0% encontró este documento útil (0 votos)
248 vistas5 páginas

Guías KDIGO para Manejo de ERC

Las guías KDIGO (ERC) actualizan la definición y clasificación de la enfermedad renal crónica (ERC) y ofrecen recomendaciones para el diagnóstico, evaluación, manejo y tratamiento de pacientes con ERC. Establecen objetivos de presión arterial para pacientes con ERC en función de su nivel de albuminuria y recomiendan controlar factores de riesgo como la hipertensión, diabetes y obesidad para prevenir la progresión de la enfermedad.

Cargado por

Sarahí Garcia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
248 vistas5 páginas

Guías KDIGO para Manejo de ERC

Las guías KDIGO (ERC) actualizan la definición y clasificación de la enfermedad renal crónica (ERC) y ofrecen recomendaciones para el diagnóstico, evaluación, manejo y tratamiento de pacientes con ERC. Establecen objetivos de presión arterial para pacientes con ERC en función de su nivel de albuminuria y recomiendan controlar factores de riesgo como la hipertensión, diabetes y obesidad para prevenir la progresión de la enfermedad.

Cargado por

Sarahí Garcia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LN. MSP.

María Guadalupe
RESUMEN DE Beltrán
DESCRIPCIÓN BREVE
Rodríguez
[Capte la atención del lector con un resumen
atractivo. Este resumen
AliciaesGarcía
una breveLópez
descripción del
GUÍAS KDIGO Alumno:
documento. Cuando esté listo para agregar
Matricula:1520023022
contenido, haga clic aquí y empiece a escribir.]

HP Licenciatura en Nutrición
[Título del curso]
Nutrición Clínica II

[Subtítulo del documento]


14/09/2022
Guías KDIGO (ERC)
El objetivo principal de las guías internacionales del consorcio KDIGO es ofrecer
información actualizada para el diagnóstico, la evaluación, el manejo y el tratamiento del
paciente con ERC. La primera guía conserva la definición de ERC de 2002, pero ofrece una
clasificación mejorada. Además, se revalúan los conceptos sobre el pronóstico de la ERC,
y se establecen recomendaciones para el manejo de los pacientes y sobre los criterios de
derivación al especialista en nefrología. La segunda guía conserva el objetivo de una PA <
130/80 mmHg para pacientes con ERC que tengan una albuminuria elevada (cociente
albúmina/creatinina en muestra aislada de orina entre 30 y 300 mg/g) o proteinuria (cociente
albúmina/creatinina en muestra aislada de orina > 300 mg/g), pero recomienda el objetivo
menos estricto de PA < 140/90 mmHg para pacientes con albuminuria normal. El desarrollo
de las guías siguió un proceso predeterminado de revisión y evaluación de las evidencias
disponibles. Las recomendaciones sobre el manejo y el tratamiento están basadas en la
revisión detallada y completa de los estudios relevantes. El sistema GRADE (Grading of
Recommendations Assessment, Development and Evaluation) se utilizó para evaluar la
calidad de la evidencia y emitir el grado de recomendación. La visión epidemiológica de la
enfermedad renal crónica ha experimentado un cambio significativo en los últimos veinte
años. Restringida inicialmente a patologías de incidencia relativamente baja, como las
enfermedades glomerulares o las nefropatías hereditarias, y a un ámbito especializado de
atención lo que conocemos como Nefrología, la ERC predominante en la actualidad afecta
a un porcentaje importante de la población y está relacionada con fenómenos o
enfermedades de alta prevalencia, como el envejecimiento, la hipertensión arterial (HTA),
la diabetes o la enfermedad cardiovascular. Los pacientes con ERC avanzada incluidos en
programas de tratamiento renal sustitutivo mediante diálisis y trasplante se consideran que
constituye el gran problema de salud pública que es la ERC en la población.En los últimos
diez años las sociedades científicas de nefrología han desarrollado una enorme actividad
de información e investigación acerca de la ERC. En 2002 la National Kidney Foundation
norteamericana publicó las guías K/DOQI Kidney Disease Outcome Quality Initiative 1,2,
en las que se estableció la definición actual de la ERC, la clasificación en grados y los
métodos básicos de evaluación, como son la estimación de la función renal mediante
ecuaciones para el cálculo del filtrado glomerular FG basadas en la determinación de la
creatinina sérica y la evaluación de la albuminuria mediante la determinación del cociente
albúmina/creatinina en una muestra aislada de orina. En 2004 se publicaron las primeras
guías K/DOQI sobre el manejo de la HTA en los pacientes con ERC.(1)
En 2003 se fundó la organización Kidney Disease Improving Global Outcomes (KDIGO)
como grupo de expertos internacional e independiente, con participación española, para el
desarrollo de iniciativas para la prevención y manejo de la ERC. En 2005 se publicó la
primera guía KDIGO sobre la definición y clasificación de la ERC, que ratificó el enfoque de
las guías K/DOQI de 2002.(2)
La S.E.N. ha desarrollado un amplísimo programa de actividades de formación e
investigación sobre la ERC.(3)
uno de cuyos principales exponentes es el estudio EPIRCE (Estudio Epidemiológico de la
Insuficiencia Renal en España), en el que se observó que la prevalencia de ERC en
población general es del 9,16 %. (4)
Las recomendaciones sobre el manejo y el tratamiento de la ERC expresadas en las citadas
guías KDIGO se basaron en la revisión sistemática de los estudios relevantes por grupos
de trabajo de expertos internacionales en nefrología y un equipo de expertos en medicina
basada en la evidencia. En las guías KDIGO se resumen las aportaciones referentes a
pacientes en edad adulta con ERC en estadios previos al tratamiento renal sustitutivo, con
excepción hecha en el manejo de la HTA del paciente portador de trasplante renal.
Definición de la enfermedad renal crónica: La ERC se define como la presencia de
alteraciones en la estructura o función renal durante al menos tres meses y con
implicaciones para la salud (GR, sin grado).( 5,6,2,7)
Los criterios diagnósticos de ERC serán los denominados marcadores de daño renal
(kidney damage) o la reducción del FG por debajo de 60 ml/min/1,73 m2.Categorías o
grados de enfermedad renal crónica: Tras la confirmación diagnóstica, la ERC se
clasificará según las categorías de FG y albuminuria y según la etiología (GR 1B). La causa
de la ERC se establecerá según la presencia o ausencia de una enfermedad sistémica con
potencial afectación renal o mediante las alteraciones anatomopatológicas observadas o
presuntas (GR, sin grado).Las variables determinantes del riesgo de complicaciones de
la ERC son la causa de esta, el grado de FG, el grado de albuminuria y otros factores de
riesgo o comorbilidades. Al expresar el diagnóstico de ERC en un paciente concreto, se
deberán explicitar la etiología y los grados de FG y albuminuria. La progresión y la evolución
de la ERC es muy variable entre los sujetos que la padecen. Al no disponer de evidencias
suficientes para definir e identificar a aquellos que van a tener una progresión rápida, la
recomendación es evaluar simultánea y sistemáticamente el FG estimado y la
albuminuria.(8,9)
Prevención: El denominado manejo integral del paciente de riesgo cardiorrenal constituye
la base de la prevención de la progresión de la ERC. Aunque pueden establecerse matices
diferenciales entre las medidas de prevención de la progresión de la ERC y las medidas de
prevención cardiovascular, las bases para una prevención global serán las modificaciones
dietéticas y del estilo de vida, el control de la HTA, el bloqueo del SRA y el control
metabólico, fundamentalmente glucémico y lipídico. Manejo de la hipertensión arterial en el
paciente con trasplante renal.La HTA en el paciente trasplantado es un factor de riesgo
cardiovascular y de deterioro de la función del injerto35. Se sugiere que los pacientes
trasplantados renales con PA > 130/80 mmHg sean tratados con el objetivo de mantener
una PA < 130/80 mmHg, independientemente del nivel de excreción urinaria de
albúmina.(10)
Los pacientes con ERC, particularmente aquellos con grados 3a a 5, presentan un riesgo
cardiovascular más elevado al que correspondería a la acumulación de factores clásicos
como HTA o diabetes, por lo que deben ser considerados como pacientes de riesgo
cardiovascular alto (GR 1A). El aumento en la albuminuria incrementa el riesgo de forma
independiente del FG.(11)
Control nutricional y metabólico:El control de la obesidad constituye un objetivo principal
en el tratamiento del paciente con ERC, tanto como medida de prevención cardiovascular
y global como para frenar la progresión de la insuficiencia renal (GR 1D).Se recomendará
una reducción en el consumo de sal a niveles de entre 4 y 6 g diarios, salvo contraindicación
(GR 1C).Un aporte elevado dietético de proteínas en el paciente con ERC conlleva
acumulación de toxinas urémicas, pero su ingesta insuficiente puede llevar a malnutrición.
Se sugiere reducir la ingesta proteica a 0,8 g/kg/día en pacientes adultos con FG estimado
< 30 ml/min/1,73 m2 (ERC grados 4-5) sin evidencia ni riesgo de malnutrición (GR 2C). Los
pacientes con grados avanzados de ERC pueden necesitar varios consejos dietéticos
específicos simultáneos (sal, hidratos de carbono, proteínas, potasio, fósforo), que serán
objeto de una atención individualizada y especializada (GR 1B).(11)
Referencias
[1]
Kidney Disease Outcomes Quality Initiative (K/DOQI). K/DOQI clinical practice guidelines
on hypertension and antihypertensive agents in chronic kidney disease. Am J Kidney Dis
2004;43(5 Suppl 1):S1-290. [Pubmed]
[2]
Levey AS, Eckardt KU, Tsukamoto Y, Levin A, Coresh J, Rossert J, et al. Definition and
classification of chronic kidney disease: a position statement from Kidney Disease:
Improving Global Outcomes (KDIGO). Kidney Int 2005;67:2089-100. [Pubmed]

[3]
Alc??zar R, de Francisco ALM. Acci??n estrat??gica de la SEN frente a la enfermedad
renal. Nefrologia 2006;26:1-4. [Pubmed]

[4]
Otero A, de Francisco A, Gayoso P, Garc??a F, on behalf of the EPIRCE Study Group.
Prevalence of chronic renal disease in Spain: Results of the EPIRCE study. Nefrologia
2010;30:78-86. [Pubmed]
[5]
National Kidney Foundation. K/DOQI clinical practice guidelines for chronic kidney disease:
Evaluation, classification, and stratification. Am J Kidney Dis 2002;39(2 Suppl 1):S1-266.
[Pubmed]
[6]
Levey AS, Coresh J, Balk E, Kausz AT, Levin A, Steffes MW, et al. National Kidney
Foundation practice guidelines for chronic kidney disease: evaluation, classification, and
stratification. Ann Intern Med 2003;139:137-47. [Pubmed]

[7]
Levey AS, Eckardt KU, Tsukamoto Y, Levin A, Coresh J, Rossert J, et al. Definition and
classification of chronic kidney disease: a position statement from Kidney Disease:
Improving Global Outcomes (KDIGO). Kidney Int 2005;67:2089-100. [Pubmed]
[8]
Chronic Kidney Disease Prognosis Consortium. Association of estimated glomerular
filtration rate and albuminuria with all-cause and cardiovascular mortality in general
population cohorts: a collaborative meta-analysis. Lancet 2010;375:2073-81. [Pubmed]
[9]
Gansevoort RT, Matsushita K, van der Velde M, Astor BC, Woodward M, Levey AS, et al.
Lower estimated GFR and higher albuminuria are associated with adverse kidney outcomes.
A collaborative meta-analysis of general and high-risk population cohorts. Kidney Int
2011;80:93-104. [Pubmed]

[10]
Kuypers DR, Neumayer HH, Fritsche L, Budde K, Rodicio JL, Vanrenterghem Y. Calcium
channel blockade and preservation of renal graft function in cyclosporine-treated recipients:
a prospective randomized placebo-controlled 2-year study. Transplantation 2004;78:1204-
11. [Pubmed]

[11]
Johnson R, Nakagawa T, Jalal D, Sanchez-Lozada LG, Kang DH, Ritz E. Uric acid and
chronic kidney disease. Which is chasing with? Nephrol Dial Transplant 2013;28:2221-8.

También podría gustarte