Enciclopedia Del REAyA - Jorge Norberto Cornejo 2da Ed
Enciclopedia Del REAyA - Jorge Norberto Cornejo 2da Ed
ANTIGUO Y ACEPTADO
Segunda Edición
Por
2022
Introducción (ampliada) a la primera edición
La manera de obrar son los signos, el lenguaje leal y sincero son las palabras, la fraternidad y
la solidaridad son los toques.
Hermanos y hermanas,
hace casi treinta años comencé un estudio sistemático del Rito Escocés Antiguo y
Aceptado, así como de otros Ritos masónicos, principalmente del Rito York y el Rito
Memphis-Misraim. Junto a ello, continué con los estudios sobre Martinismo y, hasta
donde es posible con el escaso material realmente valioso del que se puede disponer, de
Rosacrucismo. Estudios, estos últimos, que había iniciado en mi ya lejana juventud.
El impulso para acometer el análisis pormenorizado del Rito Escocés provino de la
sensación de que tenía que haber “algo más” que la mera lectura de principios morales
básicos y escasamente inspiradores. Efectivamente, encontré que había algo más: un
entero universo de símbolos. Ni enseñanzas de “maestros” desconocidos, ni
revelaciones de doctrinas ocultas, ni proyectos políticos de hegemonía mundial, ninguna
de esas fantasías: simplemente la oportunidad para sumergirse en un océano de
símbolos. Símbolos que, a su vez, son pantallas para la proyección de otros símbolos, de
donde el Rito se revela como una oportunidad para que cada uno ponga al descubierto,
para sí mismo, su propio interior simbólico. En tal sentido, se ha dicho que “los
símbolos masónicos son maquinarias de sentido que logran adaptarse a todas las
lecturas y a todos los protocolos teóricos, y por lo tanto siempre parecen estar
dispuestos a responder cualquier pregunta que quiera hacérseles”.
Me fue necesario estudiar decenas de libros, tanto masónicos o semi-masónicos como
de las más diversas materias: historia, filosofía, psicología y muchas otras. La historia
del arte fue particularmente inspiradora, dado que me permitió visualizar la relación
existente entre el “Arte Real” masónico y el arte en el sentido profano de la palabra.
Mucho de lo que en masonería es simbolismo, en la pintura y la escultura (y,
obviamente, en la arquitectura), es aplicación práctica, técnica concreta. Quizás pueda
ser interesante citar aquí algunas frases tomadas de libros de alquimia, porque ponen de
manifiesto el esfuerzo intelectual que es necesario realizar si se desea estudiar
seriamente la cuestión iniciática. En el Rosario de los Filósofos se dice: “Lee una parte
después de otra”. En la Turba: “…cuantos más libros leía, más me aclaraba”. Y
maestros anónimos han dicho que: “hay que tener una gran cantidad de libros”, y “un
libro abre otro”. Y todo esto con el propósito de alcanzar una visión de conjunto, una
gran unidad de lo estudiado, pues, como dice Olimpiodoro: “La clave del arte circular
es la sinopsis”.
Surgieron así los power-point de los 33 grados, que fueron para mí un “tallado de la
piedra” literal, y esforzadamente, cierto. Un esfuerzo, pero al mismo tiempo una
revelación, que me hace recordar la frase de Gastón Bachelard: “nacer en la escritura”, a
través de una “aventura de conciencia”, que es al mismo tiempo una “aventura de
soledad”. Porque tal trabajo, al estilo del Kadosh, el “solitario”, tuve que hacerlo,
inevitablemente, solo.
Después de los power-point vieron la luz las “lecturas” que, justo es decirlo, no me
dejaron enteramente satisfecho. Pero lo que faltaba era un LIBRO, no solo por la
cuestión práctica de tener los 33 grados en una sola obra, sino también porque el libro,
en sí mismo, es todo un símbolo, en cuyas páginas se puede leer y, a veces, también
escribir. Y, de acuerdo con Mircea Eliade: “la lectura profunda de un texto es
realmente un acto iniciático”.
Pero no quiero seguir con un relato auto-referencial, cuyo valor es siempre relativo. En
este prólogo, a manera de introducción, quiero efectuar algunas reflexiones sobre la
metodología masónica de instrucción.
La enseñanza masónica
La enseñanza masónica es espiralada, es decir, va tocando circularmente los mismos
temas, pero en niveles cada vez más altos de comprensión. Esto, realmente, no es algo
específicamente masónico, sino que fue aplicado en la educación “profana” por
especialistas como el psicólogo Jerome Bruner. Es por eso que cada grado, en su cima
de realización, es el germen de la etapa siguiente, del siguiente grado, que repite el
anterior pero en una etapa superior.
Como todos sabemos, el método de instrucción masónica es el simbolismo, que es el
sistema que mejor se adapta a la enseñanza espiralada, dado que todo símbolo es
polisignificante, y ello permite estudiarlo en distintos niveles o “capas” sucesivas. Es
conocida la etimología de la palabra “símbolo” como algo dividido en dos partes que
deben ser unidas, como una forma simplificada de referirse a la conjunción de los
opuestos. El símbolo es como la espada rota de la Leyenda del Santo Grial, que solo el
héroe Galaad consiguió reunir.
Divido los símbolos masónicos en tres clases: visuales, orales y corporales,
comprendiendo de esta forma los tres sentidos que son fundamentales en Masonería: la
vista, el oído y el tacto. A su vez, divido los símbolos visuales en el Templo, el Cuadro
y los símbolos particulares; los símbolos orales en las Palabras, los diálogos y las
expresiones combinadas; y los símbolos corporales en los signos, los toques y las
posturas; de forma tal que la división ternaria original se vuelve tres veces tres, y nos
conduce al símbolo de la estrella de nueve puntas, tan importante en el Rito Escocés.
El Ritual es, por supuesto, la integración de todos estos símbolos en un solo conjunto, al
que se le agregan el movimiento y la presencia humana. El Ritual es, en cierta forma, el
simbolismo en acción.
Algunos han comparado el Ritual con una forma de meditación, dado que ambos buscan
que el ser humano alcance la mayor profundidad posible en su interioridad. “Símbolos
que nos permiten interpretar la vida”: esa es la idea, poseer un conjunto de símbolos
que le otorguen sentido a las vicisitudes, muchas veces injustas o difícilmente
comprensibles, de la vida humana en general, y de nuestra vida individual en particular.
El sendero iniciático implica, por lo tanto, transformar la idea, expresada en símbolos,
en experiencia.
Analicemos cada una de las tres veces tres categorías simbólicas por separado.
a) Los símbolos visuales
Pertenecen a esta categoría una mayoría de los símbolos masónicos, dado que la vista
es, en general, el sentido más importante para los seres humanos. Quizás sorprenda que,
en el “Memorial” de cada grado, haya incluido el “color del grado”, dado que el mismo
no es un concepto habitual en los Rituales masónicos. Me apoyo en una idea de C. G.
Jung, según la cual “los colores son valores afectivos”, y por lo tanto nos darán la
“tónica” emocional de cada grado.
El Templo: el Templo masónico es, en sí mismo, un gigantesco símbolo. Comenzando
por el mismo concepto de Templo, entendido como un espacio sagrado donde
“transcurre” un tiempo sagrado, todo lo que se puede ver en el Templo es, o debería ser,
simbólico. Ahora bien, al respecto debo hacer una aclaración acerca de la forma en la
que el Templo ha sido considerado en esta obra.
En la descripción del Templo de cada grado he sido lo más minucioso y detallado
posible, buscando no obviar ningún símbolo que pudiera integrarse en su estructura.
Pero tener Templos así, tan profusamente ornamentados con símbolos y altares de
distintas formas, tipos y colores, es materialmente imposible, tanto arquitectónica como
económicamente. Por eso, mi intención fue diseñar un Templo que el lector pudiera
construir en su propia mente. Propongo, entonces, como ejercicio iniciático, que quien
lea la descripción de cada Templo no efectúe una mera lectura, sino que represente
progresivamente en su imaginación, que visualice, a medida que lee, el Templo que se
describe. Se ha denominado a esta técnica la “imaginación simbólica”, el “ingreso al
mundo imaginal”. Imaginación y no fantasía, dado que el objetivo es la construcción de
un espacio sagrado, interior y progresivo, es decir, que se vaya modificando con el
avance en los grados.
Esta técnica no es, por cierto, de mi invención, sino que forma parte de lo que en el
Renacimiento se conoció como el “Arte de la Memoria”, del que Giordano Bruno fue
uno de los mayores exponentes. De esta forma, el Templo de cada grado se transforma
en una cámara interior, en la que el Iniciado puede reflexionar y meditar sobre el
trabajo de dicho grado. Y esto hasta tiene significado dentro de la alquimia,
psicológicamente entendida, en la que la Piedra Filosofal fue comparada por el
alquimista Zósimo con un “templo de mármol blanco”.
Al respecto, William Schaw, el Maestro de Obras de la corona escocesa hacia fines del
siglo XVI, afirmó que los futuros constructores debían conocer perfectamente el Arte de
la Memoria, y que los candidatos a Aprendices y Compañeros en las Logias Operativas
debían pasar exitosamente una pruife of memory and art of craft, a la que los sometía el
Guardián de la Logia.
Un Templo es, en cierta forma, una «casa». Para la Cábala, la «casa», correspondiente a
la letra beth, es la relación metafísica que cada ser humano establece con la realidad. El
Templo masónico, entonces, simboliza la relación que, según se espera, establecerá el
Iniciado con el mundo real. Una relación cambiante, evolutiva, que procede desde lo
interior hacia lo exterior, en la búsqueda de la Sapientia, que es el objetivo final del Rito
y a la que supuestamente debería accederse en el grado 33°.
El Cuadro: el Cuadro de cada grado es una forma sintética de representar el Templo
correspondiente. La concentración sobre el Cuadro, y su visualización interior, también
son una aplicación masónica del “Arte de la Memoria”1.
Más allá de memorizar el Cuadro de cada grado, creo que sería un excelente ejercicio
iniciático que cada miembro, dentro de sus posibilidades, dibujara sus propios Cuadros.
Esto puede hacerse en forma individual, o buscarse en Logia la colaboración de varios
Hermanos.
En tal sentido, encuentro una gran y lamentable distancia entre el detalle y la calidad
presentes en los Cuadros de los tres primeros grados (universales) y los de los Altos
Grados del Rito Escocés. Es un desafío que dejo planteado para los Capítulos y
1
El “Arte de la Memoria” presenta una gran antigüedad. Ya en la Edad Media, por ejemplo, en la
Rhetorica ad Herennium, apócrifo atribuido a Cicerón, se distingue entre la memoria natural, que aparece
simultáneamente con el pensamiento, y la memoria artificial, que puede mejorarse con la técnica. Esta
última se basa en escenas, imágenes, representaciones, paisajes, etc. Remito a las obras de Frances Yates
sobre este tema.
Consejos del Rito la elaboración de tales Cuadros, si bien reconozco que en Francia ese
trabajo se está llevando a cabo. Pero se trata de iniciativas de empresas con intención
lucrativa, dedicadas a la venta de artículos masónicos, cuando lo que propongo es una
acción meramente dirigida hacia el desarrollo intelectual e iniciático de los Hermanos.
Se trata de una práctica del Arte.
Los símbolos particulares: además del Templo y del Cuadro, cada grado presenta una
multitud de símbolos que ameritan una extensa reflexión. Los números, las formas
geométricas, las letras hebreas, atraviesan transversalmente el simbolismo de todos los
grados.
En particular, las letras hebreas conforman un material invaluable para el
enriquecimiento del simbolismo y la enseñanza contenidos en el Rito. Y esto en sus dos
versiones: el “hebreo cuadrado”, que en realidad es la forma aramea de las letras, y el
“paleo-hebreo”, relacionado con el fenicio y el samaritano, que es la forma original de
las letras hebreas. Considero que una comprensión adecuada del simbolismo del Rito
Escocés implica necesariamente un estudio de ambas formas de escritura, en las que
pueden encontrarse significados de gran profundidad para los diversos emblemas de los
distintos grados2.
b) Los símbolos orales (el “simbolismo verbal”)
He otorgado este nombre a todos aquellos símbolos que implican una vocalización, de
palabras o sonidos, y la correspondiente audición.
“Las estructuras de la Creación están inscriptas en la estructura del lenguaje”. Con
relación a eso se afirma que “todo lo que existe es símbolo, y todo tiende a hacernos
recuperar el Verbo”. Pido indulgencia por citar, totalmente fuera de contexto, una frase
de Heidegger, a la que le agregué un par de mayúsculas: “La Palabra es la morada del
Ser”.
Y pido una segunda indulgencia por citar a uno de mis grandes compatriotas: Jorge Luis
Borges: Si (como afirma el griego en el Cratilo) /el nombre es arquetipo de la cosa/ en
las letras de “rosa” está la rosa/ y todo el Nilo en la palabra “Nilo”. Siempre la
Palabra y su misterio.
Puedo parafrasear todavía a C. G. Jung y G. Durand: “La Palabra, como la Luz, es la
hipóstasis simbólica de la omnipotencia”.
Y agrego una notable idea de Aristóteles: para este filósofo el lenguaje y el mundo se
reflejan mutuamente (son “isomórficos”); sin embargo, a menudo utilizamos mal el
lenguaje, lo que genera la confusión del pensamiento.
Aquí hay algo que comienza en el grado de Maestro, pero que después atraviesa todo el
Rito Escocés: el Verbo, la Palabra, el Logos, su pérdida, su búsqueda y su eventual
recuperación. Precisamente, la pérdida de este Logos, la muerte de Hiram, la
incapacidad para pronunciar la Palabra Verdadera, es la gran “caída” que los Rituales
intentan simbolizar. Una “caída” que, sin embargo, no es del todo deplorable, porque
motoriza la posterior queste (búsqueda): primero, del cuerpo de Hiram; luego, de los
Asesinos y, finalmente, de la Palabra en sí misma, que habrá de encontrarse en el grado
2
Alguien con inclinaciones “místicas” podría criticar este énfasis puesto en el estudio. Por ello, quiero
citar al cabalista Mario Sabán: “Debemos comprender, como enseñanza fundamental, que toda
construcción o progreso intelectual de la persona es parte de su construcción espiritual. Debemos leer
muchísimo (y posteriormente releer, y siempre releer) para lograr una mínima comprensión de la realidad,
y debemos incorporar las enseñanzas éticas para crecer como personas”.
14°, para después perderse nuevamente y, quizás, alcanzarse (nunca definitivamente) en
la Sapientia del grado 33°.
Por lo tanto, la muerte de Hiram es casi un sacrificio, la necesaria Muerte del Padre, sin
la que sus hijos quedarían aprisionados en una fórmula, en una estructura: es una muerte
fructífera, que vivificó el simbolismo masónico al generar el conjunto de los Altos
Grados.
Las Palabras: todos sabemos que en los distintos grados hay Palabras de Pase, Palabras
Sagradas y otras Palabras, que en los Altos Grados se multiplican notablemente. El
problema es el significado de las mismas, que a veces se nos escapa en forma
desesperante. Como todo símbolo, las Palabras habrán de tener multitud de significados,
pero es fundamental determinar cuáles son su escritura y pronunciación correctas. La
mayoría de las Palabras masónicas provienen del hebreo, y algunas pocas del griego,
pero están tan deformadas que es difícil determinar su raíz correcta. Una vez más:
Hiram muere, y hay que buscar, una y otra vez, la Palabra, para evitar caer en la
“esclavitud semántica” a la que nos conducen las palabras mal interpretadas, o
directamente pronunciadas sin comprender su significado. La Palabra que es la clave, la
llave, que abre la puerta de la comprensión, que nos permite ingresar en el espíritu de
cada grado, y pienso en la llave de marfil del Maestro Secreto, cuarto grado del Rito.
Pienso cada Palabra masónica como un cofre cerrado con mil cerrojos, que hay que
abrir lentamente, golpeando una y otra vez, cansando el metal. El cofre se abrirá
lentamente, y veremos que su contenido justifica ampliamente el esfuerzo.
Aquí surge una técnica, que no me atrevo a llamar iniciática, pero si psicológica, que
podría ser útil en la cuestión de las Palabras, y que creo no se ha practicado todavía en
Masonería, pero que es muy común en Cábala y Alquimia: la creación de neologismos.
Esto solucionaría el problema de la ortografía y la semántica correcta de cada término, y
permitiría expresar plenamente el significado que se intenta transmitir. Me limito a
sugerir esta idea (no la he aplicado en el cuerpo del trabajo), que algunos rechazarán por
constituir una innovación, pero creo que valdría la pena explorarla.
En este trabajo he seguido principalmente dos fuentes: The Book of the Words, de
Albert Pike, y el diccionario masónico de Michel Saint-Gall. He utilizado también, en
algunas oportunidades, los trabajos de A. G. Mackey y la enciclopedia de Frau Abines.
Debo agregar, muy especialmente, los trabajos efectuados por mi amigo C. A. C.,
empleando las “Concordancias bíblicas”, de Strong, y el diccionario hebreo-español.
Estas distintas fuentes ofrecen interpretaciones no siempre coincidentes. He optado por
elegir aquellas que, en mi opinión, guardan alguna relación con el grado que se está
estudiando.
Los diálogos: la instrucción en la forma de preguntas y respuestas es una característica
muy antigua, casi un verdadero landmark, de la enseñanza masónica. Reconoce como
antecedente los “acusmas” de la fraternidad pitagórica, y fue utilizada también en la
enseñanza “profana” durante el siglo XIX. Uno puede consultar textos escolares de
fines del siglo XIX o principios del siglo XX, y encontrarse con la denominada
“enseñanza catequística”, formada por preguntas y respuestas breves. Para evitar
cualquier comparación con cuestiones religiosas, he substituido el término “catecismo”,
todavía hoy habitual en los Rituales masónicos, por “diálogo”. De hecho, siendo su
significado “a través del logos” la palabra diálogo expresa claramente el significado
iniciático de esta práctica. Los diálogos conforman la dialéctica de cada grado,
entendiendo esta palabra como “situar el Logos a través de” o “situar el Logos
mutuamente”. Su objetivo no es principalmente informar, sino sobre todo formar.
Si bien existen en el Rito Escocés, es en el Rito York donde la práctica de los diálogos
es más antigua, intensa y se ha perfeccionado con el tiempo. En tal sentido, me he
apoyado en los diálogos de instrucción, para los tres Grados Simbólicos, de William
Preston, que quizás son los menos conocidos.
Lamentablemente, los diálogos de Preston nunca fueron publicados, ni siquiera en
inglés. Pero la Logia Quatuor Coronati efectuó una “reconstrucción” (término, por sí
mismo, simbólico) de sus obras, y el resultado es un esquema muy interesante, en el que
las preguntas y respuestas se van dando como si se describieran las distintas partes de
un edificio (la Logia), es decir, siguen el orden de “the ground, situation, extent,
support and covering of the Lodge”.
Ahora bien, cuando comparamos los diálogos antiguos y los modernos, surge
rápidamente una diferencia fundamental: en las versiones inglesas antiguas las
respuestas eran generalmente breves, casi cortantes, mientras que en la actualidad
hallamos largos (y a veces tediosos) desarrollos. He optado por la primera forma, no
solo por una cuestión de gusto, sino para dar lugar a otra técnica iniciática.
Gastón Bachelard ha dicho que: “proponemos designar con el nombre de sentencias
poéticas a estas imágenes-frases cargadas de un deseo de renovación expresiva. Nada
está quebrado en una imagen que encuentra fuerza en su condensación.” Una imagen
que encuentra “fuerza en su condensación” es una imagen (en nuestro caso una frase)
sintética, que impacta, que genera una reacción en el oyente. Esta técnica de trabajar
con frases cortas, punzantes, reconoce antecedentes filosóficos en, entre otras, las
sentencias de Heráclito y los logia del Evangelio Apócrifo de Tomás.
Entre estas frases breves de los diálogos, algunas tienen un significado muy claro y
otras se comprenden a partir de los Rituales. Pero otras parecen un enigma, diríamos
que son deliberadamente obscuras, casi un koan. El empleo de tales expresiones
enigmáticas es muy antiguo en Masonería, dado que ya era utilizado en tiempo de los
Operativos. Preguntas tales como: ¿Cómo va el juego?, cuya respuesta es Firme, no
tienen un significado inmediato, y quizás hasta no signifiquen nada específicamente,
pero su objetivo es otro: ser como puñales (recordar el Elegido de los Nueve) que
despierten el pensamiento y, sobre todo, que penetren en el ser, que movilicen al ser.
Copiando al Menón, uno de los diálogos de Platón, se trata de “opiniones que
despertadas por un interrogante se convierten en conocimiento”.
Si en alguno de los diálogos se incluye o se genera una imagen arquetípica, ésta, al decir
de C. G. Jung, “no tendrá más que su desnuda plenitud”, pero su valor representará
sencillamente la vida. En palabras del mismo autor: “Las imágenes eternas son todo
salvo unívocas”.
Para José Julio García Arranz: “Es un medio mnemónico que evoca espontáneamente
una idea o un concepto, una incitación mecánica inculcada mediante la educación, la
formación o la repetición para conducir el pensamiento hacia las
reminiscencias…hasta llegar a alcanzar toda su capacidad de evocación posible”. De
esta forma, de acuerdo con el mismo autor, el símbolo masónico pone en juego al
mismo tiempo la memoria y la imaginación del Iniciado, asociando así el pasado y el
futuro en un presente simbólico.
Creo que las Logias deberían volver a trabajar sobre estos diálogos, practicarlos, e instar
a sus miembros a aprenderlos de memoria. Y no quedarse solo con eso sino, en una
verdadera mayéutica generada por el diálogo, al estilo socrático, apoyarse en las
preguntas y respuestas dadas para generar nuevas preguntas, en una espiral de
instrucción que quizás no tenga fin.
Las expresiones generales: hay muchas frases, aclamaciones, etc., que se pronuncian
durante los Rituales, y que hay que recuperar como parte de la instrucción iniciática.
Algunas de ellas se encuentran en latín, y he tomado sobre todo a Saint-Gall como la
autoridad para guiarme en ese tema.
Y hay algo más: la necesidad de recuperar el relato oral de las Leyendas. Se entiende
que las Leyendas masónicas no son meros relatos infantiles o inverosímiles, sino la
forma de transmitir hechos y conceptos que trascienden a la vida ordinaria, y que al
mismo tiempo la explican. Pero una Leyenda debe contarse, debe narrarse, y ello
implica oralidad, verbalidad. Por la misma naturaleza de su cargo, el Maestro o el
Orador deberían dedicar un tiempo de las Tenidas a la narración de las Leyendas. Dice
Mircea Eliade: “Llegamos a ser nosotros mismos cuando escuchamos narrar nuestra
historia”. Y tomando una frase del humorista argentino Sendra: “Crearemos en un
instante historias de fantasía que de vez en cuando coincidirán con los hechos reales,
pero lograrán que la mente no se oxide”.
Las Leyendas se narran verbalmente, pero tal narración es la narración de una sucesión
de imágenes; por lo tanto, en las Leyendas se conjugan lo oral y lo visual, las dos
columnas de la palabra y de la imagen, a veces consideradas como opuestas, pero aquí
complementarias.
La Leyenda, el mythos, es la condición previa y necesaria para la expresión del Logos,
entendido como razón. Y el Logos, entendido como discurso, es la forma a través de la
cual se expresa el mythos. En efecto, hay razón (logos) en el mito y mito en la razón.
Del Mythos y el Logos resulta la Episteme (conocimiento) masónica, o bien la
Hermenéutica, es decir, la interpretación o lectura, siempre múltiple, necesariamente
efectuada capa por capa, de los símbolos.
Las Leyendas relatan arquetipos simbólicos inmersos en una historia; en cierta forma
narran la vida de los arquetipos. Por ello, lo que las Leyendas relatan se puede hallar
luego en la vida individual de cada ser humano. Esto constituye el denominado
“pensamiento tipológico” consistente en buscar en las vidas mundanas de las personas
individuales y temporales las huellas de los arquetipos universales y eternos.
c) Los símbolos corporales (el “simbolismo gestual”)
Se ha dicho que “el cuerpo es el primer instrumento” y que “el cuerpo es el mensaje”.
Merleau-Ponty afirma que nuestro cuerpo es aquello que nos conecta con el mundo y
con los demás; a través del cuerpo nos relacionamos con los otros y con lo otro. Otros
investigadores han definido el cuerpo como “una estructura visual y narrativa”. En el
mismo sentido, toda la enseñanza masónica es simbólica y, dentro del simbolismo, lo
«gestual», es decir, los signos y posturas ejecutados con el propio cuerpo, revisten gran
importancia. Por supuesto, estos gestos y posturas presentan también un componente
visual, se perciben con el sentido de la vista, pero por efectuarse con el cuerpo los he
asociado con el sentido del tacto, lo que se vuelve claro y evidente en el caso de los
“toques”. La expresión corporal masónica es una parte vital de su enseñanza iniciática.
Así como los Operativos trabajaban con su cuerpo, los Especulativos hablan con su
cuerpo y sus movimientos.
Los signos: son las posturas y movimientos corporales que identifican cada grado.
Todos ellos tienen significado, y se relacionan generalmente a los distintos actos y
movimientos descriptos en la Leyenda asociada con el grado, los que, a su vez, refieren
a hechos de tipo cosmológico y/o metafísico.
En efecto, si bien, en lugar de «creación», el término más correcto sería «emanación»,
lo cierto es que los gestos masónicos pretenden tener un sentido cosmológico,
expresando a través del cuerpo el proceso evolutivo del Universo. En tal sentido, los
signos y gestos parten del «propio cuerpo, considerado en sí mismo como un símbolo».
En palabras de Karl Kerényi, quien analizando los mitos griegos afirmó: “A los ojos de
los griegos, también los individuos perecederos están iluminados por ideas eternas:
también ellos son símbolos”.
Sintetizando lo precedente, se dice que los gestos y signos corporales masónicos
intentan reproducir «el gesto creador del Gran Arquitecto del Universo». Al decir de R.
Otto: “el Ser, con su verdad, habla a través de la forma, el gesto, el movimiento”.
Los toques: los apretones de manos (las “gripas”) representan la forma en que se
establece la calidad de los materiales, es decir, en la que se busca no solamente
determinar el grado de un miembro, cosa que podría efectuarse de una manera mucho
más sencilla leyendo una planilla de registro, sino su condición interior, y la expresión
externa del grado que el masón ha alcanzado efectivamente en la profundidad de su ser.
Agregamos que la voz inglesa token, no significa solamente “toque de mano”, sino que
proviene de una raíz anglosajona arcaica relacionada tanto con “signo, presagio” como
con “representación, memorial”; en un caso anticipa y en el otro recuerda la idea de
fraternidad.
Las posturas: además de los signos y los toques, hay un sinnúmero de posturas y formas
de caminar que definen el simbolismo de cada grado. Muchas de ellas se han perdido, y
hemos intentado recuperarlas, recurriendo a Rituales de otros Ritos u otras Órdenes. En
tal sentido, gran parte de este trabajo ha sido verdaderamente un “reunir lo disperso”,
un viajar de Rito a Rito, de grado a grado, de ceremonia a ceremonia, en ciertas
oportunidades casi agotador.
Definición del grado: es el “primer grado” en todo sentido: el primer grado de la Logia
Simbólica (la «Masonería del Antiguo Gremio», Craft Masonry), el primer grado de la
Masonería de la Escuadra (“Square Masonry”), el primero de los Grados Azules y el
primero de la Primera Clase o Serie de grados.
Se lo conoce como “el primer paso regular en Masonería”, y como el simbolismo
masónico es de aplicación ilimitada, representa todo comienzo, todo inicio, y
corresponde a la juventud, el primer paso del hombre en la vida. Es el primer paso en la
Iniciación de Oficio y, por ello, el grado específicamente masónico por excelencia.
Agreguemos que “primer paso” es uno de los sentidos etimológicos de la palabra latina
initium. De hecho, aun cuando la costumbre ha hecho que la recepción en cualquier
grado se denomine “Iniciación”, en realidad ese término solo corresponde a la
Iniciación del Aprendiz, por constituir la ceremonia de ingreso en la Orden.
Algunos lo denominan “Aprendiz Entrado”, en el sentido de que ha “entrado en el
libro”, porque a partir de la Iniciación figura en el libro de registro de la Logia. Más allá
de ese sentido absolutamente prosaico, la expresión “entrado en el libro” es
profundamente simbólica.
“El Aprendiz se dedica al estudio de los tres primeros números, de la gramática y de
las cinco primeras letras, del orden dórico, de la conciencia y de la vertical. Decimos
de la vertical porque su esfuerzo debe representar la verticalidad, el impulso por
ascender, paradójicamente simbolizado por la plomada, que apunta hacia el centro de
la Tierra. Deberá hacerlo privado de la palabra, desarrollando el arte de escuchar, de
discernir sus pensamientos, de aprender a pensar por sí mismo. Trabaja
simbólicamente en el desbaste de la piedra bruta, y recibe su salario al filo de la
medianoche, en la base de la columna B”.3
Símbolos principales:
Varios símbolos, además de su significado propio, adquieren otros sentidos cuando
forman parte de conjuntos simbólicos, habitualmente ternarios. Debemos aclarar que no
se incluyen en esta lista otros emblemas que se tratan separadamente, para evitar
repeticiones: por ejemplo, el mandil en sí mismo es también un símbolo.
• El Libro (el “Volumen de la Ley Sagrada”)
• La escuadra
• El compás
• La plomada, hilo de aplomar o perpendicular
• El nivel
• El mazo común
• El cincel
• La regla de 24 pulgadas
• El mallete
• La piedra bruta
3
Tomado, con modificaciones, del “Diccionario Akal de Masonería”, por Juan Carlos Daza.
• La cuerda con nudos
• La granada
• El Delta
• El círculo con dos tangentes paralelas entre sí
• El Sol
“El Aprendiz corresponde al período que va desde el amanecer hasta el mediodía en el
día, a la primavera en el año, al cuarto creciente en el ciclo Lunar, desde el nacimiento
hasta el comienzo de la adultez en la vida, al pasado en el simbolismo temporal y a las
8 primeras pulgadas de la regla de 24”.
Color del grado: azul. El azul presenta un significado cósmico obvio, y también se ha
asociado con el acero azulado del compás, por contraste con el cobre rojizo que refiere a
los Altos Grados.
Objetivos exotéricos:
• Estudiar la organización, estructura, usos, tradiciones y costumbres de la
Masonería. Es decir, conocer sus artes (sus enseñanzas), sus partes (sus grados)
y sus puntos (sus reglas y costumbres).
• Construir un Cuadro que represente los principios básicos de la Masonería.
• Investigar la verdad, estudiar las ciencias del hombre, practicar la solidaridad.
• «Amor fraternal, auxilio al compañero, búsqueda de la Verdad»4.
• Reconocer que el trabajo es el primer deber del hombre.
• Trabajar por el perfeccionamiento material, ético, intelectual y social de la
Humanidad.
• Sostener los principios de la tolerancia mutua, el respeto por el otro, la justicia
recíproca, la libertad absoluta de consciencia.
• Trabajar por el establecimiento de la libertad, la igualdad y la fraternidad.
• Combatir la ignorancia, la impostura y la superstición.
Objetivos esotéricos:
• Vivenciar el sentido de los principios arquetípicos simbólicamente inscriptos en
los Tres Pilares: Sabiduría, Fortaleza y Belleza.
• Aprender a deletrear en el Libro de la Naturaleza.
• Estudiar el significado esotérico de los tres primeros números naturales y de las
cinco primeras letras del alfabeto.
• Atravesar los «elementos» y superar las pruebas que ellos imponen al Aprendiz.
4
Preston dice que, de estos tres conceptos, los dos primeros obtienen su energía de la Verdad. Y
denomina a este conjunto ternario “el mundo que tenemos en vista”. Con este concepto se relacionaba la
divisa “Relief and Truth” (Auxilio y Verdad), empleada por la Gran Logia de los «Modernos». Cuando
se produjo la reunificación de las dos Grandes Logias, la de los Antiguos y la de los Modernos, se
reemplazó por el lema Audi – Vide – Tace (de la locución latina «Audi, Vide, Tace, Si Vis Vivere In
Pace», «Escucha, observa, calla, si quieres vivir en paz»).
• Buscar la Verdad, lo cual atraviesa tanto lo exotérico como lo esotérico.
• Aprender el uso de las tres herramientas del Aprendiz: el mazo de desbastar, el
cincel y la regla de 24 pulgadas.
• Desbastar la piedra bruta, basta e informe, despojarla de sus asperezas, a los
efectos de darle forma y finalmente transformarla en una piedra cúbica que
refleje el ideal más elevado que le sea dado concebir al Iniciado.
• Reconocer que el trabajo, en sentido esotérico, es el primer deber del Hombre.
• Transformarse en un ser humano, que sea auténticamente digno de ese nombre5.
Leyenda: el Aprendiz no posee una Leyenda definida, pero pueden tomarse en tal
sentido las Leyendas de los Antiguos Misterios, de los Arquitectos Dionisianos, los
“Collegia Fabrorum” de la Antigua Roma, las corporaciones de constructores de
catedrales, las guildas, etc.
Oficiales: la Logia está dirigida para su trabajo ritualístico por siete Oficiales.
P.: ¿Cómo se forma una Logia?
R.: Con siete y con la escuadra.
El Maestro y los dos Vigilantes son las Tres Primeras Luces6.
Al Oriente, bajo el Delta, símbolo del Gran Arquitecto del Universo, se sitúa el Maestro.
Su joya es la escuadra7, “en la que están incluidas todas las demás joyas”.
Al Occidente, el Primer Vigilante, encargado de la instrucción de los Compañeros. Su
joya es el nivel.
En el centro de la columna del Sur o Mediodía, el Segundo Vigilante, que asume la
instrucción de los Aprendices. Su joya es la plomada o perpendicular.
Son Oficiales de Primer Orden: el Secretario y el Orador (que con los tres anteriores
forman las Cinco Piedras, es decir, las cuatro piedras de los ángulos y la quinta piedra
del centro de la base de un edificio).
Son Oficiales de Segundo Orden: el Experto y el Guardatemplo Interno (que con los
cinco anteriores forman los siete Maestros que hacen la Logia justa y perfecta).
5
De aquí se deriva el sostener una filosofía humanista en todos los aspectos de la vida.
6
“Tres forman un colegio”. «Los siete son regidos por el Uno y por los tres». “Con el número siete se
establece la armonía de la Logia”.
7
Preston dice que el Maestro debería vestirse con “ropas reales, azul, púrpura y escarlata”, pero no creo
que eso se haya realmente aplicado alguna vez. Cuando el sombrero era de uso común, el Maestro era el
único autorizado para permanecer cubierto en Logia, y su sombrero era simbólico de la corona, con todas
las implicaciones esotéricas de ese simbolismo. Hoy algunos Rituales indican, hacia el final de la
Apertura, que el Maestro coloque sus brazos sobre la cabeza de forma tal de formar un triángulo, lo cual
sería una representación “geométrica” del sombrero.
Según la Asamblea General de 1523 (texto posiblemente apócrifo, seguramente de
época posterior): “Siete o más francmasones debidamente capacitados, reunidos bajo la
bóveda celeste, a cubierto de la indiscreción profana, para discutir y resolver
libremente, por mayoría de votos, los asuntos que les interesen colectivamente, forman
una Logia francmasónica, similar a las de la Masonería operativa”.
Todos los Oficiales llevan un collar azul con ribetes rojos del que pende la joya de su
cargo (estos son los «atributos» de cada Oficial). Las joyas que aún no mencionamos
son las siguientes:
Secretario: dos plumas de oca, cruzadas. Tiene además en su escritorio una pluma,
denominada buril, con la que traza las planchas de cada Tenida, escritos cuya primera
página se llama “frontispicio”.
Orador: un libro abierto8.
Experto: una espada y una regla, cruzadas. Entre sus deberes, figura hacer circular
(“correr”) el Saco de Proposiciones y el Saco o Tronco de la Viuda. El Experto debe
llevar un bastón, cuya longitud será siempre un múltiplo de 24. Al respecto, traducimos
estas bellas palabras de Henri Cevey:
“Nuestra caña es la regla a 24 pulgadas, paso directo del gallo de la cúspide a los
pozos profundos [...] nos ayuda a encontrar la entrada al misterio de la cueva...Nos
permite visitar el Interior de la Tierra donde, trabajando a través de la Geometría,
descubriremos la Piedra de los maestros compañeros, sin olvidar que esta obra no
puede realizarse más que al ritmo de la música de las Esferas que un Maestro herrero
llamado Tubalcaín, compuesto para nosotros hace mucho tiempo.”
Guardatemplo Interno: una espada flamígera.
A los siete Oficiales se agrega el Guardatemplo Externo que, armado con una espada
flamígera desnuda y llevando como joya tres llaves cruzadas (pues se trata de un
Templo triplemente cerrado), protege la seguridad de la Logia vigilando las cámaras
externas mientras dura la tenida9.
Se entiende que, aunque los siete Oficiales son todos Maestros; el Venerable y los
Vigilantes representan específicamente a los Maestros; el Secretario y el Orador a los
Compañeros; el Experto y el Guardatemplo a los Aprendices. Esto es para que “todos
los grados de la Orden estén virtualmente representados en la Logia”.
Si bien no es estrictamente un Oficial, el Past Master (Maestro Pasado, el Maestro
anterior al que se encuentra en funciones), es una presencia muy importante, pues
constituye un anillo en la cadena de la Logia, que vincula el presente con el pasado y la
Tradición. La joya del Past Master es el Teorema de Pitágoras, en la versión del
Problema 47 de Euclides. De esta joya se ha dicho: “Así como esta figura depende de
varias líneas, de los ángulos y de los triángulos que forman el total, así la
Francmasonería depende de sus miembros en sus distintos grados y cargos. El
Venerable Maestro de la Logia es emblema del gran ángulo que subtienden las líneas
8
El Secretario y el Orador se sientan uno frente al otro. Notar que el Secretario escribe y el Orador lleva
un libro ya escrito. El Secretario representa una tradición escrita, y el Orador una oral. Ahora bien, como
los símbolos siempre presentan significados “cruzados”, el Secretario, que escribe, en cada tenida lee en
voz alta el Acta de la tenida anterior; y el Orador, que habla, lleva como joya un libro impreso. El Orador
y el Secretario son, entonces, “las dos columnas que enmarcan el Verbo”.
9
En un Ritual del Rito Francés hemos visto la costumbre de que el Guardatemplo, una vez que las puertas
de la Logia estén cerradas, cuelga la llave de su propia espada, lo que resulta altamente simbólico.
más largas, los restantes Maestros son los cuadrados que se proyectan de los distintos
lados; los triángulos dentro de los cuadrados son los Compañeros, en tanto que las
líneas que la forman representan a los Aprendices”. Por lo tanto, la joya del Past
Master representa el conjunto total de la Logia.
Por supuesto, los distintos Rituales han multiplicado los Oficiales casi hasta el infinito,
agregando el Maestro de Ceremonias, otros Expertos, el Ecónomo, el Tesorero, el
Guardasellos, los Diáconos, el Hospitalario, etc. Pero los siete Oficiales aquí indicados
son los suficientes y necesarios para llevar a cabo el Ritual en el Rito Escocés.
Vestimenta: traje usual. Todos llevan espada. En la Iniciación, todos deberían llevar
túnica negra, con capucha o con una máscara o antifaz que oculte su rostro.
Guantes: blancos11.
10
«Recibe este mandil, distintivo del masón, más honroso que todas las condecoraciones humanas,
porque simboliza el trabajo, que es el primer deber del hombre y la fuente de todos los bienes, el que te
da derecho a sentarte entre nosotros, y sin el cual nunca debes estar en la Logia». El mandil protege al
Aprendiz de la «argamasa no desleída», es decir, de la mezcla sin remojar, todavía no apta para la Obra.
Necesita llevar la solapa levantada por la especial rudeza de su trabajo de desbastado. De acuerdo con la
Tradición, cada Aprendiz debería confeccionar él mismo su propio mandil, y obsequiar a la Logia en la
que es Iniciado una cantidad de mandiles y guantes blancos («adornar la Logia»). Muchas veces se
llaman “decoraciones” a todos los objetos que el masón lleva sobre su vestimenta profana. Si bien el uso
ha consagrado esa forma de expresarse, en realidad el término “decoración” no corresponde al mandil,
porque él es la esencia y el sentido de la Masonería.
11
En muchas Logias se practica la costumbre de regalar al nuevo Iniciado dos pares de guantes blancos:
uno para él «y otro para que lo regale a la mujer que más quiera», la que, de esta forma ingresa de una
Decoración del Templo: en un Templo masónico hay numerosas cámaras. Aquí
describiremos las dos que están directamente relacionadas con la Iniciación del
Aprendiz: el Cuarto de Reflexión y el Templo propiamente dicho.
El Cuarto de Reflexión: es un cuarto pequeño, frío, preferentemente subterráneo
(«situado en el centro de la Tierra»). Estará pintado de negro (en términos alquímicos,
nigrium nigrius nigro, “negro más negro que el negro”), figurando ser una gruta
sepulcral o una catacumba. Todo estará rodeado de los símbolos de la destrucción y de
la muerte. Se colocan un taburete y una mesa cubierta con un mantel negro. Sobre la
mesa se dispondrán:
• Algunos mendrugos de pan enmohecido
• Una calavera
• Un plato con ceniza
• Un reloj de arena
• Un puñal o un cuchillo con la hoja rota y mohosa
• Un plato o recipiente con azufre, otro con mercurio y otro con sal
• Un vaso con agua estancada
Sobre la mesa habrá también un tintero, una pluma y cuatro hojas de papel de forma
triangular. En las tres primeras, escritas en uno de los lados del triángulo, figuran las
tres preguntas del Aprendiz (“las preguntas de Orden”), una por hoja:
• «¿Cuáles son los deberes del hombre hacia la Naturaleza?»12
• «¿Cuáles son los deberes del hombre hacia sí mismo?»
• «¿Cuáles son los deberes del hombre hacia los demás?»
Mientras que en la última hoja dice: «Redacta tu testamento y fírmalo».
El cuarto estará iluminado por la débil luz que despide una lámpara sepulcral. Esa debe
ser la única luz en la cámara, pues nada debe penetrar desde el exterior.
En uno de los ángulos se ve un ataúd junto a una fosa abierta, o un hipogeo abierto en
una de las paredes. Pueden agregarse, además, todos los cráneos, tibias, etc., que se
deseen, o la imagen de un búho, para profundizar la impresión sepulcral del lugar.
La sigla alquímica VITRIOL aparece grabada en letras verdes en una de las negras
paredes de la Cámara, generalmente la que se encuentra a espaldas del Candidato. Su
significado es, en latín: Visita Interiora Terrae Rectificandoque Invenies Occultum
Lapidem. «Visita el interior de la Tierra, rectificando encontrarás la Piedra Escondida».
Algunos interpretan las dos últimas letras por Operae Lapidem, “La Piedra de la Obra”.
Y, finalmente, otros escriben VITRIOLUM, donde la terminación UM significa Veram
Medicinam, la Medicina Verdadera.
Hay un gallo rematando una bandera que reza: VIGILANCIA y PERSEVERANCIA.
Ambas palabras reflejan el origen alquímico del cuarto: vigilancia sobre la Obra y
perseverancia para llevarla a cabo. El gallo presenta los colores rojo, blanco y negro.
manera indirecta en la cadena masónica. Y se dice que los actos del masón deben ser tan «puros» (no en
un sentido profano) como la blancura de los guantes que se le entregan.
12
En el power point del grado de Aprendiz hemos explicado extensamente por qué no estamos de acuerdo
con que se pregunte por los deberes del hombre para con Dios.
Nótese que el Cuarto no representa solamente la muerte inevitable del ser humano, sino
que además sus distintos implementos, que pueden representar partes del cuerpo o
facultades del ser humano, se hallan fragmentados, disgregados, separados. Remite a
un ser disperso, desmembrado, “roto”, paso preliminar para la consecución de la
unidad e identidad del ser. El Cuarto de Reflexión, por su nombre y su pequeño tamaño,
representa la máxima concentración; por el arreglo de su mobiliario, la máxima
dispersión. Es, entonces, un símbolo profundamente dual.
Las paredes del Cuarto están cubiertas de inscripciones éticas del estilo siguiente:
• «Si rindes homenaje a las distinciones humanas, vete, porque aquí no se
conocen».
• “Si quieres ser masón, deberás ser amigo tanto del rico como del pobre, si son
hombres de valor”.
• «Si una vana curiosidad te ha conducido aquí, márchate».
• «Entrever y aspirar al infinito es caminar hacia la perfección, pero…nadie
puede acercarse al infinito sin sentir vértigo».
• «No olvides jamás que siempre hay un Otro; el que te devuelve tu propia
imagen, proyectada».
• «Trabaja bajo la máscara; deja fuera de este lugar la hipocresía».
• «No condenes el juicio de otro porque difiera del tuyo: ¿acaso no pueden ambos
estar errados?»
• «Desconfía de los hábitos de la corrección y de la perfección exageradas:
suelen ser la vestimenta de los hipócritas».
• «Lee y aprende; mira y aprende; reflexiona y aprende; trabaja y aprende».
• «La filosofía es una permanente meditación sobre la muerte».
El Templo propiamente dicho: el Templo masónico es un lugar cerrado, sin ventanas13,
con forma de cuadrilongo (un doble cubo), que representa el Universo tal como puede
observarse desde la Tierra. En tal sentido, podemos tomar la frase de Flavio Josefo,
expresada en sus “Antigüedades Judaicas”, respecto del Templo del Rey Salomón: “La
razón de ser de cada uno de los objetos del Templo es recordar y representar al
cosmos”. El Templo masónico es la imagen del Cosmos que los seres humanos pueden
observar directamente, es decir, es lo que podemos ver del “cuerpo del Gran
Arquitecto”. Por eso sus cuatro lados corresponden a los puntos cardinales (“los cuatro
puntos del compás”): Este u Oriente, Oeste u Occidente; Sur o Mediodía y Norte o
Septentrión. Es decir, el punto por donde sale el Sol (Este); donde alcanza su máxima
elevación (Sur), donde se pone (Oeste) y donde nunca ilumina (Norte). Y este
simbolismo no es solo espacial, sino también temporal, dado que el Este corresponde al
amanecer, el Sur al mediodía, el Oeste al crepúsculo y el Norte a la profundidad de la
noche. Por lo tanto, al circunvalar el Templo el Aprendiz sigue la jornada del Sol, o
navega en su barca, recorriendo así toda la Tierra.
Aclaramos que, por supuesto, todas estas correspondencias refieren al Hemisferio
Norte, donde este simbolismo fue concebido, pero de todas formas se pueden tomar,
como símbolos, para aquellos que vivimos en el Hemisferio Sur.
13
Las ventanas que aparecen en el Cuadro son solamente simbólicas de los lugares de la Logia desde los
que se “vierte” la Luz sobre los Hermanos.
Los Aprendices se sientan en el Norte («en la columna del Norte»), los Compañeros en
el Sur y los Maestros indistintamente en una u otra columna. A esta «columna» de los
Maestros, que en realidad está «dispersa» por el Templo, se la llama, utilizando el
término cabalístico, la «Columna del Medio».
La tapicería de la sala es azul.
La entrada principal al recinto de la Logia debe encontrarse al Oeste y dar frente al Este,
porque el Este es el lugar de la Luz, y por lo tanto los Hermanos tienen acceso a la
Logia de frente a ese punto, como símbolo de la búsqueda de la Iluminación. Dicha
entrada no debe ser directa, sino proceder por “tres líneas y dos ángulos”. En otras
palabras, para llegar a la puerta del Templo los miembros deberían efectuar previamente
un recorrido de este tipo:
Flanqueando la puerta de entrada están las dos columnas: Jakin y Boaz. Se trata de
columnas huecas, de bronce, de orden corintio. Sus capiteles están adornados, cada uno,
con tres granadas entreabiertas. En el fuste de la columna de la derecha, entrando, se
graba la letra J, y en el de la izquierda la B. Las columnas tendrán un alumbrado interior
que hace visibles las letras J y B, pero en grado de Aprendiz sólo se ilumina la columna
B.
El Occidente: es la morada del Primer Vigilante. Este Oficial tiene frente a sí un
pequeño Altar triangular y, junto a él, un gran candelabro con una vela. Sobre el
referido Altar hay una piedra triangular, un mazo y una pequeña columna de orden
dórico, que mientras la Logia trabaja debe permanecer «de pie», y se vuelca al llamar a
descanso.
El Sur: es el sitio del Segundo Vigilante. Este Oficial también tiene frente a sí un
pequeño Altar triangular y, junto a él un gran candelabro con una vela. Sobre el referido
Altar hay un mazo, una piedra triangular y una pequeña columna de orden corintio, que
permanece «de pie» durante el tiempo de descanso, y volcada durante los trabajos.
El Norte: el Norte o Septentrión es «el sitio donde la luz es todavía débil, la región
oscura y fría», «el lugar de donde sólo emana el deseo de iniciar la jornada». Es el
sitio de la obscuridad, la «pared de la medianoche», donde no alcanzan los rayos del
Sol. «El lugar del silencio, de la necesidad y de la máxima oscuridad simbólica».
El ángulo noreste: el ángulo noreste del Templo reviste especial importancia. Ese es el
lugar donde toma asiento el Aprendiz apenas haya sido Iniciado. Se entiende que el
ángulo noreste de la pared del Templo debe estar incompleto, lo cual puede ser
discutible desde un punto de vista estético, pero que es profundamente simbólico.
El Oriente: se asciende al Oriente por siete escalones, divididos en cuatro y tres por un
descanso. Una balaustrada semicircular (esta debería ser también la forma del Oriente),
formada por columnas de orden dórico, lo separa del resto de la Logia.
El Oriente es el sitio del Venerable Maestro de la Logia. Este tiene frente a sí una mesa
rectangular (la Cátedra), cubierta por un mantel azul, con vivos dorados o blancos, a
veces denominada Altar (el «Altar del Maestro»). En la parte delantera del mantel se
pintan o bordan la escuadra y el compás, en la posición del grado de Aprendiz.
Sobre la mesa hay un mazo (“el mazo de comando”), una espada recta (es decir, no
flamígera, llamada la «Espada de Honor»), una escuadra, el Libro de la Sabiduría, un
compás, una regla, una piedra triangular y un candelabro de tres luces.
El Trono del Maestro está cubierto por un dosel de tela azul con flecos de oro o plata;
debajo del mismo, un poco en lo alto del espaldar del Trono donde se sienta el Maestro,
se ve un Delta transparente, en el cual se lee en caracteres hebraicos el nombre esotérico
del Gran Arquitecto del Universo. A los lados del Delta, un poco más elevados, se ven
el Sol (radiante, a la izquierda del Maestro) y la Luna (a la derecha, en cuarto creciente,
rodeada por siete estrellas).
A los dos lados del Trono, hay dos mesas pequeñas: una para el Orador (a la derecha,
mirando hacia el Oriente), la otra para el Secretario (a la izquierda) ubicadas sobre el
descanso entre los grupos de 3 y 4 escalones. Finalmente, en el Oriente también destaca
el Estandarte de la Logia.
El Fuego del Oriente: en el Oriente, sobre un pedestal, arderá una llama que, al menos
simbólicamente, nunca debe extinguirse, y que se conoce como «El Fuego de la Logia»,
o bien como «El Testimonio». Este Fuego se enciende en el Ritual de Instalación de
cada nueva Logia, a partir de una llama encendida con el Fuego de la Logia Madre
correspondiente.
Los Altares: en el Templo hay numerosos Altares, pues reciben este nombre todas las
mesas o pequeños pilares elevados sobre el pavimento. Estos Altares son en realidad
pedestales, bases de columnas, y por ello deberían ser de piedra o simular serlo.
Algunos indican que deberían ser de madera de cedro, por comparación con el Templo
de Salomón, pero tal uso no nos parece correcto.
Los Altares principales son tres: el Altar de Oriente o Mesa del Maestro, ya descripto; el
Altar de los Juramentos y el Altar de la Logia o Altar Central.
El Altar de los Juramentos: es de pequeño tamaño, de forma triangular y se ubica al pie
de los escalones que conducen al Oriente. Está cubierto con una tela azul, bordada de
rojo. Sobre él se colocan el Volumen de la Ley Sagrada, la escuadra y el compás.
El Altar Central: está situado exactamente en el centro del Templo. Indicando el centro,
señala también el eje del taller, la línea que comunica el Zenith con el Nadir. Es el
omphalos, el ombligo del Templo (es decir, del Mundo), a partir del cual se organiza
toda la Logia y los trabajos que en ella se realizan; por eso algunos lo consideran el
punto más importante del Templo.
“Sobre este emplazamiento central, a modo de un «altus» levantado en el eje axial, y
punto central y gravitatorio de toda la Logia, convergen todas las miradas, pues no en
vano es el «centro». Por sí mismo, porque a su alrededor se «forma» la Logia,
configurando una especie de «templum» humano y simbólico…Esa simbiosis de altus y
templun ubicada en el centro del espacio sagrado de la Logia es desde la que se
despliega y se desarrolla el espacio humano, psíquico y terrestre de los hermanos, al
ser considerado como el templo a imagen del mundo en reducción, siendo el altar la
imagen del templo, en reducción. El altar es al templo lo que el corazón es al hombre,
el punto más esencial.” (S. Apolinaire y V. Guerra)
Este Altar debería tener forma perfectamente cúbica14 y un cuerno en cada vértice.
Desde el techo hasta el Centro del Templo, pende una larga perpendicular (el «eje del
mundo»). Se afirma que esta plomada “une el cielo y la tierra” y corresponde a la letra
vau, la sexta del alfabeto hebreo, conocida como la letra “que establece las uniones”. En
Cábala, la plomada simboliza el “hilo” que se extendió después del tzimtzum, el acto por
el cual el Gran Arquitecto se contrajo, a los efectos de manifestar el Universo, y que
será estudiado con mayor claridad en el cuarto grado del Rito.
La plomada desciende hasta casi tocar un pebetero con incienso que ocupa el centro del
Altar, y representa el Fuego Central de la Naturaleza de las antiguas filosofías. De
hecho, en las casas de los pueblos antiguos ese punto central era el “hogar·” donde se
encendía el fuego, y servía como centro, material y espiritual, de la vida de la casa.
La letra hebrea vau o vav, estilizada como si fuera una plomada, quizás
simbólicamente invertida
Entre el Altar de los Juramentos y el Altar Central se coloca el Cuadro del grado.
Las Tres Luces: estas tres luces corresponden al Maestro y los dos Vigilantes. Iluminan
el Altar Central, y son la expresión de la Sabiduría, la Fortaleza y la Belleza.
Al comenzar el Ritual de Apertura, se encuentran junto al Altar del Oficial
correspondiente, siendo trasladadas al Altar Central en el curso del referido Ritual. O
bien se las coloca directamente en los ángulos SE, SO y NO del mencionado Altar,
formando así un triángulo rectángulo. Se dice que la “cuarta luz”, la del NE, es invisible
y debe ser encontrada, porque es la Luz interna del propio Aprendiz.
El Templo se encontrará, entonces, iluminado por siete luces («estrellas»): el Fuego del
Oriente, el candelabro triple de la Mesa del Maestro y las tres luces que acabamos de
mencionar. En el Rito de Memphis-Misraim estas luces o estrellas se denominan
“puertas”, lo que es profundamente significativo.
Enmarcan la sala de Logia doce columnas, que corresponden naturalmente a los doce
signos del Zodíaco, cuyos símbolos se aprecian sobre el friso que las une. En el
arquitrabe que descansa sobre las columnas hay un cordón que forma una serie de doce
nudos (los «lazos de amor» o «lascas de amor», que recuerdan la forma del signo
matemático del infinito), y que genéricamente se denomina la «cuerda con nudos». Las
extremidades de la cuerda terminan en dos borlas con abundantes flecos, ubicadas sobre
las columnas Jakin y Boaz.
14
C. G. Jung dice que la forma cúbica corresponde, por un lado, a la sal alquímica (la estructura cristalina
de la sal es cúbica), y que, por otro, el cubo suele encontrarse en el centro de los dibujos mandálicos,
como un símbolo del Sí-Mismo, es decir, de la totalidad de la personalidad. Al respecto, véase el quinto
grado del Rito Escocés (Maestro Perfecto).
El techo de la Logia representa el cielo y, en tal condición, debe ser ligeramente
abovedado, pintado de azul y tachonado de estrellas. El azul será más claro hacia el Este
(la aurora), donde se advierten tres o siete rayos de Sol; hacia el Oeste (el ocaso) será
más oscuro y lo cubrirán algunas nubes. Asimismo, el Norte será más oscuro que el Sur,
y la cantidad de estrellas disminuye al aclararse el color.
Los Tres Pilares: pueden encontrarse en el centro del Templo, o cerca de las estaciones
del Maestro y de los Vigilantes. Representan a la Sabiduría, la Fortaleza y la Belleza, y
deberían ser, respectivamente, de orden jónico, dórico y corintio. El Pilar de la
Sabiduría debería ser de piedra tallada, el de la Fuerza de granito y el de la Belleza de
mármol. Los tres forman un triángulo rectángulo; el cuarto e invisible pilar debe ser
hallado por el Iniciado, en la misma forma que la Luz Obscura que lo ilumina.
Cerca del sitial del Maestro (hacia el SE) habrá una estatua de Palas Atenea (Minerva),
símbolo de la Sabiduría; junto al Primer Vigilante, una de Heracles (Hércules),
emblema de la Fortaleza, y junto al Segundo Vigilante, una de Afrodita (Venus),
símbolo de la Belleza. La referencia a dioses y diosas remarca el hecho que estamos
entendiendo la Sabiduría, la Fortaleza y la Belleza en un sentido similar al de las ideas
platónicas, es decir, como principios arquetípicos generales, trascendentes a sus
expresiones particulares, que pueden considerarse como copias más o menos
imperfectas de tales principios.
El piso del Templo es de mosaicos blancos y negros.
Horas de trabajo:
Para abrir: mediodía en punto (“la hora de las doce superiores”, o “mediodía pleno”).
Para cerrar: medianoche en punto (“la hora de las doce inferiores”)15.
El “simbolismo temporal” era usado ampliamente en la instrucción de los Old Charges
y en algunos Rituales antiguos. Por ejemplo, encontramos estas preguntas y respuestas:
• P.: ¿Para qué es el Día?
• R.: Para ver en él.
• P.: ¿Para qué es la Noche?
• R.: Para oír en el silencio.
• P.: ¿Para qué es buena la Noche?
• R.: La Noche es mejor para entender que para ver.
• P.: ¿Para qué es bueno el Día?
• R.: El Día es mejor para ver que para entender.
Existe un significado profundo en la cuestión de las “horas de trabajo”, más allá de las
infinitas variaciones que encontramos en los Rituales. Como en el interior de la Logia
vivimos en un tiempo sagrado, se entiende que, en todas las Logias del mundo
realmente se está trabajando a la misma hora. Es como si todas las Logias,
independientemente de la hora real de su trabajo, se transformasen en el Templo de
15
Desde nuestro punto de vista es superior el uso del Rito York, según el cual los trabajos se abren al
amanecer, se suspenden al mediodía, se reanudan una hora después de mediodía y se cierran a la
medianoche, pero hemos mantenido el uso del Rito Escocés.
Salomón, con todos los Hermanos de todos los Ritos trabajando al mismo tiempo,
formando parte de una sola y misma Logia: el Cosmos.
Fiestas Simbólicas: se celebran los dos solsticios (las “tenidas solsticiales”), con las
fechas correspondientes al Hemisferio Norte: el de verano entre el 21 y el 24 de junio y
el de invierno entre el 21 y el 27 de diciembre. En ellas se realiza una comida simbólica,
sobre una Mesa con forma de herradura, sobre la que se desarrollan los “Trabajos de
Mesa”, que recuerdan las tenidas originales de la Gran Logia de Londres, que se
efectuaban en una taberna en torno a una gran mesa, en este caso de forma rectangular.
Estas fiestas son las celebraciones más importantes de toda la Masonería Simbólica; que
aquí ha seguido fielmente las tradiciones de numerosos pueblos de la antigüedad. Los
solsticios de verano y de invierno conforman el eje vertical de la rueda del tiempo, y
corresponden respectivamente al Sur y al Norte, al mediodía y a la medianoche, y a los
signos zodiacales de Cáncer y de Capricornio. El inicio del verano era llamado por los
antiguos la «puerta de los hombres», y el del invierno la «puerta de los dioses».
Las tradiciones que han consagrado estos dos eventos astronómicos son innumerables.
Para los romanos, eran los dos rostros de Jano, uno que miraba hacia el pasado y otro
hacia el porvenir. En el cristianismo son los dos Juanes: el Bautista y el Evangelista,
cuyas fiestas se celebran respectivamente el 24 de junio y el 27 de diciembre.
Como los solsticios indican respectivamente el día más corto y el más largo del año,
eran muy importantes técnicamente para los Operativos, que debían calibrar en forma
precisa la cantidad de luz solar que ingresaba en sus construcciones. Tradicionalmente,
los Operativos consagraban la escuadra y el nivel a Juan el Bautista y la perpendicular y
el compás al Evangelista. Hoy, por supuesto, no estamos interesados en el aspecto
religioso de estos símbolos. Pero sí en su significado esotérico, consistente en
«enmarcar» el tiempo entre dos columnas opuestas y complementarias. Por ello, estas
fiestas son referidas como «aniversarios» aunque cronológicamente no lo sean, pues
marcan los ciclos en el tiempo sagrado.
Orden de Mesa: consiste en colocar la mano derecha al Orden de Aprendiz (ver más
adelante) y la izquierda extendida sobre la mesa con los dedos juntos y el pulgar
paralelo al borde de la mesa, formando escuadra. En algunas Logias, los Aprendices
mantienen la “bandera” (servilleta) plegada en triángulo y apoyada sobre el antebrazo
izquierdo; los Compañeros hacen lo propio sobre el hombro derecho y los Maestros
bajo la garganta.
Las Tres Luces Mayores o Joyas Sagradas: son el Libro de la Ley Sagrada, la
escuadra y el compás. De los tres, se considera que el Libro hace “que la Logia sea
Justa”, la escuadra es el símbolo “del Oficio en su plenitud” y el compás “es la
herramienta que circunscribe lo indeterminado para instituir un Orden”. Por lo tanto,
la presencia del Libro indica que la Logia se ajusta a los principios; la escuadra que allí
se practica el Oficio; y el compás que el trabajo se efectúa en el marco de un Orden. En
otras palabras, el Libro vuelve a la Logia Justa, la escuadra la hace Perfecta y el compás
la torna Regular.
“El Universo es un Libro infinito que el ser humano debe aprender a leer, y los
caracteres con los que está escrito son símbolos geométricos, que simbolizamos con la
escuadra y el compás”.
“El Libro de la Ley Sagrada sitúa al Hombre en el gran drama del Cosmos; la
escuadra sitúa al Hombre en relación consigo mismo; el compás lo sitúa en relación
con el círculo de sus semejantes”.
El Libro, la escuadra y el compás son por lo tanto las respuestas que la Logia ofrece a
las preguntas formuladas en el Cuarto de Reflexión, y corresponden a los tres grandes
deberes de todo ser humano.
Las Tres Luces Menores: son el Sol, la Luna y el Maestro de la Logia. Son las
primeras luces que el Candidato ve en la Iniciación, cuando cae la venda de sus ojos y
contempla un Mundo nuevo (cuando ve “la Verdad, el Mundo y la Justicia”).
“El Sol ilumina a los Obreros durante el día, la Luna durante la noche, el Maestro lo
hace en todo momento”.
Las Tres Luces Fijas o Luces de Orden: son las tres “ventanas” que se aprecian en el
Cuadro del grado.
“Una ventana al Oriente, para ver el Sol que nace; una ventana al Sur, para ver el Sol
en su plenitud; una ventana al Oeste, para ver el Sol en su ocaso16”.
A veces se dice que las luces fijas son “tres ventanas, tres candelabros, tres grandes
pilares y a quienes representan”.
Las tres joyas preciosas del Aprendiz: un oído atento, una lengua silenciosa y un
corazón fiel.
“Un oído atento para escuchar la enseñanza, una lengua silenciosa para meditarla en
su interior, y un corazón fiel para llevarla a la práctica17”.
Los cuatro puntos geométricos: son los cuatro puntos cardinales (o mejor dicho, sus
intersecciones), que se hacen corresponder con las Cuatro Virtudes Cardinales18.
Tradicionalmente, la Justicia corresponde al Noroeste, al signo Pedestre y su símbolo es
>.
Prudencia: corresponde al Noreste, el signo Manual y su símbolo es +.
Fortaleza: corresponde al Sureste, el signo Pectoral y su símbolo es X.
Templanza: corresponde al Suroeste, el signo Gutural y su símbolo es <.
Los tres puntos del Aprendiz: «Hay tres puntos: el primero es la rodilla izquierda
desnuda; el segundo es ser felices y hacer felices a otros; el tercero es el punto dentro
del círculo».
16
En inglés se dice que las tres ventanas representan “light the men to, at and from labour” es decir al ir
al trabajo, en él y al regresar. Y se agrega que el Maestro llama a los Obreros al trabajo (to), el Segundo
Vigilante los alienta durante el mismo (at) y el Primer Vigilante los devuelve a sus hogares (from) al
terminar la jornada. Notemos como esta metáfora del trabajo alude a la vida misma, en sus tres fases: el
nacimiento, la plenitud y la muerte.
17
Se dice que Salomón alcanzó la Sabiduría porque “poseía un corazón que sabía escuchar”.
18
Las Cuatro Virtudes Cardinales son enfatizadas en este grado, pero se las debe comprender
correctamente para no caer en el puritanismo o en una moral dogmática. La areté ("excelencia") política
("ciudadana") de los griegos consistía en el cultivo de tres virtudes específicas: andreia (valentía),
sofrosine (moderación o equilibrio) y dicaiosine (justicia): estas virtudes formaban un ciudadano
relevante, útil y perfecto. En La República, Platón añadió una cuarta, la prudencia, y describió las Cuatro
Virtudes Cardinales como: Justicia, Prudencia, Fortaleza y Templanza. Platón describe la justicia como la
virtud fundante y preservante porque sólo cuando alguien comprende la justicia puede conseguir las otras
tres virtudes, y cuando alguien posee las cuatro virtudes en su totalidad es la justicia la que mantiene
unido el conjunto. Platón define cómo un individuo puede lograr estas virtudes: la prudencia viene del
ejercicio de la razón, la fortaleza de ejercer las emociones o el espíritu, la templanza de dejar que la razón
gobierne los deseos, y de estas tres viene la justicia: un estado en que cada elemento de la mente está de
acuerdo con los otros. Por lo tanto, “una cualidad viene de la otra, y todas están relacionadas”.
“Sobre el pavimento de mosaico damos nuestros pasos simbólicos, la Estrella
Flamígera es el centro de nuestra atención y la guardilla dentada es el límite que
mantiene en orden y armonía todas las partes de la Logia19.”
“El pavimento representa la multiplicidad, que en la Logia es perfecta por su
regularidad y diversidad; la Estrella Flamígera es la Luz de la Unidad, que todo lo
penetra y que alumbra en las cuatro partes del mundo, y la guardilla dentada es el
cemento que mantiene en orden y relaciona todos los aspectos del Universo,
conservando la unidad dentro de la multiplicidad.”
“La contemplación de los ornamentos del Templo nos indica tres cosas: que en unidad
fue formado nuestro sistema y en unidad debe ser preservado; la simetría, proporción y
belleza de toda la construcción; y finalmente la armonía que corona la labor de todo
artista, que otorga permanencia y durabilidad a la Obra”.
Respecto del Pavimento de Mosaico, agregamos que la palabra “mosaico” deriva del
griego con el significado de “lo que concierne a las Musas”. Sobre el Pavimento de
Mosaico se practica el Arte, al que las Musas estaban consagradas.
Joyas móviles: la escuadra, el nivel y la plomada. Se denominan así porque son pasadas
de Oficial a Oficial, cuando un nuevo Hermano reemplaza en el cargo al anterior, por
ello se dice que son “relativas a las personas”.
“La escuadra es la rectitud del trabajo; el nivel, la igualdad entre los Hermanos; la
plomada, el esfuerzo vertical necesario para alcanzar ambos.”
“El Segundo Vigilante lleva sobre su pecho la plomada para recordarnos que hemos
llegado a la Logia por la aspiración hacia lo vertical; el Primer Vigilante lleva el nivel
horizontal para expresar que la Logia se gobierna en igualdad en el Este y el Oeste; el
Maestro lleva la escuadra para sintetizar en sí mismo lo vertical y lo horizontal”.
Joyas fijas: son la piedra bruta (sillar bruto o rough ashlar), la piedra cúbica (sillar
perfecto o perfect ashlar) y la plancha de trazar. Se denominan “fijas” porque tienen
lugares asignados en el Templo, por ello se las califica de “relativas a su empleo”.
Originalmente la piedra bruta se colocaba en el ángulo noreste del Templo y
representaba al Aprendiz; la piedra cúbica se colocaba exactamente enfrente, en el
ángulo sureste, y simbolizaba al Compañero. Hoy es frecuente verlas junto a las
columnas o cerca de los Vigilantes. La plancha de trazar se encuentra en la estación del
Secretario, del que escribe en la Logia.
“La piedra bruta que los Aprendices pulen y desbastan; la piedra cúbica cuyas
dimensiones miden los Compañeros, en orden a su simetría y exactitud; la plancha de
trazar en la que los Maestros graban sus diseños.”
“La piedra bruta es el profano, la piedra cúbica el Iniciado, la plancha de trazar el
Libro de la Naturaleza, cuya lectura conduce desde el primer estado hasta el segundo”.
19
Para Annick de Souzenelle, si no existieran esos límites, esos marcos que delimitan una casa, la vida no
podría desarrollarse y se diluiría. Esto es cierto hasta desde un punto de vista biológico, dado que lo que
define la existencia de una célula, como entidad hasta cierto punto independiente, es la membrana que la
rodea. Mario Sabán dice que “sin límite no hay creación” y M. C. Tomasini que “el orden o cosmos
surge cuando a lo ilimitado le es impuesto un límite. Vemos entonces que, para la escuela pitagórica,
ordenar el caos, dar forma a lo informe o limitar lo ilimitado son concepciones equivalentes”. “Quien
desee generar algo grande, debe aprender a limitarse” (Goethe).
“Toda Obra es, en el comienzo, una piedra bruta; en su realización, una piedra cúbica;
que expresa en lo concreto el diseño elaborado en la plancha de trazar de la
imaginación del Artista”.
“De estas tres joyas, la piedra bruta es la que se dirige especialmente al Aprendiz, pues
lo simboliza a él mismo, especialmente en los primeros días de su trabajo”.
Son sumamente interesantes los sinónimos que Oliver, tomándolos posiblemente del
barón de Tschoudy, da de la piedra bruta: caos, illiaste o heliasta (palabras que
significan tanto materia primordial como un “trabajo que se inicia sin la luz
suficiente”) e hylé (la materia primordial de los filósofos griegos, que también refiere a
un “material de construcción”). El concepto de “Illiaste” figura en las obras de
Paracelso escrito en muchas formas diferentes, y con significados también variados, que
giran en torno a la materia primordial de la alquimia, pero considerada como algo muy
alejado de una materia concreta y más próximo a un arquetipo de lo material.
Orden del grado: comienza por la “posición de la escuadra”, que consiste en pararse
derecho con ambos pies en escuadra, con los talones unidos, formando entre ambos un
ángulo de 90°. La posición de los pies se conoce como el signo pedal o pedestre o
posición del compás20. El pie derecho apuntará hacia el Sur y el izquierdo hacia el
Este21. A continuación, se coloca la palma de la mano derecha, los dedos juntos excepto
el pulgar, que se separa formando escuadra, a la izquierda de la nuez de Adán, a la
altura de la garganta. El brazo izquierdo permanece tendido a lo largo del cuerpo.
“Siendo así considerado vuestro cuerpo como símbolo de vuestra mente, y vuestros pies
simbolizando la rectitud de vuestras acciones”.
En este Signo advertimos la presencia de la plomada (el cuerpo derecho y el brazo
izquierdo tendido), el nivel (posición horizontal de la mano derecha) y la escuadra
(posición de los pies, del brazo derecho y del pulgar separado). Se trata, por lo tanto, de
un Signo que abarca las tres Joyas Móviles de la Logia.
20
Algunos lo llaman “signo pedestal”, lo que es profundamente simbólico, dado que compara los pies del
Aprendiz con el pedestal de una columna, de la que el fuste sería el Compañero y el capitel el Maestro; o
bien el fuste el tronco del Aprendiz y su cabeza el capitel.
21
Otra forma es, respetando el ángulo de 90°, colocar ambos pies abiertos, como si fueran las ramas de un
compás (ver la ilustración en la siguiente página). En ambos casos, los pasos se dan “en escuadra”.
Signo Penal, General o de Reconocimiento: estando al Orden, retirar la mano “con
energía” horizontalmente a la altura del hombro derecho, y luego dejarla caer
verticalmente a lo largo del cuerpo describiendo una escuadra. Esto representa la
«penalidad» simbólica impuesta al Candidato durante la Iniciación, en caso de faltar a
su Juramento («que se me corte la garganta»). Por ello se lo denomina también Signo
Gutural.
Este Signo es el más universal de todos los signos masónicos; sin embargo, hemos
encontrado numerosas variantes en las Logias, en las Obediencias y en los Rituales.
Algunas veces, como describimos previamente, el pulgar en escuadra se apoya sobre el
lado izquierdo del cuello (es la forma más habitual), otras en el centro del cuello, sobre
la nuez de Adán; otras “exactamente sobre la yugular”, otras veces la palma se coloca
paralela al cuerpo, de forma tal que tapa todo el cuello, etc. En algunas Logias se
completa dando un fuerte golpe en el piso con el talón del pie izquierdo.
Según el Manuscrito Kewan (1714-1720): “trazar con la mano una línea bajo el
mentón atravesando la garganta, para significar que ésta le será cortada en caso de
que rompiera su promesa”.
Toque: tomar la mano derecha de aquel del cual se quiere ser conocido, oprimir
ejerciendo una presión definida con el pulgar, que estará algo curvado, sobre la primera
falange del índice, dando con un movimiento invisible tres golpes iguales: esta es la
pregunta de la Palabra Sagrada. En respuesta se da dicha Palabra como prescribe el
Ritual. El Toque se llama BOAZ.
22
Este signo figura en algunos Rituales del Rito York. Se asume que la posición de las manos del
Candidato al tomar el Juramento es: la derecha apoyada sobre el Libro, y la izquierda por debajo del
mismo. En el Rito Escocés la izquierda suele sostener el compás apoyado sobre el corazón, aquí hemos
supuesto que el compás lo sostiene alguno de los Oficiales.
Acolada o abrazo fraternal: se suele dar este nombre al triple abrazo masónico, que
puede seguirse con el «beso de la paz» u «ósculo fraternal». Viene del latín «ad
collum» (al cuello). El triple abrazo se da: a) brazo derecho sobre el hombro izquierdo,
y mano sobre la parte superior derecha de la espalda. Brazo izquierdo pasado por el
costado derecho y mano sobre el centro de la columna. b) igual pero invirtiendo la
posición. c) igual al primero. En los tres, las manos se posan sobre la espalda en
diagonal, dando suaves golpes, según la batería, con la derecha en a) y en c), y con la
izquierda en b).
La cadena: es una parte fundamental del Ritual de Clausura. Cada miembro une su
mano derecha con la izquierda de su Hermano, y viceversa, formando un círculo en
torno al Altar Central. «La cadena nos une en el tiempo y en el espacio; sus eslabones
nacen en el pasado y se proyectan hacia el porvenir. A través de la cadena, somos
eslabonados a nuestros ancestros, los Venerables Hermanos que la formaban en el
ayer; ella debería unir a los francmasones de todos los Ritos, de todas las culturas, de
todos los países».
«La cadena constituye un círculo mágico de vibraciones armónicas, una dinamo
generadora de energía, un flujo de vida que circula una y otra vez». Durante la
formación de la cadena, y hasta que el Maestro indique lo contrario, debe observarse «el
silencio más perfecto». «Que el amor fraternal una todos los anillos de esta cadena
libremente formada por todos nosotros, y que podamos verdaderamente llamarnos
´hermanos del lazo místico´».
La posición de los Hermanos al formar la cadena corresponde a la proyección de sus
sitios en la Logia, con excepción del Experto, que se sitúa directamente frente al
Maestro. «La cadena se forma: sin los guantes, los pies derechos y paralelos, el brazo
derecho sobre el izquierdo, las manos desnudas que se unen como eslabones, entre
todos los Hermanos presentes, alrededor de las Tres Grandes Luces, del Cuadro de la
Logia y del Altar Central». Se fija la mirada unos segundos sobre el Cuadro, en
absoluto silencio. En ese momento se realiza una invocación a la Luz Iniciática, «que
debe estar también fuera del Templo, pero oculta a las miradas profanas». La cadena
se rompe después de sacudir los brazos tres veces, a lo que sigue la aclamación del
grado y la expresión: ¡Salud, fuerza, unión!
Hay tres tipos de cadena: la cadena corta, que es la que acabamos de describir (también
llamada cruzada, por la forma en que se colocan los brazos); la cadena larga, que se
efectúa simplemente tomándose de las manos, sin cruzar los brazos, y la cadena “alta y
larga”, en la que, en lugar de estrecharse las manos, los brazos se colocan sobre los
hombros de los Hermanos adyacentes. Se considera que la primera es de naturaleza más
esotérica que las restantes.
Algunos opinan que, cuando se efectúa la cadena corta, el Maestro no debería cruzar los
brazos, sino solamente extenderlos, porque se entiende que él es quien emana el Verbo,
la Luz, que circula por la cadena. Es una opinión interesante, aunque discutible.
Otras posturas: hay un sinnúmero de posturas corporales o signos formados por los
instrumentos, algunos de ellos de gran valor simbólico, que varían de Obediencia en
Obediencia. Por ejemplo, en el Gran Oriente de Francia, durante el Ritual de Apertura,
el Experto con su bastón y el Maestro de Ceremonias con su espada forman una
escuadra; y el Maestro, elevando su espada con la mano izquierda y el mazo con la
derecha, forma un compás.
Palabra de Pase: no tiene. “El aprendiz llega del mundo profano y no puede poseer
una palabra de paso, que este mundo no le puede dar”23.
23
Para comprender esto, debemos entender correctamente lo que significa una “Palabra de Pase” o,
quizás más propiamente, “Palabra de Paso” (recordar que cada grado se considera “un paso regular en
Masonería”). No se trata solamente de una Palabra que deba darse al Guardatemplo para poder ingresar al
Templo, para que nos permita pasar. Es también, y principalmente, la Palabra que permite pasar de un
grado a otro. Cuando se pasa de Aprendiz a Compañero, por ejemplo, al Aprendiz se le da una Palabra de
Pase que le permitirá pasar al grado de Compañero. Aquí se trata de pasar del mundo profano al Grado de
Aprendiz, y nunca el mundo profano podría conferir dicha Palabra. La búsqueda de la Palabra debe
efectuarse en el marco de un espacio-tiempo sagrado.
Otra forma muy completa de dar la Palabra es, primero, letra por letra, como recién
mostramos, y luego, sílaba por sílaba. Finalmente, dependiendo del Ritual que se esté
desarrollando, puede terminarse con: Pase, BOAZ24, 25.
Boaz (bet-ayin-zain), también escrito como Booz26, puede leerse como “fuerza” o “casa
de la fuerza”, debido a que el jeroglífico de la letra hebrea bet es una casa. Boaz
proviene de una raíz hebrea que se utiliza muy poco, y cuyo significado es incierto. Pike
considera que “fuerza” refiere a aquello que es firme, vigoroso, robusto, resuelto, hábil,
y encuentra en ello un significado fálico, en el sentido de potencia creadora. En el
mismo orden de ideas, considera que las granadas y el loto con que se adornaban las
columnas son símbolos femeninos, de donde la columna completa es un símbolo de
generación.
En las leyendas bíblicas, Boaz era el nombre del segundo esposo de Ruth, con quien
concibió a Obed (ayin-bet-dalet), que significa “trabajo”. Boaz, entonces, fue el “padre
del trabajo”. Al respecto, agregamos que, algunas veces, se ha calificado a Hiram como
“el padre del trabajo que se efectúa en el Templo”.
Según las “Lecturas de Instrucción por Preguntas y Respuestas Basadas en los
Catecismos y Textos Tradicionales”, publicadas por la Gran Logia de España, hay un
juego de palabras entre Boaz y el término arcaico “Bose” (no aclaran a qué idioma
corresponde), que significa hueco (según la Leyenda las columnas eran huecas) y el
sentido global sería “poner el Nombre Boaz allí donde esté hueco”, es decir, iluminar
con la Iniciación donde la ignorancia impere.
Palabra del Gran Maestro: Verdad. Se considera que corona y dignifica las Tres Joyas
Preciosas del Aprendiz.
Palabra de Jerusalén: una vez culminado el Templo de Salomón, una parte del Gremio
permaneció en Jerusalén, y el resto se dispersó por todo el mundo. Lo que hoy
empleamos como Palabra Sagrada sería la Palabra Universal, mientras que, según la
Leyenda, los que permanecieron en Jerusalén empleaban además el término «GIBLIM».
Analizaremos esa palabra en próximos grados.
Nombre simbólico: Caución. Esta era una tradición existente en los viejos Rituales del
Rito York, indicando que el Aprendiz «debe ser cauto en sus palabras y modo de
proceder, para que el extraño más perspicaz no logre descubrir o averiguar lo que no
24
Notar que, fuera de la Iniciación, nunca se diría la Palabra completa, y que el deletreo podría empezar
por cualquier letra. Además, es interesante advertir que el Maestro llama al Candidato «BOAZ», es decir,
el Candidato mismo es la columna y la Palabra. Y como el toque también se llama “BOAZ”, resulta que
la Palabra Sagrada enlaza gran parte de los símbolos del grado. Finalmente, agreguemos que el Ritual de
dar la Palabra letra por letra se conoce como el acto de “recomponer la Palabra” y es, por lo tanto, una
forma de “reunir lo disperso”.
25
Otra alternativa es dar la Palabra por letras en el Aprendiz, por sílabas en el Compañero y completa en
el Maestro, “para mostrar el progreso en el Arte”.
26
Algunos opinan que realmente la pronunciación correcta es “Booz”, y que se transformó en “Boaz” por
la forma en que se pronuncian las vocales en el idioma inglés.
27
He tomado estas Palabras del Rito de Memphis, desconozco su etimología.
es debido familiarizar». En algunos Rituales al Candidato para la Iniciación del
Aprendiz se lo denomina genéricamente “Pedro Gabe”. Esto, en apariencia trivial, es
altamente simbólico. “Pedro” refiere obviamente a la “piedra”, y Gabe es una palabra
obsoleta que indica un loco, alguien que ha perdido la razón. El Candidato es, entonces,
una “piedra loca”. Esto relaciona al Candidato con el Loco del Tarot que, en las
versiones originales de la carta, era denominado “Mísero” y aparecía dibujado como un
pordiosero, descalzo y vestido con andrajos, en forma similar a cómo es preparado el
Candidato para la Iniciación del Aprendiz.
Puede ser interesante agregar que Wei Po-Yang, alquimista chino del siglo II,
denominaba “plomo” a la materia básica de la Obra alquímica, y la calificaba de “un
loco vestido con harapos”.
Marcha28: hay que distinguir el “primer paso regular”, que es el primer paso dado en la
Iniciación hacia el Oriente con los pies en la posición correcta, de la marcha
propiamente dicha. Este primer paso, que simboliza todo el grado de Aprendiz, es “un
paso corto dado con el pie izquierdo29, llevando el talón derecho a la concavidad”.
«Este es el primer paso regular en la francmasonería, y la posición en la que los
secretos del grado se comunican».
Estrictamente hablando, la marcha del Aprendiz debe comenzar con éste ubicado entre
las dos columnas30, al Orden, los pies en escuadra. En esa posición, se dan tres pasos
28
La “marcha” masónica no tiene un significado militar, sino que representa a los obreros moviéndose a
través de los andamios de una obra en construcción. Se considera que, antes de conocer la marcha del
grado, los pasos del candidato a Aprendiz son “irregulares”. Si bien no podemos aquí profundizarlo, vale
la pena acotar que desde la neurociencia contemporánea se estudia el impacto que los recorridos
espaciales, las formas de caminar y los circuitos trazados durante la marcha, presentan en la conformación
del cerebro humano.
29
En Cábala la pierna izquierda es la que marca el sentido del caminar, es la que establece el sendero
sobre el que se camina.
30
Esto puede referir tanto a Jaquin y Boaz como a las columnas del Norte y del Sur, formadas por los
Hermanos.
partiendo del pie izquierdo, «con el cuerpo ligeramente ladeado», y uniendo los talones
en cada paso. Se dice que se trata de “tres grandes pasos en escuadra desde el
Occidente al Oriente en busca de los primeros rayos de luz”. O bien “tres pasos
formados por líneas rectas y ángulos, que representan vidas rectas y acciones justas”.
Puntos perfectos de entrada: sólo tienen sentido en el inglés arcaico de los Operativos.
Son OF, AT y ON, porque: «OF my own free will and accord; AT the door of the lodge;
ON the point of a sword presented to my naked breast»31. Los puntos perfectos de
entrada se daban en forma similar al deletreo de la Palabra: “si me das el primer punto
te doy el segundo”. En general, se cambiaba el siguiente diálogo:
P.: ¿Puedes darme los puntos perfectos de vuestra entrada?
R.: Dadme el primero y yo os daré el segundo.
P.: Yo los callaré.
R.: Yo los ocultaré.
Donde aparecían palabras inglesas hoy intraducibles, como “hail”, que
aproximadamente significa “ocultar” (“hail, conceal and never reveal”).
31
Preston dice que, en realidad, los puntos perfectos de entrada son innumerables, pero que los tres
mencionados son generalmente conocidos. Y agrega que OF corresponde a la ceremonia de preparación,
AT a la de admisión y ON a la de la obligación, es decir al Juramento. Dice además que OF, que escribe
OFF, refiere al dejar fuera parte de la ropa (preparación), AT a la puerta del Templo (admisión) y ON
sobre la rodilla izquierda desnuda (Juramento).
Los “puntos perfectos de entrada” no deben confundirse con los “cuatro puntos
perfectos del Aprendiz”, también denominados los “modelos fundamentales”: el
Manual, el Gutural, el Pectoral y el Pedestre. Estos indican la posición del cuerpo del
Aprendiz al tomar el Juramento: la mano derecha sobre el Libro (manual), una espada
en la garganta (gutural, o una soga en torno al cuello, el “cable de remolque”, que
algunos comparan al cordón umbilical), un compás sobre el corazón (pectoral) y la
rodilla izquierda en tierra (pedestre, para que esté en contacto con la “Madre Tierra”);
mientras el tronco se mantiene erecto, según la escuadra.
Esto último se puede interpretar de otra manera: el Gutural se refiere a la entrada a las
responsabilidades del Juramento (por el Signo Penal); el Pectoral a la entrada a la Logia
(por la espada que se le coloca sobre el pecho); el Manual, a la entrada a la Alianza de
todas las Alianzas (porque el toque permite reconocer a un Hermano tanto en la
obscuridad como en la luz); y el Pedal a la entrada en las instrucciones del Noreste
(porque con los pies en escuadra se comunican y se reciben los secretos del grado). De
alguna forma, estos cuatro puntos se relacionan con el Juramento: el Gutural es la
penalidad por no cumplirlo; el Pectoral el hecho de mantener los secretos en el corazón;
el Manual la fidelidad prometida a lo que se ha jurado y el Pedal o Pedestre al hecho de
que el Juramento se cumplirá no solo en la Logia, sino también en el caminar por la vida
profana.
También se he dicho que: “la garganta ayuda a pronunciar la Palabra; el pecho mira
al interior; la mano sirve para tocar otras manos y en mundo que nos rodea; los pies
para marchar correctamente sobre el blanco y el negro de la vida”.
Finalmente, se han asociado estos cuatro puntos perfectos a las virtudes cardinales: el
Gutural a la Templanza, porque nos marca un límite que hemos jurado respetar, dado
por las obligaciones del Juramento; el Pectoral a la Fortaleza, porque el corazón se
considera la sede del coraje y del valor32; el Manual a la Prudencia o Sabiduría, dado
que si hemos prestado el Juramento con la mano derecha sobre el Volumen de la Ley
Sagrada, se nos permitió reflexionar antes de hacerlo, y el Pedal a la Justicia, pues esta
última es el fundamento de toda armonía, así como el fundamento del Edificio es el
Aprendiz recién recibido que se coloca en la esquina noreste de la Logia con sus pies en
escuadra.
32
Hasta etimológicamente corazón y coraje están relacionados. La palabra hebrea leb (lamed-bet) designa
tanto a uno como a otro.
Agregamos que, entre estas doce fases, no se menciona el “Shock of Enlightenment”, el
momento en que cae la venda de los ojos, que se espera sea un instante iluminador, y
por ello es considerado trascendente.
Examen de Reconocimiento:
• Los dos Hermanos están frente a frente, al Orden.
• P.: ¿Qué hay entre tú y yo?
• R.: Un secreto.
• P.: ¿Cuál es ese secreto?
• R.: La Masonería33.
• P.: ¿Cuál es el primer deber de un masón?
• R.: Ver si el Templo está debidamente cubierto.
• P.: ¿Eres francmasón?
• R.: Mis Hermanos me reconocen como tal.
• P.: ¿Qué es un masón?
• R.: Un Obrero de la piedra, Iniciado en los secretos del Arte, para quien el
príncipe y el mendigo son iguales.
• P.: ¿Cómo conoceré que eres masón?
• R.: Por los signos, Palabras, toques y demás circunstancias de mi Iniciación.
• P.: ¿Qué son los signos?
• R.: Escuadras, niveles y perpendiculares dados regularmente.
• P.: ¿Qué son los toques?
33
Respecto del famoso secreto masónico, creo que a él puede aplicarse una frase de Gastón Bachelard, en
su “Poética del espacio”: “Solo se comunica a los demás una orientación hacia el secreto, sin poder
nunca expresar objetivamente el secreto”.
• R.: Ciertos agarres fraternales de las manos, mutuamente dados y recibidos, con
los cuales los masones pueden reconocerse tanto en la obscuridad de la noche
como en la claridad del día.
• (Se cambian los signos y el toque).
• P.: ¿En qué dirección soplan los vientos para los masones?
• R.: De Oriente a Occidente. Van hacia el Sur, tornan al Norte, luego vuelven
hasta el origen y recorren los mismos senderos.
• P.: ¿Con qué propósito soplan?
• R.: Para refrescar a los Obreros bajo el Sol en su meridiano, e indicar el sentido
favorable a sus viajes y desplazamientos.
• P.: ¿Cuál es tu edad?
• R.: Tres años.
• P.: ¿Desde cuándo eres masón?
• R.: Desde que vi la primera Luz (o, desde que vi la Luz por primera vez).
Examen complementario:
• P.: ¿De qué modo llamamos al hijo de un masón?
• R.: Cabría.
• P.: ¿Qué es una cabría?
• R.: Un instrumento de la Masonería Operativa, especie de tornillo de metal por
el cual, siempre que se fija a una piedra, se levantan pesos poderosos sobre sus
bases.
• P.: ¿Qué otros nombres recibe la cabría?
• R.: En francés se la llama levis, de donde deriva lovetón, lobatón o luftón, que
interpretamos como “fuerza”.
• P.: ¿Cuál es su lugar?
• R.: Bajo el alero de la Logia.
• P.: ¿Qué significa que la Logia esté tejada “en toda forma”?
• R.: Que se encuentra a cubierto tanto interior como exteriormente.
• P.: ¿Qué decimos cuando la Logia no está tejada?
• R.: “Llueve”.
• P.: ¿Cómo es la postura de un masón?
• R.: Así como el arquitecto erige su columna por medio del plano y la
perpendicular, de este modo debería conducirse el masón ante el mundo.
• P.: ¿Cómo nos reunimos, obramos y nos separamos?
• R.: Nos reunimos en el nivel, obramos por la plomada y nos separamos por la
escuadra.
• P.: ¿Qué acto nos igualó?
• R.: El haber prestado el Juramento.
• P.: ¿Cuántos niveles hay en la Logia?
• R.: Tres; el Sol, el mar y la fraternidad.
34
La idea de esta y las siguientes preguntas es seguir aproximadamente el modelo constructivo de León
Batista Alberti, para quien existen seis elementos arquitectónicos fundamentales: el ambiente, la planta o
área, la subdivisión, el muro, el techo y la abertura. Otra forma de interpretarlo es considerar el Templo
como formado por tres partes: la “cubierta”; la “nave” y el “espacio intermediario”.
35
Sobre la forma rectangular (el “cuadrilongo”), Irene Vallejo escribió: “El rectángulo produce un
extraño placer a nuestra mirada. Delimita un espacio equilibrado, concreto, abarcable. Son
rectangulares la mayoría de las ventanas…También los libros, después de sucesivas búsquedas y
ensayos, han terminado por ser definitivamente rectangulares”. Si bien la autora se está refiriendo
específicamente a la historia de los libros, desde el punto de vista masónico asociar el Templo con un
Libro es altamente significativo.
• P.: ¿Cuál es su profundidad?
• R.: Desde la superficie hasta el centro de la Tierra (el Nadir).
• P.: ¿Cuál es el cemento que une sus piedras y da solidez a sus muros?
• R.: La Fidelidad.
• P.: Una vez que las paredes del Edificio fueron construidas, ¿cuál es el tercer
paso?
• R.: Cubrir el Edificio con su techo.
• P.: ¿Cuál es el techo de un Templo masónico?
• R.: La Bóveda celeste.
• P.: ¿Qué pilares la sostienen?
• R.: Los tres pilares de la Sabiduría, la Fortaleza y la Belleza.
• P.: ¿Qué nos inspiran estos pilares?
• R.: Que en todas nuestras obras busquemos diseñar con la misma Sabiduría,
sostener con la misma Fuerza y adornar con la misma Belleza que observamos
en la bóveda de los cielos. ¡Que la Sabiduría presida la construcción de nuestro
Edificio, la Fortaleza lo sostenga y la Belleza lo adorne!
• P.: ¿Cómo se relacionan la Sabiduría, la Fortaleza y la Belleza con un proceso
creativo?
• R.: Primero debe haber una idea creativa, luego el trabajo para llevarla a cabo y
finalmente la obra producida. Por lo tanto, la Sabiduría refiere a la inspiración, la
Fortaleza al trabajo y el esfuerzo y la Belleza a la armonía del logro obtenido.
No existe Obra que realmente sea valiosa sin el concurso de estas tres
condiciones.
• P.: ¿Dónde expresa un francmasón la Sabiduría, la Fortaleza y la Belleza?
• R.: La Sabiduría en su conducta, la Fortaleza en la unión con sus Hermanos y la
Belleza en su carácter.
• P.: ¿Cuál es la triple forma?
• R.: Aquella que manifiesta Belleza, Proporción y Verdad.
• P.: ¿Qué significa “hacer visibles las estrellas”?
• R.: Encender las luces que iluminan los tres pilares.
• P.: ¿Qué significa el Occidente con relación al Oriente?
• R.: El Oriente indica la dirección de donde procede la Luz, y el Occidente la
región donde termina. El Occidente representa, pues, el mundo visible que
perciben los sentidos, y de una manera general todo lo concreto. El Oriente, por
el contrario, simboliza el mundo intelectual que no se revela más que al
pensamiento; en otras palabras, todo lo que es abstracto. Agreguemos que los
alquimistas, que trabajaban intensamente en el Occidente, llamaron “Oriente
filosófico” al instante en que surgía la Piedra Filosofal.
• P.: ¿Qué simboliza el Libro?
• R.: Se ha dicho que el Libro es el símbolo de la ciencia y de la sabiduría, pero
también representa el Universo mismo, cuyos «ladrillos de construcción» son
letras y palabras. El Libro cerrado representa, en alquimia, la materia primordial
en estado virginal; mientras que abierto es la materia fecundada, la Obra
concluida. El Libro cerrado conserva su secreto; abierto ofrece su sabiduría. En
Masonería, el Libro representa la Tradición y, más específicamente, la Tradición
de los Constructores. Por ello aparece abierto en la joya del Orador, Oficial entre
cuyas funciones figura la preservación de la Tradición referida. En dicho Libro
está inscripta la Ley, pero no la Ley profana o los códigos vulgares de
jurisprudencia, sino el Dharma, la Ley natural impersonal que sostiene el orden
en el Universo36.
• P.: ¿Cómo se marcan los límites de la Logia?
• R.: Durante el Ritual de Apertura, los miembros recorren, escuadrando, el
contorno del Templo.
• P.: ¿Cómo se denomina esa ceremonia?
• R.: La construcción del Templo.
• P.: ¿Qué representa el espacio interior de la Logia?
• R.: El interior del ser humano.
• P.: ¿Cómo se abre la Logia?
• R.: Se abre por siete actos simbólicos, conocidos como las “formas místicas”: 1)
la construcción del Templo; 2) se verifica que esté cubierta; 3) se encienden las
Luces; 4) se traza el Cuadro; 5) se transmite la Palabra; 6) el Primer Vigilante
eleva su columna; el Segundo abate la suya; 7) la escuadra y el compás se
colocan en debida forma sobre el Libro abierto.
• P.: ¿Qué se recoge en el Saco de Proposiciones?
• R.: Las planchas grabadas.
• P.: ¿Cómo decimos cuando el Saco llega vacío al Oriente?
• R.: Que ha llegado estéril.
• P.: ¿Qué se recoge en el Saco de la Viuda?
• R.: Las medallas profanas, que también llamamos piedras, ladrillos o cúmulos.
• P.: ¿Qué significa “pesar” el contenido del Saco de la Viuda?
• R.: Contar cuántas “piedras” contiene.
• P.: ¿Cómo se cierra la Logia?
• R.: Se cierra por siete actos simbólicos, también conocidos como las “formas
místicas”: 1) se separan la escuadra y el compás y se cierra el Libro; 2) el Primer
Vigilante abate su columna; el Segundo eleva la suya; 3) se forma la Cadena y
circula la Palabra; 4) se borra el Cuadro; 5) se apagan las luces; 6) los Obreros
reciben el salario merecido por haber realizado su Trabajo sobre la Piedra y
haber cumplido su Deber con el Saco; 7) se sale del Templo en forma inversa al
ingreso.
36
“Cada persona escribe su propio libro todos los días de su vida”. Mario Sabán.
• P.: ¿Por qué los trabajos masónicos deben efectuarse a cubierto?
• R.: Porque todas las fuerzas que están destinadas a desplegarse útilmente hacia
el exterior deben, previamente, estar concentradas sobre sí mismas a los efectos
de adquirir su máxima energía expansiva.
• P.: ¿A qué puede compararse una Logia regularmente cubierta?
• R.: A la célula orgánica, y más concretamente al huevo, que contiene un ser (una
Obra) en potencia. Todo cerebro pensante puede compararse con un Taller
cerrado, una asamblea deliberante, al abrigo de la agitación exterior.
• P.: ¿Qué es, entonces, una Logia?
• R.: Es un Ser vivo, en correspondencia analógica con el cuerpo humano, con el
Hombre y con el Cosmos.
• P.: ¿Cuándo decimos que los Hermanos decoran las columnas?
• R.: Cuando están en el lugar y el sitio que les corresponde.
• P.: ¿Quiénes son “los Hermanos que están alejados de los presentes trabajos”?
• R.: Aquellos que no asistieron a la Tenida.
• P.: ¿Qué significa pedir trabajo?
• R.: Solicitar que la Logia considere algún tema en particular.
Segunda Lectura: “Preparatoria” (Las Tres Primeras Luces)
37
Algunos agregan “y sobre el eje del Templo”.
• R.: En el centro de la columna del Sur, para observar directamente al Sol en su
meridiano; llamar a los Obreros del trabajo a la recreación, y conducirlos
nuevamente al trabajo, cuidando que se mantengan al alcance de la Voz; a fin de
que nuestras Obras se conformen con el arquetipo de la Belleza.
(cuando es el Segundo Vigilante quien responde esa pregunta y las tres siguientes,
deberá tomar la joya de su cargo con la mano izquierda)
• P.: ¿Por qué la columna corintia es el símbolo del Segundo Vigilante?
• R.: Porque así como el Sol del mediodía revela en su plenitud las bellezas de la
Naturaleza, así el corintio se considera el más hermoso de los tres órdenes de la
arquitectura griega.
• P.: ¿Cuál es la columna que el Segundo Vigilante debe custodiar?
• R.: La columna del Norte.
• P.: ¿Cuáles son los tres deberes del Segundo Vigilante?
• R.: Ayudar al Maestro y al Primer Vigilante, instruir a los Aprendices y llamar a
los Obreros del trabajo a la recreación, y de esta nuevamente al trabajo.
• P.: ¿Qué es la “comunicación triangulada”?
• R.: El hecho de que el Maestro se comunica con el Primer Vigilante y éste con el
Segundo, de forma tal que cada mensaje circula por los “tres que forman el
colegio”.
• P.: ¿Qué conforman, en conjunto, el Maestro y los dos Vigilantes?
• R.: Son los mediadores a través de los cuales los Hermanos perciben los tres
rostros del Sol: el amanecer, el mediodía y el ocaso38.
• P.: Se ha asociado cada una de las Tres Primeras Luces con una de las
herramientas del Aprendiz.
• R.: Sí. El Maestro con la regla, porque establece los tiempos y medidas de la
Logia (Sabiduría). El Primer Vigilante con el mazo, símbolo de la Fuerza
dirigida o controlada, que los Obreros reciben a través de su salario. Y el
Segundo Vigilante con el cincel, que da acabado, forma y Belleza a la Obra
realizada.
• P.: Hermano Orador, ¿cuál es tu rol?
• R.: Yo guardo la Ley y conservo la Tradición.
• P.: Hermano Secretario, ¿cuál es tu empleo?
• R.: Yo trazo y yo grabo.
• P.: Hermano Experto, ¿cuál es tu cargo?
• R.: Yo marco los ritmos.
• P.: Hermano Guardatemplo, ¿cuál es tu misión?
• R.: Yo alerto.
38
De donde se deduce que la medianoche es un cuarto rostro, que permanece invisible. Y en lugar del
término “rostro” también podríamos emplear el de “máscara”. Por lo tanto, y en el mismo orden de ideas,
diríamos que el Maestro y los Vigilantes son las máscaras del Sol.
Tercera Lectura: “Simbólica” (Niveles del simbolismo)
39
En las antiguas lecturas de Preston el círculo con las dos tangentes paralelas simbolizaba la Shekinah.
• R.: Porque su condición se manifiesta en el obrar con equidad (signos), en los
lazos de solidaridad y fraternidad (toques) y en ver el Universo como un texto
para ser leído, y finalmente hablado (palabras).
• P.: ¿Por qué los signos se hacen con la escuadra, el nivel y la plomada?
• R.: Porque nos deben inspirar un sentimiento de equidad (escuadra), causa y
efecto del concepto de igualdad entre los hombres (nivel), asociado con el
esfuerzo vertical por el perpetuo mejoramiento, individual y colectivo
(plomada).
• P.: ¿Por qué son tan importantes para nosotros las posiciones corporales?
• R.: Porque nuestro cuerpo así se transforma en el símbolo de nuestro interior.
• P.: ¿Qué representa nuestro cuerpo derecho?
• R.: Una simple columna, el primer Templo elevado por la Humanidad40.
• P.: ¿Cuántas reglas tenemos?
• R.: Tres, cuyas longitudes valen 3, 4 y 5.
• P.: ¿Qué formamos con ellas?
• R.: Un sólido triángulo rectángulo, una escuadra perfecta.
• P.: ¿Quiénes tienen esas reglas?
• R.: El Venerable Maestro y los dos Vigilantes.
• P.: ¿Qué significa “vivir según la escuadra”?
• R.: Tres cosas: jamás deshonrar la escuadra; siempre responder a todas las
escuadras legítimas ejecutadas por un Hermano; y caminar en la vida con mi
consciencia en escuadra.
40
Según el maniqueísmo, una columna representa al “Hombre Perfecto”.
Cuarta Lectura: “Tradicional” (Tradiciones de la Orden)
41
Usamos el término “quién” no para indicar que se trata de un dios personal, sino porque no
encontramos en el lenguaje otro término mejor con el que comenzar la frase.
42
Por “consagrar” entendemos aquello que transforma la Logia en algo sagrado; por “dedicar” nos
referimos a alguna personalidad, real o simbólica, bajo cuyo patronazgo la Logia se coloca. La excepción
es la pregunta final, cuando decimos que se dedica “a la Humanidad”; en ese caso nos referimos al
destinatario de sus trabajos.
• P.: ¿Y qué ocurrió como consecuencia de la evolución?
• R.: Las Logias se dedicaron a la Humanidad.
Quinta Lectura: “Iniciatoria” (La Iniciación)
Toda Iniciación, y aún hasta cualquier Tenida, es una representación de la vida misma.
43
Esta expresión, de apariencia trivial, encierra un significado filosófico profundo. En la filosofía hebrea,
“buenas costumbres” o “buenos modales” se dice derej eretz (dalet; resh; caf final – aleph; resh; tsadé
final), que literalmente significa “el camino de la tierra”. El concepto es “lograr cosas materiales con un
propósito espiritual”, es decir, “que el trabajo sirva al mismo tiempo para el bienestar material y el
desarrollo espiritual”. Algo muy apropiado para quien ingresaba, por ejemplo, a la Masonería Operativa,
en la que se entraba al gremio de la construcción para trabajar y donde, al mismo tiempo, podía lograrse
elevación espiritual. Las “buenas costumbres”, entonces, implican que el trabajo operativo y el trabajo
especulativo deben ser simultáneos, algo así como ora et labora.
Por otra parte, nótese la similitud conceptual entre “el camino de la tierra” y la “medida de la tierra”, es
decir, la Geometría. Y esto se observa también en el hecho que las tres letras que forman derej, sobre todo
la primera, tienen la forma de una escuadra.
44
Recordar el significado de las “buenas costumbres”.
• R.: Para simbolizar las tinieblas de las que procede, en las que reinan la
ignorancia y la superstición.
• P.: ¿Una segunda razón?
• R.: Para que su mente pudiera comprender antes de que sus ojos pudieran ver.
• P.: ¿Una tercera razón?
• R.: En el principio, el mundo estaba en tinieblas.
• P.: ¿Por qué la rodilla izquierda desnuda?
• R.: Para recordarle que solo debe arrodillarse para levantar a un Hermano al que
la vida lo ha hecho caer.
• P.: ¿Por qué el pecho izquierdo desnudo?
• R.: Porque ante sus Hermanos debe exhibir su corazón sin máscaras.
• P.: ¿Por qué el brazo izquierdo desnudo?
• R.: Porque todo lo que está próximo a su corazón debe ser expuesto45.
• P.: ¿Cuál es la mitad del cuerpo que corresponde al Aprendiz?
• R.: La mitad izquierda, que los antiguos consideraban el lado más débil del
cuerpo, y que corresponde al Norte en el Templo masónico.
• P.: ¿Qué nos enseña esto?
• R.: Que ingresamos en debilidad, y mediante el trabajo buscamos Fortaleza.
• P.: ¿Por qué el Aprendiz es privado de todo metal?
• R.: Para reducirlo a la simplicidad de la unidad.
• P.: En síntesis, ¿por qué el Aprendiz es presentado de esta extraña manera?
• R.: Para que su cuerpo tenga forma irregular, como una piedra bruta.
• P.: ¿Una segunda razón?
• R.: Para que su cuerpo sea la imagen del Caos primordial.
• P.: ¿Una tercera razón?
• R.: Para que la Piedra se exhiba tal cual es.
• P: ¿Dónde comenzó la jornada del Aprendiz?
• R.: En las entrañas de la Tierra.
• P.: ¿Cómo llegó a la ruta misteriosa?
• R.: Fue arrojado en laberintos oscuros, guiado por un Hermano desconocido y
probado con la plomada de un Hermano Terrible.
• P.: ¿Cuántos golpes le dieron acceso al Templo?
• R.: Tres golpes irregulares46.
45
En numerosos Rituales se menciona el brazo derecho, y la respuesta es: “Para indicarle que ha venido a
trabajar”.
• P.: ¿Qué significan?
• R.: Una antigua y venerable exhortación: Buscad y encontraréis, pedid y se os
dará, llamad y se os abrirá.
• P.: ¿Cómo se lo recibió una vez ingresado al Templo?
• R.: Con la punta de una espada sobre el corazón.
• P.: ¿Por qué?
• R.: Porque la Sabiduría que iba a serle comunicada debía penetrarlo en lo más
profundo.
• P.: ¿Qué se le preguntó entonces?
• R.: Si veía o sentía algo, a lo que respondió que no podía ver, pero sí sentir.
• P.: ¿Cuántos viajes realizó?
• R.: Tres, del Occidente al Oriente, por la vía del Norte, cerrando el círculo por la
vía del Sur.
• P.: ¿Por qué es necesario viajar?
• R.: Para conocer los obstáculos que nos separan de la Luz. El viaje, el homo
viator, está en la esencia misma de la Iniciación.
• P.: ¿Qué regiones atravesó en sus viajes?
• R.: La región del agua, la del aire y la del fuego.
• P.: ¿Qué obstáculos encontró?
• R.: En el primer viaje, ruidos y truenos que causan horror; en el segundo, golpes
de espadas; en el tercero no había obstáculos, solo el sonido de una música
lejana.
• P.: ¿Cuál era la señal para detenerse en cada viaje?
• R.: Un mazo apoyado sobre su corazón.
• P.: ¿Por qué debía detenerse?
• R.: Para llamar, pidiendo entrada, en cada una de las tres puertas.
• P.: ¿Quiénes custodiaban las puertas?
• R.: La primera, el Segundo Vigilante; la segunda, el Primer Vigilante; la tercera,
el Venerable Maestro de la Logia.
• P.: Sin embargo, en tales puntos no se advertía ninguna “puerta”.
• R.: Son tres puertas virtuales custodiadas por los tres grandes Oficiales, los tres
maestros que dirigen la Logia, y los cuales, en este caso, funcionan a modo de
guardianes de las puertas.
• P.: ¿A qué se lo comparaba durante estos viajes?
• R.: A una Piedra.
46
Se entiende que son “distintos”, o sea más separados que los tres golpes regulares de la batería, y sirven
como indicación de que el Candidato “está listo”. También se dice que estos golpes son dados “en
profano”.
• P.: ¿Por qué?
• R.: El Aprendiz se hace igual que nuestra Piedra, y nuestra Piedra se hace igual
que como fue manifestado el Universo, porque todo al principio es caos, masa
confusa, en el camino es separada, rectificada y se hace en ella la cuadratura, y
al final todo es Cosmos, orden y armonía.
• P.: ¿Por qué debió beber un licor dulce y uno amargo?
• R.: Porque la vida nos da de beber un agua de alegría y un agua de tristeza, y
todos los hombres prueban ambas copas47.
• P.: ¿Qué simboliza la copa de cristal verde, en la que bebió los dos licores?
• R.: El Grial.
• P.: ¿Qué debió entregar?
• R.: Una gota de su sangre48.
• P.: ¿Fue marcado?
• R.: Sí, como toda piedra preparada para integrar el Edificio.
• P.: ¿Cuál fue la recompensa por tantos esfuerzos?
• R.: ¡La Luz!
• P.: ¿En qué instante se lo consideró renacido?
• R.: Cuando prestó el Juramento.
• P.: ¿Cuántas veces fue tocado su corazón?
• R.: Tres veces: por la espada al entrar, por el mazo al terminar cada viaje, y por
el compás al prestar el Juramento.
• P.: ¿Por qué debió ser tocado su corazón?
• R.: Para que en él pudiera penetrar el Verbo.
• P.: ¿Cuántos castigos lo amenazaron?
• R.: Tres: la espada, la horca y la penalidad del Juramento. Los dos primeros
terminaron con la Iniciación, pero el tercero lo seguirá por siempre.
• P.: ¿Qué ocurrió cuando la horca fue retirada de su cuello?
• R.: Su último vínculo con el mundo profano había sido cortado.
• P.: ¿A quién prometió sostener, defender y apoyar con su vida?
• R.: A una Viuda.
• P.: ¿Qué fue el “círculo de espadas”?
• R.: Todos los Hermanos lo rodearon apuntando sus espadas hacia su corazón.
47
La Cábala dice: «El llanto está enclavado en un lado de mi corazón, en el otro está enclavada la
alegría». Y G. von Strassburg, en “Tristán”: “Yo busco la vida que tiene simultáneamente la amargura y
la dulzura”.
48
C. G. Jung, aún sin referirse en absoluto a la Iniciación masónica, dice que el autoconocimiento es
“una bebida áspera y amarga” y que quien lo busca “debe exponerse a todos los peligros por tierra,
agua, aire y fuego”. Para la alquimia, la “fuente mercurial” proporciona un “agua amarga”.
• P.: ¿Para qué?
• R.: Para castigarlo, si fuese perjuro, y para ir en su ayuda, si la necesitase.
• P.: ¿A qué llamamos “Consagración”?
• R.: Al acto sagrado por excelencia efectuado sobre una persona, un edificio o un
objeto el que, desde ese momento, se constituye en un “germen” a partir del cual
comienza el crecimiento.
• P.: ¿Cuál fue el símbolo de su Consagración?
• R.: Tres toques de la espada del Maestro sobre su cabeza, tres toques del mazo
sobre el compás apoyado en su corazón49 y tres toques de la mano del Maestro
sobre su mano, apoyada en el Libro. Fue consagrado, entonces, por tres veces
tres toques.
• P.: ¿Qué simbolizan?
• R.: Los tres toques de la espada simbolizan Sabiduría, Fuerza y Belleza; los del
compás Honor, Valor y Perseverancia; los de la mano Amor Fraternal, Ayuda y
Verdad (cuando se responde esta pregunta se hace el Signo de Respeto).
• P.: ¿En qué momento fue consagrado?
• R.: Cuando el Sol se encontraba en su meridiano.
• P.: ¿Por qué el Maestro le dijo que era creado, reconocido y constituido?
• R.: Creado, porque la Iniciación lo transforma en un nuevo ser; reconocido
porque ingresaba en la cadena de unión de la Fraternidad; constituido porque
desde ese momento era un miembro más de la Logia.
• P.: ¿Por qué su primer asiento fue en el ángulo noreste del Templo, hacia la
derecha del Maestro?
• R.: Porque en esa ubicación se colocaba la primera piedra, o piedra de
fundación, en los antiguos edificios y, una vez que estos eran destruidos por el
tiempo o por los hombres, era la piedra que siempre sobrevivía, y que recordaba
la existencia del Edificio a las generaciones futuras.
• P.: ¿Qué postura tomó en esa posición?
• R.: De pie, el cuerpo derecho, los pies en escuadra y los ojos fijos en el Maestro.
• P.: ¿Qué se le dijo acerca de esa postura?
• R.: Que debía mantenerla durante toda la vida.
• P.: ¿Cuál fue el primer trabajo del Aprendiz?
• R.: Tres golpes regulares sobre la piedra bruta. Por tres golpes irregulares
ingresó al Templo; por tres golpes regulares cumplió su primer trabajo.
• P.: ¿Por qué llevamos el mandil?
49
Agregamos que el compás se coloca de forma tal que una de sus puntas esté sobre el corazón del
Recipiendario, y la otra hacia el cielo.
• R.: En memoria de que Salomón lo ordenó así a sus obreros para no mancillar la
belleza de las piedras destinadas al Templo.50
• P.: ¿Cuántos lados tiene el mandil del Aprendiz?
• R.: Cinco, que corresponden a los cinco sentidos51.
• P.: ¿Por qué los metales le son devueltos al final de la Iniciación?
• R.: Se trata de una operación alquímica: se le retiran los metales (solve), y luego
se le restituyen (coagula).
50
Esta respuesta es brillante. En realidad, el mandil no protege a las piedras, protege a los obreros que las
trabajan. Lo que se quiere decir, entonces, es que la piedra, realmente, es el propio obrero.
51
Como curiosidad, mencionemos que el término griego mandili indica el pañuelo que sirve de unión
entre los danzarines que participan en una danza clásica griega. Por lo tanto, el mandili conduce a la
unión, a la fraternidad.
Sexta Lectura: “Didáctica” (el Cuadro)
La letra daleth
52
“La muerte redujo a igual estado a Alejandro y a su sirviente”. Marco Aurelio.
La letra guimel
53
«¿No es a base de golpes repetidos cómo el obrero llega a romper la roca y sacarle la piedra que va a
formar parte del Edificio? ¿No es cierto que se necesita realizar un trabajo constante para llegar a darle
la forma y el acabado que debe tener, antes de ponerla en su sitio?» (L.C. de Saint Martin)
Séptima Lectura: “Miscelánea” (Conceptos generales)
54
Creo que hasta ahora nunca se ha explorado relacionar estas tres luces con las “tres luces ocultas” (orot)
de las que habla la Cábala, que habrían existido en el Absoluto con anterioridad (ontológica) a la
emanación del Universo.
• R.: Cuelga.
• P.: ¿Por qué debe colgar?
• R.: Deberá mantenerse preparada para la defensa de un Hermano y no
permanecer nunca inactiva en su perjuicio.
• P.: ¿Cuál es el poder de esta llave?
• R.: Abrir y cerrar; cerrar y abrir.
• P.: Descubre, por favor, el misterio de la llave.
• R.: Es la lengua, que bien utilizada sirve para construir, y que cuando no puede
emplearse constructivamente debe reemplazarse por la mayor virtud del masón:
el silencio55.
• P.: ¿Cómo la llamamos?
• R.: La lengua del buen consejo.
• P.: ¿A qué está unida?
• R.: A un cable56 de nueve pulgadas que mide la distancia entre la raíz de la
lengua y la coronilla de la cabeza.
• P.: ¿Cuál es la longitud de vuestra cuerda hasta el ancla?
• R.: En realidad, tengo tres cuerdas. La más larga va desde mi ombligo hasta mis
cabellos. La intermedia, desde el pliegue de mi hígado hasta la raíz de mi lengua.
Y la más corta, la más fuerte y la más noble, desde el corazón hasta la lengua.
• P.: ¿Dónde se colocan los materiales que van tallando los Obreros?
• R.: En el Saco de Proposiciones.
• P.: ¿Por dónde debe circular el Saco de la Viuda?
• R.: Por los cuatro puntos cardinales, recorriendo todos los ángulos y líneas del
Taller.
• P.: ¿A qué llamamos el “lazo místico”?
• R.: A la egrégora invisible que representamos exteriormente al formar la cadena.
• P.: ¿De dónde venimos?
• R.: Del Oeste.
• P.: ¿Hacia dónde nos dirigimos?
55
Este diálogo sobre la lengua, que podría parecer trivial, tiene sin embargo profundos antecedentes
filosóficos. Al respecto, véase lo que la mitología egipcia relativa al dios Ptah, patrón de los artesanos,
afirmaba respecto de las relaciones entre la mente, el corazón y la palabra. Asimismo, la lengua se ha
tomado como símbolo de la Palabra, el Verbo, el Logos. Sobre el simbolismo de la lengua y los dientes
Annick de Souzenelle escribió estas líneas, muy inspiradoras desde el punto de vista masónico: “Hemos
descubierto que los dientes son símbolo de piedras de fundación de un edificio del que, a su vez,
simbólicamente, la lengua (Logos) es piedra angular. Toda la potencia del edificio, su corona, está
contenida en la piedra angular, con la cual las piedras de fundación deben medirse para verificar su
calidad. Las piedras de fundación llevan en ellas la fuerza de explosión de la obra. “Explosión”, no en el
sentido destructor que le conocemos, sino explosión constructora, surgimiento y ordenamiento según un
ritmo y una armonía inscritos desde el origen, programados en la primera piedra”.
56
Tow-Line, línea o cable de arrastre.
• R.: Hacia el Este.
• P.: ¿Qué instrumento debe guiar nuestros pasos?
• R.: La escuadra.
• P.: ¿A quién pertenece la escuadra?
• R.: Al conjunto de la Fraternidad, pues sobre ella fue prestado el Juramento.
• P.: ¿Cuáles son los dos ayudantes de la escuadra?
• R.: Lo repetimos: así como el constructor eleva su columna con el nivel y la
perpendicular, así debe conducirse el masón en el mundo.
Las siete exhortaciones del Aprendiz Iniciado:
1. “Que no sólo podamos algún día extraer piedras vivas que sirvan de cimiento para
nuestros edificios de cualquier tipo, que no sólo hagamos con ellas murallas para
nuestras fortalezas, que no sólo podamos hacer con ellas palacios y Templos, sino que
podamos construir también largos acueductos que lleven el agua desde los sitios más
lejanos a los lugares estériles, con el fin de restablecer en ellos la vida y la vegetación.
Finalmente, que podamos hacer puentes sólidos y amplios que nos ayuden a cruzar con
toda seguridad los ríos y torrentes…”57
2. “Que el corazón oculte y la lengua jamás revele indebidamente ninguno de los
secretos o misterios tocantes o pertenecientes a los masones libres y aceptados en
Masonería.”
3. “A los masones pobres y en la miseria donde quiera que estén, dispersos sobre la
superficie de la Tierra o los mares, les deseamos un pronto alivio de sus sufrimientos,
así como un seguro regreso a su país natal, si esa fuera su intención.”
4. “Pueda el trabajo ser la escalera mística que eleve al masón desde el centro de la
Tierra hasta el Zenith”.
5. “Por los antiguos masones, los grandes arquitectos de las primeras edades del
Hombre, a quienes debemos el dórico, el jónico y el corintio”.
6. “Puedan el Amor fraterno, la Ayuda y la Verdad, en unión con la Templanza, la
Fortaleza, la Prudencia y la Justicia, distinguir a los masones libres y aceptados hasta
el fin de los tiempos”58.
7. “Puedan la Sabiduría, la Fortaleza y la Belleza ser la verdadera corona que ciñan
en su frente los Masones Libres y Aceptados”.
57
Modificado a partir de L.C. de Saint Martin, “El Ministerio del Hombre-Espíritu”.
58
Respecto de la ayuda, los Rituales siempre aclaran que debe ser “sin menoscabo de mí mismo o de mi
familia”. Eso, que parece una recomendación obvia, encierra un profundo sentido cabalístico, referido al
equilibrio en la sefirá Hesed (“misericordia”). El desequilibrio en esa séfira ocurre cuando alguien da más
allá de sus posibilidades. La Cábala sintetiza esto con la frase: “Ayuda a tu prójimo todo cuanto puedas,
sin exponerte por ello a caer en la necesidad de ser luego socorrido”.
PARA REFLEXIONAR
1. La piedra bruta es una piedra individual, una piedra que ha sido arrancada a la
masa informe de la cantera. Por ello, representa al ser humano individual. El sillar
bruto se ha separado de la masa primigenia indiferenciada. Transformarse en una
piedra en bruto, arrancar el metal basto a la mina, es, por lo tanto, el primer paso en la
individuación. Un paso doloroso, pero necesario, que arranca la consciencia de la
estéril tranquilidad del no-ser.
2. El Candidato deberá ser alguien que no dependa de otros, ni para su subsistencia
material ni para las decisiones de su consciencia; que pueda ver los símbolos, escuchar
y pronunciar adecuadamente las Palabras, ejecutar con su cuerpo los signos, pasos y
marchas, que tenga una lengua de informes favorables (es decir, que su conducta
profana no entre en conflicto con su condición masónica) y cuyo intelecto le permita
comprender los fundamentos de las enseñanzas.
3. La Cámara de Reflexión es equivalente al athanor alquímico, el horno donde se
realiza la cocción del Huevo Filosófico, símbolo de la conciencia herméticamente
cerrada a las influencias externas; conciencia que, amparada en la íntima y generativa
obscuridad, experimenta un proceso de cocción, fermentación, destilación, sublimación
y, finalmente, transmutación.
4. Desde un punto de vista psicológico, el Ritual del Cuarto de Reflexión implica un
regreso hacia las profundidades del inconsciente, hacia lo más íntimo y desconocido en
nosotros, hacia la «caverna iniciática». Es una búsqueda de lo más arcaico y, al mismo
tiempo, de aquello que contiene la esencia del ser, el principio básico de la naturaleza.
Es un descenso necesario para alcanzar el deseado ascenso. El Aprendiz comienza su
camino en el centro de la Tierra, el punto hacia donde apunta la plomada.
Respecto de esta última, es muy interesante mencionar que la palabra hebrea anoki
(aleph-nun-caf-yod), significa “yo, mi”, es decir, la individualidad, pero también se
relaciona con la plomada o perpendicular, dado que ésta es su raíz: anakh (aleph-nun-
caf final). Se dice que la yod, nuestro yo verdadero, está oculto (anakh es anoki sin la
yod), y que debemos buscarlo siguiendo la dirección que marca la plomada.
5. La estancia en el Cuarto de Reflexión corresponde al estado que la alquimia
denomina «nigredo», el «negro más negro que el negro». Psicológicamente, algunos lo
asocian a una depresión profunda, mas no en sentido destructivo, sino en el de la
introspección necesaria para proceder a la redefinición de todos los valores del ser. Es
la reducción al máximo nivel posible de concentración. Según Platón «morir es ser
iniciado». En el Cuarto de Reflexión operamos lo opuesto: el primer paso de la
Iniciación es la muerte simbólica del «hombre viejo», se trata de morir para ser
iniciado.
6. La Logia es el Hombre; el Hombre es la Logia. El masón lleva consigo su propia
Logia. El Templo es el arquetipo de la Logia y la Logia el arquetipo del Templo. La
puerta de la Logia es en sí misma un Templo: sus dos columnas y el arquitrabe
representan el ternario y el elemento fundamental de toda construcción.
7. Penetrar en el mundo de los símbolos es en verdad penetrar en el Mundo.
8. La Viuda simbólica es la misma Francmasonería, cuyos hijos (los masones) han
perdido a su padre (Hiram, la Palabra), y buscan (o deberían buscar) recuperarlo a
través de sus trabajos.
9. La Sabiduría, la Fuerza y la Belleza son la premisa de toda Obra y nada se puede
llevar a cabo sin ellas. La Sabiduría nos enseña a idear, la Fuerza a sostener y la
Belleza a adornar59.
10. «No sé leer ni escribir, sólo sé deletrear». Esto quiere decir que, como Aprendiz
masón, sólo has recibido la primera letra de la palabra de la Verdad, y que sólo por
medio del estudio y la meditación llegarás, por tu propio esfuerzo, a conocer y formular
la segunda, la cual te hará digno de recibir útil y provechosamente la tercera, y así
sucesivamente. Aquí no hay dogmas, sino trabajo y salario. Y, en realidad, se dice que
el trabajo, la Obra en sí misma, es su propio salario.
11. «Quiero llamar particularmente tu atención sobre el número tres, pues es el que rige
todas las reglas del Aprendiz. Tres es el número de viajes en la ceremonia de Iniciación;
tres son los toques que se deben dar al estrechar la mano; tres los golpes que se dan en
la puerta del Templo al solicitar la entrada; tres los saludos (al Venerable y a los dos
Vigilantes); tres golpes forman la batería del grado; tres castigos simbólicos aguardan al
perjuro (la espada, la horca y el Juramento)». Tres golpes, tres pasos, tres toques, etc.;
todos deben recordar las tres Ideas: Sabiduría, Fortaleza y Belleza.
12. “El útil es la prolongación de la mano, el tratado de unión entre la materia y el
espíritu, del que el útil o instrumento es el agente de ejecución”. “La herramienta
permite a la mano mejorar y ajustar el gesto, darse cuenta de lo que no puede hacerse
sin dañarse a sí misma; organizar y dominar la materia”.
59
Esto se relaciona con el consejo de Vitruvio, para quien todo edificio debería tener “utilidad, firmeza y
hermosura” (utilitas, firmitas et venustas). También podría explorarse la relación con el ternario medieval
de potentia, sapientia, bonitas.
RÚBRICA
Aprendices, siempre Aprendices. De qué valdrían los símbolos, los Rituales, el tiempo
consumido, los signos, los toques, las Palabras, si nada aprendemos. El período de
aprendizaje no puede limitarse a un breve tiempo después de la Iniciación, pues los
símbolos no se dejan “aprehender” a través de un estudio superficial. El Iniciado debe
apropiarse de los símbolos. Debe vivirlos como propios, como parte activa de su propia
vida, tanto en lo externo como en lo interno, volverlos “carne de su carne y sangre de
su sangre”. ¿Puede ser Maestro alguien que jamás tomó las herramientas con sus
manos? Nuestras herramientas son los símbolos. Tomemos, entonces, el mazo y el
cincel, y golpeemos hasta que el corazón de cada símbolo quede al descubierto. Sólo
así la Piedra Bruta algún día será una Piedra Cúbica.
60
Tomado de los Landmarks de Mackey.
El Cuarto de Reflexión, en el manuscrito original de Vuillaume (1822)
El Templo del Aprendiz, según el Manual de Quesada (1844)
El Signo de Orden, según el Manual de Quesada (1844)
62
Por eso, el Ritual NO es un dogma, sino un material sobre el que debemos trabajar. Cito a Daniel
Beresniak: “¿Repensar las ideas recibidas?¡Ese es el oficio del constructor!” Entre las ideas recibidas
que deben ser repensadas no excluyo, sino que coloco en primer lugar, los Rituales masónicos.
63
Utilizo el término “espiritual” a falta de otro mejor, pero reconozco que no es enteramente apropiado.
occidentales, no siempre coincidentes entre sí. Al igual que cuando utilicé el término
“espiritual”, que no me convence, pero que es el único término conocido que se
aproximaba a la idea que quería transmitir, aquí me veo obligado a utilizar el término
“meditación”, a sabiendas de que quizás pueda estar sugiriendo algo diferente a lo que
realmente pretendo decir. Por “meditación” no me estoy refiriendo al mero acto de
pensar, ni al entrar en un estado de somnolencia, ni al abandono pasivo de la actividad
mental para abrirse a determinado tipo de experiencias.
La pregunta es, entonces, ¿qué forma de meditación? Reitero la técnica que mencioné
en la Introducción: se trata de visualizar mentalmente un Templo. En la aplicación que
nos interesa, visualizaríamos el Templo masónico, correspondiente al grado en que
deseamos trabajar. Con los ojos de la mente, con la imaginación, iríamos viendo en la
pantalla de la consciencia todos y cada uno de los detalles del Templo. Comenzaríamos
con las cámaras exteriores, para seguir con el pavimento, con los altares, las paredes, el
Oriente, etc. Nos convertimos en una especie de constructores mentales, colocando en
su lugar cada piedra, cada detalle, cada decoración. Esto, por supuesto, requiere tiempo
y práctica, y nada puede conseguirse si previamente no se han estudiado los Rituales y
los símbolos de cada grado. Es un error, por lo tanto, creer que la meditación debe ser
un abandono del intelecto y del pensamiento racional; de hecho, la disciplina que
proponemos sólo puede tener utilidad si se la realiza a posteriori de un intenso y
profundo trabajo intelectual sobre el simbolismo del grado.
El paso siguiente sería visualizar este Templo, creado mentalmente por nosotros, con
sus Oficiales y miembros. Y el tercer y último paso, visualizar en el mismo una Tenida,
con su Ritual de Apertura y Clausura.
Este ejercicio quizás no sea más que una gimnasia mental pero, en el peor de los casos,
es una disciplina útil para recordar el simbolismo esotérico de cada uno de los 33
grados, y para profundizarlo. Requiere paciencia, requiere disponer de unos minutos de
cada semana para sentarse y construir, aunque esto último debería ser una rutina para el
masón.
Llamaré a esta construcción mental el Segundo Templo.
El Tercer Templo es algo obvio: es el Templo material, concreto, en que se reúnen los
masones para trabajar en forma colectiva.
Tenemos así un “ternario de Templos”: el Taller personal e individual en el hogar, el
Taller construido mentalmente por medio de la visualización y el Taller de reunión
grupal, que es el único que habitualmente denominamos “Templo”. Mucho podría
decirse sobre este ternario y su significado esotérico, que podemos relacionar tanto con
las tres luminarias del Altar como con las Tres Luces que gobiernan la Logia y hasta
con la transmisión trisilábica de la Palabra Perdida.
Si nos guiamos por los conceptos generales que rigen el simbolismo del ternario
debemos reconocer que estos “tres Templos” se encuentran en relación e interacción
mutua. No podemos construir mentalmente ningún Templo si primeramente no
conocemos las características del Templo material, concreto. De este tomamos los
símbolos que luego, en escala “reducida”, formarán nuestro Taller o Templo personal.
El Templo “colectivo” nos proporciona los materiales de trabajo. De esos materiales
extraemos nuestras propias conclusiones, y luego las volvemos a proyectar en el
Templo colectivo. Es una especie de “rueda” o “rota”, para emplear la terminología
alquímica, en la que cada símbolo va circulando por los tres Templos: personal, mental
y colectivo, y en cada uno de ellos se enriquece y resignifica.
Compañero de Gremio
Símbolos principales:
• Las dos columnas
• La Estrella Flamígera
• La letra G
• El número de oro
• La Tetractys
• La escuadra y el compás
• La regla y la palanca
• La perpendicular y el nivel
• Los cinco órdenes de arquitectura
• Los cinco sólidos platónicos
• Las «cinco Grandes Logias»64
• La piedra cúbica
• Las siete Ciencias y Artes Liberales
• La espiga de trigo, “junto a una corriente de agua”
64
Poéticamente, se le da esta denominación al Punto Creador Primordial, el Espacio de él emanado, con
sus tres dimensiones, y el Tiempo. Cada una de estas “Grandes Logias” es, por lo tanto, una “instancia”
en la trama del Universo.
• El pan
• La cornucopia
• La escalera de caracol
• La Torre de Babel
• La colmena
“El Compañero corresponde al período que va desde el mediodía hasta el anochecer en
el día, al verano en el año, a la Luna Llena en el ciclo lunar, desde la adultez hasta el
comienzo de la vejez en la vida, al presente en el simbolismo temporal y a las 8
segundas pulgadas de la regla de 24”.
Objetivos exotéricos65:
• La adquisición del conocimiento, en el sentido exotérico del término.
• Estudiar la Geometría, desde un punto de vista exotérico.
• Estudiar la historia, trabajos e ideales de la Masonería Operativa66.
• Fomentar, propagar y difundir el valor social y personal del estudio y del
trabajo.
• Vivificar más profundamente el sentimiento de la fraternidad.
• Trabajar por la igualdad de todos los seres humanos.
• Ilustrar y ayudar a los Aprendices, y socorrerlos siempre que sea necesario.
Objetivos esotéricos:
• La adquisición del conocimiento, en el sentido esotérico del término.
• Estudiar la Geometría, desde un punto de vista esotérico.
• Vivenciar el simbolismo de la Estrella Flamígera.
• Aplicar el significado de la letra G a distintos campos y temáticas de estudio.
«Conocer y hacer conocer la letra G, es decir, la Geometría».
• Aprender a leer en el Libro de la Naturaleza, en el que el Aprendiz sólo
deletreaba.
• Comprender la fraternidad como un hecho esotérico, como la unión mística de la
egrégora.
• Tomar las herramientas con las manos, y construirse a sí mismo, llegando a ser
un Hombre verdadero.
• Verificar la rectitud y equilibrio de la piedra cúbica (la “piedra labrada”), pulir
las fallas que todavía pudieran quedarle, instruir sobre ellas a los Aprendices, y
colocarla finalmente en el lugar que le corresponde en el Edificio.
65
Deberíamos agregar que, de acuerdo con la tradición, es deber de los Compañeros, en Logia, la
conservación, limpieza y arreglo de todo lo relativo al Cuarto de Reflexión.
66
Esto también refiere a lo esotérico, a partir de la comprensión iniciática de la “Leyenda del Gremio”.
• Elegir su propia marca, e imprimirla sobre todas sus obras, de forma tal que ella
lo diferencie e identifique.
Leyenda: es la “Leyenda del Gremio” de los Old Charges, seguida por la narración de
la Constitución de York y la Leyenda de los Cuatro Coronados, que incluimos como
apéndice al final del presente capítulo.
Mandil: blanco, con ribetes azules y la solapa baja. En esta última, se pinta o borda la
Estrella Flamígera. En el centro del campo, la letra G rodeada por dos espigas de trigo.
La solapa baja, en contraste con la elevada del Aprendiz, representa la transición del
esfuerzo vertical de este último hacia el estado de igualdad y equilibrio que corresponde
al Compañero. En otras palabras, el acto de “bajar la solapa” es equivalente a pasar de
“la perpendicular al nivel”.
Guantes: blancos.
Los mandiles de Aprendiz y Compañero, en un texto antiguo
sobre decoraciones masónicas
Decoración del Templo:
El Cuarto de Reflexión:
Respecto del Aprendiz, se cambian las máximas de ética y filosofía, colocándose por
ejemplo las siguientes:
• «El hombre nace débil e imperfecto; el estudio y el conocimiento le fortalecen y
perfeccionan».
• «Si has aprovechado las lecciones de tus Maestros, podrás trabajar los
materiales en el Taller de los Compañeros; en caso contrario, continuarás
desbastando la piedra tosca hasta que conozcas perfectamente el uso de las
herramientas del Oficio».
• «Pero la piedra tosca siempre se está desbastando; ni aún un Cubo perfecto es
una Obra realmente concluida».
• «¿Qué es el aumento de salario? Una oportunidad para aprender más».
• «Si la Obra del Aprendiz te generó agobio, retira ahora mismo tu intención de
volverte Compañero».
• «El aumento de salario es estéril si tu trabajo no se eleva».
El Templo: las principales variantes que existen entre el Templo del Aprendiz y el del
Compañero son las siguientes:
• La presencia de la Estrella Flamígera en el Oriente (reemplazando al Delta) que,
una vez encendida «debe brillar con su más vivo esplendor». En el centro de la
Estrella destaca la letra G.
• Las esferas sobre las dos columnas, la esfera terrestre sobre Boaz y la esfera
celeste (el “Orbe Universal”) sobre Jakin, que reemplazan a las granadas (o se
sobreponen a ellas).
• El cambio en la posición relativa de la escuadra y el compás, de forma tal que
uno de los brazos del compás esté sobre la escuadra, para simbolizar que el
Compañero se encuentra en la mitad de la Masonería Simbólica.
• El reemplazo del candelabro de tres brazos, sobre la mesa del Maestro, por uno
de cinco.
• Los cambios que se efectúan cuando se realiza una Iniciación.
Así como el grado de Aprendiz representa la infancia, el primer paso del hombre en la
vida, el de Compañero corresponde al segundo paso, y simboliza al hombre en la edad
viril, viviendo en sociedad. Por esta razón, el Templo estará decorado con símbolos y
emblemas de las ciencias humanas y naturales. Especialmente, se enfatizarán los
símbolos correspondientes a la Arquitectura y a las Siete Artes y Ciencias Liberales, así
como las representaciones de los cinco sólidos platónicos, del agua, el aire, la tierra y el
fuego. Además, de acuerdo con la tradición, debería accederse a la Cámara del
Compañero a través de una escalera de caracol.
Cuando se realiza una Iniciación, se colocarán sobre caballetes cuatro carteles con las
siguientes inscripciones:
• Al Oeste, los nombres de los cinco sentidos: vista, oído, tacto, gusto y olfato.
• Al Mediodía, los cinco órdenes de arquitectura: toscano, dórico, jónico, corintio
y compuesto.
• En el Oriente, las Siete Artes y Ciencias Liberales: Gramática, Lógica, Retórica
(el Trivium), Aritmética, Geometría, Música y Astronomía (el Quadrivium).
• En el Norte, los nombres de los grandes filósofos, geómetras y/o artistas:
Pitágoras, Platón, Euclides, Vitruvio, Leonardo da Vinci.
El Altar del Trabajo: se coloca, durante una Iniciación, entre el Altar de los Juramentos
y el Altar Central. Se asciende al Altar del Trabajo por cinco gradas, respectivamente
pintadas, de abajo hacia arriba, con estos colores: negro, azul, verde, rojo y blanco.
Sobre cada grada, se coloca un recipiente conteniendo trigo en distintos grados de
madurez (semilla, hierba, tallo, espiga, grano). Sobre el Altar se depositan:
• dos esferas, una celeste y otra terrestre, que pueden ser las que se encuentran
sobre las columnas, en caso de que pudieran retirarse.
• una regla, un mazo, un escoplo (cincel), un compás, una escuadra y una palanca.
Horas de trabajo:
Para abrir: mediodía en punto (“la hora de las doce superiores”).
Para cerrar: medianoche en punto (“la hora de las doce inferiores”).
Las tres joyas “virtuosas” del Compañero: las manos limpias, la memoria atenta y el
corazón puro.
“Las manos limpias de los que no participaron en el crimen de Hiram, la memoria
atenta para retener la enseñanza, el corazón puro para no deformarla”.
Orden del grado (con la mano izquierda en estrella): se efectúa en dos movimientos
simultáneos: se lleva la mano derecha al corazón, con los dedos arqueados (en garra),
como en ademán de tomarlo, y el pulgar separado formando escuadra, cuidando que el
brazo y el codo permanezcan pegados al cuerpo. Este es el Signo de Fidelidad, definido
como “una escuadra sobre el corazón”, y destinado a “proteger los secretos contra
toda intrusión”68.
Simultáneamente, se eleva el antebrazo izquierdo con la mano abierta, los dedos
extendidos y la palma hacia afuera, a la altura de la oreja. Notar que, en este signo,
llamado Signo de Invocación, ambos brazos forman escuadra. Y, lo más importante, la
mano izquierda toma la forma de la Estrella Flamígera. Según Preston, efectuar este
Signo es “formar Logia”.
Orden del grado (con la mano izquierda en escuadra): igual que el anterior, pero la
mano izquierda, en lugar de tomar la forma de la Estrella, separa el dedo pulgar en
escuadra, tomando la forma de la letra L (es el Signo de Salutación)69. Se dice que este
signo consta de cinco escuadras; tres formadas por el lado izquierdo (una por la mano,
otra por el codo y otra por el brazo en relación al cuerpo), y dos formadas por el lado
derecho (una con la mano en garra y la otra por el codo).
67
“Las dos piernas” se han comparado con las dos columnas.
68
En cierta forma, se entiende que este Signo es el Guardatemplo del corazón, por lo que se compara la
Logia con el corazón humano. En otros casos, la Logia se ha comparado con el cerebro.
69
La mano debería colocarse en Estrella cuando se trata de una invocación o algún acto que se considere
especialmente sagrado. Teniendo en cuenta que, al efectuar el signo, los pies se colocan en escuadra, se lo
conoce como el “signo triple”, o bien de “triple naturaleza”: pies en escuadra, mano derecha en el corazón
y mano izquierda en Estrella. Se dice que la primera parte del signo simboliza perseverancia, la segunda
fidelidad y la tercera inspiración. Y el signo en conjunto representa “perseverancia y fidelidad en la
búsqueda de la inspiración”. Cuando la mano se coloca en escuadra, significa rectitud, y el símbolo
completo “perseverancia y fidelidad en la práctica de la rectitud”.
• al mismo tiempo, se baja la mano izquierda, hasta que ambos brazos ocupan sus
posiciones habituales en los costados del cuerpo.
Simboliza la penalidad del Juramento («que mi pecho sea abierto, mi corazón
arrancado, arrojado como carroña y devorado por las bestias del campo y las aves del
aire»).
Una variante es colocar el brazo izquierdo hacia adelante (lo cual conserva el brazo en
escuadra con el cuerpo y brazo y antebrazo en escuadra entre sí) y el pulgar hacia arriba
en escuadra. Esto completa, para el brazo izquierdo, tres escuadras en total.
Signo de las tres joyas: de pie, colocar el brazo izquierdo en forma de escuadra y
extender el derecho hacia el costado, de forma que ambos brazos formen una L.
Sintetiza las tres herramientas de este grado:
• la posición de ambos brazos corresponde a la escuadra;
• la del brazo izquierdo a la plomada;
• y la del derecho al nivel.
70
No hemos encontrado, en español, un término que exprese correctamente este vocablo inglés. Según S.
Apolinaire y V. Guerra viene del francés due garde, con el significado de “debido respeto, cuidado o
custodia”. En español podría ser “debida guardia”, y aludir al respeto y el cuidado que se deben tener
cuando se lleva el Volumen de la Ley Sagrada en las manos.
Signo del Pentagrama: unir los tres primeros dedos de la mano derecha y trazar en el
aire la figura de una estrella de cinco puntas.
Toque de pase: “Tomarse mutuamente la mano derecha, colocar el pulgar entre los
dedos índice y medio del otro Hermano, donde comienza la mano, y efectuar una
presión definida en ese punto. Este es el toque regular del Compañero Masón, y su
nombre es Schibboleth.”. Luego dejar correr el pulgar entre las falanges del medio y
del índice, preguntando: ¿Qué quiere decir esto?”. Se responde: “Qué pedís la Palabra
de Pase”. Se da entonces al oído dicha Palabra.
Toque real: “El toque real de un Compañero se da colocando el pulgar sobre el dedo
medio, donde este se une con la mano, como si los pulgares “clavaran” una mano con
la otra. El nombre de este toque es Jachin”. Luego se dan cinco golpes con el pulgar
sobre el dedo del medio, según la batería del grado; finalmente se deja correr el pulgar
sobre todo el dedo medio o mayor, preguntando: ¿Qué quiere decir esto?”.
Se responde: “Qué pedís la Palabra Sagrada”. Se da la Palabra Sagrada en la forma
que luego se indica71.
71
Nótese que, realmente, en este grado hay dos toques. Algunos Rituales escoceses los han confundido, y
han mezclado ambos toques. El Toque de Pase simboliza el paso de Aprendiz a Compañero, y el Toque
Real es el de Compañero propiamente dicho. Es decir, el dedo índice representa el Aprendiz, el mayor al
Compañero y el anular al Maestro. Por eso, el Toque de Pase se da entre el índice y el mayor, y el Toque
Real sobre el mayor. El Toque de Pase, y la Palabra de Pase interpretada como palabra para pasar de un
grado a otro se relacionan con los “ritos de pasaje”, comunes a todas las iniciaciones tribales.
Palabra de Pase: Schibboleth, también escrita como Shiboleth o Shibboleth (shin-beth-
lamed-tav), “simbolizada por una espiga de trigo junto a una corriente de agua”.
Simboliza fecundidad, fertilidad, abundancia, generación, plenitud, la cornucopia.
Algunos la traducen por “numerosos como las espigas de trigo”, otros como “paso del
agua”, pero siempre la idea es plenitud, fertilidad, productividad, prosperidad.
Etimológicamente, Schibboleth proviene de una raíz hebrea que significa correr, fluir, y
por ello refiere a torrente o corriente de agua. La misma raíz alude a espiga, mazorca,
porque crecen hacia afuera, como si una espiga fuese una corriente de agua que fluye
desde la tierra. En hebreo, también se la asocia con abundancia, saciedad (por la
abundancia de alimento), en concordancia con el significado masónico.
Baterías: 5 golpes, por 3+2. Hay una segunda batería, donde se golpea en la secuencia
corazón-mano-mandil, cinco veces, es decir, quince golpes en total. Esta batería se
utiliza en ocasiones especiales, como la instalación del Maestro.
La referencia a que los pulgares “clavan” una mano con la otra apunta a llevar el concepto de fraternidad
a su máxima expresión.
La Figura 1 muestra la marcha del Aprendiz; la Figura 2 la del Compañero
Marcha en espiral: se dan igualmente cinco pasos, pero trazando una curva sobre el
piso del Templo. Esto simboliza que el Compañero está ascendiendo por la escalera de
caracol. Se dice que “cada peldaño de esta escalera es una “tierra”, un “mundo”, y a
la vez una “puerta”.
Disciplinas sugeridas: en función de los temas de este grado, y en concordancia con las
tradiciones del Gremio, se sugiere el estudio de los “Elementos” de Euclides.
Asimismo, en las obras de arte pueden verse expresados numerosos conceptos que un
Compañero Masón debería conocer. En las obras pictóricas se puede apreciar el empleo
de la dualidad, de las formas geométricas, etc., sobre todo en lo que se conoce como la
“composición” de la obra. Al respecto, un conjunto interesante de textos, dignos de ser
estudiados por el Compañero, son los tres tomos de “El conocimiento de la pintura”, por
René Berger.
Las obras colectivas “Scientia” y “Quadrivium”, publicadas recientemente por la
Editorial Librero, también pueden ser muy importantes en la formación del Compañero.
El Compañero debe ejercitarse en el uso de los cinco sentidos. La contemplación de
obras de arte (pictóricas o musicales), de obras de arquitectura, de paisajes naturales,
etc., abrirá sus sentidos a la percepción de la armonía. Por supuesto, no alcanza con la
mera percepción sensorial, es necesario interpretar, decodificar, las impresiones de los
sentidos. Tal como consideraba Heráclito “no basta con oír, hay que escuchar; no basta
con ver, hay que observar”. Es lo que se conoce como “leer la ciudad”, o bien “leer el
paisaje”.
Finalmente, tomar en sus manos los útiles de trabajo, aunque sea para efectuar trabajos
elementales, le hará “vivir” la condición de Compañero. Lo mismo puede decirse del
trazado, con escuadra, regla y compás, de figuras geométricas elementales,
especialmente de la estrella de cinco puntas.
Al respecto, hacemos notar, de acuerdo con D. Wade, que, históricamente, el interés por
el estudio de la geometría suscitado en el Renacimiento fue paralelo con el
descubrimiento del funcionamiento de los órganos sensoriales, en particular la vista y el
oído, de donde dos de los símbolos más importantes de este grado: la geometría y los
cinco sentidos, encuentran coherencia en su simultaneidad histórica.
La marca: cada Compañero Masón debería elegir una “marca”, y esta registrarse en el
“Libro de las Marcas”. Una vez efectuado el registro, la marca no podrá alterarse jamás,
permaneciendo como tal hasta su muerte. La marca será así su sello, su señal, el signo
que lo identificará siempre. Su denominación completa es “Marca Regular del
Gremio”.
Agregamos que la costumbre de alinear fuentes, jarras, etc. sobre una mesa es muy
antigua. Puede verse, por ejemplo, en un cuadro del siglo XII, “La Tabla Redonda de
Pentecostés”, que muestra el momento en que Galaad es presentado a la corte del Rey
Arturo.
Examen de Reconocimiento:
• P.: ¿Eres Compañero?
• R.: He visto la Estrella Flamígera.
• P.: ¿Para qué te hiciste recibir Compañero?
• R.: Para conocer la letra G.
• P.: ¿Por qué la letra G?
• R.: Porque es la séptima letra, y la quinta consonante del alfabeto.
• P.: ¿Qué significa la letra G?
• R.: La Geometría, que es la quinta ciencia.
• P.: ¿Qué significa la letra G?
• R.: Algunos agregan generación, gravitación, gnosis, gozo y gloria.
• P.: ¿Qué significa la letra G?
• R.: Una forma de determinar el centro de un círculo partiendo de su periferia.
• P.: ¿Qué significa la letra G?
• R.: Algo más grande que vos, Venerable Maestro.
• P.: ¿Y qué podría ser más grande que yo, que soy un masón libre y aceptado, y
el Maestro de una Logia justa y perfecta?
• R.: El Gran Geómetra del Universo72.
«La letra G es la esencia de la Logia de Compañero, el centro de donde viene la
verdadera Luz».
72
Según algunos autores, la expresión «Gran Arquitecto del Universo», frecuente en todos los Ritos y
grados, sólo debería utilizarse cuando se trabaja en Aprendiz. La idea es que el vocablo utilizado en cada
grado para referirse al Absoluto debe indicar alguna facultad, aspecto o propiedad del mismo, que guarde
especial relación con la simbología particular del grado en el que se está trabajando. Como el Absoluto,
por definición, es el Todo, y posee todo atributo concebible o no concebible, el concepto es concentrarse
en cada grado en un atributo definido, y a la culminación de los 33 grados acceder a una visión (siempre
parcial, limitada e incompleta), del conjunto. Por ello, como la simbólica del Compañero gira en torno a
la Geometría trascendental, se ha propuesto para este grado el término «Gran Geómetra del Universo».
Instrucción
73
Se refiere al examen sobre los contenidos del grado de Aprendiz.
• R.: Porque uno de los objetivos de este grado es construir una visión integrada,
total, del ser humano, con su estructura, atributos y facultades.
• P.: ¿Cuáles son los símbolos de dicha visión?
• R.: El Templo de Salomón, con sus distintas partes y ornamentos; la Logia
masónica, con sus distintas partes y ornamentos.
• P.: ¿Por qué insistimos tanto con los “ornamentos”?
• R.: Porque, como dijo el pitagórico Ocellus Lucanus, al Universo se le ha dado
el nombre de Cosmos por estar ornamentado con todas las cosas, siendo un
sistema consumado y perfecto.
• P.: ¿Cuál es el concepto que resume todo esto?
• R.: La Belleza.
• P.: ¿Por qué referimos tanto al “Templo de Salomón”?
• R.: El templo de Salomón, que fue destruido, reconstruido y luego destruido de
nuevo, es el escenario de una historia que sintetiza y simboliza toda la historia y
cada una de nuestras historias personales74.
• P.: ¿Nunca has viajado?
• R.: Al igual que mis predecesores he hecho cinco viajes, de Occidente a Oriente
y de Oriente a Occidente.
• P.: ¿Con qué propósito?
• R.: Cuando deseaba aprender, me dirigía hacia Oriente; cuando deseaba difundir
lo aprendido, hacia Occidente.
• P.: ¿Cómo fue el recorrido de los viajes?
• R.: En cada viaje cada vez más próximo al Centro del Templo, de forma tal que
el conjunto de los viajes forma una espiral, que recuerda a la forma de la letra G.
Caminamos desde la circunferencia del compás hacia el Centro inmóvil.
• P.: ¿Nunca has trabajado?
• R.: Sí, al igual que mis antiguos Hermanos trabajé en la edificación del Templo.
• P.: ¿Cómo trabajaste?
• R.: Con alegría, fervor y celo.
• P.: ¿Cómo se simbolizan?
• R.: Con la tiza, el carbón y la arcilla. Nada es más fecundo en la alegría que la
tiza, el más ligero contacto deja una huella. Nada es más fervoroso que el carbón
dado que, una vez encendido, ningún metal se le resiste, y nada es más
perseverante que la arcilla, nuestra madre Tierra, que siempre está trabajando
por nuestra subsistencia.
• P.: ¿Y cuál es el cuarto punto, sin el cual los tres precedentes no valdrían nada?
• R.: La libertad.
• P.: ¿Qué aprendiste en tus viajes como Compañero?
74
D. Beresniak.
• R.: Me fue mostrado todo lo que hay dentro y todo lo que hay fuera de mí.
• P.: ¿Qué te fue dado?
• R.: Los útiles a mis manos y el conocimiento a mi espíritu75.
• P.: ¿Qué instrumentos llevaste en tus viajes?
• R.: En el primero, el mazo y el cincel; en el segundo, la regla y el compás; en el
tercero; la regla y la palanca; en el cuarto, la regla y la escuadra; el quinto viaje
lo realicé con las manos libres.
• P.: ¿A qué refirieron los cinco viajes?
• R.: El primero, a los cinco sentidos; el segundo, a los cinco órdenes de
arquitectura; el tercero, a cinco grandes filósofos y arquitectos; el cuarto, a las
siete Ciencias y Artes Liberales; el quinto al Gran Misterio.
• P.: ¿Pueden interpretarse de otra forma?
• R.: Sí, los primeros cuatro viajes pueden asociarse a las cuatro Ciencias y Artes
del Quadrivium, fundamentales para el Compañero; el quinto viaje al Secreto.
• P.: ¿Una tercera forma de interpretarlos?
• R.: En el Compañerazgo el “Tour de France” consistía en cinco ciudades
principales cuyo trazado corresponde a un pentágono. Se partía de París,
siguiendo por Valence, Nantes, Dijon, Bordeaux y regresando finalmente a
París. De la misma forma, el futuro Compañero debe realizar cinco viajes, que
corresponden a cinco años de estudios.
• P.: ¿Qué simboliza el primer viaje?
• R.: El trabajo realizado como Aprendiz.
• P.: ¿Qué esperabas lograr con el mazo y el cincel?
• R.: Manifestar la Belleza en cada figura.
• P.: ¿Qué simboliza el segundo viaje?
• R.: Mis inicios en la Geometría.
• P.: ¿Qué esperabas lograr con la regla y el compás?
• R.: Trazar, sobre la Piedra, el círculo y su radio.
• P.: ¿Qué simboliza el tercer viaje?
• R.: El continuo esfuerzo sobre la Piedra.
• P.: ¿Qué esperabas lograr con la regla y la palanca?
• R.: Elevar aquello que me retiene.
• P.: ¿Qué simboliza el cuarto viaje?
• R.: La perfección final del trabajo como Aprendiz.
• P.: ¿Qué esperabas lograr con la regla y la escuadra?
• R.: La rectificación.
75
En el Rito Operativo de Salomón se utiliza la significativa expresión passage en lugar de viaje, con el
sentido de rito de pasaje, rito de transición.
• P.: ¿Qué se te dijo en cada viaje?
• R.: Ve y experimenta; contempla y descubre; observa y deduce; reconoce y
rectifica. El quinto viaje fue plenamente silencioso.
• P.: ¿Cómo se realizó ese misterioso quinto viaje?
• R.: Con una espada sobre mi pecho desnudo, y caminando hacia atrás. Por eso se
lo llama la “retrogradación”.
• P.: ¿Qué ocurrió cuando, al concluir el quinto viaje, llegaste a la columna B?
• R.: Me detuve, como el Sol cuando llega al solsticio de estío.
• P.: ¿Cuáles fueron los símbolos de tu Consagración?
• R.: Una visión, un ritmo y una exclamación.
• P.: ¿Cuál fue la visión?
• R.: La Estrella Flamígera en el Oriente.
• P.: ¿Cuál fue el ritmo?
• R.: Cinco golpes, por tres más dos, dados por el mazo del Maestro sobre la
escuadra en que apoyaba mi brazo derecho.
• P.: ¿Cuál fue la exclamación?
• R.: ¡Gloria al trabajo!
• P.: ¿Cuál es el vínculo entre estos tres actos?
• R.: Representan los tres sentidos más importantes para el masón: la vista, el
tacto y el oído. Con la vista percibí la Estrella, con el tacto sentí los golpes, con
el oído percibí la exclamación.
• P.: ¿Cuál fue tu premio?
• R.: El poseer mi Marca.
• P.: ¿Cuántos puntos tiene tu Marca?
• R.: Tres puntos, que aluden a un triángulo equilátero.
• P.: ¿Qué lugar ocupaste una vez que fuiste adelantado como Compañero?
• R.: La esquina sud-este del Templo, hacia la izquierda del Muy Venerable
Maestro.
• P.: ¿Cuál fue la postura que mantuviste en dicha esquina mientras eras instruido?
• R.: De pie, el cuerpo derecho, los pies en escuadra y los ojos fijos en el Maestro.
• P.: En este grado el trigo es la representación del Iniciado. ¿Cuáles fueron las
cinco etapas por las que pasó el trigo en tus cinco viajes?
• R.: Semilla, hierba, tallo sin granos, espiga madura y granos que son sembrados
nuevamente.
Tercera Lectura: “Didáctica” (El Trabajo)
76
Saint-Gall considera que las columnas realmente eran de cobre, pero hemos seguido la tradición.
Además, el bronce, siendo aleación de dos metales (cobre y estaño) es también, en sí mismo, un símbolo
de la dualidad.
• P.: ¿Qué simboliza el conjunto de estos tres adornos?
• R.: Que la plenitud es el resultado del trabajo efectuado en paz y unidad.
• P.: ¿Qué significan las columnas y sus capiteles desde un punto de vista
astronómico?
• R.: Las columnas simbolizan los dos solsticios, que marcan los límites del
camino aparente del Sol durante el año. Los capiteles mismos el año solar y el
año lunar, las granadas los días del año, los lirios y las redes las estrellas del
cielo.
• P.: ¿Qué colocamos hoy sobre las columnas?
• R.: Una esfera celeste y una esfera terrestre, para mostrar que el Iniciado debe
unir el arriba y el abajo.
• P.: ¿Qué simbolizan las dos columnas para la vida humana?
• R.: La ley de dualidad, es decir, los opuestos que operan en la Naturaleza y en el
hombre mismo; “los dos compañeros que nunca se separan”77.
• P.: ¿Qué representan los órdenes de arquitectura?
• R.: Su composición muestra elementos de diferente carácter, como corresponde
a la diversidad de formas de la humanidad. El toscano fue comparado con un
fornido obrero, vestido con ropas informales; el dórico, con un hombre robusto
pero muy formal; el jónico, con una mujer joven y bella, donde las volutas
representan su cabellera; el corintio, una obra maestra del Arte, cuyo capitel
recuerda las hojas de acanto que crecían sobre la cesta de juguetes colocada
sobre la tumba de una niña; y el compuesto, síntesis total de Sabiduría, Fortaleza
y Belleza, que será estudiado en grados futuros.
• P.: ¿Por qué responden estos órdenes?
• R.: Por la base, la perpendicular, el diámetro, la circunferencia y la escuadra.
• P.: ¿Puedes decirnos algo más?
• R.: El orden toscano es el más simple, pero a la vez el más sólido; el dórico es
simple, pero transmite nobleza; el jónico, que caracterizó al famoso Templo de
Diana en Éfeso, es un himno a la Sabiduría; el corintio es el de mayor Belleza, y
en el compuesto todas estas virtudes están unidas.
• P.: ¿Puedes decirnos algo más?
• R.: Las distintas partes del dórico están fundadas sobre la posición natural de los
cuerpos sólidos; el jónico conjuga sabiduría con delicadeza; el corintio se
reserva para estructuras soberbias. Estos son los tres órdenes griegos originales,
a los que los romanos agregaron el toscano y el compuesto.
• P.: ¿Tienes todavía algo más?
• R.: En la Enciclopedia de D´Alembert y Diderot se dice que el dórico es un
orden sólido, el jónico un orden medio y el corintio un orden bello.
• P.: ¿Cuál de estos órdenes se asemeja a las cabañas primitivas, construidas con
troncos de árboles unidos por vigas y correas?
77
Parafraseando a J. L. Borges: “las dos caras que labran un solo eco”.
• R.: El dórico, donde los triglifos78 corresponden a las vigas y los mútulos79 de la
cornisa equivaldrían a las correas.
• P.: ¿Qué más se le debe agregar a un Edificio?
• R.: Todo aquello que, con dignidad, se le ha dado al ser humano: el arte, la
ciencia y la filosofía, pero sobre todo el Amor Fraternal, la Ayuda y la Verdad.
• P.: ¿Cómo sabemos cuándo la armonía y la simetría de un Edificio son
perfectas?
• R.: Cuando concuerdan con los más bellos acordes de la música.
• P.: ¿Dónde debe imperar la armonía?
• R.: Desde el Pórtico al Santuario, desde el Este hasta el Oeste.
• P.: ¿Cuánto vale la arcilla?
• R.: Tanto como si fuera mármol.
• P.: ¿Cuál es la tarea esencial del ser humano?
• R.: Lograr el matrimonio místico entre ambas columnas.
78
Un triglifo o tríglifo (del griego τρίγλσφος: τρί, "tri; tres", γλύφος, "glifos, acanaladuras, entalladuras")
es un ornamento arquitectónico característico del friso dórico en relieve con forma rectangular, más alto
que ancho, con tres bandas verticales separadas por dos glifos (acanaladuras) completos y dos semiglifos,
uno en cada extremo. Este motivo ornamental del friso dórico alterna con la metopa, de superficie
rectangular, que se decora con relieves.
Efectivamente, es probable que los triglifos representaran las cabezas rectangulares de las vigas utilizadas
en la construcción de las estructuras de los primitivos templos de madera que precedieron a
la arquitectura griega en piedra.
79
El mútulo (del latín mutulus, madero o piedra saliente) designa, en la arquitectura dórica de la Antigua
Grecia, a la laja de piedra rectangular, ornamentada con tres o seis gotas.
Cuarta Lectura: “Simbólica” (La Geometría)
80
Para I. Ginsburgh, “el punto, la línea y el área” representan tres estados sucesivos en la evolución
espiritual del ser humano. La aplicación que hace este autor es de tipo religioso, por lo que no nos
interesa, pero algunos de sus conceptos son aplicables a lo iniciático: “El ´punto´ es el punto de partida
de nuestro viaje espiritual hacia adelante; la ´línea´ es la conciencia de avanzar realmente hacia nuestro
objetivo; el ´área´ es la experiencia de alcanzar el objetivo…”
• P.: ¿Qué simboliza?
• R.: La capacidad de abstracción de la razón humana, que concibe cosas que
trascienden a los sentidos. Además, representa la Verdad, a la que en nuestra
búsqueda nos aproximamos eternamente, pero que jamás podremos alcanzar en
toda su plenitud.
• P.: ¿Qué es lo más sabio?
• R.: El número.
• P.: ¿Qué es lo más fuerte?
• R.: El cubo.
• P.: ¿Qué es lo más bello?
• R.: La armonía.
• P.: ¿Qué es lo más armónico?
• R.: El Número de Oro.
• P.: ¿Qué es lo más completo?
• R.: El dodecaedro.
• P.: ¿Qué es la aritmética?
• R.: El estudio de los números.
• P.: ¿Qué es la geometría?
• R.: El número en el espacio.
• P.: ¿Qué es la música?
• R.: El número en el tiempo.
• P.: ¿Qué es la astronomía?
• R.: El número en el tiempo y en el espacio.
• P.: ¿Hacia dónde nos conducen estas cuatro ciencias?
• R.: Hacia lo Bueno, lo Bello y lo Verdadero.
• P.: ¿Nos detenemos ahí?
• R.: No, ascendemos hacia la armonía de la Totalidad.
• P.: ¿Qué simboliza la Tetractys?
• R.: Simboliza cinco cuestiones fundamentales: a) contiene la década; b) es un
triángulo completo y perfecto; c) comprende los cuatro principios fundamentales
de la geometría: el punto, la línea, la superficie y el sólido; d) simbólicamente,
refiere a los cuatro “elementos” de los antiguos: la tierra, el agua, el aire y el
fuego, que representan la totalidad del Universo; e) muestra los cuatro principios
externos de la existencia: generación, emanación, preservación y destrucción.
• P.: ¿Qué simboliza la Estrella Flamígera?
• R.: Los masones medievales la consideraban como el símbolo de la Sabiduría
profunda, es decir, de la Sapientia, de la Divina Sophía. Cuando se dice que la
Estrella Flamígera es la “gloria en el Centro”, o que simboliza la Belleza,
claramente se la está asociando con la sefirá Tiphereth. “La contemplación de la
Estrella Flamígera” representa, por lo tanto, la contemplación del arquetipo de
la Belleza. En estas ideas, por lo tanto, Sabiduría y Belleza, Sophía y Afrodita,
están relacionadas, y forman dos aspectos del mismo arquetipo primordial.
• P.: ¿Con qué Luz brilla la Estrella?
• R.: La Estrella Flamígera brilla con la Luz combinada del Sol y de la Luna, y
corresponde por lo tanto al Hombre que ha conseguido la conjunción de los
opuestos.
• P.: ¿Por qué el número cinco es tan importante para el Compañero?
• R.: Porque expresa la idea del Hombre inscripto dentro del Pentagrama del
Infinito, lo cual evoca el conjunto de los poliedros regulares o sólidos platónicos.
Quinta Lectura: “Miscelánea” (Diversos símbolos)
81
Recordemos que la temática del Compañero es la generación, el poder de producir. Ese poder
inicialmente está en potencia, no manifestado, luego en acción se manifiesta y el resultado de su acción es
siempre la generación de una entidad dual, a su vez dotada de la facultad de producir.
• R.: Con las distintas partes y ornamentos del Templo de Salomón, nuestra Logia
Madre, y con las distintas partes y ornamentos de la Logia masónica82.
• P.: ¿Cuál es nuestra fuente de inspiración?
• R.: La Naturaleza, de la que el Hombre es una parte.
• P.: ¿En dónde reflejamos esa inspiración?
• R.: En el Arte.
• P.: ¿Durante cuánto tiempo trabajas?
• R.: Desde el lunes por la mañana hasta el sábado por la tarde.
• P.: ¿Cómo viajas?
• R.: Provisto de un saco, un báculo, un viático y mis instrumentos.
• P.: ¿Qué llevas dentro del saco?
• R.: Un vaso, agua y carbón. Un vaso para contener el agua, el carbón para trazar
la Logia, y el agua para borrarla.
• P.: ¿Tienes salario?
• R.: Estoy satisfecho.
• P: ¿Cómo nos reunimos, trabajamos y separamos?
• R.: Felices nos reunimos, felices nos separamos y felices nos volveremos a
reunir.
82
Nótese que se da la misma respuesta para la estructura del Hombre y la del Conocimiento.
Las cinco exhortaciones del Compañero:
1. Que nuestro trabajo sea elevado, para que el aumento de salario no resulte estéril e
infecundo.
2. Pueda la contemplación del Universo estimular a los Compañeros en su trabajo,
expresión microcósmica del gran Macrocosmos.
3. Que los Compañeros siempre recuerden los siete años de trabajo, en paz,
abundancia y armonía, llevados a cabo para construir el Templo de Salomón.
4. Que el estudio de las siete Artes y Ciencias Liberales predisponga nuestra mente
para el primer paso hacia la Sabiduría: el asombro.
5. Que poseamos un corazón valiente que nos ayude a soportar las cargas de la vida,
para que nuestro trabajo sea próspero y fecundo.
Apéndice: La Leyenda del Gremio
Introducción
Casi todos los manuscritos que se han conservado de la Masonería Operativa se centran
en la descripción mitológica (simbólica) que comienza con la descendencia adánica y
finaliza con la expansión y establecimiento de la Masonería en la Europa Medieval.
Estas Leyendas se han definido como la «memoria sagrada» de la Orden, el espíritu de
su egrégora, y su importancia, obviamente, no tiene relación alguna con lo histórico.
Tratándose de Leyendas cuya transmisión original era esencialmente oral, son vehículos
para la «Palabra», entendida en sentido iniciático, es decir, como el Verbo que anima
los símbolos y tradiciones masónicas, que degeneran en meras formalidades exteriores
cuando dicha Palabra, que es su Vida, se pierde.
Se ha afirmado que la palabra «Leyenda» significa «aquello que puede ser contado».
Aquello que, en sentido esotérico, puede contarse o relatarse pertenece a una realidad
del orden de lo sagrado, a un espacio-tiempo mítico donde se revelan los arquetipos y se
vuelven palpables los misterios más profundos del Universo.
Las Leyendas simbólicas son valiosas en tanto lo que ellas narran presenta alguna
correspondencia con lo experimentado y vivido, interior y/o exteriormente, por cada
Iniciado. Algunos investigadores opinan que la transmisión oral de estas Leyendas iba
acompañada de la música («la armonía dulce de los sonidos»), el canto y la poesía, todo
lo cual se ha perdido. El Compañero debe volver a narrar estas Leyendas, debe darle
vida a su palabra, después del silencio vivido como Aprendiz.
Lo que vamos a presentar no es la Leyenda del Gremio tal como se encuentra en un
único manuscrito, sino una fusión de lo que hallamos en distintas obras que representan
la herencia de las tradiciones operativas inglesas y escocesas. Hemos utilizado
principalmente los manuscritos Dumfries, Cooke, Watson, Regius y Halliwell. El
contenido de todos ellos es similar, pero con variaciones, adiciones y supresiones que
dan como resultado que no existan dos Old Charges realmente idénticos.
La Leyenda
“Nuestra intención es principalmente tratar del origen primero de la preciosa ciencia
de Geometría, y de aquellos que fueron sus fundadores. Debéis entender que, entre
todas las artes del mundo, la Masonería tiene la mayor notoriedad, y forma la parte
más grande de esta ciencia de Geometría”.
“Adán tenía grabada en su corazón la noble ciencia de la Geometría. Fiel a las
instrucciones recibidas del Gran Arquitecto del Universo levantó la primera Logia en
el Paraíso. Posteriormente, transmitió a sus descendientes la ciencia sagrada, y
conjuntamente con ellos se dedicó a expandir la Masonería por toda la superficie de la
Tierra. Lamec, descendiente en séptima generación a partir de Adán, tuvo dos esposas:
Adah y Sella. De Adah tuvo dos hijos: Jabal y Jubal. De Sella tuvo una hija y un hijo:
Noemá y Tubal-Caín. El hijo mayor Jabal fue el primero en encontrar la Geometría y
la Masonería, y fue el padre de los pastores, de los hombres que habitaban en
habitaciones de tienda”.
“Jabal fue el maestro masón de Caín83, y el gobernador de todas sus obras cuando
Caín hizo la ciudad de Enoch (el nombre del hijo de Caín84), que ahora se llama Efraín.
83
Como puede apreciarse, la Leyenda repetidamente saltea toda lógica temporal.
Así es como la ciencia de la Geometría y la Masonería se aplicaron por primera vez, en
tanto que ciencia y oficio, y así podemos decir que esta fue la causa primera y el
fundamento de todas las ciencias y oficios”.
“Jabal fue también el primero en establecer la noción de propiedad, dado que dividió
la tierra en parcelas, de forma tal que cada hombre conociera la suya propia, e hizo lo
mismo con los rebaños de ovejas85”.
“El hermano de Jabal, Jubal, fue el primer fundador de la Música, del canto, de la
cítara y de la flauta, y encontró esta ciencia por el sonido y el peso de los martillos de
su hermano Tubal-Caín.”86
“Con su otra esposa, Sella, Lamec tuvo una hija y un hijo, Noemá y Tubal-Caín. Noemá
fue la fundadora del arte del tejido, y Tubal-Caín del arte de la forja y del trabajo en
hierro, cobre, oro y plata.”87
“Estos cuatro hermanos sabían que ocurriría en la Tierra una conflagración, por el
fuego o por el agua, y se inquietaron mucho al pensar cómo podrían salvar las ciencias
que habían inventado; y se pidieron consejos unos a otros, y reuniendo sus luces se
dijeron que había dos variedades de piedra cuyas virtudes eran tales que una – la de
mármol – jamás se quemaría, y la otra – la de ladrillos (latomnus)– no se sumergería
en las aguas; y de esta manera ellos concibieron la idea de escribir sobre estas dos
piedras todas las ciencias que habían inventado…” “…Y algunos afirmaron que ellos
escribieron la totalidad de las siete ciencias sobre dichas piedras…” “Muchos años
después, como lo cuenta la crónica, estas dos columnas fueron encontradas, y como lo
relata el Polychronicon, un gran clérigo que los hombres llamaron Pitágoras encuentra
una, y Hermes el filósofo, el ´padre de la sabiduría´, encuentra la otra, y ambos
propagaron las ciencias que fueron escritas.”88
La Leyenda se centra posteriormente en Nimrod: “Nimrod, hijo de Cam, hijo de Noé,
deviene un hombre poderoso sobre la tierra, y fue un hombre fuerte como un gigante, y
un gran rey…Fue rey de Babilonia, de Accad, de Calneh y del país de Shinar. Y Nimrod
también fue masón, un gran y excelente maestro, y empezó la torre de Babilonia, y
enseñó a los obreros el oficio de Masonería…y cuando hizo construir la ciudad de
Nínive y otras ciudades del Oriente, Nimrod envió cuarenta masones a petición del rey
de Nínive, su primo, llamado Assur. Y cuando los envía, les da la obligación siguiente:
84
Vale la pena resaltar la pintura positiva que estas Leyendas efectúan de Caín, muy diferente del
fratricida de la tradición judeo-cristiana. Caín es presentado como un civilizador, prácticamente como uno
de los primeros expertos en la albañilería. Para la época en que surgieron estas Leyendas, lo referido era
una absoluta heterodoxia.
85
Hoy podríamos discutir cuán positivo podría haber sido esto, pero tenemos que situarnos en la época
(feudal) en que fue escrito.
86
La referencia a la música no es arbitraria en un texto que relata la historia del arte de construir, pues los
edificios eran vistos como poseedores de «ritmo», «armonía», de «una música grabada en piedra».
Agreguemos que la misma historia del descubrimiento de las armonías musicales a partir del sonido de
martillos también fue atribuida a Pitágoras.
87
Tubal-Caín establece un vínculo entre las tradiciones de los constructores y las de los mineros, herreros
y trabajadores del metal que, por obvia similitud de materia y forma de trabajo, se encuentran a su vez
próximas a la alquimia.
88
Hacemos notar la ingenuidad de calificar a Pitágoras de «clérigo» y de considerar a Hermes un
personaje histórico. Pero también resaltamos el valor de considerar a ambos, Pitágoras y Hermes, como la
«fuente» de la tradición masónica.
que sean leales los unos hacia los otros; y que vivan juntos lealmente; y que sirvan
lealmente a su señor por su salario, de tal manera que su maestro de obras sea honrado
y reciba todo lo que merece; y les da aún otros deberes. Esta fue la primera vez que los
masones recibieron una obligación concerniente a su oficio”.89
“La confusión de las lenguas fue al principio un obstáculo para la propagación de las
leyes, ciencias y artes, pues era preciso aprender a explicar por signos lo que no se
podía dar a comprender por palabras; y esta costumbre, importada a Egipto por
Mizraim, hijo de Cam, al ir a poblar primero el valle del Nilo, se propagó luego por
todos los países, siendo los signos que se hacen con las manos los únicos que han
seguido utilizándose entre los Obreros Albañiles.”
“Tiempo después, Abraham, con Sara, su mujer, va en peregrinaje a Egipto…Y
Abraham fue un hombre sabio y un gran clérigo, y conoció la totalidad de las siete
ciencias. Y enseña a los egipcios la ciencia de la Geometría. Y tuvo en Egipto un
alumno excelente, de quien se revela la gloria de aquel tiempo, de nombre Euclides. Y
este hombre joven desarrolla su talento hasta el punto que sobrepasa a todos los
Artistas de entonces sobre la tierra, y Abraham se complace en él por esto…” “Y el
excelente clérigo Euclides toma a los hijos de los señores y les enseña la ciencia de la
Geometría: es decir, a obrar en toda clase de excelentes obras de piedra, templos,
iglesias, claustros, ciudades, castillos, pirámides, torres…Él los organiza en orden, y
les enseña a reconocerse con certeza. Euclides confirma las costumbres de Nimrod”.90
Estas disposiciones son de origen, claramente, medieval, y no guardan relación alguna
con el Euclides histórico:
• Que se amen los unos a los otros verdaderamente.
• Que guarden la ley Divina escrita en sus corazones.
• Por encima de todo, que guarden los secretos de la Logia y los secretos los unos
de los otros.
• Que se llamen el uno al otro «compañero» y que se abstengan de cualquier
apelación malsonante.
• Que se comporten como hombres del arte y no como rústicos incultos.
• Que invistan al más sabio de entre ellos para ser el Maestro de los otros y
supervisar la Obra.
• Que, ni por amor propio, ni por el gusto de las riquezas, traicionen la confianza
puesta en ellos, y que no designen a nadie falto de inteligencia como Maestro de
la Obra, a fin que el Oficio no sea causa de escándalo.
• Que llamen al gobernador de la Obra «Maestro» durante el tiempo que
trabajen con él.
89
Es muy interesante el hecho que no existan críticas explícitas hacia Nimrod, ni que tampoco se vitupere
la construcción de la Torre de Babel; por el contrario, se la reconoce como una construcción «masónica».
Esto aparta definidamente la Leyenda del Gremio de la ortodoxia religiosa. P.: ¿Dónde se dio la Palabra
por primera vez? R.: En la Torre de Babilonia (Manuscrito Sloane, circa 1710).
90
La Leyenda del Gremio, sin tomar en cuenta mínimamente los hechos históricos, asocia a Abraham con
Euclides, cuando en realidad estos dos personajes estuvieron separados por unos 1000 años, si es que
Abraham realmente existió.
“Y Euclides escribe para ellos un libro de las Constituciones, y les hace jurar por el
mayor juramento en uso en aquel tiempo, que observarían fielmente todas las
instrucciones contenidas en las Constituciones de la Masonería…”
“Después de esto, el excelente clérigo Euclides inventa muchas otras raras invenciones
y cumple maravillosos trabajos, pues no había nada que él no conociera de las Siete
Ciencias Liberales; gracias a lo cual convirtió al pueblo de Egipto en el más sabio de
la Tierra”91.
Mucho tiempo después el Rey David apreció mucho a los masones, y les confirmó las
ordenanzas de «Euclides». Y les instó a seguir los Diez Mandamientos, escritos en
piedra y celebrados por “miríadas de ángeles en carros de fuego, lo que prueba que la
escultura sobre piedra es de institución divina…”. “Después de esto, David paga el
tributo de la naturaleza. Y Salomón, su hijo, realiza el Templo que su padre había
comenzado; y diversos masones de muchos países se reunieron, de manera que hubo
ochenta mil, entre los cuales trescientos que estaban cualificados fueron designados
como vigilantes de la obra”.
“Y había en Tiro un rey denominado Hiram, que amaba mucho a Salomón, al que le
dio maderas para su Obra”. “Le envió igualmente un artista en quien habitaba el
espíritu de sabiduría; su madre era de la tribu de Neftalí y su padre un hombre de Tiro;
su nombre era Hiram Abif. El mundo no produjo uno igual hasta este día”. “Era un
maestro masón de un saber y una generosidad extremas. Y fue maestro masón de todas
las edificaciones y edificadores del Templo y de todas las obras talladas y esculpidas en
el Templo y alrededores”.
“Concluido el Templo, las gentes del Oficio se repartieron por diversos lugares,
algunos para aprender más sobre el Arte y el Oficio; y algunos fueron cualificados
para enseñar a los otros e instruir a los ignorantes, de manera tal que el Oficio empezó
a tener una espléndida y gloriosa aceptación en todo el mundo, particularmente en
Jerusalén y en Egipto”.
“Y, hacia esa época, el masón curioso de ciencia Namus Grecus (o Nino Graco, o
Mannón, o Naymus Graecus, según las versiones, que presentan veinticinco variaciones
de su nombre), que había trabajado en la construcción del Templo de Salomón, llegó al
reino de Francia, y enseñó el arte de la Masonería a los hijos del arte de este país»92.
“Y hubo un príncipe de la línea real de Francia, llamado Carlos Martel, que ama a
Namus Grecus más allá de toda expresión a causa de su inteligencia en el arte de la
Masonería. Y Martel adoptó las costumbres de los masones…organizándolos en el
orden que Grecus le había enseñado…Así vino el Oficio a Francia”93.
“Durante todo este período, Inglaterra se encontraba desprovista de masones, hasta el
tiempo de San Albano: era este un estimable caballero, intendente de la casa del rey, y
91
Es interesante ver cómo aquí se mezcla lo esotérico con lo exotérico: el gran Euclides, maestro de la
Geometría, soluciona un problema de desempleo al enseñarle la ciencia a los hijos de los nobles, que así
adquieren una profesión con la cual ganarse la vida («grandes señores y damas tenían muchos hijos, pero
poco dinero para ellos»). Al respecto, recordar el significado de derej eretz.
92
Una vez más, la Leyenda no tiene ninguna consideración por la cronología histórica, al hacer
contemporáneos el Templo de Salomón y el reino de Francia. Lo mismo ocurre a continuación, cuando
parece indicarse que Namus Grecus y Carlos Martel fueron coetáneos.
93
Nadie ha podido determinar, hasta ahora, quién fue o qué simbolizaba «Namus Grecus», ni por qué se
incurrió en asincronías tan evidentes.
tenía el gobierno del reino. E inviste masones a sus principales compañeros, y consigue
que todos los albañiles ganen buenos salarios…”
“San Albano prescribió también que un cierto día, cada año durante el mes de junio,
tendría lugar una asamblea y una fiesta a fin de mantener la unidad entre ellos, y que
ese día, el de San Juan, ellos alzarían su estandarte real con los nombres y títulos de
todos los reyes y príncipes que habían sido recibidos en su asociación, y harían lo
mismo con las armas de los masones y las del Templo de Jerusalén y de todos los
monumentos famosos del mundo”.
“Todas estas franquicias, este noble hombre (San Albano) las recibió del rey, y este les
concedió una carta para mantenerlos unidos por siempre. Además, ellos recibieron la
divisa siguiente, en letras de oro sobre campo de gules con negro y plata: In via virtutis
via nulla (´En la vía de la virtud no hay caminos´, aunque la expresión correcta en latín
es: In via virtute nulla est via)”94.
“Más tarde llegó el reino de Athelstan, que fue un buen rey de Inglaterra…y edificó
excelentes y suntuosas edificaciones, como abadías, iglesias, claustros, conventos,
castillos, torres, fortalezas…Este rey se comporta como un Hermano afectuoso con
todos los masones cualificados”95.
“Athelstan tenía un hijo de nombre Edwin. Y este Edwin amaba a los masones hasta el
punto de no poder comer ni beber sin la compañía de estos. Era un espíritu noble y
generoso, lleno de arte y de práctica. Escogía reunirse con los masones antes que con
los cortesanos de la corte de su padre…y él apreció el arte de los masones, y entró en
la Orden”.
“El príncipe Edwin gratificó a los Maestros de la fraternidad con escuadras de oro y
compases de plata con puntas de oro, y perpendiculares de oro puro, y paletas de plata,
así como con todos los demás instrumentos…Consiguió de su padre una carta y
poderes para celebrar cada año una asamblea de masones en la que cada uno estaba
obligado a rendir cuentas de su capacidad y de su práctica”.
“Y, en estas reuniones, Edwin les dio nuevos métodos de secreto (toques, palabras y
signos), enseñándoles las buenas costumbres conforme a las reglas de Euclides y de
Hiram y de otros famosos notables”.
“Y Edwin ordenó que fuera hecho un libro relatando la manera como el Oficio fue
inventado al comienzo y que sea leído cada vez que se haga un masón…y que se le dé
su obligación conforme a este libro. Y desde ese día hasta el tiempo presente, las
costumbres de los masones han sido preservadas en esta forma, para que los hombres
puedan llegar a ser maestros de sí mismos”.
“Athelstan hizo examinar las Constituciones de los masones galos, griegos, romanos y
las de San Albán, y con arreglo a ellas todas las sociedades de masones fueron
formalmente organizadas. Se dice que cuando los masones de distintos países
presentaron sus Constituciones, Edwin advirtió que eran todas iguales. Y que luego les
94
La expresión está tomada de las Metamorfosis de Ovidio, XIV.113.
95
Bajo el reinado de Athelstan, Inglaterra se unificó y se la dotó de una administración eficiente. El país
se dividió en 40 condados o Shires; al frente de cada uno había un Ealdorman («hombre viejo»). Un
aspecto de gran relevancia entronca la Masonería y el rey Athelstan, el Witenagemot (proveniente del
inglés antiguo, que significa «Asamblea de Hombres Sabios») también llamado Witan (título de sus
miembros); tiene sus orígenes en las asambleas germánicas creadas para las concesiones reales de tierras.
Esta institución parece el embrión de una «asamblea de maestros», es decir, de una Gran Logia.
recordó la leyenda bíblica de la confusión de las lenguas después de la caída de la
Torre de Babel…”
“Mirad, pues, en el piadoso príncipe Edwin a vuestro protector, que ejecutará y hará
ejecutar el decreto real; que os alentará y os exhortará a no volver a incurrir en
nuestras faltas pasadas. Los Maestros y jefes de todas las Logias se reunieron una vez
cada año para rendirle cuenta de sus trabajos y de las mejoras que podían introducirse
en sus procedimientos. Para este fin nos ha hecho convocar en York…”
La “Constitución de York” contiene las «Leyes u obligaciones prescriptas a los
Hermanos Masones por el Príncipe Edwin», cuyo contenido general es similar a las
listas de «deberes» que figuran en todos los Old Charges. Copiamos aquí los que nos
parecen más cercanos a lo esotérico, o al posterior espíritu masónico:
• Observar las leyes de los Noaquitas (Noachides).
• «Estad siempre atento a auxiliar a los otros, a quienes os unen los lazos de una
verdadera amistad, sin que para ello sirva jamás de obstáculo la diferencia de
religión o de opinión».
• «Ningún maestro debe admitir a un aprendiz, si no se compromete a trabajar
por espacio de siete años; y para recibirlo debe contar con la aprobación de los
hermanos».
• «Ni los maestros ni los compañeros deben dar entrada en las Logias al que no
haya sido recibido masón; ni deben enseñarle el arte de la forma, ni dejarle
trabajar la piedra; ni, por último, enseñarle el compás ni la escuadra ni
indicarle su uso».
Sobre el fin de Edwin hay tanta confusión como sobre su verdadero parentesco con
Athelstan, dado que algunos relatos lo presentan como su hermano en lugar de ser su
hijo. Según una tradición, se apagó dulcemente en 938. Pero, según otra, tuvo un fin
trágico, que es interesante relatar porque contiene algunos elementos que luego
aparecerán en la Leyenda de Hiram.
Alfredo, un pariente colateral de la familia real, que aborrecía a Athelstan y quería
reemplazarlo en el trono, urdió una conspiración para favorecer aparentemente a Edwin.
El plan fue descubierto y, si bien las investigaciones revelaron la inocencia de Edwin,
en el corazón de Athelstan quedó instalado un cierto recelo hacia quien antes había
apreciado tanto.
“Mientras que Edwin se consagraba por completo a su arte, recorriendo el país, yendo
de una obra a otra, alentando en todas partes a los obreros con su presencia, los
aduladores hacían creer a Athelstan que aquellos viajes eran hechos para organizar
conspiraciones y preparar revueltas que estallarían cuando todo estuviese preparado
para que Edwin se apoderase de la corona”.
“El miedo obligó al rey a desembarazarse de su rival, y trató de hacerlo de modo que
la muerte pareciera producida por un accidente”. “Lo invitó afectuosamente para que
lo acompañase en un paseo por el mar. A cierta distancia de la ciudad, ordenó de
repente que se apoderaran del desdichado príncipe y que lo metieran en un barco que
estaba en muy mal estado; y se le abandonó sin remos al capricho de las olas. Edwin
protestó de su inocencia y pidió al rey que lo sometiera a un juicio, pero todo fue en
vano”. “Las olas arrastraron la frágil barquilla y los gritos de angustia del príncipe se
perdieron en el espacio. Renunciando a toda esperanza de salvación, Edwin se arrojó
al mar y desapareció en el torbellino de las olas”.
La Leyenda de los Cuatro Coronados
La Iglesia Católica conmemora la festividad de los Cuatro Coronados el 8 de
noviembre. Como estos «mártires» fueron venerados como patronos de las antiguas
corporaciones operativas, vamos a relatar brevemente su Leyenda:
“Cuando el emperador romano Diocleciano viajó a Panoplia para visitar las canteras
de mármol, conoció a cuatro hábiles maestros talladores de piedra, llamados Claudius,
Nicostratus, Symphorianus y Castorius, quienes profesaban en secreto el cristianismo.
A ellos se unió un quinto masón tallador llamado Simplicius, a quien habían convertido
y bautizado, constituyendo así los cinco escultores de la Leyenda…Todo lo que el
Emperador les pidió lo ejecutaron a la perfección, menos una estatua de Esculapio, que
los artistas consideraban un ídolo”. “Los filósofos cercanos al Emperador llamaron la
atención de Diocleciano sobre esta omisión…”
Diocleciano nombra al tribuno Lampadius para juzgarlos, pero este muere
misteriosamente mientras estaba sentado en su banca. El Emperador, furioso, coloca a
los cinco escultores en ataúdes de plomo y los arroja al río.
Tiempo después, Diocleciano elevó un Templo a Esculapio y ordenó a sus soldados que
le ofrendasen incienso; cuatro de ellos, que eran cristianos, se negaron, y el Emperador
decretó que fueran azotados con látigos de plomo hasta morir. Como los dos hechos
ocurrieron en fechas muy próximas, la Iglesia acordó celebrarlos conjuntamente. De
forma tal que los mártires no fueron cuatro, sino nueve, y que de ellos sólo cinco eran
realmente talladores de piedra.
A nosotros nos parece que el aspecto religioso de la Leyenda es superfluo y poco
interesante; pero que el simbolismo de los cuatro coronados es una referencia al
cuaternario filosófico, y que la mención recurrente al plomo puede encerrar algún tipo
de noción alquímica.
PARA REFLEXIONAR
96
Umberto Eco.
97
L. C. de Saint Martin.
RÚBRICA
El Compañero ha aprehendido las enseñanzas de los Maestros. Por el estudio del Arte,
ha navegado en la Vía Regia, el camino de la Iniciación. Este es el grado del
conocimiento, de la práctica, del estudio y de la aplicación del estudio. Es el grado
donde todo se hace en fraternidad, en compañerismo. Es el grado en el que debe
descubrirse el mundo, percibirlo a través de los cinco sentidos, interpretarlo con el
saber otorgado por las Artes y Ciencias Liberales. El Compañero, volviéndose experto
en el trabajo manual, al mismo tiempo deviene, sin paradoja ni contradicción alguna,
un filósofo. Intermedio entre el Aprendiz y el Maestro, el grado de Compañero tiene, no
obstante, vida propia, la vida de la espiga de trigo contenida en sus símbolos y rituales.
«El Pensamiento descansa en la sombra de la acacia; este lugar triste y desierto, y esta tierra privada
de aire fresco podría efectivamente ser la tumba de nuestro Padre.»
98
“Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”. L. Wittgenstein.
Con la muerte de Hiram, del “príncipe de los Arquitectos”, se pierde “el Centro”, eso
que guiaba nuestras acciones y era el “faro” de nuestra vida. Pero el Centro también
puede esclavizar, paralizar, si se transforma en una roca inmóvil, en un dogma absoluto.
Por eso, durante el Ritual de Iniciación los nueve Maestros dan tres vueltas en torno del
Centro, con el propósito de construir un Centro nuevo, un Foco renovado, el Centro
sagrado de un espacio que ya era sagrado. La primera vuelta es el círculo exterior (los
Aprendices), la segunda el círculo intermedio (los Compañeros), la tercera el círculo
interno, los Maestros, con su mirada fija en el Centro, donde mora Hiram, cuyo rostro se
refleja en el de los Maestros y así ellos mismos acceden al Centro. Un Centro que se
fortalece con cada circumambulación que se realiza en su torno, girando en sentido
horario, rodeando el Altar con el Sol. Un Centro que, cuando el Maestro Masón, cuando
Hiram, es elevado, se transforma en Axis Mundi, y además de Centro pasa a ser Eje. Por
eso se dice que el Maestro renace “aún más brillante que antes”, porque el Centro o
Medio se ha rejuvenecido, la serpiente ha mudado de piel y es un ser regenerado. Pero
un Centro que, nuevamente, deberá ser necesariamente temporal.
En efecto, la muerte de Hiram ocurre en el séptimo año de la construcción del Templo.
El séptimo es a la vez una perfección y una pausa, pues cuando se alcanza cierto grado
de perfección, se impone una pausa. Pero la pausa es la Muerte. Dice Annick de
Souzenelle: “¿Quién puede concebir la muerte en esa cima de la obra? Y, sin embargo,
una muerte es necesaria para que, habiendo alcanzado esa perfección, ella se haga
germen, fundamento de un nuevo devenir que alcanzará a su vez una nueva perfección.
Ella misma conocerá entonces una muerte en la cual se hará nuevamente germen…,
etc.” Es la “muerte del autor”, de la que habla Umberto Eco, necesaria para que su Obra
pueda vivir.
El Centro es, por cierto, el Centro de un laberinto. La vida misma es un laberinto, con
sus idas y venidas, sus caminos sin llegada, sus vueltas que no conducen a nada, una
búsqueda constante. Quien esto escribe, en su estudio del Rito Escocés, ha transitado
por un verdadero laberinto, y de ninguna manera me atrevería a decir que he llegado al
Centro. C. Bologna, comentando a Karl Kérenyi, escribió que: “En griego, el verbo
muein, del que se deriva el sustantivo mysterion, alude a llegar al centro, a completar,
antes incluso que a la iniciación como comienzo: el misterio que está en el laberinto es
desde el principio para Kérenyi su centro sin fin. Y ese lugar en el cual está contenida
la conciencia, cuya posesión requiere muerte y renacimiento”.
Venerables Maestros, recordemos que Martínez Pasquales tomaba la palabra “masón”
como sinónimo de “hombre”. El Maestro Masón es el hombre, el ser humano en la
plenitud de su ser, en la realidad de su ser, consciente de su función en el esquema del
Universo. Un hombre que, de pie en el Centro, es una apertura hacia lo de arriba y
hacia lo de abajo. “Entre el pavimento de mosaico de la Tierra, y la bóveda estrellada
del Cielo, se encuentra el Hombre, hijo de la Tierra y del Cielo, mediador entre
ambos”.
MEMORIAL
99
Algunos traducen Gabaón por «habitaculum excelsum», es decir, habitación o recinto sublime, lo cual
puede referir a la Cámara del Medio.
En términos generales, el grado puede calificarse de cabalístico, en cuanto la búsqueda
de la Palabra Perdida es el primer paso hacia la percepción de la Shekinah.
Además, a pesar de que el trabajo en la Logia Simbólica puede sintetizarse en la
búsqueda de la Luz, de la Iluminación, el de Maestro, al menos en su forma actual, es
un grado eminentemente “sombrío”, determinado por una “emblemática fúnebre”. Esto
se debe a que, en todo su ritual y simbolismo, se alza la presencia de la Muerte, como
compañera ineludible de la Vida del hombre. Platón dijo que “la filosofía es un
permanente reflexionar sobre la muerte”, Montaigne que la filosofía consiste en
“aprender a morir”: el grado de Maestro podría definirse, en forma equivalente, como
“un permanente intento de comprensión de la Muerte por la vía del simbolismo”.
Sin tener que aceptar muchas de las tesis de Heidegger, vale la pena en este lugar
mencionar sus conceptos sobre la muerte. Para Heidegger una persona comienza a vivir
una existencia auténtica cuando se vuelve consciente de que un día morirá, y entonces
escoge el modo de vivir que le es propio. Comprendiéndose como ser-para-la-muerte, el
ser humano decide vivir una existencia auténtica. Es decir, el tomar consciencia de
nuestra finitud temporal es el primer paso para transformarnos en quienes
verdaderamente somos, y aquí podemos resignificar el símbolo del reloj de arena, solo o
con alas, que representa el paso del tiempo y es uno de los emblemas más antiguos de
este grado.
Finalmente, digamos que el Maestro Masón posee la plenitud de los derechos y deberes
masónicos. Por ello es libre y soberano. Es «un masón libre en una Logia libre».
Símbolos principales:
• El compás
• La escuadra y el compás, en la posición del Maestro
• El Libro y la espada
• La plancha de trazar
• Los símbolos sobre la plancha, matriz de los alfabetos masónicos
• El tablero de dibujo
• La trulla
• El skirret, el lápiz y el compás
• La cuerda
• La piedra cúbica de punta
• El hacha
• El ataúd
• La acacia
• El cuadrado mágico
• La mujer que llora
• Y muchos otros: el incensario, el león, la guadaña, el reloj de arena, etc.
• (el símbolo de este grado, por excelencia, es el cuerpo de Hiram).
“El Maestro corresponde al período que va desde el anochecer hasta el amanecer en el
día, al otoño en el año, al Cuarto Menguante en el ciclo Lunar, a la vejez en la vida, al
futuro en el simbolismo temporal y a las 8 últimas pulgadas de la regla de 24. ¿Por qué
no mencionamos el invierno y la Luna Nueva? Porque al grado de Maestro le falta la
Palabra, el cuarto punto que trasciende el tiempo.”
“Como Aprendiz he aprendido a conocer los instrumentos de los Albañiles Libres y
ascendí por una escala recta de tres gradas; como Compañero del Arte he aprendido a
servirme de los instrumentos y me elevé sobre una escala curva de cinco gradas; ahora,
como Maestro, conozco la Acacia, soy capaz de trabajar sobre el Tablero de Dibujo y
he subido por las quince gradas de la escalera completa”.
Color del grado: si bien el grado de Maestro pertenece a la Logia Azul y, por lo tanto,
se halla influido por el simbolismo de ese color, el tono característico del Maestro es el
negro.
Objetivos exotéricos:
• Profundizar en el Misterio de la Vida y de la Muerte, desde un punto de vista
exotérico.
• Otorgar instrucción a los Aprendices y Compañeros.
• Planificar trabajos para Aprendices y Compañeros.
• Estudiar en profundidad la historia de la Masonería.
• Estudiar el contenido de los Old Charges.
• Buscar las fuentes históricas de la Leyenda de Hiram.
• Enseñar al ignorante, abatir al ambicioso, desenmascarar al hipócrita.
• Oponerse a todas las acciones que demanden el sacrificio de vidas humanas.
• Oponerse radicalmente a la opresión y el fanatismo religiosos.
Objetivos esotéricos:
• Profundizar en el Misterio de la Vida y de la Muerte, desde un punto de vista
esotérico.
• Practicar los Cinco Puntos del Compañerismo, tanto en palabras como en
acciones.
• Proporcionar materiales para el trabajo esotérico de Aprendices y Compañeros.
• Realizar a conciencia las aplomaciones (verificación de la perpendicular de los
candidatos, es decir, determinar si son elegibles para la Iniciación).
• Conocer, profundizar y preservar los Antiguos Límites (Landmarks).
• Adherirse siempre a los principios de la escuadra y el compás.
• Perfeccionar el Templo del que es, a la vez, arquitecto, material y obrero.
• Buscar la Palabra Perdida.
• Difundir la Luz y reunir lo disperso.
Leyenda:
«La Leyenda del Arquitecto es el punto esencial y la identidad de la Masonería»
Cuando el Rey Salomón decidió construir su famoso Templo, la dificultad para obtener
obreros calificados que ejecutasen la parte arquitectónica de los trabajos lo motivó a
solicitar ayuda a su aliado Hiram II, Rey de Tiro, pues los tirios y los sidonios eran
grandes artistas, y se los consideraba los mejores constructores del mundo. Entre
Salomón e Hiram intercambiaron varias “cartas místicas y se estableció entre ellos una
verdadera y solemne unidad” (Preston).
Por ello, Hiram de Tiro cumplió con creces el pedido de Salomón, enviándole gran
cantidad de obreros y materiales y, entre los primeros, un Arquitecto distinguido, que
habría de transformarse en el Director de toda la Obra. Este Artista es quien los masones
llaman Hiram el Arquitecto, o Hiram el Hijo de la Viuda, pero más frecuentemente
Hiram Abif.
Hiram era hijo de un tirio llamado Ur (ignis, fuego, luz) y de “una viuda” de la tribu de
Neftalí o de la tribu de Dan, según las dos versiones distintas que aparecen en los textos
bíblicos100.
El lugar elegido para la construcción del Templo había sido el Monte Moria, cuya
etimología, según algunos, se relaciona con mara, que significa “visión”, “revelación”.
Hiram Abif instaló un taller de fundición en una explanada gredosa situada no lejos del
Jordán, entre Succoth y Zeredathah, en la que dio a luz las dos columnas y muchas otras
obras maravillosas.
Se confió a Hiram Abif el gobierno de todos los trabajadores, tirios y hebreos,
otorgándosele el título de ´Conductor Principal de las Obras´. Dividió los trabajadores
del Templo en obreros de la madera, de la piedra y del metal, y a cada una de estas
clases en Aprendices, Compañeros y Maestros, de donde había en el Templo, en total,
nueve diferentes clases de obreros101. A pesar del gran número de obreros y de la
multitud de trabajos que se ejecutaban, no se oía ruido de instrumentos de metal, ya que
las piedras se extraían y trabajaban en las cercanías, pero no en el sitio del Templo.
Aquellos obreros que regresaban del Monte Líbano se despojaban de sus metales antes
de ingresar al Templo en construcción. Todo se realizaba siguiendo el sistema y orden
más perfectos.
Y durante todo el tiempo que duró la construcción no llovió, es decir, los trabajos se
realizaron siempre a cubierto.
Hiram de Tiro suministró los cedros del Líbano, que eran transportados por mar hasta
Jerusalén. Adonhiram, que había sido el director de las obras antes de la llegada de
Hiram Abif, dirigió la tala de cedros, y se transformó en el arquetipo del leñador.
De acuerdo con las tradiciones, Hiram Abif, Salomón e Hiram de Tiro formaron el
Consejo Supremo de Grandes Maestros, en el que Salomón ocupó el sitio de Gran
100
El tema del “Hijo de la Viuda” se repite tanto en contextos tan distintos que inequívocamente responde
a un esquema arquetípico. Hasta en las Leyendas del Grial, Perceval es hijo de la “Dama Viuda”. El persa
Manes y sus seguidores los maniqueos eran conocidos como los “niños de la Viuda”. Algunos mitólogos
afirman que, al no tener padre, tácitamente se identifica a estos personajes como “creadores”.
101
Recordar el símbolo de la estrella de nueve puntas, tan importante a partir de este grado, que algunos
Rituales daban como la verdadera joya del Maestro Masón.
Maestro, Hiram de Tiro el de Primer Gran Vigilante e Hiram Abif el de Segundo Gran
Vigilante.
Aquí el simbolismo es transparente: Salomón, el hombre más sabio de su época,
simboliza la Sabiduría; Hiram de Tiro, poseedor de gran riqueza material, la Fortaleza,
e Hiram Abif, el gran Artista, la Belleza. Hiram no sólo fue un gran Arquitecto, pues la
Leyenda lo presenta como experto en todo tipo de trabajos, ya sea en piedra, en metal o
en otros materiales102, que siempre ejecutó con arreglo a la más perfecta simetría y
proporción.
Transcurrieron siete largos y pacíficos años, durante los cuales el Templo de Salomón
fue adquiriendo su brillo, forma y proporciones. Así, los trabajos del Templo se
encaminaban al feliz día de la colocación de la última piedra. Pero esta alegría fue
interrumpida por la muerte súbita del querido y digno Maestro, Hiram Abif.
Balkis, la Reina de Saba, visitó a Salomón, atraída por la gloria y riqueza de este
monarca. El esplendor y el lujo de las posesiones de Salomón era tal que la Reina de
Saba lo juzgó demasiado afecto a las riquezas. Salomón le propuso matrimonio a
Balkis; ella, siguiendo la costumbre, le presentó tres enigmas; Salomón los respondió
correctamente, pero sólo porque Sadoc, el Sumo Sacerdote de Israel, había comprado al
Sumo Sacerdote de los sabeos. Balkis estaba obligada a aceptar el matrimonio con
Salomón.
Después de visitar el Templo, Balkis le pidió a Salomón conocer al Artista que había
ejecutado o dirigido tan maravillosas obras. Salomón le respondió: “Ha sido un tal
Hiram, un personaje oscuro y misterioso que jamás se presenta en la corte”103. Balkis,
después de conocer a Hiram, pidió ver al conjunto de los obreros trabajando.
Entonces, Hiram se subió a un bloque de granito para que todos pudiesen reconocerle, y
alzando la mano derecha trazó en el aire un signo misterioso en forma de T. Algunos
interpretan esta letra como la inicial de Tiro, otros de Tubalcaín, pero, en realidad, es
una forma de la Tau, es el martillo, el mazo sagrado de los dioses. Enseguida se
reunieron en disciplinado orden todos los obreros y, a una nueva señal suya,
permanecieron inmóviles y en silencio. Este acto fue una demostración del poder del
Pueblo, y Salomón sintió al mismo tiempo asombro y temor cuando vio algo más
poderoso que su propia corona.
Y después de este hecho, en el corazón de Salomón se desarrolló un sentimiento de
envidia hacia Hiram. Y tal envidia se imponía también en algunos de los obreros del
Templo. Tres Compañeros, que veían difícil acceder a los secretos de la Maestría,
increparon a Hiram sin vacilar, pidiéndole aumento de salario, pero este les respondió:
“No puedo concederles aumento de salario sin el acuerdo de los tres”. Los tres eran él
mismo, Salomón e Hiram de Tiro.
102
Una leyenda conservada por Oliver, hace a Hiram descubridor de joyas preciosas, en las que abundaba
el topacio, en una isla perdida del Mar Rojo, que le habría señalado un comerciante árabe. En este relato
nos parece escuchar un lejano eco alquímico («el hallazgo de la piedra preciosa»). En el mismo orden de
ideas, agregamos que, según algunos tratados herméticos, Hermes fue llamado Trismegisto porque, al
igual que Hiram, poseía “saberes sobre muchas cosas”.
103
Este carácter oscuro y un tanto melancólico de Hiram Abif es resaltado por distintas fuentes, que
señalan que su rostro “transmitía a la vez sabiduría y tristeza”. Al respecto, véanse los estudios de
Frances Yates sobre la asociación que algunas veces se estableció entre el carácter melancólico y la
genialidad.
Los Tres Malos Compañeros planearon entonces sabotear la construcción del Mar de
Bronce104, cuyo vaciado Hiram pensaba realizar dos días después, en presencia de
Salomón y de Balkis. El joven Bedoni, ayudante y discípulo de Hiram, descubrió el
complot y se lo comunicó a Salomón, pero este, celoso por la gloria de Hiram y por una
cierta simpatía que creía adivinar entre este último y Balkis, calló.
Llegado el gran día, al ponerse el Sol, Hiram dio la orden de proceder al vaciado; pero
debido a que uno de los Tres Malos Compañeros, que era albañil (es decir, masón),
había manipulado la cal que unía el ladrillo para que la mezcla se hiciera polvo, los
travesaños de las vigas que habían sido prolongadas por el carpintero se incendiaron, y
otro de los Tres arrojó lavas sulfurosas de Gomorra a la fundición, de forma tal que el
gigantesco molde en el que debía fundirse el Mar de Bronce se agrietó, y el metal se
derramó salpicando a la horrorizada multitud. Bedoni murió, arrojándose él mismo a la
lava, e Hiram sufrió la desilusión de todos, incluidos Balkis y Salomón.
Al finalizar el día, agotado y deshonrado, Hiram se retiró al desierto, y allí tuvo un
sueño…En el mismo, Hiram se encontró con Tubalcaín, que le hizo un relato
mitológico sobre el origen y la caída del hombre, en el que valorizó la figura de Caín,
presentándolo como alguien que se esforzó por mejorar la vida humana. Realizó una
exaltación de la libertad de vida y de pensamiento: Iblis, el amo del Fuego, y los Elohim
(dioses menores), se muestran como opuestos a Jehová, que pretende esclavizar a la
especie humana105.
Hiram regresó al Templo, y recibió allí una Iniciación misteriosa que le permitió
completar el Mar de Bronce en una sola noche. Al mismo tiempo, contrajo secretamente
matrimonio con Balkis. Después de una serie de acontecimientos, esta última, llevando
un hijo de Hiram en su vientre, regresó al reino de Saba.
Los Tres Malos Compañeros decidieron obtener por la fuerza los signos de la Maestría,
y así cobrar mayor salario106. En un principio, obtuvieron la complicidad de otros
nueve107 , quienes a último momento se retiraron. Eligieron el mediodía como la hora
propicia, dado que en ese momento el Arquitecto acostumbraba quedarse solo en el
Templo revisando las obras y elevando plegarias a los dioses, mientras los demás
obreros descansaban.
Los Tres Malos Compañeros, a punto de transformarse en Los Tres Asesinos o «Los
Tres Rufianes», se apostaron en las tres puertas del Templo.
En el Sur, el albañil se proveyó de una regla; en el Occidente, el carpintero de una
escuadra de hierro; y en el Oriente, el minero, el líder de los tres, con un enorme mazo.
Terminadas sus actividades, Hiram se dirigió a la puerta del Sur, donde lo interceptó el
albañil pidiéndole las contraseñas; a lo que Hiram contestó: “Trabaja y serás
recompensado”108. Tras lo cual el Compañero lo golpeó violentamente con la regla, y
104
Que es una suerte de caldero iniciático. Aquí la Leyenda se aparta por completo de la historia bíblica,
según la cual el Mar de Bronce ya existía, como parte de los objetos del Tabernáculo. En otras versiones
en lugar del Mar de Bronce se mencionan las dos columnas.
105
En muchos documentos masónicos este relato se rechaza como luciferino, pero, en realidad, si se lo
purgara de algunos elementos descartables, sería una verdadera joya de mitología gnóstica.
106
Según la versión de G. de Nerval, alentados por Salomón; según los Rituales, por decisión propia.
107
O doce, según las diferentes variantes del relato.
108
Hay muchas otras variantes, según los distintos Rituales.
habiendo Hiram levantado el brazo derecho para frenar el golpe dirigido a su garganta,
fue herido en el indicado brazo.
En su intento de huida por la puerta de Occidente, Hiram tropezó con el carpintero,
quien también le pidió la Palabra y el toque, a lo que respondió: “¡Trabaja y lo
obtendrás!”. Ante su fracaso, este Compañero le dio un golpe en el pecho izquierdo con
la escuadra de hierro. Hiram tomó el Delta de Oro que llevaba sobre el pecho y lo
arrojó a un pozo que había cerca del Sud-Este del Templo. Luego pretendió escapar por
la puerta del Oriente, pero allí aconteció la misma ceremonia con el Compañero minero,
quien finalmente le asestó un tremendo golpe de mazo en la frente, causándole la
muerte109, 110.
109
Notemos que los lugares que ocupan los Asesinos durante el drama de Hiram son exactamente los
mismos en los que se ubican el Maestro y los Vigilantes durante las tenidas. Así como el Aprendiz
ingresa a la «vida» masónica dando tres golpes en la puerta del Templo, Hiram entrega su vida tras recibir
tres golpes: en la garganta, en el corazón, y en la frente; es decir, en la palabra, el sentimiento y la
inteligencia (aclaremos que el primer golpe iba dirigido a la garganta, pero finalmente impacta en un
brazo. El órgano de la Palabra resulta entonces intacto.).
110
Si bien nos es imposible profundizar aquí en su simbolismo, vale la pena mencionar que en las
Leyendas del Grial también se habla de “Los Tres Golpes Dolorosos” y “Las Tres Heridas”.
111
En realidad, sería el segundo, porque el propio Hiram también era llamado Hijo de la Viuda.
paño blanco, porque no podían soportar la visión de su faz, que irradiaba una
indescriptible serenidad.
Una vez muerto Hiram, los Tres Asesinos se reunieron para pedirse recíprocamente los
signos y las palabras, y al comprobar que ninguno los poseía, aturdidos, ocultaron entre
los escombros el cadáver hasta que llegara la medianoche112. Una vez hubo llegada esta
última, los Tres Asesinos enterraron a Hiram en forma indigna en una colina alejada de
Jerusalén, cerca de un árbol. Después, intentaron huir de Jerusalén por barco, pero
“vientos tempestuosos y lluvias torrenciales lo impidieron”. Su consciencia culpable los
torturaba y, temerosos de la luz del día, buscaron refugio en cavernas ocultas entre las
rocas.
Al día siguiente, se extrañaba la presencia de Hiram, pues “no se lo veía desde la hora
de las doce superiores”. Los nueve Compañeros arrepentidos, al no ver a los Tres
Asesinos, se revistieron de mandiles y guantes blancos en señal de inocencia, de no
haber participado en el crimen de Hiram, y le comunicaron todo a Salomón. Este, con
alguna reticencia, encargó a nueve Maestros que salieran en tres grupos de tres a
recorrer las regiones del Oriente, Occidente y Mediodía, en busca del Gran Maestro
Hiram Abif. Y Salomón también les pidió que buscaran la Palabra, que se había perdido
como consecuencia de la desaparición de Hiram113. Y los Hermanos buscaron
diligentemente a su Maestro, con el propósito de recibir de él la Palabra Sagrada de la
Masonería. Recordamos los nombres de tres de ellos: Johaben, Stolkin y Zerbal.
Después de algunas pesquisas inútiles, en el crepúsculo del cuarto día, hallándose uno
de los Maestros en las montañas del Líbano, a la vista del puerto de Joppá, buscando un
lugar donde pasar la noche, entró en una caverna, donde oía voces, teñidas con el
inconfundible sonido de la culpa y la melancolía. Reconoció después que se trataba de
los Tres Asesinos, quienes obsesionados por el crimen cometido se relataban
mutuamente sus particularidades, y hacían los signos simbólicos del castigo que querían
infligirse. Al intentar apresarlos, los Tres Asesinos escaparon por otra salida de la
caverna, sin dejar rastro114.
Habiéndose fijado el séptimo día para la reunión, decidieron volver a Jerusalén, y en la
noche del sexto día, cerca de la ciudad, uno de los viajeros cayó al suelo víctima del
cansancio, y observó que de una colina próxima provenía una extraña luz, como un
vapor que se elevaba de la tierra, se acercó y vio que la tierra, recién removida, exhalaba
el olor propio de los muertos. Excavó con sus dos compañeros de viaje hasta llegar a
palpar un cuerpo; y el Hermano Stolkin, levantando un trapo ensangrentado que lo
cubría, reconoció a Hiram y no pudiendo dominar su emoción hizo un signo y exclamó:
“¡Es él, es el Arquitecto!”.
Dado que era de noche no se atrevieron a continuar, con respeto y reverencia taparon el
cadáver con tierra, colocaron una rama de acacia a fin de reconocer posteriormente el
112
Esta es una de las partes más brillantes de la Leyenda. Los Tres Asesinos, intentando ejecutar los
signos y pronunciar las Palabras Verdaderas, parecen una Logia masónica, en la que sus miembros no
comprenden casi nada de lo que están haciendo. La historia nos habla de muchas Logias que ocultaron el
cadáver de Hiram bajo los escombros…
113
Esto indica que la Palabra, en cierta forma, era el propio Hiram, el Arquitecto. Algunos Rituales
agregan que Salomón les dijo que buscaran “sobre el cuerpo de Hiram”, y que lo primero que
encontrasen sería una señal de la Palabra.
114
Una vez más, los Tres Asesinos reunidos se comportan como si estuvieran en una Logia.
lugar y corrieron en busca de los otros Maestros para que los ayudasen en la
exhumación.
Revestidos de mandiles y guantes blancos, volvieron los Nueve Maestros al lugar, para
comprobar si el cadáver era efectivamente el de Hiram y trasladarlo luego a Jerusalén.
Ante el temor de que los Asesinos hubieran podido obtener la Palabra de Maestro,
convinieron que la primera palabra pronunciada en voz alta por uno de ellos, sería la
nueva contraseña.
Una vez exhumado el cadáver, que tenía la frente ensangrentada y cubierta por el
mandil, cada uno de los Maestros efectuó, de una forma diferente, el Signo de Horror.
Midieron entonces la fosa y advirtieron que tenía tres pies de ancho, cinco de
profundidad y siete de longitud.
Entonces, Johaben, movido por la simpatía, intentó levantar el cuerpo, que ya
comenzaba a descomponerse, tomándolo de la mano, tirando con el toque de Aprendiz y
murmurando la Palabra Sagrada de ese grado. Al no lograr su objetivo, exclamó:
´¡Imposible, la carne se separa de los huesos!´. Stolkin hizo lo propio con el toque y la
Palabra de Compañero, pero sólo pudo arrancarle un trozo de piel, exclamando lo
mismo que Johaben y agregando que ´¡Todo se separa!´
Finalmente, Zerbal tomó firmemente la muñeca derecha del cadáver con su mano
derecha, formando garra, pasó la mano izquierda por detrás del hombro derecho de
Hiram y, con ayuda de su rodilla derecha, logró levantar el cuerpo mediante los Cinco
Puntos del Compañerismo. Entonces exclamó a viva voz: “¡Mahabone! ¡El Arquitecto
ha sido encontrado!”. Allí mismo convinieron que esa sería la nueva Palabra de
Maestro, y el grito de los vengadores de Hiram.
Después del fatal momento que nos privó de nuestro Maestro, el Mundo se sumergió en
las tinieblas. Todos los trabajos fueron suspendidos. El cuerpo de Hiram fue trasladado
a Jerusalén, y su destino final será narrado en el grado de Maestro Perfecto.
Hiram Abif: según Saint-Gall, el nombre correcto sería Khiram Avi (heth; iod; resh;
mem final – aleph; beth; iod), con el significado de Señor Hiram o Hiram mi padre.
Oficiales: en general, los Oficiales de la Cámara del Medio son los mismos que en los
grados de Aprendiz y Compañero, con los siguientes títulos:
• El Maestro se titula Muy Respetable Maestro.
• Los Vigilantes, Muy Venerables Maestros.
• El primero es el «portador del nivel» y el segundo, el «portador de la plomada».
• Todos los asistentes se denominan Venerables Maestros, o bien Venerables
Hermanos, si bien es más correcto el título indicado en primer lugar.
El Muy Respetable Maestro debe llevar, en su mandil, «líneas perpendiculares sobre
líneas horizontales, formando así tres grupos de dos ángulos», es decir, tres símbolos
con la forma de la letra T invertida. Algunos consideran que estos símbolos son niveles,
otros, escuadras de Maestro y finalmente otros los denominan «Piedras de Fundación»
(«Founding Stones»). En nuestra opinión, conforman una triple letra Tau, símbolo que
será estudiado en el Arco Real.
Vestimenta: las Tenidas en Cámara de Maestros son siempre Tenidas de Duelo y, por
lo tanto, los Hermanos deberían asistir vestidos de negro, y llevar sombrero, aunque este
último ha dejado de usarse.
En realidad, lo más correcto sería utilizar una túnica negra larga (la “abolla”), con
capucha. Esta última debe retirarse en el momento exacto en que un nuevo Maestro es
consagrado. La capucha reemplaza al sombrero de tres picos, utilizado antiguamente y
denominado simbólicamente el «triángulo»115, 116.
Los antiguos Rituales prescribían ese “manto negro” para el Venerable. Por otra parte,
todos estarán armados de espadas, cuyas puntas deben dirigirse hacia el suelo, en señal
de duelo.
Mandil: blanco, ribeteado de rojo, con las letras My B, iniciales de la Palabra
Substituta, bordadas o pintadas en color encarnado. El forro del mandil es negro y lleva
pintadas en el centro una calavera y dos tibias cruzadas.
En algunos Rituales del Rito Emulación se agregan dos cintas verticales, que
representan las dos columnas, y se agrega la siguiente explicación: “En cada una de
estas cintas hay siete borlas, para recordarnos que ninguna Logia es perfecta a menos
que siete Hermanos estén presentes, que en tiempos antiguos las siete edades del
hombre fueron consideradas influidas por los siete planetas entonces conocidos y que
ningún Maestro Masón era considerado eficiente a menos que tuviera algún
conocimiento de las Siete Artes y Ciencias Liberales”.
115
Notar que la Cábala llama «vestimentas» a los tres modos de expresión del ser humano: el
pensamiento, la palabra y la acción. Esto puede resignificar las «vestimentas» del masón.
116
En algunos Rituales de Apertura el Maestro con ambos brazos simula un triángulo sobre su cabeza.
Mandil de Maestro Masón en el Rito Escocés
Guantes: blancos.
Cordón: en forma de banda, que es llamada “Zodíaco” en algunos Rituales. Desde ese
punto de vista, el Maestro representa el Sol, y la banda su jornada aparente en el curso
del año. Esta banda es de cinta moiré color azul celeste, bordada de rojo en ambos
lados. El forro es negro, con la calavera y las tibias cruzadas, igual que el mandil.
Decoración del Templo: si bien la Cámara del Medio es, en sí misma, una especie de
«Cuarto de Reflexión ampliado», los Candidatos para la Exaltación comienzan la misma
con una estancia en el Cuarto de Reflexión propiamente dicho.
El mismo estará decorado en forma similar al grado de Aprendiz. La modificación
principal viene dada por las nuevas máximas éticas, entre las que pueden incluirse:
• «Combate la ignorancia, la hipocresía y la ambición, y la Palabra será tu
salario».
• «La Sabiduría, la Verdad y la Fraternidad son el cimiento de la Libertad».
• «Enseña a los Aprendices, y de esa forma aprenderás».
• «La Gran Obra exige vigilancia y perseverancia, ¿las tienes?».
• «Estudia los dos grandes Libros: el Libro de la Naturaleza y el Libro del
Hombre».
• «Nunca condenes el juicio de otro solo porque difiera del tuyo. ¿Acaso no
pueden ambos estar errados?».
• «No te pregunto quién eres, porque si lo supieras, ya no tendrías nada que
aprender; en cambio, te pregunto: ¿quién crees que eres?».
• «La Vida nace de la Muerte».
• «La Vida y la Muerte caminan juntas, una es hermana de la otra».
• «Si en tus manos o en tu mandil hay alguna mancha de sangre, retírate, pues
aquí no tienen cabida los Asesinos».
• «Una mujer llora junto a una columna rota: así se encuentra la Orden, pues la
llama que la iluminaba se ha extinguido».
La Cámara del Medio: “bien perfumada con incienso”, estará tapizada de negro, y los
cortinados sembrados de lágrimas blancas, calaveras y huesos dispuestos en aspa, en
grupos de 3, 5 y 7. El pavimento es de mosaico, con cuadros blancos y negros; a veces
se lo llama el “Pavimento de Piedra”, y en Rituales antiguos “Palacio de Mosaico”.
Toda la decoración de la Cámara es sombría, y da el aspecto de un sepulcro, o de una
ceremonia luctuosa. Por ello, el Sol en el Oriente está cubierto con un crespón negro.
Los mazos del Maestro y los Vigilantes llevan rodajas de cuero negro destinadas a
apagar el sonido durante la Iniciación.
De todas formas, al igual que en los grados de Aprendiz y Compañero, la tercera
Cámara tiene forma rectangular, y sus cuatro lados se designan, respectivamente,
Oriente, Occidente, Norte y Sur o Mediodía.
El Oriente debería elevarse sobre el pavimento una altura equivalente a algún múltiplo
de 24 pulgadas, ascendiéndose a él por una escalera de nueve peldaños, dividida en tres
secciones de tres peldaños cada una. Todo esto, por supuesto, puede presentar
dificultades para llevarlo a la práctica en forma concreta.
El Trono del Maestro ocupa el centro del Oriente, y debería elevarse tres peldaños más,
de tres pulgadas cada uno.
Todo el conjunto del Oriente está separado del resto del Templo por una balaustrada de
bronce. Lo cubre un dosel de terciopelo negro, con galones y borlas de plata.
Frente al Trono del Maestro se encuentra su Mesa, también llamada Altar. Es de forma
rectangular, y está cubierta con un tapete negro, sembrado de lágrimas blancas y orlado
de una ancha franja de plata. Sobre la Mesa se encuentran: la espada; un reloj de arena,
alado; la escuadra; el compás; el mazo; una calavera humana y una trulla.
En el fondo del dosel del Oriente, a la derecha del Trono del Maestro, habrá un
esqueleto humano con un mazo en la mano derecha, en actitud de golpear.
El Altar de los Juramentos se encuentra en la ubicación usual, es decir, a los pies del
Oriente. Está cubierto de negro y sobre él se colocan el Libro, la escuadra y el compás.
Estos últimos en la posición correspondiente al grado, es decir, con ambas piernas del
compás sobre la escuadra, para simbolizar que el Maestro abarca la totalidad del círculo
de la Masonería Simbólica.
Las dos columnas se colocan en Occidente en la posición usual, pero son diferentes a las
del Aprendiz y del Compañero.
Ambas son de orden dórico; la de la derecha, entrando, lleva grabada la letra B, y la
de la izquierda la M; es decir, las dos letras con las que se abrevia la Palabra
Substituta. Sobre los capiteles de las columnas descansan sendas urnas funerarias, de las
que sobresalen las hojas de una rama de acacia.
En el techo de la Cámara, exactamente en el punto medio entre las dos columnas, se
pintarán una espiga de trigo y la estrella Spica, de la constelación de Virgo. Cerca de las
columnas se destaca la Piedra Cúbica Piramidal, uno de los símbolos más importantes
de la Maestría.
El solio del Primer Vigilante se encuentra junto a la columna M Tiene frente a sí una
Mesa o Altar triangular, cubierto de negro, sobre el que descansa una escuadra. A su
izquierda se alza un esqueleto humano, asimismo armado con una escuadra. A su
derecha, se encuentra suspendida una campana, con su correspondiente cuerda o cadena,
para tocarla en el momento debido.
El solio del Segundo Vigilante se encuentra en el centro de la columna del Sur. Tiene
frente a sí una Mesa o Altar triangular, cubierto de negro, sobre el que descansa una
regla de 24 pulgadas. A su derecha se alza un esqueleto humano, armado con una regla
análoga a la anterior.
La Cámara del Medio estará iluminada por nueve luces, dispuestas en tres candelabros
de tres luces cada uno, que se colocan respectivamente sobre la Mesa del Maestro y las
de los Vigilantes. Durante las Iniciaciones, las luces están cubiertas por cajas cilíndricas
de color negro, en las que se leen en letras transparentes estas inscripciones:
• Enseña al ignorante, en la del Maestro;
• Abate al ambicioso, en la del Primer Vigilante;
• Desenmascara al hipócrita, en la del Segundo Vigilante.
Generalmente, en adición a las nueve luces de Rito, la iluminación más importante de la
Cámara del Medio la constituye la calavera colocada sobre la mesa del Maestro. Para
ello, se introduce un foco de luz en su interior, de manera tal que salgan rayos por las
aberturas de los ojos, la boca y las fosas nasales. En las Exaltaciones, al menos en su
primera parte, estos rayos deberían ser la única iluminación de la Cámara. Esta Luz
Obscura se relaciona simbólicamente con la “Obscuridad Visible”, que forma parte del
simbolismo del grado.
En el centro del Templo, en lugar del Altar Central, que se destacaba en el Aprendiz y
en el Compañero, hay un paño mortuorio y, sobre este, un ataúd sin ningún atributo
grabado sobre él. El ataúd está colocado en la dirección Occidente-Oriente, a su
cabecera hay un mandil de Maestro y a los pies un compás, abierto a 90°, sobre una
escuadra. Durante la Iniciación, la escuadra se coloca a la cabecera del ataúd, y el
compás a los pies.
Debe procurarse, durante las Exaltaciones, que tres haces luminosos que provienen de la
calavera se proyecten sobre este túmulo. Finalmente, entre los pliegues de un segundo
paño mortuorio, que cubre la mitad del ataúd, debe haber un ramo de acacia verde.
Horas de trabajo:
Para abrir: medianoche en punto (“la hora de las doce inferiores”).
Para cerrar: mediodía en punto (“la hora de las doce superiores”).
Por lo tanto, las horas de trabajo son opuestas a las del Aprendiz y del Compañero.
117
La traducción más aproximada sería “carretel”. Es, efectivamente, un carretel con un hilo enrollado y
una punta para fijarlo en el piso. Algunos lo llaman “línea” y dicen que simboliza la rectitud del caminar
del Maestro Masón.
El skirret
Las joyas: el Maestro Masón posee seis joyas, tres simbólicas y tres preciosas.
Las tres joyas simbólicas del Maestro Masón: son el pórtico, la viga maestra y el
pavimento cuadrado o pavimento a escuadra.
El pórtico es la entrada al Santo de los Santos, la viga118 maestra es la ventana o la luz
en su interior, y el pavimento cuadrado es el piso bajo. El pórtico es, entonces, el
umbral que nos separa de la Iluminación, la viga maestra es el rayo de luz que nos
inspira y el pavimento cuadrado es el recuerdo siempre presente de que, aunque la luz
pueda bañarnos, siempre somos seres humanos que caminamos sobre una vida hecha
de mosaicos blancos y negros.
Las tres joyas preciosas del Maestro Masón: la humanidad, la amistad y el amor
fraternal.
La humanidad cuya dignidad es el valor primero, la amistad que nos devuelve la
mirada del otro, y el amor fraternal que expresa el símbolo de la cadena en la realidad.
Las siete antorchas de la Maestría: son las Siete Artes y Ciencias Liberales.
118
Aquí hay una confusión en las traducciones. Lo que se tradujo por “viga” realmente indica un rayo de
luz. El problema resulta de que la palabra inglesa “beam” puede significar tanto viga como rayo.
Finalmente, hay todavía un octavo signo, algo misterioso, el Gran o Real Signo,
supuestamente efectuado por Salomón, misterioso porque no se condice con las
verdaderas intenciones de éste, según las indica la Leyenda.
Orden del grado: el Signo de Orden se efectúa colocando la mano derecha abierta, los
dedos unidos, el pulgar formando escuadra, a la altura de la cintura, justo sobre el
ombligo. Esta es la posición de Orden “estática”. Si el Signo Penal se va a efectuar
inmediatamente después del Orden, la mano se coloca directamente sobre el costado
izquierdo del cuerpo.
Signo de Horror: se realiza elevando las dos manos hacia el cielo (primero se golpean
las palmas entre sí), a la altura de la frente, con los dedos extendidos y las palmas hacia
afuera, exclamando «¡El Arquitecto ha muerto!». Luego se dejan caer las dos manos
sobre el mandil, exactamente sobre la M y la B, en señal de sorpresa y pesar (según
algunos, «de espanto»).
El Gran o Real Signo: dar un golpe preliminar en los muslos, elevar ambos brazos
hasta un punto sobre y un poco delante de la cabeza y luego dejarlos caer sobre los
muslos, dando un golpe sonoro. Se dice que, cuando Salomón vio el cuerpo de Hiram
efectuó este Signo y exclamó: ¡Oh, Señor Dios, mira este Masón Excelente, he aquí el
destino de mi amigo! Este signo puede usarse también como saludo de un Maestro
Masón a otro, en cuyo caso se suprime el primer golpe en los muslos.
Toque de pase: el «toque de pase» (pass grip), se efectúa tomando la mano derecha del
otro Hermano con la propia derecha, y efectuando con el pulgar curvado una clara
presión entre los dedos segundo y tercero de su mano. Por lo tanto, aquí se diferencia el
“toque de pase”, que representa la transición del segundo al tercer grado, de la Garra del
Maestro y del Toque Real del Maestro Masón, que son específicos del tercero. Este
toque de pase pide una Palabra de Pase, que es «Tubalcaín».
Toque Real: cumple el mismo rol que la “Garra”; aquí se muestran ambos signos.
La Garra:
El Toque Real:
La Garra tiende a efectuarse fuera del Templo, cuando “llueve”, mientras que el Toque
Real forma parte de las ceremonias que se realizan en el interior del Templo, a cubierto.
Los antiguos Rituales, sin embargo, mencionaban una excepción: con la Garra debería
tomarse el puño de la espada, cuando esta es empuñada por el Venerable en el Ritual de
Apertura de cualquiera de los grados.
Palabra de Pase: Tubalcaín, “el primer artífice en metales”. “El Ritual de Exaltación
a la Maestría comienza realmente en el instante en que el Candidato pronuncia
“Tubalcaín” por primera vez en el interior del Templo.” “Tubalcaín, equivalente al
Hefaistos de la mitología griega y el Vulcano de los romanos”.
Tubalcaín: es el representante de los oficios del fuego, de los forjadores, “padre de
todos los forjadores de cobre y hierro”, y representa a los seres humanos que, en lugar
de doblar la espalda ante una “divinidad” arbitraria e irascible, forjan el destino del
hombre a través de los logros resultantes de su propio trabajo. En algunos Rituales se
dice que esta Palabra significa «posesiones mundanas», o bien posssesio orbis, “en
posesión del mundo”, con el sentido de “Maestro del Mundo”. Nosotros creemos que
esto tiene un significado alquímico, indicando “en posesión de la Materia”, es decir,
“en posesión de la Materia Primordial”.
En forma más literal, Tubal es “el que fluye”. El mismo nombre Caín se relaciona con la
actividad de forjar, crear, dado que significa “aquel que forjó su propia lanza”. Es
interesante mencionar que “tub”, palabra de origen caldeo, posee algunos significados
válidos en el contexto de este grado: regresar y, sobre todo, hablar, responder.
La ortografía y pronunciación de Tubal-Caín tienen muchas variantes: Thubalkahin,
Thebelkenah, Timbulum, Thimbulum, Tumboncheo, etc. El último y muy extraño
término, Tumboncheo (o Tymboxein), se interpreta como “yo preparo mi sepulcro, yo
hago mi tumba en las entrañas de la Tierra” o “yo estoy bajo la sombra de la muerte”.
En algunos escritos arcaicos la Palabra se descompone para formar otras tres: tubal,
thubal y tebell que, en conjunto, significarían “tierra”. Tebel o tebell sería tierra y kenia
obtener posesión. De allí que “en posesión del mundo” es, en realidad “en posesión de
la tierra”, y aquí el sentido alquímico es transparente. Recordar, también, el “camino de
la tierra”, del que se hablaba en el Aprendiz.
Según Saint-Gall el término correcto es Touval Caín (tav, vav, beth, lamed – koph, iod,
nun final), y se relaciona con los dioses o semidioses antiguos, que moraban en las
profundidades de la tierra y regían sobre los metales y el fuego. Tubal-Caín fuit
maleator et faver et cuncta opera et ferri (“Tubal-Caín fue moldeador y ejecutante de
todas las obras en hierro”), el jefe del gremio de los fundidores.
Esta palabra es interesantísima. En una sola palabra reúne los significados de albañil,
constructor, edificio, etc.
Además, es muy notable que también signifique "Maestro" y "levantar". Porque la idea
es que Hiram está muerto y hay que levantar el cadáver. Es decir, hay que "levantar" al
"Maestro" como si fuera un "edificio" para "restaurarlo". Y esto lo hacen los
"albañiles", que se consideran "hijos" de Hiram.
Tenemos, entonces, todos los significados en una sola palabra.
119
Es decir, la esencia del Ser permanece.
Otro detalle: elevar un edificio, una Obra, se dice con la misma palabra que "tener un
hijo". Y agreguemos que Baná comienza con la letra beth: casa. La segunda letra es nun
= pez y, según Lavagnini, uno de los significados de “Hiram” es “hijo del mar”.
Finalmente, si le agregamos a baná una yod, resulta Binah: inteligencia, entendimiento.
Por lo tanto, se dice que Binah, que es una séfira femenina, la “madre divina”,
“construye (baná) a la yod”, y entonces la yod es el hijo de Binah. Notemos que “Yod”
es una de las Palabras Sagradas del Maestro Secreto, cuarto grado del Rito, de donde el
Maestro “construye” al Maestro Secreto, que es, por lo tanto, su “hijo”. También uno de
los Signos del Maestro, como ya dijimos, aludía a la construcción de la yod.
Otra interpretación posible, complementaria con la anterior, es que Mahabone
signifique: “¿Quién lo construyó?” En plural, preguntar “¿Quiénes son los
constructores?” tiene relación con “¿Quiénes son los asesinos?”, dado que Giblim
(constructor) es al mismo tiempo el genérico de los nombres de los Asesinos (Jubelás,
Jubelós y Jubelón).
Mac Benac: entre las distintas formas en que se ha escrito la Palabra Substituta
encontramos: Machaben, Machbinna, Mochobin, Mokabin, Menamaharabak, Mac-
Benmak, Mac-Ben-Mak, Mahabyn, Maha-Byn, Matchpin. Es frecuente escribirla como
“Mac Benac” o Mach-Ben-Ach, sobre todo en los Rituales franceses, expresando la
última forma su condición trisilábica, lo cual será relevante en el Arco Real. Esta
Palabra, que parece mucho más escocesa que hebrea, a veces se traduce por “pudrición
en el hueso”, “marrow in the bone” o “el arquitecto ha muerto”, expresiones que,
según Mackey, son de autenticidad dudosa. En un Ritual del Rito York leemos que: “La
pronunciaron algunos Hermanos más animados, y significa la muerte del Arquitecto, o
el Arquitecto está herido”. De la misma forma, Vuillaume la interpreta como
“arquitecto asesinado”.
Según Pike esta Palabra es realmente francesa y refiere al lugar en el que el cuerpo del
Arquitecto fue ocultado.
Batería: se da siempre la batería de dolor, golpeando nueve veces, por tres veces tres,
con la mano derecha sobre el antebrazo izquierdo. Esto se debe a que toda tenida en el
grado de Maestro recuerda la muerte de Hiram Abif y es, por lo tanto, una Tenida de
Duelo.
«El Templo se halla enlutado, la sangre mancha sus mármoles, el dolor más profundo
penetra como un puñal en nuestros corazones». «Los Obreros han perdido a su
Maestro, lo buscan conmovidos, no pueden pronunciar la Palabra, buscan la Estrella
Flamígera, pero la Luz del astro se ha eclipsado».
Los Grandes Honores Privados: tienen lugar en cuatro ocasiones: cuando se consagra
un nuevo Templo, cuando se constituye una nueva Logia, cuando se instala un nuevo
Maestro, o cuando la Logia es visitada por el Gran Maestro o su Diputado.
La naturaleza de los Grandes Honores Privados varía según los autores, pero en general
se los considera conformados por la bóveda de acero, con dos avenidas conformadas por
Hermanos provistos de espadas y estrellas, y el mazo batiente.
Marcha: la marcha comienza con el Orden de Aprendiz, sigue con los tres pasos del
primer grado, se efectúa el Signo Penal de Aprendiz, luego el Orden de Compañero, los
dos pasos adicionales del segundo grado y el Signo Penal del mismo. Colocado
entonces al Orden de Maestro, comienza el “tercer tiempo de la marcha”: se adelanta el
pie derecho hacia el Sud-Este, levantándolo y describiendo un semicírculo como para
franquear un obstáculo, avanzando alrededor de un metro hacia el lado derecho.
Afirmar y unir a él el pie izquierdo formando escuadra. Levantar el pie izquierdo
cruzándolo con la pierna derecha a la altura de la pantorrilla, y adelantarlo hacia el lado
izquierdo, uniendo después en escuadra el pie derecho. El movimiento se efectúa una
tercera vez, ahora comenzando con el pie derecho. Al finalizar, se unen los pies de
forma tal que el obstáculo ha quedado a la espalda, se hacen el Signo Penal y el Signo
de Horror. Cumplidos los tres pasos, se da un paso más, partiendo del pie izquierdo. Al
terminar el último paso, conserva los pies en escuadra y se pone al Orden. La marcha
completa consta, entonces, de nueve pasos.
Se dice que: “mientras que los pasos de Aprendiz y Compañero se realizan a ras del
suelo, los del Maestro, al hacerlos por encima del cuerpo de Hiram, describen una
curva, la misma que se traza con un compás: es pues el paso de la escuadra al compás,
del dominio de lo tangible al de las ideas”. Nótese que, como en la Iniciación la
escuadra se coloca a la cabecera del ataúd, y el compás a los pies, los pasos específicos
del Maestro comienzan en la escuadra y terminan en el compás, es decir, el Candidato,
al pasar sobre el cuerpo de Hiram, recorre toda la Masonería Simbólica, de Aprendiz a
Maestro.
P.: ¿Por qué los pasos del Maestro se dan elevando tanto los pies sobre el piso?
R.: Para testimoniar la continuidad del camino masónico en la exploración profunda de
las tres dimensiones: la línea, el plano y el volumen. La marcha del Aprendiz es una
línea recta, la del Compañero se aparta de la misma y forma un plano, la del Maestro
contempla la totalidad del espacio.
“Y estos serán los signos de los Maestros Masones a través de todo el Universo, hasta
que el tiempo o las circunstancias restituyan los genuinos.”
Edad: siete años y más. Es decir, el tiempo que simbólicamente llevó la construcción
del Templo del Rey Salomón.
Examen de Reconocimiento:
• P.: ¿Eres Maestro Masón?
• R.: Conozco la acacia.
• P.: ¿Qué anuncia la acacia?
• R.: Una sepultura.
• P.: ¿Qué anuncia la sepultura?
• R.: El renacimiento.
• P.: ¿Cuáles son tus conocimientos en Masonería?
• R.: He visto la B y la J, y después he sido exaltado como Maestro Masón.
• P.: ¿Con qué instrumentos de arquitectura quieres ser probado?
• R.: Con la escuadra y el compás.
• P.: ¿Cómo era la joya que llevaba Hiram?
• R.: Era una medalla triangular de oro, en la que estaba grabado un doble
triángulo encerrado en un círculo, y en su centro el Tetragrama.
• P.: ¿De dónde vienes?
• R.: Del Occidente, donde he estado en busca de los genuinos secretos de un
Maestro Masón.
• P.: ¿Por qué tales secretos llegaron a perderse?
• R.: Por la muerte prematura de nuestro Gran Maestro Hiram Abif.
• P.: ¿Los has encontrado?
• R.: No, pero en substitución de ellos me dieron ciertos signos por los que serán
reconocidos todos los Maestros Masones del Universo, hasta que el tiempo o las
circunstancias nos devuelvan los genuinos.
• P.: ¿Cómo fuiste Iniciado en los Secretos Substituidos de un Maestro Masón?
• R.: Viviendo en mí mismo el Terror, el Dolor y la Simpatía causados por la
muerte de Hiram Abif.
• P.: ¿De qué forma se te confirieron los Secretos Substituidos?
• R.: Bajo los Cinco Puntos de la Fraternidad.
120
Se considera que la lectura profunda y comprensiva de un texto tal como un Diálogo de Platón es
verdaderamente un acto iniciático.
• P.: ¿Dónde se revelará lo que somos?
• R.: En las Palabras.
“Entonces, realizaremos los Ritos que cada uno de nosotros, en este momento, debe
cumplir interiormente.”
Nota: cada vez que los Maestros se reúnen en la Cámara del tercer grado se dice que
“fundan la Cámara del Medio”. Es decir, cada tenida en esta Cámara actualiza, como si
fuera por primera vez, la reunión original de los Maestros en la Cámara del Medio del
Templo del Rey Salomón. Esto es consecuencia de haber establecido, durante la
Apertura, un “espacio-tiempo sagrado” para la realización de los trabajos.
121
El símbolo de la “Obscuridad Visible” debería ser largamente profundizado. Por ejemplo, relacionarlo
con la “Obscuridad Luminosa” de la que habla el Pseudo Dionisio Areopagita, o con la “Lámpara de
Obscuridad” que se menciona en el Zohar. Desde un punto de vista más moderno, de tipo psicológico, se
ha comparado la “Obscuridad Visible” con un estado de depresión profunda.
• P.: ¿Cómo se perdió la Palabra?
• R.: Por tres grandes golpes.
• P.: ¿Qué es la Palabra Perdida?
• R.: Es una triple voz.
• P.: ¿Qué es la Palabra Substituta?
• R.: Es algo que nos permite franquear una etapa, es una “espera hacia la
Verdad”.
• P.: ¿Cuántas Palabras Substitutas existen?
• R.: Nosotros utilizamos solo una, pero realmente hay infinitas.
• P.: ¿Por qué infinitas?
• R.: Porque todo Nombre Divino es una Palabra Substituta.
• P.: Pero los Nombres Divinos, aun cuando numerosos, no son infinitos.
• R.: En realidad, cada ser es en sí mismo una Palabra Substituta.
• P.: Pero habrá una Palabra Substituta que la englobe a todas.
• R.: Sí, el Universo.
• P.: ¿Quién te ayudó a levantarte?
• R.: La misma mano que me había derribado.
• P.: ¿Desde dónde y hacia dónde fuiste elevado?
• R.: Desde la escuadra al compás o desde un orden superficial (hace el Signo de
Compañero) a una perpendicular con vida (se coloca al Orden de Maestro).
• P.: Repítelo.
• R.: Fui elevado desde una superficie plana hasta una perpendicular, por los
Cinco Puntos del Compañerismo.
• P.: ¿Qué te recuerda eso?
• R.: Lo que se dijo en el Aprendiz: “así como el arquitecto erige su columna por
medio del plano y la perpendicular, de este modo debería conducirse el masón
ante el mundo”.
• P.: ¿Cuántos viajes realizaste?
• R.: Tres.
• P.: ¿Qué buscabas?
• R.: El cuerpo de nuestro Respetable Gran Maestro Hiram Abif.
• P.: ¿Dónde lo encontraste?
• R.: Bajo una acacia, en la claridad del crepúsculo.
• P.: ¿Cuáles eran sus rasgos?
• R.: Eran mis propios rasgos.
• P.: ¿Cómo te elevaron?
• R.: Formando una cadena viviente, y mediante el supremo recurso del Arte Real.
• P.: ¿Cuál fue el símbolo de tu Consagración?
• R.: Una trulla o llana en mis manos.
• P.: ¿Qué se te dijo?
• R.: “Pongo en tus manos unión y desunión, creación y destrucción, para que
seas el Pilar del Medio donde se equilibran los opuestos”.
• P.: ¿Qué simboliza la trulla?
• R.: La trulla, llana o paleta favorece la unión y la fusión entre las piedras; es por
lo tanto el símbolo de la unidad. La trulla es el instrumento mediante el cual la
Obra del constructor adquiere su perfección y acabado final. Simboliza el arte de
armonizar las oposiciones, y transformar tales oposiciones en fecunda
creatividad, extendiendo así la argamasa unitiva que es el triple cemento
formado por la armonía, la paz y la concordia. La trulla conduce entonces a
“una obra de fraternidad”.
• P.: ¿Qué significa “pasar la paleta”?
• R.: Suavizar y, si es posible, eliminar las desavenencias entre los Hermanos.
• P.: ¿Quiénes fueron testigos de tu Iniciación?
• R.: Los cuatro puntos del Mundo.
Segunda Lectura: “Simbólica” (el Centro)
122
Esto es una variante de la Leyenda, donde se decía que los Maestros que buscaron el cuerpo de Hiram
eran quince en lugar de nueve.
Tercera Lectura: “Práctica” (el trabajo del Maestro)
El Reloj de Arena
La arena es lo que "no tiene precio". Por su tenuidad, el grano de arena es una cantidad
despreciable, lo infinitamente pequeño. Por su gran número, se convierte en una fuerza,
un poder infinitamente grande. Estamos hablando de un mar de arena, un océano de
arena, de una nube de arena. A menudo representa un peligro: la duna que engulle una
ciudad, la tormenta de arena que desvía al viajero en el desierto.
Un solo grano de arena, caído "casualmente", puede impedir un mecanismo
perfectamente rodado para funcionar. Se convierte en el símbolo del pequeño detalle no
previsto por el hombre, y que, a pesar de su carácter diminuto, casi inexistente, pone en
peligro todo un proyecto bien construido. Evoca así la fragilidad de las empresas
humanas…
Infinitamente pequeño, infinitamente grande, el reloj de arena responde a este doble
simbolismo. Él es el instrumento que deja fluir uno a uno los granos de arena. El tiempo
es entonces considerado como una secuencia de instantes distintos entre sí, pero
también como la durabilidad, incluso la eternidad, ya que regresa constantemente. Un
ciclo genera otro ciclo. La forma del reloj de arena, X, debe compararse a la fórmula de
Apolonio de Tyana:
Lo inferior es como lo superior, y lo que es superior es como lo que es inferior, para
perpetuar los milagros de una sola cosa.
Podemos encontrar esta idea en los rituales masónicos: “Quien ha sido exaltado será
humillado”. En el ciclo, ya sea para lo de arriba, como para lo que hay debajo, todo está
claramente definido, en el origen y en el final. Pasamos de la plenitud al vacío, del gran
número a la nada.
La comunicación entre los dos jarrones del reloj de arena se realiza mediante un cuello
uterino: la analogía con el útero es obvia. Lo que existió en potencia se hace efectivo al
pasar por el paso. La arena de arriba, que era un ser por venir, ahora es real, hasta que la
próxima inversión.
El flujo de arena parece muy lento al principio y luego se acelera hasta una especie de
frenesí cuando el jarrón superior está casi vacío. Esto, por supuesto, es estrictamente un
fenómeno físico. Al comienzo del experimento, la superficie es grande en relación con
el orificio. Mientras la arena fluye, el área se está reduciendo. ¿No es una ilustración
perfecta de la concepción del tiempo según la edad? En el niño y el adolescente, el
tiempo parece pasar lento, demasiado lento. En la edad adulta, se tiene la impresión de
que una aceleración, y este sentimiento solo crece con los años que pasan...
Además, cada grano que se desliza por el cuello pierde una cantidad infinitesimal de su
masa y, al mismo tiempo, elimina algunas partículas de sílice al vidrio del reloj de
arena, agrandando así el cuello. Después de muchas reversiones, ¿la arena sigue siendo
la misma? ¿La esclusa de aire siempre es tan estrecha? ¿El tiempo medido por el reloj
de arena es constante, o el instrumento da un valor constantemente erosionado?
Las tres exhortaciones del Maestro Masón:
1. Pueda la fragancia de la Verdad, como la rama de acacia, florecer sobre la tumba de
todo Hermano, en el Oriente Desconocido.
2. Honor a quien elevó el Templo y vivió y murió según la escuadra, y cuyo cuerpo
descansa donde nadie sabe, excepto los Maestros Masones.
3. A aquél que comprendía todas las cosas.
A aquél que encontró las piedras y la madera.
A aquél que derramó su sangre noblemente cumpliendo con su deber.
Benditos sean los tiempos y bendito sea cada amanecer en los que nacieron estos tres
hombres ilustres que adornaron el Templo con la Sabiduría, la Fuerza y la Belleza.
PARA REFLEXIONAR
1. «Los Maestros saben manejar todos los instrumentos de trabajo y están obligados a
dirigir y a enseñar a los demás Obreros, conservando con frecuencia en sus manos la
paleta o llana, para que, así como el albañil la emplea para pulimentar sus obras
materiales, allanando las superficies y corrigiendo las desigualdades que las deforman,
los Maestros la usen en el sentido ético para extender sobre la Logia el cemento unitivo
que transforme la fraternidad de virtual en real, y consolide la egrégora del cuerpo».
2. El símbolo de la escuadra y el compás, tan común en Masonería, presenta en el
grado de Maestro una cierta paradoja. Por un lado, la joya del Venerable Maestro de
la Logia es la escuadra. Por el otro, sobre el Altar, el compás se coloca con ambas
puntas sobre la escuadra, indicando una cierta jerarquía del primero sobre la segunda.
Además, la escuadra representa a todo el Gremio, pero el compás es la joya del Gran
Maestro. Se trata, aparentemente, de simbolizar que el Maestro se encuentra entre la
escuadra y el compás, entre la Tierra y el Cielo, entre los Principios y sus efectos. No
es, por lo tanto, sólo del Cielo o sólo de la Tierra, sino que se ha transformado en el
mediador, en aquel que maneja tanto la escuadra como el compás. La relación que
adoptan estos dos instrumentos puede ser expresada recurriendo al lenguaje alquímico:
«la materialización del espíritu y la espiritualización de la materia».
3. En todo el simbolismo y la filosofía del grado de Maestro hay un eje central: el
Verbo, la Palabra, el Logos. Es una forma de expresar el misterio del “Nombre”; se ha
dicho que, cuando alcanzamos la realización plena, “Nos volvemos nuestro Nombre”.
La pérdida de este Logos, la muerte de Hiram, la incapacidad para pronunciar la
Palabra Verdadera, el Nombre, que es nuestro Nombre, es la gran “caída” que los
Rituales del grado intentan simbolizar. Una “caída” que, sin embargo, no es del todo
deplorable, porque la misma motoriza la posterior queste (búsqueda): primero, del
cuerpo de Hiram; luego, de los Asesinos y, finalmente, de la Palabra en sí misma, que
habrá de encontrarse en el grado 14°. Por lo tanto, la muerte de Hiram es casi un
sacrificio, la necesaria Muerte del Padre, sin la que sus hijos quedarían aprisionados
en una fórmula, en una estructura: es una muerte fructífera, que vivificó el simbolismo
masónico al generar el conjunto de los Altos Grados y dar lugar a la triple búsqueda de
la Logia de Perfección.
4. El Maestro estudia la voz de la Naturaleza, que grita y a la vez calla el sonido de la
Palabra Perdida. Recuperar la Palabra es ver elevarse la Estrella de la Mañana, y esto
a su vez es un símbolo del renacimiento de Hiram. La Leyenda de la Palabra Perdida
constituye el eje central de la Maestría masónica. La Palabra Sagrada, Palabra
Verdadera o Nombre Secreto del Gran Arquitecto del Universo sólo podía ser
transmitida cuando los Tres Grandes Maestros: Salomón, Hiram de Tiro e Hiram Abif
estaban presentes, y conformaban el «Arco Viviente». La muerte de Hiram Abif alteró
esta situación, por lo que la transmisión regular de la Palabra se perdió. Ello
constituyó una verdadera Muerte de todo el Gremio, de la que todos los grados y Ritos
son esfuerzos en busca del renacimiento.
5. Nótese que el mismo ingreso en la Orden implica, en sí mismo, una pérdida de la
Palabra, pues el Aprendiz debe guardar silencio durante su trabajo en el primer grado.
La Palabra Perdida sólo se recupera con perseverancia, y esta última es una de las
virtudes principales del Maestro Masón. En el Parzifal de Wolfram von Eschenbach, el
héroe es, en cierto momento, calificado de, simultáneamente, Caballero de la Espada y
Caballero de la Palabra. Y Parzifal o Perceval pierde esa Palabra, y para recuperarla
tiene que vivir numerosas (y en muchos casos penosas) aventuras. Todos los seres
humanos perdemos la Palabra en algún momento de nuestras vidas. Cuando un ideal se
vuelve vacío, cuando una relación deja ser un verbo que nos motive, hemos perdido la
Palabra. También las sociedades la pierden, cuando su Oriente, es decir, el ideal, el
espíritu que las constituía como sociedad, es olvidado o tergiversado. Además, la
pérdida de la Palabra, y su eventual recuperación, implican un hecho cosmológico, un
fenómeno arquetípico que se expresa en todos los niveles y planos de manifestación.
«Todas las cosas del Universo son partículas de la Palabra Perdida. El Universo entero
es, en sí mismo, una Palabra Perdida, porque es la multiplicidad en que se ha dispersado
la Unidad. Y el Universo mismo es también la Palabra Substituta, porque lo
manifestado es el símbolo del Principio que constituye su ser y esencia primordiales.»
6. Hiram es todo justo que sufre por una causa justiciera, todo liberador que sucumbe
en pro de la humanidad. Somos todos nosotros, desde que, identificados, el día de
nuestra recepción, con la víctima de los Tres Malvados Compañeros, podemos repetir
esta hermosa frase del dios Osiris: Desde que recibí la gran herida, estoy herido de toda
herida123.
7. La Leyenda de Hiram forma parte de las historias arquetípicas, esas profundas
narraciones simbólicas que, periódicamente, se revelan como realidades no sólo en la
interioridad profunda de los seres humanos, sino también en los actos, eventos y
conductas exteriores. Aquí nos encontramos con el relato simbólico de una «muerte
sacrificial», en la que Hiram aparece adornado con los atributos propios de un héroe
solar civilizador. Muy poco de lo que se describe en la Leyenda se encuentra en los
versículos bíblicos donde se hace mención expresa del nombre de Hiram, lo que quiere
decir que el relato mitológico extrae su contenido de un arquetipo supra-bíblico que se
refleja y se reitera en el proceso mismo de la Iniciación, cualquiera sea la forma o el
contexto tradicional en el que esta se exprese. De ahí las analogías que pueden hallarse
entre la Leyenda de Hiram y otras historias mitológicas equivalentes, tales como la
leyenda de Osiris.
8. Como todos los personajes arquetípicos, Hiram significa muchísimas cosas. Se lo ha
asociado con la verdad, con la libertad y casi con cualquier concepto que se considere
valioso. Esotéricamente considerado, Hiram es el símbolo del Hombre, del Hombre
Primordial, expresado a través de los hombres y mujeres individuales que componen la
Humanidad. Este Hombre Primordial es el que poseía la Palabra y la perdió, halló una
Palabra Substituta y aún busca la Verdadera; es el Hombre que cae, se levanta y vuelve
a caer, una, mil, infinitas veces.
La denominación de “Hijo de la Viuda” respecto de Hiram presenta simbolismos que
aún han sido poco explorados. Hasta la Piedra Filosofal fue llamada “Hijo de la
Viuda”, mientras que, en la Cábala, Viuda es una denominación de la séfira Malkhut.
Para M. L. Von Franz: “Se alude con frecuencia a Isis como la Viuda, de ahí que desde
el comienzo mismo de la alquimia se llame a la piedra filosofal, al misterio, el misterio
de la viuda, la piedra de la viuda o la piedra del huérfano…” En algún texto alquímico
podemos leer que Isis dice “Ahora, hijo mío, ya conoces el misterio que es el elixir de la
viuda”…
123
Goblet D´Alviella.
9. En la Piedra Cúbica de Punta debemos distinguir el cubo y la pirámide que lo
completa. La piedra cúbica representa la estabilidad absoluta y es en tal sentido un
reflejo del Principio. Se ha comparado el cubo con la forma simbólica de la Jerusalén
Celeste, cuyo estudio detallado corresponde al grado 19°. Las cuatro caras laterales
del cubo representan los cuatro puntos cardinales, mientras que la pirámide manifiesta
la preeminencia del zenith. La Piedra Cúbica de Punta, a través de la pirámide que la
corona, marca un centro, un punto de convergencia de las distintas direcciones del
espacio, y por ello corresponde a algo cumplido, terminado, donde todos los esfuerzos
se han focalizado en un punto, produciendo un resultado que puede calificarse de
“magistral”. Asimismo, la pirámide remite al simbolismo del fuego y a ideas de
transformación y trascendencia. La pirámide está sólidamente apoyada en la Tierra a
través de su base cuadrada, mientras que se eleva hacia el Cielo como una montaña;
por ello fue considerada por los egipcios como el Templo sagrado por excelencia.
10. Las antiguas lecturas decían que: “podrá perfeccionarse en Masonería, de tal
manera que podrá viajar en los países extranjeros, trabajar y recibir honorarios como
Maestro Masón”. Pero esto es simbólico, y el “país extranjero” alude a nuestro destino
después de la muerte, “ese país misterioso del que ningún viajero vuelve”. En los
grados de Aprendiz y Compañero aprendemos los secretos de la Naturaleza y las
vicisitudes de la Vida, nos resta entonces comprender la Muerte124.
11. La pluma o buril con la que el Secretario graba las planchas en este grado es a
veces llamada el «Shamir». En las Leyendas salomónicas, el shamir era un gusano u
oruga cuya sangre tenía un poder disolvente tal que podía corroer las piedras más
sólidas. Se cree que «shamir» es una alteración de la palabra griega «smiris», que
significa «esmeril». Desde un punto de vista esotérico, aquí podemos encontrar una
lejana referencia alquímica al «Disolvente Universal».
12. Todo Juramento masónico se compone de una serie de afirmaciones denominadas
“puntos”. En los mismos se aprecia una interesante manifestación del binario y del
ternario. En efecto, los puntos se dividen en afirmativos, que requieren la ejecución de
ciertos actos, y negativos, el compromiso de no realizar otro tipo de actos.
Afirmaciones y negaciones son las dos columnas que componen todo Juramento.
Finalmente, existe un punto común de secreto y discreción, que unifica los dos tipos de
puntos y los equilibra, y se denomina por lo tanto el lazo. El Juramento del Maestro
debería resumir los juramentos de la Masonería Simbólica en su totalidad.
124
En la Cábala, la consciencia de nuestra mortalidad se considera el paso decisivo para el logro de la
Sabiduría. En otro contexto, Paracelso afirma que la virtud se define por la actitud que alguien observa
ante la muerte.
RÚBRICA
En la instrucción del grado preguntábamos cuáles eran los rasgos del rostro de Hiram.
La respuesta era: “mis propios rasgos”. Nosotros somos Hiram; nosotros, individual y
colectivamente, vivimos su historia. La Leyenda de Hiram, con su muerte y su
demorado renacimiento, es una parábola de la vida, de nuestra vida, de la vida de
todos los hombres. Es un espejo en el que podemos leer el misterio del Ser. Cada ser
humano debe buscar su Palabra, la Palabra que le dé sentido, significado a su vida. Y
nadie que no sea él mismo puede encontrar esa Palabra. No se la obtiene con la fuerza,
con el robo, con la hipocresía. No se la compra a los dioses o a los sacerdotes. Hay una
única forma de encontrar esa Palabra íntimamente nuestra: viviendo la vida de un ser
humano.
125
Raboni proviene del hebreo rabí, Maestro. En realidad, Raboni es una forma de dirigirse a alguien aún
más respetuosa que rabino. Raboni o Rabboni es algo así como “Gran Maestro” o “Su Excelencia”. Esto
último la asocia con el significado dado a Giblim.
Después de la muerte prematura de Hiram Abí, Adoniram se convirtió en el principal
arquitecto del Templo y ésta fue la razón por la cual el Rey Salomón deseó presentarle
a la Reina de Saba y lo que motivó que le confiriera públicamente el título de Giblum o
Excelente Masón. Cuando el cortejo real estaba a punto de retirarse, Adoniram, en
prueba de humildad, saludó al Rey así: colocó dos dedos de la mano derecha sobre el
hombro izquierdo y los retiró cruzando el cuerpo al tiempo que llevaba hacia atrás el
pie derecho al tiempo que hacía una pequeña inclinación, realizándolo tres veces
(Realiza lo indicado y se asegura que el Venerable Maestro electo, nuevo juramentado,
lo repita). De aquí provienen la Palabra, los Signos y el Saludo de un Maestro en las
Artes y las Ciencias.
Para vuestra instrucción os voy a explicar los Signos de un Maestro en las Artes y las
Ciencias. Los Signos reservados a los Maestros Instalados son cinco y corresponden de
alguna manera a los cinco puntos perfectos de la Fraternidad. De estos cinco Signos,
cuatro son accidentales y uno es penal.
El primer Signo accidental es el Signo de Llamada; es el Signo que hizo el Gran
Monarca a su servidor para que avanzara hacía él y se da así: dos dedos de la mano
derecha con el brazo extendido sobre el hombro derecho. Se da tres veces porque el
Rey Salomón lo dio tres veces a Adoniram. (Realiza lo indicado y se asegura que el
Venerable Maestro electo, nuevo juramentado, lo repita).
El segundo Signo accidental es el Signo de la Plomada; se hace con el antebrazo
horizontal, formando una escuadra con el brazo, como si la mano sostuviera un cordel
con plomada (Realiza lo indicado y se asegura que el Venerable Maestro electo, nuevo
juramentado, lo repita). Hace alusión a un extracto del Volumen de la Ley Sagrada,
cuando el Señor dijo: “Estableceré una plomada en el centro de mi pueblo”. Durante
vuestra Obligación los Venerables Hermanos estaban alrededor de vos con este Signo,
para significaros que habéis llegado como una plomada al centro de vuestra
Respetable Logia Simbólica; por ello los Hermanos miraban hacia vos, tanto para
tomar ejemplo como para su instrucción.
El tercer Signo accidental es el Signo de Secreto y se hace poniendo el dedo índice de
la mano derecha sobre los labios, así (Realiza lo indicado y se asegura que el Venerable
Maestro electo, nuevo juramentado, lo repita). De la misma manera que la plomada
guía vuestros actos, este Signo corresponde a vuestras palabras: Pondréis un freno
sobre vuestra lengua y un precinto sobre vuestros labios antes que comunicar los
secretos de un Maestro Instalado. Se transforma en el segundo Signo Penal así,
bajando el dedo índice por debajo de la barbilla (Realiza lo indicado y se asegura que
el Venerable Maestro electo, nuevo juramentado, lo repita); hace referencia al segundo
castigo previsto en vuestra Obligación y que dice que preferiríais tener la lengua
clavada al paladar antes de desvelar indebidamente los secretos de un Maestro
Instalado.
El cuarto Signo accidental, es el Signo de Saludo de un Maestro de las Artes y la
Ciencias. Se da con dos dedos de la mano derecha sobre el hombro izquierdo
retirándolos cruzando el cuerpo al tiempo que lleva hacia atrás el pie derecho y se hace
una pequeña inclinación, realizándolo tres veces (Realiza lo indicado y se asegura que
el Venerable Maestro electo, nuevo juramentado, lo repita). Hace alusión al saludo
dirigido por Adoniram a su real Maestro.
El quinto Signo es penal y de naturaleza doble: la primera parte se da con el antebrazo
derecho horizontal, dando un golpe con la mano izquierda abierta sobre la muñeca
derecha (Realiza lo indicado y se asegura que el Venerable Maestro electo, nuevo
juramentado, lo repita); hace alusión a la primera parte del castigo previsto en vuestra
Obligación. La segunda parte se da cogiendo esta mano derecha cortada con la mano
izquierda y colocándola sobre el hombro izquierdo donde se deja mientras el brazo
izquierdo cae a lo largo del cuerpo (Realiza lo indicado y se asegura que el Venerable
Maestro electo, nuevo juramentado, lo repita): hace alusión a la segunda parte del
castigo previsto en vuestra Obligación.
Prosigue el Ritual: el nuevo Maestro es investido con el collar y la joya (la escuadra),
“con la esperanza de que prepare piedras cúbicas en el Templo de la Masonería”. Se
le coloca el mandil de Maestro Instalado, “que tiene tres niveles”. Se lo conduce a la
Silla de Salomón, con el Toque Real del Maestro Instalado (ver más adelante), y recibe
el mazo. Su primer acto como Venerable Maestro es investir al Maestro saliente con la
joya del Past Master. Acto seguido, saluda a este último tres veces, con el Signo de
Saludo que describimos previamente.
Cuando el nuevo Maestro recibe el collar se le dice que ese es “el más alto honor que la
Logia puede conferir a uno de sus miembros”. Sus herramientas serán la paleta o trulla,
la plomada y el plano de las obras.
La proclamación es con el nuevo Maestro en el centro del Templo, todos formando un
círculo en su torno con el Signo de la Plomada, y culminando con el Signo Penal,
repetido tres veces. “La Plomada, símbolo de la búsqueda de la Verdad en las
profundidades donde la Verdad se esconde”.
El Toque Real del Maestro Instalado (que tiene muchas variantes) debe hacerse con
mucha ceremonia, y el Maestro Instalador retira su mano sólo en el momento en que
coloca al nuevo Maestro en la Silla de Salomón.
En el Ritual Taylor hay una ceremonia muy interesante, consistente en que todos los
miembros saludan al nuevo Maestro por el signo de su grado, “in passing”, es decir,
mientras efectúan una circumambulación al Templo126. Los Past Masters lo saludan con
el Toque de Humildad por cinco veces, los Maestros con su signo por tres, los
Compañeros por cinco y los Aprendices por tres.
Finalmente, el nuevo Maestro es proclamado tres veces; en el Este, el Occidente y el
Sur.
El Toque Real del Maestro Instalado: en los Rituales franceses este toque, de gran
importancia simbólica, se presenta en forma muy completa e interesante.
El Maestro Instalador deja su asiento por la izquierda y se coloca al lado del Maestro
Elegido. Entre el pulgar y el dedo índice de su mano derecha toma la muñeca derecha
del Maestro Electo y luego coloca la mano izquierda sobre el pecho izquierdo del
Maestro Elegido.
Por último, gira sobre sí mismo un poco a la izquierda, levanta ligeramente su mano
derecha y empuja la izquierda del Maestro Elegido. Este movimiento continúa hasta que
el Instalador queda frente al Sur y el Maestro Electo enfrente de él (de cara al Norte).
Entonces el Maestro Instalador se desacopla y retrocede dos pasos.
Nótese que el simbolismo de este acto implica la transmisión de una cierta influencia
esotérica de un Maestro al otro: es una brillante aplicación del concepto de la cadena.
126
Aquí no podemos profundizar en este símbolo, pero no podemos dejar de mencionar que la
circumambulación reconoce antecedentes en las mitologías arcaicas de la humanidad, y se relaciona con
el acto simbólico e iniciático de recorrer un laberinto.
Se realizan entonces los dos primeros signos (ver la Leyenda), y el Toque de Humildad.
Después de la entrega del mazo, el Maestro Saliente hace lo propio con la espada,
“símbolo del Verbo y de la Luz”.
Sigue luego una serie de movimientos complejos, que recapitulan prácticamente todos
los signos del Tercer Grado y de la Cátedra de Maestros Instalados. Como acto Ritual
final, todos los presentes forman un semicírculo frente a la Silla, ocupada ahora por el
nuevo Maestro, y ejecutan el Gran o Real Signo del Tercer Grado.
• P.: ¿Según que símbolo de la Francmasonería los Maestros Instalados deben ser
probados?
• R.: Según la Piedra Perfecta.
• P.: ¿Qué es la Piedra Perfecta?
• R.: Es una Piedra en forma de cubo perfecto que sólo puede ser controlada y
verificada por la escuadra y el compás.
Una ceremonia muy interesante se encuentra en algunos Rituales franceses, en los que,
previo a la Instalación del nuevo Maestro en la Silla, el Maestro saliente y dos Maestros
Instaladores ayudantes colocan sus manos (sin guantes) sobre la cabeza desnuda del
Maestro entrante. Este ritual continúa la idea de transferir algún tipo de influencia
esotérica al nuevo Maestro, y acentúa la noción de la cadena iniciática.
Algunos agregan que el Maestro saliente le entrega una rama de acacia al entrante y que
este, a su vez, le pasará (simbólicamente), la misma rama a quien lo reemplace, etc.
El Past-Master: esta dignidad no es un grado masónico propiamente dicho, sino una
extensión y ampliación de la Maestría, correspondiente a aquellos que han culminado la
Veneratura de la Logia. Como los estudios iniciáticos nunca terminan, los Past Masters
deben seguir estudiando, aprendiendo, profundizando.