en su Archivo Histórico Municipal, están las cartas sin escoplo. Precisamente sin escoplo porque para enton-
de don Romualdo Mora, progenitor de la artista. Asimis- ces ya había abandonado el arte escultórico.
mo, allí se encuentra la casa que diseñó y mandó construir
Lola Mora. Dicha casa se encuentra en el terreno que le Cuenta Arrieta que, una noche de julio de 1927, llegó él a
facilitó otro gran amigo de la familia Mora Vega, don Fe- Salta junto a un grupo de profesores de La Plata y Buenos Ai-
derico Rodas Cornejo, porción de la finca Fuente Güemes res que habían participado de un congreso universitario en
(a su vez, fracción de la finca El Duraznito) casa situada en Tucumán. Estaba en el vestíbulo del hotel, cuando escuchó
la parte naciente del cerro Termas, y hacia el sur de la es- su nombre en voz alta y tono interrogativo. Giró sorprendi-
tación ferroviaria denominada Baños Termales Lola Mora. do y allá estaba ella, una mujer menudita, que le tendió la
mano, se presentó correctamente y le dijo que acababa de
ver su nombre en el libro de viajeros. Arrieta estaba anona-
LOLA MORA Y RAFAEL ARRIETA dado. Lola Mora, cuatro sílabas que representaban la quin-
taescencia del arte argentino. Vino a su memoria el debate
que enfrentó a propios y extraños a comienzos del siglo
En 1927, en el viejo lobby del Hotel Plaza, se produjo un en- XX: la instalación de la famosa Fuente de las Nereidas como
cuentro casual entre dos grandes figuras argentinas como parte de la ornamentación del Paseo Colón (ciudad de Bue-
fueron la artista universal Lola Mora y el literato Rafael A. nos Aires). Alabanzas y reproches, donde lo que complacía
Arrieta. Las memorias de este último guardaron para la a unos escandalizaba a otros, aunque nadie se atreviera a
historia una página de anecdotario exquisito, donde quedó negar la enorme lucidez de nuestra artista universal.
plasmado el sueño minero y petrolero que había encarado
la escultora salteña luego de haber abandonado el arte. Pero volvamos a 1927 y al lobby del Plaza Hotel de Salta.
Esta segunda faceta de la exquisita personalidad de Lola Arrieta, que contaba con 38 años, dice haber quedado ex-
Mora es la menos conocida de su rica biografía. Una mente tasiado cuando retuvo las manos pequeñas y descarnadas
brillante que estaba adelantada cien años a su tiempo. de la escultora y una oleada de recuerdos sobre la vida de
la artista invadieron hasta sus fibras más íntimas. Y no era
Los biógrafos de Lola hacían referencia a una supuesta car- para menos. Estaba ante un monumento en vida de una
ta que ella le habría enviado al poeta Rafael Arrieta, donde de las mujeres más talentosas que diera nuestro país, en-
le contaba su alejamiento del arte y su acercamiento a la tonces de 61 años de edad. Mayor fue su sorpresa cuando
exploración y explotación de minerales en Salta. En reali- ella le aclaró que había abandonado el arte escultórico con
dad, dicha carta nunca existió, aunque la historia es mucho estas palabras: “¿Sabía usted que he dejado el arte? Pero no
más rica y con una fuerte carga anecdótica que aquí se va la naturaleza… Asómbrese, me ocupo de petróleo aquí en las
a develar. Todo ocurrió circunstancialmente en el lobby del montañas de Salta… No me tome por una vieja chiflada. He
Hotel Plaza, en la esquina de España y Zuviría, donde hoy estudiado el asunto seriamente. Trabajo mucho, con esperan-
una placa de mármol en la pared recuerda que allí vivió za y alegría, a pesar de la indiferencia criminal de nuestros
Lola Mora en sus últimos años. gobiernos para la explotación de las riquezas del suelo. He per-
feccionado un procedimiento para extraer y elaborar aceites
Pero antes pongamos las cosas en contexto y recordemos lubricantes de los esquistos bituminosos. El aparato que yo he
quién era aquel interlocutor de nuestra distinguida cote- inventado consiste en… Pero espere un momentito... Fue en-
rránea. Rafael Alberto Arrieta (1889-1968) fue un gran inte- tonces que Lola se alejó y volvió rápidamente agitando en alto
lectual argentino que destacó como poeta, crítico, escritor, un folleto de tapas de color ladrillo, titulado Combustibles:
ensayista, traductor y bibliófilo. Escribió decenas de libros Problemas resueltos, Salta (1926). Se lo dedicó con letra firme
y cientos de artículos periodísticos dedicados al libro, li- y clara, autografiándolo así: Lolamora”. Le pidió que lo leye-
breros, impresores, bibliófilos y crítica literaria. Dirigió la ra, aclarándole: “No todo ha de ser poesía. Aunque usted no
Historia de la Literatura Argentina que publicó Peuser en sospecha la poesía que yo hallo en todo esto. Siento en mi la-
57
Lola Mora y su incursión por la minería y el petróleo
boratorio, entre mis aceites minerales, la misma emoción que no le alcanzaban sus exiguos capitales. A ella no le intere-
sentía en mi taller de escultora”. saba el petróleo de pozo, o sea el llamado convencional,
sino los que hoy en día se llaman precisamente hidrocar-
Relata Arrieta que Lola Mora no le habló más de arte, sino buros no convencionales. Como bien decimos, se les llama
de su vida solitaria cateando minerales en las montañas hoy en día, pero ella planteó esta cuestión en la década
andinas junto a su incondicional perro ovejero Bimbo, de de 1920 y se convirtió en una auténtica pionera nacional
los tesoros que escondían los cerros salteños, del fabuloso en el tema. Lola estaba convencida que las rocas negras
porvenir y de sus ideas más agudas en el tema. El compro- que había visto en su niñez aflorar en los cerros del sur
miso de visitarla a su regreso de un viaje por el ferrocarril de la provincia y que alguien posiblemente la sorprendió
Huaytiquina, en construcción, no pudo realizarse, ni tam- mostrándole como ardían al acercárseles una llama o fuen-
poco una visita planeada para un próximo año y señala: “No te de calor, podrían llegar a ser la piedra filosofal para el
pude volver entonces a la bella y pulcra ciudad de Lerma y no vi aprovisionamiento de energía que iba creciendo geométri-
nunca más, en parte alguna, a mi admirable amiga de media camente en la primera mitad del siglo XX.
hora salteña”.
Lola era una mujer brillante, genial y fuera y más allá de
En 1936, Lola Mora había gastado su fortuna en su lucha su tiempo. Se puso a trabajar con ahínco en el estudio de
mineral y murió pobre, triste y abandonada en un rincón los esquistos bituminosos, especialmente los que afloran
hospitalario de la ciudad de Buenos Aires. Al enterarse, en la Formación Yacoraite (Maastrichtiano) en el arroyo Los
Arrieta la recordó con estas palabras: “Evoco su persona; Negros, en la Sierra de la Candelaria (Rosario de la Fronte-
oigo su voz; siento una satisfacción íntima y dulce al compro- ra, Salta). En 1973, el fallecido geólogo metanense Eduardo
bar que no se me ha desvanecido su rostro cobrizo, que me Carbajal y el suscripto, exploramos las quebradas Cueva
miran al pensar en ellos, sus ojos negros de mirada tierna y del Negro y Las Bateas, donde se encuentran restos de los
candorosa. Sí; es ella, la reconozco; la mujercita de aparien- socavones de explotación y de los rudimentarios hornos
cia humilde, dueña de una voluntad templada, de una energía que fabricara Lola Mora en su afán de extraerle petróleo a
inagotable, siempre dispuesta a convertir los despojos de un los esquistos negros. Todavía quedan allí cubiertos por el
sueño en combustible de una empresa grandiosa”. Y termina monte tupido las ruinas de la casa que habitó Lola Mora,
señalando: “Lola Mora, las cuatro sílabas que tendrán la vida los restos de los tanques galvanizados y los hornos a leña
del mármol y de la muchedumbre”. donde destiló los hidrocarburos. También un socavón lla-
mado Cueva del Negro, de donde extrajo originalmente los
Arrieta ilustra su libro con una foto de Lola Mora en su ra- esquistos para las pruebas. Gran parte de esto lo sabemos
diante juventud, bella, con una boina o casquete de tercio- de manera directa y por dos vías documentales. Una de
pelo como se aprecia en algunos pintores del renacimiento, ellas es el feliz, circunstancial y casual encuentro que tuvo
el que cubre una hermosa cabellera de la cual escapan de Lola Mora en Salta con el poeta Rafael Alberto Arrieta que
las sienes rizos lacios y oscuros. Tiene los ojos iluminados se mencionó en el capítulo anterior.
por el fuego propio de una mente superior. Lleva puestos
aretes de doble perlas. De su cuello cuelga un raro crucifijo,
grande, de piedras preciosas y estilo segoviano, formado
por la unión de rombos simétricos encadenados.
58
Ricardo N. ALONSO
La otra fuente documental es un folleto rústico, de 52 pá- de la humanidad, estamos obligados a estudiar hasta encon-
ginas, que publicó en Salta en 1926, bajo el título Combus- trar su aplicación, en la forma sencilla y múltiple con que nos
tibles (Problemas Resueltos) y que está firmado como L.M.H. presenta todos los principios, de que está dotada y sus compo-
(Lola Mora Hernández). Téngase presente que, a pesar de nentes hasta llegar a un fin práctico para su aprovechamien-
haberse divorciado de su marido por una infidelidad de to”. Luego apunta que: “Todo está previsto por la naturaleza
aquél, seguía utilizando su apellido de casada tanto en y dispuesto para la conservación del hombre; entonces es al
este caso como en la firma de numerosos expedientes hombre, que toca encontrar con sus estudios y dedicación, las
mineros. En dicho folleto, comenzaba hablando de polí- grandezas que encierra la naturaleza e insistiendo sin desfa-
tica energética nacional y la apatía del gobierno y grabó llecer, seguiremos a tientas la existencia de algo más grande”.
a fuego una frase profética: “Hasta el último escolar sabe Una visión antropocéntrica, cuasi religiosa y hasta mística.
que nuestras montañas están repletas de minerales, que en el
subsuelo de la república toda entera, se hayan entrelazados La lectura completa del trabajo de Lola Mora permite des-
los yacimientos de combustibles y que, con estas riquezas, no cubrir nuevas facetas de la vida y la personalidad de esta
sólo podemos cubrir nuestras necesidades, sino alimentar… mujer extraordinaria que dio Salta y Argentina al mundo.
las industrias del orbe”. La tarea que enfrentó con el petróleo fue realmente titá-
nica para una mujer sola y sin estudios específicos en la
En el mencionado folleto, Lola Mora expone sobre la nece- materia. Tuvo que encarar estudios geológicos para iden-
sidad de autoabastecerse de combustibles fósiles, también tificar las fuentes de los esquistos, estudios mineros para
lo que ella entendía que debería ser una política energética su explotación y especialmente de química orgánica para
nacional y los demás temas que la preocupaban desde lo los ensayos de destilación. Lola encerrada entre los hor-
técnico y económico. Defendió enfáticamente y con núme- nos, retortas y los aceites de su laboratorio recuerda a una
ros que era más económico producir hidrocarburos a par- alquimista medieval perdida en la primera mitad del siglo
tir de los esquistos bituminosos y los hornos desarrollados XX. Recién ahora que todos salen en busca de “petróleo
y patentados por ella, que realizar costosos pozos profun- y gas no convencional”, debemos traer a la memoria los
dos, con todo lo que significaban no solo las perforaciones, enormes esfuerzos de esa gran pionera salteña que vis-
sino también la extracción, conducción, almacenaje, desti- lumbró el tema casi un siglo atrás.
lación y transporte a los centros de consumo. Sostiene que
en el país hay abundantes fuentes de esquistos bitumino-
sos cerca de las ciudades (sobre todo en Salta, Jujuy, Tucu-
mán y Mendoza) y más aún cerca de las vías del ferrocarril.
Asegura que, mientras los pozos de petróleo se agotan lue-
go de una década de explotación intensiva, los esquistos
bituminosos conforman masas de estratos de gran exten-
sión en el interior de las serranías. Comenta que en sus ex-
perimentos con los esquistos pudo producir un gas-oíl de
alta calidad “listo para su uso en cualquier motor sin que deje
ningún residuo”, nafta de grado aviación y un gas inodoro
y clarísimo a 125 metros cúbicos por tonelada de mineral.
A ello hay que sumarle aceites livianos y pesados, grasas
lubrificantes, kerosene, sulfato de amoníaco, coke, vidrio
negro y azabache. También productos medicinales como
la parafina sólida, fenol, alquitranes y benzol. Hace una lar-
ga descripción de su sistema de hornos, tubos, retortas y
demás artificios de destilación al que llamó El Obelisco (por
la forma de las chimeneas) y que registró a su nombre en
la década de 1920 como Patente de Privilegio N° 17234. En
el folleto (páginas 50 a 52) da un listado completo de los
materiales necesarios para construir un destilador con ca-
pacidad diaria de 24 toneladas de esquistos. Asimismo, da
la lista de todos los lugares donde se encuentran esquistos
bituminosos en las distintas provincias argentinas, espe-
cialmente en Salta y Jujuy, los cuales caen mayormente en
los ambientes de Cordillera Oriental y Sierras Subandinas.
59
Lola Mora y su incursión por la minería y el petróleo
60
ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
El objetivo de este trabajo es rescatar del olvido para la comunidad de Ciencias de la Tierra a una pionera de la Neotec-
tónica de la llanura pampeana, la Dra. Pierina Pasotti quien, a lo largo de más de 60 años de docencia e investigación en
la Universidad Nacional del Litoral, actualmente Universidad Nacional de Rosario, sentó las bases para la tectónica de las
llanuras santafesinas y regiones adyacentes. En las primeras décadas del siglo XX, la Dra. Pasotti, en una sociedad do-
minada por hombres, se abrió camino para ser reconocida no solo en la comunidad local sino también como uno de las
referentes más importantes en esta disciplina. A lo largo de los años ha recibido numerosas distinciones y premios y nos
ha dejado numerosos aportes que han sido un hito importante en el desarrollo de la tectónica argentina, especialmente
en las regiones de llanuras. El análisis de su obra ha ido creciendo a lo largo de los años y nos muestra una fuerte perso-
nalidad que ha sabido superar todos los obstáculos y perdurar con sus enseñanzas a lo largo de las diferentes épocas.
Palabras clave: Neotectónica, Cuaternario, llanuras pampeanas, pionera, mujer geocientífica.
ABSTRACT
Pierina Pasotti: A pioneer in the neotectonics of the pampas
The aim of this work is to rescue from oblivion for the Earth Sciences community a pioneer of neotectonics of the Pam-
pean plains, Dr. Pierina Pasotti, who throughout more than 60 years of teaching and research at the Universidad Nacio-
nal del Litoral, currently the Universidad Nacional de Rosario, laid the foundations for the tectonics of the Santa Fe plains
and adjacent regions. In the first decades of the 20th century, Dr. Pasotti, in a society dominated by men, made her way to
be recognized not only in the local community but also as one of the most important referents in this discipline. Over the
years she has received numerous distinctions and awards and has left us numerous contributions that have been an im-
portant milestone in the development of Argentine tectonics, especially in the lowland regions. The analysis of her work
has grown over the years and shows us a strong personality that has managed to overcome all obstacles and endure with
her teachings throughout the ages.
Keywords: neotectonics, Quaternary, Pampean plains, pioneer, woman geoscientist.
61
Victor A. RAMOS
Trataré de rescatar del olvido en la comunidad geológica lista egresado como médico de la Universidad Nacional de
a la Pierina Pasotti, valorando sus contribuciones sobre la Córdoba en 1919, teniendo una activa participación en las
llanura pampeana, siguiendo para algunos detalles las no- luchas estudiantiles de la reforma del 1918. Nunca ejerció
tas de Rimoldi (1997) y las notas biográficas y el recordato- la medicina y se radicó en 1920 en Rosario como profesor
rio de Albert (1996, 2000). de Geología para ingenieros en la Universidad Nacional
del Litoral. Castellanos introdujo la geología en la Facultad
en una época en la que se consideraba que la geología no
PREPARACIÓN ACADÉMICA Y prestaba ninguna utilidad a las obras ingenieriles. Su pre-
sencia en esa ciudad fue proverbial, pues a partir de 1930,
ACTIVIDAD DOCENTE con la llegada de Pierina Pasotti, no sólo comparten la do-
cencia, sino que inician importantes investigaciones en la
La doctora Pierina Antonieta Ernestina Pasotti nació el 29 de llanura santafesina, desarrollando una escuela de fisiogra-
junio de 1902 en la ciudad de Rosario, Santa Fe. Había inicia- fía y geología del Cuaternario, asociación que perduró por
do ya sus estudios primarios en la Escuela Normal N° 1 de más de 40 años.
esta ciudad, cuando siendo aún niña, su familia se trasladó
a Italia, al lugar de origen de sus padres, donde debieron
soportar los horrores de la Primera Guerra Mundial. Cursó
sus estudios primarios y secundarios en Turín en el Insti-
tuto Nacional para Hijas de Militares, obteniendo su título
de maestra. Éste no la habilitaba para el ingreso a estudios
superiores, por lo que se vio obligada a cursar las equiva-
lencias para recibirse de bachiller y así poder ingresar en la
Universidad de Torino, en la cual cursó la carrera de Ciencias
Naturales, graduándose de Doctoris Historiae Naturalis el 27
de julio de 1927 mediante una tesis paleontológica sobre
“Di alcuni crinoidi paleogenici, con speciale riguardo a quelli de
Gassino (Torino)”, bajo la dirección del reconocido geólogo
italiano Carlo F. Parona, la que fue publicada por la Sociedad Figura 1: Viaje de estudios a las Sierras de Tandil a fines de la década de
1940. Nótese que Pierina Pasotti es la única mujer con treinta hombres del
Geológica Italiana (Pasotti 1939). Razones familiares, parti- curso de Geología para Ingenieros. El doctor Alfredo Castellanos aparece
cularmente de índole política, determinaron su retorno a su sentado a la izquierda con anteojos.
ciudad natal en la Argentina a fines de 1920.
Años después de su regreso al país, Pierina Pasotti revalidó
A su regreso, Pierina intentó incorporarse a la Facultad de su título en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Natu-
Ingeniería de la Universidad Nacional del Litoral, solicitan- rales de la Universidad Nacional de Córdoba (Fig. 2), como
do ingresar en la Cátedra de Mineralogía y Geología, sien- Doctora en Ciencias Naturales, en la especialidad Minera-
do rechazada por el interventor de turno por tratarse de logía y Geología el 17 de septiembre de 1951. Ese mismo
una mujer y no resultar propicia la nominación en una ca- año accedió al cargo de Profesora Titular de dicha cátedra,
rrera, según él, de neto corte masculino. Como ella misma luego denominada Geología para Ingenieros, en la hoy Fa-
mencionara muchas veces “... la Sociedad, en ese momento cultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura de la
no admitía que las mujeres ocupásemos lugares tradicional- actual Universidad Nacional de Rosario. Se hizo cargo de
mente reservados a los hombres, menos aun tratándose de la dirección del Instituto de Fisiografía y Geología de dicha
una Facultad de hombres ...”. Posteriormente, gracias a la facultad a partir del año 1952, después que el Dr. Alfredo
intervención del Dr. José Benjamín Ábalos, prestigioso mé- Castellanos fuera cesanteado por el gobierno peronista. La
dico Ministro de Obras Públicas de la Nación del gobierno dirección de dicho instituto la llevó a abandonar la docen-
del presidente Hipólito Irigoyen, logró iniciar su carrera cia y a focalizarse en la investigación, desempeñándose en
docente universitaria el 1° de julio de 1930 como Prepara- los últimos 20 años en forma ad honorem hasta su falleci-
dora en la Cátedra de Fisiografía, Mineralogía y Petrografía miento. Las referencias sobre la mano dura que reinaba
para las carreras de Agrimensura e Ingeniería Civil de la en el Instituto da cuenta de la necesidad que habría tenido
entonces Facultad de Ciencias Matemáticas, Físico-Quími- Pasotti de instalarse como autoridad científica en un mun-
cas y Naturales Aplicadas a la Industria de la Universidad do típicamente masculino (Figueroa 2009).
Nacional del Litoral. Cabe destacar que la incorporación de
Pasotti a la universidad se produjo cerca de 30 años antes En esos años, entre 1936 y 1957, Pasotti también desarro-
del ingreso masivo de mujeres a ella (Fig. 1). Su carrera do- lló actividad docente (Fig. 3) en el ámbito de la geografía en
cente y de investigación se inició bajo la dirección del Dr. la Facultad de Filosofía y Letras, hoy de Humanidades y Ar-
Alfredo Castellanos, quien en 1936 la incorpora en su re- tes; a nivel medio en la Escuela Industrial de la Nación, en
cientemente creado Instituto de Fisiografía, Mineralogía y el hoy Instituto Politécnico Superior, y en el Instituto Dante
Geología, que funciona dentro de la mencionada facultad. Alighieri, en la ciudad de Rosario. El Instituto Politécnico
puso su nombre a una de las aulas como homenaje a su
Alfredo Castellanos (1893-1975) fue un distinguido natura- larga trayectoria en la institución.
62
Pierina Pasotti: una pionera en la Neotectónica de las pampas
63
Victor A. RAMOS
1927 accedió a la cátedra universitaria en Latinoamérica, Las tareas de gestión en la investigación llevaron a Pierina
nombró a la doctora Pasotti también como Socia Honora- a ser asesora científica del Consejo de Investigaciones de
ria. Cabe resaltar, además, que fue incluida por el Centro la Universidad Nacional de Rosario (CIUNR), miembro del
Multinacional de la Mujer de Investigación y Capacitación Comité Argentino del Proyecto Manto Superior y del Pro-
de la Comisión Interamericana de Mujeres de la Organiza- yecto sobre Geodinámica Terrestre. Fue también socia de
ción de Estados Americanos (OEA), en el Banco de Talentos la Asociación Argentina para el Progreso de las Ciencias,
de su Registro de Mujeres Americanas. consultora científica honoraria de la Asociación Amigos del
Observatorio y Planetario Municipal de Rosario, presidente
de la Filial Rosario de la Sociedad Argentina de Estudios
TAREAS DE INVESTIGACIÓN Geográficos (GAEA), entre muchos otros.
64
Pierina Pasotti: una pionera en la Neotectónica de las pampas
65
Victor A. RAMOS
servando el desarrollo vertical del Ensenadense, y otras El 18 de agosto de 1996, cuando solo restaban diez días
unidades identificaron escarpas de falla. Además de los para alcanzar los 94 años, falleció en la ciudad de Rosario
trabajos detallados de campo, se basaron en decenas de la invalorable Pierina, dejando un sentimiento de angustia
perfiles topográficos con una exageración vertical de cien entre todos los que conocieron su larga y poco común tra-
veces, para destacar estos rasgos (Fig. 4 de Pasotti y Cas- yectoria en el campo de las ciencias de la Tierra. Su deceso
tellanos 1963). Es así como en su análisis tectónico propu- se produjo cuando aún perduraba en el recuerdo de cole-
sieron la “fosa tectónica de la Cañada San Antonio”, el “pilar gas la celebración de sus 66 años de labor ininterrumpida
tectónico de Armstrong”, la “falla de El Trébol”, la “fosa tectóni- en la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimen-
ca de Centeno”, la “falla de Rosquín-Carrizales” y el “hemihorst sura de la Universidad Nacional de Rosario, y de 44 años
de Gálvez”, entre otras estructuras neotectónicas (Pasotti y (1952-1996) como directora del Instituto de Fisiografía y
Castellanos 1963, 1967). Geología Dr. Alfredo Castellanos.
Sin duda que todas estas observaciones realizadas por La muerte sorprendió a Pierina cuando estaba abocada al
Pierina deberían ser validadas con las nuevas tecnologías que sería su último trabajo. Los manuscritos sobre “el blo-
disponibles. Sin embargo, hay que destacar que hace más que de Piamonte” juntamente con otros ya más elaborados,
de cincuenta años venía analizando la morfotectónica de quedaron sobre sus escritorios, el del Instituto y el de su
la llanura pampeana y proponiendo nuevas metodologías casa. Este era un estudio de un rasgo particular que había
de trabajo para la neotectónica de esta región en forma descubierto en la llanura de la provincia de Santa Fe y al
pionera en nuestro país. que así había denominado, dado que es la población más
importante que en él se encuentra.
El análisis de las contribuciones de Pierina Pasotti a la neo-
tectónica de esta región excede los objetivos del presente Puede aseverarse que su vida estuvo por entero signada
trabajo, dado que sólo queríamos mostrar las metodolo- por la enseñanza de la que fuera su ciencia vocacional y,
gías propuestas que se adelantaron varios años a las utili- siendo ya muy mayor, y hasta poco tiempo antes de su des-
zadas por otros estudios y que introdujeron el análisis de la aparición, concurría prácticamente a diario al Instituto para
topografía, las aerofotografías y el reconocimiento aéreo que con su ojo avizor todo se realizara según su leal enten-
de estos paisajes que se adelantaron a toda una genera- der. Su fuerte compromiso y cariño con la Facultad quedó
ción de geólogos de llanura. evidenciado no sólo en su importante labor a lo largo de su
recorrido sino también en un acto de extrema generosidad
al donar su casa, junto con su hermana Rosa Pasotti, a la
CONSIDERACIONES FINALES institución, lugar donde funciona actualmente la Fundación
Facultad de Ingeniería Rosario en Pellegrini 494.
Como corolario de la intensa actividad científica llevada a
cabo por la doctora Pierina Pasotti, siguiendo lo expresa-
do por Albert (1996, 2000), queremos destacar su énfasis
en los estudios geológico-geomorfológicos y en las conse-
cuencias de la neotectónica en la llanura pampeana. Reci-
bió el afecto de su comunidad, cuando el Concejo Muni-
cipal de Rosario la nombró en 1993 Ciudadana Ilustre en
reconocimiento a su trayectoria (Fig. 8).
66
Pierina Pasotti: una pionera en la Neotectónica de las pampas
67
Victor A. RAMOS
68
Pierina Pasotti: una pionera en la Neotectónica de las pampas
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19-20/01/1978.
70
ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
Josefa Vicenta Giambastiani de Peláez fue la primera mujer en doctorarse en la Escuela de Ciencias Naturales, hoy Escue-
la de Geología de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba, en 1931. Su
trabajo fue sobre la petrografía, la mineralogía y el quimismo de los mármoles de las Canteras El Sauce sitas en la Sierra
Chica de Córdoba. Descubrió también una macla rara en la calcita (Ley de Traversella). Fue una maestra excepcional que
se destacó como maestra y profesora de diversas instituciones de las cuidades de Río Cuarto, San Francisco y Córdoba.
Sus pasiones fueron el Museo Florentino Ameghino y las Escuelas Terminales. Escribió numerosas obras orientadas a la
educación primaria y secundaria. Se destacan sus Nociones de Mineralogía y Geología Argentinas, aún hoy una obra digna
de leerse. Tuvo una vida familiar plena e intensa, habiendo criado y dado estudios universitarios a cinco hijos, junto a su
esposo, el doctor Víctor Peláez.
Palabras clave: Doctora Peláez, reseña vida ejemplar, petrografía, docencia, libros escolares, Escuelas Terminales, mu-
seos.
ABSTRACT
Josefa Vicenta Giambastiani de Peláez (1891-1974): first doctor in Geology and Mineralogy of the Universidad Nacio-
nal de Córdoba
Josefa Vicenta Giambastiani de Peláez was the first woman to obtain a doctorate from the Escuela de Ciencias Naturales,
today Escuela de Geología of the Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales of the Universidad Nacional de Córdo-
ba, in 1931. Her work was on petrography, mineralogy and the chemistry of marbles from the El Sauce quarry located in
the Sierra Chica de Córdoba. She also discovered a rare twin in calcite (Traversella’s Law). She was an exceptional teacher
who stood out as a professor at various institutions in the cities of Río Cuarto, San Francisco and Córdoba. Her passions
were the Florentino Ameghino Museum and the Terminal Schools. She wrote numerous books and pamphlets aimed at
primary and secondary education, highlighting her Nociones de Mineralogía y Geología Argentinas, even today a book
worth reading. She had a full and intense family life, having raised and given university studies to five children, together
with her husband, Dr. Víctor Peláez.
Keywords: Doctora Peláez, review exemplary life, petrography, teaching, school books, Terminal Schools, museums.
1
CICTERRA (CONICET–UNC), CIGEA (FCEFyN–CNEA) y Departamento de Geología Básica, Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFyN), Universi-
dad Nacional de Córdoba (UNC), Córdoba. email: [Link]@[Link]
71
Roberto D. MARTINO
merecen que se los rescate de la memoria para genera- 1), año en que se le otorgó el título (22 de enero de 1931,
ciones futuras. En este contexto, el objetivo del presente Libro de Grados 5, folio 5; Cortés y Freytes 2015).
trabajo es presentar una breve biografía de la vida de Jo-
sefa Vicenta Giambastiani, destacando su contribución a la En su Tesis Doctoral, Josefa (permítaseme llamarla con todo
Geología en los distintos aspectos mencionados. respeto por su nombre de pila) hizo el quimismo de los
mármoles de la Sierra de Córdoba por primera vez y entre
otros aportes describió una macla en calcita, bastante rara,
UNA TESIS DOCTORAL CON denominada de Traversella, descripta hacia 1856 en las fa-
mosas minas de hierro homónimas en el Piamonte italiano
REPERCUSIÓN NACIONAL (Figs. 2, 3 y 4). Fue discípula de destacados profesores de la
época, como Roberto Beder y Anselmo Windhausen.
En el año 1930, exactamente el 7 de octubre, Josefa Vicenta
Giambastiani defendía su Tesis Doctoral en Ciencias Natu- (a) (b)
rales, Especialidad Mineralogía y Geología, en la Facultad
de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFyN, fundada
en 1876), de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC,
fundada en 1613). Con sus 39 años, se presentó ante un
tribunal constituido por los doctores Roberto Beder, Carl
Curt Hosseus y Edwin Rothlin y los ingenieros Ernesto Ga-
vier y Carlos Deheza.
72
Josefa Vicenta Giambastiani de Peláez (1891-1974): primera geóloga de la UNC
NACIMIENTO Y EDUCACIÓN EN
RÍO CUARTO, DOCENCIA EN SAN
FRANCISCO Y CÓRDOBA
En la escuela secundaria, Josefa, luego de cuatro años de
estudio, se recibió en 1908 de Maestra Normal Nacional en
la Escuela Normal Mixta Justo José de Urquiza (fundada en
1888) de la ciudad de Río Cuarto, lugar donde había nacido
Figura 6: Josefa a los 17 años, en 1908, cuando se recibió de maestra nor-
mal nacional, en la Escuela Normal Mixta Justo José de Urquiza (fundada en
1888) de la ciudad de Río Cuarto (Córdoba).
OBRAS ESCRITAS
Entre 1934 y 1936, Josefa escribió una serie de libros no-
tables: Nociones de Mineralogía y Geología Argentinas, tex-
to de enseñanza secundaria dirigido a las Escuelas Nor-
males y Colegios Nacionales, con cuatro ediciones de la
casa Peuser de Buenos Aires. También escribió Lecciones
Elementales de Geología Argentina para 6º grado y adaptó
Fenómenos Físicos y Químicos para 4º, 5º y 6º grados (Fig.
7). Recibió múltiples elogios en medios de la época debido
a la didáctica y calidad de sus publicaciones. Cito uno de
ellos, comentario vertido por el diario La Prensa del 2 de
agosto de 1936: “Sólo una profunda versación en la materia y
facultades docentes de aguda psicología, pudieron hermanar
como pasa en estas obras que comentamos, lo grande con lo
sencillo y lo difícil con lo ameno. Sólo quien conoce, sin embar-
go, a la Dra. Peláez, comprende fácilmente el porqué de este
éxito editorial”. Escribió numerosos trabajos científicos: so-
bre dolomitas y su uso industrial, sobre áridos para su uso
Figura 5: Josefa de niña, ca. 1895 (4 años). Nació en Río Cuarto (Córdoba) el
10 de abril de 1891.
en caminos, sobre la Mina El Teniente, sobre las Termas
73
Roberto D. MARTINO
VIDA FAMILIAR
Figura 7: Parte de la obra escrita por Josefa. El libro Nociones de Mineralogía y Josefa, con 33 años, se casó el 15 de marzo de 1924 con
Geología Argentinas (arriba, izquierda) fue un texto de enseñanza secundaria
que tuvo cuatro ediciones de la casa Peuser de Buenos Aires. Un verdadero
Víctor Peláez, un profesor de Derecho Romano de la UNC,
clásico de la enseñanza de la Geología en la educación secundaria de la con quien tuvo cinco hijos, ¡casi uno por año!: Raúl Víctor
provincia de Córdoba.
GESTIÓN
74
Josefa Vicenta Giambastiani de Peláez (1891-1974): primera geóloga de la UNC
(1925), geólogo con una maestría en el Massachusetts Insti- si se acercara al alma de las piedras, de las plantas, de los
tute of Technology (Estados Unidos); María Eugenia (1926), animales; sería más buena, más comprensiva, más humana”.
Profesora de Ciencias Naturales; Enrique Alberto (1927),
abogado; Víctor (1928), médico y María Luisa (1933), mé-
dica. Dos de ellos, Víctor y María Luisa viven en Neuquén
Agradecimientos
capital actualmente. Todos ellos recibieron educación uni-
versitaria (Figs. 8 y 9). En palabras de Víctor y María Luisa,
Josefa “...fue una madre ejemplar que supo, con su dulzura, A la Familia Peláez: Cristy, Laura, Marilú, Víctor, Cecilia,
acompañar nuestra infancia y juventud. Y fue sin duda tam- Mauricio que me permitieron acercarme a Josefa y su prolí-
bién una gran profesional que logró, entre otras cosas, trasmi- fica vida. A Sergio Raúl Díaz, por sus agudas observaciones
tir la pasión por lo que hacía”. sobre la historia de la educación en Córdoba, hijo de un
gran educador como fue Miguel Angel Díaz Morales (Bis-
choff 2012), colaborador estrecho de Josefa. Se agradece la
lectura crítica y comentarios del manuscrito por parte del
Dr. Víctor A. Ramos. A la Dra. Alina B. Guereschi, por sus
valiosas sugerencias.
REFERENCIAS
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Comercio y Justicia. Columna Opinión. Miércoles 14 de Noviem-
bre. Página 8a.
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Díaz, S.R. 2018. El Museo Escolar de Ciencias Naturales “Florentino
Figura 9: Josefa y sus hijos cuando cumplió 75 años. Adelante: Raúl Víctor Ameghino”. Edición del Autor. 51 pgs.
(mano en el hombro de Josefa) y María Luisa. Atrás: Enrique, María Eugenia
Familia Peláez, 2014. Josefa Vicenta Giambastiani de Peláez. Me-
y Víctor (ca. 1966).
morias. 5 p. (Inéditas).
Goldschmidt, V. 1913. Atlas der Krystallformen. Carl Winter Univer-
Josefa falleció en Neuquén, el 3 de abril de 1974, a los 83 sitätsbuchhandlung, Heidelberg. (Obra en 9 volumenes de texto
años (Fig. 10). Al jubilarse de su carrera docente, en 1951, y un volumen de figuras, escritos entre 1913 y 1923. Tiene cerca
dijo: “Si la gente estuviera más en contacto con la Naturaleza; de 30.000 formas cristalinas con su correspondiente texto).
Garzón E., 1951. Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales:
reseña histórica. Revista de la Facultad de Ciencias Exactas, Físi-
cas y Naturales, Número Extraordinario, 144 p., Córdoba.
Martino, R.D. 2018. Breve reseña del nacimiento de la enseñanza
en Ciencias Geológicas en la Universidad Nacional de Córdoba y
de sus primeros 70 años (1870-1940). Revista de la Facultad de
Ciencias Exactas, Físicas y Naturales 5: 17 a 22. Suplemento 1.
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na. Editorial Assandri, Córdoba, 316 p.
Peláez, J. G. de, 1936. Nociones de Mineralogía y Geología Argenti-
na. Jacobo Peuser Limitada, Editores, Buenos Aires, 296 p.
Peláez, J. G. de, 1936. Fenómenos Físicos y Químicos. Jacobo Peu-
ser Limitada, Editores, Buenos Aires.
Figura 10: Una de las últimas fotos tomadas a Josefa. Falleció en Neuquén
el 3 de abril de 1974.
75
ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
Esta contribución está dedicada a visibilizar las mujeres que, hasta el año 1950, egresaron de los estudios en Geología en
la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Asimismo, se analiza brevemente el contexto dominante a principios del siglo
XX para el acceso a los estudios universitarios de las mujeres. Acerca de estas graduadas, se presentan los temas abor-
dados en las tesis doctorales, sus publicaciones, el ejercicio de la docencia y profesional. Se destaca que Sarah Cortelezzi
de Mouzo, en 1932, fue el primer egreso de Geología en La Plata; su hermana, Juana Cortelezzi, fue la primera profesora
titular en la UNLP, realizó estudios de posgrado en el exterior y mantuvo una activa participación en la vida académica.
María M. Radice dirigió el Laboratorio Forense de la Policía de la provincia de Buenos Aires y produjo los estudios pione-
ros sobre rodocrosita. La mayoría se dedicó a la mineralogía y petrografía, territorio dominante para las mujeres en la
época y algunas participaron de trabajos de campo. Del total de egresados en Geología hasta 1950, aproximadamente
un 4,5% fueron mujeres, que desafiaron los tiempos accediendo a estudios universitarios e incursionando en una disci-
plina poco frecuente.
Palabras clave: mujeres, Geología, Mineralogía, La Plata.
ABSTRACT
The first women geologists in the Universidad Nacional de La Plata (1906-1950)
This contribution highlights those women graduated in geological studies from the Universidad Nacional de La Plata
(UNLP) up to 1950 and briefly examines the status of women at the time regarding access to university. This article sur-
veys the topics of their PhD dissertations and their publications as well as tracing their teaching and scientific careers.
Attention is drawn to the fact that Sarah Cortelezzi de Mouzo was the first person to graduate in geology in La Plata in
1932, and that her sister Juana Cortelezzi became the first woman as tenured professor in the UNLP, pursued graduate
studies abroad and was actively engaged in academia. María M. Radice ran the Province of Buenos Aires Police Forensic
Laboratory and pioneered studies on rhodochrosite. Most of them specialized in mineralogy and petrography—geolo-
gical territories staked out for women at the time— and some of them did fieldwork. Out of all students graduated in
Geology until 1950, about 4.5 per cent were women who challenged their times by attending university and taking up a
science not then chosen by many.
Keywords: women, Geology, Mineralogy, La Plata.
1
Universidad Nacional de La Plata, Facultad de Ciencias Naturales y Museo. 2División Mineralogía y Petrología (Museo de La Plata). 3División Geología Apli-
cada (Museo de La Plata). Correspondencia a Silvia J. Ametrano. Email: ametrano@[Link]
76
Silvia J. AMETRANO y Silvia I. CARRASQUERO
Figura 1: a) Museo de La Plata (ca. 1900), en los inicios de la Universidad Nacional de La Plata, foto del Archivo Histórico del Museo de La Plata (AHMLP); b)
El laboratorio del Departamento de Mineralogía y Petrografía del Museo de La Plata en 1927 (AHMLP).
77
Las primeras geólogas en la Universidad Nacional de La Plata (1906-1950), Argentina
beneficiarios de las becas de YPF que estimulaban esos es- 1917 y 1918 Ayudante de Sección, y Ayudante Preparador
tudios. Así, hasta 1958, se produjeron 159 tesis doctorales de colecciones en 1918-1919 (García 2003). En 1924, se re-
en esta disciplina (Teruggi 1977, Ametrano 2009). Previa- gistra su nombramiento como Jefe de Trabajos Prácticos
mente, en 1948 se introdujo el título de Licenciado en Geo- de Mineralogía, Petrografía, Geología y Geografía Física
logía, además del Doctorado, incorporando una formación (Soprano Manzo 2009), cargo que había ejercido desde
más aplicada al ejercicio profesional que los tiempos del 1920 sin nombramiento. En este último período, estuvo a
país requerían. cargo de la realización de un catálogo de las colecciones
bajo la dirección de Moisés Kantor, según consta en los co-
Hacia 1951, sólo nueve mujeres se habían graduado en piadores del MLP.
Geología con tesis en la disciplina, en tanto en el mismo
período ya se habían diplomado 202 varones. Posteriormente, ejerció la docencia de Botánica y Zoología
en el Colegio de Señoritas de la UNLP (Félix H. Mouzo com.
pers.). Sarah participó de algunas tareas de campo como
PRIMERAS EGRESADAS EN consta en registros del AHMLP. En el primero de ellos, en
septiembre de 1918, Moisés Kantor invitó a Santiago Roth
GEOLOGÍA EN LA UNLP a participar de una excursión de campo de un mes para
acompañar a las alumnas Cortelezzi y Osácar para visitar
Las primeras egresadas en Geología se presentarán a con- Sierra de la Ventana y la costa bonaerense, cuyo objeti-
tinuación en forma cronológica y agrupada según los di- vo principal era prepararlas para el trabajo doctoral, que
rectores de sus tesis doctorales. En general, estos directo- Osácar no concluyó. Posteriormente, en 1919, Kantor
res fueron aquellos que ocupaban el cargo de Profesor de programó un viaje de pocos días a Uruguay con estas dos
Mineralogía y Petrografía. alumnas con el objetivo de afianzar los conocimientos geo-
lógicos, del cual no se ha encontrado certeza de su realiza-
Las discípulas de Walter Schiller ción (Copiador I del MLP).
Schiller, de origen alemán, había sido convocado al MLP Juana Cortelezzi. En 1927, la hermana de Sarah, Juana
por Francisco P. Moreno y sucedió a Rudolf Hauthal, en Cortelezzi, se había doctorado en Química con tesis diri-
1906, al frente de la Sección Mineralogía del Museo. En gida por Walter Schiller, integrándose a la docencia y a
esta función permaneció casi 40 años, además de desem- la investigación mineralógica en el Museo. Las hermanas
peñarse como Profesor Titular de Mineralogía. Entre 1915 Cortelezzi pertenecían a una familia vinculada a la etapa
y 1919, regresó a Alemania para participar como volunta- fundacional de la ciudad de La Plata (García 2016b), su pa-
rio en la Primera Guerra Mundial, en ese período fue reem- dre había llegado de Milán para trabajar como albañil en la
plazado en sus dos funciones por Moisés Kantor. Retornó a construcción de la nueva capital de la provincia de Buenos
Argentina en 1919 y fue designado Jefe del Departamento Aires, tal como reza en su ingreso al país. Todas las hijas
de Mineralogía del MLP y Profesor de Geografía Física has- mujeres de esta familia accedieron a estudios universita-
ta su muerte, en 1944. Tuvo dos discípulas que terminaron rios, Sarah, Juana, María como Profesora de Dibujo, Ana
sus tesis doctorales: Sarah y Juana Cortelezzi. que estudió Zoología con tesis en Paleontología y Carmen
como Profesora de Química y Mineralogía. La tradición fa-
Sarah Cortelezzi. El primer egreso del Doctorado en Cien- miliar por las Ciencias Naturales continuó en los años 60
cias Naturales con una tesis dedicada a un tema geológico con el sobrino César Cortelezzi y el hijo de Sarah, Félix H.
fue el de una mujer, en 1932, Sarah Cortelezzi de Mouzo Mouzo, ambos geólogos.
(García 2003, 2005, 2016b). Sarah (Fig. 2) había cursado el
doctorado entre 1915 y 1918, posteriormente y ya casada Juana nació en La Plata en 1887 e hizo sus estudios secun-
con Félix Mouzo, auxiliar de la secretaría del Museo, pre- darios en el Colegio Nacional de La Plata durante el breve
sentó la tesis doctoral número 18 “Sobre la existencia de período (1898-1906) en que se permitió el ingreso de mu-
bixbita en la Patagonia” que jeres (García 2003). Ingresó al Museo como estudiante de
fue dirigida por Walter Schi- Ciencias Naturales en 1907, recibiéndose de farmacéutica,
ller (Cortelezzi de Mouzo profesora de enseñanza secundaria en Historia Natural y
1932). Se trató del segundo Química. En 1927, se doctoró en Química con la tesis “El
hallazgo mundial de este ámbar de Magallanes”, dirigida por Walter Schiller, sobre la
mineral que Schiller había cual publicó un artículo en la revista de la Facultad de Cien-
dado a conocer tomando cias Químicas (Cortelezzi 1930). Juana Cortelezzi cultivó
como base un manuscrito un fuerte vínculo con su colega de Química, Carolina Etile
de Sarah (Schiller 1931) so- Spegazzini (Fig. 3 a), hija del reconocido botánico italiano
bre el material del Valle de Carlos Spegazzini.
las Plumas en Chubut.
Su prolongada trayectoria se definió principalmente en la
Figura 2: Sarah Cortelezzi de Mouzo En 1915, fue Ayudante de docencia secundaria y universitaria con eje en la Mineralo-
(Gentileza Elisa Estenssoro Corte-
lezzi).
Laboratorio Interino, entre gía. Desde 1906 hasta 1932 fue docente en el Colegio de
78
Silvia J. AMETRANO y Silvia I. CARRASQUERO
Figura 3: Diferentes momentos en la vida de Juana Cortelezzi. a) Juana sentada y a la derecha su compañera de estudios, Carolina Etile Spegazzini en 1906.
(Gentileza Etile D. Spegazzini). b) Juana cuando ya era directora del Colegio de Señoritas (Gentileza Elisa Estenssoro Cortelezzi). c) Festejos del cincuentenario
del MLP (1934): Juana Cortelezzi (sentada a la derecha), Joaquín Frengüelli (segundo sentado a la izquierda), Walter Schiller sentado primero a la izquierda.
Foto del Archivo Histórico del Museo de La Plata (AHMLP).
Señoritas de la UNLP, del cual llegó a ser su directora hasta o propuestas pedagógicas (Cortelezzi 1907).
jubilarse (Fig. 3 b), allí conformó una colección de minera-
les y rocas para la enseñanza. Entre 1920 y 1933, fue pro- Los registros del AHMLP permiten observar la activa parti-
fesora de Práctica Pedagógica de Mineralogía y Geología cipación de Juana en distintas actividades académicas (Fig.
en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación 3 c). En 1938, integró la comisión para la reforma del Plan
de la UNLP. También se desempeñó como Jefe de Trabajos de Estudios del Doctorado en Ciencias Naturales junto a
Prácticos y asistente de Investigaciones Químicas del Insti- Birabén, Cabrera, Mac Donagh, Parodi y Vignati (AHMLP, C
tuto de Investigaciones Químicas. N° 35, 1936-1938, P206), y entre 1936 y 1939 formó parte
del Consejo Académico en representación de los docentes
En el Museo, su docencia se inició en 1928 como Jefe de (Soprano Manzo 2009). Juana Cortelezzi estuvo vinculada
Trabajos Prácticos Interino y en 1931 fue confirmada su a la comunidad científica argentina como lo demuestra su
designación, remplazando a Sarah Cortelezzi de Mou- desempeño como Secretaria de la Comisión Directiva Sec-
zo, quien había renunciado (AHMLP, C N° 11, 1928-1932, ción La Plata de la Sociedad Científica Argentina, en 1939.
P467). En 1933, se llamó a concurso el cargo de Profesor
Titular de Mineralogía y Petrografía, concurso en el que se Juana se integró a trabajos de campo, en 1927 participó
postularon Agustín Eduardo Riggi, Juana Cortelezzi, Pablo de un viaje de ocho días a la zona de Tandil, organizado
Groeber y el ingeniero en minas José Manuel Gerez. La úni- por Walter Schiller; otros participantes fueron su hermana
ca mujer resultó la seleccionada con base en sus fuertes Anita Cortelezzi, la hija de Schiller, Ilse Schiller, y alumnos
antecedentes docentes, minucioso trabajo y conocimien- de las carreras del Museo (Schiller 1930). Luego acompañó
to de las colecciones mineralógicas del MLP, además de a Schiller en otros viajes a la isla Martín García (AHMLP C N°
ser una egresada de la UNLP (AHMLP, Carpeta C-15, Exp. 12, 1928-1932, S252). En 1940 formó parte de la expedición
49, C12). Juana Cortelezzi continuó en esa función hasta Link al Aconcagua, la primera organizada como grupo, que
su jubilación en 1939. En 1934, publicó un artículo sobre llegó hasta los primeros refugios (Curto y Lascano 2017).
cristales de carborundum (Cortelezzi 1934) y previamente Entre sus integrantes estaba Walter Schiller, que lideraba
trabajos de divulgación como El Reino Mineral (García 2003) a los científicos.
79
Las primeras geólogas en la Universidad Nacional de La Plata (1906-1950), Argentina
80
Silvia J. AMETRANO y Silvia I. CARRASQUERO
Desde su tesis doctoral, se focalizó en la Petrografía y Mi- Las discípulas de Agustín Riggi y Joaquín
neralogía y realizó varias publicaciones. En 1944, obtuvo Frengüelli
una beca de la Comisión Nacional de Cultura para estudiar
la determinación de las propiedades técnicas de las rocas Agustín E. Riggi, uno de los primeros geólogos egresados
de construcción por medio del microscopio de polariza- de la UBA, se integró al Museo de La Plata en 1942, cuando
ción. En 1949, publicó los pioneros trabajos sobre rodocro- obtuvo por concurso el cargo de Profesor Suplente de Mi-
sita (Radice 1949 b, 1949 c) realizados en muestras de la neralogía y Petrografía que desempeñó hasta 1947, para
colección mineralógica del MLP. Estas colecciones fueron luego ocupar la dirección del Museo Bernardino Rivadavia.
también objeto de su dedicación, destacándose sus estu- Riggi dirigió unas 15 tesis doctorales, además de las tesis
dios químicos en meteoritos (Radice 1949 d) y el minucioso de las dos mujeres que se presentan aquí. Joaquín Fren-
catálogo sobre los meteoritos depositados en el MLP (Radi- guelli, director del Museo desde 1935, también dirigió va-
ce 1959). La aplicación de rocas y minerales estuvieron en rias tesis doctorales, aunque su desplazamiento en 1946
el campo de su interés (Radice 1944 a, 1946, 1949 e), honró dejó algunas de ellas sin concluir.
a Fossa Mancini con una nota necrológica (Radice, 1950) y
analizó las contribuciones de Musters a la petrografía (Ra- Mercedes Aznares. En 1946, se diplomó Mercedes Azna-
dice 1948) que publicó en la Revista de la Asociación Geológi- res con la tesis 0095 “Estudio comparativo de los carbones
ca Argentina. El panorama completo de sus temas de estu- argentinos y su aplicación industrial” dirigida por Agustín
dio se aprecia en sus restantes publicaciones (Radice 1943 Riggi, tema sobre el que luego realizó una publicación (Az-
a, 1943 b, 1944 b, 1944 c, 1945). En Mineralogía, dirigió la nares 1948). A partir de esa fecha, no se han encontrado
tesis doctoral de Roberto Poljak (1956) sobre un mineral registros de actividad.
“serpentínico” del departamento Tupungato, Mendoza (te-
sis 0233). María Matilde Palomba. Dos años después, en 1948, Ma-
ría Matilde Palomba (Fig. 5), luego de Mariñelarena, pre-
En sus últimos años de docencia universitaria, Radice ha- sentó su tesis doctoral sobre “Los braquiópodos terciarios de
bía comenzado otra actividad inusual para la época, el pe- Patagonia, conservados en el Museo de La Plata” (tesis 0132)
ritaje policial. En 1965, al dejar la cátedra, se concentró en que fue dirigida por Joaquín Frengüelli, después reempla-
este nuevo campo profesional en la Policía de la Provincia zado por Milcíades Vignati. A partir de su tesis doctoral,
de Buenos Aires como encargada del Laboratorio Pericial. se dedicó a la paleontología de invertebrados del Tercia-
rio. Al recibirse, obtuvo una beca e ingresó como ayudante
Victoria Frinio. Victoria Frinio se doctoró en 1944 con la rentada, iniciando una prolongada actividad en la docencia
tesis “Contribución al conocimiento petrográfico de algunas universitaria en la que fue muy valorada. Recorrió todas las
rocas del Cerro Roth, en los alrededores de Comallo, en el terri- jerarquías, Jefe de Trabajos Prácticos, Profesora Adjunta y
torio del Río Negro” (tesis 0052), otra vez bajo la dirección de finalmente Profesora Titular de Paleontología de Inverte-
Fossa Mancini, pero usando muestras colectadas por Joa- brados, hasta su retiro en 1986. Realizó algunas publica-
quín Frengüelli. No se han encontrado más registros de ac- ciones con ejemplares de las colecciones del Museo, por
tividad de Frinio posteriores a la presentación de su tesis, ejemplo, fósiles colectados por Frengüelli (Palomba de Ma-
con excepción de una publicación petrográfica en Notas del riñelarena 1959), y posteriormente trabajó en la bioestrati-
Museo de La Plata (Frinio 1944). grafía del Carbónico-Pérmico de la Patagonia (Palomba de
Mariñelarena 1963, 1970, Amos et al. 1973).
CONSIDERACIONES FINALES
81
Las primeras geólogas en la Universidad Nacional de La Plata (1906-1950), Argentina
director de la Sección Pedagógica y aludiendo al fundador propios de la época. En tanto, el ejercicio profesional por
de la UNLP, expresaba: “No vacilo en afirmar -dice el Doctor J. fuera del ámbito académico fue desarrollado por el 30% de
V. González- que la afluencia de alumnas a nuestros institutos ellas, en el Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas,
constituirá para ella y para la República, una nueva fuente de en Obras Sanitarias de la Nación y en la Policía de la Provin-
energías antes desconocida.” cia de Buenos Aires.
En esos momentos de debate de ideas acerca de la mujer, Es posible concluir que, en la UNLP, la Mineralogía y Pe-
Sarah Cortelezzi de Mouzo, en 1932, fue el primer egreso trografía también se definieron tempranamente como
del Doctorado en Ciencias Naturales, con la orientación “territorio geológico” para las mujeres (Ametrano 2009).
Geología y Mineralogía, de la UNLP. A ella le siguieron las Las “tareas de mujeres en la ciencia”, concentradas en ga-
presentaciones de tesis doctorales de Abel Herrero Du- binetes y laboratorios, también ocurrieron en otros países
cloux, Joaquín Daniel, Carmelo De Ferrariis y Tomás Suero y en la UNLP se asimilaban claramente a las definiciones
entre 1938 y 1939, casi todas ellas dirigidas por Juan Keidel de Mercante (1908) que se refería a las habilidades de la
y abordando aspectos tectónicos en distintos sitios del país. mujer como “excepcionalmente dotada para la imitación, la
fidelidad y la exactitud de los movimientos”. Este “territorio
Los temas de tesis doctorales encarados por estas diez geológico” para las mujeres se afianzó hacia 1931, cuan-
mujeres fueron dominantemente sobre Mineralogía y Pe- do Edelmira Mórtola fue designada profesora suplente de
trografía, uno en Paleontología y uno en un tema aplica- Mineralogía y Petrografía en la UBA (Montenegro y Con-
do. Estas tesis se desarrollaron generalmente sobre ma- cheyro 2013) y en 1933, cuando Juana Cortelezzi accedió
teriales colectados por otros, existe poca documentación a la titularidad en la UNLP. Esta última se convirtió en la
que registre trabajo de campo en estas mujeres, aunque primera mujer en acceder al rango de Profesor Titular en la
Moises Kantor y Schiller incluyeron a las mujeres en las sa- UNLP, que constituía el “techo de cristal” difícil de traspasar
lidas al campo con sus compañeros y docentes, como ya se por las mujeres (Arias 2017).
mencionó para Sarah y Juana Cortelezzi.
Algunas de estas geólogas mencionadas realizaron ejerci-
En referencia al trabajo de campo de las mujeres, merece cio profesional por fuera del ámbito académico, e incluso
mencionarse el caso, en 1930, de la postulación de una mu- ampliaron incumbencias profesionales, tal el caso de María
jer en un concurso de profesor de Zoología sobre lo cual, y Magdalena Radice en el Laboratorio Forense de la Policía
en el Consejo Académico, el director del Museo expresaba de la Provincia de Buenos Aires. Otra, Juana Cortelezzi, fue
“… no pueden ser incluidas en esta lista porque su condición una pionera en la búsqueda de formación de posgrado en
de mujeres no les permite cumplir con todas las obligaciones el exterior con sus tres estadías en la Universidad de Hei-
inherentes al cargo, tales como salir a expedicionar en los delberg. Sólo cuatro de estas diez mujeres no tuvieron ac-
diferentes Territorios de la República” (AHMLP, Libro de Ac- tividad posterior a su doctorado, o no se hallaron registros
tas de reuniones extraordinarias del Consejo Académico y sobre ello. Una de ellas, al menos, concilió la maternidad
Asambleas de Profesores, folio 55). con la investigación, Sarah Cortelezzi de Mouzo tenía a su
primera hija de cinco años al momento de doctorarse (Félix
La docencia universitaria fue desarrollada por el 50% de H. Mouzo, com. pers.).
estas mujeres, todas lo hicieron en Mineralogía y Petrogra-
fía excepto una en Paleontología, dos de ellas (Juana Corte- Estas diez mujeres pudieron desafiar los tiempos accedien-
lezzi y María Matilde Palomba de Mariñelarena) alcanzaron do a estudios universitarios e incursionando en una disci-
la jerarquía de Profesor Titular. Algunas ejercieron la do- plina poco frecuente y probablemente se las pueda encua-
cencia universitaria antes de doctorarse, en su condición drar en aquellos títulos acuñados por dos historiadoras de
de “egresadas”, categoría usada en la época y registrada la mujer en ciencia: “… solas, pero no resignadas” (Barrancos
en el AHMLP, para quienes habían terminado de cursar y 2000) o “Ni solas ni resignadas” (García 2006).
no habían defendido la tesis de la única carrera, el Doc-
torado en Ciencias Naturales. Dos de ellas, Sarah y Juana
Cortelezzi, tuvieron intenso ejercicio de la docencia a nivel
secundario, aunque la falta de registros sobre las demás Agradecimientos
profesionales impide asegurar que no la hayan practicado.
La actividad docente que se observa en estas mujeres se Las autoras manifiestan su agradecimiento por los distin-
inscribe claramente en la opción laboral que no represen- tos aportes recibidos a Elisa Estenssoro Cortelezzi, Feliz H.
taba una ruptura o tensión con las concepciones de género Mouzo, Enrique Baran, Lía Solari, Familia Cellerino (sobri-
de la época (Nari 2004, Palermo 2006), en una clara exten- nos de Magdalena Radice), Etile Dolores Spegazzini, Susa-
sión de su rol maternal. na V. García, Alberto Riccardi, Susana Bidart y a María Ma-
tilde Palomba de Mariñelarena por la entrevista brindada.
El 40% de las mujeres mencionadas en este artículo pu-
blicó trabajos abordando fundamentalmente temas mi- Al Dr. Luis Spalletti por su revisión, a los editores de este
neralógicos, petrográficos o vinculados a las colecciones número de la Serie “B” Didáctica y Complementaria de la
del Museo de La Plata, utilizando técnicas e instrumentos AGA y a la Dra. Elsa Abelleira por su contribución.
82
Silvia J. AMETRANO y Silvia I. CARRASQUERO
83
Las primeras geólogas en la Universidad Nacional de La Plata (1906-1950), Argentina
Radice, M.M.1943a. Productos de alteración de los minerales má- Radice, M.M. 1949d. El hierro meteórico de Petrovskoie-Rasumo-
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84
ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
Paulina Mühlmann fue una de las primeras egresadas del Doctorado en Ciencias Naturales de la Facultad de Ciencias
Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires que realizó una tesis doctoral con orientación en Geología.
Su trabajo “Contribuciones al conocimiento del Paleozoico Inferior del Norte Argentino: observaciones en el cerro San Bernardo
(Salta)”, del año 1935, constituye el primer registro de una campaña geológica realizada por una mujer en el marco de
esta universidad. Paulina Mühlmann estudió y trabajó junto a los más destacados y prestigiosos geólogos de su época.
Desarrolló su carrera profesional en la Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), donde alcanzó el
cargo de Jefa del Laboratorio Petrográfico en el mítico Laboratorio de Investigaciones de Florencio Varela. Dar a conocer
la historia de esta mujer que consagró su vida a su profesión y priorizó su vocación de geóloga de campo, desafiando
el statu quo establecido para las mujeres de ciencia en su época, pone en valor su legado y brinda el merecido reconoci-
miento a su figura.
Palabras clave: tesis, Universidad de Buenos Aires, Paleozoico Inferior, cerro San Bernardo, Laboratorio de Investiga-
ciones YPF.
ABSTRACT
Paulina Mühlmann, a pioneer of geological fieldwork
Paulina Mühlmann was one of the first students of the Natural Sciences PhD program at the Facultad de Ciencias Exactas,
Físicas y Naturales of the Universidad de Buenos Aires to carry out a thesis in the field of Earth Sciences. The dissertation
entitled “Contributions to the knowledge of the Lower Paleozoic in Northern Argentina: observations at cerro San Bernardo (Sal-
ta)”, submitted in 1935, also stands as the first recorded geological field trip led by a woman for this university. Paulina
Mühlmann studied and worked along with the most prominent and renowned geologists of that time. She developed her
professional career at the Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), where she was the Head of Laboratory
of Petrology at the mythical Laboratorio de Investigaciones de Florencio Varela. Paulina Mühlmann dedicated her life to
her profession challenging the statu quo stablished for women in science. This work reveals her life and career, a well
deserved recognition of her figure.
Keywords: thesis, Universidad de Buenos Aires, Lower Paleozoic, San Bernardo Hill, Laboratorio de Investigaciones YPF.
1
Universidad de Buenos Aires, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Departamento de Ciencias Geológicas, “Repositorio de Paleontología”. Email: mta-
nuz@[Link]
85
Marian A. TANUZ
Agustín Eduardo Riggi, Zulema Catalina Chiesa, Rodolfo refleja al conocer la formación profesional de los herma-
Méndez Alzola, Horacio Jaime Harrington, Adela Magdale- nos Mühlmann. Paulina, doctora en Ciencias Naturales de
na Mángano y Paulina Mühlmann. Es un hecho a desta- la Universidad de Buenos Aires (1935); Miguel, doctor en
car la paridad entre hombres y mujeres graduados para la Ciencias Naturales de la Universidad de La Plata (1943); Jor-
época (Ramos 2018). ge, ingeniero civil; Adolfo, egresado de la Escuela Técnica
Nº 1 Otto Krause y el menor, Enrique, médico y psiquia-
El objetivo de la presente contribución es dar a conocer tra especialista en asma y alergias (com. pers. Arq. Susana
la figura de Paulina Mühlmann, Doctora en Ciencias Na- Mühlmann).
turales de la Universidad de Buenos Aires y pionera de la
Geología, que se destaca por haber sido la primera mu-
jer en realizar una tesis doctoral que incluía una campa-
ña geológica realizada en el año 1935. En una época en
la que las mujeres de ciencia, en particular las geólogas,
desarrollaban sus investigaciones en el gabinete, analizan-
do e interpretando datos y perfiles y procesando muestras
colectadas por sus pares masculinos, Paulina Mühlmann
aceptó el desafío de realizar una campaña geológica pro-
pia. Ese viaje marcaría el inicio de su larga trayectoria en el
estudio de las Ciencias de la Tierra y de su vocación como
geóloga de campo.
RESEÑA BIOGRÁFICA
Figura 1: La Dra. Paulina Mühlmann en Malargüe, Mendoza, febrero de 1937. Fotografía gentileza Dr. Guillermo Mühlmann.
86
Paulina Mühlmann, una pionera de la geología de campo
Figura 3: Nota de la XVII Semana de Geografía (1954) en la revista Mundo Atómico. En el recuadro se observa a la Dra. Paulina Mühlmann durante su diser-
tación. Crédito imágenes de: [Link]
Paulina Mühlmann cursó sus estudios secundarios en el Mühlmann fue una de las primeras graduadas de la carre-
Liceo Nacional de Señoritas de Buenos Aires, con la cla- ra de Ciencias Naturales con orientación en Geología (Ra-
ra intención de recibir la formación necesaria para poder mos 2018) y su tesis doctoral representa el primer registro
realizar estudios universitarios. El Liceo de Señoritas junto de una campaña geológica realizada por una mujer en el
con el Colegio de Señoritas de la Universidad de La Plata ámbito de la Universidad de Buenos Aires.
fueron creados en el año 1907 y brindaban a sus egresa-
das un título habilitante para el ingreso a la universidad Paulina Mühlmann desarrolló su carrera profesional en
representando, para las mujeres de la época, una alterna- la Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales
tiva a la formación docente que se impartía en los Colegios (YPF), donde ingresó siendo estudiante de grado y se ju-
Normales. Estos establecimientos educativos impulsaron biló en el cargo de Jefa del Laboratorio Petrográfico. Su
el aumento de la matrícula femenina en las universidades trayectoria en la institución será narrada en el apartado
durante las primeras décadas del siglo XX (García 2006). correspondiente.
Para sus estudios universitarios, Paulina se inscribió en Cabe mencionar que la investigación llevada a cabo para
la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la realizar esta nota, permitió registrar dos sucesos descono-
Universidad de Buenos Aires, donde cursó la carrera de cidos en la carrera de la Dra. Mühlmann. El primero consis-
Ciencias Naturales. Obtuvo el grado de Doctora el 14 de te en que, en el año 1947, recibió una beca de orientación
octubre de 1935, al presentar su tesis “Contribuciones al co- técnica en temática geológica otorgada por la Comisión
nocimiento del Paleozoico Inferior del Norte Argentino: obser- Nacional de Cultura, la misma institución que becara al Dr.
vaciones en el cerro San Bernardo (Salta)” ante la Comisión H. H. Camacho (1922-2015) para realizar sus estudios de
Especial examinadora conformada por los profesores: Dr. micropaleontología en los Estados Unidos (Aguirre Urreta
Juan Keidel (1884-1956), Dr. Franco Pastore (1885-1958) y 2016). El plan de investigación propuesto por la Dra. Mühl-
el Prof. Martín Doello Jurado (1884-1948), quienes la apro- mann fue: “El estudio de algunos caolines argentinos; inves-
baron con una calificación de “Distinguido” (Fig. 2). Paulina tigaciones físico-químicas y aplicaciones industriales”, cuyos
87
Marian A. TANUZ
Figura 4: Imágenes de la ciudad de Salta en la década de 1930. Crédito imágenes de: [Link]
guas.1549588 a) Vista de la ciudad desde el pie del cerro San Bernardo por detrás del Monumento a Güemes, inaugurado en Febrero de 1931. b) Trabajos
de pavimentación en Avenida Belgrano, ca.1930. c) Vista hacia el cerro San Bernardo desde Avenida Belgrano, ca.1935. d) Modificación de la imagen an-
terior detallando los caminos de ascenso al cerro San Bernardo que utilizó Paulina Mühlmann para sus muestreos. La línea verde corresponde a la senda
peatonal y la línea roja al camino para autos.
88
Paulina Mühlmann, una pionera de la geología de campo
realización de grandes obras en el espacio público, desde los bancos, observó estructuras sedimentarias y tipos de
parques y monumentos (Monumento a Güemes inaugurado estratificación, señaló fallas tectónicas y colectó muestras
en febrero del año 1931) hasta la apertura de nuevos cami- de rocas y fósiles, para su posterior análisis en el laborato-
nos aptos para automóviles, como el camino de ascenso al rio. En su tesis doctoral presentó los resultados en dos sec-
cerro San Bernardo, inaugurado en febrero del año 1933 ciones. Por un lado, una sección petrográfica describiendo
(Fig. 4 a y b, Turismo Salta 2020). la composición mineralógica de alguna de las muestras de
rocas en detalle, consultando al profesor de Petrografía
Paulina realizó unas pocas excursiones por las inmediacio- de la Universidad de Buenos Aires, el Dr. F. Pastore (1885-
nes de la ciudad de Salta y visitó los alrededores de Peri- 1958), cuando fue necesario. Y por otro lado, una sección
co del Carmen, Jujuy. La fotografía presentada en la Fig. 5 paleontológica en la cual, de todo el material fósil colec-
corresponde a un almuerzo durante una jornada de activi- tado (que incluyó graptolites, crinoideos, braquiópodos,
dades geológicas; en su reverso, Paulina Mühlmann men- bivalvos, gasterópodos, ostrácodos y trilobites), sólo des-
ciona la colecta de fósiles en un cerro de la zona del “futuro cribió aquellos ejemplares mejor conservados. Realizó la
Dique Las Maderas”, actual Departamento de El Carmen, determinación taxonómica por comparación con especies
provincia de Jujuy. En la imagen se la puede ver con sólo bien conocidas, consultando la bibliografía vigente, bajo la
22 años, acompañada de un grupo de personas entre las supervisión del Dr. P. Groeber (1885-1964). Cabe resaltar
que se encuentra el Dr. Tor Hagerman quien, seguramente que los materiales descriptos no fueron catalogados ni fo-
comisionado por YPF, continuaba realizando trabajos en la tografiados y no presentó información sobre dónde fueron
región (Hagerman 1933). Cabe mencionar que, en la déca- depositados.
da de 1930, el Noroeste argentino era objeto de numerosos
estudios y exploraciones por parte de instituciones como Las conclusiones a las que arribó Paulina Mühlmann en
la Dirección General de Minas, YPF, la Academia de Cien- su tesis doctoral fueron que el cerro San Bernardo está
cias de Córdoba y el Museo de La Plata (Aceñolaza y Alonso constituido por una serie de estratos de rumbo norte e in-
2017). clinación al oeste que semeja una estructura monoclinal
complicada por efecto de varias fallas. Los principales tipos
Abocada a su tesis, Paulina comenzó con las investigacio- de rocas presentes son cuarcitas o areniscas cuarcíticas y
nes limitando su área de estudio sólo al cerro San Bernar- esquistos pelíticos, y si bien no determinó la edad de las
do que se eleva al este de la ciudad de Salta. Con el propó- cuarcitas por ser estériles en fósiles, sugirió su pertenen-
sito de realizar un perfil estratigráfico del cerro en detalle, cia a una edad diferente a la de las pelitas las que con su
relevó sitios de muestreo en la ladera oeste, ascendiendo fauna típica del Ordovícico inferior indicarían un ambiente
a la cumbre por las dos vías disponibles: el sendero del ca- marino nerítico y costero (Mühlmann 1935).
mino peatonal y la nueva traza para automóviles (Fig. 4 c
y d). Las observaciones del lado este las realizó dentro del En la actualidad, son vastos los conocimientos sobre la geo-
establecimiento cantera “La Candelaria”, la cual extraía en logía y la paleontología del cerro San Bernardo; sus aflo-
esa época lajas de areniscas del cerro para su utilización ramientos pelíticos-arenosos indicarían la alternancia de
en la ciudad. eventos de transgresión-regresión en un ambiente marino
somero, y se lo describe como un exponente de los ma-
En cada sitio de muestreo en el cerro San Bernardo, Paulina res paleozoicos que cubrieron la región, con afloramien-
caracterizó la roca, midió inclinación, rumbo y espesor de tos ordovícicos (Tremadociano-Floiano), profundizando las
89
Marian A. TANUZ
Figura 6: Materiales fósiles (trilobites y braquiópodos) colectados por Paulina Mühlmann en el cerro San Bernardo (Salta). Catalogados en el Repositorio de
Paleontología de la FCEN-UBA. Detalle de un ejemplar de trilobite y su etiqueta. Fotografía Marian Tanuz.
observaciones preliminares realizadas por Mühlmann en inicio de la enseñanza de las Ciencias Naturales en la Uni-
el año 1935 (para más detalle ver Alonso 2008; Barrientos versidad de Buenos Aires. En su acervo se encuentran par-
Ginés et al. 2018). te de los materiales colectados por Paulina Mühlmann en
su primera campaña geológica al cerro San Bernardo en
La tesis doctoral de Paulina Mühlmann es el primer registro Salta. Los ejemplares corresponden a trilobites y braquió-
de una campaña geológica realizada por una mujer en el podos que fueron catalogados en la década de 1950 (Fig.
ámbito de la Universidad de Buenos Aires. Se evidencian, al 6) y cuya determinación taxonómica fue realizada por los
leer el trabajo, que la falta de experiencia en el terreno y las Dres. Horacio Harrington (1910-1973) y Armando F. Leanza
condiciones climáticas desfavorables fueron algunas de las (1919-1975).
vicisitudes que atravesó la joven naturalista al aceptar el de-
safío de viajar al campo para realizar sus estudios. La cam- La profesora Dra. Castellaro (1913-1995), especialista en
paña ocurrió en un contexto histórico donde las tareas de paleontología de invertebrados, en particular braquiópo-
investigación para las mujeres de ciencia se concentraban dos y trilobites, desempeñaba, durante la década de 1950,
en el ámbito del laboratorio (Ametrano 2008), por lo que sus labores docentes y de investigación en la Facultad de
el trabajo de esta científica cobra aún más valor y carácter. Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad de
Buenos Aires. Ella colaboró de un modo fundamental en
la elaboración de la monumental obra Ordovician Trilobites
of Argentina publicada en la Universidad de Kansas en el
Colección Mühlmann año 1957 por los Dres. Harrington y Leanza (Aguirre Urre-
ta 2016). Entre otras tareas, la Dra. Castellaro revisó todo
El Repositorio de Paleontología de la Facultad de Ciencias el material correspondiente a trilobites ordovícicos depo-
Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires al- sitados en la Colección de la Facultad, señalando aquellos
berga colecciones con una amplia cobertura taxonómica y ejemplares ilustrados en la publicación tanto en el Libro Ca-
estratigráfica, tanto de nuestro país como extranjeras. Con tálogo como en las fichas individuales. Esta valiosa acción
más de 150 años de historia, nació como el Gabinete de curatorial permitió reconocer que algunos de los ejempla-
Historia Natural con materiales adquiridos para ilustrar las res colectados por Paulina Mühlmann durante las tareas de
clases del Profesor Pellegrino Strobel, en el año 1865, en el campo para su tesis, en el cerro San Bernardo (Salta), ha-
90
Paulina Mühlmann, una pionera de la geología de campo
bían sido ilustrados en uno de los trabajos más emblemáti- listas graduados (Ramos y Martino 2018). En la década de
cos de la paleontología moderna (Fig. 7), aunque llamativa- 1930, la Dirección de YPF procuró la especialización de su
mente no se menciona en la obra de Harrington y Leanza personal profesional, para lo cual firmó un convenio con la
(1957) a Paulina Mühlmann como autora de su colecta. Universidad de Buenos Aires y creó el Instituto del Petróleo,
que comenzó a funcionar en el año 1933 en las instalacio-
Cabe mencionar que la misión primordial del Repositorio de nes de las Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales,
Paleontología continúa siendo ilustrar las clases prácticas, brindando cursos sobre exploración, explotación e indus-
como material didáctico, y que todos los ejemplares que trialización de hidrocarburos (Ramos 2016).
lo componen, salvo aquellos considerados tipos taxonómi-
cos o restringidos por su valor histórico, están a disposición Paulina Mühlmann comenzó su vínculo con YPF siendo aún
para esta tarea. De este modo, los materiales colectados estudiante del doctorado en Ciencias Naturales y colabo-
por Mühlmann constituyen un legado tangible en el ámbito rando en tareas de investigación en la División Geológica
académico, fruto de las actividades científicas realizadas en a cargo del Dr. E. Fossa Mancini (1884-1950, Riccardi 2016).
el campo por esta naturalista. Un registro de estos inicios en la institución es el Legajo
del Pozo Ñirihuau 1 (Río Negro, Argentina) de 1933, cuyos
autores fueron: J.M. Sobral, M. Platz, F. Álvarez, M. Casanova
y P. Mühlmann (ver Ottone 2016).
TRAYECTORIA EN YPF
Durante el último año de la carrera, Paulina se inscribió en
La Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales el Instituto del Petróleo, donde cursó al menos dos asigna-
(luego YPF), creada en el año 1922, fue una de las institucio- turas: Introducción a la Geología de Campaña, dictada por
nes que más influencia tuvo en el desarrollo de la Geología el Dr. E. Fossa Mancini, y Petrografía General y Aplicada, dic-
en nuestro país, dando impulso a la formación de nuevos tada por la Dra. M. Casanova de Chaudet (1899-1947). Estos
egresados a través de un fuerte programa de becas y pro- cursos de especialización fueron asentados en su Registro
porcionando una importante salida laboral a los natura- de Calificaciones.
Figura 7: Página 160 del Libro Ordovician Trilobites of Argentina de Harrington y Leanza (1957), en detalle la Figura 73, junto con el ejemplar correspondiente
al Nº 4332 del Catálogo del Repositorio de la FCEN-UBA, colectado por Paulina Mühlmann durante su tesis en el cerro San Bernardo (Salta). Se destaca en
la etiqueta del material la acción curatorial realizada por la Dra. Castellaro indicando su ilustración en el trabajo de Harrington y Leanza. Fotografía Marian
Tanuz.
91
Marian A. TANUZ
Figura 8: La Dra. Paulina Mühlmann realizando observaciones y muestreos en Malargüe, provincia de Mendoza, en febrero de 1937. Fotografías gentileza
Dr. Guillermo Mühlmann. a) La Dra. Mühlmann realizando observaciones del afloramiento, se destaca el vehículo de YPF de la época. b) Piqueta en mano,
la Dra. Mühlmann tomando muestras en el terreno; se destaca su vestuario de campaña. c) Portada del estudio realizado por la Dra. Mühlmann, titulado:
Algunas observaciones preliminares sobre los “Estratos de Malargüe” en carácter de contribución de YPF a la II Reunión de Ciencias Naturales, realizada en
Mendoza, en 1937.
92
Paulina Mühlmann, una pionera de la geología de campo
93
Marian A. TANUZ
Alonso, R.N. 2008. Rocas y Fósiles del Cerro San Bernardo. Una Rebuelto, E. 1937. Anales de la Sociedad Científica Argentina. En-
historia de 500 millones de años. Crisol Ediciones, 156 p., Salta. trega III. Tomo CXXIII: 137-144 p., Buenos Aires.
Ametrano, S. 2008. Mujer y Geología: siglo XX y comienzos del XXI Riccardi, A. 2016. Enrico Fossa Mancini: significación y trascenden-
en Argentina. Geotemas N°19: 46-58, Madrid. cia de su obra geológica. Revista del Museo de la Plata, Número
especial 1: 257-284.
Barrientos Ginés, A.V., Aparicio González, P., Bercheñi, V.A. y Moya,
M.C. 2018. Estratigrafía y sedimentología de las unidades or- Tunik, M.A. 2001. Análisis sedimentológico y tectónico de la pri-
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94
ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
María Afazani de Juárez fue una geóloga que se despeñó profesionalmente en el ámbito público, entre los años 1944 y
1984. Lo hizo en dos universidades nacionales (de Córdoba y de Río Cuarto) y en la Secretaría de Minería de la Provincia
de Córdoba. Su especialidad en Petrología le permitió desarrollar su trabajo teniendo una relación estrecha con innume-
rables colegas, de quien era su consejera permanente y con centenares de alumnos a quienes les dejó marcada a fuego
la profesión, muy clara la petrología y fundamentalmente transfirió consejos morales, recomendaciones profesionales
y mucha comprensión maternal en su sonrisa permanente. Hoy es recordada a menudo por sus exalumnos, y sus co-
lecciones de rocas y cortes delgados están vigentes en ambas universidades. María dejó muchas cosas a través del mi-
croscopio, siempre dio todo, lo profesional y hasta lo material cuando fue necesario. Ella sabía muy bien qué institución
necesitaba más y que estudiante estaba más desamparado. Esa fue la causa por la que todos, sin excepción, hablan con
afecto y mucho respeto cuando se la recuerda.
Palabras clave: geóloga, docente universitaria, Córdoba, Río Cuarto, Secretaría de Minería.
ABSTRACT
Geologist María Afazani de Juárez, petrologist. “In silence for the people, but not for the Geology of Córdoba”
María Afazani de Juárez was a Geologist who worked professionally in the public sphere between 1944 and 1984. She
did so in two national universities (Córdoba and Río Cuarto) and in the Secretaría de Minería of the Province of Córdoba.
Being a specialist in Petrology, she worked closely with countless of colleagues, for whom she was a constant advisor.
She also worked with hundreds of students, who were deeply marked by her profound understanding of Petrology, her
valuable moral advice, professional recommendations and motherly understanding, with her luminous smile. Nowadays
her collection of rocks and thin sections are used in both universities. She was a very generous person, and offered all
her knowledge and even her professional belongings to whoever needed them. She had full insight of the institution or
student most in need, that is why she is well-recognized by everybody.
Keywords: geologist, university teacher, Córdoba, Río Cuarto, Bureau of Mines.
Departamento de Geología Básica. Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Universidad Nacional de Córdoba. [Link]@[Link]
1
95
Aldo Antonio BONALUMI
96
Geóloga María Afazani de Juárez, petróloga
e inmediatamente cual jugadora de canasta, con las sec- las provincias. María recordaba siempre esos momentos,
ciones delgadas entre sus dedos repartía dos cortes por su responsabilidad era tal que quería armar el laboratorio
microscopio y el silencio se apoderaba del aula. Transcurría y no tenía absolutamente con qué. Lejos de amedrentarse,
un buen rato, pocos se animaban a cortar el “hielo”, porque y teniendo la ventaja de que en la Universidad Nacional de
no era cuestión de preguntar: Profe, ¿qué mineral es éste? Córdoba toda la Petrología funcionaba, ella redactó la lis-
No, eso no tenía respuesta, la pregunta debía ser elabora- ta de pedido de “almacén” que confeccionó para cuando
da y claramente expuesta, si no podías identificar un mi- Zanichelli asumiera. Todo era importado y la globalización
neral, la pregunta debía tener una forma parecida a esta: no existía, no solo había que adquirir una lupa binocular y
Profe, ¿estoy viendo un mineral de alto relieve, largo len- un microscopio de polarización, sino el bálsamo de Cana-
to, de baja birrefringencia, levemente pleocroico, de color dá y el famoso Likeside 70 para fijar el cubreobjetos y para
verde de segundo orden y con un ángulo de extinción de pegar la pastilla de roca al vidrio, respectivamente. Cual-
más o menos 20º, podría ayudarme a definirlo? Ahí sí, ella quiera puede imaginarse que conseguir una dirección en
iba graciosamente corriendo al microscopio del alumno en Estados Unidos para los adhesivos y otra en la región de
cuestión, se sentaba a su lado y comenzaba una paciente Hesse en Alemania para el microscopio y la lupa, no era ta-
charla correctiva, ya que generalmente el mineral era largo rea fácil. Ambas conexiones fueron resueltas rápidamente
rápido, el relieve no era tan alto y la birrefringencia no tan por María, para los adhesivos y abrasivos tenía a sus ami-
baja. Esa era su virtud, la paciencia y su experiencia infi- gos en Buenos Aires donde había hecho su especialidad.
nitas le permitían transferir un conocimiento, por lo que También contaba con un teléfono disponible en su oficina,
difícilmente uno podría olvidarse de definir un mineral con que por más que hubiera 5 horas de demora para comuni-
todas sus características ópticas. Un año entero tres horas carse con su “profe” porteño, ella pedía la comunicación a
por semana, no había manera de no aprender. la 7:00 hs. al llegar al laboratorio, con la demora que había
entonces, a las 12:00 hs. ya tenía su contacto trabajando
María no se caracterizó por ser una investigadora de carre- y pidiendo presupuestos vía Embajada estadounidense en
ra, no tuvo publicaciones importantes en revistas naciona- Buenos Aires, para el bálsamo y Likeside 70. Los abrasivos,
les ni internacionales; ella sabía el lugar que ocupaba, sa- el xileno diluyente y el eugenol con su índice de refracción
bía lo que quería transmitir y cuáles eran sus obligaciones. n = 1,543 se conseguían más fácil en Argentina. La otra lati-
Una típica profesional con certeza petrográfica que servía tud a donde acudir era Alemania, pero allí había un amigo:
a la docencia y a la producción minera de entonces, pues el Dr. Gordillo estaba en Gotinga con su beca Humboldt y
también en forma paralela estaba armando el Laboratorio viajaba con frecuencia a Wetzlar, donde Leitz tiene su sede
Petrográfico de la Dirección de Minería de la Provincia de central. Eso hizo que los presupuestos del microscopio es-
Córdoba. tuviesen junto con todos los demás antes de la asunción
del nuevo gobierno democrático. A principios de 1960, ya
María resultó ser el complemento perfecto del profesor ti- no hizo falta que María hiciese ella misma sus propios cor-
tular de la cátedra de Petrología. Gordillo le pedía, como tes delgados en la Universidad Nacional de Córdoba y los
principal función, que un alumno debería saber al golpe de describiera allí, tenía todo el laboratorio de la Dirección de
vista distinguir las principales rocas. Esa función se cum- Minería listo para largar, incluido un proyector de cortes
plía con creces año tras año, pero tenía un “plus”, que era delgados y diapositivas que vino de regalo y que, con toda
la alegría que transmitía cuando daba clases, no se habla- generosidad, tramitó el expediente para que fuera donado
ba de otra cosa que no sea la roca del día, su yacencia, su a la Universidad. Este proyector, como el de la Figura 2, aún
aspecto, su color y su clasificación macro y microscópica. hoy está en condiciones de uso en la cátedra de Petrología
No había forma de sacarla de su concentración docente, Ígnea y Metamórfica.
ese era su secreto, todo el tiempo sobre sus alumnos, sin
chance de que ellos se desconcentraran.
97
Aldo Antonio BONALUMI
Algo ayudó mucho a María en la Dirección de Minería: junto titas” listas para comérselas. Podríamos decir que, desde
a “Pirita” Ferrer, eran las dos únicas geólogas en un mun- entonces, cuando en la Universidad Nacional de Córdoba
do masculino. Sin embargo, al poco tiempo, todos “ellos” se necesitaba un corte delgado especial, Elsa y Cecilia eran
eran fieles consultores de María y grandes colaboradores, las que ponían la mano de obra. Fue así que la colección de
la respetaban tanto que, siendo María mucho menos en anfibolitas cordobesas que se llevó el Profesor Werner Zeil
la pirámide jerárquica, impartía ordenes profesionales que a Alemania, en el año 1981, fue un obsequio donde estas
se obedecían al pie de la letra. dos pioneras formadas por María pusieron su firma.
Poner un Laboratorio Petrográfico en marcha y comenzar El respeto que en la década 1970 se le tenía a María en
desde el punto cero no era (ni es hoy en día) nada fácil. la Secretaría de Minería era absoluto, los geólogos desfila-
Mientras conseguía los insumos básicos y el equipamiento ban por el Laboratorio ávidos de precisiones petrográficas
había que encontrar técnicos para poder confeccionar los y mineralógicas para volcarlas en sus informes. María tenía
cortes delgados, hacer los tamizados para el grano suelto, una particularidad para definir una roca, había que traer-
y materializar los protocolos del repositorio de rocas y de la le un cajón de manzanas de rocas muy bien muestreadas.
colección de secciones delgadas. En cualquier ciudad gran- Frescas y con su respectiva alteración si la hubiera, nadie
de puede haber técnicos para hacer muchas cosas, pero decía nada, todos traían el cajón, con muestras “7 x 7 x 14”
encontrar gente que supiera desbastar una roca, llevarla a y “tamaño puño”. Una vez que María se decidía y ponía la
30 micras exactas, como exigía María y las reglas físicas de roca en el repositorio, el resto se lo tenían que llevar de
la óptica mineral, directamente era imposible. La decisión vuelta y hacerlo desaparecer. Tanto les insistía a los geólo-
de María, ayudada por su abrumadora soledad en la tarea, gos con la roca fresca, que un día, el Geól. Alfredo Bianucci,
hizo que, como contaba ella con mucha gracia, durante ayudado por su colega Marcelo D’Aloia, pusieron paciente-
dos días se paseara por la vieja casona de la Dirección de mente dos muestras en el congelador de la repartición y
Minería en avenida Hipólito Yrigoyen al 400, para conse- cada hora lo rociaban con agua, hasta que formaron al día
guir “brazos”. Tardó solo un día y encontró a dos pioneras siguiente una capa de 4 cm de hielo. La etiquetaron con
como ella: Elsa Malvaso y Cecilia Ludueña, dos administra- una prolijidad espectacular, tomaron el cajón de manzanas
tivas que prestaban servicio en la Policía Minera. Siendo con piedras y a la roca congelada le pusieron el número de
la mano de obra escasa, tuvo que subir un piso, llegar al
director y plantearle el problema, en 30 minutos ambas
empleadas eran parte de su Laboratorio Petrográfico. Cla-
ro, este traslado de oficina de dos jóvenes empleadas que
fueron “extirpadas” de la Policía Minera, le costó a María
algunos disgustos, que con el tiempo los propios colegas
le reconocieron y todo quedó en la anécdota.
98
Geóloga María Afazani de Juárez, petróloga
muestra y muy grande una leyenda, “roca fresca”. La ver- puede confundir…” anécdotas que marcaron aprendizajes
dad que María siempre se reía y su gracia era contagiosa, para siempre.
pero eso no significaba que no tomara nota de lo sucedido.
Tenía por costumbre y para que no la interrumpieran, de “Mientras duró su presencia en la UNRC, María demostró
dejar sus informes en una habitación contigua; allí iban los su enorme compromiso y dedicación que eran otras de
geólogos, leían los informes y después de las 12 hs. ella los sus muchas virtudes. Dado que en Río Cuarto había sola-
atendía y les daba todo el tiempo. A partir de la “bromita” mente dos microscopios petrográficos y muy poca dispo-
de la “roca fresca”, la cosa cambió, ya que María comenzó nibilidad de muestras de rocas, ella traía una cajita con los
a hacer los informes ¡poniendo las conclusiones en griego! cortes delgados pero, además, y viendo que no era sufi-
Está absolutamente demostrado que, desde ese día, los ciente, tuvo la amabilidad de brindarnos algunos prácticos
geólogos de campo de la Dirección de Minería se guarda- en el aula de microscopía de la UNC. Clases intensas de
ron las bromas para siempre. 8 hs diarias donde tuvimos la posibilidad de disponer de
un microscopio por persona. Además del recuerdo de ver
En la década de 1960 y hasta la de 1980, la industria calera y aprender con esas secciones delgadas de rocas ígneas
en Córdoba estaba en su apogeo; el Laboratorio Químico y metamórficas que eran ejemplos de libro, nos quedó el
no daba abasto, pero siempre las rocas pasaban por el La- aroma y el sabor de las facturas que ella nos convidaba en
boratorio Petrográfico. A María no le llevaba demasiado los momentos en que hacíamos un descanso. Gestos de
tiempo y a un mármol lo rechazaba o lo pasaba al Labo- gentileza, cordialidad y cariño que hicieron que esas horas
ratorio Químico, con una sigla IA5 o IA8, etc.: eso quería de trabajo pasaran inadvertidamente”.
decir insoluble en ácido 5% u 8%. Era tal la precisión de ella
que erróneamente algunos “apurados” hasta no querían “María fue la promotora, en colaboración con los ayudan-
perder tiempo en hacer el análisis químico, cosa que María tes alumnos de aquella primera época, de comenzar a or-
no solo rechazaba, sino que tenía códigos con el otro labo- ganizar y clasificar las muestras de rocas con que conta-
ratorio: todo lo que iba del petrográfico se hacía. Es aún ba el Departamento de Geología de Río Cuarto y que dio
hoy, famosa por ello. origen a la colección que hoy se dispone. También fue la
primera docente que enseñó a confeccionar cortes delga-
dos. Como no se contaba con cortadora, se comenzaba
el pulido a mano desde las esquirlas de roca, y luego de
Su paso por la Universidad Nacional de un arduo proceso con los abrasivos, venía la pegada con
Río Cuarto Likeside, ¡otro gran tema! Allí también quedaron decenas
de anécdotas de ella que hicieron que jamás olvidáramos
El Dr. Jorge Coniglio, unos de los más jerarquizados alum- cómo pegar un corte para que no se formen burbujas”.
nos que tuvo María en la Universidad Nacional de Río Cuar-
to (UNRC), la recuerda con tanta precisión, cariño y agra- “Es imposible no recordar a María, todavía hoy, viéndola
decimiento que se reflejan en comentarios que el mismo llegar bien arreglada, con sus infaltables tacos y cartera,
redactó: preparada para saludar a todos los alumnos que entusias-
mados la esperaban en la puerta de entrada antes de la
“María formó parte del Departamento de Geología de la clase. Entonces se formaba una rueda y ella en el centro se
Universidad Nacional de Río Cuarto durante la primera dirigía a uno por uno y se sabía, con total seguridad, qué
etapa de su creación hasta 1984. Viajaba semanalmente les diría a los alumnos más retrasados: con ese cariño y
desde la ciudad de Córdoba, como tantos otros colegas trato casi maternal, preguntaba ¿y usted, mijito, ¿cuándo
que forjaron esos primeros años de la UNRC. Su paso fue la va a rendir…?”.
relativamente breve, tal vez 6 años, pero muy significativo.
Fue el primer docente de Petrología y en esos años sentó
las bases para el desarrollo de esta disciplina que continuó
luego de la mano de los docentes que le siguieron: Ana
COMENTARIO FINAL
María Esparza, Graciela Porta y Marcelo Fagiano”.
En esta apretada síntesis sobre la vida de María Afazani de
“María era docente por naturaleza, estaba en su esencia. Juárez, se pusieron de manifiesto los rasgos sobresalientes
Su gran destreza para la identificación microscópica de mi- de una profesional que, sin hacer ningún ruido, sino todo
nerales formadores de rocas y su capacidad para enseñar lo contrario, ser sólo lo que ella era, dejó una huella de
fueron sin duda disparadores que motivaron e incentiva- excelencia muy bien marcada. Los aspectos más importan-
ron a sus alumnos a profundizar el amor por las piedras. tes que sobresalieron en ella fueron la alegría, tenacidad,
Su personalidad amable, simpática, extrovertida y sus ex- orden, profesionalismo extremo, honestidad, educación,
presiones pintadas con profunda tonada cordobesa aún discreción y cariño. Todo resume a una profesional de raza,
perduran como anécdotas en las clases de microscopía… que dedicó buena parte de su vida a la producción minera
¡pero mijito fíjese bien!, mire esos colores de interferen- cordobesa y a lo que más le gustaba y era su pasión: la do-
cia, no ve que está escrito que es olivino…; mijito, ponga cencia universitaria. En su camino, armó dos laboratorios
el oído, escúchelo, le está diciendo que es cuarzo, no se petrográficos que aun hoy están en marcha, vaya si le dio
99
Aldo Antonio BONALUMI
inspiración y estructura al estudio de las rocas. Aquí, este fotografías y sentimientos que ayudaron al relato. Al Dr.
recuerdo lleno de cosas maravillosas en la vida de una geó- Jorge Coniglio, quien de inmediato envió su aporte desde
loga excepcional: no podría ser de otra manera, ella todo lo la Universidad Nacional de Río Cuarto. Al Dr. Roberto Mar-
arreglaba devolviendo trabajo, dedicación y sonrisas. tino, quien me hizo llegar algunos detalles importantes de
la personalidad de María.
Agradecimientos
100
ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
Nacida en Sunchales (Santa Fe) el 4 de mayo de 1924, Hetty Bertoldi de Pomar realizó sus estudios secundarios en la ciu-
dad de Santa Fe, egresando como Bachiller en 1942. Cursó sus estudios universitarios en Geología (1947) y de doctorado
en Ciencias Naturales, especialidad Mineralogía y Geología (1952) en la Universidad Nacional de Córdoba. Desempeñó
distintos cargos profesionales en el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Santa Fe (1947-67) y docentes en la Uni-
versidad Nacional del Litoral (1954-1969). En 1968, ingresó al CONICET en el Instituto Nacional de Limnología (INALI) de
la ciudad de Santo Tomé, primero como técnica y posteriormente como investigadora hasta su retiro por jubilación en
1984. Iniciada en la década del ’50 influenciada por el Dr. Frenguelli, se volcó al estudio de los silicofitolitos, los cuales pa-
saron de ser un componente de sus investigaciones pedológicas y sedimentológicas, a convertirse en su tema principal
de estudio. Durante su carrera, realizó importantes contribuciones en la materia que la ubican entre una de las impulso-
ras de la disciplina a nivel nacional y mundial. Asimismo, formó parte de numerosas asociaciones y comités científicos,
destacándose su labor al frente de la Asociación de Ciencias Naturales del Litoral. Aún jubilada, prosiguió impartiendo
cursos y conferencias sobre estudios fitolíticos, convirtiéndose en referente de una creciente comunidad de investigado-
res que desde diversas disciplinas abordan el tema y que actualmente, después de fallecida el 17 de junio de 2020, son
continuadores de su tarea, preservando y consolidando su legado.
Palabras clave: trayectoria profesional, Pedología, Sedimentología, transdisciplina, Santa Fe.
ABSTRACT
Hetty L. R. Bertoldi de Pomar, a pionner of phytolithic studies in Argentina
Born on the 1924 May 4, in Sunchales (Santa Fe), Hetty Bertoldi de Pomar completed her secondary studies in Santa Fe
city graduating as a Bachelor in 1942. She performed her university studies in Geology (1947) and her doctorate degree
in Natural Sciences -specialty Mineralogy and Geology- (1952) at the Universidad Nacional de Córdoba. She held different
professional positions in the Ministerio de Agricultura y Ganadería de Santa Fe (1947-67) and professor at the Universi-
dad Nacional del Litoral (1954-1969). In 1968, she joined CONICET at the Instituto Nacional de Limnología (INALI) from
Santo Tomé city, until her retirement in 1984. Initiated in the 1950’s influenced by Dr. Frenguelli, she turned to the study
of silicophytoliths which passed from being a component of her pedological and sedimentological researches, to beco-
ming her main subject of study. During her career, she made important contributions in the field that place her among
one of the promoters of the discipline at a national and global level. Likewise, she was part of numerous scientific associa-
tions and committees, highlighting her work as head of the Asociación de Ciencias Naturales del Litoral. Still retired, she
continued to teach courses and lectures on phytolithic studies, becoming a reference person for a growing community
of researchers who from various disciplines address the subject and who, after her death, on 2020, June 17, are currently
continuing her work, preserving and consolidating a great legacy.
Keywords: Pedology, Sedimentology, transdisciplinary, Santa Fe.
Laboratorio de Paleobotánica, Centro de Investigación Científica y de Transferencia Tecnológica a la Producción CICYTTP (CONICET-Prov. E.R.-UADER), Dia-
1
mante, Entre Ríos, Facultad de Ciencia y Tecnología, Universidad Autónoma de Entre Ríos. epasseggi@[Link], cidzucol@[Link].
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Esteban PASSEGGI y Alejandro Fabián ZUCOL
justa la tarea de destacar los frutos de esta pródiga mujer, no de Hetty dejará su impronta tanto en su vida personal,
docente e investigadora. como en su trayectoria profesional.
102
Dra. Hetty Bertoldi de Pomar, una precursora
papel donde documentaba gráficamente sus “hallazgos”. el Dr. Argentino A. Bonetto, merced a un subsidio otorgado
Lápiz en mano dibujaba a mano alzada cada “partícula de por el CONICET. Tan sólo un par de meses después, en oc-
sílice organizada” en escala, sobre papel milimetrado. A la tubre, Hetty obtendría formalmente el cargo de Profesio-
vez, evaluaba su frecuencia relativa mediante recuentos nal Principal dentro de la Carrera de Personal de Apoyo a la
numéricos que registraba por el método de los palotes Investigación, en el cual se mantuvo hasta agosto de 1980,
(Bertoldi de Pomar 2002). fecha en la cual ingresó a la Carrera del Investigador Cien-
tífico como Investigadora Independiente, hasta su retiro
No obstante su vertiginoso despliegue profesional y fa- por jubilación en agosto de 1984.
miliar, Bertoldi de Pomar nunca resignó sus aspiraciones
de seguir creciendo y perfeccionándose académicamente, Teniendo como línea general de investigación la sedimen-
por lo que, en el transcurso de 1948, decidió continuar su tología de depósitos aluviales y lacustres, tras su ingreso al
formación de postgrado en la misma Facultad de la cual INALI, Hetty se incorporó al equipo de trabajo del Labora-
egresó. Así fue que se inscribió al Doctorado en Ciencias torio de Limnología Física. Participó en diversos estudios
Naturales, Especialidad Mineralogía y Geología (actual- limnológicos, sedimentológicos y mineralógicos en cuer-
mente Doctorado en Ciencias Geológicas), título que obtu- pos de agua continentales argentinos, en el marco de pro-
vo en 1952, gracias a su investigación de tesis “Contribución yectos institucionales financiados tanto por organismos
al conocimiento de la laguna Mar Chiquita, Córdoba”, bajo públicos como por ONGs. Puede mencionarse su partici-
la dirección del Dr. Olsacher. En ella, a través de estudios pación en 1971, como colaboradora en las investigaciones
geoquímicos, realizó una síntesis sobre la geología y el ori- limnológicas de la cuenca del río Manso y el Lago Mascar-
gen de la laguna Mar Chiquita, generando así los primeros di, provincia de Río Negro, financiado por la Fundación Ba-
análisis detallados que forman parte de las etapas iniciales riloche (Bertoldi de Pomar 1971b), y en la cuenca del río Fu-
de la ciencia geológica argentina en el siglo XX (Bertoldi de taleufú, provincia de Chubut en 1973, con financiamiento
Pomar 1953). de Agua y Energía de la Nación (Bertoldi de Pomar 1973c).
Luego de culminar su doctorado, la Dra. Bertoldi de Pomar Naturalmente, el río Paraná junto con sus principales tri-
también se volcó a la docencia en el Instituto del Profeso- butarios y los ambientes sedimentarios vinculados a su
rado Básico de Santa Fe, de la Universidad Nacional del Li- llanura de inundación, constituyeron el foco más relevan-
toral, en donde, entre 1954 y 1969, se desempeñaría como te de las investigaciones sedimentológicas de Hetty. Cabe
profesora titular por concurso en las cátedras de Geología mencionar sus estudios sedimentológicos sobre los carac-
General, Mineralogía General, Mineralogía Sistemática y teres texturales y composición mineralógica de las arenas
Petrología. de cauce del río Paraguay (Bertoldi de Pomar 1979 1980a)
y sus contribuciones al conocimiento de las características
Un detalle no muy conocido en los antecedentes de la Dra. granulométricas y mineralógicas de los sedimentos, tanto
Bertoldi de Pomar, y que la muestra como la visionaria y de lecho como de carga suspendida, del cauce principal del
precursora que fue en muchos aspectos, radica en que, río Paraná en su tramo medio (Bertoldi de Pomar 1980b,
a partir de los primeros estudios de suelos desarrollados 1984a, b).
en la Dirección de Química Agrícola y Edafología de la pro-
vincia de Santa Fe, vislumbraría la necesidad imperiosa de Tal como se mencionó precedentemente, fue en estos
contar con especialistas con formación científica en los es- años de la carrera de Hetty, en los cuales el interés que le
tudios de suelo. Así fue que, en 1962, junto al Dr. Antonio despertó Frenguelli la llevó a profundizar el estudio de los
Pocoví, presentaron ante las autoridades del gobierno de silicofitolitos, desde la pura curiosidad científica hasta un
la Provincia, el proyecto para la creación de una Escuela desarrollo que le ocuparía por completo su interés y de-
Superior de Edafología. Dos años después, los consideran- dicación profesional, convirtiéndose en su principal línea
dos de dicho proyecto constituirían los fundamentos del de investigación. Así fue que, a partir de 1969, comenzó
Decreto Provincial Nº 03479/64 que creó la Escuela Técnica a tomar contacto epistolar no solo con investigadores na-
de Suelos “Dr. Hugh Hammond Bennett”, dependiente de cionales, sino también con investigadores de distintas dis-
la Dirección General de Suelos y Química Agrícola del Mi- ciplinas que por esos años, incursionaban en la aplicación
nisterio de Agricultura y Ganadería de la provincia de Santa de los estudios fitolíticos en sus diversas especialidades
Fe. A partir de abril de 1967, se convertiría en la Facultad de a nivel internacional. Entre ellos, se puede mencionar a
Edafología de la Universidad Católica de Santa Fe, única de George Baker de Australia (que estudiaba el efecto de fito-
la especialidad en el país y en Sudamérica. litos de suelos, sobre el desgaste dentario y la formación
de urolitos silíceos en herbívoros), D. Wynn Parry y Frank
El año 1968 marcaría el comienzo de una nueva etapa la- Smithson en Inglaterra (quienes conjuntamente con D.M.
boral, la más productiva y prolífica en la carrera de Hetty Hayward, S.L. Soni, A.G. Sangster, entre otros, estudiaron
ya que, en agosto de ese año, ingresó al Consejo Nacional los silicofitolitos de las gramíneas nativas de Inglaterra), y
de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Se in- P.N. Mehra de la Panjab University, India (especialista en
corporó al Instituto Nacional de Limnología (INALI) de la anatomía de ciperáceas). También tuvo contacto con inves-
ciudad de Santo Tomé (Santa Fe), inicialmente como inves- tigadores especializados en contenido fitolítico de suelos
tigadora contratada por el entonces director del instituto, y su vegetación de Estados Unidos ([Link].) y de Australia
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Esteban PASSEGGI y Alejandro Fabián ZUCOL
(tales como F.C Lanning, L.H.P. Jones, K.A. Handreck, A.A. A medida que profundizaba sus conocimientos en la temá-
Milne, A.H. Beavers, I. Stephen, entre otros), Luiz G. La- tica, la Dra. Bertoldi de Pomar logró potenciar sus contri-
bouriau en Brasil (a cargo de las investigaciones sobre los buciones a través de la publicación de trabajos de síntesis
fitolitos de las gramíneas nativas del Cerrado brasilero), más completos. En ellos, iría compendiando e interpretan-
Irwin Rovner en [Link]. (quien impulsó la aplicación de los do los conocimientos adquiridos, tanto en lo que respecta
análisis fitolíticos a los estudios arqueológicos, y que, con- específicamente a los fitolitos (Bertoldi de Pomar 1970b,
juntamente con los aportes de Dolores Piperno y Debora Bertoldi de Pomar y Tur 1970), como a lineamientos meto-
Pearsall, constituyeron las bases de la especialidad fitolí- dológicos apropiados para la preparación y procesamien-
tica de mayor crecimiento en las últimas décadas), Josette to en laboratorio de sedimentos clásticos para su poste-
Taugourdeau-Lantz en Francia (quien estaba integrando rior observación al microscopio óptico (Bertoldi de Pomar
los análisis fitolíticos con su estudios paleopalinológicos), 1976). Sus trabajos centrados en fitolitos ya comprendían
Renzo Kondo en Japón (abocado al estudio de fitolitos en una síntesis de conocimientos y metodologías botánicas,
suelos y en vegetación de Japón y de otros países asiáti- pedológicas, geológicas y limnológicas, enriquecida con el
cos), el paleobotánico Pier L. Binda (quien conjuntamente aporte realizado por especialistas con los cuales tenía flui-
con S.K. Srivastava estudiaron la palinología y microfósiles da comunicación.
silicificados de la Formación Battle en Alberta del sur, Ca-
nadá). Todos ellos en su conjunto, serían los impulsores y En su trabajo “Ensayo de clasificación morfológica de los sili-
generadores del corpus acerca de las investigaciones fitolí- cofitolitos”, publicado en Ameghiniana (Bertoldi de Pomar
ticas en distintas partes del mundo. 1971a), Hetty propuso un ensayo de clasificación morfo-
lógica donde se incluyen 70 diferentes morfotipos de los
Fue así como la Dra. Bertoldi de Pomar empezó a hacer sus silicofitolitos hasta entonces conocidos, entendiendo que
primeras contribuciones en la especialidad fitolítica, inicial- era oportuno intentar un lenguaje específico universal que
mente mediante notas breves y presentaciones en jorna- permitiera, no sólo evitar descripciones engorrosas, sino
das y reuniones científicas (Fig. 1), mediante el dictado de también identificar cada morfotipo por su sola designa-
varios cursos y conferencias en Santa Fe, Rafaela, Paraná ción. La minuciosidad, la prolijidad y el empeño sistemático
y Buenos Aires. De esta manera, llevó a cabo su objetivo siempre fueron rasgos distintivos en su disciplina de traba-
de dar a conocer formalmente a la comunidad geológica y jo y quedaron especialmente plasmados en esta publica-
edafológica, las características y particularidades de estas ción, en la que incluyó observaciones de fitolitos de distin-
“partículas de sílice organizada” haciendo especial énfasis tos tipos de sedimentos, como así también, la presencia
en la importancia de su consideración en el marco de es- en distintos grupos vegetales. Esta clasificación, propuesta
tudios micropaleontológicos en suelos y sedimentos con- por Bertoldi de Pomar, contempla no sólo los fitolitos de
tinentales (Bertoldi de Pomar 1965, 1969b, 1969c, 1970a). gramíneas, sino que también describe aquellos presentes
en ciperáceas, equisetáceas, arecáceas y podostemáceas.
Figura 1: Hetty Bertoldi de Pomar Exponiendo el trabajo “Caracterización mi- Figura 2: a) Vista lateral, b) esquema de funcionamiento y c) vista frontal
cropaleontológica de sedimentos y suelos aluviales del Paraná Medio” en las 2º del microscopio de proyección Visopan Carl Reichert, Austria, utilizado por
Jornadas de la Cuenca del Plata, paraninfo de la Universidad Nacional del Hetty para realizar las ilustraciones de sus trabajos.
Litoral, Santa Fe, 03/09/70 (Bertoldi de Pomar 1970a).
104
Dra. Hetty Bertoldi de Pomar, una precursora
Figura 3: a) Hoja de calcado de las observaciones microscópicas realizadas por Hetty Bertoldi de Pomar que sirviera para la confección de la Lámina II (b) del
artículo “Ópalo organógeno en sedimentos superficiales de la llanura santafecina”, publicado en la revista Ameghiniana (Bertoldi de Pomar 1972).
gráfico de sus observaciones microscópicas con la finali- nuevas tecnologías de microscopía electrónica de barri-
dad de ilustrar la variabilidad fitolítica identificada. En algu- do una poderosa herramienta al servicio de las investiga-
nos casos, esto resultaba en una ficha o informe de trabajo ciones fitolíticas y no resistió el impulso de incursionar y
donde adjuntaba sus anotaciones y dibujos a mano alza- probar personalmente este nuevo instrumento que, con-
da, mientras que, en otros casos, tal como se puede ob- juntamente con fotos de miscrocopio óptico, le permitió
servar en la figura 3, conformaba parte de las ilustraciones elaborar mejores interpretaciones e ilustraciones de sus
que acompañarían sus publicaciones. En muchas de estas fitolitos (Fig. 4).
ilustraciones es común encontrar dibujos de las distintas
vistas de un mismo morfotipo, ya que como ella siempre Con el tiempo, los estudios fitolíticos de Hetty fueron am-
reiteraba: “...los silicofitolitos no son figuras planas…. hay que pliándose a cada vez más localidades y sitios del territorio
describirlos tridimensionalmente”. argentino, tal como queda reflejado en las contribuciones
realizadas entre 1972 y 1983, que incluyen trabajos referi-
En 1975, Hetty publicó su trabajo “Los silicofitolitos. Sinop- dos a las asociaciones fitolíticas halladas en los sedimen-
sis de su conocimiento” en la revista Darwiniana (Bertoldi de tos de la llanura santafesina (Bertoldi de Pomar 1972),
Pomar 1975), el cual constituye su contribución de síntesis sedimentos de fondo de la laguna Guadalupe (Bertoldi
más importante en la fitolitología argentina. Así como en de Pomar 1973a b), sedimentos de los cauces fluviales co-
los pasados años, se puede observar la participación en rrentinos (Bertoldi de Pomar 1974) y en sedimentos conti-
ámbitos pedológicos y geológicos, y posteriormente en nentales provenientes de la llanura de inundación del río
los paleontológicos, en este trabajo puede evidenciarse un Paraná, suelos de la llanura de Santa Catalina (Corrientes),
claro enfoque botánico en su publicación. suelos de monte en Riachuelo (Corrientes), sedimentos de
fondo del lago Mascardi (Río Negro) y turba del Cuaterna-
La mente abierta y vivaz de Hetty logró visualizar en las rio superior de Infiernillo, departamento de Tafi, Tucumán
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Esteban PASSEGGI y Alejandro Fabián ZUCOL
Asimismo, se destaca la pasión y generosidad desinteresa- El 17 de junio de 2020, a la edad de 96 años, Hetty falle-
da de Hetty por transmitir sus conocimientos, impulsada ció en la casa de su querida ciudad de Santa Fe. Su vida y
quizás por una ejemplar obsesión porque su legado perdu- trayectoria son inspiradoras tanto para quienes tuvimos el
rara, rasgo que siempre distinguió a esta notable investi- enorme honor y privilegio de ser sus discípulos, como para
gadora y docente. A otro ritmo, ya jubilada y sin las mismas cualquiera que haya tenido el placer de conocer a esta be-
exigencias laborales que supo soportar, Hetty nunca dejó lla persona, simpática y amable, que se haya motivado con
de preocuparse por la formación de recursos humanos a su ejemplo, que haya asimilado sus enseñanzas y seguido
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Dra. Hetty Bertoldi de Pomar, una precursora
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Esteban PASSEGGI y Alejandro Fabián ZUCOL
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(4) Suplemento, Resúmenes: 40R.
108
ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
Milka Kronegold de Brodtkorb se graduó en 1957 como Licenciada en Ciencias Naturales (orientación Geología) en la Uni-
versidad de Buenos Aires y se doctoró en la misma universidad en 1963. Se especializó en mineralogía y metalogenia con
formación de posgrado en Munich y Heidelberg, Alemania. Milka tuvo un activo desempeño profesional en la Comisión
Nacional de Energía Atómica, Fabricaciones Militares y la entonces Dirección Nacional de Geología y Minería. Ingresó a
la carrera del Investigador Científico del CONICET en 1973 donde fue designada Investigadora Superior en 1999. Dictó
numerosos cursos de posgrado sobre mineralogía y paragénesis de menas en varias universidades argentinas y formó
gran cantidad de discípulos, especialmente en mineralogía de menas. Sus cerca de 400 publicaciones versaron sobre
mineralogía, paragénesis mineral y metalogenia, con obras de síntesis de las cuales fue coautora o editora, entre ellas
se destacan los libros Especies Minerales de Argentina. En su larga trayectoria dirigió unos 40 becarios, tesistas, e investi-
gadores. Su itinerario científico fue reconocido a través de varias distinciones, entre otras de la Asociación Geológica Ar-
gentina; recibió el premio Strobel de la Universidad de Buenos Aires, fue designada Académica de la Academia Nacional
de Ciencias y Doctora Honoris Causa de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
Palabras clave: mujer, geología, mineralogía, metalogenia.
ABSTRACT
Milka Kronegold de Brodtkorb: challenges of a woman geologist in the 20th century
Milka Kronegold de Brodtkorb graduated with a bachelor’s degree in Natural Sciences (majoring in Geology) in 1957 and
received her doctoral degree in 1963, both from the Universidad de Buenos Aires. She specialized in mineralogy and me-
tallogeny with postgraduate training in Munich and Heidelberg, Germany. Milka played an active professional role in the
Comisión Nacional de Energía Atómica, Fabricaciones Militares and the then Dirección Nacional de Geología y Minería.
She joined the CONICET as a scientific researcher in 1973 and attained the senior category in 1999. She taught nume-
rous postgraduate courses on ore mineralogy and ore paragenesis at various Argentine universities, and trained a large
number of students, mainly in ore microscopy. Her nearly 400 publications, dealing with mineralogy, mineral paragene-
sis and metallogeny, included books -either written or edited by her- synthesizing the state of those disciplines, among
which Mineral Species of Argentina stands out. Throughout her long career she supervised the work of some 40 scholars,
doctoral students and researchers. She was honoured for her scientific career with several awards and honorary mem-
berships from, inter alia, the Asociación Geológica Argentina and the Universidad de Buenos Aires (Strobel Award). She
was elected Academician of the Academia Nacional de Ciencias, Córdoba and given an Honoris Causa doctorate by the
Universidad Nacional de Río Cuarto. Her scientific and professional itinerary was closely integrated with the formal and
informal academic networks that allowed her to achieve her objectives and face new challenges.
Keywords: woman, geology, mineralogy, metallogeny.
1
División Mineralogía y Petrología, Museo de La Plata. Facultad de Ciencias Naturales y Museo, Universidad Nacional de La Plata. 2Instituto de Geociencias
Básicas, Aplicadas y Ambientales de Buenos Aires (IGEBA, UBA-CONICET). Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Buenos Aires. 3Geóloga
Independiente. 4Instituto de Ciencias de la Tierra, Biodiversidad y Ambiente (ICBIA, UNRC-CONICET), Departamento de Geología, Universidad Nacional de
Río Cuarto, Có[Link] a Silvia J. Ametrano Email: ametrano@[Link]
109
Silvia AMETRANO, Teresita MONTENEGRO, Norma PEZZUTTI y Jorge CONIGLIO
XX hasta el XXI, marcó los lineamientos de numerosos es- el quinto año del Liceo, Milka tuvo acceso a la lectura del
tudios mineralógicos y metalogenéticos, muchos de los libro Volcanes y Terremotos de Horacio Harrington. Esta cir-
cuales permiten reconocerla como una pionera que dejó cunstancia más los incentivos ya recibidos, terminaron de
profundas huellas. confirmar su vocación por la Geología y la elección de esa
carrera para los estudios universitarios.
Para redactar esta contribución se han utilizado como
documentos de análisis hojas de vida, publicaciones, así En 1951, Milka ingresó a la Facultad de Ciencias Exactas, Fí-
como los testimonios y narrativas que los autores, familia, sicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA),
colegas y amigos recibieron de Milka. nuevamente allí tuvo como docente de Mineralogía a la
Dra. Mórtola, quien sin dudas influyó en su gran pasión por
esta disciplina (Fig. 2). El vínculo entre ambas se fortaleció
cuando la invitó a desempeñarse como ayudante alumna
EL NACIMIENTO DE LA VOCACIÓN Y LOS de dicha materia lo que le permitió un mayor acercamien-
ESTUDIOS UNIVERSITARIOS to a este campo disciplinar, el que nunca abandonaría a lo
largo de su extensa labor de investigación.
Milka Aniela Sofía Kronegold nació en Buenos Aires el 5
de Julio de 1932, y era hija única de padres alemanes que La integración franca de las mujeres con sus compañeros
habían emigrado a la Argentina después de la Primera varones en las actividades universitarias, tanto en las aulas
Guerra Mundial, Teodoro Kronegold y Klara Heilmeier. De como en los viajes de estudios o excursiones recreativas,
ellos, no sólo heredó el idioma alemán como lengua ma- quedó registrada en imágenes fotográficas y los propios
terna sino también la curiosidad, el interés y disfrute por relatos de Milka (Figs. 3, 4 y 5). En 1955, se realizó un re-
la naturaleza, y la música clásica (Fig. 1a y b). La temprana cordado viaje de estudios (Fig. 4) a yacimientos mineros
pérdida de su padre generó una pequeña familia integra- de Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz con los doc-
da sólo por dos mujeres. La educación primaria la realizó tores Amílcar Herrera y Lorenzo Aristarain de la cátedra
en el colegio alemán Goethe de Belgrano en Buenos Aires, de Geología Económica de la UBA. En esa ocasión, Milka
donde recibió estímulos que le despertaron interés por el Kronegold, Lidia Malvicini y Regina Levy (otras pioneras en
mundo microscópico y la botánica en especial, como ella la profesión, contemporáneas de Milka), fueron las prime-
misma describió (Brodtkorb 2014). ras mujeres a las que se les permitió ingresar a la mina
Campana Mahuida en Neuquén (Ramos 2016), quebrando
Los estudios secundarios de Milka fueron en el Liceo de una tradición muy arraigada entre los trabajadores de las
Señoritas N° 1, José Figueroa Alcorta, Buenos Aires (Fig. minas, basada en las creencias sobre la “mala suerte” que
1c), institución creada en 1907 y una de las primeras en ocasionaría la presencia de mujeres dentro de un laboreo
Argentina en habilitar a las mujeres al ingreso a estudios minero (Fig. 4c). Dos de estas mujeres, Milka y Lidia, fueron
universitarios (García 2006). En segundo año del Liceo, notoriamente impactadas con este viaje que determinó
tuvo el privilegio de tener como profesora de Zoología a la sus posteriores especializaciones en mineralogía de me-
Dra. Edelmira Mórtola, primera geóloga egresada en la Ar- nas y estudio de yacimientos.
gentina, quien le promovió aún más el interés por el mun-
do natural, la microscopía y la Geología. Mientras cursaba Milka egresó como Licenciada en Ciencias Naturales (orien-
Figura 1: a) Milka de niña. b) Con su madre Klara. c) Con sus compañeras del Liceo en Buenos Aires, año 1950.
110
Milka Kronegold de Brodtkorb: desafíos de una geóloga en el siglo XX
Figura 2: Libreta de Trabajos Prácticos de Milka Kronegold, Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Universidad de Buenos Aires, 1951.
Figura 3: a) En una clase de trabajos prácticos en el edificio de la calle Perú 562. Milka Kronegold al fondo, Lidia Malvicini sentada, Regina Levy parada, Alejo
Brodtkorb de anteojos. b) Excursión de camaradería, izquierda a derecha: Alejo Brodtkorb, Regina Levy, Herbert Korten, Milka Kronegold, Horacio García
Campra, Lidia Malvicini, Luis Salado.
tación Geología) en abril de 1956, siendo la última egresada determinación de fortalecer su profesión a través de una
en obtener ese título ya que luego cambiaría al de Licencia- formación de posgrado. En 1957, ingresó al laboratorio de
do en Geología (Ramos 2018; archivos del Depto. de Alum- Materias Primas de la Comisión Nacional de Energía Ató-
nos de la FCEN, UBA). Milka Kronegold fue la mujer número mica (CNEA) donde comenzó a dedicarse a la Mineralogía,
25 en egresar de esta carrera en la UBA y formó parte de la especialmente de menas metalíferas, una especialidad con
cohorte que al graduarse integraban Herbert Korten, Ser- poco desarrollo en la Argentina, encontrando el punto en
gio Archangelsky, Horacio García Campra, Eduardo Gonzá- común entre su primera fascinación, la Mineralogía, y el
lez, Alejo Brodtkorb, Roberto Toubes, Tomasa Tripoldi, Ma- entusiasmo por el estudio de los yacimientos, generado
ría Rampoldi y Regina Levy (V. Ramos, com. pers.). por el viaje a Campana Mahuida. En este organismo, en-
contró como maestros al Dr. Pedro Stipanicic y al Ingeniero
Uno de sus compañeros de estudios, Alejo Brodtkorb, se Victorio Angelelli, con quien no sólo cultivó los misterios de
convirtió en su compañero de vida, con el que compartió la Mineralogía, sino que sostuvo un largo vínculo profesio-
proyectos personales, profesionales, el disfrute del arte nal y personal. En pos de la misma meta, y con su dominio
clásico y de los viajes (Fig. 6). del idioma alemán, Milka postuló y obtuvo una beca de la
Fundación Alexander von Humboldt que le permitió rea-
lizar, entre 1958 y 1959, estudios con el Prof. Albert Mau-
cher, en el Instituto de Mineralogía y Geología Aplicada de
LA FORMACIÓN DE POSGRADO la Universidad de Munich y con el Prof. Paul Ramdhor en el
Instituto de Mineralogía de la Universidad de Heidelberg.
Desde su egreso de la Universidad, Milka tuvo la clara El profesor Ramdhor, quien ha sido un referente mundial
111
Silvia AMETRANO, Teresita MONTENEGRO, Norma PEZZUTTI y Jorge CONIGLIO
Figura 4: Viaje de estudio en 1955 a Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz de la carrera de Geología de la UBA. a) Nota periodística. b) De izquierda a
derecha, sentadas: Lidia Malvicini, Regina Levy, Milka Kronegold, de izquierda a derecha parados: Ricardo Zucal, Isaac Domazet, Adolfo Mezzetti, Horacio
García Campra, Amílcar Herrera, Lorenzo Aristarain, Alejo Brodtkorb, Herbert Korten. c) De izquierda a derecha: Lidia Malvicini, Regina Levy, Milka Krone-
gold, mina Campana Mahuida, Neuquén. d) Transporte en camión en la entrada de la mina.
112
Milka Kronegold de Brodtkorb: desafíos de una geóloga en el siglo XX
Figura 7: Milka durante su primera beca Alexander von Humboldt en Alemania 1958-59. a) En la Universidad de Heidelberg. b) Con el Prof. Ramdhor en un
viaje de campo.
De regreso en la Argentina, Milka retomó su tarea en la aprovechar quienes se formarían en ese campo, como, por
CNEA a la par que inició su tesis doctoral dirigida por Amíl- ejemplo, Magdalena Koukharsky y Norma Pezzutti, entre
car Herrera. En 1963, obtuvo el Doctorado en Ciencias Na- otras, y las generaciones más jóvenes, formadas ya en el
turales con orientación en Geología con la tesis “Geología y siglo XXI. En 1971, se integró a la sede central de la Direc-
Consideraciones genéticas del Yacimiento Huemul, Mendoza” ción Nacional de Geología y Minería en Buenos Aires, don-
desarrollada en un depósito uranífero alojado en rocas se- de se desempeñó hasta 1987. Allí, y con el claro objetivo de
dimentarias. fortalecer el estudio de los yacimientos, creó el Departa-
mento de Investigaciones Minero Metalogenéticas, gestio-
nó la adquisición de nuevos equipamientos e inició la revi-
sión genética de varios distritos mineros. En 1973, realizó
LA MINERALOGÍA Y LOS DEPÓSITOS su primera publicación científica (Brodtkorb y Brodtkorb
MINERALES 1973) vinculada a la aplicación de modelos metalogenéti-
cos sedimentarios singenéticos y, ese mismo año, publicó
La Mineralogía fue, sin duda, la pasión de Milka y la génesis el trabajo mineralógico sobre blendas argentinas, junto a
de depósitos minerales, su gran desafío. La observación de Victorio Angelelli y otros colegas (Angelelli et al. 1973).
todas sus publicaciones en orden cronológico (Ametrano y
Montenegro 2020) muestra la recurrente dedicación a la A mediados de los ´70, Milka había consolidado sus temas
Mineralogía a lo largo de toda su carrera. En tanto, el es- de interés pero también había experimentado, a través de
tudio de la génesis de yacimientos comenzó con su tesis otras tres becas Alexander von Humboldt, las ventajas de
doctoral y se intensificó a partir de los años ´70. Milka se disponer de facilidades instrumentales y mantener diná-
interesó por todo tipo de minerales, aunque el estudio de micos contactos con colegas de otros ámbitos, relaciones
minerales opacos fue la fortaleza que la convirtió en la re- necesarias para el intercambio de interrogantes sobre
ferente nacional en mineralogía de menas, la calcografía. nuevos modelos. En los años ´70, comenzó a fortalecer sus
vínculos con instituciones e investigadores de otros paí-
Durante 30 años (1957-1987), Milka trabajó en institucio- ses que culminaron con varios convenios internacionales
nes dedicadas a los recursos minerales donde acompa- como con la Universidad La Sapienza de Roma, Italia, y el
ñó las diversas etapas de prospección que llevó a cabo la Dr. Mario Barbieri para estudios isotópicos o la Universi-
Argentina, siguiendo los nuevos modelos de vanguardia dad de Salzburgo, Austria, y el Dr. Werner Paar, de dicha
mundiales. Participó en el apogeo de la prospección por Universidad, en microquímica mineral. Sus publicaciones
uranio en la CNEA, donde fue nombrada Jefe de la sección
Mineralogía, en 1962. Luego se sumó a la prospección de
pórfidos cupríferos en el Plan Cordillerano de Fabricacio-
nes Militares con sede en Mendoza y en el Plan NOA de
la Dirección Nacional de Geología y Minería, en Tucumán.
Los nuevos modelos mundiales de yacimientos de pórfidos
cupríferos constituyeron un desafío para el país y, gracias
al apoyo de Naciones Unidas, Milka y su esposo realizaron
una especialización en el Colorado School of Mines, Colora-
do, Estados Unidos. Los conocimientos adquiridos durante
esta estadía fueron el germen de una generación de jó-
venes profesionales especializados en los estudios de las
alteraciones hidrotermales asociadas. Milka conformó, a
través de numerosos viajes e intercambios, una valiosa co-
lección de muestras patrón de alteraciones, que supieron Figura 8: Alejo Brodtkorb, Edelmira Mórtola y Milka en 1968.
113
Silvia AMETRANO, Teresita MONTENEGRO, Norma PEZZUTTI y Jorge CONIGLIO
científicas de las décadas de los ´80 y ´90 comenzaron a ciplinas basales de la Geología. Milka, entonces, decidió
mostrar las coautorías con colegas de Italia, Alemania y dar un impulso a la Mineralogía, revalorizar su importancia
Austria. En esos años, Milka también inició su participación como “disciplina madre de la Geología”, con la organiza-
activa en sociedades y reuniones científicas internacio- ción de estas reuniones y la creación de la AMA que adoptó
nales como International Association on the Genesis of Ore esa expresión como su lema hasta la actualidad y reúne a
Deposits (IAGOD) y la Society of Geology Applied to Mineral los investigadores de diversas profesiones, coleccionistas
Deposits (SGA), fue representante sudamericana ante la IA- y amantes de los minerales. A esa primera participación
GOD en dos períodos y miembro del Advisory Board de la en el libro Especies minerales de la República Argentina, le
SGA. En Mineralogía siguió el mismo rumbo, se integró a siguieron la actualización que realizó con Hebe Gay (Bro-
la International Mineralogical Association, de la cual fue re- dtkorb y Gay 1994), luego, como editora, los tres tomos
presentante argentina y miembro de su Commission on ore (Brodtkorb 2002, 2006, 2007), y el compendio (Brodtkorb
minerals (COM) desde 1980. 2014). En 2014 se sumó el libro, con varios colegas, sobre
las especies minerales descubiertas en Argentina (Brod-
Los estudios genéticos de las mineralizaciones de Ba-Sr tkorb et al. 2014a).
en la cuenca neuquina, el distrito scheelítico de las Sierras
Pampeanas Orientales, o del tipo Volcanic Massive Sulfides
(VMS), se expresaron en numerosas publicaciones y en
obras de síntesis como Brodtkorb y Brodtkorb (1977, 1982,
1984, 1990), Brodtkorb (1989), Ramos y Brodtkorb (1989,
1990), Brodtkorb et al. (1990), Logan et al. (2000), Zappet-
tini y Brodtkorb (2000). El conocimiento que Milka alcanzó
sobre mineralizaciones y distritos mineros argentinos, mu-
chas de cuyas paragénesis minerales fueron definidas por
ella, quedó expuesto en sus 17 contribuciones en la obra
Recursos minerales de la República Argentina de 1999, del
Servicio Geológico Minero Argentino.
Figura 11: Río Cuarto, Córdoba, Milka recibiendo el Doctorado Honoris Cau-
sa, 2010. a) Con J. Coniglio. b) Con A. Esparza.
114
Milka Kronegold de Brodtkorb: desafíos de una geóloga en el siglo XX
115
Silvia AMETRANO, Teresita MONTENEGRO, Norma PEZZUTTI y Jorge CONIGLIO
en colaboración un trabajo que sintetiza la geología de los gía se extendió por 60 años y se mantuvo activa hasta el
yacimientos minerales y metalogénesis de la Provincia de momento de su muerte, ocurrida el 18 de julio de 2019. Sin
Córdoba (Brodtkorb et al. 2014b). embargo, la fructífera labor desarrollada por Milka, puesta
de manifiesto en las numerosas publicaciones e informes
A partir de los años ´90, Milka recibió numerosas distincio- técnicos, prolongan su vigencia.
nes de la Asociación Geológica Argentina: premio Dr. Fran-
co Pastore a la Investigación Científica 1990, en 1999 Miem-
bro Honorario y el Premio en Geología de Yacimientos. En
el CONICET, alcanzó la jerarquía de Investigador Superior Agradecimientos
en 1999. En el año 2004, ingresó a la Academia Nacional de
Ciencias de Córdoba y el Servicio Geológico Minero Nacio- Los autores expresan su agradecimiento a los aportes
nal le otorgó el premio “A la trayectoria en Mineralogía”. La documentales recibidos por parte de Víctor Ramos, Paco
Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y Moira Ramos, Marina Brodtkorb, al Departamento de
de Buenos Aires le otorgó el Premio Ing. Victorio Angelelli Alumnos de la FCEN, UBA; a la cooperación de Elsa Abe-
en 2005 y, en 2008, fue distinguida con el Premio Pellegri- lleira, Silvia Carrasquero y a la revisora Alina Guereschi por
no Strobel de la Universidad de Buenos Aires. Finalmente, sus sugerencias.
en 2010, fue designada Doctora Honoris Causa de la Univer-
sidad Nacional de Río Cuarto (Figs. 10 y 11).
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requerida en el medio productivo (Ametrano 2009, Ramos Angelelli, V., Brodtkorb, M. K. de, Nicolli, H. y Schalamuk, I. B. 1973.
2018, Riccardi 2018), sin embargo, entre las primeras pro- Estudio sobre blendas argentinas. Revista Asociación Geológica
mociones en la Argentina se encontraban varias mujeres Argentina 28 (3): 275 291.
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contró tempranamente referentes femeninos como lo fue Brodtkorb, M. K. de. 1989. Celestite: worldwide classical ore fields.
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una disciplina mayoritariamente masculina, podría, como
Brodtkorb, M. K. de (Ed). 2002. Las Especies Minerales de la Repú-
en muchos casos sucedió, quedar limitada a la investiga-
blica Argentina. Tomo 1: clase 1: elementos y clase 2: sulfuros y
ción silenciosa y al complemento de actividades lideradas
sulfosales. Asociación Mineralógica Argentina.
por hombres. En el caso de Milka, fue ella quien impuso
Brodtkorb, M. K. de (Ed). 2006. Las Especies Minerales de la Re-
y desarrolló nuevas líneas de investigación. El itinerario
pública Argentina. Tomo 2: clases 3 haluros, clase 4 óxidos e hi-
científico y profesional que recorrió evidencia su fuerte in-
dróxidos, clase 5 carbonatos, clase 6 boratos, clases 7 sulfatos y
tegración con las redes de vínculos académicos formales
clase 8 fosfatos. Asociación Mineralógica Argentina.
e informales que le permitieron alcanzar sus objetivos y
encarar nuevos desafíos. Prueba de ello, entre otros, fue Brodtkorb, M. K. de (Ed). 2007. Tomo 3: clases 9 silicatos y clase 10
la búsqueda de una formación de posgrado en Alemania, minerales orgánicos. Asociación Mineralógica Argentina.
poco usual entre las mujeres de la época, de la coopera- Brodtkorb, M. K. de (Comp.) 2014. Compendio de las Especies Mi-
ción internacional, o el liderazgo de proyectos. nerales de la Argentina. Impremin. 775 pp. Córdoba.
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Milka respondió a las expectativas de la época para los pro- Ciencia e Investigación – Reseñas – Tomo 2 (3): 22-27
fesionales y las mujeres. Podía dar un curso de calcografía
Brodtkorb, M. K. de y Brodtkorb, A. 1973. Consideraciones sobre la
mientras gestionaba un subsidio para investigación, ajus-
génesis sedimentaria singenética de las manifestaciones de Pb
taba un convenio, bordaba, tejía o cocinaba y la misma no-
Zn y baritina en calizas del Distrito La Helvecia. Revista Asocia-
che concurría a escuchar una ópera. Perteneció al universo
ción Geológica Argentina 28 (4): 311-313
de mujeres que a partir del siglo XX buscaron ampliar el rol
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Ciencias Geológicas en la Universidad Nacional de Córdoba y de
117
ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
La carrera de Geología se inició en los años cincuenta del siglo pasado en la Universidad de Chile. En el año 1957 egresó
la primera promoción de geólogos, cinco varones; en la segunda promoción, en 1959, egresaron dos mujeres: Cecilia
Verdejo y Sonia Mehech. Cecilia fue el primer geólogo titulado. Luego de ese año siempre hubo mujeres al egresar en
una proporción cercana al 25%. El campo ocupacional de esa época era reducido, como carrera nueva, poco conocida, y
las áreas donde trabajar eran el petróleo, el Instituto de Investigaciones Geológicas, y la minería. En la última eran acce-
sible a los geólogos chilenos solamente la minería del hierro y medianas mineras de cobre y oro, ya que la Gran Minería
del Cobre estaba en manos de compañías extranjeras que no ocupaban profesionales chilenos. Las geólogas que fueron
las primeras en trabajar en las áreas de la Geología que prevalecían en los inicios de la carrera, que en este trabajo se
consideran como las pioneras, fueron: Gloria Valenzuela, egresada en 1961, se dedicó a Geología Aplicada a la Ingeniería,
Gloria Mancilla, egresada en 1963, a la Hidrogeología; y Patricia Narváez, egresada en 1966, a Minería y Exploraciones.
En el área de Geología Regional fue Margaret Mercado, egresada en 1971, la primera en trabajar en ese campo. Ellas
iniciaron el camino y abrieron campos donde, hasta esas fechas, era dominio de varones, y permitieron el gran avance
del trabajo de las geólogas en los que, actualmente, con una fuerte diversificación de las áreas de la Geología, destacan
las numerosas geólogas chilenas.
Palabras clave: primeras, mujeres, Geología, exploración.
ABSTRACT
The beginnings of Chilean geologists, a brief story with emphasis in the “pioneers”
Geology, as a career in Chile, began in the 1950’s at the University of Chile. The first promotion of geologists graduated
in 1957 (five men) followed by a second promotion in 1959 when two women graduated: Cecilia Verdejo and Sonia Me-
hech. Cecilia was the first graduated geologist. Subsequently, there were always women graduating in a proportion close
to 25%. The occupational field at the time was small, so as a little known new career, petroleum, the Chilean Instituto
de Investigaciones Geológicas and mining were the only professional positions accessible to Chilean geologists. Of the
latter, only iron mining, and medium-sized copper and gold mining companies where hiring Chileans, since the major
copper mines were controlled by foreign companies that did not employ Chilean professionals. The Chilean geologists
who prevailed during these early years are the ones who are considered as pioneers in the industry. In chronological
order, notable women in the profession were Gloria Valenzuela, dedicated to applied geology in engineering, Gloria
Mancilla in hydrogeology, Patricia Narváez in mining and exploration, and Margaret Mercado in regional geology. These
professionals opened fields and paved the way in what, until that date, was the domain of men, and allowed for great
advances in the profession of Geology for women that, currently, includes numerous Chilean women working in a strong
diversification of geological areas.
Keywords: first, women, Geology, exploration.
118
Patricia Narváez D.
Figura 2: Grupo de alumnos de los primeros cursos de la carrera de Geología, Universidad de Chile, en terreno con motivo del terremoto de Las Melosas
(1958), zona cordillerana de Santiago. Entre ellos, a la izquierda y juntas Cecilia Verdejo y Sonia Mehech, las primeras geólogas.
119
Breve historia del desarrollo profesional de geólogas en Chile, con énfasis en las “pioneras”
La Escuela de Geología representaba, también, un campo Rojas y luego Sonia Mehech N. y se trasladaron a Estados
laboral para desarrollar una carrera docente y académica Unidos para obtener un postgrado, magister, en dos pres-
como investigador, sobre todo para las generaciones de tigiosas universidades.
geólogos de reciente formación.
Sonia Mehech trabajó en el Instituto de Investigaciones
Aunque Chile era el segundo productor de cobre en el Geológicas, antes y después de ir a Estados Unidos a obte-
mundo, en las décadas del 50 y 60 del siglo pasado, las ner un magister en la Universidad de Yale; Cecilia Verdejo
posibilidades de trabajo en minería eran restringidas, ya obtuvo su magister en la Universidad de Stanford.
que lo que hoy se conoce como Gran Minería del Cobre,
estaba en manos de compañías mineras extranjeras que
no ocupaban profesionales chilenos. Los trabajos en mi-
nería solo eran accesibles a los geólogos en la minería del Cecilia Verdejo Rojas, actualmente Cecilia DSouza
hierro, ya sea en las compañías mineras Bethlehem, ca- (1959)
nadiense, Santa Fe y Santa Bárbara, chilenas, y medianas
mineras de cobre, como Disputada de Las Condes y El Sol- Primera titulada como geólogo con su tesis “Estudio Sedi-
dado de la francesa Peñarroya. mentológico de las Arenas de Playa en la costa de Chile Cen-
tral”, en 1960, luego viajó a California, Estados Unidos, be-
En 1968, la Empresa Nacional de Minería (ENAMI), inició la cada para estudiar en Stanford University, donde obtuvo
contratación de geólogos para sus acciones de Fomento su Master of Science en 1963.
Minero y el programa llamado Sociedades Mixtas.
Luego de obtener el postgrado se casó con un ingeniero
Las exploraciones mineras realizadas por chilenos se ini- mecánico, y con su esposo se radicó en Chicago; tiene dos
ciaron en dos proyectos de Naciones Unidas (PNUD), en hijas, una es juez y la otra profesora universitaria como su
1965 y 1969, que contrataron geólogos. Estos proyectos padre que fue profesor universitario hasta fallecer debido
fueron muy exitosos y, entre varios depósitos estudiados, a un cáncer. Mientras las niñas fueron pequeñas no traba-
destaca el trabajo de exploración, con sondajes, en el pro- jó, pero durante el gobierno del presidente Carter, el que
yecto Los Pelambres, que definió a este yacimiento como dio mucho énfasis a las construcciones de carreteras se-
pórfido de cobre y determinó sus primeros recursos, dán- cundarias, pudo trabajar como geólogo en investigación
dole, por primera vez, los antecedentes que justificaron de materiales innovadores y baratos. Luego de que este
su importancia y fueron el fundamento de su actual ex- proyecto terminara, el departamento de educación del
plotación. estado de Illinois, le otorgó licencia para enseñar mate-
máticas en una escuela secundaria; previamente tuvo que
En ese ambiente laboral y profesional, se desenvolvieron tomar los cursos de pedagogía. Realizó ese trabajo por 19
las geólogas egresadas de los primeros años de la carrera años y fue una interesante experiencia y muy gratificante,
de Geología y empezaron a abrir caminos y ampliar los sobre todo porque muchos
horizontes laborales. de sus alumnos eran meji-
canos emigrantes, pobres
y con muchas carencias en
todo sentido.
LAS PRIMERAS EGRESADAS
Actualmente viaja mucho y
Como ya lo habíamos mencionado, de la primera promo- pasa los tres meses de ve-
ción no egresaron mujeres, pero de la segunda, en 1959, rano en Chile para escapar
lo hicieron dos, ambas con una trayectoria profesional y del frío invierno de Chicago
de vida similar, ya que se titularon, primero Cecilia Verdejo y compartir con sus mu-
Figura 4: Sonia Mehech de Hills.
120
Patricia Narváez D.
121
Breve historia del desarrollo profesional de geólogas en Chile, con énfasis en las “pioneras”
María Cristina Muñoz Merello, casada con geólogo, Renato Patricia Narváez Dinamarca inició su vida laboral en 1967,
Fernández, junto con otros colegas, iniciaron la Carrera de en el Departamento de Geología como profesor de Geo-
Geología de la Universidad Católica del Norte, en 1969, la logía de Minas e Investigador, renunciando en 1968 para
segunda carrera de Geología de Chile, siendo una de sus trabajar en la Empresa Nacional de Minería (ENAMI), don-
académicas junto a su esposo. Falleció unos años después de fue el primer geólogo contratado, en el área de Socie-
que su marido. Era parte de una familia de geólogos, junto dades Mixtas y luego en Fomento como geólogo minero
a su hermana melliza, María Isabel y su hermano Roberto. y de exploraciones. Ha trabajado por más de 50 años en
Minería y Exploraciones, tanto en pequeña, mediana y
gran minería, siendo la primera en esta actividad y la úni-
ca, por muchos años, dedicada a la Minería. Sus numero-
Patricia Narváez Dinamarca y Olga Arancibia sos trabajos y estudios de distritos mineros y yacimientos
Ramos (1966) metálicos, sustentan sus éxitos en exploraciones tanto de
minerales auríferos como cupríferos. Fue profesora de va-
Ambas fueron las primeras geólogas que optaron por la rias promociones de ingenieros de minas de la Universi-
Geología Económica, especialidad que hasta ese momento dad de La Serena (1974 a 1980). Fue Secretaria Regional
solo la tomaban los hombres, ya que como ciencia aplica- Ministerial (Seremi) de Minería de la Región de Coquimbo,
da se desarrollaba en minería y en exploraciones mineras, en 1978, manteniendo su trabajo en ENAMI. Ha apoyado
actividades consideradas ajenas a la feminidad. y elaborado programas de gobierno orientados a fomen-
tar y mejorar la actividad minera y de exploración. Actual-
mente es consultora, y QP, Persona Competente. Viuda de
ingeniero de minas, tiene tres hijos y 7 nietos, vive en La
Serena. Ha sido gremialista a lo largo de su vida, y hasta el
año 2018, presidente del Colegio de Geólogos de Chile. La
Feria de Exploraciones y Minas (FEXMIN), iniciativa de su
gestión, es uno de sus últimos logros.
122
Patricia Narváez D.
Margaret Mercado Weage (1971) En la Universidad, había buenos paleontólogos y otros es-
pecialistas provenientes desde las Ciencias Naturales cu-
Margaret Mercado trabajó banas. Todos los ramos de ciencias básicas venían de las
en el Instituto de Investi- diversas facultades de la Universidad, pero las asignaturas
gaciones Geológicas (IIG), geológicas se dieron de una mezcla de geólogos rusos,
Regional Copiapó, desde húngaros y checos que, a la sazón, estaban en misiones
1972 y hasta 1982, donde de levantamiento geológico en Cuba. Mientras estudiaba,
se desempeñó como geó- Carmen trabajó en laboratorios diversos, y a la vez tenía a
loga regional para hacer sus hijos. A su regreso a Chile, en 1971, trabajó en docencia
la cartografía geológica de universitaria. En 1978, fue contratada por Exxon Minerals,
las zonas hasta entonces dueña de Minera Disputada de la Condes en Santiago de
inexploradas de la Región Chile, como geólogo del Proyecto de Expansión de mina
de Atacama: Geología de Los Bronces y luego de concluido éste, derivó a sus opera-
la Cordillera de la Costa ciones. Trabajó por 21 años en la misma empresa, la mayor
Figura 10: Margaret Mercado, en dos entre Chañaral y Caldera, parte del tiempo en Geología de Operaciones en la mina
etapas distantes de sus recorridos escala 1:100.000 (1978), Los Bronces y algo para la Mina El Soldado. En 1997, fue
montañosos
trabajo con el que se ti- nombrada Gerente de Geología con tuición en ambas fae-
tuló en 1977, Geología del Área de Pan de Azúcar, escala nas Los Bronces y El Soldado. Los grupos de trabajo lide-
1:100.000 (1980) y Hoja Laguna del Negro Francisco, escala rados por ella obtuvieron en dos ocasiones el premio del
1:100.000 (1982). Además, compiló los trabajos anteriores Colegio de Geólogos “Mente et Mallea”, en 1988, para El Sol-
para mapas a escala 1:250.000: Chañaral, Potrerillos, Cal- dado y, en 1991, para Los Bronces. Se retiró en el año 2000,
dera, y para la nueva versión del Mapa Geológico de Chile siendo la primera geóloga de Operaciones en Minas y la
a escala 1:1.000.000, convirtiéndose, por lo tanto, en la pri- primera Gerente de Geología en Chile. Desde entonces, ha
mera geóloga en hacer Geología Regional. Desde 1977, fue hecho consultorías para empresas tales como CODELCO y
Jefe Regional de Atacama del IIG. Durante 1980 y 1981, es- Angloamerican, entre otras. Ha publicado trabajos espe-
tudió en Alemania, en la Universidad de Tübingen. Al crear- cializados en revistas como Andean Geology. Fue presidente
se el Sernageomin, fue trasladada a Santiago. En 1982, del Colegio de Geólogos (1999-2000). Es viuda, madre de
decidió radicarse en Colombia, hasta 2004. En Colombia cuatro hijos y nueve nietos.
dictó cursos de geología, petrografía y geoquímica en la
Universidad Nacional, Sede Medellín y trabajó en INGEO-
MINAS, Bogotá, realizando la compilación de la geología
del Departamento de La Guajira, y fue revisora editorial de
todos los documentos geocientíficos de la institución. En el
libro sobre Desastres Naturales del siglo XX en Latinoamérica,
se publicó, bajo su autoría, sobre la erupción volcánica del
Nevado del Ruiz de 1985. También se dedicó al geoturis-
mo y al geopatrimonio. Tiene tres hijos, Nicolás, Valenti-
na y Amancay de Atacama, y tres nietos. Ahora, se dedica Figura 11: Carmem Holmgren en su laboratorio y con su familia.
simplemente al placer de subir cerros sin compromiso de
sacar muestras ni hacer informes, sólo admirar el paisaje y
la geología. También a viajar a lugares geológicamente in- EL DESARROLLO POSTERIOR Y ACTUAL
teresantes como Islandia, Nueva Zelanda y Santorini, Italia DE LA GEOLOGÍA Y DE LAS GEÓLOGAS
donde estuvo en el cráter del volcán Etna. entre otros. Uno
de sus hobbies es asistir a Congresos Vulcanológicos. Sin
EN CHILE
embargo, desde el año pasado, 2020, el Sernageomín ha
solicitado su apoyo, debido a su experiencia, en la revisión Luego de este grupo de geólogas iniciales y “pioneras”, la
de las nuevas cartas geológicas que elabora en Atacama. Geología ha tenido un continuo desarrollo. Sin embargo,
en 1982, el Instituto de Investigaciones Geológicas dejó
de existir al ser asimilado, junto con el Servicio Nacional
de Minería, ambas entidades autónomas hasta entonces,
Carmen Holmgren Donoso (1967) en un solo organismo, el Servicio Nacional de Geología y
Minería, Sernageomin, dependiendo del Ministerio de Mi-
Carmen Holmgren es chilena, pero estudió en Cuba, donde nería. Este cambio limitó su accionar y capacidad de traba-
se graduó en 1967. Pertenece a la primera generación de jo, al no contar con presupuesto propio y se centralizó en
geólogos cubanos titulados como tales, en la Universidad Santiago, desapareciendo las unidades de trabajo en pro-
de La Habana. Toda su carrera profesional la ha desarrolla- vincias. Esta situación se ha revertido, en parte, y su mayor
do en Chile. De su época estudiantil, destaca que en esos logro, en ese sentido, es la creación de la Red Nacional de
años había solo dos geólogos cubanos graduados en Esta- Vigilancia Volcánica a lo largo del país.
dos Unidos.
123
Breve historia del desarrollo profesional de geólogas en Chile, con énfasis en las “pioneras”
El crecimiento en formación de nuevos geólogos ha sido trabajan en todos los campos de la geología aplicada, geo-
muy importante, en tanto que, de la primera y segunda Es- logía económica, geotecnia, geología regional, vulcanolo-
cuelas de Geología, la de la Universidad de Chile, en 1952, gía etc., pero donde se han posesionado mayormente y
y de la Universidad Católica del Norte, en 1967, se cuen- controlan en gran medida es en las áreas de hidrogeolo-
ta actualmente con doce Universidades, tanto estatales gía, medio ambiente y riesgo geológico y, sobre todo, se
como privadas, que dan la Carrera de Geología, abarcando destacan como académicas e investigadoras y directoras
desde el norte al extremo sur del país. Algunas de estas de carreras de las numerosas Universidades que imparten
Universidades cuentan con sedes en diferentes ciudades, Geología actualmente en Chile.
aunque prevalecen las sedes en la ciudad de Santiago. Los
interesados en su estudio se han generalizado de mane-
ra que la cantidad de geólogos egresados en los últimos
años ha duplicado los que existían antes del año 2015, y REFERENCIAS
la presencia de mujeres estudiantes casi iguala a la de los Aguirre, L.B.L. y Mehech, N.S. 1959. Stratigraphy and mineralogy
hombres. Hay, también, un fuerte crecimiento en la obten- of the manganese sedimentary deposits of Coquimbo province,
ción de postgrados, tanto magisters como doctorados, lo- Chile. Economic Geology, 59: 428-442.
grados en Universidades extranjeras como chilenas, lo que
Arancibia, O. N. y Clark, A. H. 1996. Early magnetite-amphibole-pla-
ha permitido, a las nuevas carreras de Geología, contar con
gioclase alteration-mineralization in the Island Cooper porphyry
personal de académicos e investigadores que cumplan con
copper-gold-molybdenum deposit, British Columbia. Economic
las exigencias requeridas en un mundo de gran transfor-
Geology 91 (2): 402-438.
mación científica y técnica.
Charrier, R., Aguirre, L., Hervé, F., Klohn, E. y Thiel, R. 2018. La ca-
El campo ocupacional en minería se amplió enormemente rrera de Geología en la Universidad de Chile. Revista Facultad de
luego de la nacionalización de la Gran Minería del Cobre, Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, vol. 5, Suplemento 1.
en los años setenta, y con la creación de la Corporación Levi, B., Mehech S. y Munizaga, F. 1963. Edades Radiométricas y
Nacional del Cobre (Codelco). Además, el interés en inver- Petrografía de Granitos Chilenos. Muestra Chile 13 a 36, Institu-
tir en Chile de empresas extranjeras, fortaleció las explo- to de Investigaciones Geológicas Boletín N°12, 42, pp.5.
raciones y se logró, desde 1980, el hallazgo de numerosos Linder, H., Mehech de Hills, S. y Thiel E. C. 1965. Basement Com-
grandes yacimientos de cobre y oro, cuya explotación en la plex in the Queen Maud Mountains, Central Transantartic
actualidad son la base del desarrollo económico del país. Mountains. Minnesota University.
Sin embargo, el posicionamiento de las geólogas en mi-
Mehech N.S. y Corvalán, D.J. 1975. Undulatory extinction in quartz
nería ha sido lento y su presencia en esa área todavía es
grains of some Chilean granitic rocks of different ages. Geologi-
limitada, tanto en exploraciones como en producción.
cal Society of America Bulletin, 75: 363-366.
Mercado, W. M. 1978. Geología de la Cordillera de la Costa entre
Las especialidades en Geología se han multiplicado, según
Chañaral y Caldera, región de Atacama, escala 1:1000.000. Insti-
se avanza en su conocimiento, desde las clásicas como
tuto de Investigaciones Geológicas, Sernageomin.
estratigrafía, estructural, petrología, sedimentología, pa-
leontología, geología económica, hidrogeología etc. a la Mercado, W. M. 1980. Geología del área de Pan de Azúcar, región
actualidad, en que se tienen geólogos/as especializados de Atacama. Escala 1:100.000. Cartas Geológicas. Instituto de
en vulcanología, riesgos geológicos, cuaternario, meta- Investigaciones Geológicas, Sernageomin.
logénesis, geoestadística, medio ambiente, geoparques, Mercado, W. M. 1982. Hoja Laguna del Negro Francisco, región de
ciencia planetaria y geología submarina, entre otras. Atacama. Escala 1:100.000. Cartas Geológicas. Instituto de In-
vestigaciones Geológicas, Sernageomin.
En la actualidad, y de acuerdo a la fuerte evolución de las
Ciencias Geológicas, las nuevas generaciones de geólogas
124
ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
Juana Norma Rossi realizó estudios mineralógicos en grano suelto orientados a la petrografía y determinación de mine-
rales formadores de rocas en la década de 1960, desarrollando así la Mineralogía Petrográfica. Su formación inicial fue
en la cátedra de Petrología Ignea y Metamórfica de la Universidad Nacional de Córdoba, bajo la dirección del Dr. Carlos
E. Gordillo, lugar donde realizó su Tesis Doctoral en rocas metasomáticas. Completó su formación en Italia en el Instituto
de Mineralogía y Petrología de la Universidad de Padua, bajo la dirección del Dr. Bruno Zanettin, donde estudió rocas de
contacto relacionadas a la intrusión del batolito de Adamello desde un punto de vista mineralógico y geoquímico. De-
sarrolló luego su carrera, por más de 40 años, en la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo en Tucumán,
en donde fue profesora de Mineralogía, Petrografía y Geoquímica. Realizó investigaciones e hizo docencia formando
numerosos discípulos.
Palabras clave: mineralogía petrográfica, técnica grano suelto, semblanza de vida.
ABSTRACT
Juana Norma Rossi and her contribution to the Petrographic Mineralogy in the Igneous and Metamorphic Petrology
Chair, Universidad Nacional de Córdoba
Juana Norma Rossi carried out mineralogical studies in mineral fragments oriented to petrography and determination
of rock-forming minerals in the 1960s, thus developing the Petrographic Mineralogy. Her initial training was in the Chair
of Igneous and Metamorphic Petrology at the Universidad Nacional de Córdoba, under the direction of Dr. Carlos E.
Gordillo, where she carried out her Doctoral Thesis on metasomatic rocks. She completed her training in Italy at the
Institute of Mineralogy and Petrology of the University of Padua under the direction of Dr. Bruno Zanettin, where she
studied contact rocks related to the intrusion of the Adamello batholith from a mineralogical and geochemical point of
view. Afterwards she developed her career, for more than 40 years, at the Faculty of Natural Sciences and the Miguel Lillo
Institute in Tucumán, where she was Professor of Mineralogy, Petrography and Geochemistry. She carried out research
and teaching, forming many disciples.
Keywords: petrographic Mmineralogy, mineral fragments determination, semblance of life.
1
CICTERRA (CONICET–UNC), CIGEA (FCEFyN–CNEA) y Departamento de Geología Básica, Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFyN), Universi-
dad Nacional de Córdoba (UNC), Córdoba. email: [Link]@[Link]
125
Roberto D. MARTINO
126
Juana Rossi y su contribución a la Mineralogía Petrográfica en la UNC
127
Roberto D. MARTINO
128
Juana Rossi y su contribución a la Mineralogía Petrográfica en la UNC
129
Roberto D. MARTINO
racterísticas físicas como color, fractura concoide, fragilidad. En el Instituto de Padua, Juana fue muy bien recibida y
La observación al microscopio de microlitos, etc. Acompañaba el director, Dr. Bruno Zanettin, puso a su disposición una
todo eso con descripciones de la yacencia más típica, significa- serie de rocas metamórficas de contacto, relacionadas al
do de su apariencia e importancia de su composición. Para mi batolito de Adamello, que él tenía recolectadas esperando
gusto fue la enseñanza más sistemática de algún contenido su estudio. Juana aceptó entusiasmada y se puso al tan-
que tuve durante mi carrera. No volví a encontrar o supe de to de la geología de la zona. Se maravilló al constatar que
otro profesor que enseñara con ese grado de profundidad tan había personal técnico encargado de los cortes delgados,
útil para precisar las descripciones objetivas”. provistos de máquinas cortadoras que dejaban casi en es-
pesor adecuado las muestras. “En menos de una semana
Juana cuenta: “durante ese año de 1965 se acercó a la cátedra me las entregaron”. Trabajó con la platina universal (“...el
otro interesado en Petrología, igual o más entusiasta que yo, Dr. Gordillo nunca me la había prestado”) y en el laboratorio
Alejandro Toselli. Al final de 1965 me informaron, desde Secre- químico aprendió el análisis rápido de las rocas silicatadas
taría de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, según el método de Shapiro y Brannock (1962). La sílice y
que me habían otorgado el Premio Universidad, la medalla alúmina se analizaban con el recién estrenado equipo de
de oro y el diploma por el más alto promedio de la carrera de fluorescencia de rayos X, pero todavía no estaba calibrado
Geología, lo cual fue una muy agradable sorpresa”. para los demás elementos; los álcalis se determinaban con
un fotómetro de llama. El trabajo resultó “...en la primera
Juana quería hacer la Tesis Doctoral para terminar la carrera publicación de mi vida en una revista con referato: Metamor-
y le propuso al Dr. Gordillo que fuera su director. Él aceptó, fismo di contatto sugli scisti del versante sinistro di Val Borza-
pero le dijo “...que no había medios ni presupuesto para con- go” (Rossi 1970, Fig. 9). Cuando Juana regresó de Italia, en
seguir becas para doctorandos en la Universidad. Sólo dijo que 1969, esperando poder reintegrarse a su cargo, el deca-
el tema de tesis estaba a mi elección y que me fuera al campo
a buscarlo. Lejos de desalentarme, eso hice. Me acompañó en
la búsqueda Alejandro Toselli y también otros condiscípulos.
Inesperadamente lo encontré primero en las canteras de cali-
za de mi padre en el valle de Buena Esperanza, cerca de Alta
Gracia. Vetas de aplita cortando los mármoles con contactos
de reacción produciendo escapolita y tremolita. Examinamos
otras canteras al sur de Alta Gracia y el mismo hallazgo, pero
más espectacular, con hermosos cristales de escapolita azul.
Asimismo, en Malagueño y La Calera encontramos skarns de
contacto con grosularia, diópsido y wollastonita. Cuando le
llevé al Dr. Gordillo estos hallazgos, su entusiasmo fue mayús-
culo y dirigió mi tesis que se llamó: “Fenómenos de contacto
en los mármoles de Alta Gracia, La Calera y Malagueño”, que
defendí en 1967. El tribunal la calificó con 10 y recomenda-
ción de publicación pero, inexplicablemente, el Dr. Gordillo me
desalentó en publicarla en el Boletín de la Academia Nacional
de Ciencias o en la Revista de la Asociación Geológica”. Cabe
agregar aquí que el trabajo de Tesis de Juana fue publicado
recién en 1980, trece años después, en el Acta Geológica
Lilloana (Rossi de Toselli 1980).
130
Juana Rossi y su contribución a la Mineralogía Petrográfica en la UNC
no de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales Universidad Nacional de Tucumán, lugar fue donde pudo
de la UNC le informó que lamentablemente no había uno desarrollarse completamente durante más de 40 años y de
disponible. Luego de casi un año sin trabajo, la llamaron los que ella misma dice: “Fueron años muy positivos, plenos
en 1970 porque había quedado vacante un cargo de jefe de satisfacciones en docencia, investigación, formación de re-
de trabajos prácticos en la materia Geología Económica. cursos humanos y relaciones familiares felices”.
Juana aceptó porque “...me avergonzaba tener que depender
de mi padre a esa edad”. Alejandro Toselli era quien había
dejado el cargo vacante, pues había entrado a trabajar en
la Dirección Provincial de Minas de La Rioja. Agradecimientos
A MODO DE CONCLUSIÓN Kerr, P. F. 1965. Mineralogía Optica. 3ª Edición. McGraw Hill Book
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desalentadores, en momentos muy críticos de su carrera.
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Esta situación luego morigerada con su inserción en la Fa-
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132
ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
Margarita Toro Aldunate (1947-2015) fue una mujer excepcional. Vivió en un barrio humilde de la ciudad de Salta y con
mucho esfuerzo estudió en la vieja Facultad de Ciencias Naturales de Salta, que dependía de la Universidad Nacional
de Tucumán. En 1973, dicha facultad pasó a depender de la recién creada Universidad Nacional de Salta. Se graduó de
Licenciada en Geología de la Universidad Nacional de Salta, en 1974, con un estudio sobre las faunas arenigianas del
cerro San Bernardo (Salta). El tema le fue propuesto por su director, Juan Luis Benedetto, profesor de la cátedra de Pa-
leontología, en la que Margarita se incorporó como ayudante. En 1975, presentó junto a Benedetto su primer trabajo
científico sobre el desarrollo ontogenético del trilobites Thysanopyge argentina en el I Congreso Argentino de Paleonto-
logía y Bioestratigrafía (Tucumán). A la par de su trabajo académico, comenzó a militar en causas sociales en las villas de
su ciudad y se afilió al entonces Frente de Izquierda Popular. En 1976, con el golpe militar, fue secuestrada, encarcelada,
torturada y obligada a abandonar el país. Se radicó en Bolivia y comenzó una larga y fructífera carrera científica que la
convirtió en una de las referentes destacadas de la paleontología boliviana. Se especializó en las faunas de invertebrados
del Paleozoico y llegó a publicar un centenar de artículos científicos en congresos y en revistas internacionales. También
se interesó en el tema de la icnología y plantas fósiles. Fue profesora e investigadora de la Universidad Mayor de San
Andrés en La Paz (Bolivia).
Palabras clave: biografía, ontología, trilobites, Universidad Nacional de Salta, Universidad Mayor de San Andrés.
ABSTRACT
Life and works of the paleontologist Margarita Toro
Margarita Toro Aldunate (1947-2015) was an exceptional woman. She lived in a humble neighborhood in the city of Salta
and with great effort she studied at the old Facultad de Ciencias Naturales in Salta that depended on the Universidad
Nacional de Tucumán. In 1973, this faculty became dependent on the recently created Universidad Nacional de Salta. She
graduated with a Bachelor’s degree in Geology from the Universidad Nacional de Salta in 1974, with a study on the Are-
nigian fauna of the San Bernardo hill (Salta). The subject was proposed by her director, Juan Luis Benedetto, a professor
in the chair of Paleontology to which Margarita joined as an assistant. In 1975, together with Benedetto, she presented
her first scientific work on the ontogenetic development of the trilobites Thysanopyge argentina at the I Congreso Argen-
tino de Paleontología y Bioestratigrafía (Tucumán). Along with her academic work, she turned to politics in social causes
in the towns of her city and joined the Frente de Izquierda Popular. In 1976, with the military coup, she was kidnapped,
imprisoned, tortured and forced to leave the country. She settled in Bolivia and began a long and fruitful scientific career
that made her one of the leading references in Bolivian paleontology. She specialized in the invertebrate fauna of the Pa-
leozoic and published a hundred scientific articles in symposiums and international journals. She also became interested
in the topic of ichnology and fossil plants. She was a professor and researcher at the Universidad Mayor de San Andrés
in La Paz (Bolivia).
Keywords: biography, ontology, trilobites, Universidad Nacional de Salta, Universidad Mayor de San Andrés.
La carrera de Geología en Salta comenzó formalmente en En el marco de la convocatoria para una publicación espe-
1973, con la creación de la Universidad Nacional de Salta. cial de la Asociación Geológica Argentina sobre “La mujer
Sin embargo, su origen se remonta a distintos momentos en la Geología”, vamos a referir aquí la vida de la malogra-
de la década de 1950, con la creación de una Escuela Supe- da paleontóloga Margarita Toro, graduada de la Universi-
rior de Ciencias Naturales, que más tarde se convertiría en dad Nacional de Salta, pero que por circunstancias del des-
Facultad de Ciencias Naturales de Salta, dependiente de la tino llevó adelante su carrera académica en Bolivia.
Universidad Nacional de Salta. Facultad de Ciencias Naturales, Campo Castañares, Avda. Bolivia 5550, 4400-Salta, Argentina; rnalonso@[Link]
1
133
Ricardo N. ALONSO
134
Vida y obra de la paleontóloga Margarita Toro
de Castillejo y Sancha, Salta, bajo la dirección del Dr. Oscar de su niñez y juventud en Villa de Chartas y su casa se en-
Ruiz Huidobro de la Universidad de Buenos Aires. El jurado contraba ubicada en la esquina de las calles Rioja y Chaca-
estuvo integrado por los doctores Celestino Danielli, Casi- buco. Su padre era un transportista de troncos de grandes
miro Gutiérrez, Enrique César Rayces, Saturnino J. Iglesias árboles, rollizos, para aserraderos locales, y su madre una
y Marcelo Figueroa Caprini. La tesis fue calificada como ama de casa. Su familia estaba compuesta por ocho her-
sobresaliente con recomendación de publicación. El Dr. manos: Margarita, Gaby, Pepe, Juan, Benjamín, Olga, Ceci-
Apolo Ortiz fue así el primer geólogo doctorado de Salta lia y Meme. Margarita realizó sus estudios secundarios en
cuando la Facultad dependía de Tucumán. También inició el Colegio Nacional de Salta. A mediados de la década de
su tesis doctoral el Lic. Federico Guillermo Mädel, con la 1960, ingresó a la Facultad de Ciencias Naturales de Salta,
dirección del Dr. Domingo Jakúlica, titulada Relevamiento dependiente entonces de la Universidad Nacional de Tucu-
Geológico sobre la margen derecha del Río Juramento, Salta. mán, que funcionaba físicamente en el Museo de Ciencias
Estos estudios fueron previos a la construcción del embal- Naturales ubicado en el Parque San Martín de Salta. Mar-
se de Cabra Corral. Otro de los egresados, el Lic. Andrés Ni- garita cursó la carrera con todos los bemoles de la épo-
colás Lencinas, defendió su tesis doctoral en la Universidad ca que le tocó vivir y se graduó de Licenciada en Geología
Nacional de Córdoba titulada Estudio Geológico del Flanco en 1974. La efervescencia política, su proveniencia barrial
Occidental de la Sierra Chica y del fondo del Valle de Punilla, y su compromiso social la llevaron a militar en política en
Córdoba y contó con la dirección del catedrático Dr. Telasco el Frente de Izquierda Popular (FIP) que presidía Abelardo
García Castellanos. Ramos. Una de sus amigas y referentes políticas era la diri-
gente salteña Ana María Giacosa. Entre sus compañeros de
La importancia alcanzada por el cuerpo de profesores y militancia se encontraban el historiador y académico Gre-
alumnos hizo que Salta fuera elegida, en 1963, como sede gorio Caro Figueroa, el profesor de filosofía Mauricio Ortín,
para que se llevaran a cabo las Segundas Jornadas Geoló- el historiador Eduardo Ashur, el Ing. José María Cavalleri,
gicas Argentinas, que tuvieron un gran éxito por la afluen- entre muchos otros. La apodaban cariñosamente Mafalda
cia de científicos nacionales y extranjeros, así como por la por el particular corte de pelo que la acompañó toda la
calidad de los trabajos presentados que fueron publicados vida. El golpe de estado de 1976 fue fatídico para todos los
en varios volúmenes. Otro punto a destacar es la calidad que militaban en agrupaciones de izquierda. Margarita lo
de los conferencistas que visitaban entonces a la vieja Fa- relató con dolor en un artículo que publicó el 24 de marzo
cultad. Entre ellos, puede mencionarse al Ing. José Babini de 2001 en el periódico Unión de Mujeres de Bolivia (p. 4, La
(1897-1984), uno de los grandes historiadores de la ciencia, Paz), al cumplirse el 25 aniversario del golpe. Allí cuenta
catedrático de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales el calvario que vivió la fría y lluviosa madrugada del 24 de
de la Universidad de Buenos Aires. Babini se convirtió en marzo de 1976 cuando fue detenida por una patrulla mili-
una autoridad mundial en la historia de la ciencia y sobre tar que irrumpió en su casa y fue llevada vendada y amor-
ese tema disertó en Salta en enero de 1963. Otra autori- dazada a la cárcel junto a otros detenidos. Relata el miedo
dad científica que visitó y disertó en Salta en la década de que la invadía al pensar que la iban a matar y dice: “Hice en
1960 fue el sabio japonés Dr. Kitaro Hayase, profesor de el trayecto un recuento de mi vida; solo era una joven profe-
la Universidad de Tokio. Su tema estuvo relacionado con sional, docente universitaria, me había titulado unos dos años
la importancia de los minerales industriales. Para enton- atrás. No sé si había cumplido con los anhelos de mi padre,
ces, Hayase residía en Salta, ya que había sido contratado entre otros que fuera ejemplo para mis siete hermanos meno-
como consultor internacional por la Dirección General de res, esto es lo que más me afligía… no tuve tiempo”. Y luego
Fabricaciones Militares, que se encontraba explotando el aclara: “Había tenido militancia, pero era solo un cuadro me-
yacimiento de azufre de La Casualidad en los altos volca- dio. Realicé algún trabajo político en los barrios marginales,
nes cordilleranos del límite con Chile. donde descubrí un mundo ignorado, la miseria donde vive el
pueblo. Tuve alguna actividad en la dirigencia estudiantil en la
Diez años después de los acontecimientos aquí narrados, Universidad y eso era todo”. Y enfatiza: “Las imágenes fami-
a partir de esa piedra fundamental, nacería en 1973 la Uni- liares se sobreponían. Me dolía no haberme podido despedir,
versidad Nacional de Salta con su acreditado lema: Mi sabi- quizás no los vería nunca más. Moriría por nada, quedaban
duría viene de esta tierra. Margarita Toro es así un producto tantos planes, tantos proyectos”.
bisagra entre la vieja Facultad de Ciencias Naturales de Sal-
ta, dependiente de la Universidad Nacional de Tucumán, Luego de un tiempo en la cárcel y de toda la angustia sufri-
y del nuevo Departamento de Ciencias Naturales, depen- da, Margarita fue liberada con la condición de que se exi-
diente de la Universidad Nacional de Salta. liara del país. Se fue a Bolivia, primero a Tarija y luego a La
Paz, donde haría una brillante carrera como paleontóloga
profesional (Fig. 1). Ingresó en 1976 al Servicio Geológico
de Bolivia, donde trabajó por ocho años, hasta 1984. En
DATOS BIOGRÁFICOS 1985, revalidó su título de Licenciada en Geología en la Uni-
versidad Mayor de San Andrés de La Paz e ingresó en la
Margarita Toro Aldunate de Vargas (1947-2015) nació el 17 carrera docente.
de octubre de 1947 en Sanadita (Tarija, Bolivia). A los seis
años, se trasladó con sus padres a Salta. Pasó gran parte Margarita contrajo matrimonio en la ciudad de La Paz con
135
Ricardo N. ALONSO
OBRA PALEONTOLÓGICA
Margarita participó en varios cursos de postgrado nacio- Ya nombrada como paleontóloga en el Servicio Geológico
nales e internacionales, entre ellos en Chile, Perú y en la de Bolivia, Margarita publicó en La Paz su primer artículo
Universidad de Bremen (Alemania, 2010). Realizó en 1990 relacionado con el hallazgo de euryptéridos en el Ordoví-
una pasantía sobre conodontos con el Dr. Mario Hunicken cico boliviano (Toro y Pérez 1977, 1978). Y comenzó enton-
en Córdoba (Argentina). Estuvo becada en Francia. ces una importante carrera de prospección, descripción y
publicación de los resultados sobre las faunas fósiles de
Toro formó discípulos y dirigió varias tesis profesionales Bolivia (Fig. 2), en especial las de edades paleozoicas (Toro,
entre las que se cuentan: Rodrigo, Graciela (1986), Estu- 1979). En 1981, publicó en la Revista de la Asociación Geoló-
dio Icnológico de la Formación Anzaldo (Ordovícico), Depar- gica Argentina, el hallazgo de un nuevo trilobites pliomé-
tamento de Cochabamba, UMSa, La Paz; Paredes, Freddy rido en San Juan (Argentina), el cual dedicó a su mentor
136
Vida y obra de la paleontóloga Margarita Toro
el Dr. Juan Luis Benedetto (Benedettia huaquensis, Toro y los Benedetto’s se hicieron cargo, estaba todo por hacer-
Monaldi 1981). se. También formaban parte, entre otros, los licenciados
Susana Malanca y César R. Monaldi.
A partir de 1986 y hasta 2012, Margarita publicó, como
primera autora o en colaboración, medio centenar de tra- Margarita Toro, luego de exiliarse de Argentina por cues-
bajos originales. Los ejes de su producción siguieron en tiones políticas relacionadas con el golpe de estado de
los trilobites (ej., Toro et al. 1992, Toro 1994, Toro y Var- 1976, llegó a La Paz en absoluta soledad. Inició una tarea
gas 2002, Toro et al. 2006), los graptolitos (ej., López y Toro silenciosa de análisis y clasificación de las colecciones fó-
1994, Toro y Salguero 1996, Toro et al. 1998a,b), los bival- siles que traían de sus campañas al terreno los geólogos
vos (ej., Toro et al. 2008), pero pronto incorporó estudios del Servicio Geológico de Bolivia, material que se iba acu-
sobre conodontos (ej., Toro et al. 1986, Toro y Miranda mulando por décadas, con algunos estudios puntuales de
1991), peces ordovícicos (ej., Toro et al. 1990c), plantas fó- investigadores extranjeros invitados, mayormente france-
siles silúricas (ej., Toro et al. 1996, 1998a,b), y un extenso ses, americanos y alemanes.
listado de trabajos referidos a trazas fósiles, icnofacies y
otros aspectos relativos a la paleoicnología (ej., Toro et al. Entre los aportes de Toro (Fig. 3) se tiene: 1) la primera
1986, 1988, 1989, 1990a,b; Toro y Rodrigo 1989; Birhuet y mención de euryptéridos en Bolivia; 2) el haber iniciado
Toro 1992; Toro y Villacorta 2000; Toro et al. 2000b,c; Dávila estudios sobre los conodontos y utilizarlos para correla-
et al. 2001), además de estudios sobre bioestratigrafía (ej., ciones paleogeográficas con Australia; 3) el haber encon-
Toro y García Duarte 2002, Toro et al. 2004, Racheboeuf et trado una asociación de trilobites (Dalmanitina-Eohoma-
al. 2012), y numerosas contribuciones sobre el hallazgo de lonotus) que demostraban una edad ordovícica ashgiliana
nuevos yacimientos fosilíferos en diferentes localidades de para la Formación Cancañiri (equivalente de la F. Zapla en
Bolivia (ej., Toro et al. 2002a). Argentina), y no silúrica como se pensaba y aceptaba; 4)
haber desarrollado en Bolivia el campo de la paleoicno-
logía de invertebrados paleozoicos; 5) el descubrimiento,
clasificación, ubicación taxonómica, bioestratigráfica y
cronológica de decenas de nuevas formas fósiles para el
Paleozoico; entre otros aspectos. Uno de los más salientes
fue el haber descubierto los primeros restos de Cooksonia,
una planta primitiva colonizadora de áreas costeras, de
principios del Paleozoico, y que constituye el registro más
antiguo para el hemisferio sur, y el tercer registro más an-
tiguo del mundo.
Figura 2: Margarita Toro (der.), con una campesina andina en las montañas
de Bolivia.
APORTES A LA CIENCIA
PALEONTOLÓGICA
Margarita Toro estaba orgullosa de haber formado parte
del “Grupo de Paleo” que se nucleaba en Salta al lado de
la figura de Juan Luis Benedetto y Teresa Sánchez de Be-
nedetto. Ambos profesores eran originarios de la Univer-
sidad Nacional de La Plata, con una excelente formación
en Geología (Juan Luis) y en Biología (Teresa), que com-
plementaban un sólido equipo de trabajo. Antes que ellos,
salvo las contribuciones puntuales de Saturnino Iglesias
a cargo de la cátedra de Paleontología, las investigacio-
nes se limitaban a estudios sobre algunos ejemplares de
la megafauna de vertebrados pleistocenos [Amadeo R. Si-
rolli, Lucas Kraglievich (h), Rodolfo Parodi Bustos]. Cuando Figura 3: Margarita Toro en La Paz, Bolivia.
137
Ricardo N. ALONSO
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ASOCIACIÓN Serie D
G E O LÓ G I C A Publicación Especial N.º 14
ARGENTINA (2021) La Mujer en la Geología
RESUMEN
Este artículo relata las vivencias de mujeres geólogas que iniciaron sus carreras profesionales en la industria del petró-
leo y, particularmente, en la compañía YPF Sociedad del Estado en las décadas de 1970 y 1980, y que compartieron una
historia rica en su paso por una compañía donde se formaron y desarrollaron profesionalmente. Se incluyen los relatos
de Gladys Angelozzi, Graciela Covellone, Licia Manacorda, Viviana Meissinger, Ángela Melli, Muriel Miller, María Luisa
Rodríguez Schelotto y Silvia Zencich (entrevistadas de manera remota en octubre de 2020). Desde distintas posiciones en
la YPF estatal, estas mujeres nos relataron cómo era el trabajo cotidiano tanto en los sectores de Exploración y Geología
y Minería de YPF, como en el Laboratorio Geológico de Florencio Varela durante la década de 1980. En los años ‘90, con la
privatización de YPF y el cierre del Laboratorio Geológico de Florencio Varela, muchas de las profesionales entrevistadas
debieron reinventarse y proyectarse como empresarias o consultoras; otras permanecieron en YPF y fueron encontran-
do su camino en una compañía petrolera que fue evolucionando al ritmo de los cambios que se fueron materializando
en la sociedad argentina. A lo largo de estas cuatro décadas, se ha avanzado mucho en la búsqueda de la igualdad de
derechos y oportunidades para las mujeres geólogas en la industria del petróleo, pero queda todavía un largo camino
por recorrer.
Palabras clave: mujeres, geólogas, industria, petróleo, YPF, Argentina.
ABSTRACT
¿“Oil is not for girls”? Stories of female geologists that started their careers in the oil industry during the 1980’s
This article recounts the experiences of female geologists who initiated their professional careers in the oil industry
and particularly within the YPF National Oil Company in the 1970’s and 1980’s, and who share a rich history of the time
they worked for the company, where they were professionally trained and developed. We gather the stories of Gladys
Angelozzi, Graciela Covellone, Licia Manacorda, Viviana Meissinger, Angela Melli, Muriel Miller, María Luisa Rodríguez
Schelotto and Silvia Zencich (interviewed remotely in October 2020). From different positions in the state-owned YPF,
these women tell us what every day work was like in both the Exploration and Development divisions of YPF, and at
the Geological Laboratory of Florencio Varela during the 1980’s. In the 1990’s, together with the privatization process
experienced by YPF and the closure of the Geological Laboratory of Florencio Varela, many of the interviewed profes-
sionals had to reinvent themselves as entrepreneurs or consultants; others remained at YPF and found their way into
an oil company that evolved at the pace of the changes materialized in the Argentinean society. Throughout these four
last decades much progress has been made in seeking equal rights and opportunities for female geologists in the oil
industry, but there is still a long way to go.
Keywords: women, geologists, industry, oil, YPF, Argentina.
INTRODUCCIÓN de los años ’70 y principios de los ‘80 tuvieron que luchar
contra los estereotipos y prejuicios de la sociedad de la
época para hacerse un lugar y una carrera, en la compañía
Las mujeres que iniciaron sus carreras en la YPF S.E. (Yaci- y en la industria. A lo largo de los años, la realidad argen-
mientos Petrolíferos Fiscales Sociedad del Estado) de fines tina y de las empresas fueron experimentando cambios, y
1
YPF SA. Gerencia de Exploración Offshore. Buenos Aires [Link]@[Link] 2Asociación Argentina de Geólogos y Geofísicos Petroleros (AAGGP). 3LCV
SRL. Parque Industrial y Tecnológico Florencio Varela marilu@[Link] 4YPF SA. Gerencia de Exploración. Buenos Aires [Link]@[Link]. Dirigir
correspondencia a Juan Pablo Lovecchio [Link]@[Link] juanlovecchio@[Link]
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ción Petrolera, dependiente de la Facultad de Ingeniería de sencillamente uno dijo que “ese año no pensaban tomar
la Universidad Nacional de Cuyo en Mendoza). mujeres y si contrataban una, sería alguien de la UBA” (ella
era egresada de la Universidad Nacional del Sur). Por su-
Licia Manacorda se había graduado como geóloga de la puesto, ella solicitó que reconsideren esa decisión, y luego
Universidad de Buenos Aires, cuando vio el aviso de YPF de pasar una serie de evaluaciones, obtuvo una beca para
ofreciendo becas para el ISEP, notó algo que le llamó la la especialización en Geología del Petróleo de la UBA.
atención: buscaban jóvenes menores de 30 años “prefe-
rentemente de sexo masculino” (Fig. 1). Ella se postuló y Cuando Muriel Miller estaba terminando sus estudios de
obtuvo la beca, pero otras mujeres tuvieron que luchar Geología en la UBA, también se postuló a las becas de YPF
más para ingresar a la compañía. Es que había una verdad para especializaciones. Tras no obtenerla, decidió hacer
tácita en esa época y es que por cada camada permitían igualmente la especialización en Geología del Petróleo de
el ingreso de una sola mujer, por lo menos para el área de la Facultad de Ingeniería de la UBA con recursos propios.
Exploración. Al presentar su tesis fue invitada por un geólogo de la com-
pañía, que había formado parte del tribunal, a postularse
para ingresar a YPF, donde inició su carrera en el Laborato-
rio de Florencio Varela. Algo similar le ocurrió a Ángela Me-
lli; al no obtener la beca para la especialización en Geología
del Petróleo en la rama Exploración, indagó sobre los mo-
tivos a los gerentes, quienes finalmente la recomendaron
para una beca de Geología y Minería que le fue otorgada.
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rrió un avance en el campo de las rocas carbonáticas con el Algo que las “chicas de Varela” destacan es que, en esa
aporte del Dr. Carozzi, algo similar ocurrió para el desarro- época, a pesar de tener menos recursos en materia de co-
llo de los estudios en rocas clásticas con las visitas del Dr. municaciones (había un teléfono por pasillo que compar-
Emiliano Mutti (reconocido experto italiano en el campo de tían entre varios laboratorios), había efectivamente más
análisis de facies y turbiditas). comunicación y más conocimiento sobre qué proyectos
Figura 10: Escuela de facies de cuenca Neuquina (año 1983), paraje de Manzano Guacho. De pie, de izquierda a derecha: Silvia Corbari, Alberto Gutierrez
Pleimling, Margarita Baliña, Patricia Ferraresi, María Josefa Sánchez, Oscar de Castelli, Viviana Meissinger, José María Jáuregui. Sentados, de izquierda a
derecha: Carlos Gulisano, Silvia Fernández, Graciela Botcher, Ana Kielbowicz, Marcela Mercerat, Ana Moroni, Norma Samosiuk y Liliana Soave.
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Figura 14: Equipo de LCV (año 1998). Sentadas, de izq. a der.: Liliana Soave, Silvia Corbari, Marilú Rodríguez Schelotto, Claudia Aguirre, Patricia Ferraresi y
Silvia Blanco Ibañez. De pie, de izq a der.: Diego Vilas, Adriana Caferatta, Cecilia Cipollari, Norma Samosiuk, Liliana Ortiz, Gastón Nicora, Mario Rojas, Mar-
celo Cejas, Daniel Escribano y Elena Segade.
gico de Florencio Varela) y presentaron su renuncia. Ante Mosconi y otros incunables, había quedado cubierta del
el desguace de los Laboratorios y con la salida de muchos excremento de las palomas que habían tomado posesión
geólogos de YPF a petroleras privadas, estas cuatro profe- del edificio central. Gladys reflexiona: “Haber entregado la
sionales decidieron iniciar un emprendimiento propio jun- dirección y el poder a la ignorancia fue más peligroso que la
to a Silvia Corbari y Claudia Aguirre; y así nació LCV S.R.L., maldad misma”.
nombre que evoca las siglas de “Las Chicas de Varela”.
Gladys Angelozzi y Diana Ronchi, que conformaban el labo-
Los primeros años de la década de 1990 fueron épocas di- ratorio de Bioestratigrafía, fueron las últimas en irse. Las
fíciles; los relatos de ese proceso de privatización de YPF despidieron el 5 de diciembre de 1993, el día que desvincu-
son cruentos. Salones con pilas de reportes e informes por laron a los pocos que quedaban y cerraron definitivamente
el suelo o apilados en rincones. Mucho del material que el Laboratorio de Florencio Varela. En febrero de 1994 em-
se había estudiado en los Laboratorios de Florencio Varela pezaron a trabajar por su cuenta, a solicitud de la misma
a lo largo de décadas fue tirado a la basura, descuidado YPF. Así fundaron la empresa de servicios GEMA S.R.L. En
o mal resguardado de manera que su clasificación o eti- ese tiempo, procesaban y analizaban las muestras en sus
quetado se perdieron y ya no pudieron recuperarse. Glad- propias casas. Gladys recuerda que “el sacrificio fue enorme,
ys Angelozzi recuerda que el repositorio de microfósiles, pero más la voluntad”. Las “chicas” de LCV habían alquilado
por ejemplo, que registraba la historia evolutiva de la vida una pequeña casa en el triángulo de Bernal, hasta que, en
en las cuencas donde YPF había trabajado, fue arrojado en 1997, con un proyecto de Incubadora de Empresas, logra-
grandes cubetas y finalmente sirvió de material de relleno ron alquilarle un edificio a la Universidad Nacional de La
para la construcción de una autopista. En esa época, se ro- Plata (quien había tomado posesión del predio de Floren-
baron muchos elementos de los laboratorios. Viviana Meis- cio Varela). Luego se sumaría GEMA, que también pudo
singer, que en 1992 había pasado al área de Exploración trasladarse a esa querida sede un tiempo después (Figs.
en Sede Central, recuerda que fue, con un joven geólogo, 14 y 15).
a rescatar lo que pudieron de informes y libros, además
de cortes delgados e instrumental. La biblioteca de Flo- La transición forzada de especialistas en estudios de labo-
rencio Varela, conteniendo la biblioteca del propio General ratorio a empresarias PyME (por Pequeña y Mediana Em-
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Figura 15: Brindis de fin de año de los equipos de las empresas de servicios LCV y GEMA, junto a profesionales de la industria petrolera (año 2002).
presa) no fue sencilla para las “chicas de Varela”. Tuvieron go despidos y traslados. Con el cierre del Distrito de Men-
que aprender a administrar y organizar todo el proceso doza, Licia Manacorda se trasladó a Buenos Aires y Silvia
productivo más allá de lo técnico. El sólo hecho de abrir Zencich a Plaza Huincul. En este último lugar, en vez de
una cuenta bancaria, siendo una sociedad formada por asignarle una casa, ubicaron a Silvia y su pequeña hija en
seis mujeres, fue un problema que terminaron solucionan- una gamela (teniendo que dejar sus muebles y otros ele-
do al explicarle al gerente del banco qué era la Geología, y mentos personales en un depósito), hasta que logró acce-
por qué podía ser un buen negocio describir rocas. En esos der a una casa luego de un tiempo y muchos reclamos. Sil-
primeros años, pudieron subsistir gracias a la reputación via pasó unos años en Plaza Huincul y luego fue trasladada
que habían ganado con tantos años de trabajo en el Labo- a Neuquén.
ratorio de Florencio Varela. Además, muchos geólogos que
se habían desvinculado de YPF, y que conocían la calidad La década de 1990 fue también una época de moderni-
técnica de las “chicas” de la época de la YPF Sociedad del zación, con la llegada de las primeras computadoras que
Estado, fueron generando proyectos donde ellas pudieron modificaron la manera de trabajar. Silvia pudo cursar una
hacer importantes aportes. A partir de 1998, en coinciden- Maestría en Negocios (MBA) en Neuquén y, luego de reite-
cia con la capitalización de las petroleras estatales latinoa- rados pedidos, se le otorgó un beneficio que era común en
mericanas, comenzaron a trabajar para otros países de La- esos tiempos, pero reservado mayormente para hombres:
tinoamérica, instalando laboratorios en Lima (Perú), Santa cursar un semestre en una Universidad de Estados Uni-
Cruz de la Sierra (Bolivia) y Quito (Ecuador). dos. Ella hizo un curso de Macroeconomía del Petróleo en
la Universidad de Texas junto con otros profesionales de
El predio de Florencio Varela es hoy sede de la Universidad YPF. En 1998, le ofrecieron un puesto de Jefe de Estudio en
Arturo Jauretche (UNAJ) de la que Marilú fue docente de Comodoro Rivadavia, pero sin aumento de salario ni cate-
la carrera de Ingeniería en Petróleo, desde su creación en goría. Por estas y otras razones, ella no aceptó el traslado.
2014. Con la creación de la UNAJ, LCV se trasladó a su sede
actual en el Parque Industrial de Florencio Varela. Con la privatización y el cierre del Distrito de Cuenca Aus-
tral, Graciela Covellone que trabajaba en Exploración de
Para quienes estaban en los distritos del interior del país, Cuenca Austral desde Sede Central, pasó al Grupo de Ex-
los años ’90 también trajeron muchos cambios. Fueron ploración Offshore (costa afuera) para trabajar en la eva-
épocas de recorte de capacitaciones y reducción de planta luación de las cuencas de Salado y Colorado. Esas cuencas
en YPF con planes de retiro voluntarios. La Dirección de verían un rejuvenecimiento de la exploración en esos años
la compañía decidió vender la operación de las áreas que con la perforación de nuevos pozos exploratorios. Más
tenía en algunas regiones del país y cerrar los distritos del tarde, Graciela llevó adelante las áreas no operadas (con
Norte, Mendoza y Cuenca Austral. Esa decisión trajo consi- participación de YPF) de Exploración en la Cuenca Austral.
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Muriel Miller continuó trabajando en el grupo de Explora- Volvió a La Plata para dedicarse a proyectos personales,
ción de Cuenca Austral en Río Gallegos. Le costó dos años docencia universitaria y, en esos años, realizó trabajos de
de trabajo que la tomaran en consideración para proponer consultoría en distintas empresas petroleras privadas y
la ubicación de un pozo exploratorio. En 1986, le propu- consultoras. En 1998, ingresó a trabajar en la compañía
sieron coordinar, por el Distrito Geológico Austral, el Cen- Pluspetrol, de la que se jubiló en 2012. Sigue hasta la ac-
tro de Proceso de Perfiles Atlantis, con gente a cargo y sin tualidad participando en docencia universitaria y, desde
abandonar la descripción de testigos corona y la caracte- 2016, es directora de la especialización en Geología del Pe-
rización de trampas que venía llevando adelante junto a tróleo de la Universidad Nacional de La Plata.
profesionales del equipo de Estudios en el distrito. A me-
diados de 1990, le ofrecieron liderar ese grupo de Estudios.
En ese momento aceptó la oferta con la condición de que
se permita el trabajo en equipo de geólogos y geofísicos EL CAMBIO DE SIGLO: LA ETAPA DE
(hasta ese momento trabajaban por separado, como com- REPSOL-YPF
partimentos estancos que dependían de dos gerencias dis-
tintas). Luego, en 1991, tras un problema familiar que le Repsol adquirió la mayoría accionaria de YPF en 1999. En
requirió volver a Buenos Aires, decidió buscar nuevos rum- esa época, si bien era una compañía española de tradición
bos. Así trabajó unos años en Bridas y, a partir de 1997, conservadora, traía de Europa una visión más moderna
fue nombrada gerente de Exploración y Desarrollo en CGC de participación de mujeres en posiciones de liderazgo.
(Compañía General de Combustibles), a cargo de un grupo En 2003, Licia Manacorda asumió, desde Buenos Aires, la
de veinte profesionales (geólogos, geofísicos e ingenieros conducción del proyecto de la compañía en Ecuador, que
de reservorio). Desde esa posición, llevó adelante la imple- incluía una evaluación integral de la cuenca de Oriente
mentación de los planes de Exploración y Desarrollo en las para adquirir dominio minero. Desde 2005 y ya en Quito,
áreas de la compañía en Argentina, Ecuador, Venezuela y se desempeñó como Gerente de Exploración de Ecuador
Guatemala; regiones donde los temas de medio ambien- donde, además de coordinar las actividades exploratorias
te y responsabilidad social fueron muy importantes. En de la compañía en el país, en zonas selváticas con gran-
2003, pasó a ENAP-Sipetrol para liderar el proyecto explo- des limitaciones ambientales, extendió también el área de
ratorio Hélix (Cuenca Austral Offshore) y el desarrollo del estudio hacia la cuenca de Marañón en el norte de Perú.
área Magallanes. En 2009, ingresó a la compañía Apache En 2009, la compañía decidió coordinar las actividades en
como geóloga Advisor para trabajar en las concesiones de la región occidental de Sudamérica desde Lima. Así, Licia
la compañía en Tierra del Fuego y colaborar en el manejo fue trasladada a esa ciudad y luego repatriada a Buenos
de las tareas operativas y de estudio del resto de los acti- Aires donde siguió trabajando en proyectos de exploración
vos de la compañía en Argentina. internacional hasta 2012. Licia cuenta que ser la primera
mujer nombrada gerente de Exploración en un país de la
Ángela Melli, quien hasta esa época se desempeñaba en región fue una experiencia muy desafiante, y que fue posi-
Plaza Huincul, aceptó el retiro voluntario en abril de 1991. ble gracias a los equipos con los que trabajó, y que le sirvió
para prepararse para la siguiente etapa de su carrera, lue-
go de la nacionalización de la compañía YPF, en 2012.
LA RENACIONALIZACIÓN DE YPF
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vadavia. Licia Manacorda, que se desempeñaba como líder de un trato distinto y más igualitario entre varones y mu-
de Exploración en proyectos internacionales desde Buenos jeres. De la misma manera, hacia las mujeres de genera-
Aires, pudo retornar a la ciudad de Mendoza, que la vio dar ciones anteriores, el trato fue siendo cada vez más cordial,
sus primeros pasos en la industria, esta vez para reabrir igualitario, con más tolerancia por la diversidad en muchos
desde el rol de Gerente de Exploración para las cuencas aspectos. También destacan que las chicas de esas nuevas
Cuyana y la Neuquina sur-mendocina, la oficina de Explo- generaciones notaban actitudes machistas en YPF, que las
ración que había dejado tras su cierre en 1991. mujeres de generaciones anteriores ya habían naturaliza-
do, hecho que fue llevando a que se replantearan cuáles
Otro hito posterior a la renacionalización de YPF fue la actitudes ya no eran admisibles. Y es que, a lo largo de es-
creación de YPF Tecnología (Y-TEC), una sociedad mixta tos 40 años, toda la sociedad ha evolucionado y aún queda
entre YPF (51%) y CONICET (49%), que tiene por objetivo un camino por recorrer. Respecto a los casos de abuso de
desarrollar trabajos técnicos y tecnología que soporte el poder y acoso laboral, se observa un cambio cultural sus-
desarrollo de la compañía. Dentro del área de Geociencias, tancial en los últimos años. En los ’80 y ’90, las situaciones
se conformó un Laboratorio de Bioestratigrafía a partir de este tipo tenían soluciones de compromiso que no re-
de material y conocimiento que aportaron Diana Ronchi y solvían el problema de fondo, ya que eran vistos como me-
Gladys Angelozzi (GEMA SRL), las “chicas” del Laboratorio ros excesos. En la actualidad, para prevenir y controlar este
de Bioestratigrafía de Florencio Varela. Los paleontólogos tipo de hechos, las compañías han avanzado en desarrollar
que trabajan en el laboratorio de Bioestratigrafía de Y-TEC áreas específicas de Complience, equipos de profesionales
aseguran la continuación del legado de Diana y Gladys, re- responsables de crear conciencia sobre la ética y su cum-
cientemente retiradas de la industria petrolera. plimiento en toda la organización.
En 2015, YPF compró lo que era Apache Argentina, y Mu- Una lucha que dieron las mujeres de YPF S.E. en los años
riel Miller volvió a formar parte del plantel de la compa- ’80 tuvo que ver con las guarderías. A imagen de la guarde-
ñía nacional, trabajando primero en proyectos de cuenca ría que existía en Sede Central, se logró que se creara otra
Austral (Tierra del Fuego) y luego en otros proyectos de la en los Laboratorios de Florencio Varela, que tras el cierre
compañía en las cuencas Neuquina y del Golfo de San Jor- en la década de 1990 fue convertida en Comisaría de la
ge. Se retiró de YPF en diciembre de 2018, junto con Licia Mujer. Ese beneficio se replicó también en algunos distri-
Manacorda. tos, tras las solicitudes de mujeres como Ángela Melli en
Plaza Huincul.
Viviana Meissinger, desde que pasó de trabajar en los La-
boratorios de Florencio Varela al sector de Exploración en En este artículo, hemos reunido testimonios de mujeres
1991, siempre se dedicó a estudios de sedimentología, pe- que iniciaron sus carreras profesionales en la YPF estatal
trografía y diagénesis de reservorios, además de tener a de fines de los ’70 y durante los años ’80, y que comparten
cargo la supervisión de contratos con compañías de servi- una historia rica de su paso por una YPF que les permitió
cio y el dictado de cursos de diagénesis y las Escuelas de desarrollarse y crecer. Sin embargo, estas mujeres que se
Coronas. Muchos jóvenes profesionales, tanto geólogos destacaron pudieron hacerlo porque empujaron los lími-
como ingenieros, como así también cientos de estudiantes tes (los propios y los de sus superiores). Ellas consiguieron
de la UBA y de la UNLP participaron de estos eventos de esas conquistas golpeando puertas, pidiendo, insistiendo
formación. Viviana se retiró de YPF en 2018, con categoría y reclamando lo que consideraban que les correspondía
de Advisor en Sedimentología y Diagénesis. por derecho propio. De esa manera, fueron artífices de
su propio destino, logrando romper el “techo de cristal”,
Luego de la renacionalización de YPF y hasta 2016, Graciela y alcanzando y superando sus propias metas. “En nuestros
Covellone se desempeñó como líder técnico del proyecto comienzos, al ser mujer te tenías que hacer valer y hacer que
de Exploración en la cuenca Austral en Chile, que significó respeten tus opiniones. Siempre te cuesta un poquito más, y
la vuelta a la cuenca de la compañía YPF como operadora, siempre te pagan un poquito menos”, menciona Muriel. Y
luego de su privatización en los años ‘90, y posteriormente una cosa que caracteriza a estas mujeres es una persona-
como jefa de exploración para la cuenca Austral – Tierra del lidad decidida, con convicciones firmes, que les permitió a
Fuego, hasta su desvinculación de la compañía en octubre lo largo de los años alcanzar esas metas, y abrir camino a
de 2019. las siguientes generaciones de mujeres profesionales de la
industria petrolera.
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zar también roles de liderazgo. Hoy en día existen mujeres protagonistas participaron de las primeras rondas de re-
ocupando cargos en gerencias ejecutivas, y seguramente visión del presente artículo. Rosina Barberis, Juliana Con-
en el corto plazo se alcanzará también una participación tinanzia, Ana Limeres, Ignacio Brisson, Ricardo Manoni, y
más equitativa en los directorios de las compañías. Se las sociólogas Mariana Sorgentini y María Eugenia Made-
avanzó mucho, y queda todavía un largo camino por re- ra, realizaron lecturas y sugerencias sobre el manuscrito
correr para alcanzar la igualdad de derechos y oportuni- original. Los autores agradecen a los dos revisores, Alina
dades. Guereschi y Ricardo Calegari, por sus aportes a la versión
final de este artículo. Finalmente, los autores agradecen y
destacan el papel de la Asociación Geológica Argentina y
de los propulsores de esta iniciativa, por su intención de
Agradecimientos destacar el rol de la mujer en la Geología y, en particular,
permitirnos a los autores este reconocimiento a las muje-
Los autores agradecen especialmente a las protagonistas res que iniciaron sus carreras profesionales en la YPF es-
de estos relatos que, junto a muchas otras mujeres, han tatal de los años ’70 y ’80 con quienes hemos compartido,
sido pioneras y abrieron camino a las nuevas generaciones y compartimos todavía hoy, jornadas de trabajo, de discu-
de mujeres geólogas de la industria petrolera. Además, las sión, de transmisión de conocimiento y de celebración.
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