Causas
La causa exacta de la depresión se desconoce. Puede ser causada por una
combinación de factores genéticos, biológicos, ambientales y sicológicos. Todas
las personas son diferentes, pero los siguientes factores pueden aumentar la
probabilidad de que una persona se deprima:
Tener familiares consanguíneos que hayan tenido depresión.
Haber sufrido eventos traumáticos o estresantes, como el abuso físico o
sexual, la muerte de un ser querido o problemas financieros.
Pasar por un cambio significante en la vida, aunque haya sido planeado.
Tener un problema médico, como cáncer, accidente cerebrovascular o dolor
crónico.
Tomar ciertos medicamentos. Hable con su médico si tiene preguntas sobre
si sus medicamentos lo pueden estar deprimiendo.
Consumo de alcohol o drogas.
CONSECUENCIAS
Las consecuencias más comunes suelen ser:
Aislamiento social. Estas personas tienen a quedarse en casa y no salir.
Además, también tienden a no relacionarse con la gente.
Dolores físicos. Pueden producirse toto tipo de dolores físicos. Como ya
vimos en el artículo sobre trastornos somáticos la depresión puede
contribuir a la aparición de este tipo de dolores.
Pérdida de interés por la vida. Se pierde el interés por hacer las
actividades cotidianas.
Pensamientos suicidas.
etc.
Tratamientos de la depresión
Existen diferentes tipos de tratamientos para combatir este trastorno. Algunas
veces incluso se combinan ambos para obtener mejores resultados. Los más
comunes son:
Tratamiento farmacológico. Existen diferentes tipos de
antidepresivos: Inhibidores selectivos de la recaptación de
serotonina, Antidepresivos atípicos, Antidepresivos tricíclicos, inhibidores de
la monoaminoxidasa, etc. Estos tratamientos deberían ser prescritos por un
psiquiatra.
Tratamientos psicológicos. Las intervenciones cognitivo-conductuales
han demostrado ser eficaces en el tratamiento de este trastorno. El
psicólogo en cuestión valorará tu caso y realizará junto a ti un plan de
tratamiento que se adecue a tus necesidades.