Fisiología Del Trabajo de Parto: Capítulo 21
Fisiología Del Trabajo de Parto: Capítulo 21
400
CAPÍTULO 21
COMPARTIMIENTOS MATERNOS Y FETALES . . . . . . . 400 la dilatación cervical y hacen que el feto descienda a través del
canal del parto. Extensas preparaciones tienen lugar tanto en el
FUNCIÓN DE LA HORMONA ESTEROIDE útero y el cuello uterino mucho antes de esto. Durante las prime-
SEXUAL . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 401 ras 36 a 38 semanas de gestación normal, el miometrio se encuen-
tra en estado preparatorio pero sin respuesta. Al mismo tiempo,
PAPEL DE LAS PROSTAGLANDINAS . . . . . . . . . . . . . . 402 el cuello uterino comienza una etapa temprana de remodelación
pero mantiene la integridad estructural. Después de esta inactivi-
FASE 1: INACTIVIDAD UTERINA Y MADURACIÓN dad uterina prolongada, se produce una fase de transición duran-
te la cual se suspende la falta de respuesta del miometrio y el cue-
CERVICAL . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 403
llo uterino experimenta maduración, borramiento y pérdida de
cohesión estructural.
FASE 2: PREPARACIÓN PARA EL TRABAJO
Los procesos fisiológicos que regulan el parto (momento del na-
DE PARTO. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 408 cimiento de un bebé) y el comienzo del trabajo de parto siguen
siendo definidos. Tres teorías contemporáneas generales describen
FASE 3: TRABAJO DE PARTO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 411
el inicio del trabajo de parto. Visto de manera simplista, el primero
UTEROTÓNICOS EN LA FASE 3: EL TRABAJO es la pérdida funcional de los factores de mantenimiento del embarazo. El
segundo se centra en la síntesis de factores que inducen el parto. El
DE PARTO. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 416
tercero sugiere que el feto maduro es la fuente de la señal inicial para
el inicio del parto. Las investigaciones actuales respaldan un modelo
FASE 4: EL PUERPERIO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 417
que se basa en los tres temas. Sin embargo, el inicio del parto repre-
senta con claridad la culminación de una serie de cambios bioquí-
micos en el útero y el cuello uterino. Estos son el resultado de las
señales endocrinas y paracrinas que emanan tanto de la madre co-
mo del feto. Sus contribuciones relativas varían entre especies, y
son estas diferencias las que complican el esclarecimiento de los
Desde tiempos inmemoriales, las mentes inquisitivas han busca- factores exactos que regulan el parto humano. Cuando el parto es
do una explicación para el hecho de que el trabajo de parto por lo anormal, puede dar lugar a parto prematuro, distocia o embarazo
general se produce unos 280 días después de la aparición del úl- postérmino. De estos, el trabajo de parto prematuro sigue siendo el
timo perodo menstrual, pero hasta ahora no se ha descubierto principal contribuyente a la morbimortalidad neonatal.
una causa universal satisfactoria.
—J. Whitridge Williams (1903)
COMPARTIMIENTOS MATERNOS Y FETALES
La importancia de la fisiología del trabajo de parto se destacó en la
primera edición de Williams Obstetrics, en la que se dedicó una ⬛ Útero
sección completa al tema. Considerando a la ciencia en ese mo- La capa miometrial del útero está compuesta de haces de fibras
mento, esos nueve capítulos estaban relacionados con los mecanis- musculares lisas rodeadas por tejido conjuntivo. En contraste con
mos del trabajo de parto y el parto. Sin embargo, la comprensión el músculo esquelético o cardiaco, la célula del músculo liso no se
actual del trabajo de parto incluye un amplio espectro de prepara- diferencia terminalmente y, por tanto, es muy fácil la adaptación
ción incluso antes de las primeras contracciones regulares. a los cambios ambientales. Los estímulos variados como el estira-
El parto es las últimas horas del embarazo humano se caracte- miento mecánico, la inflamación y las señales endocrinas y para-
riza por contracciones uterinas fuertes y dolorosas que favorecen crinas logran modular la transición de la célula del músculo liso
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CAPÍTULO 21
Mesénquima Citotrofoblasto
coriónico
Prostaglandina E 2
Miocitos
Epitelio
amniótico
FIGURA 21-1 El amnios sintetiza prostaglandinas y al final del embarazo, la síntesis se ve aumentada por el incremento de la activi-
dad de la fosfolipasa A2 y la prostaglandina H sintasa tipo 2 (PGHS-2, prostaglandin H synthase, type 2). Durante el embarazo, el
transporte de prostaglandinas del amnios a los tejidos maternos está limitado por la expresión de las enzimas inactivantes, la pros-
taglandina deshidrogenasa (PGDH, prostaglandin dehydrogenase) en el corion. Durante el parto, los niveles de PGDH disminuyen,
y las prostaglandinas derivadas del amnios pueden influir en la rotura de la membrana y la contractilidad uterina. El papel de la acti-
vación decidual en el parto no está claro, pero consigue involucrar el metabolismo de la progesterona local y concentraciones más
altas de receptores de prostaglandinas, mejorando así las acciones de la prostaglandina uterina y la producción de citocinas. (Re-
formulado de Smith R. Parturition. N Engl J Med 2007 Jan 18;356(3):271-283.)
entre fenotipos que proporcionan crecimiento celular, prolifera- (House, 2009; Lang, 2010). Al mismo tiempo que la expansión del
ción, secreción y contractilidad. estroma, el epitelio cervical prolifera y ejerce una inmunoprotec-
Además de esta plasticidad fenotípica, varias cualidades del ción específica del embarazo.
músculo liso confieren ventajas para la eficacia de la contracción
uterina y la expulsión fetal. En primer lugar, el grado de acorta- ⬛ Placenta
miento de las células musculares lisas con contracciones logra ser
un orden de magnitud mayor que el logrado en las células muscu- Además de proporcionar el intercambio de nutrientes y desechos
lares estriadas. En segundo lugar, las fuerzas se pueden ejercer en entre la madre y el feto, la placenta es una fuente clave de hormo-
las células del músculo liso en múltiples direcciones. Esto difiere nas esteroides, factores de crecimiento y otros mediadores que
de la fuerza de contracción generada por el músculo esquelético, mantienen el embarazo y pueden ayudar en la transición al parto.
que siempre está alineado con el eje de las fibras musculares. En Las membranas fetales, amnios y corion y decidua adyacente, for-
tercer lugar, el músculo liso no está organizado de la misma ma- man un importante tejido alrededor del feto que sirve como un
nera que el músculo esquelético. En el miometrio, los filamentos escudo fisiológico, inmunológico y metabólico para proteger con-
gruesos y delgados se encuentran en haces largos y aleatorios en tra el comienzo prematuro del parto.
todas las células. Esta disposición plexiforme ayuda a una mayor El amnios proporciona casi toda la resistencia a la tracción de
capacidad de acortamiento y generación de fuerza. Por último, las membranas fetales para resistir el desgarro y la rotura de la
una mayor generación de fuerza multidireccional en el fondo ute- membrana (capítulo 5, p. 95). Este tejido avascular es altamente
rino en comparación con la del segmento uterino inferior permite resistente a la penetración de leucocitos, microorganismos y célu-
versatilidad en la direccionalidad de fuerza expulsiva. las neoplásicas (figura 21-1). También constituye un filtro selectivo
Alineando las gruesas paredes uterinas musculares, el endo- para evitar que las partículas fetales unidas a secreciones pulmona-
metrio es transformado por las hormonas del embarazo y luego se res y cutáneas lleguen al compartimiento materno. De esta mane-
denomina decidua. Compuesta de células del estroma y células in- ra, los tejidos maternos están protegidos de los constituyentes del
munes maternas, la decidua sirve para mantener el embarazo a fluido amniótico que podrían acelerar de manera prematura la ac-
través de funciones inmunorreguladoras únicas que suprimen las tivación decidual o miometrial o podrían promover eventos adver-
señales inflamatorias durante la gestación. Sin embargo, al final sos como la embolia de líquido amniótico.
del embarazo, se produce la activación decidual. Con esto, las El corion es una capa de tejido principalmente protectora y
transiciones de decidua inducen señales inflamatorias y retiran la proporciona aceptación inmunológica. También está enriquecido
inmunosupresión activa, lo que contribuye al comienzo del parto. con enzimas que inactivan la uterotonina, que son agentes que es-
Durante el embarazo, el cuello uterino tiene múltiples funcio- timulan las contracciones. Las enzimas inactivantes incluyen la
nes que incluyen: 1) mantenimiento de la función de barrera para prostaglandina deshidrogenasa, la oxitocinasa y la encefalinasa
proteger el tracto reproductivo de la infección, 2) mantenimiento (Cheung, 1990; Germain, 1994).
de la competencia cervical a pesar de mayores fuerzas gravitacio-
nales a medida que el feto crece y 3) orquestación de los cambios
de la matriz extracelular que permiten una coherencia progresiva- FUNCIÓN DE LA HORMONA ESTEROIDE
mente mayor del tejido. SEXUAL
En mujeres no embarazadas, el cuello uterino está cerrado y
firme, y su consistencia es similar al cartílago nasal. Al final del En muchas especies, el papel de las hormonas esteroides sexuales
embarazo, el cuello uterino es fácilmente distensible, y su consis- es claro: el estrógeno promueve y la progesterona inhibe los even-
tencia es similar a los labios de la cavidad oral. Las observaciones tos que conducen al parto. Y la eliminación de la progesterona, es
en la ecografía tridimensional y la resonancia magnética muestran decir, la retirada de progesterona, precede de manera directa a la
aumentos en el área de la sección transversal del canal cervical y progresión del parto. Además, el suministro de progesterona a
en el estroma cervical desde el inicio del embarazo hasta el final algunas especies retrasará el parto a través de una disminución de
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CAPÍTULO 21
gura 21-4).
Falta de respuesta Preparación Contracción Involución
contráctil, uterina uterina, dilatación Comenzando incluso antes de la implan-
uterina,
ablandamiento para el trabajo cervical, tación, se impone un periodo notablemente
reparación
cervical de parto, expulsión fetal efectivo de inactividad del miometrio. Esta
cervical,
maduración y placentaria fase 1 por lo usual comprende 95% del emba-
lactancia
Concepción cervical (tres etapas razo y se caracteriza por la tranquilidad del
Inicio del del parto) músculo liso uterino con el mantenimiento de
parto Inicio del la integridad estructural cervical (figura 21-5).
trabajo de parto Entrega de
conceptosTodos los tipos de sistemas moleculares,
Fertilidad
neurológico, endocrino, paracrino y autocri-
restaurada
no, son llamados para implementar y coor-
FIGURA 21-3 Las fases del parto. dinar un estado de falta de respuesta uterina
relativa. Además, debe existir un sistema
complementario “a prueba de fallas” que pro-
FASE 1: INACTIVIDAD UTERINA teja el útero contra agentes que podrían perturbar la tranquili-
Y MADURACIÓN CERVICAL dad de la fase 1.
Durante la fase 1, las células miometriales experimentan una
Como se muestra en la figura 21-3, el parto se puede dividir arbitra- modificación fenotípica a un estado no contráctil, y el músculo
riamente en cuatro fases superpuestas que corresponden a las prin- uterino se vuelve insensible a los estímulos naturales. Al mismo
cipales transiciones fisiológicas del miometrio y el cuello uterino tiempo, el útero debe iniciar cambios extensos en su tamaño y
durante el embarazo (Casey, 1993, 1997; Challis, 2000; Word, vascularidad para acomodar el crecimiento fetal y prepararse para
2007). Estas fases de parto incluyen: 1) un preludio, 2) la prepara- las contracciones uterinas. La falta de respuesta miometrial de la
ción, 3) el proceso en sí mismo y 4) la recuperación. Es importante fase 1 continúa hasta casi el final del embarazo. Dicho esto, algu-
nas contracciones del miometrio de baja intensidad se sienten du-
rante la fase de reposo, pero normalmente
Etapas del trabajo de parto no causan dilatación cervical. Estas contrac-
1a. 2a. 3a. ciones son comunes hacia el final del emba-
Contracciones y Descenso Expulsión de razo, especialmente en multíparas, y se co-
dilatación cervical y parto fetal la placenta nocen como contracciones de Braxton Hicks o
trabajo de parto falso (capítulo 4, p. 50).
La inactividad de la fase 1 probablemen-
te proviene de: 1) acciones de estrógeno y
10 10
Fase de progesterona a través de receptores intrace-
máxima lulares, 2) aumento mediado por receptor de
Fase de
acelera- la membrana plasmática de células miome-
desacele-
ción ración
triales en monofosfato de adenosina cíclico
8 8
(cAMP, cyclic adenosine monophosphate), 3)
Dilatación cervical (cm)
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Actividad uterina
Nacimiento
FIGURA 21-5 Los factores clave que se piensa que regulan las fases del parto humano. CRH (corticotropin-releasing hormone): hor-
mona liberadora de corticotropina; hCG (human chorionic gonadotropin): gonadotropina coriónica humana; PAF (platelet-activating
factor: factor activador de plaquetas; PGDH: prostaglandina deshidrogenasa; SPA (surfactant protein A): proteína surfactante A.
células miometriales individuales, y 3) promoción de la diafonía intra- zación celular. Por ejemplo, la prostaglandina F2α y la oxitocina se
celular que permite el desarrollo de contracciones sincrónicas. unen a sus respectivos receptores durante el trabajo de parto para
abrir canales del calcio activados por voltaje. La activación de estos
Interacciones de actina-miosina receptores también libera calcio del retículo sarcoplásmico para dis-
minuir la electronegatividad dentro de la célula. Además, una ma-
Las proteínas de actina y miosina son esenciales para la contrac-
yor localización de los canales de catión no selectivos en la membra-
ción muscular. Para esto, la actina se debe convertir de una forma
na celular promueve la entrada de Ca2+ (Ying, 2015). El aumento en
globular a una filamentosa. De hecho, un mecanismo potencial los niveles de (Ca2+)i a menudo es transitorio. Sin embargo, las con-
para el mantenimiento de la relajación es la promoción de la acti- tracciones pueden prolongarse mediante la inhibición de la miosina
na a una forma globular más que a fibrillas, que se requieren para fosfatasa, una enzima que desfosforila la miosina (Woodcock, 2004).
la contracción (figura 21-6). Además, la actina se debe unir al ci-
toesqueleto en los puntos focales de la membrana celular para
permitir que se desarrolle la tensión. Regulación de los potenciales de membrana
La actina debe asociarse con la miosina, que se compone de Como se indicó, la excitabilidad de los miocitos está regulada en
múltiples cadenas ligeras y pesadas. El acoplamiento de la miosina parte por los cambios en el gradiente del potencial electroquímico
y la actina activa la adenosina trifosfatasa (ATPasa, adenosine tri- mediante la membrana plasmática. Antes del parto, los miocitos
phosphatase), hidroliza el trifosfato de adenosina y genera fuerza. mantienen una electronegatividad interior relativamente alta. El
Esta interacción se produce por la fosforilación enzimática de la mantenimiento de un potencial de membrana hiperpolarizado
cadena ligera de miosina de 20 kDa (Stull, 1998). Esto es cataliza- atenúa la excitación de las células del músculo liso y está regulado
do por la enzima cinasa de la cadena ligera de la miosina, que se ac- por canales iónicos.
tiva por el calcio. El calcio se une a la calmodulina, una proteína De acuerdo con la importancia de la inactividad miometrial, nu-
reguladora de unión al calcio, que a su vez se une y activa la cina- merosos canales del potasio controlan el potencial de membrana. Un
sa de la cadena ligera de la miosina. regulador clave es el voltaje de conductividad amplio y el canal de K
Por tanto, lógicamente, la relajación uterina ordinariamente es activado con Ca2+ (BKCa) (Pérez, 1993). En fisiología normal, el canal
promovida por condiciones que disminuyen las concentraciones de miometrial BKCa juega roles duales y opuestos para mantener un
(Ca2+)i. A diferencia de los agentes que provocan la contracción ac- equilibrio entre la inactividad uterina y la contractilidad. El canal BK-
túan sobre las células miometriales para aumentar los niveles de Ca se expresa de manera abundante en el miometrio. Durante la ma-
(Ca2+)i. O bien, permiten un influjo de calcio extracelular a través yor parte del embarazo, la abertura del canal BKCa permite que el
de canales del calcio regulados por voltaje (véase figura 21-6). Los potasio salga de la célula para mantener la electronegatividad inte-
canales de iones abiertos por voltaje se abren, los iones de calcio rior, evitando así la afluencia y contracción de Ca2+ con entrada de
adicionales se mueven dentro de la célula y se produce la despolari- voltaje. La mejora de la abertura del canal BKCa da como resultado la
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CAPÍTULO 21
+ Miosina LC20
PKA Núcleo
Fosfatasa
Gs cAMP
AC Miosina
R-PKA Fosfo-
ATP miosina LC20
Actina
Ca++ intracelular bajo globular
B Oxitocina,
Contracción
trombina,
prostaglandina F2α Contracción α-actinina
Retículo
sarcoplásmico
Ca++
FIGURA 21-6 Contracción y relajación de miocitos uterinos. A. La relajación uterina se mantiene por factores que aumentan los nive-
les de adenosina monofosfato cíclico de miocitos (cAMP). Esto activa la (PKA, protein kinase A): proteína cinasa A para promover la ac-
tividad de la fosfodiesterasa con la desfosforilación de la (MLCK, myosin light-chain kinase): cinasa de la cadena ligera de la miosina.
Otros procesos sirven para mantener la actina en forma globular y así prevenir la formación de fibrilla necesaria para las contraccio-
nes. B. Las contracciones uterinas son el resultado de la reversión de estas secuencias. La actina ahora asume una forma fibrilar, y el
calcio ingresa a la célula para combinarse con la calmodulina y formar complejos. Estos complejos activan la MLCK para provocar la
fosforilación de las cadenas ligeras de miosina. Esto genera actividad de ATPasa para causar el deslizamiento de la miosina sobre las
fibrillas de actina, que es una contracción uterina. AC (adenylyl cyclase): adenilil ciclasa; Ca2+ (calcium): calcio; DAG (diacylglycerol): dia-
cilglicerol; Gs y Gα (G-receptor proteins): proteínas del receptor G; IP3 (inositol triphosphate): trifosfato de inositol; LC20 (light chain 20):
cadena ligera 20; PIP3 (phosphatidylinositol 3,4,5-triphosphate): fosfatidilinositol 3, 4, 5-trifosfato; PLC( phospholipase): fosfolipasa C;
R-PKA (inactive protein kinase): proteína cinasa inactiva. (Redibujado de Smith R. Parturition. N Engl J Med 2007 Jan 18;356(3):271-283.)
relajación del miometrio, mientras que la inhibición del canal BKCa Se cree que los números óptimos y los tipos de uniones gap son
aumenta la contractilidad miometrial. La capacidad del canal BKCa pa- importantes para la sincronía miometrial eléctrica.
ra regular la dinámica del calcio y, en última instancia, la contractili- La progesterona mantiene la inactividad uterina en parte por
dad uterina desde el inicio de la gestación hasta al final puede ser el mecanismos que disminuyen la expresión de varias proteínas cla-
resultado de cambios temporales en la expresión del canal BKCa y/o ve necesarias para la contractilidad. Estas proteínas asociadas a la
similares que interactúan con BKCa (Wakle-Prabagaran, 2016). contracción (CAP, contraction-associated proteins) incluyen el recep-
tor de la oxitocina, el receptor de prostaglandina F y conexina-43.
Las uniones gap del miometrio Al final del embarazo, el aumento del estiramiento junto con una
mayor dominancia de estrógenos incrementa los niveles de CAP.
Las señales celulares que controlan la contracción y la relajación
La integración de diversas vías reguladoras culmina en la inhibi-
del miometrio se pueden transferir de manera efectiva entre las
ción liberada de los niveles de conexina-43 y del receptor de la
células a través de los canales de unión intercelulares. La comuni-
oxitocina para promover una mayor contractilidad uterina (Na-
cación se establece entre los miocitos mediante uniones gap, que
deem, 2016; Renthal, 2010; Williams, 2012b).
ayudan al paso de las corrientes de acoplamiento eléctrico o ióni-
co, así como al acoplamiento de metabolitos. Los canales trans-
membranales que forman las uniones gap están formados por dos Respuesta al estrés del retículo endoplásmico
“hemicanales” de proteínas (Saez, 2005). Estas conexonas están Como otro mecanismo potencial, la progesterona mantiene la in-
compuestas cada una por seis proteínas de la subunidad de cone- actividad uterina a través del apoyo de la caspasa 3 miometrial,
xina (figura 21-7). De éstos, conexina-43 se expresa en el miome- que es un agente anticontráctil (Jeyasuria, 2009). Esta proteína
trio y las concentraciones aumentan cerca del inicio del parto. Los degrada tanto la actina como la proteína específica de unión gap,
pares de conexonas establecen un conducto entre las células aco- conexina-43 (Kyathanahalli, 2015).
pladas para el intercambio de pequeñas moléculas que pueden ser En ratones, la activación de la caspasa 3 miometrial está regu-
nutrientes, desechos, metabolitos, segundos mensajeros o iones. lada por una respuesta al estrés del retículo endoplásmico inducido
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Conexona Conexona response) son mecanismos celulares que funcionan para mantener
(célula 1) (célula 2) la homeostasis frente a estímulos, como el estiramiento y la infla-
mación. La ERSR prolongada promueve la activación de la caspa-
Unión gap sa 3 para preservar la inactividad a pesar de estos estímulos.
A B
RECEPTOR UNIDO RECEPTOR UNIDO
Agonista Enlace
A LA PROTEÍNA G A LA PROTEÍNA G
antagonista
Gi α Gs α Gq α G 12,13α
FIGURA 21-8 Vías de transducción de señal del receptor acoplado a proteína G. A. Los receptores acoplados a proteínas
heterotriméricas (GTP, guanosine-triphosphate): guanosina-trifosfato (proteínas G) son proteínas transmembrana integrales que
transducen señales extracelulares al interior de la célula. Los receptores acoplados a proteína G exhiben un motivo estructural co-
mún que consiste en siete regiones que abarcan la membrana. B. La ocupación del receptor promueve la interacción entre el re-
ceptor y la proteína G en la superficie interior de la membrana. Esto induce un intercambio de difosfato de guanosina (GDP, guano-
sine diphosphate) para GTP en la subunidad α de la proteína G y la disociación de la subunidad α del heterodímero βγ.
Dependiendo de su isoforma, el complejo de la subunidad GTP-α media la señalización intracelular ya sea de manera indirecta ac-
tuando sobre moléculas efectoras tales como adenilil ciclasa (AC) o fosfolipasa C (PLC), o de manera directa regulando el canal ióni-
co o la función de la cinasa. cAMP: monofosfato de adenosina cíclico; DAG: diacilglicerol; IP3: trifosfato de inositol.
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receptores β-adrenérgicos median los aumentos estimulados por nilil ciclasa aumenta los niveles de monofosfato de guanosina cí-
Gαs en adenilil ciclasa, niveles elevados de cAMP y relajación de clico intracelular (cGMP, cyclic guanosine monophosphate). Esto
células miometriales. El factor limitante de la velocidad es proba- también promueve la relajación del músculo liso (Word, 1993).
blemente el número de receptores expresados y el nivel de expre- Los niveles de cGMP intracelular están aumentados en el miome-
CAPÍTULO 21
sión de adenilil ciclasa. Los agentes que se unen a estos receptores trio gestante y pueden ser estimulados por el péptido natriurético
se han usado para la tocólisis del trabajo de parto prematuro e auricular (ANP, atrial natriuretic peptide), los receptores de pépti-
incluyen ritodrina y terbutalina (capítulo 42, p. 826). dos natriuréticos cerebrales (BNP, brain natriuretic peptide) y el óxi-
Las hormonas luteinizante y hCG comparten el mismo recep- do nítrico (Telfer, 2001). Todos estos factores y sus receptores se
tor, y éste acoplado a proteína G se ha encontrado en el músculo expresan en el útero gestante.
liso del miometrio y en los vasos sanguíneos (Ziecik, 1992). Los
niveles de receptores miometriales de LH-hCG durante el emba- Degradación acelerada de la uterotonina
razo son mayores antes que durante el parto. La gonadotropina
coriónica actúa para activar la adenilil ciclasa a través de un siste- Además de los compuestos inducidos por el embarazo que pro-
ma de unión a Gαs del receptor de membrana plasmática. Esto mueven la capacidad de refracción de las células miometriales, la
disminuye la frecuencia y la fuerza de contracción y reduce el nú- actividad de las enzimas que degradan o inactivan las uterotoni-
mero de uniones gap de células miometriales específicas de tejido nas producidas endógenamente aumenta notablemente en la fase
(Ambrus, 1994; Eta, 1994). Por tanto, los altos niveles circulantes 1. Algunas de estas enzimas degradantes y sus objetivos respecti-
de hCG pueden ser un mecanismo de inactividad uterina. En el vos incluyen PGDH y prostaglandinas; encefalinasa y endotelinas;
ratón, las variaciones en la densidad del receptor de FSH también oxitocinasa y oxitocina; diamina oxidasa e histamina; catecol
regulan la actividad contráctil del miometrio (Stilley, 2016). O-metiltransferasa y catecolaminas; angiotensinas y angiotensi-
La prostaglandina E2 media sus diversos efectos celulares a tra- na-II; y factor activador de plaquetas (PAF, platelet-activating factor)
vés de cuatro receptores acoplados a la proteína G. En específico, y PAF acetilhidrolasa. Los niveles de varias de estas enzimas dis-
los receptores de prostaglandina E1 a E4 (EP1-EP4) se expresan en el minuyen tarde en la gestación (Germain, 1994).
miometrio durante el embarazo y con inicio del parto (Astle, 2005;
Leonhardt, 2003). Los EP2 y EP4 actúan a través de GαS para elevar ⬛ Decidua
los niveles de cAMP y mantener la inactividad de la célula miome-
Para garantizar la inactividad uterina, la síntesis en la decidua de
trial, pero cambian a una vía de activación de calcio Gαq/11 durante
las prostaglandinas, en particular PGF2α, se suprime de manera
el parto (Kandola, 2014). Los receptores EP1 y EP3 actúan a través
notable. La supresión de la producción de prostaglandinas aquí
de Gαq y Gαi para aumentar el Ca2+ intracelular y la contractilidad.
La hormona peptídica relaxina se une al receptor acoplado a persiste durante la mayor parte del embarazo, y el retiro de la
proteína G denominado receptor 1 del péptido de la familia de la relaxi- supresión es un requisito previo para el parto (Norwitz, 2015).
na (RXFP1, relaxin family peptide receptor 1). La unión activa la adeni- La fase 1 de parto también promueve un ambiente de toleran-
lil ciclasa en las células del músculo liso uterino. La adenilil ciclasa, cia inmune para proteger al feto. De manera concreta, las células
a su vez, previene el aumento de Ca2+ intracelular y, por tanto, pro- estromales deciduales aseguran proactivamente que los antígenos
mueve la inactividad uterina (Downing, 1993; Meera, 1995). Hay fetales no desencadenen una respuesta inmune materna. Esto se
dos genes de relaxina humanos separados, designados H1 y H2. De debe a una capacidad reducida para atraer células T. Esta capaci-
estos, H1 se expresa principalmente en la decidua, el trofoblasto y dad limitada deriva en parte del silenciamiento epigenético de
la próstata, mientras que el H2 se expresa principalmente en el genes de quimiocinas inflamatorias que atraen células T (Erleba-
cuerpo lúteo. Se cree que la relaxina en el plasma de las mujeres cher, 2013; Nancy, 2012; PrabhuDas, 2015).
embarazadas se origina exclusivamente a partir de la secreción del
cuerpo lúteo. Los niveles plasmáticos alcanzan un pico de cerca de ⬛ Reblandecimiento cervical
1 ng/mL entre las 8 y 12 semanas de gestación. A partir de enton-
La etapa inicial de remodelación cervical, denominada reblande-
ces, disminuyen a niveles más bajos que persisten hasta el término.
cimiento, comienza en la fase 1 del parto. Se caracteriza por una
La hormona liberadora de corticotropina (CRH, corticotropin-re-
mayor integridad del tejido, pero el cuello uterino permanece fir-
leasing hormone) se sintetiza en la placenta y el hipotálamo. Discuti-
me e inflexible. Hegar (1895) describió por primera vez el ablan-
do en la página 410, los niveles plasmáticos de CRH incrementan
damiento palpable del segmento uterino inferior a las 4 a 6 sema-
de manera dramática durante las últimas 6 a 8 semanas de embara-
nas de gestación, y este signo se utilizó una vez para diagnosticar
zo normal y están implicados en mecanismos que controlan el mo-
el embarazo. Clínicamente, el mantenimiento de la integridad
mento del parto humano (Smith, 2007; Wadhwa, 1998). La CRH
anatómica y estructural del cuello uterino es esencial para que el
parece promover la inactividad del miometrio durante la mayor
embarazo continúe a término. La dilatación cervical prematura, la
parte del embarazo, pero luego ayuda a las contracciones del mio-
insuficiencia estructural o ambas pueden predecir el parto.
metrio con el inicio del parto. Los estudios sugieren que estas accio-
El ablandamiento cervical es el resultado del aumento de la
nes opuestas se logran mediante acciones diferenciales de CRH a
vascularización, la hipertrofia e hiperplasia celular y los cambios
través de su receptor CRHR1. En el miometrio no funcional a tér-
estructurales y la composición lenta y progresiva en la matriz ex-
mino, la interacción de CRH con su receptor CRHR1 activa la vía
tracelular (Mahendroo, 2012; Myers, 2015; Word, 2007). La clave
de señalización Gs-adenilato ciclasa cAMP. Esto da como resultado
de los cambios en la matriz es que el colágeno, que es la principal
la inhibición del inositol trifosfato (IP3) y la estabilización de los ni-
proteína estructural del cuello uterino, experimenta cambios con-
veles de (Ca2+)i (You, 2012). Sin embargo, en el miometrio del tra-
formacionales que alteran la rigidez y la flexibilidad del tejido
bajo de parto a término, las concentraciones de (Ca2+)i son aumen-
(Zhang, 2012). De manera específica, se altera el procesamiento
tadas por la activación de CRH de las proteínas G Gq y Gi y
de colágeno y el número o tipo de enlaces cruzados covalentes
estimula la producción de IP3 y una mayor contractilidad.
estables entre las triples hélices de colágeno. Los enlaces cruzados
maduros entre los monómeros de colágeno recién sintetizados se
Monofosfato de guanosina cíclico reducen debido a la disminución de la expresión y la actividad de
Como se acaba de describir, el cAMP es un importante mediador las enzimas que forman enlaces cruzados que comienzan al prin-
de la relajación miometrial. Sin embargo, la activación de la gua- cipio del embarazo (Akins, 2011; Drewes, 2007; Yoshida, 2014).
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Estas enzimas son lisil hidroxilasa y lisil oxidasa. En conjunto, es- un antagonista natural, y 5) regulación por microRNA de las enzi-
tos cambios al inicio del embarazo contribuyen a una mayor inte- mas metabolizadoras de progesterona y factores de transcripción
gridad del tejido. que modulan la inactividad uterina (Condon, 2003; Mahendroo,
La evaluación clínica in vivo del cuello uterino confirma la evi- 1999; Mesiano, 2002; Nadeem, 2016; Renthal, 2010; Williams,
dencia clínica de la importancia de los cambios en la matriz en el 2012a). En conjunto, estas observaciones respaldan el concepto de
SECCIÓN 7
reblandecimiento cervical (Badir, 2013; Parra-Saavedra, 2011). La que existen vías múltiples para una extracción funcional de proges-
prevalencia de insuficiencia cervical también es más alta en aquellas terona.
con defectos hereditarios en la síntesis o ensamblaje de fibras de
colágeno o elásticas (Anum, 2009; Hermanns-Le, 2005; Rahman,
⬛ Cambios en el miometrio
2003; Wang, 2006). Ejemplos son los síndromes de Ehlers-Danlos y
Marfan, discutidos en el capítulo 59 (p. 1151). Al mismo tiempo que Los cambios en el miometrio de la fase 2 lo preparan para las
la remodelación de la matriz en el periodo de ablandamiento, los contracciones del parto. Esto es el resultado de un cambio en la
genes implicados en la dilatación cervical y el parto se reprimen de expresión de proteínas clave que controlan la inactividad uterina
manera activa (Hari Kishore, 2012). a una expresión de proteínas asociadas a la contracción, descrita
con anterioridad (p. 405) (Renthal, 2015). De estas CAP, los recep-
tores miometriales de la oxitocina y las proteínas de unión gap,
FASE 2: PREPARACIÓN PARA EL TRABAJO tales como conexina-43, aumentan de manera notable en número.
DE PARTO Estas CAP incrementan la irritabilidad uterina y la capacidad de
respuesta a la uterotonina.
Para prepararse para el trabajo de parto, la inactividad miometrial Otro cambio crítico en la fase 2 es la formación del segmento
de la fase 1 del parto debe suspenderse, lo que se conoce como uterino inferior a partir del istmo. Con este desarrollo, la cabeza
despertar o activación uterina. Esta fase 2 del parto es una progre- del feto a menudo desciende hasta la entrada pélvica o incluso la
sión de los cambios uterinos durante las últimas semanas del em- atraviesa, lo que se conoce como alumbramiento. El abdomen co-
barazo. Es importante destacar que los cambios de eventos asocia- múnmente sufre un cambio de forma, a veces descrito por las mu-
dos con la fase 2 pueden causar parto prematuro o retrasado. jeres como “el bebé cayó”. También es probable que el segmento
inferior del miometrio sea único en el segmento uterino superior,
lo que da lugar a funciones distintas para cada término y durante
⬛ Retirada de progesterona el parto. Esto es respaldado por estudios en humanos que demues-
Los factores clave en la activación uterina se muestran en la figura tran la expresión diferencial de los receptores de prostaglandinas
21-5. En las especies que exhiben retirada de progesterona, la pro- y CAP dentro de las regiones miometriales de segmento superior
gresión hacia el parto y al trabajo de parto puede bloquearse me- e inferior (Astle, 2005; Blanks, 2003; Sparey, 1999). A corto plazo,
diante la administración de progesterona a la madre. Si la admi- la expresión elevada del gen HoxA13 en el segmento miometrial
nistración de progesterona en ausencia de la retirada clásica de inferior en comparación con el segmento superior también induce
progesterona en mujeres embarazadas consigue retrasar la apari- la expresión de CAP y la contractilidad regionalizada del segmen-
ción oportuna del parto o prevenir el trabajo de parto prematuro, to inferior (Li, 2016).
continúa siendo investigada. La posibilidad de que las inyecciones
que contienen progesterona o los supositorios vaginales puedan Receptores de oxitocina
prevenir el trabajo de parto prematuro se ha estudiado en varios
ensayos aleatorizados realizados durante los últimos 15 años. Es- Debido a su aplicación desde hace mucho tiempo para la induc-
tos se discuten en el capítulo 42 (p. 816), y su uso en la prevención ción del trabajo de parto, parecía lógico que la oxitocina desem-
del parto prematuro recurrente continúa siendo objeto de debate peñara un papel central en el trabajo de parto espontáneo. Los
(Norman, 2016). niveles del receptor miometrial de la oxitocina aumentan durante
La retirada clásica de la progesterona como resultado de una la fase 2 del parto, y el nivel de mRNA del receptor de la oxitoci-
disminución de la secreción no ocurre en el parto humano. Sin na en el miometrio humano a término es mayor que el encontra-
embargo, un mecanismo para la inactivación de la progesterona, do en el miometrio pretérmino (Wathes, 1999). Sin embargo, no
mediante el cual el miometrio y el cuello uterino se vuelven re- está claro si la oxitocina desempeña un papel en las primeras fa-
fractarios a las acciones inhibitorias de la progesterona, se en- ses de la activación uterina o si su única función es en la fase
cuentra respaldado por estudios que usan antagonistas del recep- expulsiva del parto. La mayoría de los estudios de regulación de
tor de la progesterona. La mifepristona es un antagonista de la síntesis del receptor miometrial de la oxitocina se han llevado
esteroide clásico que actúa a nivel del receptor de progesterona. a cabo en roedores. La interrupción del gen del receptor de la
Aunque menos eficaz para inducir el aborto o el trabajo de parto oxitocina en el ratón no afecta el parto. Esto sugiere que, al me-
en mujeres posteriormente en el embarazo, la mifepristona pare- nos en esta especie, los sistemas múltiples probablemente asegu-
ce tener algún efecto sobre la maduración cervical y el incremen- ren que ocurra el parto.
to de la sensibilidad miometrial a la uterotonina (Berkane, 2005; La progesterona y el estradiol parecen ser los principales regu-
Chwalisz, 1994a). ladores de la expresión del receptor de la oxitocina. El tratamiento
Los diversos mecanismos mediante los cuales se logra la reti- con estradiol in vivo o en explantes miometriales aumenta las con-
rada o el antagonismo funcional de la progesterona es un área centraciones del receptor de la oxitocina miometrial. Sin embar-
activa de investigación. Estos incluyen: 1) cambios en la expre- go, esta acción se previene mediante el tratamiento simultáneo
sión relativa de las isoformas del receptor de progesterona nu- con progesterona (Fuchs, 1983). La progesterona también puede
clear, PR-A, PR-B y PR-C; 2) interacción diferencial de PR-A y actuar dentro de la célula miometrial para mejorar la degradación
PB-B con potenciadores e inhibidores de la expresión génica; 3) del receptor de la oxitocina e inhibir la activación de la oxitocina
alteraciones en la actividad de PR a través de cambios en la expre- de su receptor en la superficie celular (Bogacki, 2002). Estos datos
sión de coactivadores o correpresores que influyen de manera indican que uno de los mecanismos por los cuales la progesterona
directa en la función del receptor; 4) inactivación local de proges- mantiene la inactividad uterina es a través de la inhibición de una
terona por enzimas metabolizadoras de esteroides o síntesis de respuesta miometrial de la oxitocina.
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CAPÍTULO 21
colágeno se entrecruzan entre sí por las acciones de la lisil oxidasa
intensas. Las modificaciones cervicales durante la fase 2 incluyen
para formar fibrillas. Además, el tamaño de la fibrilla, el empaque
principalmente cambios en el tejido conjuntivo, denominados ma-
y la organización determinan la fuerza y las propiedades mecáni-
duración cervical. La transición de la fase de ablandamiento a la de
cas del cuello uterino. Estas propiedades están reguladas en parte
maduración comienza semanas o días antes del parto. Durante esta
por proteoglucanos que se unen al colágeno tales como decorina o
transformación, la matriz cervical cambia sus cantidades totales de
biglucano, así como proteínas matricelulares como la trombospon-
glucosaminoglucanos, que son polisacáridos lineales grandes, y pro-
dina 2 (figura 21-9).
teoglucanos, que son proteínas unidas a estos glucosaminoglucanos.
Una mayor renovación del colágeno durante el embarazo pro-
Muchos de los procesos que ayudan a la remodelación cervical
bablemente permita la sustitución gradual de fibrillas de colágeno
están controlados por las mismas hormonas que regulan la fun-
cruzadas maduras con fibrillas mal entrecruzadas, que producen
ción uterina. Dicho esto, los eventos moleculares de cada uno son
una mayor desorganización del colágeno. Este aumento de volu-
variados debido a las diferencias en la composición celular y los
men de renovación, en lugar de pérdida de colágeno para lograr
requisitos fisiológicos. Por ejemplo, la hormona relaxina regula la
la remodelación cervical, está respaldado por estudios en ratones
inactividad del miometrio. También regula la maduración cervi-
y humanos los cuales documentan ningún cambio en el conteni-
cal, pero a través de la proliferación celular y la modulación de los
do de colágeno entre estados no grávidos y embarazo a término
componentes de la matriz extracelular (Park, 2005; Soh, 2012). El
(Akins, 2011; Myers, 2008; Read, 2007; Yoshida, 2014). En apoyo
cuerpo uterino tiene un predomino de músculo liso. Por el contra-
adicional, polimorfismos o mutaciones en genes requeridos para
rio, el cuello uterino tiene una alta proporción de fibroblastos para
el ensamblaje de colágeno se asocian con una incidencia elevada
suavizar las células musculares, y la matriz extracelular contribuye
de la insuficiencia cervical (Anum, 2009; Rahman, 2003; Warren,
de manera significativa a la masa de tejido general. Estudios re-
2007).
cientes en el cuello uterino humano sin embarazo informan un
gradiente espacial de células de músculo liso. En específico, las Glucosaminoglucanos y proteoglucanos. El hialuronano es un po-
células del músculo liso constituyen casi 50% de las células del lisacárido de alto peso molecular que funciona solo, mientras que
estroma en el orificio interno, pero sólo 10% en el orificio externo la mayoría de los otros glucosaminoglucanos (GAG, glycosamino-
(Vink, 2016). glycans) se complementan con proteínas para formar proteogluca-
nos. El hialuronano es una molécula hidrófila que llena el espacio
y, por tanto, se cree que una mayor producción de hialuronano
Tejido conjuntivo cervical
durante la maduración cervical aumenta la viscoelasticidad, la hi-
Colágeno. El cuello uterino es un tejido rico en matriz extracelu- dratación y la desorganización de la matriz. La síntesis de hialuro-
lar. Los constituyentes de la matriz incluyen colágeno de tipos I, III nano se lleva a cabo mediante isoenzimas de hialuronano sintasa
y la expresión de estas enzimas se eleva
Fibra de colágeno en el cuello uterino durante la madura-
ción (Akgul, 2012; Straach, 2005).
Aunque no está bien definido, tam-
bién se sugieren cambios en la composi-
ción del proteoglucano para acompañar a
la maduración cervical. Al menos tres pe-
queños proteoglucanos ricos en leucina se
Fibrilla expresan en la cérvix-decorina, biglicano
Antes de Durante la y fibromodulina (Westergren-Thorsson,
la maduración maduración 1998). En otros tejidos conjuntivos, la de-
Enlaces cervical cervical corina interactúa con el colágeno para re-
cruzados de gular el empaque, el orden y la resistencia
colágeno de las fibrillas de colágeno (véase figura
21-9) (Ameye, 2002). Además del cuello
uterino, estos proteoglucanos se expresan
en las membranas fetales y el útero.
Sección transversal
Las fibrillas de fibras de colágeno Cambios inflamatorios. En la fase 2, las
empaquetadas Fibrillas empaquetadas células inmunes residentes se localizan
apretadas Sección transversal sin apretar en el estroma cervical, aunque se ha cues-
de fibras de colágeno tionado el papel funcional de estas células
en esta fase de la remodelación. Los estu-
FIGURA 21-9 La arquitectura de la fibra de colágeno se reorganiza en las fases 1 y 2 dios de micromatrices que comparan los
del parto para permitir un aumento gradual en la integridad mecánica del cuello uteri- patrones de expresión génica a término
no. Una fibra de colágeno se compone de muchas fibrillas. El tamaño y el empaqueta- tanto antes como después de la madura-
miento de las fibrillas están regulados en parte por pequeños proteoglicanos como la ción cervical muestran un pequeño au-
decorina y por la densidad de los enlaces cruzados de colágeno. En la fase 1, el tama- mento en la expresión génica proinflama-
ño de la fibrilla es uniforme y las fibrillas están bien organizadas, aunque una disminu- toria. Por el contrario, la expresión génica
ción en la densidad del entrecruzamiento ayuda a suavizar. Durante la maduración cer- proinflamatoria e inmunosupresora en el
vical en la fase 2, el tamaño de la fibrilla es menos uniforme, y el espacio entre las cuello uterino después del parto aumenta
fibrillas de colágeno y las fibras es mayor y desorganizado. marcadamente en comparación con la de
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la maduración cervical (Bollapragada, 2009; Hassan, 2006, 2009). ten los mecanismos que causan el parto prematuro en estos dos
Además, los estudios detallados en ratones proporcionan eviden- ejemplos, se debe considerar el papel del estiramiento uterino.
cia de que la migración de leucocitos, pero no la activación, tiene Se siguen definiendo los sistemas de señalización celular que
lugar antes del parto. Una vez que el parto está en marcha, se están influenciados por el estiramiento para regular la célula mio-
aumenta la activación de los neutrófilos, los macrófagos M1 pro- metrial. Este proceso de mecanotransducción puede incluir la acti-
SECCIÓN 7
inflamatorios y los macrófagos M2 de reparación de tejidos en el vación de los receptores de superficie celular o los canales iónicos,
cuello uterino. Esto sugiere un papel para las células inflamatorias la transmisión de señales a través de la matriz extracelular o la li-
en la remodelación y reparación cervicales posparto (Mahendroo, beración de moléculas autocrinas que actúan de manera directa
2012). sobre el miometrio (Shynlova, 2007; Young, 2011).
Estiramiento uterino
DHEA-S fetal
El crecimiento fetal es un componente importante en la activación
uterina en la fase 2 del parto. Con la activación uterina, se requie-
re estiramiento para la inducción de CAP específicas. Por lo regu- FIGURA 21-10 La cascada endocrina suprarrenal fetal de la
lar, el estiramiento incrementa la expresión de conexina-43 y los placenta fetal. En la última etapa de la gestación, la (CRH, corti-
receptores de la oxitocina. Los niveles de péptido liberador de cotropin-releasing hormone): hormona liberadora de corticotro-
gastrina, un agonista estimulador para el músculo liso, también se pina placentaria estimula la producción suprarrenal fetal de
aumenta con el estiramiento en el miometrio (Tattersall, 2012). (DHEA-S, dehydroepiandrosterone sulfate): sulfato de dihidroe-
Las pistas clínicas para un rol de estiramiento provienen de la piandrosterona y cortisol. Este último estimula la producción de
observación de que los embarazos múltiples conllevan un riesgo CRH placentaria, lo que conduce a una cascada de retroali-
mucho mayor de trabajo de parto prematuro que los simples; el mentación que mejora la producción de hormonas esteroides
trabajo de parto prematuro también es significativamente más co- suprarrenales. ACTH (adrenocorticotropic hormone): hormona
mún en embarazos complicados por hidramnios. Aunque se deba- adrenocorticotrópica.
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pués del parto (Frim, 1988; Sasaki, 1987). Las concentraciones de fetal senescente a manifestar una forma de inflamación estéril de-
CRH en el líquido amniótico aumentan de manera similar al final nominada fenotipo secretor asociado a la senescencia (SASP, se-
del embarazo. La CRH es el único factor liberador de hormonas nescent-associated secretory phenotype). Esto a su vez propaga seña-
tróficas para tener una proteína de unión a suero específica. Duran- les inflamatorias que debilitan aún más la membrana fetal y
CAPÍTULO 21
te la mayor parte del embarazo, la proteína de unión a CRH (CRH- activan señales en la decidua y el miometrio para iniciar el parto.
BP, CRH-binding protein) se une a la mayor parte de la CRH circulante Por tanto, como la necesidad funcional de las membranas fetales
materna y esto la inactiva (Lowry, 1993). Durante el embarazo a disminuye a término, son capaces de promover señales que con-
término, sin embargo, los niveles de la CRH-BP en el plasma mater- tribuyen a la iniciación del parto.
no y el líquido amniótico disminuyen, lo que lleva a niveles marca-
damente mayores de CRH biodisponible (Perkins, 1995; Petraglia, Anomalías fetales y parto diferido
1997).
Algunas pruebas muestran que los embarazos con producción
En embarazos en los que el feto puede considerarse “estresado”
marcadamente disminuida de estrógenos pueden estar asociados
por diversas complicaciones, las concentraciones de CRH en plas-
con la gestación prolongada. Estos “experimentos naturales” in-
ma fetal, líquido amniótico y plasma materno son mayores que las
cluyen mujeres con deficiencia de sulfatasa placentaria hereditaria
observadas en una gestación normal (Berkowitz, 1996; McGrath,
y anencefalia fetal con hipoplasia suprarrenal. El amplio rango de
2002). La placenta es la fuente probable de esta concentración ele-
longitud gestacional visto con estos trastornos, sin embargo, cues-
vada de CRH. Por ejemplo, el contenido de CRH placentaria es
tiona el papel exacto del estrógeno en el inicio del parto humano.
cuatro veces mayor en placentas de mujeres con preeclampsia que
Otras anormalidades fetales que previenen o reducen de ma-
en aquellas de embarazos normales (Perkins, 1995).
nera extrema la entrada de orina fetal o secreciones pulmonares
La CRH placentaria se cree que desempeña varias funciones
en el líquido amniótico no prolongan el embarazo humano. Los
en la regulación del parto. Puede mejorar la producción de cortisol
ejemplos son la agenesia renal y la hipoplasia pulmonar, respecti-
fetal para proporcionar retroalimentación positiva para que la pla-
vamente. Por tanto, una señal fetal a través del brazo paracrino
centa produzca más CRH. Al final del embarazo, la fase 2 o 3 de
del sistema de comunicación materno-fetal no parece ser obligato-
la modificación del parto en el receptor de CRH favorece un cam-
ria para el inicio del parto.
bio de la formación de cAMP a niveles de calcio de células del
Algunas anomalías cerebrales del ternero fetal, el cordero fetal
miometrio aumentados a través de la activación de la proteína ci-
y, en ocasiones, el feto humano retrasan el momento normal del
nasa C (You, 2012). La oxitocina actúa para atenuar la acumula-
parto. Hace más de un siglo, Rea (1898) observó una asociación
ción estimulada por la CRH de cAMP en el tejido miometrial. La
entre la anencefalia fetal y la gestación humana prolongada. Mal-
CRH actúa para aumentar la fuerza contráctil miometrial en res-
pas (1933) amplió estas observaciones y describió un embarazo
puesta a PGF2α (Benedetto, 1994). Finalmente, la CRH estimula la
síntesis de esteroides C19 suprarrenales fetales, aumentando así el con un feto anencefálico que se prolongó a 374 día (53 semanas).
sustrato para la aromatización placentaria. Concluyó que la asociación entre la anencefalia y la gestación pro-
Algunos han propuesto que el aumento del nivel de CRH al longada era atribuible a la función anómala fetal-hipofisaria-su-
final de la gestación refleja un reloj fetal-placentario (McLean, 1995). prarrenal del feto. De hecho, las glándulas suprarrenales del feto
Las concentraciones de CRH varían mucho entre las mujeres, y la anencefálico son muy pequeñas y, a término, pueden ser sólo del
tasa de aumento en los niveles de CRH materna es un predictor 5 al 10% más grandes que las de un feto normal. Esto es causado
más preciso del resultado del embarazo que una medida única por una falla en el desarrollo de la zona fetal que por lo normal
(Leung, 2001; McGrath, 2002). En este sentido, la placenta y el representa la mayor parte de la masa suprarrenal fetal y la produc-
feto, a través de eventos endocrinológicos, influyen en el momen- ción de hormonas esteroides C19 (capítulo 5, p. 104). Dichos em-
barazos están asociados con retraso en el parto y sugieren que las
to del parto al final de la gestación normal.
glándulas suprarrenales fetales son importantes para el inicio
oportuno del parto.
Factor surfactante pulmonar fetal
y activador de plaquetas
La proteína surfactante A (SP-A, surfactant protein A) producida FASE 3: TRABAJO DE PARTO
por el pulmón fetal es necesaria para la maduración pulmonar. La
SP-A es expresada por el amnios humano y la decidua, está pre- Esta fase es sinónimo de trabajo de parto activo, que habitualmen-
sente en el líquido amniótico y estimula las vías de señalización en te se divide en tres etapas. Estos componen el gráfico de trabajo
las células del miometrio humano (García-Verdugo, 2008; Lee, de parto comúnmente utilizado que se muestra en la figura 21-4.
2010; Snegovskikh, 2011). Sin embargo, quedan por esclarecer los La primera etapa comienza cuando se logran contracciones uteri-
mecanismos exactos mediante los cuales la SP-A activa la contrac- nas regulares, de frecuencia, intensidad y duración suficientes
tilidad miometrial en las mujeres. Un modo pueden ser sus efectos para provocar el adelgazamiento cervical, que se denomina borra-
sobre las prostaglandinas. En específico, la SP-A inhibe de manera miento. Varias uterotoninas pueden ser importantes para el éxito
selectiva a la prostaglandina F2α en la decidua a término, pero los de esta etapa de trabajo de parto activo (véase figura 21-5). Se ha
niveles de SP-A disminuyen en el líquido amniótico a término demostrado que estos estimulan la contracción del músculo liso a
(Chaiworapongsa, 2008). Además de la SP-A, el pulmón fetal for- través del acoplamiento de proteína G. Esta etapa de trabajo de
ma el agente uterotónico como factor activador de plaquetas parto finaliza cuando el cuello uterino está completamente dilata-
(Frenkel, 1996; Toyoshima, 1995). Este factor y la SP-A juegan un do, unos 10 cm, para permitir el paso de un feto de tamaño nor-
papel en la señalización fetal-materna para el parto (Gao, 2015). mal a término. La primera etapa del parto, por tanto, es la etapa de
borramiento y dilatación cervical. La segunda etapa comienza cuan-
do la dilatación cervical se ha completado y finaliza con el parto. Por
Senescencia de la membrana fetal tanto, la segunda etapa del parto es la etapa de expulsión fetal. Por úl-
Hacia el final del embarazo, las membranas fetales experimentan timo, la tercera etapa comienza inmediatamente después del par-
un envejecimiento fisiológico denominado senescencia celular to y finaliza con la expulsión de la placenta. Por consiguiente, la
(Menon, 2016). En las membranas fetales humanas y modelos ani- tercera etapa del parto es la etapa de separación y expulsión de la
males, el estiramiento y el estrés oxidativo inducen a la membrana placenta.
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Cuerpo (Bandl)
Anillo de Ph. R.R.
retracción Segmento
Cuello I.O. anat. fisiológica
I.O. Hist. Segmento
Se pasivo pasivo
uterino I.O. I.O. borrado
mo
del istmo E.O. E.O. E.O. E.O.
cervical
ÚTERO SIN ÚTERO EMBARAZADO PRIMERA ETAPA NORMAL SEGUNDA ETAPA SEGUNDA ETAPA NORMAL
EMBARAZO A TÉRMINO TEMPRANA DEL UTERO NORMAL DEL UTERO EN DEL UTERO EN EL TRABAJO
EN EL TRABAJO DE PARTO EL TRABAJO DE PARTO DE PARTO-DISTOCIA
FIGURA 21-11 Secuencia del desarrollo de los segmentos y anillos en el útero a término y en trabajo de parto. Tenga en cuenta la
comparación entre el útero de una mujer no embarazada, el útero a término y el útero durante el parto. El segmento uterino inferior
pasivo se deriva del istmo y el anillo de retracción fisiológica se desarrolla en la unión de los segmentos uterinos superior e infe-
rior. El anillo de retracción patológica se desarrolla a partir del anillo fisiológico. Anat. I.O. (anatomical internal os): os interno anató-
mico; E.O. (external os): os externo; Hist. I.O. (histological internal os): os interno histológico; Ph. R.R (physiological retraction ring):
anillo de retracción fisiológica.
⬛ Primera etapa: inicio clínico del parto promedia 1 minuto. La intensidad de la contracción varía aprecia-
blemente durante el trabajo de parto normal. En específico, las
Contracciones uterinas del parto presiones del líquido amniótico generadas por contracciones du-
En algunas mujeres, las contracciones uterinas intensas que pro- rante el parto espontáneo promedian 40 mm Hg, pero varían de
vocan el parto comienzan repentinamente. En otros, la iniciación 20 a 60 mm Hg (capítulo 24, p. 479).
del parto se anuncia mediante la liberación espontánea de una
pequeña cantidad de moco teñido de sangre por la vagina. Esta Distintos segmentos uterinos inferior y superior. Durante el traba-
expulsión del tapón de moco que previamente había llenado el jo de parto activo, las divisiones anatómicas uterinas que se inicia-
canal cervical durante el embarazo se conoce como “show” o ron en la fase 2 del parto se vuelven cada vez más evidentes (figu-
“show sangriento”. Su aprobación indica que el parto ya está en ras 21-11 y 21-12). Por palpación abdominal, incluso antes de la
progreso o que probablemente se prolongue en horas o días. rotura de la membrana, los dos segmentos a veces se pueden dife-
A diferencia de las contracciones musculares fisiológicas, las renciar. El segmento superior es firme durante las contracciones,
contracciones del músculo liso durante el parto son dolorosas. Se mientras que el segmento inferior es más suave, distendido y más
han sugerido varias causas posibles: 1) hipoxia del miometrio con- pasivo. Este mecanismo es imperativo porque si todo el miome-
traído, como la angina de pecho; 2) compresión de ganglios ner- trio, incluidos el segmento uterino inferior y el cuello uterino, se
viosos en el cuello uterino y el útero inferior por haces musculares contrae con simultaneidad y con la misma intensidad, la fuerza
interconectados contraídos; 3) estiramiento cervical durante la expulsiva final disminuiría marcadamente. Por tanto, el segmento
dilatación, y 4) estiramiento del peritoneo que recubre el fondo.
De estos, la compresión de los ganglios nerviosos en el cuello
uterino y el segmento uterino inferior por el miometrio contraído es
una hipótesis especialmente atractiva. La infiltración paracervical
con anestésico local por lo general produce un alivio apreciable del
dolor con contracciones (capítulo 25, p. 490). Las contracciones ute-
rinas son involuntarias y, en su mayor parte, independientes del
control extrauterino. El bloqueo neuronal de la analgesia epidural Segmento activo
no disminuye su frecuencia o intensidad. En otros ejemplos, las
contracciones miometriales en mujeres parapléjicas y en mujeres
después de una simpatectomía lumbar bilateral son normales pero
Segmento pasivo
indoloras.
Nivel de os cervical externo
El estiramiento mecánico del cuello uterino mejora la actividad Cuello uterino
uterina en varias especies, incluidos los humanos. Este fenómeno Nivel de os cervical interno
es el reflejo de Ferguson (Ferguson, 1941). Su mecanismo exacto no Vagina
está claro y se ha sugerido la liberación de la oxitocina, pero no se
ha demostrado. La manipulación del cuello uterino y la “extrac-
ción” de las membranas fetales se asocian con un aumento en los
niveles sanguíneos de los metabolitos de la prostaglandina F2α.
El intervalo entre contracciones se estrecha de manera gradual
aproximadamente 10 minutos en el inicio de la primera etapa del
parto hasta tan sólo 1 minuto o menos en la segunda etapa. Los
periodos de relajación entre contracciones, sin embargo, son esen- FIGURA 21-12 El útero en el momento del parto vaginal. El
ciales para el bienestar fetal. Las contracciones irrefutables com- segmento superior activo se retrae alrededor de la parte que
prometen el flujo sanguíneo uteroplacentario lo suficiente como se presenta cuando el feto desciende por el canal del parto. En
para causar hipoxemia fetal. En la fase activa del trabajo de parto, el segmento inferior pasivo, hay considerablemente menos to-
la duración de cada contracción oscila entre 30 y 90 segundos y no miometrial.
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superior se contrae, retrae y expulsa al feto. En respuesta a estas multáneamente con los esfuerzos respiratorios forzados con la
contracciones, el segmento uterino inferior ablandado y el cuello glotis cerrada se conoce como pujar. La fuerza es similar a la defe-
uterino se dilatan y forman así un tubo muy expandido y adelga- cación, pero la intensidad suele ser mucho mayor. La importancia
zado a través del cual puede pasar el feto. de la presión intraabdominal se muestra por el descenso prolon-
CAPÍTULO 21
El miometrio del segmento superior no se relaja a su longitud gado durante el parto en mujeres parapléjicas y en aquellas con un
original después de las contracciones. En cambio, se vuelve relati- bloqueo epidural denso. Y, aunque es necesario aumentar la pre-
vamente fijo en una longitud más corta. El segmento uterino su- sión intraabdominal para completar el trabajo de parto en la se-
perior activo contrae su contenido decreciente, pero la tensión gunda etapa, pujar logra poco en la primera etapa. Agota a la ma-
miometrial permanece constante. El efecto final es mantener la dre, y sus presiones intrauterinas elevadas asociadas pueden ser
holgura, manteniendo así la ventaja obtenida en la expulsión del perjudiciales para el feto.
feto. Al mismo tiempo, la musculatura uterina se mantiene en
contacto firme con el contenido uterino. Como consecuencia de la Cambios cervicales
retracción, cada contracción sucesiva comienza donde la dejó su
Como resultado de las fuerzas de contracción, ocurren dos cam-
predecesora. Por tanto, la parte superior de la cavidad uterina se
bios fundamentales: borramiento y dilatación en el cuello uterino
vuelve un poco más pequeña con cada contracción sucesiva. De-
maduro. Para que una cabeza fetal de tamaño promedio pase a
bido al acortamiento sucesivo de las fibras musculares, el segmen-
través del cuello uterino, su canal debe dilatarse a un diámetro de
to activo superior se engrosa de manera progresiva durante la
alrededor de 10 cm. En este momento, se dice que el cuello uteri-
primera y segunda etapas del trabajo de parto (véase figura 21-11).
no está completa o totalmente dilatado. Aunque no puede haber
Este proceso continúa y da como resultado un segmento uterino
descenso fetal durante el borramiento cervical, lo más común es
superior muy engrosado inmediatamente después del parto.
que la parte fetal presentada descienda un poco a medida que se
Desde un enfoque clínico, es importante entender que el fenó-
dilata el cuello uterino.
meno de retracción del segmento superior depende de una dismi-
Borramiento cervical es “obliteración” o “absorción” del cuello
nución en el volumen de su contenido. Para que esto suceda, en
uterino. Se manifiesta de manera clínica por acortamiento del ca-
particular al inicio del trabajo de parto, cuando todo el útero es
nal cervical desde una longitud de casi 3 cm hasta un simple orifi-
casi un saco cerrado con una dilatación cervical mínima, la mus-
cio circular con bordes casi delgados como borde de papel. Las
culatura del segmento inferior debe estirarse. Esto permite que
fibras musculares a nivel del orificio cervical interno se levantan
una mayor porción del contenido uterino ocupe el segmento infe-
hacia arriba o se “retoman” hacia el segmento uterino inferior. La
rior. El segmento superior se retrae sólo en la medida en que el
condición del os externo permanece temporalmente sin cambios
segmento inferior se distiende y el cuello uterino se dilata.
(figura 21-13).
La relajación del segmento uterino inferior refleja la misma
progresión gradual de retracción. Recuerde que después de cada
contracción del segmento superior, los músculos no vuelven a su
longitud anterior, pero la tensión sigue siendo esencialmente la Multípara Primigrávida
misma. En comparación, en el segmento inferior, el alargamiento
sucesivo de las fibras con el trabajo de parto se acompaña de adel-
gazamiento, en lo normal a sólo unos pocos milímetros en la par-
te más delgada. Como resultado del adelgazamiento del segmento
inferior y del engrosamiento concomitante del segmento supe-
rior, un límite entre los dos está marcado por un reborde en la
superficie uterina interna: el anillo de retracción fisiológica. Cuando A
el adelgazamiento del segmento uterino inferior es extremo, como
en el parto obstruido, el anillo es prominente y forma un anillo de
retracción patológica. Esta condición anormal también se conoce co-
mo anillo de Bandl, que se trata en más detalle en el capítulo 23 (p.
455).
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Fase de
la cavidad uterina casi se anula. El órgano
Descenso fetal pendiente consiste en una masa de músculo casi sólida,
Descenso
CAPÍTULO 21
desaceleración
uterino ahora se encuentra justo debajo del
nivel del ombligo.
Esta disminución repentina en el tamaño
Segunda
uterino está inevitablemente acompañada de
Primera etapa
etapa una reducción en el área del sitio de implan-
tación placentaria (figura 21-16). Para que la
placenta se acomode a esta área reducida, se
Fase de engrosa, pero debido a la elasticidad placen-
Dilatación
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CAPÍTULO 21
embarazado. Estos protegen el tracto reproductivo de la invasión
por microorganismos comensales y restauran la capacidad de res-
puesta endometrial a la ciclicidad hormonal normal.
Durante el inicio del puerperio, la lactogénesis y el descenso
de la leche comienzan en las glándulas mamarias (capítulo 36, p.
656). Reinstitución de la preparación de señales de ovulación para
el próximo embarazo. La ovulación por lo general ocurre de 4 a 6
Amnios
semanas después del nacimiento. Sin embargo, depende de la du-
Corion ración de la lactancia y la anovulación inducida por la lactancia y
la amenorrea mediada por la prolactina.
Cuello
uterino
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421
CAPÍTULO 22
Parto normal
MECANISMOS DEL PARTO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 421 el parto vaginal es un evento traumático. Para evaluar esto en parte,
Staer-Jensen y colegas (2015) obtuvieron mediciones ecográficas
CARACTERÍSTICAS DEL PARTO NORMAL . . . . . . . . . . . 431 transperineales de los músculos del suelo pélvico a las 21 y las 37
semanas de gestación, y nuevamente a las 6 semanas, y a los 6 y 12
TRATAMIENTO DEL PARTO NORMAL . . . . . . . . . . . . . 434 meses después del parto. Ellos midieron en 300 nulíparas la movi-
lidad del cuello de la vejiga y el área dentro del hiato urogenital
PROTOCOLOS DE TRATAMIENTO DEL PARTO. . . . . . 438 durante la maniobra de Valsalva. Este hiato es la abertura en forma
de U en los músculos del suelo pélvico a través de la cual pasan la
uretra, la vagina y el recto (capítulo 2, p. 19). En este estudio, el área
elevadora del hiato fue significativamente mayor a las 37 semanas
de gestación y a las 6 semanas después del parto en comparación
con el embarazo más temprano. Luego, a los 6 meses después del
Se deduce que es necesario algún proceso de adaptación o acomo-
parto, el hiato mejoró y se redujo para volver a un área comparable
dación de la cabeza en partes adecuadas de los diversos planos
a la de la gestación de 21 semanas. Sin embargo, no se observó
pélvicos para asegurar la finalización del parto. Esto es provoca- ninguna mejora adicional a los 12 meses después del parto. Es de
do por cierto movimiento de la parte presente, que pertenece a lo destacar que la ampliación del área hiatal sólo se observó en aque-
que se denomina mecanismo de parto. llas que tuvieron partos vaginales.
—J. Whitridge Williams (1903) Estos hallazgos demuestran cambios en la estructura del suelo
pélvico antes del parto que pueden reflejar las adaptaciones nece-
El parto es el proceso que conduce al nacimiento de un niño. Co- sarias para el alumbramiento vaginal (Nygaard, 2015). Los cam-
mienza con el inicio de las contracciones uterinas regulares y ter- bios adicionales en el suelo pélvico se tratan en el capítulo 4 (p.
mina con el alumbramiento del recién nacido y la expulsión de la 52), y las contribuciones del embarazo y el parto para el posterior
placenta. La gravidez y el nacimiento son procesos fisiológicos y, prolapso de los órganos pélvicos y la incontinencia se describen
por tanto, el parto y la llegada del bebé deben considerarse nor- en el capítulo 30 (p. 568).
males para la mayoría de las embarazadas.
⬛ Estática fetal
MECANISMOS DEL PARTO Al inicio del parto, la posición del feto con respecto al canal del
parto es fundamental para la vía del parto y, por tanto, debe de-
terminarse en el parto prematuro. Las relaciones importantes in-
⬛ Cambios en el suelo pélvico cluyen estática, presentación, actitud y posición fetales.
Se requieren muchos cambios de adaptación para el embarazo y La estática fetal describe la relación del eje largo del feto con
para el trabajo de parto y el alumbramiento. Según Nygaard (2015), el de la madre. En más de 99% de los partos a término, la estática
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Cefálica 96.8 —
puede emerger: presentación de frente. Estas dos últimas suelen ser
Pélviana 2.7 1:36
transitorias. A medida que avanza el parto, las presentaciones sin-
Estática transversal 0.3 1:335 cipitales y de frente casi siempre se convierten en presentaciones de
Compuesta 0.1 1:1 000 vértice o de cara por flexión o extensión del cuello, respectivamen-
Cara 0.05 1:2 000 te. Si esto no pasa, puede haber distocia, como se explica en el ca-
Frente 0.01 1:10 000 pítulo 23 (p. 452).
El feto a término se presenta por lo general con el vértice, lo
que resulta lógico porque el útero es piriforme o con forma de pe-
ra. Aunque la cabeza del feto a término es ligeramente más grande
fetal es longitudinal. Una estática transversal es menos frecuente, y que las nalgas, todo el polo podálico del feto —es decir, las nalgas y
los factores que predisponen a ésta incluyen la multiparidad, la las extremidades— es más voluminoso y móvil que el polo cefálico.
placenta previa, hidramnios y las anomalías uterinas (capítulo 23, El polo cefálico está compuesto únicamente por la cabeza del feto.
p. 452). Ocasionalmente, los ejes fetal y materno pueden cruzarse Hasta aproximadamente las 32 semanas, la cavidad amniótica es
en un ángulo de 45 grados, formando una estática oblicua. Dicha grande en comparación con la masa fetal, y el feto no está apretado
estática es inestable y se vuelve longitudinal o transversal durante por las paredes del útero. Sin embargo, con posterioridad, la pro-
el parto. porción de volumen de líquido amniótico disminuye en relación
con la masa fetal en crecimiento. Como resultado, las paredes del
útero se fijan más cerca de las partes fetales. El feto orienta su
⬛ Presentación fetal polaridad para que su polo podálico más abultado y móvil quede
La parte de presentación es la porción del cuerpo fetal que se en- en el fondo más amplio. La alta incidencia de presentación de nal-
cuentra en el canal del parto o en la proximidad más cercana. Por gas en fetos hidrocefálicos está de acuerdo con esta teoría, ya que
lo general, se puede sentir a través del cuello uterino durante la cuando el polo cefálico fetal es más grande requiere mayor espacio
exploración vaginal. Por consiguiente, en estáticas longitudinales, que el suelo podálico.
la parte de presentación es la cabeza o las nalgas del feto, las
cuales se denominan presentaciones cefálica y pelviana, respectiva-
Presentación pelviana
mente. Cuando el feto se encuentra con el eje largo de forma
transversal, el hombro es la parte de presentación. El cuadro 22-1 La incidencia de la presentación pelviana disminuye con la edad
describe las incidencias de estas diversas presentaciones. gestacional y se aproxima a 3% a término. Cuando el feto se presen-
ta de este modo, las tres configuraciones generales son las presenta-
Presentación cefálica ciones franca, completa y de pie, descritas en el capítulo 28 (p. 539).
La presentación pelviana puede deberse a circunstancias que impi-
Estas presentaciones se clasifican según la relación entre la cabeza den que tenga lugar una versión normal. Un ejemplo es un tabique
y el cuerpo del feto (figura 22-1). Por lo general, la cabeza se que sobresale en la cavidad uterina (capítulo 3, p. 45). Las variacio-
flexiona de modo que el mentón toque el tórax. La fontanela occi- nes de la actitud fetal, en particular la extensión de la columna ver-
pital es la parte de presentación, y ésta se denomina presentación tebral como se ve en las presentaciones pelvianas francas, también
de vértice u occipital. Con mucha menos frecuencia, el cuello del pueden evitar que el feto gire. Si la placenta se inserta en el segmen-
feto puede extenderse de repente para que el occipucio y la espal- to uterino inferior, puede distorsionar la anatomía intrauterina nor-
mal y provocar una presentación pelviana.
⬛ Actitud fetal
En los últimos meses del embarazo, el feto
asume una postura característica descrita
como actitud o hábito (véase figura 22-1).
Como regla general, el feto forma una ma-
sa ovoide que corresponde aproximada-
mente a la forma de la cavidad uterina. El
feto se dobla sobre sí mismo para crear una
espalda convexa. La cabeza está fuerte-
mente flexionada; el mentón está casi en
contacto con el pecho; los muslos se flexio-
nan sobre el abdomen y las piernas se do-
blan en las rodillas. En todas las presenta-
ciones cefálicas, los brazos por lo general
A B C D se encuentran en el pecho o paralelos a los
lados. El cordón umbilical llena el espacio
FIGURA 22-1 Estática longitudinal. Presentación cefálica. Diferencias en la actitud del entre las extremidades. Esta postura carac-
cuerpo fetal en presentaciones (A) de vértice, (B) sincipital, (C) de frente y (D) de ca- terística es un resultado del modo de creci-
ra. Obsérvense los cambios en la actitud del feto en relación con el vértice fetal a me- miento del feto y su adaptación a la cavi-
dida que la cabeza se flexiona menos. dad uterina.
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CAPÍTULO 22
A B
FIGURA 22-2 Estática longitudinal. Presentación de vértice. A. occipitoanterior izquierda (LOA, left occiput anterior). B. occipitopos-
terior izquierda (LOP, left occiput posterior).
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A B
FIGURA 22-3 Estática longitudinal. Presentación de vértice. A. Occipitoposterior derecha (ROP, right occiput posterior). B. Occipito-
transversa derecha (ROT, right occiput transverse).
⬛ Diagnóstico
Maniobras de Leopold
Se pueden usar varios métodos para diagnosticar la presentación
y la posición del feto. El examen abdominal se puede realizar de
forma sistemática mediante el empleo de las cuatro maniobras
descritas por Leopold en 1894 y que se muestran en la figura 22-8.
La madre se encuentra en posición supina y cómodamente situa-
da con su abdomen descubierto. Estas maniobras pueden ser difí-
ciles, si no imposibles, de realizar e interpretar si la paciente es
obesa, si el volumen del líquido amniótico es excesivo o si la pla-
centa está insertada de manera anterior.
La primera maniobra evalúa el fondo uterino. Permite la iden-
tificación de la estática fetal y la determinación de cuál polo fetal
—es decir, cefálico o pelviano— ocupa el fondo. La parte de las
nalgas da la sensación de una gran masa nodular, mientras que la
cabeza se siente dura y redonda y es más móvil.
La segunda maniobra se realiza cuando las palmas se colocan a
ambos lados del abdomen materno y se ejerce una presión suave
pero profunda. Por un lado, se siente una estructura dura y resis-
tente, la espalda. Por el otro, se sienten numerosas partes móviles
pequeñas e irregulares, las extremidades fetales. Cuando se com-
FIGURA 22-4 Estática longitudinal. Presentación de vértice. prueba si la espalda está en dirección anterior, transversal o poste-
Occipitoanterior derecha (ROA, right occiput anterior). rior, se puede determinar la orientación fetal.
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CAPÍTULO 22
Mentoanterior izquierda Mentoanterior derecha Mentoposterior derecha
FIGURA 22-5 Estática longitudinal. Presentación de cara. Posiciones mentoanterior izquierda y derecha y mentoposterior derecha.
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Examen vaginal
Antes del parto, el diagnóstico de la presen-
tación fetal y la posición mediante examen
A B
vaginal no es a menudo concluyente porque
la parte de presentación debe palparse a tra-
vés de un cuello uterino cerrado y un seg-
mento uterino inferior. Con el inicio del
trabajo de parto y después de la dilatación
cervical, las presentaciones de vértice y sus
posiciones se reconocen por la palpación de
las diversas suturas y fontanelas fetales. Las
presentaciones faciales y de nalgas se iden-
tifican mediante la palpación de los rasgos
faciales o el sacro y el perineo fetales, res-
pectivamente. Durante este examen vagi-
nal, es aconsejable seguir una rutina defini-
da, la cual comprende cuatro movimientos.
Primero, el examinador inserta dos dedos
en la vagina y se encuentra la parte de pre-
sentación. La diferenciación de vértice, cara
y nalgas se logra con facilidad. En segundo
lugar, si la presentación es de vértice, los
dedos se dirigen hacia atrás y posteriormente
se deslizan hacia adelante sobre la cabeza del
feto hacia la sínfisis materna (figura 22-9).
C D Durante este movimiento, los dedos cruzan
necesariamente la sutura sagital y su curso
FIGURA 22-8 Maniobras de Leopold (A-D) realizadas en fetos con una estática lon- lineal está trazado. A continuación, se deter-
gitudinal en la posición occipitoanterior izquierda (LOA). minan las posiciones de las dos fontanelas,
que se encuentran en cada extremo de la su-
tura sagital. Para esto, los dedos pasan a la
extensión más anterior de la sutura sagital, y
se examina e identifica la fontanela encon-
trada allí. Luego, los dedos pasan a lo largo
La tercera maniobra ayuda en la confirmación de la presenta- de la sutura al otro extremo de la cabeza hasta que se siente y se
ción fetal. El pulgar y los dedos de una mano agarran la parte in- diferencia la otra fontanela (figura 22-10). Por último, la estación,
ferior del abdomen materno justo por encima de la sínfisis del o el grado en que la parte de presentación ha descendido a la pel-
pubis. Si la parte de presentación no está encajada, se sentirá una vis, también se pueden establecer en este momento (p. 436). Con
masa móvil, por lo general la cabeza. La diferenciación entre cabe- el uso de estas maniobras, se determinan las diversas suturas y
za y nalgas se realiza como en la primera maniobra. fontanelas (figura 29-1, p. 554).
La cuarta maniobra ayuda a determinar el grado de descenso.
El examinador se coloca frente a los pies de la madre y los dedos
Ecografía y radiografía
de ambas manos se colocan en los lados de la parte de presenta-
ción. Ejerciendo una presión profunda en dirección del eje de la Las técnicas ecográficas pueden ayudar a identificar la posición
entrada pélvica. En muchos casos, cuando la cabeza ha descendi- fetal, especialmente en pacientes con paredes abdominales mus-
do a la pelvis, el hombro anterior o el espacio creado por el cuello culares u obesas. En comparación con los exámenes dactilares, la
pueden diferenciarse con facilidad de la cabeza dura. ecografía para la determinación de la posición de la cabeza del feto
La palpación abdominal se puede realizar durante los últimos durante el parto en la segunda etapa es más precisa (Ramphul,
meses del embarazo así como durante y entre las contracciones del 2014; Wiafe, 2016).
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CAPÍTULO 22
típicamente a través del canal del parto.
Encajamiento
El mecanismo mediante el cual el diámetro bi-
parietal —el mayor diámetro transversal en
una presentación occipital— pasa a través de la
entrada pélvica, se denomina encajamiento. La
cabeza del feto puede encajarse durante las
últimas semanas de embarazo o no hacerlo
hasta después del comienzo del parto. En mu-
chas multíparas y algunas nulíparas, la cabeza
FIGURA 22-9 Localización de la sutura sagital mediante examen vaginal. del feto puede moverse con libertad por enci-
ma de la entrada de la pelvis al inicio del par-
to. En esta circunstancia, se dice algunas veces que la cabeza “flo-
ta”. Una cabeza de tamaño normal no se encaja con su sutura
⬛ Presentación occipitoanterior sagital en dirección anteroposterior. En cambio, como se comentó,
En la mayoría de los casos, el vértice entra en la pelvis con la su- la cabeza del feto penetra casi siempre en la entrada de la pelvis ya
tura sagital que se encuentra en el diámetro pélvico transverso. El sea de forma transversal u oblicua. Segel y colaboradores (2012)
feto ingresa a la pelvis en la posición occipitotransversa izquierda analizaron el trabajo de parto en 5 341 pacientes nulíparas y des-
(LOT, left occiput transverse) con una mayor frecuencia que en la cubrieron que el encajamiento de la cabeza del feto antes del inicio
posición occipitotransversa derecha (ROT) (Caldwell, 1934). En las del parto no afectó las tasas de alumbramiento vaginal en el parto
posiciones occipitoanterior —LOA o ROA— la cabeza puede entrar espontáneo o inducido.
en la pelvis con el occipucio ya girado 45 grados de forma anterior La cabeza del feto tiende a acomodarse al eje transversal de la
desde la posición transversal, aunque esta rotación puede ocurrir entrada pélvica, en tanto que la sutura sagital, si bien permanece
posteriormente. El mecanismo de parto en todas estas presenta- paralela a este eje, puede que no esté exactamente a medio camino
ciones suele ser similar. entre la sínfisis y el promontorio sacro. La sutura sagital está de-
Los cambios necesarios en la posición de la parte de presenta- flexionada a menudo en dirección posterior hacia el promontorio,
ción para desplazarse por el canal pélvico constituyen los mecanis- o anterior hacia la sínfisis del pubis (figura 22-12). Esta deflexión
mos del parto. Los movimientos cardinales del parto son el encaja- lateral a una posición anterior o posterior en la pelvis se denomina
miento, el descenso, la flexión, la rotación interna, la extensión, la asinclitismo. Si la sutura sagital se acerca al promontorio sacro, una
rotación externa y la expulsión (figura 22-11). Durante el parto, mayor parte del hueso parietal anterior entra en contacto con los
estos movimientos no sólo son secuenciales sino que también dedos del examinador, y la condición se denomina asinclitismo an-
muestran una gran superposición temporal. Por ejemplo, en el terior. Sin embargo, si la sutura sagital se encuentra cerca de la
encajamiento, hay flexión y descenso de la cabeza. Es imposible sínfisis, se presentará una mayor parte del hueso parietal poste-
que los movimientos se completen a menos que la parte de pre- rior, y la condición se denomina asinclitismo posterior. Con asincli-
sentación descienda de manera simultánea. De forma conjunta, tismo posterior extremo, puede palparse fácilmente el oído pos-
las contracciones uterinas producen modificaciones importantes terior.
en la actitud o el hábito fetal, en especial después de que la cabeza En el trabajo de parto normal los grados moderados de asinclli-
ha descendido a la pelvis. Estos cambios consisten principalmente tismo son la regla. Sin embargo, si son intensos, la condición es una
en la extensión fetal, con pérdida de convexidad dorsal y en un razón común para la desproporción cefalopélvica aun con una pel-
vis de tamaño normal. El desplazamiento
sucesivo de la cabeza del feto del asinclitis-
mo posterior a anterior ayuda al descenso.
Descenso
Este movimiento es el primer requisito para
el nacimiento del recién nacido. En las nulí-
paras, el encajamiento puede tener lugar
antes del inicio del parto, y puede que no le
siga un descenso adicional hasta el inicio de
la segunda etapa. En multíparas, el descenso
suele comenzar con el encajamiento. El des-
censo se produce por una o más fuerzas de
un total de cuatro: 1) presión del líquido am-
niótico, 2) presión directa del fondo sobre la
pelvis durante las contracciones, 3) esfuer-
zos de compresión de los músculos abdomi-
nales maternos y 4) extensión y endereza-
FIGURA 22-10 Diferenciación de las fontanelas mediante examen vaginal. miento del cuerpo fetal.
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FIGURA 22-11 Movimientos cardinales de trabajo de parto y alumbramiento desde una posición occipitoanterior izquierda.
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CAPÍTULO 22
Plano
Sutura occipito-
Parietal frontal Parietal
sagital
anterior posterior
Plano de
entrada pélvica
Flexión rota en dirección posterior hacia el hueco del sacro (figuras 22-14
y 22-15). La rotación interna es esencial para completar el trabajo
En cuanto la cabeza descendente encuentra resistencia, ya sea
de parto, excepto cuando el feto es inusualmente pequeño.
desde el cuello uterino, las paredes pélvicas o el suelo pélvico, por
Calkins (1939) estudió a más de 5 000 pacientes en trabajo de
lo regular se flexiona. Con este movimiento, el mentón se pone en
parto para determinar el tiempo de rotación interna. Llegó a la
contacto de una forma más cercana con el tórax del feto, y el diá-
conclusión de que, en aproximadamente dos tercios, la rotación
metro suboccipitobregmático apreciablemente más corto se susti-
interna se completa en el momento en que la cabeza llega al sue-
tuye por el diámetro occipitofrontal más largo (figura 22-13).
lo pélvico; en alrededor de otro cuarto, la rotación interna se
completa poco después de que la cabeza alcance el suelo pélvico;
Rotación interna y en 5% restante, la rotación no tiene lugar. Cuando la cabeza no
Este movimiento hace que el occipucio se aleje de manera gradual gira hasta alcanzar el suelo pélvico, rota normalmente durante las
del eje transversal. Por lo general, el occipucio gira en dirección siguientes contracciones en multíparas. En las nulíparas, la rota-
anterior hacia la sínfisis del pubis pero, con menos frecuencia, ción ocurre de forma regular durante las siguientes tres a cinco
contracciones.
Extensión
Después de la rotación interna, la cabeza flexionada de forma an-
gulosa alcanza la vulva y experimenta una extensión. Si la cabeza
angulosamente flexionada no se extendiera al alcanzar el suelo
pélvico, sino que se adentrara más, impactaría en la porción pos-
terior del perineo y de manera eventual sería forzada a través de
los tejidos perineales. Sin embargo, cuando la cabeza presiona el
piso pélvico, entran en juego dos fuerzas. La primera, ejercida por
el útero, actúa más posteriormente, y la segunda, efectuada por el
suelo pélvico resistente y la sínfisis, actúa más anteriormente. El
vector resultante está en la dirección de la abertura vulvar, lo que
provoca la extensión de la cabeza. Esto pone la base del occipucio
en contacto directo con el margen inferior de la sínfisis del pubis
(véase figura 22-14).
Con la distensión progresiva del perineo y la abertura vaginal,
aparece gradualmente una porción cada vez más grande del occipu-
cio. La cabeza emerge a medida que el occipucio, el bregma, la
frente, la nariz, la boca y, finalmente, el mentón, pasan de manera
sucesiva sobre el borde anterior del perineo. Inmediatamente des-
pués del alumbramiento, la cabeza cae hacia abajo para que el men-
tón quede sobre el ano materno.
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A B
C D
FIGURA 22-14 Mecanismo de parto para la posición occipitotransversa izquierda, vista lateral. A. Encajamiento con asinclitismo
posterior en el borde pélvico. Durante el descenso, la sutura sagital se desvía hacia el sacro. B. Esto conduce al asinclitismo ante-
rior. C. Rotación interna y descenso. D. Mayor rotación interna y descenso con extensión del cuello.
45º
3
45º
2
1 45º
FIGURA 22-15 Mecanismo de parto para la posición occipitoposterior derecha que muestra rotación anterior.
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CAPÍTULO 22
posición transversal. Este movimiento corresponde a la rotación
del cuerpo del feto y sirve para relacionar su diámetro bisacromial
con el diámetro anteroposterior de la salida pélvica. Así, un hom-
bro es anterior detrás de la sínfisis y el otro es posterior. Este mo-
vimiento es provocado aparentemente por los mismos factores
pélvicos que produjeron la rotación interna de la cabeza.
Expulsión
Casi inmediatamente después de la rotación externa, el hombro
anterior aparece bajo la sínfisis del pubis, y el perineo pronto se
dilata por el hombro posterior. Después de la salida de los hom-
bros, el resto del cuerpo pasa con rapidez. Cuando el hombro an- FIGURA 22-16 Moldeo considerable de la cabeza y la forma-
terior está fuertemente encajado debajo de la sínfisis, se diagnos- ción de succión en un recién nacido que acaba de salir.
tica distocia de hombro, la cual se describe en el capítulo 27 (p. 520).
⬛ Presentación occipitoposterior put se forma por lo regular cuando la cabeza está en la parte infe-
En aproximadamente 20% de los partos, el feto ingresa a la pelvis rior del canal del parto y con frecuencia sólo después de que se
en una posición occipitoposterior (OP, occiput posterior) (Caldwell, encuentra la resistencia de una salida vaginal rígida. Debido a que
1934). La posición occipitoposterior derecha (ROP) es un poco más se desarrolla sobre el área más dependiente de la cabeza, se puede
frecuente que la izquierda (LOP). Parece probable, a partir de las deducir la posición original de la cabeza del feto al observar la
pruebas radiográficas, que las posiciones posteriores se asocian ubicación del caput succedaneum.
más a menudo con un diámetro pélvico anterior reducido. Tam- El moldeo se refiere a cambios en la forma de la cabeza ósea del
bién se ven más comúnmente en relación con la placentación ante- feto como resultado de fuerzas compresivas externas (véase figura
rior (Gardberg, 1994a). 22-16). Algunos moldeos se desarrollan antes del parto lo que po-
En la mayoría de las presentaciones occipitoposteriores, el me- siblemente esté relacionado con las contracciones de Braxton Hic-
canismo de parto es idéntico al observado en las variedades trans- ks. La mayoría de los estudios indican que los huesos parietales se
versales y anteriores, excepto que el occipucio debe rotar interna- superponen pocas veces. Un mecanismo de “cierre” en las suturas
mente hacia la sínfisis del pubis hasta 135 grados, en lugar de 90 coronal y lambodoideas impiden tal superposición (Carlan, 1991).
y 45 grados, respectivamente (véase figura 22-15). El moldeo da como resultado un diámetro suboccipitobregmático
Las contracciones efectivas, la flexión adecuada de la cabeza y reducido y un diámetro mentovertical alargado. Estos cambios
el tamaño promedio del feto en conjunto permiten que los occipu- son de la mayor importancia en pacientes con pelvis contraída o
cios que se colocan en la parte más posterior giren con rapidez tan presentaciones asinclíticas. En estas circunstancias, el grado en
pronto como alcancen el suelo pélvico, y que de esta forma el que la cabeza es capaz de moldearse puede marcar la diferencia
parto no se alargue de modo apreciable. Sin embargo, en 5 a 10% entre el parto vaginal espontáneo o quirúrgico. Algunas publica-
de los casos, la rotación puede ser incompleta o no producirse en ciones más antiguas se refirieron a la deformación grave de la ca-
lo absoluto, en especial si el feto es grande (Gardberg, 1994b). Las beza como la causa de un posible trauma cerebral. Debido a la
contracciones deficientes, la flexión defectuosa de la cabeza o la gran cantidad de factores asociados, por ejemplo, el parto prolon-
analgesia epidural, las cuales disminuyen la presión muscular ab- gado con sepsis fetal y acidosis, es imposible vincular el moldeo
dominal y relajan los músculos del suelo pélvico, pueden predis- con alguna supuesta secuela neurológica fetal o neonatal. La mayo-
poner a una rotación incompleta. Si la rotación es incompleta, ría de los casos de moldeo se resuelve en la semana posterior al
puede producirse una detención en el plano transversal. Si no se parto, aunque se han descrito casos persistentes (Graham, 2006).
produce una rotación hacia la sínfisis, el occipucio puede perma- En el capítulo 33 (p. 628) se analiza la diferenciación del moldeo,
necer en la posición occipitoposterior directa, una condición co- el caput succedaneum y el cefalohematoma.
nocida como variedad posterior persistente del occipucio. Ambas
pueden llevar a la distocia y al parto por cesárea. Las técnicas
para hacer la rotación manualmente desde las posiciones OP a CARACTERÍSTICAS DEL PARTO NORMAL
OA se ilustran en el capítulo 29 (p. 560).
El mayor impedimento para comprender el parto normal es reco-
nocer su inicio. La definición estricta de parto es: contracciones
⬛ Cambios en la forma de la cabeza uterinas que provocan un desgaste y una dilatación del cuello uterino
demostrables. Lo anterior no ayuda fácilmente al médico en la de-
del feto
terminación del comienzo del trabajo de parto, ya que este diag-
En presentaciones de vértice, las fuerzas del parto alteran la forma nóstico se confirma sólo de forma retrospectiva. Se pueden usar
de la cabeza del feto. En partos prolongados antes de la dilatación varios métodos para marcar su inicio. Uno define el inicio como la
cervical completa, la porción del cuero cabelludo fetal que se en- hora en que las contracciones dolorosas se vuelven regulares. Des-
cuentra justo sobre el orificio cervical se vuelve edematosa. Esta afortunadamente, la actividad uterina que causa molestias, pero
hinchazón se conoce como caput succedaneum (figura 22-16). Por que no representa un trabajo de parto real, puede desarrollarse en
lo general, alcanza un grosor de sólo unos pocos milímetros, pero cualquier momento durante el embarazo. El trabajo de parto falso
en partos prolongados puede ser lo suficientemente extenso para a menudo se detiene de manera espontánea, o puede proceder
evitar la diferenciación de las diversas suturas y fontanelas. El ca- con rapidez a contracciones efectivas.
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Descenso
10
1959-1966
2002-2008
8
Dilatación (cm)
SECCIÓN 7
4
División de
Dilatación
División dilatación División
2 preparatoria pélvica
0 1 2 3 4 5 6
Tiempo (hora) Tiempo
FIGURA 22-17 Curvas de trabajo de parto promedio para pa- FIGURA 22-18 Curso de parto dividido funcionalmente sobre
cientes con embarazos únicos a término que se presentan en la base de las curvas de dilatación y descenso en: 1) una divi-
un parto espontáneo con alumbramiento vaginal para nulíparas sión preparatoria, incluidas las fases latente y de aceleración;
de 1959-1966 en comparación con las de 2002-2008. (Redibu- 2) una división de dilatación, que ocupa la fase de máxima pen-
jado de Laughon SK, Branch W, Beaver J, et al. Changes in la- diente, y 3) una división pélvica, que abarca tanto la fase de
bor patterns over 50 years. Am J Obstet Gynecol 2012;206:419. desaceleración como la segunda etapa concurrentes con la
e1.9.) fase de máxima pendiente de descenso. (Redibujado de Fried-
man EA. Labor: Clinical Evaluation and Management. 2a. ed.
Un segundo método define el inicio del trabajo de parto a par- New York: Appleton-Century-Crofts; 1978.)
tir del ingreso a la unidad de atención a éste. En Estados Unidos,
el ingreso para el parto con frecuencia se basa en la extensión de
la dilatación cervical acompañada de contracciones dolorosas. Si además la fase activa en la fase de aceleración, de pendiente máxima
una mujer tiene membranas intactas, se presume que una dilata- y de desaceleración (figura 22-19).
ción cervical de 3 a 4 cm o más es un umbral razonablemente
confiable para el diagnóstico del trabajo de parto. En este caso, se Fase latente
inicia el trabajo de parto con el momento de ingreso hospitalario. El comienzo del parto latente, según lo definió Friedman (1972), es
Este método basado en presunciones evita muchas de las incerti- el punto en el que la madre percibe contracciones regulares. La fase
dumbres en el diagnóstico del trabajo de parto durante las etapas latente para la mayoría de las pacientes termina una vez que se al-
más tempranas de la dilatación cervical. Laughon y colegas (2012) canza la dilatación de 3 a 5 cm. Este umbral puede ser clínicamente
compararon la duración del parto espontáneo a término en nulí-
paras que dieron a luz en Estados Unidos entre 1959 y 1966 con
la duración en las que concibieron de 2002 a 2008. Como se mues- 10
tra en la figura 22-17, durante esos 50 años, la duración del parto
Fase de pendiente
desaceleración
aumentó en alrededor de 2 horas.
Fase de
máxima
8
⬛ Primera etapa del parto
Dilatación cervical (cm)
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CAPÍTULO 22
7 El progreso del trabajo de parto en nulíparas tiene un significado
particular porque todas estas curvas revelan un cambio rápido en
Dilatación (cm)
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tornos de prolongación y detención. Los patrones anormales de par- Primero, el parto debe ser reconocido como un proceso fisiológico
to, los criterios de diagnóstico y los métodos de tratamiento se normal que la mayoría de las embarazadas experimenta sin com-
resumen en el capítulo 23 (p. 442). plicaciones. En segundo lugar, deben anticiparse las complicacio-
nes intraparto, que a menudo surgen de forma rápida e inespera-
da. Por tanto, los médicos deben hacer que todas las pacientes y
SECCIÓN 7
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⬛ Identificación del trabajo de parto tos por un guante se introducen en la vagina, evitando la región
anal.
Se insta a las mujeres embarazadas a que informen al inicio del
trabajo de parto en lugar de postergar el aviso hasta que el mismo
Membranas rotas
CAPÍTULO 22
sea inminente por temor a que puedan estar experimentando uno
falso. La admisión temprana es especialmente importante si du- Durante la atención prenatal se instruye a la paciente para que sea
rante la atención previa al parto la paciente, el feto o ambos tienen consciente de la fuga de líquido de la vagina e informe de tal even-
factores de riesgo para complicaciones intraparto. to con prontitud. La rotura de las membranas es significativa por
Aunque la diferenciación entre trabajo de parto falso y verda- tres razones. Primero, si la parte de presentación no está fija en la
dero es difícil a veces, el diagnóstico por lo general se puede aclarar pelvis, el cordón umbilical puede experimentar un prolapso y
por la frecuencia e intensidad de las contracciones y por la dilata- comprimirse. En segundo lugar, es probable que el parto comien-
ción cervical. Pates y colegas (2007) estudiaron una recomendación ce pronto si el embarazo está en o cerca del término. En tercer
comúnmente utilizada para parturientas. Es decir, en ausencia de lugar, si el parto se retrasa después de la rotura de la membrana,
rotura de membranas o sangrado, las contracciones uterinas con 5 es más probable que haya la infección intrauterina y neonatal a
minutos de diferencia durante 1 hora —o sea, ≥12 contracciones en medida que aumenta el intervalo (Herbst, 2007).
1 hora— pueden representar el inicio del trabajo de parto. Entre las Durante el examen con espéculo estéril, las membranas rotas
768 pacientes de este estudio en el Parkland Hospital, el parto ac- se diagnostican si el líquido amniótico se acumula en el fornix
tivo definido como dilatación cervical ≥4 cm se diagnosticó dentro posterior o si fluye un líquido claro del canal cervical. Aunque se
de las 24 horas en tres cuartos de las grávidas con ≥12 contraccio- han recomendado varias pruebas de diagnóstico para la detección
nes por hora. Bailit y colaboradores (2005) compararon los resulta- de rotura de membranas, ninguna es completamente confiable. Si
dos de 6 121 grávidas que presentaron un trabajo de parto activo el diagnóstico sigue siendo incierto, otro método implica la
definido como contracciones uterinas más dilatación cervical ≥4 determinación del pH del fluido vaginal. El pH de las secreciones
cm con los de 2 697 parturientas que se presentaron en la fase la- vaginales normalmente oscila entre 4.5 y 5.5, mientras que el del
tente. Las pacientes que fueron ingresadas durante el trabajo de líquido amniótico suele ser >7.0. El uso del indicador nitrazina
parto en fase latente tuvieron más detenciones en la fase activa, para identificar membranas rotas es un método simple y bastante
una necesidad más frecuente de estimulación del parto con la oxi- confiable. Los papeles de prueba están impregnados con el tinte,
tocina y tasas más altas de corioamnionitis. Se llegó a la conclusión y el color de la reacción entre estas tiras de papel y los fluidos va-
de que las intervenciones médicas en grávidas que se presentaban ginales se interpreta en comparación con una tabla de colores es-
en la fase latente podrían haber sido la causa de anomalías de parto tándar. Un pH por encima de 6.5 es consistente con la rotura de
posteriores. las membranas. Pueden producirse resultados de pruebas falsos
En aquellos casos en que no se puede establecer con certeza un positivos con sangre, semen o vaginosis bacteriana coexistentes,
diagnóstico de trabajo de parto, la observación durante un periodo mientras que las pruebas falsas negativas pueden ocurrir con poco
más largo es a menudo prudente. Las grávidas que acuden al Par- líquido.
kland Hospital por síntomas de parto a las 240/7 semanas de gesta- Otras pruebas para identificar el líquido amniótico incluyen la
ción o más son evaluadas de forma sistemática en una unidad de arborización o ferning del líquido vaginal, lo que sugiere un líquido
asistencia al parto de urgencia contigua a una unidad de trabajo de amniótico en lugar de cervical. El líquido amniótico se cristaliza
parto y parto. Todas las embarazadas en el área de urgencias son para formar un patrón similar a un helecho debido a sus concen-
evaluadas por enfermeras practicantes y parteras certificadas utili- traciones relativas de cloruro de sodio, proteínas y carbohidratos.
zando protocolos por escrito. Las mujeres con embarazos sin com- La detección de alfa-fetoproteína en la bóveda vaginal se ha utili-
plicaciones, con membranas intactas y dilatación cervical <4 cm, zado para identificar el líquido amniótico (Yamada, 1998). Aun-
reciben un control fetal externo continuo por hasta 2 horas. Se que se requiere pocas veces, la identificación también puede se-
admiten parturientas diagnosticadas con trabajo de parto por un guir a la inyección de índigo carmín en el saco amniótico a través
cambio cervical o por contracciones uterinas persistentes. Des- de la amniocentesis abdominal. Por último, pueden buscarse pro-
pués de la revisión del médico, aquellas pacientes sin cambio cer- teínas específicas del fluido amniótico utilizando ensayos de pun-
vical o con disminución de las contracciones regresan a casa con to de atención. Estos incluyen AmniSure, que se une a la alfa mi-
un diagnóstico de trabajo de parto falso. En un estudio reciente, croglobulina-1 placentaria, y ROM Plus, que detecta la proteína de
un total de 3 949 pacientes con embarazos sin complicaciones en- unión al factor de crecimiento de la insulina-1 más alfa-fetoproteí-
tre las 370/7 y 416/7 semanas de gestación fueron diagnosticadas na (Doret, 2013; Igbinosa, 2017).
con trabajo de parto falso. El intervalo medio desde el alta hospi-
talaria hasta el momento en que se volvieron a presentar fue de 4.9
días (Nelson, 2017). En este protocolo, el alta hospitalaria con tra- Evaluación cervical
bajo de parto falso a término no se asoció con tasas más altas de El grado de borramiento cervical refleja la longitud del canal cervical
resultados neonatales adversos o parto por cesárea. El Colegio en comparación con la de un cuello uterino sin borramiento.
Americano de Obstetras y Ginecólogos (2016a) ha aprobado uni- Cuando la longitud del cuello uterino se reduce a la mitad, se des-
dades de clasificación obstétrica en hospitales. vanece en un 50%. Cuando el cuello uterino se vuelve tan delgado
como el segmento uterino inferior adyacente, se desvanece com-
pletamente, o a 100%.
⬛ Evaluación inicial La dilatación cervical se determina estimando el diámetro pro-
Se registran la presión sanguínea materna, la temperatura, el pul- medio de la abertura cervical mediante un recorrido con el dedo
so y la frecuencia respiratoria. El ritmo cardiaco fetal se evalúa llevado a cabo por el examinador desde el margen de la abertura
mediante un dispositivo Doppler portátil, ecografía o fetoscopio. cervical en un lado hasta el margen del lado opuesto. El diámetro
El registro de embarazo se revisa rápidamente para identificar las recorrido se estima en centímetros. Se dice que el cuello uterino
complicaciones. Los problemas identificados o anticipados duran- está completamente dilatado cuando el diámetro mide 10 cm, por-
te la atención prenatal deben destacarse en el registro de embara- que la parte que se presenta de un recién nacido con tamaño a
zo. La mayoría de las veces, a menos que haya sangrado en exceso, se término puede pasar generalmente a través de un cuello uterino
realiza un examen cervical. El índice y los dedos del medio cubier- que está con amplitud dilatado.
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La posición del cuello uterino está determinada por la relación anulada de captura limpia en todas las pacientes para detectar pro-
del sistema cervical con la cabeza del feto y se clasifica como poste- teínas y glucosa. Sin embargo, en el Parkland Hospital se obtiene
rior, posición media o anterior. La posición determina que la consis- una muestra de orina para la determinación de proteínas sólo en
tencia del cuello uterino sea suave, firme o entre suave y firme. grávidas hipertensas (cuadro 40-1, p. 712).
La estación fetal, es decir, el nivel de la parte del feto que se Se considera que las parturientas sin atención prenatal corren
SECCIÓN 7
presenta en el canal del parto, se describe en relación con las es- riesgo de contraer sífilis, hepatitis B y VIH, y se realizan estudios
pinas isquiáticas. Estas espinas se encuentran a medio camino de detección de estos, así como análisis de tipo de sangre y anti-
entre la entrada y la salida de la pelvis. Cuando la porción más cuerpos (American Academy of Pediatrics y American College of
baja de la parte fetal que se presenta está al nivel de las espinas, Obstetricians and Gynecologists, 2017). Algunos estados, por
se designa como una estación cero (0). ejemplo, Texas, exigen pruebas de rutina para la sífilis, la hepatitis
En el pasado, el eje largo del canal del parto por encima y por B y el VIH en todas las pacientes ingresadas en unidades de parto
debajo de las espinas isquiáticas estaba dividido arbitrariamente en y alumbramiento, incluso si se realizaron durante la atención pre-
tercios por algunos grupos y en quintos (aproximadamente 1 cm) natal.
por otros. En 1989, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólo-
gos adoptó la clasificación de estación que divide la pelvis por en- ⬛
cima y por debajo de las espinas en quintos. Cada quinto represen-
Tratamiento del parto de primera etapa
ta 1 cm por encima o por debajo de las espinas. Por tanto, a Tan pronto como sea posible después de la admisión, el resto de
medida que la parte fetal que se presenta desciende desde la entra- un examen general se completa. La mejor manera de determinar
da hacia las espinas isquiáticas, la designación es −5, −4, −3, −2, si un embarazo es normal resulta cuando se completan todos los
−1, y luego estación 0. Debajo de las espinas, a medida que la exámenes, incluidos los registros y las revisiones de laboratorio.
parte fetal presente desciende, ésta pasa +1, +2, +3, +4 y +5 esta- Luego se puede establecer un plan racional para monitorear el par-
ciones hacia la salida. La estación +5 cm corresponde a la cabeza to en función de las necesidades del feto y de la madre. Debido a
fetal visible en el introito. que el lapso del parto varía notablemente entre las mismas, las
Si la parte delantera de la cabeza fetal se encuentra en la estación afirmaciones precisas sobre la duración anticipada del parto son
0 o más abajo, la mayoría de las veces ha encajado, por lo que el plano imprudentes.
biparietal ha pasado a través de la entrada de la pelvis. Si la cabeza se En general, el alivio del dolor debe depender de las necesidades
encuentra moldeada de manera inusual o si la formación del caput succe- y deseos de la mujer. El American Academy of Pediatrics y Ameri-
daneum es amplia, o ambas cosas, a la vez, es posible que no se haya rea- can College of Obstetricians and Gynecologists (2017) ha especifica-
lizado el encajamiento, aunque la cabeza parece estar en la estación 0. do objetivos óptimos para la atención de pacientes con anestesia en
En un estudio realizado en cinco centros de enseñanza en Den- obstetricia. Esto se trata en detalle en el capítulo 25. En algunas
ver, se encuestó a residentes, enfermeras y profesores para deter- unidades, las embarazadas pueden optar por pasar parte del parto
minar qué definiciones se estaban utilizando para describir la esta- de primera etapa en una gran bañera con agua. Los riesgos y bene-
ción fetal (Carollo, 2004). Cuatro definiciones diferentes estaban ficios se describen en el capítulo 27 (p. 524).
en uso. ¡De manera inquietante, estos investigadores descubrieron
que pocos cuidadores sabían que otros estaban usando diferentes Monitoreo fetal intraparto
definiciones de estación! Dupuis y colegas (2005) probaron la con-
Este tema se discute en detalle en el capítulo 24. Brevemente, la
fiabilidad de las estimaciones clínicas de la estación usando la po-
American Academy of Pediatrics y American College of Obstetri-
sición de la parte principal en centímetros por encima o por deba-
cians and Gynecologists (2017) recomiendan que, durante el parto
jo de las espinas. Se utilizó un simulador de nacimiento en el que
de primera etapa, en ausencia de cualquier anomalía, debe com-
la estación podía medirse con precisión y compararse con el exa-
probarse el ritmo cardiaco fetal inmediatamente después de una
men vaginal realizado por los médicos. Informaron que los exami-
contracción al menos cada 30 minutos y luego cada 15 durante la
nadores clínicos tenían imprecisiones un tercio del tiempo.
segunda etapa. Si se usa monitoreo electrónico continuo, el ras-
Estas cinco características: dilatación cervical, desvanecimien-
treo se evalúa mínimo cada 30 minutos durante la primera etapa y
to, consistencia, posición y estación fetal, se evalúan al tabular el
al menos cada 15 minutos durante el parto de la segunda etapa.
puntaje de Bishop. Este puntaje se usa comúnmente para predecir
Para las pacientes con embarazos en riesgo, la auscultación del
el resultado de la inducción del parto y se analiza en el capítulo 26
corazón fetal se realiza al menos cada 15 minutos durante la pri-
(p. 505). En conjunto, estos factores sugieren la “favorabilidad”
mera etapa del parto y cada 5 minutos durante la segunda etapa.
subjetiva del cuello uterino para el éxito de la inducción.
El monitoreo electrónico continuo se puede utilizar con la evalua-
ción del rastreo cada 15 minutos durante la primera etapa del par-
Estudios de laboratorio to, y cada 5 minutos durante la segunda etapa.
Cuando una paciente ingresa para el parto, la mayoría de las veces
se controla la concentración de hematócrito o hemoglobina. El he-
matócrito se puede medir con facilidad y rapidez. En el Parkland
Monitoreo materno
Hospital, la sangre se recoge en un tubo de recolección estándar La temperatura, el pulso y la presión arterial se evalúan al menos
con anticoagulante. A partir de esto, se llena un tubo capilar he- cada 4 horas. Si las membranas se rompieron muchas horas antes
parinizado para girar en una centrífuga de microhematócrito en la del inicio del parto o si hay una elevación de la temperatura límite,
unidad de parto y alumbramiento. Esto ofrece un valor de hema- ésta se verifica cada hora.
tócrito en 3 minutos. El tubo de recolección inicial también se Si bien las contracciones uterinas por lo general se evalúan con
envía al laboratorio de hematología para su evaluación si el hema- monitoreo electrónico, se pueden examinar cuantitativa y cualita-
tócrito en el punto de atención tiene un volumen <30%. Se permi- tivamente de forma manual (capítulo 24, p. 478). Con la palma de
te que otro tubo de sangre etiquetado se coagule y se envía al la mano apoyada ligeramente sobre el útero, se determina el tiem-
banco de sangre para determinar el tipo sanguíneo y la prueba de po de inicio de la contracción. Su intensidad se mide a partir del
anticuerpos, si es necesario. Se recoge una muestra final para la grado de firmeza que logra el útero. A la altura de las contracciones
serología de la sífilis y el virus de la inmunodeficiencia humana efectivas, el dedo o pulgar no puede marcar fácilmente el útero
(VIH). En algunas unidades de parto, se examina una muestra durante una contracción “firme”. El momento en que desaparece
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la contracción se señala a continuación. Esta secuencia se repite espontáneo a término recibieron una de tres infusiones intraveno-
para evaluar la frecuencia, duración e intensidad de las contrac- sas (Edwards, 2014). Al grupo 1 se le administraron 125 mL/h de
ciones. solución de Ringer con lactato con 5% de dextrosa (D5LR), el gru-
Durante la primera etapa del trabajo de parto, la necesidad de po 2 recibió 250 mL/hora de la misma solución (D5LR) y al grupo
CAPÍTULO 22
exámenes vaginales posteriores para monitorear el cambio cervi- 3 se le dispusieron 25 mL/h de D5LR. Se permitió a las pacientes
cal y la posición actual de la parte variará de manera considerable. de los grupos 1 y 2 que consumieran trocitos de hielo, paletas y
Cuando las membranas se rompen, se realiza un examen para ex- caramelos duros, y las del grupo 3 también recibieron Gatorade.
cluir el prolapso del cordón de manera expedita si la cabeza del La ingesta oral fue limitada en los grupos 1 y 2, pero se permitió ad
feto no estaba definitivamente encajada en el examen anterior. El libitum en el grupo 3. Los autores concluyeron que cualesquiera de
ritmo cardiaco fetal también se controla de inmediato y durante la los regímenes estudiados era seguro, pero ninguno era superior
siguiente contracción uterina para ayudar a detectar la compre- para el desempeño del parto.
sión oculta del cordón umbilical. En el Parkland Hospital, los exá-
menes pélvicos periódicos se realizan casi siempre en intervalos Posición materna
de 2 a 3 horas para evaluar el progreso del parto. Las pruebas que
implican el número de exámenes vaginales para la morbilidad re- En la cama, la paciente que se encuentra en trabajo de parto pue-
lacionada con la infección resultan conflictivas (Cahill, 2012; So- de asumir la posición que le resulte más cómoda y, a menudo,
per, 1989). esta será la reclinación lateral. La posición supina por lo general
se evita para impedir la compresión aortocava y su potencial para
disminuir la perfusión uterina (capítulo 4, p. 62). Sin embargo, la
Ingesta oral paciente con un parto normal no necesita estar confinada a la
Los alimentos y líquidos con partículas no se deben consumir du- cama durante una fase temprana. Una silla cómoda puede ser
rante el trabajo de parto activo y el parto. El tiempo de vaciado beneficiosa psicológica y quizás fisiológicamente. Otros alientan
gástrico se prolonga notablemente una vez que se establece el la ambulación.
parto y se administran analgésicos. Como consecuencia, los ali- Los defensores de la ambulación informan que ésta acorta el
mentos ingeridos y la mayoría de los medicamentos permanecen parto, disminuye las tasas de aumento de la oxitocina, disminuye
en el estómago y no se absorben. En cambio, pueden ser vomita- la necesidad de analgesia y reduce la frecuencia del parto vaginal
dos y aspirados (capítulo 25, p. 499). De acuerdo con la Academia quirúrgico (Flynn, 1978; Read, 1981). En su revisión Cochrane,
Americana de Pediatría y el American Academy of Pediatrics y Lawrence y colaboradores (2013) descubrieron que el parto en po-
American College of Obstetricians and Gynecologists (2017), la siciones ambulantes o verticales acortaba el trabajo de parto en la
ingesta oral de cantidades moderadas de líquidos claros resulta primera etapa en aproximadamente 1 hora y reducía las tasas de
razonable para las pacientes con un parto sin complicaciones. Se parto por cesárea y analgesia epidural. Sin embargo, Lupe y Gross
permiten cantidades moderadas de líquidos claros como agua, té (1986) llegaron a la conclusión de que no hay pruebas concluyentes
claro, café negro, bebidas carbonatadas, paletas y jugos de fruta que respalden las afirmaciones de que la posición vertical de la
sin pulpa en quienes paren sin complicaciones. En aquellas con madre o la ambulación mejoren el parto. Informaron que las emba-
riesgos apreciables para la aspiración o con peligros significativos razadas preferían acostarse de lado o sentarse en la cama. Pocas
para el nacimiento por cesárea, se puede establecer una restric- optaron por caminar, menos por ponerse en cuclillas, y ninguna
ción adicional. Por ejemplo, para las parturientas con cesárea pla- quiso la posición de rodilla-pecho. Las parturientas tendían a asu-
nificada, los líquidos se prohíben 2 horas y los sólidos de 6 a 8 mir posiciones fetales en el parto posterior. La mayoría de las pa-
antes de la cirugía (American College of Obstetricians and Gyne- cientes entusiasmadas con la ambulación volvieron a la cama cuan-
cologists, 2016b). do comenzó el trabajo de parto activo (Carlson, 1986; Williams,
1980).
Líquidos intravenosos Bloom y colegas (1998) realizaron un ensayo aleatorio para es-
tudiar los efectos de la ambulación durante la primera etapa del
Aunque un sistema de infusión intravenosa (IV, intravenous) se parto. En 1 067 pacientes con embarazos a término sin complica-
establece a menudo de manera sistemática al inicio del parto, la ciones en el Parkland Hospital, estos investigadores informaron
necesidad real de este sistema en la mujer embarazada normal es que la deambulación no afectó la duración del parto. Tampoco
limitada, al menos hasta que se administre analgesia. Sin embar- redujo la necesidad de analgesia, ni fue perjudicial para el recién
go, el acceso venoso es ventajoso durante el puerperio inmediato nacido. Debido a estas observaciones, se les da a las embarazadas
para administrar de manera profiláctica la oxitocina y, en ocasio- sin complicaciones la opción de elegir una posición reclinada o
nes, terapéuticamente cuando persiste la atonía uterina. Además, una ambulación supervisada durante el parto.
con trabajo de parto más prolongados, la administración de gluco-
sa, sodio y agua a una velocidad de 60 a 120 mL/h a las grávidas
que de otra manera ayunan evita la deshidratación y la acidosis.
Rotura de membranas
Shrivastava y colegas (2009) observaron partos más breves en Si las membranas están intactas, la práctica de una amniotomía
nulíparas que parieron por vía vaginal a las que se les proporcionó resulta muy tentadora, incluso durante el parto normal. Los su-
una solución salina intravenosa normal con solución de dextrosa puestos beneficios son un parto más rápido, la detección tempra-
en comparación con las que sólo recibieron solución salina. En na del líquido amniótico teñido de meconio y la oportunidad de
otro estudio, 195 pacientes en trabajo de parto recibieron Ringer aplicar un electrodo al feto o insertar un catéter de presión en la
con lactato o solución de cloruro de sodio isotónica a una velocidad cavidad uterina para el monitoreo. Las ventajas y desventajas de la
de 125 o 250 mL/h. El volumen medio del líquido IV total fue de amniotomía se analizan en el capítulo 26 (p. 511). Es importante
2 008 mL en el grupo de 125 mL/h y de 2 487 mL en el grupo destacar que la cabeza del feto debe aplicarse bien al cuello uterino
de 250 mL/h (Garite, 2000). El parto duró más de 12 horas en un y no debe desprenderse de la pelvis durante el procedimiento para
número significativamente mayor de parturientas que recibieron evitar el prolapso del cordón umbilical.
una infusión de 125 mL/h en comparación con aquellas que reci- En los casos con rotura prolongada de la membrana, que se
bieron 250 mL/h, 26 frente a 13%, respectivamente. En otro estu- defina como una rotura de más de 18 horas, se recomienda la ad-
dio, 311 nulíparas con embarazos sin complicaciones en el parto ministración de antimicrobianos para la prevención de infecciones
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estreptocócicas del grupo B. Esto se discute en el capítulo 64 (p. tenía ventajas sobre la reclinada. Las posiciones verticales inclu-
1221). Esta práctica también reduce las tasas de corioamnionitis y yen sentarse, arrodillarse, ponerse en cuclillas o descansar con la
endometritis (Saccone, 2015). espalda a una elevación de 30 grados. En pacientes con analgesia
regional, un estudio aleatorio reciente encontró tasas más altas de
parto vaginal en aquellas que estaban en una posición reclinada
SECCIÓN 7
Función de la vejiga urinaria comparadas con las que se encontraban en posición vertical, 41
La distensión de la vejiga puede dificultar el descenso de la parte frente a 35% (The Epidural and Position Trial Collaborative Group,
fetal anterior y provocar hipotonía e infección de la vejiga. Duran- 2017). En grávidas sin analgesia epidural, Gupta (2017) comparó
te el parto, la región suprapúbica se inspecciona y se palpa perió- las posiciones verticales con las posiciones supinas o de litotomía
dicamente para detectar la distensión. Si se ve o se palpa con faci- y su efecto en el parto. Las posiciones verticales ofrecieron un
lidad la vejiga por encima de la sínfisis, se debe alentar a la intervalo un poco más corto para el parto, así como menos episio-
paciente para que orine. A veces, aquellas que no pueden hacerlo tomías y partos vaginales operatorios. Sin embargo, aumentaron
en una cuña tienen la posibilidad de desplazarse con ayuda a un las tasas de pérdida de sangre >500 mL y quizás de laceraciones
inodoro y orinar con éxito. Si la vejiga está distendida y no es de segundo grado. Berghella y colaboradores (2008) plantearon la
posible evacuar, se indica la cateterización. Carley y colaboradores hipótesis de que la paridad, la compresión aortocava menos inten-
(2002) descubrieron que 51 de 11 332 partos vaginales (1 en 200) sa, la mejor alineación fetal y los diámetros de salida pélvica más
se complicaron debido a la retención urinaria posparto. La mayo- grandes podrían explicar estos hallazgos. En un estudio anterior,
ría de las pacientes reanudó la evacuación normal antes del alta se observó un aumento de 20 a 30% en el área de salida pélvica en
hospitalaria. Musselwhite y colegas (2007) informaron retencio- la posición de cuclillas en comparación con la supina (Russell,
nes en 4.7% de aquellas que tenían analgesia epidural del parto. 1969). Finalmente, Babayer y sus colaboradores (1998) advirtieron
Los factores de riesgo de la retención fueron primiparidad, parto que sentarse o agacharse en la segunda etapa durante un tiempo
inducido con la oxitocina o aumentado, laceraciones perineales, prolongado puede causar neuropatía del nervio fibular común
parto vaginal quirúrgico, cateterización durante el parto, y una (antes peroneo).
duración >10 horas. A medida que la cabeza desciende a través de la pelvis, el
perineo comienza a hincharse y la piel suprayacente se estira.
Ahora el cuero cabelludo del feto se puede ver a través de la
⬛ Tratamiento del parto de segunda abertura vulvar. En este momento, la embarazada y su feto están
etapa preparados para el parto, el cual se describe en el capítulo 27 (p.
Con la dilatación cervical completa, lo que significa el inicio de la 516).
segunda etapa, la paciente comienza por lo general a pujar. Con
el descenso de la parte de presentación, ella desarrolla la necesi-
dad de defecar. Las contracciones uterinas y las fuerzas de expul- PROTOCOLOS DE TRATAMIENTO
sión acompañantes pueden durar ahora 1 minuto y repetirse en DEL PARTO
un intervalo de no más de 90 segundos. Como se mencionó con
anterioridad, la duración media de la segunda etapa es de 50 mi- Un enfoque ordenado y sistemático del parto repercute en resulta-
nutos en nulíparas y de 20 minutos en multíparas, aunque el inter- dos maternos y perinatales beneficiosos reproducibles (Althabe,
valo puede variar. Los intervalos de monitoreo del ritmo cardiaco 2008). Posteriormente se presentan varios protocolos de trata-
fetal se analizaron en la página 436 y la interpretación de los pa- miento del trabajo de parto. Estos incluyen los del Hospital Mater-
trones electrónicos de ritmo cardiaco fetal en la segunda etapa se no Nacional en Dublín, la Organización Mundial de la Salud y el
analiza en el capítulo 24 (p. 469). Parkland Hospital.
En la mayoría de los casos, el acto de pujar es reflexivo y espon- En Dublín, hace más de 30 años, O’Driscoll y colaboradores
táneo durante el trabajo de segunda etapa. Ocasionalmente, una (1984) fueron pioneros en el concepto de que un protocolo de tra-
paciente no puede emplear sus fuerzas de expulsión para obtener tamiento del parto disciplinado y estandarizado reducía el número
una buena ventaja y es posible que se requiera un entrenamiento. de alumbramientos mediante cesárea por distocia. Su tasa general de
Sus piernas deben estar medio flexionadas para que pueda empu- cesárea fue de 5% en las décadas de 1970 y 1980 con dicho trata-
jar con ellas contra el colchón. Cuando comienza la siguiente con- miento. El enfoque se conoce actualmente como tratamiento activo
tracción uterina, se le indica que ejerza presión hacia abajo como del parto. Dos de sus componentes —la amniotomía y la oxitocina—
si estuviera esforzándose para defecar. No se alienta a una pacien- se han utilizado de forma amplia, especialmente en países de habla
te para que puje más allá de la finalización de cada contracción. En inglesa fuera de Estados Unidos. Con este protocolo, el parto se
cambio, a ella y al feto se les permite descansar y recuperarse. Du- diagnostica cuando las contracciones dolorosas van acompañadas
rante este periodo de disminución activa, es probable que el ritmo de un desgarro cervical completo, un “show” sangriento o membra-
cardiaco fetal auscultado durante la contracción sea lento, pero nas rotas. Las pacientes con tales hallazgos se comprometen a dar
debería recuperarse al rango normal antes del siguiente esfuerzo a luz dentro de las 12 horas. El examen pélvico se realiza cada hora
de expulsión. Los resultados fetales y obstétricos parece que no se durante las siguientes 3 horas, y luego a intervalos de 2 horas.
ven afectados, ya sea que haya un entrenamiento o no para el em- Cuando la dilatación no ha aumentado al menos 1 cm/h, se realiza
puje durante la labor de parto en la segunda etapa (Bloom, 2006; una amniotomía. El progreso se evalúa nuevamente a las 2 horas y
Tuuli, 2012). Bloom y colegas (2006) estudiaron los efectos del en- se inicia la infusión de la oxitocina en dosis altas, descrita en el ca-
trenamiento activo de los esfuerzos de expulsión en parturientas pítulo 26 (p. 509), a menos que se logre una dilatación de al menos
sin analgesia epidural. Informaron que aunque la segunda etapa 1 cm/h. Las parteras atienden constantemente a las grávidas. Si las
fue ligeramente más corta en aquellas entrenadas, no se obtuvie- membranas se rompen antes del ingreso, la oxitocina se inicia sin
ron otras ventajas para la madre. progreso en la marca de 1 hora.
Se han recomendado varias posiciones durante la segunda eta- López-Zeno y colegas (1992) compararon prospectivamente
pa para aumentar los esfuerzos de empuje. Eason y colegas (2000) dicho tratamiento activo con su enfoque “tradicional” para el tra-
revisaron varias posiciones y su efecto en la incidencia de trauma- tamiento del parto en el Northwestern Memorial Hospital en
tismo perineal. Descubrieron que la posición vertical apoyada no Chicago. Asignaron aleatoriamente a 705 nulíparas con embara-
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CAPÍTULO 22
tion of labour: a study of 2206 women with intended vaginal delivery.
traron esto. Wei y asociados (2013), en una revisión de la base de BJOG 2012;119(10):1238.
datos Cochrane, encontraron una modesta reducción en las tasas Alexander JM, Sharma SK, McIntire DD, et al. Epidural analgesia length-
de parto por cesárea cuando se comparó el tratamiento activo del ens the Friedman active phase of labor. Obstet Gynecol 2002;100:46.
parto con la atención estándar. Frigoletto y colegas (1995) infor- Althabe F, Buekens P, Bergel E, et al. A behavioral intervention to improve
maron sobre otro estudio aleatorio con 1 934 pacientes nulíparas obstetrical care. N Engl J Med 2008;358:1929.
en el Brigham and Women’s Hospital de Boston. A pesar de que American Academy of Pediatrics and the American College of Obstetricians
and Gynecologists. Guidelines for Perinatal Care. 8a. ed. Elk Grove Vil-
encontraron que el tratamiento de esta forma acortaba el parto, lage: AAP; 2017.
no se vio modificada la tasa de nacimientos por cesárea. Estas ob- American College of Obstetricians and Gynecologists. Obstetric forceps.
servaciones ya han sido reportadas por otros especialistas (Brown, Comittee Opinion 71, August 1989.
2013). American College of Obstetricians and Gynecologists. Hospital-based tri-
La Organización Mundial de la Salud (WHO, World Health Or- age of obstetric patients. Committee Opinion núm. 667, July 2016a.
ganization) diseñó un partograma para su uso en países en desarro- American College of Obstetricians and Gynecologists. Oral intake during
labor. Committee Opinion núm. 441, September 2009, Reaffirmed 2016b.
llo (Dujardin, 1992). Según Orji (2008), el partograma es similar American College of Obstetricians and Gynecologists. Obstetric analgesia
para nulíparas y multíparas. El parto se divide en una fase latente, and anesthesia. Committee Opinion núm. 177, April 2017.
que no debe durar más de 8 horas, y una fase activa. Esta última American College of Obstetricians and Gynecologists, Society for Maternal-
comienza con una dilatación de 3 cm, y el progreso no debe ser Fetal Medicine. Safe prevention of the primary cesarean delivery. Ob-
más lento que 1 cm/h. Se recomienda una espera de 4 horas antes stetric Care Consensus núm. 1, March 2014, Reaffirmed 2016c.
Babayer M, Bodack MP, Creatura C, et al. Common peroneal neuropathy
de la intervención cuando la fase activa es lenta. El parto se grafi-
secondary to squatting during childbirth. Obstet Gynecol 1998;91:830.
ca, y el análisis incluye el uso de líneas de alerta y acción. Laven- Bailit JL, Dierker L, Blanchard MH, et al. Outcomes of women presenting in
der y colegas (2006) asignaron al azar a 3 000 pacientes nulíparas active versus latent phase of spontaneous labor. Obstet Gynecol 2005;
para intervenciones de parto a las 2 horas frente a 4 horas según 105:77.
lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud. Su tasa Berghella V, Baxter JK, Chauhan SP, et al. Evidence-based labor and deliv-
de parto por cesárea no se vio afectada, y llegaron a la conclusión ery management. Am J Obstet Gynecol 2008;199:445.
Bloom SL, Casey BM, Schaffer JI, et al. A randomized trial of coached versus
de que las intervenciones como la amniotomía y la oxitocina se uncoached maternal pushing during the second stage of labor. Am J
incrementaron innecesariamente utilizando el intervalo de 2 ho- Obstet Gynecol 2006;194:10.
ras. Desde su revisión de la base de datos Cochrane, Lavender y Bloom SL, McIntire DD, Kelly MA, et al. Lack of effect of walking on labor
colegas (2013) no recomiendan el uso del partograma para el tra- and delivery. N Engl J Med 1998;339:76.
tamiento estándar del parto. Brown HC, Paranjothy S, Dowswell T, et al. Package of care for active man-
En el Parkland Hospital, las embarazadas son admitidas si se agement in labour for reducing caesarean section rates in low-risk wom-
en. Cochrane Database Syst Rev 2013;9:CD004907.
diagnostica un parto activo o si se confirma la rotura de las mem- Cahill AG, Duffy CR, Odibo AO, et al. Number of cervical examinations
branas. El parto se define como una dilatación cervical de 3 a 4 cm and risk of intrapartum maternal fever. Obstet Gynecol 2012;119(6):
o más en presencia de contracciones uterinas. Las pautas de trata- 1096.
miento indican que se realice un examen pélvico aproximadamen- Caldwell WE, Moloy HC, D’Esopo DA, et al. A roentgenologic study of the
te cada 2 horas. Se sospecha de un parto ineficaz cuando el cuello mechanism of engagement of the fetal head. Am J Obstet Gynecol 1934;
uterino no se dilata alrededor de 2 horas después de la admisión. 28:824.
Calkins LA. The etiology of occiput presentations. Am J Obstet Gynecol
Luego se realiza una amniotomía y el progreso de parto se deter- 1939;37:618.
mina en la siguiente evaluación de 2 horas. En aquellas cuyo parto Carlan SJ, Wyble L, Lense J, et al. Fetal head molding: diagnosis by ultra-
no progresa, se coloca un catéter de presión intrauterino para eva- sound and a review of the literature. J Perinatol 1991;11:105.
luar la función uterina. Las contracciones hipotónicas y la ausen- Carley ME, Carley JM, Vasdev G, et al. Factors that are associated with clin-
cia de dilatación cervical después de 2 a 3 horas adicionales resul- ically overt postpartum urinary retention after vaginal delivery. Am J
Obstet Gynecol 2002;187:430.
tan en una estimulación del parto con la utilización del régimen
Carlhäll S, Källén K, Blomberg M, et al. Maternal body mass index and
de dosis altas de la oxitocina descrito en el capítulo 26 (p. 509). El duration of labor. Eur J Obstet Gynecol Reprod Biol 2013;171(1):49.
objetivo es la actividad uterina de 200 a 250 unidades de Monte- Carlson JM, Diehl JA, Murray MS, et al. Maternal position during parturi-
video durante 2 a 4 horas antes de que se pueda diagnosticar la tion in normal labor. Obstet Gynecol 1986;68:443.
distocia. Si se sospecha plenamente de contracciones hipotónicas, Carollo TC, Reuter JM, Galan HL, et al. Defining fetal station. Am J Obstet
se pueden colocar monitores internos con amniotomía y se eva- Gynecol 2004;191:1793.
Chelmow D, Kilpatrick SJ, Laros RK Jr, et al. Maternal and neonatal out-
lúan de nuevo el cambio cervical y el patrón de contracciones en comes after prolonged latent phase. Obstet Gynecol 1993;81:486.
2 horas. La confirmación de las unidades deficientes de Montevi- Chin JR, Henry E, Holmgren CM, et al. Maternal obesity and contraction
deo en ese momento puede incitar al aumento de la oxitocina pa- strength in the first stage of labor. Am J Obstet Gynecol 2012;207:129.
ra las indicaciones maternas o fetales. e1.
Se aceptan tasas de dilatación de 1 a 2 cm/h como evidencia Doret M, Cartier R, Miribel J, et al. Premature preterm rupture of the mem-
de progreso después de que se haya establecido una actividad ute- brane diagnosis in early pregnancy: PAMG-1 and IGFBP-1 detection in
amniotic fluid with biochemical tests. Clin Biochem 2013;46(18):1816.
rina satisfactoria con la oxitocina. Esto puede requerir hasta 8 ho- Dujardin B, De Schampheleire I, Sene H, et al. Value of the alert and action
ras o más antes del parto por cesárea para la distocia. El tiempo lines on the partogram. Lancet 1992;339:1336.
acumulado requerido para llevar a cabo este enfoque de trata- Dupuis O, Silveira R, Zentner A, et al. Birth simulator: Reliability of trans-
miento gradual permite a muchas embarazadas llevar a cabo un vaginal assessment of fetal head station as defined by the American
parto efectivo. Este protocolo de tratamiento se ha evaluado en College of Obstetricians and Gynecologists classification. Am J Obstet
Gynecol 2005;192:868.
más de 20 000 pacientes con embarazos sin complicaciones. Es
Eason E, Labrecque M, Wells G, et al. Preventing perineal trauma during
importante destacar que estas intervenciones de parto y la prácti- childbirth: a systematic review. Obstet Gynecol 2000;95:464.
ca relativamente poco frecuente del alumbramiento por cesárea Edwards RK, Reed CA, Villano KS, et al. Effect of hydration on spontane-
no pusieron en peligro al feto-recién nacido. ous labor outcomes in nulliparous pregnant women: a multicenter
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441
CAPÍTULO 23
⬛ Descriptores
Las anomalías que se muestran en el cuadro 23-1 a menudo inter-
actúan individualmente o en combinación para producir un parto
disfuncional. Las expresiones de uso común en la actualidad, como
la desproporción cefalopélvica y la falta de progreso, se utilizan para
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to por cesárea era una contractura pélvica manifiesta debido al ra- más tiempo en el fondo, considerada dominación del fondo, y dis-
quitismo (Olah, 1994). Tal desproporción absoluta es ahora rara, y minuyen hacia el cuello uterino. Caldeyro-Barcia y sus colegas
la mayoría de los casos se debe a una mala posición de la cabeza (1950) de Montevideo, Uruguay, insertaron pequeños globos en
fetal dentro de la pelvis (asinclitismo) o por contracciones uterinas el miometrio en varios niveles (capítulo 24, p. 478). Informaron
ineficaces. La verdadera desproporción es un diagnóstico tenue que, además de un gradiente de actividad, el inicio de las contrac-
porque muchas mujeres que se someten a cesárea por este motivo ciones difería en el fondo, la zona media y los segmentos uterinos
posteriormente dan a luz recién nacidos aún más grandes en em- inferiores. Larks (1960) describió el estímulo como comenzando
barazos posteriores. Una segunda frase, la falta de progreso en el en un cuerno y luego, varios milisegundos más tarde, en el otro.
trabajo espontáneo o estimulado, se ha convertido en una descrip- Las ondas de excitación se unen y barren el fondo y bajan por el
ción cada vez más popular del trabajo ineficaz. Este término refleja útero. Las contracciones espontáneas normales a menudo ejercen
la falta de dilatación cervical progresiva o la falta de descenso fetal. presiones que se aproximan a 60 mm Hg (Hendricks, 1959). Aun
Ninguno de estos dos términos es específico. así, el grupo de Montevideo comprobó que el límite inferior de
presión de contracción requerido para dilatar el cuello uterino es
de 15 mm Hg.
⬛ Mecanismos de distocia A partir de estas observaciones, se definen dos tipos fisiológi-
Al final del embarazo, la cabeza del feto se encuentra con un seg- cos de disfunciones uterinas. En la disfunción uterina hipotónica más
mento uterino inferior relativamente grueso y un cuello uterino común, no hay hipertonía basal, y las contracciones uterinas
no dilatado. Con el inicio del parto, los factores que influyen en el tienen un patrón de gradiente normal (síncrono). Sin embargo, la
progreso son las contracciones uterinas, la resistencia cervical y la presión durante una contracción es insuficiente para dilatar el cue-
presión hacia adelante ejercida por la parte fetal principal. llo uterino.
Después de la dilatación cervical completa, la relación mecáni- En el segundo tipo, la disfunción uterina hipertónica o disfun-
ca entre el tamaño y la posición de la cabeza fetal y la capacidad ción uterina incoordinada, se eleva apreciablemente el tono basal o
pélvica, es decir, la proporción fetopélvica, se aclara a medida que el se distorsiona el gradiente de presión. La distorsión de gradiente
feto intenta descender. Debido a esto, las anomalías en las propor- puede resultar de una contracción más fuerte del segmento me-
ciones fetopélvicas se hacen más evidentes una vez que se alcanza dio uterino que la del fondo, de la asincronía completa de los im-
la segunda etapa. pulsos que se originan en cada cuerno, o de una combinación de
El mal funcionamiento del músculo uterino puede deberse a estos dos.
una sobredistensión uterina, parto obstruido o ambos. Por tanto, el
trabajo de parto ineficaz generalmente se acepta como una posible señal ⬛ Trastornos del trabajo de parto
de advertencia de desproporción fetopélvica. Aunque la separación
artificial de las anomalías del parto en la disfunción uterina pura y Prolongación de fase latente
la desproporción fetopélvica simplifica la clasificación, es una carac- Estos tipos de disfunción uterina que se acaban de describir pue-
terización incompleta porque estas dos anomalías están estrecha- den, a su vez, conducir anomalías del trabajo de parto (cuadro
mente relacionadas entre sí. De hecho, la pelvis ósea rara vez limi- 23-2). Primero, la fase latente puede prolongarse, lo que se define
ta el parto vaginal. En ausencia de medios objetivos para distinguir como más de 20 horas en la nulípara y 14 horas en la multípara.
con precisión estas dos causas del fracaso del parto, los médicos En algunas, cesan las contracciones uterinas, lo que sugiere un
deben confiar en una prueba de trabajo de parto para determinar la trabajo de parto falso. En el resto, una fase latente anormalmente
efectividad de la labor de parto en el parto vaginal. larga persiste y con frecuencia se trata con estimulación con oxi-
tocina.
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CUADRO 23-2 Patrones de trabajo de parto anómalo, criterios de diagnóstico y métodos de tratamiento
Criterios de diagnóstico
Tratamiento
CAPÍTULO 23
Patrón de trabajo de parto Nulíparas Multíparas preferido Tratamiento excepcional
Trastorno de prolongación
Fase latente prolongada >20 h >14 h Reposo en cama Oxitocina o cesárea por
problemas urgentes
Trastornos de retraso
Retraso de la dilatación en la fase activa. <1.2 cm/h 1.5 cm/hr Expectante y apoyo Cesárea por CPD
Descenso retrasado <1 cm/h <2 cm/h
Trastornos de la detención
Fase de desaceleración prolongada >3 h >1 h
Detención secundaria de la dilatación >2 h >2 h
Evaluar CPD:
Detención del descenso >1 h >1 h Descansar si está agotada
CPD: cesárea
Falla de descenso Sin descenso en la fase de Parto por cesárea
Sin CPD: oxitocina
desaceleración o segunda
etapa
CPD (cephalopelvic disproportion): desproporción cefalopélvica.
Modificado de Cohen, 1983.
parto normal” y reflejan una revisión significativa de la compren- apropiado. Si se notan unidades de Montevideo insuficientes, se
sión preexistente de parto anómalo. inicia el aumento de oxitocina. Según el Comité de consenso
(2016), el parto lento pero progresivo en la primera etapa no debe
Prolongación de la fase activa. De los trastornos de fase activa, los ser una indicación para el parto por cesárea.
trastornos de la prolongación están menos descritos, y el tiempo
necesario antes del diagnóstico de progreso lento no está defini- Detención de fase activa. Handa y Laros (1993) diagnosticaron
do. La Organización Mundial de la Salud (1994) ha propuesto un detención en la fase activa, definida como la no dilatación durante
partograma de manejo del trabajo de parto en el que la prolonga- 2 horas o más, en 5% de las nulíparas a término. Esta incidencia
ción se define como una dilatación cervical <1 cm/h durante un no ha cambiado desde la década de 1950 (Friedman, 1978). Las
mínimo de 4 horas. Estos criterios se adaptaron de los de Cohen contracciones uterinas inadecuadas, definidas como menos de
y Friedman (1983) y se muestran en el cuadro 23-2. Para este tras- 180 unidades de Montevideo, calculadas como se muestra en la
torno, la observación de un progreso adicional es un tratamiento figura 23-1, se diagnosticaron en 80% de las mujeres con deten-
90 90 90
60 60 60
30 30 30
1 75 75 75
2 3 4 5
50 50 50
25 25 25
mm Hg UA mm Hg UA mm Hg UA mm Hg
0 0 0
52 mm Hg 50 mm Hg 47 mm Hg 44 mm Hg 49 mm Hg
FIGURA 23-1 Las unidades de Montevideo se calculan restando la presión uterina basal de la presión de contracción máxima para
cada contracción en una ventana de 10 minutos y agregando las presiones generadas por cada contracción. En el ejemplo mostra-
do, hubo cinco contracciones que produjeron cambios de presión de 52, 50, 47, 44 y 49 mm Hg, respectivamente. La suma de es-
tas cinco contracciones es de 242 unidades de Montevideo.
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n = 98 169
de actividad uterina antes de realizar un parto por cesárea para la
distocia.
También deben cumplirse otros criterios. Primero, la fase laten- Excluido:
te debe completarse, y el cuello uterino esté dilatado ≥4 cm. Ade- 23 280 nacimientos por
más, un patrón de contracción uterina de 200 unidades de Monte- cesárea
video o más en un periodo de 10 minutos haya estado presente
durante 2 o más horas sin cambio cervical. Rouse y asociados
(1999) impugnaron la “regla de las 2 horas” sobre la base de que es Parto vaginal
necesario un tiempo más largo, es decir, al menos 4 horas, antes de n = 74 889 mujeres
concluir que la fase activa del parto ha fracasado. Se está de acuer-
do. El Comité de consenso (2016) ha ampliado los criterios, como
se describe a continuación.
Excluido:
Comité de consenso de atención obstétrica. Hay cuatro reco- Puntuación de Apgar
mendaciones del Comité de consenso (2016) aplicables al manejo a los 5 minutos <7 (n = 632)
Lesión de nacimiento (n = 645)
del trabajo de parto en la primera etapa. La primera advierte contra
Admisión NICU (n = 3 033)
el parto por cesárea en la fase latente del parto. Específicamente,
una fase latente prolongada no es una indicación de parto por ce-
sárea. Esta guía no es nueva y es rastreable a la obra de Friedman
Muestra de estudio
(1954), en la que se basan los principios tradicionales.
final
La segunda directiva, también, es la práctica convencional. Re- n = 62 415
comienda contra el parto por cesárea si el parto es progresivo pero
lento, un trastorno de prolongación. Esta instancia generalmente se
maneja con observación, evaluación de la actividad uterina y esti-
mulación de las contracciones según sea necesario. FIGURA 23-2 Cohorte de estudio para el análisis del trabajo
Una tercera instrucción aborda el umbral de dilatación cervical de parto espontáneo en el estudio del Consorcio sobre Traba-
que sirve para anunciar el trabajo de parto activo. Es decir, una jo de Parto Seguro. NICU (neonatal intensive care unit): unidad
dilatación cervical de 6 cm (no 4 cm) es ahora el umbral recomen- de cuidados intensivos neonatales. (Datos de Zhang, 2010.)
dado. Por tanto, antes de este umbral, no se deben aplicar están-
dares para el progreso de la fase activa.
Una cuarta estipulación señala que el parto por cesárea, por la por Cheng y colaboradores (2010) encontró tasas más altas de ce-
detención de la fase activa “debe reservarse para mujeres en dila- sárea y corioamnionitis, pero no tasas más altas de morbilidad
tación de 6 cm o más con rotura de membranas que no progresan neonatal. Sin embargo, Harper y asociados (2014) analizaron los
a pesar de 4 horas de actividad uterina adecuada, o al menos 6 resultados adversos maternos y neonatales relacionados con la
horas de administración de oxitocina con contracciones inadecua- duración del parto en la primera etapa. En 5 030 mujeres, las du-
das y no hay cambio cervical”. raciones del parto en la primera etapa se dividieron en aquellas
Según el Comité de consenso (2016), la “regla de 6 cm” se de- con percentil <90 o con percentil ≥90, con incrementos a partir
riva de los datos de partos del estudio Consorcio sobre parto segu- de entonces. Estos autores concluyeron que un parto más prolon-
ro (Zhang, 2010). Este estudio derivó sus números a partir de un gado en la primera etapa se asociaba con complicaciones mater-
conjunto de datos de una observación retrospectiva construido a nas y neonatales, y que éstas debían equilibrarse con los riesgos
partir de información resumida sobre el trabajo de parto y el parto del parto por cesárea. Cohen y Friedman (2015a, b) se hicieron
de 19 hospitales en Estados Unidos. Se utilizaron varios métodos eco de esta preocupación por los efectos adversos fetales y mater-
estadísticos y grandes manipulaciones de estos números (Cohen, nos resultantes de las nuevas directrices del Comité de Consenso.
2015b). Como se muestra en la figura 23-2, se analizaron un total
de 62 415 mujeres después de excluir a todas las mujeres con par-
tos por cesárea o recién nacidos asfixiados. El Comité de consenso CUADRO 23-3 Comparación de las poblaciones de estudio
(2016) fue explícito en que “el Consorcio de datos sobre parto se- analizadas para definir curvas de partos
guro, en lugar de los estándares propuestos por Friedman debería normales
informar el manejo del parto basado en evidencia”. Descrito en el
capítulo 21 (p. 432), estas últimas son curvas del trabajo de parto Friedman Zhanga
que han sido utilizadas desde la primera propuesta por Friedman (n = 500) (n = 1 162)
(1955). Año de recopilación de Principios de la 1992-1996
Los críticos de las recomendaciones del Comité de consenso
datos década de 1950
(2016) señalan que los datos del Consorcio sobre el parto seguro
se derivaron de entornos clínicos con una tasa neta de cesáreas del Analgesia caudal/ 8 48
30%. Por tanto, la adhesión a las nuevas recomendaciones puede epidural (%)
no lograr las reducciones de tasa de cesárea deseadas. Además, el Aumento de oxitocina (%) 9 50
estudio no se centró en la seguridad neonatal, dado que se excluyó a
Tripler Army Hospital.
a todos los recién nacidos asfixiados. Los partidarios señalan que Datos de Friedman, 1955; Zhang, 2002.
el estudio de las labores de parto prolongadas de la primera etapa
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10
CUADRO 23-4 Tasa de cambio en cada etapa de la Friedman (1955)
dilatación cervical Zhang (2002)
CAPÍTULO 23
Dilatación cervical (cm)
cervical (cm) (cm/h)a
2 0.3 (0.1, 1.8) 6
3 0.4 (0.1, 1.8)
4 0.6 (0.2, 1.8)
5 1.2 (0.3, 5.0) 4
6 1.7 (0.5, 6.3)
7 2.2 (0.7, 7.1)
2
8 2.4 (0.8, 7.7)
9 2.4 (0.7, 8.3)
a
Mediana (percentiles 5 y 95). 0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13
Datos de Zhang, 2002.
Duración del trabajo de parto (horas)
CUADRO 23-5 Analgesia combinada epidural (CSE) en comparación con meperidina para
nulíparas en trabajo de parto espontáneo a término
Meperidinaa
Progreso del parto CSE (n = 616) (n = 607) Valor p
b
Dilatación cervical en primera analgesia 5 5 No estimado
Aumento de oxitocina posanalgesiac 132 (22%) 97 (16%) .01
Primera analgesia al parto (h)d 5.0 ± 3.3 4.0 ± 3.1 .0001
Parto por cesáreac 39 (6%) 34 (6%) No estimado
a
Administrada como bolos intravenosos intermitentes.
b
Valor medio.
c
Presentado como número (%).
d
Presentado como media ± desviación estándar.
Datos de juego, 1998.
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Además, se alargó el primer intervalo de analgesia a administra- etapa en nulíparas se limita a 2 horas y se extiende a 3 horas cuan-
ción (5 versus 4 horas). Sin embargo, las tasas de parto por cesárea do se usa la analgesia regional. Para multíparas, 1 hora es el límite,
no difirieron significativamente. extendido a 2 horas con analgesia regional.
Es importante destacar que el efecto de la analgesia neuroaxial Cohen (1977) investigó los efectos fetales de la duración del
para retrasar el trabajo de la fase activa no debe afectar negativa- parto en la segunda etapa en el hospital Beth de Israel. Incluyó a 4
mente el uso del alivio del dolor neuroaxial. Como se describe en el 403 nulíparas a término a las que se realizó un monitoreo electróni-
capítulo 25 (p. 495), los investigadores del Parkland Hospital com- co de la frecuencia cardiaca fetal. La tasa de mortalidad neonatal no
pletaron cinco ensayos aleatorios con un total de 2 703 nulíparas en aumentó en las mujeres cuyo trabajo de parto en la segunda etapa
trabajo de parto espontáneo a término (Sharma, 2004). Se compa- superó las 2 horas. La analgesia epidural se usó comúnmente, y
raron varias técnicas neuroaxiales con meperidina para el alivio del esto probablemente explica la gran cantidad de embarazos con una
dolor. La primera etapa del parto se prolongó significativamente segunda etapa prolongada. Estos datos influyeron en las decisiones
con la analgesia neuroaxial (8.1 versus 6.6 horas) pero las tasas de para permitir una hora adicional para la segunda etapa cuando se
parto por cesárea para la distocia no se vieron afectadas (9.1 versus usa la analgesia regional.
8.1%). Menticoglou y colaboradores (1995a, b) también desafiaron los
En resumen, la analgesia neuroaxial retrasa la fase activa del dictámenes prevalecientes relacionados con la duración de la se-
parto en primera etapa. Esto actualmente se corrige empíricamen- gunda etapa. Su preocupación provino de lesiones neonatales gra-
te mediante el aumento de las contracciones uterinas. Por tanto, ves asociadas con rotaciones de fórceps para acortar el parto en la
las recomendaciones del Comité de consenso con respecto a los segunda etapa. Como resultado, permitieron una segunda etapa
trastornos de prolongación son correctas. En segundo lugar, el Co- más larga para disminuir la tasa de parto vaginal operatorio. Entre
mité de consenso (2016) sugiere que se realizan partos por cesárea 1988 y 1992, el trabajo de parto de segunda etapa superó las 2 horas
para la distocia antes de la dilatación cervical de 6 cm. Sin embar- en un cuarto de 6 041 nulíparas a término. Se utilizó analgesia epi-
go, hay buenas razones para creer que todas las recomendaciones
de la primera etapa del Comité ya están en uso empíricamente,
pero son concurrentes con una tasa general de cesáreas en exceso 4
del 30%. Por ejemplo, el cuadro 23-6 enumera las características de
partos en 9 000 mujeres con partos por cesárea primaria por disto-
Porcentaje de mujeres paridas
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dural para el trabajo de parto en el 55%. La duración de la segunda los abdominales de manera efectiva. En otros casos, el impulso
etapa, incluso en aquellas que duraron hasta 6 horas o más, no se inherente a empujar se ve superado por el intenso dolor creado al
relacionó con el resultado neonatal. Estos resultados se atribuyeron agacharse. Dos enfoques para el empuje de segunda etapa en mu-
al uso cuidadoso del monitoreo electrónico y las mediciones del pH jeres con analgesia epidural han arrojado resultados contradicto-
CAPÍTULO 23
del cuero cabelludo. Estos investigadores concluyeron que no hay rios. El primero aboga por empujar con fuerza con las contraccio-
una razón convincente para intervenir con un fórceps posiblemente nes después de la dilatación completa, independientemente de la
difícil o una extracción al vacío porque haya transcurrido cierto nú- necesidad de empujar. Con el segundo, la infusión de analgesia se
mero de horas. Sin embargo, observaron que después de 3 horas en detiene y el empuje comienza sólo después de que la mujer recu-
la segunda etapa, el parto por cesárea u otro método quirúrgico pera el impulso de pujar. Fraser y colaboradores (2000) encontra-
aumentaban progresivamente. A las 5 horas, las perspectivas de ron que el retraso en el empuje redujo los partos operativos difíci-
parto espontáneo en la hora subsiguiente eran sólo de 10 a 15%. les, mientras que Manyonda y asociados (1990) informaron lo
El Comité de consenso (2016) ha promovido directrices más re- contrario. Hansen y sus colegas (2002) asignaron al azar a 252
cientes para el trabajo de parto de segunda etapa. Estos recomien- mujeres con analgesia epidural a cada uno de los dos enfoques.
dan permitir que una nulípara empuje durante al menos 3 horas y No se asociaron resultados adversos maternos o neonatales al em-
una multípara empuje durante al menos 2 horas antes de que se puje retrasado a pesar de prolongar significativamente el parto en
diagnostique la detención del parto en la segunda etapa. Una adver- la segunda etapa. Plunkett y colaboradores (2003), en un estudio
tencia es que el estado materno y fetal debe ser tranquilizador. Es- similar, confirmaron estos hallazgos.
tos autores ofrecen opciones para estos momentos antes de que se
realice el parto por cesárea. Es decir, las duraciones más largas pue- ⬛ Estática fetal al inicio del parto
den ser apropiadas siempre que se documente el progreso. Ade-
más, no se ha identificado una duración máxima específica del El descenso del borde anterior de la parte de presentación al nivel
tiempo dedicado al trabajo de parto en la segunda etapa, más allá de las espinas isquiáticas (estación 0) se define como el compromi-
del cual todas las mujeres deben someterse a un parto operatorio. so. Una presentación alta al inicio del parto está significativamen-
Intuitivamente, el objetivo de reducir las tasas de parto por ce- te relacionada con la distocia posterior (Friedman, 1965, 1976;
sárea se equilibra mejor con uno para garantizar la seguridad neo- Handa, 1993). Roshanfekr y asociados (1999) analizaron la esta-
natal, y es problemático que no haya datos sólidos sobre los resulta- ción fetal en 803 nulíparas a término en trabajo de parto activo.
dos neonatales que apoyen la seguridad de permitir el trabajo de En el momento de la admisión, el tercio con la cabeza fetal en 0
parto prolongado en la segunda etapa. Los datos de muchas evalua- por debajo de 0 estaciones tuvo una tasa de parto por cesárea del
ciones revelan que las consecuencias graves en los recién nacidos se 5% Esto se compara con una tasa del 14% para aquellos con esta-
producen en trabajo de parto de la segunda etapa durante más de ciones más altas. Sin embargo, el pronóstico para la distocia no
3 horas (Allen, 2009; Bleich, 2012; Laughon, 2014; Leveno, 2016; está relacionado con el incremento de las estaciones de la cabeza
Rosenbloom, 2017). Otros datos, cuando se ajustan para las varia- fetal por encima del plano medio pélvico (estación 0). Es impor-
bles del trabajo de parto, no muestran diferencias en las complica- tante destacar que en 86% de las mujeres nulíparas sin compromi-
ciones neonatales para estas segundas etapas más largas (Cheng, so de la cabeza fetal en el momento del diagnóstico de parto activo
2004; Le Ray, 2009; Rouse, 2009). Grobman y sus colegas (2016) se realizó por vía vaginal. Estas observaciones se aplican especial-
han argumentado que el número absoluto de tales resultados adver- mente a las mujeres con paridad anterior porque la cabeza gene-
sos es pequeño y que “los resultados generales siguen siendo bue- ralmente desciende más tarde en el parto.
nos”. Dicho esto, algunas de las complicaciones son graves. Por
tanto, para determinar completamente el efecto específico de estas ⬛ Riesgos por disfunción uterina
directrices sobre las tasas de morbilidad, se necesitan ensayos con- Varios factores del trabajo de parto han sido implicados como cau-
trolados aleatorios. sas de disfunción uterina. Como se describió, la analgesia neuro-
Es posible que el parto prolongado en la primera etapa presa- axial puede retardar el trabajo de parto y se ha asociado con el
gie lo de la segunda etapa. Nelson y asociados (2013) estudiaron alargamiento de la primera y la segunda etapas del trabajo de par-
las relaciones entre la duración de la primera y la segunda etapas to y la disminución de la tasa de descenso fetal.
del parto en 12 523 nulíparas a término con partos en el Parkland La corioamnionitis se asocia con un parto prolongado, y algunos
Hospital. La segunda etapa se alargó significativamente concomi- médicos han sugerido que esta infección materna intraparto contri-
tantemente con el aumento de la duración de la primera etapa. El buye a la actividad uterina anómala. Satin y colaboradores (1992)
percentil 95 fue de 15.6 y 2.9 horas para la primera y la segunda estudiaron los efectos de la corioamnionitis sobre la estimulación
etapas, respectivamente. Las mujeres con primeras etapas que du- con oxitocina en 266 embarazos. Se descubrió que la infección diag-
raron más de 15.6 horas (percentil >95) tuvieron una tasa de 16% nosticada en el último momento del parto era un marcador de par-
de trabajo de parto de segunda etapa que duró 3 horas (percentil to por cesárea realizada por la distocia. Específicamente, el 40% de
95). Esto se compara con una tasa de 4.5% de segundas etapas las mujeres que desarrollaron corioamnionitis después de requerir
prolongadas en mujeres con trabajo de parto de primera etapa oxitocina para un parto disfuncional más tarde requirió un parto
que duran percentil <95th. por cesárea por la distocia. Sin embargo, este no fue un marcador
en las mujeres diagnosticadas con corioamnionitis en las primeras
⬛ Esfuerzos maternos para pujar etapas del parto. Es probable que la infección uterina en este con-
Con la dilatación cervical completa, la mayoría de las mujeres no texto clínico sea una consecuencia de un trabajo de parto disfuncio-
puede resistir la tentación de “presionar” o “empujar” cada vez nal y prolongado en lugar de una causa de distocia.
que el útero se contrae (capítulo 22, p. 438). La fuerza combinada
creada por las contracciones del útero y la musculatura abdominal
impulsa al feto hacia abajo. A veces, la fuerza creada por la mus- ROTURA PREMATURA DE MEMBRANAS
culatura abdominal se compromete lo suficiente como para retar- A TÉRMINO
dar o incluso prevenir el parto vaginal espontáneo. La sedación
intensa o la analgesia regional pueden reducir el impulso reflejo La rotura de la membrana a término sin contracciones uterinas es-
de empujar y pueden afectar la capacidad de contraer los múscu- pontáneas complica aproximadamente el 8% de los embarazos. En
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el pasado, se iniciaba la estimulación del parto si las contracciones típicamente tenían contracciones en intervalos de menos de 2
no comenzaban después de 6 a 12 horas. La investigación que cam- minutos. Los partos precipitados se han relacionado con el abuso
bió la práctica incluyó las de Hannah (1996) y Peleg (1999) y sus de la cocaína y con el desprendimiento de la placenta, el meconio,
asociados que reclutaron un total de 5 042 embarazos con membra- la hemorragia posparto y las puntuaciones bajas del puntaje se
nas rotas en una investigación aleatoria. Midieron los efectos de la Apgar (Mahon, 1994).
SECCIÓN 7
inducción versus el manejo expectante y también compararon la in- Para el neonato, los resultados perinatales adversos del trabajo
ducción usando oxitocina intravenosa contra la que usa el gel de de parto rápido pueden aumentar considerablemente por varias
prostaglandina E2. Hubo cerca de 1 200 embarazos en cada uno razones. Las contracciones uterinas tumultuosas, a menudo con
de los cuatro brazos del estudio. Llegaron a la conclusión de que la intervalos de relajación insignificantes, impiden el flujo adecuado
inducción del parto con oxitocina intravenosa era el tratamiento pre- de sangre uterina y la oxigenación fetal. La resistencia del canal
ferido. Esto se basó en una cantidad significativamente menor de del parto rara vez puede causar un traumatismo intracraneal. Ac-
infecciones intraparto y posparto en mujeres cuyo trabajo de parto ker y colaboradores (1988) informaron que la parálisis braquial de
fue inducido. No hubo diferencias significativas en las tasas de par- Erb o Duchenne se asoció con dichas labores en un tercio de los
to por cesárea. El análisis posterior de Hannah y colaboradores casos. Finalmente, durante un nacimiento desatendido, el recién
(2000) indicó tasas más altas de resultados adversos cuando se com- nacido puede caerse al suelo y sufrir una lesión, o puede necesitar
paró el manejo expectante en el hogar con la observación hospita- una reanimación que no está disponible de inmediato.
laria. Mozurkewich y sus colaboradores (2009) informaron tasas Como tratamiento, es poco probable que la analgesia modifi-
más bajas de hospitalizaciones en unidades de cuidados intensivos que estas contracciones inusualmente fuertes en un grado signifi-
neonatales, corioamnionitis y metritis para pacientes con rotura de cativo. El uso de agentes tocolíticos como el sulfato de magnesio o
membrana a término, cuyos partos fueron inducidos en compara- la terbutalina no está probado en estas circunstancias. El uso de
ción con las que se realizaron con manejo expectante. En el Par- anestesia general con agentes que alteran la contractibilidad uteri-
kland Hospital, el parto se induce poco después del ingreso cuando na, como el isoflurano, suele ser excesivamente heroico. Cierta-
se confirman las roturas a término. En aquellos con contracciones mente, cualquier oxitocina administrada debe interrumpirse in-
hipotónicas o con dilatación cervical avanzada, la oxitocina se selec- mediatamente.
ciona para disminuir el riesgo potencial de hiperestimulación. En
aquellos con un cuello uterino desfavorable y poca o ninguna con-
tracción, la prostaglandina E1 (misoprostol) se elige para promover DESPROPORCIÓN FETOPÉLVICA
la maduración y las contracciones cervicales. El beneficio de los an-
tibióticos profilácticos en mujeres con rotura de membranas antes ⬛ Capacidad pélvica
del parto a término no está claro (Passos, 2012). Sin embargo, en
aquellas con membranas rotas durante más de 18 horas, se institu- La desproporción fetopélvica surge de la capacidad pélvica dismi-
yen antibióticos para la profilaxis de la infección estreptocócica del nuida, del tamaño o presentación fetal anómala, o más general-
grupo B (capítulo 64, p. 1221). mente de ambos. La entrada pélvica, la pélvica media o la salida
pélvica se pueden contraer únicamente o en combinación. Cual-
quier contracción de los diámetros pélvicos que disminuya la ca-
TRABAJO DE PARTO Y PARTO pacidad pélvica puede crear distocia durante el parto. Las dimen-
siones pélvicas normales también se analizan e ilustran en el
PRECIPITADO capítulo 2 (p. 30).
El parto puede ser demasiado lento, pero también puede ser anor-
malmente rápido. El trabajo de parto y el parto precipitados son un Entrada contraída
trabajo de parto y un parto extremadamente rápidos. Puede ser el Usando medidas clínicas, es importante identificar el diámetro
resultado de una resistencia anormalmente baja de las partes blan- anteroposterior más corto a través del cual debe pasar la cabeza
das del canal del parto, de contracciones uterinas y abdominales fetal. Antes del parto, el diámetro biparietal fetal promedia desde
anormalmente fuertes, o raramente de la ausencia de sensaciones 9.5 hasta 9.8 cm. Por tanto, podría ser difícil o incluso imposible
dolorosas y, por tanto, de la falta de conciencia del trabajo de par- que algunos fetos pasen a través de una entrada pélvica que tenga
to vigoroso. un diámetro anteroposterior <10 cm. Mengert (1948) y Kaltreider
El parto precipitado termina con la expulsión del feto en me- (1952), empleando pelvimetría de rayos X, demostraron que la in-
nos de 3 horas. Utilizando esta definición, 25 260 nacidos vivos cidencia de partos difíciles aumenta cuando el diámetro antero-
(3%) se complicaron por el trabajo precipitado en Estados Unidos posterior de la entrada es <10 cm o el diámetro transversal es <12
en el 2013 (Martin, 2015). A pesar de esta incidencia, poca infor- cm. Como se esperaba, cuando se contraen ambos diámetros, las
mación publicada describe los resultados maternos y perinatales. tasas de distocia son mucho mayores que cuando sólo se contrae
Para la madre, el trabajo de parto precipitado y el parto rara uno. Cualquiera de estas medidas se utiliza para considerar una
vez se acompañan de complicaciones maternas graves si el cuello pelvis contraída.
uterino se borra de manera apreciable y compatible, si la vagina se El diámetro anteroposterior de la entrada que es el conjugado
ha estirado anteriormente y el perineo está relajado. A la inversa, obstétrico, se suele aproximar midiendo de modo manual el conju-
las contracciones uterinas vigorosas combinadas con un cuello gado diagonal que es aproximadamente casi 1.5 cm mayor. La veri-
uterino largo y firme y un canal del parto no compatible pueden ficación de estas medidas se describe en el capítulo 2 (p. 30). Por
provocar una rotura uterina o laceraciones extensas del cuello ute- tanto, la contracción de la entrada generalmente se define como un
rino, la vagina, la vulva o el perineo (Sheiner, 2004). Es en estas conjugado diagonal <11.5 cm.
últimas circunstancias donde es más probable que se desarrolle un Es probable que una mujer pequeña tenga una pelvis peque-
embolismo de líquido amniótico (capítulo 41, p. 785). El parto pre- ña, pero también es probable que tenga un pequeño neonato.
cipitado es seguido frecuentemente por atonía uterina. El útero que Thoms (1937) estudió 362 nulíparas y descubrió que el peso medio
se contrae con un vigor inusual antes del parto es probable que sea hi- al nacer de sus hijos era significativamente menor (280 g) en mu-
potónico después del parto. En un informe de 99 embarazos a térmi- jeres con pelvis pequeña que en aquellas con pelvis mediana o
no, los trabajos cortos fueron más comunes en las multíparas que grande.
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Normalmente, la dilatación cervical es ayudada por la acción Aunque ningún método manual preciso permite medir las di-
hidrostática de las membranas no rotas o después de su rotura, mensiones de la pelvis media, a veces se puede inferir una suge-
por la aplicación directa de la parte de presentación contra el cue- rencia de contracción si las espinas son prominentes, las paredes
llo uterino. Sin embargo, en pelvis contraída, debido a que la ca- laterales pélvicas convergen o la muesca sacrociática es estrecha.
CAPÍTULO 23
beza está detenida en la entrada de la pelvis, toda la fuerza ejerci- Además, Eller y Mengert (1947) observaron que la relación entre
da por el útero actúa directamente sobre la parte de las membranas los diámetros intertuberosos e interespinosos del isquion es lo su-
que entran en contacto con el cuello uterino dilatado. En conse- ficientemente constante como para que se pueda anticipar el es-
cuencia, es más probable la rotura espontánea temprana de las trechamiento del diámetro interespinoso cuando el diámetro in-
membranas. tertuberoso es estrecho. Sin embargo, un diámetro intertuberoso
Después de la rotura de la membrana, la ausencia de presión normal no siempre excluye un diámetro interespinoso estrecho.
de la cabeza contra el cuello uterino y el segmento uterino infe-
rior, predispone a las contracciones menos efectivas. Por tanto,
Salida contraída
una mayor dilatación puede proceder muy lentamente o en abso-
luto. Cibils y Hendricks (1965) informaron que la adaptación me- Este hallazgo generalmente se define como un diámetro tuberoso
cánica del pasajero fetal al pasaje óseo juega un papel importante interisquial de 8 cm o menos. La salida pélvica puede compararse
en la determinación de la eficiencia de las contracciones. Cuanto aproximadamente con dos triángulos, con el diámetro tuberoso
mejor es la adaptación, más eficientes son las contracciones. Por interisquial que constituye la base de ambos. Los lados del trián-
tanto, la respuesta cervical al trabajo de parto proporciona una gulo anterior son las ramas púbicas, y su vértice es la superficie
visión pronóstica del resultado del parto en mujeres con contrac- inferoposterior de la sínfisis del pubis. El triángulo posterior no
ción de la entrada. tiene lados óseos, pero está limitado en su vértice por la punta de
Una entrada contraída también juega un papel importante en la última vértebra sacra, no por la punta del coxis. La disminu-
la producción de presentaciones anormales. En las nulíparas con ción del diámetro intertuberoso con el consiguiente estrecha-
capacidad pélvica normal, la parte de presentación a término gene- miento del triángulo anterior debe forzar inevitablemente la cabe-
ralmente desciende a la cavidad pélvica antes del inicio del parto. za fetal hacia atrás. Floberg y sus colaboradores (1987) informaron
Cuando la entrada se contrae considerablemente o hay un marca- que se encontraron contracciones de salida en casi el 1% de más
do asinclitismo, el descenso generalmente no tiene lugar hasta des- de 1 400 nulíparas no seleccionadas con embarazos a término.
pués del inicio del trabajo de parto, en todo caso. Las presentacio- Una salida contraída puede causar distocia no sólo por sí misma
nes cefálicas aún predominan, pero la cabeza flota libremente sino por una contracción pélvica media a menudo asociada. La
sobre la entrada de la pelvis o descansa más lateralmente en una contracción de salida sin la contracción del plano medio concomitante
de las fosas iliacas. En consecuencia, las influencias muy leves pue- es rara.
den hacer que el feto asuma otras presentaciones. En las mujeres Aunque la desproporción entre la cabeza fetal y la salida pélvi-
con pelvis contraída, las presentaciones de la cara y el hombro se ca no es lo suficientemente grande como para dar lugar a distocia
encuentran con una frecuencia tres veces mayor, y el prolapso del intensa, puede desempeñar un papel importante en los desgarros
cordón de cuatro a seis veces más a menudo. perineales. Con el aumento del estrechamiento del arco púbico, el
occipital no puede emerger directamente debajo de la sínfisis del
pubis, sino que es forzado a descender sobre las ramas isquiopúbi-
Pelvis media contraída cas. El perineo, en consecuencia, se vuelve cada vez más distendi-
do y, por tanto, expuesto al riesgo de laceración.
Este hallazgo es más común que la contracción de la entrada. Con
frecuencia causa una detención transversal de la cabeza fetal, lo
que potencialmente puede llevar a una operación difícil con la ⬛ Fracturas pélvicas
ayuda de fórceps o a una cesárea. Vallier (2012) revisó las experiencias con fracturas de pelvis y em-
El plano obstétrico de la pelvis media se extiende desde el mar- barazo. Trauma por colisiones de automóviles fue la causa más
gen inferior de la sínfisis del pubis a través de las espinas isquiáti- común. Además, señala que el patrón de fractura, la desalineación
cas y toca el sacro cerca de la unión de la cuarta y quinta vértebras. menor y el disco duro retenido no son indicaciones absolutas para
Una línea transversal que conecta teóricamente las espinas isquiá- el parto por cesárea. Para determinar la idoneidad del parto vagi-
ticas divide la parte de la pelvis en las partes anterior y posterior nal, la curación de fracturas requiere de 8 a 12 semanas y, por
(figura 2-16, p. 30). La primera está limitada anteriormente por el tanto, las fracturas recientes merecen un parto por cesárea (Amo-
borde inferior de la sínfisis del pubis y lateralmente por las ramas rosa, 2013). Una historia de fractura pélvica merece una revisión
isquiopúbicas. La porción posterior está limitada dorsalmente por cuidadosa de las radiografías anteriores y la posible realización de
el sacro y lateralmente por los ligamentos sacroespinosos, forman- imágenes pelvimétricas más adelante en el embarazo.
do los límites inferiores de la muesca sacrociática.
Las medidas medias de la pelvis media son las siguientes:
⬛ Estimación de la capacidad pélvica
transversa o espinal interisquial, 10.5 cm; anteroposterior, desde el
borde inferior de la sínfisis del pubis hasta la unión de S4–5, 11.5 Las técnicas para la evaluación clínica mediante examen digital de
cm, y sagital posterior, desde el punto medio de la línea interespi- la pelvis ósea durante el parto se describen en detalle en el capítu-
nosa hasta el mismo punto en el sacro, 5 cm. La definición de lo 2 (p. 30). También se ha examinado el valor de las imágenes
contracciones pélvicas mediales no se ha establecido con la misma radiológicas para evaluar la capacidad pélvica. Primero, con la pel-
precisión posible para las contracciones de entrada. Aun así, es vimetría de rayos X sola, no se puede establecer el pronóstico para
probable que la pélvis media se contraiga cuando la suma de los un parto vaginal exitoso en cualquier embarazo dado con presen-
diámetros sagital interespinoso y posterior de la pélvis media (nor- tación cefálica (Mengert, 1948). De manera similar, una revisión
malmente, 10.5 más 5 cm, o 15.5 cm) cae a 13.5 cm o menos. Chen sistemática encontró evidencia insuficiente para apoyar el uso de
y Huang (1982) enfatizaron este concepto al evaluar una posible la pelvimetría de rayos X con presentaciones cefálicas (Pattinson,
contracción de la pelvis media. Se sospecha una contracción me- 2017).
dia pélvica cuando el diámetro interespinoso es <10 cm. Cuando Las ventajas de la pelvimetría con tomografía computarizada
mide <8 cm, se contrae la pelvis media. (CT, computed tomography) en comparación con las de la pelvime-
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tría de rayos X convencional incluyen una mayor precisión y un entra fácilmente en la pelvis y se puede predecir el parto vaginal.
rendimiento más sencillo. Con cualquiera de los dos métodos, los Thorp y colaboradores (1993) realizaron una evaluación prospec-
costos son comparables y la exposición a los rayos X es pequeña tiva de esta maniobra de Mueller-Hillis. No encontraron ninguna
(capítulo 46, p. 906). Dependiendo de la máquina y la técnica em- relación entre el descenso fallido durante la maniobra y el parto
pleada, las dosis fetales con pelvimetría por CT pueden variar de distócico posterior.
SECCIÓN 7
250 a 1 500 mrad (Moore, 1989). Las mediciones de los diámetros de la cabeza fetal utilizando
Las ventajas de la pelvimetría de resonancia magnética (MR, técnicas radiográficas simples no se utilizan debido a las distorsio-
magnetic resonance) incluyen la falta de radiación ionizante, medi- nes de la paralela. El diámetro biparietal y la circunferencia de la
ciones precisas, imágenes fetales completas y el potencial para cabeza se pueden medir ecográficamente, y los investigadores han
evaluar la distocia de tejidos blandos (McCarthy, 1986; Stark, intentado utilizar esta información en el tratamiento de la disto-
1985). Zaretsky y sus colegas (2005) utilizaron imágenes por MR cia. Thurnau y sus colegas (1991) utilizaron el índice fetal-pélvico
para medir el volumen de la cabeza fetal y pélvica para identificar para identificar las complicaciones del parto. Desafortunadamen-
a las mujeres con mayor riesgo de someterse a cesárea por disto- te, la sensibilidad de tales mediciones para predecir la despropor-
cia. Se encontraron asociaciones significativas entre algunas de las ción cefalopélvica es pobre (Ferguson, 1998; Korhonen, 2015). Se
medidas y el parto por cesárea para la distocia. Sin embargo, estos cree que ningún método de medición actual predice satisfactoria-
investigadores no pudieron predecir con exactitud qué mujer in- mente la desproporción fetopélvica según el tamaño de la cabeza.
dividual requeriría un parto por cesárea. Otros han reportado ha-
llazgos similares (Sporri, 1997). ⬛ Presentación de cara
Con esta presentación, el cuello se hiperextiende de manera que
⬛ Tamaño de la cabeza y del cuerpo fetal el occipital está en contacto con la espalda del feto y se presenta
El tamaño fetal sólo rara vez es una explicación adecuada para el la barbilla (mentun) (figura 23-6). La cara fetal puede presentarse
parto fallido. Incluso con la tecnología actual, un umbral de tama- con el mentón (mentón) anterior o posterior, en relación con la
ño fetal para predecir la desproporción fetopélvica sigue siendo sínfisis del pubis materna (capítulo 22, p. 425). Aunque algunas
difícil de alcanzar. La mayoría de los casos de desproporción surge presentaciones posteriores persisten, la mayoría se convierte es-
en fetos cuyo peso está dentro del rango de la población obstétrica pontáneamente a anterior incluso en el parto tardío (Duff, 1981).
general. Como se muestra en la figura 23-5, dos tercios de los Si no, se presiona la frente fetal (bregma) contra la sínfisis del
neonatos que requirieron cesárea después del parto con fórceps pubis materno. Esta posición impide la flexión de la cabeza fetal
fallidos pesaron <3 700 g. Por tanto, otros factores, por ejemplo, necesaria para negociar el canal del parto. Por tanto, una presen-
la mala posición de la cabeza, obstruyen el paso fetal a través del tación posterior no se puede entregar, excepto en el caso de un
canal del parto. Estos incluyen asinclitismo, posición posterior del feto muy prematuro.
occipucio y presentación de cara o frente.
Para la estimación del tamaño de la cabeza fetal, los métodos
clínicos y radiográficos para predecir la desproporción fetopélvica
han resultado decepcionantes. Mueller (1885) y Hillis (1930) des-
cribieron una maniobra clínica para predecir la desproporción. La
frente fetal y la región suboccipital se sujetan a través de la pared
abdominal con los dedos, y la presión firme se dirige hacia abajo
en el eje de la entrada. Si no existe una desproporción, la cabeza
25
Por ciento (%)
20
15
10
0
9
9
9
59
89
79
09
39
69
99
39
4
2
-3
4
0-
0-
0-
0-
0-
0-
0-
0
70
00
30
60
50
80
10
40
4
2
Peso al nacer
FIGURA 23-5 Distribución del peso al nacer de 362 recién naci- FIGURA 23-6 Presentación de cara. El occipucio es el extremo
dos por partos por cesárea después de un intento fallido de fór- más largo de la palanca cefálica. La barbilla está directamente
ceps en el Parkland Hospital de 1989 a 1999. Sólo 12% (n = 4) posterior. El parto vaginal es imposible a menos que la barbilla
de los recién nacidos pesaron >4 000 g (barras oscuras). gire hacia delante.
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La presentación de la cara se diagnostica mediante examen va- Las posiciones extendidas del cuello se desarrollan con más
ginal y por la palpación de los rasgos faciales. Una recámara puede frecuencia cuando la pelvis se contrae o el feto es muy grande. En
confundirse con una presentación facial. Es decir, el ano se pue- una serie de 141 presentaciones de caras estudiadas por Hellman
de confundir con la boca, y las tuberosidades isquiáticas con las y colaboradores (1950), la incidencia de contracción de entrada
CAPÍTULO 23
prominencias malares. La diferenciación digital se describe en el fue del 40%. Esta alta incidencia de contracción pélvica debe te-
capítulo 28 (p. 540). Radiográficamente, es característica la demos- nerse en cuenta al considerar el manejo.
tración de la cabeza hiperextendida con los huesos faciales en o La alta paridad es un factor predisponente para la presentación
debajo de la entrada pélvica. de cara (Fuchs, 1985). En estos casos, un abdomen pendular permi-
Cruikshank y White (1973) informaron una incidencia de uno te que la parte posterior del feto se doble hacia adelante o lateral-
en 600, o 0.17%. Como se muestra en el cuadro 22-1 (p. 422), entre mente, a menudo en la misma dirección en la que apunta el occipi-
más de 70 000 recién nacidos únicos cuyos partos ocurrieron en el tal. Esto favorece la extensión de la columna cervical y torácica.
Hospital Parkland, aproximadamente uno de cada 2 000 tuvo una
presentación de cara en el momento del parto. Mecanismo de trabajo de parto
Las presentaciones faciales rara vez se observan por encima de la
Etiología entrada de la pelvis. En cambio, la frente generalmente se presen-
Las causas de las presentaciones faciales son numerosas e incluyen ta temprano y por lo regular se convierte para presentar la cara
condiciones que favorecen la extensión o evitan la flexión de la ca- después de una extensión adicional del cuello durante el descen-
beza. Los fetos prematuros, con sus dimensiones de la cabeza más so. El mecanismo del trabajo de parto en estos casos consiste en
pequeñas, pueden engancharse antes de la conversión a la posición los movimientos cardinales de descenso, rotación interna y fle-
del vértice (Shaffer, 2006). En casos excepcionales, el agrandamien- xión, y los movimientos accesorios de extensión y rotación exter-
to marcado del cuello o las bobinas de la cuerda alrededor del cuello na (figura 23-7). El descenso se produce por los mismos factores
pueden causar extensión. Bashiri y asociados (2008) informaron que en las presentaciones cefálicas. La extensión resulta de la re-
que las malformaciones fetales y los hidramnios eran factores de lación del cuerpo fetal con la cabeza desviada que se convierte en
riesgo para las presentaciones de cara o de frente. Fetos anencefá- una palanca de dos brazos, cuyo brazo más largo se extiende des-
licos naturalmente se presentan por la cara. de los cóndilos occipitales hasta el occipucio. Cuando se encuen-
45°
45°
45°
FIGURA 23-7 Mecanismo de trabajo de parto para la posición mentoposterior derecha con rotación posterior del mentón anterior
y parto.
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CAPÍTULO 23
nulíparas. Un abdomen relajado y pendular permite que el útero
caiga hacia adelante, desviando el eje largo del feto lejos del eje del
canal del parto y hacia una posición oblicua o transversal. La pla-
centa previa y la contracción pélvica actúan de manera similar.
Una posición transversal u oblicua se desarrolla ocasionalmente
en el parto desde una posición longitudinal inicial.
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Manejo
El trabajo de parto activo en una mujer con una posición trans-
versa suele ser una indicación de parto por cesárea. Antes del
parto o al principio del parto, con las membranas intactas, los
intentos de versión externa valen la pena en ausencia de otras
complicaciones. Si la cabeza fetal se puede maniobrar mediante
la manipulación abdominal en la pelvis, debe mantenerse allí du-
rante las siguientes contracciones para intentar fijar la cabeza en
la pelvis.
Con el parto por cesárea, ya que ni los pies ni la cabeza del
feto ocupan el segmento uterino inferior, una incisión transver-
sal baja en el útero puede conducir a una extracción fetal difícil. A
Esto es especialmente cierto en las presentaciones de dorso ante-
rior. Por tanto, a menudo se indica una incisión de histerotomía
vertical.
⬛ Presentación compuesta
Con esto, una extremidad prolapsa a lo largo de la parte de pre-
sentación, y ambas se presentan simultáneamente en la pelvis
(figura 23-11). Goplerud y Eastman (1953) identificaron una ma-
no o brazo prolapsado junto a la cabeza una vez en cada 700 par-
tos. Mucho menos frecuente fue el prolapso de una o ambas extre-
midades inferiores junto con una presentación cefálica o una
mano junto con una recámara. En el Parkland Hospital, las pre-
sentaciones compuestas se identificaron en sólo 68 de más de
70 000 fetos únicos, una incidencia de aproximadamente 1 en
1 000. Las causas de las presentaciones compuestas son afeccio-
nes que impiden la oclusión completa de la entrada pélvica por
parte de la cabeza del feto, incluido el parto prematuro.
En la mayoría de los casos, la parte prolapsada debe dejarse B
sola, porque la mayoría de las veces no interferirá con el parto. Si
el brazo está prolapsado a lo largo de la cabeza, debe observarse FIGURA 23-11 Presentación compuesta. A. La mano izquierda
cuidadosamente la condición para determinar si el brazo se retrae está delante del vértice. Con trabajo adicional, la mano y el bra-
con el descenso de la parte de presentación. Si no se retrae y si zo pueden retirarse del canal del parto, y la cabeza puede des-
parece evitar el descenso de la cabeza, el brazo prolapsado debe cender normalmente. B. Fotografía de un feto pequeño de 34
empujarse suavemente hacia arriba y la cabeza hacia abajo simul- semanas con una presentación compuesta que se realizó sin
táneamente por la presión del fondo. complicaciones con la mano que presenta primero. (Adaptado
En general, las tasas de mortalidad y morbilidad perinatales con permiso de la Dra. Elizabeth Mosier.)
aumentan como resultado del parto prematuro concomitante, el
prolapso del cordón y los procedimientos obstétricos traumáticos.
La lesión grave en el antebrazo es rara (Kwok, 2015; Tebes, 1999).
garros uterinos con histerotomía también se producen con mayor
incidencia si la cabeza del feto se ve impactada en la pelvis.
COMPLICACIONES CON LA DISTOCIA La rotura uterina es otro riesgo. El adelgazamiento anormal del
segmento uterino inferior crea un grave peligro durante el trabajo
de parto prolongado, particularmente en mujeres de alta paridad y
⬛ Complicaciones maternas en aquellas con un parto por cesárea anterior. Cuando la despro-
La distocia, especialmente si el parto es prolongado, se asocia con porción es tan pronunciada que no hay compromiso o descenso, el
una mayor incidencia de varias complicaciones obstétricas y neo- segmento uterino inferior se estira cada vez más y puede producir-
natales comunes. La infección, ya sea corioamnionitis intraparto o se una rotura. En tales casos, el anillo de contracción normal suele
infección pélvica posparto, es más común con trabajos de parto ser exagerado, como el que se muestra en la figura 23-10.
desordenados y prolongados. Las tasas de hemorragia posparto por Tales anillos de retracción patológica son constricciones loca-
atonía aumentan con trabajos prolongados y aumentados. Los des- lizadas del útero que se desarrollan en asociación con trabajo de
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parto obstruido prolongado. Rara vez se encuentra hoy en día: el Amorosa LF, Amorosa JH, Wellman DS, et al. Management of pelvic inju-
anillo de retracción patológica de Bandl se asocia con un estiramiento ries in pregnancy. Orthop Clin North Am 2013;44(3):301.
y adelgazamiento marcados del segmento uterino inferior. En la Bashiri A, Burstein E, Bar-David J, et al. Face and brow presentation: inde-
pendent risk factors. J Matern Fetal Neonatal Med 2008;21(6):357.
práctica contemporánea, después del nacimiento de un primer Bleich AT, Alexander JM, McIntire DD, et al. An analysis of second-stage
CAPÍTULO 23
gemelo, un anillo patológico puede desarrollarse de manera oca- labor beyond 3 hours in nulliparous women. Am J Perinatol 2012;29:717.
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puede verse claramente como una hendidura uterina y significa portion: blinded and non-participant assessment. Acta Obstet Gynecol
una rotura inminente del segmento uterino inferior. En ocasiones, Scand 2008;87(7):731.
el anillo se puede relajar y el parto se realiza con la anestesia ge- Caldeyro-Barcia R, Alvarez H, Reynolds SR, et al. A better understanding
of uterine contractility through simultaneous recording with an inter-
neral adecuada, pero en ocasiones el parto por cesárea ofrece un nal and a seven channel external method. Surg Obstet Gynecol
mejor pronóstico para el segundo gemelo (capítulo 45, p. 890). 1950;91:641.
La formación de fístulas puede resultar de la distocia, ya que la Chen HY, Huang SC. Evaluation of midpelvic contraction. Int Surg 1982;67:
parte de presentación está encajada firmemente en la entrada pél- 516.
vica. Los tejidos del canal del parto que se encuentran entre la Cheng YW, Hopkins LM, Caughey AB, et al. How long is too long: does a
parte anterior y la pared pélvica pueden estar sujetos a una pre- prolonged second stage of labor in nulliparous women affect maternal
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sión excesiva. Debido a la alteración de la circulación, la necrosis Cheng YW, Shaffer BL, Bryant AS, et al. Length of the first stage of labor
puede aparecer y hacerse evidente varios días después del parto and associated perinatal outcomes in nulliparous women. Obstet
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La mayoría de las veces, la necrosis por presión sigue una segunda Cibils LA, Hendricks CH. Normal labor in vertex presentation. Am J Obs-
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457
CAPÍTULO 24
Evaluación intraparto
MONITORIZACIÓN ELECTRÓNICA FETAL. . . . . . . . . . . 457 nacidos vivos en Estados Unidos se someten a una monitorización
electrónica fetal (Ananth, 2013).
OTRAS TÉCNICAS DE EVALUACIÓN
INTRAPARTO. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 470
MONITORIZACIÓN ELECTRÓNICA FETAL
ESTADO FETAL NO TRANQUILIZADOR. . . . . . . . . . . . . 472
⬛ Monitorización electrónica interna (directa)
VIGILANCIA INTRAPARTO DE LA ACTIVIDAD
La medición directa del corazón del feto se lleva a cabo conectando
UTERINA. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 478 un electrodo espiral bipolar de manera directa al feto (figura 24-1).
El electrodo de alambre penetra en el cuero cabelludo fetal, y el se-
gundo es un ala de metal en el electrodo. La señal eléctrica cardiaca
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240 240
of Child Health and Human Development) (1997)
210 210 reunió a investigadores con experiencia en el
campo para proponer definiciones estandariza-
180 180
das e inequívocas para la interpretación de los
CAPÍTULO 24
150 150 patrones de la frecuencia cardiaca fetal durante
el parto. Este taller volvió a convocarse en
120 120
2008. Las definiciones propuestas como resul-
90 tado de este segundo taller se utilizan en este
capítulo y han sido adoptadas por el Colegio
60 60
Americano de Obstetras y Ginecólogos ([Ame-
30 30 rican College of Obstetricians and Gynecologists]
Feto moribundo Frecuencia cardiaca materna 2017a) (cuadro 24-1). Es importante destacar
100 100 que la interpretación de los datos de la frecuen-
80 80 cia cardiaca fetal electrónica se basa en el pa-
60 60
trón visual de la frecuencia cardiaca, como se
describe en el papel cuadriculado gráfico. Por
40 40
tanto, la elección de escala vertical y horizontal
20 20
afecta en gran medida la aparición de la fre-
0 0 cuencia cardiaca fetal. Los factores de escala
recomendados por el taller del NICHD son 30
Figura 24-4 Desprendimiento de la placenta. En el panel superior, el electrodo
latidos por minuto (latidos/min o lpm) por cen-
del cuero cabelludo fetal detectó primero la frecuencia cardiaca del feto moribundo.
tímetro vertical (rango, 30 a 240 lpm) y veloci-
Después de la muerte fetal, el complejo del electrocardiograma materno se detecta
dad de papel del registrador de gráficos de 3
y registra. El segundo panel muestra la ausencia de contracciones uterinas.
cm/min. La variación de la frecuencia cardiaca
fetal se muestra falsamente a la velocidad de
Las señales de ultrasonido Doppler se editan de manera elec- papel más lenta de 1 cm/min, en comparación con la línea inicial
trónica antes de que los datos de frecuencia cardiaca fetal se im- más suave registrada a 3 cm/min. Por tanto, el reconocimiento de
priman en papel de monitor. Las señales de ultrasonido reflejadas patrones puede distorsionarse de manera considerable dependien-
de las válvulas cardiacas del feto en movimiento se analizan a tra- do de los factores de escala utilizados.
vés de un microprocesador que compara las señales entrantes con
la señal previa más reciente. Este proceso, llamado autocorrelación, ⬛ Actividad cardiaca fetal basal
se basa en la premisa de que la frecuencia cardiaca fetal tiene re-
gularidad, mientras que el “ruido” es aleatorio y sin regularidad. Se refiere a las características modales que prevalecen aparte de
El microprocesador debe considerar electrónicamente aceptables las aceleraciones o desaceleraciones periódicas asociadas con las
varios movimientos del corazón del feto antes de que se imprima contracciones uterinas. Las características descriptivas de la activi-
la frecuencia cardiaca fetal. Tal edición electrónica ha mejorado en dad cardiaca fetal inicial incluyen frecuencia, variabilidad latido a
gran medida la calidad de seguimiento de la frecuencia cardiaca latido, arritmia fetal y patrones distintos, como las frecuencias car-
fetal registrada externamente. Otras características de los monito- diacas fetales sinusoidales o saltantes.
res fetales actuales incluyen la capacidad de monitorizar fetos ge-
melos, controlar la frecuencia cardiaca materna simultánea, visua- Tasa
lizar el ECG fetal y registrar valores de oximetría de pulso materna. Con el aumento de la maduración fetal, la frecuencia cardiaca dis-
Muchos monitores fetales son capaces de interactuar con los siste- minuye. Esto continúa posnatalmente, por lo que la tasa promedio
mas de almacenamiento de archivos, lo que evita mantener los es de 85 lpm por edad a los 8 años (Tintinalli, 2016). Pillai y James
trazados de papel reales. (1990) informaron que la frecuencia cardiaca fetal inicial disminu-
Los avances tecnológicos actuales permiten la monitorización yó un promedio de 24 latidos por minuto entre las 16 semanas de
de la frecuencia cardiaca fetal desde una ubicación remota y cen- gestación y el término, o casi 1 lpm por semana. Se cree que esta
tralizada. En teoría, se esperaba que la capacidad de monitorear a disminución gradual normal de la frecuencia cardiaca fetal corres-
varios pacientes de manera simultánea mejorar los resultados neo- ponde a la maduración del control cardiaco parasimpático (vagal)
natales. Dicho esto, sólo se informó un estudio sobre la monitori- (Renou, 1969).
zación fetal centralizada. Anderson y colegas (2011) midieron la La frecuencia cardiaca fetal basal es la frecuencia media apro-
capacidad de 12 individuos para detectar señales críticas en los ximada redondeada a incrementos de 5 lpm durante un segmento
trazados de la frecuencia cardiaca fetal en uno, dos o cuatro moni- de seguimiento de 10 minutos. En cualquier ventana de 10 minu-
tores. Los resultados mostraron que la precisión de detección dis- tos, la duración mínima de referencia interpretable debe ser de al
minuyó a medida que aumentaba el número de pantallas. menos 2 minutos. Si la frecuencia cardiaca fetal inicial es inferior
a 110 lpm, se denomina bradicardia. Si la frecuencia inicial es ma-
⬛ Patrones de frecuencia cardiaca fetal yor a 160 lpm, se llama taquicardia. La frecuencia cardiaca fetal
La interpretación de los patrones de frecuencia cardiaca fetal pue- promedio se considera el resultado del equilibrio tónico entre las
de ser problemática sin definiciones y nomenclatura. Como ejem- influencias del acelerador y el desacelerador en las células del marca-
plo, Blackwell y colegas (2011) pidieron a tres especialistas en pasos. En este concepto, el sistema simpático es la influencia del
medicina materno-fetal que interpretaran de forma independiente acelerador, y el sistema parasimpático es el factor desacelerador
154 trazos de frecuencia cardiaca fetal. El acuerdo interobservador mediado por la disminución de la frecuencia cardiaca vagal
fue pobre para los trazados más extremos y moderado para los (Dawes, 1985). La frecuencia cardiaca también está bajo el control
patrones menos intensos. de quimiorreceptores arteriales, de manera que tanto la hipoxia
El Taller de planificación de investigación del Instituto Nacional como la hipercapnia pueden modular la frecuencia cardiaca. La
de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD, National Institute hipoxia más grave y prolongada, con el aumento del nivel de lac-
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240 240 t
210 210
CAPÍTULO 24
180 180
150 150
120 120
Figura 24-6 Representación esquemática de la variabilidad
90 90 de latido a latido a corto plazo, medida por un electrodo de
cuero cabelludo fetal. t = intervalo entre sucesivas ondas R fe-
60 60 tales. (Adaptado con autorización de Klavan M, Laver AT, Bos-
cola MA: Clinical concepts of fetal heart rate monitoring. Wal-
30 30
tham, Hewlett-Packard, 1977.)
100 100
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Debe reconocerse que el análisis cuantitativo preciso de la va- Según Dawes (1985), la acidemia metabólica que causa la de-
riabilidad tanto a corto como a largo plazos presenta varios proble- presión del tallo encefálico fetal o del corazón mismo crea la pér-
mas frustrantes debido a factores técnicos y de escala (Parer, 1985). dida de variabilidad. Por tanto, la disminución de la variabilidad
Por tanto, la mayoría de la interpretación clínica se basa en el aná- de latido a latido, cuando refleja compromiso fetal, probablemen-
lisis visual con juicio subjetivo de la suavidad o de la superficie te manifiesta acidemia en lugar de hipoxia. De hecho, se ha infor-
SecCiÓn 7
plana de la línea basal. Según Freeman y colaboradores (2003), no mado que grados leves de hipoxemia fetal aumentan la variabili-
existe evidencia que sugiera que la distinción entre la variabilidad dad, al menos en su inicio (Murotsuki, 1997).
a corto y largo plazo tenga relevancia clínica. De manera similar, el La reducción de la variabilidad de la frecuencia cardiaca inicial es el
taller del NICHD (1997) no recomendó diferenciar la variabilidad signo más confiable de compromiso fetal. Smith y colaboradores
a corto y largo plazos porque en la práctica se determinan de ma- (1988) realizaron un análisis computarizado de la variabilidad la-
nera visual como una unidad. El panel del taller definió la variabi- tido a latido en fetos de crecimiento restringido antes del parto. La
lidad de la línea basal como aquellas fluctuaciones de referencia de variabilidad disminuida (≤4.2 lpm) mantenida durante 1 hora fue
dos ciclos por minuto o más. Recomendaron los criterios que se diagnóstica de desarrollar acidemia y muerte fetal inminente. En
muestran en la figura 24-8 para la cuantificación de la variabilidad. contraste, Samueloff y colaboradores (1994) evaluaron la variabi-
Se admitió que la variabilidad normal de latido a latido era de 6 a lidad en 2 200 partos consecutivos y concluyeron que la variabili-
25 lpm. dad por sí misma no podría usarse como el único indicador de
bienestar fetal. También advirtieron que la buena variabilidad no
Mayor variabilidad. Varios procesos fisiológicos y patológicos pue- debe interpretarse como necesariamente tranquilizadora. Blac-
den afectar la variabilidad de latido a latido. Una mayor variabili- kwell y colaboradores (2011) encontraron que incluso los expertos
dad acompaña la respiración fetal y los movimientos corporales a menudo no estaban de acuerdo en cuanto a si la variabilidad era
(Dawes, 1981; Van Geijn, 1980). Pillai y James (1990) informaron ausente o mínima (≤5 lpm).
una mayor variabilidad de la línea basal con el avance de la gesta- En resumen, la variabilidad latido a latido se ve afectada por la
ción. Hasta las 30 semanas, las características iniciales fueron si- fisiología fetal, y su significado difiere según el contexto clínico. Es
milares durante el reposo y la actividad fetal. Después de 30 sema- poco probable que la disminución de la variabilidad, en ausencia
nas, la inactividad fetal se asoció con una disminución de la de desaceleraciones, refleje la hipoxia fetal (Davidson, 1992). Una
variabilidad inicial, pero la actividad fetal la potenciaba. Por últi- variabilidad de la frecuencia cardiaca fetal plana, y persistentemen-
mo, la frecuencia cardiaca fetal inicial se vuelve más fisiológica- te plana, dentro del rango normal de la frecuencia inicial y sin
mente fija (menos variable) a medida que aumenta la tasa. Este desaceleraciones, puede reflejar un daño fetal previo que ha resul-
fenómeno presumiblemente refleja menos equivocaciones fisioló- tado en daño neurológico (Freeman, 2003).
gicas cardiovasculares a medida que los intervalos latido a latido
se acortan con una frecuencia cardiaca más alta. Arritmias cardiacas
Cuando se sospecha por primera vez de arritmias cardiacas fetales
Disminución de la variabilidad. Una causa común de la disminu- mediante monitoreo electrónico, los hallazgos pueden incluir bra-
ción de la variabilidad del latido a latido es la administración de dicardia inicial, taquicardia o, más comúnmente en experiencia de
analgésicos durante el parto (capítulo 25, p. 487). Varios fármacos los autores, aceleración inicial brusca (figura 24-9). Una arritmia só-
depresores del sistema nervioso central pueden causar una varia- lo se puede documentar, prácticamente hablando, cuando se usan
bilidad transitoria de latido a latido disminuida. Se incluyen nar- electrodos de cuero cabelludo. Algunos monitores fetales se pue-
cóticos, barbitúricos, fenotiazinas, tranquilizantes y anestesia ge- den adaptar para enviar las señales del electrodo del cuero cabe-
neral. Los corticosteroides también disminuyen la variabilidad lludo a una grabadora de ECG. Debido a que sólo se obtiene una
(Knaven, 2017). Como un ejemplo específico, la variabilidad dis- derivación, el análisis y la interpretación del ritmo y las perturba-
minuye de forma regular en 5 a 10 minutos después de la admi- ciones de frecuencia son muy limitados.
nistración de meperidina intravenosa, y los efectos pueden durar Southall y asociados (1980) estudiaron la frecuencia cardiaca
hasta 60 minutos o más (Hill, 2003; Petrie, 1993). El butorfanol fetal y las alteraciones del ritmo en 934 embarazos normales entre
administrado por vía intravenosa tiene efectos similares (Schuc- 30 y 40 semanas. Las arritmias, episodios de bradicardia <100 lpm
ker, 1996), y la administración crónica de buprenorfina suprime la o taquicardia >180 lpm se encontraron en 3%. La mayoría de las
frecuencia cardiaca y el movimiento fetal (Jansson, 2017). arritmias supraventriculares tiene poca importancia durante el
El sulfato de magnesio, ampliamente utilizado en Estados Uni- trabajo de parto, a menos que coexista una insuficiencia cardiaca
dos para la tocólisis o el tratamiento de grávidas hipertensas, se fetal, como lo demuestra la hidropesía. Muchas arritmias supra-
asocia con una disminución de la variabilidad de latido a latido. ventriculares desaparecen en el periodo neonatal inmediato, aun-
En un estudio de casi 250 gestaciones a término, la administración que algunas se asocian con defectos cardiacos estructurales (Api,
de sulfato de magnesio condujo a una menor variabilidad, pero 2008). La bradicardia inicial intermitente se debe con frecuencia
sin evidencia de efectos neonatales adversos (Duffy, 2012). Otros al bloqueo cardiaco congénito. Los defectos de conducción, la ma-
han hecho eco de estos hallazgos (Hallak, 1999; Lin, 1988). Con la yoría de las veces bloqueo auriculoventricular (AV, atrioventricu-
tocólisis de sulfato de magnesio del trabajo de parto prematuro, lar) completo, por lo general se encuentran en asociación con en-
la variabilidad también disminuyó en la mayoría de los estudios fermedades del tejido conjuntivo materno (capítulo 59, p. 1142).
revisados (Nensi, 2014; Verdurmen, 2017). La evaluación preparto del feto con una arritmia identificada y las
De mayor preocupación, la disminución de la variabilidad lati- posibles opciones de tratamiento se analizan en el capítulo 16 (p.
do a latido puede ser un signo ominoso que indica un feto grave- 315).
mente comprometido. Paul y colaboradores (1975) informaron La mayoría de las arritmias fetales sin hidropesía fetal comór-
que la pérdida de variabilidad en combinación con desaceleracio- bida son inconsecuentes durante el trabajo de parto, pero pueden
nes se asociaba con la acidemia fetal. La disminución de la variabi- obstaculizar la interpretación de los trazados de la frecuencia car-
lidad se definió como una excursión de la línea basal ≤5 lpm (véa- diaca fetal. La evaluación ecográfica de la anatomía fetal y de la
se figura 24-8). La acidemia materna grave también puede disminuir ecocardiografía puede ser útil. En general, en ausencia de hidro-
la variabilidad latido a latido fetal, por ejemplo, en una madre con pesía fetal, el resultado neonatal no mejora de manera medible
cetoacidosis diabética. mediante la intervención del embarazo. En el Parkland Hospital,
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CAPÍTULO 24
150 150 150
90 90 90
60 60 60
30 30 30
240 240 240
2 210 210
210
90 90 90
60 60 60
30 30 30
240 240 240
3
210 210 210
90 90 90
60 60 60
30 30 30
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4
210 210 210
90 90 90
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30 30 30
240 240 240
5 210 210
210
90 90 90
60 60 60
30 30 30
1 minuto
Figura 24-8 Grados de variabilidad de la frecuencia cardiaca fetal inicial, los cuales se muestran en los siguientes cinco paneles.
1. Variabilidad ausente, indetectable, 2. Variabilidad mínima, ≤5 lpm. 3. Variabilidad moderada (normal), 6 a 25 lpm. 4. Variabilidad
marcada, >25 lpm. 5. Patrón sinusoidal. Esto difiere de la variabilidad en que tiene un patrón suave y senoidal de fluctuación regu-
lar y se excluye en la definición de variabilidad de la frecuencia cardiaca fetal. (Adaptado con permiso del Taller de planificación de
la investigación del National Institute of Child Health and Human Development Research Planning Workshop, 1997.)
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180 180
SecCiÓn 7
180
90 90 90
30
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CAPÍTULO 24
de las contracciones en cualquier periodo de 20 minutos.
Otro sistema que ahora se utiliza con menos frecuencia para
describir las desaceleraciones se basa en los eventos fisiopatológi-
cos que se consideran más susceptibles de subyacer el patrón. En
este sistema, las desaceleraciones tempranas se denominan com- Nadir
presión de la cabeza, las desaceleraciones tardías se denominan in-
suficiencia uteroplacentaria y las desaceleraciones variables son pa-
trones de compresión del cordón.
Aceleraciones Contracción
Desaceleración temprana 40
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Inicio <30 s
Inicio Recuperación
variable
≥30 s
SecCiÓn 7
Nadir
Contracción
Nadir
Contracción
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(latidos/min)
240 A
200 300
160
140
CAPÍTULO 24
120 Frecuencia cardiaca fetal
100
Latidos cardiacos fetales por minuto
80
60 200
Cordón comprimido
40
B 100
240
200
160
140 (mm Hg)
120
100 60 Presión sanguínea
80
60 50 Aorta
Cordón comprimido Arteria
40 40 umbilical
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240
210
Frecuencia
cardiaca 180
SecCiÓn 7
fetal
150
120
Oclusión Oclusión Oclusión
parcial completa parcial 90
60
30
Contracción 100
uterina
80
Vena umbilical 60
Arteria umbilical
40
BP sistólica
20
fetal
0
Cordón
umbilical Figura 24-19 Frecuencia cardiaca fetal inicial saltadora que
muestra coplas de aceleración rápidamente recurrentes combi-
nadas con desaceleración.
Figura 24-18 Representación esquemática de los efectos de
la frecuencia cardiaca fetal con la oclusión parcial y completa Desaceleración prolongada
del cordón umbilical. Las presiones uterinas generadas al prin- Este patrón, que se muestra en la figura 24-20, se define como una
cipio de una contracción causan compresión del cordón predo- desaceleración aislada ≥15 lpm que dura ≥2 minutos, pero <10
minantemente de la vena umbilical de paredes delgadas. La minutos desde el inicio al regreso a la línea basal. Las desacelera-
disminución resultante en el gasto cardiaco fetal conduce a un ciones prolongadas son difíciles de interpretar porque se observan
aumento compensatorio inicial en la frecuencia cardiaca fetal. A en muchas situaciones clínicas diferentes. Algunas de las causas
medida que la compresión del cordón se intensifica, las arterias más frecuentes son el examen cervical, la hiperactividad uterina,
umbilicales también se comprimen. El aumento resultante en la el enredo del cordón y la hipotensión supina materna.
presión arterial sistólica fetal conduce a una desaceleración del La analgesia epidural, espinal o paracervical puede inducir una
ritmo cardiaco fetal mediada por vagal. A medida que la con- desaceleración prolongada (Eberle, 1998). Hill y asociados (2003)
tracción disminuye y la compresión se alivia primero en las ar- observaron una desaceleración prolongada en 1% de las mujeres
terias umbilicales, la presión arterial sistólica fetal elevada dis- que recibieron analgesia epidural durante el trabajo de parto en el
minuye y la desaceleración se resuelve. Se observa un
aumento final en la frecuencia cardiaca fetal como resultado de 240 240
la oclusión persistente de la vena umbilical. Con la finalización
de la contracción uterina y la compresión del cordón umbilical, 210 210
90 90
Otros patrones de frecuencia cardiaca fetal se han asociado con
la compresión del cordón umbilical. La frecuencia cardiaca inicial 60 60
saltadora (figura 24-19) se relacionó primero con complicaciones del
30 30
cordón umbilical durante el parto (Hammacher, 1968). El patrón
consiste en pareados de aceleración y desaceleración rápidamente 100 100
recurrentes que causan oscilaciones relativamente grandes de la 80 80
frecuencia cardiaca fetal inicial. También se observó una relación
60 60
entre la oclusión del cordón y el patrón saltador en los embarazos
postérmino (Leveno, 1984). En ausencia de otros hallazgos de la 40 40
frecuencia cardiaca fetal, éstos no indican un compromiso fetal. La 20 20
lambda es un patrón que implica una aceleración seguida de una
0 0
desaceleración variable sin aceleración al final de la desaceleración.
Casi siempre este patrón se observa al inicio del parto y no es omi- Figura 24-20 Desaceleración de la frecuencia cardiaca fetal
noso (Freeman, 2003). Este patrón lambda puede ser el resultado prolongada debido a la hiperactividad uterina. Se muestran
de una leve compresión o estiramiento del cordón. El overshoot es aproximadamente 3 minutos del trazado, pero la frecuencia
una desaceleración variable seguida de aceleración. La importancia cardiaca fetal volvió a la normalidad después de la resolución
clínica de este patrón es controvertida (Westgate, 2001). de la hipertonía uterina. El parto vaginal se produjo más tarde.
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Segunda etapa
240 240
210 210
CAPÍTULO 24
180 180
150 150
120 120
90 90
60 60
100 100
80 80
60 60
40 40
20 20
0 0
Figura 24-21 Desaceleraciones de la frecuencia cardiaca fetal por compresión del cordón en la segunda etapa del trabajo de
parto asociado con taquicardia y pérdida de variabilidad. El pH arterial del cordón umbilical fue 6.9.
Parkland Hospital. Otras causas de desaceleración prolongada in- Spong y colaboradores (1998) analizaron las características de
cluyen hipoperfusión o hipoxia materna por cualquier causa, des- las desaceleraciones variables de la frecuencia cardiaca fetal de se-
prendimiento de la placenta, nudo del cordón umbilical o prolapso, gunda etapa en 250 partos. Descubrieron que a medida que au-
convulsiones de la madre, incluyendo eclampsia y epilepsia, aplica- mentaba el número total de desaceleraciones <70 lpm, la puntua-
ción de un electrodo de cuero cabelludo fetal, parto inminente o ción de Apgar a los 5 minutos disminuía. De otros patrones en la
maniobra materna de Valsalva. En un ejemplo, Ambia y colegas segunda etapa del trabajo de parto, Picquard et al. (1988) informa-
(2017) describieron desaceleraciones prolongadas que duraron de 2 ron que la pérdida de la variabilidad latido a latido y la frecuencia
a 10 minutos después de una crisis eclámptica. cardiaca fetal inicial <90 lpm predijeron la acidemia fetal. Krebs et
La placenta es efectiva para reanimar al feto si el daño original al. (1981) también encontraron que la bradicardia basal persisten-
no se repite de manera inmediata. En ocasiones, estas desacelera- te o progresiva o la taquicardia basal se asociaron con puntajes de
ciones prolongadas autolimitadas son seguidas por la pérdida de la Apgar más bajos. Gull y colegas (1996) observaron que la desace-
variabilidad latido a latido, taquicardia basal e incluso un periodo de leración abrupta de la frecuencia cardiaca fetal a <100 lpm asocia-
desaceleraciones tardías, que se resuelven a medida que el feto se da con la pérdida de la variabilidad de latido a latido durante 4
recupera. Freeman y colegas (2003) enfatizan que el feto puede mo- minutos o más era predictiva de acidemia fetal. Por tanto, la fre-
rir durante desaceleraciones prolongadas. Por tanto, el manejo de cuencia cardiaca inicial anormal, ya sea bradicardia o taquicardia,
desaceleraciones prolongadas puede ser extremadamente tenue. El ausencia de variabilidad latido a latido, o ambas, en presencia de
manejo de desaceleraciones prolongadas aisladas se basa en el jui- desaceleraciones profundas en la segunda etapa se asocia con un
cio clínico a pie de cama, que a veces será inevitablemente imper- mayor riesgo de compromiso fetal (figura 24-21).
fecto, dada la imprevisibilidad de estas desaceleraciones.
⬛ Monitorización fetal de admisión
⬛ Patrones de frecuencia cardiaca fetal en embarazos de bajo riesgo
durante la segunda etapa de trabajo Con este enfoque, las mujeres con embarazos de bajo riesgo son
Las desaceleraciones son prácticamente omnipresentes durante la monitoreadas por un corto tiempo al ingreso para el trabajo de par-
segunda etapa del trabajo de parto. En un estudio, sólo el 1.4% de to. En un estudio, se asignó aleatoriamente a 3 752 mujeres de bajo
los más de 7 000 partos careció de desaceleraciones durante la se- riesgo en trabajo de parto espontáneo al ingreso a auscultación del
gunda etapa del trabajo de parto (Melchior, 1985). Tanto las com- corazón fetal o a 20 minutos de control electrónico del feto (Mires,
presiones de la médula espinal como las de la cabeza fetal se han 2001). El uso del control fetal electrónico de admisión no mejoró el
implicado como causas de desaceleraciones y bradicardia inicial en resultado neonatal. Además, su uso dio como resultado un mayor
esta etapa. Se ha descrito una desaceleración profunda y prolonga- número de intervenciones, incluida la prestación operativa. Un es-
da de la frecuencia cardiaca fetal en los 10 minutos previos al parto tudio similar se hizo eco de estos resultados neonatales (Impey,
vaginal (Boehm, 1975), y desaceleraciones prolongadas similares 2003). Más de la mitad de las mujeres inscritas en estos estudios
en la segunda etapa se asociaron con el nacimiento de un bebé finalmente necesitaron un monitoreo continuo. Una revisión de
muerto y la muerte neonatal (Herbert, 1981). Estas experiencias Devane y colaboradores (2017) encontró que los programas de con-
dan fe de la imprevisibilidad de la frecuencia cardiaca fetal durante trol fetal de admisión para embarazos de bajo riesgo se asocian con
la segunda etapa del trabajo de parto. un mayor riesgo de parto por cesárea. Algo se relaciona con la cre-
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ciente tasa de partos por cesárea programados en Estados Unidos; silicona que permite que la sangre del feto se acumule como glóbu-
los médicos y los hospitales deben decidir si se requiere monitoreo los discretos. Se realiza una incisión a través del cuero cabelludo
fetal antes del procedimiento en mujeres de bajo riesgo. fetal a una profundidad de 2 mm con una cuchilla especial con man-
go largo. A medida que se forma una gota de sangre en la superficie,
se recoge de inmediato en un tubo capilar de vidrio heparinizado.
SecCiÓn 7
⬛ Interpretación computarizada
El pH de la sangre se mide con prontitud.
Las interpretaciones del patrón de frecuencia cardiaca fetal son El pH de la sangre del cuero cabelludo capilar fetal es por lo
subjetivas. En consecuencia, el potencial de asistencia informática general más bajo que el de la sangre venosa umbilical y se acerca
para mejorar la precisión de identificación de los patrones anorma- al de la sangre arterial umbilical. En un algoritmo, si el pH es
les parecía prometedor. El grupo de colaboración INFANT (2017) ≥7.25, se observa trabajo de parto, y si está entre 7.20 y 7.25, la
estudió si la adición de software de apoyo a la decisión basado en medición del pH se repite dentro de los 30 minutos (Zalar, 1979).
computadora para la interpretación de los patrones de frecuencia Si el pH es <7.20, se recoge de inmediato otra muestra de sangre
cardiaca fetal redujo el número de resultados neonatales pobres. del cuero cabelludo, y se lleva a la madre a un quirófano y se pre-
En este ensayo, 23 515 mujeres se asignaron aleatoriamente a la para para la cirugía. El parto se realiza puntualmente si se confir-
interpretación asistida por computadora en comparación con 23 055 ma el bajo pH. De lo contrario, se permite que el trabajo de parto
mujeres en un brazo de interpretación clínica convencional. Los re- continúe y las muestras de sangre del cuero cabelludo se repiten
sultados perinatales, como el nacimiento intrauterino de mortina- con periodicidad.
tos, la muerte neonatal temprana y la encefalopatía neonatal, no Los únicos beneficios informados para las pruebas de pH del
mejoraron con la asistencia informática. Las tasas de parto por cesá- cuero cabelludo son menos partos por cesárea para el sufrimiento
rea fueron similares en ambos grupos. Además, un seguimiento de fetal (Young, 1980b). Sin embargo, Goodwin y colaboradores
2 años de un subconjunto de los niños supervivientes no mostró (1994) mostraron una disminución en la tasa de muestreo del pH
diferencias en su desarrollo neurológico. del cuero cabelludo de casi 1.8% a mediados de la década de 1980
a 0.03% en 1992. Esta disminución en la tasa de muestreo no se
OTRAS TÉCNICAS DE EVALUACIÓN asoció con una mayor tasa de cesáreas por sufrimiento fetal. Con-
INTRAPARTO cluyeron que el muestreo de pH en la sangre del cuero cabelludo
no era necesario.
⬛ Muestreo de sangre del cuero cabelludo fetal Kruger y colegas (1999) han defendido el uso de la concentra-
ción de lactato sanguíneo del cuero cabelludo fetal como comple-
De acuerdo con el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos mento del pH. Wibergitzel y colaboradores (2008) asignaron aleato-
(2017a), las mediciones del pH en la sangre capilar del cuero cabe- riamente 1 496 fetos al análisis del pH sanguíneo del cuero cabelludo
lludo pueden ayudar a identificar al feto en graves problemas. Sin y 1 496 al análisis del lactato sanguíneo del cuero cabelludo. Encon-
embargo, este grupo también enfatiza que ni los resultados nor- traron que eran equivalentes en la predicción de la acidemia fetal.
males ni anormales del pH del cuero cabelludo son predictivos del La ventaja de la medición de lactato fue que se necesitó una menor
resultado neonatal. Notablemente, el procedimiento ahora se usa cantidad de sangre, lo que condujo a una menor tasa de falla de
de manera poco común y no está disponible en la mayoría de los procedimiento en comparación con el muestreo de sangre del cuero
hospitales en Estados Unidos. cabelludo para el pH.
Con el muestreo, se inserta un endoscopio iluminado a través
del cuello uterino dilatado después de la rotura de la membrana y se
presiona firmemente contra el cuero cabelludo fetal (figura 24-22). ⬛ Estimulación del cuero cabelludo
La piel se limpia con un hisopo de algodón cubierto con un gel de Clark y colaboradores (1984) han sugerido que la estimulación del
cuero cabelludo fetal es una alternativa al muestreo de sangre del mis-
mo. Esta propuesta estuvo basada en la observación de que la ace-
leración de la frecuencia cardiaca en respuesta a pellizcar el cuero
cabelludo fetal con una pinza Allis justo antes de obtener sangre
estaba invariablemente asociada con un pH normal. Por el contra-
rio, no provocar la aceleración no fue uniformemente predictivo de
la acidemia fetal. Más tarde, Elimian y asociados (1997) informaron
que de 58 casos en los que la frecuencia cardiaca del feto aceleró
>10 lpm después de 15 segundos de suave acariciado digital del
cuero cabelludo, el 100% tenía un pH sanguíneo del cuero cabellu-
do >7.20. Sin una aceleración, sin embargo, sólo el 30% tenía un
pH en la sangre del cuero cabelludo >7.20. Tras un estudio pros-
pectivo de cohortes, Tahir Mahmood y colaboradores (2017) con-
cluyeron que la estimulación fetal del cuero cabelludo era una al-
ternativa confiable para la determinación del pH sanguíneo del
cuero cabelludo.
⬛ Estimulación vibroacústica
La aceleración de la frecuencia cardiaca fetal en respuesta a la es-
timulación vibroacústica se ha recomendado como un sustituto
FIGURA 24-22 La técnica del muestreo del cuero cabelludo para el muestreo de sangre en el cuero cabelludo fetal (Edersheim,
fetal utilizando un amnioscopio. El extremo del endoscopio se 1987). La técnica usa una laringe artificial electrónica colocada ca-
desplaza desde el vértice fetal aproximadamente 2 cm para si a 1 cm o de manera directa sobre el abdomen materno (capítulo
mostrar la hoja desechable contra el cuero cabelludo fetal an- 17, p. 337). La respuesta a la estimulación vibroacústica se considera
tes de la incisión. normal si una aceleración de la frecuencia cardiaca fetal de al me-
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nos 15 lpm mínimo 15 segundos ocurre dentro de los 15 segundos ciones breves y transitorias de oxígeno fetal <30% fueron
posteriores a la estimulación y con movimientos fetales prolonga- frecuentes durante el trabajo de parto, ya que dichos valores se ob-
dos (Sherer, 1994). servaron en 53% de los fetos con resultados normales. Sin embargo,
Lin y colegas (2001) estudiaron de manera prospectiva la esti- cuando persisten durante 2 minutos o más, los valores de satura-
CAPÍTULO 24
mulación vibroacústica en 113 mujeres en trabajo de parto con ción <30% se asociaron con un mayor riesgo de compromiso fetal
desaceleraciones de frecuencia cardiaca moderada a intensa o tar- potencial.
días. Concluyeron que esta técnica es un predictor efectivo de aci- Garite y colegas (2000) asignaron aleatoriamente 1 010 mujeres
dosis fetal en el contexto de desaceleraciones variables. La predic- con embarazos a término y en quienes se desarrollaron patrones
tibilidad para la acidosis fetal, sin embargo, es limitada en el predefinidos de frecuencia cardiaca fetal anormal. Las pacientes re-
contexto de las desaceleraciones tardías. Otros investigadores han cibieron monitorización fetal convencional sola o monitorización
informado que la estimulación vibroacústica en la segunda etapa fetal más oximetría de pulso fetal continua. El uso de oximetría de
del trabajo de parto no predijo el resultado neonatal, ni mejoró el pulso fetal redujo de manera significativa la tasa de parto por cesárea
manejo del parto (Anyaegbunam, 1994). para el estado fetal no tranquilizante de 10.2 a 4.5%. Alternativa-
Skupski y colaboradores (2002) realizaron un metaanálisis de mente, la tasa de cesárea para la distocia aumentó de manera signi-
informes sobre pruebas de estimulación fetal intraparto publicadas ficativa del 9 al 19% cuando se utilizó oximetría de pulso. No se
entre 1966 y 2000. Se analizaron cuatro tipos de estimulación fetal asociaron beneficios neonatales o efectos adversos con la oximetría
e incluyeron punción del cuero cabelludo fetal para pruebas de pH de pulso fetal. Con base en estas observaciones, la Administración
sanguíneo, pellizco del cuero cabelludo Allis, estimulación vibro- de Alimentos y Medicamentos aprobó la comercialización del Siste-
acústica, y caricias digitales del cuero cabelludo fetal. Los resulta- ma de Monitoreo de Oxígeno Fetal Nellcor N-400.
dos fueron similares para los cuatro métodos. Estos investigadores Desde entonces, otros tres ensayos aleatorizados han compara-
concluyeron que las pruebas de estimulación intraparto fueron úti- do la oximetría de pulso fetal con la atención estándar. En los tres
les para excluir la acidemia fetal. Advirtieron, sin embargo, que ensayos, los resultados neonatales fueron similares entre los dos
estas pruebas son “menos que perfectas”. brazos del estudio. East y colaboradores (2006) informaron que la
adición de oximetría redujo significativamente las tasas de cesárea
⬛ Oximetría de pulso fetal para un patrón de frecuencia cardiaca fetal no tranquilizante. Sin
Usando una tecnología similar a la de la oximetría de pulso para embargo, Bloom (2006) y Klauser (2005), cada uno con sus colabo-
adultos, esta instrumentación permite la evaluación de la satura- radores, no encontraron diferencias en las tasas de parto por cesá-
ción de oxihemoglobina fetal una vez que se rompen las membra- rea entre los dos grupos de estudio. Debido a estos hallazgos, en
nas. Se inserta un sensor tipo almohadilla único a través del cuello 2005, el fabricante suspendió la venta del sistema de oxímetro fetal
uterino y se coloca contra la cara fetal. El dispositivo transcervical en Estados Unidos.
registra confiablemente la saturación de oxígeno fetal en 70 a 95%
de las mujeres a lo largo de 50 a 88% de sus trabajos de parto ⬛ Electrocardiografía fetal
(Yam, 2000). Al usar la oximetría de pulso fetal, el límite inferior A medida que la hipoxia fetal empeora, el ECG fetal cambia. En
para la saturación de oxígeno fetal normal por lo general se consi- concreto, el feto maduro expuesto a la hipoxemia desarrolla un seg-
dera que es del 30% (Gorenberg, 2003; Stiller, 2002). Sin embargo, mento ST elevado y un aumento progresivo de la altura de la onda
cuando se mide en sangre arterial umbilical, la saturación de oxí- T que puede expresarse como una relación T:QRS (figura 24-24).
geno fetal normalmente varía mucho, como se muestra en la figu- Se cree que el aumento de las proporciones T:QRS refleja la capa-
ra 24-23. Bloom y colaboradores (1999) informaron que las satura- cidad cardiaca fetal para adaptarse a la hipoxia y aparecer antes del
daño neurológico. El empeoramiento adicional de la hipoxia con-
200 duce a una desviación del segmento ST progresivamente negativa
que adquiere una forma bifásica (figura 24-25). Es razonable con-
siderar que las anomalías del segmento ST pueden ocurrir tarde en
160 el curso del compromiso fetal. De hecho, se ha formulado la hipó-
tesis de que los cambios del segmento ST reflejan la hipoxia tisular
del miocardio.
Debido a estos hallazgos, varios investigadores han evaluado el
Frecuencia (n)
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raw-ECG
Q
S
Figura 24-24 A. Cambios del segmento ST en condiciones normales e hipóxicas. B. Generación de proporción T:QRS. (Redibuja-
do con permiso de Devoe L: análisis de ECG: ECG analysis: the next generation in electronic fetal monitoring? Contemporary Ob/
Gyn, September 15, 2006.)
incidencia del parto operatorio o la encefalopatía neonatal. Y un variables que duran ≥60 segundos o caen a ≥60 lpm; desaceleracio-
metaanálisis de cinco ensayos aleatorios que incluyó a 15 352 pa- nes recurrentes tardías; o desaceleraciones prolongadas que duran
cientes encontró que el análisis del segmento ST no disminuyó las >2 minutos, siempre que no haya un evento ST. Estas pautas no
tasas de parto por cesárea o la acidemia metabólica fetal al nacer pertenecían al grupo de manejo habitual estándar. Notablemente, en
(Becker, 2012). el grupo abierto, a 55 mujeres se les presentó el parto cuando las
Por último, en un ensayo realizado por el NICHD, 5 532 mujeres pautas de STAN indicaban que el trabajo de parto debería continuar.
fueron asignadas aleatoriamente a un brazo de análisis del segmento Esto compuso 20% del total de 287 partos por cesárea realizados por
ST (el grupo abierto) y 5 576 al tratamiento intraparto estándar (el sufrimiento fetal en este grupo. Claramente, los médicos asistentes
grupo enmascarado). El resultado primario fue un compues- abandonaron el protocolo de grupo abierto que estipulaba la no in-
to de uno o más de los siete eventos asociados con el compromiso tervención. Probablemente percibieron los patrones de la frecuencia
fetal (Belfort, 2015). En el grupo abierto, la práctica clínica fue dirigi- cardiaca fetal para reflejar aquellos que antes se aceptaban en su
da en cierto grado por pautas predeterminadas de análisis del seg- práctica habitual como no tranquilizadores.
mento ST. Éstas estipularon que la intervención debe ser retenida, es Los resultados de este ensayo mostraron que STAN no tuvo
decir, el manejo expectante adoptado durante al menos 60 minutos, ningún efecto sobre el resultado neonatal o las tasas de parto por
a pesar de la presencia de una variabilidad mínima; desaceleraciones cesárea (Belfort, 2015). En su revisión, Neilson y colegas (2015)
llegaron a conclusiones similares. Estos resultados han eliminado
esencialmente el uso del análisis de segmento ST en Estados Uni-
dos, pero esta tecnología todavía se usa en Europa.
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CAPÍTULO 24
particular. En contraste, una designación “no protectora” sugiere Categoría I-Normal
incapacidad para eliminar la duda. Estos patrones durante el par- Incluye todo lo siguiente:
to son dinámicos y pueden cambiar con mucha rapidez de tran- • Frecuencia inicial: 110-160 lpm
quilizador a no tranquilizador y viceversa. Estas evaluaciones son • Variabilidad de FHR inicial: moderada
juicios clínicos subjetivos que inevitablemente están sujetos a la imper- • Desaceleraciones tardías o variables: ausentes
fección y deben reconocerse como tales. • Desaceleraciones tempranas: presentes o ausentes
La dificultad de asignar una etiqueta no protectora a los patro- • Aceleraciones: presentes o ausentes
nes de la frecuencia cardiaca fetal se debe en parte al hecho de que
estos patrones son más un reflejo de la fisiología fetal que de la Categoría II-Indeterminado
patología. El control fisiológico de la frecuencia cardiaca incluye Incluir todos los trazados FHR no categorizados como
varios mecanismos interconectados que dependen del flujo san- Categoría I o III. Los trazados de Categoría II pueden
guíneo y de la oxigenación. Además, la actividad de estos meca- representar una fracción apreciable de los encontrados en
nismos de control está influenciada por el estado preexistente de la atención clínica. Los ejemplos incluyen cualesquiera de
la oxigenación fetal, por ejemplo, como se observa en la insufi-
los siguientes:
ciencia placentaria crónica. Es importante destacar que el feto está
Frecuencia inicial
amarrado por un cordón umbilical, por lo que el flujo sanguíneo
está constantemente en peligro. Además, el trabajo de parto nor- • Bradicardia no acompañada por variabilidad inicial ausente
mal es un proceso de aumento de la acidemia (Rogers, 1998). Por • Taquicardia
tanto, el parto normal es un proceso de sucesos hipóxicos fetales Variabilidad de FHR inicial
repetidos que, con poca frecuencia, pueden conducir a una acide- • Variabilidad mínima inicial
mia significativa. • Variabilidad inicial ausente no acompañada de
desaceleraciones recurrentes
⬛ Diagnóstico
• Variabilidad marcada de la línea basal
Aceleraciones
La identificación de “sufrimiento fetal” en función de los patrones • Ausencia de aceleraciones inducidas después de la
de la frecuencia cardiaca fetal es impreciso y controvertido. Los estimulación fetal
expertos en la interpretación de estos patrones a menudo no es- Desaceleraciones periódicas o episódicas
tán de acuerdo entre sí. Ayres-de-Campos y colegas (1999) inves- • Desaceleraciones variables recurrentes acompañadas de
tigaron el acuerdo interobservador sobre la interpretación del variabilidad inicial mínima o moderada
patrón de frecuencia cardiaca fetal y encontraron que el acuerdo
—o, a la inversa, el desacuerdo— estaba relacionado con si el pa-
• Desaceleración prolongada ≥2 min pero <10 min
trón era normal, sospechoso o patológico. Específicamente, los ex • Desaceleraciones tardías recurrentes con variabilidad
pertos estuvieron de acuerdo en 62% de los patrones- normales, inicial moderada
42% de los patrones sospechosos y sólo 25% de los patrones pato- • Desaceleraciones variables con otras características,
lógicos. Keith y colaboradores (1995) pidieron a cada uno de los como retorno lento a la línea basal, “rebasamientos” u
17 expertos que revisaran 50 trazados en dos ocasiones, con al “hombros”
menos un mes de diferencia. Alrededor del 20% cambió sus pro-
pias interpretaciones, y casi 25% no estuvo de acuerdo con las Categoría III-Anormal
interpretaciones de sus colegas. Incluye:
Para desarrollar definiciones estandarizadas y no ambiguas • Variabilidad FHR inicial ausente y cualesquiera de los
de los trazados de la frecuencia cardiaca fetal (FHR, fetal heart siguientes:
rate), el NICHD (1997) realizó una serie de talleres etre 1995 y Desaceleraciones tardías recurrentes
1996 y publicó recomendaciones para interpretar estos patrones. Desaceleraciones variables recurrentes
Como se mostró previamente en el cuadro 24-1, se convocó un Bradicardia
segundo taller para reevaluar estas recomendaciones y aclarar la
• Patrón sinusoidal
terminología (Macones, 2008). Un resultado importante fue la re-
comendación de un sistema de tres niveles para clasificar los pa- bpm = latidos por minuto; FHR = frecuencia cardiaca fetal.
trones de FHR (cuadro 24-2). El Colegio Americano de Obstetras Reproducido con permiso de Macones GA, Hankins GD, Spong CY, y
y Ginecólogos (2017b) ha recomendado el uso de este sistema otros: The 2008 National Institute of Child Health and Human
escalonado. Development workshop report on electronic fetal monitoring: update
Algunos estudios han evaluado este sistema de tres niveles. on definitions, interpretation, and research guidelines, Obstet
Jackson y colaboradores (2011) estudiaron a 48 444 mujeres en Gynecol. 2008 Sep; 112(3):661-666.
trabajo de parto y encontraron que los patrones de categoría I
(FHR normal) se observaron durante el trabajo de parto en 99.5%
de los trazados. Se encontraron patrones de categoría II (FHR
indeterminada) en 84.1% de los trazados, y los patrones de cate-
goría III (FHR anormal) se observaron en 0.1% (54 mujeres). La durante los 30 minutos anteriores al parto. Ninguna de las tres
mayoría, 84% de las mujeres, tenía una combinación de categorías categorías demostró una asociación significativa con la acidemia
durante el parto. Cahill y colegas (2012) correlacionaron de mane- de la sangre del cordón umbilical. El Colegio Americano de Obs-
ra retrospectiva la incidencia de acidemia del cordón umbilical tetras y Ginecólogos y la Academia Americana de Pediatría (2014)
(pH ≤7.10) con las características de la frecuencia cardiaca fetal concluyeron que un rastreo de categoría I o II con una puntuación
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de Apgar de 5 minutos >7 o con valores de la base arterial de Ramin y asociados (1996) estudiaron casi 8 000 embarazos con
ácidos grasos normales no era consistente con un evento agudo líquido amniótico teñido con meconio en partos del Parkland
isquémico hipóxico. Hospital. El síndrome de aspiración de meconio se asoció signifi-
Sholapurkar (2012) desafió la validez del sistema de tres nive- cativamente con la acidemia fetal al nacer. Otras correlaciones
les porque la mayoría de los patrones de frecuencia cardiaca fetal significativas de la aspiración incluyeron parto por cesárea, fór-
SecCiÓn 7
anormales cae en la categoría indeterminada II. Se sugirió además ceps para acelerar el parto, anormalidades del ritmo cardiaco du-
que esto resultó de la mayoría de las desaceleraciones de la fre- rante el parto, puntajes deprimidos de Apgar, y la necesidad de
cuencia cardiaca fetal que se clasificaron de manera inapropiada ventilación asistida en el momento del parto. El análisis del tipo
como desaceleraciones variables debido a la compresión del cor- de acidemia fetal basado en gases en sangre umbilical sugirió que
dón. Un grupo de 19 expertos dirigido por Clark (2013) observó el compromiso fetal asociado con el síndrome de aspiración de
que más del 80% de los fetos tiene patrones de FHR en el nivel II. meconio fue un evento agudo. Esto se debe a que la mayoría de
Propusieron un algoritmo de gestión para estos fetos, sin embar- los fetos acidémicos tenía valores de Pco2 anormalmente elevados
go, su algoritmo hipotético no fue clínicamente probado. en lugar de una acidemia metabólica pura.
Parer y King (2010) compararon esta situación en Estados Uni- Dawes y colaboradores (1972) observaron que dicha hipercar-
dos con la de otros países en los que se llegó a un consenso sobre bia en los corderos fetales induce la respiración jadeante y el con-
la clasificación y la gestión por parte de varias sociedades profesio- siguiente aumento de la inhalación de líquido amniótico. Jovano-
nales. Algunas de éstas incluyen el magnífico Colegio Americano vic y Nguyen (1989) observaron que el meconio inhalado en los
de Obstetras y Ginecólogos, la Sociedad de Obstetras y Ginecólo- pulmones del feto causó el síndrome de aspiración sólo en anima-
gos de Canadá, el magnífico Colegio de Nueva Zelanda y Australia les asfixiados.
de Obstetras y Ginecólogos y la Sociedad japonesa de Obstetricia Ramin y colegas (1996) plantearon la hipótesis de que la fisio-
y Ginecología. Estos autores comentan además que el sistema de patología del síndrome de aspiración de meconio incluye, entre
tres niveles del NICHD es inadecuado porque la categoría II, un otros, hipercapnia fetal, que estimula la respiración fetal y condu-
patrón indeterminado de FHR, contiene una gran mezcla hetero- ce a la aspiración de meconio en los alvéolos. La lesión del parén-
génea de patrones que impide el desarrollo de una estrategia de quima pulmonar es secundaria al daño celular alveolar inducido
manejo. por acidemia. En este escenario fisiopatológico, el meconio en el
Parer e Ikeda (2007) habían propuesto previamente un sistema fluido amniótico es un peligro ambiental fetal en lugar de un mar-
de cinco niveles codificado por colores para la interpretación y ges- cador de compromiso preexistente. Esta secuencia fisiopatológica
tión de FHR. Dos informes posteriores han comparado los siste- propuesta no es exhaustiva, porque no representa aproximada-
mas de cinco y tres niveles. Bannerman y asociados (2011) encon- mente la mitad de los casos de síndrome de aspiración de meconio
traron que los dos sistemas eran similares en las interpretaciones en los que el feto no es acidémico al nacer.
de la frecuencia cardiaca fetal para los trazados que eran muy nor- Por tanto, se concluyó que la alta incidencia de meconio obser-
males o muy anormales. Coletta y colaboradores (2012) encontra- vada en el líquido amniótico durante el trabajo de parto, a menudo
ron que el sistema de cinco niveles tenía mejor sensibilidad que el representa el paso fetal de los contenidos gastrointestinales junto
sistema de tres niveles. Elliott y colegas (2010) utilizaron la infor- con los procesos fisiológicos normales. Aunque es normal, dicho
matización para medir el rendimiento de un sistema de clasifica- meconio se convierte en un peligro ambiental cuando sobreviene la
ción de cinco niveles, pero no lograron analizar y categorizar 2 472 acidemia fetal. Es importante destacar que dicha acidemia ocurre de
grabaciones del corazón del feto. forma aguda y, por consiguiente, la aspiración de meconio es impre-
Es evidente que después de 50 años de uso continuo de decible y es muy probable que no se pueda evitar. Además, Green-
monitorización electrónica de la frecuencia cardiaca fetal, no hay wood y colegas (2003) mostraron que el líquido amniótico transpa-
consenso sobre las recomendaciones de interpretación y manejo rente también era un mal predictor. En un estudio prospectivo con
para los patrones de FHR (Parer, 2011). 8 394 mujeres con líquido amniótico transparente, descubrieron
que éste representaba un signo poco fiable de bienestar fetal.
La creciente evidencia indica que muchos recién nacidos con
⬛ Meconio en el líquido amniótico síndrome de aspiración de meconio han sufrido hipoxia crónica
antes del nacimiento (Ghidini, 2001). Blackwell y asociados (2001)
Los obstetras se han dado cuenta durante mucho tiempo de que encontraron que 60% de los recién nacidos diagnosticados con sín-
el meconio durante el trabajo de parto es problemático en la pre- drome de aspiración de meconio tenía un pH sanguíneo de la
dicción de sufrimiento fetal o asfixia. De hecho, aunque el meco- arteria umbilical ≥7.20, lo que implica que el síndrome no estaba
nio complica el 12 al 22% de los partos, sólo unos pocos están re- relacionado con la condición neonatal en el momento del parto. De
lacionados con la mortalidad neonatal. En una investigación del manera similar, los marcadores de hipoxia crónica, como los nive-
hospital Parkland, se descubrió que el meconio era un riesgo obs- les elevados de eritropoyetina fetal y el aumento de glóbulos rojos
tétrico de “bajo riesgo” porque la tasa de mortalidad perinatal atri- nucleados en recién nacidos, sugieren que la hipoxia crónica está
buible al meconio era de sólo una muerte por cada 1 000 nacidos involucrada en muchos casos de síndrome de aspiración de meco-
vivos (Nathan, 1994). nio (Dollberg, 2001; Jazayeri, 2000).
Tres teorías sobre el paso fetal de meconio pueden explicar, En el pasado reciente, el manejo obstétrico de rutina de un
en parte, la tenue conexión entre su detección y la mortalidad recién nacido con líquido amniótico teñido de meconio incluía la
neonatal. En primer lugar, los fetos pueden pasar el meconio en aspiración intraparto de la orofaringe y la nasofaringe. En 2005,
respuesta a la hipoxia y, por tanto, el meconio indica un compro- las directrices de gestión se modificaron de manera significativa.
miso fetal (Walker, 1953). En segundo lugar, el paso intrauterino Ahora, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (2017c)
de meconio puede representar la maduración normal del tracto recomienda que los recién nacidos con líquido amniótico teñido
gastrointestinal bajo control neuronal (Mathews, 1979). Una teo- de meconio, independientemente de su vigor, dejen de recibir
ría final postula que el paso de meconio sigue a la estimulación rutinariamente succión intraparto. La succión está reservada para
vagal a partir de un atrapamiento del cordón umbilical común, aquellos con obstrucción de la vía aérea. También recomiendan
pero transitorio con el resultante aumento del peristaltismo intes- que esté disponible un equipo debidamente acreditado con habi-
tinal (Hon, 1961). lidades completas de resucitación (capítulo 32, p. 607).
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CUADRO 24-3 Algunas medidas de reanimación para los rastreos de categoría II o categoría III
Anomalía de la frecuencia cardiaca fetal a Intervencionesb
CAPÍTULO 24
Desaceleraciones tardías recurrentes Posicionamiento del decúbito lateral, administrar oxígeno materno; bolo de
Desaceleraciones prolongadas o bradicardia fluido intravenoso; reducir la frecuencia de contracción uterina
Variabilidad de la FHR mínima o ausente
Taquisistolia con seguimiento de categoría II o III Interrumpir la oxitocina o prostaglandinas; administre tocolíticos: terbutalina,
sulfato de magnesio
Desaceleraciones variables recurrentes Reposición de la madre; amnioinfusión; con prolapso del cordón umbilical,
Desaceleraciones prolongadas o bradicardia elevar manualmente la parte que se presenta mientras se prepara para el
parto inmediato
a
La evaluación simultánea de la(s) causa(s) sospechosa(s) también es un paso importante para el manejo de los registros de FHR anormales.
b
La combinación de múltiples intervenciones simultáneamente puede ser apropiada y potencialmente más efectiva que hacerlas de manera indi-
vidual o en serie.
FHR = frecuencia cardiaca fetal.
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Para las desaceleraciones variables, Hofmeyr y Lawrie (2012) re- la mitad de las mujeres con meconio moderado o grueso que se
visaron los efectos de la amnioinfusión en el tratamiento de los asignaron al azar a este tratamiento. Estos investigadores fueron
patrones de frecuencia cardiaca fetal asociados con la compresión incapaces de demostrar mejores resultados neonatales con este
del cordón umbilical. Llegaron a la conclusión de que la amnioin- tratamiento. Spong et al. (1994) también concluyeron que aunque
fusión parecía ser útil para reducir la aparición de desaceleracio- la amnioinfusión profiláctica diluía el meconio, no mejoró el resul-
SecCiÓn 7
nes variables, mejorar los resultados neonatales y disminuir las tado perinatal. Por último, Fraser y colegas (2005) aleatorizaron la
tasas de cesáreas. El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólo- amnioinfusión en 1 998 mujeres con líquido amniótico teñido de
gos (2016) ha concluido que la amnioinfusión es un enfoque razo- meconio grueso en el trabajo de parto y no encontraron benefi-
nable en el tratamiento de desaceleraciones variables repetitivas, cios. Hofmeyr y asociados (2014) informaron resultados mixtos de
independientemente del estado del meconio. su revisión. Debido a estos hallazgos, el Colegio Americano de Obs-
Para el oligohidramnios, la amnioinfusión se ha utilizado de ma- tetras y Ginecólogos (2016) no recomienda la amnioinfusión para
nera profiláctica para evitar los patrones de frecuencia cardiaca diluir el líquido amniótico teñido con meconio.
fetal intraparto por la oclusión del cordón. Nageotte et al. (1991)
encontraron que esto dio como resultado desaceleraciones varia- ⬛ Patrones de frecuencia cardiaca fetal
bles significativamente menores y menos intensas en el trabajo de
parto. Sin embargo, la tasa de cesárea o la condición del recién y lesión cerebral
nacido a término no mejoró. En una investigación aleatoria, Macri Los estudios que han intentado correlacionar patrones de frecuen-
y colegas (1992) estudiaron la amnioinfusión profiláctica en 170 cia cardiaca fetal con lesión cerebral han examinado principal-
embarazos a término y postérmino complicados tanto por meconio mente a bebés identificados en acciones médico-legales. Phelan y
espeso como por oligohidramnios. La amnioinfusión redujo de ma- Ahn (1994) informaron que, entre los 48 fetos que más tarde se
nera significativa las tasas de síndrome de aspiración de meconio y descubrió que tenían problemas neurológicos, el seguimiento de
las tasas de parto por cesárea por sufrimiento fetal. Por el contra- la frecuencia cardiaca fetal no reactiva persistente ya estaba pre-
rio, Ogundipe et al. (1994) asignaron aleatoriamente 116 embara- sente en el momento de la admisión en 70%. Concluyeron que la
zos a término con un índice de líquido amniótico <5 cm para reci- lesión neurológica fetal se produjo con predominio antes de llegar
bir amnioinfusión profiláctica o atención obstétrica estándar. En al hospital. Cuando analizaron retrospectivamente los patrones de
general, las tasas de parto por cesárea, las tasas de parto por sufri- frecuencia cardiaca en 209 recién nacidos con lesión cerebral, con-
miento fetal o los estudios de ácido-base del cordón umbilical no cluyeron que no había un solo patrón único asociado con la lesión
difirieron significativamente entre los grupos. neurológica fetal (Ahn, 1996). Graham y colaboradores (2006) re-
Para el líquido amniótico teñido con meconio, Pierce y colabora- visaron la literatura mundial publicada entre 1966 y 2006 sobre el
dores (2000) revisaron 13 ensayos prospectivos de amnioinfusión efecto de la monitorización de la frecuencia cardiaca fetal para
intraparto para 1 924 mujeres con líquido teñido con meconio. En prevenir la lesión cerebral perinatal y no encontraron ningún be-
el grupo de amnioinfusión, los recién nacidos resultaron significa- neficio.
tivamente menos propensos a tener meconio por debajo de las Los patrones de frecuencia cardiaca fetal necesarios para el
cuerdas vocales, y las tasas del síndrome de aspiración de meconio daño cerebral perinatal se han estudiado en animales de experi-
fueron menores. La tasa de parto por cesárea también se redujo mentación. Myers (1972) describió los efectos de la asfixia comple-
en el grupo de amnioinfusión. Resultados similares fueron repor- ta y parcial en monos rhesus. La asfixia completa fue producida
tados por Rathore y colaboradores (2002). por la oclusión total del flujo sanguíneo umbilical que condujo a
Por otra parte, varios investigadores no apoyaron la amnioin- una desaceleración prolongada (figura 24-26). El pH arterial fetal
fusión para la tinción con meconio. Por ejemplo, Usta y colabora- no disminuyó a 7.0 hasta casi 8 minutos después del cese comple-
dores (1995) informaron que la amnioinfusión no era factible en to de la oxigenación y el flujo umbilical. Se necesitaron al menos
27
200 120
pCO2 mm Hg
pO2 mm Hg
18
cardiaca fetal
80
Frecuencia
100 9
0 0 40
Jadeos Jadeos
100 20
arterial fetal
Déficit base
7.4
mEq/L
50
Presión
10
pH
Figura 24-26 Desaceleración prolongada en un mono rhesus que se muestra con presión sanguínea y cambios bioquímicos du-
rante la oclusión total del flujo sanguíneo del cordón umbilical. (Datos de Myers, 1972.)
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10 minutos de tal desaceleración prolongada antes de que hubiera estas suposiciones generaron grandes expectativas y fomentaron
evidencia de daño cerebral en fetos supervivientes. la creencia de que todas las muertes o lesiones neonatales fueron
Myers (1972) también produjo asfixia parcial en monos rhesus prevenibles.
impidiendo el flujo sanguíneo aórtico materno. Esto resultó en A fines de la década de 1970, la Oficina de Evaluación Tecno-
CAPÍTULO 24
desaceleraciones tardías debido a hipoperfusión uterina y placen- lógica, el Congreso de Estados Unidos y los Centros para el Con-
taria. Observó que varias horas de estas desaceleraciones tardías trol y la Prevención de Enfermedades formularon preguntas so-
no dañaban el cerebro del feto a menos que el pH cayera por de- bre la eficacia, la seguridad y los costos del monitoreo electrónico.
bajo de 7.0. De hecho, Adamsons y Myers (1977) informaron más Banta y Thacker (2002) revisaron los 25 años de la controversia
tarde que las desaceleraciones tardías eran un marcador de asfixia sobre los beneficios, o la falta de ellos, de la monitorización elec-
parcial mucho antes de que ocurriera el daño cerebral. trónica fetal. Más recientemente, Alfirevic y colegas (2017) revisa-
El patrón de frecuencia cardiaca fetal más común durante el ron 13 ensayos aleatorizados en los cuales participaron más de
parto, debido a la oclusión del cordón umbilical, requiere un tiem- 37 000 mujeres. Llegaron a la conclusión de que la monitoriza-
po considerable para afectar significativamente al feto en animales ción electrónica fetal se asoció con un menor número de convul-
de experimentación. Clapp y colegas (1988) ocluyeron parcial- siones neonatales, pero con una mayor tasa de partos vaginales
mente el cordón umbilical durante 1 minuto cada 3 minutos en por cesárea y operatoria. Es importante destacar que las tasas de
ovejas fetales. Rocha y colaboradores (2004) ocluyeron por com- mortalidad perinatal o parálisis cerebral no disminuyeron. Gri-
pleto el cordón umbilical durante 90 segundos cada 30 minutos mes y Peipert (2010) escribieron un comentario actual sobre la mo-
durante 3 a 5 horas al día durante 4 días sin producir lesión necró- nitorización electrónica fetal en Obstetricia & Ginecologia. Resu-
tica en las células cerebrales. Los resultados de tales estudios su- mieron que tal monitoreo, aunque se ha utilizado en 85% de los
gieren que los efectos del enredo del cordón umbilical dependen casi 4 millones de nacimientos anuales en Estados Unidos, ha fa-
del grado de oclusión parcial versus total, la duración de las oclu- llado como un programa de evaluación de salud pública. Señala-
siones individuales y la frecuencia de tales oclusiones. ron que el valor predictivo positivo de la monitorización electró-
La contribución de los eventos intraparto a las desventajas nica para la muerte fetal en el parto o parálisis cerebral es casi
neurológicas posteriores ha sido sobreestimada en gran medida, nula, lo que significa que “casi todos los resultados positivos de la
como se analiza con más detalle en el capítulo 33 (p. 621). Está prueba son incorrectos”.
claro que para que ocurra daño cerebral, el feto debe estar ex- Se han realizado al menos dos intentos para estudiar los efec-
puesto a mucho más que un breve periodo de hipoxia. Además, tos epidemiológicos de la monitorización fetal en Estados Unidos.
ésta debe causar acidemia metabólica profunda, apenas subletal. Chen y colaboradores (2011) utilizaron datos de 2004 sobre más
Debido a esto, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos de 1.7 millones de nacimientos vivos únicos, 89% de los cuales se
(2014) ha recomendado que se obtengan gases en la sangre del sometieron a monitoreo fetal electrónico. Informaron que la mo-
cordón umbilical cuando se realiza una cesárea por compromiso nitorización elevó las tasas de parto quirúrgico, pero redujo las
fetal, una puntuación baja de Apgar en 5 minutos, restricción gra- tasas de mortalidad neonatal temprana. Sin embargo, este benefi-
ve del crecimiento fetal, frecuencia cardiaca fetal anormal rastreo, cio dependía de la edad gestacional y el efecto más importante se
enfermedad tiroidea materna o gestación multifetal (capítulo 32, observó en los fetos prematuros. Más tarde, Ananth y colegas
p. 611). (2013) informaron sobre un estudio epidemiológico similar, pero
Hasta hace poco, el pronóstico para los recién nacidos mode- más grande, hecho en Estados Unidos. Estudiaron a cerca de 58
radamente afectados con encefalopatía hipóxico-isquémica (HIE, millones de neonatos nacidos vivos únicos, no anómalos, entre
hypoxic-ischemic encephalopathy) era pobre. Esto ha estimulado la 1990 y 2004. El aumento temporal en el uso del monitoreo fetal se
investigación dirigida a mitigar estas consecuencias. Los experi- asoció con un descenso en las tasas de mortalidad neonatal, espe-
mentos con animales que comenzaron a finales de la década de cialmente en las gestaciones de pretérmino. En un editorial acom-
1990 sugirieron que la reducción de la temperatura cerebral des- pañante, Resnik (2013) advirtió que una asociación epidemiológi-
pués de un evento incitante podría reducir la incidencia de daño ca entre el monitoreo fetal y la muerte neonatal reducida no
cerebral (Gunn, 1997, 2000; Nedelcu, 2000; Tooley, 2003; Wag- establece la causalidad. Sugirió que las limitaciones en el estudio
ner, 2002). Estos hallazgos llevaron a varios estudios en todo el de Ananth debería hacer que el lector fuera escéptico acerca de los
mundo que mostraron que el enfriamiento cerebral administrado hallazgos.
a los recién nacidos con HIE neonatal podría mejorar el desarrollo En el Parkland Hospital en julio de 1982, comenzó una inves-
de la parálisis cerebral posterior. Estos estudios se describen con tigación para determinar si todas las mujeres en trabajo de parto
más detalle en el capítulo 33 (p. 622). deberían someterse a monitorización electrónica (Leveno, 1986).
En meses alternos, la monitorización electrónica universal se rotó
⬛ Beneficios con monitorización selectiva de la frecuencia cardiaca, que era la
de la monitorización electrónica
práctica predominante. Durante la investigación de 3 años, se
de la frecuencia cardiaca fetal manejaron más de 17 000 partos mediante monitorización electró-
Varias suposiciones falsas subyacen a la expectativa de un mejor nica universal, y estos resultados se compararon con una cohorte
resultado perinatal con monitorización electrónica. Una es que el de mujeres de tamaño similar, la cual se monitoreó electrónica-
sufrimiento fetal es un fenómeno que se desarrolla lentamente y mente de manera selectiva. No se encontraron diferencias signifi-
que el monitoreo electrónico permite la detección temprana del cativas en ningún resultado perinatal. Con el monitoreo universal,
feto comprometido. Otra presunción es que todas las lesiones se observó un aumento pequeño, pero significativo, en la tasa de
fetales se desarrollan en el hospital. En los últimos 20 años, la parto por cesárea debido a sufrimiento fetal. Por tanto, una mayor
atención se ha centrado en la realidad de que la mayoría de los aplicación del monitoreo electrónico en el Parkland Hospital no
fetos dañados de manera neurológica sufrieron agresiones antes mejoró los resultados perinatales, pero aumentó levemente la fre-
de llegar a las unidades de trabajo de parto. El mismo término cuencia de la cesárea por sufrimiento fetal. Más recientemente,
monitor fetal implica que esta tecnología inanimada de alguna ma- una revisión de la base de datos Cochrane descubrió que la aus-
nera “supervisa”. Se supone que si se expulsa un feto muerto o cultación intermitente tenía una tasa de parto por cesárea más
dañado, la tira de rastreo debe proporcionar alguna pista, porque alta, en comparación con la monitorización continua (Martis,
este dispositivo estaba monitoreando la condición fetal. Todas 2017).
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de bajo Embarazos de
Vigilancia riesgo alto riesgo
Métodos aceptables
Auscultación intermitente Sí Sía
Monitorización electrónica Sí Síb
continua (interna o
externa)
Intervalos de evaluación
Primera etapa del trabajo 30 min 15 mina,b
de parto (activo)
Segunda etapa del trabajo 15 min 5 mina,c
de parto
a
Figura 24-27 Colocación de un catéter de presión intrauteri-
Preferiblemente antes, durante y después de la contracción del útero.
b
no para controlar las contracciones y sus presiones. El catéter,
Incluye evaluación de seguimiento y gráficos al menos cada 15 min.
c contenido dentro del introductor, se inserta en el canal del par-
El seguimiento debe evaluarse al menos cada 5 min.
to y se coloca a lo largo de un lado de la cabeza del feto. El
Datos de la Academia Americana de Pediatría y del Colegio
Americano de Obstetras y Ginecólogos, 2017.
catéter se avanza suavemente hacia el útero y se retira el intro-
ductor.
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rina (capítulo 23, p. 443). Con esta definición, el rendimiento ute- requerida para distender el segmento uterino inferior y el cuello
rino es el producto de la intensidad de la contracción en mm Hg uterino. De ello se deduce que las contracciones de Braxton Hicks
multiplicado por el número de contracciones en un lapso de 10 que superan los 15 mm Hg pueden ser percibidas como incómo-
minutos. Por ejemplo, tres contracciones en 10 minutos, cada una das porque generalmente se cree que la distensión del útero, del
CAPÍTULO 24
de 50 mm Hg de intensidad, equivaldrían a 150 unidades de Mon- cuello uterino y del canal del parto produce molestias.
tevideo. Hendricks (1968) observó que “el médico exige mucho del úte-
Durante las primeras 30 semanas de embarazo, la actividad ro”. Se espera que éste permanezca bien relajado durante el em-
uterina es comparativamente inactiva. Las contracciones rara vez barazo, que se contraiga eficaz pero intermitentemente durante el
son mayores de 20 mm Hg, y se han equiparado con las descritas parto y que permanezca en un estado de contracción casi constan-
por primera vez por John Braxton Hicks. La actividad uterina au- te durante varias horas después del parto. La figura 24-28 muestra
menta de manera gradual después de 30 semanas, y es digno de un ejemplo de actividad uterina normal durante el trabajo de par-
mencionar que estas contracciones de Braxton Hicks también au- to. La actividad uterina es progresiva y gradualmente aumenta
mentan en intensidad y frecuencia. La actividad uterina se mejora desde el inicio del parto hasta el final del mismo. Curiosamente,
aún más durante las últimas semanas del embarazo. Durante esta las contracciones uterinas después del nacimiento son idénticas a
fase, el cuello uterino madura (capítulo 21, p. 409). las que resultan en el nacimiento del recién nacido. Lógicamente,
Según Caldeyro-Barcia y Poseiro (1960), usualmente el trabajo el útero que se desempeña mal antes del parto también es propen-
de parto clínico comienza cuando la actividad uterina alcanza va- so a la hemorragia atónica y puerperal.
lores entre 80 y 120 unidades de Montevideo. Esto se traduce en
casi tres contracciones de 40 mm Hg cada 10 minutos.
Es importante destacar que ninguna división bien de-
finida marca el comienzo del parto, que es una transi- J.A. 5-26-60
ción gradual y progresiva. Presión intrauterina (mm Hg) Expulsión 2:54 P.M.
En la primera etapa del parto, las contracciones 100
uterinas crecen de manera progresiva en intensidad A
desde alrededor de 25 mm Hg al comienzo del parto
hasta 50 mm Hg al final. Al mismo tiempo, la frecuen-
cia avanza de tres a cinco contracciones por 10 minu- 0
tos, y el tono basal uterino aumenta de 8 a 12 mm Hg.
8:45 A.M.
La actividad uterina tiene aún más mejoría durante la
segunda etapa del trabajo de parto, con ayuda del em- 100
puje materno. De hecho, la intensidad de contracción B
de 80 a 100 mm Hg es típica, y el útero se contrae con
una frecuencia de cinco a seis veces cada 10 minutos.
Hauth y colaboradores (1986) cuantificaron las presio- 0
nes de contracción uterina en 109 mujeres a término
10:20 A.M.
que recibieron oxitocina para la inducción o el aumen-
to del trabajo de parto. La mayoría de estas mujeres 100 100
logró 200 a 225 unidades de Montevideo, y 40% tenía C D
hasta 300 unidades para efectuar la expulsión. Los au-
tores sugirieron que estos niveles de actividad uterina
deberían buscarse antes de considerar el parto por ce- 0 0
sárea por presunta distocia (capítulo 23, p. 443).
1:10 P.M. 2:30 P.M.
Curiosamente, la duración de las contracciones ute-
rinas, 60 a 80 segundos, no se alarga de manera apre- 250
ciable desde el inicio del trabajo de parto activo hasta la E
segunda etapa (Bakker, 2007; Pontonnier, 1975). Pre-
sumiblemente, esta constancia de duración sirve para
el intercambio de gas respiratorio fetal. Durante una 0
contracción uterina, a medida que la presión intraute-
rina excede a la del espacio intervelloso, se interrumpe 3:30 P.M.
el intercambio de gases respiratorios. Esto conduce a 250
un “mantenimiento de la respiración” fetal funcional, F
con un límite de 60 a 80 segundos que permanece
constante de manera relativa.
Caldeyro-Barcia y Poseiro (1960) también observa-
0
ron de manera empírica que las contracciones uterinas
son clínicamente palpables sólo después de que su in- 5:20 P.M.
tensidad excede 10 mm Hg. Por otra parte, hasta que la Tiempo (minutos)
intensidad de las contracciones llegue a 40 mm Hg,
la pared uterina puede ser deprimida fácilmente con el Figura 24-28 Presión intrauterina registrada a través de un solo catéter.
dedo. A intensidades mayores, la pared uterina se A. Preparto. B. Inicio del trabajo de parto. C. Trabajo de parto activo. D. Fi-
vuelve tan dura que resiste fácilmente la depresión. nal del trabajo de parto. E. Actividad espontánea ½ hora posparto. F. Acti-
Las contracciones uterinas por lo general no están aso- vidad espontánea 2½ horas después del parto. (Redibujado de Hendricks
ciadas con el dolor hasta que su fuerza excede los 15 CH: Uterine contractility changes in the early puerperium, Clin Obstet Gy-
mm Hg. Presumiblemente, ésta es la presión mínima necol. 1968 Mar;11(1):125-144.)
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Presión
intramuscular
mm Hg 50
40
Intensidad
de la 30
contracción Presión
20 amniótica
10
Tonos
Presión
0 abdominal
Minutos
Figura 24-29 Representación esquemática de la onda de trabajo de parto contráctil normal. El útero grande a la izquierda mues-
tra los cuatro puntos en los que se registró la presión intramiométrica con microbalones. Se muestran cuatro trazados de presión
correspondientes con relación entre sí sombreando el útero pequeño en la parte superior. (Adaptado con permiso de Caldeyro-Bar-
cia R, Poseiro JJ: Physiology of the uterine contraction. Clin Obstet Gynecol 1960 3:386.)
⬛ Origen y propagación de las contracciones Una onda contráctil comienza en un marcapasos de la región cor-
nual, pero no despolariza sincrónicamente todo el útero. Como
La onda de trabajo contráctil normal se origina cerca del extremo
resultado, comienza otra contracción en el marcapasos contralate-
uterino de una de las trompas de Falopio. Por tanto, estas áreas
ral y produce la segunda onda contráctil de la copla. Estas peque-
actúan como “marcapasos” (figura 24-29). El marcapasos derecho
ñas contracciones que se alternan con otras más grandes parecen
por lo general predomina sobre el izquierdo e inicia la mayoría de
ser típicas del inicio del parto. De hecho, el trabajo de parto puede
las ondas contráctiles. Las contracciones se extienden desde el área
progresar con tal actividad uterina, aunque a un ritmo más lento.
del marcapasos a lo largo del útero a 2 cm/segundo y todo el órga-
Estos autores también observaron que el trabajo de parto progresa-
no se despolariza en 15 segundos. Esta onda de despolarización se
ría lentamente si las contracciones regulares fueran hipotónicas, es
propaga hacia abajo, hacia el cuello uterino. La intensidad es ma-
decir, contracciones con intensidad <25 mm Hg o frecuencia <2
yor en el fondo y disminuye en el útero inferior. Se cree que este
por 10 minutos.
fenómeno refleja el reducido espesor del miometrio desde el fondo
hasta el cuello uterino. Presumiblemente este gradiente de presión
⬛ Terminología de contracción uterina
descendente sirve para dirigir el descenso fetal hacia el cuello ute-
rino y eliminar el cuello uterino. Es importante destacar que todas Los términos para la descripción y cuantificación de las contrac-
las partes del útero se sincronizan y alcanzan su presión pico casi ciones uterinas han sido recomendados por el Colegio Americano
al mismo tiempo, dando lugar a la forma de onda curvilínea que se de Obstetras y Ginecólogos (2017b). La actividad uterina normal se
muestra en la figura 24-29. Young y Zhang (2004) han demostrado define como cinco o menos contracciones en 10 minutos, prome-
que el inicio de cada contracción se desencadena por un evento diadas durante un lapso de 30 minutos. La taquisistolia es más de
bioeléctrico a nivel tisular. cinco contracciones en 10 minutos, promediadas durante 30 mi-
La teoría del marcapasos también sirve para explicar la intensi- nutos. La taquisistolia se puede aplicar al parto espontáneo o in-
dad variable de las contracciones acopladas adyacentes que se ducido. El término hiperestimulación se abandonó.
muestran en los paneles A y B de la figura 24-28. Tal acoplamiento Stewart y colaboradores (2012) estudiaron prospectivamente
se denominó incoordinación por Caldeyro-Barcia y Poseiro (1960). la taquisistolia uterina en 584 mujeres sometidas a inducción del
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trabajo de parto con misoprostol en el Parkland Hospital. Una Ananth CV, Chauhan SP, Chen HY, et al. Electronic fetal monitoring in
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CAPÍTULO 24
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503
CAPÍTULO 26
INDUCCIÓN DEL PARTO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 503 de las contracciones espontáneas que se consideran inadecuadas
debido a la dilatación cervical fallida y el descenso fetal, inertia
PREINDUCCIÓN DE LA MADURACIÓN CERVICAL . . . 505 uteri, como lo describe Williams (1903).
En Estados Unidos, la incidencia de inducción de partos au-
MÉTODOS DE INDUCCIÓN Y AUMENTO. . . . . . . . . . . 508 mentó 2.5 veces, del 9.5% en 1991 al 23.8% en 2015 (Martin,
2017). La incidencia varía entre las prácticas. En Parkland Hospi-
tal, aproximadamente el 35% de los trabajos de parto son induci-
dos o aumentados. En comparación, en el Hospital de la Universi-
dad de Alabama, en Birmingham, el trabajo de parto se induce en
aproximadamente el 20% de las mujeres y otro 35% recibe oxitoci-
na para el aumento, para un total del 55%. Este capítulo analiza las
indicaciones para la inducción y el aumento del trabajo de parto,
y varias técnicas para efectuar la maduración cervical previa a la
inducción.
En otros casos, si la interferencia se vuelve imperativa, la intro-
ducción de un catéter en el útero, o el empleo de una pequeña
bolsa de caucho de Champetier de Ribes, actúa como un irritante INDUCCIÓN DEL PARTO
uterino efectivo y produce una dilatación completa.
—J. Whitridge Williams (1903)
⬛ Indicaciones
Cuando Williams escribió la primera edición de este libro no había La inducción está indicada cuando los beneficios para la madre o
medios efectivos de inducción del parto disponibles. Los métodos el feto superan a los de la continuación del embarazo. Las indica-
de aumento del trabajo de parto eran en gran medida ineficaces, ciones más comunes incluyen rotura de membranas sin trabajo de
y la dilatación cervical manual se realizaba como último recurso. parto, hipertensión gestacional, oligohidramnios, sufrimiento fetal,
En el presente, cuando varios agentes farmacológicos permiten la embarazo postérmino y diversas afecciones médicas de la madre
inducción o el aumento del trabajo de parto, el uso de un “catéter” como hipertensión crónica y diabetes (American College of Obste-
ha vuelto a ponerse de moda. tricians and Gynecologists, 2016).
La inducción implica la estimulación de las contracciones antes Los métodos para inducir o aumentar el trabajo de parto están
del inicio espontáneo del trabajo de parto, con o sin ruptura de contraindicados por la mayoría de las condiciones que imposibili-
membranas. Cuando el cuello uterino se cierra y no se dilata, la tan el trabajo de parto espontáneo o el parto. Las pocas contrain-
inducción del parto a menudo comenzará con la maduración cervi- dicaciones de la madre están relacionadas con el tipo de incisión
cal, un proceso que generalmente emplea prostaglandinas para uterina anterior, la anatomía pélvica contraída o distorsionada,
ablandar y abrir el cuello uterino. El aumento se refiere a la mejora las placentas implantadas de forma anormal y las afecciones poco
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comunes, como la infección por herpes genital activo o el cáncer cesárea. En otro análisis, la inducción electiva también se rela-
de cuello uterino. Los factores fetales incluyen macrosomía apre- cionó con una tasa de histerectomía tres veces mayor (Bailit,
ciable, hidrocefalia grave, mala presentación o sufrimiento fetal. 2010).
SECCIÓN 7
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CAPÍTULO 26
Farmacológica
Prostaglandina E2 Gel de dinoprostona Cervical 0.5 mg; repetir en 1. I-D más cortos con infusión de oxitocina que la
0.5 mg (Prepidil) 6 h; permitir 3 dosis total oxitocina sola
Inserción de Fórnix posterior, 10 mg 1. La inserción tiene I-D más cortos que el gel
dinoprostona 10 mg 2. 6-12 h de intervalo de la última inserción de
(Cervidil) oxitocina
Prostaglandina E1a Tableta de misoprostol, Vaginal, 25 µg; repetir de 1. Contracciones dentro de 30-60 min
100 o 200 μg 3-4 h prn 2. Éxito comparable a la oxitocina para ruptura de
(Cytotec)b Oral, 50-100 μg; repetir membranas a término y/o cérvix favorable
3-6h prn Taquisístole común con dosis vaginales >25 μg
Mecánica
Transcervical 36F Globo 30 mL 1. Mejora rápidamente la puntuación de Bishop
Catéter Foley 2. Globo de 80 mL más efectivo
3. Combinado con infusión de oxitocina es
superior a PGE1 vaginal
4. Con EASI, resultados mejorados y posible
disminución de la tasa de infección
Dilatadores Laminaria, hidrogel 1. Mejora rápidamente la puntuación de Bishop
higroscópicos 2. No puede acortar los tiempos de identificación
con oxitocina
3. Incómodo, requiere espéculo y la colocación en
una mesa de examen
a
Uso sin etiquetar.
b
Las tabletas se deben dividir para dosis de 25 y 50 μg, pero el medicamento se dispersa uniformemente.
EASI = infusión salina extraamniótica a 30-40 mlL/h; ID = inducción del parto.
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⬛ Técnicas farmacológicas
Desafortunadamente, las mujeres con frecuencia tienen una indi- inicio de trabajo de parto, y al menos 30 minutos antes de la admi-
cación de inducción, pero también tienen un cuello uterino desfa- nistración de oxitocina.
vorable. Existen varias técnicas disponibles que también pueden La mayoría de los metaanálisis de la eficacia de dinoprostona
estimular las contracciones y, por tanto, ayudar a la posterior in- informan un tiempo de entrega reducido dentro de las 24 horas,
ducción o aumento del trabajo de parto. Los métodos más común- sin embargo, no muestran consistentemente una reducción en la
mente utilizados para la maduración e inducción cervical de pre- tasa de parto por cesárea. Thomas y colegas (2014) proporciona-
inducción incluyen varios análogos de prostaglandinas. ron una revisión Cochrane de 70 ensayos y 11 487 mujeres a quie-
nes se les dieron prostaglandinas vaginales o placebo o ningún
tratamiento. Notaron una mayor tasa de parto vaginal dentro de
La prostaglandina E2 las 24 horas cuando se usaron prostaglandinas. También informa-
La dinoprostona es un análogo sintético de la prostaglandina E2 ron un riesgo tres veces mayor de taquisístole acompañado de
(PGE2). Está disponible comercialmente en tres formas: un gel, cambios en la frecuencia cardiaca fetal, pero las tasas de cesárea
una inserción vaginal de liberación prolongada y un supositorio no disminuyeron significativamente. Se observaron resultados si-
de 20 mg (cuadro 26-1). El gel y las formulaciones de inserciones milares en otra revisión Cochrane del gel de dinoprostona intra-
vaginales de liberación prolongada están indicadas sólo para la cervical (Boulvain, 2008). En comparación con el placebo o ningún
maduración cervical antes de la inducción del parto. Sin embargo, tratamiento, se encontró un riesgo reducido de parto por cesárea
el supositorio de 20 mg no está indicado para la maduración cervi- sólo en un subgrupo de mujeres con un cuello uterino desfavorable
cal. En su lugar, se utiliza para la interrupción del embarazo entre y membranas intactas. Finalmente, el catéter Foley versus el gel va-
las 12 y 20 semanas de gestación y para la evacuación del útero ginal PGE2 para la inducción del parto a término, PROBAAT-P y
después de la muerte fetal hasta por 28 semanas. ensayos-M fueron ensayos aleatorios a ciegas que compararon estas
La aplicación local en su forma de gel, Prepidil, está disponible dos opciones (Jozwiak, 2011, 2013, 2014). La tasa de parto por ce-
en una jeringuilla de 2.5 mL para una aplicación intracervical de sárea no fue diferente, un hallazgo consistente acompañado de me-
0,5 mg de dinoprostona. Con la mujer en posición supina, la pun- taanálisis.
ta de una jeringuilla precargada se coloca intracervicalmente, y el
gel se deposita justo debajo del orificio cervical interno. Después Efectos secundarios. La taquisístole uterina sigue la PGE2 admi-
de la aplicación, la mujer permanece reclinada durante al menos nistrada por vía vaginal en 1 a 5% de las mujeres (Hawkins, 2012).
30 minutos. Las dosis pueden repetirse cada 6 horas, con un máxi- Aunque las definiciones de actividad uterina anormal varían entre
mo de tres dosis recomendadas en 24 horas. los estudios, la mayoría usa la definición recomendada por el Co-
Una inserción vaginal de 10 mg de dinoprostona, Cervidil, tam- legio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (2017a):
bién está aprobada para la maduración cervical. Ésta es una oblea 1. La taquisístole uterina se define como >5 contracciones en un
polimérica rectangular, delgada y plana que se sostiene dentro de periodo de 10 minutos. Siempre debe estar calificada por la
un saco de poliéster de malla pequeña y blanca (figura 26-1). El presencia o ausencia de anormalidades en la frecuencia cardia-
saco tiene una larga cola unida para permitir una fácil extracción ca fetal.
de la vagina. La inserción proporciona una liberación más lenta de 2. La hipertonía uterina, la hiperestimulación y la hipercontractilidad
medicamento, 0.3 mg/h, que la forma del gel. Cervidil se usa como son términos que ya no se definen y no se recomienda su uso.
una dosis única colocada transversalmente en el fórnix vaginal pos-
terior. El lubricante se usa con moderación, si es que se usa, porque Debido a que la taquisístole uterina asociada con el compromi-
puede cubrir el dispositivo y dificultar la liberación de dinoprosto- so fetal puede desarrollarse cuando las prostaglandinas se usan
na. Después de la inserción, la mujer permanece recostada durante con el trabajo de parto espontáneo preexistente, no se recomienda
al menos 2 horas. La inserción se retira después de 12 horas o al su uso. Si la taquisístole sigue la inserción de 10 mg, su elimina-
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ción tirando de la cola del saco circundante generalmente reverti- uterina, con y sin cambios en la frecuencia cardiaca fetal. El Colegio
rá este efecto. No se ha demostrado que la irrigación para eliminar Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (2016) recomienda una
la preparación del gel sea útil. dosis vaginal de 25 μg, una cuarta parte de una tableta de 100 μg. El
Los fabricantes recomiendan precaución cuando estas prepa- medicamento se distribuye de manera uniforme entre estas tabletas
CAPÍTULO 26
raciones se utilizan en mujeres con ruptura de membranas. Esta fragmentadas.
preocupación también se extiende a las mujeres con glaucoma o Wing y colegas (2013) describieron el uso de una inserción de
asma. Sin embargo, en una revisión de 189 mujeres con asma, la polímero vaginal que contiene 200 μg de PGE1. Compararon su
dinoprostona no se asoció con empeoramiento o exacerbación eficacia con inserciones de dinoprostona de 10 mg y las observa-
del padecimiento (Towers, 2004). Otras contraindicaciones enu- ciones preliminares son favorables.
meradas por los fabricantes incluyen antecedentes de hipersensi-
bilidad a dinoprostona, sospecha de compromiso fetal o despro- Administración oral. Las tabletas de PGE1 también son efectivas
porción cefalopélvica, hemorragia vaginal inexplicada, mujeres cuando se administran por vía oral. Un metaanálisis Cochrane de
que ya reciben oxitocina, aquellas con seis o más embarazos a 76 ensayos informó que el misoprostol oral comparado con el
término previos, aquellas con una contraindicación para el parto placebo, aumentó significativamente la tasa de parto vaginal en
vaginal o mujeres con una contraindicación para la oxitocina o 24 horas, al tiempo que disminuyó la necesidad de oxitocina y la
que pueda estar en peligro por contracciones uterinas prolonga- tasa de cesárea. Las comparaciones de misoprostol oral y oxitoci-
das, por ejemplo, aquellas con antecedentes de parto por cesárea na y de misoprostol oral y dinoprostona también encontraron
o cirugía uterina. tasas significativamente menores de parto por cesárea con miso-
prostol. Se observó una eficacia similar entre el misoprostol oral
y la administración vaginal, aunque la administración oral se aso-
Administración. Las preparaciones de PGE2 sólo deben adminis- ció con puntuaciones de Apgar significativamente más altas y me-
trarse en o cerca de la sala de partos. Además, se debe controlar
nos hemorragia posparto (Alfirevic, 2014). Thorbiörnson y aso-
la actividad uterina y la frecuencia cardiaca fetal (American colle-
ciados (2017) también informaron tasas más bajas de parto por
ge of Obstetricians and Gynecologists, 2016). Estas pautas se de-
cesárea por misoprostol oral en comparación con dinoprostona
rivan del riesgo de taquisístole uterina. Cuando comienzan las
vaginal.
contracciones, generalmente son aparentes en la primera hora y
muestran actividad máxima en las primeras 4 h. Según las pautas
del fabricante, la inducción de oxitocina que sigue al uso de pros- ⬛ Donantes de óxido nítrico
taglandinas para la maduración cervical, debe retrasarse de 6 a 12
horas después de la administración del gel de PGE2 o durante al Varios hallazgos han llevado a la búsqueda de agentes clínicos que
menos 30 minutos después de la extracción de la inserción vagi- estimulen la producción local de óxido nítrico (NO) (Chanrachakul,
nal. 2000). Primero, es probable que NO sea un mediador de la madu-
ración cervical. Además, las concentraciones de metabolitos de NO
Prostaglandina E1 cervical se incrementan al comienzo de las contracciones uterinas.
Y la producción de NO cervical es muy baja en el embarazo postér-
El misoprostol, Cytotec, es una prostaglandina E1 sintética (PGE1)
mino (Väisänen-Tommiska, 2003, 2004).
que está aprobada con una tableta de 100 o 200 μg para la preven-
Bullarbo y colegas (2007) revisaron la justificación y el uso de
ción de la úlcera péptica. Se ha utilizado “sin etiqueta” para la ma-
dos donantes de NO, el mononitrato de isosorbide y el trinitrato de
duración cervical previa a la inducción y se puede administrar por
glicerilo. El mononitrato de isosorbide induce la ciclooxigenasa cer-
vía oral o vaginal. Las tabletas son estables a temperatura ambien-
vical 2 (COX-2) y también inicia una reorganización de la ultraes-
te. Aunque ampliamente difundido, el uso no autorizado del mi-
tructura cervical similar a la observada con la maduración cervical
soprostol ha sido controvertido (Wagner, 2005; Weeks, 2005).
espontánea (Ekerhovd, 2002, 2003). A pesar de esto, los donantes
Específicamente, GD Searle & Company notificaron a los médicos
de NO son menos eficaces clínicamente que las prostaglandinas,
que el misoprostol no está aprobado para la inducción del parto o
ya sea PGE2 o misoprostol, para la maduración cervical. En un gran
el aborto (Cullen, 2000). Aun así, el Colegio Estadounidense de metaanálisis, la tasa de partos por cesárea no se redujo en aquellos
Obstetras y Ginecólogos (2016) reafirmó su recomendación para donados con NO en comparación con los que recibieron placebo,
el uso del medicamento debido a su eficacia y seguridad probadas. prostaglandina intravaginal o intracervical, misoprostol intravagi-
Actualmente, es la prostaglandina preferida para la maduración nal o catéter intracervical (Ghosh, 2016). Sin embargo, los donan-
cervical en Parkland Hospital. En una revisión de 234 mujeres a las tes de NO se asociaron significativamente con más dolores de ca-
que se les administró misoprostol, no se asociaron casos de exacer- beza, náuseas y vómitos.
bación del asma con su uso, y se calculó que el riesgo era de <2%
(Rooney Thompson, 2015).
⬛ Técnicas mecánicas
Administración vaginal. En comparación con la PGE2 intracervical Éstas incluyen la colocación transcervical de un catéter de Foley,
o intravaginal, las tabletas de misoprostol administradas por vía con o sin infusión de solución salina extraamniótica; dilatadores
vaginal ofrecen una eficacia equivalente o superior para la madura- cervicales higroscópicos, y remoción de membrana. En su meta-
ción cervical o la inducción del parto. Un metaanálisis de 121 ensa- análisis, Jozwiak y colaboradores (2012) informaron que las técni-
yos también confirmó estos hallazgos (Hofmeyr, 2010). En compa- cas mecánicas redujeron el riesgo de taquisístole uterina en com-
ración con la oxitocina o la dinoprostona intravaginal o intracervical, paración con las prostaglandinas, aunque las tasas de cesárea no
el misoprostol vaginal aumentó la tasa de parto vaginal en 24 horas. se modificaron. Las pruebas que compararon las técnicas mecáni-
En esta revisión, aunque aumentó la tasa de taquisístole uterina, cas con la oxitocina encontraron una menor tasa de parto por ce-
esto no afectó las tasas de parto por cesárea. Además, en compara- sárea con métodos mecánicos. En las pruebas al comparar técni-
ción con la dinoprostona, el misoprostol disminuyó la necesidad de cas mecánicas con dinoprostona se encontró una tasa mayor de
inducir oxitocina, pero aumentó la frecuencia del líquido amniótico multíparas sin parir a las 24 horas con las técnicas mecánicas. En
teñido de meconio. Las dosis más altas de misoprostol se asocian otro metaanálisis que comparó la colocación del catéter de Foley
con una menor necesidad de oxitocina, pero con más taquisístole con inserción de dinoprostona intravaginal, las tasas de parto por
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cesárea fueron similares, pero la taquisístole uterina fue menos Resultados similares de la tasa de parto por cesárea se encuen-
frecuente con el uso del catéter (Jozwiak, 2013). tran en otros estudios de comparación. Schoen y colaboradores
(2017) observaron que la oxitocina concurrente con un catéter de
Catéter transcervical Foley transcervical acortó la mediana del tiempo hasta el parto en
comparación con un catéter de Foley seguido de oxitocina. Sin
SECCIÓN 7
Salina 30 mL
⬛ Prostaglandina E1
extraamniótica
Tanto el misoprostol vaginal como el oral se usan para la madura-
ción cervical o la inducción del parto. Para la inducción del parto
en mujeres a término o cerca de término con membranas prema-
turamente rotas o un cuello uterino favorable, 100 μg de miso-
prostol oral o 25 μg vaginal tienen una eficacia similar en compa-
ración con la oxitocina intravenosa. A partir de estos estudios, la
evidencia apoya que el misoprostol oral puede ser superior (Alfi-
revic, 2014; Hofmeyr, 2010; Lo, 2003). El misoprostol puede estar
asociado con una mayor tasa de taquisístole uterina, particular-
mente a dosis más altas. Además, la inducción con PGE1 puede
resultar ineficaz y requerir inducción o aumento con oxitocina.
FIGURA 26-2 Infusión de solución salina extraamniótica (EASI) Por tanto, aunque hay compensaciones con respecto a los ries-
a través de un catéter Foley de 26 F que se coloca a través del gos, los costos y la facilidad de administración de cada medica-
cuello uterino. El globo de 30 ml se infla con solución salina y mento, cualquiera es adecuado para la inducción del parto. En
se ajusta cómodamente contra el orificio interno, y el catéter se Parkland Hospital, administramos una dosis oral inicial de 100 µg,
pega al muslo. La solución salina normal a temperatura ambien- que puede repetirse después de 6 horas por un trabajo de parto
te se infunde a través del puerto del catéter del Foley a 30 o inadecuado. Seis horas después de la segunda dosis o en aquellos
40 mL / hora mediante bomba de infusión intravenosa. con taquisístole, se inicia una infusión de oxitocina, si es necesa-
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CAPÍTULO 26
controlado aleatorio mostraron que el misoprostol oral, 75 µg ad- Dosis
ministrado a intervalos de 4 horas para un máximo de dos dosis, inicial Intervalo Incremento
es seguro y eficaz (Bleich, 2011). La dosis de 75 μg se basó en un
Régimen (mU/min) (min) (mU/min)
estudio previo de búsqueda de dosis (Villano, 2011). Aunque hu-
bo más taquisístole uterina entre las mujeres con trabajo de parto Dosis-baja 0.5-1.5 15-40 1
aumentado con misoprostol, la frecuencia del estado fetal no tran- 2 15 4, 8, 12, 16, 20, 25, 30
quilizador o el parto por cesárea no fue diferente entre la oxitocina Dosis-alta 4 15 4
y el misoprostol. 4.5 15-30 4.5
6 20-40a 6b
⬛ Oxitocina a
Con taquisístole uterina es más común con intervalos más cortos.
b
En muchos casos, la preinducción por maduración cervical y la Con taquisístole uterina y después de suspender la infusión de oxi-
inducción del parto son simplemente un continuo. Por tanto, la tocina, se reinicia a la mitad de la dosis anterior y luego aumenta a
dosis incrementales de 3 mU/min.
“maduración” también puede estimular el trabajo de parto. De lo
Datos de Merrill, 1999; Satin, 1992, 1994; Xenakis, 1995.
contrario, la inducción o el aumento pueden continuarse con so-
luciones de oxitocina administradas por la bomba de infusión. Su
uso en aumento es un componente clave en la gestión activa del
trabajo de parto, que se describe en el capítulo 22 (p. 438). Con el
uso de la oxitocina, el Colegio Estadounidense de Obstetras y
Ginecólogos (2016) recomienda el índice de frecuencia cardiaca
fetal y el control de la contracción uterina. Las contracciones pue- Regímenes de oxitocina. El Colegio Estadounidense de Obste-
den controlarse por palpación o por medios electrónicos. tras y Ginecólogos recomienda ahora varios regímenes basados
en la evidencia para la estimulación del trabajo de parto (2016).
Administración intravenosa de oxitocina Estos y otros se muestran en el cuadro 26-3. Inicialmente, sólo se
usaron variaciones de los protocolos de baja dosis en Estados
El objetivo de la inducción o aumento es lograr que la actividad Unidos. Posteriormente, O’Driscoll y colegas (1984) describieron
uterina sea suficiente para producir cambios cervicales y descen- su protocolo de Dublín para el manejo activo del trabajo de parto
dencia fetal, al tiempo que se evita el desarrollo de un estado fetal que requería oxitocina a una dosis inicial de 6 mU/min y avanza-
no tranquilizador. En general, la oxitocina se interrumpe si el nú- da en incrementos de 6 mU/min. Ensayos comparativos posterio-
mero de contracciones persiste con una frecuencia de más de cin- res durante la década de 1990 estudiaron dosis altas (4 a 6 mU/
co en un periodo de 10 minutos o más de siete en un periodo de min) versus regímenes de dosis bajas convencionales (0.5 a 1.5
15 minutos o con un patrón de frecuencia cardiaca fetal persistente mU/min), tanto para la inducción del parto como para el aumen-
no estabilizada. La interrupción de la oxitocina casi siempre reduce to.
rápidamente la frecuencia de la contracción. Cuando se detiene la Desde Parkland Hospital, Satin y asociados (1992) evaluaron
oxitocina, su concentración en plasma disminuye de inmediato un régimen de oxitocina usando una dosis inicial e incremental de
porque la vida media es de aproximadamente 3 a 5 minutos. Seit- 6 mU/min en comparación con uno que usa 1 mU/min. Se pro-
chik y asociados (1984) encontraron que el útero se contrae en 3 a porcionaron incrementos en intervalos de 20 minutos según se
5 minutos después de comenzar una infusión de oxitocina y que se necesitaran. Entre las 1 112 mujeres sometidas a inducción, el ré-
alcanza un estado estable en el plasma en 40 minutos. La respuesta gimen de 6 mU/min dio como resultado un tiempo medio de ad-
es muy variable y depende de la actividad uterina preexistente, el misión al parto más corto, menos inducciones fallidas y ningún
estado cervical, la duración del embarazo y las diferencias biológi- caso de sepsis neonatal. Entre las 1 676 mujeres que se sometieron
cas individuales. Caldeyro-Barcia y Poseiro (1960) informaron que a un aumento del trabajo de parto, las que recibieron el régimen
la respuesta uterina a la oxitocina aumenta de 20 a 30 semanas de de 6 mU/min tuvieron una menor duración del tiempo del parto,
gestación y aumenta rápidamente a término (capítulo 24, p. 479). menos partos con fórceps, menos cesáreas por distocia y tasas más
bajas de corioamnionitis intraparto o sepsis neonatal. Con este
Dosificación de oxitocina. Un ámpula de A 1-ml que contiene 10 protocolo, la taquisístole uterina se controló mediante la interrup-
unidades de oxitocina, por lo general se diluye en 1 000 mL de ción de la oxitocina, seguida de la reanudación cuando se indicó y
una solución de cristaloides y se administra mediante una bomba a la mitad de la dosis de detención. Posteriormente, la dosis se
de infusión. Una infusión típica consiste en 10 o 20 unidades, que incrementó a 3 mU/min cuando fue apropiado, en lugar del au-
son 10 000 o 20 000 mU o uno o dos viales de 1 mL, respectiva- mento habitual de 6 mU/min utilizado para las mujeres sin taqui-
mente, mezclados en 1 000 ml de solución de Ringer lactato. Esta sístole. No se observaron efectos neonatales adversos.
mezcla da como resultado una concentración de oxitocina de 10 o Xenakis y colaboradores (1995) informaron beneficios utili-
20 mU/mL, respectivamente. Para evitar la administración en el zando un régimen incremental de oxitocina a partir de 4 mU/
bolo, la infusión debe insertarse en la línea intravenosa principal min. En otro estudio, 816 mujeres fueron asignadas aleatoriamen-
cerca del sitio del pinchazo en la vena. te para la inducción del parto y 816 para el aumento con oxitocina
La oxitocina generalmente es muy exitosa cuando se usa para incremental administrada a 1.5 o 4.5 mU/min (Merrill, 1999). Las
estimular el trabajo de parto. En un gran metaanálisis Cochrane, mujeres asignadas al azar a la dosis de 4,5 mU/min tuvieron dura-
se comparó la oxitocina con el manejo expectante, y menos muje- ciones significativamente más cortas de inducción a una segunda
res, 8 versus 54%, no lograron el parto vaginal en 24 horas con etapa del trabajo de parto e inducción al tiempo del parto. Las
oxitocina (Alfirevic, 2009). Este análisis estudió diferentes regíme- nulíparas aleatorizadas con una dosis de 4.5 mU/min, tuvieron
nes de dosificación de oxitocina. una tasa de cesárea significativamente menor por distocia en com-
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paración con las que recibieron una dosis de 1.5 mU/min —6 ver- Riesgos versus beneficios
sus 12%. Por tanto, los beneficios favorecen los regímenes de dosis
A menos que el útero esté cicatrizado, la ruptura uterina asociada
más altas de 4,5 a 6 mU/min en comparación con las dosis más
con la infusión de oxitocina es rara, incluso en mujeres parturien-
bajas de 0.5 a 1.5 mU/min.
tas. Flannelly y colaboradores (1993) no informaron casos de rup-
En 1990 en Parkland Hospital, se incorporó el uso rutinario
SECCIÓN 7
Dosis máxima de oxitocina. La dosis efectiva máxima de oxitocina Retraso en la fase activa
para lograr contracciones adecuadas en todas las mujeres es dife-
rente. Wen y colegas (2001) estudiaron 1 151 nulíparas consecuti- La detención del parto en la primera etapa se define como la fase
vas y encontraron que la probabilidad de progresión al parto vagi- latente completa y las contracciones superan las 200 unidades de
nal disminuía a una dosis de oxitocina de 36 mU/min y más. Aun Montevideo durante más de 2 horas sin cambio cervical. Algunos
así, a una dosis de 72 mU/min, la mitad de las nulíparas se admi- han intentado definir una duración más precisa para el retraso en
nistraron por vía vaginal. Por tanto, si las contracciones no son fase activa (Spong, 2012). Arulkumaran y colaboradores (1987) ex-
adecuadas, menos de 200 unidades de Montevideo, y si el estado tendieron el límite de 2 horas a 4 horas e informaron una tasa de
fetal es estable y el trabajo de parto se ha detenido, una dosis de cesárea de 1.3% en mujeres que continuaron teniendo contraccio-
infusión de oxitocina mayor a 48 mU/min no presenta riesgos nes adecuadas y dilatación cervical progresiva de al menos 1 cm/h.
aparentes. En mujeres sin dilatación cervical progresiva a las que se les per-
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mitieron otras 4 horas de trabajo de parto, la mitad requirió parto ⬛ Amniotomía para la inducción
por cesárea.
Rouse y colegas (1999) manejaron prospectivamente 542 mu-
y el aumento
jeres a término con retraso en fase activa y sin otras complicacio- La amniotomía electiva con la intención de acelerar el parto se rea-
CAPÍTULO 26
nes. Su protocolo era lograr un patrón sostenido de al menos 200 liza a menudo. En el cuadro 26-4, la amniotomía en aproximada-
unidades de Montevideo por un mínimo de 4 horas. Este marco mente 5 cm de dilatación aceleró el parto espontáneo en una a
de tiempo se extendió a 6 horas si la actividad de 200 unidades de una y media horas. Es importante destacar que ni la necesidad de
Montevideo o más no se pudo sostener. Casi 92% de estas mujeres estimulación con oxitocina ni la tasa general de cesárea aumentó.
tuvieron un parto vaginal. Como se discutió en el capítulo 23 (pá- Aunque las incidencias de patrones de compresión del cordón le-
gina 443), estos y otros estudios respaldan la práctica de permitir ves y moderados se elevaron después de la amniotomía, las tasas
un retraso en fase activa de 4 horas (Rouse, 2001). de parto por cesárea por sufrimiento fetal no fueron mayores. Lo
Zhang y colaboradores (2002) analizaron la duración del traba- más importante, no hubo efectos perinatales adversos.
jo de parto desde 4 cm para completar la dilatación en 1 329 nulí- Para la inducción del parto se puede utilizar la ruptura artificial
paras a término. Descubrieron que antes de que se alcanzara la de las membranas, a veces llamada inducción quirúrgica, y siempre
dilatación de 7 cm, la falta de progreso durante más de 2 horas no implica un compromiso en el parto. La principal desventaja de la
era infrecuente en los partos vaginales. Alexander y colaboradores amniotomía utilizada sólo para la inducción del parto es el inter-
(2002) informaron que la analgesia epidural prolongó el trabajo de valo impredecible y ocasionalmente largo hasta el inicio del parto.
parto activo en 1 hora en comparación con la duración de la fase Dicho esto, en un ensayo aleatorizado, Bakos y Bäckström (1987)
activa según lo definido por Friedman (1955). La consideración de encontraron que la amniotomía sola o combinada con oxitocina
estos cambios en el manejo del parto, especialmente en nulíparas, era superior a la oxitocina sola. Mercer y colegas (1995) asignaron
puede reducir de manera segura la tasa de parto por cesárea. aleatoriamente a 209 mujeres sometidas a inducción con oxitocina
A medida que se acumularon los datos, los investigadores ya sea a una amniotomía temprana a 1 a 2 cm o a una amniotomía
cuestionaron cada vez más los umbrales para los trastornos del tardía a 5 cm. La amniotomía temprana se asoció con una reduc-
retraso del parto establecidos por Friedman y otros en la década ción de 4 horas en la duración del trabajo de parto. Con la amnio-
de 1960. En particular, los investigadores del Consorcio de Parto tomía temprana, sin embargo, la incidencia de corioamnionitis fue
Seguro (Consortium on Safe Labor) informaron que la mitad de los elevada.
casos de distocia después de la inducción del parto ocurrieron an- Para el aumento del trabajo de parto, la amniotomía se realiza
tes de los 6 cm de dilatación cervical (Boyle, 2013; Zhang, 2010c). comúnmente cuando el trabajo de parto es anormalmente lento.
Incluso para las mujeres con trabajo de parto espontáneo, estos Rouse y colaboradores (1994) encontraron que la amniotomía con
investigadores encontraron que el parto en fase activa era más aumento de oxitocina para el trabajo de parto de fase activa dete-
probable que ocurriera a los 6 cm, y después de un progreso lento nido acortó el tiempo hasta el parto en 44 minutos en compara-
entre 4 y 6 cm (Zhang, 2010a). Además, informaron que un um- ción con el de la oxitocina sola. Aunque la amniotomía no alteró
bral de 2 horas para diagnosticar los trastornos de la detención la vía de administración, un inconveniente fue que aumentó signi-
puede ser demasiado breve cuando la dilatación cervical es <6 cm ficativamente la incidencia de corioamnionitis.
(Zhang, 2010b). Esto se discute en detalle en el capítulo 23 (p. Independientemente de la indicación, la amniotomía se asocia
444). Es importante destacar, sin embargo, que estos estudios de con un riesgo de prolapso del cordón umbilical. Para minimizar
datos del Proyecto de Colaborador Perinatal (Collaborative Perina- este riesgo, se evita la desconexión de la cabeza del feto durante la
tal Project) incluyeron sólo la gestación a término con inicio espon- amniotomía. Con este objetivo, la presión del fondo uterino o su-
táneo de trabajo de parto, parto vaginal y un resultado perinatal prapúbico o ambas pueden ser útiles. Algunos médicos prefieren
normal. Al excluir resultados anormales, partos por cesárea y aque- romper las membranas durante una contracción. Si el vértice no
llos que tenían más de 6 cm de dilatación al llegar, los estudios está bien aplicado al segmento uterino inferior, a veces se puede
anteriores que intentaron redefinir la curva del trabajo de par- lograr una salida gradual de líquido amniótico mediante varias
to han sido culpados por introducir sesgos que limitan el uso ge- perforaciones de membrana con una aguja de calibre 26, sosteni-
neral de estos hallazgos (Cohen, 2015a,b). da con un fórceps de anillo y con visualización directa usando un
CUADRO 26-4 Ensayos clínicos aleatorizados de la amniotomía electiva en el parto espontáneo temprano a término
Efectos de la amniotomía
Dilatación Media del
media en trabajo de Necesidad Tasa de parto Rastreo Efectos
Estudio Número amniotomía parto de oxitocina por cesárea anormal neonatales
Fraser (1993) 925 <5 cm 125 min Ninguno Ningunoa Ninguno Ninguno
b
Garite (1993) 459 5.5 cm 81 min Disminuido Ninguno Aumentado Ninguno
UK Grupo de 1 463 5.1 cm 60 min Ninguno Ninguno NA Ninguno
Anatomía
(1994)
a
Sin efecto sobre la tasa global; el parto por cesárea por sufrimiento fetal aumentó significativamente.
b
Aumento de los patrones de compresión del cordón umbilical leve y moderado.
NA = no evaluado.
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espéculo vaginal. En muchos de estos, sin embargo, las membra- Bullarbo M, Orrskog ME, Andersch B, et al. Outpatient vaginal administra-
nas se rasgan y el fluido se pierde rápidamente. Debido al riesgo tion of the nitric oxide donor isosorbide mononitrate for cervical ripe-
de prolapso del cordón o raramente desprendimiento, la frecuen- ning and labor induction postterm: a randomized controlled study.
Am J Obstet Gynecol 196:50.e1, 2007.
cia cardiaca fetal se evalúa antes e inmediatamente después de la Caldeyro-Barcia R, Alvarez H, Reynolds SR. A better understanding of
amniotomía.
SECCIÓN 7
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DU: 616+614+618 (866)
Ministerio de Salud Pública del Ecuador. Atención del trabajo de parto, parto y posparto
inmediato. Guía de Práctica Clínica. Quito: Ministerio de Salud Pública, Dirección Nacional
de Normatización-MSP; 2015. 64p: tabs: gra:18x25 cm.
ISBN- 978-9942-07-873-5
Esta Guía de Práctica Clínica (GPC) ha sido desarrollada por profesionales de las instituciones del Sistema
Nacional de Salud (SNS) y especialistas expertos en la materia, bajo la coordinación de la Dirección Nacional de
Normatización (DNN) del Ministerio de Salud Pública (MSP). En ella se reúnen evidencias y recomendaciones
científicas para asistir a los profesionales de la salud y pacientes en la toma de decisiones acerca de la atención del
trabajo de parto, parto y posparto.
Estas son de carácter general y no definen un modo único de conducta procedimental o terapéutica, sino una
orientación basada en evidencia científica para la misma. La aplicación de las recomendaciones en la práctica
médica deberá basarse además en el buen juicio clínico de quien las emplea como referencia, en las necesidades
específicas y preferencias de cada paciente, en los recursos disponibles al momento de la atención, así como en
las normas existentes.
Los autores declaran no tener conflicto de interés y han procurado ofrecer información completa y actualizada. Sin
embargo, en vista de la posibilidad de cambios en las ciencias médicas, se recomienda revisar el prospecto de
cada medicamento que se planea administrar para cerciorarse de que no se hayan producido cambios en las dosis
sugeridas o en las contraindicaciones para su administración. Esta recomendación cobra especial importancia en
el caso de medicamentos nuevos o de uso infrecuente.
Publicado en 2015
ISBN- 978-9942-07-873-5
Los contenidos son publicados bajo Licencia de Creative Commons de “Atribution-No Comercial-Compartir
Igual 3.0 Ecuador”, y puede reproducirse libremente citando la fuente sin autorización escrita, con fines de
enseñanza y capacitación no lucrativas, dentro del SNS.
Edición general
Dirección Nacional de Normatización MSP
2. Clasificación CIE-10 11
4. Introducción 13
5. Objetivo general 15
6. Objetivos específicos 15
7. Aspectos metodológicos 15
8. Definiciones 16
9. Evidencias y recomendaciones 17
11. Abreviaturas 36
12. Referencias 37
13. Anexos 49
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
10
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
2. Clasificación CIE-10
11
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
1. ¿Cuáles son las recomendaciones para el personal de salud que atiende el parto?
2. ¿Cuál es el momento idóneo para admitir a la embarazada en trabajo de parto
en el centro obstétrico?
3. ¿Cuáles son las indicaciones para el parto eutócico, espontáneo?
4. ¿Cuál es el mejor método para valorar la frecuencia cardíaca fetal (FCF) en la
admisión de la embarazada y durante el trabajo de parto?
5. ¿Cuáles son las medidas adecuadas para la preparación del parto?
6. ¿Cuál es la frecuencia en que se debe realizar el tacto vaginal?
7. ¿Se debe usar la amniotomía y oxitocina para tratar el retardo de la primera
etapa del parto?
12
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
V. Alta hospitalaria
25. ¿Cuáles son las indicaciones para el alta hospitalaria luego del parto
espontáneo?
4. Introducción
Actualmente, la mayoría de las mujeres puede dar a luz con un cuidado de la salud mínimo,
sin poner en riesgo la seguridad del proceso. Para ello es necesario que las mujeres
recuperen la confianza en sus posibilidades de afrontar el parto y que los profesionales
comprendan cuáles son las necesidades básicas de las mujeres durante este proceso
fisiológico (seguridad, tranquilidad, privacidad, autonomía) y ofrezcan una atención diferente
que satisfaga a las mujeres, garantizando su bienestar y el del RN.1, 2
En 1985, la OMS estableció una serie de recomendaciones sobre el uso de la tecnología apropiada
en los partos, elaborando, en 1996, una Guía Práctica sobre los cuidados en el Parto Normal.2
13
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
La mejora de la salud materna es uno de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio
(ODM) adoptados por la comunidad internacional en el año 2000;7 en concordancia, esta
también es una de las principales prioridades del MSP del Ecuador,8 y para ello se debe
ofrecer orientaciones clínicas y programáticas basadas en datos científicos que permitan una
atención calificada del trabajo de parto, el parto y el posparto inmediato normal, así como
el cuidado inicial del RN, condición que permitirá disminuir el riesgo de complicaciones que
podrían presentarse y, de esta manera, reducir la morbi-mortalidad materna y neonatal.
La GPC de Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato del MSP presenta la
mejor evidencia científica en la atención eficiente del trabajo de parto, parto y atención del RN
para que contribuya en forma temprana y adecuada a disminuir la morbimortalidad materna
y perinatal, enfocando la atención del parto como una situacion fisiológica normal que debe
ser debidamente controlada por el personal de salud en el primer nivel de atención de forma
preferencial, definiendo las mejores recomendaciones para la atención del mismo en la
primera etapa del trabajo o período de dilatación, en la segunda etapa o período expulsivo
y en la tercera etapa o período de alumbramiento; además da recomendaciones para el
cuidado y manejo de RN en el período de posparto inmediato.1-3, 5, 9
14
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
5. Objetivo general
6. Objetivos específicos
7. Aspectos metodológicos
La presente guía está elaborada con las mejores prácticas clínicas y recomendaciones
disponibles para el manejo del trabajo de parto, parto y posparto inmediato, adapatada al
Modelo de Atención Integral en Salud (MAIS) que propone un fortalecimiento del primer
nivel de atención como puerta de entrada al sistema, basado en atención integral, y con un
enfoque familiar, comunitario e individual.
El MSP, como rector del Sistema Nacional de Salud, la ha diseñado como parte de una
propuesta metodológica compuesta por un set de instrumentos:
Los estudios encontrados en la búsqueda bibliográfica fueron revisados para identificar los
datos más apropiados para ayudar a responder las preguntas clínicas y asegurar que las
recomendaciones estén basadas en la mejor evidencia disponible.
15
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Evidencia E
Recomendación R
8. Definiciones
16
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Parto postérmino: el que se presenta luego de las 42 semanas de gestación o más de 294 días,
calculados a partir de la fecha de la última menstruación confiable.9
Trabajo de parto: contracciones uterinas suficientes en frecuencia, intensidad y duración que
producen borramiento y dilatación del cérvix.9
Primera etapa de trabajo de parto o período de dilatación: es la que comienza con el inicio del
parto y termina con la dilatación completa. A su vez, esta primera etapa, tanto en la práctica clínica
como en la literatura, se ha subdividido en dos fases: la fase latente y la fase activa.1
Fase latente del trabajo de parto: la fase latente comienza con el inicio del parto y se caracteriza
por la presencia de contracciones variables en cuanto a intensidad y duración y se acompaña de
borramiento cervical y progresión lenta o escasa de la dilatación hasta 4 cm.1
Fase activa de trabajo de parto: se caracteriza por el aumento en la regularidad, intensidad y
frecuencia de las contracciones y la rápida progresión de la dilatación; comienza con una dilatación de
más de 4 cm y termina cuando la paciente tiene dilatación completa: 10 cm.1, 9
Segunda etapa de trabajo de parto o período expulsivo: es la que comienza con la dilatación
cervical completa y finaliza con el nacimiento del feto. Alternativamente, también es considerada
desde el comienzo del pujo materno con dilatación completa hasta el nacimiento.1, 9
Tercera etapa de trabajo de parto o alumbramiento: es la que transcurre entre el nacimiento y la
expulsión de la placenta.1, 9
Prueba de trabajo de parto: es el procedimiento obstétrico al que se somete a una paciente con
relación céfalo-pélvica límite que tiene por objeto conseguir la evolución del trabajo de parto, mediante
su vigilancia y conducción.9
9. Evidencias y recomendaciones
Se recomienda que los establecimientos de salud promuevan la atención del trabajo de parto,
R-A
parto de bajo riesgo por parte de personal debidamente capacitado.12, 13
Se recomienda que el personal de atención del trabajo de parto, parto y puerperio esté
con la paciente todo el tiempo de su labor, brinde apoyo y acompañamiento adecuado a la
embarazada; esto proporciona mayores beneficios que otros modelos médicos o de atención R-A
compartida, sin efectos adversos. La muerte fetal y neonatal general es similar en los diferentes
modelos de atención.14
Las mujeres que reciben apoyo continuo profesional durante el trabajo de parto tienen mayor
probabilidad de parto vaginal espontáneo y menor probabilidad de:
1. Recibir analgesia regional
E-1a
2. Tener un parto vaginal instrumental
3. Tener un parto por cesárea
4. Informar insatisfacción con la experiencia de parto13, 14, 15
17
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Se recomienda que el personal capacitado para la atención del trabajo de parto, parto y
R-A
puerperio acompañe y apoye a la embarazada de forma continua.12
Se recomienda facilitar el acompañamiento de la mujer durante el parto por la persona de su elección.1 R-A
Se recomienda que las embarazadas en trabajo de parto sean tratadas con el máximo respeto
y calidez, dispongan de toda la información acerca de sus opciones y estén implicadas en la R-D
toma de decisiones.1
Se recomienda que el personal de salud que las atiende estableza una relación empática con
las mujeres, pregunte por sus expectativas y por sus necesidades, para poder apoyarlas y
R-D
orientarlas, siendo en todo momento conscientes de la importancia de su actitud, del tono de
voz empleado, de las palabras utilizadas y de la forma en que se proporcionan los cuidados.1
Se recomienda siempre informar al especialista gineco-obstetra responsable del servicio de
atención en el primer y segundo nivel de que se está atendiendo un parto. De no contar con
R-P
especialista en el momento de atención se debe informar a la red de atención y considerar
siempre la posibilidad de requerir una referencia oportuna.
18
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Se recomienda la resolución del embarazo a término por vía vaginal en embarazadas sin
R-A
patología o estado materno y/o fetal que contraindique la misma.1
Se recomienda realizar la prueba de trabajo de parto a las embarazadas a término, en trabajo
de parto, con patología asociada no complicada, bajo vigilancia estricta del especialista en R-A
Ginecología y Obstetricia.9, 15
Se recomienda realizar la prueba de trabajo de parto a la embrazada a término en trabajo de
parto con cesárea previa, sin patología o estado materno y/o fetal que contraindique la vía E-1a
vaginal, bajo supervision de especialista en Ginecología y Obstetricia.15
Se recomienda parto vaginal a las embarazadas a término con patología asociada no complicada:
preeclampsia, hipertensión crónica, diabetes mellitus, diabetes gestacional, trombocitopenias,
hepatitis, enfermedad tromboembólica, enfermedades autoinmunes, insuficiencia renal; bajo E-1a
supervisión del especialista en Ginecología y Obstetricia; a menos que exista contraindicación
materna y/o fetal para ella.15
No existe evidencia científica que respalde que realizar la MFEc en la admisión comparada con
E - 1a
la AFI sea beneficioso en embarazadas de bajo riesgo.1
La MFEc en la admisión no ha mostrado ser beneficiosa en mujeres de bajo riesgo, comparada
E - 1a
con la AFI.18, 19
Tanto la MFEc como la AFI son dos métodos válidos y recomendables para el control del
R - B
bienestar fetal durante el parto.
Se recomienda valorar la frecuencia cardíaca fetal siempre al ingreso de la embarazada al
R-P
establecimiento de salud.
No es obligatoria la realizacion de MFEc al ingreso de la paciente de bajo riesgo; el método
de valoración de la FCF durante el parto será determinado por el profesional de salud en
R-P
dependencia de las caraterísticas del trabajo de parto y de los antecedentes de la embarazada,
pudiendo realizarse por técnica de AFI (véase anexo 3) o mediante un MFEc (véase anexo 4).
El cambio de AFI a MFEc en mujeres de bajo riesgo debe realizarse en las siguientes
situaciones:
1. Presencia de líquido amniótico teñido de meconio.
2. Alteración del latido cardíaco fetal por auscultación.
3. Fiebre materna.
4. Sangrado durante el parto.
5. Uso de oxitocina.
6. Demanda de la mujer. R-P
7. Durante 30 minutos después de establecida la anestesia epidural o después de la
administración de cada bolo adicional de analgesia.
19
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
La fase activa es el período del parto que transcurre entre los 4 cm y los 10 cm de dilatación y
R -A
se acompaña de dinámica regular.
La duración de la fase activa del parto es variable entre las embarazadas y depende de la
R - C
paridad. Su progreso no es necesariamente lineal.18, 19, 20, 21, 22
La duración de la fase activa del parto puede establecerse de la siguiente manera:
-- En las primíparas:
1. El promedio de duración es de 8 horas.
2. Es poco probable que dure más de 18 horas.
E-1a
-- En las multíparas:
1. El promedio de duración es de 5 horas.
2. Es poco probable que dure más de 12 horas.18, 19, 20, 21, 22
Para mejor control recordar que está determinado que en la fase activa el progreso es de 1,1
cm/hora en las mujeres nulíparas y de 1,3 cm/hora en las multíparas.
Se recomienda usar el promedio y límite de tiempo de la fase activa para:
1. Informar a las mujeres sobre la duración posible del parto.
2. Detectar distocias, e indicar el momento en que obstetras, médicos de familia
R-P
y médicos generales deben solicitar con la debida oportunidad la intervención del
especialista en gineco-obstetricia en el mismo centro de asistencia o realizar la
referencia del parto.
Se recomienda valoración por el especilista siempre que el trabajo de parto en fase activa se
R-P
prolongue más allá del promedio de 8 horas en la nulípara y 5 horas en la multípara.
La decisión de intervenir ante una sospecha de prolongación de la primera etapa del parto
se debe tomar en función del progreso de la dilatación y otros factores obstétricos, y no
R-P
exclusivamente sobre la base de la duración. Esta decisión estará a cargo del especialista en
ginecología y obstetricia.
La higiene de las manos es la medida más importante de prevención y control de las infecciones
R -A
relacionadas con la atención de salud.22
20
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Se recomiendan los cinco momentos para la higiene de las manos para proteger a la
embarazada, al personal de salud y al entorno sanitario, de la proliferación de patógenos.
Estos cinco momentos son:
1. Antes de tocar a la paciente.
R -A
2. Antes de realizar una tarea de limpieza aséptica.
3. Después del riesgo de exposición a líquidos corporales.
4. Después de tocar a la paciente.
5. Después de contacto con el entorno de la paciente.23
El lavado de manos simple o con gel alcohólico es eficaz en la disminución de infecciones
E- 2a
asociadas al cuidado de pacientes.23, 24, 25
Un lavado eficaz de manos con jabón líquido no-medicado elimina los microorganismos E- 1a
transitorios y consigue una limpieza efectiva de manos.26
Se recomienda permitir la ingesta de líquidos claros (agua, zumos de frutas sin pulpa, café y
té sin leche) o bedidas isotónicas durante el parto.
La ingesta de líquidos claros durante el trabajo de parto no influye negativamente sobre
R-A
la evolución del mismo, el tipo de parto, la duración y el empleo de oxitocina, ni sobre los
resultados del RN. Más bien se considera que mejora el confort y la satisfacción materna y no
incrementa las complicaciones maternas.27, 28, 29
Se recomienda que las mujeres sean informadas sobre la eficacia de las bebidas isotónicas para
R-A
combatir la cetosis durante el trabajo de parto, y por ello es preferible a la ingesta de agua.28, 29
No se ha encontrado que la ingesta de sólidos durante el parto influya en los resultados
obstétricos (tipo de nacimiento y duración del parto) ni en los neonatales. Los estudios no
E-1a
tienen suficiente potencia como para poder evaluar la seguridad materna frente a eventos
y complicaciones graves y extremadamente raros como el síndrome de Mendelson, cuya
incidencia es de 10% a 0,05%.28, 29, 30, 31
Se puede ofrecer líquidos por vía oral durante el parto, sin restricción frente a una posible
cesárea, ya que, en la actualidad, la anestesia general en obstetricia ha dejado paso a las
R-P
técnicas neuroaxiales, que son las que habitualmente se emplean en el transcurso de partos
y cesáreas.
Uso de enema
21
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Rasurado perineal
El uso, frente al no uso, del partograma parece reducir la proporción de partos con duración
mayor de 18 horas, uso de oxitocina, tasa de sepsis posparto y las tasas de cesáreas, mientras E - 2a
que incrementa el índice de partos espontáneos.41
No existe evidencia de diferencias entre el uso y no uso del partograma sobre las tasas de
E - 1a
cesáreas, parto vaginal instrumentado y puntuaciones de Apgar <7 a los cinco minutos.42
Los partogramas con línea de acción de tres horas comparados con los de la de cuatro horas
E-1a
incrementan el número de cesáreas (pero no las cesáreas por estrés fetal).42, 43
Si se utiliza, se recomienda el partograma de una línea de acción de cuatro horas (se sitúa
cuatro horas a la derecha de la línea de progreso, dándose más tiempo antes de emprender R- A
alguna acción por retardo de la dilatación).1
El riesgo de infección se incrementa con el número de tactos vaginales.44, 45, 46, 47 E-2a
El número de tactos vaginales en el manejo de la primera etapa del trabajo de parto, tras la
rotura prematura de membranas, es el factor independiente más importante para predecir una E-2a
infección materna y/o neonatal.44, 45, 46, 47
Se recomienda que las exploraciones vaginales se realicen cada cuatro horas, en condiciones
R-P
normales.
22
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Fuente: Ministerio de Salud Publica del Ecuador. Norma y Protocolo Materno; 2008 agosto.
Modificado: Autores
23
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Medidas de asepsia
24
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Uso de mascarillas: faciales y protecciones oculares deberán ser usadas siempre por todo
el personal de salud, cuando haya riesgo de salpicaduras de sangre y fluidos corporales en la R - D
cara o en los ojos.1
** Para vestimenta y abrigo, observar lo indicado en la Guía de Atención del Parto Culturalmente adecuado del MSP.
25
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
No se recomienda la realización del masaje perineal durante la segunda etapa del parto.8 R -A
Se recomienda la protección activa del periné mediante la técnica de deflexión controlada de
R - B
la cabeza fetal.1
Episiotomía
Maniobra de Kristeller
26
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
La tercera etapa del trabajo de parto es la que transcurre entre el nacimiento y la expulsión
de la placenta. Se considera prolongada si no se completa en los 30 minutos posteriores
al nacimiento del neonato, con manejo activo (comprende la administración profiláctica de R - D
uterotónicos, la tracción controlada del cordón umbilical y el masaje uterino tras la expulsión
de la placenta).1
A partir de los 10 minutos de duración del alumbramiento, con manejo activo, el riesgo de
E- 2a
hemorragia posparto aumenta progresivamente con la duración del mismo.76
Una duración superior a los 30 minutos tras un manejo activo del alumbramiento se asocia con
E-3
un incremento significativo en la incidencia de hemorragias posparto.77
*** El manejo activo del tercer período del parto reduce el riesgo de hemorragia posparto, pero si pese
a realizar esta estrategia se presenta una hemorragia, se recomienda el uso de la GPC de Hemorragia
posparto del MSP del Ecuador.
27
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
La fecha del último período menstrual (FUM) en una madre con ciclos regulares es el dato más
certero para estimar la edad posconcepcional de un RN; en caso de fertilización asistida, la E-4
fecha en que se realizó el procedimiento.80, 81, 82
Se recomienda establecer la edad gestacional en relación a la ecografía realizada en el primer
R-D
trimestre de embarazo, en caso de que la FUM no sea confiable.80-82
El método de evaluación posnatal “New Ballard” ha sido ajustado para incluir prematuros y su
validez y confiabilidad han sido adecuadamente estudiadas y su desempeño es aceptable. No E-2b
hay comparaciones directas entre las escalas de Capurro y el Nuevo Ballard.83
Se recomienda en RN el uso del método de Ballard modificado (“New Ballard”) para la
R-B
estimación posnatal de la edad gestacional al nacer.84, 85
Se recomienda reevaluar la estimación de la edad gestacional a las 24 y 72 horas de vida,
cuando esta no resulta coincidente con la EG obstétrica, y en los RN deprimidos al nacer dada R-D
la dificultad de la evaluación neuromuscular del RN en ciertos casos.85
El método de Capurro fue descrito en una comunicación breve en 1978, y no se ha encontrado
E-4
ninguna evaluación sistemática de su validez o confiabilidad.86
Se recomienda el pinzamiento del cordón umbilical a partir del segundo minuto o tras el cese
R – B
de su latido, lo que ocurra primero.1
El pinzamiento oportuno del cordón umbilical en neonatos a término, al menos dos minutos
después del parto, no incrementa el riesgo de hemorragia posparto y mejoran los niveles de E- 1a
hierro en neonatos.45, 46
El pinzamiento temprano disminuye el número de neonatos con ictericia, medido por la
E- 1a
necesidad de fototerapia.46
Se recomienda que las mujeres mantengan el contacto piel con piel con sus bebés
R –A
inmediatamente después del nacimiento.1
El contacto piel con piel es beneficioso a corto plazo para mantener la temperatura y disminuir
E- 1b
el llanto del niño, y a largo plazo para aumentar el tiempo de lactancia materna.47, 87
Puede realizarse contacto piel con piel sin restricciones y siempre que se garantice la vigilancia
durante el procedimiento en los siguientes casos:
1. RN a término (o en el pretérmino tardío)
2. RN considerados adecuados para ello por el personal competente. R –A
Los procedimientos y las medidas médicas no urgentes no deben realizarse inmediatamente
tras el parto, porque son maniobras demorables y que interfieren con el contacto piel con piel
(véase anexo 6).
28
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Lactancia materna
La iniciación de la lactancia materna debe ser alentada lo antes posible después del nacimiento,
R –A
preferentemente dentro de la primera hora y debe ser realizada por la enfermera capacitada.1
La mayoría de RN sanos a término presentan comportamientos espontáneos de alimentación
E- 1a
en la primera hora de vida.88, 89
El contacto temprano piel con piel con succión se asocia con una mayor duración de la
E- 1b
lactancia.87
Identificación del RN
29
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
30
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Se ha demostrado que la evaluación clínica del color de la piel es un indicador muy pobre
de la saturación de oxihemoglobina durante el período neonatal inmediato y que la falta de
cianosis es un mal indicador del estado de oxigenación de un RN no comprometido después E-1b
del nacimiento. Por lo tanto, el color no es un parámetro válido para tomar decisiones en la
reanimación inicial.99
Los estudios demuestran que el oxígeno en sangre en los RN sin problemas para la adaptación,
generalmente no alcanzan valores extrauterinos hasta aproximadamente 10 minutos después E-1b
del nacimiento.100, 101, 102, 103
La saturación de oxihemoglobina normalmente permanece en el rango de 70% a 80% varios
minutos después del nacimiento, lo que se manifiesta como cianosis durante ese tiempo.104 E-1b
(Véase tabla 1)
La cuidadosa administración de oxígeno durante la reanimación neonatal es importante,
debido a que la evidencia indica que la oxigenación tanto insuficiente como excesiva puede
E-1b
ser perjudicial para el RN y que los resultados adversos se dan después de incluso una breve
exposición al oxígeno en exceso durante y después de la reanimación.98
No se recomienda utilizar oxígeno de rutina en los RN nacidos a término y sin dificultad para
R -B
respirar.98-99
Se recomienda en el RN a término que necesite presión positiva en la vía aérea iniciar la
R -B
reanimación con aire ambiente (21% FiO2).99
Se recomienda en todo RN que requiere soporte con presión positiva en sala de partos, medir
la oximetría de pulso en la extremidad superior derecha (preductal) y regular la FiO2 (con R - B
mezclador de aire y oxígeno).99
Se recomienda que se utilice la oximetría cuando sea posible anticipar la reanimación, cuando
se administra presión positiva durante las primeras respiraciones, cuando la cianosis es R -B
persistente o cuando se administra oxígeno complementario.98
Se recomienda colocar el sensor en una ubicación preductal, para obtener un registro adecuado
R - C
de la oximetría.105 (Véase tabla 2)
Se recomienda tener un oxímetro de pulso en todas las salas de parto, y debe ser individualizado
R - D
para cada RN, si ingresa a observación, cuidados intermedios o intensivos.98
Se recomienda que, durante la reanimación, se disponga de una cuna radiante precalentada,
campos limpios precalentados para secar al RN y retirarlos inmediatamente después de R - B
usarlos.98
**** De requerir reanimación neonatal en el RN prematuro, dirigirse a la GPC del RN prematuro del MSP del
Ecuador.
(Normograma de Dawson)
1 minuto 60% a 65%
2 minutos 65% a 70%
3 minutos 70% a 75%
4 minutos 75% a 80%
5 minutos 80% a 85%
10 minutos 85% a 95%
31
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Profilaxis oftálmica
Se recomienda la realización de la profilaxis oftálmica en la atención rutinaria al RN.8 R – B
La profilaxis oftálmica reduce de forma drástica la incidencia de oftalmía gonocócica y
E- 2b
ceguera.106
Se recomienda colocar dosis única de pomada oftálmica de eritromicina al 0,5% o de
tetraciclina al 1% para la profilaxis oftálmica del RN. La solución de nitrato de plata puede E- 2b
producir conjuntivitis química transitoria en el RN, por lo que debe evitarse.106
El tiempo de administración de profilaxis oftálmica puede ampliarse hasta las cuatro horas tras
R-P
el nacimiento.
Profilaxis de la enfermedad hemorrágica con vitamina K
Se recomienda administrar la vitamina K en dosis única por vía IM (1 mg) ya que este es el
método de administración que presenta mejores resultados clínicos para prevenir el síndrome R -A
de hemorragia por déficit de vitamina K.8
Una inyección única de vitamina K previene la aparición de hemorragia por deficiencia de
E – 1b
vitamina K clásica.107, 108, 109
No existe una relación directa entre el cáncer infantil y la profilaxis con vitamina K IM.110, 111, 112 E – 2a
La evidencia actual es insuficiente para respaldar la política de alta hospitalaria posnatal (AHT)
R - C
temprana como práctica de rutina.113
La Academia Americana de Pediatría (AAP) define como AHT aquella que se produce antes de
R – D
las 48 horas después de un parto eutócico.114
32
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
En los servicios de salud que atienden partos se permitirá AHT antes de las 48 horas posteriores
a un parto eutócico, de acuerdo a las indicaciones del personal de salud,en las siguientes
condiciones:
a) Respecto a la madre:
1. Parto vaginal.
2. Capacidad de deambulación.
3. Alimentación oral tolerada.
4. Ausencia de fiebre o enfermedad.
5. No tener enfermedades asociadas al embarazo o agravadas por este.
6. Adecuada involución del útero y de la episiotomía si la hubiere.
7. Vivir en un centro urbano con fácil acceso a servicios de salud.
b) Respecto al RN:
Amnioscopia: observación directa del color y cantidad del líquido amniótico por medio del
amnioscopio.1
33
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Dehiscencia: separación de los bordes de una herida quirúrgica suturada en más de 0,5 cm.
Desgarro perineal grado I: desgarro que afecta a la horquilla perineal, la piel perineal y la
mucosa vaginal.
Desgarro perineal grado IV: incluye extensión a mucosa rectal, y llega a dejar descubierta
la luz del recto.
Enfermedad hemorrágica precoz por déficit de vitamina K: abarca los 15 primeros días
de vida.
Enfermedad hemorrágica tardía por déficit de vitamina K: comprende desde las dos
semanas hasta 2-3 meses y se refiere a sujetos, por lo demás, sanos.
34
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Episiotomía: realización de una incisión quirúrgica en la zona del periné femenino, que
comprende piel, plano muscular y mucosa vaginal, cuya finalidad es la de ampliar el canal
«blando» para del parto y debe realizarse de forma selectiva y no en todos los casos.
Líquidos claros: agua, zumos de frutas sin pulpa, café y té sin leche, bebidas energéticas.
Litotomía: posición en la que la mujer es colocada en decúbito supino con las caderas y
rodillas flexionadas y los muslos en abducción y rotación externa.
Maniobra de Kristeller: consiste en presionar el fondo del útero durante cinco a ocho
segundos, sincrónicamente con la contracción uterina, con una pausa de 0,5 a 3 minutos,
con el fin de facilitar el avance final y la expulsión de la cabeza fetal.
Partograma: representación visual gráfica de los valores y eventos relacionados con el curso del
trabajo de parto. La línea de acción se dibuja a la derecha de la línea que muestra el progreso de la
dilatación cervical, a un ritmo de 1 cm por hora. Una línea de acción de 2 horas está desplazada 2
horas a la derecha de la línea de progreso y, si el progreso se realiza de manera que la línea cruza
la línea de acción, se establece el diagnóstico de retardo de la dilatación.
35
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Pujos dirigidos: dirigir la intensidad y el tiempo del pujo desde la aparición espontánea de
la contracción; es una práctica que no se recomienda de forma habitual.
Rasurado perineal: práctica de eliminar el vello del periné usando una cuchilla.
Retraso diagnóstico: posibilidad de que pase desapercibida una atresia (rectal o esofágica)
produciéndose un retraso indebido en su tratamiento.
11. Abreviaturas
36
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
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111. Fear NT, Roman E, Ansell P, Simpson J, Day N, Eden OB; United Kingdom Childhood
Cancer Study. Vitamin K and childhood cancer: a report from the United Kingdom
Childhood Cancer Study. Br J Cancer. 2003 Oct 6; 89 (7): 1228-31.
112. Nardin JM, Mignini L. Alta hospitalaria postnatal temprana para madres sanas y recién
nacidos a término: Comentario de la BSR (última revisión: 1 de octubre de 2009). La
Biblioteca de Salud Reproductiva de la OMS; Ginebra: Organización Mundial de la Salud.
47
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
113. Committee on fetus and newborn: Estancia en el hospital de los recién nacidos a
término sanos. Pediatrics (ed. español) 1995; 40:264-266.
114. Arborelius E, Lindell D. Psychological aspects of early and late discharge after hospital
delivery. An interview study of 44 families. Scand J Soc Med. 1989; 17 (1): 103-7.
115. Conrad PD, Wilkening RB, Rosenberg AA. Safety of newborn discharge in less than
36 hours in an indigent population. Am J Dis Child. 1989 Jan; 143 (1): 98-101.
116. Waldenström U. Early and late discharge after hospital birth: father’s involvement in
infant care. Early Hum Dev. 1988 May; 17 (1): 19-28.
117. Soskolne EI, Schumacher R, Fyock C, Young ML, Schork A. The effect of early
discharge and other factors on readmission rates of newborns. Arch Pediatr Adolesc
Med. 1996 Apr; 150 (4): 373-9.
118. Waldenström U, Sundelin C, Lindmark G. Early and late discharge after hospital birth:
breastfeeding. Acta Paediatr Scand. 1987 Sep; 76 (5): 727-32.
48
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
13. Anexos
Anexo 1.
Nivel de evidencia y grados de recomendación
Existen diferentes formas de gradar la evidencia en función del rigor científico del diseño
de los estudios y pueden construirse escalas de clasificación jerárquica de la evidencia, a
partir de las cuales pueden establecerse recomendaciones respecto a la adopción de un
determinado procedimiento médico o intervención sanitaria. Aunque hay diferentes escalas
de gradación de la calidad de la evidencia científica, todas ellas son muy similares entre sí.
Modificado de: Shekelle P, Wolf S, Eccles M, Grimshaw J. Clinical guidelines. Developing guidelines. BMJ 1999;
3: 18: 593-59
49
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Anexo 2.
Algoritmo de la valoracion inicial en la admisión para el trabajo de parto
Admisión en el establecimiento de
salud
Pacientes con signos y síntomas
de trabajo de parto
no sí
Factores de no sí Factores de
riesgo riesgo
SÍ NO
Fuente: Guía de Práctica Clínica. Vigilancia y Manejo del Trabajo de Parto. México: Secretaría de Salud; 2014.
Modificado: Autores
50
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Anexo 3.
Técnica de la auscultación fetal intermitente (AFI)
Antes de iniciar cualquier método de monitorización fetal, la mujer debe ser informada de los
beneficios y riesgos de cada una de las técnicas.
1. La auscultación puede realizarse tanto con ultrasonido Doppler (preferible porque de esa
manera la madre escucha y se informa) como con estetoscopio o campana de Pinard.
2. Se recomienda una auscultación cardíaca fetal en la primera evaluación del preparto y
posteriormente tras cada examen encaminado a determinar si el trabajo de parto se ha establecido.
3. Durante la fase activa del parto, la auscultación intermitente se realiza como se detalla:
4. El corazón fetal se debe auscultar al menos cada 15-30 minutos durante el período de
dilatación y al menos cada 5-15 minutos en el período expulsivo.
a. La auscultación se llevará a cabo durante 30-60 segundos, como mínimo, después de
una contracción.
b. El pulso materno también debe ser conocido para diferenciar entre el ritmo materno y el
latido cardíaco fetal.
c. En el partograma debe registrarse la hora en que se realizó la auscultación, el latido fetal, la
presencia o ausencia de aceleraciones y desaceleraciones y la duración de la auscultación.
Fuente: ACOG Clinical Management Guidelines for Obstetrician–Gynecologists. Replaces Practice Bulletin
Number 70, December 2005; Intrapartum Fetal Heart Rate Monitoring: Nomenclature, Interpretation, and
General Management Principles NUMBER 106; 2009 july.
Anexo 4.
Registro y clasificación de la monitorización electrónica fetal continua
Fuente: ACOG Clinical Management Guidelines for Obstetrician–Gynecologists. Replaces Practice Bulletin
Number 70, December 2005; Intrapartum Fetal Heart Rate Monitoring: Nomenclature, Interpretation, and
General Management Principles NUMBER 106; 2009 july.
51
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Fuente: ACOG Clinical Management Guidelines for Obstetrician–Gynecologists. Replaces Practice Bulletin
Number 70, December 2005; Intrapartum Fetal Heart Rate Monitoring: Nomenclature, Interpretation, and General
Management Principles NUMBER 106; 2009 july.
52
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Fuente: Clinical Management Guidelines For Obstetrician–Gynecologists Number 106; 2009 july.
53
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Anexo 5:
Secuencia de atención del RN
SÍ Cuidados de rutina:
¿ Gestación a término? • Dar calor
¿Respira o llora? • Limpiar la vía aérea
¿Buen tono muscular? si es necesario
Junto a su madre • Secar
• Evaluación continua
NO
NO
¿ FC menor a 100 lpm,
jadeo o apnea? ¿ Respiración laboriosa
o cianosis persistente?
SÍ
SÍ
VPP,
medición de la SpO2 Limpiar vía aérea,
medición de la SpO2
Considerar CPAP
SÍ
Cuidados
post-reanimación.
Adoptar medidas
correctivas de ventilación
Fuente: Prevención, diagnóstico y tratamiento de sepsis y choque séptico del recién nacido en el segundo y tercer
nivel de atención. México: Secretaría de Salud; 2012 Noviembre.
54
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Anexo 6.
Piel con piel
1. Informar a la madre durante el período de dilatación de los beneficios y el procedimiento del contacto
piel con piel y la posibilidad de realizarlo con su hijo o hija inmediatamente al nacimiento.
2. Responder a sus dudas y necesidades de forma individual, respetando en todo momento su decisión.
3. Mantener una temperatura confortable en la sala de partos (22-24oC).
4. Preparar paños, gorros y pañales calientes.
5. El ambiente de la sala de partos debe ser silencioso, cálido, con poca luz, con un acompañante para
la madre si lo desea y evitando el exceso en el número de profesionales.
6. En los últimos minutos del expulsivo, invitar a la madre que desee el contacto piel con piel a que se
descubra el abdomen/pecho ayudándola si lo necesita y cubriéndola con un paño caliente.
7. Retirar el paño en el momento del nacimiento.
8. Colocar el RN directamente sobre la piel de su madre, secándole suavemente el dorso con un paño
precalentado, comprobando que respira sin dificultad, con buenos movimientos torácicos y que tiene
buen tono muscular.
9. Retirar el paño utilizado para secar al bebé y cubrir a ambos con un paño seco y caliente, que no
sobrepase los hombros del bebé para permitir el contacto visual.
10. Colocar a la madre semiincorporada abrazando a su hijo/a.
11. Madre próxima a 45º con el RN en posición prona entre sus pechos.
12. RN con las extremidades abiertas y flexionadas y la cabeza ladeada y ligeramente extendida, apoyada
en el pecho materno, evitando la flexión e hiperextensión del cuello.
13. Favorecer el contacto visual entre madre-hijo/a, para lo cual puede ser conveniente la colocación de
una almohada a la madre.
14. Colocar un gorro de algodón precalentado.
15. Realizar el Test de Apgar al minuto y a los 5 minutos sobre el cuerpo de la madre.
16. Realizar pinzamiento tardío (a los dos minutos o cuando deje de latir) del cordón.
17. Colocación de pinza en el cordón sin interferir en contacto piel con piel.
18. Recoger sangre de cordón según el procedimiento habitual (grupo y Rh fetal, gases).
19. El contacto piel con piel no debe interferir en la realización de MATEP.
20. Colocar un pañal al RN, si la madre lo desea, sin interrumpir el contacto piel con piel.
21. Vigilar, durante todo el proceso el bienestar de la madre y del RN, evaluando su coloración, respiración
y tono muscular.
22. Acompañar a la madre en el posparto, ayudándola a encontrar una postura cómoda (cama 45º
con almohada) que le permita interaccionar y mirar a su hijo/a, animándola a tocarle y acariciarle,
respetando sus deseos y su intimidad.
23. Identificar al RN antes de salir de la sala de partos.
24. Permitir, si la madre lo desea, que el RN se agarre al pecho espontáneamente, sin forzar la primera
toma. Se puede facilitar el acceso al pecho pero es preferible dejar que realice el agarre espontáneo.
25. Mantener al RN en contacto piel con piel mientras la madre pasa a la cama.
26. Siempre que sea posible, la madre y el RN permanecerán en paritorio hasta que se complete la
primera toma anotándose cuándo y cómo se produce.
27. Comprobar el bienestar materno inmediatamente antes de ser dada de alta en Área de Partos.
Fuente: Guía de Práctica Clínica Atención del Parto Normal del Sistema Nacional de Salud del Ministerio de
Sanidad y Política Social. Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del País Vasco (OSTEBA); 2010.
55
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Anexo 7.
Tipos de material de sutura
* ABSORBIBLES: materiales que pueden ser degradados por el tejido en el sitio donde se coloca.
La absorción depende del tejido, del tipo de sutura, de la edad y del estado general del paciente.
Existe una variedad de suturas:
NO SINTÉTICAS: elaboradas de colágeno. Puede ser simple y cromado. Se utilizan en tejidos que
cicatrizan rápido. Son ampliamente utilizadas en cirugía ginecológica y genitourinaria.
Anexo 8.
Medicamentos avalados por esta Guía
OXITOCINA
ATC H01BB02
Indicación avalada en
Conducción del trabajo de parto e inducción de la labor de parto.
esta guía
Forma farmacéutica y
Solución inyectable 10 UI/ml
concentración
Bomba de infusión
56
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Dimisnución de la eficacia:
-- Anestésicos inhalatorios (halotano y enflurano): disminuyen el efecto
oxitócico. Antagonistas adrenérgicos.
Aumento de los efectos adversos:
-- Anestesia caudal con vasoconstrictores: aumenta riesgo de HTA
severa.
Interacciones
-- Cloruro de sodio o úrea intraamnióticos y otros oxitócicos: aumentan el
riesgo de hipertonía, ruptura uterina y el riesgo de hipertensión arterial.
-- Prostaglandinas (misoprostol): se potencian mutuamente sus efectos,
aumentando el riesgo de hipertensión arterial.
-- Simpaticomiméticos: efecto sinérgico, incrementando el riesgo de
hipertensión arterial.
57
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
ERITROMICINA
ATC S01AA17
Indicación avalada en
Profilaxis de oftalmia neonatal (por gonococo o chlamydia).
esta guía
Forma farmacéutica y
Ungüento oftálmico 0,5%
concentración
Dosis Colocar 1 cm3 en ambos ojos inmediatamente después del nacimiento.
-- Propicia el crecimiento de microorganismos no susceptibles, incluidos
infecciones micóticas.
Precauciones
-- El uso concurrente de corticosteroides tópicos puede enmascarar
manifestaciones de infecciones víricas, fúngicas o bacterianas.
Hipersensibilidad al medicamento o a sus componentes. Irritación ocular
Contraindicaciones
menor.
Poco frecuentes: reacciones oculares menores, enrojecimiento,
Efectos adversos
reacciones de hipersensibilidad.
No se han reportado interacciones significativas con este medicamento en
Interacciones
administración oftálmica.
FITOMENADIONA (Vit K)
ATC B02BA01
Indicación avalada en
Profilaxis de enfermedad hemorrágica del recién nacido
esta guía
Forma farmacéutica y
Solución inyectable 10 mg/ml
concentración
Enfermedad hemorrágica del recién nacido
Dosis
Profilaxis: 0,5-1 mg, IM, dentro de la primera hora del nacimiento.
-- Se han reportado reacciones severas e incluso muertes por
administración IV, especialmente si se lo hace rápidamente o aún en
forma de dilución.
-- Produce reacciones tipo anafilaxia, paro respiratorio o cardíaco.
-- Administrar por vía IV solamente en los casos en los que no es factible
Precauciones otra vía y que un serio riesgo lo justifique.
-- Cuando se emplea para antagonizar la sobredosificación de warfarina
está indicada la monitorización mediante el Tiempo de Protrombina
(TP) que es la prueba sensible para correlacionar con los niveles de
factores de la coagulación vitamina K dependientes (II, V y X). No es
un antídoto de la heparina.+
58
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
Apéndice
Dispositivos médicos
59
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
60
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
61
Atención del trabajo de parto, parto y posparto inmediato
EQUIPOS BIOMÉDICOS
* Oxímetro de pulso Estetoscopio neonatal
* Sensores de pulso, adulto-neonatal Cardiotocógrafo
* Sensores de temperatura Ultrasonido doppler
* Cuna de calor radiante Termómetro digital
* Bomba de infusión Laringoscopio
* Balanza
* Se encuentran en el grupo de equipos biomédicos; sin embargo, merecen mencionarlos en razón de que existen
dispositivos médicos utilizados con el equipo
62
Atencion del Parto Normal
Definiciones
209
Etapas de la labor de parto
1. DILATACION Y BORRAMIENTO:
DILATACIÓN: aumento del diámetro del canal cervical medida en centímetros (0 a 10).
BORRAMIENTO: acortamiento y adelgazamiento progresivo de la longitud del cuello del
útero medida de 0 a 100%.
• FASE LATENTE: Actividad uterina irregular y leve. Dilatación del cuello menor a 4 cm.
• FASE ACTIVA: Actividad uterina regular e intensa. Dilatación del cuello mayor a 4 cm. y des-
censo de la presentación fetal.
2. EXPULSIVO
Etapa comprendida desde la dilatación completa (10 cm) hasta la salida del producto. Se
acompaña de pujos maternos.
3. ALUMBRAMIENTO
Etapa de salida de la placenta, inicia desde el fin del expulsivo y termina con la salida com-
pleta de la placenta y membranas por el canal del parto.
Diagnóstico HALLAZGOS
210
4. Diagnóstico de la etapa y la fase de la labor de parto por
examen o tacto vaginal (TV) para valorar Indice de Bishop
que indica:
• Dilatación / Borramiento / Consistencia / Posición / Altura
de la presentación (Anexo 1).
Valore además:
• Estado de las membranas.
• Coloración del líquido amniótico (si hay hidrorrea por
RPM).
• Puntos de referencia de la pelvis normal (Anexo 2).
• Auscultación fetal por cualquier método.
“En el parto normal deben existir razones muy válidas para interferir
con el proceso natural”. Oms 1996
El instrumento que se utiliza para evaluar, regis- en el reverso de la Historia Clínica Perinatal del
trar y controlar el progreso de la labor de parto CLAP/SMR – OPS/OMS. MSP – HCU. Form. #
es la Hoja de Partograma del CLAP-OPS/OMS 051 (Anexo 3).
(Schwarcz R.L. et al. 2.005) que se encuentra
211
7. Realice una evaluación clínica inicial que incluya: presión arterial,
X X X
frecuencia cardiaca/pulso, frecuencia respiratoria y temperatura.
8. Realice una evaluación obstétrica que incluya: altura de fondo uterino
como un cálculo aproximado del tamaño fetal y la edad gestacional. X X X
212
18. Si la paciente es diagnosticada de trabajo de parto disponga su
ingreso a la unidad operativa.
si detecta factores de riesgo realice la referencia a otra unidad de
mayor resolución donde sea atendida por médico/a calificado; envíe X X X
con el personal médico la hoja de referencia llena, con firma, nombre
y sello legible del responsable, junto con el carné perinatal.
23. N O C O L O Q U E V E N O C L I S I S R U T I N A R I A , M A N T E N G A
D I T C H o valore la colocación oportuna de acuerdo a la etapa de la
X X X
labor de parto.
24. P E R M I T A L A L I B E R T A D D E M O V I M I E N T O S . No hay evidencia
que apoye mantener la posición supina durante el primer período de
la labor de parto.
X X X
PRECAUCION: por prolapso de cordón en presentación móvil y
membranas rotas.
213
puntos de los tactos vaginales posteriores.
L a c u r v a d e d e s c e n s o d e l a p r e s e n t a c i ó n f e t a l . Confirme
durante el examen vaginal la altura de la presentación fetal, use las
Estaciones de DeLee o los Planos de Hodge cuya correspondencia se
ubica en el extremo vertical derecho de la hoja de partograma
(recuadro 3 del anexo 3).
214
3. Continúe sosteniendo con delicadeza el perineo a medida que la
cabeza del bebé se expulsa. X X X
5. Una vez que se ha expulsado la cabeza del bebé, pida a la mujer que
deje de pujar. X X X
6.. Aspire la boca y luego la nariz del bebé sólo si tiene líquido amniótico
meconial. X X X
7. Verifique con los dedos alrededor del cuello del bebé para constatar si
encuentra el cordón umbilical. NO HAY APURO EN LA EXPULSION. X X X
8. Si el cordón umbilical está alrededor del cuello pero está flojo, deslícelo
por encima de la cabeza del bebé. X X X
2. Después de que la cabeza haya girado, coloque una mano a cada lado
de la cabeza del bebé a nivel de los parietales. X X X
215
ATENCION DE LA TERCERA ETAPA D E LA LABOR DE P ARTO NIVEL
ALUMBRAMIENTO
(Muchos de los pasos / tareas deben realizarse simultáneamente)
I II III
1. Luego de la salida del bebé, palpe el abdomen para descartar la
presencia de otro u otros bebés. X X X
MANEJO ACTIVO DE LA TERCERA ET APA DE LA LABOR DE
NIVEL
PARTO. ADMINISTRACION DE UTEROTONICO
5. Acerque la pinza que está en el cordón para pinzarlo cerca del periné.
Sostenga el cordón pinzado y el extremo de la pinza con una mano. X X X
216
15. Repita el masaje uterino cada 15 minutos durante las 2 primeras
horas. X X X
217
Anexos
PUNTUACION 0 1 2 3
0-1 cm 2-3 cm 4-5 cm >5 cm
DILATACION
BOR R AM IEN TO 0-30% 40-50% 60-70% >70%
PARAMETRO
218
ANEXO 2 | VALORACION DE LA PELVIS FEMENINA ANTE O INTRAPARTO
Durante el examen vaginal valore los diáme- ción notoria en uno o más diámetros plantea
tros de referencia de la pelvis femenina normal la posibilidad de distocia (ver Distocias).
adecuada para un parto vaginal. Una reduc-
219
ANEXO 2 | HISTORIA CLÍNICA PERINATAL | CLAP/SMR – OPS/OMS. MSP – HCU |
Form. # 051. (REVERSO
220
Inducción y Conducción
del Trabajo de Parto
Definiciones
Trabajo de Parto
225
DIAGNOSTICO DE INDUCCION Y CONDUCCION DE TRABAJO DE PARTO
SEGÚN HISTORIA CLINICA PERINATAL
Diagnóstico HALLAZGOS
PR O TO CO LO DE M AN EJO DE IN DUCCIÓ N Y
CO N DU CCIÓ N DE LABO R DE PAR TO : IN DU CCIO N
NIVEL
(Muchos de los pasos / tareas deben realizarse simultáneamente)
226
2 . Descarte CONTRAINDICACIONES para inducción de
trabajo de parto:
Contraindicaciones uterinas para inducción de trabajo de
parto:
Cicatriz uterina previa.
Placenta previa.
Sangrados de la segunda mitad del embarazo.
Sobredistensión por embarazo múltiple o polihidramnios.
Contraindicaciones fetales:
Macrosomía.
Anomalías fetales: hidrocefalia (DCP). X X X
Presentación anómala: pelviano, transverso.
Bienestar fetal comprometido.
Prolapso y procúbito de cordón.
Contraindicaciones m aternas:
Gran multípara
Anatomía pelviana desfavorable (DCP)
Trastornos médicos seleccionados: herpes genital activo,
condilomatosis importante del canal vaginal.
Enfermedad cardíaca de la madre
4 . E V A L U A C I Ó N D E L C U E L L O U T E R I N O : El resultado satisfactorio
de la inducción del trabajo de parto está relacionado con el estado
del cuello uterino al comienzo de la inducción. Para evaluar el estado
X X X
del cuello uterino, se realiza un examen del mismo y se asigna una
5 . Si e l c u e l l o u t e r i n o e s d e s f a v o r a b l e (puntuación de 6 ó menos),
se lo considera inmaduro y se debe mejorar la puntuación utilizando
P R O S T A G L A N D I N A S (maduración) antes de la inducción con
oxitocina.
El cuello uterino desfavorable o sin modificaciones después de 12 a
24 horas es menos frecuente con el uso de misoprostol previo al uso X X X
de oxitocina.
El misoprostol vaginal es más efectivo que otros métodos
convencionales de maduración cervical y de inducción del trabajo de
parto.
6. Si e l c u e l l o u t e r i n o e s f a v o r a b l e (puntuación de 6 ó más), se lo
considera maduro y generalmente se logra inducir satisfactoriamente el X X X
trabajo de parto sólo con O X I T O C I N A .
227
IN DUCCION /M ADURACION CON PROSTAG LAN DIN AS
(MISOPROSTOL) NIVEL
8. USOS DEL MISOPROSTOL:
Madurar el cuello del útero para mejorar la puntuación del Indice
de Bishop.
Secundariamente puede iniciar actividad uterina en un útero
inactivo.
Misoprostol vaginal para la inducción de trabajo de X X
parto se asocia con un me nor uso de analgesia
epidural, con m ayores posibilidades de lograr un parto
vaginal en un lapso de 24 horas y con un aumento en la
hiperestimulación uterina.
9. CONTRAINDICACIONES PARA EL USO DE MISOPROSTOL:
alergia o hipersensibilidad a las prostaglandinas.
disfunción hepática severa. X X
coagulapatías o tratamiento con anticoagulante.
10. DOSIS DE MISOPROSTOL:
PU N TOS IM POR TAN TES A CON SIDER AR :
La dosis eficaz de misoprostol varía para cada mujer.
La administración más efectiva para inducir el parto es la vaginal.
La administración es dosis respuesta, con dosis sucesivas.
La administración se mantiene hasta establecer un Indice de
Bishop de 6 o más.
No administrar una nueva dosis de misoprostol, si hay actividad.
uterina igual o mayor a 2 contracciones en 10 minutos.
Use oxitocina exclusivamente si han transcurrido 4 horas de
última dosis de misoprostol. X X
El útero debe relajarse entre una contracción y otra.
La hiperestimulación es más frecuente con misoprostol que con
oxitocina, puede producir compromiso del bienestar fetal y
excepcionalmente rotura uterina.
Se debe disponer de tocolíticos para tratar una taquisistolia y/o
hipertonía.
Se debe disponer de sala de operaciones para efectuar una
cesárea de urgencia. (nivel II y III). No use el misoprostol en el
Nivel I.
R E G IM E N D E M I S O PR O S T O L C O N FE T O V I V O
EDAD DOSIS NUEVA INTERVALO DOSIS
REGIMEN
GESTACIONAL INICIAL DOSIS DE DOSIS MAXIMA
27-42 4 horas
Misoprostol 25 ug 25 ug 6 dosis
semanas mínimo
13-26
Misoprostol 50 ug 50 ug 4 horas 6 dosis
Sin tener indicaciones estrictas, las dosis altas como 50 ug pueden ser
utilizadas en embarazos pretérmino o no viables con mejor respuesta
que la dosis de 25 ug.
Las dosis de 50 ug son igual de efectivas pero tienen mayor riesgo de
hiperestimulación uterina que las de 25 ug.
Las dosis altas deben preferirse para embarazos de alto riesgo con
indicación de finalización rápida del embarazo.
228
Sin tener indicaciones estrictas, las dosis altas como 50 ug pueden ser
utilizadas en embarazos pretérmino o no viables con mejor respuesta que
la dosis de 25 ug.
Las dosis de 50 ug son igual de efectivas pero tienen mayor riesgo de
hiperestimulación uterina que las de 25 ug.
Las dosis altas deben preferirse para embarazos de alto riesgo con
indicación de finalización rápida del embarazo.
11. Escoja e inicie el régimen que considere más apropiado para la paciente
X
según la indicación de inducción del trabajo de parto. X
[U50]
12. Administre dosis sucesivas a los intervalos indicados de acuerdo al
régimen elegido hasta que se alcance la dosis máxima o se establezca un
patrón de contracciones satisfactorio o mejore la puntuación del Indice de X X
Bishop.
13. Monitoree el pulso, la presión arterial y las contracciones de la mujer.
Verifique la frecuencia cardiaca fetal por cualquier método cada 30 minutos
X X
y registre en el partograma.
14. Asegúrese de registrar los siguientes hallazgos en un partograma cada
30 minutos
velocidad de infusión de la oxitocina;
duración y frecuencia de las contracciones;
frecuencia cardíaca fetal por cualquier método después de que la
contracción ha cesado.
I N D U C C I ON C ON OX I T O C I N A
NIVEL
1. U S OS D E L A OX I T OC I N A :
Iniciar actividad uterina en un útero inactivo.
Regular una actividad uterina que no cumple el requisito de 3
contracciones en 10 minutos. X X
Intensificar una actividad uterina que no cumple la duración de 40
segundos para cada contracción.
229
2. D O S I S D E L A O X I T O C I N A :
PU N TOS IM POR TAN TES A CON SIDER AR :
La dosis eficaz de oxitocina varía para cada mujer.
La administración es IV diluida en dextrosa 5% o solución salina
0.9%.
La administración es dosis respuesta, con aumentos graduales de
la dosis y velocidad de infusión.
La administración se mantiene hasta establecer un trabajo de X X
parto regular (3 contracciones en 10 minutos, cada una de más
de 40 segundos de duración).
Mantenga esta velocidad hasta el momento del parto.
El útero debe relajarse entre una contracción y otra.
La hiperestimulación puede producir compromiso del bienestar
fetal y exepcionalmente rotura uterina.
3. R E G I M E N D E O X I T O C I N A
DOSIS
0,5 – 1 1 30 – 40 20
BAJAS
DOSIS
1–2 2 15 40
BAJAS
DOSIS
6 6, 3, 1 15 - 40 42
ALTAS
40
DOSIS 1-2 gotas/min 2 gotas/min
30 – 40 gotas/min
BAJAS 3 – 6 cc/hora 6 cc/hora
120 cc/hora
80
DOSIS 2-4 gotas/min 4 gotas/min
15 gotas/min
BAJAS 6-12 cc/hora 12 cc/hora
240 cc/hora
84
DOSIS 12 gotas/min 12 gotas/min
15 - 40 gotas/min
ALTAS 36 cc/hora 36 cc/hora
252 cc/hora
Sin tener indicaciones estrictas, las dosis bajas deben ser preferidas
para embarazos pretérminos, multigestas, embarazos con riesgo de
hiperestimulación o para la conducción del trabajo de parto.
Las dosis altas deben preferirse para embarazos de alto riesgo con
indicación de terminación en <12 horas, primigestas, o muerte
fetal.
Las dosis altas tienen mayor riesgo de hiperestimulación uterina
230
4. Escoja e inicie el régimen que considera más apropiado para la
paciente según la indicación de inducción del trabajo de parto. X X
10. Si n o s e e s t a b l e c e u n b u e n p a t r ó n d e c o n t r a c c i o n e s a u n a
v e l o c i d a d d e i n f u s i ó n m á x i m a , considere una inducción fallida y
X X
realice una cesárea.
231
FLUJOGRAMA DE MANEJO Y TOMA DE DECISIONES
INDICE DE BISHOP
ACTIVIDAD ACTIVIDAD
<6 >6
UTERINA UTERINA
POSITIVA POSITIVA
232
Parto Distócico
Definiciones
237
Progreso Si la dilatación del cuello del útero es menor a 1 cm/hora o se
Insatisfactorio de encuentra más de dos horas sin progreso en fase activa de la
la Fase Activa labor de parto.
Fase Expulsiva Dilatación completa del cuello uterino, la mujer tiene deseos
Prolongada de pujar sin conseguir descenso en la presentación durante 1
hora.
Distocia La cabeza del feto ha sido expulsada pero los hombros están
de Hombros atorados y no se pueden extraer. Es una anormalidad que no se
puede predecir pero que se sospecha en fetos macrosómicos.
238
O35.1 Atención materna por (presunta) anormalidad cromosómica en el feto
O35.2 Atención materna por (presunta) enfermedad hereditaria en el feto
O35.3 Atención materna por (presunta) lesión fetal debida a enfermedad vírica en la madre
O35.4 Atención materna por (presunta) lesión al feto debida al alcohol
O35.5 Atención materna por (presunta) lesión fetal debida a drogas
O35.6 Atención materna por (presunta) lesión al feto debida a radiación
O35.7 Atención materna por (presunta) lesión fetal debida a otros procedimientos médi-
cos (biopsias, amniocentesis, diu)
O35.8 Atención materna por otras (presuntas) anormalidades y lesiones fetales (listeriosis,
toxoplasmosis materna)
O35.9 Atención materna por (presunta) anormalidad y lesión fetal no especificada
O36 ATENCIÓN MATERNA POR OTROS PROBLEMAS FETALES CONOCIDOS
O PRESUNTOS
Diagnóstico HALLAZGOS
239
Exámenes de • Cristalografía previa al tacto vaginal si sospecha RPM.
Laboratorio • Monitoreo fetal electrónico (si dispone del equipo).
• Ecografía si está disponible.
PR O T O C O LO D E M AN E JO D E L T R ABAJO D E PAR T O
DISTOCICO
DISTOCIAS DE PARTES OSEAS, BLAN DAS Y FETALES ,
NIVEL
DINAMICAS Y DE HOMBROS
(Muchos de los pasos / tareas deben realizarse simultaneamente)
240
11. Registre la frecuencia y duración de las contracciones uterinas.
X X X
14. C o n e l d i a g n ó s t i c o d e d i s t o c i a p o r D C P i n d i q u e l a
necesidad de una cesárea progr amada o de urgencia si ya
está en labor de parto, e n las siguie ntes circunstancias:
Si se encuentran alteraciones de partes óseas que generen obstrucción,
reducción de los diámetros pélvicos óseas o asimetría de los mismos,
Si se encuentran alteraciones de partes blandas que generen
obstrucción o sangrado,
Si se tiene antecedentes de control prenatal con anormalidades fetales X X X
diagnosticadas por ecografía,
Si se encuentra alteración de los diámetros fetales que determinen un
aumento de los mismos por hidrocefalia o visceromegalia
241
17. NO REALICE AMNIOTOMIA O ROTURA ARTIFICIAL DE MEMBRANAS
NO TRAE VENTAJAS SIGNIFICATIVAS Y ES POTENCIALMENTE
X X
PELIGROSO PARA EL FETO.
242
el protocolo de manejo del parto por cesárea.
27. Después de que la cabeza haya girado, coloque una mano a cada
lado de la cabeza del bebé a nivel de los parietales. X X
3 3 . Si e l h o m b r o t o d a v í a n o s e h a e x p u l s a d o :
Provisto de guantes estériles introduzca una mano en la vagina;
Aplique presión al hombro que está en situación anterior, en dirección
al esternón del bebé para hacer girar el hombro y disminuir el
x x
diámetro de los hombros;
Si es necesario, aplique presión al hombro que está posterior, en
dirección al esternón del bebé.
34. Si e l h o m b r o t o d a v í a n o s e h a e x p u l s a d o a p e s a r d e l a s
medidas anteriores:
x x
Introduzca una mano en la vagina;
243
Sujete el húmero del brazo que está en situación posterior y,
manteniendo el brazo flexionado en el codo, deslícelo
transversalmente sobre el pecho.
Esto permitirá que haya espacio para que el hombro que está en
situación anterior pueda moverse debajo de la sínfisis del pubis
35. Si c o n t o d a s l a s m e d i d a s a n t e r i o r e s n o s e l o g r a e x p u l s a r e l
h o m b r o habría, entre otras, las opciones siguientes:
Fracturar la clavícula para reducir el ancho de los hombros y
liberar el hombro que está en situación anterior; x x
Aplicar tracción en la axila con un gancho, para extraer el brazo que está
en situación posterior.
36. Sostenga el resto del cuerpo del bebé con una mano mientras se
desliza hacia afuera. x x
244
Parto Pelviana
Definiciones
Diagnóstico HALLAZGOS
249
Examen Físico • Verificación de la presentación y posición fetal por Manio-
bras de Leopold
• Diagnóstico y confirmación de la labor de parto.
• Diagnóstico de la etapa y la fase de la labor de parto por
examen o tacto vaginal (TV) para valorar Indice de Bishop.
• Valoración del tipo de presentación pelviana .
• Auscultación de FCF por cualquier método en el hemiabdo-
men superior de la madre.
• En el examen vaginal durante el trabajo de parto se sienten
las nalgas y/o los pies; si hay membranas rotas es esperado
que aparezca meconio con la exploración.
1. Realice los mismos pasos del protocolo de manejo del parto normal
o de vértice para la etapa de dilatación y borramiento. X X X
PARTO DE NALGAS
Revise las indicaciones. Verifique que estén presentes todas las
X X
condiciones para un parto de nalgas vaginal que no plantee riesgos.
6. Deje que se expulsen las nalgas hasta que se vea la parte inferior de
la espalda y luego los omóplatos. X X
7. Sostenga con delicadeza las nalgas en una mano, pero sin hacer
tracción. X X
251
situación anterior y pueda extraerse bajo el arco del pubis.
Ayude a la extracción del brazo colocando uno o dos dedos sobre
la parte superior del brazo. Baje el brazo por encima del tórax al
tiempo que flexiona el codo, de modo que la mano se deslice
sobre la cara.
Para extraer el segundo brazo, haga girar al bebé media vuelta
hacia el otro lado manteniendo la espalda hacia arriba, al tiempo
que aplica tracción hacia abajo, de modo que se pueda extraer el
segundo brazo de la misma manera bajo el arco del pubis.
13. Si e l c u e r p o d e l b e b é n o s e p u e d e g i r a r p a r a e x t r a e r
primero el brazo que está e n situación anterior:
extraiga el hombro que está posterior:
Sostenga y levante al bebé por los tobillos.
Mueva el pecho del bebé hacia la parte interior de la pierna de la
mujer. El hombro que está posterior debe expulsarse. X X
Extraiga el brazo y la mano.
Ponga la espalda del bebé hacia abajo asiéndolo por los tobillos.
En este momento debe expulsarse el hombro que está anterior.
Extraiga el brazo y la mano.
E X T R A C C I Ó N D E L A C A B E Z A (M
MANIOBRA DE MAURICEAU
SMELLIE VEIT) NIVEL
16. Utilice la otra mano para sujetar los hombros del bebé.
X X
17. Con dos dedos de esta mano, flexione con delicadeza la cabeza del
bebé hacia el pecho, al tiempo que, con la otra, baja la mandíbula
para flexionar la cabeza del bebé hacia abajo hasta que se vea la
X X
línea de inserción del cabello.
Hale con delicadeza para extraer la cabeza.
18. Pídale a un asistente que empuje por encima del pubis de la madre
mientras se expulsa la cabeza. Esto ayuda a mantener flexionada la
X X
cabeza del bebé.
252
21. Un bebé en presentación podálica con descenso de uno o ambos
pies debe, por lo general, extraerse por cesárea. X X
26. Realice los mismos pasos del protocolo de manejo del parto normal
o de vértice para la etapa de alumbramiento. X X
253