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Competencia Lectora Paes: Forma: 4813244

Este texto presenta la historia de un escritor que atraviesa una crisis personal y profesional. Tras visitar a un psicoanalista, comienza a cuestionar su identidad y trabajo como novelista. Esto lo lleva a recordar el caso de Enric Marco, un famoso impostor. El escritor decide contactar a Marco para hablar sobre su experiencia engañando a otros y hacerse pasar por alguien que no era, con el fin de encontrar respuestas a sus propias dudas.

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Competencia Lectora Paes: Forma: 4813244

Este texto presenta la historia de un escritor que atraviesa una crisis personal y profesional. Tras visitar a un psicoanalista, comienza a cuestionar su identidad y trabajo como novelista. Esto lo lleva a recordar el caso de Enric Marco, un famoso impostor. El escritor decide contactar a Marco para hablar sobre su experiencia engañando a otros y hacerse pasar por alguien que no era, con el fin de encontrar respuestas a sus propias dudas.

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Competencia lectora

PAES
forma: 4813244
Texto 1

1. El cuerpo de Ulises Adsuara apareció flotando en la bahía un domingo de agosto


a las dos de la tarde, cuando la playa estaba llena de gente. Las olas, que en
ese momento eran suaves, lo fueron sacando a tierra boca arriba desde alta mar
y al principio sólo era un punto oscuro que se divisaba más allá del rompiente
del segundo espigón, por eso muchos bañistas lo confundían con un madero, pero
después su forma se fue concretando y finalmente comenzó a flotar con los brazos
abiertos entre la multitud que chapoteaba en la orilla.
2. Nadie habría reparado en aquel cuerpo si hubiera ido en traje de baño, ya que la
suavidad de su vaivén era parecida a la de esos nadadores que se hacen el muerto,
pero en este caso se trataba de alguien que nadaba vestido con esmoquin, pantalón
gris negro con cinta de seda, fajín, camisa blanca, corbata de lazo y zapatos de
charol. También llevaba una flor silvestre en el ojal que el oleaje no había logrado
arrancar. Hubo un momento en que su mano crispada rozó el costado de una chica
cuando ya el ahogado venía flotando entre los bañistas más alejados de la orilla y
el reproche que la chica le lanzó de repente se convirtió en un grito de pánico que
alertó a cuantos estaban alrededor y que enseguida se multiplicó en unas voces de
auxilio o de terror cuando finalmente la gente se dio cuenta de que estaba nadando
junto a un muerto.
3. Acudió muy pronto el equipo de socorristas, alertado por los gritos que se iban
sucediendo hasta la playa. Ulises Adsuara fue cargado en la lancha y aunque parecía
evidente que se trataba de un ahogado con muchas horas de navegación, el equipo
de socorro hizo por él todo lo establecido en las normas de salvamento. Finalmente,
fue depositado en la arena ardiente vestido como un novio y mientras llegaba la
ambulancia el náufrago quedó a pleno sol con las pupilas dilatadas a disposición
del turismo, que no siempre halla un suceso de esta índole para matar el tedio del
verano.
4. Aunque se trataba de un vecino de Circea, pequeña ciudad de 20.000 habitantes
donde todo el mundo se conocía, en el primer momento nadie pensó en aquel Ulises
Adsuara, que fue famoso en los bares del puerto. El naufragio apenas le había alte-
rado el rostro, aunque sí el cuerpo, pero en este caso había un elemento realmente
insólito: resulta que Ulises Adsuara ya había muerto ahogado otro verano, hacía
diez años.
5. Entre los curiosos que ahora rodeaban el cadáver, el guardia civil jubilado Diego
Molledo, también vecino de esta población marinera, fue el primero en advertir
que aquel náufrago no era desconocido. El guardia civil no paró de darle vueltas
a la cabeza. No lograba dar con el nombre del ahogado hasta que su señora le
pidió al camarero otra ración de atún y patatas fritas. Eso le abrió de golpe la
memoria. Aquel náufrago se parecía muchísimo a Ulises Adsuara, cayó de pronto en
la cuenta Diego Molledo, pero enseguida desechó esa posibilidad. Él era comandante
del puesto cuando hace años, lo recordaba muy bien, a Ulises Adsuara se le dio por
ahogado en esta misma playa, un domingo de agosto como éste. Su rostro no había

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cambiado demasiado. Aunque hubiera jurado que se trataba de la misma persona,
en Circea todo el mundo daba por supuesto que Ulises Adsuara había zozobrado
en su barca aquel verano, de modo que el guardia aceptó que estaba sufriendo una
alucinación. Sólo unos pocos sabían que Ulises le había pedido a su mujer patatas
fritas para comer ese día. A cambio, él había jurado que le traería el primer atún de
la temporada. Mientras Ulises naufragaba, Martina estaba friendo aquel domingo
esas patatas que tanto gustaban a su marido, redondas, crujientes, ahogadas en el
aceite de oliva que habían comprado durante la excursión por el alto valle de la
Alcudiana. Ese dato fue objeto de comentario en la investigación; por eso había
abierto la memoria del guardia civil jubilado.
6. Cuando llegó la ambulancia al puesto de la Cruz Roja del Mar también allí se
produjo el natural revuelo de curiosos. Todos los veranos se ahoga algún bañista
en esta playa, pero la gente no acaba de acostumbrarse a este tributo que el Me-
diterráneo se cobra en especie a cambio de tanta felicidad como proporciona. Los
socorristas sacaron la camilla y antes de que fuera introducido en el ambulatorio el
cadáver pasó descubierto por delante de la parada de taxis que había en la puer-
ta. Uno de los taxistas, Vicente Lambert, viéndolo sólo de refilón, dijo que aquel
muerto era Ulises Adsuara, marido que fue de su prima Martina. Es más, lo afirmó
de forma rotunda.
7. Pero enseguida otro taxista le rebatió:
8. —¿El profesor Ulises? ¡Cómo dices eso! Ulises ya murió una vez.
9. —No importa.
10. —Murió también ahogado.
11. —Se lo tragaría el mar o quien tuviera más hambre, pero su cuerpo no ha
aparecido todavía.
12. —¿Y crees que un náufrago va a llegar a tierra después de diez años o más?
13. —No importa. Ese ahogado es Ulises. Yo tengo buen ojo para los muertos
—aseguró Vicente Lambert.
14. El cadáver quedó tumbado en una mesa apropiada, cubierto con un paño, en
aquel puesto de socorro a la espera de que llegara el juez, quien, como es lógico,
siendo un domingo de agosto, había hecho todo lo posible para que no lo molestara
nadie. Allí se personó un policía municipal, nuevo en la plaza, que le registró el traje
y del bolsillo interior del esmoquin le sacó un pasaporte empapado, hasta el punto
de que la tinta corrida hacía difícil leer el nombre del propietario y su filiación.
Después de descifrar con paciencia cada una de las letras, el policía concluyó que la
documentación pertenecía a Andreas Mistakis, natural de la isla griega de Corfú;
de edad incierta, puesto que la fecha de nacimiento no se leía bien.

Manuel Vicent, Son de Mar. Alfaguara (1999) (fragmento adaptado).

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1.- Del segundo párrafo, se infiere que el ahogado
A) daba señales de llevar tiempo en el agua.
B) no tenía rasgos que llamaran la atención.
C) no era un bañista al momento de morir.
D) se había casado hace poco tiempo.

2.- De acuerdo con el segundo párrafo, ¿por qué la chica que se bañaba lanzó un grito?
Porque:
A) le tocaron el costado.
B) se alejaba de la orilla.
C) se estaba ahogando.
D) la rozaba un cadáver.

3.- ¿Cuál es el propósito del policía municipal al registrar la ropa del cadáver?
A) Encontrar pistas que ayudaran a identificarlo.
B) Comenzar a investigar la causa de muerte.
C) Asegurarse de que estuviera muerto.
D) Dar con el teléfono de algún familiar.

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4.- ¿Cuál de las siguientes frases, si se eliminara del texto, cambiaría más la forma de
percibir al ahogado?
A) “(...) este caso se trataba de alguien que nadaba vestido con esmoquin, pan-
talón gris negro con cinta de seda, fajín, camisa blanca, corbata de lazo y
zapatos de charol”.
B) “Después de descifrar con paciencia cada una de las letras, el policía concluyó
que la documentación pertenecía a Andreas Mistakis, natural de la isla griega
de Corfú”.
C) “Sólo unos pocos sabían que Ulises le había pedido a su mujer patatas fritas
para comer ese día. A cambio, él había jurado que le traería el primer atún de
la temporada”.
D) “(...) en el primer momento nadie pensó en aquel Ulises Adsuara, que fue
famoso en los bares del puerto. El naufragio apenas le había alterado el rostro,
aunque sí el cuerpo (. . . )”.

5.- ¿Cuál es el principal valor que transmiten los socorristas?


A) Valentía
B) Empatía
C) Fortaleza
D) Disciplina

6.- ¿Quién es Vicente Lambert?


A) Un taxista.
B) Un ahogado.
C) Un socorrista.
D) Un guardia civil.

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7.- ¿Cuál de los personajes mencionados en el texto es profesor y le gustan las patatas
fritas?
A) Andreas Mistakis
B) Ulises Adsuara
C) Diego Molledo
D) Vicente Lambert

8.- ¿Cuál es la actitud de Vicente Lambert hacia el descubrimiento del cadáver?


A) Tristeza, pues no se ha acostumbrado a ver ahogados.
B) Seguridad, pues está convencido de que el ahogado es Ulises.
C) Desconcierto, pues no puede creer que hayan encontrado a Ulises.
D) Incredulidad, pues el esposo de su prima lleva muchos años desaparecido.

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Texto 2

El impostor

Conocí a Enric Marco en junio de 2009, cuatro años después de que se convirtiera en
el gran impostor. Cuando lo conocí, acababa de publicar mi décimo libro, pero no
era un buen momento. Ni yo mismo entendía por qué. Un día mi mujer me puso un
ultimátum: o yo iba donde un psicoanalista o ella pedía el divorcio. Visité entonces
al psicoanalista que ella me recomendó. Mentiría si dijera que aquellas sesiones no
sirvieron para nada: intentó guiarme hasta dos conclusiones. La primera era que la
culpa de mis desdichas la tenía mi madre; la segunda conclusión era que mi vida era
una farsa y yo un farsante, que había elegido la literatura para llevar una existencia
libre, feliz y auténtica y llevaba una existencia falsa, esclava e infeliz, que yo iba
de novelista, pero en realidad no era más que un impostor. Esta última conclusión
acabó pareciéndome más verosímil que la primera. Fue ella la que hizo que me
acordara de Marco.
Aquí debo retroceder unos años, justo hasta el momento en que estalló el caso
Marco. En ese tiempo devoré todo lo que se escribió sobre Marco y, cuando supe
que algunas personas cercanas a mí lo conocían o le habían prestado atención, los
invité a comer a mi casa para hablar de él.
La comida fue a mediados de mayo de 2005. Asistieron mi hijo, mi mujer, mi herma-
na Blanca y dos compañeros de la Facultad de Letras: Anna Maria Garcia y Xavier
Pla. Mi hermana Blanca era la única que conocía bien a Marco, porque años atrás
había coincidido con él en la junta directiva de FAPAC, una asociación de padres de
alumnos de la que durante mucho tiempo ambos habían sido vicepresidentes. Para
sorpresa de todos, Blanca pintó a un viejecito encantador, hiperactivo, coqueto y
dicharachero, que se moría por salir en las fotos, y, sin molestarse en esconder la
simpatía que le había inspirado el gran impostor, habló de los proyectos, las reunio-
nes, las anécdotas y los viajes que habían compartido. Mientras hablábamos sobre
Marco, Xavier y yo estábamos sobre todo perplejos; Blanca, entre perpleja y diver-
tida; Anna Maria, solo indignada: repetía que Marco era un mentiroso compulsivo
y sin escrúpulos que se había burlado de todos. En algún momento, como si cayera
en la cuenta de una evidencia dramática, Anna Maria me dijo, taladrándome con
la mirada:
—Oye, ¿por qué has organizado esta comida? ¿Por qué te interesas por Marco?
¿No estarás pensando en escribir sobre él?
Los tres bruscos interrogantes me pillaron desprevenido, y no supe qué contestar;
la propia Anna Maria me rescató del silencio.
—Mira, Javier —me advirtió, muy seria—. Lo que hay que hacer con Marco es
olvidarlo. Es el peor castigo para ese monumento a la vanidad. —En seguida sonrió
y añadió—: Cambiemos de tema.

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No recuerdo si cambiamos de tema, pero recuerdo que no me atreví a reconocer en
público que la intuición de Anna Maria era correcta; ni siquiera a explicarle que,
si al final escribía sobre Marco, no lo haría para hablar de él, sino para intentar
entender por qué había hecho lo que había hecho. Días más tarde leí en El País
algo que me recordó su advertencia. Era una carta al director. No era la carta de
una mujer indignada, sino más bien abrumada y avergonzada; decía: «No creo que
tengamos que entender las razones de la impostura del señor Marco »; también
decía: «Detenernos a buscar justificaciones a su comportamiento es no entender el
legado de las víctimas reales de cuyo dolor Marco intentó apropiarse».
Eso decía la carta. Era exactamente lo contrario de lo que yo pensaba. Yo pensaba
que nuestra primera obligación es entender. Entender, por supuesto, no significa
disculpar o, como decía ella, justificar; mejor dicho: significa lo contrario. El pen-
samiento y el arte, pensaba yo, intentan explorar lo que somos, revelando nuestra
infinita, ambigua y contradictoria variedad. ¿Entender es justificar? ¿No es más
bien nuestra obligación? ¿No es indispensable tratar de entender toda la confusa
diversidad de lo real, desde lo más noble hasta lo más abyecto?
Estas preguntas me rondaban todavía una semana después, en una cena de amigos
en la que me llamaron impostor. A diferencia de la comida de mi casa, aquella
reunión no se había organizado para hablar de Marco, pero acabamos hablando de
él porque nuestro anfitrión acababa de publicar un artículo en el que saludaba con
ironía el genial talento de impostor de Marco y le daba la bienvenida al gremio
de los fabuladores. Durante un buen rato estuvimos hablando y yo aproveché para
contar lo que había averiguado sobre el asunto.
—¡Pero Javier! —exclamó el anfitrión, bruscamente agitado—. ¿No te das cuenta?
¡Marco es un personaje tuyo! ¡Tienes que escribir sobre él!
Su fogoso comentario me halagó, pero también me incomodó; para ocultar mi em-
barazosa satisfacción seguí hablando, opiné que Marco no solo era fascinante por sí
mismo, sino por lo que revelaba de los demás.
—Es como si todos tuviésemos algo de Marco —me oí decir—. Como si todos
fuésemos un poco impostores.
Me callé y, quizá porque nadie supo cómo interpretar mi afirmación, se hizo un
silencio demasiado largo. Al terminar aquella cena pasé horas pensando en eso. Me
preguntaba si, dado que entender es casi justificar, alguien tenía derecho a intentar
entender a Enric Marco y justificar así su mentira y alimentar su vanidad. Era
imposible contar la historia de Marco sin mentir. Entonces, ¿para qué contarla?
¿Para qué intentar escribir un libro que no se podía escribir?
Aquella noche decidí no escribir este libro. Y al decidirlo noté que me quitaba un
peso de encima.

Javier Cercas, El impostor. Barcelona: Literatura Random House (2014), pp. 6-13
(fragmento adaptado).

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9.- ¿Quién es Anna Maria?
A) Compañera del protagonista.
B) Hermana del protagonista.
C) Esposa del protagonista.
D) Hija del protagonista.

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Texto 3

Los incendios en Twitter están sobrevalorados


El comunicador Ibai Llanos se ha hecho realmente famoso cuando ha emergido de
las redes sociales y se ha asomado a los medios de comunicación de masas. El mun-
do antiguo en el que me eduqué se funde en negro con muchísima lentitud.

Nací en 1979, lo que me coloca entre los últimos de la generación X y los pri-
meros mileniales. Creo que pertenezco a la X, porque llegaba tarde a las fiestas
analógicas y demasiado pronto a las digitales. Me preparé para vivir en un mundo
que tenía fecha de extinción.

Crecí acumulando discos, casetes y cintas de vídeo que hoy no puedo reproducir.
Ahora que estoy suscrito a todo streaming posible no echo de menos mis coleccio-
nes, aunque tampoco me deslumbra el infinito de internet. Los cuarentones como
yo vemos las novedades con cierta distancia cínica, pero tampoco somos dinosau-
rios encerrados en una nostalgia de mantita y chimenea. Nadar entre dos aguas nos
permite decirles a unos que la revolución tecnológica no es para tanto, y a otros,
que en el mundo de ayer no perdieron ningún edén.

Pensemos en la música. En 2015, Vetusta Morla grabó un concierto en el Wi-


Zink Center de Madrid. En la penúltima canción, “El hombre del saco”, el cantante
Pucho recitó una arenga en la que reivindicó la corporeidad, la presencia y la carne
frente a las pantallas y lo virtual: “No queremos vivir en las pantallas” o “cam-
biemos emoticonos por caras a caras más reales” fueron frases muy aplaudidas, y
aunque el aplauso de un concierto no tiene valor como prueba científica, es significa-
tivo que Vetusta Morla presente su arte como una resistencia a las inercias digitales.

Vetusta Morla es el grupo español más importante de las últimas décadas, y su


conexión profunda e íntima con sus contemporáneos (Pucho tiene mi edad) es in-
discutible. Su éxito refuta la tecnofilia de muchos profetas del colapso del mundo
previo al actual, tan penetrado por la tecnología: triunfaron cuando la industria
discográfica se desmoronaba y llenaron estadios cuando el rock y el pop se recluían
en teatros y salas pequeñas. Son un grupo de hoy con presupuestos de ayer (y uso
la palabra presupuestos en todas sus acepciones, incluida la financiera), con discos
trabajados a la antigua y conciertos intensísimos sin pizca de ironía posmoderna,
verdaderas comuniones litúrgicas. No es extraño que reivindiquen la presencia y el
cuerpo: sus canciones no funcionan en TikTok.

Dejaré ahora la música a un lado y me centraré en la tantas veces matada y en-


terrada Galaxia Gutenberg. En 2013 la caída en las ventas de libros tocó fondo
en España. Tal caída no la causó Mark Zuckerberg, el creador de Facebook, sino

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Lehman Brothers, la compañía que cayó en bancarrota en 2008 en medio de una
crisis económica generalizada. El mercado se hizo más pequeño, prácticamente la
mitad, pero ya no ha ido a menos, y desde 2020 ha repuntado espectacularmente.
En 2021, las ventas de libros crecieron un 25 %, y el gremio de libreros apreció un
rejuvenecimiento de los lectores. Algunos de los debates culturales y sociales más
intensos de los últimos años han nacido en libros.

De hecho, el mundo de los libros, en supuesta agonía, no es ajeno a producir sorpre-


sas y sobresaltos. Desde 2019, El infinito en un junco, una historia del libro antiguo
escrita por una filóloga clásica, se ha convertido en un fenómeno internacional. Mu-
chos de sus lectores lo son porque Irene Vallejo celebra y reivindica el libro como
tótem cultural y seña de identidad. Mientras la pandemia aceleraba la revolución
digital, el mundo analógico, físico y rotundamente material se refugiaba en un libro
contrario a los credos de Silicon Valley.

Un acontecimiento tan contraintuitivo bastaría para rebajar el entusiasmo de los


tecnófilos y el pesimismo de los tecnófobos, pero para ello deberían sacar la cabeza
de vez en cuando de las redes sociales. Solo saliendo de ellas se percibe una irrelevan-
cia que debería preocupar a Zuckerberg. Cuando él amenaza con cerrar su negocio
en Europa, debería medir bien su contingencia. Me apuesto un brazo a que tarda-
ríamos pocos días en recuperarnos, y al cabo de un mes ni recordaríamos qué era
aquello. La aceleración de la historia afecta también a los responsables de acelerarla.

Lo dice un adicto a las redes, alguien que postea compulsivamente en Facebook,


discute como un energúmeno en Twitter y se plantea cerrar sus cuentas al menos
una vez al día. Cuando digo que podríamos vivir sin ellas, no son palabras vacías:
sé que son una ilusión. He pasado horas sufriendo en polémicas e incendios digitales
que amenazaban con destrozar mi reputación y mi vida. No solo nunca ha pasado
nada, sino que mucha gente que me quiere ni se ha enterado de mi escarnio en la
plaza pública, lo que significa que esta no era tal, sino un patio particular.

La privatización del foro público sería asunto de otro ensayo. Aquí me centro en
la relevancia de las redes, claramente magnificada y basada en creencias sin datos
que las sostengan. Nadie ve la tele, se dice, pero los canales españoles Antena 3
y TVE congregan a 12 millones de espectadores en las campanadas, mientras los
comunicadores de redes sociales Ibai y Ramón García reúnen a 2,2 (un éxito, pero
son cifras aún muy alejadas de las que consigue la tele). Algo parecido sucede con
los podcasts, una industria con estrellas capaces de llenar el WiZink Center, como
Carolina Iglesias y Victoria Martín, pero por cada oyente de podcasts hay más de
20 oyentes de radio convencional.

Además, la fama sigue siendo un producto de los viejos medios de comunicación


de masas. Me refiero a la fama indiscutible: Ibai no ha sido famoso con todos los
atributos hasta que no ha empezado a asomar por espacios convencionales donde la
audiencia no sabe qué es Twitch. Como poco, puede decirse que el mundo antiguo en

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el que me eduqué se funde en negro —hace su transición hacia el negro de una pan-
talla que se apaga—, pero lo hace con muchísima lentitud, mientras que el mundo
nuevo avanza más despacio de lo que proclaman sus profetas. Más que a tormentas
o terremotos, los cambios se parecen al ciclo de altas y bajas de una playa tranquila.

Acostumbrados a la urgencia de las notificaciones, a la adicción de las pantallas


y a los apocalipsis que suceden dos veces al día, esta imagen marina permite pensar
el mundo sin ahogos, que es lo que necesitamos todos, seamos de la generación que
seamos.

Sergio del Molino, “Los incendios en Twitter están sobrevalorados”. El País (24 de
febrero de 2022) (fragmento adaptado).

10.- ¿Qué afirma el autor acerca de Vetusta Morla?


A) Que rechazan la afición por la tecnología.
B) Que practican un tipo de arte subvalorado.
C) Que tienen una visión negativa sobre la industria musical actual.
D) Que perdieron parte de su éxito a causa de la influencia de TikTok.

11.- ¿Qué actitud manifiesta el autor frente a las redes sociales?


A) De temor, porque manifiesta miedo frente a la adicción que generan.
B) De decepción, porque manifiesta desilusión frente a su uso poco ético.
C) De escepticismo, porque manifiesta que no son tan importantes como parecen.
D) De crítica, porque manifiesta que no pueden reemplazar a los medios tradicio-
nales.

12.- En el segundo párrafo, la expresión “tampoco somos dinosaurios encerrados en una


nostalgia de mantita y chimenea” se refiere a personas que son
A) abiertas a las nuevas tecnologías.
B) críticas con la revolución tecnológica.
C) observadoras melancólicas de la evolución tecnológica.
D) experimentadas en el desarrollo de nuevas tecnologías.

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13.- El autor indica que la “fama indiscutible” pertenece a
A) individuos que llegan a ella de manera paulatina.
B) personas que la alcanzan por razones cuestionables.
C) individuos que se destacan en los viejos medios de comunicación.
D) personas que logran promoverse en redes sociales y foros digitales.

14.- ¿Con qué finalidad se menciona a Irene Vallejo?


A) Para demostrar la irrelevancia de los libros tradicionales.
B) Para ilustrar la transformación cultural de la revolución digital.
C) Para explicar que los libros digitales han sustituido a los impresos.
D) Para respaldar la idea de que los libros continúan teniendo vigencia.

15.- En el párrafo que empieza con la expresión “Lo dice un adicto a las redes. . . ”, ¿a
qué se refiere el autor con el “escarnio en la plaza pública”?
A) A la interacción en las redes sociales.
B) A las confrontaciones en las redes sociales.
C) A la ilusión de cercanía que generan las redes sociales.
D) A las diversas actividades que ocurren en las redes sociales.

16.- ¿Cuál es una característica del autor del texto?


A) La constante apelación al lector.
B) La referencia a sus propios estudios.
C) La presentación de su punto de vista.
D) La imprecisión del lenguaje utilizado.

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17.- ¿Qué quiere demostrar el autor al incluir cifras de la televisión?
A) Que la televisión supera el número de usuarios de la radio convencional.
B) Que la audiencia de la televisión supera a los usuarios de las redes sociales.
C) Que el público prefiere informarse empleando los medios de comunicación tra-
dicionales.
D) Que algunos canales de televisión funcionan como un foro público como las
redes sociales.

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Texto 4

¿Un lápiz se puede convertir en un diamante?

1. ¿Un lápiz se puede convertir en un diamante? El trazo que dibuja un lápiz


no es más que un montón de minúsculos fragmentos arrancados de la mina
que se apoya sobre el papel. Existen lápices con diferentes características,
que los fabricantes obtienen en función de la proporción de grafito y arcilla
con que realizan la mina. El más común lleva las siglas HB y nos indica que
tiene una dureza media; en este caso, la cantidad de grafito ronda el 70 %.
Para obtener minas más blandas y oscuras, añaden más cantidad de grafito.
2. El diamante, en cambio, es una de las piedras preciosas más codiciadas.
Además de su brillo y sus coloridos destellos, su valor viene dado
fundamentalmente por su dureza. Debido a esto fue llamado adamas, que
significaba “invencible” para los antiguos griegos.
3. Esta extraordinaria característica de los diamantes sirvió al geólogo Friedrich
Mohs para ordenar el mundo mineral siguiendo criterios objetivos similares a
los que ya existían en botánica y zoología. Su Tratado de mineralogía
publicado a principios del siglo XIX contenía una escala formada por diez
minerales ordenados de menor a mayor dureza en la que el diamante
ocupaba la posición superior.
4. En el otro extremo de la escala, con dureza 1, se encuentra el talco, seguido
por el yeso, cuya dureza es 2. Es entre estos bajos valores donde se sitúa el
grafito, ya que es capaz de rayar al talco, pero es rayado por el yeso. Muy
alejado de la dureza del diamante, que no es rayado por ningún otro mineral
conocido.
5. El grafito se fragmenta en pequeñas escamas incluso cuando es presionado
sobre el papel. Esta propiedad de algunos minerales de disgregarse en
láminas se conoce como exfoliación (del latín folium, ‘hoja’). Las hojas que
componen un cristal de grafito tienen el grosor de un átomo y en cada una de
ellas los átomos están fuertemente enlazados, pero la unión con las capas que
se apilan por encima y por debajo se realiza mediante enlaces muy débiles.
6. Salvo impurezas, el único elemento que está presente en esta estructura del
grafito es el carbono (C). Sin embargo, este mismo elemento puede
organizarse formando otra estructura cristalina para dar lugar al diamante.
A estos conjuntos de minerales que poseen exactamente la misma
composición química, pero difieren en su ordenamiento interno, se les conoce
con el nombre de polimorfos (procedente del latín, “varias formas”).
7. Para comprender la influencia de la estructura cristalina en las propiedades
observadas a escala macroscópica, pensemos en un patio escolar. Supongamos
que los niños entran al gimnasio para realizar una actividad en grupo. La

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maestra les da las instrucciones: deben unirse para formar una estructura
que ocupe todo el espacio y que esté unida lo más fuertemente posible. Los
obedientes alumnos se agarran de las manos y se distribuyen uniformemente
por todo el espacio; para ello deben estirar sus brazos todo lo que puedan.
8. Ahora imaginemos que comienza a llover, y que un grupo de alumnos que
permanecía en el patio entra al gimnasio. Los alumnos casi no caben, pero la
maestra decide continuar con la actividad, repite las instrucciones y. . . los
alumnos se abrazan; ahora no necesitan separarse demasiado para ocupar el
espacio.
9. Si la maestra hubiera querido separar a los niños en la primera estructura, la
que formaron antes de que comenzara la lluvia, no habría tenido grandes
dificultades. Pero si tratara de hacer lo mismo en la segunda situación,
cuando entraron los que buscaban refugio del aguacero, encontraría mucha
mayor dificultad en romper los abrazos. Algo similar ocurre con la estructura
del grafito y el diamante. La configuración del diamante sería equivalente a
la segunda distribución. En ella, los átomos de carbono están mucho más
cerca entre sí, de manera que todos los enlaces que se establecen son fuertes.
10. En el caso de los alumnos, la organización varió en respuesta a un cambio en
las condiciones ambientales, la lluvia. De igual forma, para lograr la
estructura del diamante, los átomos de carbono deben estar sometidos a
condiciones de presión extremadamente alta.
11. Las minas de diamantes son excavadas en rocas volcánicas conocidas como
kimberlitas (por el yacimiento de Kimberley en Sudáfrica). El magma que las
origina procede de grandes profundidades donde se forman los diamantes que
son arrastrados en el fundido hacia la superficie. A esas profundidades las
inmensas presiones producen estructuras muy apretadas que propician la
unión de los átomos de carbono por enlaces covalentes en una disposición
tridimensional compacta, lo que explica su dureza extrema.
12. Para convertir el grafito en diamante, es necesaria una temperatura muy
elevada que agite a los átomos hasta el punto de romper la estructura
cristalina del grafito y unas enormes presiones que permitan que se organicen
siguiendo la estructura del diamante. Estas condiciones se han logrado en los
laboratorios desde mediados del siglo XX y, aunque estos diamantes
sintéticos por lo general no poseen la calidad suficiente para su uso en
joyería, sí son de gran utilidad en procesos industriales que requieren de este
potente abrasivo.
13. La conversión de un polimorfo en otro se denomina cambio de fase y es
frecuente que se produzca de forma natural en los minerales que cambian de
ambiente. Los diamantes que tenemos en la superficie terrestre se encuentran
en condiciones muy alejadas de sus campos de estabilidad, pero, por suerte
para los joyeros y su distinguida clientela, su velocidad de transformación en
grafito es infinitesimal.

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Vicente del Rosario Rabadán y Raquel Rossis Alfonso, La geología en 100
preguntas. Madrid: Nowtilus (2018) (fragmento adaptado).

18.- ¿Qué afirman los emisores en relación con los diamantes sintéticos?
A) Que son de poco costo y así se pueden utilizar en la preparación de joyería.
B) Que su descubrimiento se remonta a los laboratorios de mediados del siglo
XX.
C) Que han aumentado debido a la carencia de excavación de minas de diamantes.
D) Que son de gran utilidad en procesos industriales que requieren sustancias
abrasivas.

19.- ¿Con qué propósito se menciona en el texto a Friedrich Mohs?


A) Destacar el origen del estudio que clasifica los minerales.
B) Subrayar la importancia del diamante como piedra preciosa.
C) Comparar los carbonos que componen los distintos minerales.
D) Mostrar la diferencia que existe en la dureza de algunos minerales.

20.- ¿Qué relación se establece entre el séptimo y octavo párrafos del texto?

En el séptimo, En el octavo,

Se ejemplifica el concepto de los Se agregan otros ejemplos asocia-


A) polimorfos mediante una activi- dos a este concepto.
dad escolar.
Se evidencia la necesidad de com- Se advierte sobre la complejidad
B)
prender la estructura cristalina. de este concepto.
Se describe la influencia de la es- Se complementa este ejemplo con
C) tructura cristalina con un ejemplo una circunstancia diferente.
concreto.
Se explica la variación en las es- Se cita un ejemplo que presenta
D) tructuras cristalinas de los mine- esta variación.
rales.

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21.- ¿Qué característica del diamante hace que sea extraordinario?
A) Su brillo.
B) Su dureza.
C) Sus colores.
D) Sus impurezas.

22.- ¿Cuál es el propósito comunicativo del texto leído?


A) Informar sobre la relación estructural entre un lápiz de grafito y un diamante.
B) Exponer la evolución de la investigación en minerales con estructura cristalina.
C) Aclarar mitos y creencias erradas acerca de las piedras preciosas y sus com-
ponentes.
D) Instruir a las personas sobre técnicas para transformar el grafito en diamantes
sintéticos.

23.- La postura de los emisores del texto evidencia una actitud objetiva porque
A) emplea un lenguaje técnico propio de la geología.
B) utiliza paréntesis para aclarar información confusa.
C) expone los planteamientos sin indicar un punto de vista.
D) demuestra que conoce en profundidad el tema expuesto.

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Texto 5

¿Aloe o sábila? La riqueza de los nombres tradicionales de plantas

Cada día, en cualquier campo de la vida, las modas propagadas por las redes sociales
y los nuevos medios de comunicación van ampliando su importancia y su influencia
sobre nosotros. Parte de esa influencia se ejerce sobre nuestra forma de llamar a las
cosas que nos rodean. Vamos a ocuparnos, en especial, de las plantas.
Los nombres comunes de las plantas, denominados fitónimos, tienen una gran im-
portancia en el conocimiento del vocabulario de las sociedades humanas. En ellos
queda plasmada la historia de la sociedad que los usa, sus conocimientos científicos,
sus relaciones con otros pueblos, y, en general, su forma de ser y de pensar.
Toda esta información queda encapsulada en términos como “sábila” o “zabila”,
nombre de procedencia árabe con el que se designa a una especie del género Aloe,
Aloe vera, muy empleada en medicina popular para curar afecciones de la piel. Este
fitónimo, registrado por primera vez en castellano por Antonio de Nebrija en 1495,
es usado actualmente en todo el ámbito panhispánico.
Todo esto queda olvidado si usamos el término “aloe” para llamar a esta planta,
como está ocurriendo en las redes sociales, productos de belleza, bebidas, alimentos,
etc. Y es solo un ejemplo, que podríamos ampliar con las innumerables plantas con
nombres indígenas americanos que utilizamos todos los días sin darnos cuenta:
“aguacate”, “maíz”, “tomate”, etc.
Esta riqueza cultural está en peligro. Y lo está por culpa de algunas informaciones
que utilizan términos “raros”, extraños al idioma, para llamar a lo que en realidad
mucha gente conoce.
Del latín al nombre común
Esto ocurre de la siguiente forma: una persona que dice saber mucho de jardinería
o de nutrición se encuentra con una planta que no conocía y que tiene un gran
potencial como ornamento o como alimento. Inmediatamente empieza a escribir
sobre ella en una revista divulgativa, escribe un libro o una página web, blog, y se
enfrenta a la difícil tarea de nombrarla. ¿Qué hace? Tiene varias posibilidades: uti-
lizar un nombre que conozca, y, si no, el nombre científico que todos los organismos
vivos conocidos tienen.
Pero los “latinajos” que representan los nombres científicos parece que no quedan
bien en los textos divulgativos y, por tanto, lo que se suele hacer es transformar
estos nombres científicos en comunes. Como el experto en jardinería o en nutrición
no es lingüista ni lo intenta ser, en la mayoría de los casos toma la segunda vía,
creando nombres comunes a partir de los científicos.

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Esto inicia una pugna entre el nombre común tradicional, o los nombres que pervi-
ven en el habla popular, y el nuevo nombre, más chic, que se expande a través de
las redes sociales y que, lamentablemente, suele acabar imponiéndose.
El problema de adoptar nombres científicos como comunes no lo es si esta planta
carece de un nombre preexistente. Eso ha ocurrido muchas veces y sin víctimas.
Por ejemplo, en el caso de los eucaliptos. Cuando se empezaron a plantar estos
árboles australianos en el resto del mundo, nadie tenía un nombre para esos colo-
sales ejemplares, por lo que todos acogieron perfectamente la popularización de su
nombre científico Eucaliptus. Hubiese sido más lógico utilizar el nombre aborigen
de este árbol, por ejemplo “wandoo”, nombre australiano con el que se designa a
varios eucaliptos de corteza blanca, pero se tomó el camino fácil y no se indagó en
este aspecto.
Parejas mal avenidas
Con dos ejemplos de esta pugna y del daño que pueden causar a nuestro acervo
lingüístico y cultural puede entenderse mejor el problema.
La palabra “alquequenje” es un arabismo en el español. Se utiliza para denominar a
varias plantas que tienen unos frutillos rojos o anaranjados, rodeados de una cápsula
papirácea formada por el cáliz de la flor (Physalis alkekengi, Ph. peruviana).
En la edad antigua designaba a una especie euroasiática, y con el descubrimiento
en las tierras andinas americanas de una planta similar, se amplió su significado
para incluir a la misma. Es un término con siglos de antigüedad que nos habla
del intercambio de alimentos y medicinas entre Asia, Europa y América, y de la
importancia de los árabes en ese tránsito.
En América se conoce también con otros nombres: “topeporete”, “uchuva” y “uvi-
lla”, entre otros muchos, unos indígenas y otros no, que nos dejan ver la heteroge-
neidad de lenguas y culturas de la América hispana.
Pues bien, parece que estos fitónimos no gustan a la gran cantidad de personas que
fomentan su uso a través de las redes y han preferido llamarle simplemente “fisalis”,
derivado del nombre científico, que hace alusión, en griego, a la forma de vejiga de
su fruto.
“Pascuas”, “flor de pascua” y “poinsetia”
La flor de pascua es una de las plantas más populares y conocidas de la jardinería
procedentes del Nuevo Mundo. Su imagen es un símbolo mundial de las fiestas
navideñas, como lo puede ser la figura de los renos de Papá Noel, o el árbol de
Navidad. La coincidencia de su floración con este momento del año ha hecho posible
esta relación entre planta y tradición, que llevaron a su fitónimo original como “flor
de pascua”.
Pues tampoco parece que este sea un fitónimo del gusto de muchos autores mediáti-
cos, que últimamente prefieren llamarla “poinsetia”, derivado de uno de los nombres
científicos que se emplea para denominar a la planta, Poinsettia pulcherrima. Es
un nombre dado en honor al primer embajador de Estados Unidos en México, de

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apellido Poinsett, que introdujo la planta en su país. Poco nos dice este nombre de
la planta que designa.
La diversidad de las expresiones culturales
La riqueza de las palabras no está únicamente en el número de estas, sino en lo
que nos explican de nuestro pasado, nuestra cultura y de cómo somos. Si lo que
se intenta con la producción de estos nuevos nombres es hacer accesible a todo el
mundo la información, evitando los localismos, hay que pensar que ese papel ya lo
juegan los nombres científicos.
Lo local y lo global no son excluyentes, al contrario, deben ser complementarios.
La globalización no puede ser disolvente, ni el localismo puede ser estrecho. Si
olvidamos nuestro léxico, si no lo usamos, perdemos parte de lo que somos.

María-Teresa Cáceres-Lorenzo y Marcos Salas Pascual, “¿Aloe o sábila? La


riqueza de los nombres tradicionales de plantas”. The Conversation (2 de agosto
de 2021) (fragmento adaptado).

24.- En relación con el texto, el primer párrafo cumple la función de


A) ejemplificar la importancia que tienen los nombres con los que nos referimos
a las cosas.
B) criticar la influencia que tienen los nuevos medios de comunicación en nuestras
interacciones.
C) explicar que las modas difundidas por redes sociales han cambiado nuestra
visión de las plantas.
D) contextualizar el motivo por el que van cambiando las maneras que usamos
para referirnos a las cosas.

25.- La postura de los autores del texto evidencia una actitud de


A) inquietud, porque evidencia su disgusto frente al proceso de globalización.
B) curiosidad, porque destaca las transformaciones recientes de fitónimos locales.
C) sorpresa, porque expresa su asombro frente al avance de las modas en redes
sociales.
D) crítica, porque manifiesta preocupación frente a la pérdida de fitónimos tradi-
cionales.

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26.- ¿Cuál es un fitónimo derivado del latín cuyo desarrollo histórico los autores consi-
deran aceptable?
A) Aloe
B) Fisalis
C) Eucalipto
D) Alquequenje

27.- ¿Qué opción sintetiza el contenido de la sección “La diversidad de las expresiones
culturales”?
A) El abandono del léxico local implica la pérdida de nuestra cultura.
B) La pugna entre el léxico local y el global prevalece sobre la cultura.
C) La globalización ha hecho que prolifere el uso de nombres científicos.
D) Los nombres científicos son accesibles a todos los hablantes de un idioma.

28.- ¿Qué idea sobre los fitónimos es FALSA?


A) Que no son determinados por lingüistas.
B) Que coinciden con los nombres científicos.
C) Que son los nombres comunes de las plantas.
D) Que en ellos se plasma la historia de la sociedad.

29.- El cambio de un fitónimo por un nombre “más chic” ocurre porque


A) las redes sociales lo propagan.
B) las revistas divulgativas así lo exigen.
C) los nombres científicos son difíciles de pronunciar.
D) los lingüistas no tienen conocimiento sobre plantas.

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30.- Se puede afirmar que los autores del texto son claros en su exposición porque
A) presentan información objetiva.
B) mencionan diversos nombres científicos.
C) recurren a ejemplos para explicar su punto de vista.
D) evidencian un conocimiento exhaustivo sobre los fitónimos.

31.- ¿Qué idea defienden los autores del texto?


A) Los fitónimos son preferidos por los usuarios de las redes sociales.
B) Los nombres de las plantas tienen un valor que es importante considerar.
C) La globalización está eliminando fitónimos locales que han perdurado por mu-
chos años.
D) La persona que descubre una nueva planta debe hacer un minucioso trabajo
para nombrarla.

32.- Según el texto, una característica de la flor de pascua es que


A) proviene del continente americano.
B) se usa para decorar el árbol de Navidad.
C) ayuda a recordar la importancia del aporte árabe.
D) su fitónimo tradicional viene del nombre de un embajador.

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Texto 6

¿Podemos fiarnos del narrador de una historia?

El narrador no fiable está cada vez más presente no solo en la literatura, sino
también en el cine o en nuestra vida cotidiana. ¿Podemos fiarnos de todo lo que
nos cuentan los medios de comunicación? ¿De todas las historias que escuchamos
a lo largo de nuestra vida? Todos conocemos a algún exagerado que cuenta las
historias una y otra vez, y en cada versión encontramos algo diferente.

La figura del narrador no fiable (“the unreliable narrator”, en el inglés original)


fue introducida por el crítico estadounidense Wayne C. Booth en su obra de 1961
The Rhetoric of Fiction(La retórica de la ficción). Aunque encontramos esta figura
en cantidad de obras literarias anteriores (desde La Odisea de Homero hasta Cum-
bres borrascosas de Emily Brontë, pasando por El Quijote de Cervantes), fue Booth
quien acuñó el término. Desde entonces, múltiples autores han ido perfeccionando
la investigación del narrador no fiable, como James Phelan, Greta Olson o Ansgar
Nünning, entre muchos otros.

Cuentos de verano

La relación entre contar historias y la no fiabilidad es innegable. Todos hemos


contado alguna vez alguna historia de manera que nos deje en buen lugar, aunque
no se adapte a ciencia cierta a lo que realmente ocurrió. Cada uno tiene su propio
punto de vista y su interés en las historias. Al fin y al cabo, ¿existe la completa
objetividad y fiabilidad?

El filósofo alemán Friedrich Nietzsche diría que no existe la Verdad, sino solo in-
terpretaciones. En la vida, encontramos múltiples ejemplos de esto: dos hermanos
explicando a su madre quién ha roto el jarrón más caro de toda la casa, dos versio-
nes de un rumor amoroso en la televisión o dos grupos de amigos y una anécdota
compartida.

Sobre esto último, tomemos como ejemplo un clásico del cine musical: Grease
(1978). Al comienzo de la cinta, cuando todavía estamos conociendo a los per-
sonajes, se nos presenta el número musical “Summer Nights”.

Aquí, un chico y una chica adolescentes, altamente estereotipados, cuentan a sus


respectivos grupos de amigos lo que han hecho durante el verano, principalmente la
breve relación que han mantenido. Danny Zuko, protagonizado por el joven actor
John Travolta, alardea cuanto puede ante sus amigos del tipo de relación que tuvo.
Sus amigos, fieles a los estereotipos de este tipo de conversación, le piden detalles.

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La versión de Sandy (Olivia Newton-John) es bastante diferente. Ella enfatiza so-
bre todo lo adorable que fue Zuko, los paseos por la playa y que bebían limonada,
resaltando que estuvieron despiertos hasta las diez de la noche. En una imagen
igualmente estereotipada de un grupo de amigas adolescentes, las chicas le pregun-
tan por amor y por el dinero que gastó, y quieren saber si Zuko tiene coche.

La no fiabilidad de una o de las dos versiones está claramente expuesta en esta


escena, ya que las dos historias se contradicen. Esto lleva al espectador a no estar
seguro de a quién creer, y también le permite hacerse una buena idea de la perso-
nalidad de estos dos protagonistas.

¿Intención o impedimento?

Este ejemplo de Grease presenta no fiabilidad intencionada (sobre todo la versión


de Zuko). Se construye con un propósito específico y muestra la importancia de
prestar atención tanto al narrador y su punto de vista como al receptor de la histo-
ria. El ejemplo clásico es el de El asesinato de Roger Ackroyd, de Agatha Christie,
en la que el narrador omite totalmente la escena en la que comete el asesinato. Más
ejemplos incluyen Perdida (tanto la novela de Gillian Flynn como la película de
David Fincher) o Expiación (novela de Ian McEwan con adaptación cinematográ-
fica de Joe Wright).

Pero el narrador no fiable no es meramente el narrador que miente, por un mo-


tivo o por otro. También existen abundantes ejemplos de narradores que no pueden
ser fiables, aunque quieran, debido a su (mala) memoria o a razones relacionadas
con la inocencia, el trauma o la culpa.

En estos casos, no es que el narrador le mienta al lector con un propósito fija-


do, sino que es incapaz de ser de otro modo.

Puede ser el caso de un niño que no comprenda lo que está ocurriendo y no sea
capaz de trasladárselo al lector de manera veraz, como el protagonista de La ha-
bitación (novela de Emma Donoghue y película de Lenny Abrahamson). O puede
ser que se vean envueltos en problemas psicológicos, que también impiden que nos
podamos fiar del narrador, como en El club de la lucha (novela de Chuck Palahniuk
y película de David Fincher).

Los problemas de memoria son también muy frecuentes en este tipo de personajes,
como puede ser el caso del protagonista de la película El padre, de Florian Zeller.
Por otro lado, ejemplos como el de La chica del tren (de Paula Hawkins y película
de Tate Taylor) presentan problemas con el alcohol, que también imposibilitan que
el narrador sea completamente honesto. Además, las faltas del narrador puede que
no se centren en los eventos como tal, sino en interpretaciones de esos eventos o en
juicios morales de otros personajes.

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Hay cientos de razones por las que un narrador puede decidir ser un farsante.
Si algo nos enseñan los ejemplos mencionados es que no siempre nos podemos fiar
de todo lo que oímos, leemos o vemos. Estos narradores buscan un lector crítico,
que sea capaz de diferenciar lo que nos están queriendo vender de lo que realmente
ocurre. Y esto es perfectamente aplicable a nuestra vida cotidiana. La próxima vez
que lean una noticia (¿incluida esta?), o miren la televisión, tengan presente al
narrador no fiable y tengan por seguro que, de una manera u otra, siempre está al
acecho.

Alicia Muro, “¿Podemos fiarnos del narrador de una historia?”. The Conversation
España (13 de marzo de 2022) (fragmento adaptado)

33.- ¿Cuál es la función de las preguntas incluidas en el primer párrafo del texto y en
el primer párrafo de la sección “Cuentos de verano”?
A) Cuestionar la temática que se expone en el texto.
B) Introducir los temas que se desarrollarán en el texto.
C) Generar en el lector un cuestionamiento acerca del tema.
D) Evidenciar el conocimiento de la autora respecto del tema.

34.- ¿Qué opción sintetiza mejor el contenido de la sección “Cuentos de verano”?


A) La escena de Danny Zuko y Sandy evidencia la necesidad de un narrador
confiable.
B) Friedrich Nietzsche planteó que existen diversas explicaciones de un mismo
hecho.
C) Abordar diferentes perspectivas revela la personalidad de los personajes de un
texto.
D) Grease ilustra cómo las historias pueden interpretarse desde distintos puntos
de vista.

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35.- Según el texto, ¿cuál fue un aporte de Wayne C. Booth a la teoría literaria?
A) Empleó a un narrador no fiable en su libro.
B) Conceptualizó la figura del narrador no fiable.
C) Perfeccionó los estudios sobre los narradores no fiables.
D) Señaló los riesgos asociados con los narradores no fiables.

36.- ¿Cuál es la función principal del último párrafo del texto?


A) Invitar a cuestionar las fuentes pensando en el narrador no fiable.
B) Ejemplificar cómo en la vida cotidiana se usa al narrador no fiable.
C) Sintetizar la información principal sobre el narrador no fiable.
D) Manifestar la opinión de la autora sobre el narrador no fiable.

37.- ¿Qué personaje se destaca en el texto por evidenciar un problema “de memoria”?
A) La protagonista de Grease.
B) El protagonista de Perdida.
C) El protagonista de El padre.
D) La protagonista de La habitación.

38.- ¿Cuál es el propósito comunicativo del texto anterior?


A) Opinar sobre historias clásicas del cine y de la literatura, que relatan la historia
desde un punto de vista no fiable.
B) Analizar la importancia del punto de vista con el que se cuenta una historia,
que muchas veces puede ser no fiable.
C) Informar acerca de las características del narrador contemporáneo, que se des-
taca por asumir un punto de vista no fiable.
D) Aclarar mitos y creencias erradas sobre una figura que ha tomado mucha
importancia actualmente, la del narrador no fiable.

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39.- ¿Qué aspecto le otorga credibilidad a lo expuesto en el texto?
A) El uso constante de ejemplos.
B) El empleo de un lenguaje coloquial.
C) La presentación de un punto de vista claro.
D) La estructura con la que se expone la información.

40.- ¿A quién se menciona en el texto como un autor que ha investigado la figura del
narrador no fiable?
A) David Fincher
B) Agatha Christie
C) Ansgar Nünning
D) Friedrich Nietzsche

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Texto 7

El cerebro: una fábrica de ilusiones

Deténgase un momento a pensar en cualquier cosa y a continuación piense que


está pensando. Razone sobre ello. ¿No le resulta sorprendente poder hacerlo? No
solo pensamos, también pensamos que pensamos. Se llama autoconsciencia y es la
más sublime y poderosa capacidad de la mente humana. No creemos que la ten-
ga ningún animal inferior a nosotros. Pero, vayamos más lejos. ¿Dónde están sus
pensamientos? ¿En su cabeza? ¿En su cerebro? Quizá lo crea, pero no es cierto,
porque, en realidad, los pensamientos no están en ninguna parte. Es decir, no son
un producto, algo que pueda estar aquí o allí, resituarse o llevarse de un lado a otro,
como una silla o un automóvil. Los pensamientos son estados mentales conscientes
que tenemos cuando funciona el cerebro. Una metáfora puede ayudar a entenderlo:
el movimiento no es un producto o algo que la rueda va dejando caer por el camino,
sino un estado de la rueda cuando hace su trabajo. Creer que la mente y sus pensa-
mientos son un producto del cerebro es un modo erróneo de entender su naturaleza.

Pero vayamos aún más lejos. ¿Por qué tenemos la impresión de que nuestros pensa-
mientos están aferrados a nosotros sin poder abandonarnos? ¿Por qué no podemos
echar una carrerilla para dejar atrás nuestros pensamientos hasta que nuevamente
nos alcancen? Precisamente por lo que acabamos de decir, porque los pensamientos
no son algo, no son una cosa que podamos dejar por el camino. Son un estado men-
tal que va con nosotros a todas partes, a donde quiera que vayamos. Toda persona
lo ha sentido siempre así, incluso nuestros más sabios antepasados, como el gran
filósofo griego Aristóteles, aunque él no relacionaba ese estado con el cerebro, sino
con el corazón, un órgano que, con sus latidos, siempre se muestra más presente
que cualquier otro del cuerpo. El descubrimiento de que el cerebro es el órgano de
la mente y los pensamientos vino mucho más tarde, salvo para unos pocos lúcidos
pensadores, como el médico también griego Hipócrates, uno de los primeros en dar-
se cuenta de ello.

Y ahora, lo más fascinante, porque la sensación de que los pensamientos van con
nosotros, es decir, están siempre en los límites físicos de nuestro cuerpo y nunca
fuera de él, es, en realidad, una ilusión, la más grande que crea el cerebro. Lo saben
muy bien quienes alguna vez han tomado una droga alucinógena y han comprobado
cómo la mente puede deambular por la habitación en que se encuentran mientras su
cuerpo permanece tumbado lejos de ella. Afortunadamente, eso no pasa sin tomar
drogas porque el cerebro crea continuamente la ilusión de que la mente siempre
acompaña al cuerpo facilitando así el que nos movamos con eficacia para conseguir
propósitos en lugar de hacernos sentir que vivimos fuera de nosotros mismos, lo
que parecería una locura.

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Ciertamente, el cerebro, sin que nos demos cuenta, es una gran fábrica de ilu-
siones, hasta el punto de que no es descabellado decir que sentimos el mundo de
un modo más virtual que real. Tenemos la impresión de que son los ojos quienes
ven, los oídos quienes oyen, la nariz quien huele, pero todo eso tampoco es verdad.
Es nuestro cerebro quien lo hace, y nada mejor que el sentido del tacto para verlo
con claridad: la mano siente el tacto y la temperatura de lo que toca, pero no es
la mano, sino el cerebro, quien siente ese tacto, como podemos deducir del fenó-
meno del miembro fantasma en la persona que sigue sintiendo el tacto, el dolor o
la temperatura en la mano que ya no tiene porque le fue amputada para evitar la
gangrena. Es algo que nos fascina, porque ni siquiera hoy podemos explicar cómo
el cerebro se las arregla para que sintamos en la mano u otra parte del cuerpo lo
que solo él es capaz de sentir.

¿Nos engaña entonces el cerebro? Esta repetida pregunta es muy tramposa. Para
comprobarlo, repliquemos con otra: ¿A quién engaña el cerebro? ¿al cuerpo vacío
de él? ¿Eso somos, un cuerpo vacío sin cerebro? ¿Podría yo sostener mi cerebro en
la mano y acusarle de que me está engañando como si yo fuera algo diferente de
él? Ciertamente, no. El cerebro no me engaña porque yo soy, por encima de todo,
mi cerebro y la mente que ese cerebro crea. Si un día fuera posible trasplantar el
cerebro de una persona a otra, lo que en realidad estaríamos haciendo no es un
trasplante de cerebro, sino un trasplante de cuerpo: a un cerebro le estaríamos qui-
tando el cuerpo al que pertenece para ponerle el de otra persona. Si el cerebro, con
sus ilusiones, engaña a alguien, no es a otro que a sí mismo. La evolución y la selec-
ción natural lo han configurado de ese modo y lo han convertido en el órgano más
inteligente que conocemos. El filósofo francés René Descartes tenía razón cuando
dijo “pienso luego existo”, pues sería imposible saber que existimos si el cerebro no
nos proporcionara la capacidad de pensar, de tener una mente consciente.

Ignacio Morgado Bernal, “El cerebro, una fábrica de ilusiones”. El País (10 de
diciembre de 2020) (fragmento adaptado).

41.- Según el texto, la persona que dijo “pienso luego existo” fue
A) Morgado.
B) Descartes.
C) Hipócrates.
D) Aristóteles.

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42.- Con el propósito de aumentar la credibilidad del texto, sería conveniente incluir
A) citas filosóficas.
B) fuentes diversas.
C) gráficos e imágenes.
D) metáforas y ejemplos.

43.- ¿Cuál es el tema del último párrafo del texto?


A) La relación entre el cerebro y lo que somos.
B) Los engaños a los que nos somete el cerebro.
C) Las razones por las que es imposible un trasplante de cerebro.
D) El reconocimiento del cerebro como el órgano más inteligente.

44.- ¿Qué opción presenta la idea principal del segundo párrafo?


A) Los pensamientos están más relacionados con el cerebro que con el corazón.
B) En una carrerilla contra los pensamientos, ellos siempre lograrían alcanzarnos.
C) No podemos deshacernos de nuestros pensamientos porque ellos son un estado
mental.
D) Tenemos la impresión de que estamos aferrados a nuestros pensamientos por-
que nos persiguen.

45.- Según el texto, “estados mentales conscientes” corresponde a la definición de


A) las emociones.
B) los sentimientos.
C) las alucinaciones.
D) los pensamientos.

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46.- Según el texto, Aristóteles relacionaba los pensamientos con
A) la mente.
B) la ilusión.
C) el cerebro.
D) el corazón.

47.- ¿Qué finalidad tiene la inclusión de preguntas retóricas en el texto?


A) Establecer una relación de mayor cercanía con el público lector.
B) Persuadir al público lector de que acepte la tesis que se presenta.
C) Organizar la exposición de las ideas que se presentan en el texto.
D) Demostrar la pertinencia de las ideas que se presentan en el texto.

48.- ¿Cuál de los siguientes enunciados sintetiza la idea principal del penúltimo párrafo
del texto?
A) Los órganos de los sentidos no son quienes captan la información de los estí-
mulos, sino el cerebro.
B) No hemos logrado comprender cómo el cerebro es capaz de percibir diferentes
estímulos sensoriales.
C) El fenómeno del miembro fantasma demuestra que el cerebro es el que siente,
y no el resto del cuerpo.
D) Gracias a las ilusiones que fabrica nuestro cerebro percibimos el mundo de un
modo más virtual que real.

49.- ¿A partir de qué se organiza la información entregada por el texto?


A) De diferentes creencias populares relacionadas con el tema.
B) De metáforas que se utilizan para explicar ciertos conceptos.
C) De experiencias que pueden ser comprobadas por el público lector.
D) De testimonios de ciertas personas que han profundizado en el tema.

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50.- En relación con el texto, el tercer párrafo cumple la función de
A) presentar la idea principal.
B) exponer el argumento central.
C) explicar los ejemplos propuestos.
D) refutar las afirmaciones anteriores.

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Texto 8

Un nuevo movimiento estudiantil pide que te desconectes


Emma Lembke, una joven de 19 años, está alentando a sus compañeros a reducir
el tiempo que pasan en línea y a repensar su relación con internet.

Tal vez los milénials hayan sido la primera generación en cumplir la mayoría de
edad en línea, pero sus sucesores de la generación Z, de hecho, crecieron en ella y
rara vez se desconectan.

Un estudio del Centro de Investigaciones Pew de 2018 encontró que el 95 por ciento
de los adolescentes tiene acceso a un teléfono inteligente y un 45 por ciento afirma
que usa internet casi todo el tiempo. En el caso de muchos, las redes sociales han
sido un espacio para la autoexpresión, el entretenimiento y la conexión.

Sin embargo, a medida que el uso de las redes sociales aumenta entre los ado-
lescentes, también lo hacen los índices de depresión, ansiedad y suicidio. Aunque
la relación no está directamente correlacionada, hay evidencia de que algunas pla-
taformas exacerban los problemas de salud mental de los jóvenes; por ejemplo, la
denunciante Frances Haugen filtró a The Wall Street Journal documentos relacio-
nados con una investigación interna de Facebook, que mostraban que Instagram
empeora los problemas de imagen corporal de una de cada tres adolescentes.

Un estudio de marzo publicado en la revista científica Nature reveló que la re-


lación entre el uso de las redes sociales y la salud mental variaba por edad, pero
que hay dos ventanas de tiempo en las que es más probable que el uso de estas pla-
taformas tenga un efecto negativo en el bienestar de los adolescentes: al comienzo
de la pubertad y, la segunda, alrededor de los 19 años.

Emma Lembke, estudiante de segundo año de la Universidad de Washington en


San Luis, experimentó esos efectos negativos de primera mano. Por eso, en junio
de 2020 puso en marcha el Movimiento Log Off (“log off” significa desconectar o
cerrar sesión). El proyecto pretende estimular el diálogo entre los jóvenes que sien-
ten los efectos adversos de las redes sociales y quieren modificar su relación con ellas.

En una entrevista telefónica, Lembke, de 19 años, habló del movimiento que inició,
de los aspectos positivos y negativos de las redes sociales y de cómo ha trabajado
para reducir cómo influyen en su bienestar. La entrevista ha sido editada para ma-
yor claridad.

¿Cuál fue la primera red social a la que te uniste?

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Fue Instagram, a los 12 años.

¿Cómo fue para ti la experiencia de estar en las redes sociales?

Pasaba al menos seis horas al día en esas aplicaciones, nada más desplazando la
pantalla, absorbiendo esos estándares corporales tan poco realistas. A la larga, to-
do eso se convirtió en un trastorno alimenticio. Se volvió este bucle horrible de ir
a estas aplicaciones, sobre todo a Instagram, en donde acababa sintiéndome peor
conmigo misma, pero sentía que no podía dejar de estar ahí porque la red ejerce
este extraño poder sobre mí. Las redes sociales sirvieron como una herramienta de
amplificación de atributos y sentimientos negativos que realmente no quería sentir.

Muchos reportajes recientes hacen énfasis en los efectos negativos que


las redes sociales pueden tener en los jóvenes y en la autoestima. ¿Cómo
influyeron esas noticias en tu reflexión sobre el proyecto?

El primer artículo que leí y que me motivó a llevar a cabo mi proyecto fue “How
Smartphones Destroyed a Generation” (Así es como los teléfonos inteligentes des-
truyeron a una generación). Me encontré con un estudio tras otro que mostraba la
posible correlación entre las mayores tasas de ansiedad, suicidio y trastornos ali-
menticios que se siguen junto con el aumento de las tasas de uso de las redes sociales.

¿Qué otros factores impulsaron tu decisión de iniciar el Movimiento Log


Off?

Lo más impactante para mí no fueron los estudios. Fue el hecho de que no se


estaban contando las historias personales y no había un epicentro donde la gente
pudiera reunirse y decir: “Esta es mi experiencia personal”. “Así es como me hizo
daño a mí”. “Estas fueron las publicaciones que me hicieron sentir peor conmigo
mismo”. Sabía que era necesario. Quería sacarlo a la luz.

Como integrantes de la generación Z, entendemos que las redes sociales tienen


atributos positivos y negativos, pero ahora mismo, en su uso actual, pueden ser de
verdad perjudiciales.

Tu sitio web menciona que te propones impulsar maneras saludables


de existir en las redes sociales, más que pedirle a la gente que cierre
sesión en sus cuentas para siempre. ¿Cómo es una relación sana con las
redes sociales?

Sé que, en mi caso, no puedo desconectarme por completo. Un uso saludable de las


redes sociales sería cualquier interacción en la que el usuario sienta que se beneficia
y que su salud no se ve perjudicada. Es desconectarse mentalmente por un segundo
y reflexionar sobre lo que te hace más feliz y por qué estás en las redes sociales.
Si no te beneficias para nada, entonces el tipo de existencia más saludable en las

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redes sociales y el hábito más saludable es no estar en ellas.

Tener alguna presencia digital parece inevitable en los tiempos actua-


les. Sin embargo, no tiene por qué absorbernos por completo. ¿Cómo
has adaptado tu propia relación con las redes sociales? ¿Qué te ha fun-
cionado?

Siempre que paso por un periodo de estrés por los exámenes, borro Instagram.
Sé que en periodos de estrés, me voy a inclinar por usarlo sin sentido para sobre-
llevar la situación. Otra cosa que me ha funcionado es Grayscale, que hace que los
colores del teléfono aparezcan en blanco y negro. Siempre sugiero Screentime Genie,
que ofrece soluciones sobre cómo limitar el tiempo frente a la pantalla.

¿Hay aplicaciones que te gusten especialmente?

Mi favorita es BeReal. En cualquier momento del día te mandan una notifica-


ción que te dice “Es hora de ser verdadero”. Y le tomas foto a lo que sea que estás
haciendo. Y se siente como un momento genuino del día de una persona.

¿Cuál es tu principal objetivo con este esfuerzo?

Nada más espero que resulte en una especie de cambio que priorice el bienestar
de los usuarios en estos entornos digitales. La tecnología está en el ADN de nuestra
generación. Se trata de impulsar la regulación, para que se produzca un cambio
más sistemático en el que los individuos puedan sentirse más protegidos y encon-
trar hábitos más saludables.

Julie Halpert, “Un nuevo movimiento estudiantil pide que te desconectes”.


New York Times en Español (26 de junio de 2022)
(fragmento adaptado).

51.- A partir de las respuestas de Emma Lembke, podemos inferir que, para ella, una
característica de las redes sociales que tiene efectos negativos en las personas es que
A) ocupan mucho tiempo.
B) difunden noticias falsas.
C) entorpecen la comunicación.
D) promocionan imágenes irreales.

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52.- ¿Qué finalidad tiene la inclusión de las fuentes utilizadas en el texto?
A) Conceder proyección al contenido del texto.
B) Otorgar credibilidad a la información del texto.
C) Proporcionar vigencia a las explicaciones del texto.
D) Contribuir a la claridad del tema expuesto en el texto.

53.- ¿Cuál es la idea principal del tercer párrafo del texto, que empieza con las palabras
“Sin embargo, a medida que el uso”?
A) Los adolescentes que usan redes sociales tienen más tendencia a la ansiedad y
el suicidio.
B) Todavía no se ha demostrado una relación necesaria entre las redes sociales y
la depresión.
C) Hay evidencia de que las redes sociales agravan los problemas de salud mental
de los jóvenes.
D) Corporaciones como Instagram y Facebook han investigado sobre la imagen
corporal de sus usuarias.

54.- ¿Cuál es el objetivo del Movimiento Log Off?


A) Propiciar el diálogo entre los jóvenes sobre el uso de las redes sociales.
B) Generar conciencia de los efectos negativos de internet en los jóvenes.
C) Motivar a las personas para que limiten el tiempo que pasan en internet.
D) Incentivar el uso responsable de aplicaciones dirigidas a la generación Z.

55.- ¿Cuál es la aplicación favorita de Emma Lembke?


A) BeReal
B) Grayscale
C) Facebook
D) Instagram

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56.- A partir de la lectura, se infiere que en el sitio web del Movimiento Log Off es
posible encontrar
A) sugerencias concretas para mejorar nuestra relación con las redes sociales.
B) testimonios de jóvenes acerca de su relación con las redes sociales.
C) aplicaciones que desincentivan el uso diario de las redes sociales.
D) datos estadísticos relacionados con el uso de las redes sociales.

57.- Según Emma Lembke, una relación sana con las redes sociales implica
A) establecer límites temporales para usarlas.
B) cerrar todas las cuentas para evitar la adicción.
C) analizar las necesidades y las condiciones individuales.
D) instalar aplicaciones que moderen los estímulos sensoriales.

58.- En relación con el texto, ¿cuál es la función del párrafo que comienza con las
palabras “En una entrevista telefónica”?
A) Introducir las respuestas de Lembke sobre el tema.
B) Sintetizar información clave del perfil de la entrevistada.
C) Declarar las condiciones y los objetivos planteados para la entrevista.
D) Especificar el medio por el cual se comunicaron la autora y la entrevistada.

59.- ¿A quién se dirige principalmente el texto leído?


A) A los milénials.
B) A la generación Z.
C) A las redes sociales.
D) Al personal médico.

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60.- Según el texto, un estudio adelantado por el Centro de Investigaciones Pew en 2018
pudo concluir que
A) tener una cuenta en Instagram y acceder diariamente a ella empeora los pro-
blemas de imagen corporal de una de cada tres adolescentes.
B) casi todos los adolescentes tienen acceso a un teléfono inteligente y casi la
mitad de ellos pasa buena parte de su tiempo en internet.
C) al comienzo de la pubertad y en los primeros años de la adultez se es más
vulnerable a los efectos negativos de las redes sociales.
D) los efectos de la relación entre el uso de las redes sociales y la salud mental es
diferente según el grupo de edad que se analice.

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«Meraxes gigas»: descubierta en la Patagonia argentina una nueva es-


pecie de dinosaurio carnívoro gigante

Paleontólogos argentinos, estadounidenses y canadienses presentan hoy una nue-


va especie de dinosaurio gigante carnívoro: el «Meraxes gigas». Fue hallado en 2012
en la provincia de Neuquén, en la Patagonia argentina, pero su descripción com-
pleta se ha publicado ahora en la revista especializada «Current Biology».

La especie pertenece a la familia de los carcarondontosáuridos, los mayores de-


predadores que dominaron casi todos los continentes durante parte del Cretácico,
entre 100 a 90 millones de años atrás. Como todos los terópodos tenían los brazos
cortos, huesos ligeros y desplazamiento bípedo. Los integrantes de esta familia en
particular eran los más largos del grupo: entre 12 y 13 metros desde el hocico hasta
la punta de la cola. Uno de los rasgos más distintivos eran los dientes: curvos y con
dentículos afilados. Como serruchos de poda de hasta 10 centímetros. La denomina-
ción proviene, de hecho, del griego «Carcharodontosaurus», que significa «lagarto
con dientes de tiburón». Con más de cuatro toneladas de peso, «el gran devorador
de dinosaurios», como califica a esta nueva especie el comunicado de prensa de la
Universidad Nacional de Río Negro, era uno de los lagartos carnívoros más grandes
de Sudamérica.

Al paleontólogo Juan Ignacio Canale, investigador del Consejo Nacional de In-


vestigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (CONICET) y de la Universidad
Nacional de Río Negro (primer autor de 10 que firman el artículo) le recordó a un
dragón en específico. «El nombre lo propuse yo porque me encanta la saga “Can-
ción de Hielo y Fuego”», admite en una videollamada desde la invernal Patagonia.
Se refiere a la obra literaria que inspiró la exitosa serie «Juego de Tronos». «Me
encantan los nombres que eligió George R. R. Martin para sus dragones y este
calzaba perfecto porque la forma es bastante similar: un reptil muy grande con un
cráneo gigante. También porque en Neuquén había ya dos carcarodontosaurios gi-
gantes: el “Giganotosaurus carolinii” (el “villano” del último Mundo Jurásico) y el
“Mapusaurus”. Este sería el tercero, como los dragones de la historia, que también
eran tres», explica.

El mayor trabajo estuvo en la descripción y las conclusiones a las que lograron


arribar tras una década de investigación financiada por el ayuntamiento de El
Chocón (la localidad de la provincia de Neuquén más rica en fósiles), «National
Geographic» y el Museo estadounidense Field, de Chicago. El hallazgo en sí fue
rápido. El primer día de campaña vieron expuesta entre la tierra una vértebra de la
espalda. «Empezamos a excavar y aparecieron cada vez más huesos. Fue un bataca-

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zo», celebra Canale. «Encontramos un cráneo sin la mandíbula, pero con el maxilar
y algunos dientes». En realidad, son dientes incipientes porque los dinosaurios (al
igual que los cocodrilos y a diferencia de los humanos) tenían varias generaciones
dentarias a lo largo de su vida. La de este «Meraxes» llegó hasta los 45 años de
edad, lo que lo convierte en uno de los carnívoros más ancianos hallados hasta ahora.

El ejemplar conserva también los huesos de los brazos y patas casi completos, «lo
cual es muy novedoso porque en general los últimos carcarodontosaurios que al-
canzaron los mayores tamaños en el Cretácico medio y primera parte del Cretácico
superior en general tienen muy poco preservados tanto los pies como los brazos».
Gracias a esa suerte, pudo verse otra de las características distintivas de esta es-
pecie: una poderosa garra en el dedo interno de las patas, que supera por mucho a
las otras dos en tamaño y filo.

La cadera tiene también su sello. En la espalda, por encima de la cintura, se elevan


unas espinas que recuerdan a la joroba del «Concavenator», hallado en 2015 en
Cuenca. Haciendo honor a la inspiración literaria del nombre, el comunicado de
prensa la presenta como “la silla de montar de la reina Rhaenys Tarharyen”, dado
que el dragón que comanda la monarca en la obra original se llama «Meraxes».

El cráneo es otra joya. Además de enorme, es el más completo de los miembros


del grupo hallados hasta ahora y muestra huesos muy ornamentados, con protu-
berancias, crestas y surcos. Estas piezas permiten extraer información valiosa no
solo sobre el «Meraxes», sino sobre todas las especies de la familia, como el célebre
«Giganotosaurio».

«Nos da mucha información sobre cómo era la anatomía. En el caso de los brazos
vimos que eran muy reducidos, algo que se sospechaba, pero que ahora podemos
decir con medidas». Lo que el análisis permite afirmar es que, al igual que otros
grupos de carnívoros ya conocidos (como los tiranosaurios y abelisaurios) la re-
ducción de los brazos fue progresiva hasta representar una proporción del 40 % del
tamaño del fémur. Ahí se detuvo. Desconocen la razón. «El asunto es por qué se
establece ese límite. Por qué no pudieron reducirse aún más. En todos es similar la
proporción de ese límite», se devana el científico sudamericano. Con cada hallazgo
aparecen algunas respuestas, pero muchas más preguntas.

El tamaño de los brazos no parece tan relevante cuando se tiene un cráneo enorme.
El del «Meraxes gigas» medía 1,27 metros de largo. Otros «Carcharodontosaurus»
conocidos también eran cabezones, como el «Tyrannosaurus rex» (1,40 metros) y
el «Giganotosaurus carolinii» (1,63 metros). «Todo lo que cualquier animal carní-
voro cazador podría haber hecho con los brazos este lo habría hecho con la cabeza:
agarrar la presa, manipularla, sostenerla contra el suelo, matarla», explica Canale.
Los brazos, por lo tanto, no habrían sido de mucha utilidad a la hora de la comida.
En especial para intentar comerse a otros gigantes como el «Argentinosaurus», uno
de los herbívoros de mayores dimensiones en la historia del planeta Tierra. «Segu-

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ramente no es casualidad que los carnívoros y los herbívoros más grandes hayan
convivido. Es probable que haya una relación en la cadena alimenticia. Es como
una carrera armamentística: las presas crecen en tamaño como método de defensa
de sus predadores y estos a su vez también crecen para poder cazarlas», compara
el paleontólogo.

Al cotejar con otras especies coexistentes, pueden saber cómo fue el final evolutivo
de la familia de los carcarodontosaurios. En la misma formación geológica (entre
93 y 96 millones de años de antigüedad, un tiempo no muy extenso en términos
planetarios) ya habían sido encontradas otras dos especies: «mapusaurus» y «tau-
rovenator». «Esto nos lleva a plantear que antes de extinguirse alcanzaron un pico
de diversidad. Fue un grupo que se diversificó mucho justo en el momento antes
de su extinción. Ahí se acaban y dejan de ocupar el lugar de máximos predadores
terrestres de su época en Sudamérica». Luego, los sucederían los abelisáuridos y los
megarraptores, pero esa es otra historia.

Por lo pronto, los científicos planean recurrir a técnicas más complejas como tomo-
grafías computadas y reconstrucciones en detalle para acercarse más a las respuestas
que todavía buscan sobre los huesos, músculos y la anatomía general de este dragón
de Hielo y Fuego.

Maria Victoria Ennis, “«Meraxes gigas»: descubierta en la Patagonia


argentina una nueva especie de dinosaurio carnívoro gigante”.
El País (7 de julio de 2022) (fragmento adaptado).

61.- En el segundo párrafo, el significado del nombre griego «Carcharodontosaurus» se


menciona con el propósito de
A) dar cuenta de un rasgo que caracteriza la especie.
B) resaltar la antigüedad del descubrimiento de la especie.
C) ejemplificar un comportamiento característico de esa especie.
D) señalar un elemento de la familia a la que pertenece esa especie.

62.- La información entregada por el texto se organiza principalmente a partir de la


A) opinión de diferentes expertos en dinosaurios.
B) comparación entre estudios académicos similares.
C) organización cronológica de las etapas de investigación.
D) enumeración de los aspectos relacionados en un artículo.

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63.- ¿Cuál es el propósito comunicativo del texto leído?
A) Describir los ejemplares descubiertos hasta ahora de la familia de los carca-
rondontosáuridos.
B) Explicar por qué los carcarondontosáuridos eran los principales predadores del
Cretácico.
C) Informar sobre una especie de dinosaurio que se descubrió hace poco.
D) Instruir sobre los aspectos más relevantes en el estudio de los fósiles.

64.- La autora afirma que la especie de dinosaurio hallada en la provincia de Neuquén


pertenece a la familia de los
A) “Mapusaurus”.
B) “Concavenator”.
C) “Carcarondontosáuridos”.
D) “Giganotosaurus carolinii”.

65.- ¿De dónde surge el nombre del «Meraxes gigas»?


A) Del villano del último Mundo Jurásico.
B) De la saga “Canción de Hielo y Fuego”.
C) Del dragón de la obra literaria “Meraxes”.
D) De la localidad de la provincia de Neuquén.

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